{"id":7138,"date":"2023-09-08T17:00:51","date_gmt":"2023-09-08T17:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1862606-08-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:51","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:51","slug":"1862606-08-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1862606-08-03\/","title":{"rendered":"18626(06-08-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18626 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 90 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., seis (6) de agosto del dos \u00a0mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>El defensor de Juan \u00a0Ernesto \u00a0 V\u00e1squez \u00a0Corrales, \u00a0present\u00f3 \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia por medio de la cual la Sala Penal del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Armenia, \u00a0el \u00a022 \u00a0de marzo del 2001, confirm\u00f3 la proferida por el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de esa ciudad. En el fallo, este despacho \u00a0hab\u00eda \u00a0decidido condenarlo por el delito de homicidio \u00a0agravado \u00a0 \u00a0 e \u00a0 \u00a0 imponerle \u00a0 \u00a0 60 \u00a0 \u00a0a\u00f1os \u00a0 \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obtenido el concepto de la Procuradora Cuarta \u00a0Delegada \u00a0para \u00a0la Casaci\u00f3n Penal, debe la Sala pronunciarse sobre el contenido \u00a0de la demanda.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El 2 de enero de 1997, en terrenos de la \u00a0finca \u00a0\u201cBrasilia\u201d, \u00a0situada \u00a0en \u00a0la \u00a0vereda \u201cEl Espejo\u201d, compresi\u00f3n del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Armenia, \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0hall\u00f3, \u00a0incinerados, \u00a0los cuerpos de dos \u00a0personas. \u00a0Practicada \u00a0la necropsia, se estableci\u00f3 que se trataba de quienes en \u00a0vida \u00a0respond\u00edan a los nombres de Juan Guillermo Acosta Botero y Fernando Celis \u00a0Franco. \u00a0Del examen de los cad\u00e1veres, seg\u00fan la pericia m\u00e9dica, se desprend\u00eda \u00a0que \u00a0a \u00a0estas \u00a0personas, \u00a0luego de ser asesinadas con arma blanca, se les hab\u00eda \u00a0prendido \u00a0fuego. \u00a0Adelantadas \u00a0algunas pesquisas, se dedujo la participaci\u00f3n en \u00a0el \u00a0crimen, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0personas, \u00a0de \u00a0Juan Ernesto \u00a0V\u00e1squez \u00a0Corrales, quienes, se dice, habr\u00edan actuado \u00a0determinados por el ex congresista Carlos Alberto Oviedo Alfaro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0siguientes \u00a0actuaciones, \u00a0conforman el \u00a0proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Primera \u00a0 Delegada \u00a0 ante \u00a0los \u00a0Juzgados \u00a0Penales \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Especializada \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos definidos en la Ley 30 de 1986, el 3 de enero de \u00a01997, dispuso abrir investigaci\u00f3n previa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El 23 de enero \u00a0de \u00a01998, \u00a0un \u00a0fiscal \u00a0adscrito a la Unidad de Derechos Humanos, dio inicio a la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0orden\u00f3 \u00a0vincular \u00a0mediante indagatoria a Guillermo Antonio D\u00edez \u00a0Alfaro \u00a0y \u00a0a Juan Ernesto V\u00e1squez Corrales e imparti\u00f3 orden de captura en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El 11 de marzo \u00a0de \u00a01998, \u00a0fue aprehendido el primero de los nombrados. Respecto del segundo, se \u00a0solicitaron \u00a0informes \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la efectividad de su aprehensi\u00f3n. El Jefe de \u00a0Capturas \u00a0de la Polic\u00eda Judicial, mediante oficio N\u00b0 CRITE-112 del 24 de abril \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01998, \u00a0recibido \u00a0en la fiscal\u00eda el 6 de mayo siguiente, inform\u00f3 \u00a0que, \u00a0 no \u00a0 obstante \u00a0 las \u00a0labores \u00a0adelantadas, \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0posible \u00a0su \u00a0retenci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Con base en esa \u00a0informaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0instructor, \u00a0el \u00a027 de abril de 1998, emplaz\u00f3 a Juan \u00a0 Ernesto \u00a0 V\u00e1squez \u00a0 Corrales, \u00a0en \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual se fij\u00f3 el correspondiente edicto a partir del 28 de \u00a0abril de 1998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. El 15 de mayo de \u00a01998, \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0lo \u00a0declar\u00f3 \u00a0persona \u00a0ausente y le design\u00f3 como defensor de \u00a0oficio \u00a0al abogado Juan Fernando Acosta Medina, quien se posesion\u00f3 el 29 de los \u00a0mismos mes y a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El 5 de junio \u00a0siguiente, \u00a0y \u00a0s\u00f3lo \u00a0respecto de Guillermo D\u00edez Alfaro, el funcionario orden\u00f3 \u00a0el cierre de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0los \u00a05 \u00a0d\u00edas \u00a0-el \u00a010 \u00a0de junio- le fue \u00a0resuelta \u00a0 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0a \u00a0Juan \u00a0Ernesto \u00a0V\u00e1squez \u00a0Corrales. \u00a0En \u00a0la providencia, se le impuso \u00a0medida \u00a0 de \u00a0aseguramiento, \u00a0en \u00a0su \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0derecho \u00a0a \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de homicidio agravado \u00a0en concurso homog\u00e9neo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0 El \u00a09 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01998, \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n con relaci\u00f3n al \u00a0procesado \u00a0V\u00e1squez Corrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. El 26 de octubre \u00a0de \u00a0 1998, \u00a0se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, por los delitos mencionados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. La decisi\u00f3n fue \u00a0impugnada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del procesado. El 8 de noviembre de 1999, la Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda Delegada ante la Sala Especializada de Descongesti\u00f3n del Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1, la confirm\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. El 25 de abril \u00a0del \u00a0 2000, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Armenia \u00a0avoc\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0Agotada \u00a0la \u00a0etapa \u00a0probatoria, \u00a0el \u00a020 de octubre del 2000 se inici\u00f3 la audiencia p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12. \u00a0El \u00a08 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0del \u00a02000, \u00a0fue \u00a0dictada \u00a0la sentencia. En ella, fue condenado por el \u00a0delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0homicidio \u00a0 agravado \u00a0 en \u00a0 concurso \u00a0homog\u00e9neo, \u00a0 en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0coautor, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0sesenta \u00a0(60) a\u00f1os de prisi\u00f3n y a la accesoria de interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por espacio de diez (10) a\u00f1os. Adem\u00e1s, se \u00a0le \u00a0impuso \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cancelar, por concepto de perjuicios materiales \u00a0y\u00a0 \u00a0morales, \u00a0el \u00a0equivalente \u00a0a \u00a0dos mil (2000) gramos oro. Tambi\u00e9n se le \u00a0neg\u00f3 la libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 13. \u00a0Apelada la sentencia por el defensor \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0el 22 de marzo del 2001, la Sala Penal del Tribunal Superior de \u00a0Armenia, por mayor\u00eda, la confirm\u00f3 \u00edntegramente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. Nulidad. \u00a0<\/p>\n<p>Causal tercera de casaci\u00f3n (art\u00edculo 220, \u00a0numeral \u00a03\u00b0, del Decreto 2700 de 1991). La sentencia, por violar los derechos a \u00a0la \u00a0defensa y al debido proceso al acusado, se profiri\u00f3 en un juicio viciado de \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo sustenta: \u00a0<\/p>\n<p>Juan \u00a0Ernesto \u00a0V\u00e1squez Corrales \u00a0estaba \u00a0identificado \u00a0e \u00a0individualizado. \u00a0No obstante, sin\u00a0 \u00a0haber \u00a0adelantado \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0necesarias \u00a0para \u00a0su \u00a0localizaci\u00f3n, \u00a0se le \u00a0emplaz\u00f3 \u00a0y \u00a0se le declar\u00f3 procesado ausente. Con este proceder, se vulner\u00f3 el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a029 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica; 304, numerales \u00a01\u00b0, 2\u00b0 y 3\u00b0, y 356, del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el expediente no aparece el informe sobre \u00a0los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0la \u00a0misi\u00f3n \u00a0encomendada \u00a0para \u00a0dar \u00a0captura a V\u00e1squez \u00a0Corrales. Por tanto, el acto de \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0al \u00a0proceso \u00a0no \u00a0se \u00a0adecu\u00f3 a lo previsto en el