{"id":7957,"date":"2023-09-08T17:46:00","date_gmt":"2023-09-08T17:46:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1412815-09-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:46:00","modified_gmt":"2023-09-08T17:46:00","slug":"1412815-09-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1412815-09-04\/","title":{"rendered":"14128(15-09-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14128 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 077 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0quince (15) de septiembre de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto por el defensor de CARLOS JULIO MORENO CAMACHO, contra la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0el \u00a08 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 1997 por el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0integralmente \u00a0la \u00a0dictada en primera instancia por el \u00a0Juzgado \u00a0Trece \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad, mediante la cual se \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0dicho \u00a0procesado \u00a0a la pena principal de 13 a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por 10 a\u00f1os, y al \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios ocasionados, como determinador del delito de homicidio \u00a0en grado de tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0horas \u00a0del \u00a0medio d\u00eda del 16 de enero de \u00a01994 \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio \u00a0Betania de esta ciudad, en la carrera 44 A con calles 83 y \u00a084, \u00a0Daniel \u00a0Augusto \u00a0Villamar\u00edn \u00a0Pinilla \u00a0se encontraba desde temprano tomando \u00a0licor \u00a0en su casa en compa\u00f1\u00eda de sus hermanos Iv\u00e1n y Gustavo, mientras ve\u00edan \u00a0un \u00a0partido \u00a0de f\u00fatbol, y hacia el medio d\u00eda decidi\u00f3 ir a comprar una botella \u00a0de \u00a0vino \u00a0a \u00a0la \u00a0tienda \u00a0de Mariano Ar\u00e9valo, ubicada a media cuadra de su casa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez all\u00ed, Augusto efectivamente adquiri\u00f3 \u00a0el \u00a0licor \u00a0que \u00a0buscaba \u00a0y cuando se dispon\u00eda a salir se present\u00f3 un incidente \u00a0con \u00a0CARLOS JULIO MORENO CAMACHO, quien se encontraba jugando cartas con Germ\u00e1n \u00a0Ruiz, \u00a0pues \u00a0hubo \u00a0un \u00a0roce \u00a0que \u00a0desencaden\u00f3 \u00a0en \u00a0mutuos \u00a0insultos \u00a0y \u00a0golpes, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0convoc\u00f3 \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0los \u00a0otros \u00a0hermanos del muchacho, \u00a0obligando \u00a0a \u00a0CARLOS JULIO a abandonar el lugar, en compa\u00f1\u00eda de su esposa y su \u00a0hija \u00a0menor, \u00a0quienes \u00a0tambi\u00e9n se hicieron presentes en el lugar para mediar en \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0los \u00a0j\u00f3venes \u00a0lo siguieron armados de piedras y \u00a0palos arremetiendo contra la entrada de la vivienda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En medio de la gresca CARLOS le entreg\u00f3 a su \u00a0hija \u00a0de 14 a\u00f1os, Blanca Magnolia Moreno Triana un rev\u00f3lver dici\u00e9ndole que lo \u00a0usara \u00a0como \u00a0ella \u00a0sab\u00eda \u00a0hacerlo. De inmediato, la menor dispar\u00f3 en contra de \u00a0Augusto \u00a0Villamar\u00edn \u00a0Pinilla, \u00a0ocasion\u00e1ndole \u00a0lesiones \u00a0en \u00a0el \u00a0abdomen que le \u00a0ocasionaron \u00a0una \u00a0incapacidad m\u00e9dico legal de 35 d\u00edas, y deformidad f\u00edsica de \u00a0car\u00e1cter \u00a0permanente \u00a0consistente \u00a0en perturbaci\u00f3n funcional, transitoria, del \u00a0\u00f3rgano de la excreci\u00f3n fecal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0anteriores hechos fueron denunciados por \u00a0Consuelo \u00a0Villamar\u00edn \u00a0Pinilla \u00a0ante el Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaciones de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la Naci\u00f3n, de donde el 19 de enero de 1994 enviaron las \u00a0diligencias \u00a0a la justicia de Menores, en raz\u00f3n a la participaci\u00f3n de la ni\u00f1a \u00a0Blanca Magnolia Moreno Triana en la comisi\u00f3n del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0auto del 24 de julio de 1994, mediante el \u00a0cual \u00a0el Juzgado Sexto de Menores impuso a Blanca Magnolia Moreno Camacho medida \u00a0provisional \u00a0 consistente \u00a0en \u00a0libertad \u00a0vigilada \u00a0como \u00a0autora \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0grado \u00a0de tentativa, se dispuso tambi\u00e9n la expedici\u00f3n de copias \u00a0con \u00a0destino \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General de la Naci\u00f3n para que se investigara lo \u00a0pertinente \u00a0a \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0padre \u00a0CARLOS \u00a0JULIO \u00a0MORENO CAMACHO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las copias mencionadas, sirvieron de sustento \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda\u00a0 \u00a0Trescientos Treinta y Ocho Seccional de Bogot\u00e1, a donde \u00a0fue \u00a0repartido \u00a0el \u00a0asunto, para disponer el 30 de noviembre de 1994 la apertura \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, despacho que el siguiente 25 de febrero de 1995, \u00a0envi\u00f3 \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0Fiscal\u00edas \u00a0Locales \u00a0por \u00a0estimar que los hechos \u00a0denotan la consumaci\u00f3n de un delito de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, avocado el conocimiento por la Fiscal\u00eda \u00a0219 \u00a0Local, \u00a0se vincul\u00f3 mediante indagatoria a CARLOS JULIO MORENO CAMACHO. Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a026 \u00a0de septiembre del a\u00f1o en comento ese mismo despacho devolvi\u00f3 \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Seccional \u00a0por \u00a0estimarlo \u00a0procedente \u00a0una vez se \u00a0percat\u00f3 \u00a0que la justicia de menores estaba adelantando investigaci\u00f3n en contra \u00a0de \u00a0Blanca \u00a0Magnolia \u00a0Moreno \u00a0Triana \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio en grado de \u00a0tentativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 diligencias \u00a0le \u00a0correspondieron \u00a0por \u00a0reparto, \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Cincuenta \u00a0y \u00a0Cuatro \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad Quinta de Vida, \u00a0despacho \u00a0que \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0noviembre de 1995 defini\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica de \u00a0CARLOS \u00a0JULIO MORENO CAMACHO en el sentido de abstenerse de afectarlo con medida \u00a0de aseguramiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acopiada diversa prueba testimonial, el 29 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01996 se cerr\u00f3 el ciclo instructivo y el 5 de junio del mismo a\u00f1o se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0disponiendo, \u00a0en primer lugar \u00a0revocar \u00a0la \u00a0abstenci\u00f3n \u00a0de afectar al sindicado con medida de aseguramiento; y \u00a0acusarlo \u00a0como \u00a0autor \u00a0-determinador- \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0en \u00a0grado de \u00a0tentativa; \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0al \u00a0ser \u00a0apelada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0el 13 de agosto \u00a0siguiente \u00a0recibi\u00f3 \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la etapa del juicio, se decretaron algunas \u00a0pruebas \u00a0de oficio y una vez rituada la audiencia p\u00fablica se dict\u00f3 el fallo de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fue \u00a0apelado \u00a0por \u00a0la defensa y confirmado por el \u00a0Tribunal en los t\u00e9rminos precedentemente expuestos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 sustento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0acusa \u00a0el demandante el fallo de segundo grado de haberse dictado en \u00a0un \u00a0 juicio \u00a0 viciado \u00a0 de \u00a0 nulidad, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0por \u00a0desconocimiento del principio de investigaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente asunto, el Fiscal que conoci\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0la causa, omitieron la pr\u00e1ctica de los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Iv\u00e1n \u00a0Villamar\u00edn \u00a0y \u00a0su \u00a0esposa, \u00a0Jacqueline Miranda, Gustavo \u00a0Villamar\u00edn, \u00a0Jorge \u00a0y \u00a0Anita \u00a0G\u00f3mez, Policarpo Munar, Blanca Triana de Moreno, \u00a0Sonia \u00a0 Restrepo, \u00a0Estella \u00a0Cruz \u00a0y \u00a0Julio \u00a0Arag\u00f3n, \u00a0personas \u00a0citadas \u00a0en \u00a0las \u00a0fotocopias \u00a0remitidas \u00a0por \u00a0el Juez Sexto de Menores y con base en las cuales se \u00a0orden\u00f3 \u00a0 la \u00a0 apertura \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 investigaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0presenciales \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 rengl\u00f3n \u00a0 seguido, \u00a0 agreg\u00f3, \u00a0que \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0 de \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0dichas \u00a0declaraciones \u00a0resultaba \u00a0evidente, \u00a0\u201cno solamente por el aspecto f\u00edsico de su borrosa y \u00a0poco \u00a0legible \u00a0fotocopia, sino porque jam\u00e1s tuvieron la calidad de prueba \u00a0aportada \u00a0formalmente \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0por \u00a0consiguiente no era v\u00e1lido ni de derecho que los juristas instanciales las \u00a0tomaran \u00a0como \u00a0tales, \u00a0como \u00a0pruebas, \u00a0y sobre ellas construyeran los juicios de \u00a0valor con que apuntalaron los fallos cuestionados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hubo \u00a0errores \u00a0\u201cin \u00a0procedendo \u00a0 e \u00a0in \u00a0iudicando\u201d, \u00a0que \u00a0redundaron \u00a0en \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, pues solo se \u00a0acogieron \u00a0\u201clas versiones parcializadas, inscritas en \u00a0la \u00a0 mentira, \u00a0 todas \u00a0 afanosas \u00a0 de \u00a0 comprometer \u00a0 a \u00a0 mi \u00a0 defendido \u00a0en \u00a0el \u00a0reato\u201d. Tanto, que el propio sentenciador de segundo \u00a0grado \u00a0se \u00a0apart\u00f3 \u00a0de sus versiones en cuanto a la posici\u00f3n de cada uno de los \u00a0protagonistas \u00a0\u201cpara acomodar los hechos\u201d \u00a0sosteniendo que la v\u00edctima no fue lesionada frente a la tienda \u00a0de \u00a0Mariano \u00a0Ar\u00e9valo, \u00a0sino \u00a0de \u00a0la \u00a0residencia \u00a0del sindicado, momentos en que \u00a0lanzaban \u00a0contra \u00a0su casa piedras y palos. Sin embargo les crey\u00f3 lo manifestado \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0fue MORENO CAMACHO el que le dio a su hija la orden de \u00a0disparar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, se acopiaron testimonios como el de \u00a0Mariano \u00a0Ar\u00e9valo, \u00a0due\u00f1o \u00a0de \u00a0la \u00a0tienda \u00a0donde comenz\u00f3 la trifulca, quien no \u00a0presenci\u00f3 \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el disparo causante de la lesi\u00f3n \u00a0mortal, \u00a0y con base en prueba como \u00e9sta los falladores terminaron afirmando que \u00a0no aportaron nada a favor del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0hubo, \u00a0pues, \u00a0equidad \u00a0ni \u00a0igualdad \u00a0en \u00a0\u201cel \u00a0juicio \u00a0de \u00a0valor\u201d \u00a0efectuado para le proferimiento del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n por motivo de nulidad, por violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0derechos \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0de \u00a0defensa propone el recurrente esta \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el demandante, es incomprensible que a su \u00a0defendido \u00a0se \u00a0le \u00a0haya acusado en calidad de coautor del delito de homicidio en \u00a0grado \u00a0de \u00a0tentativa, \u00a0cuando \u00a0los hechos indican que se trat\u00f3 de unas lesiones \u00a0personales \u00a0\u201cpues \u00a0sabido \u00a0es \u00a0que \u00a0el prop\u00f3sito de \u00a0ocasionar \u00a0la \u00a0muerte \u00a0a \u00a0otra \u00a0persona, \u00a0como \u00a0elemento \u00a0subjetivo \u00a0del \u00a0delito \u00a0imperfecto \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0debe \u00a0estar \u00a0evidenciado \u00a0en forma inequ\u00edvoca, pues \u00a0cualquier \u00a0otro prop\u00f3sito conduce a la exteriorizaci\u00f3n del dolo indeterminado, \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0concibe por el resultado; el enunciado de derivar de la naturaleza \u00a0del \u00a0arma \u00a0o \u00a0de \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0del \u00a0golpe la intenci\u00f3n homicida, podr\u00eda ser \u00a0factible \u00a0cuando el hecho se consuma, pero no cuando no se logra, esa hip\u00f3tesis \u00a0carece \u00a0de \u00a0valor \u00a0l\u00f3gico, \u00a0pues \u00a0equivale \u00a0nada menos que a una presunci\u00f3n no \u00a0legal sino originada en el subjetivismo del fallador\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0el juez entendi\u00f3 que no fue \u00a0coautor, \u00a0sino \u00a0autor \u00a0intelectual, y decidi\u00f3 por su cuenta y riesgo aumentarle \u00a0la \u00a0pena \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0contenidas en los \u00a0numerales \u00a01\u00ba \u00a0y \u00a07\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a066 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, lo cual \u00a0constituye \u00a0 \u00a0 \u201cotra \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0conclusiones \u00a0anfibol\u00f3gicas\u201d, \u00a0no\u00a0 \u00a0solo \u00a0porque \u00a0no \u00a0fueron \u00a0deducidas \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0sino \u00a0porque a partir de los mismos \u00a0elementos \u00a0 \u00a0f\u00e1cticos \u00a0 \u00a0no \u00a0 podr\u00edan \u00a0 configurarse \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0 delictivas \u00a0diferentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0se \u00a0case \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0y \u00a0se \u00a0declare \u00a0la \u00a0nulidad\u00a0 \u00a0indicando \u00a0en qu\u00e9 estado queda el \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0subsidiario, \u00a0propone \u00a0el \u00a0censor \u00a0este \u00a0ataque, \u00a0amparado \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0segundo de la causal primera de casaci\u00f3n. En \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0acusa \u00a0el \u00a0fallo de segundo grado de violar indirectamente la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad en la \u00a0valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los testimonios que \u00a0hacen \u00a0parte \u00a0de \u00a0este \u00a0proceso el sentenciador de segundo grado desconoci\u00f3 las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0pues \u00a0no \u00a0obstante \u00a0considerar \u00a0mentirosas \u00a0las \u00a0versiones \u00a0 de \u00a0 Gloria \u00a0 Consuelo \u00a0Villamar\u00edn, \u00a0el \u00a0lesionado \u00a0Daniel \u00a0Augusto \u00a0Villamar\u00edn, \u00a0Stella \u00a0Roa \u00a0Castro \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 William Pe\u00f1a Su\u00e1rez, porque no les \u00a0crey\u00f3 \u00a0que \u00a0el sitio donde result\u00f3 lesionada la v\u00edctima fuera en frente de la \u00a0tienda \u00a0de \u00a0Mariano \u00a0Ar\u00e9valo, \u00a0porque \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio \u00a0los \u00a0hechos ocurrieron en \u00a0inmediaciones \u00a0 de \u00a0 la \u00a0vivienda \u00a0del \u00a0procesado; \u00a0admiti\u00f3 \u00a0como \u00a0ciertas \u00a0sus \u00a0afirmaciones \u00a0alusivas \u00a0a \u00a0que \u00a0fue \u00a0MORENO \u00a0CAMACHO \u00a0quien \u00a0le \u00a0dio la orden de \u00a0disparar a su hija. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desatendi\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador \u00a0los dictados de la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0la \u00a0experiencia. \u00a0Si \u00a0se analiza la personalidad de su defendido, en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0hombre \u00a0honesto \u00a0dedicado \u00a0a \u00a0su \u00a0hogar, \u00a0resulta \u00a0inveros\u00edmil \u00a0que hubiese sido capaz de darle un arma de fuego a una ni\u00f1a de 13 \u00a0a\u00f1os \u00a0e \u00a0instruirla \u00a0para que disparara a matar, \u201cya \u00a0que \u00a0un buen padre de familia preocupado por la buena formaci\u00f3n de sus hijos no \u00a0cae \u00a0en semejante inmoralidad\u201d. Por un hecho balad\u00ed, \u00a0no \u00a0 inducir\u00eda \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 hija \u00a0 entrada \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 pubertad, \u00a0 a \u00a0cometer \u00a0un \u00a0crimen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mucho menos puede admitirse una imputaci\u00f3n de \u00a0estas \u00a0caracter\u00edsticas, cuando proviene de personas interesadas y de sospechosa \u00a0parcialidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, cita como normas quebrantadas los \u00a0art\u00edculos \u00a0 22, \u00a0 23 \u00a0 y \u00a0 323 \u00a0 del \u00a0 Decreto \u00a0 100 \u00a0 de \u00a0 1980, \u00a0\u201cdejando \u00a0de aplicar, en gracia de discusi\u00f3n el art\u00edculo 331 y\/o \u00a0los \u00a0subsiguientes\u201d, \u00a0pues \u00a0dedujo \u00a0certeza sobre la \u00a0responsabilidad \u00a0 del \u00a0 acusado, \u00a0 pese \u00a0 a \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0 de \u00a0 cargo \u00a0es \u00a0parcializada\u00a0 \u00a0y tendenciosa, siendo que por la v\u00eda de la duda se impon\u00eda \u00a0absolverlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0las \u00a0normas \u00a0medio \u00a0infringidas \u00a0 fueron \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 247 \u00a0 y \u00a0 45 \u00a0 del \u00a0 Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en lo anterior, pide se case el fallo \u00a0recurrido y se absuelva al procesado CARLOS JULIO MORENO CAMACHO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR TERCERO DELEGADO EN LO \u00a0PENAL (e): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0Ministerio P\u00fablico esta censura no \u00a0tiene \u00a0probabilidades \u00a0de prosperar, toda vez que el censor aduce como motivo de \u00a0ataque \u00a0el \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0y \u00a0lo \u00a0desarrolla \u00a0con \u00a0argumentos propios de la causal \u00a0primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0un \u00a0lado, \u00a0cuestiona \u00a0la legalidad de los \u00a0testimonios \u00a0 acopiados \u00a0por \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Sexto \u00a0de \u00a0Menores, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0fueron \u00a0trasladados \u00a0al \u00a0presente \u00a0asunto, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0termina cuestionando el m\u00e9rito \u00a0otorgado \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 mismos. \u00a0Confunde \u00a0pues, \u00a0el \u00a0censor \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n integral con la libre apreciaci\u00f3n de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, no es admisible sostener que no \u00a0hubo \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiese repetido la pr\u00e1ctica la \u00a0prueba \u00a0trasladada \u00a0a \u00a0este proceso. Eso contravendr\u00eda presupuestos como los de \u00a0celeridad y econom\u00eda procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, destaca, que no toda la prueba \u00a0trasladada \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a0Sexto \u00a0de \u00a0Menores \u00a0a \u00a0este asunto va en contra de los \u00a0intereses \u00a0del procesado. Entre ellas se cuenta la versi\u00f3n rendida por la menor \u00a0hija \u00a0de MORENO CAMACHO, quien desminti\u00f3 los testimonios de cargo. Y tampoco es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso se conforme con esa clase de medios, pues se recaudaron \u00a0otros, \u00a0como \u00a0los testimonios de Gerardo Vargas Rodr\u00edguez, Clara Cecilia Franco \u00a0Prieto, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Ruiz Camacho, varios de los cuales fueron referidos por \u00a0el sindicado en la diligencia de indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0misma \u00a0manera, \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n que \u00a0hiciera \u00a0el \u00a0ahora recurrente, en la audiencia p\u00fablica, evidencia lo contrario. \u00a0All\u00ed \u00a0reconoce \u00a0que \u00a0se cumpli\u00f3 con la investigaci\u00f3n integral en este proceso \u00a0porque \u00a0se \u00a0recogieron \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de personas, que \u00e9l mismo califica de \u00a0imparciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0censura, \u00a0que postula el casacionista a \u00a0partir \u00a0de la afirmaci\u00f3n de la no demostraci\u00f3n de la intenci\u00f3n homicida en la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0material \u00a0del \u00a0hecho \u00a0por parte de la menor Magnolia Moreno, tampoco \u00a0tiene viabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En criterio del Procurador Delegado, contrario \u00a0a \u00a0lo sostenido por el defensor, el desarrollo de los hechos indican que el dolo \u00a0homicida \u00a0gui\u00f3 el comportamiento de la menor. Como lo se\u00f1al\u00f3 la Fiscal\u00eda que \u00a0conoci\u00f3 \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia la apelaci\u00f3n contra la resoluci\u00f3n acusatoria, \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0la \u00a0humanidad de la v\u00edctima donde impact\u00f3 el proyectil, el arma \u00a0utilizada \u00a0y \u00a0la \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0dada \u00a0por \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0a \u00a0su \u00a0hija \u00a0de \u00a0que la \u00a0\u201cutilizara \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0ella \u00a0 sab\u00eda\u201d \u00a0 demuestran \u00a0 que \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0homicida \u00a0fue \u00a0determinada \u00a0por \u00a0aqu\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La posici\u00f3n del casacionista, seg\u00fan la cual \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0homicida \u00a0solo \u00a0puede \u00a0deducirse de la direcci\u00f3n del golpe y el \u00a0arma \u00a0 utilizada \u00a0 cuando \u00a0 el \u00a0homicidio \u00a0se \u00a0consuma, \u00a0no \u00a0es \u00a0de \u00a0recibo. \u00a0La \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0autor \u00a0es \u00a0necesaria \u00a0en todos los hechos \u00a0punibles, \u00a0lo cual no obedece a la arbitrariedad del fallador, sino a un proceso \u00a0inferencial a partir de hechos objetivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, lo concerniente a la deducci\u00f3n \u00a0anfibol\u00f3gica \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0a juicio del demandante incurri\u00f3 el sentenciador al \u00a0deducir \u00a0como \u00a0circunstancias de agravaci\u00f3n las contenidas en los numerales 1\u00ba \u00a0y \u00a07\u00ba \u00a0del \u00a0art. \u00a066 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0pese \u00a0a no haberse siquiera \u00a0mencionado \u00a0en la acusaci\u00f3n, no es un planteamiento claro porque el concepto de \u00a0anfibolog\u00eda \u00a0alude \u00a0a \u00a0doble sentido, o a aquello que puede ofrecer m\u00e1s de una \u00a0interpretaci\u00f3n, \u00a0 en \u00a0 t\u00e9rminos \u00a0 del \u00a0 diccionario \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Real \u00a0Academia \u00a0Espa\u00f1ola. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0Procurador entiende que el \u00a0reparo \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0apunta \u00a0a \u00a0evidenciar \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al derecho de \u00a0defensa \u00a0 del \u00a0 procesado, \u00a0por \u00a0hab\u00e9rsele \u00a0sorprendido \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0con \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0no fueron objeto de atribuci\u00f3n en al momento de llamarlo a \u00a0juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0 tal \u00a0comprensi\u00f3n, \u00a0precisa \u00a0que \u00a0lo \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a07\u00aa del art\u00edculo 66 del Decreto 100, atinente a \u00a0\u201cobrar \u00a0con \u00a0la \u00a0complicidad \u00a0de otro\u201d, \u00a0el \u00a0cual, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0atribuirse \u00a0porque \u00a0al \u00a0sindicado \u00a0se \u00a0le \u00a0llam\u00f3 \u00a0a juicio como determinador, no es aceptable porque si \u00a0bien \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 diferencia \u00a0 entre \u00a0 autores \u00a0 y \u00a0c\u00f3mplices \u00a0como \u00a0formas \u00a0de \u00a0participaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0tal \u00a0 expresi\u00f3n \u00a0 no \u00a0 puede \u00a0 extenderse \u00a0 a \u00a0 \u201cdisposiciones \u00a0que \u00a0no \u00a0requieren \u00a0de \u00a0su contenido para su cabal \u00a0comprensi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0esas \u00a0circunstancias de agravaci\u00f3n \u00a0constituyen \u00a0criterios \u00a0para \u00a0dosificar \u00a0la \u00a0pena, \u00a0y \u00a0esta \u00a0en \u00a0particular hace \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a la mayor capacidad de poner en peligro el bien jur\u00eddico protegido. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0fue \u00a0deducida \u00a0en \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0resumen \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, por manera que, desde ese punto de \u00a0vista, no hay sorprendimiento para el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cambio, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que tiene que ver con la \u00a0circunstancia \u00a0del \u00a0numeral \u00a01\u00ba, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0la \u00a0de \u00a0obrar por motivo innoble o \u00a0f\u00fatil, \u00a0la \u00a0cual \u00a0requiere \u00a0de \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0valorativo, \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0no \u00a0concret\u00f3 \u00a0motivo \u00a0espec\u00edfico \u00a0como \u00a0causante \u00a0del \u00a0incidente, \u00a0pese \u00a0a \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0en tal sentido por el propio sindicado, el \u00a0cual \u00a0corroboraba \u00a0la \u00a0versi\u00f3n de la v\u00edctima. En la audiencia p\u00fablica tampoco \u00a0se habl\u00f3 sobre el origen del ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0causal, \u00a0requiere \u00a0para \u00a0su imputaci\u00f3n, \u00a0primero \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0del \u00a0hecho y su posterior valoraci\u00f3n, y eso fue lo \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0hizo \u00a0en \u00a0la sentencia, pues se agrav\u00f3 la pena sin explicaci\u00f3n ni \u00a0argumentaci\u00f3n l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0sentido, entonces, deber\u00e1 la Corte \u00a0Casar \u00a0parcialmente \u00a0el fallo impugnado y dictar uno de reemplazo, en el sentido \u00a0de \u00a0 retirar \u00a0dicha \u00a0causal \u00a0gen\u00e9rica \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0y \u00a0realizar \u00a0una \u00a0nueva \u00a0dosificaci\u00f3n de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Este cargo, se concreta en una oposici\u00f3n a la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0hicieran \u00a0los \u00a0falladores de los testimonios de cargo. Para el \u00a0demandante, \u00a0es \u00a0contradictorio \u00a0que \u00a0no \u00a0se les hubiera dado credibilidad