{"id":791,"date":"2023-09-07T20:38:57","date_gmt":"2023-09-07T20:38:57","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12678-06-08-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:38:57","modified_gmt":"2023-09-07T20:38:57","slug":"12678-06-08-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12678-06-08-97\/","title":{"rendered":"12678 (06-08-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 TERMINO \/ DEMANDA DE CASACION \u00a0<\/p>\n<p>Es necesario destacar que la demanda com\u00fan de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0si bien fue\u00a0 exhibida ante un funcionario judicial de la ciudad \u00a0de \u00a0Cali el 21 de octubre de 1996, lleg\u00f3 a la secretar\u00eda del Tribunal Nacional \u00a0el \u00a023 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0mes \u00a0y \u00a0a\u00f1o, \u00a0o \u00a0sea, \u00a0con posterioridad al vencimiento del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0del traslado que se hab\u00eda dado al primer recurrente, (\u2026), lo que al \u00a0tenor \u00a0de \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0224 del C. de P. P. significa que el \u00a0recurso\u00a0 \u00a0 fue \u00a0sustentado \u00a0en \u00a0forma \u00a0extempor\u00e1nea \u00a0por \u00a0este \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto ha precisado la Sala: \u00a0<\/p>\n<p>&#8221; \u00a0Nada \u00a0se opone a que el defensor de varios \u00a0procesados \u00a0presente \u00a0una \u00a0sola \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0a nombre de todos ellos \u00a0cuando \u00a0los \u00a0motivos de impugnaci\u00f3n son comunes. Pero si el actor opta por esta \u00a0alternativa, \u00a0debe \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que los traslados se corren separadamente \u00a0para \u00a0cada \u00a0procesado, puesto que son personales, y que la demanda, para que sea \u00a0oportuna \u00a0respecto \u00a0de \u00a0todos ellos, debe ser presentada dentro del t\u00e9rmino del \u00a0primer \u00a0traslado, \u00a0no \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0su vencimiento, porque para entonces habr\u00e1 \u00a0precluido \u00a0para \u00a0el \u00a0primero \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0sustentar \u00a0el \u00a0recurso y as\u00ed \u00a0sucesivamente, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0momento \u00a0de presentaci\u00f3n del escrito&#8221; (Auto. \u00a0 31\/05\/1995, \u00a0 M.P. \u00a0 Dr. \u00a0Guillermo \u00a0Duque \u00a0Ruiz ). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para los fines del art\u00edculo 224 del C. de P. \u00a0Penal, \u00a0 debe \u00a0advertirse \u00a0que \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0v\u00e1lida \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0aquella \u00a0que se hace con la introducci\u00f3n del \u00a0respectivo \u00a0libelo \u00a0ante \u00a0la Corporaci\u00f3n que lo admiti\u00f3, dentro del preclusivo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0all\u00ed \u00a0previsto, \u00a0sin \u00a0que \u00a0la fecha de su exhibici\u00f3n o presentaci\u00f3n \u00a0ante \u00a0otro \u00a0Despacho\u00a0 \u00a0o \u00a0del \u00a0env\u00edo \u00a0del \u00a0mismo \u00a0por \u00a0correo \u00a0sirva \u00a0para \u00a0satisfacer este requisito de oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte ha dicho en reiteradas ocasiones que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0acusa \u00a0la sentencia por haber sido proferida en un juicio viciado de \u00a0nulidad, \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0por \u00a0parte \u00a0del censor no es de libre formulaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con los art\u00edculos 225, 307 y 308-2 del C. de P. P., el \u00a0peticionario \u00a0debe \u00a0se\u00f1alar con claridad y precisi\u00f3n la especie y el fen\u00f3meno \u00a0que \u00a0la \u00a0ocasiona, \u00a0as\u00ed \u00a0como la trascendencia del vicio, sin olvidar la debida \u00a0fundamentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 \u00a0pues, \u00a0 \u00a0si \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al derecho de defensa se trata, \u00a0el \u00a0actor \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0la