{"id":747,"date":"2023-09-07T20:38:54","date_gmt":"2023-09-07T20:38:54","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12296-28-08-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:38:54","modified_gmt":"2023-09-07T20:38:54","slug":"12296-28-08-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12296-28-08-97\/","title":{"rendered":"12296 (28-08-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 PREVARICATO POR ACCION \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con el art\u00edculo 149 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a028 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0190 \u00a0de \u00a01995 -Estatuto \u00a0Anticorrupci\u00f3n-, \u00a0 la \u00a0 redacci\u00f3n \u00a0 t\u00edpica \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 prevaricato \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0acci\u00f3n \u00a0 \u00a0es \u00a0 la \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Prevaricato \u00a0por acci\u00f3n.\u00a0 El \u00a0 servidor \u00a0 p\u00fablico \u00a0 que \u00a0 profiera \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0o \u00a0dictamen \u00a0manifiestamente \u00a0contrario \u00a0a \u00a0la ley, incurrir\u00e1 en prisi\u00f3n de tres (3) a ocho \u00a0(8) \u00a0a\u00f1os, \u00a0multa \u00a0de \u00a0cincuenta \u00a0(50) \u00a0a \u00a0cien (100) salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes \u00a0e interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas hasta por \u00a0el mismo tiempo de la pena impuesta&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues bien, la primera advertencia, en orden a \u00a0decidir \u00a0 la \u00a0 apelaci\u00f3n, \u00a0 es \u00a0 que \u00a0la \u00a0transcrita \u00a0disposici\u00f3n \u00a0protege \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0 p\u00fablica, \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0funcional, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que lo tutelado es la correcta \u00a0funci\u00f3n \u00a0administrativa p\u00fablica, tan cara hoy a la legitimidad y necesidad del \u00a0Estado \u00a0para \u00a0el \u00a0tratamiento \u00a0de los conflictos sociales, y no una relaci\u00f3n de \u00a0poder \u00a0o \u00a0competencia \u00a0entre \u00a0los distintos \u00f3rganos de la administraci\u00f3n de lo \u00a0p\u00fablico.\u00a0 \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0el \u00a0precepto \u00a0vincula directamente a los servidores \u00a0p\u00fablicos \u00a0de todos los \u00f3rdenes, pues s\u00f3lo a ellos concierne el deber especial \u00a0de una razonable aplicaci\u00f3n del derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0&#8220;manifiestamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 contrario \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0ley&#8221;, \u00a0ser\u00eda \u00a0la \u00a0segunda \u00a0premisa, \u00a0que \u00a0se \u00a0pregona \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0o \u00a0dictamen \u00a0proferidos \u00a0por \u00a0el servidor p\u00fablico \u00a0imputado, \u00a0encierra \u00a0un \u00a0elemento \u00a0normativo \u00a0espec\u00edfico del tipo, que como tal \u00a0exige \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0en atenci\u00f3n al caso concreto y de cara a una \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0material \u00a0de \u00a0los \u00a0 argumentos \u00a0 del \u00a0 actor \u00a0comprometido \u00a0y \u00a0no \u00a0de \u00a0una \u00a0mera \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0formal.\u00a0 Es decir, no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0examinar \u00a0apenas \u00a0cu\u00e1ndo \u00a0un argumento es formalmente correcto o \u00a0incorrecto, \u00a0 sino \u00a0 de \u00a0 establecer \u00a0 cu\u00e1ndo \u00a0 tal \u00a0 argumento, \u00a0 dentro \u00a0de \u00a0un \u00a0campo \u00a0determinado, resulta \u00a0aceptable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0dice lo anterior por cuanto puede ocurrir \u00a0que \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0funcional, a pesar de que habilidosa y especiosamente se le \u00a0pueda \u00a0rodear \u00a0de abundantes citas normativas, doctrinarias o jurisprudenciales, \u00a0con \u00a0 lo \u00a0cual \u00a0aparecer\u00eda \u00a0formalmente \u00a0justificada, \u00a0resultar\u00eda \u00a0francamente \u00a0prevaricadora \u00a0por \u00a0andar \u00a0fuera \u00a0del contexto de justificaci\u00f3n material de las \u00a0normas \u00a0pertinentes, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0completamente \u00a0desasida de la realidad y de los \u00a0hechos \u00a0 controvertidos \u00a0 en \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0deben \u00a0traducirse \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ley.\u00a0 \u00a0 Y, \u00a0 contrario \u00a0sensu, \u00a0la decisi\u00f3n puede re\u00f1ir con el tenor literal \u00a0de \u00a0ciertos \u00a0preceptos, \u00a0aparentemente \u00a0claros, \u00a0pero no envuelve prevaricaci\u00f3n \u00a0porque \u00a0contiene \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n loable frente a las singulares trazas que \u00a0ofrece el caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso que frente a \u00a0normas \u00a0perfectamente \u00a0claras, \u00a0resulta \u00a0f\u00e1cil deducir el prevaricato cuando el \u00a0funcionario \u00a0 se \u00a0 desentiende \u00a0 de \u00a0 ellas \u00a0 so \u00a0 pretexto \u00a0 de \u00a0 consultar \u00a0su \u00a0esp\u00edritu.\u00a0 \u00a0Pero \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0tan \u00a0fantasiosa, arrevesada e injusta \u00a0de \u00a0concebir \u00a0el \u00a0ejercicio de la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0 p\u00fablica, \u00a0 particularmente \u00a0 el \u00a0 de \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia.\u00a0 \u00a0Se \u00a0parte de una inconcebible sabidur\u00eda abstracta de la ley, y \u00a0con \u00a0base \u00a0en ese prejuicio se examina la legalidad o ilegalidad de las acciones \u00a0de \u00a0los \u00a0servidores \u00a0p\u00fablicos.\u00a0 Es preciso analizar primero y abiertamente \u00a0las \u00a0razones \u00a0justificatorias \u00a0u \u00a0objetivas \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, en una relaci\u00f3n \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0de \u00a0hechos \u00a0y \u00a0norma, \u00a0siempre \u00a0puestos mentalmente en el lugar del \u00a0funcionario \u00a0decisor, \u00a0y \u00a0s\u00f3lo as\u00ed se sabr\u00e1 si para el caso realmente era tan \u00a0n\u00edtido \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0ley.\u00a0 \u00a0Claro \u00a0que \u00a0si la resoluci\u00f3n no est\u00e1 \u00a0acompa\u00f1ada \u00a0de razones justificatorias, es decir, acorde primero con los hechos \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0con \u00a0el \u00a0precepto \u00a0legal, \u00a0sino \u00a0que \u00a0obedece \u00a0al mero capricho del \u00a0funcionario, \u00a0ah\u00ed \u00a0s\u00ed \u00a0puede \u00a0tildarse \u00a0de \u00a0&#8220;manifiestamente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0ley&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resulta \u00a0f\u00e1cil \u00a0decir \u00a0en \u00a0abstracto que son \u00a0claras \u00a0las normas reveladoras de la procedibilidad del recurso de apelaci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0del \u00a0auto \u00a0que \u00a0resuelva \u00a0sobre la intervenci\u00f3n de un tercero o del que \u00a0deniegue \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0un incidente, conforme con la letra de los numerales \u00a02\u00b0 \u00a0y \u00a04\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0351 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, pero no es \u00a0igualmente \u00a0indiscutible la aplicaci\u00f3n de estos preceptos cuando la providencia \u00a0no \u00a0responde \u00a0directamente \u00a0a \u00a0la \u00a0deliberaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0los presupuestos de una \u00a0tercer\u00eda \u00a0 o \u00a0de \u00a0una \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0incidental, \u00a0sino \u00a0que \u00a0obedece \u00a0al \u00a0sano \u00a0prop\u00f3sito \u00a0del \u00a0juez \u00a0de \u00a0ponerle \u00a0coto \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0entiende \u00a0como \u00a0&#8220;pr\u00e1ctica \u00a0dilatoria&#8221; \u00a0de \u00a0los interesados. Es por ello que se insist\u00eda precedentemente en \u00a0un \u00a0 examen \u00a0 comportamental \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0 contexto \u00a0 material, \u00a0no \u00a0de \u00a0mera \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0formal, pues la disposici\u00f3n es de f\u00e1cil o compleja aplicaci\u00f3n \u00a0de cara al campo en el cual se valoran los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 amplio \u00a0espectro \u00a0en \u00a0el \u00a0cambio \u00a0de \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia y el \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado, en relaci\u00f3n con el tema de las canteras y sus productos, y \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0la \u00a0letra \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0659 \u00a0del C\u00f3digo Civil, sin duda ten\u00edan \u00a0aptitud \u00a0objetiva \u00a0para \u00a0propiciar \u00a0un \u00a0error en la apreciaci\u00f3n no s\u00f3lo de los \u00a0due\u00f1os \u00a0de \u00a0los predios, quienes se sent\u00edan tambi\u00e9n propietarios de lo que la \u00a0naturaleza \u00a0hab\u00eda \u00a0puesto \u00a0en \u00a0el \u00a0marco de sus propios linderos inmobiliarios, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de los funcionarios judiciales que se ve\u00edan abocados a resolver \u00a0controversias \u00a0de esta \u00edndole, con fundamento en la prueba sumaria aportada por \u00a0los \u00a0interesados (C. P. C., art. 579).\u00a0 As\u00ed lo admite el referido fallo de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Civil-Laboral, \u00a0cuando \u00a0advierte \u00a0que no le aplicar\u00e1 al demandante la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 80 del C. de P. C., por cuanto reconoce que \u00a0sus \u00a0 afirmaciones \u00a0 &#8220;son \u00a0 producto \u00a0de \u00a0una \u00a0errada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0al considerar que el due\u00f1o del terreno es due\u00f1o \u00a0de \u00a0la \u00a0cantera \u00a0en virtud del fen\u00f3meno de la accesi\u00f3n.\u00a0 Y ser\u00eda absurdo \u00a0que \u00a0interpretaciones \u00a0sobre \u00a0el \u00a0derecho \u00a0puedan \u00a0dar \u00a0pie \u00a0a las sanciones que \u00a0establece \u00a0 dicha \u00a0 norma&#8221; \u00a0 (fs. \u00a0462.\u00a0 \u00a0Se \u00a0ha \u00a0resaltado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No. 12296 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 101 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintiocho de \u00a0agosto de mil novecientos noventa y siete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0obra \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n oportunamente interpuesto y \u00a0debidamente \u00a0sustentado \u00a0por la parte civil, examina la Sala la sentencia del 28 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01996, \u00a0por \u00a0cuyo \u00a0medio \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Villavicencio \u00a0absuelve \u00a0al \u00a0doctor JAIRO \u00a0ALINDO \u00a0MORALES \u00a0SOLANO, \u00a0Juez \u00a0Primero \u00a0Promiscuo de Familia de Arauca, a quien \u00a0hab\u00eda \u00a0acusado la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n por un concurso de delitos de \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n, \u00a0seg\u00fan \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0que dict\u00f3 el Fiscal Primero de la Unidad de Fiscal\u00eda ante \u00a0el mencionado tribunal, fechada el 8 de febrero de 1995 . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ANTECEDENTES: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0solicitud introducida por el doctor Carlos \u00a0Burgos \u00a0Moyano, magistrado de la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Familia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Villavicencio, por medio de auto \u00a0fechado \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01993, \u00a0y \u00a0por \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0las peticiones de los \u00a0apoderados \u00a0general \u00a0y \u00a0especial \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0Occidental de Colombia, Inc., \u00a0subsidiaria \u00a0de \u00a0la sociedad extranjera del mismo nombre, esta investigaci\u00f3n se \u00a0asienta sobre los siguientes antecedentes f\u00e1cticos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.