{"id":7694,"date":"2023-09-08T17:01:23","date_gmt":"2023-09-08T17:01:23","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2060627-05-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:01:23","modified_gmt":"2023-09-08T17:01:23","slug":"2060627-05-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2060627-05-03\/","title":{"rendered":"20606(27-05-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20606 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrada Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA \u00a0PULIDO DE \u00a0BARON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 058 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., veintisiete (27) de mayo de \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Sabine Pilar P\u00eda Anik L\u00f3pez Michaud contra la sentencia \u00a0del \u00a015 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de 2002, por medio de la cual el Tribunal Superior de Cali \u00a0revoc\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo absolutorio proferido por el Juzgado 17 Penal del Circuito de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad\u00a0 \u00a0y \u00a0la \u00a0conden\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa \u00a0agravada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a01991, \u00a0el \u00a0doctor \u00a0Alfonso L\u00f3pez V\u00e9lez, m\u00e9dico \u00a0neurocirujano \u00a0de \u00a0aproximadamente \u00a073 \u00a0a\u00f1os de edad, atendiendo las peticiones \u00a0que \u00a0le \u00a0hiciera \u00a0su \u00a0hija Sabine Pilar P\u00eda Anik L\u00f3pez Michaud, le entreg\u00f3 en \u00a0calidad \u00a0de pr\u00e9stamo la suma de $22.000.000.00, representada en varios cheques, \u00a0para \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0y \u00a0remodelaci\u00f3n \u00a0de un Jard\u00edn Infantil de su propiedad, \u00a0localizado \u00a0en \u00a0zona \u00a0rural \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0en el \u201cCallej\u00f3n de la \u00a0Chuchas\u201d, \u00a0 sector \u00a0de\u00a0 \u00a0Pance, \u00a0y \u00a0le \u00a0prest\u00f3 \u00a0$30.000.000.00 \u00a0para \u00a0la \u00a0adquisici\u00f3n \u00a0de \u00a0dos veh\u00edculos de transporte escolar, que pag\u00f3 con cheques de \u00a0su \u00a0cuenta \u00a0bancaria \u00a0y \u00a0luego \u00a0puso \u00a0a \u00a0nombre de su hija, quien le prometi\u00f3 a \u00a0cambio \u00a0el \u00a0pago de los correspondientes intereses mensuales.\u00a0 En esa misma \u00a0\u00e9poca, \u00a0el m\u00e9dico L\u00f3pez V\u00e9lez compr\u00f3 un apartamento en multicentro que puso \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0su hija para evitar el pago del seguro, que era muy alto debido a \u00a0su avanzada edad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0el \u00a0citado profesional que su hija \u00a0s\u00f3lo \u00a0le \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0los \u00a0intereses del pr\u00e9stamo por los primeros meses y que \u00a0despu\u00e9s \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0neg\u00f3 \u00a0a \u00a0seguirle \u00a0pagando tales r\u00e9ditos, sino que se \u00a0rehus\u00f3 \u00a0a \u00a0devolverle el dinero y a restituirle la titularidad del apartamento, \u00a0con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0dineros \u00a0con \u00a0los \u00a0que se remodel\u00f3 el Jard\u00edn \u00a0Infantil \u00a0y \u00a0se \u00a0adquirieron los automotores y el inmueble eran de su propiedad, \u00a0pues \u00a0son \u00a0producto \u00a0de \u00a0su \u00a0trabajo durante los varios a\u00f1os que permaneci\u00f3 en \u00a0Francia, as\u00ed como del pr\u00e9stamo que le hiciera una amiga francesa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0este \u00a0motivo, el m\u00e9dico L\u00f3pez V\u00e9lez \u00a0denunci\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0hija \u00a0el\u00a0 \u00a021 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01993 ante la Fiscal\u00eda de \u00a0Permanencia de Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0formulada por el m\u00e9dico Alfonso \u00a0L\u00f3pez \u00a0V\u00e9lez y sus ulteriores ampliaciones, la Fiscal\u00eda\u00a0 86 de la Unidad \u00a0de \u00a0Previas \u00a0de Cali orden\u00f3 la apertura de instrucci\u00f3n el 14 de marzo de 1994; \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0auto \u00a0dispuso \u00a0el \u00a0env\u00edo de la actuaci\u00f3n a los juzgados penales \u00a0municipales de la misma ciudad por competencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a034 \u00a0Penal \u00a0Municipal, \u00a0a \u00a0quien \u00a0le \u00a0correspondi\u00f3 por \u00a0reparto \u00a0las \u00a0diligencias, \u00a0vincul\u00f3 mediante diligencia de indagatoria a Sabine \u00a0Pilar \u00a0P\u00eda \u00a0Anik \u00a0L\u00f3pez \u00a0Michaud \u00a0y a Cristian Emile Chazatte (C.1, fol. 121 y \u00a0133). \u00a0 Al \u00a0 definirles \u00a0 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0deneg\u00f3 \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0elevada \u00a0por su defensor y les impuso medida de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0cauci\u00f3n \u00a0prendaria como presuntos responsables del delito de \u00a0estafa\u00a0 \u00a0agravada, \u00a0mediante decisi\u00f3n del 27\u00a0 de junio de 1995 (C. 2, \u00a0fol. \u00a0522). \u00a0En \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0la cuant\u00eda del il\u00edcito supera los 50 salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales, \u00a0el \u00a0proceso \u00a0fue \u00a0remitido \u00a0por \u00a0competencia a la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a048 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0quien una vez avoc\u00f3 conocimiento del mismo \u00a0concedi\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n interpuesto\u00a0 contra la providencia que \u00a0defini\u00f3 \u00a0 la \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0la \u00a0cual\u00a0 \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0por la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal Superior de Cali el 18 de \u00a0noviembre de 1995 (C. 3, fol.626).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Cerrada \u00a0la \u00a0etapa \u00a0instructiva, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a067 Seccional de la \u00a0Unidad \u00a02\u00aa. \u00a0de \u00a0Patrimonio calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario el 7 de febrero de \u00a01997. \u00a0Acus\u00f3 \u00a0a Sabine Pilar P\u00eda Anik L\u00f3pez Michaud como autora del delito de \u00a0estafa \u00a0agravada \u00a0y \u00a0profiri\u00f3 preclusi\u00f3n de la instrucci\u00f3n que por los mismos \u00a0hechos \u00a0se \u00a0adelantaba \u00a0en contra de Cristian Emile Chazette (C. 4, fol. 1.112). \u00a0Al \u00a0ser \u00a0apelada esta decisi\u00f3n por la apoderada de la parte civil y el defensor \u00a0de \u00a0la \u00a0incriminada, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de \u00a0Segunda Instancia la confirm\u00f3 el 10 de \u00a0junio de 1997 (C. 4, fol. 1.158).\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juicio \u00a0le \u00a0correspondi\u00f3 al Juzgado 17 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Cali , despacho que el 15 de\u00a0 enero de\u00a0 2001 \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a\u00a0 \u00a0Sabine \u00a0Pilar P\u00eda de los cargos que por el delito de estafa \u00a0le \u00a0elevara la Fiscal\u00eda y orden\u00f3 compulsar copias para que se investigaran las \u00a0conductas \u00a0de falsedad y fraude procesal en que pudo haber incurrido (C. 5, fol. \u00a01.406).