{"id":7295,"date":"2023-09-08T17:01:00","date_gmt":"2023-09-08T17:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1964527-08-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:01:00","modified_gmt":"2023-09-08T17:01:00","slug":"1964527-08-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1964527-08-03\/","title":{"rendered":"19645(27-08-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a019645 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 97 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C. veintisiete (27) de agosto del \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado \u00a0Trece \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0del \u00a02001, \u00a0decidi\u00f3 \u00a0absolver a H\u00e9ctor \u00a0Dar\u00edo Sossa Londo\u00f1o, sobre quien \u00a0pesaba \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0 \u00a0formal \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0delito \u00a0 de \u00a0 homicidio \u00a0culposo agravado. El fallo, que \u00a0fue \u00a0impugnado \u00a0por \u00a0el \u00a0representante de la parte civil, recibi\u00f3 confirmaci\u00f3n \u00a0plena, \u00a0el 13 de febrero del 2002, por la Sala Penal del Tribunal Superior de la \u00a0misma ciudad.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0sentencia, el representante de la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0present\u00f3 \u00a0demanda de casaci\u00f3n. Corresponde ahora a la Corte, una \u00a0vez \u00a0admitido \u00a0el recurso y obtenido el concepto del Procurador Segundo Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0pronunciarse \u00a0sobre \u00a0la \u00a0viabilidad \u00a0de \u00a0la censura \u00a0propuesta en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El 7 de diciembre del 2000, a eso de las \u00a0nueve \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 noche, \u00a0 H\u00e9ctor \u00a0 Dar\u00edo \u00a0 Sossa \u00a0Londo\u00f1o \u00a0 conduc\u00eda \u00a0 su \u00a0 veh\u00edculo \u00a0 \u2013un \u00a0campero marca Trooper, color rojo, \u00a0de \u00a0placas \u00a0OLB-136- por una de las v\u00edas de la ciudad de Medell\u00edn. En el cruce \u00a0de \u00a0la \u00a0calle \u00a050 con la carrera 65, encontr\u00f3 el sem\u00e1foro en rojo y se detuvo. \u00a0Una \u00a0vez \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0cambio de la se\u00f1al, reanud\u00f3 la marcha. Pero un poco \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante, \u00a0en \u00a0la \u00a0transversal \u00a050, \u00a0justo \u00a0enfrente \u00a0del \u00a0establecimiento \u00a0comercial \u00a0\u201cKokoriko\u201d, \u00a0atropell\u00f3 \u00a0a \u00a0Mario \u00a0Villa Arango. El conductor, en \u00a0lugar de auxiliar a la v\u00edctima, huy\u00f3 del lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0siguientes \u00a0son \u00a0las \u00a0secuencias \u00a0que \u00a0conforman el proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Abierta \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0fue \u00a0vinculado \u00a0mediante \u00a0 \u00a0indagatoria \u00a0 \u00a0H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0Dar\u00edo \u00a0 Sossa \u00a0Londo\u00f1o, \u00a0a \u00a0quien \u00a0se \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida detentiva sin excarcelaci\u00f3n y se le concedi\u00f3 detenci\u00f3n \u00a0domiciliaria, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio culposo \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Posteriormente, \u00a0el \u00a025 de abril del 2001, fue calificado el m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0delito y se mantuvo la detenci\u00f3n \u00a0domiciliaria al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a026 \u00a0de noviembre del 2001, el Juzgado 13 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0circuito \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia. En ella dispuso absolver de todo \u00a0cargo \u00a0a \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Dar\u00edo \u00a0Sossa \u00a0Londo\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Impugnado el fallo por el representante de la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0fue \u00a0confirmado \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior de Medell\u00edn, el 13 de \u00a0febrero del 2002. El mismo sujeto procesal acudi\u00f3 a la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00fanico. \u00a0 \u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de \u00a0una \u00a0misma causal -la primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0207, numeral 1\u00b0, del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0del \u00a02000-, \u00a0el demandante formula, de manera \u00a0aut\u00f3noma, tres cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En\u00a0 \u00a0criterio \u00a0del \u00a0impugnante, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0por haber incurrido en varios errores de hecho en la apreciaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0 pruebas\u00a0 \u00a0 -falso \u00a0 raciocinio \u00a0 al \u00a0examinar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Arturo \u00a0Rivera \u00a0Durango, \u00a0falso \u00a0juicio de identidad al \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Margarita \u00a0Toro \u00a0Correa \u00a0y de nuevo falso \u00a0raciocinio al valorar el indicio de \u00a0huida \u00a0del \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los hechos-, el Tribunal viol\u00f3 por v\u00eda indirecta la ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0yerros \u00a0condujeron a que se aplicaran \u00a0indebidamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a07\u00b0, inciso segundo, y 232 del Estatuto Procesal \u00a0Penal, \u00a0se dejaran de aplicar los art\u00edculos 329 y 330 del anterior ordenamiento \u00a0represor \u00a0y \u00a0se \u00a0omitiera \u00a0juzgar \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de acuerdo con el art\u00edculo del \u00a0C\u00f3digo Penal del 2000 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo sustenta: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho por \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de Jorge Arturo Rivera \u00a0Durango. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la apreciaci\u00f3n de este \u00a0testimonio, \u00a0 el \u00a0 juzgador, \u00a0por \u00a0negarse \u00a0a \u00a0aplicar \u00a0una \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0vulner\u00f3 \u00a0las reglas de la sana \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cr\u00edtica. \u00a0 Por \u00a0intermedio \u00a0de \u00a0esta \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0que el conductor pudo avistar, antes del accidente, al \u00a0peat\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0admiti\u00f3, \u00a0debi\u00f3 \u00a0aplicar la regla de la \u00a0experiencia seg\u00fan la cual la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0natural del conductor de un veh\u00edculo automotor, cuando se moviliza a \u00a0una \u00a0velocidad moderada y percibe a una persona a una distancia razonable, en un \u00a0lugar \u00a0iluminado \u00a0y \u00a0desprovisto \u00a0de \u00a0obst\u00e1culos \u00a0en \u00a0la \u00a0v\u00eda, \u00a0es detenerse o \u00a0efectuar una maniobra para evitar el percance. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si el acusado observ\u00f3 al \u00a0caminante \u00a0a \u00a0una \u00a0distancia \u00a0de 20 metros, y si adem\u00e1s se movilizaba a 40 o 50 \u00a0kil\u00f3metros \u00a0por \u00a0hora \u00a0a lo largo de una calle dotada de suficiente alumbrado y \u00a0sin \u00a0ning\u00fan \u00a0estorbo, \u00a0la \u00a0regla \u00a0de \u00a0conducta \u00a0que \u00a0debi\u00f3 haber observado era \u00a0detener el veh\u00edculo o evitar tropezarse con \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, a pesar de \u00a0que \u00a0los \u00a0elementos \u00a0constitutivos de esta m\u00e1xima \u00a0 de \u00a0 la \u00a0experiencia \u00a0los \u00a0obtuvo \u00a0a trav\u00e9s de la declaraci\u00f3n de Jorge Rivera Durango, \u00a0prescindi\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicarla \u00a0en la parte motiva de la sentencia. As\u00ed se expres\u00f3 \u00a0el juzgador: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cResulta entonces claro \u00a0afirmar, \u00a0contrariamente \u00a0a \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0el recurrente, que as\u00ed como las \u00a0apreciaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0falladora \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia pueden contener algunas \u00a0suposiciones, \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0puede \u00a0decirse de las rese\u00f1adas por \u00e9l, porque de la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0concretamente \u00a0de \u00a0la exposici\u00f3n del se\u00f1or Jorge \u00a0Arturo \u00a0Rivera \u00a0Durango \u00a0no \u00a0es \u00a0dable \u00a0adverar, \u00a0sin \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0alguna, la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0justiciable \u00a0en \u00a0el \u00a0lamentable \u00a0suceso. Adem\u00e1s el citado \u00a0testigo \u00a0no \u00a0aduce \u00a0circunstancias \u00a0especiales \u00a0como las de exceso de velocidad, \u00a0invasi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0zona peatonal, manejo incontrolado del automotor, carencia de \u00a0luces, \u00a0mediante las cuales pudiese deducir la opini\u00f3n personal, manifestada en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0al \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0dicho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conductor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cpudo \u00a0evitar el impacto\u201d, como fundamento objetivo de la misma \u00a0y \u00a0no \u00a0simple apreciaci\u00f3n subjetiva mediante la cual impida al Juez su acertada \u00a0valoraci\u00f3n\u201d. \u00a0 \u00a0 (P\u00e1gina \u00a0 \u00a0 10 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 sentencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0segunda \u00a0instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con estos argumentos, el \u00a0Tribunal \u00a0rehuy\u00f3 \u00a0aceptar \u00a0que del testimonio de Rivera Durango surg\u00eda certeza \u00a0sobre \u00a0el \u00a0actuar culposo del sentenciado. En su lugar, extrajo de su contenido, \u00a0luego \u00a0de compararlo con el de la declaraci\u00f3n de la esposa del testigo, la duda \u00a0en \u00a0su favor. Y este razonamiento equivocado, lo condujo a aplicar indebidamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos 7\u00b0, inciso segundo (presunci\u00f3n de inocencia), y 232 (necesidad \u00a0de la prueba) del C\u00f3digo de Procedimiento Penal del 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0por \u00a0la \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0duda probatoria, dej\u00f3 de aplicar el art\u00edculo 23 \u00a0(culpa) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0en virtud de que el referido testimonio permit\u00eda \u00a0despejar \u00a0cualquier \u00a0incertidumbre \u00a0sobre \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del deber objetivo de \u00a0cuidado por parte del incriminado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0testimonio \u00a0no \u00a0se \u00a0deduce \u00a0 la \u00a0 producci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0resultado \u00a0imprevisible. \u00a0La \u00a0irrupci\u00f3n \u00a0del \u00a0transe\u00fante \u00a0a \u00a0la calzada no fue inopinada o sorpresiva. El conductor lo hab\u00eda \u00a0visto \u00a0a \u00a0una \u00a0distancia \u00a0aproximada de 20 metros. Si fue golpeado en el costado \u00a0derecho \u00a0de su cuerpo, eso significa que casi hab\u00eda terminado de vadear la v\u00eda \u00a0y, \u00a0 a \u00a0 pesar \u00a0 de \u00a0 ello, \u00a0 fue \u00a0 arrollado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0campero \u00a0al \u00a0mando \u00a0de \u00a0Sossa \u00a0Londo\u00f1o. \u00a0Pero \u00a0\u00e9ste, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0detener \u00a0la \u00a0marcha \u00a0de \u00a0su \u00a0carro, \u00a0le \u00a0imprimi\u00f3 \u00a0un \u00a0giro \u00a0bajo el \u00a0convencimiento, \u00a0a \u00a0todas luces fruto de su imprudencia, de que pod\u00eda evitar el \u00a0choque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad al valorar la declaraci\u00f3n de Margarita Mar\u00eda Toro \u00a0Correa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal tergivers\u00f3 la \u00a0declaraci\u00f3n de la acompa\u00f1ante del testigo Rivera Durango. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es cierto que ella le \u00a0haya \u00a0trasladado \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0ocurrido \u00a0al transe\u00fante. Ella se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a decir que s\u00f3lo vio cuando el peat\u00f3n cay\u00f3. Pero no que se apresur\u00f3 \u00a0a \u00a0cruzar la v\u00eda, sin calcular bien la velocidad del veh\u00edculo, como lo dijo el \u00a0Tribunal. \u00a0Por eso se da una tergiversaci\u00f3n de su contenido. Si la se\u00f1ora Toro \u00a0hizo \u00a0unas \u00a0apreciaciones \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de los involucrados en el \u00a0accidente, \u00a0se reducen s\u00f3lo a eso, a un sopesamiento personal suyo al respecto, \u00a0dado que ella no percibi\u00f3 los momentos previos al impacto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se \u00a0le \u00a0resta \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0a \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0Margarita \u00a0Toro, \u00a0con \u00a0base en que respecto de su \u00a0atestaci\u00f3n \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un error de hecho por falso juicio de identidad, \u00a0queda \u00a0en pie lo afirmado por Rivera Durango, quien con toda certeza refiere que \u00a0quien actu\u00f3 imprudentemente fue el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho