{"id":76567,"date":"2024-04-24T20:20:46","date_gmt":"2024-04-24T20:20:46","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2024\/04\/24\/ap1360-202461014\/"},"modified":"2024-04-24T20:20:46","modified_gmt":"2024-04-24T20:20:46","slug":"ap1360-202461014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2024\/04\/24\/ap1360-202461014\/","title":{"rendered":"AP1360-2024(61014)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MYRIAM \u00c1VILA \u00a0ROLD\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP1360-2024 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n\u00b0 61014 \u00a0<\/p>\n<p>CUI: \u00a011001600001620160000301 \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta \u00a0n\u00ba 062 \u00a0<\/p>\n<p>Santa Rosa de \u00a0Viterbo (Boyac\u00e1), quince (15) de marzo de dos mil veinticuatro \u00a0(2024). \u00a0<\/p>\n<p>I. OBJETO DE LA \u00a0DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Examina \u00a0la Corte las bases jur\u00eddicas y l\u00f3gicas de la demanda de \u00a0casaci\u00f3n presentada por el defensor de Jhon \u00a0Kenny Uma\u00f1a, \u00a0contra la sentencia de segunda instancia dictada el 25 de octubre de \u00a02021 por la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, que \u00a0confirm\u00f3 la proferida el 25 de junio del mismo a\u00f1o por \u00a0el Juzgado 16 Penal Municipal con funci\u00f3n de conocimiento de \u00a0la misma ciudad, mediante la cual conden\u00f3 al nombrado por el \u00a0delito de lesiones personales dolosas, a t\u00edtulo de autor. \u00a0<\/p>\n<p>II.HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Fueron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sintetizados por el Tribunal en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abSe \u00a0acus\u00f3 a JHON KENNY UMA\u00d1A por hechos ocurridos el 31 de \u00a0diciembre de 2015, aproximadamente a las 14:30 horas de la tarde, en \u00a0el barrio Compartir de Bogot\u00e1, cuando lleg\u00f3 a la casa \u00a0de Olinda Rubio Bonilla, vecina del sector a quien le propin\u00f3 \u00a0un golpe en la cara, produci\u00e9ndole una lesi\u00f3n que \u00a0amerit\u00f3 incapacidad m\u00e9dico legal de 20 d\u00edas con \u00a0secuelas de deformidad en el rostro de car\u00e1cter permanente\u00bb1. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a024 de julio de 2018 en el marco del procedimiento especial \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abreviado, la Fiscal 110 Local le corri\u00f3 traslado del escrito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de acusaci\u00f3n a Jhon \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Kenny Uma\u00f1a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en donde le comunic\u00f3 que ser\u00eda llamado a juicio por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delito de lesiones personales, a t\u00edtulo de autor (art\u00edculos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0111,112 inc.1\u00ba, 113 inc. 2\u00ba e inc. final del C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Penal), cargo que no acept\u00f32. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. Radicado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el escrito de acusaci\u00f3n junto con la respectiva acta del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0traslado efectuado al procesado, el conocimiento de la actuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se asign\u00f3 por reparto al Juzgado 16 Penal Municipal de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, autoridad ante la cual se llev\u00f3 a cabo la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0audiencia concentrada el 7 de febrero de 20193. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio oral se cumpli\u00f3 en sesiones del 13 de febrero de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a020204, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a07 de abril5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y 26 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y 16 de junio de 20217. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al final, se anunci\u00f3 el sentido del fallo condenatorio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Jhon Kenny Uma\u00f1a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el delito acusado y se corri\u00f3 el traslado del que trata \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el art\u00edculo 447 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. Posteriormente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el 25 de junio de 2021 se conden\u00f3 a Jhon \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Kenny Uma\u00f1a, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como autor del delito de lesiones personales dolosas, a las penas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0principales de 32 meses de prisi\u00f3n y 34.66 s.m.l.m.v. de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0multa y a la accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por el mismo lapso de la pena \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0privativa de libertad. Se le concedi\u00f3 al mencionado la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n de la pena por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el t\u00e9rmino de dos a\u00f1os, previo el pago de cauci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por un s.m.l.m.v. y la suscripci\u00f3n de diligencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0compromiso8. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. Esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n, apelada por la defensa de Jhon \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Kenny Uma\u00f1a, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue confirmada por la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el 25 de octubre de 20219. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. Una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0nueva defensora designada por el procesado interpuso oportunamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y present\u00f3, en tiempo, la demanda respectiva11. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>II. LA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. Previa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0identificaci\u00f3n de las partes e intervinientes, la censora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reproduce la cuesti\u00f3n f\u00e1ctica y procesal como fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concebida por el Tribunal, y postula dos cargos. \u00a0<\/p>\n<p>4.1. Primero \u00a0<\/p>\n<p>9. Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0amparo del numeral primero del art\u00edculo 181 de la Ley 906 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02004, acusa la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, proveniente de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 7\u00ba de la Ley 599 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 2000, concretamente respecto a la prohibici\u00f3n de invertir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la carga probatoria para acreditar la responsabilidad del acusado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>10. Destaca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que, no pretende cuestionar el an\u00e1lisis probatorio y f\u00e1ctico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que realizaron los falladores de segunda instancia, pues el error \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que se invoca es que ignoraron completamente la existencia de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0norma en comento, ya que le exigieron a la defensa de Jhon \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Kenny Uma\u00f1a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aportar los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonios de la hija y el \u00abesposo\u00bb de la afectada, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quienes presenciaron el hecho seg\u00fan lo indic\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00edctima, en tanto que tales medios probatorios eran id\u00f3neos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para constatar la falta del grado de certeza exigido para emitir una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia condenatoria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>11. Afirma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que, en todo caso, lo argumentado en la alzada era precisamente que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el ente acusador deb\u00eda allegarlos para acreditar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0responsabilidad penal del enjuiciado, de tal manera que cumpliera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con la carga de la prueba correspondiente, por lo que, al no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hacerlo, deb\u00eda, entonces, proferirse sentencia distinta a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condenatoria emitida. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>12. Asevera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la sentencia proferida en contra de su representado \u00abno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cumple el est\u00e1ndar probatorio exigido por la norma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mencionada, ya que no se acredita a trav\u00e9s de ella, m\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0all\u00e1 de duda razonable, la responsabilidad penal del acusado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la comisi\u00f3n de los hechos\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por lo que debe darse aplicaci\u00f3n a la presunci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inocencia enunciada en el art\u00edculo 7\u00ba del C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Procedimiento Penal llamado a regular el caso. \u00a0<\/p>\n<p>4.2. Segundo \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>13. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la senda de la causal tercera, reprueba la sentencia de segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia por incurrir en violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustancial por error de hecho en el sentido de falso juicio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0identidad por \u00abtergiversaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y distorsi\u00f3n\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respecto de los testimonios de OLINDA RUBIO BONILLA, del doctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE ALFONSO CASAS y de los testimonios de descargo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entrada, se\u00f1al\u00f3 que el error consisti\u00f3 en que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no se tuvo en cuenta el \u00abverdadero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valor probatorio de ciertas pruebas, a costa de asignarle un valor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desproporcionado a otras, que en realidad fueron distorsionadas, y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de cuya interpretaci\u00f3n apropiada, no se puede desprender de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera alguna la consecuencia jur\u00eddica que le fue asignada en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su momento\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>15. Seguidamente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en relaci\u00f3n con la segunda de las pruebas enunciadas aduce \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que del informe pericial No. GCLF-DRB-09565C-2016 suscrito por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e9dico legista JORGE ALFONSO CASAS se desprende el hallazgo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de afectaciones f\u00edsicas de Olinda Rubio Bonilla (en las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0piezas dentales 31 y 42) que le ocasion\u00f3 una deformidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0f\u00edsica que afecta el rostro de car\u00e1cter permanente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las que fueron causadas por un mecanismo causal traum\u00e1tico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contundente, es decir, dicha prueba permiti\u00f3 establecer la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0existencia de las lesiones y la posible causa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>16. Pero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrario a ello, el Tribunal tergiversando el contenido de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prueba, argument\u00f3 que se encontraba probado el nexo causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entre las lesiones y la responsabilidad del procesado en su autor\u00eda, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con lo que se le asign\u00f3 al informe pericial \u00abuna \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conducencia que el ordenamiento jur\u00eddico en ning\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0momento le confiere a dicho tipo de medio probatorio.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>17. Adicionalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0refiere que la conclusi\u00f3n de los falladores de segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia no es acertada, puesto que la defensa aport\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declaraciones congruentes para acreditar la hip\u00f3tesis de que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Jhon \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Kenny Uma\u00f1a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no afect\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en su integridad f\u00edsica a la presunta v\u00edctima, por lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la condena no se puede edificar en el an\u00e1lisis conjunto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la prueba pericial y la versi\u00f3n \u00fanica de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agredida, la que, por dem\u00e1s, presenta vac\u00edos y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradicciones; insistiendo, entonces, en que no es dable \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0establecer que el acusado fue el causante de las lesiones halladas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en Olinda Rubio Bonilla, por lo que el an\u00e1lisis del dictamen \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pericial debi\u00f3 realizarse con \u00abtodos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y cada uno\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los testimonios de descargo (el procesado, su hija y su esposa), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quienes aseguraron que nunca se dio la agresi\u00f3n y que, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0todo caso, si Rubio Bonilla se lesion\u00f3 el 31 de diciembre de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02015, no fue producto del altercado que se present\u00f3 aqu\u00e9l \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0d\u00eda entre ella y el hijo de su vecina.