{"id":7952,"date":"2023-09-08T17:45:59","date_gmt":"2023-09-08T17:45:59","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1375225-02-04\/"},"modified":"2023-09-08T17:45:59","modified_gmt":"2023-09-08T17:45:59","slug":"1375225-02-04","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1375225-02-04\/","title":{"rendered":"13752(25-02-04)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13752 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Aprobado Acta \u00a0No. 013 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., febrero veinticinco (25) de dos \u00a0mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la sentencia del 15 de mayo de 1997, que conden\u00f3 a HERN\u00c1N \u00a0ARAG\u00d3N \u00a0BOCANEGRA \u00a0a \u00a0la \u00a0pena de veinticinco (25) a\u00f1os de prisi\u00f3n como autor \u00a0responsable del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0 Y \u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Aquellos \u00a0ocurrieron \u00a0en \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de\u00a0 \u00a0Cali \u00a0el 14 de febrero de 1995 en el sitio \u00a0denominado \u00a0\u201cEl \u00a0Callej\u00f3n de la Viga\u201d donde queda ubicado el Club Deportivo \u00a0H\u00edpico \u00a0de \u00a0Equitaci\u00f3n \u00a0el \u00a0Rinc\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201cZ\u201d, cuando tres j\u00f3venes que \u00a0trataban \u00a0de \u00a0sustraerse un ejemplar equino de propiedad del Club se enfrentaron \u00a0con \u00a0el \u00a0vigilante \u00a0HERN\u00c1N \u00a0ARAG\u00d3N \u00a0BOCANEGRA \u00a0quien, \u00a0para evitar la acci\u00f3n, \u00a0dispar\u00f3 \u00a0su \u00a0escopeta de dotaci\u00f3n hiriendo mortalmente a uno de los individuos \u00a0que posteriormente fue identificado como Goldemberg Campo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Dispuesta \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0vinculado \u00a0mediante indagatoria el imputado, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a077 \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Segunda \u00a0de Vida de Cali, en providencia del 7 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01995 resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica con medida de aseguramiento de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 preventiva1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0El\u00a0 \u00a026 \u00a0de mayo de 1995 declar\u00f3 \u00a0parcialmente \u00a0cerrado el ciclo instructivo en relaci\u00f3n con el procesado ARAG\u00d3N \u00a0BOCANEGRA \u00a0por el delito de homicidio y dispuso la ruptura de la unidad procesal \u00a0para \u00a0que \u00a0por\u00a0 \u00a0separado \u00a0se \u00a0prosiguiera la investigaci\u00f3n contra V\u00edctor \u00a0Manuel \u00a0Cajiao \u00a0y R\u00f3binson Mayorga P\u00e9rez, compa\u00f1eros del occiso,\u00a0 por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto \u00a0que \u00a0se \u00a0ven\u00eda investigando paralelamente y quienes para ese \u00a0momento a\u00fan no hab\u00edan sido escuchados en indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0calificaci\u00f3n del m\u00e9rito del sumario se \u00a0produjo \u00a0el \u00a05 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria contra el \u00a0implicado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que fue confirmada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Cali, el 20 de septiembre de \u00a019952. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El Juzgado Doce \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Cali avoc\u00f3 el conocimiento de la causa el 9 de octubre \u00a0de \u00a01995, \u00a0celebr\u00f3 \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia p\u00fablica y dict\u00f3 el fallo de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0el 2 de julio de 1996, a trav\u00e9s del cual conden\u00f3 al procesado a \u00a0la \u00a0pena de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n como autor responsable del delito de homicidio, \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0seis \u00a0a\u00f1os\u00a0 y al pago de los perjuicios morales causados con \u00a0la infracci\u00f3n, a favor de los padres del occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n fue confirmada en su integridad \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior de Cali, en providencia contra la cual el defensor del \u00a0procesado \u00a0 \u00a0interpuso \u00a0 \u00a0recurso \u00a0 \u00a0extraordinario \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dos \u00a0cargos \u00a0formula \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de las causales \u00a0tercera y primera, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primero \u00a0 \u00a0 \u00a0 (principal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0es \u00a0violatoria de los art\u00edculos 1\u00ba y 304 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, porque se dict\u00f3 en un juicio viciado de \u00a0nulidad \u00a0una \u00a0vez \u00a0se \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0su derecho a la libertad cuando \u00a0procesalmente ten\u00eda ese derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0efecto, \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0deneg\u00f3 \u00a0el beneficio que el defensor de \u00a0ARAG\u00d3N \u00a0BOCANEGRA \u00a0solicit\u00f3 con fundamento en el art\u00edculo 415 numeral 4\u00ba del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, con el argumento de que la interposici\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0reposici\u00f3n \u00a0al \u00a0cierre \u00a0de investigaci\u00f3n fue la causa para que el \u00a0asunto \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 pudiera \u00a0 calificar \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0que \u00a0prev\u00e9 \u00a0la \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Explica \u00a0el \u00a0demandante que el citado recurso no se interpuso con la \u00a0finalidad \u00a0de \u00a0dilatar \u00a0los t\u00e9rminos, sino con el \u00fanico fin de salvaguardar el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa de su representado, porque la investigaci\u00f3n se declar\u00f3 \u00a0cerrada \u00a0sin \u00a0haberse \u00a0escuchado \u00a0las declaraciones de Hernando Urbano y V\u00edctor \u00a0Piedrahita, \u00a0quienes \u00a0hab\u00edan presenciado los hechos y cuyos testimonios hab\u00edan \u00a0sido oportunamente solicitados y decretados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0se \u00a0puede \u00a0observar \u00a0en \u00a0la actuaci\u00f3n, la petici\u00f3n de que se \u00a0fijara \u00a0una \u00a0nueva \u00a0fecha \u00a0para \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de estas diligencias se hizo con \u00a0anterioridad \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0ordenara \u00a0el \u00a0cierre \u00a0del \u00a0ciclo instructivo, pues fue \u00a0presentada \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01995 y en las horas de la noche se elabor\u00f3 la \u00a0resoluci\u00f3n, \u00a0seg\u00fan \u00a0nota \u00a0manuscrita de la t\u00e9cnico de la fiscal\u00eda, de