obligaci\u00f3n de determinar la actuaci\u00f3n procesal que se \u00a0considera \u00a0lesiva \u00a0de \u00a0las garant\u00edas del procesado y su incidencia desfavorable \u00a0en \u00a0las \u00a0determinaciones adoptadas en la sentencia impugnada. Y si\u00a0 el caso \u00a0es \u00a0 de \u00a0 infracci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0 es \u00a0 deber \u00a0 del \u00a0 recurrente \u00a0se\u00f1alar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0irregularidad \u00a0 sustancial \u00a0 que \u00a0 desconoce \u00a0 las \u00a0bases \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n y el juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cualquiera \u00a0sea \u00a0la \u00a0causal \u00a0que \u00a0se invoque, \u00a0siempre \u00a0la \u00a0demanda \u00a0debe ser un trabajo de l\u00f3gica jur\u00eddica caracterizado por \u00a0su \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0coherencia, \u00a0que no solo denuncie los yerros cometidos por el \u00a0sentenciador, \u00a0sino \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0demuestre su existencia y la importancia que \u00a0los \u00a0mismos \u00a0tienen en el fallo cuestionado, sin olvidar el se\u00f1alamiento de las \u00a0normas \u00a0que \u00a0fueron objeto de la violaci\u00f3n as\u00ed como la forma y consecuencia de \u00a0la \u00a0misma, \u00a0porque siendo como es el recurso de casaci\u00f3n de naturaleza rogada y \u00a0dispositiva, \u00a0compete \u00a0al actor indicar a la Corte el camino a seguir tanto como \u00a0el \u00a0contenido de los pronunciamientos que espera ante la eventual prosperidad de \u00a0su \u00a0ataque, \u00a0estando vedado al tribunal de casaci\u00f3n por virtud del principio de \u00a0limitaci\u00f3n\u00a0 \u00a0 entrar \u00a0 a \u00a0suplantar \u00a0al \u00a0demandante \u00a0para \u00a0complementar \u00a0o \u00a0modificar el libelo impugnatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No. 12678 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 93 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, D.C., agosto seis de \u00a0mil novecientos noventa y siete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad \u00a0formal \u00a0de \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor de los procesados \u00a0CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0SOTO \u00a0CELIS\u00a0 y JOSE CARMELO FORERO OSPINA,\u00a0 contra la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal\u00a0 \u00a0Nacional que el 27 de marzo de 1996 los conden\u00f3 \u00a0por violaci\u00f3n a la Ley 30 de 1986. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a018 \u00a0de diciembre de 1993, agentes de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0practicaron \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0allanamiento \u00a0en \u00a0la residencia \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la \u00a0carrera \u00a011 \u00a0No. \u00a012-109 \u00a0de la nomenclatura urbana de\u00a0 la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Leticia \u00a0(Amazonas), \u00a0en \u00a0donde \u00a0encontraron \u00a020 cajas de madera que \u00a0conten\u00edan \u00a0tornillos \u00a0de \u00a0diferente \u00a0tama\u00f1o \u00a0dentro \u00a0de los cuales se ocultaba \u00a0coca\u00edna \u00a0con \u00a0un \u00a0peso \u00a0neto \u00a0de\u00a0 \u00a027.250 \u00a0gramos. \u00a0Por este motivo fueron \u00a0privados \u00a0de la\u00a0 libertad, entre otros, los ciudadanos\u00a0 Carlos Alberto \u00a0Soto Celis y Jos\u00e9 Carmelo Forero Ospina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0actuaci\u00f3n\u00a0 procesal se inici\u00f3 al \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0por \u00a0un fiscal regional que luego de oir en indagatoria a\u00a0 \u00a0Carlos \u00a0Alberto \u00a0Soto Celis y Jos\u00e9 Carmelo Forero Ospina profiri\u00f3 en su contra \u00a0medida \u00a0 de \u00a0 aseguramiento \u00a0 de \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0 preventiva, \u00a0 sin \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0excarcelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0sumario se calific\u00f3 con providencia de \u00a0septiembre \u00a08 de 1994, por medio de la cual se acus\u00f3 formalmente