{"id":76597,"date":"2024-04-24T20:20:49","date_gmt":"2024-04-24T20:20:49","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2024\/04\/24\/ap1493-202461977\/"},"modified":"2024-04-24T20:20:49","modified_gmt":"2024-04-24T20:20:49","slug":"ap1493-202461977","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2024\/04\/24\/ap1493-202461977\/","title":{"rendered":"AP1493-2024(61977)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 CUI 25513610801420178026801 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0LE\u00d3N BOLA\u00d1OS PALACIOS\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>AP1493-2024 \u00a0<\/p>\n<p>CUI \u00a025513610801420178026801 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a061.977 \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta \u00a0n\u00famero No. 062 \u00a0<\/p>\n<p>Santa Rosa de \u00a0Viterbo, quince (15) de marzo de dos mil veinticuatro (2024). \u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la \u00a0Sala sobre la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor de CARLOS \u00a0ARTURO \u00c1LVAREZ BENITO \u00a0contra la sentencia proferida el 21 de abril de 2022, por la Sala \u00a0Penal del Tribunal Superior de Cundinamarca, que confirm\u00f3 con \u00a0modificaciones la decisi\u00f3n del Juzgado \u00a0Promiscuo del Circuito de Pacho, \u00a0mediante la cual fue declarado autor responsable del punible de \u00a0acceso \u00a0carnal violento. \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>F\u00e1cticos \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a029 de julio de 2017, a las 17:30 aproximadamente, sobre la v\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de acceso a Topaip\u00ed (Vereda \u201cNaranjal\u201d), CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARTURO \u00c1LVAREZ BENITO detuvo el tr\u00e1nsito de Mar\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Eugenia V\u00e1squez V\u00e1squez, quien se trasladaba a bordo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de una yegua, y le propuso tener relaciones sexuales en un cafetal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Dado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la prenombrada se neg\u00f3, aqu\u00e9l procedi\u00f3 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sacudirla y tirar de sus piernas, con el prop\u00f3sito de hacerla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0caer; golpearle la rodilla y la pierna izquierda; e introducirle a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la fuerza y sobre la ropa los dedos de una mano en la vagina. Luego \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de lo cual emprendi\u00f3 la huida. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01 de agosto de 2017, la v\u00edctima puso en conocimiento de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autoridades los hechos. \u00a0<\/p>\n<p>Procesales \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a020 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de septiembre de 2017, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ante el Juzgado Promiscuo de Topaip\u00ed (Cundinamarca), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se formul\u00f3 imputaci\u00f3n en contra de CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARTURO \u00c1LVAREZ BENITO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como autor del delito de acceso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0carnal violento con circunstancia de mayor punibilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(arts. 2051; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a058.52 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del C.P.), sin que el imputado aceptara los cargos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a06 de diciembre de 2017, esa misma autoridad, previa solicitud del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fiscal Delegado, se neg\u00f3 a imponer medida de aseguramiento de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0detenci\u00f3n preventiva en establecimiento carcelario. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a030 de enero de 2018, al resolver el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0promovido contra esa negativa, el Juzgado Promiscuo del Circuito de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Palma (Cundinamarca), revoc\u00f3 la decisi\u00f3n y orden\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la medida que seg\u00fan la actuaci\u00f3n no se hizo efectiva. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a011 de octubre de 2017 fue presentado el escrito de acusaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuya formulaci\u00f3n en audiencia, por el mismo cargo, tuvo lugar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el 24 de enero de 2018. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a011 de febrero de 2019 se adelant\u00f3 la audiencia preparatoria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>9. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio oral se celebr\u00f3, en varias sesiones, entre el 28 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mayo de 2019 y el 16 de julio de 2020, oportunidad en la que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anunci\u00f3 el sentido condenatorio del fallo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>11. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a021 de abril de 2022, la Sala Penal del Tribunal Superior de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cundinamarca, al desatar la alzada propuesta por la defensa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(credibilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la v\u00edctima; inexistente penetraci\u00f3n; lesiones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autoinflingidas), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0modific\u00f3 el prove\u00eddo en el sentido de \u201cCONDENAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a Carlos Arturo \u00c1lvarez Benito por el delito de acceso carnal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violento, sin la circunstancia de mayor punibilidad contemplada en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el numeral 5 del art\u00edculo 58 del C\u00f3digo Penal, por las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0razones expuestas en la parte motiva de este prove\u00eddo\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esto es que \u201cla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fiscal\u00eda no especific\u00f3 cu\u00e1l de las distintas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acciones contempladas en la normativa era la realmente endilgada\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con lo cual la pena \u201cqueda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fijada en ciento cuarenta y cuatro (144) meses de prisi\u00f3n, o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo que es lo mismo, doce (12) a\u00f1os de prisi\u00f3n, cuya \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0variaci\u00f3n se extiende a la sanci\u00f3n accesoria de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inhabilidad para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el t\u00e9rmino igual a la precitada.