suerte \u00a0que \u00a0la \u00a0interposici\u00f3n del recurso era legal y necesaria pues se trataba de dos \u00a0pruebas \u00a0fundamentales \u00a0con las cuales se pretend\u00eda lograr la preclusi\u00f3n de la \u00a0investigaci\u00f3n y no la dilaci\u00f3n de los t\u00e9rminos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Considera \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0todas las actuaciones judiciales que \u00a0precedieron \u00a0 a \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0que \u00a0neg\u00f3 \u00a0el \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0libertad \u00a0a \u00a0su \u00a0representado, \u00a0 est\u00e1n \u00a0edificadas \u00a0sobre \u00a0una \u00a0irregularidad \u00a0procesal \u00a0que \u00a0es \u00a0violatoria \u00a0 del \u00a0 derecho \u00a0 fundamental \u00a0 a \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0incluido \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0solicita \u00a0se \u00a0case \u00a0la sentencia y se decrete la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado a partir de la resoluci\u00f3n de fecha 4 de julio de 1995, \u00a0por \u00a0medio de la cual se le neg\u00f3 la libertad al procesado y, como consecuencia, \u00a0se \u00a0devuelva \u00a0el \u00a0expediente \u00a0a la Fiscal\u00eda 77 Delegada ante los Jueces Penales \u00a0del \u00a0Circuito, \u00a0donde se propici\u00f3 la nulidad. As\u00ed mismo, se ordene la libertad \u00a0de \u00a0su \u00a0representado \u00a0por \u00a0acreditarse la causal contenida en el numeral 4\u00ba del \u00a0art\u00edculo 415 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo (subsidiario). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0este \u00a0ac\u00e1pite \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0formula \u00a0dos reparos contra el \u00a0fallo \u00a0recurrido, al amparo de la causal primera, por violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley sustancial: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Falso juicio de existencia. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador omiti\u00f3 apreciar los \u00a0testimonios \u00a0de los se\u00f1ores Francisco Javier Taborda Montoya, Juan Carlos Villa \u00a0Orrego, \u00a0Doctor \u00a0Wilson \u00a0Jorge \u00a0Tobar \u00a0Mesa, Fiscal 118 Delegado de Permanencia, \u00a0Demetrio \u00a0Anzola, \u00a0V\u00edctor \u00a0Piedrahita \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes de polic\u00eda Gilberto \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Puentes, Germ\u00e1n Garc\u00eda Mesa, W\u00e1lter Humberto Ortega y Jos\u00e9 Libardo \u00a0Franco, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se vulner\u00f3 indirectamente el art\u00edculo 29-4 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0pues \u00a0aquellos \u00a0habr\u00edan \u00a0despejado \u00a0las dudas que impidieron al juzgado \u00a0reconocer la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0trav\u00e9s \u00a0de las declaraciones rendidas por \u00a0Francisco \u00a0Javier \u00a0Toborda \u00a0Montoya y el menor Juan Carlos Villa Orrego, quienes \u00a0deponen \u00a0sobre \u00a0la sustracci\u00f3n del semoviente por parte de los tres sujetos que \u00a0luego \u00a0se \u00a0identificaron \u00a0como V\u00edctor Manuel Molina Cajiao, R\u00f3binson Mayorga y \u00a0Goldemberg \u00a0Campo \u00a0Cuenca, hace notar el primero que cuando \u00e9l les reclam\u00f3 por \u00a0la \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0del \u00a0animal, \u00a0uno de ellos, el de pantaloneta amarilla, que no \u00a0era \u00a0otro \u00a0que \u00a0el hoy occiso, despu\u00e9s de insultarlo le esgrimi\u00f3 una pistola y \u00a0otro, \u00a0el \u00a0de \u00a0pantaloneta \u00a0negra, \u00a0lo amenaz\u00f3 con un machete y por ello se vio \u00a0obligado \u00a0a \u00a0retirarse \u00a0del lugar e informar lo que estaba sucediendo. El menor, \u00a0por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0manifest\u00f3 \u00a0haber \u00a0observado \u00a0todos \u00a0los \u00a0momentos \u00a0anteriores, \u00a0concomitantes \u00a0y \u00a0posteriores \u00a0al hurto del semoviente, siendo claro en expresar \u00a0que \u00a0el de pantaloneta amarilla ten\u00eda en el lado izquierdo una pistola de cacha \u00a0negra como niquelada por encima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0estas \u00a0pruebas \u00a0condujo \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0dudar \u00a0sobre \u00a0la posesi\u00f3n del arma por parte de la v\u00edctima e hizo \u00a0que \u00a0le \u00a0restara \u00a0credibilidad a lo dicho por el procesado en su indagatoria, lo \u00a0cual condujo a la decisi\u00f3n conocida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0fallador \u00a0las \u00a0hubiese \u00a0evaluado \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0con \u00a0la \u00a0injurada \u00a0de ARAG\u00d3N BOCANEGRA y, ante la falta de prueba que \u00a0demostrara \u00a0la colocaci\u00f3n del arma por extra\u00f1os bajo el cad\u00e1ver de Goldemberg \u00a0Campo Cuenca, necesariamente habr\u00eda aceptado su posesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0duda \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0nace precisamente de \u00a0haber \u00a0omitido \u00a0apreciar \u00a0en conjunto el dicho de Demetrio Anzola, quien una vez \u00a0recibe \u00a0la \u00a0orden \u00a0del \u00a0Gerente \u00a0del \u00a0Club H\u00edpico Rinc\u00f3n de la \u201cZ\u201d y va en \u00a0camino, \u00a0escucha \u00a0un \u00a0disparo \u00a0y luego de haber recorrido unos quinientos metros \u00a0encuentra \u00a0en \u00a0el \u00a0teatro \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0a \u00a0Juan de Dios Murillo y a \u00a0Hernando \u00a0Urbano, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la carretilla halada por una bestia y en la parte \u00a0trasera, \u00a0amarrado \u00a0otro \u00a0semoviente \u00a0caballar \u00a0y \u00a0en la grama tendido un hombre \u00a0aparentemente \u00a0muerto, \u00a0pero \u00a0ya \u00a0no \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0el \u00a0otro \u00a0vigilante ni los \u00a0compa\u00f1eros de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese mismo instante llega V\u00edctor Pidrahita \u00a0quien observa lo mismo que Demetrio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Fiscal 118 Delegado, Dr. Wiston Jorge Tobar \u00a0Mesa, \u00a0 quien \u00a0 practic\u00f3 \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0levantamiento, \u00a0al \u00a0responder \u00a0un \u00a0interrogatorio \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 hizo \u00a0 la \u00a0 fiscal\u00eda \u00a0 se\u00f1al\u00f3 \u00a0 que \u00a0\u2018no \u00a0se \u00a0observaron huellas de arrastre \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0por \u00a0lo \u00a0que se presume y de acuerdo a lo dicho por los t\u00e9cnicos \u00a0que \u00a0 el \u00a0 cuerpo \u00a0 cay\u00f3 \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 lugar \u00a0 donde \u00a0fue \u00a0encontrado\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, todos los agentes de polic\u00eda \u00a0relacionados \u00a0declararon \u00a0sobre \u00a0la \u00a0forma \u00a0y \u00a0el \u00a0lugar \u00a0donde \u00a0fue \u00a0hallado el \u00a0cad\u00e1ver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0falta \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0todas \u00a0estas \u00a0pruebas \u00a0llevaron \u00a0al \u00a0fallador \u00a0a \u00a0creer \u00a0en \u00a0la posibilidad de que el cad\u00e1ver \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0arrastrado \u00a0y \u00a0acomodado \u00a0en \u00a0el \u00a0sitio donde fue encontrado, sin \u00a0existir \u00a0en \u00a0el \u00a0plenario \u00a0prueba alguna que respalde tal creencia. Esa omisi\u00f3n \u00a0incidi\u00f3 \u00a0en que no le otorgara credibilidad a la indagatoria del implicado ni a \u00a0los \u00a0testigos \u00a0oculares del momento en que ARAG\u00d3N BOCANEGRA dispar\u00f3 y a que no \u00a0se aplicara la figura de la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b). Falso Juicio de Identidad. \u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0 el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de hecho al haber omitido una parte de la declaraci\u00f3n del \u00a0se\u00f1or \u00a0Juan de Dios Murillo y haber interpretado incorrectamente el dictamen de \u00a0Medicina Legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Referente \u00a0lo primero, se omiti\u00f3 apreciar lo \u00a0observado \u00a0por el testigo en cuanto a las circunstancias de tiempo y modo en que \u00a0el \u00a0cad\u00e1ver \u00a0de \u00a0Goldemberg Campo cay\u00f3 de la carretilla al c\u00e9sped, se\u00f1alando \u00a0al \u00a0respecto que una vez huyeron los acompa\u00f1antes del occiso y el vigilante, el \u00a0caballo \u00a0que \u00a0tiraba la carretilla salt\u00f3 del pavimento al prado y el cuerpo del \u00a0occiso cay\u00f3 y rod\u00f3 al piso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0mutilaci\u00f3n llev\u00f3 al Tribunal a violar, \u00a0de \u00a0manera \u00a0indirecta, \u00a0el \u00a0art\u00edculo 29-4 del C\u00f3digo Penal porque aliment\u00f3 la \u00a0falsa \u00a0creencia \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0cad\u00e1ver \u00a0fue movido y a restarle aplicaci\u00f3n a la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0de \u00a0este \u00a0declarante en lo que tiene que ver con la \u00a0percepci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 momento \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 Goldember \u00a0 le \u00a0esgrimi\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0al \u00a0vigilante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con respecto a la incorrecta apreciaci\u00f3n del \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal, \u00a0expone \u00a0que seg\u00fan el Tribunal, la posici\u00f3n del \u00a0sujeto \u00a0que \u00a0recibi\u00f3 \u00a0el \u00a0impacto \u00a0no \u00a0era \u00a0exactamente de frente, pues algunos \u00a0perdigones \u00a0entraron \u00a0por \u00a0la \u00a0regi\u00f3n \u00a0lumbar \u00a0izquierda, afirmaci\u00f3n que no es \u00a0correcta \u00a0porque, \u00a0tal \u00a0como lo analiza la experticia, es f\u00edsicamente imposible \u00a0por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0Las \u00a0postas \u00a0tienen un di\u00e1metro de 0.838 \u00a0cms. \u00a0Y \u00a0los \u00a0dos orificios encontrados en la regi\u00f3n lumbar izquierda tienen un \u00a0di\u00e1metro \u00a0de \u00a00.5 \u00a0cms. As\u00ed, de haber ingresado las postas por esa regi\u00f3n, el \u00a0di\u00e1metro de los orificios deber\u00eda ser igual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0El \u00a0cartucho utilizado para esta clase de \u00a0carabinas \u00a0normalmente \u00a0tiene \u00a0ocho postas de las cuales, seis fueron rescatadas \u00a0dentro \u00a0del \u00a0organismo del occiso y ello indica que hubo dos postas que salieron \u00a0del \u00a0 \u00a0organismo \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 orificios \u00a0 hallados \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 regi\u00f3n \u00a0 lumbar \u00a0izquierda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se \u00a0tiene en cuenta que la regi\u00f3n lumbar \u00a0izquierda \u00a0est\u00e1 al lado opuesto del mesogastrio izquierdo y la mayor cabidad se \u00a0encuentra \u00a0por \u00a0este, \u00a0lo \u00a0l\u00f3gico \u00a0es \u00a0que \u00a0tanto \u00a0el taco como las ocho postas \u00a0entraron \u00a0por \u00a0el mesogastrio, \u00e9stas fueron m\u00e1s all\u00e1 por ser m\u00e1s pesadas que \u00a0el \u00a0taco, \u00a0sin \u00a0que \u00a0se \u00a0pueda concluir que algunas postas dieron la vuelta para \u00a0entrar por la regi\u00f3n lumbar izquierda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 errada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0incidi\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0porque \u00a0le \u00a0rest\u00f3 \u00a0credibilidad a la manifestaci\u00f3n de \u00a0ARAG\u00d3N \u00a0BOCANEGRA \u00a0de \u00a0que el disparo hab\u00eda sido de frente y ello, unido a las \u00a0dem\u00e1s \u00a0creencias, \u00a0condujeron \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0negara \u00a0la \u00a0causal de justificaci\u00f3n \u00a0aducida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento en lo anterior, el demandante \u00a0solicita \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0y, en consecuencia, se dicte la de \u00a0reemplazo \u00a0dando aplicaci\u00f3n al art\u00edculo 29-4 del C\u00f3digo Penal y se le conceda \u00a0a su representado la libertad inmediata. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DE LA PROCURADUR\u00cdA: \u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Opina el representante del Ministerio Publico \u00a0que \u00a0no le asiste raz\u00f3n al recurrente al acusar de nula\u00a0 la actuaci\u00f3n por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido proceso, porque para que as\u00ed ocurra, es necesario que la \u00a0irregularidad \u00a0aducida \u00a0haya \u00a0tenido incidencia en la validez de la actuaci\u00f3n y \u00a0sobre ese aspecto el libelista guard\u00f3 silencio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la fiscal\u00eda instructora se\u00f1al\u00f3 las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no se hac\u00eda merecedor al beneficio de \u00a0libertad \u00a0impetrado \u00a0en \u00a0esa \u00a0etapa \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0que sea cierta la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n se haya \u00a0elaborado \u00a0en \u00a0horas \u00a0de la noche del 30 de mayo de 1995, d\u00eda en que la defensa \u00a0solicit\u00f3 nueva fecha para la recepci\u00f3n de unas declaraciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0providencia aparece calendada el 26 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o \u00a0y \u00a0la \u00a0nota \u00a0manuscrita \u00a0\u201cmayo \u00a03 \u00a0de \u00a01995 10:30 p.m.