{"id":7312,"date":"2023-09-08T17:01:01","date_gmt":"2023-09-08T17:01:01","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1971527-05-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:01:01","modified_gmt":"2023-09-08T17:01:01","slug":"1971527-05-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1971527-05-03\/","title":{"rendered":"19715(27-05-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a019715 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 58 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C, veintisiete de mayo de dos mil \u00a0tres \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0formal \u00a0de la demanda de casaci\u00f3n presentada por el apoderado de la parte civil \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo grado de fecha marzo 5 de 2002, por cuyo medio el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Medell\u00edn revoc\u00f3 la condena impuesta al procesado WILSON \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0D\u00cdAZ OSPINA y en su lugar lo absolvi\u00f3 de los cargos que por el delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento privado y cuatro contravenciones especiales de abuso \u00a0de confianza, se hicieron en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Los hechos objeto del presente juicio fueron \u00a0denunciados \u00a0a trav\u00e9s de apoderado judicial por el Gerente de la Zona Dos de la \u00a0Banca \u00a0Personal \u00a0e \u00a0Intermedia \u00a0Regi\u00f3n \u00a0Andina \u00a0del \u00a0Banco \u00a0de \u00a0Colombia, quien \u00a0report\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Seccional \u00a0de Medell\u00edn la presunta apropiaci\u00f3n por \u00a0parte \u00a0de \u00a0WILSON \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0D\u00cdAZ \u00a0OSPINA, \u00a0Oficial de Servicios Bancarios de la \u00a0sucursal \u00a0principal del Banco en esa ciudad, de las siguientes sumas de dinero a \u00a0trav\u00e9s de los mecanismos que se detallan a continuaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0la \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0ahorros \u00a0No. \u00a0604-070756-93 de la se\u00f1ora Bertha \u00a0Cardona \u00a0Rend\u00f3n \u00a0se \u00a0hizo un retiro con fecha 4 de febrero de 1999, por la suma \u00a0de \u00a0$2.422.000.oo, \u00a0que la titular neg\u00f3 haber efectuado solicitando al banco el \u00a0reintegro del dinero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0segundo \u00a0caso \u00a0se present\u00f3 el 5 del mismo mes y a\u00f1o, cuando el \u00a0se\u00f1or \u00a0Carlos \u00a0Botero \u00a0efectu\u00f3 \u00a0el \u00a0pago de servicios p\u00fablicos a favor de las \u00a0Empresas \u00a0P\u00fablicas \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0por valor de $160.608.oo, sin que el dinero \u00a0fuera abonado a la cuenta de la citada entidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Igualmente, \u00a0 en \u00a0 esa \u00a0 misma \u00a0fecha, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Luis \u00a0Alcibiades \u00a0Salabarrieta \u00a0Toro \u00a0cancel\u00f3 \u00a0en Bancolombia del Parque de Berr\u00edo una factura a \u00a0favor \u00a0de \u00a0la \u00a0mismas \u00a0Empresas \u00a0P\u00fablicas de Medell\u00edn por valor de $75.116.oo, \u00a0suma que tampoco fue abona a la cuenta de la entidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0por \u00a0\u00faltimo, \u00a0el 8 de febrero del mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0el \u00a0Banco \u00a0de \u00a0Colombia \u00a0sucursal Parque de Berr\u00edo, reintegr\u00f3 al se\u00f1or \u00a0Duverney \u00a0Guevara \u00a0Pel\u00e1ez \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0$850.000.oo que hab\u00eda consignado a su \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0ahorros \u00a0No. 604-015651-35 el 29 de enero de 1999 y que no aparec\u00eda \u00a0abonada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tales hechos, la Fiscal\u00eda Cuarenta y Dos \u00a0Delegada \u00a0 ante \u00a0los \u00a0Juzgados \u00a0Penales \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del 7 de noviembre de 2000 acus\u00f3 al procesado WILSON ANDR\u00c9S D\u00cdAZ \u00a0OSPINA \u00a0 como \u00a0 autor \u00a0 del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0y \u00a0la \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0 especial \u00a0 de \u00a0 abuso \u00a0de \u00a0confianza \u00a0en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Juzgado \u00a0Veinticuatro \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Medell\u00edn conoci\u00f3 \u00a0del \u00a0juicio \u00a0y \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a029 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 2001, finiquit\u00f3 la \u00a0instancia \u00a0condenando \u00a0al procesado D\u00cdAZ OSPINA a la pena principal de 18 meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0por \u00a0las \u00a0conductas \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las \u00a0cuales se le acus\u00f3, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0impugnada \u00a0por \u00a0su \u00a0defensora, \u00a0se \u00a0revoc\u00f3 \u00a0\u00edntegramente, para \u00a0absolv\u00e9rsele de todos los cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Contra \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de segunda instancia el apoderado de la parte \u00a0civil \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0que el Tribunal Superior de Medell\u00edn \u00a0concedi\u00f3 en auto del 16 de abril de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS \u00a0 DE \u00a0 LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0demandante empieza por presentar las \u00a0razones que fundamentan la casaci\u00f3n excepcional propuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que el motivo del disenso est\u00e1 en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0respecto \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0porque \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0da \u00a0cuenta de falsedad en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0por \u00a0destrucci\u00f3n, \u00a0en la sentencia de segunda instancia fue \u00a0distorsionada \u00a0para \u00a0aplicar \u00a0de \u00a0manera \u00a0indebida \u00a0el \u00a0tipo \u00a0que consagra aquel \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima, \u00a0del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0que \u00a0se \u00a0dio una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de \u00a0falsedad en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0que condujo al quebranto del art\u00edculo 289 del nuevo C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0al \u00a0exigirse \u00a0que \u00a0es \u00a0necesario \u00a0para \u00a0que se tipifique esa conducta el \u00a0aporte del documento falsificado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa el censor que desde la calificaci\u00f3n \u00a0hasta \u00a0la \u00a0sentencia demandada se aplic\u00f3 el tipo penal de falsedad en documento \u00a0privado \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 221 del derogado C\u00f3digo Penal (289 de la Ley \u00a0599 \u00a0de 2000), debido al error de hecho que recay\u00f3 sobre la prueba testimonial, \u00a0el \u00a0cual \u00a0no permiti\u00f3 percibir que la falsedad consumada era la impropia, a que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0223 del Decreto 100 de 1980 (293 del vigente). En el \u00a0yerro \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0al \u00a0considerarse que por no haberse aportado al proceso el \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0no \u00a0exist\u00eda la forma propia de falsedad, circunstancia que \u00a0no \u00a0permiti\u00f3 \u00a0advertir que la que se configuraba en realidad era la de falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0por destrucci\u00f3n del documento, el cual era imposible de \u00a0allegarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reprocha, \u00a0del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0actualizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0se \u00a0exija \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0documento, \u00a0sin \u00a0admitirse \u00a0otros \u00a0elementos de prueba, lo cual \u00a0constituye \u00a0 una \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 errada \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0289 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera de inter\u00e9s para la jurisprudencia \u00a0nacional \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0que \u00a0la \u00a0desarrolle, \u00a0en \u00a0virtud de la entrada en \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0con \u00a0el fin de precisar si respecto de la \u00a0falsedad \u00a0 en \u00a0 documento \u00a0 privado \u00a0 \u2013propia- \u00a0y falsedad de documento privado por supresi\u00f3n \u2013impropia-, \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba \u00a0de \u00a0su \u00a0realizaci\u00f3n es el documento, como si existiera tarifa legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de citar las disposiciones que le dan \u00a0cabida \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 excepcional, \u00a0 el \u00a0 casacionista \u00a0 apunta \u00a0que \u00a0el \u00a0cuestionamiento \u00a0a \u00a0la sentencia de segunda instancia lo hace desde dos \u00f3pticas \u00a0diferentes; \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n indirecta de una norma de derecho sustancial debida \u00a0a \u00a0un error de hecho generado en un falso juicio de identidad, el cual dio lugar \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0tipo \u00a0de falsedad en documento privado, y por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0del \u00a0mismo \u00a0precepto, \u00a0al \u00a0se\u00f1alarse \u00a0que \u00a0es un elemento del tipo la existencia del documento para que se \u00a0configure la conducta por acci\u00f3n propia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior le da el car\u00e1cter de excepcional \u00a0a \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0porque su objeto no est\u00e1 dentro de los lineamientos ordinarios \u00a0de la ley procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita \u00a0 doctrina \u00a0sobre \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0y \u00a0admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n discrecional, as\u00ed como jurisprudencia sobre el \u00a0mismo \u00a0tema, \u00a0para \u00a0recabar \u00a0en \u00a0que \u00a0es \u00a0necesario \u00a0en este asunto actualizar y \u00a0desarrollar \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0nacional, \u00a0desde \u00a0las perspectivas de las leyes \u00a0sustantiva \u00a0y \u00a0adjetiva, \u00a0para \u00a0que se defina si respecto de la tipificaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0formas propia e impropia de la falsedad, la \u201cno \u00a0existencia \u00a0del \u00a0documento falseado\u201d hace impunes las \u00a0conductas, \u00a0y si para demostrar tales delitos existe en el ordenamiento procesal \u00a0tarifa legal o libertad de medios probatorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0censor, \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0sobre \u00a0aquellos \u00a0aspectos \u00a0es \u00a0incipiente, \u00a0porque \u00a0las Leyes 599 y 600 son de reciente \u00a0expedici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita \u00a0pronunciamientos \u00a0de esta Corporaci\u00f3n \u00a0que \u00a0datan \u00a0del \u00a010 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01993 \u00a0y \u00a0del \u00a017 de marzo de 1994, ambos con \u00a0ponencias \u00a0del magistrado Gustavo G\u00f3mez Vel\u00e1squez, relacionados con el aspecto \u00a0probatorio de la falsedad en documento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para responder al interrogante que se plantea \u00a0acerca \u00a0de \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0es \u00a0importante que se admita discrecionalmente la demanda \u00a0excepcional \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos que ser\u00e1n \u00a0propuestos \u00a0se \u00a0demostrar\u00e1 \u00a0que \u00a0existi\u00f3 \u00a0una selecci\u00f3n indebida del tipo que \u00a0contiene \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0la \u00a0falsedad por \u00a0destrucci\u00f3n; \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0 porque \u00a0 resulta \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0que \u00a0se \u00a0unifique \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0para \u00a0que los administradores de justicia tengan pautas claras y \u00a0se eviten equ\u00edvocos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0modo \u00a0de \u00a0ver, \u00a0al \u00a0contrario \u00a0de las \u00a0jurisprudencias \u00a0citadas, el tribunal ad quem sostiene que para la tipificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad en documento privado es necesario probar la existencia \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0como \u00a0si \u00a0fuera \u00a0una tarifa legal, concepci\u00f3n de la cual se aparta \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0Colombia existe libertad de medios probatorios, los \u00a0cuales \u00a0 \u00a0son \u00a0 los \u00a0 que \u00a0 permiten \u00a0 la \u00a0 formulaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se \u00a0deja \u00a0que \u00a0prospere \u00a0tal \u00a0forma \u00a0de \u00a0pensamiento, \u00a0 se \u00a0 desnaturalizar\u00eda \u00a0 el \u00a0 proceso \u00a0penal, \u00a0para \u00a0aplic\u00e1rsele \u00a0caracteres \u00a0del \u00a0civil; \u00a0se \u00a0volver\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0tarifa \u00a0legal, lo cual generar\u00eda \u00a0proliferaci\u00f3n \u00a0de \u00a0demandas \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0aumentar\u00edan \u00a0los \u00a0\u00edndices \u00a0de \u00a0impunidad \u00a0de \u00a0seguirse \u00a0sosteniendo que para demostrar el delito de falsedad de \u00a0documento \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0destrucci\u00f3n \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0tenga \u00a0 que \u00a0 aportar \u00a0 el \u00a0 documento \u00a0destruido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que si la prueba testimonial prueba la \u00a0falsedad \u00a0 impropia, \u00a0 su \u00a0 distorsi\u00f3n \u00a0 conduce \u00a0al \u00a0il\u00f3gico \u00a0y \u00a0tautol\u00f3gico \u00a0planteamiento \u00a0consistente \u00a0en que para tipificar una conducta de tal naturaleza \u00a0se \u00a0 debe \u00a0 aportar \u00a0 el \u00a0 documento \u00a0 destruido, \u00a0 desaparecido \u00a0 u \u00a0 ocultado, \u00a0desconoci\u00e9ndose \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual no se puede \u00a0exigir la prueba de lo probado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0 en \u00a0 que \u00a0es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0se \u00a0unifique y armonice conforme a la nueva ley penal sustantiva \u00a0y \u00a0adjetiva, \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte fije pautas de constitucionalidad y legalidad \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las \u00a0modalidades \u00a0de \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0en documento privado, propia e \u00a0impropia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo apoya en el art\u00edculo 207-1 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, generada en \u00a0un\u00a0 \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0el \u00a0cual \u00a0estuvo determinado por un falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0produci\u00e9ndose \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o selecci\u00f3n err\u00f3nea del \u00a0art\u00edculo 289 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0fue \u00a0tergiversada o \u00a0distorsionada, \u00a0pues \u00a0su contenido indica que la conducta investigada constituye \u00a0una \u00a0falsedad \u00a0por \u00a0destrucci\u00f3n de documento privado mas no la modalidad propia \u00a0de falsedad en esa clase de documento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia \u00a0revoca \u00a0la condenatoria de primera y absuelve a WILSON \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0D\u00cdAZ \u00a0OSPINA, se incurre en un error de hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad. Sobre este aspecto cita algunos pronunciamientos \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0alusivos \u00a0a \u00a0la \u00a0forma como se concreta esa especie del error de \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A rengl\u00f3n seguido, el casacionista sostiene \u00a0que \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n descarta la existencia de tarifa \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0el \u00a0sistema \u00a0procesal \u00a0colombiano, \u00a0la \u00a0cual \u00a0refiere en orden a \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0legalidad del fallo demandado en cuanto a que en \u00e9l se dijo que \u00a0para \u00a0demostrar la falsedad propia e impropia era necesario aportar el documento \u00a0falsificado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 discrepancias \u00a0 que \u00a0tiene \u00a0con \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0recaen sobre la poco \u00a0afortunada \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0dada \u00a0a las pruebas testimoniales que indican que el ex \u00a0empleado \u00a0de \u00a0Bancolombia, \u00a0D\u00cdAZ \u00a0OSPINA, destruy\u00f3 prueba documental falsificada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hace hincapi\u00e9, basado en algunas decisiones \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0en que tanto en el C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991 como en \u00a0el \u00a0actual no rige la tarifa legal como sistema de apreciaci\u00f3n probatoria, sino \u00a0el \u00a0de \u00a0sana cr\u00edtica. De esa manera, si se est\u00e1 investigando un delito como el \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento, \u00a0el \u00a0aspecto material podr\u00e1 probarse por cualquier \u00a0otro \u00a0medio \u00a0demostrativo, como el testimonial, sin que se pueda sostener que la \u00a0ausencia del documento ap\u00f3crifo torna impune la conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La sentencia de segunda instancia reivindica \u00a0la \u00a0tarifa legal y distorsiona la prueba testimonial demostrativa de la falsedad \u00a0documental, concretando el falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0 el \u00a0demandante \u00a0extracta \u00a0algunos \u00a0segmentos \u00a0del \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0se hace referencia a la falta de \u00a0aducci\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0originales \u00a0en \u00a0los cuales habr\u00edan \u00a0quedado \u00a0consignadas las defraudaciones, as\u00ed como el m\u00e9rito que le mereci\u00f3 al \u00a0tribunal \u00a0algunas \u00a0declaraciones. \u00a0Esos \u00a0razonamientos \u00a0distorsionan \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0y \u00a0son \u00a0contrarios a la reiterada jurisprudencia de la Corte, dice, \u00a0pues \u00a0era \u00a0imposible aportar la prueba del atentado contra la fe p\u00fablica porque \u00a0dentro \u00a0del \u00a0plan \u00a0de autor estaba el hacer que desapareciera cualquier vestigio \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa manera, en la sentencia se incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0tautologismo, al exigir el aporte de la documentaci\u00f3n falseada a manera \u00a0de \u00a0medio \u00a0tarifario, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0misma, \u00a0que \u00a0fue \u00a0el \u00a0medio \u00a0para \u00a0obtener la \u00a0defraudaci\u00f3n, \u00a0hab\u00eda \u00a0sido desaparecida o destruida, circunstancia que motiv\u00f3 \u00a0al \u00a0banco \u00a0a \u00a0denunciar \u00a0a \u00a0D\u00cdAZ \u00a0OSPINA, demostrando lo ocurrido mediante testimonios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enseguida, \u00a0el \u00a0actor \u00a0hace referencia a las \u00a0declaraciones \u00a0 rendidas \u00a0por \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0de \u00a0Bancolombia, \u00a0Jaime \u00a0Humberto \u00a0Contreras \u00a0Mora, Julio C\u00e9sar Uribe Toro y Armando \u00a0Benavides \u00a0Vargas, \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales transcribe algunos \u00a0apartes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en tal ejercicio y para ense\u00f1ar en \u00a0d\u00f3nde \u00a0aparece \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad, el censor \u00a0afirma \u00a0que \u00a0en \u00a0tales \u00a0testimonios \u00a0aparece \u00a0el modus \u00a0operandi \u00a0que \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0el \u00a0procesado: \u00a0recib\u00eda \u00a0el \u00a0dinero, \u00a0firmaba \u00a0los \u00a0cupones \u00a0para \u00a0el cliente, pero las copias para uso de la \u00a0entidad \u00a0las desaparec\u00eda y no ingresaba la operaci\u00f3n al sistema. Tambi\u00e9n, por \u00a0exigirse \u00a0como prueba del delito de falsedad en documento privado los documentos \u00a0objeto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ilicitud, \u00a0 \u00a0aquellos \u00a0 \u00a0demuestran \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0D\u00cdAZ \u00a0los hab\u00eda desaparecido. Del mismo \u00a0modo, \u00a0porque \u00a0al \u00a0contexto \u00a0de \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0se le da un car\u00e1cter \u00a0tarifario, \u00a0 en \u00a0 contra \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 disposiciones \u00a0 legales \u00a0 y \u00a0 las \u00a0 pautas \u00a0jurisprudenciales. \u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0porque \u00a0esos \u00a0testimonios \u00a0dan \u00a0cuenta de una \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0impropia \u00a0por \u00a0supresi\u00f3n u ocultamiento, y no \u00a0propia. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0al \u00a0desconocer \u00a0tales hechos no se advirti\u00f3 que el sujeto \u00a0activo \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 suprimi\u00f3 \u00a0 u \u00a0 ocult\u00f3 \u00a0 los \u00a0documentos \u00a0que \u00a0podr\u00edan \u00a0comprometerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 hubiese \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0esa \u00a0distorsi\u00f3n, \u00a0la sentencia habr\u00eda sido confirmatoria del fallo de primer grado. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0censor reclama el restablecimiento del equilibrio al producirse \u00a0una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0selecci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo 289 del C\u00f3digo \u00a0Penal, disposici\u00f3n que result\u00f3 quebrantada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por las anteriores razones, solicita se case \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada y se dicte fallo de reemplazo, condenando \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de falsedad impropia previsto en el art\u00edculo 293 \u00a0del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0Tercer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo presenta de modo subsidiario, con base en \u00a0la \u00a0 causal \u00a0 primera, \u00a0 cuerpo \u00a0primero, \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, debido a la \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo 289 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0quebranto \u00a0se \u00a0produjo \u00a0cuando \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia se declar\u00f3 no configurada la conducta punible \u00a0de \u00a0 falsedad \u00a0 en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0por \u00a0la \u00a0no \u00a0existencia \u00a0del \u00a0documento \u00a0falsificado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0evoca \u00a0doctrina \u00a0sobre los \u00a0elementos \u00a0normativos \u00a0de \u00a0ese \u00a0espec\u00edfico \u00a0tipo penal, para destacar lo que se \u00a0entiende \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0documento \u00a0 \u00a0privado \u00a0 y \u00a0 cu\u00e1l \u00a0 es \u00a0 el \u00a0 bien \u00a0 jur\u00eddico \u00a0protegido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Opina que todo documento con la potencialidad \u00a0de \u00a0establecer \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de importancia para el derecho y en consecuencia \u00a0pueda \u00a0servir \u00a0de medio de prueba en una relaci\u00f3n social y jur\u00eddica, puede ser \u00a0considerado \u00a0como documento privado, siendo destacable su aspectos intr\u00ednseco y \u00a0formal \u00a0externo. \u00a0De \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0los \u00a0documentos \u00a0empleados por D\u00cdAZ \u00a0OSPINA \u00a0que \u00a0serv\u00edan \u00a0de medio de \u00a0prueba \u00a0para \u00a0establecer \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0usuario \u00a0&#8211; \u00a0banco, \u00a0con \u00a0significaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica para el derecho, eran documentos privados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0se \u00a0consuma \u00a0s\u00f3lo \u00a0con \u00a0el uso, agrega el censor, es evidente que las declaraciones \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0los \u00a0afectados \u00a0y por los funcionarios de Bancolombia, demuestran \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0s\u00ed \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0falsedad en documento privado, porque en \u00a0tales \u00a0pruebas \u00a0aparece con claridad la relaci\u00f3n jur\u00eddica y los efectos que de \u00a0la \u00a0misma \u00a0se \u00a0desprenden \u00a0para \u00a0el \u00a0derecho \u00a0penal, \u00a0por \u00a0manera \u00a0que todos los \u00a0elementos \u00a0normativos \u00a0del \u00a0tipo penal contenido en el art\u00edculo 289 del C\u00f3digo \u00a0Penal se satisfacen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de la preceptiva \u00a0mencionada \u00a0aparece \u00a0en \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0del \u00a0fallo \u00a0demandado, las cuales \u00a0versan \u00a0sobre la imposibilidad de atribuir a las fotocopias allegadas la calidad \u00a0de \u00a0espurias, \u00a0por \u00a0no \u00a0ser posible someterlas a an\u00e1lisis grafol\u00f3gico a fin de \u00a0determinar \u00a0la \u00a0autenticidad \u00a0de \u00a0las \u00a0anotaciones y firmas que contienen. Estas \u00a0aseveraciones \u00a0consideran \u00a0como \u00a0elemento \u00a0del \u00a0delito \u00a0de falsedad en documento \u00a0privado \u00a0un \u00a0aspecto formal de prueba de contenido tarifario, que no corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0estructura del tipo penal estudiado, porque la norma no lo exige para que \u00a0se \u00a0configure \u00a0la conducta. El aspecto formal de la prueba se desborda cuando el \u00a0documento \u00a0privado \u00a0mantiene \u00a0la \u00a0potencialidad \u00a0de establecer una relaci\u00f3n con \u00a0efectos jur\u00eddicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hace \u00e9nfasis en que unos son los elementos \u00a0normativos \u00a0del \u00a0tipo y otros los medios de prueba aptos para demostrar tanto la \u00a0falsedad \u00a0como \u00a0el dolo del sujeto en la realizaci\u00f3n de la conducta punible. El \u00a0primero \u00a0es \u00a0un \u00a0aspecto sustancial de orden dogm\u00e1tico, mientras que el segundo \u00a0es \u00a0de car\u00e1cter procesal, el cual fue tomado en la sentencia atacada como parte \u00a0de \u00a0 la \u00a0 estructura \u00a0 del \u00a0 precepto \u00a0penal, \u00a0incurri\u00e9ndose \u00a0en \u00a0una \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Existe, \u00a0entonces, \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0entre \u00a0esa \u00a0equivocada \u00a0interpretaci\u00f3n y la absoluci\u00f3n, porque en la sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0se \u00a0desconocieron \u00a0los elementos del tipo (sujeto activo \u00a0indeterminado, \u00a0documento \u00a0falsificado, \u00a0aptitud \u00a0del \u00a0documento \u00a0para servir de \u00a0prueba), \u00a0porque \u00a0todo \u00a0se \u00a0redujo \u00a0al aspecto procesal del elemento probatorio, \u00a0confundiendo en \u00e9ste los aspectos sustanciales del tipo penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas premisas f\u00e1cticas y te\u00f3ricas son las \u00a0que \u00a0determinan la relaci\u00f3n de causalidad entre la violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0con la absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0demanda \u00a0que se case en \u00a0forma \u00a0parcial \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y se dicte la de reemplazo condenado a \u00a0WILSON \u00a0ANDR\u00c9S D\u00cdAZ OSPINA \u00a0por el delito de falsedad en documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La Corte debe observar que en virtud de \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inexequibilidad \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a032 \u00a0de la Ley 228 de 1995 \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0C-357 \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01999, \u00a0bajo esta misma cuerda \u00a0procesal \u00a0se \u00a0adelant\u00f3 la investigaci\u00f3n por el delito de falsedad en documento \u00a0privado \u00a0y \u00a0por las contravenciones especiales de abuso de confianza conexas con \u00a0aqu\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0circunstancia \u00a0no \u00a0desnaturaliza \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible, pues la contravenci\u00f3n sigue teniendo su particular car\u00e1cter \u00a0de \u00a0comportamiento \u00a0que \u00a0provoca \u00a0una \u00a0menor \u00a0alarma social o, expresado de otro \u00a0modo, \u00a0menos \u00a0da\u00f1osa, \u00a0as\u00ed \u00a0tenga que ser investigada en forma conjunta con un \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo eso as\u00ed, esto es la inmutabilidad de \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0contravencional \u00a0del \u00a0punible, es de rigor reflexionar sobre las \u00a0consecuencias \u00a0que \u00a0se \u00a0derivan \u00a0de \u00a0su \u00a0tr\u00e1mite \u00a0bajo \u00a0los hilos de un proceso \u00a0ordinario, \u00a0o \u00a0mejor, \u00a0con \u00a0arreglo a los preceptos del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese \u00a0que \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a017 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0228 \u00a0de \u00a01995, \u00a0salvo \u00a0en \u00a0los \u00a0casos \u00a0de captura en \u00a0flagrancia, \u00a0la iniciaci\u00f3n del proceso por las contravenciones especiales all\u00ed \u00a0previstas \u00a0requer\u00eda \u00a0querella \u00a0de \u00a0parte, la cual deb\u00eda presentarse dentro del \u00a0mes siguiente a la comisi\u00f3n del hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Decreto \u00a02700 de 1991 tambi\u00e9n preve\u00eda \u00a0como \u00a0 condici\u00f3n \u00a0de \u00a0procesabilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0la \u00a0querella, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0su art\u00edculo 29, la cual deb\u00eda formularse dentro del t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0un \u00a0a\u00f1o \u00a0contado desde el momento de comisi\u00f3n del hecho punible (art\u00edculo \u00a032), \u00a0y \u00a0se\u00f1alaba \u00a0una lista de delitos en los cuales era necesaria la querella \u00a0para iniciar la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00e1 pensarse que al estar en conexidad \u00a0una \u00a0contravenci\u00f3n con un delito, situaci\u00f3n que impone en virtud de la mentada \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0constitucionalidad su procesamiento conjunto, aqu\u00e9lla debe estar \u00a0condicionada \u00a0a \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0generales \u00a0de \u00a0procesabilidad \u00a0previstos \u00a0en el \u00a0ordenamiento \u00a0adjetivo para \u00e9stos? Una respuesta afirmativa a este interrogante \u00a0no parece la m\u00e1s plausible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 en \u00a0su \u00a0libertad \u00a0de \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0legislativa \u00a0y \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0su \u00a0discrecionalidad \u00a0para trazar la pol\u00edtica \u00a0criminal \u00a0del \u00a0Estado, el legislador estim\u00f3 que determinados comportamientos no \u00a0afectaban \u00a0a \u00a0la \u00a0sociedad en el mismo grado que los delitos, y por eso decidi\u00f3 \u00a0reprimirlos \u00a0de \u00a0manera \u00a0menos severa que a \u00e9stos, d\u00e1ndoles la connotaci\u00f3n de \u00a0contravenciones, \u00a0\u00e9stas no dejan de serlo por el simple hecho de que por fuerza \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0deban \u00a0ser \u00a0investigadas \u00a0junto con un hecho punible de \u00a0mayor entidad, esto es, con un delito, al estar conexas a \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto implica, como primera medida, que salvo \u00a0los \u00a0casos de flagrancia, la jurisdicci\u00f3n no estar\u00eda facultada para aprehender \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de su investigaci\u00f3n de forma oficiosa, as\u00ed la contravenci\u00f3n \u00a0est\u00e9 \u00a0en \u00a0conexidad con un delito, porque es al perjudicado con aquella especie \u00a0menor \u00a0de \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0o \u00a0a \u00a0su representante legal, a quien le corresponde \u00a0incoar la intervenci\u00f3n del estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En segundo lugar, por la misma raz\u00f3n de ser \u00a0la \u00a0contravenci\u00f3n apreciada por el legislador como una categor\u00eda punible leve, \u00a0debe \u00a0seguir \u00a0observ\u00e1ndose \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0fijado \u00a0en \u00a0la \u00a0ley para presentar la \u00a0querella \u00a0por \u00a0parte del perjudicado para los eventos diferentes a la captura en \u00a0flagrancia, \u00a0el \u00a0cual, \u00a0como se sabe, era de un mes contado a partir del momento \u00a0de \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la normativa especial vigente para \u00a0cuando \u00a0ocurrieron \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0que \u00a0se \u00a0investigaron \u00a0en \u00a0esta \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0( \u00a0art\u00edculo 17, Ley 228 de 1995). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo contrario, implicar\u00eda un trato desigual \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0desfavorable, \u00a0porque \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino de caducidad de la querella \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal por ese entonces en vigor, un \u00a0a\u00f1o, \u00a0est\u00e1 \u00a0referido claramente a ciertos delitos, pues aunque en ocasiones se \u00a0emplee \u00a0 la \u00a0 expresi\u00f3n \u00a0 hecho \u00a0punible \u00a0dentro \u00a0del \u00a0contexto \u00a0de \u00a0las \u00a0condiciones de procesabilidad, tal \u00a0expresi\u00f3n \u00a0ling\u00fc\u00edstica \u00a0denota \u00a0a \u00a0los \u00a0delitos en los cuales para excitar la \u00a0acci\u00f3n \u00a0el \u00a0Estado \u00a0cede \u00a0la iniciativa a quienes se estimen afectados o est\u00e9n \u00a0legitimados \u00a0para \u00a0formular \u00a0la \u00a0querella. \u00a0Tan \u00a0es as\u00ed, que de modo expreso el \u00a0art\u00edculo \u00a033 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991 \u00a0estaba denominado como \u201cDelitos \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0requieren \u00a0 \u00a0querella \u00a0 de \u00a0 parte\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con