\u201d \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>12. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contra del fallo de segundo grado, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensor de CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARTURO \u00c1LVAREZ BENITO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpuso y sustent\u00f3 recurso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>13. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante formul\u00f3 un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00fanico cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, con fundamento en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la causal tercera del art\u00edculo 181 del C\u00f3digo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Procedimiento Penal, de conformidad con los siguientes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0planteamientos: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su concepto, el Tribunal cercen\u00f3 lo dicho por Mar\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Eugenia V\u00e1zquez V\u00e1zquez, al no tener en cuenta las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradicciones entre lo afirmado por \u00e9sta en juicio y lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manifestado en dos declaraciones anteriores, \u201cdocumental \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que obra al interior del expediente, en la que s\u00ed se aprecian \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0serias contradicciones que constituyen en este an\u00e1lisis el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0motivo de inconformidad\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>15. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la medida en que \u201cla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0totalidad de los testigos de la defensa, sen\u0303alan de manera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dia\u0301fana, que ese dia la sen\u0303ora Mar\u00eda Eugenia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vest\u00eda jean azul y camiseta blanca\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no pod\u00eda otorg\u00e1rsele credibilidad a su dicho, seg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el cual el d\u00eda de la agresi\u00f3n portaba una sudadera. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>16. Frente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a esa prenda en particular (pantal\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de sudadera) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuestion\u00f3 que \u201cfue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la supuesta v\u00edctima, quien estableci\u00f3 que se trata de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una sudadera a la que no le pasa NI EL AGUA, pero a la que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extra\u00f1amente si pudo acceder la mano del supuesto agresor, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quien como dijo la sentencia que se ataca, con ello logr\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0saciar su l\u00edvido. No obstante, los dedos humanos, salvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0poseer una fuerza descomunal, no se encentran en capacidad de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acceder a la cavidad vaginal, a trav\u00e9s de la ropa, esto, que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para el tribunal es tan di\u00e1fano, en realidad no lo es, pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0salvo que se hubiera obtenido la ropa que ese d\u00eda vest\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la se\u00f1ora V\u00e1squez, no se entiende porque se cercena \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0todos los testimonios rendidos en torno a este t\u00f3pico\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>17. Sostuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que no pod\u00eda tenerse por cierto lo manifestado por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00edctima, en punto de la herramienta que hab\u00eda ido a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recoger, pues el testigo Reinaldo Serrato Beltr\u00e1n hab\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirmado que Mar\u00eda Eugenia llevaba un serrucho en la mano, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrario a lo afirmado por \u00e9sta en el sentido de que dicho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0utensilio iba amarrado a la silla de montar. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>18. \u201cSin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0embargo, la sentencia de segunda instancia, respecto de este t\u00f3pico, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indica que no es relevante si el serrucho se portaba en la mano, o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0iba amarrado a la silla de montar, como lo dijo la deponente en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio, pues la reacci\u00f3n de la v\u00edctima no resulta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0importante, frente al resultado. Yerro evidente en la apreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la prueba, pues objetivamente lo que se extrae de aquella, es que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0miente Mar\u00eda Eugenia V\u00e1squez V\u00e1squez, pues ella \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dice que tra\u00eda el serrucho en la montura y es a partir del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testigo de cargo y en lo sucesivo de todos los de la defensa, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0portaba el serrucho en su mano. Pero en contraposici\u00f3n, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia esto le parece absolutamente irrelevante, de manera tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que prefiere desconocer la existencia de esta prueba, para concluir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre su irrelevancia, lo cual contraria todo postulado en torno a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la apreciaci\u00f3n probatoria, pues quien miente lo menos, puede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mentir lo m\u00e1s\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>19. Afirm\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que nunca se analiz\u00f3 el relato efectuado por la v\u00edctima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cen \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el informe pericial\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0rendido por el m\u00e9dico Carlos Iv\u00e1n Carrillo Moreno, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que se \u201cella \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estableci\u00f3\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el golpe recibido en la rodilla fue posterior a la supuesta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0penetraci\u00f3n vaginal y no anterior como lo indic\u00f3 en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0denuncia presentada el 1 de agosto de 2017. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>20. Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el juicio la agredida hab\u00eda afirmado que con un \u201clapo\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0golpe\u00f3 a la yegua para huir de la situaci\u00f3n, mientras \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que en la denuncia manifest\u00f3 que fue con un \u201cpalo\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>21. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su criterio, dado que nadie escuch\u00f3 \u201clos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presuntos gritos\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deb\u00eda concluirse que no se presentaron, porque \u201cla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realidad es que no hubo penetraci\u00f3n vaginal\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>22. Destac\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que en la entrevista con la especialista en psicolog\u00eda Luz \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Myriam Aranguren Meza, se consign\u00f3 que \u201cpaciente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que manifiesta que el se\u00f1or no alcanz\u00f3 a penetrar pero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que siente miedo ya que el se\u00f1or la amenaz\u00f3 que hasta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que no la viole no la deja en paz\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>23. Esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manifestaci\u00f3n de la v\u00edctima \u201cno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue objeto de an\u00e1lisis alguno en la sentencia que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impugna\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>24. Los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anteriores yerros concretan, seg\u00fan el demandante, \u201cun \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0error de hecho por falso juicio de existencia, en ambos casos, tanto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0haciendo suposiciones, como omitiendo medios de prueba\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>25. Critic\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0enf\u00e1ticamente que el Tribunal no le haya dado credibilidad a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Wilmer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mahecha Rueda, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00fanico testigo presencial de los hechos, pues adem\u00e1s de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presenciar el encuentro, \u201cdijo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el color del caballo &#8220;casta\u00f1o&#8221;, dijo la hora y la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0raz\u00f3n por la cual \u00e9l estaba all\u00ed, &#8220;llevando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el mercado a su abuelo, quien viv\u00eda solo&#8221;, dijo lo que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vio, la duraci\u00f3n del evento, estableci\u00f3 circunstancias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de modo, tiempo y lugar que establecieron la veracidad de su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonio\u2026 Todas estas apreciaciones de lo ocurrido, fueron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cercenadas para concluir, que este testimonio si aporta indicios de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presencia y oportunidad, por lo que la sentencia se contradice\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>26. Con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese fundamento solicit\u00f3 casar la sentencia y absolver a su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0representado. \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>27. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n es un instrumento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excepcional de control de la legalidad de las sentencias proferidas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en segunda instancia, que obedece a unas espec\u00edficas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exigencias de argumentaci\u00f3n l\u00f3gica y busca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0materializar precisas finalidades3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constitucionales y legales. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>28. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda no es un alegato m\u00e1s de instancia, ni puede ser \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0confeccionada libremente para prolongar el debate f\u00e1ctico, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddico y probatorio, menos a\u00fan para insistir en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prevalencia de la postura de parte, sin identificaci\u00f3n de un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0yerro real y trascendente en el fallo atacado. Por el contrario, se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trata de un medio que debe bastarse a s\u00ed mismo, ser formulado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de manera clara, coherente y suficiente, con observancia de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0requisitos inherentes a las censuras que lleguen a ser planteadas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>29. No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ser\u00e1 admitido el libelo en aquellos eventos en los que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante carece de inter\u00e9s, prescinde de se\u00f1alar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0causal, no desarrolla los cargos de sustentaci\u00f3n o cuando de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su contexto se advierta fundadamente que no se precisa del fallo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para cumplir algunas de las finalidades del recurso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>30. Sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0embargo, la Corte podr\u00e1 superar los defectos del escrito y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decidir de fondo cuando los fines de la casaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamentaci\u00f3n de los mismos, posici\u00f3n del impugnante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dentro del proceso e \u00edndole de la controversia planteada, as\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo ameriten. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>31. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala anticipa que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no ser\u00e1 admitida, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en tanto desconoce de manera sistem\u00e1tica el principio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correcci\u00f3n material; no cumple con las exigencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentativas de la senda casacional elegida; se corresponde con un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alegato de instancia, mediante el cual, el memorialista pretende, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin identificar un error trascedente, imponer su criterio sobre la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valoraci\u00f3n y conclusiones probatorias de las instancias, como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo no susceptible de ser decidido de fondo en sede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extraordinaria. \u00a0<\/p>\n<p>Falso \u00a0juicio de existencia \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>32. Tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incorrecci\u00f3n tiene ocurrencia cuando el fallador, al proferir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la decisi\u00f3n, o bien desconoce por completo el contenido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0material de una prueba relevante y debidamente incorporada a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actuaci\u00f3n (omisi\u00f3n) o realiza afirmaciones f\u00e1cticas, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con referencia a medios de prueba que no fueron allegados al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso, es decir que el juzgador inventa un determinado medio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demostrativo prueba, lo supone y le confiere plenos efectos aun \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando \u00e9sta no obra dentro de la actuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(suposici\u00f3n). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>33. Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demostrar la configuraci\u00f3n de ese yerro, el censor debe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se\u00f1alar la modalidad del error, precisar cu\u00e1l fue la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prueba materialmente no ubicada en el proceso, empero que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juzgador invent\u00f3 o supuso o excluida de la valoraci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pese a haber sido oportuna y v\u00e1lidamente allegada a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actuaci\u00f3n; cu\u00e1l el m\u00e9rito suasorio de la misma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el marco de la estimaci\u00f3n conjunta; y mostrar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendencia del error en la decisi\u00f3n tomada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>34. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la estructuraci\u00f3n de los planteamientos de la demanda, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0censor se apart\u00f3 abiertamente tanto de la realidad procesal, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como de la l\u00f3gica casacional. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>35. Aunque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el falso juicio de existencia por omisi\u00f3n fue la v\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de ataque casacional elegida por el demandante, del libelo se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desprende es la referencia reiterada a la indebida valoraci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a la inobservancia de contradicciones de la v\u00edctima, al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cercenamiento de testimonios, a la poca credibilidad de lo afirmado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la agredida, como planteamientos que evidencian la ineptitud del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo desde una \u00f3ptica formal, pues debi\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casacionista acudir bien al falso juicio de identidad por mutilaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la prueba o al falso raciocinio por infracci\u00f3n a las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reglas de la l\u00f3gica. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>36. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala no puede suponer la voluntad del memorialista, ni superar los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defectos argumentativos de la demanda, pues el escrito allegado es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del todo insuficiente para acreditar tanto la alteraci\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contenido objetivo de las pruebas. El libelo s\u00f3lo recoge una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0particular interpretaci\u00f3n del contenido de las probanzas y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del alcance dado a estas por los juzgadores, as\u00ed como el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0supuesto \u00a0desconocimiento de la sana critica por parte de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancias. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>37. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera confusa y alternativa frente a un mismo medio probatorio el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante postul\u00f3 la omisi\u00f3n de valoraci\u00f3n, lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indebido de \u00e9sta o la alteraci\u00f3n del mismo, como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0errores cuya ocurrencia en el caso en concreto jam\u00e1s super\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el estadio de la mera enunciaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>38. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0raz\u00f3n de los t\u00e9rminos poco claros de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0planteamientos, no resulta posible entender, con claridad, cu\u00e1l \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue la evidencia excluida de la valoraci\u00f3n o el defecto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendente en la apreciaci\u00f3n del testimonio de la v\u00edctima. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>39. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el contrario, lo que se advierte es el despliegue de un ejercicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0propio del contrainterrogatorio durante el juicio oral, en el que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensor ataca la credibilidad del testimonio de la v\u00edctima, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a partir de declaraciones rendidas por \u00e9sta con anterioridad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al juicio oral. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>40. Ese \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejercicio es completamente ajeno a la l\u00f3gica casacional, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los t\u00e9rminos en que fue desarrollado no evidencia la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0existencia de un defecto relevante y, de mayor importancia, no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consulta lo realmente ocurrido en la actuaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>41. Expresamente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las instancias se ocuparon de analizar las divergencias entre lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dicho por Mar\u00eda Eugenia V\u00e1squez en el juicio oral y lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manifestado por \u00e9sta en declaraciones anteriores. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>42. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quem \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concluy\u00f3 que si bien \u201cpara \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el defensor, el relato de los hechos resulta inveros\u00edmil, no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0s\u00f3lo por la forma en que sucedio\u0301, sino por las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradicciones en las que supuestamente incurre la v\u00edctima, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin embargo, no es posible acoger tales planteamientos, pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrario a lo sostenido por el recurrente, el testimonio de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ofendida ofrece mayor detalle, es coherente y racional, y adema\u0301s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta\u0301 corroborado con otros elementos de conviccio\u0301n\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>43. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tal sentido, de manera detallada, la segunda instancia indic\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que adem\u00e1s de la coherencia, espontaneidad y detalle del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relato de V\u00e1squez V\u00e1squez, el testimonio de la v\u00edctima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se encontraba corroborado por: \u00a0<\/p>\n<p>i) El testimonio \u00a0de la m\u00e9dico Adriana Isabel Castiblanco Cort\u00e9s, \u00a0adscrita al Hospital San Rafael de Pacho, quien incorpor\u00f3 la \u00a0historia cl\u00ednica de la paciente atendida, precisamente, por \u00a0\u201cdolor vaginal\u201d, y quien, tras examinarla, encontr\u00f3 \u00a0laceraci\u00f3n en uno de los labios; hallazgo que guarda \u00a0coherencia con el relato sobre la agresi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>ii) La declaraci\u00f3n \u00a0en juicio del galeno Carlos Iv\u00e1n Carrillo Moreno, quien el 1 \u00a0de agosto de 2017 realiz\u00f3 el reconocimiento m\u00e9dico \u00a0legal de Mar\u00eda Eugenia V\u00e1squez y hall\u00f3 como \u00a0lesiones a nivel genital una \u201cescoriaci\u00f3n \u00a0de 3x1cm en el labio mayor derecho tercio superior con edema \u00a0perilesional, escoriaci\u00f3n en canal vaginal externo a las 9 \u00a0horas manecillas del reloj\u201d \u00a0y \u201cequimosis \u00a0viol\u00e1cea de 4&#215;4 cm en cara externa rodilla izquierda\u201d; \u00a0lesiones compatibles con el episodio relatado por la v\u00edctima. \u00a0<\/p>\n<p>iii) El segundo \u00a0reconocimiento m\u00e9dico efectuado el 1 de febrero de 2018 por el \u00a0doctor Manuel Antonio Saldana Vaca adscrito al Instituto Nacional de \u00a0Medicina Legal y Ciencias Forenses Unidad B\u00e1sica Zonal \u00a0Zipaquir\u00e1, que corrobor\u00f3 las conclusiones iniciales \u00a0frente a la causa de lesiones con un mecanismo abrasivo. \u00a0<\/p>\n<p>44. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consecuencia, sin que tal consideraci\u00f3n haya sido enfrentada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el demandante, la segunda instancia concluy\u00f3 que \u201cde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera un\u00e1nime los galenos se\u00f1alaron que la narrativa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la agredida era coherente con las lesiones encontradas en su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuerpo, aclarando que las escoriaciones encontradas en la cavidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vaginal se explicaban de manera satisfactoria con la introducci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los dedos en la forma en que ocurri\u00f3, y que era imposible \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la v\u00edctima se hubiese autoinfligido este tipo de heridas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o que las ocasionara el animal en el que se desplazaba, pues ello se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deduc\u00eda de la naturaleza de \u00e9stas y su ubicaci\u00f3n\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>45. Ciertamente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en punto de la ropa que portaba la v\u00edctima, el Tribunal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asever\u00f3 que \u201clos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testigos de la defensa sostuvieron que ese d\u00eda la v\u00edctima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0usaba un &#8220;jean y camiseta blanca&#8221; como &#8220;usualmente lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hac\u00eda&#8221;, lo cierto es que ninguno respondi\u00f3 el por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0qu\u00e9 recordaban con mayor detalle la vestimenta de Mar\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Eugenia, m\u00e1xime que seg\u00fan ellos se trataba de un d\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0com\u00fan, luego, no deja de llamar la atenci\u00f3n que los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deponentes guarden en sus memorias un detalle tan particular frente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a la ropa de las residentes del sector, a quien por dem\u00e1s no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ve\u00edan habitualmente\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>46. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante no confront\u00f3 ese razonamiento, ni demostr\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un error subyacente en el mismo. Simplemente se dedic\u00f3 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exponer que no deb\u00eda cre\u00e9rsele a la v\u00edctima, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0visto el n\u00famero de testigos que hab\u00edan declarado sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las prendas que portaba. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>47. A \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diferencia de lo sostenido en el libelo, no se trat\u00f3 de un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cercenamiento de esos testimonios, si no de la argumentada raz\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para no acoger sus manifestaciones, pues para el juez colegiado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201ccabe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el interrogante si los testigos est\u00e1n respondiendo a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estrategia de la defensa o si aquellos generaron un arquetipo de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0forma en que vest\u00eda la v\u00edctima, por lo que ante las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sospechas que se imponen con los testigos de descargo, es posible \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dar credibilidad al testimonio de la ofendida cuando destaca que ese \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0d\u00eda usaba una sudadera delgada, pues debido al impacto que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0situaci\u00f3n tuvo en su psique, es f\u00e1cil colegir que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0retuvo el recuerdo exacto de la ropa utilizada el d\u00eda de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0marras y que fue aprovechado por el atacante para ejecutor la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conducta sexual\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>48. Sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los gritos y la reacci\u00f3n de la v\u00edctima tambien se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocup\u00f3 la sentencia de segundo grado, para reitirar que \u201ctales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recriminaciones obedecen a una perspectiva que tan s\u00f3lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0perpetua la violencia de g\u00e9nero y no es requisito para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estructurar el punible en cuesti\u00f3n\u2026 el debate sobre si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la v\u00edctima llevaba un serrucho atado a la silla de la yegua o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en su mano para repeler el ataque sexual resulta irrelevante para el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0caso, en la medida que aun cuando la mujer no haya ejercido un acto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de defensa, no puede responsabiliz\u00e1rsele de lo ejecutado por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su agresor, a modo de desplazar la culpa\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aserto que tampoco fue afrontado por el censor. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>49. Si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en alg\u00fan punto el memorialista estim\u00f3 que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proposici\u00f3n \u201cquien \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0miente lo menos, puede mentir lo m\u00e1s\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constitu\u00eda una m\u00e1xima de la experiencia vulnerada por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Tribunal, debi\u00f3 asumir la carga argumentativa de i) \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acreditar que no se trata de una especulaci\u00f3n o juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0subjetivo, sino que es un enunciado general y abstracto con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estructura de operador l\u00f3gico (siempre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o casi siempre que ocurre A, entonces sucede B); \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y ii) a demostrar que esa premisa posee notas de universalidad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reiteraci\u00f3n, generalidad y abstracci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>50. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0este caso, el censor no cumpli\u00f3 ninguna de dichas exigencias. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>51. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ning\u00fan aparte el memorialista estableci\u00f3 por qu\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0era relevante, desde las perspectivas de la materialidad del delito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y la responsabilidad del procesado, d\u00f3nde se ubicaba la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0herramienta a la que se ha hecho referencia o como su ausencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incid\u00eda en el m\u00e9rito del relato nuclear de la v\u00edctima. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tal situaci\u00f3n se repite en lo relacionado con el momento en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el procesado atac\u00f3 la extremidad de la ofendida. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>52. Trat\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la historia cl\u00ednica incorporada al juicio por la psic\u00f3loga \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Luz \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Myriam Aranguren Meza, la Corporaci\u00f3n advierte que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casacionista realiz\u00f3 una trascripci\u00f3n parcial de lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0all\u00ed consignado y de ese modo intent\u00f3 construir una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradicci\u00f3n en el dicho de la v\u00edctima. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>53. Sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0embargo, verificado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el contenido objetivo de la evidencia se tiene que el 8 de agosto de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02017, Aranguren Meza consign\u00f3 \u201cpaciente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0refiere que la agarr\u00f3 del brazo derecho al saber que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encontraba d\u00e9bil de esta extremidad, tambi\u00e9n le toc\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la pierna izquierda y dice que llevaba pantal\u00f3n, sin embargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el hombre intent\u00f3 tocarle los genitales y paciente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0refiere alcanz\u00f3 a sentir los dedos lastim\u00e1ndola, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0paciente grit\u00f3 y el se\u00f1or la solt\u00f3 y ella se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0qued\u00f3 con unos vecinos esperando que el se\u00f1or se fuera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y cuando encontr\u00f3 otros vecinos logr\u00f3 continuar su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0camino acompa\u00f1ada, en el momento refiere dolor y edema en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0labios mayores\u2026 con excoriaci\u00f3n en rodilla izquierda y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abrasi\u00f3n en genitales externos\u2026 la paciente refire \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(sic) que fue v\u00edctima de abuso sexual por parte del &#8221; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se\u00f1or Arturo \u00c1lvarez&#8221; que vive en la vereda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0naranjal. que la aru\u00f1\u00f3 en la vagina con las u\u00f1as \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la mano que ella no permiti\u00f3 que la tumbara\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(Se destaca) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>54. Dado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la postulaci\u00f3n ignor\u00f3 la realidad procesal se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impone su inadmisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>55. Finalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Tribunal s\u00ed valor\u00f3 el testimonio de Wilmer Mahecha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rueda y argument\u00f3 cu\u00e1l era el peso probatorio de sus \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirmaciones. En efecto, \u00a0<\/p>\n<p>\u201cel \u00a0testimonio de Wilmer Mahecha, residente de la vereda, quien en \u00a0audiencia de juicio oral se mostr\u00f3 nervioso y exaltado a punto \u00a0que el director tuvo que llamarle la atenci\u00f3n para que se \u00a0calmara; aun as\u00ed exalt\u00f3 que el d\u00eda de marras \u00a0observ\u00f3 que Mar\u00eda Eugenia V\u00e1squez ven\u00eda \u00a0subiendo y &#8220;le iba a meter el caballo por encima&#8221; al aqu\u00ed \u00a0procesado, por lo que aqu\u00e9l hizo la yegua hacia un lado, \u00a0mientras ella continu\u00f3 &#8220;ri\u00e9ndose&#8221;. No \u00a0obstante, la narrativa del deponente que adem\u00e1s de ser \u00a0enredada, resulta bastante conveniente y sospechosa, llama la \u00a0atenci\u00f3n en punto a que estuviera ubicado en el sector en ese \u00a0preciso momento, y en una posici\u00f3n que facilitaba la vista de \u00a0\u00e9l pero no la de los involucrados; tampoco brind\u00f3 una \u00a0explicaci\u00f3n \u00f3ptima del por qu\u00e9 recordaba con \u00a0tanta exactitud el d\u00eda y la hora de los hechos, as\u00ed \u00a0como la ropa utilizada por la v\u00edctima, pero no recordara el \u00a0color de la yegua o sus propias prendas de vestir\u2026. la \u00a0narraci\u00f3n del testigo de descargo no explica los hallazgos \u00a0encontrados en el cuerpo de la v\u00edctima y los cambios \u00a0comportamentales que ha sufrido con posterioridad del suceso, lo que \u00a0si est\u00e1 satisfecho con la teor\u00eda del caso de la \u00a0Fiscal\u00eda y los medios de convicci\u00f3n utilizados para tal \u00a0efecto\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>56. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conformidad con lo expuesto, contrastado con lo vertido en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda presentada, es claro que lejos de un cargo casacional, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0libelista present\u00f3 una discrepancia con lo decidido y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconoci\u00f3 que las sentencias judiciales llegan a esta sede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0revestidas de presunci\u00f3n de legalidad y acierto, sin que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oposici\u00f3n o criterio de parte sean suficientes e id\u00f3neas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para derruirlas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>57. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consecuencia, atendidas las razones antes expresadas, la Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inadmitir\u00e1 la demanda objeto de examen. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>58. Como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Sala tampoco advierte de forma manifiesta la necesidad de cumplir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con alguno de los fines de la casaci\u00f3n se\u00f1alados en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 180 de la Ley 906 de 2004, ning\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pronunciamiento oficioso har\u00e1 contra la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dictada por el Tribunal, pues no se observa que con ocasi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del fallo impugnado o dentro de la actuaci\u00f3n se hayan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vulnerado derechos o garant\u00edas de partes o intervinientes. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>59. Contra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta determinaci\u00f3n no proceden recursos ordinarios; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00fanicamente, el mecanismo de insistencia, de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conformidad con lo previsto en el art\u00edculo 184 de la Ley 906 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 2004, en los t\u00e9rminos explicados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la Corte, a partir del fallo CSJ SP, 12 sep. 2005, rad. 24322 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que han sido reiterados en CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AP800-2022, Rad. 56595, CSJ AP856-2022, Rad. 61012, CSJ AP922-2022, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rad. 54103, entre otros. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>60. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO ADMITIR \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor de \u00a0CARLOS \u00a0ARTURO \u00c1LVAREZ BENITO, \u00a0contra la sentencia proferida el 21 de abril de 2022, por la Sala \u00a0Penal del Tribunal Superior de Cundinamarca. \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta determinaci\u00f3n no proceden recursos ordinarios; \u00a0\u00fanicamente, el mecanismo de insistencia, acorde \u00a0con lo indicado en precedencia. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0comun\u00edquese y c\u00famplase,\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>PRESIDENTE \u00a0<\/p>\n<p>MYRIAM \u00a0\u00c1VILA ROLD\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>GERARDO BARBOSA \u00a0CASTILLO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO LE\u00d3N \u00a0BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0<\/p>\n<p>GERSON CHAVERRA \u00a0CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>JORGE HERN\u00c1N \u00a0D\u00cdAZ SOTO \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ANTONIO \u00a0HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>HUGO QUINTERO \u00a0BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS ROBERTO \u00a0SOL\u00d3RZANO GARAVITO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA NOVA \u00a0GARC\u00cdA\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Modificado por la Ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01236 de 2008. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ley 906 de 2004, art\u00edculo 180. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 CUI 25513610801420178026801 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 FERNANDO \u00a0LE\u00d3N BOLA\u00d1OS PALACIOS\u00a0 \u00a0 Magistrado \u00a0ponente\u00a0 \u00a0 AP1493-2024 \u00a0 CUI \u00a025513610801420178026801 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a061.977 \u00a0 Aprobado acta \u00a0n\u00famero No. 062 \u00a0 Santa Rosa de \u00a0Viterbo, quince (15) de marzo de dos mil veinticuatro (2024). \u00a0 ASUNTO \u00a0 Se pronuncia la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[75],"tags":[],"class_list":["post-76597","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-marzo-2024"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76597","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76597"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76597\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76597"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76597"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76597"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}