por \u00a0falso \u00a0 raciocinio \u00a0 al \u00a0 apreciar \u00a0 el \u00a0indicio \u00a0de \u00a0la \u00a0huida \u00a0del \u00a0lugar \u00a0del \u00a0accidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 \u00a0 plenamente \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciado \u00a0abandon\u00f3 \u00a0injustificadamente \u00a0el sitio de los \u00a0hechos, \u00a0una \u00a0vez \u00a0atropell\u00f3 al peat\u00f3n. Pero para el Tribunal, este indicio de \u00a0huida \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0ninguna incidencia al momento de valorar la responsabilidad del \u00a0procesado. \u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0su \u00a0 criterio, \u00a0 el \u00a0 hecho \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 Sossa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Londo\u00f1o \u00a0se haya fugado del lugar, sin prestarle auxilio \u00a0al \u00a0afectado, \u00a0no \u00a0hace \u00a0parte \u00a0de los elementos constitutivos de la culpa. Este \u00a0raciocinio \u00a0es \u00a0violatorio, \u00a0por \u00a0desconocimiento, \u00a0de \u00a0una \u00a0m\u00e1xima \u00a0 de \u00a0la \u00a0experiencia: \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0huye \u00a0 \u00a0quien \u00a0 \u00a0est\u00e1 \u00a0 \u00a0libre \u00a0 de \u00a0culpa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La apreciaci\u00f3n correcta \u00a0de \u00a0este \u00a0indicio, permit\u00eda inferir que si el procesado se escap\u00f3, no s\u00f3lo lo \u00a0hizo \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0evitar que se constatara el estado an\u00edmico bajo el cual \u00a0conduc\u00eda \u00a0 \u00a0su \u00a0 automotor, \u00a0 sino \u00a0 para \u00a0 procurar \u00a0 la \u00a0 impunidad \u00a0 de \u00a0 su \u00a0acto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, por tanto, que \u00a0se \u00a0reconozcan los errores de apreciaci\u00f3n rese\u00f1ados, se case la sentencia y se \u00a0condene \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de homicidio \u00a0 culposo \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PARTE \u00a0 \u00a0 NO \u00a0RECURRENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0 \u00a0 el \u00a0defensor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0delito \u00a0culposo se tipifica cuando entre la \u00a0falta \u00a0al \u00a0deber \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0cuidado \u00a0y el resultado antijur\u00eddico, medie una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0determinaci\u00f3n. \u00a0No \u00a0basta \u00a0\u00fanicamente, \u00a0entonces, \u00a0que se presente la violaci\u00f3n del deber de cuidado y el \u00a0resultado \u00a0lesivo. Se requiere, adem\u00e1s, que esa violaci\u00f3n sea determinante del \u00a0resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El nexo entre el resultado \u00a0y \u00a0el da\u00f1o, no es de causalidad, como cuando, independientemente de que medie o \u00a0no \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0deber \u00a0de \u00a0cuidado, con el acto de conducir un veh\u00edculo se \u00a0causa \u00a0la \u00a0muerte \u00a0a \u00a0una \u00a0persona. \u00a0Esa \u00a0relaci\u00f3n es de determinaci\u00f3n. Lo que \u00a0equivale \u00a0a \u00a0decir que fue esa infracci\u00f3n a las reglas de la prudencia, y no el \u00a0simple \u00a0acto \u00a0de \u00a0timonear \u00a0cuidadosamente \u00a0un automotor, la que hizo posible el \u00a0efecto perjudicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0objeto \u00a0de \u00a0estudio, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0no hubo violaci\u00f3n de un deber de cuidado objetivo, no se \u00a0present\u00f3 \u00a0esa \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0determinaci\u00f3n. \u00a0El sentenciado, adem\u00e1s de haber \u00a0actuado \u00a0con \u00a0diligencia \u00a0y \u00a0previsi\u00f3n, obr\u00f3 de acuerdo con los reglamentos de \u00a0tr\u00e1nsito.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0lo \u00a0precis\u00f3 \u00a0el \u00a0testigo \u00a0que ten\u00eda mejor \u00e1ngulo de visi\u00f3n, el sentenciado hizo lo posible por \u00a0evitar \u00a0el \u00a0topetazo \u00a0con \u00a0el \u00a0transe\u00fante. \u00a0Prueba \u00a0de \u00a0ello \u00a0es \u00a0que detuvo el \u00a0veh\u00edculo \u00a0cuando \u00a0se \u00a0lo indic\u00f3 la se\u00f1al de tr\u00e1nsito. Luego, a una velocidad \u00a0moderada entre 50 y 60 kil\u00f3metros, reanud\u00f3 la marcha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si en gracia de discusi\u00f3n \u00a0se \u00a0admitiera \u00a0que \u00a0como consecuencia de haber transgredido un deber objetivo de \u00a0cuidado \u00a0produjo \u00a0el resultado lesivo, ello tampoco bastar\u00eda para imputarle una \u00a0conducta \u00a0culposa. \u00a0Para \u00a0que \u00a0ello \u00a0se hiciera factible, era menester, adem\u00e1s, \u00a0contar \u00a0con \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de que esa inicial violaci\u00f3n fue la causa determinante \u00a0del resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como ni el primero ni el \u00a0\u00faltimo \u00a0de \u00a0estos \u00a0presupuestos \u00a0se \u00a0dio \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, el comportamiento de \u00a0H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0 \u00a0Dar\u00edo \u00a0Sossa \u00a0 forzosamente \u00a0debe \u00a0ubicarse \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0\u00e1mbito \u00a0 \u00a0del \u00a0 caso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fortuito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 \u00a0 cierto, \u00a0indiscutiblemente \u00a0cierto, \u00a0que \u00a0\u00e9l, con su veh\u00edculo, dio muerte a Mario Villa \u00a0Arango. \u00a0Pero no existi\u00f3 prueba de que haya violado, como causa determinante de \u00a0ese \u00a0resultado da\u00f1oso, un deber objetivo de cuidado. Esta falta de prueba sobre \u00a0la \u00a0 existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0formas \u00a0de \u00a0imprudencia, \u00a0torna \u00a0at\u00edpica \u00a0su \u00a0conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Ahora \u00a0bien; \u00a0si \u00a0no \u00a0se \u00a0admite \u00a0este \u00a0inicial \u00a0planteamiento, \u00a0se hace inaceptable la acusaci\u00f3n de la sentencia por violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial derivada de errores de hecho en la apreciaci\u00f3n \u00a0de las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Ni \u00a0 en \u00a0 un \u00a0falso \u00a0raciocinio ni en un error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0identidad, \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador. \u00a0La \u00a0prueba \u00a0era precaria. Los testigos apenas pudieron transmitir \u00a0una \u00a0visi\u00f3n \u00a0recortada \u00a0de lo acontecido. Su testimonio se limit\u00f3 a dar cuenta \u00a0de \u00a0que \u00a0vieron cuando el deambulante cruzaba la v\u00eda. Pero no percibieron cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0actitud \u00a0 \u00a0ni \u00a0 cu\u00e1l \u00a0 la \u00a0 reacci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 conductor \u00a0 en \u00a0 ese \u00a0momento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De modo que, frente a lo \u00a0ofrecido \u00a0por \u00a0la prueba, lo razonable era orientar su valoraci\u00f3n, como lo hizo \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0hacia \u00a0un fallo absolutorio por falta de suficientes elementos de \u00a0juicio \u00a0 \u00a0para \u00a0 edificar \u00a0 un \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 condena \u00a0 en\u00a0 \u00a0 contra \u00a0 del \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apoyado \u00a0 en \u00a0 estos \u00a0argumentos, pide a la Corte no casar la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su \u00a0criterio, el cargo propuesto, por lo \u00a0que a continuaci\u00f3n se sintetizar\u00e1, debe ser desestimado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. En el examen del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Arturo \u00a0Rivera \u00a0Durango, \u00a0no \u00a0se \u00a0produjo un falso \u00a0raciocinio \u00a0por parte del juzgador. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0no acept\u00f3, a trav\u00e9s de la declaraci\u00f3n de Rivera Durango, que el \u00a0conductor \u00a0haya \u00a0visto \u00a0a \u00a0prudente \u00a0distancia \u00a0al \u00a0peat\u00f3n. \u00a0Lo que admiti\u00f3 el \u00a0sentenciador \u00a0fue \u00a0que \u00a0la prueba era tan escasa a este respecto, que no se pudo \u00a0establecer \u00a0por su intermedio no s\u00f3lo c\u00f3mo ocurrieron los hechos sino el lugar \u00a0donde sucedieron. As\u00ed se expres\u00f3 el Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026De \u00a0lo \u00a0segundo puede decirse que esa \u00a0circunstancia \u00a0 \u00a0\u2013la \u00a0visualizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0transe\u00fante \u00a0a una distancia considerable para esquivarlo o \u00a0detener \u00a0 la \u00a0 marcha- \u00a0no \u00a0es \u00a0elemento \u00a0demostrado \u00a0plenamente \u00a0 en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0para \u00a0deducir \u00a0la \u00a0responsabilidad- \u00a0pues \u00a0de \u00a0las \u00a0deponencias \u00a0de \u00a0los \u00a0ocupantes \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0siguiente \u00a0al \u00a0conducido por el \u00a0acusado \u00a0no \u00a0se \u00a0obtiene \u00a0esa \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0(P\u00e1gina \u00a010 \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de segunda \u00a0instancia, negrillas fuera del texto)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si el Tribunal no acept\u00f3 que el testigo haya \u00a0dicho \u00a0con \u00a0certeza que el conductor divis\u00f3 a prudente distancia a la v\u00edctima, \u00a0y \u00a0no \u00a0obstante \u00a0eso \u00a0no \u00a0detuvo el carro, mal puede sostenerse que se llev\u00f3 de \u00a0calle \u00a0esa supuesta regla de la experiencia \u00a0que la prueba le ofrec\u00eda. Por eso, lo que el casacionista plantea \u00a0es \u00a0una \u00a0discusi\u00f3n \u00a0frente \u00a0a \u00a0la forma como el Tribunal apreci\u00f3 la prueba, al \u00a0sostener \u00a0que ella no deparaba certeza sobre las circunstancias del suceso. Pero \u00a0este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0controversias, propio de las instancias ordinarias, desbordan el \u00a0\u00e1mbito de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0declarante \u00a0Margarita \u00a0Toro \u00a0Correa \u00a0dijo que s\u00f3lo percibi\u00f3 cuando la v\u00edctima cay\u00f3. Pero \u00a0no \u00a0lo \u00a0que sucedi\u00f3 con antelaci\u00f3n. Por eso del contexto de su declaraci\u00f3n no \u00a0se \u00a0puede \u00a0concluir \u00a0que \u00a0ella \u00a0le atribuye la culpa al finado y excluye de toda \u00a0responsabilidad \u00a0al \u00a0procesado. \u00a0El censor, al sostener que de ese testimonio se \u00a0obtiene esa conclusi\u00f3n, parte de un presupuesto equ\u00edvoco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Tribunal, \u00a0 sobre \u00a0la \u00a0base \u00a0de \u00a0esta \u00a0atestaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0le traslad\u00f3 la responsabilidad a la v\u00edctima. Lo que expres\u00f3 \u00a0fue \u00a0que \u00a0debido a la contradicci\u00f3n de la prueba testimonial en su conjunto y a \u00a0la \u00a0 precariedad \u00a0demostrativa \u00a0de \u00a0este \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0en \u00a0particular \u00a0\u2013la testificaci\u00f3n de Toro \u00a0Correa-, \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0obtenerse la certeza de la responsabilidad del acusado. El \u00a0juzgador \u00a0fue \u00a0enf\u00e1tico \u00a0al \u00a0sostener \u00a0que \u00a0debido a que se estaba frente a dos \u00a0testigos \u00a0contrapuestos, \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los cuales ten\u00eda razones para mentir, no \u00a0qued\u00f3 \u00a0m\u00e1s \u00a0remedio \u00a0que \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0in \u00a0dubio pro \u00a0reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo dice el fallo: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cAnte \u00a0la incertidumbre presentada en la \u00a0etapa \u00a0procesal, \u00a0la cual debe decidirse en forma definitiva, haciendo a un lado \u00a0las \u00a0 conjeturas \u00a0y \u00a0deducciones, \u00a0sin \u00a0prueba \u00a0seria \u00a0y \u00a0contundente \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0y sin que sea juicioso e imparcial concluir a \u00a0cual \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos \u00a0debe \u00a0d\u00e1rsele \u00a0la \u00a0raz\u00f3n (ninguno ten\u00eda motivos para \u00a0mentir), \u00a0ante \u00a0la ausencia de otros elementos de juicio (como una diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0para \u00a0respaldar las explicaciones del uno y el otro) a la \u00a0judicatura \u00a0no \u00a0le \u00a0queda \u00a0otra \u00a0alternativa \u00a0diferente \u00a0que \u00a0dar aplicaci\u00f3n al \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 7\u00b0 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0 \u00a0Penal\u201d. \u00a0 \u00a0(P\u00e1gina \u00a0 11 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0 segunda \u00a0instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se deduce de all\u00ed que el Tribunal, para \u00a0absolver \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0tuvo \u00a0como \u00a0fundamento \u00a0\u00fanicamente el hecho de que la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Toro \u00a0Correa \u00a0le \u00a0haya trasladado la responsabilidad del accidente a la \u00a0v\u00edctima. \u00a0Su \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0al \u00a0contrario \u00a0de \u00a0lo que puntualiza el censor, fue \u00a0fruto \u00a0de \u00a0justipreciar \u00a0por \u00a0separado, \u00a0en la primera fase de su raciocinio, el \u00a0valor probatorio