art\u00edculo 356 del \u00a0Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0irregularidad \u00a0de \u00a0ese acto procesal es \u00a0trascendente \u00a0por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0una \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0naturaleza preclusiva, por \u00a0cuanto \u00a0de \u00a0ella \u00a0dependen \u00a0las \u00a0posteriores \u00a0etapas. Por eso esa falencia s\u00f3lo \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0subsanada \u00a0mediante \u00a0la declaratoria de nulidad de lo actuado. Como \u00a0as\u00ed \u00a0no actu\u00f3 el funcionario, por ese motivo afect\u00f3 la estructura del proceso \u00a0de manera sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, adem\u00e1s, esta anomal\u00eda repercuti\u00f3 en \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0del procesado. Al no enter\u00e1rsele de la investigaci\u00f3n \u00a0adelantada \u00a0en \u00a0su \u00a0contra, no cont\u00f3 con la oportunidad para ejercer su defensa \u00a0material. \u00a0De \u00a0un \u00a0lado, \u00a0no \u00a0pudo \u00a0aportar \u00a0pruebas \u00a0para respaldar su versi\u00f3n \u00a0exculpatoria. \u00a0De \u00a0otro, \u00a0perdi\u00f3 \u00a0la \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0para \u00a0impugnar \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0desfavorables y designar un defensor de confianza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo, \u00a0as\u00ed \u00a0planteado, no se opone al \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda, \u00a0dado que la irregularidad afecta de modo simult\u00e1neo \u00a0las \u00a0 \u00a0dos \u00a0 \u00a0garant\u00edas: \u00a0 \u00a0el \u00a0 derecho\u00a0 \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0entonces, \u00a0declarar la nulidad de lo \u00a0actuado, \u00a0a \u00a0partir, \u00a0inclusive, \u00a0del \u00a0auto del 27 de abril de 1998, mediante el \u00a0cual \u00a0se \u00a0orden\u00f3 \u00a0el \u00a0emplazamiento \u00a0de \u00a0Juan Ernesto \u00a0V\u00e1squez Corrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. Nulidad. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0proceso \u00a0existe \u00a0una \u00a0irregularidad \u00a0sustancial \u00a0que \u00a0viola \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0derivada \u00a0de \u00a0la transgresi\u00f3n del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral. \u00a0Esta \u00a0anormalidad \u00a0condujo \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0violaran \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 249, \u00a0333 \u00a0y \u00a0334 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo fundamenta: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0proceso \u00a0ten\u00eda \u00a0por \u00a0objeto determinar \u00a0qui\u00e9n \u00a0o \u00a0qui\u00e9nes \u00a0hab\u00edan \u00a0sido \u00a0los \u00a0autores del homicidio de Juan Guillermo \u00a0Acosta \u00a0Botero \u00a0y \u00a0Fernando \u00a0Celis \u00a0Franco. \u00a0Para ello era necesario establecer, \u00a0mediante \u00a0prueba \u00a0documental, \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial y testimonios, la relaci\u00f3n \u00a0existente \u00a0entre \u00a0Carlos \u00a0Oviedo \u00a0Alfaro y Juan Ernesto \u00a0V\u00e1squez Corrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0se impon\u00eda, adem\u00e1s, verificar si la \u00a0persona \u00a0conocida con el sobrenombre de \u201cFrescolo\u201d, y a quien tambi\u00e9n se le \u00a0atribuye \u00a0 el \u00a0 nombre \u00a0 de \u00a0 \u201cOrlando \u00a0 N.\u201d, \u00a0 era \u00a0el \u00a0mismo \u00a0Juan \u00a0Ernesto \u00a0V\u00e1squez Corrales. De igual \u00a0modo, \u00a0resultaba \u00a0pertinente \u00a0constatar, mediante informaci\u00f3n extractada de los \u00a0archivos \u00a0de la instituci\u00f3n policial, si de acuerdo con lo expuesto por el jefe \u00a0de \u00a0la \u00a0Dij\u00edn, \u00a0mayor \u00a0William \u00a0V\u00edctor \u00a0Mora \u00a0Qui\u00f1\u00f3nez, \u00a0se trataba de un ex \u00a0polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, si el jefe de la Dij\u00edn dice \u00a0haber \u00a0conocido \u00a0a \u00a0alias \u00a0\u201cFrescolo\u201d durante una reuni\u00f3n en la oficina del \u00a0doctor \u00a0 Villegas, \u00a0 Secretario \u00a0de \u00a0Gobierno \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0del \u00a0Quind\u00edo, \u00a0resultaba \u00a0 \u00a0 \u00a0necesario \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 estas \u00a0 \u00a0 dos \u00a0 \u00a0 personas \u00a0 \u00a0 \u2013el \u00a0 doctor \u00a0 Villegas \u00a0 y \u00a0el \u00a0jefe \u00a0policial-\u00a0 \u00a0acudieran \u00a0ante \u00a0el \u00a0instructor, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0para que rindieran \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0verificar \u00a0si \u00a0en \u00a0verdad \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0producido el \u00a0encuentro \u00a0en \u00a0ese \u00a0sitio \u00a0y \u00a0la \u00a0clase \u00a0de \u00a0temas all\u00ed tratados, sino para que \u00a0procedieran a efectuar un reconocimiento fotogr\u00e1fico del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 la \u00a0 identidad \u00a0 entre \u00a0Juan \u00a0Ernesto V\u00e1squez y \u201cFrescolo\u201d no \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0obtenido \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0estas \u00a0pruebas, \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0circunstancia \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del fallo habr\u00eda sido decisiva, en la medida en \u00a0que \u00a0ella permitir\u00eda hacer claridad en torno a que la persona juzgada no era la \u00a0misma que se conoc\u00eda con el referido remoquete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Era imprescindible adelantar gestiones para \u00a0confirmar, \u00a0mediante \u00a0pruebas \u00a0documentales \u00a0y testimoniales, lo afirmado por el \u00a0mayor \u00a0Mora \u00a0Qui\u00f1\u00f3nez, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0en la poblaci\u00f3n de Quimbaya \u00a0(Quind\u00edo) \u00a0 \u00a0 \u00a0operaba \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 banda \u00a0 \u00a0 delincuencial \u00a0 \u00a0 liderada \u00a0 \u00a0 por \u00a0\u201cFrescolo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0era necesario oficiar al CTI, \u00a0organismo \u00a0 autor \u00a0 del \u00a0 informe \u00a0 de \u00a0 inteligencia \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0se\u00f1ala \u00a0a \u00a0\u201cFrescolo\u201d \u00a0como \u00a0cabecilla \u00a0de \u00a0esa \u00a0banda \u00a0de sicarios, para verificar los \u00a0soportes probatorios de esa informaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los resultados de estas comprobaciones, son \u00a0trascendentes por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se \u00a0hubiera obtenido respuesta negativa \u00a0sobre \u00a0la existencia de esa organizaci\u00f3n criminal en jurisdicci\u00f3n de Quimbaya, \u00a0o \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0cuanto \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0liderazgo \u00a0 que \u00a0 V\u00e1squez \u00a0Corrales \u00a0ejerc\u00eda \u00a0en ella, las bases del proceso se \u00a0habr\u00edan \u00a0derrumbado, \u00a0dado \u00a0que \u00a0se tornar\u00eda\u00a0 imposible mantener el cargo \u00a0que en ese sentido se le ha hecho al sentenciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0mayor \u00a0Mora \u00a0Qui\u00f1\u00f3nez dijo que la \u00a0reuni\u00f3n \u00a0se convoc\u00f3 con el fin de recriminar a \u201cFrescolo\u201d por las amenazas \u00a0que \u00a0le \u00a0hab\u00eda hecho al agente Wilson Garay Hern\u00e1ndez, resultaba indispensable \u00a0citar \u00a0a \u00a0esta \u00a0persona, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0para \u00a0que \u00a0rindiera testimonio acerca de si \u00a0\u201cFrescolo\u201d \u00a0 \u00a0y \u00a0 V\u00e1squez \u00a0 Corrales \u00a0eran \u00a0los \u00a0mismos \u00a0individuos, \u00a0sino \u00a0para que procediera, con el \u00a0mismo \u00a0fin, \u00a0a reconocerlo por medio de fotograf\u00edas. Estas diligencias hubieran \u00a0sido \u00a0de \u00a0vital \u00a0importancia \u00a0porque, en el supuesto de que no lo identificaran, \u00a0este soporte del fallo perder\u00eda validez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Era \u00a0ineludible \u00a0practicar \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0a \u00a0la \u00a0finca \u00a0\u201cEl \u00a0Roc\u00edo\u201d \u00a0con la participaci\u00f3n del \u00a0testigo \u00a0Jos\u00e9 Faber Ocampo. Pero en este sentido hubo una falla del instructor. \u00a0La \u00a0realiz\u00f3 \u00a0sin \u00a0la presencia de este declarante. Si de esta manera se hubiera \u00a0allegado \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0no \u00a0en \u00a0la forma incompleta como la llev\u00f3 a efecto el \u00a0fiscal, \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0podido \u00a0dilucidar \u00a0si efectivamente \u00e9l estuvo o no en ese \u00a0lugar el d\u00eda de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0alcanzar \u00a0esta \u00a0comprobaci\u00f3n, \u00a0era \u00a0forzoso \u00a0llamar \u00a0a \u00a0declarar, \u00a0para \u00a0que \u00a0avalaran o desvirtuaran su versi\u00f3n, a \u00a0Esperanza \u00a0Ocampo Cardona, quien manifest\u00f3 que Faber no pudo haber estado en la \u00a0finca \u00a0ese d\u00eda y a esa hora, lo mismo