{"id":76851,"date":"2024-04-24T20:21:09","date_gmt":"2024-04-24T20:21:09","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2024\/04\/24\/stp3183-2024\/"},"modified":"2024-04-24T20:21:09","modified_gmt":"2024-04-24T20:21:09","slug":"stp3183-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2024\/04\/24\/stp3183-2024\/","title":{"rendered":"STP3183-2024"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Myriam \u00a0\u00c1vila Rold\u00e1n \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>CUI: \u00a076111220400320240003101 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 135829 \u00a0<\/p>\n<p>STP3183-2024 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado acta n\u00b0 \u00a0051) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., siete (7) de marzo de dos mil veinticuatro (2024). \u00a0<\/p>\n<p>I. \u00a0OBJETO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala resuelve la impugnaci\u00f3n presentada por V\u00edctor \u00a0Alfonso Pineda Amaya, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de apoderado judicial, frente a la sentencia proferida \u00a0el 30 de enero de este a\u00f1o, por la Sala de Decisi\u00f3n \u00a0Penal de Tribunal Superior del Distrito Judicial de Buga, que neg\u00f3 \u00a0la acci\u00f3n de tutela promovida por aqu\u00e9l contra los \u00a0Juzgados Tercero Penal del Circuito y Segundo Penal Municipal, ambos \u00a0con funci\u00f3n de conocimiento de Cartago, por la presunta \u00a0afectaci\u00f3n a los derechos fundamentales al debido proceso y a \u00a0la defensa.1 \u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, \u00a0el \u00a0accionante \u00a0considera \u00a0que la \u00a0sanci\u00f3n impuesta por desacato del fallo de tutela del \u00a020 de abril de 2023, proferida por el Juzgado \u00a0Segundo Penal Municipal, con funci\u00f3n de conocimiento de \u00a0Cartago, \u00a0se desprende de un tr\u00e1mite constitucional que se adelant\u00f3 \u00a0sin el cumplimiento de la exigencia de procedibilidad prevista en el \u00a0numeral 7\u00ba del art\u00edculo 42 del Decreto 2591 de 1991. \u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a020 de abril de 2023, el Juzgado Segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Penal Municipal con funci\u00f3n de conocimiento de Cartago \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ampar\u00f3 los derechos fundamentales invocados en ese tr\u00e1mite \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constitucional por Yaneth Alexandra Quintero Herrera y orden\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a V\u00edctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso Pineda Amaya que, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en los t\u00e9rminos y condiciones all\u00ed fijados se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0retractara frente a una serie de afirmaciones falsas frente a Yaneth \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alexandra Quintero Herrera. En sede de impugnaci\u00f3n, el 29 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mayo de ese mismo a\u00f1o, el Juzgado Tercero Penal del Circuito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con funci\u00f3n de conocimiento Cartago confirm\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia rese\u00f1ada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posterioridad, el 5 de octubre, el juzgado que actu\u00f3 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primera instancia declar\u00f3 en desacato a V\u00edctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso Pineda Amaya y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo sancion\u00f3 con 20 d\u00edas de arresto y multa de 10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SMLMV. En el grado jurisdiccional de consulta, el 11 de octubre de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02023, la declaratoria de desacato se mantuvo con la modificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relativa a reducir la sanci\u00f3n a 2 d\u00edas de arresto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0domiciliario y 2 SMLMV de multa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Nuevamente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al persistir el incumplimiento frente a la orden de tutela, el 19 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diciembre de 2023, V\u00edctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso Pineda Amaya fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sancionado por desacato con 20 d\u00edas de arresto y 10 SMLMV de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0multa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. V\u00edctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso Pineda Amaya, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0medio de apoderado judicial, promovi\u00f3 este mecanismo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constitucional al considerar que, la sanci\u00f3n por desacato \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impuesta el 19 de diciembre de 2023, por el Juzgado Segundo Penal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Municipal con funci\u00f3n de conocimiento de Cartago, se enmarca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en una decisi\u00f3n de tutela adoptada con abierta vulneraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Decreto 2591 de 1991. \u00a0<\/p>\n<p>1. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0particular, se\u00f1al\u00f3 que, el despacho que actu\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en primera instancia tramit\u00f3 el recurso de amparo con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desatenci\u00f3n de lo dispuesto en el numeral 7\u00ba del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 42 del Decreto 2591 de 1991, referido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al procedimiento que la demandante debi\u00f3 agotar antes de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presentar el recurso de amparo, consistente en enviar una solicitud \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de retractaci\u00f3n al accionado y anexar a la demanda la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transcripci\u00f3n de la informaci\u00f3n o la copia de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0publicaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Agreg\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que, el fallo de primer grado fue confirmado sin que se examinaran \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los argumentos de la impugnaci\u00f3n en cuanto a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0insatisfacci\u00f3n del comentado requisito de procedibilidad. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. El apoderado del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actor solicit\u00f3 el amparo de los derechos fundamentales al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debido proceso y a la defensa; en consecuencia, pretendi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que, se ordene la suspensi\u00f3n del tr\u00e1mite incidental de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desacato adelantado en contra de V\u00edctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso Pineda Amaya. \u00a0<\/p>\n<p>III. \u00a0ANTECEDENTES PROCESALES RELEVANTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. El 30 de enero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del a\u00f1o en curso, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Sala de Decisi\u00f3n Penal del Tribunal Superior del Distrito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Judicial de Buga neg\u00f3 la protecci\u00f3n constitucional. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ello, tras analizar las sanciones proferidas en el tr\u00e1mite \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incidental de desacato desde la metodolog\u00eda de acciones de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tutela contra providencias judiciales, sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encontrar reparo alguno; por el contrario, advirti\u00f3 que, los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentos vertidos se muestran sensatos, razonables y obedecen al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0marco legal, constitucional y jurisprudencial. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. Oportunamente, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apoderado de V\u00edctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso Pineda Amaya manifest\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que impugnaba el fallo, sin sustentar esa postura. \u00a0<\/p>\n<p>IV. \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0Competencia \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala es competente para conocer esta impugnaci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conformidad con lo previsto en los art\u00edculos 86 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Constituci\u00f3n Nacional, 32 del Decreto 2591 de 1991 y 1\u00ba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Decreto 333 de 2021, toda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vez que, la decisi\u00f3n de primera instancia fue emitida por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Buga, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0frente al cual se predica una relaci\u00f3n de superior funcional. \u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0Problema jur\u00eddico \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>9. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0informes rendidos por los despachos judiciales accionados fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0expuesto que, en el mes de septiembre de 2023, se dio tr\u00e1mite \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la Sala Penal del Tribunal Superior Judicial del Distrito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Judicial de Buga a una acci\u00f3n de tutela, tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0promovida por el aqu\u00ed accionante, con radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a076-111-22-04-005-2023-00573-00, que presuntamente guarda simetr\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en sus bases f\u00e1cticas con las ahora presentadas. Sin embargo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el cuerpo colegiado de primera instancia no se ocup\u00f3 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0determinar si en forma previa, V\u00edctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso Pineda Amaya acudi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a la jurisdicci\u00f3n constitucional con la misma solicitud de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0protecci\u00f3n de derechos fundamentales. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>10. Con ese contexto, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es necesario que la Sala establezca si en esta oportunidad se est\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0haciendo un uso inadecuado de la acci\u00f3n de tutela y, de ser \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en caso, determinar si oper\u00f3 el fen\u00f3meno jur\u00eddico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la cosa juzgada constitucional o se est\u00e1 en presencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un ejercicio temerario de la acci\u00f3n de tutela. Solo en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0evento de que la respuesta sea negativa, corresponder\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realizar el juicio de procedibilidad de tutela contra providencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0judiciales. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>11. Para ello la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala de la mano de la jurisprudencia constitucional, (i) recordar\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la distinci\u00f3n entre la cosa juzgada constitucional y la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0temeridad y, (ii) establecer\u00e1 si en el caso concreto oper\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alguno de los citados fen\u00f3menos jur\u00eddicos. \u00a0<\/p>\n<p>c. \u00a0Acerca de las diferencias entre la cosa juzgada constitucional y la \u00a0temeridad \u00a0<\/p>\n<p>12.- Si se \u00a0promueve un n\u00famero plural de acciones de tutela, de manera \u00a0paralela, concomitante o subsiguiente por una causa id\u00e9ntica, \u00a0la actividad as\u00ed desplegada da lugar a la declaratoria de \u00a0improcedencia de la nueva acci\u00f3n de tutela (CSJ STP \u00a0STP235-2023, STP1998-2023, STP3186-2023 y STP6667-2023). \u00a0<\/p>\n<p>13.- Al \u00a0respecto, el art\u00edculo 38 del Decreto 2591 de 1991, determina \u00a0que \u00ab[c]uando \u00a0sin motivo expresamente justificado, la misma acci\u00f3n de tutela \u00a0sea presentada por la misma persona o su representante ante varios \u00a0jueces o tribunales, se rechazar\u00e1n \u00a0o \u00a0decidir\u00e1n desfavorablemente todas las solicitudes\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>14.- \u00a0Cuando \u00a0se presenta una acci\u00f3n de tutela por unos mismos hechos, \u00a0contra las mismas partes y con igual pretensi\u00f3n a una \u00a0postulada con anterioridad, debe analizarse si se est\u00e1 en \u00a0presencia de una cosa juzgada constitucional y\/o de una actuaci\u00f3n \u00a0temeraria. Se ha explicado que hay similitudes entre tales figuras, \u00a0pero que de todos modos tienen diferencias relevantes (CC \u00a0T-407\u20132022): \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0cosa juzgada constitucional y la temeridad constituyen dos fen\u00f3menos \u00a0procesales distintos que se consolidan a partir de la presentaci\u00f3n \u00a0m\u00faltiple e injustificada de una misma acci\u00f3n de tutela, \u00a0de manera que, su consecuencia siempre ser\u00e1, de conformidad \u00a0con el art\u00edculo 38 del Decreto 2591 de 1991, el rechazo o \u00a0decisi\u00f3n desfavorable a la solicitud de amparo respectiva. \u00a0Respecto, de la cosa juzgada constitucional, la jurisprudencia ha \u00a0indicado que se trata de una instituci\u00f3n que tiene como \u00a0prop\u00f3sito dar fin a un debate procesal ya conocido por la \u00a0administraci\u00f3n de justicia, el cual es de car\u00e1cter \u00a0inmutable, vinculante y definitivo. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte ha se\u00f1alado que la presentaci\u00f3n sucesiva o \u00a0m\u00faltiple de acciones de tutela puede configurar una actuaci\u00f3n \u00a0temeraria y, adem\u00e1s, comprometer el principio de cosa juzgada \u00a0constitucional. \u00a0<\/p>\n<p>(&#8230;) \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0entonces, el aspecto determinante de la cosa juzgada constitucional \u00a0corresponde a la presentaci\u00f3n m\u00faltiple de una misma \u00a0acci\u00f3n de tutela, de forma sucesiva o simult\u00e1nea, lo \u00a0cual, en la pr\u00e1ctica se relaciona con la concurrencia de la \u00a0triple identidad, esto es, que se logre identificar que se presenta \u00a0similitud entre el objeto, la causa y las partes y, asimismo, que \u00a0exista un pronunciamiento judicial en firme que haya puesto fin a una \u00a0causa litigiosa. \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su parte, la figura de la temeridad est\u00e1 encaminada a evitar \u00a0que el uso indiscriminado de la acci\u00f3n de tutela genere no \u00a0solamente el aumento de la congesti\u00f3n judicial, sino tambi\u00e9n \u00a0la restricci\u00f3n de los derechos fundamentales de los \u00a0ciudadanos. Ello, a partir, de la identificaci\u00f3n de una \u00a0actuaci\u00f3n dolosa e injustificada del accionante al momento de \u00a0hacer uso del recurso de amparo, que permita evidenciar una actuaci\u00f3n \u00a0de mala fe que, irremediablemente, tenga como consecuencia la \u00a0declaratoria de improcedencia de la acci\u00f3n y la imposici\u00f3n \u00a0de sanciones previstas en los art\u00edculos 25 y 38 del Decreto \u00a02591 de 1991 o en los art\u00edculos 80 y 81 de la Ley 1564 de \u00a02012. \u00a0<\/p>\n<p>15.- De este modo, \u00a0corresponde al \u00a0juez constitucional adem\u00e1s de analizar si concurre la triple \u00a0identidad, se\u00f1alada anteriormente, verificar la ausencia de \u00a0justificaci\u00f3n en la presentaci\u00f3n de la nueva solicitud \u00a0de amparo, a efectos de corroborar o descartar una actuaci\u00f3n \u00a0dolosa o de mala fe, con fundamento en las circunstancias que rodean \u00a0el caso particular. \u00a0<\/p>\n<p>16.- \u00a0Los fen\u00f3menos jur\u00eddicos de cosa juzgada constitucional \u00a0y temeridad en determinados eventos pueden o no coincidir. En algunos \u00a0casos existe la primera, pero no deriva en la configuraci\u00f3n de \u00a0la segunda; mientras, en otros escenarios donde se evidencia la \u00a0temeridad, no deviene la cosa juzgada constitucional, al no \u00a0preexistir una sentencia dictada por un juez de tutela que haya \u00a0cobrado ejecutoria. \u00a0<\/p>\n<p>d. \u00a0Caso concreto \u00a0<\/p>\n<p>17.- De acuerdo \u00a0con lo que obra en la actuaci\u00f3n, el 31 de octubre de 2023, la \u00a0Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Buga, bajo \u00a0el radicado 76-111-22-04-005-2023-00573-00, \u00a0defini\u00f3 una acci\u00f3n de tutela promovida por V\u00edctor \u00a0Alfonso Pineda Amaya contra \u00a0los Juzgados Tercero Penal del Circuito y Segundo Penal Municipal, \u00a0ambos con funci\u00f3n de conocimiento de Cartago. All\u00ed, el \u00a0actor persegu\u00eda que, se dejaran sin efectos los autos por cuyo \u00a0medio fue sancionado por desacato en primera instancia y en el grado \u00a0jurisdiccional de consulta. \u00a0<\/p>\n<p>18.- \u00a0Ese mecanismo constitucional fue declarado improcedente porque se \u00a0estableci\u00f3 que la acci\u00f3n de tutela estaba perfilada \u00a0como un medio de ataque contra una decisi\u00f3n de esa misma \u00a0naturaleza, debido a que, no se expon\u00edan reproches contra el \u00a0tr\u00e1mite incidental de desacato, ni las sanciones derivadas de \u00a0\u00e9ste. Al examinar el fondo del asunto, se concluy\u00f3 que, \u00a0no se acredit\u00f3 el requisito excepcional de existencia de una \u00a0situaci\u00f3n fraudulenta. \u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0este panorama, raz\u00f3n \u00a0asisti\u00f3 al Tribunal a quo en circunscribir la controversia a \u00a0las sentencias de tutela proferidas al interior del tr\u00e1mite \u00a0constitucional 76147310400320230009601, pues, aunque la pretensi\u00f3n \u00a0del actor se dirig\u00eda a obtener la suspensi\u00f3n de los \u00a0efectos de la sanci\u00f3n impuesta por desacato, lo cierto es que \u00a0la argumentaci\u00f3n que la precede se orient\u00f3 a censurar \u00a0el fundamento de los referidos fallos. \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el caso examinado, en \u00a0criterio del actor, la acci\u00f3n de tutela instaurada por YANETH \u00a0ALEXANDRA QUINTERO HERRERA debi\u00f3 inadmitirse por no haber \u00a0cumplido el presupuesto de procedibilidad previsto en el numeral 7\u00ba \u00a0del art\u00edculo 42 del Decreto 2591 de 1991. Misma \u00a0disertaci\u00f3n que fue planteada en la impugnaci\u00f3n \u00a0propuesta contra el fallo de tutela del 20 de abril de 2023 (rad. \u00a020230009601) y abordada por el Juzgado 3\u00ba Penal del Circuito al \u00a0pronunciarse en segunda instancia sobre ella. \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ende, de acuerdo con la jurisprudencia rese\u00f1ada, resulta \u00a0palmario que la Corte no puede emitir juicio alguno respecto del \u00a0acierto o error de las autoridades judiciales accionadas en la \u00a0motivaci\u00f3n de las providencias reprochadas, partiendo de que \u00a0la censura del accionante recae, precisamente, sobre la soluci\u00f3n \u00a0brindada por los despachos al fondo del asunto. (Se \u00a0resalta) \u00a0<\/p>\n<p>20.