{"id":75363,"date":"2024-03-08T18:50:30","date_gmt":"2024-03-08T18:50:30","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2024\/03\/08\/sp519-202361691\/"},"modified":"2024-03-08T18:50:30","modified_gmt":"2024-03-08T18:50:30","slug":"sp519-202361691","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2024\/03\/08\/sp519-202361691\/","title":{"rendered":"SP519-2023(61691)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a061691 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Diego Andr\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00f3mez Tamayo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>C.U.I. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a011001224600020145923701 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JORGE HERN\u00c1N \u00a0D\u00cdAZ SOTO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0<\/p>\n<p>SP519-2023 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 61691 \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No \u00a0238 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. \u00a0C., seis (6) de diciembre de dos mil veintitr\u00e9s (2023). \u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>La Corte decide \u00a0sobre la admisibilidad de la demanda de casaci\u00f3n presentada \u00a0por el defensor de Diego \u00a0Andr\u00e9s G\u00f3mez Tamayo \u00a0contra \u00a0la sentencia dictada el 15 de febrero de 2022. Mediante ella, el \u00a0Tribunal Superior Militar y Policial de Bogot\u00e1 confirm\u00f3 \u00a0la proferida el 16 de septiembre de 2019 por el Juzgado Cuarto de \u00a0Brigada de Apiay (Meta), que conden\u00f3 al nombrado como autor de \u00a0lesiones personales culposas (arts. 111, 113 y 120 del C\u00f3digo \u00a0Penal). \u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Seg\u00fan la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia impugnada, el 1\u00b0 de febrero de 2014, a las 10:00 a.m., \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el Batall\u00f3n de Instrucci\u00f3n Entrenamiento y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Reentrenamiento No. 7\u00b0 del municipio de Cubarral (Meta), se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0llev\u00f3 a cabo por parte del C.T. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Diego Andr\u00e9s G\u00f3mez Tamayo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una \u201cprueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de resistencia\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a un grupo de militares trasladados de la Agrupaci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fuerzas Especiales Urbanas No. 10. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Para tal efecto, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el comandante orden\u00f3 realizar marcha con armamento, arme y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desarme de fusil, flexiones de brazos, abdominales y trote que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0finalizaba en una zanja de arrastre con activaci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0granadas lacrim\u00f3genas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. En el desarrollo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la prueba, G\u00f3mez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tamayo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aplic\u00f3 el polvo qu\u00edmico -que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contienen las granadas- \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0directamente sobre el camuflado y la piel de sus alumnos, entre los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuales se encontraban los siguientes integrantes de la mencionada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agrupaci\u00f3n: \u00a0<\/p>\n<p>C.T. Tito Hurtado \u00a0Tapias, \u00a0a \u00a0quien le fue dictaminada incapacidad m\u00e9dico legal definitiva \u00a0de 20 d\u00edas, con secuelas consistentes en deformidad f\u00edsica \u00a0que afecta el cuerpo de car\u00e1cter permanente1. \u00a0<\/p>\n<p>S.L.P. Norbey \u00a0Plazas Pay\u00e1n, \u00a0a \u00a0quien le fue dictaminada incapacidad m\u00e9dico legal definitiva \u00a0de 30 d\u00edas, con secuelas consistentes en deformidad f\u00edsica \u00a0que afecta el cuerpo de car\u00e1cter permanente2. \u00a0<\/p>\n<p>S.L.P. Jair P\u00e9rez \u00a0Petro, \u00a0a quien le fue dictaminada incapacidad m\u00e9dico legal definitiva \u00a0de 25 d\u00edas, sin secuelas medico legales3. \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. De conformidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con los referidos hechos, la Oficina de Asuntos Disciplinarios de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0S\u00e9ptima Brigada de Villavicencio del Ej\u00e9rcito Nacional \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0compuls\u00f3 copias por medio del oficio No. 05563 y el Juzgado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a015 de Instrucci\u00f3n Penal Militar de esa misma ciudad, el 3 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0julio de 2014, dispuso la apertura de investigaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0preliminar en contra del C.T. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Diego Andr\u00e9s G\u00f3mez Tamayo4. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. El 26 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0noviembre de 2014, se orden\u00f3 abrir investigaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0formal en contra del comandante por el punible de lesiones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0personales5. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. El 5 de mayo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02015, G\u00f3mez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tamayo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0rindi\u00f3 diligencia de indagatoria6, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0siendo resuelta su situaci\u00f3n jur\u00eddica de manera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0provisional el 15 de junio de 20157, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin imposici\u00f3n de medida de aseguramiento. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. Por citaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Juzgado 15 de Instrucci\u00f3n Penal Militar de Apiay, el 68 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y 159 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de octubre de 2015 se desarroll\u00f3 audiencia de conciliaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entre C.T. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Diego G\u00f3mez Tamayo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y S.L.P. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Jair P\u00e9rez Petro, resultando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en un acuerdo conciliatorio por la suma de $5.000.000. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. El 7 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0septiembre de 2018, se declar\u00f3 cerrada la etapa investigativa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la Fiscal\u00eda 22 Penal Militar ante los Juzgados de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Brigada10. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>9. El 22 de enero de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02019, la Fiscal\u00eda profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusaci\u00f3n en contra del capit\u00e1n Diego \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00f3mez Tamayo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como presunto autor responsable de lesiones personales, cometidas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con dolo11, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la cual cobr\u00f3 ejecutoria el 18 de marzo de la misma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anualidad12. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>10. Tras verificar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no concurrencia de nulidades, ni la vulneraci\u00f3n de derechos y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0garant\u00edas procesales, el Juzgado 4\u00ba de Brigada de Apiay \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decret\u00f3 la iniciaci\u00f3n del juicio el 6 de mayo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0201913. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ese auto cobr\u00f3 ejecutoria el 15 de julio del mismo a\u00f1o14. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>11. El 5 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0septiembre de 201915 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se llev\u00f3 a cabo la audiencia de corte marcial. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>12. Finalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mediante sentencia del 16 de septiembre de la misma anualidad, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juzgado 4\u00ba de Brigada de Apiay conden\u00f3 al C. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0T. Diego Andr\u00e9s G\u00f3mez Tamayo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a la pena principal de 1 a\u00f1o, 7 meses y 6 d\u00edas de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prisi\u00f3n y multa de 20.8 SMLMV, as\u00ed como a la pena \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por un t\u00e9rmino igual al de la pena principal, como autor del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0punible de lesiones personales culposas en concurso homog\u00e9neo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y sucesivo16. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>13. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la misma manera, se dispuso que el procesado era acreedor del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0subrogado de la suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la sanci\u00f3n penal, por un tiempo igual al de la pena de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prisi\u00f3n, previa suscripci\u00f3n de acta de cauci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juratoria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. La defensa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00e9cnica del procesado apel\u00f3 dicha decisi\u00f3n, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cual fue confirmada en su totalidad por el Tribunal Superior Militar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y Policial el 15 de febrero de 202217. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>15. Contra esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0determinaci\u00f3n, la defensa de G\u00f3mez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tamayo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpuso recurso extraordinario de casaci\u00f3n, allegando la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respectiva demanda dentro del t\u00e9rmino legal y sobre cuya \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0admisibilidad se pronuncia ahora la Sala18. \u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS \u00a0DE LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>16. Luego de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0identificar las partes intervinientes en el decurso procesal, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resumir los hechos materia de juzgamiento, realizar una sinopsis de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo actuado y de la sentencia impugnada, el censor procedi\u00f3 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustentar un cargo principal y dos subsidiarios. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>17. En el primero de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ellos se apoya en la causal tercera del art\u00edculo 207 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ley 600 de 2000, para acusar la sentencia proferida por el Tribunal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u201cnulidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0absoluta\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por falta del requisito de procesabilidad, vulnerando el debido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso en su estructura, toda vez que las v\u00edctimas no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presentaron querella. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>18. En ese sentido, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alega, los juzgadores de instancia incurrieron en un error in \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedendo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues dejaron de aplicar los art\u00edculos 29 y 288 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, 20, 23, 24, 31, 32, 34 y 39 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Ley 600 de 2000, 74 de la Ley 906 de 2004, 40 de la Ley 153 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01887, Ley 1142 de 2007, Ley 1453 de 2011, as\u00ed como la Ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01826 de 2017 y, como consecuencia de ello, se aplicaron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indebidamente los art\u00edculos 23 y 120 del C\u00f3digo Penal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>19. Refiere el censor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que para la fecha de los hechos el art\u00edculo 4\u00b0 de la Ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01142 de 2007 modific\u00f3 la lista de delitos querellables \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consagrada en el art\u00edculo 74 de la Ley 906 de 2004, que a su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vez reform\u00f3 el precepto 35 de la Ley 600 de 2000, normas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0favorables al procesado, toda vez que introdujo en su contenido las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lesiones personales culposas que no superen 30 d\u00edas de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incapacidad para trabajar o por enfermedad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>20. Expone que la Ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01142 de 2007 contempl\u00f3 el requisito de procesabilidad de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0querella para las lesiones personales que \u201cprodujeren \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incapacidad para trabajar o enfermedad que supere treinta d\u00edas, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excluyendo as\u00ed las que ocasionen ese resultado por un t\u00e9rmino \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inferior u otras secuelas, transitorias o permanentes, como son la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deformidad, la perturbaci\u00f3n funcional, la perturbaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ps\u00edquica o la p\u00e9rdida anat\u00f3mica o funcional de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un \u00f3rgano o miembro\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>21. De acuerdo con lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anterior, concluye, las variaciones introducidas al art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a074 de la Ley 906 de 2004 se\u00f1alan que \u201cla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0querella qued\u00f3 como regla general de procesamiento, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exceptuada solo en casos de captura en flagrancia\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Por lo anterior, conforme al principio de favorabilidad, no se pod\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proseguir de oficio como ocurri\u00f3 en el caso bajo estudio. \u00a0<\/p>\n<p>22. Para fundamentar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su afirmaci\u00f3n, el censor acude a fragmentos de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declaraciones realizadas en juicio por Tito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso Hurtado Tapias, Norbey Plaza Pay\u00e1n y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Yair Manuel P\u00e9rez Petro. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>23. Reiteradamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manifiesta que la trascendencia de la nulidad reprochada tiene \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamento en la variaci\u00f3n de la calificaci\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0punible de lesiones personales dolosas a culposas por parte del juez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de primera instancia, incurriendo en error al condenar sin agotar el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0requisito de procedibilidad, \u201ccon \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo cual ya oper\u00f3 el fen\u00f3meno de la caducidad\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>24. Por lo anterior, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solicita decretar la nulidad \u201cde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las sentencias de instancia\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por carencia del requisito de procedibilidad y, consecuentemente, se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declare la caducidad de la querella y la cesaci\u00f3n del proceso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en favor de su prohijado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>25. Como cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0subsidiario, el censor acude a la causal primera del art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0207 de la Ley 600 de 2000 para acusar el fallo emitido por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal de ser violatorio de la ley sustancial de forma directa, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 23 y 120 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Ley 599 de 2000 y falta de aplicaci\u00f3n de del art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a07\u00b0 de la Ley 600 de 2000. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>26. Manifiesta que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusado aplic\u00f3 el componente de una granada lacrim\u00f3gena \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el camuflado y piel de los estudiantes del curso de \u201cBoina\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de las Fuerzas Especiales, tal como se lo ense\u00f1aron, pues \u00e9l \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mismo se hab\u00eda sometido a id\u00e9ntico procedimiento; por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo cual, desconoc\u00eda que el polvo pod\u00eda causar lesiones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0personales, existiendo ausencia de responsabilidad en su conducta. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Esto, debido a que incurri\u00f3 en un \u201cerror \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0invencible de que no concurr\u00eda en su conducta un hecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constitutivo de la descripci\u00f3n t\u00edpica de lesiones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0personales culposas\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>27. Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirma, el mismo d\u00eda de los hechos varias personas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0participaron en la prueba realizada sin resultar lesionados, tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como lo declar\u00f3 H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mauricio Chavarriaga Colorado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>28. A su modo de ver, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201ces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0claro que su actuar no es razonable al tratarse de un componente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0qu\u00edmico de una granada lacrim\u00f3gena, pero no existe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ilicitud\u2026\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para lo cual nuevamente cita apartes de las declaraciones de Tito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso Hurtado Tapias, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Norbey Plazas Pay\u00e1n, Yair Manuel P\u00e9rez Petro y H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mauricio Chavarriaga Colorado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>29. Como segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo subsidiario, con apoyo de la causal segunda del art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0207 de la Ley 600 de 2000, acusa el fallo del Tribunal de violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indirecta de la ley sustancial por falso raciocinio, al presentarse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u201cirracional \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de las declaraciones de Tito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso Hurtado Tapias, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Norbey Plazas Pay\u00e1n, Yair Manuel P\u00e9rez Petro y H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mauricio Chavarriaga Colorado y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su defendido, las cuales demuestran que G\u00f3mez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tamayo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actu\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con consentimiento v\u00e1lidamente emitido por parte del titular \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del bien jur\u00eddico, de acuerdo con el art\u00edculo 32 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ley 599 de 2000. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>30. En ese sentido, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alega, el Tribunal quebrant\u00f3 el principio l\u00f3gico de no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradicci\u00f3n, toda vez que, \u201cseg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las pruebas surtidas\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su prohijado actu\u00f3 bajo una causal de ausencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0responsabilidad, por lo cual, no puede afirmar que \u201cse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ten\u00eda consentimiento de la v\u00edctima y se declara \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0culpable, lo cual es una irracionalidad\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incurriendo de esa manera en un error de hecho \u201cpor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falso razonamiento\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>31. Las v\u00edctimas, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirma, pod\u00edan negarse a participar en el ejercicio. Sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0embargo, de manera voluntaria decidieron someterse a la prueba, que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0implica un \u201criesgo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extremo al que est\u00e1n expuestas las Fuerzas Especiales y se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trata de una tradici\u00f3n militar\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>32. Por lo anterior, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solicita casar la sentencia recurrida, para en su lugar, absolver al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusado de los cargos endilgados. \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la procedencia del recurso \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>33. Los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hechos bajo estudio ocurrieron el 1\u00b0 de febrero de 2014, fecha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para la cual se encontraba vigente la Ley 1407 de 2010 (C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Penal y Procesal para la Justicia Penal Militar). De acuerdo con lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consagrado en el art\u00edculo 628 \u00eddem \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y la sentencia C-444 de 2011 de la Corte Constitucional, aquella \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ser\u00eda la normatividad que gobierna este tr\u00e1mite, pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0rige para los sucesos acaecidos a partir del 17 de agosto de 2010. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>34. Pese \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a lo anterior, para la \u00e9poca se\u00f1alada el Gobierno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Nacional a\u00fan no hab\u00eda implementado en el Departamento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Meta -lugar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0donde se desarrollaron los hechos objeto de investigaci\u00f3n- \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el sistema procesal que dicha norma consagra, pues seg\u00fan se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desprende del Decreto 1768 de 2020, esa regi\u00f3n hace parte de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la fase IV de implementaci\u00f3n, teniendo como inicio el 1\u00b0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de julio de 2025. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>35. Bajo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese derrotero, el procedimiento que resulta aplicable al presente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asunto es el se\u00f1alado en la Ley 522 de 1999, la cual en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0numeral 1\u00b0 del art\u00edculo 368 establece como regla general \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la impugnaci\u00f3n extraordinaria procede contra la sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de segunda instancia por delitos que tengan se\u00f1alada pena \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0privativa de la libertad cuyo m\u00e1ximo sea o exceda de 6 a\u00f1os19. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>36. Como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se evidencia, Diego \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Andr\u00e9s G\u00f3mez Tamayo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue procesado por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el punible de lesiones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0personales culposas (arts. 111-113.2-120 C\u00f3digo Penal), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el cual comporta una pena m\u00e1xima de 31 meses y 15 d\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de prisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>37. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese sentido, para acceder al recurso de casaci\u00f3n, el censor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debi\u00f3 optar por la v\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excepcional, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con arreglo a lo se\u00f1alado en el \u00faltimo p\u00e1rrafo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del art\u00edculo 205 de la Ley 600 (inciso 3 del art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0368 de la Ley 522) lo cual le impone la obligaci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0evidenciar a la Corte la necesidad de admitir la demanda y revisar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la legalidad del fallo atacado a fin de i) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desarrollar la jurisprudencia o ii) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretender la garant\u00eda de derechos fundamentales. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>38. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0gracia de la primera exigencia compete al casacionista se\u00f1alar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0si lo que pretende con es que la Sala intervenga para referirse a un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tema jur\u00eddico en particular, unificar posturas conceptuales o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actualizar doctrina, con el deber de precisar la manera c\u00f3mo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adem\u00e1s de brindarle soluci\u00f3n al caso en concreto, su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estudio puede servir de gu\u00eda a la actividad judicial. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>39. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0virtud de la segunda, el censor tiene la carga de demostrar en forma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0clara y precisa la transgresi\u00f3n de una garant\u00eda por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quebrantamiento de la estructura b\u00e1sica del proceso o los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derechos fundamentales de su prohijado, en atenci\u00f3n a las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0normas constitucionales y legales llamadas a protegerlos, adem\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de exponer la manera c\u00f3mo el fallo las incumple20. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>40. Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los cargos formulados contra el fallo demandado, tanto en su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0postulaci\u00f3n, como en su desarrollo deben ser arm\u00f3nicos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con aquellos cometidos que hacen procedente la v\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excepcional de la casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>II. Sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>42. A \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0menos que la Corte advierta una violaci\u00f3n trascendente de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derechos fundamentales en el proceso surtido, la demanda de casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debe satisfacer las exigencias establecidas en el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0212 de la Ley 600 de 200021, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de lo contrario la consecuencia ha de ser la inadmisi\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0libelo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>43. Es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0as\u00ed, pues la naturaleza del recurso se muestra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extraordinaria, caracter\u00edstica que veda su utilizaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para continuar con el debate f\u00e1ctico, probatorio y jur\u00eddico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que se agot\u00f3 en las instancias. En ese sentido, no resultan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0admisibles cuestionamientos propuestos a manera como se plantean de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ordinario ante los sentenciadores. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>44. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tal raz\u00f3n, es carga del libelista identificar el error \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ostensible que pretende denunciar, elegir la causal bajo la cual lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encaminar\u00e1, para finalmente desarrollar las censuras con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impecable observancia de los principios que rigen el presente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurso, como los de trascendencia, taxatividad, no contradicci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0claridad y precisi\u00f3n, correcci\u00f3n material, unidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tem\u00e1tica, as\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como proponiendo un cargo jur\u00eddicamente completo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>45. Analizada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la demanda presentada a la luz de los anteriores criterios se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0advierte que ser\u00e1 inadmitida, pues el demandante no sustenta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alg\u00fan error susceptible de estudiarse en esta sede, tampoco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se vislumbra alg\u00fan vicio dentro del proceso surtido. Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no cumple con los postulados de una debida, clara y precisa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamentaci\u00f3n, tal como se pasa a explicar. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>46. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primer reclamo del censor, en apoyo de la causal tercera del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000 consiste en acusar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia emitida por el Tribunal de \u201cnulidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0absoluta\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por falta del requisito de procedibilidad, pues considera que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vulner\u00f3 el debido proceso en su estructura -error \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0in \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedendo-, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ya que las v\u00edctimas no presentaron querella. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>47. Pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien, en primer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lugar, el demandante pasa por alto que la declaraci\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0nulidad, tal como la pretende, se encuentra atada a la comprobaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cierta de yerros de garant\u00eda o de estructura insuperables que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hacen la actuaci\u00f3n recurrida pierda toda validez formal y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0material, por lo que, conforme al principio de taxatividad, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0censor debi\u00f3 determinar la forma en que se rompi\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estructura del proceso o se lesionaron las garant\u00edas de G\u00f3mez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tamayo, adem\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la fase en la cual se produjo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>48. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0igual, al considerarse un remedio procesal extremo, a fin de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resultar procedente, el demandante debe evidenciar que el yerro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alegado: i) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afect\u00f3 garant\u00edas fundamentales o las bases del proceso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(trascendencia), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ii) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incumpli\u00f3 su finalidad o \u00e9sta se obtuvo con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indefensi\u00f3n (instrumentalidad), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0iii) no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue coadyuvado por quien pretende favorecerse, salvo que se trate de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falta de defensa (protecci\u00f3n); \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0iv) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no fue ratificado por el perjudicado (convalidaci\u00f3n), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no puede ser reparado por otro mecanismo (subsidiariedad) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y por \u00faltimo, vi) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la anomal\u00eda debe estar definida en la ley como causal de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0nulidad (taxatividad)22. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>49. Bajo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa \u00f3ptica, salta a la vista que el censor incumple el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presupuesto m\u00e1s b\u00e1sico para reclamar la anulaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la actuaci\u00f3n, pues no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acredita \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0yerro de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedimiento alguno que trastoque la estructura del debido proceso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o afecte las garant\u00edas del procesado, como tampoco pone en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0evidencia la trascendencia del reclamo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>50. Aunque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es cierto que el instituto jur\u00eddico de la querella se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encuentra regulado actualmente por el numeral 2\u00b0 del art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a074 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, modificado por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 5\u00b0 de la Ley 1826 de 2017, tambi\u00e9n lo es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la misma figura procesal fue reglada mediante la Ley 1058 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02006, que en su art\u00edculo 1\u00b0 modific\u00f3 los art\u00edculos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0578 y 579 de la Ley 522 de 1999, estableciendo concretamente que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0investigar\u00e1n, calificar\u00e1n y fallar\u00e1n por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedimiento especial las \u201clesiones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0personales cuya incapacidad no supere los treinta (30) d\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0secuelas\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(subrayado por fuera del texto original) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>52. Ahora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien, basta con remitirse al acontecer procesal para evidenciar que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0determin\u00f3 respecto a las v\u00edctimas las siguientes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lesiones y consecuencias: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* C.T. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tito Hurtado Tapias: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incapacidad m\u00e9dico legal definitiva de 20 d\u00edas, con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0secuelas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consistentes en deformidad f\u00edsica que afecta el cuerpo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0car\u00e1cter permanente24. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* S.L.P. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Norbey Plazas Pay\u00e1n: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incapacidad m\u00e9dico legal definitiva de 30 d\u00edas, con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0secuelas de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deformidad f\u00edsica que afecta el cuerpo de car\u00e1cter \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0permanente25. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>* S.L.P. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Jair P\u00e9rez Petro: le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue dictaminada incapacidad m\u00e9dico legal definitiva de 25 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0d\u00edas, sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0secuelas medico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legales26. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>53. Es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decir, si bien encuentra raz\u00f3n el censor al afirmar que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instituto jur\u00eddico de la querella debi\u00f3 surtirse, pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la incapacidad m\u00e9dico legal otorgada a las v\u00edctimas no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0super\u00f3 los 30 d\u00edas, lo cierto es que Plazas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pay\u00e1n y Hurtado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tapias tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sufrieron secuelas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manifestadas en deformidad f\u00edsica que afectaron su cuerpo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0permanentemente, a ra\u00edz de la conducta desplegada por G\u00f3mez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tamayo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>54. Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0percatarse de ello, el juez de primera instancia convoc\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0audiencia de conciliaci\u00f3n, a fin de agotar el requisito de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesabilidad respecto al tr\u00e1mite surtido entre el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comandante imputado y P\u00e9rez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Petro, quien a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diferencia de sus compa\u00f1eros no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sufri\u00f3 secuelas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0medicolegales. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>55. Como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0obra en el expediente, la respectiva audiencia se desarroll\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los d\u00edas 627 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y 1528 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de octubre de 2015, en la cual la v\u00edctima desisti\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de continuar con la acci\u00f3n penal tras el pago de $5.000.000 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entregados por G\u00f3mez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tamayo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>56. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ninguna manera dicha transacci\u00f3n puede entenderse extensiva a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la totalidad de v\u00edctimas, pues, como se detalla en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transcurrir procesal, aquellas no fueron convocadas ni asistieron a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la audiencia de conciliaci\u00f3n presidida por el juez de primera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia, toda vez que las secuelas que sufrieron consistieron en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deformidad f\u00edsica de car\u00e1cter permanente, por lo cual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no deb\u00eda agotarse respecto de ellas el requisito de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesabilidad antes referido. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>57. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante insiste en que, de acuerdo con la Ley 1142 de 2007, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0requisito \u201cde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedibilidad de querella\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debi\u00f3 agotarse, pues las lesiones personales no superaron 30 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0d\u00edas de incapacidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>58. Adem\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de acudir a una norma que no encuentra aplicaci\u00f3n al caso en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concreto, \u00e9l mismo expone en su escrito que ser\u00e1n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excluidas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aquellas lesiones \u201cque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocasionen ese resultado por un t\u00e9rmino inferior u \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otras secuelas, transitorias o permanentes, como son la deformidad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la perturbaci\u00f3n funcional, la perturbaci\u00f3n ps\u00edquica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o la p\u00e9rdida anat\u00f3mica o funcional de un \u00f3rgano \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o miembro.\u201d \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>59. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otra parte, la Ley 522 de 1999 que gobierna el caso bajo estudio, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0regula taxativamente el instituto jur\u00eddico de la querella y, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como se estableci\u00f3 en l\u00edneas anteriores, reglamenta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0expl\u00edcitamente los punibles para los cuales se requiere \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agotar la misma como requisito de procedibilidad para darle \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0continuidad al proceso penal. \u00a0<\/p>\n<p>60. Situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que imposibilita integrar a la actuaci\u00f3n penal castrense las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0disposiciones que regulan la querella, establecidas en el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a074 de la Ley 906 de 2004, pues dicho instituto se encuentra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0plenamente reglado, impidiendo la aplicaci\u00f3n del principio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0favorabilidad en favor de G\u00f3mez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tamayo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como err\u00f3neamente lo pretende el censor. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>61. Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respecto, esta Corporaci\u00f3n ha manifestado que cada proceso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debe sujetarse, en principio, a las normas del sistema que lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0regula, con lo cual la aplicaci\u00f3n favorable de un determinado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instituto regulado de manera diversa en los dos c\u00f3digos s\u00f3lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es posible si con ello no se desconoce la estructura conceptual del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sistema llamado a regir la respectiva actuaci\u00f3n29. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>62. As\u00ed, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no es permitido acudir a la confecci\u00f3n de institutos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0h\u00edbridos, tomando de cada normatividad lo m\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0beneficioso y desechando lo inconveniente de la mano del principio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de favorabilidad, toda vez que al operador jur\u00eddico no le es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0atribuible el papel de legislador30. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>63. Con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese panorama, una interpretaci\u00f3n contraria a la establecida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por los juzgadores, como la sugerida por el casacionista, va en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrav\u00eda de lo dispuesto en el inciso 1\u00b0 del art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a029 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, pues estar\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encaminada a aplicar una norma que no estaba vigente al momento de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocurrencia de los hechos31. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>64. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0todo lo anterior, resultan suficientes los argumentos para rechazar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el cargo propuesto por el censor. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>65. Como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primer cargo subsidiario, el demandante acude a la causal primera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000 para acusar el fallo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0emitido por el Tribunal por violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustancial, por aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a023 y 120 de la Ley 599 de 2000 y falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 7\u00b0 de la Ley 600 de 2000. Empero, como se ver\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(num. 64), ello lo hace cuestionando y trastocando las premisas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0f\u00e1ctico-probatorias fijadas en las sentencias de instancia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo cual, de entrada, comporta la inadmisibilidad del cargo por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n directa, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en vista del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quebranto de la unidad l\u00f3gica del reproche. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>66. Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la censura tambi\u00e9n infringe las exigencias m\u00ednimas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para admitir un estudio de fondo, pues el censor no delimita ni \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desarrolla la configuraci\u00f3n de alguna modalidad de infracci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0directa de la ley sustancial, faltando al principio de claridad y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0precisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exigido ante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta sede. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>67. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el recurso, simplemente \u201csolicita\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el reconocimiento de la causal de exclusi\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0responsabilidad basada en un error de tipo invencible, sin acreditar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cabalmente el desafuero intelectivo de los juzgadores32 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al descartar tal hip\u00f3tesis de ausencia de responsabilidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>68. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese sentido, cita apartes de las declaraciones referidas, a fin de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demostrar que su defendido ten\u00eda una representaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0equivocada de la realidad respecto del hecho constitutivo de una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conducta punible. Sin embargo, no derruye las conclusiones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0judiciales que, con base en los mismos testimonios, determinaron la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0responsabilidad penal de G\u00f3mez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tamayo del delito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de lesiones personales culposas, apart\u00e1ndose de la realidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>69. Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con su postura transgrede el principio de unidad tem\u00e1tica que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cobija el recurso casacional, toda vez que observado el recuento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesal, la materia del cargo propuesto no fue alegada en las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancias y, en tales circunstancias, resulta imposible proponer en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sede de casaci\u00f3n la existencia de la infracci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0directa de la ley sustancial, pues el ad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quem no tuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posibilidad de pronunciarse acerca del error que ahora se le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0atribuye. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>70. Finalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el censor postula un segundo cargo subsidiario, en apoyo de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0causal segunda del art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusando el fallo del Tribunal por violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ley sustancial por falso raciocinio, ante la \u201cla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0irracional apreciaci\u00f3n\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que realiz\u00f3 sobre las declaraciones de Tito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso Hurtado Tapias, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Norbey Plazas Pay\u00e1n, Yair Manuel P\u00e9rez Petro, H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mauricio Chavarriaga Colorado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y G\u00f3mez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tamayo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demostrando que su defendido actu\u00f3 con consentimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00e1lidamente emitido por parte del titular del bien jur\u00eddico, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en consonancia con el numeral 2\u00b0 del art\u00edculo 32 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ley 599 de 2000. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>71. Pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien, el error alegado por el recurrente -falso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0raciocinio- se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presenta cuando a una prueba legalmente incorporada al proceso y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valorada en su integridad, el juzgador le asigna un m\u00e9rito o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fuerza de convicci\u00f3n con transgresi\u00f3n de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica, esto es, las reglas de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0l\u00f3gica, las m\u00e1ximas de la experiencia o las leyes de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la ciencia. \u00a0<\/p>\n<p>72. Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su postulaci\u00f3n, se requiere que el demandante cumpla con la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0carga de indicar el medio de conocimiento sobre el cual recae el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0yerro, exponiendo su contenido objetivo y el m\u00e9rito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demostrativo asignado por el Tribunal en el fallo demandado. Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0debe relacionar las reglas de l\u00f3gica, m\u00e1ximas de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0experiencia o leyes de la ciencia desconocidas por el fallador al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0momento de valorar la prueba, as\u00ed como tambi\u00e9n la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera correcta de aplicaci\u00f3n de las mismas en el caso en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concreto, demostrando su trascendencia de cara a la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandada, de tal manera que, ante la inexistencia del error, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0emisi\u00f3n del fallo habr\u00eda sido sustancialmente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0opuesto33. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>73. Pese \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a lo anterior, en la censura objeto de an\u00e1lisis, el censor se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aleja de la naturaleza del yerro que propone, pues ni siquiera de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera enunciativa delimita las reglas de la l\u00f3gica, m\u00e1ximas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la experiencia o leyes de la ciencia para exponer su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inconformismo, mucho menos demuestra su trascendencia, ni la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correcta manera de enmendar el yerro. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>74. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera parcializada, propone un ejercicio de apreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatoria con desconocimiento de la aplicada por los juzgadores de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia, citado fragmentos de los testimonios de Tito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alfonso Hurtado Tapias, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Norbey Plazas Pay\u00e1n, Yair Manuel P\u00e9rez Petro, H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mauricio Chavarriaga Colorado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y G\u00f3mez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tamayo, para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cdemostrar\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que su defendido actu\u00f3 con consentimiento v\u00e1lidamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0emitido por las v\u00edctimas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>75. Una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirmaci\u00f3n en tal sentido transgrede el principio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correcci\u00f3n material, toda vez que, del contenido objetivo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los mismos testimonios citados por el censor, se consolid\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0responsabilidad penal de su prohijado, de la siguiente manera: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cSiendo \u00a0as\u00ed y descendiendo al caso bajo estudio, aunque la \u00a0intervenci\u00f3n del acusado y de las v\u00edctimas en la prueba \u00a0de la boina implic\u00f3 la creaci\u00f3n de riesgos inherentes a \u00a0la pr\u00e1ctica de tal tipo de entrenamiento militar, es \u00a0claro que estos riesgos fueron conocidos de manera parcial por los \u00a0hoy lesionados, esto por raz\u00f3n que nunca se les advirti\u00f3 \u00a0que en desarrollo de la prueba se les iba a aplicar un polvo qu\u00edmico \u00a0directamente en el camuflado o en el cuerpo para \u201canimarlos\u201d, \u00a0por ende el nivel de peligro asumido por las v\u00edctimas era el \u00a0que estaban en capacidad de soportar de acuerdo con la informaci\u00f3n \u00a0que se brind\u00f3 por parte de los instructores previamente a la \u00a0realizaci\u00f3n del ejercicio. \u00a0<\/p>\n<p>Subr\u00e1yese \u00a0que, en este sentido, del testimonio de S.V. CASTA\u00d1EDA CAMACHO \u00a0(instructor) y de las declaraciones de los testigos directos TE \u00a0CHAVARRIAGA COLORADO y SLP CORDERO ZAPATA (alumnos), se colige que el \u00a0CT. G\u00d3MEZ TAMAYO antecedente a la realizaci\u00f3n de la \u00a0prueba de la boina reuni\u00f3 al personal y les instruy\u00f3 \u00a0sobre los ejercicios que se iban a ejecutar y el nivel de exigencia \u00a0f\u00edsica de la misma, empero nunca \u00a0inform\u00f3 sobre la utilizaci\u00f3n de elementos que pod\u00edan \u00a0llegar a poner en riesgo su vida e integridad personal, \u00a0dado que el procesado tampoco ten\u00eda conocimiento sobre ello, \u00a0habida cuenta que el uso de estas sustancias qu\u00edmicas hacia \u00a0parte de la tradici\u00f3n militar en las Unidades de Fuerzas \u00a0Especiales a las que hab\u00eda pertenecido. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estos t\u00e9rminos y con miras a establecer el nivel de peligro y \u00a0la capacidad de discernimiento que seg\u00fan el togado tuvieron \u00a0las v\u00edctimas para asumir el riesgo, conviene rememorar lo \u00a0narrado por el procesado en indagatoria, ya que en dicha diligencia \u00a0corrobora que lo planeado inicialmente en la prueba de la boina era \u00a0un incremento f\u00edsico y prueba de resistencia para el personal \u00a0reci\u00e9n trasladado a la unidad, consistente en realizar \u201cunas \u00a0marchas de 5 km con armamento, 3 km con armamento, m\u00e1scara \u00a0antigas y equipo, arme y desarme del fusil y la pistola, flexiones de \u00a0brazos, barras y abdominales, un trote de 5 km en camuflado con \u00a0tenis, finalizando en una zanja de arrastre y all\u00ed se les \u00a0activa granadas lacrim\u00f3genas para que aprendan a resistir el \u00a0gas.