<\/p>\n<p>18. Frente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a las declaraciones de Jhon \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Kenny Uma\u00f1a, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DEYANIRA D\u00cdAZ y ODALIS DAYANA UMA\u00d1A, sostiene que los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tres fueron contestes en se\u00f1alar el origen del conflicto, las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0circunstancias de tiempo, modo y lugar en las que se presentaron los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sucesos y la reacci\u00f3n del acusado respecto de lo acontecido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el 31 de diciembre de 2015, lo que, sin dificultad, genera una duda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0razonable que exige la aplicaci\u00f3n del principio de in \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dubio pro reo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>19. Luego \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de referir apartes de la sentencia de segunda instancia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relacionados con lo dicho por los testigos, destaca que de tales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pruebas se desprende la existencia de un altercado entre la v\u00edctima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y la madre del encartado, a pesar de lo cual, el Tribunal concluy\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que teniendo en cuenta la presencia de Jhon \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Kenny Uma\u00f1a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el lugar de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los hechos se infer\u00eda el nexo causal con las lesiones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0producidas a Olinda Rubio Bonilla y, de contera, la responsabilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0penal del mencionado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>20. Afirma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que, adem\u00e1s, los juzgadores cercenaron las declaraciones de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las personas que concurrieron por la defensa, pues no tuvieron en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuenta que todos ellos aseguraron que el acusado no atent\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contra la integridad de la v\u00edctima, sino que el altercado que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tuvieron devino en unas afectaciones materiales a las viviendas de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ambos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>21. Insiste \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la recurrente en que, no se tuvo en cuenta que la Fiscal\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ten\u00eda la carga de llevar al juicio a quienes presenciaron lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sucedido y, por el contrario, el Tribunal \u00abno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asign\u00f3 el valor probatorio suficiente\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a los testimonios de descargo, y a partir de las pruebas aportadas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lleg\u00f3 a conclusiones que no concuerdan con las \u00a0reglas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0establecidas en el C\u00f3digo de Procedimiento Penal (sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0especificar a cu\u00e1les normas se refer\u00eda), lo que seg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dice, dio como resultado la inaplicaci\u00f3n del principio de in \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dubio pro reo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>22. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0punto de la trascendencia del error propuesto, se\u00f1ala que con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00e9ste debi\u00f3 emitirse un fallo absolutorio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>23. Reclama \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casar la sentencia demandada y absolver a su procurado, como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0producto de la aplicaci\u00f3n de la norma sustancial llamada a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0regular el caso y \u00abuna \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correcta valoraci\u00f3n de los elementos probatorios\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>III.CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>24. Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenor de lo dispuesto en el art\u00edculo 180 del Estatuto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Adjetivo de 2004, el recurso extraordinario de casaci\u00f3n tiene \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como finalidad \u00abla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efectividad del derecho material, el respeto de las garant\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los intervinientes, la reparaci\u00f3n de los agravios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inferidos a estos, y la unificaci\u00f3n de la jurisprudencia\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>25. Con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tal prop\u00f3sito, el inciso 2\u00ba del canon 184 ejusdem \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fij\u00f3 las reglas m\u00ednimas de admisi\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estableciendo que no se seleccionar\u00e1 el escrito en el que i) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el censor carezca de inter\u00e9s jur\u00eddico, ii) no se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0invoque la causal conforme a la cual se edifica el reproche de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contempladas en el art\u00edculo 181 ibidem, iii) omita \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desarrollar los cargos correspondientes o, iv) fundadamente se logre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0establecer que no se requiere de la sentencia para cumplir las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0finalidades previstas en el aludido precepto 180; lo anterior, salvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que alguno de esos prop\u00f3sitos permita superar los defectos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00e9cnicos y decidir de fondo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>26. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudencia tambi\u00e9n tiene decantado que el libelo debe ser \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00edntegro en su formulaci\u00f3n, suficiente en su desarrollo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y eficaz en la pretensi\u00f3n, de tal suerte que ha de soportarse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en los principios que rigen la impugnaci\u00f3n, en especial, los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de claridad, precisi\u00f3n, fundamentaci\u00f3n debida, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prioridad, no contradicci\u00f3n, correcci\u00f3n material, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cr\u00edtica vinculante y autonom\u00eda, sin que sea viable \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumentar a la manera de un alegato de instancia. La proposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los cargos exige escoger adecuadamente el motivo y el sentido de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la violaci\u00f3n y concretar el disenso en t\u00e9rminos de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>27. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0memorial examinado no satisface los requisitos m\u00ednimos que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0describe el mentado canon 184, porque no acredit\u00f3 la posible \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocurrencia de errores susceptibles de correcci\u00f3n mediante el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurso extraordinario, por lo que no puede ser seleccionado, como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pasa a verse. \u00a0<\/p>\n<p>5.1. Primero \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>28. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entrada, la Corte constata que la censura no satisface los m\u00ednimos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presupuestos de l\u00f3gica y debida argumentaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>29. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efecto, cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se intenta la postulaci\u00f3n del reproche por la ruta de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, el recurrente debe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hacer completa abstracci\u00f3n de lo f\u00e1ctico y probatorio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y, en ese sentido, admitir los hechos y la apreciaci\u00f3n de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0medios de convicci\u00f3n fijados por los sentenciadores, de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera tal que le corresponde desarrollar la cr\u00edtica a partir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de un ejercicio estrictamente jur\u00eddico, en el que establezca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la vulneraci\u00f3n del precepto normativo en el caso concreto, a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trav\u00e9s de cualquiera de las tres modalidades de error: falta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de aplicaci\u00f3n, aplicaci\u00f3n indebida o interpretaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0err\u00f3nea y seguidamente, demuestre la trascendencia del yerro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el sentido de la decisi\u00f3n impugnada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>30. Mientras \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la falta de aplicaci\u00f3n opera cuando el juzgador deja de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0emplear el precepto que regula el asunto, la aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indebida, deviene de la errada elecci\u00f3n por el fallador de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una disposici\u00f3n que no se ajusta al caso, con la consecuente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inaplicaci\u00f3n de la norma que recoge de forma correcta el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0supuesto f\u00e1ctico. La interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cambio, parte de la acertada selecci\u00f3n de la disposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aplicable, pero conlleva un entendimiento equivocado de la misma, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que le hace producir efectos jur\u00eddicos que no emanan de su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contenido. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>31. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el caso de la especie, si bien la libelista acert\u00f3 en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0selecci\u00f3n de la ruta de ataque para postular la supuesta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falta de aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del art\u00edculo 7\u00b0 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por parte de las instancias, no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0as\u00ed en una fundamentaci\u00f3n que persuada a la Corte de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0admitir la censura, en la medida en que acudir a la violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0directa para discutir la inaplicaci\u00f3n del principio de in \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dubio pro reo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0requiere acreditar que las instancias declararon la existencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una duda probatoria pero finalmente no la reconocieron en las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencias, lo que no ocurri\u00f3 en el presente asunto pues la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurrente, no solo limit\u00f3 su empe\u00f1o a repudiar que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal invirti\u00f3 la carga de la prueba al reprochar a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensa por no solicitar la pr\u00e1ctica de los testimonios que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pudieren desacreditar la tesis de la Fiscal\u00eda, sino que, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suma, el desarrollo argumentativo del cargo se contrae a una cr\u00edtica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la suficiencia probatoria para emitir condena. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>32. As\u00ed, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por ejemplo, de manera insistente plantea la demanda en el primer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo que la v\u00edctima adujo en el juicio que tanto su hija \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como un vecino de nombre \u201cH\u00e9ctor\u201d presenciaron la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agresi\u00f3n y la auxiliaron, pero dichas personas no acudieron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al proceso a corroborar lo sostenido por la v\u00edctima y, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consecuencia, el Tribunal no pod\u00eda concluir, como lo hizo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el ente acusador cumpli\u00f3 con la carga probatoria para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0soportar la pretensi\u00f3n condenatoria en contra de Jhon \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Kenny Uma\u00f1a. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Discusi\u00f3n que eminentemente resulta en el plano probatorio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la actuaci\u00f3n y que contraviene lo que por la v\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudencial ha decantado esta Sala respecto a la postulaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la censura por violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0donde como qued\u00f3 dicho, el recurrente ha de aceptar los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hechos y valoraciones probatorias realizadas por los falladores. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>33. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estas condiciones, no es viable admitir la censura. \u00a0<\/p>\n<p>5.2. Segundo \u00a0<\/p>\n<p>34. Recu\u00e9rdese \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que, en el segundo cargo, la recurrente propone la violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indirecta de la ley por la configuraci\u00f3n de un falso juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de identidad por tergiversaci\u00f3n y cercenamiento, en tanto que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Tribunal confiri\u00f3 un valor probatorio desmedido a las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pruebas de cargo, espec\u00edficamente al dictamen m\u00e9dico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legal y a los testimonios de la v\u00edctima y a los de descargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en torno al origen de la disputa, toda vez que el primero solamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estableci\u00f3 las lesiones causadas pero no el nexo causal entre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00e9stas y la conducta del acusado y los \u00faltimos porque, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a partir de ellos, se infiri\u00f3 erradamente que la presencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del acusado en el lugar de los hechos determina sus responsabilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0penal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>35. Frente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al falso juicio de identidad como error de hecho, es indispensable \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recordar que, siendo un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defecto de naturaleza eminentemente objetiva, su proposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exige acreditar que el sentido literal de un medio de prueba fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cambiado para ponerlo a decir lo que no revela. Ello puede ocurrir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por tergiversaci\u00f3n, si se var\u00eda su contenido material; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por adici\u00f3n, cuando se agregan aspectos o resultados f\u00e1cticos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no comprendidos por el elemento de convicci\u00f3n; o por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cercenamiento, si se suprimen hechos fundamentales del instrumento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatorio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>36. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0postulaci\u00f3n de este tipo de defecto, exige del casacionista \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0identificar la prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre la que recae, revelar en t\u00e9rminos exactos tanto lo que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dimana de ella, de acuerdo con su estricto contenido material, como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la comprensi\u00f3n objetiva del sentenciador plasmada en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n, y concretar el tipo de desfiguraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(adici\u00f3n, supresi\u00f3n o tergiversaci\u00f3n) en que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0haya incurrido el fallador, para lo cual es necesario efectuar un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cotejo entre los dos textos y rematar ense\u00f1ando la incidencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del defecto en la decisi\u00f3n final. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>37. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sometimiento a tales exigencias es indispensable, por cuanto se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trata de una anomal\u00eda, se insiste, de car\u00e1cter \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estrictamente objetivo, que para su comprobaci\u00f3n requiere la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constataci\u00f3n de la alteraci\u00f3n del medio de prueba por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte del fallador, la cual, por ende, excluye cualquier reparo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00edndole deductivo del juzgador que, de existir, debe ser \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0postulado por la senda del error de hecho por falso raciocinio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>38. Ninguna \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de las previsiones reci\u00e9n referenciadas fue acatada en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda, pues de modo alguno se cumpli\u00f3 con la metodolog\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que propugna por un cotejo entre los apartes segmentados y los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0razonamientos del Tribunal, comoquiera que la libelista en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desarrollo de este segundo cargo se queda en la mera menci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de aquellos testigos supuestamente tergiversados o cercenados y una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0breve referencia de lo dicho en las audiencias de juicio oral, sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0identificar con exactitud cu\u00e1les fueron las partes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0distorsionadas o suprimidas, por lo que limita su argumentaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a referir en forma insistente que, de haberse realizado una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valoraci\u00f3n distinta, la conclusi\u00f3n ser\u00eda una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia absolutoria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>39. As\u00ed, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la argumentaci\u00f3n de este cargo resulta imprecisa, pues si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien refiri\u00f3 que la falencia reca\u00eda en primer lugar en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el informe pericial No. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GCLF-DRB-09565C-2016, suscrito por el m\u00e9dico legista JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ALFONSO CASAS, centr\u00f3 su discusi\u00f3n en que, con dicho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0documento, se acredit\u00f3 la existencia de las lesiones en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00edctima, pero no la relaci\u00f3n de \u00e9stas con el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado como su causante, arguyendo, entonces, que lo concluido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el Tribunal no es acertado, pues el dictamen tuvo que haberse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valorado en conjunto con las dem\u00e1s pruebas aportadas y no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00fanicamente con lo manifestado por Olinda Rubio Bonilla; lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que quiere decir, que la cr\u00edtica que se postula frente a esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prueba es de la apreciaci\u00f3n otorgada por la segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia, por lo que debi\u00f3 entonces ser promovida por la v\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del falso raciocinio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>40. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mismo hilo conductor plante\u00f3 la recurrente respecto al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonio de la v\u00edctima, del que afirm\u00f3 presentaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vac\u00edos y contradicciones que imped\u00edan que la sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se edificara \u00fanicamente en tales declaraciones. Sin embargo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a pesar de haberla enunciado como uno de los medios tergiversados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el Tribunal, ni siquiera expuso qu\u00e9 fue lo dicho por ella \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al testificar en el juicio y qu\u00e9 expres\u00f3 el fallador \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para modificarlo, en tanto, nuevamente lo que aduce es que, en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0an\u00e1lisis de los testimonios, se le otorg\u00f3 un mayor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valor suasorio a lo manifestado por Olinda Rubio Bonilla que a los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonios de la defensa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>41. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0similar sentido, desarroll\u00f3 la propuesta de censura la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante sobre los testimonios del procesado, de su esposa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Deyanira D\u00edaz y de su hija Odalis Dayana Uma\u00f1a, pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tan solo acot\u00f3 lo expresado sobre ellos en la sentencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segunda instancia sin identificar previamente las expresiones de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aspectos sustanciales que fueron tergiversadas y de qu\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera el Tribunal puso a la prueba a decir lo que no expresaba. M\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien, de lo dicho en la demanda se entiende, que la referencia que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0all\u00ed realiz\u00f3 la segunda instancia sobre los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonios es correcta y que de lo que difiere la defensora es de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las conclusiones plasmadas en la sentencia a partir de lo depuesto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por tales personas respecto a la presencia del procesado el d\u00eda, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a la hora y en el lugar de los hechos en los que la v\u00edctima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue lesionada, con lo cual se reforz\u00f3 la responsabilidad del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado en la comisi\u00f3n de la conducta. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>42. As\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las cosas, pareciera, entonces, que el motivo real de reparo es que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el ejercicio de valoraci\u00f3n probatoria realizado por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal a las pruebas incorporadas en el juicio fue equivocado, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proposici\u00f3n que a la postre se corresponde, con el error de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hecho derivado del falso raciocinio, cuya argumentaci\u00f3n y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demostraci\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 de la simple \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0confrontaci\u00f3n de un criterio personal sobre c\u00f3mo debi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valorarse la prueba y requiere, en consecuencia, la precisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acerca de por qu\u00e9 raz\u00f3n lo expuesto en las sentencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconoce la sana cr\u00edtica, las m\u00e1ximas de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0experiencia, los principios de la l\u00f3gica o las leyes de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ciencia, lo que en este asunto ni siquiera mencion\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>43. Adicionalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la demanda no se evidencia un an\u00e1lisis concreto respecto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la trascendencia sustancial de lo tergiversado o cercenado por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los jueces de instancia, ni de su incidencia para que se produjera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una sentencia distinta favorable a los intereses del procesado. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tampoco se mostr\u00f3 una relaci\u00f3n con los otros medios de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prueba, lo que igualmente es indispensable al invocar este cargo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues quien demanda debe demostrar que, al valorarse la prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afectada por la adici\u00f3n, el cercenamiento o la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tergiversaci\u00f3n, sin dicho error, y en conjunto con las dem\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pruebas practicadas, se llegar\u00eda a una decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diferente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>44. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conclusi\u00f3n, el segundo cargo debe inadmitirse por cuanto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falta a los principios de cr\u00edtica vinculante y de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendencia, aunado a que no cumple con la carga argumentativa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adecuada y suficiente para conducir a la invalidaci\u00f3n de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad de las sentencias que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se pretenden discutir. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>45. Con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamento en las anteriores consideraciones, la Sala concluye \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entonces que no se encuentran cumplidos los requisitos para asumir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el conocimiento de fondo del presente asunto. Por este motivo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0INADMITIR\u00c1 la demanda objeto de an\u00e1lisis, dado que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tampoco se han encontrado causales de nulidad diferentes a las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alegadas, ni flagrantes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violaciones de derechos fundamentales que justifiquen la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0intervenci\u00f3n oficiosa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>46. Finalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se advierte que contra la presente decisi\u00f3n procede el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mecanismo de insistencia de conformidad con lo establecido en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 184 C.P.P. y con las reglas que ha definido la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala12. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la \u00a0Corte Suprema de Justicia, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0INADMITIR \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor \u00a0de Jhon \u00a0Kenny Uma\u00f1a, \u00a0conforme con las motivaciones plasmadas en el cuerpo de este \u00a0prove\u00eddo. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0ADVERTIR \u00a0que, de conformidad con lo dispuesto en el art. 184 inc. 2\u00ba del \u00a0C.P.P., contra la presente decisi\u00f3n procede el mecanismo de \u00a0insistencia, con atenci\u00f3n de las reglas definidas \u00a0jurisprudencialmente por la Sala. \u00a0<\/p>\n<p>Tercero: En \u00a0consecuencia, una vez se agote el tr\u00e1mite de insistencia, \u00a0devu\u00e9lvase la actuaci\u00f3n al Tribunal de origen. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y C\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0<\/p>\n<p>MYRIAM \u00a0\u00c1VILA ROLD\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>GERARDO \u00a0BARBOSA CASTILLO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0LE\u00d3N BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0<\/p>\n<p>GERSON \u00a0CHAVERRA CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0HERN\u00c1N D\u00cdAZ SOTO \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0ROBERTO SOL\u00d3RZANO GARAVITO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA \u00a0YOLANDA NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0folio 3 del archivo digital \u201c016-2016-00003-01 JHON KENNY \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0UMA\u00d1A\u201d, carpeta de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. Folios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0103-110 del archivo digital \u201c0005 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a061014CuadernoPrimeraInstancia\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0folios 74-76 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0folio 59 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0folio 51 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0folio 46 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0folio 44 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0folios 29-43 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0folios 3-25 del archivo digital \u201c016-2016-00003-01 JHON KENNY \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0UMA\u00d1A\u201d, carpeta de segunda instancia. La lectura del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo se llev\u00f3 a cabo el 28 de octubre de 2021. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0folios 31-39 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Archivo \u201cpantallazo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda de casaci\u00f3n\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u201cDEMANDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE CASACI\u00d3N JHON KENNY UMA\u00d1A\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la carpeta digital de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr., CSJ AP, 12 dic. 2005, rad. 24.322; CSJ AP, 5 sep. 2012, rad. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a036578; CSJ AP, 27 feb. 2013, rad. 37.948, entre otros. \u00a0<\/p>\n<p>Calle \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a012 No. 7 \u2013 65 Palacio de Justicia &#8211; Bogot\u00e1, Colombia. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>PBX: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(571) 562 20 00 Exts.1126 -1142 &#8211; 1143 &#8211; 1144 &#8211; 1145 Fax: 1125 &#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01428 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cortesuprema.gov.co      \">www.cortesuprema.gov.co      <\/a><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 MYRIAM \u00c1VILA \u00a0ROLD\u00c1N \u00a0 Magistrada \u00a0ponente \u00a0 AP1360-2024 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n\u00b0 61014 \u00a0 CUI: \u00a011001600001620160000301 \u00a0 Aprobado acta \u00a0n\u00ba 062 \u00a0 Santa Rosa de \u00a0Viterbo (Boyac\u00e1), quince (15) de marzo de dos mil veinticuatro \u00a0(2024). \u00a0 I. OBJETO DE LA \u00a0DECISI\u00d3N \u00a0 Examina \u00a0la Corte las bases jur\u00eddicas y l\u00f3gicas de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[75],"tags":[],"class_list":["post-76567","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-marzo-2024"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76567","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76567"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76567\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76567"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76567"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76567"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}