\u00a0 \u00a0De acuerdo con la escritura p\u00fablica n\u00famero 468 del 9 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01985, \u00a0el \u00a0se\u00f1or SALVADOR PINZ\u00d3N FUENTES (q. e. p. d.) constituy\u00f3 \u00a0una \u00a0\u201cservidumbre \u00a0petrolera de ocupaci\u00f3n permanente\u201d sobre el predio rural \u00a0denominado \u00a0\u201cLa \u00a0Conquista\u201d, \u00a0el \u00a0cual detentaba por posesi\u00f3n inscrita, con \u00a0una \u00a0extensi\u00f3n \u00a0aproximada \u00a0de \u00a02.500 \u00a0hect\u00e1reas, \u00a0situado en la vereda \u201cLos \u00a0Angelitos\u201d, \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Arauca, departamento del mismo \u00a0nombre, \u00a0en favor de la transnacional OCCIDENTAL DE COLOMBIA, INC. (Anexo N\u00b0 2, \u00a0fs. 9 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.\u00a0 \u00a0 \u00a0 El \u00a0 \u00a0 se\u00f1or \u00a0 \u00a0 Pinz\u00f3n \u00a0Fuentes falleci\u00f3 el d\u00eda 23 de agosto de 1992, hecho \u00a0\u00e9ste \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del cual JORGE OMAR PINZ\u00d3N S\u00c1NCHEZ, quien se acredit\u00f3 como \u00a0hijo \u00a0extramatrimonial \u00a0del finado, el d\u00eda 11 de septiembre siguiente, intent\u00f3 \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0apoderado \u00a0la \u00a0apertura \u00a0del proceso de sucesi\u00f3n y solicit\u00f3 el \u00a0embargo \u00a0y \u00a0secuestro \u00a0provisional \u00a0de \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0heredad \u00a0y \u00a0de \u00a0la arena \u00a0extra\u00edda \u00a0de la cantera \u201cLa Boca de la Pica\u201d, perteneciente al mismo fundo, \u00a0en \u00a0cantidad \u00a0de \u00a02.520.000 \u00a0metros c\u00fabicos.\u00a0 El Juez Primero Promiscuo de \u00a0Familia \u00a0 de \u00a0Arauca, \u00a0doctor \u00a0Jairo \u00a0Alindo \u00a0Morales \u00a0Solano, por medio de auto fechado el 15 de septiembre \u00a0de \u00a01992, \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0declar\u00f3 \u00a0abierto el proceso de sucesi\u00f3n intestada \u00a0del \u00a0 se\u00f1or \u00a0 Salvador \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Fuentes \u00a0y decret\u00f3 el embargo y secuestro provisional del bien inmueble y \u00a0del \u00a0mueble antes relacionados (Cfr. cuaderno de sucesi\u00f3n intestada, n\u00famero 1, \u00a0fs. 1, 2, 116 y 120). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03.\u00a0 \u00a0La diligencia de secuestro provisional de ambos bienes se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a018 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01992, \u00a0tal como hab\u00eda sido ordenado \u00a0previamente \u00a0en \u00a0el auto ya referido, y a ella concurri\u00f3 el doctor JUAN ANTONIO \u00a0VIDELA \u00a0RICO, \u00a0quien \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0era \u00a0abogado del Departamento Legal de la \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0Occidental \u00a0de \u00a0Colombia, \u00a0y \u00a0en \u00a0uso \u00a0de \u00a0tal \u00a0condici\u00f3n y tras la \u00a0exhibici\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0copia \u00a0informal \u00a0de \u00a0la escritura p\u00fablica n\u00famero 468, se \u00a0opuso \u00a0a \u00a0la \u00a0medida \u00a0puesta \u00a0en \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0porque la empresa \u00a0ostentaba \u00a0la \u00a0doble \u00a0calidad \u00a0de poseedora material y tenedora del inmueble por \u00a0secuestrar.\u00a0 \u00a0El \u00a0despacho \u00a0advierte \u00a0que no le dar\u00e1 curso a la oposici\u00f3n \u00a0por \u00a0carencia \u00a0de \u00a0poder \u00a0del \u00a0abogado \u00a0para \u00a0actuar \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0compa\u00f1\u00eda, \u00a0 mas \u00a0 al \u00a0 final \u00a0 resuelve \u00a0 secuestrar \u00a0 los \u00a0 bienes, \u00a0 entregarlos \u00a0 al \u00a0 secuestre, \u00a0pero \u00a0\u201crespetando \u00a0el gravamen de servidumbre petrolera constituida por la escritura \u00a0N\u00b0 468 de agosto 9 de 1985\u201d (fs. 127 a 133). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04.\u00a0 \u00a0El \u00a0d\u00eda \u00a016 de octubre de 1992, un apoderado especial de \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0presuntamente \u00a0afectada \u00a0solicit\u00f3 al Juez de Familia que de plano \u00a0ordenara \u00a0el \u00a0levantamiento \u00a0del \u00a0embargo \u00a0y \u00a0secuestro \u00a0del bien inmueble rural \u00a0denominado \u00a0\u201cLa \u00a0Conquista\u201d, de conformidad con el numeral 7\u00b0 del art\u00edculo \u00a0687 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil, y subsidiariamente, pidi\u00f3 que a la \u00a0petici\u00f3n \u00a0se \u00a0le \u00a0dispensara \u00a0el tr\u00e1mite incidental previsto en el numeral 8\u00b0 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0precepto.\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0mismo \u00a0escrito, \u00a0el \u00a0abogado aspiraba a que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0incidentalmente \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0ordenara \u00a0el levantamiento del embargo y \u00a0secuestro \u00a0consumados \u00a0sobre \u00a0la \u00a0arena \u00a0apilada en los dep\u00f3sitos de la cantera \u00a0\u201cLa \u00a0Boca \u00a0de \u00a0la \u00a0Pica\u201d, \u00a0y finalmente se demandaba el reconocimiento de la \u00a0empresa \u00a0 como \u00a0 interviniente \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0de \u00a0Salvador \u00a0 \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0 \u00a0Fuentes \u00a0 y \u00a0 al \u00a0profesional \u00a0actuante como apoderado especial, de acuerdo con los art\u00edculos 65, \u00a0135 \u00a0y 687, numeral 8\u00b0 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil.\u00a0 A la petici\u00f3n \u00a0se \u00a0anexan \u00a0sendas resoluciones del Instituto Nacional de los Recursos Naturales \u00a0Renovables \u00a0y \u00a0del \u00a0Ambiente, INDERENA, regional Arauca, por medio de las cuales \u00a0se \u00a0autoriza a la Occidental para extraer material de arrastre del cauce o lecho \u00a0del \u00a0Ca\u00f1o Agua Lim\u00f3n y Ca\u00f1os adyacentes (Sucesi\u00f3n intestada, cuaderno N\u00b0 2, \u00a0fs. 1 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0partir de esta petici\u00f3n, el Juez Promiscuo de Familia de Arauca \u00a0produce \u00a0sucesivos \u00a0pronunciamientos que generan el desagrado de los abogados de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0y la subsecuente imputaci\u00f3n del concurso de delitos de prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n, \u00a0presuntamente \u00a0por ser decisiones manifiestamente contrarias a la \u00a0ley que regula su expedici\u00f3n, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a05.\u00a0 \u00a0Por \u00a0medio \u00a0de \u00a0auto fechado el 21 de octubre de 1992, el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0hace \u00a0algunas \u00a0disquisiciones \u00a0jur\u00eddicas y concluye que, \u00a0\u201cen \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0poderes \u00a0de \u00a0ordenamiento e \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 proceso\u201d \u00a0 dispuestos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a038 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0C. \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0P. \u00a0 \u00a0C., \u00a0 \u00a0numeral \u00a0 2\u00b0, \u00a0 RECHAZA \u00a0la precedente solicitud por ser \u00a0ostensiblemente \u00a0improcedente \u00a0(Sucesi\u00f3n \u00a0intestada, \u00a0cuaderno \u00a0N\u00b0 2, fs. 67 y \u00a068). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a06.\u00a0 \u00a0El doctor JULIO C\u00c9SAR PARRA QUINTERO, abogado que hab\u00eda \u00a0hecho \u00a0uso \u00a0de \u00a0un poder especial para formular la petici\u00f3n denegada, remite al \u00a0juzgado \u00a0un \u00a0escrito \u00a0en \u00a0el cual sustituye el apoderamiento en favor del doctor \u00a0HERN\u00c1N \u00a0 FABIO \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0BLANCO, \u00a0quien \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0tal \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0interpone \u00a0el \u00a0recurso de reposici\u00f3n y, en subsidio, el de apelaci\u00f3n en contra \u00a0del \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a021 de octubre (fs. 69 y 72-82).\u00a0 El juez responde este \u00a0memorial \u00a0en \u00a0el \u00a0auto \u00a0del \u00a05 \u00a0de noviembre de 1992, en el sentido de que si el \u00a0apoderado \u00a0no hab\u00eda sido reconocido como tal dentro del proceso, tampoco pod\u00eda \u00a0sustituir \u00a0el poder, y menos exist\u00eda la facultad para interponer recursos en un \u00a0abogado \u00a0sustituto \u00a0que \u00a0no \u00a0figura \u00a0como \u00a0sujeto \u00a0procesal, \u00a0raz\u00f3n loable para \u00a0estimar \u00a0que es notoriamente improcedente la petici\u00f3n, lo cual impide su curso, \u00a0y \u00a0decide entonces que debe estarse al mandamiento de ordenaci\u00f3n e instrucci\u00f3n \u00a0se\u00f1alado \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 providencia \u00a0 del \u00a0 21 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01992 \u00a0(fs. \u00a083 \u00a0y \u00a084). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a07.\u00a0 \u00a0Al \u00a0advertir \u00a0que el auto del 5 de noviembre conten\u00eda un \u00a0hecho \u00a0nuevo, \u00a0supuesto \u00a0que \u00a0se \u00a0niega a reconocer su personer\u00eda, el apoderado \u00a0sustituto \u00a0propone \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n en contra de aquella providencia \u00a0(fs. \u00a085-88).\u00a0 \u00a0Por \u00a0auto del 20 de noviembre de 1992, adem\u00e1s de despachar \u00a0otras \u00a0 peticiones \u00a0 pendientes \u00a0 de \u00a0los \u00a0herederos, \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0rechaza \u00a0la \u00a0solicitud de apelaci\u00f3n por \u00a0\u201cmanifiesta \u00a0improcedencia\u201d, debido a que el abogado carece de legitimaci\u00f3n \u00a0para \u00a0comparecer \u00a0al proceso, pues la empresa ni siquiera tiene la condici\u00f3n de \u00a0parte (fs. 97-99). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a08.\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0prove\u00eddo, \u00a0el abogado \u00a0interpone \u00a0el recurso de reposici\u00f3n y, en subsidio, de acuerdo con el art\u00edculo \u00a0377 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0C., \u00a0solicita \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n de copias de la providencia \u00a0recurrida \u00a0y \u00a0el \u00a0resto \u00a0de \u00a0las \u00a0piezas procesales conducentes del proceso para \u00a0presentar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de queja ante el Tribunal Superior de Villavicencio (fs. \u00a0100-103).\u00a0 \u00a0 El \u00a0 juez \u00a0 requerido, \u00a0tras \u00a0reiterar \u00a0que \u00a0son \u00a0abiertamente \u00a0improcedentes \u00a0las peticiones incoadas por fuera de los art\u00edculos 579 y 686 del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0C., \u00a0que \u00a0es \u00a0la \u00a0disciplina \u00a0propia \u00a0del secuestro provisional y la \u00a0oposici\u00f3n \u00a0en \u00a0el proceso de sucesi\u00f3n, responde que debe estarse a lo decidido \u00a0en \u00a0 la \u00a0 providencia \u00a0 del \u00a0 20 \u00a0 de \u00a0 noviembre \u00a0 (auto \u00a0 de \u00a0diciembre \u00a09 \u00a0de \u00a01992). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a09.\u00a0 \u00a0 La \u00a0 sociedad \u00a0OCCIDENTAL \u00a0DE \u00a0COLOMBIA, \u00a0INC. \u00a0decidi\u00f3 \u00a0entonces \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la tutela y logr\u00f3 que la Sala de Familia del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Villavicencio dictara el fallo fechado el 15 de enero de \u00a01993, \u00a0por \u00a0medio \u00a0del cual dicha corporaci\u00f3n tutel\u00f3 el derecho fundamental al \u00a0debido \u00a0 \u00a0proceso \u00a0 dentro \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sucesi\u00f3n \u00a0 intestada \u00a0 de \u00a0 Salvador \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Fuentes, le orden\u00f3 al \u00a0Juez \u00a0Primero \u00a0Promiscuo \u00a0de Familia de Arauca que de inmediato resolviera sobre \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0o \u00a0improcedencia \u00a0del \u00a0recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0OCCIDENTAL \u00a0DE COLOMBIA, INC. contra el auto de octubre 21 de \u00a01992, \u00a0dado \u00a0que \u00a0en \u00a0el auto del 5 de noviembre apenas hab\u00eda provisto sobre el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0reposici\u00f3n, \u00a0y que de la misma manera procediera al reconocimiento \u00a0de \u00a0personer\u00eda \u00a0al \u00a0apoderado \u00a0(fs. \u00a0110-120).