{"id":7884,"date":"2023-09-08T17:01:35","date_gmt":"2023-09-08T17:01:35","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2096624-10-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:01:35","modified_gmt":"2023-09-08T17:01:35","slug":"2096624-10-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2096624-10-03\/","title":{"rendered":"20966(24-10-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20966 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 114 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., veinticuatro (24) de octubre \u00a0de dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el defensor de EDGAR ROJAS CIFUENTES, contra el fallo \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02002, \u00a0mediante el cual el Tribunal Superior de Cali \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia, dictada el 30 de \u00a0septiembre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o \u00a0por el Juzgado Primero Penal del Circuito de Cali, \u00a0condenando \u00a0a \u00a0dicho \u00a0se\u00f1or \u00a0por el delito estafa a la pena principal de veinte \u00a0(20) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, a interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por \u00a0igual \u00a0lapso, \u00a0a \u00a0multa \u00a0por valor de ochenta mil pesos ($ 80.000), a indemnizar \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n; \u00a0y \u00a0le neg\u00f3 el subrogado de la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un cargo propone el defensor de EDGAR ROJAS \u00a0CIFUENTES \u00a0contra \u00a0la sentencia del Tribunal Superior de Cali, con fundamento en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n contemplada en el art\u00edculo 207 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Para \u00a0iniciar, \u00a0emprende \u00a0un \u00a0estudio \u00a0conceptual \u00a0sobre \u00a0los \u00a0elementos \u00a0que \u00a0conten\u00eda \u00a0el tipo penal de estafa en el \u00a0art\u00edculo \u00a0356 \u00a0del C\u00f3digo Penal anterior, entre ellos los artificios, enga\u00f1os \u00a0o \u00a0ardides, la inducci\u00f3n o mantenimiento en error, la lesi\u00f3n del patrimonio de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y la obtenci\u00f3n del provecho il\u00edcito por el agente; y asegura que \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0analizadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Ad-quem -las cuales el libelo no \u00a0especifica- \u00a0no \u00a0permit\u00edan \u00a0deducir \u00a0que el procesado EDGAR ROJAS CIFUENTES, en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0Gerente \u00a0de \u00a0la \u00a0Urbanizaci\u00f3n \u00a0Cosdeva, \u00a0indujo \u00a0en \u00a0error \u00a0a \u00a0los \u00a0compradores \u00a0de \u00a0los \u00a0lotes, \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0no pudieron entregarse, porque el \u00a0predio \u00a0de \u00a0mayor \u00a0extensi\u00f3n al que pertenec\u00edan estaba fuera del comercio, por \u00a0disposici\u00f3n \u00a0de \u00a0un Juzgado Civil del Circuito de Cali, dentro de un proceso de \u00a0quiebra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Protesta \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal Superior \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0apreciar \u201cen su conjunto con l\u00f3gica jur\u00eddica\u201d varias pruebas de \u00a0las \u00a0que \u00a0se \u00a0infiere \u00a0que ROJAS CIFUENTES no tuvo intenci\u00f3n de defraudar a los \u00a0compradores, \u00a0sino \u00a0que, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0siempre \u00a0actu\u00f3 \u00a0en el sentido de \u00a0formalizar \u00a0la \u00a0urbanizaci\u00f3n; \u00a0entre \u00a0ellas, las escrituras de adquisici\u00f3n del \u00a0terreno, \u00a0los \u00a0certificados \u00a0de \u00a0tradici\u00f3n \u00a0para \u00a0verificar la propiedad en los \u00a0\u00faltimos \u00a0veinte \u00a0a\u00f1os, y oficios dirigidos a diversas entidades p\u00fablicas, que \u00a0hac\u00edan referencia a la normalizaci\u00f3n de los servicios p\u00fablicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, dice, no es cierto que \u00a0EDGAR \u00a0ROJAS \u00a0CIFUENTES \u00a0fuera \u00a0abogado, \u00a0como \u00a0se \u00a0manifiesta en el fallo, para \u00a0atribuirle \u00a0 capacidad \u00a0 de \u00a0enga\u00f1ar \u00a0a \u00a0los \u00a0compradores; \u00a0pues \u00a0s\u00f3lo \u00a0ten\u00eda \u00a0conocimientos \u00a0 jur\u00eddicos, \u00a0 por \u00a0 su \u00a0experiencia \u00a0en \u00a0el \u00a0manejo \u00a0de \u00a0algunas \u00a0inmobiliarias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Para \u00a0el \u00a0censor, tampoco es cierto que \u00a0ROJAS \u00a0CIFUENTES \u00a0hubiese \u00a0programado \u00a0intencionalmente \u00a0el \u00a0proceso de quiebra, \u00a0deducci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 parece \u00a0 distanciada \u00a0 de \u00a0 la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, solicita a la Cote casar el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0y \u00a0en su lugar proferir sentencia absolutoria a favor de EDGAR \u00a0ROJAS CIFUENTES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Se \u00a0estima \u00a0pertinente \u00a0recordar que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cali \u00a0profiri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo de segunda instancia el 18 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02002, \u00a0en