{"id":73542,"date":"2024-03-07T22:48:47","date_gmt":"2024-03-07T22:48:47","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2024\/03\/07\/ap2005-202361428\/"},"modified":"2024-03-07T22:48:47","modified_gmt":"2024-03-07T22:48:47","slug":"ap2005-202361428","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2024\/03\/07\/ap2005-202361428\/","title":{"rendered":"AP2005-2023(61428)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0LE\u00d3N BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>AP2005-2023 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a061428 \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0seg\u00fan acta n\u00b0 127 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., doce (12) de julio de dos mil veintitr\u00e9s (2023). \u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada por la apoderada de las v\u00edctimas, contra la \u00a0sentencia proferida el 9 de abril de 2021, por la Sala Penal del \u00a0Tribunal Superior de Bogot\u00e1, que confirm\u00f3 la decisi\u00f3n \u00a0del Juzgado 45 Penal del Circuito de esta capital, mediante la cual \u00a0absolvi\u00f3 a SERGIO ALFONSO MANTILLA RODR\u00cdGUEZ del delito \u00a0de actos \u00a0sexuales con menor de catorce a\u00f1os agravados \u00a0en concurso homog\u00e9neo y sucesivo, en concurso heterog\u00e9neo \u00a0con incesto. \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>F\u00e1cticos \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a025 de diciembre de 2007, la menor L.N.M.P.1, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 3 a\u00f1os de edad, se encontraba patinando en la pista del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parque \u201cEl Tunal\u201d de esta ciudad, en compa\u00f1\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de su prima Julieth Mart\u00ednez y de sus padres Sandra Clemencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Prieto Ruiz y SERGIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ALFONSO MANTILLA RODR\u00cdGUEZ, quien en esa oportunidad la tuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alzada; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y al bajarla, la ni\u00f1a les manifest\u00f3 que ya no quer\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0continuar con la actividad.<\/p>\n<p>2. Dos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0d\u00edas despu\u00e9s, esto es el 26 de diciembre de 2007, L.N. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0coment\u00f3 que sent\u00eda ardor al orinar, motivo por el cual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su se\u00f1ora madre la ingres\u00f3 por urgencias en la Cl\u00ednica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cafam, donde se le practic\u00f3 un examen parcial de orina, que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no arroj\u00f3 dato sobre infecci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a027 de diciembre de esa misma anualidad, al ser interrogada por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0malestar en la micci\u00f3n, la menor le inform\u00f3 a su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abuela materna Clemencia Ruiz, que su pap\u00e1 la \u201chab\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tocado y con su dedo se\u00f1al\u00f3 la vagina\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ante esa manifestaci\u00f3n, la progenitora procedi\u00f3 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0revisarla y encontr\u00f3 \u201cel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cl\u00edtoris muy inflamado\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por lo que procedi\u00f3 a llevarla nuevamente a la misma \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instituci\u00f3n de salud y a denunciar tales hechos. \u00a0<\/p>\n<p>Procesales \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a013 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de agosto de 2012, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ante el Juzgado Noveno Penal Municipal con Funci\u00f3n de Control \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Garant\u00edas de Bogot\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se formul\u00f3 imputaci\u00f3n en contra de SERGIO ALFONSO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MANTILLA RODR\u00cdGUEZ, como autor de actos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sexuales con menor de catorce a\u00f1os agravado en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concurso homog\u00e9neo sucesivo, en concurso heterog\u00e9neo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incesto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(arts. 209; 211.2 y 237 del C.P.2), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin que el imputado aceptara los cargos, ni fuera afectado con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0medida restrictiva de la libertad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a03 de septiembre de 2012 fue presentado el escrito de acusaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por las mismas conductas, cuya formulaci\u00f3n en audiencia tuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lugar el 25 de enero de 2013. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a06 de mayo de 2013 se adelant\u00f3 la audiencia preparatoria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>7. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio oral se celebr\u00f3 en varias sesiones, entre el 23 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abril de 2014 y el 11 de abril de 2018. El 5 de octubre de ese a\u00f1o, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Juzgado 45 Penal del Circuito de Bogot\u00e1 dio lectura a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0absolutoria, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuyo fundamento gravit\u00f3 en lo declarado por la m\u00e9dica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Derly Marcela Espinosa Cruz3, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quien contradijo las manifestaciones de la madre y abuela de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presunta v\u00edctima, as\u00ed como las m\u00faltiples causas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(cambio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del PH; malformaci\u00f3n gen\u00e9tica; manipulaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0genital) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la sintomatolog\u00eda. Lo anterior aunado a que la ni\u00f1a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no le inform\u00f3 de los tocamientos a la profesional de la salud \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mencionada; as\u00ed como, las incongruencias detectadas por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0psic\u00f3loga en el relato de la progenitora; la presencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Julieth Mart\u00ednez en el lugar y en el momento en que se dice \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocurrieron los hechos. Por lo anterior concluy\u00f3 que no se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prob\u00f3 la existencia de los tocamientos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>8. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apoderado de las v\u00edctimas apel\u00f3 la decisi\u00f3n por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los siguientes motivos: falta de valoraci\u00f3n del concepto de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la psic\u00f3loga que valor\u00f3 a la ni\u00f1a; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reconocimiento de la edad de la menor al momento de los hechos; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aplicaci\u00f3n de la sentencia T-843 de 2011; antecedentes del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado; indebida valoraci\u00f3n de la historia cl\u00ednica; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no se descart\u00f3 la violencia; re victimizaci\u00f3n; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falsedad documental; discriminaci\u00f3n por razones de g\u00e9nero; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falta de comprensi\u00f3n de la acusaci\u00f3n. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a09 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de abril de 2021, al desatar la alzada, la Sala Penal del Tribunal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Superior de Bogot\u00e1 confirm\u00f3 el prove\u00eddo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>9. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contra del fallo de segundo grado, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apoderada de las v\u00edctimas interpuso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y sustent\u00f3 recurso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n4. \u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>10. Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0amparo de la causal tercera del art\u00edculo 181 de la Ley 906 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02004, aunque anunci\u00f3 un \u00fanico cargo, la apoderada de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00edctimas formul\u00f3 varias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0censuras \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que, a pesar de su escaza claridad, la Sala sintetiza \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>11. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su criterio, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal incurri\u00f3 en un falso raciocinio, por desconocimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la l\u00f3gica y la experiencia, al valorar los testimonios de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la madre y de la abuela de la menor; el de L.N.M.P y el rendido por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la psic\u00f3loga Lucila Alarc\u00f3n de Lozano. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>12. Sandra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Clemencia Prieto (madre) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue \u201ctestiga \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(sic) directa de las secuelas sobre el cuerpo y la afectaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0emocional de la ni\u00f1a, lo cual narr\u00f3 en juicio, pero no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue valorado integralmente\u201d; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y el m\u00e9rito concedido a ese testimonio, al igual que el de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Clemencia Ruiz (abuela), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue \u201cproducto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de un an\u00e1lisis probatorio errado bajo las reglas de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0experiencia y de lejos discriminatorio\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al tener como fundamento de ese an\u00e1lisis: i) el car\u00e1cter \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablico del escenario en donde ocurrieron los hechos; ii) la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0imposibilidad de que \u201cestando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0all\u00ed presente no se percatara de lo ocurrido\u201d; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0iii) el silencio de la menor ante tales hechos, a pesar de ser \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0caracterizaba como \u201cexpresiva\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>13. Consider\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que, aunque la segunda instancia afirm\u00f3 que \u201cno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es posible afirmar con certeza que las declaraciones de la madre y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abuela fueron producto de resentimiento\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo cierto es que ese fue \u201cel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumento principal\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para concluir la inducci\u00f3n a la menor. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>14. Estim\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0errada las conclusiones del ad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quem \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0seg\u00fan las cuales, i) por tratarse de un lugar p\u00fablico, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las personas presentes se habr\u00edan percatado de los actos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lascivos presuntamente cometidos; y ii) resultaba poco cre\u00edble \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que en ese preciso escenario se hubiera despertado el instinto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sexual del procesado, pues para arribar a esas premisas era \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cnecesario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurrir a la dimensi\u00f3n del espacio en el que se encuentran, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la distancia y la posibilidad de percepci\u00f3n detallada que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tienen todas y cada una de las personas presentes\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>15. Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en su opini\u00f3n, la segunda instancia sostuvo sin acierto que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0era imposible que, de haber ocurrido tales hechos, la madre no se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hubiera \u201cpercatado\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con lo cual \u201cparti\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del ideal sobre un ejercicio de la maternidad perfecto, en el que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cno perder de vista a una menor\u201d signifique dar cuenta y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conocer las acciones mil\u00edmetro a mil\u00edmetro\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>16. Rechaz\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que a la menor \u201cpor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ser expresiva\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se le exigiera \u201cque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contara todo lo que sucede en el instante que el sucede (sic)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>17. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese contexto, consider\u00f3 que los presentes en un lugar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cabierto, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extenso y publico\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no pueden observar todos los actos all\u00ed realizados; madres en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presencia de sus menores \u201cno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tienen el deber de saber segundo a segundo lo que sucede\u201d; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0menores expresivos no cuentan todo en el momento en que acontece; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sostener lo contrario, como lo habr\u00eda hecho el Tribunal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201ccontrar\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las reglas de la experiencia y de la l\u00f3gica\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>18. Afirm\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que al valorar el testimonio de Ingrid Yulieth Mart\u00ednez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(sobrina \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del acusado, presente en el momento de los hechos) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el ad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quem \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lleg\u00f3 a conclusiones \u201cque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0van m\u00e1s all\u00e1 de circunstancias de tiempo, modo y lugar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0descritas\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la testigo, pues \u201cla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cohabitaci\u00f3n de un lugar\u201d no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0genera el \u201cdeber\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de que todo lo realizado sea perceptible; no toda agresi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sexual genera molestia inmediata; el ambiente de tranquilidad en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0escenario \u201cno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hace inconsistente la ocurrencia del hecho\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En su criterio, esa declaraci\u00f3n en juicio no \u201cconfirm\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la inconcurrencia de los hechos\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>19. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su criterio, la segunda instancia \u201cinterpret\u00f3\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el testimonio de la v\u00edctima5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cpor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fuera de los l\u00edmites de la l\u00f3gica y la experiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cient\u00edfica\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues desconoci\u00f3 \u201cc\u00f3mo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la relaci\u00f3n entre pensamiento y lenguaje se expresa de manera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0distinta a la de un adulto\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dado que en el caso de ni\u00f1os \u201cse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recuerdan \u00fanicamente fragmentos aislados e inconexos de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0im\u00e1genes, comportamientos o emociones sin referencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contextual. As\u00ed pues, no se puede implantar la permanencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los recuerdos en la memoria de la menor L.N.M.P.\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En consecuencia, no pod\u00eda el juez colegiado \u201cesperar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un relato estructurado de sus recuerdos autobiogr\u00e1ficos\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascurridos m\u00e1s de ocho a\u00f1os desde la agresi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sexual. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>20. Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la demandante \u201cen \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirmaciones tales como &#8220;mi pap\u00e1 me cogi\u00f3 as\u00ed( \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8230; ) no me gusta salir con pap\u00e1 porque( &#8230; ) le pone el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dedo en su vagina, presiona muy duro y luego me pega en la pierna ( \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8230; )&#8221; realizadas por la menor ante los profesionales de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0salud de la Cl\u00ednica CAFAM, tal como consta en su Historia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cl\u00ednica, se puede colegir la ocurrencia de unos hechos los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuales la menor pod\u00eda identificar como relevantes y sobre los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuales brinda un testimonio responsivo, desprevenido, coherente y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre todo persistente\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>21. Tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0err\u00f3 el ad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quem \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al afirmar que \u201cla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0menor L.N.M.P. \u201cdio testimonio en el juicio oral\u201d, [por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo que] sus afirmaciones a la operadora de salud no pod\u00edan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0integrarse\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aserto que deja ver la poca rigurosidad en el estudio de esa prueba, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues la menor se neg\u00f3 a declarar, adem\u00e1s que asumi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo enunciado por una menor de edad en un caso de violencia sexual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0antes de juicio no se debe tener en cuenta al momento de realizar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valoraci\u00f3n probatoria\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>22. Describi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo realizado por la psic\u00f3loga Lucila Alarc\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Lozano, as\u00ed como lo informado por esta en el juicio oral, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para denunciar la \u201cfalta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de valoraci\u00f3n integral\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de sus conclusiones y la infracci\u00f3n de las m\u00e1ximas de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la experiencia, con lo que \u201cse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0les neg\u00f3 as\u00ed valor probatorio a las valoraciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hechas por las profesionales de Cafam sin justificaci\u00f3n para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ello\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>23. Reproch\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que a pesar de que la psic\u00f3loga Alarc\u00f3n de Lozano \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reconoci\u00f3 que la v\u00edctima era \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una \u201cni\u00f1a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con buenas capacidades intelectuales, espontanea (sic), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comunicativa, en las dos citas que se tuvieron habla libremente de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como el padre le tocaba los genitales\u201d sin que tuviera una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cfigura negativa internalizada\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa manifestaci\u00f3n no fue valorada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>24. Incurri\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en un yerro el juez plural cuando desestim\u00f3 esa prueba con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamento en que la ni\u00f1a quer\u00eda ver al padre, despu\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del abuso; anhelo que contrar\u00eda las reglas de la experiencia; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues como lo destac\u00f3 la psic\u00f3loga, los ni\u00f1os \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0toman esas conductas como \u201cun juego\u201d, por lo que no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resulta exigible que la menor sintiera miedo, temor o rechazo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>25. Tambi\u00e9n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en su opini\u00f3n, se cometi\u00f3 un \u201cfalso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juicio de raciocinio (sic) por desconocer principios de la l\u00f3gica: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0principio de no contradicci\u00f3n\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por cuanto \u201cesta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es la situaci\u00f3n que se presenta con la argumentaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Tribunal, pues al realizar la valoraci\u00f3n del testimonio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la