\u00a0 \u00a0En \u00a0esta \u00a0oportunidad, el \u00a0magistrado \u00a0CARLOS \u00a0BURGOS MOYANO, uno de los integrantes de la Sala, aclar\u00f3 el \u00a0voto \u00a0para afirmar directamente el derecho que ten\u00eda la compa\u00f1\u00eda de acudir al \u00a0incidente \u00a0de \u00a0levantamiento \u00a0de la medida y resaltar la ambig\u00fcedad del rechazo \u00a0consignado en el auto del 21 de octubre de 1992 (fs. 121 y 122). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a010.\u00a0 \u00a0El \u00a0juez \u00a0tutelado atendi\u00f3 los mandatos de la sentencia \u00a0en \u00a0el \u00a0auto \u00a0del 26 de enero de 1993 y, en consecuencia, declar\u00f3 y dispuso que \u00a0no \u00a0era \u00a0viable \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto por el apoderado de la \u00a0OCCIDENTAL \u00a0DE \u00a0COLOMBIA, \u00a0INC. \u00a0contra el prove\u00eddo de octubre 21 de 1992, a la \u00a0vez \u00a0que \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0personer\u00eda \u00a0tanto al apoderado judicial principal como al \u00a0sustituto \u00a0(fs. \u00a0123-129).\u00a0 En relaci\u00f3n con esta providencia, el apoderado \u00a0sustituto \u00a0propuso \u00a0el \u00a0recurso de reposici\u00f3n, \u201cexclusivamente en lo que toca \u00a0con \u00a0la \u00a0negativa \u00a0de la apelaci\u00f3n\u201d y, en caso de que no se accediera a dicha \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de copias para acudir en queja ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Villavicencio \u00a0(fs. \u00a0130-132).\u00a0 \u00a0Por \u00a0medio de auto \u00a0fechado \u00a0el \u00a010 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01993, \u00a0el \u00a0Juez de Familia declar\u00f3 que no era \u00a0procedente \u00a0el \u00a0recurso de reposici\u00f3n interpuesto contra el prove\u00eddo del 26 de \u00a0enero, \u00a0y \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0piezas \u00a0procesales \u00a0conducentes al \u00a0tr\u00e1mite del art\u00edculo 378 del C. de P. C. (fs. 135-141). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a011.\u00a0 \u00a0Antes \u00a0de \u00a0decidir \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de queja, el magistrado \u00a0CARLOS \u00a0BURGOS MOYANO, por medio de auto del 4 de marzo de 1993, se margin\u00f3 del \u00a0proceso, \u00a0a \u00a0petici\u00f3n \u00a0del \u00a0apoderado \u00a0de algunos de los herederos, debido a la \u00a0presunta \u00a0anticipaci\u00f3n \u00a0conceptual \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo \u00a0en \u00a0la \u00a0aclaraci\u00f3n \u00a0de voto \u00a0introducida \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0tutela, pero a la vez orden\u00f3 la solicitud al \u00a0se\u00f1or \u00a0Fiscal \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n \u00a0para que un funcionario de esa entidad \u00a0\u201cinvestigue \u00a0las \u00a0infracciones \u00a0penales en que hubiere podido incurrir el Juez \u00a0Primero \u00a0Promiscuo \u00a0de \u00a0Familia \u00a0de \u00a0Arauca \u00a0por \u00a0su \u00a0conducta \u00a0reticente \u00a0a dar \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0a \u00a0textos \u00a0legales expl\u00edcitos como el 351-4 del C. P. C., frente a \u00a0los \u00a0recursos \u00a0intentados \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0Occidental de \u00a0Colombia \u00a0y \u00a0los \u00a0juicios \u00a0emitidos \u00a0al \u00a0decidir \u00a0sobre \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0de los \u00a0mismos\u201d \u00a0(cuaderno \u00a0original \u00a0n\u00famero \u00a01, fs. 142 y 143).\u00a0 Reintegrada la \u00a0Sala, \u00a0\u00e9sta \u00a0decidi\u00f3 \u00a0conceder \u00a0el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n negado en la primera \u00a0instancia, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el prove\u00eddo del 19 de abril de 1993 (fs. \u00a0147-151).\u00a0 \u00a0Finalmente, por medio de auto fechado el 4 de abril de 1994, la \u00a0misma \u00a0Sala \u00a0abord\u00f3 \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0pendiente \u00a0en \u00a0contra del \u00a0decisorio \u00a0del \u00a020 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de 1993, y lo revoc\u00f3 parcialmente para ordenar \u00a0\u201cel \u00a0levantamiento \u00a0del \u00a0embargo \u00a0y \u00a0secuestro \u00a0de \u00a0la \u00a0arena \u00a0apilada \u00a0en los \u00a0dep\u00f3sitos \u00a0ubicados \u00a0en \u00a0la \u00a0cantera \u00a0de \u00a0la \u00a0Boca de la Pica, que se encuentra \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0finca La Conquista y a que se refiere la diligencia de secuestro \u00a0practicada \u00a0dentro \u00a0de \u00a0este \u00a0proceso, \u00a0con fecha dieciocho de septiembre de mil \u00a0novecientos \u00a0 \u00a0noventa \u00a0 \u00a0y \u00a0 dos\u201d \u00a0 (cuaderno \u00a0 original \u00a0 n\u00famero \u00a0 3, \u00a0 fs. \u00a033-52). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Inicialmente, \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de Fiscal\u00eda ante el Tribunal orden\u00f3 la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0diligencias \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con el \u00a0art\u00edculo \u00a0319 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0dispuso la \u00a0apertura \u00a0formal \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0(cuaderno \u00a0original \u00a0n\u00famero \u00a01, \u00a0fs. \u00a043 \u00a0y \u00a0188). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al \u00a0juez \u00a0imputado \u00a0se \u00a0le \u00a0escuch\u00f3 \u00a0primero \u00a0en \u00a0versi\u00f3n libre y \u00a0despu\u00e9s \u00a0se \u00a0le \u00a0recibi\u00f3 \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0(cuaderno \u00a0original \u00a01, \u00a0fs. \u00a0116 y \u00a0239).\u00a0 \u00a0Por \u00a0medio \u00a0de \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0fechada \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0marzo de 1994, el \u00a0instructor \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0proferir \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0en \u00a0contra del \u00a0sindicado \u00a0(cuaderno \u00a0original n\u00famero 2, fs. 141 y ss.).\u00a0 Importa destacar \u00a0en \u00a0 la \u00a0 motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0prove\u00eddo \u00a0que \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0decisor \u00a0admite \u00a0el \u00a0apresuramiento \u00a0en \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juez, \u00a0hasta \u00a0el \u00a0punto \u00a0que \u00a0puede \u00a0catalogarse \u00a0como \u00a0arbitraria por su propia naturaleza y origen, debido a que no \u00a0permiti\u00f3 \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0los \u00a0intereses \u00a0de \u00a0la \u00a0Occidental de Colombia en un \u00a0tr\u00e1mite \u00a0incidental, pero que ello no bastaba para pregonar el hecho punible de \u00a0prevaricato, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0que faltar\u00eda escrutar el contenido de la voluntad \u00a0del \u00a0art\u00edfice, de conformidad con el art\u00edculo 5\u00b0 del C\u00f3digo Penal, que exige \u00a0la \u00a0prueba de la culpabilidad, con m\u00e1s veras en trat\u00e1ndose de aquella clase de \u00a0delitos \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0pueden realizarse dolosamente.\u00a0 Advierte que el doctor \u00a0Morales \u00a0Solano entendi\u00f3 y \u00a0consider\u00f3 \u00a0dentro \u00a0de \u00a0su \u00a0l\u00f3gica \u00a0legal \u00a0que \u00a0se daban ciertas circunstancias \u00a0legales, \u00a0de \u00a0suyo impedientes de la aceptaci\u00f3n de la empresa como parte dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0sucesi\u00f3n, \u00a0\u201crecabando \u00a0en \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0de que \u00e9sta no era \u00a0poseedora \u00a0del \u00a0predio \u00a0la \u00a0Conquista, y que esa categor\u00eda tampoco la adquir\u00eda \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de tener una servidumbre\u201d.\u00a0 Id\u00e9nticos argumentos sostuvo \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0para \u00a0negar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n, pues siempre sobre esa \u00a0\u00f3ptica \u00a0equivocada \u00a0mantuvo \u00a0vigente \u00a0su \u00a0criterio \u00a0(fs. \u00a0150 \u00a0y 151).\u00a0 En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0delictiva \u00a0de \u00a0falsedad ideol\u00f3gica en documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0instructor \u00a0resalta, \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0que \u00a0en el acta \u00a0extendida \u00a0 con \u00a0 motivo \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0no \u00a0se \u00a0consignaron \u00a0afirmaciones \u00a0mentirosas; y, en segundo lugar, que la constancia expedida por el \u00a0juez \u00a0a \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0abogados de la empresa no es un documento que tenga \u00a0aptitud \u00a0para \u00a0perturbar \u00a0las \u00a0relaciones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0la \u00a0falsificaci\u00f3n \u00a0 vista \u00a0 en \u00a0 \u00e9l \u00a0 es \u00a0 completamente \u00a0 inocua \u00a0 (fs. \u00a0 152 \u00a0 y \u00a0160). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso de apelaci\u00f3n intentado por la parte civil \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de situaci\u00f3n jur\u00eddica, la Unidad de Fiscal\u00eda \u00a0ante \u00a0la \u00a0Corte \u00a0dicta \u00a0la \u00a0providencia \u00a0del 23 de junio de 1994, por la cual se \u00a0revoca \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0abstenci\u00f3n \u00a0examinada y, en lugar, profiere medida de \u00a0aseguramiento \u00a0 de \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0juez \u00a0Jairo \u00a0Alindo \u00a0Morales \u00a0Solano, matizada \u00a0con \u00a0el derecho a la libertad provisional, como presunto autor de un concurso de \u00a0delitos \u00a0de \u00a0prevaricato, \u00a0a la vez que confirma la argumentaci\u00f3n referida a la \u00a0inexistencia \u00a0del \u00a0delito \u00a0contra \u00a0la fe p\u00fablica (ver cuaderno correspondiente, \u00a0fs. \u00a04-20).\u00a0 \u00a0En la exposici\u00f3n de motivos de esta providencia, se dice que \u00a0no \u00a0acierta \u00a0el Fiscal a quo \u00a0cuando \u00a0ve \u00a0en el asunto debatido una mera disparidad de criterios entre el juez \u00a0sindicado \u00a0y \u00a0los quejosos, pues las normas por aplicar \u201cson tan claras que no \u00a0exig\u00edan \u00a0mayor esfuerzo mental para su entendimiento, basta una simple lectura, \u00a0incluso \u00a0cualquier \u00a0persona ne\u00f3fita en asuntos de derecho las comprender\u00eda; de \u00a0ah\u00ed \u00a0que cuando la ley es clara no le es permitido al funcionario desatender su \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0a \u00a0pretexto \u00a0de \u00a0consultar \u00a0su \u00a0esp\u00edritu \u00a0(Art. 27 del C. C.) y \u00a0consecuencialmente \u00a0las \u00a0jurisprudencias \u00a0que trae a colaci\u00f3n en la resoluci\u00f3n \u00a0protestada, \u00a0sobre \u00a0ese \u00a0aspecto, \u00a0no sirven de apoyo a su decisi\u00f3n\u201d.\u00a0 Y \u00a0agrega:\u00a0 \u00a0\u201cEn \u00a0efecto, \u00a0es \u00a0inadmisible que un juez, a pesar de que se le \u00a0indic\u00f3 \u00a0(sic) \u00a0las \u00a0normas aplicables al caso, en varias oportunidades, las que \u00a0por \u00a0su \u00a0claridad son f\u00e1cilmente comprensibles, caprichosamente insista en unos \u00a0planteamientos \u00a0absurdos, \u00a0por \u00a0decir \u00a0lo \u00a0menos, es m\u00e1s, contradictorios, pues \u00a0unas \u00a0veces rechaza la oposici\u00f3n debido a que la misma hab\u00eda sido resuelta, lo \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0como \u00a0se \u00a0desprende \u00a0del acta de embargo y secuestro, donde \u00a0aparece \u00a0que \u00a0de entrada fue rechazada, en otra, debido a que no se present\u00f3 la \u00a0prueba \u00a0de ser la compa\u00f1\u00eda poseedora del inmueble y en \u00faltimas por carecer de \u00a0personer\u00eda \u00a0judicial \u00a0los \u00a0abogados, de manera que consciente y voluntariamente \u00a0dirigi\u00f3 su conducta a quebrar la ley\u201d (fs. 16). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Cumplido \u00a0el tr\u00e1mite de rigor que provoca la resoluci\u00f3n de cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0(cuaderno \u00a0original \u00a02, fs. 268), el fiscal competente dicta \u00a0providencia \u00a0fechada \u00a0el \u00a08 de febrero de 1995, por medio de la cual se acusa al \u00a0juez \u00a0Morales Solano \u201cpor \u00a0el \u00a0delito de prevaricato por acci\u00f3n, en concurso homog\u00e9neo y sucesivo\u201d (fs. \u00a0322-349).\u00a0 \u00a0Entre \u00a0las afirmaciones justificantes del prove\u00eddo acusatorio, \u00a0se \u00a0dice \u00a0que \u00a0basta \u00a0examinar \u00a0las \u00a0cuestionadas \u00a0decisiones \u00a0del \u00a0juez \u201cpara \u00a0se\u00f1alar \u00a0que de manera ostensible y deliberada se fue en franco desacato contra \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0regulan \u00a0esos menesteres\u201d; se argumenta que \u201cno es posible \u00a0sostener \u00a0que \u00a0todo sea fruto de una inadecuada apreciaci\u00f3n o un errado juicio, \u00a0despojado \u00a0de \u00a0toda \u00a0malicia, \u00a0cuando \u00a0la verdad sea dicha, su actuaci\u00f3n es una \u00a0rebeld\u00eda \u00a0y \u00a0un \u00a0desbordamiento \u00a0de \u00a0sus funciones\u201d; se agrega que el proceso \u00a0civil \u00a0examinado \u00a0por raz\u00f3n de la investigaci\u00f3n penal \u201ces fuente preciosa en \u00a0la \u00a0revelaci\u00f3n de circunstancias que conducen inequ\u00edvocamente a determinar que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0denunciado \u00a0obr\u00f3 \u00a0ama\u00f1adamente, \u00a0y \u00a0con \u00a0\u00e1nimo \u00a0proclive, si\u00e9ndole \u00a0aplicable \u00a0 \u00a0 aquel \u00a0 \u00a0 vocablo \u00a0 \u00a0 \u2018El \u00a0que \u00a0anda con los pies torcidos\u201d; se advierte que, pese a las \u00a0insinuaciones \u00a0del \u00a0defensor, no es posible pensar en una buena fe inserta en la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0procesado, pues, por el contrario, como lo sostiene el abogado de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, la deliberaci\u00f3n era tal que fue necesario acudir a la acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0que le impuso al funcionario el reconocimiento de la personer\u00eda del \u00a0representante \u00a0de \u00a0la compa\u00f1\u00eda y la necesidad de analizar la viabilidad de los \u00a0recursos \u00a0propuestos, \u00a0mas \u00a0tampoco ello le impidi\u00f3 continuar por el sendero de \u00a0las \u00a0injusticias, hasta el extremo de que impert\u00e9rrito rechaz\u00f3 la impugnaci\u00f3n \u00a0con \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0no \u00a0consultan \u00a0el ordenamiento; se\u00f1ala que, en principio, \u00a0puede \u00a0ser \u00a0admisible \u00a0el \u00a0rechazo \u00a0de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del doctor Juan \u00a0 Antonio \u00a0 Videla \u00a0 Rico \u00a0 en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0secuestro, \u00a0por \u00a0carecer \u00a0de \u00a0poder \u00a0para \u00a0actuar \u00a0en \u00a0nombre \u00a0y \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de la empresa Occidental de Colombia, pero, dentro del t\u00e9rmino \u00a0previsto \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0procesal \u00a0civil, debi\u00f3 reconocerse la personer\u00eda de los \u00a0abogados \u00a0y \u00a0no \u00a0obstaculizar \u00a0el \u00a0incidente \u00a0pretendido \u00a0con \u00a0posterioridad; \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se asegura que \u201cdesconcierta la gesti\u00f3n cumplida por el Dr. MORALES \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la actividad jurisdiccional, infiri\u00e9ndose f\u00e1cilmente lo \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0su comportamiento en asunto que no ofrec\u00eda complejidad, ya que el \u00a0sentido \u00a0 literal \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 normas \u00a0 aplicables \u00a0 eran \u00a0claras \u00a0y \u00a0de \u00a0f\u00e1cil \u00a0entendimiento\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Iniciado \u00a0el \u00a0juicio \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal del Tribunal Superior de \u00a0Villavicencio \u00a0y \u00a0cumplida \u00a0cabalmente \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0que \u00a0fue \u00a0materia \u00a0de la impugnaci\u00f3n en curso (cuaderno \u00a0original 3, fs. 3, 322, 394 y 465). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL CONTENIDO DEL FALLO IMPUGNADO: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0una \u00a0prolija \u00a0rese\u00f1a \u00a0de \u00a0lo \u00a0ocurrido en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0antecedentes del proceso civil de sucesi\u00f3n que \u00a0soporta \u00a0la \u00a0averiguaci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0la \u00a0Sala Penal del Tribunal de Villavicencio \u00a0sustenta \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0absolutoria \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0 siguientes \u00a0argumentaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Familia \u00a0s\u00ed resolvi\u00f3 la oposici\u00f3n planteada por el \u00a0doctor \u00a0Videla Rico, a pesar \u00a0del \u00a0reproche \u00a0de \u00a0omisi\u00f3n que en tal sentido se le hace, pues rep\u00e1rese que el \u00a0representante \u00a0de \u00a0la empresa aleg\u00f3 tenencia y posesi\u00f3n, exhibi\u00f3 una copia de \u00a0la \u00a0escritura \u00a0n\u00famero \u00a0468, \u00a0la \u00a0cual \u00a0daba \u00a0fe \u00a0de \u00a0un contrato de servidumbre \u00a0petrolera \u00a0(que sustancialmente se refiere es a una ocupaci\u00f3n de exploraci\u00f3n y \u00a0explotaci\u00f3n \u00a0petrolera); \u00a0prometi\u00f3 \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0testigos \u00a0que nunca \u00a0aparecieron \u00a0 para \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n, \u00a0y \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0par\u00e1grafo 1\u00b0 del art\u00edculo 686, orden\u00f3 llevar a cabo la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0pero \u00a0con \u00a0respeto \u00a0por \u00a0la \u00a0tenencia documentalmente \u00a0acreditada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0 solicitud \u00a0 de \u00a0 levantamiento \u00a0 de \u00a0 las \u00a0medidas \u00a0cautelares \u00a0provisionales, \u00a0bien \u00a0de \u00a0plano \u00a0ora \u00a0por \u00a0tr\u00e1mite incidental, que introdujo el \u00a0abogado \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa, s\u00ed hall\u00f3 una respuesta jur\u00eddicamente argumentada de \u00a0parte \u00a0del \u00a0juez \u00a0acusado, tal como puede leerse en el auto del 21 de octubre de \u00a01992, \u00a0pues \u00a0se dijo que, una vez practicados el embargo y secuestro propios del \u00a0proceso \u00a0de sucesi\u00f3n, s\u00f3lo podr\u00edan levantarse por petici\u00f3n conjunta de todos \u00a0los \u00a0herederos \u00a0y \u00a0el \u00a0c\u00f3nyuge sobreviviente (art. 687-1 C. P. C.); y que si se \u00a0pretend\u00eda \u00a0un incidente para remover tales medidas, la facultad para ello s\u00f3lo \u00a0radicaba \u00a0en \u00a0el \u00a0tercero \u00a0poseedor, \u00a0calidad \u00a0que \u00a0no \u00a0fue la acreditada por la \u00a0empresa \u00a0Occidental \u00a0de \u00a0Colombia \u00a0en \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0diligencia de secuestro y \u00a0tampoco \u00a0se interpuso ning\u00fan recurso cuando se le situ\u00f3 como mera tenedora del \u00a0inmueble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n con la actuaci\u00f3n posterior, b\u00e1sicamente referida al \u00a0no \u00a0reconocimiento de personer\u00eda tanto al abogado principal como al sustituto y \u00a0los \u00a0recursos de reposici\u00f3n y apelaci\u00f3n sucesivamente intentados por \u00e9stos en \u00a0contra \u00a0de \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0judicial, el Tribunal se\u00f1ala que \u00a0\u201cel \u00a0criterio \u00a0del \u00a0Juez \u00a0era \u00a0que ya decretada y practicada jur\u00eddicamente la \u00a0diligencia \u00a0cautelar \u00a0y \u00a0sin \u00a0que hubiere sido recurrido en el acto de la misma, \u00a0s\u00f3lo \u00a0pod\u00eda, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ordenaba la Ley, iniciar incidente de desembargo quien \u00a0tuviera \u00a0calidad \u00a0de \u00a0poseedor \u00a0o \u00a0lo \u00a0hac\u00eda \u00a0en nombre de un tercero, aspectos \u00a0sabidos \u00a0que \u00a0no demostr\u00f3 la Occidental, y como no ostentaba tal condici\u00f3n, no \u00a0era \u00a0parte procesal en el sucesorio, y no pod\u00eda ejercer solicitudes con calidad \u00a0procesal \u00a0que no ten\u00eda\u2026\u201d.\u00a0 Todo esto lo sostuvo motivadamente el juez, \u00a0\u201cvalga \u00a0decir, \u00a0con \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0su \u00a0criterio, analizando las \u00a0normas \u00a0referentes \u00a0a \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n, citando jurisprudencia y doctrina, como se \u00a0puede \u00a0ver \u00a0reflejado \u00a0en \u00a0los \u00a0autos de octubre 21, noviembre 5, noviembre 20 y \u00a0diciembre \u00a09 de 1992 hasta cuando se interpuso la acci\u00f3n de tutela ante la Sala \u00a0de \u00a0Familia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Villavicencio, Sala que decidi\u00f3 que no \u00a0obstante \u00a0solo poder intentar el incidente de desembargo quien tenga posesi\u00f3n y \u00a0que \u00a0si \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0tal condici\u00f3n, no es parte procesal, entendi\u00f3 que eran \u00a0procedentes \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0recursos \u00a0 \u00a0de \u00a0 reposici\u00f3n \u00a0 y \u00a0 apelaci\u00f3n\u2026\u201d \u00a0 (fs. \u00a0496). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Tribunal reconoce tambi\u00e9n motivaci\u00f3n loable en el auto del 26 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01993, \u00a0dictado \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de los mandatos de la sentencia de \u00a0tutela, \u00a0y \u00a0por \u00a0cuyo \u00a0medio \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0improcedibilidad \u00a0del recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0contra \u00a0del \u00a0prove\u00eddo \u00a0de \u00a0octubre \u00a021 \u00a0de \u00a01992.\u00a0 \u00a0Tales \u00a0argumentaciones \u00a0exhibidas \u00a0por \u00a0el \u00a0juez \u00a0acusado \u00a0las \u00a0resume \u00a0el a \u00a0quo \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera:\u00a0 \u00a0\u201cQue \u00a0en \u00a0la diligencia de embargo y secuestro el abogado Videla se opuso a la \u00a0diligencia \u00a0aduciendo \u00a0tenencia \u00a0y a la vez posesi\u00f3n, que al probar la tenencia \u00a0con \u00a0la escritura de ocupaci\u00f3n de exploraci\u00f3n y explotaci\u00f3n petrolera, y como \u00a0lo \u00a0manda \u00a0el \u00a0par\u00e1grafo \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0art. \u00a0686 del C. de P. C., esto no imped\u00eda \u00a0llevar \u00a0a \u00a0cabo \u00a0la diligencia, respetando los derechos de tenencia que como tal \u00a0ten\u00eda \u00a0la empresa, y as\u00ed qued\u00f3 en el acta; que al plantear oposici\u00f3n, la Ley \u00a0exige \u00a0irremediablemente \u00a0que se presente prueba de la posesi\u00f3n o se pruebe con \u00a0declaraciones \u00a0tal \u00a0condici\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0ocurri\u00f3.\u00a0 \u00a0Al no probar tal \u00a0calidad, \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0sujeto \u00a0procesal, \u00a0y \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser o\u00eddo porque no \u00a0adquir\u00eda \u00a0categor\u00eda \u00a0de \u00a0parte \u00a0en \u00a0el \u00a0sucesorio.\u00a0 \u00a0Es \u00a0m\u00e1s \u00a0la \u00a0propia \u00a0escritura \u00a0N\u00b0 465 (sic) de 1985 por la cual Salvador Pinz\u00f3n concede ocupaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0Occidental, \u00a0en su cl\u00e1usula cuarta expresamente se reconoce la posesi\u00f3n \u00a0inscrita \u00a0del \u00a0causante.\u00a0 Luego si en la diligencia la Occidental no prob\u00f3 \u00a0sino \u00a0tenencia, \u00a0la \u00a0opci\u00f3n \u00a0del Juez era practicar la diligencia, respetar los \u00a0derechos \u00a0del \u00a0tenedor \u00a0y \u00a0entregar \u00a0los \u00a0bienes \u00a0secuestrados al secuestre como \u00a0consecuencia \u00a0del \u00a0acto jur\u00eddico del secuestro, por ello insiste el juez que no \u00a0era \u00a0parte, \u00a0y \u00a0mal \u00a0podr\u00eda \u00a0o\u00edrlo en ese proceso, pues en la diligencia no se \u00a0interpuso \u00a0 recurso \u00a0alguno \u00a0contra \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0jurisdiccional.