vigencia del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Ley 600 de \u00a02000; \u00a0es \u00a0decir \u00a0que \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0los \u00a0traslados y los \u00a0requisitos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0procedibilidad \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0sujetaron \u00a0 por \u00a0 entero \u00a0 a \u00a0 dicha \u00a0normatividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0De conformidad con el art\u00edculo 205 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Ley 600 de 2000, la casaci\u00f3n procede contra \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0\u201cen los procesos \u00a0que \u00a0se \u00a0hubieren \u00a0adelantado por delitos que tengan se\u00f1alada pena privativa de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0cuyo m\u00e1ximo exceda de ocho a\u00f1os, aun cuando la sanci\u00f3n impuesta \u00a0haya sido una medida de seguridad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0acontecimientos por los que se procede \u00a0ocurrieron \u00a0en \u00a0el \u00a0mes \u00a0de julio de 1989, en vigencia del C\u00f3digo Penal Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, cuyo art\u00edculo 356 sancionaba la estafa con prisi\u00f3n de uno (1) a \u00a0diez (10) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallo de segundo grado fue proferido el \u00a018 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02002, \u00a0cuando ya hab\u00eda empezado a regir el nuevo C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0599 de 2000, que en el art\u00edculo 246 reprime la estafa con prisi\u00f3n \u00a0de \u00a0dos (2) a ocho (8) a\u00f1os. No obstante, en materia de punibilidad, se aplic\u00f3 \u00a0el r\u00e9gimen anterior por resultar m\u00e1s favorable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa\u00a0 \u00a0ten\u00eda \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0de diez (10) a\u00f1os de prisi\u00f3n en el art\u00edculo 356 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0anterior, \u00a0que \u00a0fue \u00a0el aplicado en el fallo, se concluye que la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0su \u00a0defensor \u00a0cumple \u00a0el \u00a0requisito \u00a0de \u00a0procedibilidad \u00a0para \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n com\u00fan (no discrecional) referido al quantum \u00a0de \u00a0pena \u00a0que exige el art\u00edculo 205 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Ley 600 \u00a0de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Hecha la salvedad anterior, atinente en \u00a0exclusiva \u00a0a \u00a0la \u00a0procedibilidad \u00a0del \u00a0recurso extraordinario, se observa que la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de EDGAR ROJAS CIFUENTES no satisface los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 212 ib\u00eddem. Debido a ello, \u00a0ser\u00e1 \u00a0 \u00a0inadmitida \u00a0 y \u00a0 se \u00a0 devolver\u00e1 \u00a0 el \u00a0 expediente \u00a0 al \u00a0 despacho \u00a0 de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Dado \u00a0que \u00a0el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige por el principio dispositivo, las pretensiones de la demanda \u00a0delimitan \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal, con excepci\u00f3n de la \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0puede ser decretada oficiosamente en aras de la protecci\u00f3n de las \u00a0garant\u00edas fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0constituye \u00a0una especie de \u00a0tercera \u00a0instancia; no consiste en someter a un nuevo juicio al procesado, ni en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0un \u00a0debate probatorio generalizado y sin \u00a0acatamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0le \u00a0es \u00a0inherente, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0 no \u00a0 fue \u00a0 concebido \u00a0como \u00a0un \u00a0medio \u00a0adicional \u00a0para \u00a0litigar \u00a0libremente, \u00a0sino \u00a0como \u00a0una \u00a0excepcional \u00a0manera \u00a0de \u00a0llevar a conocimiento del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido por el \u00a0Ad-quem, \u00a0por las causales taxativamente se\u00f1aladas en la ley, que hubiesen sido \u00a0seleccionadas y adecuadamente desarrolladas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, el recurso de casaci\u00f3n se concibe \u00a0como \u00a0un \u00a0instituto \u00a0procesal extraordinario que busca remediar o poner fin a la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la ley que hubiese ocurrido en la sentencia de segunda instancia, \u00a0por \u00a0errores de juicio o de actividad, y como tal comporta la elaboraci\u00f3n de un \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddico \u00a0sobre \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0misma, \u00a0siguiendo el derrotero \u00a0trazado en las causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Aunque \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0utiliza \u00a0la \u00a0terminolog\u00eda \u00a0difundida \u00a0en la jurisprudencia y en la doctrina, con apoyo en el \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n, endilga al Tribunal Superior \u00a0la \u00a0 incursi\u00f3n \u00a0 en \u00a0 errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas; no