{"id":7662,"date":"2023-09-08T17:01:21","date_gmt":"2023-09-08T17:01:21","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2054929-09-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:01:21","modified_gmt":"2023-09-08T17:01:21","slug":"2054929-09-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2054929-09-03\/","title":{"rendered":"20549(29-09-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20549 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 107 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintinueve de septiembre de \u00a0dos mil tres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada por el defensor del procesado Carlos Alberto Conde Moreno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antecedentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante sentencia de 16 de noviembre de 2001, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal del Circuito de Soacha (Cundinamarca) conden\u00f3 a los \u00a0procesados \u00a0Elkin \u00a0Mauricio \u00a0Quintero, \u00a0Carlos \u00a0Alfonso \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Vanegas, Jos\u00e9 \u00a0Daniel \u00a0Pe\u00f1a \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0Edwin Pardo Cepeda, Derley Mart\u00edn Medina Villalba y \u00a0Carlos \u00a0 \u00a0Alberto \u00a0 \u00a0Conde \u00a0 \u00a0Moreno, \u00a0 como \u00a0autores \u00a0responsables \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0agravado \u00a0y \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0(fls.511-548\/5). \u00a0Apelado \u00a0este \u00a0fallo por los \u00a0defensores \u00a0de los procesados, el Tribunal Superior de Cundinamarca, mediante el \u00a0suyo \u00a0 de \u00a0 22 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0del \u00a02002, \u00a0que \u00a0ahora \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Conde \u00a0Moreno \u00a0recurre \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 aspectos \u00a0 impugnados \u00a0 (fls.18-41 \u00a0 del \u00a0 cuaderno \u00a0 del \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0apartado \u00a0segundo, \u00a0el demandante plantea violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 324, 349, 350 y 351 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de 1980, y falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 247 y 445 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de procedimiento de 1991, debido a trascendentales errores de hecho \u00a0en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Sostiene que los juzgadores incurrieron en \u00a0un \u00a0primer error de esta naturaleza al admitir en forma t\u00e1cita la existencia de \u00a0la \u00a0duda, \u00a0aunque \u00a0expresamente \u00a0no \u00a0la \u00a0reconoce, \u00a0como claramente surge de las \u00a0siguientes \u00a0citas: \u00a0(1) \u201cLos citados a m\u00e1s de ejercer su defensa, se hicieron \u00a0cargos \u00a0rec\u00edprocos \u00a0bajo \u00a0la \u00a0gravedad \u00a0del \u00a0juramento. \u00a0No \u00a0se \u00a0advierte en lo \u00a0relatado \u00a0que \u00a0falten \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad \u00a0y \u00a0si \u00a0bien \u00a0sus \u00a0exposiciones \u00a0son \u00a0dis\u00edmiles \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al punto en que se encontraban cuando \u00a0detonaron \u00a0los \u00a0disparos \u00a0y \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con el veh\u00edculo de Ch\u00eda Borraez\u201d. \u00a0(2) \u00a0 \u201cNinguna \u00a0 aceptaci\u00f3n \u00a0 adquiere \u00a0 la \u00a0tesis \u00a0esgrimidad \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Pardo Cepeda al invocar la orden del superior \u00a0como \u00a0causal \u00a0de \u00a0ausencia de responsabilidad penal\u201d. (3) \u201cTampoco la muerte \u00a0de \u00a0Ch\u00eda \u00a0Barraez \u00a0puede \u00a0concebirse \u00a0como \u00a0un \u00a0fortuito \u00a0(sic) originado en la \u00a0actitud \u00a0 asumida \u00a0por \u00a0el \u00a0occiso \u00a0cuando \u00a0insisti\u00f3 \u00a0en \u00a0que \u00a0sus \u00a0papeles \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0 en \u00a0 regla \u00a0 y \u00a0se \u00a0alter\u00f3, \u00a0ni \u00a0en \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0 del \u00a0 Teniente \u00a0 al \u00a0 decidir \u00a0 cu\u00e1ndo \u00a0deb\u00eda \u00a0accionarse \u00a0el \u00a0arma\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0surge \u00a0de la forma como se \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0esta \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0\u201ctoda \u00a0vez que los medios probatorios a los que \u00a0alude \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0les hizo producir unos efectos de prueba que no se derivan \u00a0de \u00a0su contexto luego de que se vieron dos premisas dudosas para una conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser\u201d. \u00a0Aqu\u00ed \u00a0debe tenerse en cuenta que los dem\u00e1s procesados \u00a0confesaron \u00a0el \u00a0hecho \u00a0y que fueron los autores de los delitos por los cuales se \u00a0les \u00a0 conden\u00f3, \u00a0 pero \u00a0 tambi\u00e9n, \u00a0que \u00a0increparon \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0porque \u00a0pretend\u00edan \u00a0encontrar por esa v\u00eda una causa excluyente de responsabilidad, por \u00a0haber actuado en cumplimiento de una orden superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Otro error en la valoraci\u00f3n de los medios \u00a0de \u00a0prueba se presenta frente a la duda razonable que surge del supuesto acuerdo \u00a0de \u00a0los \u00a0encartados \u00a0confesos \u00a0para \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0los delitos, pues de las \u00a0diferentes \u00a0intervenciones \u00a0de los acriminados \u201cse puede deducir di\u00e1fanamente \u00a0que \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0acuerdo \u00a0consisti\u00f3 fue en la comisi\u00f3n del delito que atentara \u00a0contra el patrimonio econ\u00f3mico de las eventuales v\u00edctimas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal incurre tambi\u00e9n en falso juicio \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n del implicado en la comisi\u00f3n de los delitos, no \u00a0obstante \u00a0existir \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso un vac\u00edo probatorio. Explica que en el curso \u00a0del \u00a0proceso \u00a0solicitaron \u00a0la \u00a0practica \u00a0de varios testimonios, entre los que se \u00a0cuentan \u00a0los \u00a0de \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Gabriel \u00a0Moreno \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0Abel Bayona \u00a0Cord\u00f3n, \u00a0Hel\u00ed \u00a0Vargas \u00a0Zambrano \u00a0y el radio operador de apellido Prado, con el \u00a0fin \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0que el acusado hab\u00eda estado la noche de los nefastos hechos \u00a0desempe\u00f1ando \u00a0sus \u00a0funciones \u00a0como \u00a0Comandante \u00a0de la guarnici\u00f3n militar, pero \u00a0nada \u00a0se \u00a0hizo. Esto, constituye una violaci\u00f3n a lo preceptuado en el art\u00edculo \u00a0234 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0adjetivo, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0se desconoci\u00f3 que es obligaci\u00f3n del \u00a0juzgador averiguar con igual celo lo favorable y desfavorable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El yerro jur\u00eddico en que incurre el fallador \u00a0consiste \u00a0en pretender darle a las declaraciones de los autores de los hechos un \u00a0valor \u00a0probatorio distinto del que en realidad tienen. Dichos deponentes relatan \u00a0a \u00a0la \u00a0justicia \u00a0\u201cque \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0que les infiri\u00f3 amenazas fue el Cabo DERLY \u00a0MEDINA, \u00a0acogiendo \u00a0como \u00a0un hecho cierto de que raz\u00f3n le cab\u00eda a PARDO CEPEDA \u00a0de \u00a0hacer \u00a0la \u00a0denuncia tan solo despu\u00e9s de que mi apadrinado fue trasladado de \u00a0la \u00a0unidad \u00a0militar \u00a0donde \u00e9stos se encontraban, cuando al observar cada una de \u00a0tales diligencias, se puede inferir lo contrario\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Tanto el Juez como el Tribunal tuvieron por \u00a0cierto, \u00a0en \u00a0forma \u00a0err\u00f3nea, \u00a0que los soldados fueron amenazados constantemente \u00a0por \u00a0el Teniente CARLOS ALBERTO CONDE MORENO, cuando de sus declaraciones lo que \u00a0surge \u00a0es \u00a0que \u00a0tales \u00a0amenazas \u00a0fueron \u00a0efectuadas \u00a0por \u00a0MEDINA \u00a0VILLALBA. \u00a0Los \u00a0juzgadores, \u00a0de \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0concluyeron \u00a0sin \u00a0recato alguno que la conducta \u00a0punible \u00a0fue realizada por una organizaci\u00f3n criminal, sin detenerse tan solo un \u00a0instante \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho\u00a0 \u00a0que el procesado CARLOS ALBERTO CONDE MORENO, tan \u00a0solo \u00a0llevaba \u00a0en \u00a0aquella \u00a0base \u00a0militar \u00a0unos \u00a0d\u00edas, \u00a0lo \u00a0que \u00a0significa \u00a0que \u00a0escasamente \u00a0pod\u00eda \u00a0conocer \u00a0de \u00a0vista \u00a0a \u00a0sus \u00a0presuntos \u00a0compinches, lo cual, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la sana cr\u00edtica, es a todas luces il\u00f3gico, pues nadie se atreve a \u00a0conformar \u00a0una \u00a0organizaci\u00f3n \u00a0criminal \u00a0con \u00a0alguien desconocido, como eran los \u00a0soldados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Bajo \u00a0el \u00a0subt\u00edtulo \u201cinfracci\u00f3n a las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica\u201d, sostiene que los medios probatorios, de acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0294 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0adjetivo, deb\u00edan ser \u00a0apreciados \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0atendiendo \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica. Esto para \u00a0significar \u00a0que \u00a0en \u00a0el paginario solo existe como prueba de cargo en contra del \u00a0procesado \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0que \u00a0hizo \u00a0de los hechos el Soldado EDWIN PARDO CEPEDA, \u00a0\u201cquien \u00a0en atenci\u00f3n a la b\u00fasqueda de un aspecto que les pudiera favorecer\u201d \u00a0se \u00a0puso \u00a0de \u00a0acuerdo con los dem\u00e1s acriminados, para hacer creer a la justicia \u00a0que \u00a0fueron \u00a0objeto de instigaci\u00f3n por parte de su superior (CONDE MORENO) para \u00a0que \u00a0realizaran \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en comento. Cuesti\u00f3n distinta, hubiese sido si el \u00a0instructor \u00a0y \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0hubieran siquiera intentado traer al proceso las \u00a0pruebas a las cuales se hizo referencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0incurri\u00f3, \u00a0as\u00ed, \u00a0en \u00a0un falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0 \u201cal \u00a0 hacer \u00a0producir \u00a0efectos \u00a0probatorios \u00a0a \u00a0las \u00a0exposiciones \u00a0dis\u00edmiles \u00a0de \u00a0quienes en efecto fueron los verdaderos autores del atroz crimen \u00a0quienes \u00a0como \u00a0lo afirma el mismo juzgador de segunda instancia solo pretend\u00edan \u00a0invocar \u00a0la orden del superior como causal de ausencia de responsabilidad penal, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0fue \u00a0previamente \u00a0acordado \u00a0por \u00a0quienes \u00a0hoy se encuentran igualmente \u00a0condenados, \u00a0pero \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0se ha tenido en cuenta ha sido la conducta de mi \u00a0apadrinado \u00a0a \u00a0lo largo del proceso\u2026con el debido respeto he de manifestar que \u00a0en \u00a0tal \u00a0medida false\u00f3 su expresi\u00f3n f\u00e1ctica y obviamente la trascendencia del \u00a0error \u00a0sucumbi\u00f3 \u00a0en \u00a0el sentenciador, porque produjo un resultado adverso, pues \u00a0se constituy\u00f3 en soporte de la condena\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Concluye \u00a0diciendo \u00a0que \u00a0de \u00a0no haber los \u00a0juzgadores \u00a0incurrido \u00a0en los errores de apreciaci\u00f3n probatoria relacionados, y \u00a0en \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 445 del estatuto procesal penal, la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0distinta. \u00a0El \u00a0juzgador \u00a0desconoce \u00a0el contenido del \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0ejusdem, \u00a0que \u00a0ordena \u00a0que para proferir decisi\u00f3n de condena se \u00a0requiere \u00a0que \u00a0exista \u00a0certeza no solo sobre la ocurrencia del hecho, sino sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del acusado, pues la verdad hist\u00f3rica, traslucida mediante \u00a0el \u00a0haz \u00a0probatorio \u00a0recaudado, \u00a0genera \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0visto, una \u00a0situaci\u00f3n de duda razonable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0estas \u00a0consideraciones, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0y \u00a0dar \u00a0aplicaci\u00f3n al \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio pro reo, previsto en el art\u00edculo 445 del estatuto procesal \u00a0penal, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el procesado Carlos Alberto \u00a0Conde Moreno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0exigencia \u00a0prevista en el art\u00edculo 212.3 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0de indicar en forma clara y precisa los \u00a0fundamentos \u00a0 de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0aduce \u00a0para \u00a0solicitar \u00a0la \u00a0infirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0impone el cumplimiento de ciertos requisitos m\u00ednimos \u00a0de \u00a0contenido, \u00a0propios \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, sin los cuales no resulta \u00a0posible \u00a0declarar \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0forma, \u00a0de \u00a0acuerdo con lo establecido en el \u00a0art\u00edculo 213 ejusdem (art\u00edculo 197 del Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0el ataque se propone dentro del marco \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, cuerpo segundo, por errores de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de las pruebas, como ocurre \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0el demandante debe empezar por precisar la modalidad de \u00a0error \u00a0cometido (si de existencia, identidad o raciocinio), y se\u00f1alar la prueba \u00a0o \u00a0 pruebas \u00a0sobre \u00a0las \u00a0cuales \u00a0recay\u00f3. \u00a0A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0acreditar \u00a0su \u00a0existencia, \u00a0y \u00a0concluida esta labor, demostrar