en el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0del \u00a0lugar donde fue herida la v\u00edctima y s\u00ed en todo aquello que \u00a0incrimina \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0que \u00a0fue \u00a0\u00e9l quien le dio la orden de \u00a0disparar \u00a0a \u00a0su hija. Ese proceder, de acoger las deponencias en unos aspectos y \u00a0rechazarla \u00a0en otros no constituye error de hecho por falso juicio de identidad, \u00a0y \u00a0menos \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica. Todo lo contrario, es a lo que \u00a0apunta \u00a0el \u00a0sistema \u00a0de libre apreciaci\u00f3n racional, y ello es posible luego del \u00a0an\u00e1lisis de todo el conjunto probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0bien \u00a0es cierto que no es usual que un \u00a0padre \u00a0le \u00a0entregue \u00a0a \u00a0su hija de 13 a\u00f1os, un rev\u00f3lver para que lo dispare en \u00a0contra \u00a0de \u00a0otra \u00a0persona, \u00a0no \u00a0es \u00a0de \u00a0imposible \u00a0ocurrencia, \u00a0y eso fue lo que \u00a0observaron \u00a0quienes \u00a0declararon \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso, \u00a0y \u00a0a quienes se les otorg\u00f3 \u00a0credibilidad en las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0anota \u00a0que \u00a0no es coherente el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo \u00a0al \u00a0aducir, \u00a0de un lado, que las declaraciones de Gloria \u00a0Consuelo \u00a0Villamar\u00edn, \u00a0Daniel \u00a0Augusto \u00a0Villamar\u00edn, \u00a0Stella Roa Castro y Jos\u00e9 \u00a0William \u00a0Pe\u00f1a \u00a0Su\u00e1rez \u00a0son \u00a0mentirosas, \u00a0y \u00a0que, \u00a0por \u00a0consiguiente al haberse \u00a0valorado \u00a0por las instancias se violaron los art\u00edculos 22 y 323 del Decreto 100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0siendo \u00a0que \u00a0la \u00a0norma \u00a0aplicable \u00a0era \u00a0el art\u00edculo 331 ib\u00eddem, \u00a0porque \u00a0si \u00a0eso es as\u00ed, tampoco \u00a0podr\u00edan servir de sustento para unas lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0todo \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0solicita \u00a0se \u00a0case \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia recurrida y se profiera fallo de reemplazo en el que \u00a0se \u00a0dosifique \u00a0nuevamente \u00a0la pena, sin tener en cuenta la causal de agravaci\u00f3n \u00a0del \u00a0numeral \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a066 \u00a0del \u00a0Decreto 100 de 1980, toda vez que la \u00a0nulidad que se configura afecta \u00fanicamente la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0censura, que el demandante postul\u00f3 con \u00a0fundamento \u00a0en la causal tercera de casaci\u00f3n, presenta evidentes y sustanciales \u00a0desaciertos \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0que \u00a0impiden \u00a0abordar \u00a0un estudio de fondo del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0olvid\u00f3 \u00a0el \u00a0casacionista que la \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0como \u00a0motivo de ataque de casaci\u00f3n est\u00e1 sujeta, al igual \u00a0que \u00a0las \u00a0dem\u00e1s, al cumplimiento de unos b\u00e1sicos y elementales presupuestos de \u00a0l\u00f3gica \u00a0que \u00a0no pueden obviarse ampar\u00e1ndose en la naturaleza, fines y alcances \u00a0del \u00a0instituto procesal propuesto, pues todo lo contrario indican los principios \u00a0que lo orientan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por eso, insistente ha sido la jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala en se\u00f1alar, que cuando se acude a este motivo de ataque, el censor \u00a0no \u00a0 agota \u00a0 la \u00a0carga \u00a0argumentativa \u00a0que \u00a0le \u00a0compete \u00a0cumplir, \u00a0con \u00a0la \u00a0mera \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0presencia de un vicio en el proceso. Es necesario, en todo \u00a0caso, \u00a0precisar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consiste, \u00a0como se constata en la actuaci\u00f3n, en qu\u00e9 \u00a0medida \u00a0afect\u00f3 la estructura b\u00e1sica de la instrucci\u00f3n o el juzgamiento y como \u00a0lesion\u00f3 \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0de los sujetos procesales, y concretamente, \u00a0en \u00a0 qu\u00e9 \u00a0forma \u00a0repercuti\u00f3 \u00a0negativamente \u00a0a \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0particular \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0por manera que el agravio causado no puede remediarse sino volviendo \u00a0las \u00a0cosas \u00a0al \u00a0estado \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0antes \u00a0de \u00a0consolidarse la \u00a0situaci\u00f3n da\u00f1ina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0nulidad, \u00a0entonces, no responde a simples \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0inconformidad, \u00a0o a puntos de vista meramente especulativos \u00a0sobre \u00a0las diferentes alternativas investigativas, que a la postre solo traducen \u00a0una \u00a0conceptualizaci\u00f3n \u00a0posterior diferente de aquella que se tuvo como posible \u00a0y \u00a0viable \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0mismo \u00a0de la actuaci\u00f3n. Por id\u00e9ntica raz\u00f3n, no \u00a0puede \u00a0entenderse \u00a0como un espacio abierto para hacer planteamientos con miras a \u00a0propiciar \u00a0una \u00a0reevaluaci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0del proceso, en donde el acierto de las \u00a0afirmaciones \u00a0del \u00a0censor quede atada al azar, pues m\u00e1s que un requisito propio \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0constituye un principio orientador de los fines que inspiran \u00a0este \u00a0extremo \u00a0remedio \u00a0procesal, \u00a0a tenor de lo dispuesto en el art\u00edculo 310.2 \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0vigente, \u00a0igualmente \u00a0contenido \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 308.2 del Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0propuesta casacional, lejos de respetar \u00a0tan \u00a0b\u00e1sicos \u00a0presupuestos, se desv\u00eda por completo de su orientaci\u00f3n inicial, \u00a0incurriendo \u00a0en \u00a0otro \u00a0desacierto, pues alude indistintamente al desconocimiento \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y a la vulneraci\u00f3n\u00a0 del derecho de defensa, esto es, \u00a0confunde \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0concepto \u00a0los \u00a0vicios \u00a0de \u00a0garant\u00eda \u00a0con \u00a0aquellos \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0propiamente \u00a0dichos, \u00a0y tampoco, diferencia los argumentos que le \u00a0sirven de fundamento a una u otra proposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0desde \u00a0este punto de vista el cargo se \u00a0advierte \u00a0ambiguo \u00a0e \u00a0impreciso, mucho m\u00e1s confuso y contradictorio se torna si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en cuenta que al interior de la misma premisa, cuestiona la legalidad \u00a0de \u00a0las copias expedidas por el Juzgado Sexto de Menores, que dieron origen a la \u00a0presente \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0pero al tiempo reclama porque no se hubiera decretado \u00a0el \u00a0testimonio de varias personas citadas precisamente en tales documentos, como \u00a0presenciales \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0Una \u00a0postura \u00a0de \u00a0esta naturaleza contraviene el \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0una cosa no puede \u00a0participar \u00a0al \u00a0tiempo de caracter\u00edsticas opuestas. Eso es lo que aqu\u00ed ocurre, \u00a0pues \u00a0la \u00a0primera \u00a0condici\u00f3n, \u00a0rechaza \u00a0la segunda, en tanto que al repudiar la \u00a0legalidad de la prueba trasladada, impide atender su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0no \u00a0precisa de ning\u00fan modo el \u00a0casacionista \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0raz\u00f3n \u00a0no \u00a0son \u00a0aptas como pruebas en este proceso las \u00a0declaraciones \u00a0que \u00a0en \u00a0fotocopia autenticada remiti\u00f3 a la Fiscal\u00eda el Juzgado \u00a0Sexto \u00a0de \u00a0Menores, \u00a0como \u00a0para \u00a0que \u00a0debieran \u00a0haberse \u00a0excluido \u00a0del \u00a0contexto \u00a0probatorio \u00a0objeto de valoraci\u00f3n por el sentenciador para formarse el juicio de \u00a0certeza \u00a0al \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 con respecto a la responsabilidad penal de CARLOS JULIO \u00a0MORENO \u00a0CAMACHO. \u00a0Si \u00a0el \u00a0yerro \u00a0se \u00a0concretara \u00a0a \u00a0\u00e9ste \u00a0tema, \u00a0la conclusi\u00f3n \u00a0inevitable \u00a0es \u00a0que \u00a0se equivoc\u00f3 el actor en la selecci\u00f3n de la causal, ya que \u00a0un \u00a0desacierto \u00a0de este tenor, no engendra vicio que perturbe la legalidad de la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0la \u00a0sentencia, en cuanto su origen est\u00e1 en el raciocinio del \u00a0fallador \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0eso, \u00a0no \u00a0es nada distinto a una violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley, \u00a0 por \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0 