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0ser apelado este fallo por la apoderada \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cali lo revoc\u00f3 y en su lugar \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Sabine \u00a0Pilar P\u00eda Anik L\u00f3pez Michaud\u00a0 a la pena principal de \u00a016 \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n y a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0al pago de $264.873.196.00 por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios materiales en favor de los herederos del se\u00f1or Alfonso \u00a0L\u00f3pez \u00a0V\u00e9lez, \u00a0y \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional, \u00a0al \u00a0hallarla \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa agravada de que \u00a0tratan \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0356 y 372, numeral 1\u00ba., del C\u00f3digo Penal anterior (C. \u00a06, fol. 1.478). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0procesada \u00a0inter\u00adpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0present\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0oportuna\u00admente \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0de\u00admanda, \u00a0 \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0 ad\u00admitida \u00a0y \u00a0se \u00a0recibi\u00f3 \u00a0concepto \u00a0del \u00a0Procurador Cuarto Delegado para la Casaci\u00f3n Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0 DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0las \u00a0causales \u00a0primera \u00a0y tercera de casaci\u00f3n \u00a0consagradas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0formul\u00f3 \u00a0dos \u00a0cargos. \u00a0El primero como principal y el segundo con \u00a0car\u00e1cter subsidiario. Los enunci\u00f3, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Primer cargo (violaci\u00f3n indirecta) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por haber incurrido \u00a0el\u00a0 \u00a0juez \u00a0colegiado \u00a0en \u00a0error de hecho por falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 suposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 probatoria. \u00a0 \u00a0Primero,\u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cporque \u00a0ignor\u00f3 \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0glosadas \u00a0en el proceso\u201d y, segundo, \u201cal \u00a0dar \u00a0por \u00a0establecido \u00a0en \u00a0el proceso hechos con pruebas que no \u00a0existen\u00a0 \u00a0(&#8230;),\u00a0 \u00a0se \u00a0 apoy\u00f3 \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 en \u00a0 su \u00a0subjetividad \u00a0para \u00a0presumir \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0manera \u00a0conclusiva &#8230;\u201d (C. 6, fol. 1565). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Para \u00a0demostrar \u00a0la censura dice que no obstante que el Tribunal se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0en \u00a0sus \u00a0consideraciones \u00a0en jurisprudencia de la Corte Suprema donde se \u00a0precisan \u00a0los \u00a0elementos \u00a0estructurales del delito de estafa,\u00a0 entre ellos, \u00a0\u201cque \u00a0la \u00a0inducci\u00f3n \u00a0en \u00a0error \u00a0exige una serie de \u00a0maquinaciones \u00a0fraudulentas \u00a0previas \u00a0\u2013 \u00a0cuando \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de aprovechar el anterior error ajeno- las \u00a0cuales \u00a0deben \u00a0estar \u00a0plenamente \u00a0acreditadas\u201d, \u00a0el \u00a0fallador \u00a0colegiado \u00a0no \u00a0se \u00a0ajust\u00f3 \u00a0a \u00a0esas \u00a0directrices, \u00a0pues \u00a0con la verdad \u00a0procesal \u00a0no es posible demostrar plenamente las maniobras previas que indujeran \u00a0en \u00a0error \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima y, en tales condiciones, agrega, no es posible hablar \u00a0sobre La existencia del delito de estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Considera \u00a0que \u00a0el Tribunal desconoci\u00f3 las explicaciones dadas por \u00a0el \u00a0a \u00a0quo, quien en forma \u00a0correcta \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0prueba alguna que permita \u00a0siquiera \u00a0sospechar \u00a0que \u00a0la \u00a0procesada \u00a0hubiera \u00a0inducido \u00a0y menos mantenido en \u00a0enga\u00f1o \u00a0a \u00a0su padre;\u00a0 que toda la prueba testimonial y documental que obra \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0apuntan \u00a0a que el negocio causal fue de mutuo con intereses; \u00a0que \u00a0el \u00a0denunciante \u00a0por \u00a0su \u00a0propia \u00a0voluntad \u00a0y sin coacci\u00f3n externa acept\u00f3 \u00a0prestarle \u00a0dinero \u00a0a \u00a0su \u00a0hija para la ampliaci\u00f3n y mejora de las instalaciones \u00a0del \u00a0jard\u00edn \u00a0infantil. \u00a0Estas \u00a0pruebas, \u00a0repite el censor, fueron extra\u00f1amente \u00a0ignoradas \u00a0por el ad quem, a \u00a0pesar de estar legal y oportunamente allegadas al proceso.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Insiste \u00a0 en \u00a0 se\u00f1alar \u00a0 que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria de primera instancia sin acreditar fundamento alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera que \u201cno \u00a0existe \u00a0en el expediente ninguna prueba que demuestre o al menos insin\u00fae que la \u00a0procesada \u00a0enga\u00f1\u00f3, \u00a0previamente, \u00a0a \u00a0su \u00a0padre para despojarlo de su peculio y \u00a0obtener \u00a0un \u00a0beneficio \u00a0patrimonial \u00a0il\u00edcito\u201d. Para \u00a0comprobar \u00a0este \u00a0aserto \u00a0cita \u00a0en \u00a0extenso \u00a0el salvamento de voto del magistrado \u00a0disidente, doctor Ranulfo Guerrero Guerrero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Concluye \u00a0se\u00f1alando \u00a0que \u00a0\u201cEl claro y \u00a0evidente \u00a0el \u00a0error \u00a0del \u00a0juez \u00a0colegiado \u00a0al \u00a0ignorar las pruebas existentes, y \u00a0suponer \u00a0las \u00a0que \u00a0nunca han pertenecido a la verdad procesal (&#8230;), lo llev\u00f3 a \u00a0inaplicar \u00a0el art\u00edculo 232 del C. de P. P. y realizar un an\u00e1lisis de la prueba \u00a0con \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0propias de car\u00e1cter procedimental (&#8230;), \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0lo \u00a0condujo \u00a0arbitraria \u00a0e \u00a0il\u00f3gicamente \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza de la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0Sabine \u00a0Pilar \u00a0P\u00eda \u00a0Anik \u00a0L\u00f3pez \u00a0Michaud\u201d \u00a0(C. 6. fol. 1579). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0punto \u00a0a la trascendencia de los yerros invocados, sostiene que \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0incurrido en los mismos, la sentencia del Tribunal hubiese sido \u00a0de car\u00e1cter absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pide \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0case \u00a0la sentencia impugnada\u00a0 y\u00a0 \u00a0absuelva a la procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Segundo cargo (causal tercera) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0manera subsidiaria y a la luz de la causal tercera de casaci\u00f3n \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia de haberse proferido en un juicio viciado de nulidad por la \u00a0comprobada \u00a0existencia \u00a0de \u00a0irregularidades \u00a0sustanciales \u00a0que afectan el debido \u00a0proceso, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a que la sentencia impugnada fue dictada cuando la acci\u00f3n \u00a0penal estaba prescrita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Asegura \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el art\u00edculo 86 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0en \u00a0consonancia con los art\u00edculo 82 y 83, ib\u00eddem, el t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo \u00a0de la acci\u00f3n penal en la presente actuaci\u00f3n es de cinco a\u00f1os y, \u00a0por \u00a0lo tanto, dicho plazo se cumpli\u00f3 el 10 de junio de 2002, esto es, antes de \u00a0que se profiriera la sentencia de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Para \u00a0fundamentar \u00a0este \u00a0aserto \u00a0afirma \u00a0que \u00a0de conformidad con el \u00a0art\u00edculo \u00a083 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0para \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal debe partirse del quantum punitivo gen\u00e9rico \u00a0previsto \u00a0en \u00a0la \u00a0ley, sin que se pueda tener en cuenta el aumento que del mismo \u00a0hace \u00a0la \u00a0norma \u00a0para \u00a0los \u00a0casos \u00a0especiales, \u00a0y \u00a0sin importar las calidades ni \u00a0condiciones \u00a0 del \u00a0 sujeto \u00a0 activo, \u00a0 y \u00a0menos \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0especiales \u00a0modificadoras \u00a0de \u00a0la \u00a0punibilidad,\u00a0 las cuales est\u00e1n reservadas, en forma \u00a0exclusiva \u00a0para \u00a0la \u00a0etapa \u00a0instructiva. Cita en su apoyo\u00a0 una sentencia de \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n\u00a0 \u00a0del \u00a027 de septiembre de 2002, con ponencia del doctor \u00a0Carlos Augusto G\u00e1lvez Argote. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Indica \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0superior \u00a0a \u00a0cinco (5) a\u00f1os, al tenor de las previsiones del inciso \u00a02\u00ba. \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a086 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, y este lapso se cumpli\u00f3 el 10 de \u00a0junio \u00a0de \u00a02002, \u00a0por cuanto la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n qued\u00f3 ejecutoriada el \u00a010 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01997, \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que \u00a0la Fiscal\u00eda delegada ante el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cali \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0dictada \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda Seccional el\u00a0 7 de febrero de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Solicita \u00a0se case la sentencia impugnada y se declare la nulidad de \u00a0todo \u00a0 lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Procurador Delegado solicita se desestimen\u00a0 los cargos por \u00a0ausencia \u00a0 de \u00a0 fundamento \u00a0y \u00a0falta \u00a0de \u00a0raz\u00f3n. \u00a0En \u00a0consecuencia, sugiere no casar la sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo. \u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto que la acci\u00f3n \u00a0pernal \u00a0hubiera \u00a0prescrito \u00a0con antelaci\u00f3n a la sentencia de segunda instancia, \u00a0pues \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de la prescripci\u00f3n s\u00f3lo se producir\u00eda el 10 de junio del \u00a0presente \u00a0a\u00f1o, esto es, cuando se cumplan exactamente los seis (6) a\u00f1os, a que \u00a0equivale \u00a0la \u00a0mitad \u00a0de \u00a0la sanci\u00f3n prevista en la ley para el delito de estafa \u00a0agravada, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo 246 de la ley 599 de 2000, aplicable en \u00a0este \u00a0asunto \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio de favorabilidad, dispone como sanci\u00f3n \u00a0m\u00e1xima \u00a0para \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n b\u00e1sica, ocho a\u00f1os de prisi\u00f3n, que incrementada \u00a0en \u00a0la \u00a0mitad por raz\u00f3n de la agravante gen\u00e9rica de la cuant\u00eda prevista en el \u00a0art\u00edculo 267, ib\u00eddem, resulta un guarismo de doce (12) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0omiti\u00f3 \u00a0precisar \u00a0cu\u00e1l era el t\u00e9rmino real de prescripci\u00f3n que corresponde a \u00a0la \u00a0estafa \u00a0agravada \u00a0por la cuant\u00eda, delito por el cual se acus\u00f3 y conden\u00f3 a \u00a0la \u00a0procesada, pues simplemente se limit\u00f3 a mencionar los preceptos relativos a \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0el \u00a0transcurso del tiempo, sino que \u00a0interpret\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0maliciosa la decisi\u00f3n de la jurisprudencia que cita en \u00a0su \u00a0apoyo, toda vez que ignor\u00f3 que all\u00ed se menciona en forma expresa\u00a0 que \u00a0la \u00a0 prescripci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0la \u00a0causa\u00a0 \u00a0se \u00a0debe \u00a0contabilizar \u00a0\u201c \u00a0obviamente, \u00a0con \u00a0el incremento derivado de las \u00a0causales \u00a0sustanciales \u00a0modificadoras \u00a0de \u00a0la punibilidad (inciso 4\u00ba. Art\u00edculo \u00a083)\u201d\u00a0 \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0evento particular\u00a0 \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0agravante \u00a0modificadora \u00a0de la punibilidad, por raz\u00f3n de la \u00a0cuant\u00eda, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 267-1 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0 finalmente, \u00a0que \u00a0de \u00a0haberle \u00a0asistido \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0libelista \u00a0en \u00a0su censura, la consecuencia procesal que se \u00a0derivar\u00eda \u00a0de esta situaci\u00f3n ser\u00eda el cese de procedimiento y no la casaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0por \u00a0tratarse de una causal objetiva de improcedibilidad que \u00a0supuestamente habr\u00eda operado antes del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0incurri\u00f3 en \u00a0serias \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas, \u00a0pues \u00a0al \u00a0conformar \u00a0la proposici\u00f3n jur\u00eddica le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0efectos \u00a0sustanciales \u00a0a una norma de car\u00e1cter instrumental, como lo \u00a0es \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0232 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P. \u00a0Agrega que las normas de naturaleza \u00a0sustantiva \u00a0son \u00a0las que establecen los delitos y sus consecuencias, que son las \u00a0que \u00a0deben \u00a0indicarse \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, se\u00f1alando