que Mar\u00eda Eugenia Cardona, con el fin de \u00a0que \u00a0atestara \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0si era cierto o no que el sentenciado hab\u00eda \u00a0estado en su casa de Circasia por esas mismas calendas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica de estas pruebas era sustancial \u00a0a \u00a0los \u00a0fines \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0Si \u00a0se hubieran recaudado, se habr\u00eda llegado a la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de que si Ocampo Cardona no conoc\u00eda la finca \u201cEl Roc\u00edo\u201d, as\u00ed \u00a0como \u00a0que \u00a0el d\u00eda de los hechos se hallaba en Circasia, todo ello conducir\u00eda a \u00a0excluir \u00a0 a \u00a0 V\u00e1squez \u00a0 Corrales \u00a0 de \u00a0toda \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0il\u00edcitos \u00a0investigados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0se debi\u00f3 establecer, mediante \u00a0indagaciones \u00a0 probatorias \u00a0 en \u00a0su \u00a0entorno \u00a0familiar, \u00a0si \u00a0entre \u00a0V\u00e1squez \u00a0 Corrales \u00a0 y \u00a0 Oviedo \u00a0Alfaro \u00a0exist\u00edan \u00a0relaciones \u00a0de \u00a0amistad, \u00a0de cercan\u00eda o subordinaci\u00f3n. Ese v\u00ednculo \u00a0entre \u00a0los \u00a0dos, bien pudo haberse probado a trav\u00e9s del rastreo de las posibles \u00a0llamadas telef\u00f3nicas que se hubieran cruzado entre ambos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0esta \u00a0prueba \u00a0no \u00a0se \u00a0incorpor\u00f3 \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de la ex esposa de V\u00e1squez \u00a0Corrales, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de que entre ellos hab\u00eda \u00a0amistad, \u00a0no \u00a0es suficiente para dar por probada la necesaria relaci\u00f3n que debe \u00a0existir \u00a0entre \u00a0el \u00a0autor material y el intelectual de un delito. Al suponer ese \u00a0nexo \u00a0amistoso \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0ese \u00a0\u00fanico elemento de convicci\u00f3n, se viol\u00f3 el \u00a0principio de investigaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0estas \u00a0bases, el recurrente solicita \u00a0decretar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0a \u00a0partir, \u00a0inclusive, \u00a0de \u00a0la providencia \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual se orden\u00f3 el cierre de la investigaci\u00f3n, dado que al violar \u00a0el \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 integral, \u00a0 se \u00a0 afect\u00f3 \u00a0 el \u00a0 debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo. Nulidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 La sentencia fue emitida en un juicio \u00a0viciado \u00a0de nulidad. En \u00e9l existe un defecto que afecta el derecho de defensa y \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso. Consiste en que la valoraci\u00f3n de las pruebas realizada por \u00a0el \u00a0Tribunal, fue incompleta. Esto dio pie a que se vulneraran los art\u00edculos 29 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica; y 1\u00b0; 180, numeral 4\u00b0; 246; 254, inciso 2\u00b0, y \u00a0304, numerales 2\u00b0 y 3\u00b0, del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo sustenta: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallador \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0referirse \u00a0a los \u00a0medios \u00a0de prueba de manera gen\u00e9rica. Le correspond\u00eda analizarlos y valorarlos \u00a0en \u00a0concreto, \u00a0singularmente, y precisar el alcance que cada uno de ellos ten\u00eda \u00a0sobre la responsabilidad del sentenciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 irregularidad \u00a0 se\u00f1alada \u00a0 incide \u00a0sustancialmente \u00a0en \u00a0el sentido del fallo. Afecta el debido proceso y el derecho \u00a0de \u00a0defensa. \u00a0La \u00a0raz\u00f3n \u00a0es \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0frente a una verdadera argumentaci\u00f3n, \u00a0desarrollada \u00a0con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0claridad, \u00a0pod\u00edan \u00a0el defensor y el sindicado \u00a0hacer \u00a0uso \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0Como la \u00a0exposici\u00f3n \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0fue \u00a0vaga \u00a0y \u00a0carente \u00a0de \u00a0rigor,\u00a0 se\u00a0 \u00a0obstaculiz\u00f3 el ejercicio de estos derechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, entonces, se decrete,\u00a0 a partir \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia,\u00a0 \u00a0la nulidad del proceso, con el fin de \u00a0proceder \u00a0a \u00a0reconstruir \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0posibilitar, a lo largo de ella, el \u00a0ejercicio del contradictorio y del derecho de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo. \u00a0 \u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal \u00a0primera de casaci\u00f3n. En el fallo, \u00a0respecto \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de Jos\u00e9 Faber Ocampo Cardona, el Tribunal incurri\u00f3, \u00a0al \u00a0apreciarlo \u00a0sin \u00a0ce\u00f1irse \u00a0a \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica, en un error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0que \u00a0lo condujo a violar de modo indirecto la ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo fundamenta: \u00a0<\/p>\n<p>El sentenciador, en la valoraci\u00f3n de este \u00a0testimonio, \u00a0viol\u00f3 las reglas de la experiencia y los principios de la l\u00f3gica. \u00a0Resulta \u00a0inveros\u00edmil, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0la\u00a0 experiencia, que si Oviedo Alfaro \u00a0hab\u00eda \u00a0ejercido \u00a0en \u00a0el \u00a0pasado \u00a0violencia \u00a0sobre\u00a0 Ocampo Cardona, hubiera \u00a0concurrido \u00a0pac\u00edficamente \u00a0en su compa\u00f1\u00eda, sin parar mientes en esa ofensa, a \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0unas personas a quienes supuestamente les hab\u00eda pagado para \u00a0que asesinaran a Oviedo Alfaro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La experiencia indica que s\u00f3lo los amigos \u00a0se \u00a0re\u00fanen. \u00a0Por \u00a0excepci\u00f3n, \u00a0y \u00a0eso por causa externa de fuerza o de procesos \u00a0pol\u00edticos, \u00a0lo \u00a0hacen \u00a0quienes \u00a0se guardan rencor. Es por ello inconcebible que \u00a0dos \u00a0declarados \u00a0enemigos se re\u00fanan, pasando por alto la calidad de contratista \u00a0de \u00a0una \u00a0de \u00a0estas \u00a0personas \u00a0para que le diera muerte a la otra, y se dirijan a \u00a0presenciar \u00a0juntos \u00a0el asesinato de los supuestos contratados. Rompe la regla de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0los \u00a0dos \u00a0enemigos \u00a0concurran \u00a0al \u00a0sitio \u00a0en que habr\u00e1 de \u00a0seg\u00e1rsele \u00a0la \u00a0vida \u00a0a \u00a0los \u00a0contratados, mientras al contratante se le permita \u00a0retirarse \u00a0tranquilamente del lugar, sin que aquella persona cuya existencia era \u00a0el objeto del pacto criminal reaccione en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resulta \u00a0extra\u00f1o \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0quien \u00a0se \u00a0reputa como autor intelectual de un delito, permita \u00a0que \u00a0un \u00a0testigo \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, como lo fue Ocampo Cardona, conserve su\u00a0 \u00a0vida. \u00a0Lo \u00a0normal \u00a0es \u00a0que, \u00a0para que su conducta quede en la impunidad, no deje \u00a0posibilidad \u00a0alguna \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0delate. \u00a0Pero invitar a un familiar de las \u00a0v\u00edctimas \u00a0para \u00a0presenciar otro hecho criminal, no es lo usual, por cuanto ello \u00a0da lugar a que quede vigente una prueba en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0regla \u00a0de \u00a0la experiencia ten\u00eda que \u00a0conducir \u00a0al sentenciador, por fuerza de la raz\u00f3n, a admitir que Ocampo Cardona \u00a0no \u00a0pudo \u00a0haber presenciado los hechos y, por tanto, era inadmisible otorgarle a \u00a0su \u00a0testimonio\u00a0 el poder de convicci\u00f3n que el Tribunal extrajo de ella. Si \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0ajustado \u00a0a \u00a0la \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0referida, \u00a0otro \u00a0valor \u00a0probatorio, \u00a0 de \u00a0 muy \u00a0 distinta \u00a0 naturaleza, \u00a0 le \u00a0habr\u00eda \u00a0concedido \u00a0a \u00a0esa \u00a0declaraci\u00f3n. \u00a0 Es \u00a0 que \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0por\u00a0 \u00a0Ocampo, \u00a0evaluado \u00a0desde \u00a0la \u00a0perspectiva \u00a0utilizada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0desdibuja todos los predicados de la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la experiencia. \u00c9l no pudo haber presenciado los \u00a0hechos \u00a0criminosos \u00a0de que da cuenta el proceso. La informaci\u00f3n la obtuvo, como \u00a0lo \u00a0declar\u00f3 \u00a0su \u00a0hermana, \u00a0de \u00a0lo \u00a0difundido por los peri\u00f3dicos del lugar. Los \u00a0medios \u00a0de \u00a0comunicaci\u00f3n, \u00a0antes \u00a0de \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0rindiera \u00a0su \u00a0versi\u00f3n, hab\u00edan \u00a0revelado \u00a0pormenores \u00a0de \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0se \u00a0produjo el homicidio. Lo que hizo \u00a0Ocampo \u00a0 \u00a0Cardona \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0repetir \u00a0 \u00a0aquello \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0los \u00a0 diarios \u00a0 hab\u00edan \u00a0publicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0testimonio de Ocampo constituye la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba \u00a0que \u00a0compromete al sentenciado, y si ella fue valorada en contra \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica y las reglas de la experiencia, y si adem\u00e1s \u00a0los \u00a0restantes elementos de prueba no permit\u00edan edificar un compromiso serio de \u00a0responsabilidad \u00a0en \u00a0su \u00a0contra, \u00a0el \u00a0error \u00a0de apreciaci\u00f3n en que incurri\u00f3 el \u00a0Tribunal trastoc\u00f3 toda la racionalidad del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0por las razones anotadas se excluye la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Ocampo, \u00a0y si se acepta la ausencia de idoneidad esclarecedora \u00a0de \u00a0las \u00a0restantes \u00a0pruebas, \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0obvia es que el fallo, por simple \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0 del \u00a0 in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, no pod\u00eda ser condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apoyado en estos argumentos, el impugnante \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar la sentencia y, en su lugar, proferir decisi\u00f3n de \u00a0reemplazo, \u00a0 \u00a0mediante \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 absuelva \u00a0 de \u00a0 todo \u00a0 cargo \u00a0 Juan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ernesto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0V\u00e1squez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>EL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Primer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo. \u00a0Nulidad.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 El \u00a0emplazamiento \u00a0y \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0persona \u00a0ausente, \u00a0no fueron surtidos de \u00a0manera \u00a0irregular. \u00a0Una \u00a0vez declarada abierta la investigaci\u00f3n, el fiscal, por \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 del \u00a027 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01998, \u00a0libr\u00f3 \u00a0orden \u00a0de \u00a0captura, \u00a0para \u00a0vincularlos \u00a0mediante \u00a0indagatoria, contra Juan Ernesto \u00a0V\u00e1squez \u00a0 Corrales \u00a0 y \u00a0 Guillermo \u00a0 Antonio \u00a0D\u00edez \u00a0Alfaro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese mismo d\u00eda, el Jefe de la Secretar\u00eda \u00a0Com\u00fan \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Nacional \u00a0de \u00a0Derechos \u00a0Humanos, \u00a0dio cumplimiento a ese \u00a0mandato. \u00a0El instructor, entonces, opt\u00f3 por hacer uso de la captura facultativa \u00a0prevista en el art\u00edculo 375 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 20 de marzo siguiente, pues s\u00f3lo el 11 \u00a0de \u00a0ese \u00a0mes \u00a0se \u00a0produjo \u00a0la \u00a0captura \u00a0de Guillermo D\u00edez Alfaro, el instructor \u00a0solicit\u00f3 \u00a0informes, mediante oficio 1368 del 21 de abril de 1998, acerca de los \u00a0resultados \u00a0 de \u00a0 las \u00a0pesquisas \u00a0adelantadas \u00a0para \u00a0aprehender \u00a0a \u00a0V\u00e1squez Corrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0abril \u00a0siguiente, \u00a0y \u00a0en \u00a0vista \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0sido posible su captura, y porque \u00a0adem\u00e1s \u00a0estaba m\u00e1s que vencido el t\u00e9rmino establecido en el art\u00edculo 356 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, dispuso su emplazamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a06 \u00a0de mayo de 1998, se recibi\u00f3 oficio \u00a0del \u00a0Jefe \u00a0de \u00a0Capturas \u00a0de \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n de la Polic\u00eda Judicial \u2013el 98016899-CRITE-712-, por medio del \u00a0cual \u00a0se \u00a0informaba \u00a0de las diligencias realizadas para localizar a V\u00e1squez \u00a0Corrales. Sobre esa base, el 15 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de ese a\u00f1o, el instructor lo declar\u00f3 procesado ausente y le design\u00f3 \u00a0defensor de oficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El tr\u00e1mite surtido se adecua a lo previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo 356 del Estatuto Procesal Penal. Esta norma \u00a0exige \u00a0que, previo al emplazamiento, debe haber transcurrido un t\u00e9rmino m\u00ednimo \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0d\u00edas \u00a0desde \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que las autoridades encargadas de \u00a0ejecutar \u00a0la captura reciban la orden y no se obtenga respuesta. Esta situaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 objetivamente acreditada en el expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0norma no exige, como condici\u00f3n previa \u00a0al \u00a0emplazamiento, \u00a0que \u00a0antes \u00a0de los diez (10) d\u00edas las autoridades policivas \u00a0informen \u00a0sobre \u00a0los \u00a0resultados \u00a0negativos \u00a0de \u00a0la \u00a0captura. Basta con que haya \u00a0transcurrido \u00a0ese \u00a0t\u00e9rmino \u00a0y \u00a0no \u00a0se le haya dado respuesta a la solicitud. El \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0edicto \u00a0emplazatorio, puede transcurrir de manera simult\u00e1nea con \u00a0las \u00a0gestiones \u00a0adelantadas por los organismos de seguridad para aprehender a la \u00a0persona requerida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed que no constituya irregularidad el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que se hubiera fijado el edicto sin haber recibido los informes sobre \u00a0los resultados de la orden de aprehensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n diferente es la que se presenta \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0procesado \u00a0ausente. Si la comparecencia para \u00a0rendir \u00a0indagatoria se intenta a trav\u00e9s de orden de captura, vencidos diez (10) \u00a0d\u00edas, \u00a0contados a partir de la fecha en que la orden haya sido recibida por las \u00a0autoridades \u00a0de \u00a0polic\u00eda, \u00a0y no se haya obtenido respuesta, se proceder\u00e1, para \u00a0efectos \u00a0de declarar ausente a una persona, conforme lo dispone el art\u00edculo 356 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0evento objeto de estudio, luego de \u00a0emitida \u00a0la \u00a0orden \u00a0de captura, vencido el t\u00e9rmino del emplazamiento y remitida \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda Judicial, el instructor procedi\u00f3 a declarar a \u00a0V\u00e1squez \u00a0Corrales procesado \u00a0ausente \u00a0y \u00a0a \u00a0asignarle \u00a0un \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio. No se limit\u00f3 el fiscal a la \u00a0simple \u00a0emisi\u00f3n \u00a0de la orden de captura. Previamente, indag\u00f3 a las autoridades \u00a0sobre \u00a0los \u00a0resultados de las gestiones adelantadas para apresarlo y recibi\u00f3 la \u00a0respuesta antes de declararlo persona ausente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De modo que la vinculaci\u00f3n del incriminado \u00a0mediante \u00a0su \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0persona \u00a0ausente, \u00a0acto procesal de naturaleza y \u00a0consecuencias \u00a0diferentes al emplazamiento para ser escuchado en indagatoria, se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0formalidades \u00a0legales previstas en la ley y con \u00a0respeto \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 garant\u00edas \u00a0 fundamentales \u00a0 del \u00a0 implicado \u00a0 V\u00e1squez Corrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00a0ello, \u00a0 \u00a0el \u00a0 cargo \u00a0 no \u00a0 debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. Nulidad. \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0funcionarios de instancia, en efecto, \u00a0omitieron \u00a0allegar \u00a0algunas \u00a0pruebas. Pero su falta no tiene la potencialidad de \u00a0variar \u00a0 sustancialmente \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0La \u00a0alegada \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0 de \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 integral, \u00a0 aunque \u00a0formalmente \u00a0es \u00a0un \u00a0hecho \u00a0indiscutible, \u00a0no \u00a0lo \u00a0es, \u00a0por su inexistente incidencia en la naturaleza de la \u00a0decisi\u00f3n de fondo, desde el punto de vista sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0casi \u00a0todos los elementos de \u00a0juicio \u00a0relacionados \u00a0por el demandante, los funcionarios no desplegaron el m\u00e1s \u00a0m\u00ednimo \u00a0esfuerzo \u00a0para incorporarlos al expediente. \u00danicamente se efectu\u00f3 una \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0a las empresas ETELCO y OCCEL, con el fin de verificar el \u00a0n\u00famero \u00a0de llamadas que hab\u00edan salido, a partir del 31 de marzo de 