\u00a0 \u00a0Adujo \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Juez Dr. MORALES, que de conformidad con el art. 686.2 del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0C., si no prosperaba la oposici\u00f3n, \u00e9sta preclu\u00eda, arts. 136 y 138 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0obra, y con mucha m\u00e1s raz\u00f3n despu\u00e9s de resuelta (cita Doctrina \u00a0del \u00a0Dr. \u00a0DEVIS \u00a0ECHAND\u00cdA, \u00a0Obra El Proceso Civil, p\u00e1g. 217), siendo corolario \u00a0que \u00a0no \u00a0estando \u00a0legitimado \u00a0para comparecer al proceso, no tener condici\u00f3n de \u00a0parte, \u00a0precluida la oposici\u00f3n y no demostrando posesi\u00f3n para incoar incidente \u00a0de \u00a0desembargo, \u00a0estaba \u00a0inobligado \u00a0el \u00a0Juez \u00a0a \u00a0dar curso a estas solicitudes, \u00a0concluyendo, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que \u00a0no era viable la concesi\u00f3n del recurso de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0 contra \u00a0el \u00a0auto \u00a0de \u00a0fecha \u00a0octubre \u00a021 \u00a0de \u00a01992\u201d \u00a0(fs. \u00a0497 \u00a0y \u00a0498). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Respecto \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0de la arena apilada, dice el a \u00a0quo \u00a0que \u00a0fue \u00a0un \u00a0tema expuesto a un \u00a0agudo \u00a0debate \u00a0jur\u00eddico \u00a0porque constitu\u00eda el real inter\u00e9s de los actores del \u00a0conflicto, \u00a0pero que en sendos fallos de la Sala Civil y de Familia que obran en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0se \u00a0determin\u00f3 \u00a0que \u00a0dicho \u00a0material \u00a0no \u00a0era \u00a0propiedad \u00a0ni de la \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0de \u00a0Salvador \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Fuentes \u00a0ni de la empresa Occidental.\u00a0 En \u00a0efecto, \u00a0la Sala Civil, en decisi\u00f3n del 8 de marzo de 1996, ante la pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Occidental de Colombia para que le diera aplicaci\u00f3n al art\u00edculo 80 del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0C. \u00a0\u201cpor cuanto el apoderado del demandante hizo afirmaciones bajo \u00a0juramento \u00a0que \u00a0son \u00a0contrarias \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal, \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0que la \u00a0demandada \u00a0hab\u00eda \u00a0consumido \u00a0y \u00a0sustra\u00eddo \u00a0frutos \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0SALVADOR \u00a0PINZ\u00d3N\u201d, \u00a0neg\u00f3 \u00a0tal \u00a0pedimento \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0que tales aseveraciones \u00a0\u201c\u2026 \u00a0son producto de una errada interpretaci\u00f3n del \u00a0derecho \u00a0al \u00a0considerar \u00a0que \u00a0el \u00a0due\u00f1o \u00a0del terreno es due\u00f1o de la cantera en \u00a0virtud \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fen\u00f3meno \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 accesi\u00f3n\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0este \u00a0modo, \u00a0concluye \u00a0el \u00a0Tribunal, \u201c\u2026 no solo hubo errada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del derecho por parte de la Empresa que aqu\u00ed figura como parte \u00a0afectada \u00a0con \u00a0la \u00a0conducta investigada, y de los herederos de Salvador Pinz\u00f3n, \u00a0sino \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 del \u00a0 Juez \u00a0 de \u00a0 Familia \u00a0acusado, \u00a0siendo \u00a0tal \u00a0\u2018errada \u00a0 interpretaci\u00f3n\u2019 el com\u00fan denominador de los sujetos \u00a0procesales \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de la sucesi\u00f3n, y por lo mismo, mal puede decirse \u00a0que \u00a0existi\u00f3 \u00a0el \u00a0elemento \u00a0doloso \u00a0que \u00a0entra\u00f1a el tipo penal de PREVARICATO, \u00a0 como \u00a0 equivalente \u00a0 al \u00a0proferimiento \u00a0de \u00a0resoluciones \u00a0manifiestamente \u00a0contrarias a la Ley\u2026\u201d (fs. \u00a0500). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Refiere \u00a0el Tribunal que la posici\u00f3n del juez frente al c\u00famulo de \u00a0peticiones \u00a0de \u00a0los abogados discordantes \u201cfue siempre la misma, explicando el \u00a0porqu\u00e9 \u00a0de \u00a0su \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0especialmente \u00a0entendiendo \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0trae \u00a0normas \u00a0concretamente \u00a0aplicables \u00a0y \u00a0en especial a las medidas \u00a0cautelares \u00a0 que \u00a0como \u00a0se \u00a0sabe \u00a0fueron \u00a0objeto \u00a0de \u00a0reforma \u00a0procesal \u00a0en \u00a0sus \u00a0par\u00e1grafos \u00a01\u00b0 \u00a0y \u00a02\u00b0 del art. 686 del C. de P. C.\u00a0 Una conducta as\u00ed no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0se\u00f1alada \u00a0de \u00a0prevaricadora, \u00a0pues, \u00a0para \u00a0que ella se tipifique se \u00a0necesita \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0profiere \u00a0el \u00a0Juez \u00a0sea \u00a0manifiestamente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la Ley, y en este caso la posici\u00f3n jur\u00eddica del \u00a0funcionario \u00a0imputado, \u00a0que respald\u00f3 con citas de doctrina y jurisprudencia, no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0prevaricadora, \u00a0porque \u00a0entre otras cosas, el Tribunal en su Sala de \u00a0Familia \u00a0al \u00a0resolver \u00a0la \u00a0tutela \u00a0aval\u00f3 el procedimiento del Juez respecto del \u00a0embargo \u00a0y \u00a0secuestro \u00a0de \u00a0la \u00a0finca \u00a0\u2018La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Conquista\u2019 \u00a0 y \u00a0 s\u00f3lo \u00a0revoc\u00f3 \u00a0parcialmente \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0a \u00a0la \u00a0arena, \u00a0pronunciamiento \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cual \u00a0la \u00a0Sala ya fij\u00f3 su criterio\u2026\u201d (fs. 502 y \u00a0503). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0juzgador de primera instancia concluye que como \u201cde la prueba \u00a0recaudada \u00a0en \u00a0la \u00a0presente \u00a0causa \u00a0y \u00a0su \u00a0confrontaci\u00f3n con los planteamientos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos procesales intervinientes en la audiencia p\u00fablica, \u00a0no \u00a0emana \u00a0la \u00a0culpabilidad \u00a0dolosa \u00a0que habilita el reproche de prevaricato, lo \u00a0ajustado, \u00a0en \u00a0sentir de la Sala, para decidir la suerte procesal definitiva del \u00a0aqu\u00ed \u00a0inculpado \u00a0es \u00a0absolverlo \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con los cargos que motivaron su \u00a0juzgamiento en este proceso\u201d (fs. 505 y 506). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL RECURSO: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0impugnante, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0una \u00a0transcripci\u00f3n de los apartados \u00a0incriminatorios \u00a0de \u00a0las \u00a0diversas \u00a0decisiones \u00a0judiciales \u00a0que \u00a0obran \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso, \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0atacada \u00a0para \u00a0encararle los siguientes \u00a0reparos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.\u00a0 \u00a0El \u00a0inmueble \u00a0\u201cLa \u00a0Conquista\u201d es un bald\u00edo que no ha \u00a0sido \u00a0adjudicado, \u00a0prueba \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual es que en el texto mismo de la escritura \u00a0n\u00famero \u00a0 \u00a0468, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0se\u00f1or \u00a0 Salvador \u00a0 Pinz\u00f3n \u00a0Fuentes \u00a0admiti\u00f3 \u00a0que \u00a0apenas \u00a0era \u00a0un \u00a0poseedor \u00a0 \u00a0 \u00a0inscrito, \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 no \u00a0propietario.\u00a0 \u00a0Igual declaraci\u00f3n se hace en el certificado expedido por el \u00a0INCORA, Regional Arauca (Anexo 2, folio 60). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.\u00a0 \u00a0De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0aquel documento p\u00fablico, el predio fue \u00a0entregado \u00a0en \u00a0toda \u00a0su \u00a0extensi\u00f3n, \u00a0de manera real y material, a la compa\u00f1\u00eda \u00a0OCCIDENTAL \u00a0 DE \u00a0 COLOMBIA \u00a0 por \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Fuentes, \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0\u201cservidumbre petrolera de \u00a0ocupaci\u00f3n \u00a0permanente\u201d, \u00a0por \u00a0un \u00a0tiempo \u00a0igual a la vigencia del contrato de \u00a0asociaci\u00f3n \u00a0para \u00a0la \u00a0explotaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Cravo \u00a0Norte, \u00a0suscrito \u00a0entre \u00a0aquella \u00a0sociedad \u00a0y la Empresa Colombiana de Petr\u00f3leos, ECOPETROL.\u00a0 Como el se\u00f1or \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Fuentes \u00a0no \u00a0hizo \u00a0reserva \u00a0 alguna \u00a0en \u00a0el \u00a0mencionado \u00a0acuerdo, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0forma \u00a0y \u00a0condiciones \u00a0de \u00a0la \u00a0ocupaci\u00f3n \u00a0y \u00a0explotaci\u00f3n, \u00a0entiende el recurrente que la \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0pod\u00eda \u00a0ejercer \u00a0los \u00a0derechos \u00a0a ella transmitidos sin limitaci\u00f3n, \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0para \u00a0satisfacer \u00a0las \u00a0necesidades \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del contrato de \u00a0asociaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0De \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0si alguna irregularidad se cometi\u00f3 en la \u00a0explotaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0areneras, ser\u00e1 el Estado el que exija la responsabilidad \u00a0fiscal \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0sus \u00a0autoridades \u00a0administrativas, pero en todo caso los \u00a0herederos \u00a0 del \u00a0se\u00f1or \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Fuentes \u00a0carecen \u00a0de \u00a0legitimaci\u00f3n \u00a0para instaurar reclamaciones, m\u00e1xime \u00a0que \u00a0a \u00a0ellas \u00a0renunci\u00f3 \u00a0expresamente \u00a0en \u00a0vida el de \u00a0cujus, seg\u00fan lo previsto en las cl\u00e1usulas 5\u00aa y 7\u00aa \u00a0de la escritura n\u00famero 468. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03.\u00a0 \u00a0La \u00a0arena \u00a0embargada y secuestrada jam\u00e1s fue relacionada \u00a0como \u00a0bien \u00a0de la sucesi\u00f3n, a pesar de lo cual arbitrariamente se ordenaron las \u00a0medidas \u00a0 cautelares \u00a0 sobre \u00a0 ella, \u00a0 en \u00a0contrav\u00eda \u00a0adem\u00e1s \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0posesi\u00f3n que acreditaba el \u00a0documento \u00a0 exhibido \u00a0 por \u00a0el \u00a0doctor \u00a0Juan \u00a0Antonio \u00a0Videla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0si el tenor literal del art\u00edculo 332 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0es \u00a0bastante \u00a0claro, \u00a0en el sentido de que el Estado es el due\u00f1o del \u00a0subsuelo \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0recursos \u00a0naturales \u00a0no \u00a0renovables, \u00a0sin perjuicio de los \u00a0derechos \u00a0adquiridos conforme con leyes anteriores, el juez debi\u00f3 abstenerse de \u00a0decretar \u00a0la \u00a0medida \u00a0preventiva sobre la arena, dado que la resoluci\u00f3n n\u00famero \u00a0001 \u00a0del \u00a022 \u00a0de enero de 1986, expedida por el INDERENA, concedi\u00f3 permiso a la \u00a0compa\u00f1\u00eda para extraer dicho material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a04.\u00a0 \u00a0Aunque \u00a0se \u00a0admite \u00a0que \u00a0un \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0puede \u00a0equivocarse, \u00a0 en \u00a0este \u00a0caso \u00a0la \u00a0reiteraci\u00f3n \u00a0de \u00a0decisiones \u00a0manifiestamente \u00a0contrarias \u00a0a \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0gobiernan los actos procesales, en perjuicio de \u00a0OCCIDENTAL \u00a0DE \u00a0COLOMBIA, a pesar de la amplia informaci\u00f3n del acusado sobre el \u00a0tema, \u00a0 denota \u00a0conocimiento \u00a0y \u00a0voluntad \u00a0de \u00a0violar \u00a0los \u00a0preceptos.