\u201d \u00a0incorporada \u00a0al \u00a0final corresponde a un recibido de la secretar\u00eda com\u00fan y no a \u00a0la \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que \u00a0fue proyectada la resoluci\u00f3n, como ligeramente lo deduce el \u00a0libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, la alegada violaci\u00f3n al derecho a \u00a0la \u00a0 libertad \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 desapareci\u00f3 \u00a0 al \u00a0proferirse \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0calificatoria \u00a0y \u00a0en \u00a0este \u00a0estadio \u00a0procesal \u00a0ya \u00a0nada \u00a0se \u00a0puede hacer pues la \u00a0irregularidad, \u00a0fomentada \u00a0en parte por la propia defensa, no tuvo trascendencia \u00a0en el fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo Cargo. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Tampoco encuentra razonada la censura por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0porque \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no tuvo en cuenta que la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0realice \u00a0la \u00a0primera instancia y no \u00a0desconozca \u00a0expresamente \u00a0la segunda, se une a la sentencia acusada en casaci\u00f3n \u00a0por conformar una unidad jur\u00eddica inescindible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n destaca que las declaraciones \u00a0cuya \u00a0omisi\u00f3n \u00a0se \u00a0acusa \u00a0s\u00ed \u00a0fueron \u00a0apreciadas por el a quo y, por tanto, lo \u00a0referente \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de la posesi\u00f3n del arma de juguete por parte de \u00a0Cuenca \u00a0Campo, \u00a0s\u00ed \u00a0fue \u00a0considerada \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0Distinto es que en su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0el \u00a0fallador \u00a0las haya encontrado carentes de valor demostrativo de \u00a0la \u00a0 realidad \u00a0 f\u00e1ctica, \u00a0 al \u00a0 evidenciar \u00a0la \u00a0sospechosa \u00a0concordancia \u00a0entre \u00a0ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Similares \u00a0son \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0de \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0en torno al error de apreciaci\u00f3n que el censor endilga respecto de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Demetrio \u00a0Anzola, \u00a0porque adem\u00e1s este testigo poco aport\u00f3 al \u00a0esclarecimiento \u00a0del \u00a0lugar \u00a0donde se produjo el homicidio si se tiene en cuenta \u00a0se present\u00f3\u00a0 cuando ya hab\u00eda ocurrido el hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Wiston \u00a0Tobar, quien \u00a0practic\u00f3 \u00a0el \u00a0levantamiento \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0y \u00a0los \u00a0agentes \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0que \u00a0intervinieron \u00a0en la diligencia no observaron huellas de arrastre del cuerpo, no \u00a0significa \u00a0necesariamente que no se le haya movido momentos despu\u00e9s de ocurrido \u00a0el \u00a0homicidio. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del fallador estuvo soportada en las \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0los compa\u00f1eros del occiso y del mismo ARAG\u00d3N BOCANEGRA en \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica, quienes afirmaron que luego de producirse la detonaci\u00f3n \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0qued\u00f3 \u00a0sobre \u00a0la \u00a0carretilla donde estaba sentado Campo Cuenca y no \u00a0sobre el c\u00e9sped como consta en el acta de levantamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Afirma \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0que los \u00a0falladores \u00a0s\u00ed \u00a0omitieron \u00a0valorar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Juan \u00a0Murillo \u00a0en \u00a0lo \u00a0referente \u00a0a \u00a0su \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0haber \u00a0visto \u00a0cuando \u00a0el cad\u00e1ver cay\u00f3 de la \u00a0carretilla \u00a0por \u00a0un \u00a0movimiento del animal que la halaba, pero que es entendible \u00a0porque \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0del acervo probatorio, concluyen que este \u00a0testimonio es falso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0errada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal, encuentra que le asiste raz\u00f3n al libelista en el \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0pero \u00a0que \u00a0es \u00a0explicable \u00a0por tomar el Tribunal la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0equivocada \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0en \u00a0cuanto a la direcci\u00f3n del proyectil \u00a0\u201cde \u00a0adelante \u00a0hacia \u00a0atr\u00e1s\u201d. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0carece de trascendencia en la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0justificante alegada, porque si bien el procesado afirma \u00a0haber \u00a0disparado \u00a0de \u00a0frente a la v\u00edctima, lo cierto es que tambi\u00e9n atribuye a \u00a0los \u00a0presuntos \u00a0ladrones \u00a0un \u00a0comportamiento contrario a la l\u00f3gica y al sentido \u00a0com\u00fan \u00a0 lo \u00a0 cual, \u00a0unido \u00a0a \u00a0las \u00a0imprecisiones \u00a0en \u00a0que \u00a0incurre, \u00a0le \u00a0restan \u00a0credibilidad a su versi\u00f3n en cuanto a la justificaci\u00f3n del hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al efecto opina que no consulta la l\u00f3gica ni \u00a0el \u00a0instinto \u00a0de \u00a0supervivencia, \u00a0que \u00a0si \u00a0los \u00a0muchachos \u00a0pretend\u00edan hurtar el \u00a0caballo, \u00a0una \u00a0vez \u00a0sorprendidos y perseguidos por el vigilante y sabi\u00e9ndose en \u00a0inferioridad \u00a0de \u00a0condiciones, no acataran la orden de alto proveniente de quien \u00a0portaba \u00a0un \u00a0arma \u00a0id\u00f3nea \u00a0para matar y que igualmente uno de ellos pretendiera \u00a0enfrentar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0seria \u00a0 amenaza \u00a0 de \u00a0 muerte, \u00a0 esgrimiendo \u00a0 un \u00a0 arma \u00a0 de \u00a0juguete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0falta \u00a0de fundamento del reproche, impide \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0pueda prosperar y, por lo tanto, solicita a la Corte no casar la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>Primero (principal). \u00a0<\/p>\n<p>1. Para que la Sala \u00a0pueda \u00a0incursionar \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de fondo de una situaci\u00f3n que se plantea \u00a0como \u00a0irregular al amparo de la causal tercera de casaci\u00f3n, es necesario que el \u00a0demandante \u00a0precise \u00a0el \u00a0motivo de nulidad que se configura, la clase de dislate \u00a0que \u00a0se \u00a0cometi\u00f3 \u00a0con \u00a0sus respectivos argumentos demostrativos, las normas que \u00a0resultaron \u00a0infringidas \u00a0y, \u00a0lo \u00a0m\u00e1s \u00a0importante, \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del vicio \u00a0denunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0obedece \u00a0a \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo \u00a0de un cargo por nulidad en esta sede permite cierta \u00a0libertad, \u00a0su prosperidad