{"id":750,"date":"2023-09-07T20:38:54","date_gmt":"2023-09-07T20:38:54","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12312-06-05-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:38:54","modified_gmt":"2023-09-07T20:38:54","slug":"12312-06-05-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12312-06-05-97\/","title":{"rendered":"12312 (06-05-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 DEMANDA DE CASACION \u00a0<\/p>\n<p>Reiteradamente ha sostenido la jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n que la demanda de casaci\u00f3n debe sujetarse a una serie de \u00a0requisitos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0formales \u00a0cuya \u00a0pretermisi\u00f3n \u00a0acarrea inexorablemente la \u00a0declaratoria de ineptitud del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo 225 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0establece \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0de \u00a0la demanda, entre los cuales se \u00a0encuentra \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0se\u00f1alar \u00a0la \u00a0causal \u00a0que \u00a0se aduzca para solicitar la \u00a0infirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo, indicando &#8220;en forma clara y precisa los fundamentos de \u00a0ella y citando las normas que el recurrente estime infringidas&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0un \u00a0postulado \u00a0de \u00a0ineludible \u00a0cumplimiento \u00a0que \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0de \u00a0acuerdo al art\u00edculo 228 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0est\u00e1 \u00a0claramente determinada por las vertientes que le trace el actor \u00a0con \u00a0nitidez y precisi\u00f3n, raz\u00f3n por la cual los cargos deben formularse dentro \u00a0del \u00a0\u00e1mbito \u00a0preciso se\u00f1alado por la ley, esto es, al interior de las causales \u00a0taxativamente \u00a0contempladas en la legislaci\u00f3n procedimental penal (art. 220 del \u00a0C. de P.P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0: 12312 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. JORGE E. CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta N\u00b046 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1, D.C., seis (6) de mayo \u00a0de mil novecientos noventa y seite (1997). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte la admisibilidad formal de \u00a0la \u00a0 demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0CARLOS MARIO RAMIREZ ARAQUE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A N T E C E D E N T E S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 \u00a0El \u00a0juzgador de segunda instancia \u00a0sintetiz\u00f3 los hechos as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;En \u00a0las \u00a0\u00faltimas horas de la tarde del 2 de mayo pasado el se\u00f1or \u00a0Guillermo \u00a0Alfonso Cifuentes Z\u00e1rate, vendedor ambulante de joyas, se hallaba en \u00a0el \u00a0Restaurante \u00a0&#8216;La \u00a0Bohemia&#8217;, \u00a0situado \u00a0en \u00a0las \u00a0cercan\u00edas \u00a0del Comando de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Metropolitana, \u00a0donde \u00a0tiene la mayor parte de su clientela, cuando un \u00a0individuo \u00a0provisto \u00a0de \u00a0rev\u00f3lver \u00a0lo \u00a0oblig\u00f3 \u00a0a despojarse del malet\u00edn donde \u00a0llevaba la mercanc\u00eda, valorada por \u00e9l en $15.000.000.oo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Cifuentes \u00a0emprendi\u00f3 \u00a0la \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0antisocial \u00a0pero fue \u00a0repelido \u00a0por \u00a0\u00e9l mediante dos tiros de rev\u00f3lver que impactaron en su rostro y \u00a0en \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0hombro, \u00a0 \u00a0a \u00a0 resultas \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0 sufri\u00f3 \u00a0 35 \u00a0 d\u00edas \u00a0 de \u00a0incapacidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Alertada \u00a0por \u00a0la \u00a0detonaciones intervino la polic\u00eda, en momentos \u00a0en \u00a0que \u00a0el delincuente hab\u00eda tomado asiento como parrillero en una motocicleta \u00a0Suzuki \u00a0Ax100 \u00a0modelo \u00a01991 que se hallaba estacionada en esos alrededores. Pero \u00a0debido \u00a0a que tomaron una v\u00eda en direcci\u00f3n prohibida chocaron con un veh\u00edculo \u00a0y \u00a0rodaron \u00a0por \u00a0el \u00a0piso, a ra\u00edz de lo cual fue capturado el conductor, Carlos \u00a0Mario \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Araque, \u00a0en \u00a0tanto que el pasajero, de identidad desconocida en \u00a0los autos, logr\u00f3 escapar con el bot\u00edn y el arma utilizada&#8230;&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.