\u00a0 \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 civil \u00a0solicita \u00a0la \u00a0revocatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0 y \u00a0 pide \u00a0 condenar \u00a0 al \u00a0juez \u00a0Morales \u00a0Solano \u00a0por \u00a0el delito de prevaricato por acci\u00f3n, en \u00a0concurso homog\u00e9neo y sucesivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0149 \u00a0del C\u00f3digo Penal, modificado por el art\u00edculo 28 de la \u00a0Ley \u00a0190 de 1995 -Estatuto Anticorrupci\u00f3n-, la redacci\u00f3n t\u00edpica del delito de \u00a0prevaricato \u00a0por acci\u00f3n es \u00a0la siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cPrevaricato \u00a0por acci\u00f3n.\u00a0 \u00a0El \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0que profiera resoluci\u00f3n o dictamen \u00a0manifiestamente \u00a0contrario \u00a0a \u00a0la ley, incurrir\u00e1 en prisi\u00f3n de tres (3) a ocho \u00a0(8) \u00a0a\u00f1os, \u00a0multa \u00a0de \u00a0cincuenta \u00a0(50) \u00a0a \u00a0cien (100) salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes \u00a0e interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas hasta por \u00a0el mismo tiempo de la pena impuesta\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Pues \u00a0 bien, \u00a0 la \u00a0primera \u00a0advertencia, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0decidir \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0 es \u00a0 que \u00a0 la \u00a0transcrita \u00a0disposici\u00f3n \u00a0protege \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0p\u00fablica, bien jur\u00eddico \u00a0funcional, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0lo \u00a0tutelado \u00a0es \u00a0la \u00a0correcta \u00a0funci\u00f3n \u00a0administrativa \u00a0p\u00fablica, \u00a0tan \u00a0cara hoy a la legitimidad y necesidad del Estado \u00a0para \u00a0el \u00a0tratamiento \u00a0de los conflictos sociales, y no una relaci\u00f3n de poder o \u00a0competencia \u00a0 entre \u00a0 los \u00a0 distintos \u00a0\u00f3rganos \u00a0de \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0p\u00fablico.\u00a0 \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0el \u00a0precepto \u00a0vincula directamente a los servidores \u00a0p\u00fablicos \u00a0de todos los \u00f3rdenes, pues s\u00f3lo a ellos concierne el deber especial \u00a0de una razonable aplicaci\u00f3n del derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Lo \u00a0\u201cmanifiestamente \u00a0contrario \u00a0a \u00a0la \u00a0ley\u201d, \u00a0ser\u00eda la segunda premisa, que se pregona de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0o \u00a0dictamen \u00a0proferidos \u00a0por \u00a0el \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0imputado, \u00a0encierra \u00a0un \u00a0elemento \u00a0normativo \u00a0espec\u00edfico \u00a0del tipo, que como tal exige una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0judicial en atenci\u00f3n al caso concreto y de cara a una justificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0material \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0argumentos \u00a0 del \u00a0 actor \u00a0 comprometido \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 mera \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0formal.\u00a0 \u00a0Es decir, \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de examinar apenas cu\u00e1ndo un argumento es formalmente correcto o \u00a0incorrecto, \u00a0 sino \u00a0 de \u00a0 establecer \u00a0 cu\u00e1ndo \u00a0 tal \u00a0 argumento, \u00a0 dentro \u00a0de \u00a0un campo determinado, resulta \u00a0aceptable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0dice \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0por \u00a0cuanto puede ocurrir que una decisi\u00f3n \u00a0funcional, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0habilidosa y especiosamente se le pueda rodear de \u00a0abundantes \u00a0citas \u00a0normativas, \u00a0doctrinarias \u00a0o \u00a0jurisprudenciales, \u00a0con lo cual \u00a0aparecer\u00eda \u00a0formalmente \u00a0justificada, resultar\u00eda francamente prevaricadora por \u00a0andar \u00a0fuera \u00a0del contexto de justificaci\u00f3n material de las normas pertinentes, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0completamente \u00a0desasida de la realidad y de los hechos controvertidos \u00a0en \u00a0la respectiva actuaci\u00f3n que finalmente deben traducirse en la ley.\u00a0 Y, \u00a0contrario \u00a0 sensu, \u00a0 la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0puede re\u00f1ir con el tenor literal de ciertos preceptos, aparentemente \u00a0claros, \u00a0pero \u00a0no \u00a0envuelve \u00a0prevaricaci\u00f3n \u00a0porque contiene una interpretaci\u00f3n \u00a0loable frente a las singulares trazas que ofrece el caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0que frente a normas perfectamente \u00a0claras, \u00a0 resulta \u00a0f\u00e1cil \u00a0deducir \u00a0el \u00a0prevaricato \u00a0cuando \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0se \u00a0desentiende \u00a0de \u00a0ellas \u00a0so \u00a0pretexto \u00a0de consultar su esp\u00edritu.\u00a0 Pero qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fantasiosa, \u00a0 \u00a0 \u00a0 arrevesada \u00a0 \u00a0 \u00a0 e \u00a0 \u00a0 \u00a0 injusta \u00a0de \u00a0concebir el ejercicio de la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0 p\u00fablica, \u00a0 particularmente \u00a0 el \u00a0 de \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia.\u00a0 \u00a0Se \u00a0parte de una inconcebible sabidur\u00eda abstracta de la ley, y \u00a0con \u00a0base \u00a0en ese prejuicio se examina la legalidad o ilegalidad de las acciones \u00a0de \u00a0los \u00a0servidores \u00a0p\u00fablicos.\u00a0 Es preciso analizar primero y abiertamente \u00a0las \u00a0razones \u00a0justificatorias \u00a0u \u00a0objetivas \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, en una relaci\u00f3n \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0de \u00a0hechos \u00a0y \u00a0norma, \u00a0siempre \u00a0puestos mentalmente en el lugar del \u00a0funcionario \u00a0decisor, \u00a0y \u00a0s\u00f3lo as\u00ed se sabr\u00e1 si para el caso realmente era tan \u00a0n\u00edtido \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0ley.\u00a0 \u00a0Claro \u00a0que \u00a0si la resoluci\u00f3n no est\u00e1 \u00a0acompa\u00f1ada \u00a0de razones justificatorias, es decir, acorde primero con los hechos \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0con \u00a0el \u00a0precepto \u00a0legal, \u00a0sino \u00a0que \u00a0obedece \u00a0al mero capricho del \u00a0funcionario, \u00a0ah\u00ed \u00a0s\u00ed \u00a0puede \u00a0tildarse \u00a0de \u00a0\u201cmanifiestamente \u00a0contraria a la \u00a0ley\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Resulta \u00a0de \u00a0singular importancia, como punto de partida del examen \u00a0propuesto, \u00a0el \u00a0entendimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia de secuestro practicada por el \u00a0juez \u00a0 acusado.\u00a0 \u00a0Este \u00a0an\u00e1lisis \u00a0ha \u00a0de \u00a0hacerse \u00a0m\u00e1s \u00a0con \u00a0una \u00a0actitud \u00a0descriptiva \u00a0que \u00a0prescriptiva, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0ce\u00f1idos a lo que realmente hizo el \u00a0juez \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0y \u00a0no \u00a0a \u00a0lo que debi\u00f3 hacer desde otras perspectivas \u00a0jur\u00eddicas, \u00a0si \u00a0es \u00a0que \u00a0se quiere ser consecuente con la realidad de que es la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0ese funcionario la que se juzga y no la que impositivamente piensa \u00a0el \u00a0analista.\u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0rep\u00e1rese \u00a0que \u00a0el \u00a0juez deja constancia de la \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el \u00a0acto \u00a0del \u00a0doctor \u00a0JUAN \u00a0ANTONIO \u00a0VIDELA \u00a0RICO, \u00a0abogado \u00a0del \u00a0departamento \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la empresa OCCIDENTAL DE COLOMBIA, INC., le concede \u00a0el \u00a0uso de la palabra; le escucha que \u00e9l se propone \u201cdefender los intereses y \u00a0derechos \u00a0posesorios \u00a0y \u00a0servidumbre \u00a0de \u00a0ocupaci\u00f3n \u00a0petrolera de Occidental de \u00a0Colombia \u00a0sobre \u00a0el \u00a0predio \u00a0de \u00a0\u201cLa Conquista\u201d; le oye que la escritura N\u00b0 \u00a0468, \u00a0cuya \u00a0copia \u00a0informal \u00a0aporta \u00a0all\u00ed \u00a0mismo, \u00a0es \u00a0\u201cprueba \u00a0sumaria de la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0material \u00a0y tenencia legal del bien en cuesti\u00f3n\u201d, y que as\u00ed mismo \u00a0puede \u00a0\u201cpresentar \u00a0testigos \u00a0id\u00f3neos \u00a0que \u00a0atestig\u00fcen sobre este hecho en el \u00a0curso \u00a0de \u00a0la \u00a0presente diligencia, en caso de considerarlo prudente y necesario \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Juez.\u00a0 \u00a0Igualmente, \u00a0al \u00a0admitirse \u00a0la \u00a0presente \u00a0oposici\u00f3n, y \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la citada disposici\u00f3n procesal (art. 686), solicito al se\u00f1or Juez \u00a0dejar \u00a0al \u00a0opositor, \u00a0es \u00a0decir, Occidental de Colombia Inc., como secuestre del \u00a0bien \u00a0 objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0medida \u00a0cautelar&#8230;\u201d.\u00a0 \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0escuchar \u00a0la \u00a0contra-argumentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0apoderado \u00a0del pretendiente heredero, el funcionario \u00a0solicita \u00a0a \u00a0los \u00a0confrontados \u00a0\u201cel \u00a0tiempo \u00a0prudente \u00a0a \u00a0fin de despachar las \u00a0peticiones \u00a0formuladas\u201d, \u00a0lapso \u00a0al \u00a0final \u00a0del \u00a0cual \u00a0declara \u00a0que existe una \u00a0oposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 bifronte \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0doctor \u00a0 \u00a0Videla \u00a0Rico, \u00a0pues \u00a0alega \u00a0tanto \u00a0posesi\u00f3n \u00a0material \u00a0como \u00a0tenencia; \u00a0que \u00a0el \u00a0opositor \u00a0presenta \u00a0como \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0una \u00a0fotocopia \u00a0informal \u00a0 de \u00a0la \u00a0escritura \u00a0n\u00famero \u00a0468 \u00a0y \u00a0anuncia \u00a0tambi\u00e9n \u00a0alguna \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0pero \u00a0que \u00a0no ha se\u00f1alado el nombre, domicilio y residencia de los \u00a0declarantes, \u00a0como lo exige el art\u00edculo 219 del C. P. C.\u00a0 A continuaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0director \u00a0de \u00a0la diligencia corre traslado de la oposici\u00f3n al apoderado del \u00a0heredero \u00a0 reconocido, \u00a0quien \u00a0insiste \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0del \u00a0secuestro.\u00a0 \u00a0S\u00fabitamente, \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0hace constar que \u201cel despacho no da curso a la \u00a0oposici\u00f3n \u00a0planteada \u00a0por \u00a0el Dr. JUAN ANTONIO VIDELA RICO por carecer de poder \u00a0para \u00a0actuar \u00a0a \u00a0nombre \u00a0y \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0opositora Occidental de \u00a0Colombia, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0Art. \u00a063 \u00a0y \u00a0ss. \u00a0del C. de P. C\u2026\u201d y, \u00a0consecuencialmente, \u00a0decide \u00a0entonces \u00a0practicar el secuestro tanto del inmueble \u00a0como \u00a0 de \u00a0la \u00a0arena \u00a0apilada \u00a0y \u00a0hacer \u00a0entrega \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos \u00a0al \u00a0secuestre \u00a0Crist\u00f3bal \u00a0 \u00a0 \u00a0 L\u00f3pez \u00a0 \u00a0 \u00a0Salazar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0A \u00a0pesar de esa constancia de \u00faltimo momento, en el sentido de que \u00a0el \u00a0 despacho \u00a0 no \u00a0dar\u00eda \u00a0curso \u00a0a \u00a0la \u00a0oposici\u00f3n \u00a0propuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0doctor \u00a0Videla \u00a0Rico, lo cierto es \u00a0que \u00a0ya \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0se \u00a0hab\u00eda dispensado regularmente, hasta el punto que se \u00a0concedi\u00f3 \u00a0traslado \u00a0al \u00a0interesado \u00a0contradictor, pero resulta m\u00e1s evidente la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0en la parte resolutiva \u00a0no se incluye el rechazo formal y directo de la oposici\u00f3n y, por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0en el punto TERCERO se expresa que la \u201centrega real y material \u00a0de \u00a0 los \u00a0 bienes \u00a0secuestrados \u00a0al \u00a0secuestre\u201d, \u00a0se \u00a0produce \u00a0\u201crespetando \u00a0el gravamen de servidumbre petrolera constituida por la \u00a0escritura \u00a0N\u00b0 \u00a0468 \u00a0de \u00a0agosto \u00a09 de 1985\u201d; todo lo \u00a0cual \u00a0indica \u00a0que \u00a0fue \u00a0irrelevante \u00a0para \u00a0la \u00a0parte \u00a0decisoria de la diligencia \u00a0aquella \u00a0 manifestaci\u00f3n \u00a0motivacional \u00a0sobre \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0poder \u00a0y, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0que de manera inmediata y parcial se acept\u00f3 la oposici\u00f3n, s\u00f3lo en \u00a0lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0la \u00a0tenencia \u00a0derivada del documento de escritura, precisamente \u00a0aportado \u00a0por \u00a0el opositor, conforme con el par\u00e1grafo 1\u00b0 del art\u00edculo 686 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Civil.