- \u00a0N\u00f3tese que los \u00a0hechos expuestos en dicho fallo de tutela se ambientan en el mismo \u00a0tr\u00e1mite aqu\u00ed cuestionado, esto es, el recurso de amparo \u00a0promovido por Yaneth Alexandra Quintero Herrera contra V\u00edctor \u00a0Alfonso Pineda Amaya, \u00a0fallada en primera instancia por el Juzgado Segundo \u00a0Penal Municipal con funci\u00f3n de conocimiento de Cartago. La \u00a0cr\u00edtica postulada en ese oportunidad, igual que la ahora \u00a0tra\u00edda a colaci\u00f3n, tiene que ver con que \u00abYaneth \u00a0Alexandra Quintero Herrera no cumpli\u00f3 con lo dispuesto en el \u00a0numeral 7\u00ba del art\u00edculo 42 del Decreto 2591 de 1991, el \u00a0cual es un requisito insoslayable de procedibilidad cuyo \u00a0incumplimiento debi\u00f3 traer como \u00fanica consecuencia la \u00a0inadmisi\u00f3n de la acci\u00f3n de tutela, pero los Juzgados \u00a0Segundo Penal Municipal y Tercero Penal del Circuito de Cartago \u00a0decidieron resolver de fondo.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>21.- \u00a0Igualmente, se hizo menci\u00f3n a la primera sanci\u00f3n por \u00a0desacato proferida en contra del aqu\u00ed actor, porque \u00abdeviene \u00a0de un fallo que no pod\u00eda proferirse\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>22.- \u00a0De lo anterior, se establece que, las autoridades judiciales \u00a0accionadas son las mismas y al sobreponerse el marco f\u00e1ctico \u00a0previamente analizado con los hechos en los cuales se sustenta esta \u00a0acci\u00f3n de tutela, se observa que, en esencia, son iguales. La \u00a0\u00fanica diferencia tiene que ver con que, se emiti\u00f3 una \u00a0segunda sanci\u00f3n por desacato contra V\u00edctor \u00a0Alfonso Pineda Amaya, \u00a0pero \u00a0al igual que en la primera acci\u00f3n de tutela no es objeto de \u00a0cuestionamiento el impulso del tr\u00e1mite incidental de desacato, \u00a0ni la motivaci\u00f3n de las decisiones sancionatorias, sino el \u00a0contenido de la sentencia de la cual se desprende la protecci\u00f3n \u00a0constitucional, \u00a0lo cual llevar\u00eda a abordar el asunto de la forma como lo hizo \u00a0en anterior oportunidad la Sala Penal del Tribunal Superior del \u00a0Distrito Judicial de Buga, esto es, como una tutela contra un fallo \u00a0de igual naturaleza. \u00a0<\/p>\n<p>23.- \u00a0El objeto de la acci\u00f3n de tutela no es otro que cuestionar la \u00a0decisi\u00f3n de amparo en cuyo marco surgen las sanciones por \u00a0desacato, con sustento, se reitera, en que, en la oportunidad debida, \u00a0Yaneth Alexandra Quintero Herrera no cumpli\u00f3 la exigencia \u00a0regulada en el numeral 7\u00ba del art\u00edculo 42 del Decreto \u00a02591 de 1991. Ese puntual argumento fue sometido a consideraci\u00f3n \u00a0en los fallos de tutela de primera y segunda instancia, del 31 \u00a0de octubre de 2023 y 16 de enero de este a\u00f1o, respectivamente, \u00a0proferidas por la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial de Buga y la Sala de Decisi\u00f3n de Tutelas n\u00b0. 2 de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal. Es decir, lo \u00a0pretendido era reabrir el debate frente a la procedencia de la acci\u00f3n \u00a0de tutela concedida a favor de Yaneth Alexandra Quintero Herrera, \u00a0como ahora tambi\u00e9n sucede. \u00a0<\/p>\n<p>24.- \u00a0Entonces, queda establecido que se est\u00e1 reiterando ante la \u00a0administraci\u00f3n de justicia una cuesti\u00f3n previamente \u00a0definida y la Sala no puede tener por justificado ese proceder. La \u00a0nueva sanci\u00f3n por desacato no muta el escenario planteado como \u00a0lesivo de derechos fundamentales, en la medida que, no se cuestiona \u00a0esa sanci\u00f3n en s\u00ed misma, se reitera, la cr\u00edtica \u00a0formulada en la solicitud de amparo objeto de este tr\u00e1mite \u00a0recae en el fallo de tutela que se reputa como incumplido. \u00a0<\/p>\n<p>25.- \u00a0Con \u00a0este panorama, es notoria una actitud obstinada del apoderado del \u00a0accionante en reabrir un debate ya decantado. No obstante, en su \u00a0actuar no se advierte una intenci\u00f3n de mala fe o una conducta \u00a0dolosa con vocaci\u00f3n de configurar una actuaci\u00f3n \u00a0temeraria, pero eventualmente de persistir en acudir a la acci\u00f3n \u00a0de tutela puede tener ese alcance. \u00a0<\/p>\n<p>26.