que el error es trascendente. De \u00a0no \u00a0hacerse \u00a0as\u00ed, \u00a0la Corte no podr\u00e1 establecer el alcance de la impugnaci\u00f3n, \u00a0ni por ende elaborar una respuesta adecuada al cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguno de estos requerimientos son atendidos \u00a0por \u00a0el \u00a0actor. \u00a0Al \u00a0hacer \u00a0alusi\u00f3n a los errores cometidos, asegura que son de \u00a0hecho, \u00a0pero \u00a0no \u00a0los identifica con claridad, ni demuestra su existencia, y del \u00a0contenido \u00a0del \u00a0cargo \u00a0no \u00a0resulta \u00a0posible \u00a0establecerlo, por cuanto en algunos \u00a0segmentos \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 desarrollo \u00a0 sostiene \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0distorsionaron \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0 que \u00a0 comprometen \u00a0 la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0representado, \u00a0y \u00a0en otros que valoraron su m\u00e9rito con violaci\u00f3n de las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, planteamiento que hace que se desconozca si lo realmente \u00a0propuesto \u00a0es \u00a0un \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad, o uno por falso \u00a0raciocinio, o ambas modalidades al mismo tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero esto no es lo que torna inepto el escrito \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0formal. \u00a0Lo \u00a0que \u00a0lo \u00a0hace \u00a0inid\u00f3neo, \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0acredita \u00a0ninguna de las dos modalidades de error de hecho que \u00a0esboza. \u00a0Ni \u00a0el \u00a0de identidad, ni el de raciocinio. En relaci\u00f3n con el primero, \u00a0no \u00a0identifica \u00a0en \u00a0concreto \u00a0la \u00a0prueba \u00a0o \u00a0pruebas sobre las cuales recay\u00f3 el \u00a0error, \u00a0ni\u00a0 \u00a0demuestra en qu\u00e9 consisti\u00f3 espec\u00edficamente el desacierto, y \u00a0en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0sostener \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0desconocieron \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica en la valoraci\u00f3n de las pruebas, \u00a0pero \u00a0no dice a qu\u00e9 pruebas alude, ni cu\u00e1les reglas de la persuasi\u00f3n racional \u00a0fueron objeto de afrenta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0se presenta cuando el juzgador, al valorar la prueba, distorsiona por \u00a0agregaci\u00f3n, \u00a0segregaci\u00f3n \u00a0o \u00a0alteraci\u00f3n, su contenido f\u00e1ctico, poni\u00e9ndola a \u00a0decir \u00a0lo \u00a0que ella no dice. Su demostraci\u00f3n, por tanto, implica para el censor \u00a0tener \u00a0 que \u00a0 confrontar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0se \u00a0afirma \u00a0distorsionado,\u00a0 \u00a0con el de la sentencia, en el prop\u00f3sito de hacer evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0no dice lo que los juzgadores aseguran que en ella se afirma, y \u00a0adicionalmente, \u00a0probar \u00a0que \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse \u00a0presentado el error, la decisi\u00f3n \u00a0habr\u00eda sido distinta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0raciocinio, \u00a0por \u00a0su parte, se \u00a0estructura \u00a0cuando el juzgador, al valorar el m\u00e9rito de la prueba, desconoce de \u00a0manera \u00a0manifiesta \u00a0las reglas de la persuasi\u00f3n racional. Su demostraci\u00f3n, por \u00a0consiguiente, \u00a0impone \u00a0al casacionista tener que analizar la valoraci\u00f3n que los \u00a0juzgadores \u00a0hicieron \u00a0de la prueba, y acreditar que sus apreciaciones desconocen \u00a0de \u00a0 manera \u00a0 grotesca \u00a0 los \u00a0 principios \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 l\u00f3gica, \u00a0 las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0experiencia,\u00a0 \u00a0o los postulados de la ciencia, exigencia que no se agota en \u00a0la \u00a0simple afirmaci\u00f3n de que la valoraci\u00f3n que hicieron resulta contraria a la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0como \u00a0en \u00a0todos donde son planteados \u00a0errores \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, el actor debe probar la trascendencia del \u00a0yerro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0carga \u00a0t\u00e9cnica \u00a0no \u00a0es atendida por el \u00a0casacionista. \u00a0Algunas \u00a0de \u00a0sus \u00a0alegaciones \u00a0parten \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que los \u00a0juzgadores \u00a0distorsionaron \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0las prueba, pero no relaciona los \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0sobre \u00a0las \u00a0cuales \u00a0recay\u00f3 \u00a0el \u00a0error, \u00a0ni precisa en qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0cada \u00a0caso \u00a0la tergiversaci\u00f3n. Otras descansan en la premisa de \u00a0que \u00a0los juzgadores desconocieron las reglas de la sana cr\u00edtica, pero no indica \u00a0cu\u00e1les \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0cu\u00e1les \u00a0reglas de experiencia, o cu\u00e1les \u00a0postulados \u00a0de la ciencia fueron quebrantados en la valoraci\u00f3n que hicieron del \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0las pruebas (tampoco el por qu\u00e9), ni cu\u00e1les medios probatorios en \u00a0concreto, \u00a0de \u00a0entre \u00a0los \u00a0distintos \u00a0que \u00a0comprometen \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0fueron \u00a0indebidamente valorados en su m\u00e9rito.