\u00a0 Para el funcionario, la prueba documental \u00a0s\u00f3lo \u00a0satisfizo la demostraci\u00f3n de la tenencia, pues, en cuanto a la posesi\u00f3n \u00a0alegada, \u00a0se \u00a0echaron de menos los testigos que el opositor nunca present\u00f3 a la \u00a0diligencia (cuaderno N\u00b0 1 de sucesi\u00f3n intestada, fs. 127-133). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Ni \u00a0siquiera \u00a0es \u00a0necesario \u00a0acudir \u00a0al \u00a0eufemismo de que \u201cs\u00ed se \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0fondo \u00a0la \u00a0oposici\u00f3n\u201d, \u00a0tal cual lo expresa el tribunal de \u00a0instancia, \u00a0 porque \u00a0 en \u00a0verdad \u00a0se \u00a0decidi\u00f3 \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0legal \u00a0la \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0planteada.\u00a0 \u00a0N\u00f3tese \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo 579 del C. de P. C., que regula el \u00a0embargo \u00a0y \u00a0secuestro \u00a0provisional \u00a0en materia de sucesi\u00f3n por causa de muerte, \u00a0expresamente \u00a0remite \u00a0a los par\u00e1grafos 1\u00b0 y 2\u00b0 del art\u00edculo 686 idem, \u00a0 en \u00a0 caso \u00a0 de \u00a0 oposici\u00f3n \u00a0al \u00a0secuestro.\u00a0 \u00a0 El \u00a0 primero \u00a0de \u00a0dichos \u00a0apartados \u00a0contempla \u00a0situaci\u00f3n \u00a0u \u00a0oposici\u00f3n \u00a0 del \u00a0tenedor, \u00a0cuyos \u00a0condicionantes \u00a0legales \u00a0y \u00a0f\u00e1cticos \u00a0hall\u00f3 \u00a0cumplidos \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Familia, mientras que el segundo p\u00e1rrafo se refiere al \u00a0poseedor \u00a0material o al tenedor en nombre de un tercero poseedor, cuya posesi\u00f3n \u00a0no \u00a0fue acreditada sumariamente, seg\u00fan la verificaci\u00f3n y declaraci\u00f3n que hizo \u00a0el funcionario judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0que \u00a0la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0en cuesti\u00f3n tuviese la \u00a0aptitud \u00a0para \u00a0probar \u00a0la posesi\u00f3n material, m\u00e1s all\u00e1 de una simple tenencia, \u00a0es \u00a0 asunto \u00a0 que \u00a0puede \u00a0alegarse \u00a0de \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0el \u00a0presunto \u00a0representante \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa.\u00a0 Sin embargo, el juez acusado racionalmente \u00a0dedujo \u00a0que \u00a0apenas \u00a0s\u00ed \u00a0demostraba \u00a0la \u00a0tenencia, \u00a0inferencia \u00a0en \u00a0la cual fue \u00a0acompa\u00f1ado \u00a0a \u00a0posteriori \u00a0por \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a04 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01994, obra de la Sala de Familia, que \u00a0resuelve \u00a0el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n interpuesto en contra del auto de octubre 20 \u00a0de \u00a01993, \u00a0de \u00a0acuerdo con la cual \u201cla Compa\u00f1\u00eda adquiri\u00f3 con el contrato la \u00a0tenencia \u00a0del predio, y no la posesi\u00f3n que est\u00e1 alegando\u201d (cuaderno original \u00a03, fs. 46). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e \u00a0exclusivamente al embargo y \u00a0secuestro \u00a0del \u00a0predio, \u00a0no \u00a0es \u00a0arbitrario \u00a0que \u00a0el \u00a0juez haya entendido que la \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0hab\u00eda \u00a0quedado \u00a0definida \u00a0durante la diligencia de secuestro, porque \u00a0all\u00ed \u00a0se declar\u00f3 n\u00edtidamente la situaci\u00f3n de tenedora que le correspond\u00eda a \u00a0la \u00a0compa\u00f1\u00eda y se respetaron sus derechos de servidumbre petrolera, raz\u00f3n por \u00a0la \u00a0cual \u00a0tambi\u00e9n \u00a0esa apreciaci\u00f3n, objetiva y no caprichosa, sirvi\u00f3 para que \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0interpretara que las peticiones posteriores en nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0eran \u00a0\u201cprocedimientos \u00a0dilatorios\u201d \u00a0y, por ende, se propuso \u00a0conjurarlos \u00a0por \u00a0medio de los poderes de ordenamiento e instrucci\u00f3n que la ley \u00a0confiere \u00a0al \u00a0juez \u00a0(art. \u00a038 \u00a0C. \u00a0P. C.), y de ah\u00ed las sucesivas decisiones de \u00a0rechazo \u00a0por \u00a0\u201cnotoria \u00a0improcedencia\u201d, \u00a0a \u00a0partir del auto fechado el 21 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01992, \u00a0decisorios que por la naturaleza y contenidos concebidos por \u00a0el \u00a0 funcionario \u00a0 (\u201cordenaci\u00f3n \u00a0 e \u00a0 instrucci\u00f3n\u201d), \u00a0obviamente \u00a0no \u00a0eran \u00a0susceptibles de recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Resulta \u00a0f\u00e1cil \u00a0decir \u00a0en \u00a0abstracto \u00a0que \u00a0son claras las normas \u00a0reveladoras \u00a0de \u00a0la \u00a0procedibilidad del recurso de apelaci\u00f3n en contra del auto \u00a0que \u00a0resuelva \u00a0sobre \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0tercero \u00a0o \u00a0del que deniegue el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0un incidente, conforme con la letra de los numerales 2\u00b0 y 4\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0351 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Civil, \u00a0pero \u00a0no \u00a0es igualmente \u00a0indiscutible \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0estos \u00a0preceptos \u00a0cuando \u00a0la \u00a0providencia \u00a0no \u00a0responde \u00a0 directamente \u00a0a \u00a0la \u00a0deliberaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0una \u00a0tercer\u00eda \u00a0 o \u00a0de \u00a0una \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0incidental, \u00a0sino \u00a0que \u00a0obedece \u00a0al \u00a0sano \u00a0prop\u00f3sito \u00a0del \u00a0juez \u00a0de \u00a0ponerle \u00a0coto \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0entiende como \u201cpr\u00e1ctica \u00a0dilatoria\u201d \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 interesados.\u00a0 \u00a0 Es \u00a0por \u00a0ello \u00a0que \u00a0se \u00a0insist\u00eda \u00a0precedentemente \u00a0en un examen comportamental dentro del contexto material, no de \u00a0mera \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0formal, \u00a0pues \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0es \u00a0de \u00a0f\u00e1cil o compleja \u00a0aplicaci\u00f3n de cara al campo en el cual se valoran los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Y \u00a0si \u00a0se \u00a0supone \u00a0con suspicacia que le bastar\u00eda al juez acudir a \u00a0los \u00a0autos \u00a0de \u00a0\u201cordenaci\u00f3n e instrucci\u00f3n\u201d para enmascarar el prevaricato, \u00a0h\u00e1cese \u00a0indispensable resaltar la ausencia de malicia y prop\u00f3sito lesivo en la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0del \u00a0funcionario acusado.\u00a0 N\u00f3tese, en primer lugar, que puso a \u00a0salvo \u00a0los derechos de servidumbre de la empresa que se siente afectada, a pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0echaba \u00a0de \u00a0menos \u00a0el \u00a0poder \u00a0del opositor; y, en segundo lugar, existe \u00a0constancia \u00a0de \u00a0la \u00a0amplia espera del juez para recibir el documento-poder y los \u00a0testigos \u00a0 \u00a0anunciados \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 doctor \u00a0 Videla \u00a0Rico, a pesar de lo cual ni el escrito ni las pruebas \u00a0testimoniales \u00a0llegaron \u00a0a \u00a0la \u00a0diligencia (sucesi\u00f3n intestada, cuaderno 1, fs. \u00a0133). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Claro \u00a0que \u00a0para \u00a0la Sala hubiese sido preferible que la existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0posesi\u00f3n \u00a0material \u00a0del \u00a0tercero \u00a0o \u00a0su \u00a0desvirtuaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0hubieran \u00a0declarado \u00a0por \u00a0el \u00a0procedimiento incidental m\u00e1s amplio y democr\u00e1tico previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral 8\u00b0 del art\u00edculo 687 del C. de P. C., m\u00e1xime si la reforma del \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a01989 \u00a0(Decreto \u00a02282) extendi\u00f3 tal posibilidad al \u201ctercero poseedor \u00a0que \u00a0se \u00a0opuso \u00a0a \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de secuestro, pero no estuvo representado por \u00a0apoderado \u00a0judicial\u201d, \u00a0pero \u00a0se reconoce tambi\u00e9n que estas expresiones de por \u00a0s\u00ed \u00a0exigen \u00a0interpretaci\u00f3n frente a lo que realmente ocurri\u00f3 en la diligencia \u00a0de \u00a0secuestro, y se tiene adem\u00e1s que los juicios del fallador penal, en orden a \u00a0establecer \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0prevaricato, \u00a0no \u00a0se \u00a0orientan hacia el desafuero de \u00a0revisar \u00a0las decisiones tomadas en el proceso civil obligatoriamente cuestionado \u00a0por \u00a0la \u00a0activaci\u00f3n \u00a0del poder punitivo, porque no est\u00e1 en juego una instancia \u00a0adicional; \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0tampoco puede tolerarse que tal hecho punible resulte de \u00a0una \u00a0emulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las interpretaciones del juez penal con las que hicieron el \u00a0Juez \u00a0de Familia y las instancias en lo civil; y mucho menos es admisible que lo \u00a0\u201cmanifiestamente \u00a0contrario a la ley\u201d surja a partir de la imposici\u00f3n de la \u00a0parafernalia \u00a0conceptual \u00a0e \u00a0interpretativa \u00a0del \u00a0funcionario penal encargado de \u00a0examinar \u00a0la \u00a0conducta \u00a0prevaricadora, \u00a0sino \u00a0del abierto y simple cotejo con el \u00a0\u00e1mbito \u00a0situacional concreto en el cual actu\u00f3 el investigado, en relaci\u00f3n con \u00a0los \u00a0imperativos \u00a0legales.\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0huelga \u00a0aclarar, las dis\u00edmiles \u00a0interpretaciones \u00a0que \u00a0se \u00a0ofrecen \u00a0por \u00a0parte de los magistrados de la Salas de \u00a0Familia \u00a0y \u00a0Civil-Laboral \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Villavicencio, o las que \u00a0provienen \u00a0de \u00a0los distintos sujetos procesales en este proceso penal, as\u00ed como \u00a0las \u00a0afortunadas coincidencias, constituyen una muestra elocuente de la ausencia \u00a0t\u00edpica \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0prevaricato, \u00a0porque \u00a0si bien hipot\u00e9ticamente podr\u00eda \u00a0arriesgarse \u00a0el juicio de que la aplicaci\u00f3n del juez investigado es contraria a \u00a0la \u00a0ley, \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0merced \u00a0a \u00a0las variadas perspectivas que \u00a0suscitan \u00a0las \u00a0circunstancias, \u00a0jam\u00e1s \u00a0ensayarse \u00a0la conclusi\u00f3n de que ello es \u00a0\u201cmanifiestamente\u201d opuesto a dicha ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Y \u00a0en relaci\u00f3n con el embargo y secuestro de la arena acumulada en \u00a0los \u00a0dep\u00f3sitos \u00a0de la cantera \u201cLa Boca de la Pica\u201d, por envolver otro matiz \u00a0f\u00e1ctico y jur\u00eddico-penal, se dir\u00e1 lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0Juez \u00a0Promiscuo de Familia de Arauca aplic\u00f3 los mismos poderes \u00a0de \u00a0ordenaci\u00f3n e instrucci\u00f3n para mantener el embargo y secuestro del material \u00a0arenoso, \u00a0a \u00a0partir del supuesto de que estas arenas acced\u00edan al inmueble \u201cLa \u00a0Conquista\u201d, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo 659 del C\u00f3digo Civil, y cuyo \u00a0derecho \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0en \u00a0cabeza del finado Salvador \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Fuentes \u00a0le hab\u00eda sido demostrado por medio \u00a0de \u00a0 la \u00a0 escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0n\u00famero \u00a080 \u00a0del \u00a04 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01972 \u00a0y \u00a0el \u00a0correspondiente \u00a0registro \u00a0inmobiliario.