est\u00e1 supeditada a la efectiva demostraci\u00f3n de que la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0afect\u00f3 \u00a0las \u00a0bases \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0o \u00a0del juzgamiento y\/o el \u00a0derecho a la defensa, con incidencia en el fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El casacionista no \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0la \u00a0censura \u00a0conforme \u00a0a \u00a0estos \u00a0lineamientos t\u00e9cnicos. Si bien es \u00a0cierto \u00a0 postul\u00f3 \u00a0como \u00a0desconocido \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0porque \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0instructiva \u00a0se \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la libertad a su representado cuando \u00a0procesalmente \u00a0ten\u00eda \u00a0derecho \u00a0a \u00a0ella, lo cierto es que no demostr\u00f3 la raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0ente \u00a0instructor \u00a0se constituye en motivo de \u00a0invalidez de la actuaci\u00f3n subsiguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0debe \u00a0observarse \u00a0que \u00a0en \u00a0punto al \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0derecho \u00a0que \u00a0le pueda asistir al sindicado de gozar de la \u00a0libertad \u00a0provisional \u00a0durante \u00a0la \u00a0fase instructiva del proceso, tiene dicho la \u00a0Sala4 \u00a0que \u00a0esta \u00a0situaci\u00f3n no tiene ninguna incidencia en la actuaci\u00f3n \u00a0por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0netamente temporal que si bien puede llegar a \u00a0materializarse, \u00a0el supuesto de hecho que la contempla desaparece inmediatamente \u00a0se \u00a0supera \u00a0esa \u00a0etapa \u00a0procesal, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0cuando \u00a0ya \u00a0se cuenta con la \u00a0sentencia \u00a0respectiva, \u00a0no \u00a0existe \u00a0ninguna \u00a0raz\u00f3n \u00a0para \u00a0que \u00a0se insista en la \u00a0existencia de una irregularidad que ha sido superada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. No sobra aclarar, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0que \u00a0el \u00a0auto \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0decret\u00f3 \u00a0el \u00a0cierre de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0tiene \u00a0fecha\u00a0 \u00a026 de mayo de 1995 y que, seg\u00fan consta, las \u00a0partes \u00a0se \u00a0notificaron \u00a0personalmente \u00a0y \u00a0por \u00a0estado \u00a0entre \u00a0el \u00a030 y el 31 de \u00a0mayo5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, no resulta cierto lo afirmado \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0en el sentido de que la solicitud de fijar nueva fecha para \u00a0que \u00a0se \u00a0escuchara \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0a los ciudadanos Hernando Urbano y V\u00edctor \u00a0Piedrahita \u00a0se \u00a0hizo \u00a0antes \u00a0de que se ordenara el cierre del ciclo instructivo, \u00a0porque \u00a0esta \u00a0solicitud \u00a0aparece \u00a0presentada \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0mayo, siendo por tanto \u00a0imposible \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo \u00a0d\u00eda \u00a0se hubiese elaborado y notificado el auto. Como \u00a0bien \u00a0lo \u00a0acota la Procuradur\u00eda, la nota en manuscrito \u201cmayo 30 de 1995 10:30 \u00a0p.m.\u201d, \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0recepci\u00f3n del auto en la \u00a0secretar\u00eda com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo (subsidiario). \u00a0<\/p>\n<p>En esta oportunidad promueve el libelista dos \u00a0censuras \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0v\u00eda \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 indirecta \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0sustancial: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0Falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0haber \u00a0omitido \u00a0apreciar \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Francisco \u00a0Javier Taborda Montoya, Juan \u00a0Carlos \u00a0Villa \u00a0Orrego, \u00a0Dr. \u00a0Wilson \u00a0Jorge \u00a0Tobar \u00a0Mesa, \u00a0Fiscal 118 Delegado de \u00a0Permanencia, \u00a0Demetrio \u00a0Anzola, \u00a0V\u00edctor Piedrahita y de los agentes de polic\u00eda \u00a0Gilberto \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Puentes, \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Garc\u00eda \u00a0Mesa, \u00a0W\u00e1lter Humberto Ortega y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Libardo \u00a0Franco, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0impidi\u00f3 \u00a0al juzgador reconocer que su \u00a0defendido actu\u00f3 en leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Es \u00a0cierto \u00a0que\u00a0 \u00a0el error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia se configura cuando se omite la apreciaci\u00f3n de \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0v\u00e1lida y oportunamente allegados al proceso, pero para \u00a0su \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0con \u00a0enumerarlos, \u00a0sino \u00a0que es necesario \u00a0concretar \u00a0 su \u00a0 trascendencia \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 recurrido, \u00a0 confrontando \u00a0 y \u00a0desquiciando\u00a0 \u00a0en \u00a0su totalidad los fundamentos probatorios que soportan la \u00a0sentencia, \u00a0en \u00a0aras \u00a0de \u00a0acreditar \u00a0que otra habr\u00eda sido la decisi\u00f3n si no se \u00a0hubiese cometido el error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El demandante no \u00a0elabor\u00f3 \u00a0el \u00a0cargo \u00a0conforme \u00a0a \u00a0esas \u00a0precisiones t\u00e9cnicas, sino que antes de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0efectivamente \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0fueron \u00a0o no ignoradas, se dedic\u00f3 a \u00a0resaltar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0aquellas versiones que, en su sentir, acreditan una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0en \u00a0cabeza de ARAG\u00d3N BOCANEGRA sin hacer el \u00a0menor \u00a0esfuerzo por abordar las consideraciones de los falladores que, dicho sea \u00a0de \u00a0paso,\u00a0 \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0dudaron \u00a0de \u00a0la \u00a0ausencia de la causal de \u00a0justificaci\u00f3n referida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0lectura \u00a0de \u00a0los fallos de primera y \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0que, \u00a0para \u00a0efectos \u00a0del \u00a0recurso de casaci\u00f3n conforman una \u00a0unidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0inescindible, \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0testimoniales \u00a0se\u00f1aladas \u00a0como \u00a0omitidas fueron consideradas y analizadas, circunstancia que a \u00a0todas \u00a0luces \u00a0torna \u00a0improcedente el ataque, pues queda plenamente descartada la \u00a0ocurrencia del falso juicio de existencia