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0se esfuerza en acreditar, en ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0casos, la trascendencia de los errores propuestos. Afirma s\u00ed, que \u00a0de \u00a0no \u00a0haberse presentado los desaciertos en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, el \u00a0sentido \u00a0 del \u00a0 fallo \u00a0 habr\u00eda \u00a0sido \u00a0distinto, \u00a0pero \u00a0este \u00a0aserto \u00a0constituye \u00a0simplemente \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0exigencia t\u00e9cnica que no demuestra. Esta \u00a0labor, \u00a0ha \u00a0sido \u00a0dicho \u00a0insistentemente por la Corte, implica realizar un nuevo \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0conjunto probatorio (tanto de las pruebas favorables como de las \u00a0desfavorables), \u00a0con \u00a0prescindencia \u00a0del \u00a0error \u00a0cometido, \u00a0para mostrar que las \u00a0conclusiones \u00a0habr\u00edan sido distintas si la apreciaci\u00f3n hubiese sido respetuosa \u00a0del \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, o de las reglas de la sana cr\u00edtica, \u00a0ejercicio que el casacionista no lleva a cabo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente a lo que se deja expresado, el \u00a0actor \u00a0entremezcla \u00a0indebidamente \u00a0aspectos \u00a0propios \u00a0de causales distintas, con \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0y de coherencia, al argumentar, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0mismo \u00a0contexto \u00a0argumentativo, \u00a0que \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0dejaron \u00a0de \u00a0practicar \u00a0pruebas \u00a0importantes \u00a0que \u00a0conduc\u00edan a demostrar que su \u00a0representado \u00a0era \u00a0ajeno \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0pues este cuestionamiento comporta la \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un error de actividad o in procedendo, que debi\u00f3 ser propuesto \u00a0y \u00a0desarrollado \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco de la causal tercera, con acatamiento de las \u00a0reglas \u00a0 t\u00e9cnicas \u00a0 que \u00a0 imponen \u00a0 su \u00a0 demostraci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Visto, entonces, que la demanda no cumple las \u00a0exigencias \u00a0m\u00ednimas \u00a0requeridas \u00a0para declarar en tr\u00e1mite el recurso, y que la \u00a0Corte, \u00a0en virtud del principio de limitaci\u00f3n que lo preside, no puede entrar a \u00a0suplir \u00a0sus \u00a0vac\u00edos \u00a0ni corregir sus deficiencias, la inadmitir\u00e1, y declarar\u00e1 \u00a0desierta \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0acorde \u00a0con \u00a0lo dispuesto en los art\u00edculos 197 del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0y \u00a0213 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley 600 del 2000. Esta decisi\u00f3n surte \u00a0efectos \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 notificaci\u00f3n, \u00a0 y \u00a0 contra \u00a0ella \u00a0no \u00a0proceden \u00a0recursos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de Carlos \u00a0Alberto \u00a0Conde \u00a0Moreno. Consecuencialmente, se declara \u00a0desierta la impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0Notif\u00edquese y devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAMIREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS A. GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA PULIDO DE BARON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0L. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILANES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Teresa Ruiz\u00a0 N\u00fa\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20549 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 107 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-7662","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7662","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7662"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7662\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7662"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7662"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7662"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}