{"id":73583,"date":"2024-03-07T22:48:52","date_gmt":"2024-03-07T22:48:52","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2024\/03\/07\/ap2144-202359310\/"},"modified":"2024-03-07T22:48:52","modified_gmt":"2024-03-07T22:48:52","slug":"ap2144-202359310","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2024\/03\/07\/ap2144-202359310\/","title":{"rendered":"AP2144-2023(59310)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MYRIAM \u00a0\u00c1VILA ROLD\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP2144-2023 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00ba 59310 \u00a0<\/p>\n<p>CUI: \u00a011001600001920100426201 \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0acta n.\u00ba 127 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. \u00a0C., doce (12) de julio de dos mil veintitr\u00e9s (2023) \u00a0<\/p>\n<p>I. OBJETO DE LA \u00a0DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el fin de resolver sobre su admisi\u00f3n, la Sala examina la \u00a0idoneidad formal y sustancial de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor de Ra\u00fal Arango Mart\u00ednez \u00a0contra la sentencia dictada por la Sala Penal del Tribunal Superior \u00a0del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, el 2 de junio de 2020. Esta \u00a0sentencia confirm\u00f3 la decisi\u00f3n emitida el 12 de \u00a0diciembre de 2019 por el Juzgado 26 Penal del Circuito de Bogot\u00e1 \u00a0que conden\u00f3 al acusado como autor del delito de acto sexual \u00a0con menor de 14 a\u00f1os agravado. \u00a0<\/p>\n<p>II.HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primera y segunda instancia, la justicia penal dio por probado que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ra\u00fal Arango \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mart\u00ednez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-esposo de la t\u00eda de la progenitora de la ni\u00f1a-, en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mes de diciembre de 2009 en una oportunidad por debajo de la ropa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0toc\u00f3 la vagina de M.P.D.R.1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando ella era menor de 14 a\u00f1os. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamento en los referidos hechos, el 10 de agosto de 2011 ante el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juzgado 14 Penal Municipal con Funci\u00f3n de Control de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Garant\u00edas de Bogot\u00e1, se formul\u00f3 imputaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a Ra\u00fal Arango \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Mart\u00ednez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como autor del delito de acto sexual con menor de 14 a\u00f1os, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agravado, (arts. 209 y 211 numeral 2\u00b0 del C.P.).2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El imputado no acept\u00f3 los cargos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delegada de la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n radic\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el escrito de acusaci\u00f3n el 7 de septiembre de 20113 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y su conocimiento se asign\u00f3 por reparto al Juzgado 26 Penal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Circuito de Bogot\u00e1. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. Ante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dicha autoridad, el 19 de octubre de 2011, se llev\u00f3 a cabo la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0audiencia de formulaci\u00f3n de acusaci\u00f3n, sin variaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la calificaci\u00f3n jur\u00eddica4. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La audiencia preparatoria tuvo lugar el 12 de septiembre de 20125, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oportunidad en la que la defensa interpuso recurso de apelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respecto del decreto de una prueba solicitada por el ente acusador, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n que la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Judicial de Bogot\u00e1 confirm\u00f3 el 23 de octubre de 20126. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vista p\u00fablica se desarroll\u00f3 en audiencias del 2 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0julio de 20157, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02 de agosto de 20178, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a014 de junio de 20189 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y 12 de noviembre de 201910, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oportunidad en la que el juez de conocimiento emiti\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentido condenatorio del fallo por lo que se surti\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0traslado del que trata el art\u00edculo 447 del C\u00f3digo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. Posteriormente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la sentencia respectiva se ley\u00f3 el 12 de diciembre de 201911 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y all\u00ed se conden\u00f3 a Ra\u00fal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Arango Mart\u00ednez como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autor del delito de actos sexuales con menor de 14 a\u00f1os, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agravados, a la pena de 150 meses de prisi\u00f3n y a la accesoria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de inhabilitaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mismo lapso. Por expresa prohibici\u00f3n legal no se le concedi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0subrogado ni beneficio alguno. Contra dicha decisi\u00f3n, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensor del procesado interpuso recurso de apelaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala Penal del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 confirm\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo de primer grado, en decisi\u00f3n emitida el 2 de junio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0202012. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. Dentro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del t\u00e9rmino legal, la defensa de Ra\u00fal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Arango Mart\u00ednez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpuso el recurso extraordinario de casaci\u00f3n y alleg\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la respectiva demanda13, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuya admisi\u00f3n aqu\u00ed se analiza. \u00a0<\/p>\n<p>IV. \u00a0LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>9. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0censor ataca el fallo de segunda instancia por v\u00eda de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indirecta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustancial \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y el desconocimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del debido proceso por afectaci\u00f3n sustancial de su estructura \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o de la garant\u00eda debida a cualquiera de las partes, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con fundamento en tres cargos: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>10. Primer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo (principal). Error de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acuerdo con la demanda, el Tribunal se\u00f1al\u00f3 como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testigo \u00fanico de responsabilidad penal a la ni\u00f1a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00edctima, pero distorsion\u00f3 el contenido de lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manifestado por aqu\u00e9lla en la audiencia de juicio oral y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cercen\u00f3 las contradicciones e inconsistencias en las que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incurri\u00f3. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>11. Luego \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de hacer referencia al principio de in \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dubio pro reo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desde las normas procesales y citas de algunas decisiones de esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala, se\u00f1al\u00f3 que el Tribunal \u00abdesfigur\u00f3, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fraccion\u00f3, mutil\u00f3, distorsion\u00f3 o tergivers\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el contenido f\u00e1ctico de determinado medio de prueba, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0haci\u00e9ndole decir lo que en realidad no dice, bien porque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realiz\u00f3 una lectura equivocada de su texto, o bien porque le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agreg\u00f3 aspectos que no contiene, o bien porque omiti\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tener en cuenta partes importantes del mismo.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>12. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0censor afirma que no debe tomarse como cierta la versi\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la ni\u00f1a \u00fanicamente por su calidad de menor de edad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues sus dichos han de ser cotejados con otros medios de prueba y no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como sucedi\u00f3 en primera y segunda instancia, en donde se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dieron por demostrados los hechos acusados tan s\u00f3lo con el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonio de la ni\u00f1a M.P.D.R. porque los testimonios de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0psic\u00f3loga adscrita al CTI y del m\u00e9dico forense \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0perteneciente al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Forenses fueron excluidos en segunda instancia y las dem\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pruebas testimoniales lo son de o\u00eddas o de referencia, por lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que resultar\u00edan inadmisibles. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>13. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda refiere que tanto el Juzgado como el Tribunal dieron plena \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0credibilidad al testimonio de la ni\u00f1a v\u00edctima e \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incurrieron en un error de hecho por falso juicio de identidad en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tanto que trasmutaron la literalidad de la prueba incurriendo en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abtergiversaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por transmutaci\u00f3n, por cercenamiento\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dado que M.P.D.R. en la entrevista forense dijo que no recordaba lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sucedido, si fue en navidad o en el cumplea\u00f1os de la t\u00eda, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para finalmente se\u00f1alar que \u00abel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado no la toc\u00f3\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decir que los jueces distorsionaron el contenido material de lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declarado por la v\u00edctima. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>15. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurrente insiste en que el testimonio de la v\u00edctima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presenta varias inconsistencias, como por ejemplo, lo relacionado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con las circunstancias temporo-espaciales de la ocurrencia de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hechos y acusa a la sentencia de violaci\u00f3n del principio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0l\u00f3gico de no contradicci\u00f3n, ya que en la entrevista \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0forense la v\u00edctima dijo que no fue tocada por el procesado y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el juicio oral se\u00f1al\u00f3 lo contrario, lo que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constituye una contradicci\u00f3n que los falladores no tuvieron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en cuenta y por el contrario, edificaron la sentencia condenatoria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en tal testimonio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>16. As\u00ed, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se advierte en la demanda que el Tribunal calific\u00f3 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0coherente y veros\u00edmil el testimonio de la v\u00edctima por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n filial\u00bb \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entre las dos familias, lo que constituye otro error por falso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0raciocinio pues se incurre en una falacia l\u00f3gica con dicho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumento \u00abporque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el motivo de la v\u00edctima conocer familiarmente [al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusado], \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desde su nacimiento, mal se podr\u00e1 razonar, que esa raz\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es suficiente para atribuirle la comisi\u00f3n del delito de actos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sexuales, so pena de incurrir en una falacia l\u00f3gica\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>17. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actor predica la trascendencia de este error porque de haberse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apreciado el real contenido material de la prueba testimonial de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ni\u00f1a M.D.P.R., el sentido del fallo hubiese sido distinto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dado que habr\u00eda de reconocerse la existencia de una duda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0razonable. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>18. Tercer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo (subsidiario). Desconocimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del debido proceso por afectaci\u00f3n sustancial de su estructura \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o de la garant\u00eda debida a cualquiera de las partes. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurrente advirti\u00f3 de entrada que, si bien de acuerdo con el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0principio de prioridad el cargo por nulidad debe interponerse en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0forma prevalente, lo propone como subsidiario dado que tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0formul\u00f3 un cargo que busca la absoluci\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>19. Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desarrollar esta censura, aduce el actor que se presenta una causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de nulidad de la actuaci\u00f3n por la vulneraci\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho fundamental al debido proceso de su representado ya que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconocieron los principios de concentraci\u00f3n, inmediaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0e inmutabilidad judicial, conforme a lo establecido en el inciso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercero del art\u00edculo 454 de la Ley 906 de 2004, porque el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0funcionario judicial que presidi\u00f3 la mayor parte del juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oral no fue el mismo que apreci\u00f3 la prueba y anunci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el sentido del fallo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>20. Se\u00f1ala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la demanda que se vulner\u00f3 el derecho al debido proceso y que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Juez 26 Penal del Circuito de Bogot\u00e1 debi\u00f3 ordenar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la repetici\u00f3n del juicio oral, conforme el criterio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudencial de esta Sala de acuerdo con varios pronunciamientos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del a\u00f1o 2012 y la sentencia C-396 de 2007 de la Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Constitucional, seg\u00fan los cuales, afirma que la falta de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmediaci\u00f3n de la prueba practicada vulnera tambi\u00e9n el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho de defensa del procesado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>21. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese mismo sentido, se\u00f1ala la demanda que el principio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmediaci\u00f3n debe estar en armon\u00eda con el respeto a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dignidad humana, la imparcialidad, la garant\u00eda de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derechos de los intervinientes, la eficacia de la justicia y la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prevalencia del derecho sustancial, por lo que la medida de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0repetici\u00f3n de la audiencia de juicio oral \u00abdebe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ser excepcional y fundada en motivos serios y razonables para evitar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n de los derechos de las v\u00edctimas y los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testigos\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0criterios que se cumplen en el presente asunto por lo que solicita \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se declare la nulidad de lo actuado desde el inicio de la audiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de juicio oral, inclusive. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>22. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala inadmitir\u00e1 la demanda de casaci\u00f3n presentada en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0favor de RA\u00daL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARANGO MART\u00cdNEZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por cuanto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incumple las exigencias previstas en los art\u00edculos 183 y 184 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inc. 2\u00b0 de la Ley 906 de 2004. Como se expondr\u00e1, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reproche carece de fundamento sustancial, presenta una refutaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0insuficiente y en consecuencia no tiene la idoneidad requerida para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el cumplimiento de los fines p\u00fablicos y privados del recurso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n, establecidos en el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0180 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal: defensa del derecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0material y de las garant\u00edas debidas a las personas que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0intervienen en la actuaci\u00f3n, reparaci\u00f3n de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0agravios que les fueran inferidos o la unificaci\u00f3n de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>23. An\u00e1lisis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del primer cargo. Error de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El memorialista plante\u00f3 que el Tribunal distorsion\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonio de M.D.P.R. -v\u00edctima- y cercen\u00f3 las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradicciones e inconsistencias en las que incurri\u00f3 en su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relato vertido en el juicio oral, pues en la entrevista rendida ante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la psic\u00f3loga adscrita al CTI manifest\u00f3 que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado no la toc\u00f3 y que no recordaba lo que sucedi\u00f3. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>24. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acuerdo con la jurisprudencia, para argumentar respecto de este tipo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de censura, no es suficiente con enunciar los elementos que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presuntamente fueron cercenados, agregados o distorsionados, sino \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que es necesario que se confronte objetivamente su contenido, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0explicando fundadamente por qu\u00e9 raz\u00f3n los falladores \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pusieron a la prueba a decir lo que no dice. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>25. As\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo ha referido esta Sala en pronunciamientos anteriores: \u00a0<\/p>\n<p>\u00ab38.- \u00a0Con base en lo expuesto en el anterior apartado, cuando se elige \u00a0atacar un fallo argumentando la configuraci\u00f3n de un falso \u00a0juicio de identidad -como ocurre en esta ocasi\u00f3n con el primer \u00a0cargo- al impugnante le corresponde (i) especificar concretamente el \u00a0medio de prueba sobre el cual se concreta la falencia alegada; (ii) \u00a0revelar qu\u00e9 era lo que objetivamente aqu\u00e9l medio de \u00a0prueba expresaba; (iii) la forma en que el juzgador, al examinarlo, \u00a0vari\u00f3 su contenido o su literalidad, ya porque lo parcel\u00f3, \u00a0agreg\u00f3 o tergivers\u00f3, y (iv) explicar c\u00f3mo el \u00a0desacierto invocado condujo indefectiblemente a proferir una decisi\u00f3n \u00a0contraria al ordenamiento y lesiva de los derechos e intereses de la \u00a0parte recurrente.\u00bb14 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>26. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el presente asunto no procedi\u00f3 as\u00ed el recurrente, ya \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que fue impreciso en su desarrollo pues si bien indic\u00f3 que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falencia alegada se concreta en el testimonio de la ni\u00f1a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00edctima, bas\u00f3 su discusi\u00f3n en una afirmaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que seg\u00fan indica hizo en la entrevista psicol\u00f3gica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que fue excluida por la segunda instancia-, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y omiti\u00f3 identificar de qu\u00e9 manera los falladores \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0variaron la literalidad de lo dicho, al punto que, seg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indica indiscriminadamente habr\u00eda utilizado expresiones que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no son equiparables entre s\u00ed. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>27. As\u00ed, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el demandante acus\u00f3 la sentencia de efectuar cercenamientos y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n de tergiversar la prueba en comento, planteando de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera general que se realiz\u00f3 una lectura equivocada de lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dicho, se agregaron aspectos que no contiene y se omitieron partes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0importantes del testimonio, sin presentar los aspectos sustanciales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declarados en juicio que habr\u00edan sido distorsionados por los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juzgadores de las instancias, pues se\u00f1al\u00f3 en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda apartes interrumpidos del interrogatorio y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrainterrogatorio, dos extractos de las sentencias de primera y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segunda