con claridad el sentido de la \u00a0queja, \u00a0esfuerzo \u00a0que considera inexistente, y que no puede ser conjurado por el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0a \u00a0lo \u00a0largo \u00a0del \u00a0reproche \u00a0se reniegue en contra del delito de \u00a0estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que el discurso es contradictorio \u00a0pues \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 desarrollo \u00a0 del \u00a0reproche \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0se \u00a0pregonan \u00a0dos \u00a0posibilidades \u00a0argumentativas. Una, que no existe en el proceso prueba acerca de \u00a0la \u00a0previa \u00a0inducci\u00f3n en error de la v\u00edctima por parte de la procesada y\u00a0 \u00a0que \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0su conducta es at\u00edpica. Dos, que los elementos probatorios \u00a0existentes \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0e \u00a0ignorados\u00a0 \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, apuntan a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0entre padre e hija se pact\u00f3 un contrato de mutuo con intereses, \u00a0que \u00a0no \u00a0fue cumplido por la procesada, y, por consiguiente, que se trata de una \u00a0obligaci\u00f3n civil irrelevante para el derecho penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que \u00a0esta \u00a0forma \u00a0de \u00a0afrontar la \u00a0censura \u00a0no \u00a0se \u00a0puede admitir en casaci\u00f3n, pues este recurso extraordinario no \u00a0est\u00e1 \u00a0instituido \u00a0para \u00a0que la Corte elija entre las diferentes posibilidades o \u00a0tesis \u00a0que \u00a0ofrezca \u00a0el \u00a0demandante,\u00a0 \u00a0dado el principio de limitaci\u00f3n que \u00a0gobierna \u00a0su \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0y \u00a0la naturaleza rogada del recurso extraordinario. \u00a0Estima \u00a0 que \u00a0as\u00ed \u00a0ambas \u00a0posturas \u00a0conduzcan \u00a0a \u00a0un \u00a0mismo \u00a0fin, \u00a0cual \u00a0es \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n, \u00a0ten\u00edan \u00a0que \u00a0haberse \u00a0abordado \u00a0en \u00a0forma separada, pues cada una \u00a0conlleva esfuerzos dial\u00e9cticos distintos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Descendiendo \u00a0al \u00a0fondo \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0expresa \u00a0que \u00a0no \u00a0es cierto que el Tribunal haya supuesto la prueba acerca de la \u00a0inducci\u00f3n \u00a0en \u00a0error a la v\u00edctima por parte de la procesada. Si bien es cierto \u00a0que \u00a0 en \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0se \u00a0hace \u00a0expresa \u00a0menci\u00f3n \u00a0a \u00a0determinados \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0contenidas \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia sobre tal aspecto coinciden con el \u00a0contenido \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0la prueba que obra en el proceso. Ello significa que el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0abord\u00f3 \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la prueba en forma global, a partir de los \u00a0hechos \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0ellas hacen referencia, sin detenerse de manera especial en \u00a0cada uno de los medios de convicci\u00f3n que los recogen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Tribunal se\u00f1ala que el \u00a0plenario \u00a0mostraba \u00a0que \u00a0la \u00a0inculpada \u00a0hab\u00eda \u00a0enga\u00f1ado a su padre haci\u00e9ndole \u00a0creer \u00a0que \u00a0las \u00a0abultadas \u00a0inversiones \u00a0redundar\u00edan \u00a0en beneficio mutuo,\u00a0 \u00a0fundamenta \u00a0esta \u00a0deducci\u00f3n en la precaria situaci\u00f3n econ\u00f3mica en que aquella \u00a0se \u00a0encontraba, \u00a0la \u00a0cual \u00a0mal le pod\u00eda reportar beneficio alguno a su padre, y \u00a0que \u00a0encuentra \u00a0sustento \u00a0en \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Arist\u00f3bulo Bravo Caicedo, \u00a0\u00d3scar \u00a0Antonio \u00a0calero, \u00a0Felicita \u00a0Garc\u00e9s \u00a0y \u00a0Edmee Michaud de L\u00f3pez, quienes \u00a0manifestaron \u00a0 que \u00a0el \u00a0perjudicado \u00a0entreg\u00f3 \u00a0el \u00a0dinero \u00a0a \u00a0su \u00a0hija \u00a0para \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0del \u00a0jard\u00edn \u00a0y la compra de dos veh\u00edculos porque ella no ten\u00eda \u00a0dinero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0los citados testimonios, as\u00ed como del \u00a0de \u00a0Martha \u00a0Luc\u00eda \u00a0Buenaventura \u00a0Varela, \u00a0se \u00a0extracta igualmente que cuando la \u00a0procesada \u00a0se \u00a0hizo \u00a0entregar \u00a0el \u00a0dinero no ten\u00eda intenci\u00f3n de devolverlo, no \u00a0s\u00f3lo \u00a0porque \u00a0no \u00a0ten\u00eda la forma de hacerlo, dada su dif\u00edcil situaci\u00f3n, sino \u00a0porque \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0militan los indicio de mentira, pues no es cierto que el \u00a0dinero \u00a0recibido \u00a0lo \u00a0hubiera \u00a0ganado \u00a0ella antes en Francia o que se lo hubiera \u00a0prestado \u00a0su \u00a0amiga Michelle Claude Martine Texier.\u00a0 No hay duda, entonces, \u00a0que \u00a0 constituye \u00a0 un \u00a0 enga\u00f1o, \u00a0 como \u00a0 acertadamente \u00a0 lo \u00a0 dedujo \u00a0 el\u00a0 \u00a0Tribunal,\u00a0 \u00a0hacerse \u00a0entregar \u00a0un \u00a0dinero que de antemano se sabe que no se \u00a0tiene la capacidad de devolver\u00a0 ni se piensa hacerlo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n con el contrato de mutuo con \u00a0intereses \u00a0a \u00a0que \u00a0hace \u00a0alusi\u00f3n \u00a0el \u00a0libelista, asegura que no es de recibo su \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0se hubiera desestimado la prueba sobre su \u00a0existencia, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la procesada jam\u00e1s cont\u00f3 con la suficiente solvencia \u00a0como \u00a0para \u00a0admitir \u00a0que \u00a0se \u00a0estaba \u00a0ante una relaci\u00f3n sinalagm\u00e1tica ajena al \u00a0derecho \u00a0penal \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0ella \u00a0siempre \u00a0neg\u00f3 que se le hubiera prestado el \u00a0dinero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, asegura que el discurso del \u00a0censor \u00a0se \u00a0cifr\u00f3 \u00a0en oponerse a\u00a0 las conclusiones del fallador expresando \u00a0su particular visi\u00f3n, por lo que el cargo no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Segundo cargo (causal tercera). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01.Como \u00a0acertadamente \u00a0lo \u00a0hiciera el Procurador Delegado, la Sala \u00a0analizar\u00e1 \u00a0primero \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del principio de prevalencia de las causales el \u00a0cargo \u00a0planteado \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0de \u00a0la \u00a0causal tercera, pues de prosperar, \u00a0ning\u00fan \u00a0sentido \u00a0tendr\u00eda \u00a0adentrarse \u00a0en \u00a0el \u00a0estudio del reparo propuesto con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0primera,\u00a0 \u00a0ya que \u00e9sta, por su propia naturaleza y alcance, \u00a0presupone \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia fue proferida en juicio libre de todo vicio y, por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0es \u00a0posible \u00a0dictar la que habr\u00eda de reemplazarla, lo que no ser\u00eda \u00a0viable \u00a0si \u00a0se \u00a0acreditara \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0alg\u00fan \u00a0motivo que invalidara lo \u00a0actuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Debe \u00a0advertirse sin embargo, que dada la irregularidad sustancial \u00a0alegada, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0la existencia de un motivo de improseguibilidad de la\u00a0 \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0decisi\u00f3n \u00a0posible \u00a0en el evento de que\u00a0 \u00a0prosperara \u00a0el \u00a0reproche \u00a0no \u00a0ser\u00eda \u00a0la declaratoria de nulidad invocada por el \u00a0censor, \u00a0sino \u00a0la \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0objetiva de la \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02. \u00a0De \u00a0conformidad \u00a0con el art\u00edculo 83, incisos 1 y 4,\u00a0 del \u00a0C\u00f3digo Penal\u00a0 en vigor ( art\u00edculo 80, del C. P. anterior), \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cLa \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal prescribir\u00e1 en un tiempo igual al m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la pena fijada en la ley, si fuere privativa de la libertad, pero en ning\u00fan \u00a0caso \u00a0ser\u00e1 \u00a0inferior a cinco (5) a\u00f1os, ni exceder\u00e1 de\u00a0 veinte (20)\u00a0 \u00a0(&#8230;) Para este efecto se \u00a0tendr\u00e1n \u00a0en cuenta las causales sustanciales modificadoras de la punibilidad&#8230; \u00a0. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a03. \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a0246 \u00a0de \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, aplicable en la \u00a0presente \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del principio de favorabilidad, establece ocho \u00a0(8) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n como pena m\u00e1xima para el delito de estafa. Dado que el \u00a0monto \u00a0del \u00a0dinero \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0defraudaci\u00f3n \u00a0es \u00a0muy superior a cien (100) \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos legales mensuales vigentes para la \u00e9poca de los hechos\u00a0 \u00a0( \u00a0los cuales para el a\u00f1o de 1991 equival\u00edan a $5.172.000.00, al tiempo que el \u00a0provecho \u00a0il\u00edcito \u00a0obtenido \u00a0fue \u00a0superior \u00a0a \u00a0$30.000.000.00), \u00a0dicha \u00a0pena se \u00a0incrementa \u00a0en \u00a0la \u00a0mitad \u00a0(4) \u00a0a\u00f1os \u00a0en raz\u00f3n de la agravante gen\u00e9rica de la \u00a0cuant\u00eda \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 267-1, ib\u00eddem, lo que arroja un total de \u00a0doce (12) a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Como \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal se interrumpi\u00f3 el 10 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01997 \u00a0al \u00a0quedar \u00a0ejecutoriada \u00a0en \u00a0esa \u00a0fecha \u00a0la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la procesada, la extinci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0no \u00a0podr\u00e1 \u00a0producirse \u00a0antes del 10 de junio de 2003, de conformidad con \u00a0las \u00a0previsiones \u00a0del \u00a0art\u00edculo 86 del C\u00f3digo Penal (antes, art\u00edculo 84), por \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0reanudarse \u00a0el\u00a0 \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo, \u00e9ste ser\u00e1 igual a la \u00a0mitad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0se\u00f1alada \u00a0por \u00a0la ley, esto es, a la mita de doce \u00a0a\u00f1os.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a04. \u00a0El censor no s\u00f3lo no supo precisar el t\u00e9rmino prescriptivo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal en relaci\u00f3n con el delito de estafa agravada por el cual \u00a0se \u00a0acus\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0defendida, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0lectura \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0en \u00a0que \u00a0apoya \u00a0su \u00a0reclamo, pues en \u00e9sta en ning\u00fan momento se \u00a0afirma \u00a0que para la determinaci\u00f3n del t\u00e9rmino prescriptivo de la acci\u00f3n penal \u00a0no \u00a0se \u00a0deban \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0causales sustanciales modificadoras de la \u00a0punibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, en la aludida providencia1, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dice \u00a0textualmente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201c&#8230;As\u00ed \u00a0 las \u00a0 cosas, \u00a0al \u00a0interpretar \u00a0sistem\u00e1ticamente \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0legales de los art\u00edculos 83 y 86 de la ley 599 de 2000, en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal y su interrupci\u00f3n por la \u00a0ejecutoria \u00a0de la convocatoria a juicio, recogiendo el criterio anterior de esta \u00a0Corporaci\u00f3n, \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0precisa \u00a0que \u00a0este \u00a0nuevo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0que \u00a0nace \u00a0con la ejecutoria debe contabilizarse en forma exclusiva en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0gen\u00e9rico \u00a0contemplado \u00a0en \u00a0el \u00a0inciso primero del \u00a0art\u00edculo \u00a0 83, \u00a0 obviamente, \u00a0 con \u00a0el \u00a0incremento \u00a0derivado \u00a0de \u00a0las \u00a0causales \u00a0sustanciales \u00a0 modificadoras \u00a0 de \u00a0 la \u00a0punibilidad \u00a0(inciso \u00a04\u00b0 \u00a0art\u00edculo \u00a083 \u00a0), \u00a0 &#8230;\u201d\u00a0 \u00a0(se \u00a0subraya). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La censura, por lo tanto, no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Primer cargo (causal primera) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01. \u00a0Le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n al Procurador Delegado al se\u00f1alar que este \u00a0reproche \u00a0no \u00a0tiene vocaci\u00f3n de prosperidad por fallas de t\u00e9cnica casacional y \u00a0por carencia de fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02. \u00a0En \u00a0efecto,\u00a0 \u00a0no \u00a0empece \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche lo propone por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial, la\u00a0 fundamentaci\u00f3n con la que \u00a0pretende \u00a0desvirtuar la legalidad del fallo fluye incoherente e incompleta, pues \u00a0el \u00a0demandante \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0atin\u00f3 \u00a0a \u00a0precisar el precepto sustancial \u00a0presuntamente vulnerado, ni el sentido del quebranto denunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00f3lo \u00a0 hizo \u00a0 menci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 algunas \u00a0disposiciones \u00a0adjetivas, \u00a0como \u00a0es \u00a0el \u00a0caso \u00a0de