pregonado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0contraposici\u00f3n, \u00a0lo que fluye de manera \u00a0incontrovertible \u00a0es \u00a0la \u00a0inconformidad \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0en \u00a0torno a las exposiciones mencionadas en el \u00a0libelo, \u00a0porque \u00a0precisamente \u00a0advirtieron \u00a0que \u00a0los \u00a0declarantes incurrieron en \u00a0evidentes \u00a0 contradicciones \u00a0 que, \u00a0 con \u00a0 gran \u00a0 acierto, \u00a0fueron \u00a0expresamente \u00a0identificadas por el fallador de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Entonces, si el \u00a0casacionista \u00a0 pretend\u00eda \u00a0 elaborar \u00a0un \u00a0reproche \u00a0a \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0asignaron \u00a0a \u00a0los medios de convicci\u00f3n, debi\u00f3 acreditar que en ese \u00a0proceso \u00a0desconocieron \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica. Sin embargo, las \u00a0glosas \u00a0introducidas \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0tampoco tienen una tal proyecci\u00f3n y por lo \u00a0tanto \u00a0se \u00a0tornan \u00a0intrascendentes \u00a0porque, \u00a0a\u00fan \u00a0a costa de mal interpretar el \u00a0fallo, \u00a0su \u00a0\u00fanico \u00a0inter\u00e9s \u00a0es \u00a0el \u00a0de \u00a0anteponer \u00a0su \u00a0criterio \u00a0en torno a la \u00a0justificante que reclama. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0ese \u00a0efecto, \u00a0destaca \u00a0habilidosamente \u00a0aquellos \u00a0pasajes de las declaraciones de Francisco Javier Taborda Montoya y del \u00a0menor \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Villa Orrego, en procura de darle respaldo al planteamiento \u00a0defensivo \u00a0de \u00a0que \u00a0Goldemberg \u00a0Cuenca \u00a0portaba \u00a0un arma y que con ella amenaz\u00f3 \u00a0ARAG\u00d3N \u00a0BOCANEGRA \u00a0quien, \u00a0para \u00a0defenderse, \u00a0se \u00a0vio \u00a0obligado \u00a0a \u00a0disparar su \u00a0escopeta. \u00a0Con esa misma finalidad, trae a colaci\u00f3n los testimonios de Demetrio \u00a0Anzola \u00a0y \u00a0de V\u00edctor Pidrahita quienes, seg\u00fan \u00e9l, dan cuenta de la ubicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0del \u00a0fiscal \u00a0que practic\u00f3 el levantamiento y de los \u00a0agentes \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0que \u00a0intervinieron \u00a0en \u00a0el \u00a0levantamiento \u00a0para, \u00a0con sus \u00a0atestaciones \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0advirtieron \u00a0huellas \u00a0de \u00a0arrastre en el sitio de los \u00a0hechos, \u00a0volver a rebatir la tesis de que el cad\u00e1ver de Cuenca no fue movido ni \u00a0acomodado \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0donde \u00a0fue \u00a0encontrado, sino que por el movimiento del \u00a0caballo que halaba la carreta, \u00e9ste se cay\u00f3 al piso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. De lo anterior se \u00a0advierte \u00a0 con \u00a0 claridad \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 casacionista \u00a0 simplemente \u00a0 pretende \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0a \u00a0espaldas \u00a0del conjunto probatorio \u00a0contenido \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0postura \u00a0que \u00a0resulta infructuosa si se tiene en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el objetivo de la casaci\u00f3n es la demostraci\u00f3n de aquellos errores \u00a0con \u00a0capacidad \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0quebrantar \u00a0la \u00a0sentencia de m\u00e9rito y no para \u00a0promover \u00a0un debate probatorio a estas alturas completamente superado y definido \u00a0por el fallador, en la forma como se pasa a ver: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. \u00a0 Ante \u00a0 la \u00a0concurrencia \u00a0al \u00a0proceso \u00a0de testigos que aportaron dos versiones completamente \u00a0opuestas \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0manera \u00a0como se desarrollaron los hechos y luego de un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0 razonado \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0conocidas \u00a0en \u00a0\u00e9l, \u00a0fue \u00a0posible \u00a0establecer \u00a0que \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0aportada \u00a0por \u00a0el \u00a0implicado ARAG\u00d3N BOCANEGRA es \u00a0respaldada \u00a0en \u00a0su gran mayor\u00eda por sus compa\u00f1eros de trabajo del Club H\u00edpico \u00a0la \u00a0\u201cZ\u201d, \u00a0as\u00ed como por los agentes de polic\u00eda que concurrieron al lugar de \u00a0los hechos y algunos vecinos del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. \u00a0Frente \u00a0a los \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0propone \u00a0en \u00a0su demanda, debe se\u00f1alarse que la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de Francisco Javier Taborda Montoya, si bien se muestra respaldada por \u00a0las \u00a0de \u00a0Jair \u00a0Antonio \u00a0Villa, \u00a0Demetrio \u00a0Anzola Saavedra y Juan de Dios Murillo \u00a0Puerta, \u00a0entre \u00a0otras, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0que \u00a0vieron \u00a0a \u00a0Goldemberg Cuenca y a sus \u00a0compa\u00f1eros \u00a0V\u00edctor \u00a0Manuel \u00a0Molina Cajiao y R\u00f3binson Mayorga P\u00e9rez cuando se \u00a0desplazaban \u00a0en \u00a0la \u00a0carretilla \u00a0y \u00a0llevaban \u00a0de \u00a0cabestro a la yegua objeto del \u00a0pretendido \u00a0hurto, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el arma de utiler\u00eda o de juguete que portaba la \u00a0v\u00edctima \u00a0y que presenciaron los momentos en que se puso en inminente peligro la \u00a0vida \u00a0del procesado, los mismos no sirvieron para demostrar la alegada causal de \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0solo \u00a0por \u00a0encontrarse \u00a0en \u00a0abierta \u00a0contradicci\u00f3n con las \u00a0exposiciones \u00a0de \u00a0los \u00a0compa\u00f1eros \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0a las que se les otorg\u00f3 plena \u00a0credibilidad, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0la \u00a0falta de concordancia entre ellos mismos es una \u00a0muestra \u00a0de \u00a0su previa preparaci\u00f3n para respaldar al procesado, como claramente \u00a0lo \u00a0dej\u00f3 \u00a0al \u00a0descubierto \u00a0el \u00a0menor \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Villa \u00a0Orrego, \u00a0quien en su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0solo \u00a0atin\u00f3 \u00a0a individualizar al occiso como el de \u201cpantaloneta \u00a0amarilla\u201d \u00a0pero \u00a0de su enredada versi\u00f3n no es posible deducir cu\u00e1l actividad \u00a0fue \u00a0la \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 \u00a0antes \u00a0de su muerte, si montaba un caballo o manejaba la \u00a0carretilla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. Pero el aspecto \u00a0de \u00a0mayor \u00a0trascendencia, \u00a0es \u00a0el \u00a0relativo \u00a0al an\u00e1lisis que los sentenciadores \u00a0efectuaron \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0 