a Soto Celis y \u00a0a \u00a0Forero Ospina \u201ccomo presuntos coautores responsables de la infracci\u00f3n a la \u00a0Ley 30 de 1986 en sus art\u00edculos 33 y 38\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0los mismos cargos y despu\u00e9s de agotar \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0la \u00a0causa, \u00a0un \u00a0Juez Regional de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01995, condenando a los acusados a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a08 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y multa equivalente a 30 salarios m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones p\u00fablicas por igual per\u00edodo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal Nacional, en sede de apelaci\u00f3n, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el fallo de primera instancia pero redujo\u00a0 el valor de la multa, \u00a0fij\u00e1ndola \u00a0en el equivalente a 20 salarios m\u00ednimos legales mensuales, y contra \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n se interpuso oportunamente el recurso extraordinario de casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0 cada \u00a0 uno \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 convictos, \u00a0 como \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 por \u00a0 su \u00a0 defensor \u00a0com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fue \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0se corrieron los traslados \u00a0dispuestos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0224 \u00a0del C. de P. P. en el siguiente orden:\u00a0 \u00a0para \u00a0Carlos Alberto Soto Celis, desde el 9 de septiembre hasta el 21 de octubre \u00a0de \u00a01996, \u00a0y \u00a0para \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Carmelo \u00a0Forero \u00a0Ospina, \u00a0del \u00a022 \u00a0de octubre al 4 de \u00a0diciembre del mismo a\u00f1o ( fls. 80, 81, C-6). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0de \u00a0ambos \u00a0acusados \u00a0hizo \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0personal de la demanda a nombre de sus poderdantes ante la Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Local \u00a0de la ciudad de Cali, el 21 de octubre de 1996, libelo que \u00a0apenas \u00a0fue \u00a0recibido \u00a0en \u00a0la \u00a0secretar\u00eda del Tribunal Nacional\u00a0 el 23 del \u00a0mismo \u00a0mes \u00a0y a\u00f1o a las 3:17 p.m. (fl.82), es decir, cuando el t\u00e9rmino para la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0recurso \u00a0 \u00a0ya \u00a0 \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0fenecido \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 primer \u00a0impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0otras \u00a0consideraciones, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0 remiti\u00f3 \u00a0 el \u00a0 proceso \u00a0a \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0para \u00a0\u201cque \u00a0 se \u00a0 surta \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0 extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor \u00a0presenta \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0contra la \u00a0sentencia impugnada, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0 el \u00a0 t\u00edtulo \u00a0 de \u00a0\u201cPRIMER \u00a0CARGO\u201d afirma el demandante que \u00a0\u201cconforme \u00a0lo \u00a0prescrito \u00a0al \u00a0(sic) \u00a0art. 220 del C. P.P., considero pues como \u00a0causales \u00a0de \u00a0este recurso las siguientes: ( ) La establecida en los numerales 2 \u00a0y \u00a03 \u00a0del \u00a0precitado art\u00edculo, que me permito transcribir: \u20262.) La comprobada \u00a0existencia \u00a0de \u00a0irregularidades sustanciales que afecten el debido proceso\u2026\u201d \u00a0(\u00a0 \u00a0) \u00a0\u201c\u20263). \u00a0Cuando la sentencia se ha dictado en un juicio viciado de \u00a0nulidad\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0manera \u00a0de \u00a0desarrollo\u00a0 \u00a0del \u00a0cargo \u00a0afirma \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0desobedeci\u00f3 \u00a0los postulados \u00a0legales \u00a0y constitucionales al hacer \u201ccaso omiso a