obstante, la demanda se \u00a0reduce \u00a0 pr\u00e1cticamente \u00a0 a \u00a0 dicha \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0conclusiva, \u00a0siendo \u00a0imposible \u00a0comprender en d\u00f3nde radican los supuestos desatinos del Ad-quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La jurisprudencia de la Sala ha reiterado en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones que puede demandarse la casaci\u00f3n del fallo con fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal primera, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, cuando el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0haya incurrido en \u00a0errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0camino \u00a0seguido \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: falso juicio de existencia, falso juicio de identidad y \u00a0falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0al \u00a0que \u00a0al \u00a0parecer \u00a0alude el libelista, \u00a0supone \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 juzgador \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0legal \u00a0y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; no obstante, al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese evento, el censor tiene la carga de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0de \u00a0cada prueba sobre la que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el Ad-quem crey\u00f3 que ellas dec\u00edan; y una vez \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0desfase, \u00a0debe \u00a0continuar \u00a0hacia \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0aquella \u00a0impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0quien as\u00ed alega debe \u00a0comparar \u00a0puntualmente \u00a0lo dicho por los testigos, o lo indicado por las pruebas \u00a0de \u00a0otra \u00a0especie, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que el Tribunal Superior ley\u00f3 en esas espec\u00edficas \u00a0versiones \u00a0testimoniales, \u00a0o \u00a0con \u00a0lo \u00a0que entendi\u00f3 que indicaban las restantes \u00a0pruebas; \u00a0todo \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0demostrar que el fallo se ha distanciado de la \u00a0realidad \u00a0objetivamente \u00a0declarada \u00a0por \u00a0el \u00a0acopio probatorio, por distorsi\u00f3n, \u00a0recorte o adici\u00f3n en su contenido material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, demostrada la presencia del yerro y \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0en el sentido del fallo, en operaci\u00f3n de causa a efecto, tal \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0enlazarse con la violaci\u00f3n de determinada ley sustancial, \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0verificar que el fallo impugnado es manifiestamente contrario a \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0En el caso que se examina es ostensible \u00a0el \u00a0alejamiento \u00a0de la t\u00e9cnica casacional exhibida en el libelo, pues similar a \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, el casacionista manifest\u00f3 lo que a bien tuvo acerca \u00a0de \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0en \u00a0forma deshilvanada y sin referencia a la \u00a0tergiversaci\u00f3n, \u00a0adici\u00f3n \u00a0o \u00a0cercenamiento \u00a0de \u00a0alguna prueba que hubiese sido \u00a0defectuosamente \u00a0apreciada por el Ad-quem, al punto que se pierde en comentarios \u00a0generales, \u00a0pero \u00a0sin concentrarse en demostrar en qu\u00e9 consisten los errores de \u00a0hecho que le atribuye. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0queja \u00a0podr\u00eda \u00a0asemejarse \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 alegato \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en la apreciaci\u00f3n de algunas pruebas, era \u00a0de \u00a0esperarse que el libelista desarrollara su postulaci\u00f3n a cabalidad, pero no \u00a0lo \u00a0hizo, \u00a0porque incumpli\u00f3 el deber de identificar las expresiones objetivas y \u00a0literales \u00a0de los medios sobre los que hace recaer el yerro, y frente a cada uno \u00a0especificar \u00a0lo \u00a0que \u00a0el Tribunal Superior ley\u00f3 o entendi\u00f3 que dec\u00edan, con la \u00a0finalidad \u00a0de \u00a0ense\u00f1ar \u00a0a \u00a0la Corte en qu\u00e9 consisti\u00f3 la tergiversaci\u00f3n de la \u00a0prueba, por recorte, adici\u00f3n o alteraci\u00f3n de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es suficiente en el marco de los errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 al apreciar las pruebas que \u00a0interesan \u00a0al \u00a0libelista, \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0deducciones subjetivas, ninguna de las \u00a0cuales \u00a0apunta \u00a0hacia \u00a0la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0alguna \u00a0especie de yerro \u00a0in iudicando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0 En \u00a0 efecto, \u00a0 cuando \u00a0 se \u00a0refiere \u00a0\u201cal \u00a0error \u00a0por parte del fallador de instancia en \u00a0la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0recopiladas\u201d \u00a0olvid\u00f3 \u00a0especificar \u00a0a cu\u00e1les medios estaba aludiendo, de suerte que se ignora \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0documentos, \u00a0testimonios, experticias, etc., quedando