hip\u00f3tesis \u00a0 de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0cuya \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0el casacionista err\u00f3neamente atribuye a la presencia de un error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0cuya \u00a0configuraci\u00f3n, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se vio, qued\u00f3 descartada, cuando lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0no \u00a0confluyeron \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0para \u00a0reconocerla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese \u00a0 al \u00a0 respecto \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0encontrarse \u00a0la \u00a0yegua, \u00a0materia \u00a0del endilgado apoderamiento en las afueras del \u00a0Club, \u00a0descarta la operancia de la defensa privilegiada. De ah\u00ed se sigue que la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo \u00a0implicado \u00a0no \u00a0es \u00a0indicativa \u00a0de que haya estado ante una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0apremio, \u00a0a \u00a0tal \u00a0punto \u00a0que \u00a0para proteger su vida no tuvo otra \u00a0salida \u00a0que \u00a0disparar \u00a0su \u00a0arma de dotaci\u00f3n y antes por el contrario incurre en \u00a0evidente \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0en \u00a0su narrativa posterior a la indagatoria. Si a ello \u00a0se \u00a0suma \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0intent\u00f3 dar respaldo a sus \u00a0asertos, \u00a0no menos inconsecuente que la del propio acriminado, se queda sin piso \u00a0la estrategia defensiva tozudamente intentada en sede de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>b). Falso juicio de identidad. \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 corre \u00a0 mejor \u00a0 suerte \u00a0 la \u00a0propuesta \u00a0argumentativa \u00a0sobre \u00a0la \u00a0que el recurrente soporta esta censura, porque si bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que el desconocimiento de una porci\u00f3n del contenido material de una \u00a0prueba \u00a0comporta \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0o distorsi\u00f3n de la misma, no ocurre lo mismo \u00a0con \u00a0el reproche que simult\u00e1neamente formula por incorrecta interpretaci\u00f3n del \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal, el cual debi\u00f3 formular de manera independiente y \u00a0con fundamento en el error de hecho por falso raciocinio: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Cualquier \u00a0propuesta \u00a0orientada \u00a0a\u00a0 \u00a0demandar \u00a0la presencia de un yerro f\u00e1ctico en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0alguna prueba, comporta para el demandante el deber de sopesar \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0que \u00a0respaldan el fallo recurrido, para as\u00ed \u00a0establecer la trascendencia del error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso el recurrente no solo incumple \u00a0con \u00a0este \u00a0requisito, \u00a0sino \u00a0que \u00a0postula \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n del fallo que no \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0pues \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el fallador haya omitido \u00a0considerar \u00a0lo \u00a0observado \u00a0por \u00a0el \u00a0testigo Juan de Dios Murillo en cuanto a las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0tiempo \u00a0y \u00a0modo \u00a0en que el cuerpo de Goldemberg Campo Cuenca \u00a0cay\u00f3 \u00a0de la carretilla al c\u00e9sped. Contrario a la opini\u00f3n de la Procuradur\u00eda, \u00a0observa \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0citado \u00a0necesariamente debi\u00f3 ser \u00a0apreciada en su integridad para elaborar el siguiente razonamiento: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0es \u00a0que \u00a0el despacho se quiera volver \u00a0miope \u00a0de \u00a0cara \u00a0a las respetables argumentaciones jur\u00eddicas del vocero y de la \u00a0defensa, \u00a0pero \u00a0es \u00a0que \u00a0simplemente se advierte en estos testigos (Juan de Dios \u00a0Murillo \u00a0Puerta \u00a0y \u00a0Hernando \u00a0Burbano) una indiscutible tendencia a favorecer al \u00a0procesado, \u00a0tan evidente es ese empe\u00f1o de protecci\u00f3n, que van m\u00e1s lejos de lo \u00a0que \u00a0 ARAG\u00d3N \u00a0BOCANEGRA \u00a0necesitar\u00eda \u00a0acreditar \u00a0con \u00a0sus \u00a0deposiciones, \u00a0para \u00a0legitimar \u00a0su \u00a0conducta. \u00a0Obs\u00e9rvese \u00a0que \u00a0el \u00a0momento \u00a0consumativo no encuentra \u00a0uniformidad \u00a0 ni \u00a0 mucho \u00a0 menos \u00a0concordancia \u00a0entre \u00a0los \u00a0que \u00a0aseguran \u00a0haber \u00a0presenciado \u00a0ese \u00a0fatal \u00a0momento, \u00a0pues \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0que ni siquiera atina a \u00a0ubicar \u00a0certeramente al occiso sobre la carretilla, sostiene inicialmente que el \u00a0occiso \u00a0volte\u00f3 \u00a0con un arma en la mano, despu\u00e9s que observ\u00f3 fue cuando sacaba \u00a0un \u00a0arma, \u00a0y \u00a0en esta cadena de imprecisiones se llega al extremo de afirmar que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0percat\u00f3 \u00a0ya \u00a0el \u00a0occiso \u00a0le \u00a0estaba \u00a0apuntando. \u00a0Pero es m\u00e1s, para \u00a0justificar \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0final \u00a0del occiso, los dos \u00faltimos testimoniantes, a \u00a0pesar, \u00a0valga \u00a0la \u00a0pena \u00a0reiterar, de que el propio procesado dice que no hab\u00eda \u00a0nadie \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0\u00e9l y los carretilleros y en ese contorno, a\u00f1aden a esa sarta \u00a0de \u00a0mentiras, \u00a0que \u00a0la carretilla se movi\u00f3 dos o tres metros, que la carretilla \u00a0sigui\u00f3 \u00a0un \u00a0poco \u00a0m\u00e1s, \u00a0todo \u00a0esto \u00a0con el \u00e1nimo de justificar la posici\u00f3n y \u00a0sitio \u00a0donde \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de \u00a0Permanencia \u00a0encontr\u00f3 \u00a0al \u00a0occiso.6\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0deja notar claramente que, a\u00fan \u00a0cuando \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0mutilado \u00a0la \u00a0parte \u00a0de la declaraci\u00f3n que se invoca en la \u00a0censura, \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0la \u00a0misma, \u00a0pues \u00a0si \u00a0el mismo ARAG\u00d3N \u00a0BOCANEGRA \u00a0incurri\u00f3 en serias contradicciones, no hay raz\u00f3n para creer que por \u00a0la \u00a0gracia de alg\u00fan otro testimonio se fuera a convertir en una prueba digna de \u00a0credibilidad, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0es abundante la prueba de cargo que acredita sin \u00a0lugar \u00a0 a \u00a0 dudas \u00a0 su \u00a0 actuar \u00a0desprovisto \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0reclamada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0En cuanto a la \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0que \u00a0le