\u201d \u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0lugar a dudas para esta Sala de Decisi\u00f3n, los elementos \u00a0suasorios obrantes se\u00f1alan que la causa cierta y determinante \u00a0del resultado lesivo no fue la autopuesta en peligro emanada de la \u00a0propia conducta de los uniformados que aparecen en las fojas como \u00a0sujetos pasivos de la acci\u00f3n, puesto \u00a0que estos militares no ejecutaron, ni aceptaron la acci\u00f3n \u00a0peligrosa para sus propios intereses, sino que los medios de \u00a0convicci\u00f3n convergen en que se trat\u00f3 de una conducta \u00a0imprudente llevada a cabo por el condenado. \u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0tales condiciones no resulta posible la exclusi\u00f3n de la \u00a0imputaci\u00f3n jur\u00eddica al procesado y trasladar el \u00e1mbito \u00a0de la responsabilidad del resultado, como lo pretende el defensor, a \u00a0quienes sufrieron las lesiones por el solo hecho que aceptaron \u00a0participar de manera voluntaria en una prueba f\u00edsica, \u00a0tradici\u00f3n de las Fuerzas Especiales del Ej\u00e9rcito \u00a0Nacional. \u00a0<\/p>\n<p>Hilvanando \u00a0las ideas expuestas, debe concluir la Judicatura que: i) las \u00a0v\u00edctimas no ten\u00edan el poder de decidir si asum\u00eda \u00a0el riesgo y el resultado que implicaba para su salud la utilizaci\u00f3n \u00a0del polvo qu\u00edmico de las granadas, aplicado directamente sobre \u00a0la piel o sus camuflados por el acusado, pues nunca les fue informado \u00a0que ello representaba un riesgo para su integridad personal en \u00a0tanto fue un aspecto tambi\u00e9n desconocido para el enjuiciado y \u00a0ii) tampoco \u00a0ten\u00edan la capacidad de comprender sobre el alcance del riesgo, \u00a0en tanto no conoc\u00edan de esa parte de la prueba en que el \u00a0procesado decidi\u00f3 motu propio elevar el nivel de exigencia del \u00a0ejercicio a trav\u00e9s de la utilizaci\u00f3n de un polvo \u00a0qu\u00edmico. \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0circunstancias descritas impiden a la Sala dar cabida a la tesis del \u00a0defensor sobre la configuraci\u00f3n de una acci\u00f3n a propio \u00a0riesgo, dado que, como viene de verse, en esta figura se exige de la \u00a0asunci\u00f3n conjunta del peligro a trav\u00e9s de una actividad \u00a0com\u00fan, en la cual la v\u00edctima organiza con la \u00a0intervenci\u00f3n del tercero el peligro para sus propios bienes \u00a0jur\u00eddicos, manteniendo el control sobre el alcance de la \u00a0acci\u00f3n generadora de peligro. Dicha situaci\u00f3n no es la \u00a0que se present\u00f3 en el contexto de la prueba f\u00edsica \u00a0militar de bienvenida para el grupo de integrantes de las Fuerzas \u00a0Especiales, en la que, lejos de apreciarse una organizaci\u00f3n \u00a0conjunta entre los intervinientes, se ofrece un acto de subordinaci\u00f3n \u00a0entre ellos y la determinaci\u00f3n de cada uno por cumplir con un \u00a0rol destacado propio del \u00e1mbito castrense, bien sea como \u00a0instructor de comandos, ora como alumno aspirante al honor de portar \u00a0el tan anhelado derecho a la boina. \u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0evidente que las motivaciones que llevaban los perjudicados -dentro \u00a0del presente proceso- cuando decidieron presentar la prueba no tienen \u00a0relaci\u00f3n directa con la asunci\u00f3n conjunta de un \u00a0peligro, sino contrariamente, se \u00a0trataba de cumplir una orden militar \u00a0con el fin de tener el honor de pertenecer a un grupo \u00e9lite \u00a0del Ej\u00e9rcito, as\u00ed puede colegirse cuando se lee con \u00a0detenimiento lo dicho por el SV. CASTA\u00d1EDA CAMACHO, quien en \u00a0su condici\u00f3n de instructor de la prueba de la boina explic\u00f3 \u00a0que \u201cEl \u00a0nombre de la prueba se debe al honor de portar la boina, en estas \u00a0unidades se puede observar la cultura f\u00edsica y la m\u00edstica, \u00a0porque la boina es la distinci\u00f3n entre las unidades regulares \u00a0normales y las unidades de fuerzas especiales\u201d \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0armon\u00eda con lo depuesto por el testigo CASTA\u00d1EDA, el \u00a0suboficial HURTADO TAPIAS narr\u00f3 las razones por las cuales \u00a0decidi\u00f3 participar del ejercicio, indicando que \u201cesta \u00a0prueba no est\u00e1 en ning\u00fan reglamento de ej\u00e9rcito, \u00a0esta prueba es una tradici\u00f3n que tienen las agrupaciones de \u00a0Fuerzas Especiales, lo que anteriormente se llamaba bautizo\u201d, \u00a0agregando que se trataba de una orden del capit\u00e1n G\u00d3MEZ \u00a0sin la cual no se pod\u00edan colocar la boina, elemento insigne \u00a0del uniforme de las agrupaciones de Fuerzas Especiales. \u00a0<\/p>\n<p>Vistas \u00a0as\u00ed las cosas nos encontramos frente a un riesgo jur\u00eddicamente \u00a0desaprobado que solo asumi\u00f3 y administr\u00f3 de manera \u00a0personal el enjuiciado, el cual no desaparece por el solo hecho que \u00a0quienes resultaran lesionados aceptaran voluntariamente presentar una \u00a0prueba, de la cual si bien ten\u00edan capacidad de discernir sobre \u00a0el nivel de exigencia f\u00edsica que ella supon\u00eda, \u00a0no as\u00ed el poder de decidir si asum\u00edan un riesgo para su \u00a0salud, ello conteste con lo dicho por el SLP NORBEY PLAZA al \u00a0manifestar que una vez lleg\u00f3 trasladado a la unidad escuch\u00f3 \u00a0sobre la prueba y decidi\u00f3 allanarse a dichas tradiciones, pero \u00a0nunca \u00a0\u201cimaginaba \u00a0lo que iba a pasar, porque me imaginaba prueba f\u00edsica y arme y \u00a0desarme de fusil y armamento, pruebas de resistencia, pero jam\u00e1s \u00a0me iba a imaginar que me iba a pasar eso, me hubiera negado.\u201d34 \u00a0(Subrayado por fuera del texto original) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>76. Estas precisiones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0muestran que la censura no refuta las razones por las cuales los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juzgadores declararon la responsabilidad del acusado, pues el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0supuesto consentimiento otorgado por las v\u00edctimas, de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entrada, se muestra hu\u00e9rfano de respaldo demostrativo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>77. El demandante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pasa por alto que en sede de casaci\u00f3n, la estructura \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatoria construida en las instancias se encuentra cobijada por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad. Entonces, si su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretensi\u00f3n se encamina a validar sus proposiciones en punto a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la valoraci\u00f3n probatoria realizada por los juzgadores, se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encuentra en el deber de acreditar, con cumplimiento de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exigencias propias de la causal y yerro invocado, que existi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un error que comporta la violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustancial. Con nada de ello cumpli\u00f3 el censor 35. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>78. Por lo anterior, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin presentarse los est\u00e1ndares m\u00ednimos reclamados para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su estudio de fondo, no se encuentra conclusi\u00f3n diferente a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la inadmisi\u00f3n de la demanda. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>79. Sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0embargo, la Sala encuentra que debe pronunciarse oficiosamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0frente a la manera en que se realiz\u00f3 la dosificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0punitiva en el presente caso, por cuanto se advierte la vulneraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de garant\u00edas fundamentales del procesado en raz\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la pena impuesta, en concreto por afectar el principio de legalidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la pena. \u00a0<\/p>\n<p>80. Diego \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Andr\u00e9s G\u00f3mez Tamayo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue condenado como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autor del delito de lesiones personales culposas tom\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como base de su dosimetr\u00eda el art\u00edculo 113 del C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Penal en su versi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0original, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el cual lo sancionaba con pena de 2 a 7 a\u00f1os de prisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y multa de 26 a 36 salarios m\u00ednimos legales mensuales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vigentes. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>81. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0este punto cabe se\u00f1alar que equivocadamente el juzgador de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primera instancia aplic\u00f3 el C\u00f3digo Penal en su versi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0original, y no lo hizo con la reforma de la Ley 1639 de 2013, que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reg\u00eda el caso, por cuanto los hechos ocurrieron el 1\u00ba de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0febrero de 2014. Con tal enmienda, la pena para el delito de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lesiones con deformidad permanente es de prisi\u00f3n de 32 a 126 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0meses y multa de 34.66 a 54 salarios m\u00ednimos legales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mensuales vigentes. Con todo, sobre este particular ninguna \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0correcci\u00f3n puede introducirse dada la calidad de recurrente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00fanico del procesado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>82. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concreto, se tiene que la primera instancia realiz\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejercicio dosim\u00e9trico aplicando el art\u00edculo 120 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legislaci\u00f3n penal, la cual indica que cuando se tratare de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lesiones culposas \u201cincurrir\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la respectiva pena disminuida de las cuatro quintas a las tres \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuartas partes\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sin embargo, no irrog\u00f3 los efectos de esa deducci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como lo impone el art\u00edculo 60.5 de la Ley 599, en cuya virtud \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la pena para el delito de lesiones culposas con deformidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0permanente (art\u00edculos 111, 113 inciso 2\u00ba y 120 ib\u00eddem) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conforme a los l\u00edmites originales, oscila entre 4 meses y 24 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0d\u00edas (24 meses menos 4\/5 partes) y 21 meses (84 meses \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reducidos en \u00be partes). La pena de multa, disminuida en las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mismas proporciones, queda entre 5.2 y 9 salarios m\u00ednimos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legales mensuales vigentes. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>83. Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0momento de mensurar la sanci\u00f3n, sin mayores consideraciones, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el juez de conocimiento no redujo 4\/5 partes al m\u00ednimo de 24 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0meses, sino que le rest\u00f3 1\/5 solamente, dej\u00e1ndolo en 1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a\u00f1o, 7 meses y 6 d\u00edas, que fue la que impuso, la de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prisi\u00f3n, y 20.8 salarios m\u00ednimos legales mensuales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vigentes la de multa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>84. Entonces, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con el prop\u00f3sito de restablecer las garant\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conculcadas, en consideraci\u00f3n, adem\u00e1s, de que ninguna \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0circunstancia agravante fue cargada a G\u00f3mez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tamayo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se casar\u00e1 de oficio la sentencia de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>85. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa manera, como autor responsable del delito de lesiones con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deformidad permanente, en modalidad culposa, se le impondr\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la pena de 4 meses y 24 d\u00edas de prisi\u00f3n y multa por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a05.2 salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes. Como ya se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0le hab\u00eda concedido el subrogado de la suspensi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condicional de la ejecuci\u00f3n de la sanci\u00f3n penal, se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mantiene dicha consideraci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>86. Como consecuencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de lo anterior, se dispondr\u00e1 la INADMISI\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del libelo. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1\u00ba. \u00a0NO ADMITIR \u00a0la demanda de casaci\u00f3n interpuesta por la defensa de Diego \u00a0Andr\u00e9s G\u00f3mez Tamayo, \u00a0por las razones expuestas en precedencia. \u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0. \u00a0CASAR \u00a0PARCIALMENTE DE MANERA OFICIOSA, \u00a0\u00fanicamente a \u00a0fin de imponer la pena correspondiente a Diego \u00a0Andr\u00e9s G\u00f3mez Tamayo \u00a0en 4 meses y 24 d\u00edas de prisi\u00f3n y multa por 5.2 \u00a0salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes. En los dem\u00e1s \u00a0aspectos el fallo queda inc\u00f3lume. \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta determinaci\u00f3n no proceden recursos. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0c\u00famplase y devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>MYRIAM \u00a0\u00c1VILA ROLD\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0LEON BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0<\/p>\n<p>GERSON \u00a0CHAVERRA CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0HERN\u00c1N D\u00cdAZ SOTO \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA YOLANDA \u00a0NOVA GARC\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 3, Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0226-227. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 2, Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a032-31. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 2. Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a033-34. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 1. Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0131-132. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 1. Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0215-216. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 2. Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a056-63. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 2. Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a064-75. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 2. Fl. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a085. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 2. Fl. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a088. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 2. Fl. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0191. \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 3. Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a05-30. \u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 3. Fl. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a043. \u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 3. Fl. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a046. \u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 3. Fl. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a055. \u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 3. Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a067-83. \u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 3. Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a067-139. \u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Segunda Instancia No. 1. Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a012-58. \u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Demanda presentada el 28 de marzo de 2022. Cuaderno Original Segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Instancia No. 2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a019-46. \u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-AP419-2021, 17 feb, radicado 58.442 y CSJ-AP2515-2020, 20 sep, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0radicado 56.052. \u00a0<\/p>\n<p>20 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-AP, 27 feb. 2012, rad. 38.100; entre otros. \u00a0<\/p>\n<p>21 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ley 522 de 1999, en su art\u00edculo 372, remite integralmente al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tr\u00e1mite y causales consagradas en la Ley 600 de 2000. \u00a0<\/p>\n<p>22 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-AP4155, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a026 sep. 2018, radicado 51.266, CSJ-AP2512, 26 jun. 2019, radicado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a054761, CSJ-SP594, 02 mar, 2022, radicado 60.370 y CSJ-AP5291, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a011 nov. 2022, radicado 59156 y Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-AP668-2023, 08 mar, radicado 59.683. \u00a0<\/p>\n<p>23 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-AP761-2021, 03 mar, radicado 59.010. \u00a0<\/p>\n<p>24 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 3, Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0226-227. \u00a0<\/p>\n<p>25 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 2, Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a032-31. \u00a0<\/p>\n<p>26 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 2. Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a033-34. \u00a0<\/p>\n<p>27 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 2. Fl. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a085. \u00a0<\/p>\n<p>28 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original, Primera Instancia No. 2. Fl. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a088. \u00a0<\/p>\n<p>30 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-AP5599-2018, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0radicado 53.899, CSJ-AP2510-2019, radicado 54305, CSJ-AP853-2021, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0radicado 58865 y CSJ-AP1829-2023, 28 jun, radicado 62772. \u00a0<\/p>\n<p>31 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-SP025-2023, 08 feb, radicado 56218. \u00a0<\/p>\n<p>32 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-AP552-2021, 24 feb, radicado 53662. \u00a0<\/p>\n<p>33 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-AP2170-2022, 1 may. 2022, radicado 52354. \u00a0<\/p>\n<p>34 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cuaderno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Original Segunda Instancia No. 1. Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a037-41. \u00a0<\/p>\n<p>35 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ-AP529-2021, 17 feb, radicado 53962. \u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a061691 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Diego Andr\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00f3mez Tamayo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 C.U.I. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a011001224600020145923701 \u00a0 \u00a0 JORGE HERN\u00c1N \u00a0D\u00cdAZ SOTO \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0 SP519-2023 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 61691 \u00a0 Aprobado Acta No \u00a0238 \u00a0 Bogot\u00e1, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[70],"tags":[],"class_list":["post-75363","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diciembre-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75363","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75363"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75363\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75363"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75363"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75363"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}