por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0lo \u00a0anterior, tambi\u00e9n aduce el \u00a0censor \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral por no \u00a0haberse \u00a0recaudado \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Iv\u00e1n Villamar\u00edn, Jacqueline Miranda, \u00a0Gustavo \u00a0Villamar\u00edn, \u00a0Jorge \u00a0G\u00f3mez, \u00a0Policarpo Munar, Blanca Triana de Moreno, \u00a0Sonia \u00a0Restrepo, \u00a0Estella \u00a0Cruz \u00a0y \u00a0Julio Arag\u00f3n,\u00a0 quines presenciaron los \u00a0hechos, \u00a0y \u00a0as\u00ed lo entendi\u00f3 el Fiscal al abrir la investigaci\u00f3n, pues dispuso \u00a0escuchar a quienes tuvieron conocimiento de los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0trata \u00a0pues, \u00a0como \u00a0parece \u00a0haberlo \u00a0entendido \u00a0el \u00a0Procurador, \u00a0que la inconformidad del demandante en este sentido, \u00a0se \u00a0contraiga \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0repetici\u00f3n de los testimonios trasladados, pues, como \u00a0queda \u00a0visto, \u00a0los que reclama el censor, son los que aparecen referenciados por \u00a0aquellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, esta proposici\u00f3n, que constituye \u00a0la \u00a0propuesta \u00a0principal \u00a0carece \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n. Es cierto que el demandante \u00a0afirma \u00a0que \u00a0eran \u00a0procedentes \u00a0porque \u00a0podr\u00edan \u00a0aclarar \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0de los \u00a0protagonistas \u00a0de los hechos. Sin embargo, no sustenta por qu\u00e9, a partir de los \u00a0testimonios \u00a0donde \u00a0aparecen \u00a0citadas, \u00a0tales versiones podr\u00edan contribuir a la \u00a0reconstrucci\u00f3n \u00a0procesal de lo realmente ocurrido al medio d\u00eda del 16 de enero \u00a0de \u00a01994,\u00a0 mostrando una verdad diversa de la que elaboraron los falladores \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0materialmente \u00a0obrante \u00a0en \u00a0la actuaci\u00f3n, ni en qu\u00e9 \u00a0sentido \u00a0lo \u00a0que \u00a0pudieran \u00a0declarar \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0citados redundar\u00eda en \u00a0beneficio \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0o \u00a0por \u00a0lo menos a corroborar su posici\u00f3n defensiva \u00a0expuesta en la indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0sentido, importante es observar que \u00a0Iv\u00e1n \u00a0Villamar\u00edn, Jacqueline Miranda, Gustavo Villamar\u00edn, Jorge G\u00f3mez, Anita \u00a0G\u00f3mez, \u00a0Policarpo \u00a0Munar, \u00a0y \u00a0Sonia \u00a0Restrepo, \u00a0son \u00a0personas referenciadas por \u00a0Consuelo \u00a0Villamar\u00edn \u00a0y la v\u00edctima Daniel Villamar\u00edn, quienes indicaron que a \u00a0\u00e9stas \u00a0les \u00a0constaba \u00a0que \u00a0fue \u00a0CARLOS \u00a0JULIO \u00a0MORENO \u00a0CAMACHO quien comenz\u00f3 a \u00a0golpearlo \u00a0y \u00a0que, \u00a0despu\u00e9s, \u00a0en \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0le pas\u00f3 a su hija \u00a0Magnolia \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0dici\u00e9ndole \u00a0que \u00a0disparara. No se ve entonces, en qu\u00e9 \u00a0podr\u00edan \u00a0beneficiar al sindicado, los testimonios de quienes sirven de respaldo \u00a0a aquellos en que se fundamentan los cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cosa distinta ocurre con los de Blanca Triana \u00a0de \u00a0Moreno, \u00a0esposa \u00a0del procesado, al igual que con los de Estella Cruz y Julio \u00a0Arag\u00f2n, \u00a0citados \u00a0por \u00a0Magnolia Arag\u00f2n como una pareja de esposos que viven en \u00a0la \u00a0misma \u00a0casa \u00a0donde \u00a0ella \u00a0misma \u00a0reside, \u00a0y \u00a0a quienes les consta que cuando \u00a0sonaron \u00a0los \u00a0disparos \u00a0ella \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0adentro \u00a0junto \u00a0con su pap\u00e1 y por \u00a0consiguiente, \u00a0no \u00a0supo \u00a0de \u00a0donde \u00a0provinieron \u00a0los \u00a0que \u00a0lesionaron \u00a0a \u00a0Daniel \u00a0Villamar\u00edn. \u00a0Las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0estas personas, si bien podr\u00edan apuntar a \u00a0corroborar \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0menor, \u00a0no \u00a0fueron \u00a0siquiera mencionadas en su \u00a0defensa \u00a0por \u00a0CARLOS \u00a0JULIO \u00a0MORENO \u00a0CAMACHO, \u00a0cuya \u00a0versi\u00f3n \u00a0sobre los hechos, \u00a0coincide \u00a0con la de su hija en los hechos antecedentes y en la negativa de haber \u00a0sido \u00a0ellos los autores de las lesiones sufridas por Daniel Villamar\u00edn, pues en \u00a0el \u00a0momento \u00a0determinante \u00a0de \u00a0su \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0son \u00a0bien dis\u00edmiles sus relatos. \u00a0Mientras \u00a0la \u00a0menor \u00a0sostuvo \u00a0que encontr\u00e1ndose en el interior de su casa junto \u00a0con \u00a0su \u00a0padre \u00a0escuch\u00f3 un disparo que no supo de donde provino (f. 17), aqu\u00e9l \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0una de sus hijas llam\u00f3 a la polic\u00eda para que aprehendieran a los \u00a0agresores, \u00a0que \u00a0efectivamente \u00a0concurri\u00f3 \u00a0una patrulla con la que sali\u00f3 en su \u00a0b\u00fasqueda \u00a0sin \u00a0poderlos \u00a0encontrar. \u00a0No \u00a0mencion\u00f3 \u00a0haber \u00a0escuchado disparos o \u00a0enterarse \u00a0de \u00a0las \u00a0heridas \u00a0sufridas \u00a0por \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0miembros de la familia \u00a0Villamar\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0no \u00a0se ve, entonces, \u00a0cu\u00e1l \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0pertinencia, \u00a0 \u00a0procedencia \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0necesidad\u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 tales \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan \u00a0as\u00ed, \u00a0llamadas a declarar las personas \u00a0que \u00a0CARLOS \u00a0JULIO \u00a0MORENO \u00a0CAMACHO \u00a0cit\u00f3 en la indagatoria como testigos de lo \u00a0ocurrido, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0Gerardo \u00a0Vargas \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0Mar\u00eda del Carmen Mart\u00ednez, \u00a0Clara \u00a0Cecilia \u00a0Franco \u00a0de \u00a0Prieto, \u00a0Germ\u00e1n Ruiz Camacho y\u00a0 Jes\u00fas Antonio \u00a0Rinc\u00f3n, \u00a0fueron \u00a0contestes \u00a0en \u00a0manifestar \u00a0que \u00a0no vieron de d\u00f3nde provino el \u00a0disparo \u00a0que \u00a0lesion\u00f3 \u00a0a \u00a0Daniel \u00a0Villamar\u00edn. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, el primeros \u00a0manifestaron \u00a0haber escuchado rumores en el sentido de que pudo ser el procesado \u00a0quien \u00a0 le \u00a0 entreg\u00f3 \u00a0 el \u00a0 rev\u00f3lver \u00a0 a \u00a0 Magnolia \u00a0para \u00a0que \u00a0disparara \u00a0(f. \u00a0101). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00faltimo, \u00a0 debe \u00a0 agregarse \u00a0que \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0inconformidad \u00a0del censor sobre el m\u00e9rito otorgado por los \u00a0sentenciadores \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0cargo, \u00a0en \u00a0detrimento \u00a0del concedido a \u00a0Mariano \u00a0Ar\u00e8valo, \u00a0due\u00f1o de la tienda donde tuvo lugar el inicio del incidente \u00a0que \u00a0culmin\u00f3 \u00a0con \u00a0los resultados conocidos, no solo evidencian una vez m\u00e0s el \u00a0desv\u00edo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0invocada, sino que hace manifiesto que el planteamiento \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0se \u00a0contrae \u00a0a una discrepancia de criterios valorativos, que, \u00a0como \u00a0se \u00a0dijo, \u00a0resulta ajeno al motivo de casaci\u00f3n invocado, y no consulta la \u00a0naturaleza de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo, as\u00ed, no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0cargo, contiene una doble propuesta. De \u00a0un \u00a0lado \u00a0se \u00a0aduce \u00a0una errada calificaci\u00f3n de la conducta, en el entendido de \u00a0que \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0que \u00a0la recoge completamente es el que regula el delito de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0y no el de homicidio en grado de tentativa. De otra parte, \u00a0se \u00a0sugiere \u00a0una \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0anfibol\u00f3gica \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0al deducir como \u00a0causales \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n, \u00a0las \u00a0de \u00a0obrar \u00a0por \u00a0motivos \u00a0innobles o \u00a0f\u00fatiles y la de actuar con la complicidad de otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0igual que ocurre con la censura anterior, \u00a0en \u00a0\u00e9sta, \u00a0la \u00a0falta de claridad conceptual y el desconocimiento de la t\u00e9cnica \u00a0casacional \u00a0del \u00a0demandante \u00a0son \u00a0palmarias. \u00a0Bajo el mismo postulado de nulidad \u00a0presenta \u00a0dos \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0de suyo requer\u00edan tratamiento independiente, en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0lo \u00a0primero no guarda relaci\u00f3n ni dependencia con lo segundo, y por \u00a0consiguiente \u00a0 exig\u00edan \u00a0 desarrollarse \u00a0bajo \u00a0premisas \u00a0diferentes. \u00a0La \u00a0errada \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 conducta, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0aceptable \u00a0y \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0en que se present\u00f3 la demanda, exig\u00eda, \u00a0como \u00a0ocurre \u00a0ahora cuando de ello no se deriva un cambio de competencia, que el \u00a0desarrollo \u00a0se \u00a0haga \u00a0siguiendo las pautas de la causal primera en cualquiera de \u00a0sus \u00a0sentidos \u00a0y \u00a0modalidades. \u00a0Esto \u00a0implica \u00a0se\u00f1alar \u00a0las normas sustanciales \u00a0vulneradas \u00a0y \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0yerro \u00a0que \u00a0la contiene, adem\u00e1s de exponer las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0considera \u00a0que \u00a0la disposici\u00f3n que correctamente \u00a0recoge \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0delictual \u00a0es \u00a0la \u00a0que \u00a0describe \u00a0el il\u00edcito que se \u00a0reclama \u00a0como \u00a0acertado, \u00a0y \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0t\u00e1cticamente no es viable \u00a0admitir \u00a0 la \u00a0 calificaci\u00f3n \u00a0 dada \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a0 en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente evento, el demandante sostiene \u00a0una \u00a0curiosa \u00a0tesis \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0la clase de arma y el lugar de la lesi\u00f3n \u00a0s\u00f3lo \u00a0ser\u00edan \u00a0admisibles \u00a0como \u00a0elementos de juicio para deducir la intenci\u00f3n \u00a0homicida \u00a0en \u00a0los \u00a0casos en que el resultado se consuma, pues de lo contrario se \u00a0estar\u00edan \u00a0haciendo \u00a0presunciones amparadas en el subjetivismo del fallador. Muy \u00a0cuestionable \u00a0desde \u00a0todo \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0es \u00a0tal \u00a0raciocinio. \u00a0Desconoce por \u00a0completo \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0hora \u00a0de \u00a0abordar \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0adecuaci\u00f3n t\u00edpica al \u00a0funcionario \u00a0le \u00a0corresponde ponderar todo el conjunto probatorio conforme a las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, entendiendo el contexto en que se desarrollan los \u00a0hechos, \u00a0 y \u00a0desde \u00a0luego, \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0antecedentes, \u00a0concomitantes \u00a0y \u00a0posteriores, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el \u00a0arma utilizada y la parte del cuerpo escogida como \u00a0blanco de la agresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0ya lo ha repetido en otras ocasiones la \u00a0jurisprudencia, \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0no \u00a0se \u00a0agota en la mera \u00a0subsunci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0dicha \u00a0tarea \u00a0no \u00a0responde \u00a0a \u00a0una \u00a0simple \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0mec\u00e1nica \u00a0y \u00a0avalorada \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos objetivamente vistos con el supuesto de \u00a0hecho \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 norma \u00a0describe \u00a0como \u00a0delito. \u00a0Estos, \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0o \u00a0m\u00e1s \u00a0concretamente \u00a0la \u00a0conducta \u00a0humana, \u00a0se \u00a0deben \u00a0valorar en toda su extensi\u00f3n y \u00a0cotejarlos \u00a0 con \u00a0la \u00a0norma, \u00a0una \u00a0vez \u00a0interpretada \u00a0y \u00a0fijado \u00a0su \u00a0alcance \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n a un caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La comprobaci\u00f3n de la intenci\u00f3n del agente, \u00a0por \u00a0pertenecer \u00a0al \u00a0fuero \u00a0interno \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0no \u00a0exige \u00a0la \u00a0constataci\u00f3n o \u00a0consumaci\u00f3n \u00a0del \u00a0resultado realmente querido, y mucho menos se deduce a partir \u00a0del \u00a0capricho \u00a0del fallador como lo sugiere el demandante. Eso implicar\u00eda\u00a0 \u00a0que, \u00a0salvo \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0del \u00a0autor \u00a0sobre los prop\u00f3sitos que orientaron su \u00a0il\u00edcito \u00a0actuar, \u00a0siempre \u00a0quedar\u00eda una duda latente sobre ello, cuando en ese \u00a0cometido \u00a0resulta \u00a0de \u00a0especial \u00a0importancia la valoraci\u00f3n de las pruebas en la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 grado \u00a0 de \u00a0intencionalidad \u00a0o \u00a0culpabilidad \u00a0del \u00a0actuar \u00a0reprochable, \u00a0pues \u00a0s\u00f3lo \u00a0a partir de los diferentes medios que la ley permite, \u00a0es \u00a0posible \u00a0reproducir \u00a0procesalmente \u00a0la verdad real, esto es, c\u00f3mo, cu\u00e1ndo, \u00a0d\u00f3nde \u00a0 y \u00a0 con \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0qui\u00e9nes \u00a0se \u00a0desarrollo \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0postura \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0a la postre se \u00a0reduce \u00a0una \u00a0discrepancia \u00a0del criterio apreciativo del calificador con el suyo, \u00a0sobre \u00a0el \u00a0alcance que en este caso tuvieron la clase de arma y la ubicaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n en la v\u00edctima. As\u00ed sustentado el reparo, es claro que solo podr\u00eda \u00a0se comprensible si se mira dicha determinaci\u00f3n fuera de contexto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, precisamente al pronunciarse sobre \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0de la defensa, el mismo abogado ahora demandante, relativos \u00a0a \u00a0la \u00a0tipificaci\u00f3n de unas lesiones personales en vez de un homicidio en grado \u00a0de tentativa, la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal anot\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cQue \u00a0no \u00a0se \u00a0haya \u00a0segado \u00a0la \u00a0vida \u00a0de la \u00a0v\u00edctima \u00a0con \u00a0el disparo inferido, y que la incapacidad haya sido relativamente \u00a0corta, \u00a0en ning\u00fan caso desvirt\u00faa la intenci\u00f3n del agente, que se desprende de \u00a0la \u00a0forma como sucedieron los hechos y del arma utilizada. En efecto, en el caso \u00a0sub-judice, \u00a0tenemos \u00a0que \u00a0el disparo se le propin\u00f3 al ofendido cuando \u00e9ste se \u00a0encontraba \u00a0indefenso, \u00a0en \u00a0el suelo, en parte vulnerable como lo es el abdomen, \u00a0con \u00a0arma \u00a0id\u00f3nea para quitar la vida y si el resultado no se logr\u00f3 no fue por \u00a0voluntad \u00a0del \u00a0agente \u00a0activo, sino que la trayectoria del proyectil al ingresar \u00a0al \u00a0organismo \u00a0se \u00a0desvi\u00f3 \u00a0y \u00a0no \u00a0interes\u00f3 \u00a0\u00f3rganos vitales. Fue tan grave la \u00a0lesi\u00f3n, \u00a0que \u00a0le \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0deformidad \u00a0f\u00edsica \u00a0de \u00a0car\u00e1cter permanente y no \u00a0transitoria \u00a0como \u00a0lo \u00a0anota \u00a0el \u00a0recurrente\u00a0 y perturbaci\u00f3n funcional del \u00a0\u00f3rgano \u00a0de \u00a0la \u00a0excreci\u00f3n \u00a0fecal \u00a0de car\u00e1cter transitorio\u201d (F. 20, cuad. De \u00a0segunda instancia de la Fiscal\u00eda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0las \u00a0glosas \u00a0del petente en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la motivaci\u00f3n anfibol\u00f3gica de la sentencia al incrementar la pena a \u00a0imponer \u00a0al \u00a0caso \u00a0concreto con base en circunstancias gen\u00e9ricas de agravaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron tenidas en cuenta en la resoluci\u00f3n acusatoria, no corresponden, \u00a0como \u00a0lo \u00a0destaca el Procurador Delegado, a dicho concepto, pues \u00e9ste parte del \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que \u00a0s\u00ed existe motivaci\u00f3n al respecto, s\u00f3lo que la misma es tan \u00a0confusa \u00a0y \u00a0ambivalente que realmente no se puede discernir hacia d\u00f3nde apuntan \u00a0o qu\u00e9 efectos pretendi\u00f3 darle el sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muy \u00a0diferente \u00a0es \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta, y sobre ello se profundizar\u00e1 m\u00e1s adelante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Tercer Cargo \u00a0<\/p>\n<p>Esta censura subsidiaria que postula el actor \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0el cuerpo segundo de la causal primera de casaci\u00f3n, aduciendo la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0identidad \u00a0no \u00a0logra un desarrollo coherente con la \u00a0propuesta casacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0afirmar \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de las disposiciones que describen el homicidio, la tentativa y la \u00a0autor\u00eda, \u00a0sin \u00a0precisar \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0quebranto. \u00a0Y \u00a0aunque \u00a0concret\u00f3 \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0del \u00a0error de juicio en uno de identidad refiri\u00e9ndose gen\u00e9ricamente \u00a0a \u00a0 la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0cargo, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Gloria \u00a0Consuelo \u00a0Villamar\u00edn, \u00a0Daniel \u00a0Augusto \u00a0Villamar\u00edn, \u00a0Stella \u00a0Roa \u00a0Castro y Jos\u00e9 William \u00a0Pe\u00f1a \u00a0Castro, \u00a0no precis\u00f3 respecto de ninguno de ellos en que apartes, o sobre \u00a0qu\u00e9 \u00a0aspectos \u00a0de sus respectivos relatos el fallador los false\u00f3, haci\u00e9ndoles \u00a0decir \u00a0lo \u00a0que \u00a0objetivamente \u00a0no \u00a0expresaron, \u00a0y \u00a0mucho \u00a0menos afirma si fueron \u00a0cercenados o adicionados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La inconformidad del recurrente se cifra en la \u00a0forma \u00a0como \u00a0fueron \u00a0apreciados, \u00a0esto es, por haberles otorgado credibilidad en \u00a0una \u00a0parte \u00a0de \u00a0su \u00a0exposici\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0forma \u00a0como ocurrieron los hechos, y \u00a0rechazar \u00a0la \u00a0veracidad \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos \u00a0en cuanto al sitio donde afirmaron que \u00a0culmin\u00f3 \u00a0 la \u00a0agresi\u00f3n. \u00a0Para \u00a0el \u00a0censor, \u00a0esa \u00a0supuesta \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0es \u00a0contraria \u00a0a la sana cr\u00edtica y en particular a la l\u00f3gica y a \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene en cuenta la personalidad de CARLOS JULIO MORENO \u00a0CAMACHO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la censura se limita a la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0del criterio apreciativo del demandante con el del fallador, sin \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0se \u00a0cuestionen \u00a0las \u00a0razones \u00a0expuestas \u00a0en la sentencia para \u00a0creerle \u00a0a \u00a0ese grupo de testigos la sindicaci\u00f3n directa que hicieron en contra \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0en el sentido de que fue \u00e9l quien le entreg\u00f3 el arma de fuego \u00a0a \u00a0su \u00a0menor hija y la determin\u00f3 a disparar en contra de Daniel Villamar\u00edn. De \u00a0ning\u00fan \u00a0 modo \u00a0 expuso \u00a0 el \u00a0casacionista \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0se \u00a0violentaron \u00a0o \u00a0desconocieron \u00a0los \u00a0dictados \u00a0de \u00a0la ciencia, la experiencia com\u00fan o la l\u00f3gica \u00a0para acoger tales versiones en un aspecto y descartarlas en otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0conclusi\u00f3n no se desvirt\u00faa con la mera \u00a0referencia \u00a0de \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0o por el hecho de que resulte \u00a0inveros\u00edmil \u00a0que \u00a0un \u00a0padre \u00a0determine \u00a0a una hija menor a cometer un delito de \u00a0semejante \u00a0magnitud. \u00a0Esa paradoja, sin embargo, fue contemplada por el Tribunal \u00a0al precisar lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 \u00a0<\/p>\n<p>Hay \u00a0que \u00a0reconocer \u00a0que \u00a0a \u00a0primera vista en \u00a0verdad \u00a0resulta \u00a0extra\u00f1o que el procesado hubiera optado por entregarle el arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0a \u00a0su hija menor de edad para que la disparara, cuando pr\u00e1cticamente \u00a0hubiera \u00a0podido \u00a0usarla \u00a0\u00e9l \u00a0mismo. \u00a0Pero, \u00a0esa \u00a0situaci\u00f3n \u00a0tiende a encontrar \u00a0l\u00f3gica \u00a0cuando, \u00a0de \u00a0un lado, por la \u00e9poca en que ocurrieron los hechos estaba \u00a0prohibido \u00a0portar \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0los \u00a0fines \u00a0de semana, incluso con el\u00a0 \u00a0permiso \u00a0de \u00a0autoridad \u00a0competente, seg\u00fan lo refiriera a manera de comentario y \u00a0por \u00a0propia iniciativa el testigo GERARDO VARGAS RODR\u00cdGUEZ (F. 101) y, de otro, \u00a0que \u00a0es \u00a0por todos conocido que un menor de edad no es reprimido tan severamente \u00a0por \u00a0cometer \u00a0un \u00a0hecho \u00a0delictivo, \u00a0a \u00a0contrario \u00a0de lo que le sucede cuando el \u00a0responsable \u00a0es \u00a0mayor \u00a0de \u00a0edad e imputable penalmente, circunstancias que bien \u00a0pudieron \u00a0ser \u00a0advertidas por el procesado y de ah\u00ed que no resulte descabellado \u00a0que \u00a0hubiera \u00a0desplegado \u00a0la \u00a0conducta \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0atribuye\u201d \u00a0(f. \u00a015, C. de \u00a0T.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0encuentra \u00a0la \u00a0Sala \u00a0un \u00a0mayor \u00a0desatino \u00a0en \u00a0el \u00a0desarrollo de este reproche, pues no obstante que la causal en \u00a0que \u00a0se apoy\u00f3 el demandante para su postulaci\u00f3n es la primera, inciso segundo, \u00a0termina \u00a0inusitadamente \u00a0afirmando \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0condenarse \u00a0por \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales, \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n, que correspond\u00eda hacer imperar el principio \u00a0del \u00a0 in \u00a0 dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0incurriendo \u00a0as\u00ed \u00a0en \u00a0una \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0insalvable, ya que lo primero supone \u00a0aceptar \u00a0la demostraci\u00f3n de la participaci\u00f3n del sindicado en los hechos, pero \u00a0bajo \u00a0un \u00a0grado \u00a0menor, \u00a0y \u00a0en esas condiciones se admite la condena; lo segundo \u00a0apunta definitivamente a la absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este cargo, tampoco prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Casaci\u00f3n oficiosa \u00a0<\/p>\n<p>Como se advirti\u00f3 en precedencia, el hecho de \u00a0que \u00a0 en \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0se \u00a0hubieran \u00a0considerado \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0consistentes \u00a0en el obrar innoble y \u00a0f\u00fatil \u00a0y \u00a0contar con la complicidad de otro en la ejecuci\u00f3n de la conducta, en \u00a0contra \u00a0de \u00a0CARLO JULIO MORENO CAMACHO, mucho m\u00e1s que incurrir en anfibolog\u00eda, \u00a0que \u00a0no es el caso porque ni siquiera aparecen motivadas, lo que hizo la Juez de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0no \u00a0fue nada distinto a desconocer el derecho de defensa del \u00a0sindicado \u00a0en la medida en que lo sorprendi\u00f3 en la sentencia con circunstancias \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0que \u00a0redundaron \u00a0en la intensificaci\u00f3n de la pena, \u00a0cuando \u00a0no fueron objeto de imputaci\u00f3n ni f\u00e1ctica ni jur\u00eddica en el pliego de \u00a0cargos, \u00a0pues \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0dos, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0que opina el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0se puede siquiera inferir de la parca presentaci\u00f3n que de los hechos \u00a0se \u00a0hiciera \u00a0en la acusaci\u00f3n, y si as\u00ed lo fuera, hoy en d\u00eda no son admisibles \u00a0posturas \u00a0que \u00a0permitan \u00a0sobreentender \u00a0a \u00a0partir de all\u00ed una ampliaci\u00f3n de la \u00a0imputaci\u00f3n que de cabida a una mayor pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0 estrictamente \u00a0 regulada, \u00a0 de \u00a0tal \u00a0forma \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0contin\u00faa \u00a0otorg\u00e1ndole \u00a0al \u00a0Juez \u00a0un \u00a0margen de movilidad, no lo autoriza, como tampoco lo \u00a0hac\u00eda \u00a0 \u00a0antes, \u00a0 para \u00a0 irrespetar \u00a0 los \u00a0 principios \u00a0 de \u00a0 razonabilidad \u00a0 y \u00a0proporcionalidad \u00a0que \u00a0necesariamente \u00a0condicionan \u00a0la \u00a0pena a imponer frente la \u00a0infracci\u00f3n juzgada en el caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, a partir de la entrada en vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, el criterio interpretativo en punto de entender como \u00a0exigencia \u00a0inexcusable \u00a0la \u00a0necesidad de que, en el pliego acusatorio se precise \u00a0de \u00a0manera \u00a0clara \u00a0e inequ\u00edvoca la imputaci\u00f3n, no solo desde el punto de vista \u00a0de \u00a0la denominaci\u00f3n jur\u00eddica del tipo penal, sino de las circunstancias que lo \u00a0agraven \u00a0o \u00a0aten\u00faen, \u00a0bien \u00a0sean \u00a0\u00e9stas espec\u00edficas o gen\u00e9ricas, objetivas o \u00a0subjetivas, \u00a0a \u00a0partir del pronunciamiento del 23 de septiembre de 2003, la Sala \u00a0abord\u00f3 \u00a0de \u00a0nuevo \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0que \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0esta \u00a0tem\u00e1tica se ven\u00eda \u00a0planteando \u00a0de \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s, \u00a0precisando \u00a0que \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0actual realidad \u00a0normativa, \u00a0no \u00a0hay alternativa que permita al Juez agravar la sanci\u00f3n con base \u00a0en circunstancias no atribuidas en la resoluci\u00f3n acusatoria, pues: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230;en el campo punitivo dentro del