las referidas a los requisitos \u00a0probatorios \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0condena \u00a0(art\u00edculo \u00a0232), \u00a0a \u00a0la imparcialidad del \u00a0funcionario \u00a0(art\u00edculo 234),\u00a0 a la forma como deben apreciarse las pruebas \u00a0(art\u00edculo \u00a0238) y a los criterios para la valoraci\u00f3n del testimonio (art\u00edculo \u00a0277), \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n a las que consagran los principios de presunci\u00f3n de \u00a0inocencia, \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0tipicidad. \u00a0No \u00a0tuvo \u00a0en cuenta que trat\u00e1ndose de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0o \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley sustancial, \u00fanicamente tienen tal \u00a0naturaleza \u00a0 aquellas \u00a0 disposiciones \u00a0 que \u00a0describen \u00a0un \u00a0comportamiento \u00a0como \u00a0delictivo \u00a0y le fijan la pena correspondiente,\u00a0 as\u00ed como las alusivas a la \u00a0responsabilidad o punibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Era \u00a0menester que el censor indicara con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0la \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0cuya \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0denuncia y el sentido del \u00a0quebranto, \u00a0bien \u00a0por \u00a0falta de aplicaci\u00f3n, aplicaci\u00f3n indebida, e incluso por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0pues no le es dado a la Sala inferir tales aspectos, \u00a0dado \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0rogado del recurso extraordinario y\u00a0 la limitaci\u00f3n de \u00a0sus facultades en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0Como antes se dijo, tampoco \u00a0observ\u00f3 \u00a0 las \u00a0exigencias \u00a0de \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0consagradas en el art\u00edculo 212 del C. de P. P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04. \u00a0 En \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0cargo \u00a0le \u00a0presenta \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0dos \u00a0posibilidades \u00a0argumentativas. \u00a0Una, \u00a0que la conducta realizada por la procesada \u00a0es \u00a0irrelevante \u00a0para \u00a0el \u00a0derecho \u00a0penal, \u00a0por cuanto constituye un contrato de \u00a0mutuo \u00a0cuyo \u00a0incumplimiento \u00a0tan s\u00f3lo podr\u00eda genera consecuencias de car\u00e1cter \u00a0civil, \u00a0m\u00e1s \u00a0nunca \u00a0punitivas. \u00a0Otra, \u00a0que no est\u00e1 demostrado que la procesada \u00a0hubiera \u00a0recibido \u00a0el \u00a0dinero \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0su \u00a0padre \u00a0induci\u00e9ndolo en error \u00a0mediante \u00a0artificios \u00a0o \u00a0enga\u00f1os \u00a0previos \u00a0y, por lo tanto, su conducta deviene \u00a0at\u00edpica.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Como \u00a0lo \u00a0se\u00f1ala el Procurador Delegado, dado el car\u00e1cter rogado \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n resulta improcedente esta forma de afrontar la censura, pues el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0no \u00a0est\u00e1 instituido para que la Corte escoja entre las \u00a0diferentes \u00a0tesis que tenga a bien plantearle el casacionista. Cada uno de tales \u00a0argumentos, \u00a0por lo tanto, ten\u00edan que\u00a0 haberse abordado en forma separada, \u00a0pues conllevan exigencias dial\u00e9cticas distintas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a05. \u00a0No \u00a0obstante \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0finca el reproche en la\u00a0 \u00a0presunta \u00a0ausencia \u00a0total \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0de \u00a0elementos \u00a0de convicci\u00f3n que \u00a0permitan \u00a0demostrar \u00a0el enga\u00f1o o ardides que utiliz\u00f3 la procesada para inducir \u00a0en \u00a0error \u00a0a su padre, afirmando en forma recurrente que el Tribunal simplemente \u00a0supuso \u00a0las \u00a0pruebas o los hechos de los cuales infiere tales circunstancias, en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0se \u00a0detuvo \u00a0a \u00a0se\u00f1alar \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron esos hechos o pruebas \u00a0imaginadas \u00a0por \u00a0el \u00a0juez colegiado, ni cu\u00e1l el contenido que le atribuye a los \u00a0mismos. \u00a0Raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0cargo \u00a0as\u00ed \u00a0presentado \u00a0qued\u00f3 hu\u00e9rfano de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo, \u00a0pues, el libelista, se reitera, no fue m\u00e1s all\u00e1 \u00a0de su simple enunciaci\u00f3n gen\u00e9rica.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a06. \u00a0 El \u00a0 discurso \u00a0 del \u00a0 casacionista \u00a0 es \u00a0asaz \u00a0incoherente \u00a0y \u00a0contradictorio.\u00a0 \u00a0Por \u00a0un lado plantea la tesis acerca de la carencia total \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n de la sentencia impugnada, pues asegura que el Tribunal no s\u00f3lo \u00a0ignor\u00f3 \u00a0toda \u00a0la prueba testimonial y documental existente en el proceso acerca \u00a0del \u00a0contrato \u00a0de \u00a0mutuo celebrado entre padre e hija,\u00a0 sino que adem\u00e1s no \u00a0obra \u00a0en \u00a0el \u00a0plenario un solo elemento de juicio sobre las maniobras enga\u00f1osas \u00a0atribuidas a la incriminada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0concluye \u00a0la \u00a0exposici\u00f3n \u00a0se\u00f1alando: \u201c \u00a0El claro y evidente error\u00a0 del juez colegiado al ignorar \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0existentes, \u00a0y \u00a0suponer \u00a0las que nunca han pertenecido a la verdad \u00a0procesal, \u00a0en \u00a0rampante \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia,\u00a0 lo llev\u00f3 al inaplicar el \u00a0art\u00edculo \u00a0 232, \u00a0y \u00a0realizar \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0con desconocimiento de las normas propias de \u00a0car\u00e1cter \u00a0 procedimental \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 impon\u00edan \u00a0 precisos \u00a0 par\u00e1metros \u00a0..\u201d \u00a0(C. \u00a0 6, \u00a0 fol. \u00a01597). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Este \u00a0razonamiento \u00a0contraviene el principio de no contradicci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0afirmar simult\u00e1neamente que las pruebas existentes en el \u00a0proceso \u00a0fueron \u00a0totalmente \u00a0ignoradas \u00a0por el fallador y que \u00e9ste las analiz\u00f3 \u00a0con \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los principios consagrados en la normatividad vigente. \u00a0Si \u00a0el \u00a0fallador \u00a0hizo \u00a0un an\u00e1lisis probatorio, as\u00ed sea con desconocimiento de \u00a0los \u00a0principios \u00a0legales \u00a0aludidos \u00a0por el censor,\u00a0 podr\u00e1 afirmarse que al \u00a0hacerlo \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0falsos \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0convicci\u00f3n, identidad o \u00a0raciocinio, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0caso, \u00a0pero \u00a0nunca \u00a0se \u00a0le \u00a0podr\u00eda atribuir errores de \u00a0existencia por omisi\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a07. \u00a0No \u00a0demostr\u00f3 \u00a0el \u00a0defensor \u00a0los errores de hecho y de derecho \u00a0determinantes \u00a0del \u00a0sentido \u00a0adverso \u00a0del \u00a0fallo \u00a0impugnado.