as\u00ed la \u00a0censura \u00a0trunca \u00a0e \u00a0inacabada, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que sin conocer sobre el contenido de \u00a0determinada \u00a0prueba \u00a0no \u00a0es \u00a0factible \u00a0reflexionar \u00a0sobre los posibles desatinos \u00a0cometidos por el Tribunal Superior al sopesarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto hace a las pruebas documentales \u00a0que, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 el \u00a0 censor, \u00a0 el \u00a0Ad-quem \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0\u201cen \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 conjunto \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0l\u00f3gica \u00a0 \u00a0jur\u00eddica\u201d, \u00a0entre ellas, las escrituras de adquisici\u00f3n del terreno, los \u00a0certificados \u00a0de \u00a0tradici\u00f3n \u00a0y los oficios dirigidos a la normalizaci\u00f3n de los \u00a0servicios \u00a0p\u00fablicos, \u00a0se \u00a0perciben \u00a0dos problemas insalvables que dificultan en \u00a0grado sumo el entendimiento del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0una parte, la redacci\u00f3n del libelo no \u00a0permite \u00a0establecer \u00a0si \u00a0la \u00a0queja \u00a0radica \u00a0en \u00a0que el Tribunal Superior omiti\u00f3 \u00a0definitivamente \u00a0 el \u00a0 estudio \u00a0 de \u00a0 dichas \u00a0 pruebas, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0constituir\u00eda \u00a0un \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0existencia; \u00a0o \u00a0si, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, se protesta \u00a0porque \u00a0al \u00a0ser \u00a0valoradas se produjo una desconexi\u00f3n con el resto de medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0y \u00a0se \u00a0apart\u00f3 \u00a0de los postulados de la sana cr\u00edtica, eventualidad \u00a0que \u00a0podr\u00eda \u00a0comportar \u00a0un error de hecho por falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0limit\u00f3 \u00a0su \u00a0discurso \u00a0a \u00a0mencionar \u00a0tales \u00a0documentos, \u00a0pero \u00a0no \u00a0hizo referencia a su contenido, ni a su \u00a0calidad \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0legal y oportunamente practicadas, ni a su poder suasorio, \u00a0ni \u00a0a \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0intr\u00ednseca \u00a0de \u00a0las mismas para desvirtuar el pensamiento \u00a0errado \u00a0de \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia. \u00a0Es \u00a0que \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0dijo \u00a0d\u00f3nde \u00a0se \u00a0encontraban, \u00a0ni \u00a0se sabe si forman o no parte del expediente, quedando entonces \u00a0aisladas \u00a0y \u00a0vac\u00edas \u00a0de contenido las expresiones del defensor que promulgan la \u00a0idea \u00a0 seg\u00fan \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 de \u00a0 tales \u00a0documentos \u00a0dimanaba \u00a0la \u00a0inocencia \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0En ese orden de ideas, es evidente que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0confeccion\u00f3 \u00a0la demanda de manera libere y sin sujeci\u00f3n a la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, \u00a0como si fuese otro alegato de instancia, de suerte que no \u00a0postula \u00a0ni \u00a0desarrolla \u00a0en rigor el cargo por ninguna de las especies de error, \u00a0de \u00a0derecho \u00a0ni \u00a0de hecho, independientemente de que no hubiese citado el nombre \u00a0concreto \u00a0asignado a cada uno de ellos por la jurisprudencia o la doctrina, sino \u00a0que \u00a0se \u00a0explaya \u00a0en \u00a0tratar \u00a0de \u00a0convencer \u00a0a la Corte de que su visi\u00f3n de los \u00a0acontecimientos \u00a0es la acertada, de donde se concluye que el problema subyace en \u00a0la \u00a0credibilidad, \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o el poder de persuasi\u00f3n que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al acopio probatorio en su conjunto, tema en el que \u00a0prevalece \u00a0el \u00a0criterio de la Corporaci\u00f3n, al punto que el fallo viene amparado \u00a0con la doble presunci\u00f3n de legalidad y acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En virtud del principio de limitaci\u00f3n que \u00a0gobierna \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0no puede \u00a0complementar \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0aspecto, ni mejorar el planteamiento, ni \u00a0acomodarlo hasta tornarlo comprensible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0la \u00a0demanda de \u00a0casaci\u00f3n no ser\u00e1 admitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a nombre de EDGAR \u00a0ROJAS \u00a0CIFUENTES \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0devolver el \u00a0expediente al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra la presente providencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20966 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 114 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., veinticuatro (24) de octubre \u00a0de dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-7884","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7884"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7884\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}