atribuye al Tribunal respecto del dictamen de \u00a0Medicina \u00a0Legal \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0avala, \u00a0debe \u00a0se\u00f1alarse \u00a0que \u00a0contrario \u00a0a \u00a0sus opiniones, encuentra la Sala que el casacionista lo \u00fanico que \u00a0hace \u00a0es \u00a0elaborar \u00a0una \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0distinta \u00a0de \u00a0la \u00a0plasmada en el fallo de \u00a0instancia, \u00a0para \u00a0tratar \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0disparo \u00a0se \u00a0hizo \u00a0de \u00a0frente, \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que resulta contraria a las ense\u00f1anzas que en materia de bal\u00edstica \u00a0trae la doctrina: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando se dispara una escopeta calibre 12 \u00a0a \u00a0una \u00a0distancia \u00a0de \u00a0tres \u00a0metros \u00a0o menos, la carga hace impacto en forma tan \u00a0compacta \u00a0que \u00a0puede \u00a0causar un orificio en la regi\u00f3n abdominal o en el t\u00f3rax, \u00a0del \u00a0tama\u00f1o \u00a0de una moneda de cincuenta centavos. A una distancia mayor de tres \u00a0metros \u00a0la \u00a0carga \u00a0se \u00a0dispersa \u00a0lo suficiente como para que se distribuya en el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0sin \u00a0que \u00a0se observe un orificio central en el que los \u00a0tejidos \u00a0llegaren \u00a0a \u00a0desaparecer por completo. En el caso de heridas de grandes \u00a0proporciones \u00a0en \u00a0el \u00a0abdomen, \u00a0causadas \u00a0por disparos a corta distancia, por lo \u00a0regular \u00a0se exteriorizan las asas intestinales y otros \u00f3rganos contenidos en la \u00a0cavidad \u00a0abdominal, los que son expulsados por el orificio quedando expuestos en \u00a0las \u00a0inmediaciones de la herida. Los perdigones se distribuyen en una extensi\u00f3n \u00a0cada \u00a0 vez \u00a0mayor, \u00a0a \u00a0medida \u00a0que \u00a0aumente \u00a0la \u00a0distancia \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0haga \u00a0el \u00a0disparo\u201d7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Conforme \u00a0a \u00a0esos \u00a0par\u00e1metros, \u00a0no \u00a0es posible que en este caso, el \u00a0taco \u00a0y las ocho (8) postas hayan entrado por el mesogastrio izquierdo y que dos \u00a0(2) \u00a0de \u00a0las postas hayan salido por los orificios hallados en la regi\u00f3n lumbar \u00a0izquierda \u00a0del \u00a0cuerpo de la v\u00edctima, como tozudamente lo se\u00f1ala el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el dictamen de medicina legal refiere que \u00a0se \u00a0encontr\u00f3 \u201cOrificio de 0.5 x 0.5 cms de bordes invertidos, regulares en la \u00a0regi\u00f3n \u00a0lumbar \u00a0izquierda \u00a0a 60 cms del vertex y 8,5 cms de la l\u00ednea media\u201d, \u00a0\u201cOrificio \u00a0de \u00a04&#215;3 \u00a0cms \u00a0en mesogastrio al lado izquierdo a 4 cms de la l\u00ednea \u00a0media \u00a0y \u00a076 cms del vertex por donde hay eventraci\u00f3n\u00a0 de intestinos\u201d, y \u00a0que \u00a0las \u00a0heridas \u00a0se causaron \u201cde atr\u00e1s a adelante\u201d, ese resultado no solo \u00a0concuerda \u00a0con \u00a0el \u00a0extracto \u00a0doctrinal \u00a0rese\u00f1ado, sino con la apreciaci\u00f3n que \u00a0sobre \u00a0el dictamen pericial hizo el Tribunal en la sentencia donde dedujo que el \u00a0disparo \u00a0se \u00a0efectu\u00f3 \u00a0a una distancia no menor de 3 metros y que la v\u00edctima no \u00a0recibi\u00f3 \u00a0el \u00a0impacto \u00a0de frente porque algunos de los perdigones ingresaron por \u00a0la regi\u00f3n lumbar izquierda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Por lo dem\u00e1s, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche \u00a0a \u00a0la apreciaci\u00f3n de una prueba t\u00e9cnica no puede \u00a0elaborarse \u00a0de \u00a0manera \u00a0insular \u00a0ni \u00a0mediante \u00a0juicios \u00a0a la credibilidad que el \u00a0fallador \u00a0le \u00a0otorg\u00f3, sino demostrando que su valoraci\u00f3n no se hizo conforme a \u00a0los \u00a0 par\u00e1metros \u00a0fijados \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0(firmeza, \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0t\u00e9cnico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013 \u00a0cient\u00edfica\u00a0 \u00a0e \u00a0idoneidad \u00a0del perito) y que en el an\u00e1lisis y asignaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 m\u00e9rito \u00a0 probatorio, \u00a0 se \u00a0 desconocieron \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta omisi\u00f3n, unida a la falta de raz\u00f3n del \u00a0recurrente, impide la prosperidad del reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Debe \u00a0se\u00f1alarse, \u00a0para \u00a0finalizar, \u00a0que la eventual aplicaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0de favorabilidad por la entrada en vigencia de la ley 599 de 2000, es \u00a0competencia \u00a0 del \u00a0 Juez \u00a0 de \u00a0 Ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0Penas \u00a0y \u00a0Medidas \u00a0de \u00a0Seguridad \u00a0respectivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En contra de la presente decisi\u00f3n no procede \u00a0ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE. \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0 \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE \u00a0PORTILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Folios 7, 9 y 61. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2Folios \u00a0220, 269 y 356. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Folios 375, 464, 576 y 665. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0CORTE \u00a0 \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Cas,14 de marzo de 202, M.P., Dr. \u00c9DGAR \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0y \u00a026 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02003, \u00a0M.P., \u00a0Dr. \u00a0JORGE \u00a0LUIS QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Folios 221 y vto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Folios 597 y 598. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0PEDRO \u00a0THELMO \u00a0ECHEVERRI \u00a0G\u00d3MEZ, Bal\u00edstica Forense, \u00a0Bogot\u00e1, Edt. Temis 1980, p\u00e1g.109. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13752 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Aprobado Acta \u00a0No. 013 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D.C., febrero veinticinco (25) de dos \u00a0mil cuatro (2004). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la sentencia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-7952","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-12"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7952","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7952"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7952\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7952"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7952"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7952"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}