\u00a0 \u00a0Se limit\u00f3 a \u00a0presentar \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0acontecido, sus valoraciones y su propia \u00a0subjetividad, \u00a0 las \u00a0 cuales \u00a0 pretende \u00a0 sustentar \u00a0 con \u00a0 apoyo \u00a0en\u00a0 \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0contenidas \u00a0tanto \u00a0en \u00a0la sentencia absolutoria de primer grado \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0salvamento \u00a0de \u00a0voto \u00a0del \u00a0magistrado del Tribunal Superior, cuyos \u00a0apartes \u00a0transcribe \u00a0en \u00a0extenso. \u00a0Olvid\u00f3 que este recurso extraordinario no es \u00a0una \u00a0instancia \u00a0adicional \u00a0del proceso regular, ni su ejercicio constituye medio \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0de \u00a0plena \u00a0justicia y, por lo tanto, no es posible sustentarlo \u00a0sobre \u00a0el \u00a0debate \u00a0agotado en las dos instancias que conforman el proceso penal, \u00a0reabriendo \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0examen \u00a0probatorio \u00a0o \u00a0jur\u00eddico \u00a0entre los criterios del \u00a0demandante \u00a0con los m\u00e1s autorizados del Tribunal que siempre llegan a esta sede \u00a0extraordinaria \u00a0 \u00a0precedidos \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 doble \u00a0 presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acierto \u00a0 y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a08.\u00a0 \u00a0A \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0lo anterior, que por s\u00ed es suficiente para \u00a0desestimar \u00a0el \u00a0reproche, \u00a0no es cierto que el Tribunal hubiera incurrido en los \u00a0errores \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0que \u00a0le \u00a0atribuye \u00a0el \u00a0censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a08. \u00a01. En primer lugar, no es cierto que el juez colegiado hubiera \u00a0ignorado \u00a0la prueba testimonial que da cuenta del\u00a0 \u201ccontrato de mutuo con \u00a0intereses\u201d \u00a0a \u00a0que \u00a0hace \u00a0alusi\u00f3n \u00a0el \u00a0libelista. \u00a0En efecto, en la sentencia \u00a0impugnada \u00a0no s\u00f3lo se citan los testimonios de las personas, incluidas el padre \u00a0y \u00a0la madre de la procesada, que hablan del citado pr\u00e9stamo de dinero, sino que \u00a0se \u00a0 acepta \u00a0 la \u00a0 \u201c \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0sinalagm\u00e1tica, \u00a0enraizadas \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 terrenos \u00a0 \u00a0 eminentemente \u00a0 \u00a0contractuales\u201d; \u00a0solo \u00a0que \u00a0contrario a lo afirmado por el defensor, el Tribunal \u00a0no \u00a0admite \u00a0que \u00a0por el car\u00e1cter puramente civil de tales transacciones, \u00e9stas \u00a0deban \u00a0quedar \u00a0indefectiblemente \u00a0alejadas \u00a0de \u00a0la \u00f3rbita penal, m\u00e1xime cuando \u00a0dichas \u00a0relaciones \u00a0\u201c en forma torticera o de mala \u00a0fe \u00a0se \u00a0lleva \u00a0uno \u00a0de los contratantes por los abismos de la defraudaci\u00f3n, tal \u00a0como \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0sub \u00a0examine.\u201d, como \u00a0expresamente se indica en el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Significa \u00a0lo \u00a0anterior, que el Tribunal no neg\u00f3 la existencia de \u00a0las \u00a0 relaciones \u00a0 contractuales \u00a0 entre \u00a0 padre \u00a0 e \u00a0hija, \u00a0sino \u00a0que \u00a0por \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0en que estas se dieron, los fines perseguidos por la procesada y \u00a0la \u00a0forma \u00a0en que indujo y mantuvo en error a su padre, haci\u00e9ndole creer que le \u00a0devolver\u00eda \u00a0 el \u00a0 dinero \u00a0 y \u00a0le \u00a0pagar\u00eda \u00a0los \u00a0r\u00e9ditos, \u00a0estim\u00f3 \u00a0que \u00a0dicha \u00a0transacci\u00f3n \u00a0se constituy\u00f3 en un medio expedito para realizar la defraudaci\u00f3n \u00a0que se le imputa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Esta \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0 la \u00a0 fundamenta \u00a0en \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0corporaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se mantiene vigente, en cuanto que \u201cLa permisibilidad de un \u00a0contrato \u00a0l\u00edcito \u00a0no \u00a0descarta la existencia de artificios o enga\u00f1o, pues nada \u00a0impide \u00a0que la inducci\u00f3n o el mantenimiento en error tengan origen precisamente \u00a0en \u00a0la \u00a0aparente \u00a0sinceridad \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0revista \u00a0ese acuerdo de \u00a0voluntades. \u00a0Por \u00a0eso, \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que el contrato en muchos casos \u00a0resulta \u00a0utilizado \u00a0como \u00a0medio \u00a0id\u00f3neo \u00a0para \u00a0ocultar \u00a0el \u00a0verdadero \u00e1nimo de \u00a0defraudar\u201d2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a08.2. \u00a0 En \u00a0 segundo \u00a0 t\u00e9rmino, \u00a0como \u00a0lo \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado,\u00a0 \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0verdad \u00a0que \u00a0el fallador de segunda instancia haya \u00a0supuesto \u00a0la \u00a0prueba \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la inducci\u00f3n en error del se\u00f1or L\u00f3pez\u00a0 \u00a0V\u00e9lez \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0su hija Sabine Pilar P\u00eda, toda vez que la deducci\u00f3n de \u00a0tal \u00a0circunstancia \u00a0es producto del estudio conjunto del\u00a0 caudal probatorio \u00a0obrante \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0lo \u00a0cual le permiti\u00f3 apartarse de la valoraci\u00f3n que \u00a0sobre el mismo hiciera el juez a quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Si \u00a0se \u00a0analiza \u00a0con detenimiento la sentencia impugnada, f\u00e1cil \u00a0resulta \u00a0advertir \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0de \u00a0los \u201cantecedentes\u201d el Tribunal \u00a0presenta \u00a0una relaci\u00f3n de los principales elementos de convicci\u00f3n que obran en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0sintetizando \u00a0lo \u00a0sustancial \u00a0de \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos. As\u00ed, hace \u00a0menci\u00f3n \u00a0a la denuncia del padre de la procesada y sus m\u00faltiples ampliaciones, \u00a0de \u00a0las \u00a0injuradas de los incriminados, de los cheques girados por la v\u00edctima a \u00a0su \u00a0hija, \u00a0y \u00a0de \u00a0los testimonios rendidos por \u00d3scar Antonio Calero, Deme\u00a0 \u00a0Michaud\u00a0\u00a0 \u00a0 de \u00a0 L\u00f3pez, \u00a0 madre\u00a0\u00a0 \u00a0de \u00a0la\u00a0 \u00a0procesada, \u00a0Felicita \u00a0Garc\u00e9s, \u00a0Arist\u00f3bulo \u00a0Bravo, Luz Mar\u00eda Guti\u00e9rrez, Noralba Ceballos, \u00a0Michelle \u00a0Texier, \u00a0Luz \u00a0Yanira Larrota, Martha Luc\u00eda Buenaventura, los balances \u00a0contables\u00a0 \u00a0correspondientes\u00a0 \u00a0al\u00a0 jard\u00edn\u00a0 infantil\u00a0 y \u00a0la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0por la cual el se\u00f1or L\u00f3pez V\u00e9lez vendi\u00f3 un inmueble \u00a0de \u00a0su \u00a0propiedad \u00a0por \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a023 \u00a0millones \u00a0de \u00a0peso \u00a0(C. 6, fol. 1478 a \u00a01486). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Lo \u00a0anterior significa que, contrario a lo afirmado por el censor, \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0a \u00a0las que arrib\u00f3 el juez colegiado no fueron producto de su \u00a0mera \u00a0subjetividad, \u00a0sino \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis serio y ponderado del haz probatorio a \u00a0que se hace alusi\u00f3n expresa en el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0motiva de la sentencia no se alude \u00a0espec\u00edficamente \u00a0a \u00a0los \u00a0medios de convicci\u00f3n antes relacionados, pero ello en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0significa \u00a0que sus conclusiones carezcan de sustento f\u00e1ctico, \u00a0pues \u00a0\u00e9stas \u00a0se \u00a0sustentan \u00a0en \u00a0el contenido de las pruebas referidas. En tales \u00a0circunstancias, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0la \u00a0Sala3, \u00a0no \u00a0se puede afirmar\u00a0 \u00a0que \u00a0se \u00a0haya \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia. \u00a0Sencillamente \u00a0 \u201cel \u00a0 impugnante \u00a0pas\u00f3 \u00a0por \u00a0alto \u00a0que \u00a0aunque \u00a0no \u00a0se \u00a0aluda \u00a0expresamente \u00a0a \u00a0una \u00a0determinada\u00a0 prueba, la misma puede estar comprendida \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0efectuado por los falladores, cuando los hechos acreditados a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0ese medio demostrativo son aceptados como una verdad establecida en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0o excluidos en su realidad, eventos en los que\u00a0 simplemente se \u00a0omite la referencia expresa al elemento de persuasi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed, \u00a0la entrega de la considerable suma de dinero que el padre \u00a0le \u00a0hizo \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada, \u00a0encuentra pleno respaldo no s\u00f3lo en la versi\u00f3n de \u00a0\u00e9ste, \u00a0sino \u00a0en \u00a0la \u00a0de \u00a0su \u00a0madre \u00a0y \u00a0en \u00a0los testimonios de Arist\u00f3bulo Bravo \u00a0Caicedo, \u00a0\u00d3scar \u00a0Antonio Calero, Felicita Garc\u00e9s Rodallega, quienes dan cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0padre \u00a0le entreg\u00f3 a la hija la plata para la remodelaci\u00f3n del jard\u00edn \u00a0infantil \u00a0y la compra de los automotores, porque\u00a0 ella\u00a0 carec\u00eda\u00a0 \u00a0de medios econ\u00f3micos suficientes para ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0evidencia \u00a0en \u00a0los \u00a0cheques \u00a0girados \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0en \u00a0los \u00a0balances del jard\u00edn infantil, \u00a0elementos \u00a0estos \u00a0a los que se hace alusi\u00f3n en la sentencia, como se indic\u00f3 en \u00a0precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Igualmente, \u00a0las conclusiones del fallador acerca de la inducci\u00f3n \u00a0en \u00a0error \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0por \u00a0parte de la procesada, haci\u00e9ndole creer que la \u00a0plata \u00a0que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0le \u00a0entregara redundar\u00edan en beneficios para ambos y que le \u00a0ser\u00eda \u00a0restituida \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0pactados, \u00a0aparecen soportadas en prueba \u00a0indiciaria \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal construye a partir de los elementos de persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0obran \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso. \u00a0As\u00ed, \u00a0de \u00a0la precaria situaci\u00f3n econ\u00f3mica de la \u00a0procesada \u00a0cuando \u00a0regres\u00f3 \u00a0de \u00a0Francia, \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0mentiras \u00a0vertidas \u00a0en la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0dinero \u00a0que su padre le entreg\u00f3\u00a0 ella lo \u00a0hab\u00eda \u00a0conseguido \u00a0cuando \u00a0trabaj\u00f3 \u00a0dicho \u00a0pa\u00eds \u00a0y \u00a0proced\u00edan \u00a0adem\u00e1s de un \u00a0pr\u00e9stamo \u00a0que \u00a0le hiciera su amiga francesa, el juez colegiado dedujo que desde \u00a0antes \u00a0de recibir la plata de parte de su padre la procesada sab\u00eda que no se la \u00a0devolver\u00eda, \u00a0ni \u00a0le \u00a0cumplir\u00eda con el pago de los r\u00e9dito ofrecidos. Nada dijo \u00a0el casacionista sobre estos elementos de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0el \u00a0reproche \u00a0debe \u00a0desestimarse por las falencias \u00a0t\u00e9cnicas referidas y por ausencia de raz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El cargo, por consiguiente, no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0Justicia \u00a0en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NO \u00a0 \u00a0 \u00a0CASAR \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Contra esta providencia no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese y devu\u00e9lvase el expediente al Tribunal de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN \u00a0GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0 ORLANDO \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 servicio \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Salvamento de voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BARON \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Auto \u00a0del \u00a016 de septiembre de 2002, Rad. 15.131, M. \u00a0P. Carlos Augusto G\u00e1lvez Argote. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a029 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 2002, Rad. 15.248, M. P. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez \u00a0Gallego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Ver \u00a0entre otros, los fallos del 4 de abril de 2002, \u00a0Rad. \u00a017.510. \u00a0M. P. Herman Gal\u00e1n Castellanos; 16 de mayo de 2002, Rad. 12.843. \u00a0M. \u00a0P. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego;\u00a0 3 de octubre de 2002, Rad. 15.927. M. \u00a0P. Edgar Lombana Trujillo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20606 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrada Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA \u00a0PULIDO DE \u00a0BARON \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 058 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C., veintisiete (27) de mayo de \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0 \u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-7694","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7694","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7694"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7694\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}