c\u00f3digo \u00a0actual, \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0gen\u00e9ricas de agravaci\u00f3n, tienen una repercusi\u00f3n \u00a0importante,\u00a0 \u00a0tanto \u00a0cualitativa como\u00a0 cuantitativa en la pena, que en \u00a0el\u00a0 \u00a0r\u00e9gimen \u00a0anterior \u00a0podr\u00eda \u00a0no \u00a0tener \u00a0la misma connotaci\u00f3n, dada la \u00a0discrecionalidad \u00a0concedida al juez para aumentar la pena dentro de los l\u00edmites \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0que \u00a0tipificaba el tipo y la pena aplicables. Empero, conforme al \u00a0art\u00edculo \u00a061 actual, el \u00e1mbito punitivo puede moverse hasta los cuartos medios \u00a0y \u00a0aun \u00a0al \u00a0cuarto \u00a0m\u00e1ximo, \u00a0cuando \u00a0s\u00f3lo \u00a0concurran \u00a0circunstancias \u00a0de mayor \u00a0punibilidad, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0eleva considerablemente la pena cuando por la naturaleza \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta punible, la pena principal es significativamente alta. Por esta \u00a0raz\u00f3n, \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0debe ser lo suficientemente expl\u00edcita,\u00a0 cuando al \u00a0concretar \u00a0al \u00a0autor \u00a0aluda a\u00a0 circunstancias tales\u00a0 como la posici\u00f3n \u00a0distinguida, \u00a0el \u00a0motivo abyecto, los m\u00f3viles de intolerancia o discriminaci\u00f3n \u00a0o \u00a0cualquiera \u00a0otro \u00a0de los mencionados en el art\u00edculo 58, pues estas no surgen \u00a0de \u00a0la \u00a0discrecionalidad, \u00a0puesto \u00a0que para que cumplan sus efectos, deben estar \u00a0supeditadas \u00a0a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0y, \u00a0sobretodo, \u00a0a \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 debate\u201d \u00a0 (M.P. \u00a0Dr. Herman Gal\u00e1n Castellanos, rad. 16.320). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal criterio, ha sido reiterado en lo que va \u00a0corrido \u00a0de este a\u00f1o, entre otras, en los fallos de casaci\u00f3n proferidos el 5 y \u00a011 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0(rad. \u00a021.942 \u00a0y \u00a014.342, respectivamente), con ponencia de los \u00a0Magistrados, \u00a0Dres. \u00a0Mauro \u00a0Solarte \u00a0Portilla \u00a0y Yesid Ram\u00edrez Bastidas, y m\u00e1s \u00a0recientemente, \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0del \u00a07 \u00a0de mayo en la que fungi\u00f3 como ponente el \u00a0Magistrado, doctor Alfredo G\u00f3mez Quintero (rad. 20.642). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que en la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0decidi\u00f3 aprior\u00edsticamente y sin motivaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0 incrementar \u00a0 en \u00a0 seis \u00a0 meses \u00a0 m\u00e1s \u00a0 la \u00a0pena \u00a0que \u00a0originariamente \u00a0corresponder\u00eda \u00a0aplicar al delito objeto del juzgamiento. As\u00ed se pronunci\u00f3 la \u00a0A \u00a0Quo, en determinaci\u00f3n que \u00a0cont\u00f3 integralmente con la aprobaci\u00f3n del Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon base en los lineamientos del art\u00edculo \u00a0del \u00a0C.P. \u00a0y con detenimiento en la pena impuesta al delito consumado, considera \u00a0esta \u00a0instancia \u00a0que \u00a0en \u00a0virtud \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0no \u00a0fue \u00a0cometida \u00a0bajo \u00a0ninguna de las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n punitiva que consagra el art. 30 de la Ley 40 de \u00a01994 \u00a0 (art. \u00a0324 \u00a0C.P.). \u00a0Sin \u00a0embargo \u00a0acuden \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0agravantes \u00a0se\u00f1aladas \u00a0en \u00a0los \u00a0numerales \u00a01\u00ba y 7\u00ba del art\u00edculo 66 ejusdem, no es viable \u00a0imponer \u00a0el \u00a0m\u00ednimo fijado en la norma, es decir VEINTICINCO A\u00d1OS DE PRISI\u00d3N, \u00a0como se procede a tasar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0monto \u00a0de \u00a0la \u00a0pena antedicho que se ven \u00a0reducidos \u00a0a \u00a0la \u00a0mitad, \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n de aplicar el contenido del art\u00edculo 22 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0esto \u00a0es \u00a0doce \u00a0(12) \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0meses, los cuales se ver\u00e1n \u00a0incrementados \u00a0 por \u00a0 concurrir \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0quedando \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0PENA \u00a0PRINCIPAL a imponer a CARLOS JULIO MORENO \u00a0CAMACHO TRECE (13) A\u00d1OS DE PRISI\u00d3N\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, como en este evento el criterio \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0ampar\u00f3 \u00a0el Juez de primer grado para no imponer el m\u00ednimo de pena \u00a0se\u00f1alado \u00a0en la ley para el delito objeto de la imputaci\u00f3n, no fue otro que el \u00a0de \u00a0la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0las \u00a0causales \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0que \u00a0ella, \u00a0motu \u00a0 proprio \u00a0 resolvi\u00f3 \u00a0deducir \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0le corresponde ahora a la Corte, en ejercicio de la \u00a0facultad \u00a0conferida \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0216 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0casar \u00a0oficiosa \u00a0y \u00a0parcialmente el fallo recurrido retirando tal consideraci\u00f3n \u00a0como \u00a0argumento \u00a0dosificador \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0individualizar \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta los par\u00e1metros actualmente se\u00f1alados en los art\u00edculo 103 \u00a0y \u00a027 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0por \u00a0favorabilidad, los cual implica para el \u00a0sindicado \u00a0una \u00a0sanci\u00f3n \u00a0menor frente a la que se aplic\u00f3 en su momento bajo la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de 1993, por ser la vigente para la fecha en que se dictaron los fallos \u00a0de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto, a los m\u00e9todos dosificadores de la \u00a0pena, \u00a0desde \u00a0el punto de vista de que la que corresponder\u00eda imponer, para este \u00a0caso, \u00a0la \u00a0m\u00ednima \u00a0legal, \u00a0cualquiera \u00a0de los dos sistemas resulta indiferente, \u00a0pues \u00a0sea \u00a0que \u00a0se \u00a0aplique \u00a0el del art\u00edculo 61 del C\u00f3digo Penal de 1980, o el \u00a0sistema \u00a0de \u00a0cuartos regulado tambi\u00e9n en el art\u00edculo 61 de la Ley 599 de 2000, \u00a0al \u00a0excluirse \u00a0las \u00a0circunstancias que impidieron aplicar el m\u00ednimo, no podr\u00eda \u00a0dicho guarismo fijarse por encima de dicho tope. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, y siendo que se trata de un \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0en \u00a0grado \u00a0de \u00a0tentativa, en el cual, seg\u00fan la calificaci\u00f3n \u00a0hecha \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria no concurre ninguna causal de agravaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0pena \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0aplicar \u00a0es la m\u00ednima del art\u00edculo 103 del C\u00f3digo \u00a0Sustantivo, \u00a0esto \u00a0es, \u00a06 \u00a0a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n, tiempo al que igualmente \u00a0queda \u00a0reducida \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0sobra \u00a0precisar, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0que esta \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0es de car\u00e1cter definitivo y deja sin efectos la redosificaci\u00f3n \u00a0provisional \u00a0efectuada por el Juzgado Trece Penal del Circuito, mediante la cual \u00a0se \u00a0cuantific\u00f3 \u00a0la \u00a0pena principal en 10 a\u00f1os de prisi\u00f3n, en decisi\u00f3n que al \u00a0ser \u00a0apelada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0fue \u00a0revocada \u00a0por el Tribunal, en el sentido de \u00a0tasarla en 7 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0en \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando Justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. Desestimar la demanda. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Casar \u00a0oficiosa \u00a0y \u00a0parcialmente el fallo \u00a0impugnado \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0condenar a CARLOS JULIO MORENO CAMACHO a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a06 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a06 meses de prisi\u00f3n, como determinador del delito de \u00a0homicidio \u00a0simple en grado de tentativa, y por el mismo tiempo a la accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s \u00a0queda \u00a0inc\u00f3lume el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz N\u00fa\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14128 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0 Aprobado Acta No. 077 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0quince (15) de septiembre de \u00a0dos mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto por el defensor 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