psic\u00f3loga se\u00f1ala, en un primer momento, que esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0expres\u00f3 que si en la historia cl\u00ednica figuraba que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0menor hab\u00eda manifestado que el padre la hab\u00eda tocado, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0era porque seguramente ello hab\u00eda ocurrido, para en un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segundo momento se\u00f1alar que respecto a los hechos, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0informaci\u00f3n contenida en el documento, esto es, en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0historia cl\u00ednica, fue brindada por la madre de la v\u00edctima\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>26. Insisti\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en que el fallo \u201cs\u00f3lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mostr\u00f3 los apartes referidos a lo relatado por la madre de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00edctima a la psic\u00f3loga, para dejar la idea de que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ni\u00f1a no hab\u00eda expresado nada cuando s\u00ed lo hizo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y de manera muy clara y contundente\u201d; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sostuvo, sin otro desarrollo adicional, que \u201chubo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inter\u00e9s en el fallo de ocultar lo tra\u00eddo a juicio por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la psic\u00f3loga para quitarle valor probatorio a la verdad de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ni\u00f1a y por tanto para justificar la decisi\u00f3n aludida\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>27. Trat\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la historia cl\u00ednica de L.N.M.P. postul\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0paralelamente un falso juicio de identidad por tergiversaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y cercenamiento, concretado en que \u201cel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ad quem desconoce lo descrito en la historia cl\u00ednica, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tanto atribuye a que los hechos que contiene el hist\u00f3rico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e9dico no fueron dados por la menor sino por la madre, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aduciendo la inexistencia de un relato directo de los hechos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0percibidos por la menor hacia los profesionales\u2026 en ese \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentido, dicta que los datos suministrados no fueron dados por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0menor sino por su madre, aspecto parcialmente cierto\u2026 El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal, asimila que (sic) con la sola presencia de la madre en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0algunas sesiones y el acompa\u00f1amiento a otras, incluidas las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0idas a urgencias, la madre fue \u00fanicamente qui\u00e9n narr\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los hechos que constan en la historia cl\u00ednica, tergiversando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por completo lo descrito en la propia prueba\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo cual no se corresponde con el contenido del documento que \u201cfue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estipulado\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0seg\u00fan inform\u00f3. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>28. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese contexto, enfatiz\u00f3 en que el procesado s\u00ed ten\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otros espacios a solas con la menor y que \u00e9sta s\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hab\u00eda dado cuenta, directamente, de los tocamientos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>29. Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0justipreciar el testimonio de Derly Marcela Espinosa Cruz (m\u00e9dico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0general que atendi\u00f3 a la menor en urgencias), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Tribunal ignor\u00f3 que \u201caquella \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0s\u00ed encontr\u00f3 m\u00faltiples hallazgos f\u00edsicos\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el cuerpo de la menor y por eso decidi\u00f3 remitirla a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valoraci\u00f3n por trabajo social. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>30. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segunda instancia incursion\u00f3 \u201cen \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un falso juicio de identidad al cercenar el contenido aportado por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la prueba en cuesti\u00f3n, pues desconoce, tal y como lo se\u00f1al\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la galena e incluso la jueza de instancia, y como consta en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0historia cl\u00ednica incorporada como prueba documental, que los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0s\u00edntomas y hallazgos f\u00edsicos que encontr\u00f3 en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ni\u00f1a, vgr. la disuria y el eritema vaginal pueden ser \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0producto de un abuso sexual\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>31. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segunda instancia desatendi\u00f3 que los m\u00e9dicos aceptaron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el abuso sexual era una de las posibles causas de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sintomatolog\u00eda de la ni\u00f1a. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>32. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ausencia de valoraci\u00f3n integral del \u201ctestimonio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del m\u00e9dico Luis Jes\u00fas Prada Moreno y peritaje del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mismo y la Dra. Isabel Cuadros\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impidi\u00f3 concluir que el tocamiento s\u00ed existi\u00f3, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el relato de la ni\u00f1a era relevante. Adem\u00e1s, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal incurri\u00f3 \u201cun \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falso juicio de identidad por tergiversar el alcance probatorio del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0peritaje y las declaraciones de los peritos, mostrando apartes de lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0descrito por los especialistas, pero descontextualiz\u00e1ndolo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0porque refiere el fallo que ellos concluyeron que no hab\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abuso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sexual cuando lo que realmente concluyeron es que este puede no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dejar huellas f\u00edsicas, y que entonces lo relevante es el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relato de la v\u00edctima\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>33. Agreg\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que tambi\u00e9n se concret\u00f3 un falso juicio de identidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por distorsi\u00f3n de lo dicho por Sandra Prieto (madre) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y Clemencia Ruiz (abuela), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consistente en una afirmaci\u00f3n que ellas objetivamente no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0enunciaron \u201csobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la ocurrencia de un acto de violencia sexual por parte del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0progenitor, se debe al enrojecimiento y disuria de la menor\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>34. Con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamento en la trascendencia de los errores, apreciaciones sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el devenir procesal y la violencia contra mujeres y menores, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solicit\u00f3 casar la sentencia y condenar a MANTILLA RODR\u00cdGUEZ. \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>35. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recurso extraordinario de casaci\u00f3n es un instrumento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excepcional de control de la legalidad de las sentencias proferidas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en segunda instancia, que obedece a unas espec\u00edficas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exigencias de argumentaci\u00f3n l\u00f3gica y busca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0materializar precisas finalidades6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constitucionales y legales. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>36. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda no es un alegato m\u00e1s, ni puede ser confeccionada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0libremente para prolongar el debate f\u00e1ctico, jur\u00eddico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y probatorio, menos a\u00fan para entronizar en la prevalencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la postura de parte, sin identificaci\u00f3n de un yerro real y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendente en el fallo atacado. Por el contrario, se trata de un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0medio que debe bastarse a s\u00ed mismo, ser formulado de manera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0clara, coherente y suficiente, con observancia de los requisitos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inherentes a las censuras que lleguen a ser planteadas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>37. No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ser\u00e1 admitido el libelo en aquellos eventos en los que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante carece de inter\u00e9s, prescinde de se\u00f1alar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0causal, no desarrolla los cargos de sustentaci\u00f3n o cuando de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su contexto se advierta fundadamente que no se precisa del fallo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para cumplir algunas de los fines del recurso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>38. Sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0embargo, la Corte podr\u00e1 superar los defectos del escrito y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decidir de fondo cuando los fines de la casaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamentaci\u00f3n de los mismos, posici\u00f3n del impugnante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dentro del proceso e \u00edndole de la controversia planteada, as\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo ameriten. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>39. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala anticipa que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda no ser\u00e1 admitida, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en tanto desconoce en modo evidente la l\u00f3gica del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0discernimiento casacional; vulnera el principio de correcci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0material; los planteamientos carecen de claridad, precisi\u00f3n y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autonom\u00eda; no identifica la existencia de defectos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendentes; la discrepancia de parte con lo valorado y concluido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por las instancias no es un cargo susceptible de ser decidido en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Falso \u00a0raciocinio \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>40. Esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0modalidad de error de hecho se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estructura en los eventos en los que el juzgador observa la prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en su integridad, mas al valorarla se aparta de la sana cr\u00edtica, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con lo que desconoce, en concreto, las reglas de la experiencia, los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0postulados l\u00f3gicos o las leyes cient\u00edficas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>41. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demostraci\u00f3n de tal yerro le impone al demandante el deber \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inexorable de indicar de manera objetiva qu\u00e9 informa el medio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de prueba; cu\u00e1l fue la deducci\u00f3n efectuada por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juzgador; clarificar concretamente cu\u00e1l fue la regla de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0experiencia, principio l\u00f3gico o postulado cient\u00edfico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el fallador soslay\u00f3 en el proceso de valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatoria, con indicaci\u00f3n precisa de las razones por las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuales su aplicaci\u00f3n resultaba necesaria para la correcci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la decisi\u00f3n cuestionada en el asunto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>42. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desarrollo de una postulaci\u00f3n en esta modalidad de defecto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excluye que conceptos aut\u00f3nomos e independientes como m\u00e1ximas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la experiencia, leyes cient\u00edficas o principios l\u00f3gicos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sean equiparados y tratados como nociones id\u00e9nticas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>43. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tal modo que quien alega una vulneraci\u00f3n a las reglas de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cotidianidad est\u00e1 obligado a enunciar con claridad la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proposici\u00f3n con estructura de operador l\u00f3gico (siempre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o casi siempre que ocurre A, entonces sucede B) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y a demostrar que esa premisa posee notas de universalidad, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reiteraci\u00f3n, generalidad y abstracci\u00f3n. No se trata \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entonces de proponer cualquier juicio subjetivo, ni de la defensa de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una simple especulaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>44. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0este caso, la censora no cumpli\u00f3 ninguna de dichas exigencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el contrario, revisada la actuaci\u00f3n, se advierte que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reiter\u00f3 los argumentos de la apelaci\u00f3n para presentar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un alegato propio de instancia, en el que simplemente postula su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0personal apreciaci\u00f3n de la estimaci\u00f3n probatoria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>45. Se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encuentra que en el desarrollo de la demanda no se identific\u00f3, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en ning\u00fan momento, la(s) m\u00e1xima(s) de la experiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0supuestamente vulneradas en los m\u00faltiples cargos presentados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y, adem\u00e1s, la casacionista equipar\u00f3 tal concepto, de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera indistinta y reiterada, con la infracci\u00f3n a postulados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cient\u00edficos y l\u00f3gicos que, por regla general, tampoco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fueron debidamente particularizados. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>46. Tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desacierto en la confecci\u00f3n de la demanda, aunado a la falta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de claridad y desapego por la realidad procesal, impone la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inadmisi\u00f3n del libelo. \u00a0<\/p>\n<p>Falso \u00a0juicio de identidad \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>47. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falso juicio de identidad es un error de hecho que se configura \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando el juez, al valorar una determinada prueba, le atribuye un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contenido distinto al que objetivamente ostenta, es decir, asigna \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una verdad diversa a la que emana del medio, bien porque en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lectura de la evidencia agrega circunstancias ajenas, resta aspectos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0importantes de la misma o altera su texto real. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>48. Si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa es la senda de ataque, corresponde, de modo ineludible, al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casacionista revelar con exactitud el contenido de la prueba, para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0luego confrontar aquello que dice el medio probatorio y lo que al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respecto se expuso en la sentencia sobre el mismo, para as\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dejar en evidencia que el juzgador alter\u00f3 su literalidad; y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocuparse de la incidencia de un desacierto de esa naturaleza en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo, al punto que sin la existencia del yerro denunciado, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica del procesado habr\u00eda sido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustancialmente diferente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>49. Destaca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Corte que, al formular un cargo por trasmutaci\u00f3n de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prueba, el primer deber, el b\u00e1sico del demandante, es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respetar lo que realmente la evidencia informa y no construir un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0supuesto defecto en la reconfiguraci\u00f3n subjetiva de su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contenido. El quebranto de tal exigencia es evidente en el libelo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presentado y determina su inadmisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>50. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0este caso, la libelista no cumpli\u00f3 con dichas exigencias, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues su inconformidad realmente radica en la valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatoria efectuada por las instancias, pero adem\u00e1s se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0advierte que, de manera reiterada, se abstuvo de confrontar lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realmente informado por cada prueba y lo efectivamente considerado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el fallo atacado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>51. Dicha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0falencia tambi\u00e9n impone la inadmisi\u00f3n de la demanda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presentada, pues la afectaci\u00f3n al principio de correcci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0material es palmaria, en tanto las censuras formuladas obedecen a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una particular interpretaci\u00f3n de la sentencia y de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pruebas, empero no a la existencia de errores derivados en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0modificaci\u00f3n del contenido objetivo de \u00e9stas. \u00a0<\/p>\n<p>Caso \u00a0concreto \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>52. Seg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se desprende del contenido del fallo confutado, luego de valorar los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonios de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la madre y de la abuela de la menor; el de L.N.M.P, y el rendido por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la psic\u00f3loga Lucila Alarc\u00f3n de Lozano, el Tribunal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concluy\u00f3 que no resultaba cre\u00edble que, en un lugar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00fablico y abierto, en presencia de terceros, en compa\u00f1\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la progenitora de la menor y de una sobrina, el procesado hubiera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realizado tocamientos libidinosos en la humanidad de su hija, sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que los presentes se hubieran percatado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>53. Esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conclusi\u00f3n fue robustecida con las manifestaciones m\u00e9dicas, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0seg\u00fan las cuales la sintomatolog\u00eda de la menor (ardor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al orinar\/enrojecimiento) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pod\u00eda tener m\u00faltiples causas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>54. Sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese razonamiento la demandante no identific\u00f3 ning\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0error trascendente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>55. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el contrario, se limit\u00f3 a insistir en c\u00f3mo y por qu\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deb\u00eda otorg\u00e1rsele otro m\u00e9rito a las pruebas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para llegar a una conclusi\u00f3n diferente. Tal proceder, propio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la intervenci\u00f3n ante las instancias, es ajeno al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0discernimiento casacional. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>56. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lectura del fallo atacado descarta por s\u00ed misma las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alegaciones de la demandante y evidencia que sus postulaciones son \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0producto del mero desacuerdo con lo considerado y decidido, empero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no el resultado de la acreditaci\u00f3n de un defecto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trascendente. \u00a0<\/p>\n<p>57. No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demostr\u00f3 la libelista cu\u00e1l el error de la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al resolver sobre la imposibilidad de valorar las declaraciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0previas de la v\u00edctima, pues \u201cla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fiscal\u00eda dentro de su ejercicio tampoco acudi\u00f3 a las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excepciones bajo las cuales la jurisprudencia ha demarcado la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posibilidad de hacer uso de las declaraciones anteriores, a pesar de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contar con la disponibilidad del testigo menor de edad\u201d7. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>58. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otros t\u00e9rminos, ante la negativa de la menor a declarar8, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0si tales declaraciones anteriores al juicio no ingresaron como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prueba de referencia, ni como testimonio adjunto, ni fueron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0utilizadas para refrescar memoria, tampoco acredit\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0libelista cu\u00e1l era el fundamento normativo que habilitaba al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juez de conocimiento a valorar las entrevistas en ese preciso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contexto procesal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>59. Carece \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de rigor sostener que el Tribunal \u201cinterpret\u00f3\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el testimonio de la v\u00edctima \u201cpor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fuera de los l\u00edmites de la l\u00f3gica y la experiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cient\u00edfica\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando la menor no declar\u00f3 en el juicio y as\u00ed se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reconoci\u00f3 en la sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>60. Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocuparse de los testimonios Sandra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Clemencia Prieto (madre) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y Clemencia Ruiz (abuela), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a diferencia de la particular comprensi\u00f3n vertida en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda, lo que s\u00ed dijo el Tribunal fue que el m\u00e9rito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suasorio de sus dichos era \u201cescaso\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la medida en que ninguna presenci\u00f3 los hechos objeto de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juzgamiento y sus manifestaciones son producto de \u201csospechas\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin otro respaldo suasorio. La cr\u00edtica, en realidad, es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0producto de la discrepancia con esa valoraci\u00f3n, empero no de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la existencia de un error relevante debidamente demostrado por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casacionista. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>61. Trat\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de lo manifestado en el juicio por los m\u00e9dicos, se advierte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la libelista se apart\u00f3 de la realidad procesal, pues dos9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de ellos no valoraron a la menor y la doctora Espinosa, en su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonio10, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue enf\u00e1tica en referir que la informaci\u00f3n de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anamnesis la hab\u00eda suministrado la madre de la ni\u00f1a. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>62. Adicionalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se observa que, tal y como se menciona en la sentencia, los galenos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0coincidieron en afirmar que los s\u00edntomas de la menor pod\u00edan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tener diferentes causas, por lo que no resultaba correcto afirmar, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de modo conclusivo, que los mismos se explicaran por los tocamientos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0juzgados. Sobre esa falta de certidumbre nada de trascendencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0postul\u00f3 la memorialista. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>63. Al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0igual que en la apelaci\u00f3n, la demandante sostuvo que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonio de la psic\u00f3loga Alarc\u00f3n de Lozano no fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0valorado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>64. Esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirmaci\u00f3n no se corresponde con lo realmente considerado en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la sentencia11. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Es m\u00e1s, en el fallo se \u201cconcluy\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que las afirmaciones realizadas por la ni\u00f1a en presencia de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la profesional fueron inducidas por su progenitora y abuela \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0materna\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>65. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acuerdo con lo referido por la mencionada profesional en el juicio12, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las manifestaciones fueron realizadas por la madre13, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues la ni\u00f1a no respond\u00eda sus preguntas; y aquella \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0guarda resentimiento por el maltrato durante el embarazo. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante no confront\u00f3 el contenido objetivo de esa prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al estructurar las censuras propuestas y al hacerlo se apart\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de lo realmente exteriorizado por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la psic\u00f3loga Alarc\u00f3n de Lozano. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>66. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casacionista se limit\u00f3 a enunciar que el ad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quem \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lleg\u00f3 a conclusiones \u201cque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0van m\u00e1s all\u00e1 de circunstancias de tiempo, modo y lugar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0descritas\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por Ingrid Yulieth Mart\u00ednez (sobrina \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del acusado, presente en el momento de los hechos), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mas no precis\u00f3 qu\u00e9 fue lo adicionado por la segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>67. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los precisos t\u00e9rminos de la sentencia, lo informado por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aquella declarante fue \u201cnunca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0observe comportamiento extra\u00f1o o molestia alguna en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0victima y que tampoco hab\u00eda estado sola en alg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0momento, pues como hasta ese momento estaban aprendiendo a patinar, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estaban todos juntos\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Manifestaci\u00f3n que tambi\u00e9n descartaba el abuso sexual. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Una vez m\u00e1s, no se identific\u00f3 el error al justipreciar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tal prueba. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>68. Lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anterior deja en evidencia que lejos de identificar alg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0yerro en la valoraci\u00f3n probatoria o en la lectura del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contenido real de los medios suasorios, en cualquiera de las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0modalidades denunciadas, empero no acreditadas, los planteamientos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la demanda se fundamentaron en la insistencia en la postura de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte, misma que carece de aptitud y suficiencia para un an\u00e1lisis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de fondo en casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>69. Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00faltimo, la Sala no logr\u00f3 entender en qu\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consisti\u00f3 la supuesta violencia y discriminaci\u00f3n en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contra de la denunciante y su progenitora, ni c\u00f3mo los fallos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conten\u00edan estereotipos del orden denunciado en la demanda. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Esas manifestaciones no pasaron de la simple anunciaci\u00f3n y no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fueron demostradas en concreto. Verificada la actuaci\u00f3n no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resulta posible advertir patr\u00f3n, comportamiento o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consideraci\u00f3n que sustente tal queja. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>70. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consecuencia, atendidas las razones antes expresadas, la Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inadmitir\u00e1 la demanda objeto de examen. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>72. Contra \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta determinaci\u00f3n no proceden recursos ordinarios; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00fanicamente, el mecanismo de insistencia, de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conformidad con lo previsto en el art\u00edculo 184 de la Ley 906 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de 2004, en los t\u00e9rminos explicados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la Corte, a partir del fallo CSJ SP, 12 sep. 2005, rad. 24322 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que han sido reiterados en CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AP800-2022, Rad. 56595, CSJ AP856-2022, Rad. 61012, CSJ AP922-2022, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rad. 54103, entre otros. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>73. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0ADMITIR \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada por la representante de la \u00a0v\u00edctima contra \u00a0la sentencia proferida el 9 de abril de 2021, por la Sala Penal del \u00a0Tribunal Superior de Bogot\u00e1. \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta determinaci\u00f3n no proceden recursos ordinarios; \u00a0\u00fanicamente, el mecanismo de insistencia, acorde \u00a0con lo indicado en precedencia. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0comun\u00edquese y c\u00famplase,\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>HUGO \u00a0QUINTERO BERNATE \u00a0<\/p>\n<p>MYRIAM \u00a0\u00c1VILA ROLD\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0LE\u00d3N BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0<\/p>\n<p>GERSON \u00a0CHAVERRA CASTRO \u00a0<\/p>\n<p>DIEGO \u00a0EUGENIO CORREDOR BELTR\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ANTONIO HERN\u00c1NDEZ BARBOSA \u00a0<\/p>\n<p>FABIO \u00a0OSPITIA GARZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0ROBERTO SOL\u00d3RZANO GARAVITO \u00a0<\/p>\n<p>NUBIA \u00a0YOLANDA NOVA GARC\u00cdA\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En aplicaci\u00f3n del numeral 8\u00b0 del art\u00edculo 47 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ley 1098 de 2006 \u201cPor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la cual se expide el C\u00f3digo de la Infancia y la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Adolescencia\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se prescinde del nombre del menor afectado, en protecci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anticipada de sus derechos superiores, toda vez que, debido a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0naturaleza p\u00fablica del juicio oral, esta providencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0eventualmente podr\u00eda llegar a ser divulgada. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0menci\u00f3n a las modificaciones legales. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Atendi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a la menor el 26 y el 27 de diciembre. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Instancia_Cuaderno Principal 1_Cuaderno_2022113454330 (1).PDF, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a042\/96. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Enfatiz\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en que ten\u00eda 3 a\u00f1os al momento de los hechos y 12 para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el momento de su declaraci\u00f3n en el juicio oral. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Instancia_Cuaderno Principal 1_Cuaderno_2022113454330 (1).PDF, fl 29 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y 30\/96. Fl 27\/96. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0menor declar\u00f3 en el juicio el 16 de junio de 2015. En esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oportunidad manifest\u00f3 que no recordaba lo sucedido y no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quer\u00eda declarar por esa raz\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Prada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Moreno y Cuadros Ferr\u00e9. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0R\u00e9cord \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a039:24. \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Instancia_Cuaderno Principal 1_Cuaderno_2022113454330 (1).PDF, fl 29 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y 30\/96. \u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0R\u00e9cord \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a043:22 en adelante. \u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0eso aclar\u00f3 que las recogi\u00f3 en el informe entre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comillas. \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 FERNANDO \u00a0LE\u00d3N BOLA\u00d1OS PALACIOS \u00a0 Magistrado \u00a0ponente \u00a0 AP2005-2023 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a061428 \u00a0 Aprobado \u00a0seg\u00fan acta n\u00b0 127 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., doce (12) de julio de dos mil veintitr\u00e9s (2023). \u00a0 ASUNTO \u00a0 Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada por la apoderada de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[66],"tags":[],"class_list":["post-73542","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio-2023"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73542","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73542"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73542\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73542"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73542"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73542"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}