instancia, y al pretender plantear lo tergiversado se\u00f1al\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inconsistencias en la fecha de los hechos y en que la testigo afirm\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el procesado no la toc\u00f3, aspectos que dice no fueron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenidos en cuenta por el Tribunal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>28. No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0obstante, falta el actor al principio de correcci\u00f3n material, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues en la sentencia de segunda instancia el Tribunal s\u00ed tuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en cuenta lo dicho por M.P.D.R., pues destac\u00f3 la sinceridad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de su relato ya que indic\u00f3 que no recordaba bien la edad en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la que fue objeto de los hechos o si se celebraba algo especial, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pero s\u00ed que reconoci\u00f3 que acud\u00eda a la casa del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado una o dos veces por semana, pues su mam\u00e1 la llevaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0all\u00ed. Sobre el particular refiri\u00f3 el Tribunal: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abRevel\u00f3, \u00a0sobre la escena de una de esas ocasiones: era de d\u00eda, estaban \u00a0sentados en la sala, ella estaba sobre el regazo de R.A.M., \u00a0oportunidad en la que \u00e9ste desaboton\u00f3 su jean para \u00a0meter su mano por debajo de dicha prenda y tocarle la vagina, al cabo \u00a0de ello, le dijo que no dijera nada; agrega que no comprend\u00eda \u00a0la magnitud de lo sucedido, pues estaba muy peque\u00f1a. \u00a0Puntualiza que lo que dice es la verdad de lo que se acuerda. \u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0dicho tampoco est\u00e1 ac\u00e9falo, a su versi\u00f3n se \u00a0acompasan pruebas que hacen m\u00e1s probables los hechos en la \u00a0medida que ayudan a comprender el contexto por ella descrito. \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0hay discusi\u00f3n sobre la falta de evocaci\u00f3n por parte de \u00a0la menor para indicar el d\u00eda en el que se desplegaron los \u00a0tocamientos que describi\u00f3, sin embargo, existe un dato que \u00a0suministra y que permite su demostraci\u00f3n, al concurrir en su \u00a0recuerdo un suceso propio de sus intereses particulares, que fijan, \u00a0con ayuda de otros testimonios, el dato que se ausculta. As\u00ed, \u00a0todo se circunscribe a la \u00e9poca en la que le fue regalada una \u00a0bicicleta, en sus voces, con inmediaci\u00f3n a \u201cel Ni\u00f1o \u00a0Dios\u201d, evento recordado por los padres que ocurri\u00f3 en \u00a0diciembre de 2009. \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0es verdad que M.P.D.R. no supo decir cu\u00e1ntos a\u00f1os ten\u00eda \u00a0para cuando fue objeto del atentado contra su formaci\u00f3n \u00a0sexual, lo cual es razonable si se tiene en cuenta que ello sucedi\u00f3 \u00a0en su temprana edad y que desde ese d\u00eda hasta su comparecencia \u00a0a estrados judiciales pasaron casi 8 a\u00f1os; no obstante los \u00a0pap\u00e1s de la menor aclaran este punto, pues ubicaron la \u00a0situaci\u00f3n f\u00e1ctica en el a\u00f1o 2009, es decir, \u00a0cuando su hija ten\u00eda 5 a\u00f1os de edad, tal cual se \u00a0infiere al probarse (con el registro civil) que la infante naci\u00f3 \u00a0el 6 de septiembre de 2004. \u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a estas probanzas se debe indicar que, lo dicho por la esposa y la \u00a0hija del procesado en torno a lo que les consta de la reuni\u00f3n \u00a0del 24 de diciembre de 2009, en su esencia, no desvirt\u00faa las \u00a0conclusiones a las que lleg\u00f3 la a quo, las que comparte la \u00a0sala, al tratarse de momentos diferenciables, aquellas en el \u00a0acontecer de la noche de esa fecha, mientras que los hechos \u00a0jur\u00eddicamente relevantes se ubican en el atardecer de esa \u00a0jornada.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>29. Adicionalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la demanda no se evidencia un an\u00e1lisis concreto respecto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la trascendencia sustancial de los aspectos que, seg\u00fan el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante, se habr\u00edan tergiversado y\/o cercenado por los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jueces de instancia, ni de su incidencia para que se produjera una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia distinta, favorable a los intereses del procesado. Tampoco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se mostr\u00f3 una relaci\u00f3n con los otros medios de prueba, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo que igualmente es indispensable al proponer un cargo de esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0naturaleza, pues el demandante debe demostrar que, al valorarse la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prueba afectada por el cercenamiento o la tergiversaci\u00f3n, sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dicho error, y en conjunto con las dem\u00e1s pruebas practicadas, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aquella conducir\u00eda a una decisi\u00f3n diferente, como la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0absoluci\u00f3n en aplicaci\u00f3n del principio de in \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dubio pro reo que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aqu\u00ed se invoca. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>31. An\u00e1lisis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del segundo cargo. Error de hecho por falso raciocinio. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la demanda se acusa al Tribunal de incurrir en falencias en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n y valoraci\u00f3n probatoria del testimonio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la v\u00edctima M.P.D.R. y se insiste en que presenta varias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inconsistencias que vulneran el principio l\u00f3gico de no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradicci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>32. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acuerdo con la jurisprudencia el error de hecho por falso raciocinio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tiene que ver con la apreciaci\u00f3n y valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatoria. Su formulaci\u00f3n exige al recurrente acreditar el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconocimiento de las m\u00e1ximas de la experiencia, principios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la l\u00f3gica, leyes de la ciencia o reglas de la experiencia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0yerro que habr\u00eda conllevado a los falladores a emitir una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n equivocada, por lo que es indispensable que en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda no s\u00f3lo se identifique qu\u00e9 precepto fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inaplicado sino que se argumente con suficiencia en qu\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentido se dio esa omisi\u00f3n y se demuestre cu\u00e1l era el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso de razonamiento que deb\u00eda realizarse y en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consecuencia la conclusi\u00f3n diferente a la que se arribar\u00eda. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>33. Sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0este punto, igualmente el actor omiti\u00f3 argumentar con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suficiencia y se qued\u00f3 en la \u00a0enunciaci\u00f3n de una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posible vulneraci\u00f3n del principio l\u00f3gico de no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradicci\u00f3n, para lo que \u00fanicamente se\u00f1al\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que su prohijado no pod\u00eda haber realizado tocamientos en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ni\u00f1a v\u00edctima y al mismo tiempo no haberlo hecho y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretendi\u00f3 soportar \u00a0su argumento insistiendo en las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradicciones entre lo declarado en la entrevista forense y en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio oral, sin especificar por qu\u00e9 raz\u00f3n restaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0credibilidad al testimonio, respecto del cual nuevamente refiri\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ser la \u00abprueba \u00fanica\u00bb en la que se bas\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia condenatoria, con lo que al igual que en el primer cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no cumple con el principio de correcci\u00f3n material, pues como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0qued\u00f3 demostrado en p\u00e1rrafos precedentes, la sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condenatoria analiz\u00f3 en conjunto las pruebas testimoniales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tanto de la acusaci\u00f3n como de la defensa y sobre ellas se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0edific\u00f3 la decisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>34. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la demanda se alega tambi\u00e9n que se incurri\u00f3 en una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falacia l\u00f3gica, porque seg\u00fan el censor en la sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de segunda instancia se indic\u00f3 que la narraci\u00f3n de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00edctima era coherente y veros\u00edmil por la relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0filial que exist\u00eda entre las dos familias y que debido a esto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00faltimo le era atribuible al procesado la comisi\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0delito de actos sexuales. Pero nuevamente, el recurrente realiz\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apenas la mera enunciaci\u00f3n de la falacia l\u00f3gica que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0seg\u00fan \u00e9l se presenta sin efectuar an\u00e1lisis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alguno respecto de su configuraci\u00f3n, con lo que incurri\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n en una vulneraci\u00f3n del principio de correcci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0material pues las afirmaciones que realiza de la sentencia tampoco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0son ciertas en este punto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>35. As\u00ed, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre la credibilidad de la prueba de cargo se se\u00f1al\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo siguiente en la sentencia de segunda instancia: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abLa \u00a0prueba testimonial permiti\u00f3 vislumbrar que, a partir de la \u00a0relaci\u00f3n filial entre L.M. y M.P.D.R. (t\u00eda y sobrina, \u00a0respectivamente) se tejieron lazos afectivos y de cotidianidad entre \u00a0la familia de cada una de ellas; viv\u00edan a menos de una cuadra, \u00a0una visitaba a la otra en su casa en -por lo menos- dos oportunidades \u00a0por semana, se reun\u00edan en ocasiones especiales como cumplea\u00f1os \u00a0y navidad; incluso, durante algunos meses de comienzos de 2010, L.M. \u00a0cuid\u00f3 de la peque\u00f1a M.P.D.R., hija de su sobrina. \u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, \u00a0se acredit\u00f3 que esta cordialidad culmin\u00f3 cuando \u00a0M.P.D.R. revel\u00f3 a sus pap\u00e1s lo que R.A.M. -esposo de \u00a0M.L.- hizo en contra de su integridad sexual. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese orden, no existe una sola prueba de la que se desprenda que, la \u00a0acusaci\u00f3n sea producto de alg\u00fan tipo de rencilla, de \u00a0venganza de desavenencia de cualquier tipo, por parte de M.P.D.R. o \u00a0de alguno de sus progenitores.