las tesis planteadas por la \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0en \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0desici\u00f3n (sic) condenatoria de \u00a0primera \u00a0instancia\u201d, toda vez que uno de los puntos centrales de la apelaci\u00f3n \u00a0era \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0porque \u00a0\u201clos \u00a0argumentos \u00a0presentados \u00a0en los \u00a0alegatos \u00a0presentencia \u00a0no fueron contestados como lo manda nuestro ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0penal\u201d, falla que el Tribunal Nacional aval\u00f3 explicando que aunque \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0detuvo \u00a0a \u00a0hacer \u00a0una \u00a0extensa \u00a0y \u00a0de \u00a0pronto repetitiva \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0por qu\u00e9 no acog\u00eda los planteamientos de la defensa, no se \u00a0le \u00a0puede \u00a0reprochar, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0si \u00a0bien las normas legales lo obligan a dar \u00a0respuesta \u00a0a los interrogantes de todos los sujetos procesales, las mismas no le \u00a0exigen \u00a0que \u00a0lo \u00a0haga \u00a0en \u00a0vasta \u00a0forma\u201d; \u00a0pero \u00a0esto \u00a0no \u00a0es verdad -aduce el \u00a0casacionista- \u00a0\u201ccomo \u00a0lo \u00a0demuestra la sentencia de primera instancia donde no \u00a0se \u00a0detiene \u00a0a \u00a0expresar \u00a0el \u00a0por qu\u00e9, no acoge las pruebas que se ordenaron de \u00a0oficio \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0de causa dentro del t\u00e9rmino pertinente y que demostraron \u00a0que \u00a0efectivamente, \u00a0mis \u00a0dos \u00a0clientes no eran responsables del hecho que se le \u00a0imputa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0 concreta \u00a0 la \u00a0 pretensi\u00f3n \u00a0solicitando \u00a0\u201cse case la sentencia acusada y en su lugar se decrete la nulidad \u00a0del \u00a0proceso \u00a0hasta \u00a0(sic) \u00a0el momento en que se vulner\u00f3 el debido proceso y el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa; \u00a0esto \u00a0es, \u00a0desde \u00a0la providencia de primera instancia que \u00a0dict\u00f3 la sentencia condenatoria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El segundo cargo, \u00a0lo \u00a0presenta \u00a0\u201cpor \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0consagrada \u00a0en el numeral 1 del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del C. de P. P., cuerpo segundo es decir por VIOLACION INDIRECTA \u00a0DE LA LEY\u201d, sin m\u00e1s precisiones, y lo fundamenta as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsta \u00a0defensa \u00a0considera \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0amparado \u00a0bajo \u00a0esta \u00a0causal \u00a0para que se case la \u00a0sentencia \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0de causa, oficiosamente se orden\u00f3 una \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas el d\u00eda 8 de febrero de 1995, lo cual fueron practicadas, \u00a0lo \u00a0que \u00a0le \u00a0permiti\u00f3, a la defensa esgrimir para demostrar que no se daban los \u00a0presupuestos \u00a0legales \u00a0exigidos por el art. 247 del C.P.P. para dictar sentencia \u00a0condenatoria \u00a0ya que a esa fecha procesal, si bien, EXISTIA LA CERTEZA DEL HECHO \u00a0PUNIBLE; \u00a0LA \u00a0RESPONSABILIDAD \u00a0DE \u00a0MIS CLIENTES NO SE ENCONTRABA PROBADA COMO LO \u00a0DEMOSTRE \u00a0CON \u00a0LOS \u00a0ARGUMENTOS \u00a0QUE EN SU OPORTUNIDAD TRANSCRIBI EN MIS ALEGATOS \u00a0PRECALIFICATORIOS\u00a0 \u00a0y \u00a0que \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n transcribo\u201d (may\u00fasculas del \u00a0original) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente copia, en diecisiete hojas, el \u00a0escrito \u00a0anunciado, \u00a0incluyendo \u00a0extractos \u00a0de \u00a0otras \u00a0alegaciones de la primera \u00a0instancia, \u00a0porque\u00a0 \u00a0-seg\u00fan \u00a0afirma \u00a0el \u00a0actor- \u201cquiero que se tengan en \u00a0cuenta \u00a0algunas \u00a0tesis \u00a0de \u00a0la Defensa del Abogado que me antecedi\u00f3, ya que hay \u00a0que \u00a0extractar lo mejor de los dem\u00e1s y para la actual Defensa son valederos\u201d; \u00a0luego de lo cual concluye: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo se puede percibir, evidentemente, el \u00a0error \u00a0del \u00a0Juez \u00a0en \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial alegada, \u00a0incidi\u00f3 \u00a0sustancialmente \u00a0en la sentencia de fondo que declar\u00f3 culpables a mis \u00a0clientes, \u00a0teniendo \u00a0en cuenta; que las pruebas practicadas en la etapa de causa \u00a0y \u00a0esgrimidas \u00a0como elementos de defensa de mis protegidos, fueron interpretados \u00a0de manera equivacada.