- De esta \u00a0manera, aunque esta puntual actuaci\u00f3n no se tenga como \u00a0temeraria, no obsta para prevenir al accionante con la finalidad de \u00a0que no vuelva a incurrir en este tipo de conductas, porque de \u00a0hacerlo, se le advierte, podr\u00eda estar incurso en la posible \u00a0comisi\u00f3n del delito de falso testimonio2. \u00a0<\/p>\n<p>f. \u00a0Conclusi\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>27.- Con base en \u00a0el anterior an\u00e1lisis, la Sala revocar\u00e1 el fallo de \u00a0primera instancia y, en su lugar, declarar\u00e1 improcedente la \u00a0acci\u00f3n de tutela al evidenciarse que, previamente, en un \u00a0mecanismo de esta misma naturaleza, el accionante con la misma \u00a0proyecci\u00f3n tuitiva aqu\u00ed planteada postul\u00f3 \u00a0id\u00e9nticas cr\u00edticas contra la protecci\u00f3n \u00a0concedida Yaneth \u00a0Alexandra Quintero Herrera. \u00a0A lo ya resuelto debe atenerse el actor y abstenerse de hacer un uso \u00a0indebido de la acci\u00f3n de tutela. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Decisi\u00f3n de Tutelas \u00a0n.o \u00a03 de la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de \u00a0Justicia, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y \u00a0por autoridad de la ley, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0Revocar la sentencia impugnada y, en su \u00a0lugar, declarar improcedente la acci\u00f3n de tutela promovida por \u00a0V\u00edctor Alfonso Pineda Amaya, \u00a0a trav\u00e9s de apoderado judicial. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0Disponer \u00a0el env\u00edo de las diligencias a la Corte Constitucional, para la \u00a0eventual revisi\u00f3n de los fallos proferidos. \u00a0<\/p>\n<p>Tercero. \u00a0Notif\u00edquese \u00a0de acuerdo con lo previsto por el art\u00edculo 30 del Decreto 2591 \u00a0de 1991. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y c\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>Myriam \u00a0\u00c1vila Rold\u00e1n\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Gerson \u00a0Chaverra Castro\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Diego \u00a0Eugenio Corredor Beltr\u00e1n\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Nubia \u00a0Yolanda Nova Garc\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tr\u00e1mite fueron vinculados Yaneth \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alexandra Quintero Herrera, el Concejo Municipal de Cartago, a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0filial de Facebook en Colombia, al medio de comunicaci\u00f3n Maxi \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0noticias 89.1, as\u00ed como a los representantes del Ministerio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00fablico que act\u00faan ante los despachos accionados. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El art\u00edculo 442 de la Ley 599 de 2000 (C\u00f3digo Penal) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0establece: \u00abFalso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonio. El que, en actuaci\u00f3n judicial o administrativa, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bajo la gravedad del juramento ante autoridad competente, falte a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0verdad o la calle total o parcialmente, incurrir\u00e1 en prisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de cuatro (4) a ocho (8) a\u00f1os\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>Calle \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a012 No. 7 \u2013 65 Palacio de Justicia &#8211; Bogot\u00e1, Colombia. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>PBX: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(571) 562 20 00 Exts.1126 -1142 &#8211; 1143 &#8211; 1144 &#8211; 1145 Fax: 1125 &#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01428 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cortesuprema.gov.co      \">www.cortesuprema.gov.co      <\/a><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Myriam \u00a0\u00c1vila Rold\u00e1n \u00a0 Magistrada \u00a0ponente \u00a0 CUI: \u00a076111220400320240003101 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 135829 \u00a0 STP3183-2024 \u00a0 (Aprobado acta n\u00b0 \u00a0051) \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., siete (7) de marzo de dos mil veinticuatro (2024). \u00a0 I. \u00a0OBJETO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 La \u00a0Sala resuelve la impugnaci\u00f3n presentada por V\u00edctor \u00a0Alfonso Pineda Amaya, \u00a0a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[75],"tags":[],"class_list":["post-76851","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-marzo-2024"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76851","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76851"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76851\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76851"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76851"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76851"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}