de los testimonios de Rivera y de la se\u00f1ora Toro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0su \u00a0operaci\u00f3n intelectiva fue m\u00e1s \u00a0all\u00e1. \u00a0En \u00a0una \u00a0segunda \u00a0etapa, \u00a0al \u00a0confrontar \u00a0sus \u00a0contenidos, encontr\u00f3 que \u00a0mientras \u00a0el primero le adjudic\u00f3 la responsabilidad al conductor, la segunda se \u00a0la atribuy\u00f3 a la imprudencia de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 ah\u00ed \u00a0 concluy\u00f3 \u00a0 que \u00a0si \u00a0las \u00a0dos \u00a0declaraciones \u00a0eran \u00a0contrapuestas, \u00a0al \u00a0no \u00a0existir \u00a0otro \u00a0medio \u00a0de prueba que \u00a0hiciera \u00a0prevalecer \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0demostrativa \u00a0de una sobre la otra, se impon\u00eda \u00a0absolver \u00a0al \u00a0procesado con base en el principio del in \u00a0dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El\u00a0 alto grado de incertidumbre que el \u00a0fallador \u00a0les otorg\u00f3 a estas versiones, as\u00ed como la v\u00eda de que se vali\u00f3 para \u00a0llegar \u00a0a \u00a0ese convencimiento, s\u00f3lo pod\u00eda ser atacado en casaci\u00f3n mediante la \u00a0prueba de la violaci\u00f3n de las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De este modo no procedi\u00f3 el recurrente. Se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0desde \u00a0su \u00a0personal \u00a0punto de vista para luego \u00a0anteponer \u00a0su \u00a0postura \u00a0a \u00a0la del juzgador. Pero bien se sabe que esta manera de \u00a0cuestionar \u00a0la validez de la sentencia, por lo menos en sede de casaci\u00f3n, no es \u00a0de \u00a0recibo. \u00a0Ella, \u00a0por \u00a0su falta de rigor y su libertad argumentativa, s\u00f3lo es \u00a0admisible en las instancias ordinarias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En los delitos \u00a0culposos, \u00a0la \u00a0fuga \u00a0de \u00a0la \u00a0persona \u00a0a \u00a0quien \u00a0le \u00a0es \u00a0imputable causalmente un \u00a0resultado \u00a0da\u00f1oso, \u00a0no \u00a0indica \u00a0necesariamente que haya violado un deber \u00a0objetivo de cuidado. De este indicio \u00a0puede \u00a0extraerse \u00a0una \u00a0inferencia \u00a0de \u00a0sentidos \u00a0diversos. Por esa raz\u00f3n, de la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0del \u00a0agente \u00a0frente \u00a0al resultado cometido, por su equivocidad, no es \u00a0posible \u00a0edificar \u00a0una \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0porque bien pudo \u00a0retirarse \u00a0por \u00a0temor \u00a0ante el hecho o a una represalia o, de modo distinto, por \u00a0querer \u00a0ocultarse \u00a0de \u00a0las \u00a0autoridades o evitar que se pudiera descubrir que su \u00a0estado \u00a0ps\u00edquico, \u00a0a causa de la embriaguez, hab\u00eda sido el motivo determinante \u00a0de la comisi\u00f3n de resultado lesivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para que la m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0tenga aplicabilidad en casaci\u00f3n, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de que no debe haber dudas respecto de su g\u00e9nesis, se requiere que sea \u00a0pertinente, \u00a0es decir, que tenga relaci\u00f3n directa con el punto que se cuestiona \u00a0y \u00a0sobre \u00a0cuya \u00a0base \u00a0se invoca la ilegalidad del fallo. Pero, adem\u00e1s, debe ser \u00a0evidente, \u00a0manifiesta. Si en las instancias se ha discutido sobre su existencia, \u00a0precisamente \u00a0 por \u00a0 su \u00a0car\u00e1cter \u00a0incierto, \u00a0esa \u00a0controversia \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0trasladada al plano de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente caso, a partir de un supuesto \u00a0como \u00a0lo \u00a0es \u00a0el \u00a0de \u00a0la \u00a0fuga \u00a0del \u00a0procesado \u00a0del \u00a0lugar \u00a0de los hechos, no es \u00a0admisible, \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0 pretende \u00a0 el \u00a0 libelista, \u00a0 crear \u00a0 una \u00a0 regla \u00a0 \u00a0de \u00a0 experiencia \u00a0 orientada \u00a0 a \u00a0establecer \u00a0la \u00a0responsabilidad del procesado. A partir de la fuga del autor, no \u00a0se \u00a0infiere, con fuerza de necesidad, fatalmente, su compromiso en la causaci\u00f3n \u00a0del \u00a0resultado, \u00a0como lo sostiene el libelista. Olvida que lo esencial, para que \u00a0se \u00a0configure \u00a0el delito imprudente, no es la producci\u00f3n del da\u00f1o. Lo es, s\u00ed, \u00a0la \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la violaci\u00f3n del deber objetivo \u00a0de \u00a0 cuidado \u00a0 como \u00a0causa \u00a0determinante \u00a0del \u00a0efecto \u00a0nocivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Finalmente, la \u00a0Delegada \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el \u00a0escrito \u00a0presentado \u00a0por el defensor, dado que no se \u00a0ocup\u00f3 \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de la demanda, sino que hizo disquisiciones al margen de \u00a0la \u00a0 t\u00e9cnica \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0merece \u00a0ser \u00a0objeto \u00a0de \u00a0an\u00e1lisis \u00a0en \u00a0esta \u00a0sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base \u00a0en estas apreciaciones, luego de \u00a0recomendar \u00a0el \u00a0rechazo \u00a0de la censura, el representante del Ministerio P\u00fablico \u00a0solicita no casar la sentencia demandada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La \u00a0Corte \u00a0no casar\u00e1 la sentencia impugnada, por \u00a0las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Tras analizar los dos principales testimonios \u00a0que \u00a0componen \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0es \u00a0decir, los de Margarita Mar\u00eda Toro Correa y \u00a0Jorge \u00a0Arturo Rivera Durango, dijo el Tribunal, con palabras que ya utilizara el \u00a0Ministerio P\u00fablico en su concepto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAnte la incertidumbre presentada en esta \u00a0etapa \u00a0procesal, \u00a0la cual debe decidirse en forma definitiva, haciendo a un lado \u00a0las \u00a0 conjeturas \u00a0y \u00a0deducciones, \u00a0sin \u00a0prueba \u00a0seria \u00a0y \u00a0contundente \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0y sin que sea juicioso e imparcial concluir a \u00a0cu\u00e1l \u00a0de \u00a0los dos testigos debe d\u00e1rsele la raz\u00f3n (ninguno ten\u00eda motivos para \u00a0mentir), \u00a0ante \u00a0la ausencia de otros elementos de juicio (como una diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0para \u00a0respaldar \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0de \u00a0uno u otro) a la \u00a0judicatura \u00a0no \u00a0le \u00a0queda \u00a0otra \u00a0alternativa \u00a0diferente \u00a0que \u00a0dar aplicaci\u00f3n al \u00a0principio \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art. 7\u00ba. del