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0concreta la pretensi\u00f3n en que \u00a0\u201cse case la sentencia impugnada en todas sus partes \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0lo que tiene que ver con la entrega definitiva de los bienes \u00a0inmuebles decomisados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>En primer lugar es necesario destacar que la \u00a0demanda \u00a0com\u00fan \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0si \u00a0bien fue\u00a0 exhibida ante un funcionario \u00a0judicial \u00a0de la ciudad de Cali el 21 de octubre de 1996, lleg\u00f3 a la secretar\u00eda \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0el 23 del mismo mes y a\u00f1o, o sea, con posterioridad al \u00a0vencimiento \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino del traslado que se hab\u00eda dado al primer recurrente, \u00a0Carlos \u00a0Alberto \u00a0Soto \u00a0Celis, lo que al tenor de lo previsto en el art\u00edculo 224 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P. \u00a0significa \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso\u00a0 \u00a0fue \u00a0sustentado en forma \u00a0extempor\u00e1nea por este procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto ha precisado la Sala: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c \u00a0Nada \u00a0se \u00a0opone \u00a0a \u00a0que el defensor de \u00a0varios \u00a0procesados \u00a0presente \u00a0una \u00a0sola \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n a nombre de todos \u00a0ellos \u00a0cuando los motivos de impugnaci\u00f3n son comunes. Pero si el actor opta por \u00a0esta \u00a0 alternativa, \u00a0 debe \u00a0 tener \u00a0 en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0los \u00a0traslados \u00a0se \u00a0corren \u00a0separadamente \u00a0para cada procesado, puesto que son personales, y que la demanda, \u00a0para \u00a0que \u00a0sea \u00a0oportuna respecto de todos ellos, debe ser presentada dentro del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0del \u00a0primer \u00a0traslado, \u00a0no \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0su \u00a0vencimiento, porque para \u00a0entonces \u00a0habr\u00e1 \u00a0precluido \u00a0para \u00a0el \u00a0primero \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de sustentar el \u00a0recurso \u00a0 y \u00a0 as\u00ed \u00a0 sucesivamente, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0escrito\u201d \u00a0(Auto. \u00a031\/05\/1995, \u00a0M. \u00a0P. Dr. Guillermo \u00a0Duque Ruiz ). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0los fines del art\u00edculo 224 del C. de \u00a0P. \u00a0Penal, \u00a0debe \u00a0advertirse \u00a0que \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0sustentaci\u00f3n v\u00e1lida del recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0aquella \u00a0que se hace con la introducci\u00f3n del \u00a0respectivo \u00a0libelo \u00a0ante \u00a0la Corporaci\u00f3n que lo admiti\u00f3, dentro del preclusivo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0all\u00ed \u00a0previsto, \u00a0sin \u00a0que \u00a0la fecha de su exhibici\u00f3n o presentaci\u00f3n \u00a0ante \u00a0otro \u00a0Despacho\u00a0 \u00a0o \u00a0del \u00a0env\u00edo \u00a0del \u00a0mismo \u00a0por \u00a0correo \u00a0sirva \u00a0para \u00a0satisfacer este requisito de oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0perentoriedad \u00a0de \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos y \u00a0oportunidades \u00a0procesales \u00a0que \u00a0establece \u00a0el \u00a0art\u00edculo 118 del C. de P. Civil, \u00a0aplicable \u00a0a \u00a0este \u00a0caso \u00a0por \u00a0el \u00a0principio de integraci\u00f3n, resulta inevitable \u00a0concluir \u00a0que la demanda presentada ante el Tribunal Nacional dos d\u00edas despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0fecha l\u00edmite que se ten\u00eda para ello, es extempor\u00e1nea en relaci\u00f3n con \u00a0el \u00a0procesado \u00a0Carlos \u00a0Alberto \u00a0Soto \u00a0Celis, \u00a0y por ende, la Corte declarar\u00e1 la \u00a0deserci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0conforme \u00a0lo \u00a0ordena \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0224 \u00a0del C. de P. \u00a0P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0concierne \u00a0al convicto Jos\u00e9 \u00a0Camelo \u00a0Forero \u00a0Ospina, \u00a0aunque el libelo si fue recibido oportunamente, la Sala \u00a0tambi\u00e9n \u00a0declarar\u00e1 desierto el recurso interpuesto pero por ostensibles fallas \u00a0de t\u00e9cnica en la elaboraci\u00f3n de la demanda, como pasa a verse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto,\u00a0 \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al primer cargo, la Corte ha dicho en \u00a0reiteradas \u00a0ocasiones \u00a0que cuando se acusa la sentencia por haber sido proferida \u00a0en \u00a0un juicio viciado de nulidad, el planteamiento por parte del censor no es de \u00a0libre \u00a0formulaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0de conformidad con los art\u00edculos 225, 307 y 308-2 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P., \u00a0el peticionario debe se\u00f1alar con claridad y precisi\u00f3n la \u00a0especie \u00a0y \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno que la ocasiona, as\u00ed como la trascendencia del vicio, \u00a0sin olvidar la debida fundamentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 \u00a0pues, \u00a0 \u00a0si \u00a0 de \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0se \u00a0trata, \u00a0el \u00a0actor \u00a0est\u00e1 \u00a0en la obligaci\u00f3n de determinar la actuaci\u00f3n procesal \u00a0que \u00a0se \u00a0considera \u00a0lesiva \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y su incidencia \u00a0desfavorable \u00a0en \u00a0las \u00a0determinaciones \u00a0adoptadas \u00a0en \u00a0la sentencia impugnada. Y \u00a0si\u00a0 \u00a0 el \u00a0 caso \u00a0es \u00a0de \u00a0infracci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0 es \u00a0 deber \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0se\u00f1alar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 irregularidad \u00a0 sustancial \u00a0 que \u00a0 desconoce \u00a0las \u00a0bases \u00a0fundamentales de la instrucci\u00f3n y el juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas preceptivas no las tiene en cuenta el \u00a0recurrente, \u00a0quien \u00a0se limita a enunciar indiscriminadamente las dos especies de \u00a0nulidad \u00a0(violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0y \u00a0del debido proceso)\u00a0 \u00a0citando \u00a0al \u00a0efecto \u00a0los \u00a0numerales 2 y 3 del art\u00edculo 304 del C. de P. P. como \u00a0fundamento \u00a0 jur\u00eddico, \u00a0 pero \u00a0 sin \u00a0precisar \u00a0con \u00a0claridad \u00a0cu\u00e1les \u00a0son \u00a0las \u00a0alegaciones \u00a0ignoradas \u00a0en \u00a0el fallo y cu\u00e1l la trascendencia de esa omisi\u00f3n en \u00a0la \u00a0condena \u00a0o \u00a0el \u00a0notorio \u00a0perjuicio \u00a0causado \u00a0con \u00a0ella \u00a0a \u00a0los intereses del \u00a0procesado, \u00a0bast\u00e1ndole \u00a0expresar \u00a0en forma somera y sin fundamentaci\u00f3n ninguna \u00a0que\u00a0 \u00a0 \u201clos \u00a0argumentos \u00a0presentados \u00a0en \u00a0los \u00a0alegatos \u00a0presentencia \u00a0no fueron contestados como lo manda nuestro ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0penal\u201d, \u00a0queja \u00a0esta \u00a0con \u00a0la cual entra \u00a0incluso \u00a0en \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0al \u00a0transcribir \u00a0lo \u00a0pertinente de la sentencia del \u00a0tribunal \u00a0donde afirma que el a-quo si dio adecuada respuesta a sus alegaciones, \u00a0y \u00a0por \u00a0contera \u00a0desv\u00eda \u00a0el \u00a0ataque hacia un error de hecho por falso juicio de \u00a0existencia \u00a0pues la r\u00e9plica a esta aseveraci\u00f3n es que el fallo \u201cno \u00a0acoge \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0se ordenaron de oficio en la etapa de \u00a0causa \u00a0dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0pertinente y que demostraron que efectivamente mis \u00a0dos \u00a0clientes \u00a0no \u00a0eran \u00a0responsables del hecho que se le imputa\u201d (sic). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 planteamiento \u00a0 del \u00a0 Segundo \u00a0 \u00a0 Cargo \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0menos \u00a0confuso, \u00a0 pues \u00a0adolece \u00a0de\u00a0 \u00a0absoluta \u00a0imprecisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en que, atenido simplemente el \u00a0actor \u00a0a \u00a0la \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0gen\u00e9rica de una violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, jam\u00e1s le indic\u00f3 a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0la norma conculcada y c\u00f3mo se present\u00f3 su transgresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0que por ser lo que podr\u00eda tomarse como \u00a0desarrollo \u00a0 del \u00a0 cargo \u00a0 una \u00a0 transcripci\u00f3n \u00a0 in \u00a0extenso \u00a0de \u00a0alegatos \u00a0de \u00a0instancia tales como el de \u00a0audiencia \u00a0y \u00a0aun\u00a0 \u00a0uno precalificatorio, resulta imposible descubrir cu\u00e1l \u00a0yerro \u00a0se \u00a0le \u00a0endilga \u00a0al \u00a0sentenciador \u00a0que no pase de ser una simple e inocua \u00a0discrepancia \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la estimaci\u00f3n de la prueba, cr\u00edtica con la cual el \u00a0demandante \u00a0pretende \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala reivindique la suya que fue desechada en las \u00a0instancias, \u00a0llev\u00e1ndose \u00a0inmotivadamente \u00a0de \u00a0calle \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad de que est\u00e1 investida la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el fallo se resent\u00eda de un error en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0falencia \u00a0que al parecer quiso plantear el censor \u00a0cuando \u00a0invoc\u00f3 \u00a0el \u00a0segundo apartado de la causal primera de casaci\u00f3n, se echa \u00a0de \u00a0menos \u00a0la \u00a0clase \u00a0del \u00a0yerro \u00a0que \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0aducir \u00a0o, \u00a0en su defecto, el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0del \u00a0medio de convicci\u00f3n prohijado por el\u00a0 sentenciador sin \u00a0que \u00a0obrara en el proceso, o el dejado de apreciar no obstante estar incorporado \u00a0all\u00ed, \u00a0o \u00a0el que tergivers\u00f3 o distorsion\u00f3 falseando su expresi\u00f3n f\u00e1ctica, o \u00a0el \u00a0adoptado \u00a0con un an\u00e1lisis\u00a0 que desconoce abiertamente las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, o, en fin, el que se hubiera tenido en cuenta a pesar de haberse \u00a0producido \u00a0o \u00a0allegado \u00a0ilegalmente \u00a0al \u00a0proceso. Y demostrada cualquiera de las \u00a0anteriores \u00a0hip\u00f3tesis, \u00a0era \u00a0deber \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0intentar un examen de la \u00a0nueva \u00a0situaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0para \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0finalmente \u00a0adoptada, \u00a0es decir, establecer cu\u00e1l \u00a0hubiera sido la suerte del procesado si el yerro no se produce. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todas estas omisiones impiden determinar las \u00a0pretensiones \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0porque \u00a0de \u00a0su \u00a0informal \u00a0alegaci\u00f3n no se puede \u00a0siquiera \u00a0columbrar \u00a0cu\u00e1les \u00a0podr\u00edan \u00a0ser \u00a0los \u00a0falsos juicios que atribuye al \u00a0Tribunal \u00a0y \u00a0mucho menos establecer si sus argumentaciones resultan coherentes y \u00a0l\u00f3gicas \u00a0frente \u00a0a la sentencia y a la realidad procesal, todo lo cual inhibe a \u00a0la Corte para emitir un pronunciamiento de fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0este \u00a0respecto \u00a0es oportuno recordar que \u00a0cualquiera \u00a0sea la causal que se invoque, siempre la demanda debe ser un trabajo \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0jur\u00eddica caracterizado por su precisi\u00f3n y coherencia, que no solo \u00a0denuncie \u00a0los \u00a0yerros cometidos por el sentenciador, sino que tambi\u00e9n demuestre \u00a0su \u00a0existencia \u00a0y \u00a0la importancia que los mismos tienen en el fallo cuestionado, \u00a0sin \u00a0olvidar \u00a0el \u00a0se\u00f1alamiento de las normas que fueron objeto de la violaci\u00f3n \u00a0as\u00ed \u00a0como la forma y consecuencia de la misma, porque siendo como es el recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0de naturaleza rogada y dispositiva, compete al actor indicar a la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0camino \u00a0a \u00a0seguir tanto como el contenido de los pronunciamientos que \u00a0espera \u00a0ante la eventual prosperidad de su ataque, estando vedado al tribunal de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0virtud \u00a0del principio de limitaci\u00f3n\u00a0 entrar a suplantar al \u00a0demandante para complementar o modificar el libelo impugnatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desatendi\u00f3 \u00a0 el \u00a0impugnante\u00a0 \u00a0estos \u00a0compromisos \u00a0que \u00a0reclama \u00a0el recurso extraordinario conforme lo prescrito en el \u00a0art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del \u00a0C. de P. P., al pretender de la casaci\u00f3n\u00a0 una tercera \u00a0instancia \u00a0 destinada \u00a0 a \u00a0revivir \u00a0debates \u00a0probatorios \u00a0ya \u00a0superados \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que no queda otra alternativa distinta a disponer de plano \u00a0el rechazo de la demanda y declarar la deserci\u00f3n del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0a lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 Declarar \u00a0desierto, \u00a0 por \u00a0 haber \u00a0sido \u00a0sustentado \u00a0en \u00a0forma \u00a0extempor\u00e1nea,\u00a0 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el procesado \u00a0Carlos Alberto Soto Celis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.-\u00a0 RECHAZAR \u00a0IN \u00a0LIMINE la demanda de casaci\u00f3n presentada a nombre \u00a0de\u00a0 \u00a0Jos\u00e9 Carmelo Forero Ospina. En consecuencia, se declara la deserci\u00f3n \u00a0del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con los art\u00edculos 197 y 226 del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0Penal,\u00a0 \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0cobra \u00a0ejecutoria \u00a0al \u00a0momento de ser \u00a0suscrita por lo que no es susceptible de impugnaci\u00f3n alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>COMUNIQUESE\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 y\u00a0 \u00a0CUMPLASE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JORGE \u00a0ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0DIDIMO PAEZ \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JUAN MANUEL TORRES FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 TERMINO \/ DEMANDA DE CASACION \u00a0 Es necesario destacar que la demanda com\u00fan de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0si bien fue\u00a0 exhibida ante un funcionario judicial de la ciudad \u00a0de \u00a0Cali el 21 de octubre de 1996, lleg\u00f3 a la secretar\u00eda del Tribunal Nacional \u00a0el \u00a023 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0mes \u00a0y \u00a0a\u00f1o, \u00a0o \u00a0sea, \u00a0con posterioridad al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-791","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-5"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/791","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=791"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/791\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=791"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=791"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=791"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}