{"id":7606,"date":"2023-09-08T17:01:18","date_gmt":"2023-09-08T17:01:18","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2045226-11-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:01:18","modified_gmt":"2023-09-08T17:01:18","slug":"2045226-11-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/2045226-11-03\/","title":{"rendered":"20452(26-11-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20452 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 128 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., veintis\u00e9is (26) de noviembre \u00a0de dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0la defensora de CARLOS EDGAR S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ, contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a029 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 2002, mediante el cual el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0confirm\u00f3 \u00edntegramente la sentencia de primera instancia dictada el 30 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02000 \u00a0por \u00a0el Juzgado Cincuenta y Tres Penal del Circuito de la \u00a0misma \u00a0ciudad, \u00a0condenando \u00a0a \u00a0dicho \u00a0se\u00f1or \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0falsedad en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0y \u00a0fraude \u00a0procesal, a la pena principal de dos (2) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por igual lapso, a \u00a0indemnizar \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0causados con la conducta punible; y le concedi\u00f3 el \u00a0subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos \u00a0propone la defensora de CARLOS \u00a0EDGAR \u00a0S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ contra la sentencia del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0las \u00a0causales \u00a0primera y tercera de casaci\u00f3n contempladas en el \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de 2000), por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0indirecta \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ley \u00a0 \u00a0sustancial \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0nulidad, \u00a0respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO \u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0 que \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0errores \u00a0de hecho en la apreciaci\u00f3n probatoria, puesto que sin \u00a0raz\u00f3n \u00a0aparente \u00a0no \u00a0creyeron \u00a0en \u00a0la versi\u00f3n que el procesado S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ \u00a0sostuvo \u00a0desde \u00a0la \u00a0indagatoria, \u00a0donde \u00a0explic\u00f3 \u00a0el \u00a0negocio de la venta de un \u00a0veh\u00edculo \u00a0de \u00a0su \u00a0propiedad, \u00a0Chevrolet \u00a0Sprint, a trav\u00e9s del cual los cheques \u00a0llegaron \u00a0a \u00a0su \u00a0poder, porque se los entreg\u00f3 el se\u00f1or Pedro Cubillos, quien a \u00a0su vez los recibi\u00f3 del denunciante Edgar Mauricio Villalobos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que si\u00a0 alguien\u00a0 cometi\u00f3 \u00a0delitos, \u00a0es \u00a0el \u00a0denunciante Edgar Mauricio Villalobos, porque entreg\u00f3 los dos \u00a0cheuques \u00a0en \u00a0blanco \u00a0a Pedro Cubillos, para pagarle el precio de una mercanc\u00eda \u00a0(camisetas \u00a0 chinas); \u00a0 y, \u00a0 sin \u00a0 embargo, \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante \u00a0neg\u00f3 \u00a0ese \u00a0negocio \u00a0\u201cmitomanamente\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 reportar \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 mismos \u00a0 \u00a0 cheques \u00a0 \u00a0 como \u00a0extraviados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Protesta \u00a0porque en el fallo se haya puesto \u00a0en \u00a0duda \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0Pedro \u00a0Cubillos, persona que s\u00ed existe, como dice \u00a0demostrarlo \u00a0adjuntando \u00a0a \u00a0la \u00a0demanda \u00a0una \u00a0acta \u00a0de declaraci\u00f3n extraproceso \u00a0rendida \u00a0en \u00a0la \u00a0Notar\u00eda \u00a0Segunda del C\u00edrculo de Bogot\u00e1, por quien firma como \u00a0Pedro Mar\u00eda Cubillos P\u00e9rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De tal modo, concluye, se distorsionaron las \u00a0pruebas \u00a0recaudadas \u00a0y \u00a0se \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0implicado sin existir certeza sobre su \u00a0responsabilidad, \u00a0por lo cual solicita a la Corte casar la sentencia impugnada y \u00a0en su lugar absolver a CARLOS EDGAR S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio \u00a0del \u00a0libelista, el proceso es \u00a0nulo \u00a0en \u00a0su \u00a0totalidad, \u00a0porque \u00a0se conden\u00f3 a S\u00c1NCHEZ MU\u00d1OZ pese a que no se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0su responsabilidad en el grado de certeza; y en especial porque los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0no \u00a0creyeron \u00a0en la existencia de Pedro Cubillos, estando \u00a0equivocados, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0esa \u00a0persona \u00a0s\u00ed existi\u00f3 y los negocios a que se \u00a0refiere \u00a0el \u00a0implicado \u00a0tambi\u00e9n \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia, \u00a0como \u00a0el \u00a0libelista \u00a0lo \u00a0demuestra \u00a0 anexando \u00a0 la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0extra \u00a0proceso \u00a0referida \u00a0en \u00a0el \u00a0punto \u00a0anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a la Corte declarar la nulidad de \u00a0lo actuado desde la apertura de investigaci\u00f3n, inclusive. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Se \u00a0estima \u00a0pertinente \u00a0recordar que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 profiri\u00f3 el fallo de segunda instancia el 29 de \u00a0julio \u00a0de 2002, en vigencia del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000; \u00a0es \u00a0decir \u00a0que la presentaci\u00f3n de la demanda, los traslados y los requisitos de \u00a0procedibilidad \u00a0ten\u00edan \u00a0que \u00a0sujetarse \u00a0por entero a las disposiciones de dicha \u00a0normatividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0De conformidad con el art\u00edculo 205 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Ley 600 de 2000, la casaci\u00f3n procede contra \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0\u201cen los procesos \u00a0que \u00a0se \u00a0hubieren \u00a0adelantado por delitos que tengan se\u00f1alada pena privativa de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0cuyo m\u00e1ximo exceda de ocho a\u00f1os, aun cuando la sanci\u00f3n impuesta \u00a0haya sido una medida de seguridad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como en el presente asunto, el se\u00f1or CARLOS \u00a0EDGAR \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0fue \u00a0condenado por los delitos de falsedad en documento \u00a0privado \u00a0y \u00a0fraude \u00a0procesal, \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0tiene \u00a0se\u00f1alada \u00a0en la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0vigente \u00a0pena \u00a0cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0exceda de ocho a\u00f1os de prisi\u00f3n, se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada por su defensora carece del \u00a0requisito \u00a0de \u00a0procedibilidad \u00a0referido \u00a0al \u00a0quantum \u00a0de \u00a0pena \u00a0exigido \u00a0por \u00a0el \u00a0mencionado art\u00edculo 205. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0documento \u00a0 \u00a0privado, \u00a0tipificado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0211 del C\u00f3digo Penal anterior, se sancionaba con \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0de 6 a\u00f1os de prisi\u00f3n; en el art\u00edculo 286 del r\u00e9gimen vigente, \u00a0con un tope de 8 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 delito \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 fraude \u00a0 procesal, \u00a0art\u00edculo \u00a0182 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0derogado, ten\u00eda una pena m\u00e1xima de 5 a\u00f1os; el mismo il\u00edcito, \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 453 del nuevo estatuto punitivo se reprime con prisi\u00f3n m\u00e1xima \u00a0de 8 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Por tanto, era necesario que la libelista \u00a0acudiera \u00a0a la casaci\u00f3n excepcional prevista en el inciso 3\u00b0 del art\u00edculo 205 \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0 (Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0expresando \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de su admisi\u00f3n para el desarrollo de la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0los derechos constitucionales que hubieren \u00a0sido \u00a0transgredidos \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite ordinario del proceso, \u00fanicos motivos por \u00a0los \u00a0cuales \u00a0puede \u00a0ser \u00a0admitida, \u00a0correspondi\u00e9ndole \u00a0decidir \u00a0a \u00a0la Corte, en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0discrecionalidad \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0le \u00a0otorga, \u00a0si \u00a0la \u00a0admite o \u00a0rechaza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0trata \u00a0de \u00a0dar \u00a0a conocer a la Sala las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0el \u00a0demandante \u00a0piensa \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0debe ser admitido, motivos que no siempre pueden confundirse con el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0concretos \u00a0que se eleven por alguna de las causales \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, pues si as\u00ed fuere, no existir\u00eda ninguna \u00a0diferencia \u00a0 \u00a0 entre \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0discrecional \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n \u00a0corriente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0implica \u00a0que \u00a0el \u00a0estudio \u00a0acerca del \u00a0aspecto \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0efectuar\u00e1 \u00a0a posteriori, siempre y cuando \u00a0previamente \u00a0la \u00a0Corte \u00a0haya \u00a0arribado \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que es necesario \u00a0tramitar, \u00a0por \u00a0excepci\u00f3n, \u00a0el \u00a0recurso extraordinario en pro de las garant\u00edas \u00a0fundamentales o con miras a desarrollar la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0se \u00a0aboga por la efectividad de los \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0al \u00a0libelista \u00a0corresponde \u00a0identificar \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0objeto \u00a0del \u00a0quebranto denunciado, as\u00ed como la norma superior que la protege, y \u00a0vincular \u00a0su \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las actuaciones del respectivo proceso; esto es, \u00a0se\u00f1alar \u00a0 en \u00a0 forma \u00a0 espec\u00edfica \u00a0 en \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 consisti\u00f3 \u00a0 la \u00a0 vulneraci\u00f3n \u00a0alegada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0relativo \u00a0 \u00a0al \u00a0 desarrollo \u00a0jurisprudencial, \u00a0se \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0que \u00a0es \u00a0deber del impugnante indicar si lo \u00a0pretendido \u00a0es \u00a0fijar \u00a0el \u00a0alcance \u00a0interpretativo \u00a0de alguna disposici\u00f3n, o la \u00a0unificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0posiciones \u00a0dis\u00edmiles de la Corte, o el pronunciamiento sobre \u00a0un \u00a0punto \u00a0concreto \u00a0que \u00a0jurisprudencialmente \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0desarrollado, o la \u00a0actualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0al tenor de las nuevas realidades f\u00e1cticas y \u00a0jur\u00eddicas; \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0resaltar \u00a0la \u00a0incidencia favorable de la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0doctrinaria frente al caso y la ayuda que prestar\u00eda a la actividad \u00a0judicial, \u00a0 por \u00a0 trazar \u00a0 derroteros \u00a0 de \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0criterio \u00a0de \u00a0autoridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como ninguno de esos aspectos fue abordado, \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0presentada cual si se tratara de casaci\u00f3n com\u00fan, es improcedente \u00a0y \u00a0por ello ser\u00e1 inadmitida, disponiendo consecuentemente la devoluci\u00f3n de las \u00a0diligencias al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0No \u00a0sobra recordar que este tema ya fue \u00a0dilucidado \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0y en diversas oportunidades se ha acogido el criterio \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0la \u00a0posibilidad de recurrir en casaci\u00f3n una sentencia se rige \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0que \u00a0est\u00e9 vigente cuando ella es proferida, que es la oportunidad \u00a0donde \u00a0surge \u00a0el \u00a0derecho \u00a0para \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0procesal que resulte afectado en su \u00a0inter\u00e9s. \u00a0As\u00ed \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0en \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a01\u00ba \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de 2001, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a017946, \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0Magistrado Fernando Arboleda Ripoll, se \u00a0dijo lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cInterpuesta la casaci\u00f3n y presentada la \u00a0demanda \u00a0bajo \u00a0el \u00a0imperio \u00a0de \u00a0la ley 553 de 2000, y cuando a\u00fan no hab\u00eda sido \u00a0proferido \u00a0el fallo de constitucionalidad que separ\u00f3 del ordenamiento jur\u00eddico \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a06\u00ba \u00a0y \u00a018 \u00a0transitorio \u00a0de \u00a0la \u00a0citada \u00a0ley, \u00a0entre \u00a0otros, en \u00a0observancia \u00a0del \u00a0principio \u00a0tempus \u00a0regit \u00a0actum seg\u00fan el cual las actuaciones \u00a0procesales \u00a0cumplidas \u00a0en vigencia de la ley que las rigi\u00f3 quedan consolidadas, \u00a0su \u00a0tr\u00e1mite \u00a0debe \u00a0surtirse \u00a0con \u00a0arreglo \u00a0a \u00a0\u00e9sta, \u00a0pues \u00a0ante la ausencia de \u00a0disposici\u00f3n \u00a0en \u00a0contrario, el principio general consagrado por el art\u00edculo 40 \u00a0de \u00a0 la \u00a0Ley \u00a0153 \u00a0de \u00a01887 \u00a0establece \u00a0que \u00a0\u201cLas \u00a0leyes \u00a0concernientes \u00a0a \u00a0la \u00a0sustanciaci\u00f3n \u00a0y \u00a0ritualidad \u00a0de \u00a0los \u00a0juicios \u00a0prevalecen sobre las anteriores \u00a0desde el momento en que deben empezar a regir\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe acuerdo con esta disposici\u00f3n se debe \u00a0concluir \u00a0que, \u00a0salvo \u00a0los \u00a0casos en que la favorabilidad resulte procedente, la \u00a0normatividad \u00a0aplicable a la casaci\u00f3n es la vigente para el momento en que, por \u00a0raz\u00f3n \u00a0del proferimiento del fallo de segunda instancia, se ejercita el derecho \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0cual \u00a0se vincula inescindiblemente a la naturaleza rogada \u00a0del \u00a0instrumento, \u00a0y, por ende, a la facultad dispositiva atribuida a las partes \u00a0de \u00a0perseguir el desquiciamiento del fallo de segunda instancia con ocasi\u00f3n del \u00a0agravio inferido, pero siempre dentro de un marco de oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEllo \u00a0si se toma en cuenta que el objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria \u00a0no \u00a0es \u00a0otro \u00a0distinto que la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0calificada \u00a0por \u00a0la \u00a0parte \u00a0como \u00a0lesiva \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0y, \u00a0consecuentemente, \u00a0de \u00a0sus \u00a0intereses \u00a0particulares, \u00a0siendo, por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u201cel \u00a0hecho\u201d \u00a0que \u00a0da \u00a0origen \u00a0a la decisi\u00f3n del juez de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en orden a que se restaure la vigencia del ordenamiento jur\u00eddico, y \u00a0se \u00a0 corrija \u00a0 el \u00a0 agravio \u00a0 inferido \u00a0 a \u00a0 la \u00a0parte \u00a0que \u00a0a \u00a0dicho \u00a0mecanismo \u00a0acude.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLo expuesto ha sido enfatizado de antiguo \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0(cfr. \u00a0auto \u00a0casaci\u00f3n, agosto 18\/94. M.P. Dr. SAAVEDRA \u00a0ROJAS. \u00a0Rad. \u00a09645), \u00a0y \u00a0reiterado por la propia Corte Constitucional (Sentencia \u00a0No. \u00a0 T-1625\/2000), \u00a0 tomando \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0 la \u00a0 facultad \u00a0 constitucional \u00a0de \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0legislativa \u00a0atribuida \u00a0al \u00a0\u00f3rgano legisferante para establecer \u00a0procedimientos, \u00a0se\u00f1alar las reglas referidas a los medios de impugnaci\u00f3n, las \u00a0clases \u00a0 de \u00a0 providencias \u00a0contra \u00a0las \u00a0cuales \u00a0proceden, \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0para \u00a0interponerlos, \u00a0la \u00a0forma \u00a0de \u00a0hacerlo, los motivos que pueden ser aducidos, los \u00a0efectos \u00a0en \u00a0que \u00a0deben \u00a0concederse, \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0para \u00a0su \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0funcionario competente para ello\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0En \u00a0ese \u00a0orden de ideas, no es factible \u00a0aplicar \u00a0por \u00a0favorabilidad \u00a0la norma que regulaba la procedencia del recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los hechos juzgados, es decir el \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991, como \u00a0fue \u00a0modificado \u00a0por la Ley 81 de 1993, que habilitaba el recurso extraordinario \u00a0para \u00a0 delitos \u00a0 sancionados \u00a0 con \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0que \u00a0excediera \u00a0de \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Las omisiones destacadas en precedencia \u00a0son \u00a0 suficientes \u00a0 para \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0en \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 cargos \u00a0 se \u00a0encuentra \u00a0una \u00a0referencia \u00a0coherente \u00a0y \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0a \u00a0cualquiera de los aspectos que eventualmente posibilitar\u00edan el \u00a0recurso extraordinario por la v\u00eda excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0realidad, el libelo cuyo aspecto formal \u00a0se \u00a0examina \u00a0no alcanza a estructurar una demanda de casaci\u00f3n, puesto que lejos \u00a0de \u00a0adentrarse \u00a0en el desarrollo y la demostraci\u00f3n de los errores de hecho o de \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0reclama, \u00a0en \u00a0forma \u00a0por entero equ\u00edvoca atribuye al Tribunal \u00a0Superior \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0supuestas \u00a0verdades \u00a0contenidas \u00a0en \u00a0una \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 extraproceso, \u00a0 tra\u00edda \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0por \u00a0primera \u00a0vez \u00a0por \u00a0la \u00a0casacionista, \u00a0que \u00a0no \u00a0formaba \u00a0parte del expediente penal y que por tanto, mal \u00a0podr\u00eda haber sido objeto de estudio en las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posiblemente, \u00a0se \u00a0intentaba \u00a0aludir \u00a0a una \u00a0prueba \u00a0nueva, \u00a0tema \u00a0que \u00a0encuentra \u00a0escenario \u00a0de \u00a0an\u00e1lisis \u00a0en la acci\u00f3n de \u00a0revisi\u00f3n, \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0del \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, mas nunca en sede del recurso extraordinario, que se ci\u00f1e \u00a0a las causales taxativamente previstas por el legislador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0debe \u00a0perderse de vista que el recurso \u00a0extraordinario \u00a0no \u00a0constituye \u00a0una especie de tercera instancia; no consiste en \u00a0someter \u00a0a \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0juicio \u00a0al \u00a0procesado, ni en virtud de la casaci\u00f3n puede \u00a0postularse \u00a0un \u00a0debate \u00a0probatorio generalizado y sin acatamiento de la t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0le \u00a0es \u00a0inherente, puesto que fue no concebida como un medio adicional para \u00a0litigar \u00a0libremente \u00a0igual \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0sino como una excepcional \u00a0manera \u00a0de \u00a0llevar \u00a0a \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0tribunal \u00a0de la jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el Ad-quem, por las causales taxativamente \u00a0se\u00f1aladas \u00a0 en \u00a0 la \u00a0ley, \u00a0que \u00a0hubiesen \u00a0sido \u00a0seleccionadas \u00a0y \u00a0adecuadamente \u00a0desarrolladas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El recurso de casaci\u00f3n se concibe como un \u00a0instituto \u00a0 procesal \u00a0extraordinario \u00a0que \u00a0busca \u00a0remediar \u00a0o \u00a0poner \u00a0fin \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la ley que hubiese ocurrido en la sentencia de segunda instancia, \u00a0por \u00a0errores de juicio o de actividad, y como tal comporta la elaboraci\u00f3n de un \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddico \u00a0sobre \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0misma, \u00a0siguiendo el derrotero \u00a0trazado en las causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0no \u00a0ser\u00e1 \u00a0admitida, \u00a0y \u00a0as\u00ed se resolver\u00e1 en este auto, contra el cual procede el recurso \u00a0de \u00a0 reposici\u00f3n, \u00a0 de \u00a0 conformidad \u00a0 con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0189 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a nombre del procesado CARLOS EDGAR S\u00c1NCHEZ \u00a0MU\u00d1OZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra el presente auto procede el recurso \u00a0de reposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 20452 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 128 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., veintis\u00e9is (26) de noviembre \u00a0de dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-7606","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7606","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7606"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7606\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7606"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7606"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7606"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}