C. de. P. \u00a0Penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cuando \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0Ad \u00a0 \u00a0quem \u00a0se \u00a0ocup\u00f3 detenidamente del examen de esos testimonios, concluy\u00f3 \u00a0con estas expresiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201c&#8230;mientras \u00a0 la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Toro \u00a0Correa \u00a0le \u00a0atribuy\u00f3\u00a0 \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0al \u00a0hoy \u00a0extinto, explicando que \u00e9ste se apresur\u00f3 a cruzar la \u00a0v\u00eda, \u00a0calculando \u00a0mal \u00a0la \u00a0velocidad \u00a0del veh\u00edculo \u00a0 conducido \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 justiciable, \u00a0quien \u00a0acababa \u00a0de \u00a0reemprender \u00a0la \u00a0marcha en el sem\u00e1foro, y que el conductor Ossa Londo\u00f1o trat\u00f3 \u00a0incluso \u00a0de \u00a0esquivar \u00a0el \u00a0golpe sin lograrlo, siendo su \u00fanico pecado la hu\u00edda \u00a0inmediata, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Rivera \u00a0Durango \u00a0(al \u00a0parecer esposo de aquella) indic\u00f3 \u00a0inicialmente \u00a0que \u00a0el \u00a0causante \u00a0de \u00a0la \u00a0tragedia fue el conductor del veh\u00edculo \u00a0particular, \u00a0quien, \u00a0por \u00a0la \u00a0distancia que lo separaba del peat\u00f3n \u2013veinte \u00a0metros-, \u00a0tuvo \u00a0que \u00a0haberlo \u00a0observado \u00a0en \u00a0la \u00a0mitad \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0y \u00a0pudo evitar el golpe, considerando la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0espacio suficiente en su desplazamiento,\u00a0 para luego hablar \u00a0de \u00a0una \u00a0culpa \u00a0compartida, \u00a0al \u00a0anotar \u00a0que \u00a0ambos \u00a0hab\u00edan \u00a0podido \u00a0evitar \u00a0la \u00a0colisi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0lamentar \u00a0la \u00a0pobreza \u00a0probatoria \u00a0del proceso, y para \u00a0contestar al apoderado de la parte civil, agreg\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cDe \u00a0 lo \u00a0 segundo \u00a0 puede \u00a0 afirmarse \u00a0 que \u00a0 esa \u00a0circunstancia \u00a0\u2013la \u00a0visualizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0transe\u00fante \u00a0a \u00a0una \u00a0distancia considerable para esquivarlo o detener la marcha, \u00a0no \u00a0es \u00a0elemento demostrado plenamente para deducir la responsabilidad, pues las \u00a0deponencias \u00a0de \u00a0los \u00a0ocupantes \u00a0del \u00a0veh\u00edculos \u00a0siguientes al conducido por el \u00a0acusado \u00a0no \u00a0se obtiene dicha conclusi\u00f3n, y si eventualmente puede afirmarse, a \u00a0manera \u00a0de \u00a0hip\u00f3tesis, \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0c\u00e1lculo \u00a0sobre \u00a0la \u00a0distancia \u00a0entre su \u00a0automotor \u00a0y \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0Villa Arango, cuando cruzaba en ese momento la v\u00eda, \u00a0unos \u00a0metros m\u00e1s adelante, tambi\u00e9n es dable afirmar, seg\u00fan lo manifestado por \u00a0la \u00a0testigo \u00a0Toro Correa, que fue el hoy occiso quien fall\u00f3 en la medici\u00f3n, al \u00a0no \u00a0acelerar \u00a0el \u00a0paso \u00a0cuando \u00a0observ\u00f3 el recorrido del veh\u00edculo, faltando al \u00a0deber \u00a0de \u00a0cuidado, \u00a0por \u00a0no \u00a0existir \u00a0sem\u00e1foro \u00a0en \u00a0el \u00a0cruce \u00a0de \u00a0la calle 50 \u00a0\u2013Colombia- con el desv\u00edo \u00a0hacia la transversal 50\u00aa en direcci\u00f3n nor-occidental&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0acudido \u00a0a \u00a0las \u00a0transcripciones para dejar bien claro \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el pensamiento del Tribunal: ante la escasez de prueba, era menester \u00a0el \u00a0estudio de la existente. Y como de esta no se pod\u00eda extractar certeza sobre \u00a0la \u00a0 responsabilidad \u00a0 del \u00a0 procesado, \u00a0 se \u00a0 impon\u00eda \u00a0 la \u00a0 absoluci\u00f3n \u00a0 por \u00a0duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 primer \u00a0 \u00a0reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0actor \u00a0 \u00a0formula \u00a0 \u00a0falso \u00a0raciocinio porque de acuerdo con la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0se\u00f1or \u00a0 Rivera \u00a0 Durango \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0 pudo \u00a0 haber \u00a0 visto \u00a0 al \u00a0 peat\u00f3n \u00a0con \u00a0suficiente \u00a0 antelaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 ello, \u00a0como \u00a0lo \u00a0imponen \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0reducir \u00a0la velocidad de la m\u00e1quina o detenerse, con lo cual se habr\u00eda evitado \u00a0la colisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Se responde: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0a) \u00a0La \u00a0regla \u00a0de experiencia \u00a0indica \u00a0eso: \u00a0si \u00a0un \u00a0conductor \u00a0de \u00a0automotor \u00a0percibe \u00a0a \u00a0cierta \u00a0distancia \u00a0a \u00a0una \u00a0persona, \u00a0en \u00a0condiciones \u00a0normales \u00a0debe\u00a0 \u00a0disminuir la \u00a0velocidad \u00a0y, \u00a0desde \u00a0luego, \u00a0hasta detenerlo. Pero esto implica, como es obvio, \u00a0que \u00a0el \u00a0factum que da origen \u00a0al \u00a0comportamiento \u00a0adecuable \u00a0a \u00a0la \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia, \u00a0est\u00e9 \u00a0plenamente \u00a0demostrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0b) \u00a0El \u00a0testigo \u00a0Rivera \u00a0narr\u00f3 \u00a0lo que vio. Estaba en su veh\u00edculo, \u00a0detr\u00e1s \u00a0del \u00a0causante del suceso, y percibi\u00f3 al peat\u00f3n que cruzaba la v\u00eda, a \u00a0distancia. \u00a0 \u00c9l \u00a0capt\u00f3 \u00a0a \u00a0quien \u00a0atravesaba el camino y \u201csupone\u201d \u00a0(Fl. \u00a037) \u00a0que \u00a0el \u00a0conductor \u00a0del \u00a0campero tambi\u00e9n lo vio. No lo \u00a0afirm\u00f3, \u00a0pero \u00a0lo \u00a0infiere del lugar por donde se desplazaba \u00e9ste, la amplitud \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda, \u00a0la \u00a0buena \u00a0visibilidad \u00a0a \u00a0pesar de la nocturnidad, aparte de que \u00a0seguramente \u00a0 cree \u00a0 que \u00a0 el \u00a0otro \u00a0vio \u00a0porque \u00a0\u00e9l \u00a0vio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero \u00a0tambi\u00e9n \u00a0dijo otras cosas: el carro involucrado se desplazaba \u00a0\u201cm\u00e1s \u00a0o \u00a0menos\u201d \u00a0a \u00a040 o 50; en el sem\u00e1foro \u201carranc\u00f3\u201d a una velocidad \u00a0moderada; \u00a0ambos \u2013peat\u00f3n y \u00a0conductor- \u00a0tuvieron \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0evitar \u00a0el \u00a0accidente; \u00a0el peat\u00f3n al ver el \u00a0automotor \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0agilizar el paso y quien guiaba \u00e9ste trat\u00f3 de