lo anterior, si las conductas \u00a0realizadas \u00a0 por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0que \u00a0fueron \u00a0calificadas \u00a0como \u00a0contravenciones \u00a0especiales \u00a0de \u00a0abuso \u00a0de \u00a0confianza \u00a0se \u00a0cometieron \u00a0el 29 de enero, y el 4 y 5 \u00a0febrero \u00a0de \u00a01999, \u00a0la \u00a0persona \u00a0jur\u00eddica \u00a0afectada \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0posibilidad de \u00a0presentar \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0la \u00a0querella por tales sucesos hasta el 29 de febrero y \u00a0el \u00a04 \u00a0y \u00a05 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0del mismo a\u00f1o, es decir, dentro del mes cabal contado a \u00a0partir de la comisi\u00f3n de cada uno de esos sucesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, la denuncia sobre esos hechos y \u00a0los \u00a0conexos \u00a0con \u00a0el \u00a0de \u00a0falsedad en documento privado fue presentada el 20 de \u00a0octubre \u00a0de 1999, m\u00e1s de 8 meses despu\u00e9s de la ocurrencia de los mismos, luego \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0para \u00a0formular \u00a0la \u00a0querella \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las \u00a0contravenciones ya hab\u00eda caducado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En estas condiciones, de conformidad con el \u00a0art\u00edculo \u00a039 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal\u00a0 (36 del Decreto 2700 de \u00a01991) \u00a0emerge \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de procedimiento puesto que la \u00a0acci\u00f3n \u00a0por \u00a0las \u00a0contravenciones no pod\u00eda iniciarse, toda vez que el t\u00e9rmino \u00a0para formular la querella hab\u00eda caducado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, se decretar\u00e1 la cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0en \u00a0lo \u00a0que tiene que ver con las mencionadas contravenciones \u00a0especiales \u00a0de \u00a0abuso de confianza, respecto de WILSON \u00a0ANDR\u00c9S D\u00cdAZ OSPINA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Sea lo primero advertir que la conducta \u00a0punible \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0se \u00a0acus\u00f3 \u00a0y \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0WILSON \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0D\u00cdAZ OSPINA, falsedad en \u00a0documento \u00a0privado, circunstancia por la cual el demandante interpuso el recurso \u00a0extraordinario, \u00a0no \u00a0supera \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0seis \u00a0(6) a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0el \u00a0delito \u00a0de falsedad en documento \u00a0privado \u00a0estaba \u00a0sancionado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 221 del C\u00f3digo Penal de 1980 con \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a01 \u00a0a 6 a\u00f1os, misma penalidad prevista en el C\u00f3digo Penal vigente \u00a0(art\u00edculo 289 de la Ley 599 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa manera, como la casaci\u00f3n ordinaria \u00a0procede \u00a0por regla general contra las sentencias de segundo grado que hayan sido \u00a0proferidas \u00a0por \u00a0los Tribunales Superiores de Distrito Judicial y Penal Militar, \u00a0\u201cen los procesos que se hubieren adelantado por los \u00a0delitos \u00a0que \u00a0tengan se\u00f1alada pena privativa de la libertad cuyo m\u00e1ximo exceda \u00a0de \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os, \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0impuesta \u00a0haya \u00a0sido una medida de \u00a0seguridad\u201d, \u00a0tope que no alcanza el delito por el que \u00a0aqu\u00ed \u00a0se \u00a0procede, \u00a0obligatoria \u00a0deviene \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de que la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el apoderado de la parte civil, debe referirse a las \u00a0razones \u00a0de procedibilidad excepcional se\u00f1aladas en el inciso 3\u00ba del art\u00edculo \u00a0205 \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0estatuto \u00a0procedimental \u00a0penal, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0porque se considere \u00a0necesario \u00a0para \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0o \u00a0la \u00a0garant\u00eda de los \u00a0derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal caso, ha insistido la Sala, compete \u00a0al \u00a0actor \u00a0hacer \u00a0la \u00a0correspondiente fundamentaci\u00f3n, en el sentido de se\u00f1alar \u00a0con \u00a0claridad \u00a0y nitidez las razones por las cuales la Corte debe intervenir con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0alguna de estas dos alternativas, o por ambas, lo cual, de una vez \u00a0se \u00a0 advierte, \u00a0 no \u00a0 fue \u00a0 atinadamente \u00a0 plasmado \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0su \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0el \u00a0actor dedica un cap\u00edtulo del \u00a0libelo \u00a0a \u00a0exponer \u00a0las \u00a0razones \u00a0con \u00a0las \u00a0cuales \u00a0justifica \u00a0la interposici\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0 de \u00a0 la \u00a0demanda, \u00a0las \u00a0mismas \u00a0no \u00a0satisfacen \u00a0materialmente \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0que \u00a0propiciar\u00edan \u00a0su \u00a0admisi\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0por \u00a0parte de esta \u00a0Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese \u00a0que el casacionista asevera que \u00a0aparece \u00a0como \u00a0necesario en pro de la actualizaci\u00f3n, desarrollo y armonizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0nacional \u00a0que \u00a0se \u00a0revise \u00a0la \u00a0legalidad de la sentencia \u00a0demandada, \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0y \u00a0procesales \u00a0que \u00a0se