\u00a0 \u00a0Este \u00a0supuesto \u00a0que informaba la \u00a0actitud \u00a0procesal \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0desde \u00a0el \u00a0mismo momento en que orden\u00f3 las \u00a0medidas \u00a0cautelares \u00a0(sucesi\u00f3n \u00a0intestada, \u00a0cuaderno \u00a01, fs. 120), implicaba el \u00a0plegamiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0accesorio \u00a0a \u00a0la \u00a0suerte \u00a0de \u00a0lo \u00a0principal, y ello lo hizo \u00a0expl\u00edcito \u00a0en el auto del 26 de enero de 1993 (sucesi\u00f3n intestada, cuaderno 2, \u00a0fs. 123 y 124). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, de acuerdo con las ilustraciones posteriores del auto \u00a0fechado \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01994, \u00a0obra de la Sala de Familia del Tribunal de \u00a0Villavicencio, \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n \u00a0es \u00a0la \u00a0propietaria de las canteras y materiales de \u00a0arrastre \u00a0(arenas), \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0establece \u00a0el art\u00edculo 4\u00b0 del Decreto 2655 de \u00a01988 \u00a0(C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Minas), \u00a0y los particulares s\u00f3lo podr\u00e1n explotarlos previa \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0de \u00a0permiso \u00a0o \u00a0concesi\u00f3n.\u00a0 \u00a0De \u00a0modo \u00a0que \u00a0si \u00a0la \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0Occidental \u00a0de \u00a0Colombia, \u00a0Inc. \u00a0hab\u00eda \u00a0logrado un permiso del INDERENA para la \u00a0explotaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las arenas, sin duda dicha empresa, a la hora de la diligencia \u00a0de \u00a0secuestro, \u00a0era \u00a0la \u00a0poseedora del material extra\u00eddo, y mal podr\u00edan alegar \u00a0derechos \u00a0sobre \u00a0un \u00a0bien \u00a0mueble que pertenece al Estado quienes se presentaban \u00a0como \u00a0propietarios \u00a0del \u00a0predio \u00a0\u201cLa \u00a0Conquista\u201d \u00a0(cuaderno \u00a0original 3, fs. \u00a050). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Con \u00a0todo, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se cuenta en este proceso con las luces de la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0fechada el 8 de marzo de 1996, dictada por la \u00a0Sala \u00a0Civil-Laboral del mismo Tribunal, como definici\u00f3n de un proceso abreviado \u00a0de \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0por \u00a0servidumbre antes instaurado por el se\u00f1or Salvador \u00a0Pinz\u00f3n Fuentes en contra de la \u00a0OCCIDENTAL \u00a0DE \u00a0COLOMBIA, \u00a0INC., \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la cual el demandante no era \u00a0due\u00f1o \u00a0de \u00a0la \u00a0cantera \u00a0ni de la arenera, pues ellas pertenec\u00edan a la Naci\u00f3n, \u00a0mas \u00a0\u201ctodo \u00a0parece indicar que las Resoluciones del Inderena -Regional Arauca- \u00a0y \u00a0el \u00a0pago \u00a0de impuestos que ha hecho la OCCIDENTAL, se refieren es al material \u00a0de \u00a0arrastre \u00a0del ca\u00f1o lim\u00f3n y otros ca\u00f1os, pero no propiamente de la cantera \u00a0\u201cLa \u00a0Boca \u00a0de \u00a0la Pica\u201d, priv\u00e1ndose la Naci\u00f3n de las Regal\u00edas e impuestos \u00a0que \u00a0tal \u00a0explotaci\u00f3n \u00a0conlleva\u2026\u201d \u00a0(cuaderno original 3, fs. 461).\u00a0 Se \u00a0acota \u00a0en \u00a0este \u00a0mismo \u00a0fallo \u00a0que, por expresi\u00f3n del art\u00edculo 4\u00b0 del Decreto \u00a02655 \u00a0de \u00a01988, \u00a0quedan \u00a0a \u00a0salvo \u00a0las situaciones subjetivas y concretas de los \u00a0propietarios \u00a0de \u00a0los predios de ubicaci\u00f3n de dichas canteras, siempre y cuando \u00a0las \u00a0hubieren \u00a0descubierto \u00a0y \u00a0explotado \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0vigencia del mencionado \u00a0estatuto \u00a0 (23 \u00a0 de \u00a0 junio \u00a0 de \u00a0 1989).\u00a0 \u00a0 Como \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Fuentes \u00a0no explot\u00f3 la cantera \u00a0antes \u00a0de \u00a0esta \u00a0fecha, \u00a0dice la sentencia, entonces tampoco le asist\u00eda ning\u00fan \u00a0derecho \u00a0 sobre \u00a0la \u00a0misma \u00a0(fs. \u00a0453).\u00a0 \u00a0El \u00a0fallo \u00a0tambi\u00e9n \u00a0refleja \u00a0las \u00a0discordantes \u00a0posiciones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0en \u00a0torno \u00a0a la propiedad de las canteras, \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0actual \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Minas, pues si se acordaba que \u00a0aqu\u00e9llas \u00a0realmente \u00a0no eran minas, como para decir que entonces eran propiedad \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n, conforme con el anterior c\u00f3digo de la materia (Decreto 1275 de \u00a01970), \u00a0necesariamente habr\u00eda que concluir que los due\u00f1os de las canteras, por \u00a0principio \u00a0de accesi\u00f3n, eran los mismos propietarios del inmueble en el cual se \u00a0ubicaban (fs. 455 y 456). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Este \u00a0amplio \u00a0espectro \u00a0en \u00a0el \u00a0cambio \u00a0de \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia y el Consejo de Estado, en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0tema \u00a0de las canteras y sus productos, y sobre todo la letra \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0659 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil, sin duda ten\u00edan aptitud objetiva para \u00a0propiciar \u00a0un \u00a0error \u00a0en la apreciaci\u00f3n no s\u00f3lo de los due\u00f1os de los predios, \u00a0quienes \u00a0se sent\u00edan tambi\u00e9n propietarios de lo que la naturaleza hab\u00eda puesto \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0de \u00a0sus \u00a0propios \u00a0linderos \u00a0inmobiliarios, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n de los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales que se ve\u00edan abocados a resolver controversias de esta \u00a0\u00edndole, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en la prueba sumaria aportada por los interesados (C. \u00a0P. \u00a0 C., \u00a0art. \u00a0579).\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0lo \u00a0admite \u00a0el \u00a0referido \u00a0fallo \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Civil-Laboral, \u00a0cuando \u00a0advierte \u00a0que \u00a0no le aplicar\u00e1 al demandante la sanci\u00f3n \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a080 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. C., por cuanto reconoce que sus \u00a0afirmaciones \u00a0 \u201cson \u00a0producto \u00a0de \u00a0una \u00a0 \u00a0 errada \u00a0 \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0derecho \u00a0al considerar que \u00a0el \u00a0due\u00f1o \u00a0del \u00a0terreno \u00a0es \u00a0due\u00f1o de la cantera en virtud del fen\u00f3meno de la \u00a0accesi\u00f3n.\u00a0 \u00a0Y \u00a0ser\u00eda absurdo que interpretaciones sobre el derecho puedan \u00a0dar \u00a0pie \u00a0a las sanciones que establece dicha norma\u201d \u00a0(fs. 462.\u00a0 Se ha resaltado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0He \u00a0ah\u00ed \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual, \u00a0en cuanto a los materiales de \u00a0arrastre, \u00a0puede pregonarse que el juez tampoco actu\u00f3 de manera manifiestamente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0ley.\u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0as\u00ed \u00a0no se comparta la hip\u00f3tesis de \u00a0interpretaci\u00f3n, \u00a0resulta \u00a0plausible \u00a0entender \u00a0que la propiedad de la cantera y \u00a0sus \u00a0productos \u00a0se \u00a0gobernaba \u00a0enteramente por la disposici\u00f3n del art\u00edculo 659 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Civil, \u00a0de \u00a0acuerdo con el cual la tierra o arena de un suelo, los \u00a0metales \u00a0de \u00a0una \u00a0mina \u00a0y \u00a0las \u00a0piedras \u00a0de \u00a0una cantera no pertenecen a persona \u00a0distinta \u00a0que el due\u00f1o del inmueble.\u00a0 As\u00ed entonces, a sabiendas de que el \u00a0finado \u00a0 Pinz\u00f3n \u00a0Fuentes \u00a0detentaba \u00a0el \u00a0predio \u00a0desde \u00a0el \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a01972 \u00a0(por lo menos) y a pesar de la \u00a0vigencia \u00a0posterior \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a04\u00b0 del Decreto 2655 de 1988, que establece \u00a0una \u00a0nueva \u00a0condici\u00f3n \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0due\u00f1o \u00a0del \u00a0terreno \u00a0pueda \u00a0acceder a la \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0las \u00a0canteras \u00a0naturalmente dispuestas en \u00e9l, no es absurdo pero \u00a0s\u00ed \u00a0sensato \u00a0pensar en un derecho adquirido que no puede ser desconocido por la \u00a0nueva \u00a0ley \u00a0(Ley \u00a0153 \u00a0de \u00a01887, \u00a0art. \u00a017).\u00a0 Prever que quedan a salvo las \u00a0situaciones \u00a0subjetivas \u00a0y concretas de los propietarios de las heredades en las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0ubican \u00a0las \u00a0canteras, \u00a0siempre \u00a0y cuando las hubieren descubierto y \u00a0explotado \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0del nuevo estatuto minero (Decreto 2655\/88), \u00a0introduce \u00a0una \u00a0nueva \u00a0exigencia \u00a0no \u00a0prevista \u00a0por el art\u00edculo 659 del C\u00f3digo \u00a0Civil.\u00a0 \u00a0Antes \u00a0de \u00a0que \u00a0entrara \u00a0en \u00a0vigor el nuevo r\u00e9gimen minero, ya se \u00a0hab\u00eda \u00a0perfeccionado \u00a0leg\u00edtimamente \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0accesi\u00f3n del due\u00f1o del \u00a0terreno, \u00a0conforme \u00a0con \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0de \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0civil, a cuyo \u00a0imperativo \u00a0vigor \u00a0le \u00a0bastaba \u00a0la naturaleza de las cosas y no la obra humana y \u00a0los \u00a0actos \u00a0materiales \u00a0de \u00a0se\u00f1or\u00edo \u00a0que \u00a0ahora requiere la nueva legislaci\u00f3n \u00a0minera (descubrimiento y explotaci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0la \u00a0conducta del acusado es at\u00edpica en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0delito de prevaricato, tanto en lo que ata\u00f1e al embargo y secuestro de \u00a0la \u00a0finca \u00a0\u201cLa \u00a0Conquista\u201d \u00a0como \u00a0a \u00a0las mismas medidas cautelares adoptadas \u00a0sobre \u00a0la \u00a0arena \u00a0extra\u00edda de la cantera \u201cLa Boca de la Pica\u201d, por ausencia \u00a0de \u00a0la ostensible decisi\u00f3n contraria a la ley, que es un elemento normativo del \u00a0tipo previsto en el art\u00edculo 149 del C\u00f3digo Penal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Como \u00a0se \u00a0ve, \u00a0razones suficientes ten\u00eda el Tribunal para absolver \u00a0al \u00a0 \u00a0acusado \u00a0 \u00a0y, \u00a0 consecuentemente, \u00a0 esta \u00a0 Sala \u00a0 confirmar\u00e1 \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0apelado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Confirmar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria de \u00a0fecha y origen indicados en la motivaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3piese, notif\u00edquese, c\u00famplase y devu\u00e9lvase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJ\u00cdA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 D\u00cdDIMO P\u00c1EZ \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 JUAN MANUEL \u00a0TORRES FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Secretaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 PREVARICATO POR ACCION \u00a0 De \u00a0acuerdo \u00a0con el art\u00edculo 149 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a028 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0190 \u00a0de \u00a01995 -Estatuto \u00a0Anticorrupci\u00f3n-, \u00a0 la \u00a0 redacci\u00f3n \u00a0 t\u00edpica \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 prevaricato \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0acci\u00f3n \u00a0 \u00a0es \u00a0 la \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0 &#8220;Prevaricato \u00a0por acci\u00f3n.\u00a0 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