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>36. As\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las cosas, tampoco est\u00e1 llamado a ser admitido el segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo propuesto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>37. An\u00e1lisis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del tercer cargo. Desconocimiento del debido proceso por afectaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustancial de su estructura o de la garant\u00eda debida a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cualquiera de las partes. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurrente aduce que se vulneraron los derechos fundamentales a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensa y al debido proceso de su representado, por cuanto no se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respetaron los principios de concentraci\u00f3n, inmediaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0e inmutabilidad judicial, dado que el juez que presidi\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mayor parte del juicio no fue el mismo que emiti\u00f3 el sentido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del fallo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>38. Sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0este planteamiento, la Sala encuentra que no se precis\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0repercusi\u00f3n de la presunta irregularidad procesal en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tr\u00e1mite adelantado y la trascendencia de la misma en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0emisi\u00f3n de la sentencia condenatoria, pues \u00a0no se expone con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0claridad en la demanda, en qu\u00e9 consisti\u00f3 la afectaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a los derechos fundamentales de defensa y al debido proceso del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acusado y en qu\u00e9 medida, por ejemplo, se vio cercenado el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0principio de inmediaci\u00f3n con el cambio de funcionario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0judicial, m\u00e1xime cuando, como lo reconoci\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurrente, se cuenta con grabaciones de las sesiones de juicio, con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo que no se halla acreditado el principio de trascendencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>39. Sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0este tema, la jurisprudencia de la Sala ha se\u00f1alado: \u00a0<\/p>\n<p>\u00abAl \u00a0respecto, la Sala tambi\u00e9n ha resaltado que la inamovilidad del \u00a0juez adquiere relevancia \u00fanicamente si de la observaci\u00f3n \u00a0de los sucesos que tienen lugar en la audiencia de juicio oral, \u00a0pueden extraerse conclusiones probatorias a partir del comportamiento \u00a0de los testigos o peritos durante los interrogatorios, as\u00ed \u00a0como la forma de sus respuestas y su personalidad (art\u00edculos \u00a0404 y 420 de la Ley 906 de 2004), siempre que ese conocimiento no \u00a0pueda ser adquirido mediante la consulta de los registros. Se dijo en \u00a0ese sentido que: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0contenido objetivo de la prueba puede apreciarse sin que la \u00a0observaci\u00f3n de factores circunstanciales en la audiencia tenga \u00a0mayor trascendencia. Pi\u00e9nsese, por ejemplo, en un documento \u00a0(art. 432 C.P.P.) o la reproducci\u00f3n, por cualquier medio, de \u00a0lo que literalmente ha dicho un testigo o perito, cuyo contenido es \u00a0escrutable en todo momento a la luz de las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0suerte que si la censura no muestra la incidencia de una situaci\u00f3n \u00a0cuya observaci\u00f3n o apreciaci\u00f3n \u00fanicamente pudo \u00a0ser percibida por el juez que presidi\u00f3 la pr\u00e1ctica \u00a0probatoria, el reclamo carece de trascendencia. Si la apreciaci\u00f3n \u00a0y valoraci\u00f3n de la prueba no ha de enfocarse en aspectos \u00a0circunstanciales inherentes al desarrollo de los interrogatorios, m\u00e1s \u00a0all\u00e1 de su contenido objetivo, no habr\u00eda raz\u00f3n \u00a0para que se repita el juicio. Menos, si de tales aspectos que jam\u00e1s \u00a0podr\u00eda recrear el nuevo juez consultando los registros no \u00a0depende la adopci\u00f3n de una decisi\u00f3n sustancialmente \u00a0diversa. \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anterior, la Corte clarific\u00f3 que la inamovilidad del juez \u00a0no es un fin en s\u00ed mismo ni un principio absoluto, por lo que \u00a0la sola afirmaci\u00f3n de que el funcionario encargado de emitir \u00a0el fallo -o su sentido- es distinto de aquel encargado de contemplar \u00a0la pr\u00e1ctica probatoria, no resulta suficiente para generar la \u00a0anulaci\u00f3n del juicio por tratarse de una consecuencia que, de \u00a0solicitarse, obliga acreditar la grave afectaci\u00f3n de derechos \u00a0o principios fundamentales.\u00bb15 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>40. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese sentido, como lo ha dicho la Sala de manera reiterada, el cambio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de juez durante el desarrollo de la pr\u00e1ctica probatoria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dentro del juicio oral, no constituye per \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vulneraci\u00f3n a los principios de inmediaci\u00f3n y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradicci\u00f3n que revisten los derechos fundamentales a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensa y al debido proceso en la actuaci\u00f3n penal, ello por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuanto, como en este caso, se cuenta con los registros de audio y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0video de las diligencias realizadas que permiten conocer el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contenido de las pruebas aducidas por las partes. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>41. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo expuesto, la Sala concluye que la demanda no cumple tampoco con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los principios de claridad y precisi\u00f3n y de coherencia en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0escrito de sustentaci\u00f3n, \u00a0pues como qued\u00f3 dicho en los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00e1rrafos que preceden, los planteamientos del actor son \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradictorios y rompen la estructura l\u00f3gica del recurso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0propuesto y no tienen la capacidad de quebrantar la doble presunci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de acierto y legalidad que revisten los fallos de instancia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desacierto que impone la inadmisi\u00f3n de la demanda por los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargos propuestos, aunado a que tampoco se han encontrado causales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de nulidad ni flagrantes violaciones de derechos fundamentales que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0justifiquen la intervenci\u00f3n oficiosa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>42. Finalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se advierte que contra la presente decisi\u00f3n procede el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mecanismo de insistencia de conformidad con lo establecido en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 184 C.P.P. y con las reglas que ha definido la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala16. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la \u00a0Corte Suprema de Justicia \u00a0<\/p>\n<p>III.RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0INADMITIR \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor \u00a0del acusado Ra\u00fal \u00a0Arango Mart\u00ednez, \u00a0conforme con las motivaciones plasmadas en el cuerpo de este \u00a0prove\u00eddo. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0ADVERTIR \u00a0que, de conformidad con lo dispuesto en el art. 184 inc. 2\u00ba del \u00a0C.P.P., contra la presente decisi\u00f3n procede el mecanismo de \u00a0insistencia, con atenci\u00f3n de las reglas definidas \u00a0jurisprudencialmente por la Sala. \u00a0<\/p>\n<p>Tercero: En \u00a0consecuencia, una vez se agote el tr\u00e1mite de insistencia, \u00a0devu\u00e9lvase la actuaci\u00f3n al Tribunal de origen. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>Hugo \u00a0Quintero Bernate\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>presidente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Myriam \u00a0\u00c1vila Rold\u00e1n\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Fernando \u00a0Bola\u00f1os Palacios\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Gerson \u00a0Chaverra Castro\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Diego \u00a0Eugenio Corredor Beltr\u00e1n\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Luis \u00a0Antonio Hern\u00e1ndez Barbosa\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Fabio \u00a0Ospitia Garz\u00f3n\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Carlos \u00a0Roberto Sol\u00f3rzano Garavito \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0Nubia \u00a0Yolanda Nova Garc\u00eda\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2Fl. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0312 cuaderno digital de primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0308 al 310 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls. 303 y 304 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls. 272 a 277 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls. 237 a 245 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls. 205 y 206 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls. 160 y 161 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0108 a 113 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a058 a 60 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls. 34 a 55 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls. 16 a 31 cuaderno digital de segunda instancia. \u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls. 39 a 77 ibidem. \u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ AP5171-2022, 11 nov. 2022, rad. 59272. \u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ. SP1852-2018, 23 may. 2018, Rad. 43257 y CSJ AP-1090-2017, 22 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0feb. 2017, rad. 45543 \u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cfr., CSJ AP, 12 dic. 2005, rad. 24.322; CSJ AP, 5 sep. 2012, rad. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a036578; CSJ AP, 27 feb. 2013, rad. 37.948, entre otros. \u00a0<\/p>\n<p>Calle \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a012 No. 7 \u2013 65 Palacio de Justicia &#8211; Bogot\u00e1, Colombia. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>PBX: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(571) 562 20 00 Exts.1126 -1142 &#8211; 1143 &#8211; 1144 &#8211; 1145 Fax: 1125 &#8211; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01428 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cortesuprema.gov.co      \">www.cortesuprema.gov.co      <\/a><\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 MYRIAM \u00a0\u00c1VILA ROLD\u00c1N \u00a0 Magistrada \u00a0ponente \u00a0 AP2144-2023 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00ba 59310 \u00a0 CUI: \u00a011001600001920100426201 \u00a0 Aprobado \u00a0acta n.\u00ba 127 \u00a0 Bogot\u00e1, D. \u00a0C., doce (12) de julio de dos mil veintitr\u00e9s (2023) \u00a0 I. OBJETO DE LA \u00a0DECISI\u00d3N \u00a0 Con \u00a0el fin de resolver sobre su admisi\u00f3n, la Sala examina [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66],"tags":[],"class_list":["post-73583","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73583","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73583"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73583\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73583"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73583"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73583"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}