ocupan, \u00a0respectivamente, \u00a0de \u00a0la \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0de los delitos de falsedad en documento \u00a0privado \u00a0y \u00a0destrucci\u00f3n, \u00a0supresi\u00f3n y ocultamiento de documento privado, y del \u00a0sistema de apreciaci\u00f3n probatoria imperante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0de \u00a0cara a la reforma de los \u00a0C\u00f3digos \u00a0Penal \u00a0y \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal concretada en las Leyes 599 y 600 de \u00a02000, \u00a0en \u00a0su orden, el censor no informa de qu\u00e9 manera esta nueva legislaci\u00f3n \u00a0modifica \u00a0la \u00a0estructura \u00a0de \u00a0los mencionados tipos penales frente a la derogada \u00a0(Decreto \u00a0100 \u00a0de 1980), ni c\u00f3mo se modificaron los par\u00e1metros de apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0previstos \u00a0en \u00a0el \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, de manera que se crearan \u00a0situaciones \u00a0legales no advertidas en la sentencia que hicieran indispensable el \u00a0desarrollo de la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0v\u00e9ase que el censor clama por la \u00a0importancia \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0actualice, \u00a0desarrolle \u00a0y \u00a0armonice \u00a0la jurisprudencia \u00a0existente \u00a0sobre los aspectos comentados, para cuyo efecto cita pronunciamientos \u00a0que \u00a0se remontan a los a\u00f1os de 1993 y 1994. No obstante omite explicar por qu\u00e9 \u00a0\u00e9stos se oponen entre s\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, si el prop\u00f3sito del recurso \u00a0interpuesto \u00a0es el de desarrollar y actualizar la jurisprudencia, no se entiende \u00a0entonces \u00a0por \u00a0qu\u00e9 se duele el libelista de que a pesar de la existencia de los \u00a0antecedentes \u00a0jurisprudenciales \u00a0por \u00a0\u00e9l mismo citados, el tribunal no los haya \u00a0seguido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 siguiente \u00a0es \u00a0el \u00a0razonamiento \u00a0del \u00a0censor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cContrario a la \u00a0reiterada \u00a0Jurisprudencia Penal de la H. Corte Suprema de Justicia, antes citada \u00a0(a\u00f1os \u00a01993 \u00a0y \u00a01994), \u00a0el Honorable Tribunal Superior de Justicia de Medell\u00edn \u00a0\u2013Sala Penal- sostiene que \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0delito de falsedad en Documento Privado se tipifique, se necesita \u00a0probar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0dicho \u00a0documento; \u00a0como \u00a0si se tratara de una tarifa \u00a0legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0 del \u00a0 cual \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0nos \u00a0apartamos, \u00a0no \u00a0solamente \u00a0en virtud a la historia de la jurisprudencia penal en \u00a0la \u00a0materia, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0en \u00a0Colombia \u00a0el procedimiento penal est\u00e1 edificado \u00a0sobre \u00a0la \u00a0concepci\u00f3n \u00a0demoliberal \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia de la libertad de medios \u00a0probatorios\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante reconoce que \u00a0exist\u00eda \u00a0al momento de proferirse la sentencia de segundo grado, jurisprudencia \u00a0que \u00a0trataba \u00a0la \u00a0tem\u00e1tica \u00a0por \u00a0\u00e9l \u00a0propuesta, \u00a0luego \u00a0no se encuentra en sus \u00a0propios \u00a0postulados \u00a0raz\u00f3n \u00a0atendible que ense\u00f1e la necesidad e importancia de \u00a0modificar \u00a0o \u00a0desarrollar \u00a0tales \u00a0precedentes, \u00a0menos \u00a0si \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que los \u00a0restantes \u00a0 planteamientos \u00a0 est\u00e1n \u00a0 relacionados \u00a0 con \u00a0los \u00a0puntos \u00a0concretos \u00a0planteados en las censuras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera que los motivos aducidos en el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0la demanda para justificar el acudimiento a la casaci\u00f3n excepcional \u00a0no \u00a0ense\u00f1an \u00a0que \u00a0es \u00a0indispensable \u00a0desarrollar la jurisprudencia, tal como lo \u00a0exige \u00a0el \u00a0inciso \u00a03\u00ba \u00a0del art\u00edculo 205 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, la \u00a0demanda se inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Decretar \u00a0la cesaci\u00f3n de procedimiento \u00a0adelantado \u00a0por \u00a0las \u00a0contravenciones especiales de abuso de confianza, respecto \u00a0del \u00a0procesado WILSON ANDR\u00c9S D\u00cdAZ OSPINA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0presentada por el representante de la parte civil, por las razones \u00a0consignadas en la anterior motivaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente \u00a0decisi\u00f3n \u00a0procede el \u00a0recurso de reposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y devu\u00e9lvase al \u00a0tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 HERMAN \u00a0G\u00c1LAN CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0 BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz Nu\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a019715 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado Acta No. 58 \u00a0 Bogot\u00e1, D.C, veintisiete de mayo de dos mil \u00a0tres \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Se pronuncia la Corte sobre la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-7312","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7312","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7312"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7312\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7312"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7312"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7312"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}