-\u00a0 \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a0Veintid\u00f3s Penal del \u00a0Circuito \u00a0de Medell\u00edn, mediante sentencia del 1\u00b0 de marzo de 1995, conden\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0Carlos \u00a0Mario \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Araque \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal de 48 meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0a \u00a0las \u00a0accesorias \u00a0de \u00a0rigor, \u00a0como \u00a0autor de los delitos de hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0agravado, \u00a0lesiones personales y porte ilegal de arma de fuego de \u00a0defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inconforme \u00a0con \u00a0la \u00a0anterior \u00a0decisi\u00f3n, el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, el cual al ser \u00a0desatado \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de la misma ciudad el \u00a015 \u00a0de \u00a0mayo de 1996, la confirm\u00f3, fallo contra el cual se interpuso el recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0ley se present\u00f3 la \u00a0respectiva demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA\u00a0 DEMANDA\u00a0 DE\u00a0 CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado Ram\u00edrez Araque \u00a0presenta \u00a0un \u00a0\u00fanico \u00a0cargo en contra de la sentencia de segunda instancia, cuyo \u00a0enunciado textualmente reza as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;FUNDAMENTOS \u00a0DE LA IMPUGNACION AL AMPARO DE LA CAUSAL NUMERO 2 DEL \u00a0ARTICULO 40 DEL C.P.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0quien \u00a0obre \u00a0bajo \u00a0insuperable coacci\u00f3n ajena, no es culpable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que el funcionario judicial est\u00e1 en \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0investigar tanto lo favorable como lo desfavorable para los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0de conformidad con lo reglado por los art\u00edculos 333 y \u00a0334 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente \u00a0afirma \u00a0que \u00a0lo \u00a0anterior se \u00a0soporta \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0dos \u00a0 principios: \u00a0 necesidad \u00a0 de \u00a0 prueba \u00a0 y \u00a0 prueba \u00a0 para \u00a0condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0hacer \u00a0una rese\u00f1a sobre el &#8220;TEMA \u00a0PROBATORIO&#8221;, \u00a0asevera \u00a0que &#8220;para dar cumplimiento a lo se\u00f1alado por nuestra ley \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 247, deben existir unos elementos probatorios \u00a0suficientes para ello, situaci\u00f3n que no existe para la defensa&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza \u00a0solicit\u00e1ndole \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0numeral \u00a02\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 40 del C\u00f3digo Penal, casar la \u00a0sentencia \u00a0impugnada y, en consecuencia, absolver al procesado de los cargos que \u00a0le fueron formulados en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reiteradamente ha sostenido la jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n que la demanda de casaci\u00f3n debe sujetarse a una serie de \u00a0requisitos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0formales \u00a0cuya \u00a0pretermisi\u00f3n \u00a0acarrea inexorablemente la \u00a0declaratoria de ineptitud del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo 225 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0establece \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0de \u00a0la demanda, entre los cuales se \u00a0encuentra \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0se\u00f1alar \u00a0la \u00a0causal \u00a0que \u00a0se aduzca para solicitar la \u00a0infirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo, indicando &#8220;en forma clara y precisa los fundamentos de \u00a0ella y citando las normas que el recurrente estime infringidas&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0un \u00a0postulado \u00a0de \u00a0ineludible \u00a0cumplimiento \u00a0que \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0de \u00a0acuerdo al art\u00edculo 228 \u00a0ibidem, \u00a0est\u00e1 \u00a0claramente \u00a0determinada por las vertientes que le trace el actor \u00a0con \u00a0nitidez y precisi\u00f3n, raz\u00f3n por la cual los cargos deben formularse dentro \u00a0del \u00a0\u00e1mbito \u00a0preciso se\u00f1alado por la ley, esto es, al interior de las causales \u00a0taxativamente \u00a0contempladas en la legislaci\u00f3n procedimental penal (art. 220 del \u00a0C. de P.P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0entonces \u00a0f\u00e1cil \u00a0es \u00a0concluir que la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado Ram\u00edrez Araque no \u00a0re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0para \u00a0su admisibilidad, lo que sin discusi\u00f3n \u00a0impone su rechazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, del solo enunciado del escrito se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0desconoce \u00a0el manejo del recurso extraordinario, pues \u00a0olvid\u00f3 \u00a0flagrantemente \u00a0se\u00f1alar \u00a0la \u00a0causal \u00a0de casaci\u00f3n por medio de la cual \u00a0pretende \u00a0el \u00a0quebrantamiento del fallo, yerro \u00e9ste suficiente para predicar la \u00a0ineptitud del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0omisi\u00f3n \u00a0resulta \u00a0insubsanable \u00a0en la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que la Corte carece de potestad para pronunciar sentencia de m\u00e9rito \u00a0cuando \u00a0desconoce \u00a0la \u00a0real \u00a0y fundada pretensi\u00f3n del cargo formulado contra la \u00a0sentencia, \u00a0ya \u00a0que, \u00a0como \u00a0en este caso, no se sabe si el reproche es porque la \u00a0sentencia \u00a0es \u00a0violatoria \u00a0directa \u00a0o \u00a0indirectamente \u00a0de \u00a0una \u00a0norma de derecho \u00a0sustancial, \u00a0o \u00a0fue \u00a0dictada \u00a0en \u00a0desarmon\u00eda \u00a0con \u00a0los \u00a0cargos formulados en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acusaci\u00f3n, \u00a0 o \u00a0 en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, se advierte que en \u00faltimas \u00a0la \u00a0inconformidad del recurrente es, al parecer, por el grado de estimaci\u00f3n que \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0le otorg\u00f3 al m\u00e9rito probatorio. No obstante, sobre este aspecto, \u00a0una \u00a0vez \u00a0m\u00e1s \u00a0debe reiterar la Sala que no es posible demandar en esta sede el \u00a0grado \u00a0de \u00a0valor \u00a0positivo \u00a0o \u00a0negativo \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores le otorgaron a los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0bien \u00a0sabido \u00a0es \u00a0que en nuestro sistema \u00a0procesal, \u00a0como \u00a0regla \u00a0general, \u00a0no \u00a0opera \u00a0la tarifa legal como sustento de la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria, sino la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En fin, en raz\u00f3n a que la demanda no re\u00fane \u00a0los requisitos legales para su admisibilidad, su rechazo se impone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 lo \u00a0 expuesto, \u00a0 la \u00a0 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RECHAZAR \u00a0 \u00a0 IN \u00a0 \u00a0LIMINE \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del procesado \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 MARIO \u00a0 \u00a0RAMIREZ \u00a0 \u00a0ARAQUE. \u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0consecuencia, \u00a0 \u00a0se \u00a0 declara \u00a0 desierto \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n no procede recusrso \u00a0alguno, conforme al art\u00edculo 197 del C. de P.P.. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Devu\u00e9lvase \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0del \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0E. \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0 \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RICARDO \u00a0 \u00a0CALVETE \u00a0 RANGEL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0 \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JUAN \u00a0MANUEL \u00a0TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PATRICIA \u00a0 \u00a0 SALAZAR \u00a0CUELLAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 DEMANDA DE CASACION \u00a0 Reiteradamente ha sostenido la jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n que la demanda de casaci\u00f3n debe sujetarse a una serie de \u00a0requisitos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0formales \u00a0cuya \u00a0pretermisi\u00f3n \u00a0acarrea inexorablemente la \u00a0declaratoria de ineptitud del libelo. \u00a0\u00a0 El art\u00edculo 225 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0establece \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0de \u00a0la 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