desviarse \u00a0para \u00a0evitar el choque; pero la v\u00edctima quiso impedir el resultado desvi\u00e1ndose \u00a0precisamente hacia donde se desviaba la m\u00e1quina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0 \u00a0aqu\u00ed \u00a0 \u00a0resulta \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0hay \u00a0 \u00a0prueba \u00a0 \u00a0certera \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0cuanto \u00a0 \u00a0Sossa \u00a0Londo\u00f1o \u00a0hubiera \u00a0visto, a espacio \u00a0suficiente \u00a0como \u00a0para que imperara la \u201cregla de la experiencia\u201d, al peat\u00f3n \u00a0que caminaba por la avenida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0a \u00a0esto, \u00a0precisamente, fue a lo que dio \u00a0fuerza argumentativa el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0c) \u00a0 \u00a0 \u00a0 M\u00e1s. \u00a0 \u00a0 \u00a0 Si \u00a0 \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201csupone\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013con \u00a0la \u00a0suposici\u00f3n que hace Rivera y \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0 \u00a0otra \u00a0 \u00a0 palabra \u00a0 \u00a0 admite \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 actor \u00a0 \u00a0 (pudo)- que Sossa \u00a0Londo\u00f1o \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0a \u00a0ver \u00a0al \u00a0transe\u00fante \u00a0mientras \u00a0cruzaba \u00a0la \u00a0v\u00eda, desde luego en una direcci\u00f3n, hizo algo que tambi\u00e9n ense\u00f1a \u00a0el \u00a0sentido com\u00fan: buscar la \u00a0evitaci\u00f3n \u00a0del \u00a0encuentro, \u00a0virando \u00a0el \u00a0carro \u00a0o, como dice el testigo Rivera, \u00a0desvi\u00e1ndolo. \u00a0Pero \u00a0ocurri\u00f3 algo que s\u00ed se sale de lo com\u00fan: el peat\u00f3n, que \u00a0agilizaba \u00a0el \u00a0paso \u00a0y \u00a0buscaba \u00a0evitar \u00a0el impacto, tambi\u00e9n vir\u00f3, tambi\u00e9n se \u00a0desvi\u00f3, \u00a0pero \u00a0precisamente \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0direcci\u00f3n \u00a0en \u00a0que \u00a0lo \u00a0hac\u00eda \u00a0el \u00a0conductor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0S\u00edntesis: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En primer lugar, el Tribunal no trabaj\u00f3 el \u00a0tema \u00a0\u201creglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia\u201d y, por tanto, no pudo haber incurrido en \u00a0error \u00a0por \u00a0maltrato \u00a0a \u00a0las \u00a0mismas; \u00a0en \u00a0segundo lugar, el Tribunal sembr\u00f3 su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en la duda que no pudo eliminar; en tercer t\u00e9rmino, no existe prueba \u00a0a \u00a0plenitud \u00a0del hecho que da cimiento a la construcci\u00f3n y reconocimiento de la \u00a0\u201cregla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia\u201d \u00a0aducida \u00a0por \u00a0el \u00a0se\u00f1or apoderado de la parte \u00a0civil; \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0como se desprende de la declaraci\u00f3n de Rivera Durango, \u00a0el \u00a0 \u00a0conductor \u00a0 procesado \u00a0 s\u00ed \u00a0 quiso \u00a0 actuar \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0 sentido \u00a0com\u00fan \u00a0pues \u00a0aparte \u00a0de las dos \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0recuerda \u00a0el \u00a0actor \u00a0\u2013reducir \u00a0velocidad \u00a0o \u00a0detener la m\u00e1quina- abraz\u00f3 otra: desviar su \u00a0ruta \u00a0para \u00a0prevenir \u00a0el choque: pero el azar hizo que la v\u00edctima, que tambi\u00e9n \u00a0pretend\u00eda \u00a0eludir \u00a0la \u00a0colisi\u00f3n, \u00a0se \u00a0desviara \u00a0de \u00a0manera \u00a0tal \u00a0que \u00a0el golpe \u00a0resultara inevitable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0segundo \u00a0 \u00a0reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0censor \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0identidad \u00a0 por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0do\u00f1a Margarita Mar\u00eda Toro Correa, quien, \u00a0seg\u00fan \u00a0 sus \u00a0 propias \u00a0palabras, \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0vio \u00a0fue \u00a0cuando \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0\u2013el peat\u00f3n- \u201ccay\u00f3\u201d. \u00a0La \u00a0 testigo, \u00a0sigue \u00a0el \u00a0actor, \u00a0no \u00a0percibi\u00f3 \u00a0nada \u00a0m\u00e1s \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0 responsabilidad \u00a0 es \u00a0puramente \u00a0subjetiva, \u00a0obedece \u00a0exclusivamente a su opini\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hubo distorsi\u00f3n de la declaraci\u00f3n de la \u00a0se\u00f1ora. V\u00e9ase: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Preguntada por la fiscal\u00eda, expuso: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLo \u00fanico que alcanc\u00e9 a ver fue cuando \u00a0se\u00f1or \u00a0cay\u00f3&#8230; \u00a0Nosotros \u00edbamos detr\u00e1s del carro, el esposo m\u00edo dice que el \u00a0conductor \u00a0trat\u00f3 \u00a0de esquivar al se\u00f1or y que el se\u00f1or se fue para el lado del \u00a0carro, \u00a0o \u00a0sea \u00a0que los dos esquivaron para el mismo lado, pero el se\u00f1or s\u00ed lo \u00a0trat\u00f3 de esquivar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hasta \u00a0ahora, la se\u00f1ora ha declarado, uno, \u00a0aquello que vio; y, dos, aquello que le dijo el esposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0Luego \u00a0el \u00a0investigador \u00a0le \u00a0pregunt\u00f3: \u00a0\u201cEn \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0concepto, \u00a0acorde \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0vio, \u00a0qui\u00e9n \u00a0pudo \u00a0ser \u00a0el \u00a0responsable de este accidente y por qu\u00e9? (cursivas de la \u00a0Sala). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 \u00a0 \u00a0contest\u00f3: \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cPues \u00a0yo digo que ah\u00ed debi\u00f3 haber sido imprudencia del se\u00f1or, \u00a0del \u00a0lesionado, \u00a0porque \u00a0el \u00a0carro \u00a0llevaba \u00a0su v\u00eda, que el se\u00f1or se pas\u00f3, no \u00a0calcul\u00f3 bien tal vez la velocidad del carro\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0 Y \u00a0 despu\u00e9s, \u00a0 interrogante \u00a0 tras \u00a0interrogante, fue respondiendo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0se\u00f1or trat\u00f3 de esquivarlo, el del \u00a0carro\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0 \u00a0carro\u00a0 \u00a0 \u00a0no \u00a0 iba \u00a0 tan \u00a0ligero\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara \u00a0mi \u00a0el error del se\u00f1or del carro \u00a0fue que se vol\u00f3, de resto no tiene la culpa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(atribuye \u00a0 el \u00a0 accidente) \u00a0\u201cAl se\u00f1or, es que uno para pasar una calle \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>tiene \u00a0que \u00a0estar \u00a0muy \u00a0bien, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0calcul\u00f3 \u00a0 \u00a0mal, \u00a0 \u00a0tal \u00a0 \u00a0vez \u00a0 calcul\u00f3 \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 carro \u00a0 no \u00a0 ven\u00eda \u00a0 muy \u00a0cercano\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00edrese, \u00a0entonces, con cuidado: la se\u00f1ora \u00a0s\u00ed \u00a0dijo que lo \u00fanico que hab\u00eda visto se relacionaba con el momento en que el \u00a0peat\u00f3n \u00a0\u201ccay\u00f3\u201d. \u00a0Esto \u00a0es cierto. Pero luego la fiscal\u00eda la inquiri\u00f3 por \u00a0su \u00a0\u201cconcepto\u201d (lo mismo \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0hecho \u00a0con Rivera Durango), \u201cacorde con \u00a0lo \u00a0que \u00a0vio\u201d. Y se dispuso a contestar, naturalmente \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0lo \u00a0visto; \u00a0la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0en \u00a0el \u00a0que se \u00a0transportaba, \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 hallaba \u00a0 detr\u00e1s \u00a0 del \u00a0 guiado \u00a0 por \u00a0 Sossa; \u00a0lo \u00a0que \u00a0le \u00a0dijo \u00a0su esposo; y el \u00a0sitio \u00a0donde qued\u00f3 la v\u00edctima.\u00a0 Por consiguiente, no es que hubiera visto \u00a0un \u00a0solo suceso (cuando el se\u00f1or \u201ccay\u00f3\u201d) y el Tribunal la hubiera puesto a \u00a0ver \u00a0otros. \u00a0No. \u00a0El Tribunal interpret\u00f3, analiz\u00f3 in \u00a0integrum \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de la se\u00f1ora, y concluy\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0supuesto, \u00a0entonces, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en error derivado de falso juicio de identidad por tergiversaci\u00f3n de \u00a0la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0 \u00a0 \u00a0 reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma el actor que el Tribunal incurri\u00f3 en \u00a0falso \u00a0 \u00a0 raciocinio \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0dar \u00a0 \u00a0trascendencia \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0\u201cindicio \u00a0de hu\u00edda\u201d, en contra de una \u00a0\u201cm\u00e1xima \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 experiencia\u201d, \u00a0de \u00a0acuerdo con la cual quien se fuga tras atropellar a un peat\u00f3n \u00a0busca \u00a0eludir \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia, \u00a0de \u00a0donde \u00a0se infiere el probable \u00a0compromiso de causaci\u00f3n del resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se contesta: \u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0Bien \u00a0lo hizo el Tribunal: no se pueden \u00a0confundir \u00a0el abandono apresurado del lugar sin prestar atenci\u00f3n a la v\u00edctima, \u00a0y \u00a0los \u00a0elementos \u00a0componentes \u00a0de \u00a0la culpa. Esta afirmaci\u00f3n, en casos como el \u00a0actualmente analizado, es inobjetable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0Est\u00e1 \u00a0claro \u00a0que \u00a0ocurrido \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0Sossa abandon\u00f3 el lugar sin \u00a0que \u00a0lo \u00a0hubiera \u00a0hecho \u00a0permanecer \u00a0all\u00ed la situaci\u00f3n del sujeto pasivo de su \u00a0acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) Pero la dejaci\u00f3n del sitio de ocurrencia \u00a0del \u00a0insuceso \u00a0no \u00a0constituye \u00a0culpa, ni elemento de la misma. Es lo que dice la \u00a0ley: \u00a0circunstancia de agravaci\u00f3n punitiva y por eso ha sido sometido a proceso \u00a0penal: \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0 culposo \u00a0 agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) \u00a0Bastar\u00eda \u00a0decir, \u00a0entonces, \u00a0que si la \u00a0huida \u00a0\u201cinjustificada\u201d \u00a0es \u00a0circunstancia \u00a0de agravaci\u00f3n y ese mismo motivo \u00a0conforma \u00a0indicio \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0se viola flagrantemente el principio de \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 doble \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0o, \u00a0si \u00a0se quiere, el principio non bis in \u00a0idem, en virtud del cual, en una de sus explicaciones, \u00a0impide \u00a0que \u00a0de \u00a0una \u00a0misma \u00a0raz\u00f3n \u00a0o \u00a0de \u00a0un mismo hecho, se puedan extractar, \u00a0simult\u00e1neamente, dos o m\u00e1s consecuencias penales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d) \u00a0Y \u00a0la \u00a0Sala \u00a0a\u00f1ade: no es regla \u00a0 de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0\u2013pac\u00edfica, \u00a0 cl\u00e1sica, \u00a0 inveterada, \u00a0sempiterna- \u00a0quedarse \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0cuando \u00a0se \u00a0accidenta con \u00a0automotor \u00a0a \u00a0una \u00a0persona. \u00a0Si \u00a0bien \u00a0en \u00a0principio \u00a0es \u00a0anhelo, \u00a0si bien es lo \u00a0esperable \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0deseable, \u00a0 \u00a0no \u00a0 es \u00a0 una \u00a0 regla \u00a0general. Muchos factores influyen para que una persona \u00a0permanezca \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0o lo abandone. Por ejemplo, el temor o la inseguridad \u00a0que \u00a0pudo \u00a0acompa\u00f1ar a Sossa, \u00a0de \u00a0alguna \u00a0manera \u00a0demostrable \u00a0con \u00a0prueba \u00a0tomada \u00a0del \u00a0expediente: \u00a0su madre \u00a0\u2013do\u00f1a \u00a0 Martha \u00a0 Gilma \u00a0Londo\u00f1o \u00a0de \u00a0Sossa- \u00a0dijo \u00a0que \u00a0su hijo \u201cse tupi\u00f3 en ese momento\u201d y que la \u00a0familia \u00a0ha tenido problemas (Fl.23); seg\u00fan la fiscal\u00eda, se han investigado un \u00a0secuestro \u00a0y \u00a0una \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0que \u00a0ha \u00a0tenido como ofendido a Francisco Antonio \u00a0Sossa \u00a0Mesa, padre del sindicado; y Sandra Milena Sossa Londo\u00f1o fue v\u00edctima de \u00a0secuestro \u00a0y \u00a0estrangulamiento. \u00a0Quiz\u00e1s \u00a0esto \u00a0haya \u00a0podido influir para que el \u00a0procesado \u00a0haya \u00a0decidido alejarse r\u00e1pidamente del lugar en que perdi\u00f3 la vida \u00a0don Mario de Jes\u00fas Villa Arango. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS A. G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Comisi\u00f3n de servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a019645 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 97 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C. veintisiete (27) de agosto del \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0 \u00a0 ASUNTO \u00a0 El \u00a0Juzgado \u00a0Trece [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-7295","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7295"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7295\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}