1998, desde \u00a0el beeper N\u00b0 145, asignado a V\u00e1squez Corrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La diligencia de inspecci\u00f3n judicial a la \u00a0finca \u00a0\u201cEl \u00a0Roc\u00edo\u201d, \u00a0se practic\u00f3. Pero se olvid\u00f3 llevarla a efecto con la \u00a0presencia del testigo Ocampo Cardona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hubo \u00a0otras \u00a0pruebas \u00a0que no se llevaron a \u00a0cabo, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0verificar \u00a0si \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0de la persona apodada \u00a0\u201cFrescolo\u201d \u00a0 correspond\u00edan \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 rasgos \u00a0 f\u00edsicos \u00a0 de \u00a0V\u00e1squez Corrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se ofici\u00f3 a la Secci\u00f3n de Registros o \u00a0Archivos \u00a0de \u00a0Personal \u00a0de \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0de la Polic\u00eda para comprobar si, en \u00a0efecto, \u00a0V\u00e1squez \u00a0Corrales \u00a0estuvo o no vinculado a esa instituci\u00f3n en calidad \u00a0de agente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 se \u00a0 obtuvo \u00a0 informaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0de Quimbaya y de los municipios aleda\u00f1os, para ver de constatar si \u00a0efectivamente \u00a0en \u00a0ese \u00a0sector \u00a0actuaba una pandilla de delincuentes al mando de \u00a0Juan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ernesto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0V\u00e1squez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaciones no se \u00a0le \u00a0solicitaron \u00a0soportes \u00a0probatorios del informe de inteligencia en el cual se \u00a0relaciona \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 V\u00e1squez \u00a0 \u00a0Corrales \u00a0como \u00a0l\u00edder de una organizaci\u00f3n delictiva dedicada al asesinato \u00a0a sueldo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0fue \u00a0llamado \u00a0a \u00a0declarar \u00a0el \u00a0doctor \u00a0Villegas, \u00a0Secretario \u00a0de \u00a0Gobierno \u00a0del \u00a0Quind\u00edo. \u00a0Con \u00a0el \u00a0mayor V\u00edctor Mora \u00a0Qui\u00f1\u00f3nez, \u00a0aunque \u00a0s\u00ed \u00a0rindi\u00f3 \u00a0testimonio, \u00a0no \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico. \u00a0El \u00a0agente \u00a0Wilson \u00a0Garay Hern\u00e1ndez, tampoco fue \u00a0localizado \u00a0y, \u00a0por \u00a0esa \u00a0raz\u00f3n, \u00a0no declar\u00f3 ni se efectu\u00f3 con su concurso la \u00a0pericia \u00a0fotogr\u00e1fica \u00a0que \u00a0se \u00a0ech\u00f3 \u00a0de \u00a0menos para identificar a V\u00e1squez Corrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 se \u00a0allegaron \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0pruebas, \u00a0orientadas \u00a0a \u00a0verificar \u00a0si \u00a0entre \u00a0Carlos \u00a0Alberto \u00a0Oviedo \u00a0Alfaro y \u00a0V\u00e1squez \u00a0Corrales exist\u00eda \u00a0alguna \u00a0relaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0y de qu\u00e9 tipo: en su c\u00edrculo familiar, no se indag\u00f3 \u00a0a \u00a0este \u00a0respecto \u00a0ni si hizo un rastreo de las posibles llamadas telef\u00f3nicas o \u00a0digitales que entre ellos se hubieren cruzado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0la obtenci\u00f3n de pruebas para \u00a0establecer \u00a0si \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Faber Ocampo, en verdad, estuvo en el lugar de los hechos \u00a0y, por esa circunstancia, fue testigo presencial del crimen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 ello, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 la \u00a0visi\u00f3n \u00a0del \u00a0impugnante, \u00a0era necesario practicar, con su concurso, diligencia de inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0a \u00a0la \u00a0finca \u201cEl Roc\u00edo\u201d y, para que sirviera de complemento a los \u00a0prop\u00f3sitos \u00a0esclarecedores \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0llamar a declarar a Mar\u00eda Eugenia \u00a0Cardona, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de que dijera si era cierto o no que por la \u00e9poca de los \u00a0hechos el sentenciado se hallaba en su casa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La falta de estas pruebas, como se anot\u00f3, \u00a0carece \u00a0de \u00a0trascendencia sobre el juicio de condena emitido en la sentencia Las \u00a0razones \u00a0son \u00a0las siguientes: los sentenciadores se fundamentaron, para concluir \u00a0que \u00a0 a \u00a0Juan \u00a0Ernesto \u00a0V\u00e1squez \u00a0Corrales \u00a0lo \u00a0apodaban \u00a0\u201cFrescolo\u201d, \u00a0en \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de William \u00a0V\u00edctor \u00a0Mora \u00a0Qui\u00f1\u00f3nez, Jos\u00e9 Faber Ocampo Cardona y Andr\u00e9s Consuegra Parga. \u00a0Los \u00a0 dos \u00a0 primeros \u00a0 declarantes, \u00a0 ofrecieron \u00a0una \u00a0descripci\u00f3n \u00a0fison\u00f3mica \u00a0absolutamente \u00a0 acorde \u00a0con \u00a0los \u00a0rasgos \u00a0de \u00a0V\u00e1squez \u00a0Corrales. Y Consuegra Parga, aunque dijo no conocerlo \u00a0personalmente, \u00a0se \u00a0mostr\u00f3 \u00a0seguro \u00a0de \u00a0que \u00a0a \u00a0quien \u00a0apodaban \u201cFrescolo\u201d, \u00a0persona dedicada al sicariato, era al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0datos morfol\u00f3gicos suministrados por \u00a0Ocampo \u00a0Cardona, \u00a0coincidentes \u00a0con \u00a0los \u00a0de \u00a0V\u00e1squez \u00a0Corrales, \u00a0unidos \u00a0al \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0la finca \u201cEl \u00a0Roc\u00edo\u201d, \u00a0sitio \u00a0donde \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el \u00a0crimen, aparezca en cabeza de su esposa, \u00a0constituyen \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0no \u00a0desaparecer\u00edan \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de que la \u00a0Secci\u00f3n \u00a0de \u00a0Archivos de la Polic\u00eda Nacional hubiera informado si era cierto o \u00a0no \u00a0que \u00a0V\u00e1squez \u00a0Corrales \u00a0hab\u00eda \u00a0pertenecido \u00a0a la instituci\u00f3n, o por el hecho de que las autoridades de \u00a0Quimbaya \u00a0 hubieran \u00a0 informado \u00a0 sobre \u00a0una \u00a0banda \u00a0de \u00a0sicarios \u00a0liderada \u00a0por \u00a0\u201cFrescolo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 habr\u00eda \u00a0 incidido \u00a0 en \u00a0 la \u00a0cualificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de \u00a0Investigaciones \u00a0no hubiera logrado ofrecer informaci\u00f3n satisfactoria sobre los \u00a0soportes \u00a0probatorios \u00a0de \u00a0su informe de inteligencia, o que el doctor Villegas, \u00a0el \u00a0agente \u00a0Garay \u00a0Hern\u00e1ndez y el mayor Mora Qui\u00f1\u00f3nez, no hubieran conseguido \u00a0se\u00f1alar \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 V\u00e1squez \u00a0 \u00a0Corrales, a trav\u00e9s de reconocimiento fotogr\u00e1fico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fundamento de esta afirmaci\u00f3n, es que en \u00a0el \u00a0sistema \u00a0penal \u00a0vigente, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0rige la libertad probatoria, no es la \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0 fotogr\u00e1fica \u00a0 la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0pueden \u00a0obtener \u00a0certeza sobre la identidad del acusado, m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso que es objeto de controversia, existen elementos de \u00a0juicio \u00a0 diferentes \u00a0 para \u00a0 llegar \u00a0a \u00a0un \u00a0convencimiento \u00a0s\u00f3lido \u00a0sobre \u00a0este \u00a0punto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0se haya demostrado \u00a0alg\u00fan \u00a0 lazo \u00a0 de \u00a0 amistad \u00a0 entre \u00a0 Carlos \u00a0 Alberto \u00a0Oviedo \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Ernesto \u00a0V\u00e1squez \u00a0Corrales, tampoco \u00a0desvirt\u00faa \u00a0el juicio de responsabilidad deducido contra el procesado. La raz\u00f3n \u00a0es \u00a0que \u00a0tanto \u00a0el \u00a0primero \u00a0como \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0fueron \u00a0se\u00f1alados, sin que esa \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0desvirtuada por el impugnante, directamente por un \u00a0testigo \u00a0presencial \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0Entre \u00a0el \u00a0determinador de un delito y su \u00a0ejecutor, \u00a0no \u00a0necesariamente \u00a0debe \u00a0existir relaci\u00f3n directa, pues el objetivo \u00a0puede conseguirse, incluso, por interpuesta persona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0Ocampo \u00a0Cardona \u00a0ten\u00eda \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0retractarse \u00a0de \u00a0lo \u00a0inicialmente \u00a0manifestado, \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0a la finca \u201cEl Roc\u00edo\u201d habr\u00eda arrojado resultados previsibles. Es \u00a0decir, \u00a0all\u00ed \u00a0habr\u00eda \u00a0aseverado \u00a0que \u00a0ese \u00a0d\u00eda \u00a0estaba lejos del lugar de los \u00a0hechos. \u00a0Pero \u00a0tal \u00a0circunstancia, \u00a0frente \u00a0a \u00a0los testimonios de Mar\u00eda Eugenia \u00a0Cardona \u00a0y \u00a0Esperanza \u00a0Ocampo, no habr\u00eda quedado desvirtuada. La primera de las \u00a0nombradas, \u00a0quien \u00a0relat\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda de los hechos Ocampo se hallaba en una \u00a0finca \u00a0de \u00a0Circasia, \u00a0no \u00a0acompasar\u00eda \u00a0con \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0la \u00a0segunda, \u00a0quien \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0\u00e9l no permaneci\u00f3 todo el tiempo en ese lugar, dado que en una \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0manifest\u00f3 \u00a0su \u00a0disposici\u00f3n \u00a0de \u00a0viajar \u00a0a \u00a0Cove\u00f1as, oportunidad que \u00a0perfectamente pudo haber aprovechado para trasladarse a Armenia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, cualquiera hubiera sido el \u00a0resultado \u00a0de las pruebas que se dejaron de practicar, la presunci\u00f3n de acierto \u00a0y legalidad de la sentencia\u00a0 habr\u00eda quedado inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 reproche, \u00a0 por \u00a0 tanto, \u00a0 no \u00a0debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo. Nulidad. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0reparo \u00a0carece \u00a0de \u00a0fundamento. \u00a0No es \u00a0cierto \u00a0que la motivaci\u00f3n de la sentencia haya sido incompleta, como lo plantea \u00a0el \u00a0censor \u00a0a \u00a0modo \u00a0de\u00a0 \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad por violaci\u00f3n del derecho de \u00a0defensa y el debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0expuso \u00a0de \u00a0manera \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisa \u00a0las \u00a0razones que le permit\u00edan compartir la determinaci\u00f3n adoptada por \u00a0el \u00a0juez \u00a0de primera instancia sobre la responsabilidad penal del acusado, punto \u00a0sobre el cual versaba la controversia propuesta por el apelante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0es cierto en algunos apartes del \u00a0fallo \u00a0se \u00a0utilizaron \u00a0expresiones catalogables de innominadas o indeterminadas, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0esas \u00a0manifestaciones son efecto de un examen de conjunto \u00a0previo de las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto de la declaraci\u00f3n de Jos\u00e9 Faber \u00a0Ocampo \u00a0Cardona, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0dijo: \u00a0\u201cindividualmente \u00a0considerada es apta e \u00a0id\u00f3nea \u00a0para \u00a0llegar \u00a0al \u00a0convencimiento \u00edntimo de su responsabilidad\u201d. Pero \u00a0esta \u00a0no \u00a0es \u00a0una\u00a0 afirmaci\u00f3n aprior\u00edstica. Ella es consecuencia de haber \u00a0considerado \u00a0que \u00a0lo \u00a0expuesto por el testigo tiene soporte en los resultados de \u00a0la \u00a0necropsia \u00a0practicada \u00a0a \u00a0las \u00a0v\u00edctimas. \u00a0Si \u00a0\u00e9l expres\u00f3 que hab\u00edan sido \u00a0acometidas \u00a0a \u00a0cuchilladas y luego incineradas, es de ah\u00ed, de esa observaci\u00f3n, \u00a0absolutamente \u00a0acorde \u00a0con \u00a0los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0la pericia m\u00e9dica, de donde el \u00a0Tribunal \u00a0deriva \u00a0el \u00a0convencimiento de que fue un testigo presencial.\u00a0 Son \u00a0esos \u00a0 los \u00a0 elementos \u00a0 de \u00a0 juicio \u00a0 que \u00a0respaldan \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0del \u00a0declarante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostuvo el Tribunal, adem\u00e1s, que \u201ctodas \u00a0las \u00a0coincidencias rese\u00f1adas al ser concatenadas unas con otras y dem\u00e1s medios \u00a0de \u00a0probaci\u00f3n \u00a0ense\u00f1an indefectiblemente que Juan Ernesto V\u00e1squez Corrales es \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0autores \u00a0materiales del doble homicidio objeto de estudio\u201d. Esta \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0una \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0gratuita. \u00a0Tiene su fundamento en la elaboraci\u00f3n \u00a0racional \u00a0anterior \u00a0del \u00a0juzgador. \u00a0Parte de considerar que las caracter\u00edsticas \u00a0f\u00edsicas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0persona \u00a0apodada \u00a0\u201cFrescolo\u201d, \u00a0concuerdan \u00a0con \u00a0las \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0finca \u00a0en \u00a0que se perpetr\u00f3 el crimen, efectivamente \u00a0pertenece, \u00a0no \u00a0a \u00a0Juan \u00a0Ernesto \u00a0V\u00e1squez, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0el \u00a0testigo, \u00a0pero s\u00ed a su c\u00f3nyuge Mar\u00eda \u00a0Rosmira \u00a0Tangarife. Es en estas coincidencias sobre las que el fallador apuntala \u00a0el aserto catalogado\u00a0 por el casacionista como gen\u00e9rico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0modo que el Tribunal, cuando hizo esas \u00a0afirmaciones, \u00a0procedi\u00f3 \u00a0sobre \u00a0unas bases probatorias ciertas. Pero as\u00ed se le \u00a0hubiera \u00a0pasado \u00a0por \u00a0alto hacer referencia a alg\u00fan medio de prueba, es preciso \u00a0tener \u00a0en cuenta que las sentencias de primera y segunda han de asumirse como un \u00a0todo \u00a0 inescindible \u00a0 y \u00a0que \u00a0ambos \u00a0pronunciamientos \u00a0se \u00a0complementan \u00a0en \u00a0sus \u00a0eventuales vac\u00edos o deficiencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, si no lo hizo el Tribunal, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0reconocer \u00a0que el Juez Penal del Circuito de Armenia, aparte de que \u00a0examin\u00f3 \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Faber Ocampo, tambi\u00e9n apreci\u00f3 el de Jos\u00e9 \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Consuegra \u00a0Parga, \u00a0quien \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0revel\u00f3 \u00a0que \u00a0V\u00e1squez Corrales se \u00a0dedicaba \u00a0a \u00a0actividades \u00a0sicariales, sino que hizo precisi\u00f3n en torno a que la \u00a0finca \u00a0donde \u00a0ocurrieron los hechos, era del procesado. Y, adem\u00e1s, refiri\u00f3 que \u00a0entre \u00a0Carlos \u00a0Alberto \u00a0Oviedo \u00a0Alfaro \u00a0y \u00a0el \u00a0sentenciado, \u00a0si \u00a0bien \u00a0no estaba \u00a0acreditada \u00a0una \u00a0amistad estrecha, por lo menos resultaba claro que se conoc\u00edan \u00a0y \u00a0que el segundo hab\u00eda sido contratado por el primero para la consumaci\u00f3n del \u00a0il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De este examen, aflora como hecho innegable \u00a0que \u00a0la sentencia recurrida fue suficientemente motivada. Todas las conclusiones \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0obedecen \u00a0a un an\u00e1lisis previo, particular y de conjunto, de las \u00a0pruebas. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0el reproche del demandante carece de fundamento y por esa \u00a0raz\u00f3n no\u00a0 debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo. \u00a0 \u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este cargo no tiene soporte en la realidad \u00a0procesal. \u00a0Parte \u00a0de \u00a0un supuesto falso. Supone, sin que ello est\u00e9 probado, que \u00a0entre \u00a0Carlos \u00a0Alberto \u00a0Oviedo \u00a0Alfaro \u00a0y Ocampo Cardona, exist\u00eda enemistad. La \u00a0regla \u00a0de la experiencia presuntamente violada, seg\u00fan la percepci\u00f3n del actor, \u00a0est\u00e1 \u00a0dada \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0estas dos personas, si entre ellas mediaba \u00a0antipat\u00eda, \u00a0no pudieron haberse reunido para cometer de com\u00fan acuerdo un nuevo \u00a0crimen, \u00a0por \u00a0cuanto \u00fanicamente los amigos se re\u00fanen y s\u00f3lo por excepci\u00f3n lo \u00a0hacen los enemigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero dentro de la visi\u00f3n del casacionista, \u00a0resulta \u00a0inconcebible, \u00a0adem\u00e1s, que Oviedo Alfaro, a pesar de que Ocampo hab\u00eda \u00a0contratado \u00a0a \u00a0los \u00a0mismos sicarios que iban a ser asesinados para que le dieran \u00a0muerte \u00a0a \u00a0\u00e9l, \u00a0no hubiera encontrado inconveniente su presencia en el sitio de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y, menos a\u00fan, que se retirara tranquilamente de all\u00ed, a sabiendas \u00a0de que podr\u00eda convertirse en un testigo en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la supuesta enemistad entre ambos, no da \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0informativo. \u00a0Al \u00a0contrario: \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Faber \u00a0Ocampo \u00a0admiti\u00f3, \u00a0en su \u00a0retractaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0no \u00a0eran \u00a0enemigos \u00a0y \u00a0que \u00a0ten\u00edan \u201cuna amistad pero sin \u00a0trascendencia\u201d. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0de \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0de \u00a0estas versiones y la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que \u00a0Oviedo \u00a0Alfaro \u00a0hab\u00eda \u00a0ordenado dar muerte a su cu\u00f1ado \u00a0Jaime \u00a0Hoyos, \u00a0no \u00a0puede \u00a0colegirse \u00a0con \u00a0certeza \u00a0que \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0hab\u00eda una \u00a0enemistad \u00a0 declarada. \u00a0 Mal \u00a0puede \u00a0exig\u00edrsele \u00a0a \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0en \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0 que \u00a0 hubieran \u00a0invocado \u00a0esta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0como \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0con \u00a0miras \u00a0a \u00a0negarle eficacia probatoria al testimonio de Ocampo \u00a0Cardona. \u00a0Mientras \u00a0una \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0permanezca en el terreno de lo posible, no \u00a0puede \u00a0tenerse \u00a0como \u00a0transmisora \u00a0de \u00a0una realidad para estructurar a partir de \u00a0ah\u00ed una regla de la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0a\u00fan \u00a0en \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que \u00a0esa \u00a0enemistad \u00a0entre \u00a0estas dos personas fuera cierta, esa circunstancia no tendr\u00eda \u00a0significaci\u00f3n \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0concederle \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0al testimonio de \u00a0Ocampo. \u00a0La \u00a0raz\u00f3n \u00a0es \u00a0que \u00a0confluyen \u00a0otros \u00a0elementos de juicio que permiten \u00a0confiar \u00a0en la veracidad de su declaraci\u00f3n. As\u00ed entre ellos existiera ojeriza, \u00a0no \u00a0puede \u00a0desconocerse \u00a0que \u00a0Ocampo \u00a0Cardona \u00a0ofrece \u00a0un \u00a0relato \u00a0objetivo. \u00a0Su \u00a0objetividad \u00a0se sustenta en que lo que \u00e9l ha dicho concuerda con los resultados \u00a0de \u00a0la \u00a0necropsia. \u00a0Esa \u00a0sola \u00a0correspondencia, \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0s\u00ed fue testigo \u00a0presencial de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es cierto que Ocampo pudo haberse enterado \u00a0por \u00a0la \u00a0prensa de lo sucedido. Pero los medios de comunicaci\u00f3n s\u00f3lo revelaron \u00a0aspectos \u00a0generales \u00a0de lo acontecido. Los detalles del homicidio, no salieron a \u00a0la \u00a0luz \u00a0p\u00fablica. \u00a0Circunstancias como que las v\u00edctimas fallecieron por efecto \u00a0de \u00a0una \u00a0pu\u00f1alada \u00a0en el coraz\u00f3n y luego incinerados, lo cual concuerda con la \u00a0necropsia, \u00a0es \u00a0algo \u00a0que \u00a0s\u00f3lo est\u00e1 en capacidad de referir quien haya estado \u00a0presente \u00a0en la ejecuci\u00f3n. Por eso el hecho de que el testigo se haya informado \u00a0por \u00a0 los \u00a0 noticieros \u00a0de \u00a0las \u00a0generalidades \u00a0del \u00a0crimen, \u00a0no \u00a0desvirt\u00faa \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0 \u00a0otorgada \u00a0 \u00a0por \u00a0 los \u00a0 funcionarios \u00a0 de \u00a0 instancia \u00a0 a \u00a0 este \u00a0testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es por esto que el error de hecho por falso \u00a0raciocinio \u00a0planteado \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0no se estructur\u00f3. De ah\u00ed que el cargo \u00a0deba ser desestimado por la Corte.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Primer \u00a0 \u00a0 cargo. \u00a0Nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Fiscal Regional con sede en Bogot\u00e1, el \u00a023 \u00a0de \u00a0febrero de 1998, declar\u00f3 abierta la investigaci\u00f3n y orden\u00f3 vincular a \u00a0Carlos \u00a0Alberto \u00a0D\u00edez \u00a0Alfaro \u00a0y \u00a0a\u00a0 Juan Ernesto \u00a0V\u00e1squez Corrales mediante indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a027 de febrero de 1998, imparti\u00f3 orden \u00a0de \u00a0captura \u00a0con \u00a0destino \u00a0al \u00a0CTI, \u00a0al \u00a0Das \u00a0y \u00a0a la Sij\u00edn contra D\u00edez Alfaro \u00a0para\u00a0 escucharlo en indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0mismo \u00a027 \u00a0de \u00a0febrero, \u00a0orden\u00f3 a los \u00a0mismos \u00a0 \u00a0 organismos \u00a0 \u00a0 apresar \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 V\u00e1squez \u00a0Corrales para o\u00edrlo en injurada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 4 de marzo de 1998, se recibi\u00f3 informe \u00a0del \u00a0CTI, \u00a0en cumplimiento de la resoluci\u00f3n del 20 de enero donde se solicitaba \u00a0identificar \u00a0a \u00a0alias \u00a0\u201cFrescolo\u201d \u00a0y \u00a0al individuo conocido con el motete de \u00a0\u201cBambino\u201d. \u00a0 El \u00a0 primero, \u00a0dice \u00a0el \u00a0informe, \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0V\u00e1squez \u00a0Corrales \u00a0y \u00a0el segundo a D\u00edez \u00a0Alfaro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a011 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01998, \u00a0se \u00a0puso \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0luego \u00a0de \u00a0capturado, \u00a0a \u00a0Carlos D\u00edez Alfaro, seg\u00fan informe del \u00a0CTI. \u00a0La \u00a0indagatoria \u00a0se \u00a0le \u00a0recibi\u00f3 \u00a0el \u00a012 \u00a0de marzo de 1998. La situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, le fue resuelta el 16 de marzo de 1998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 21 de abril de 1998, por oficios 1365 y \u00a01366, \u00a01367 \u00a0y 1368, la fiscal\u00eda solicit\u00f3 al Das, al CTI Nacional, a la Dij\u00edn \u00a0y \u00a0al \u00a0CTI \u00a0Regional \u00a0Quind\u00edo, \u00a0informes sobre las diligencias adelantadas para \u00a0capturar \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 V\u00e1squez \u00a0 \u00a0Corrales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 24 de abril de 1998, la Jefe de Capturas \u00a0de \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0Judicial \u00a0present\u00f3 \u00a0informe, \u00a0mediante oficio \u00a098016899-CRITE-712, \u00a0 sobre \u00a0 las \u00a0 acciones \u00a0 para \u00a0 capturar \u00a0 a \u00a0V\u00e1squez. \u00a0Pero s\u00f3lo fue recibido por la \u00a0fiscal\u00eda el 6 de mayo siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fiscal, \u00a0encontr\u00e1ndose \u00a0vencido \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0356, numeral 3, del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, el \u00a027 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01998 dispuso su emplazamiento. Al d\u00eda siguiente \u2013el \u00a028-, lo hizo efectivo. Vencido el \u00a0plazo \u00a0 del \u00a0 edicto \u00a0 emplazatorio, \u00a0 el \u00a0 15 \u00a0 de \u00a0mayo \u00a0lo \u00a0declar\u00f3 \u00a0persona \u00a0ausente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 cargo, \u00a0 entonces, \u00a0 no \u00a0 encuentra \u00a0correspondencia \u00a0en \u00a0la realidad procesal. El instructor, basado en el art\u00edculo \u00a0375 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, opt\u00f3 por la captura facultativa para \u00a0efectos de indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0esta \u00a0fue \u00a0la modalidad que eligi\u00f3, \u00a0resulta \u00a0correcto \u00a0que \u00a0hubiera \u00a0procedido como lo dispone el inciso tercero del \u00a0art\u00edculo 356 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vencidos \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0d\u00edas, \u00a0contados a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0fecha \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0orden haya sido recibida por las autoridades \u00a0encargadas \u00a0de ejecutar la retenci\u00f3n, y al no haber recibido respuesta, dispuso \u00a0el \u00a0emplazamiento del sentenciado. Para ello no era necesario, como se desprende \u00a0del \u00a0texto \u00a0de la norma, que se hubieran recibido los informes de los organismos \u00a0ejecutores \u00a0de \u00a0la \u00a0captura. \u00a0Bastaba \u00a0que \u00a0hubieran \u00a0transcurrido los diez (10) \u00a0d\u00edas. \u00a0Por \u00a0eso no constituye irregularidad sustancial el que se haya fijado el \u00a0edicto \u00a0 antes \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 hubieran \u00a0 recibido \u00a0 los \u00a0informes \u00a0policiales \u00a0correspondientes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente, cuando el 6 de mayo recibi\u00f3 \u00a0comunicaciones \u00a0sobre \u00a0la \u00a0infructuosa \u00a0b\u00fasqueda \u00a0del imputado por parte de los \u00a0organismos \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 seguridad \u00a0 \u00a0 \u2013recu\u00e9rdese \u00a0el oficio N\u00b0 98016899- CRITE-712-, dispuso declararlo \u00a0persona \u00a0ausente \u00a0y designarle un defensor oficioso, mediante resoluci\u00f3n del 15 \u00a0de mayo de 1998. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0modo \u00a0que \u00a0el funcionario observ\u00f3 las \u00a0previsiones \u00a0legales. \u00a0Antes \u00a0de \u00a0proceder \u00a0como \u00a0lo hizo, agot\u00f3 las v\u00edas a su \u00a0alcance \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0obtener \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0 \u00a0personal \u00a0 de \u00a0 V\u00e1squez \u00a0Corrales. \u00a0La \u00a0forma \u00a0como debe \u00a0actuarse \u00a0en \u00a0situaciones de esta clase, no remite a ning\u00fan equ\u00edvoco. La Sala, \u00a0en \u00a0pasados \u00a0pronunciamientos, ha se\u00f1alado con claridad los pasos que deben ser \u00a0seguidos en estos eventos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa Corte ha sido reiterativa en sostener \u00a0que \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0del \u00a0imputado al proceso mediante declaraci\u00f3n de persona \u00a0ausente \u00a0no \u00a0es \u00a0procedimiento alternativo al de vinculaci\u00f3n personal (mediante \u00a0indagatoria), \u00a0sino residual o supletorio, al que s\u00f3lo puede llegarse cuando no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0posible \u00a0hacer \u00a0comparecer \u00a0el \u00a0imputado \u00a0para \u00a0que \u00a0asuma \u00a0la defensa \u00a0material, \u00a0acorde \u00a0con \u00a0lo \u00a0establecido \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0356 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991 \u00a0(332 \u00a0y \u00a0344 del actual)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n \u00a0ha dicho que en desarrollo de \u00a0la \u00a0actividad orientada a lograr que el sindicado concurra a rendir indagatoria, \u00a0el \u00a0Estado\u00a0 \u00a0est\u00e1 \u00a0en el deber de agotar todas las opciones razonablemente \u00a0posibles \u00a0para hacerlo, atendiendo la informaci\u00f3n de que dispone, de manera que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0proceso en ausencia suya, sea resultado de una \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0dos \u00a0situaciones: \u00a0(1) \u00a0Que \u00a0no fue posible su localizaci\u00f3n, no \u00a0obstante \u00a0haberse \u00a0agotado \u00a0los \u00a0medios \u00a0disponibles \u00a0para \u00a0lograrlo; \u00a0y (2) que \u00a0habiendo \u00a0sido informado, ha asumido una actitud de rebeld\u00eda\u00a0 frente a los \u00a0llamados \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia, \u00a0margin\u00e1ndose \u00a0voluntariamente de la posibilidad de \u00a0comparecer \u00a0a \u00a0rendir indagatoria\u201d (Sentencia del 12 \u00a0de diciembre del 2000, M. P. Carlos Eduardo Mej\u00eda Escobar). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0oficio \u00a01368 \u00a0del 21 de abril de \u00a01998, \u00a0el \u00a0instructor \u00a0solicit\u00f3\u00a0 \u00a0informes sobre las pesquisas adelantadas \u00a0para \u00a0 localizar \u00a0 a \u00a0 V\u00e1squez \u00a0Corrales. \u00a0Ese \u00a0oficio \u00a0le \u00a0fue \u00a0respondido \u00a0el 24 de abril de 1998, aunque \u00a0s\u00f3lo \u00a0fue recibido en ese despacho el 6 de mayo del mismo a\u00f1o. Sobre esa base, \u00a0como \u00a0se \u00a0ha dicho, el 15 de mayo procedi\u00f3 a declararlo persona ausente. Lo que \u00a0quiere \u00a0decir \u00a0que, contra lo afirmado por el censor, el fiscal instructor no se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0expedir, \u00a0sin \u00a0m\u00e1s, \u00a0las \u00f3rdenes de captura. Su actividad fue m\u00e1s \u00a0all\u00e1. \u00a0Hizo \u00a0averiguaciones previas sobre la efectividad de esos mandatos antes \u00a0de proceder a continuar el proceso sin la presencia del imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Eran esos los medios con los que contaba el \u00a0funcionario \u00a0para hacer comparecer al imputado. Como no fue posible lograrlo por \u00a0esas \u00a0v\u00edas, \u00a0pues las averiguaciones no surtieron el efecto deseado, y en vista \u00a0de \u00a0 que \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0356 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0estaban \u00a0vencidos, \u00a0opt\u00f3 por declararlo persona ausente y \u00a0asignarle \u00a0un \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio. La Sala no encuentra, en estas condiciones, \u00a0configurada la causal de nulidad denunciada por el impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00a0tanto, \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0prospera \u00a0 \u00a0el \u00a0reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Segundo cargo. Nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0probar \u00a0la trascendencia \u00a0de la omisi\u00f3n probatoria \u00a0en \u00a0que \u00a0ha \u00a0incurrido \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurrente no es \u00a0v\u00e1lida. \u00a0Desde \u00a0el \u00a0punto de vista formal, \u00a0es innegable que los elementos de convicci\u00f3n por \u00e9l rese\u00f1ados \u00a0no \u00a0 obran \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 proceso. \u00a0 Pero \u00a0desde \u00a0la \u00a0perspectiva \u00a0de \u00a0su \u00a0 \u00a0 efectividad \u00a0 \u00a0 sobre \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 soportes \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 fallo \u00a0cuestionado, \u00a0 las \u00a0 falencias \u00a0 anotadas \u00a0 resultan \u00a0inocuas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0invalidez \u00a0de \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0impugnante, \u00a0 \u00a0 surge \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 pretender \u00a0 \u00a0 convertir \u00a0 \u00a0unas \u00a0 \u00a0condiciones \u00a0 suplementarias \u00a0 en \u00a0unas \u00a0condiciones \u00a0necesarias. De \u00a0las \u00a0 omisiones \u00a0probatorias \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0no \u00a0se \u00a0deduce, \u00a0forzosamente, \u00a0 que \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n efectivamente aportados al proceso sean insuficientes \u00a0para \u00a0darle \u00a0cuerpo \u00a0a la certeza sobre la participaci\u00f3n del sentenciado en los \u00a0hechos materia de investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0abogar \u00a0por \u00a0la \u00a0necesariedad \u00a0de \u00a0la \u00a0confluencia \u00a0de \u00a0estos \u00a0dos \u00a0extremos del acervo probatorio como presupuesto del \u00a0juicio \u00a0de \u00a0condena, \u00a0se pone al descubierto que su argumentaci\u00f3n est\u00e1 fundada \u00a0en \u00a0 un \u00a0 t\u00edpico \u00a0paralogismo \u00a0por \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0consecuente, en virtud de que las dos premisas de las \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0parte \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 \u00a0razonamiento \u00a0 \u00a0 son \u00a0 \u00a0 verdaderas \u00a0 \u00a0 \u2013el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0condena y la omisi\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0algunas \u00a0 \u00a0pruebas-, \u00a0 \u00a0pero \u00a0 la \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0 \u2013la \u00a0 nulidad \u00a0 por \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n integral- no se desprende indefectiblemente de las \u00a0premisas. \u00a0La raz\u00f3n es que la autor\u00eda de Juan Ernesto \u00a0V\u00e1squez \u00a0 Corrales, \u00a0 ha \u00a0surgido \u00a0de \u00a0causas \u00a0 \u00a0 probatorias \u00a0 \u00a0diferentes \u00a0a \u00a0las \u00a0se\u00f1aladas \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista. \u00a0Por \u00a0ello \u00a0el encadenamiento de los enunciados, no afecta en nada \u00a0lo \u00a0 esencial \u00a0de \u00a0la \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0debatida. Incide \u00fanicamente sobre lo tangencial \u00a0de ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>O \u00a0dicho de otro modo: para establecer que \u00a0Juan Ernesto V\u00e1squez hab\u00eda \u00a0participado \u00a0en \u00a0el crimen investigado, no era necesario probar su calidad de ex \u00a0polic\u00eda; \u00a0que \u00a0no \u00a0lo \u00a0apodaban \u201cFrescolo\u201d; que en Quimbaya no exist\u00eda una \u00a0banda \u00a0de \u00a0sicarios liderada por \u00e9l; que no se hab\u00eda reunido con el mayor Mora \u00a0Qui\u00f1\u00f3nez \u00a0y \u00a0el \u00a0doctor Villegas y que no hab\u00eda amenazado al agente Garay; y, \u00a0por \u00a0 \u00faltimo, \u00a0 que \u00a0no \u00a0estaba \u00a0en \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0describir \u00a0la \u00a0finca \u00a0\u201cEl \u00a0Roc\u00edo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0prueba \u00a0 \u00a0de \u00a0 lo \u00a0 esencial \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013la \u00a0 certeza \u00a0 de \u00a0su \u00a0autor\u00eda \u00a0del \u00a0delito-, \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0resulta \u00a0 menguada \u00a0 o \u00a0 desdibujada \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 omisi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0estas \u00a0 pruebas. \u00a0 La \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0 es \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 era \u00a0necesario \u00a0haber \u00a0hecho \u00a0las \u00a0comprobaciones \u00a0relacionadas \u00a0para \u00a0deducir su participaci\u00f3n directa en el delito. La prueba de \u00a0su \u00a0 actuaci\u00f3n \u00a0 tiene \u00a0 otro \u00a0 origen, \u00a0 proviene \u00a0 de \u00a0factores \u00a0distintos \u00a0a \u00a0esas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas otras causas, son las siguientes: que \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Faber \u00a0Ocampo, a juzgar por los detalles contenidos en su versi\u00f3n acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0forma como ocurrieron los homicidios, indiscutiblemente coincidentes con \u00a0las \u00a0observaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0necropsia, necesariamente tuvo que haber presenciado \u00a0los \u00a0hechos; \u00a0que \u00a0si no existe duda de que el delito sucedi\u00f3 en la finca \u201cEl \u00a0Roc\u00edo\u201d, \u00a0propiedad \u00a0de la esposa del sentenciado, por fuerza deb\u00eda darse por \u00a0probado, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0conoc\u00eda \u00a0el \u00a0inmueble, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual se tornaba \u00a0redundante \u00a0su \u00a0presencia en la inspecci\u00f3n judicial, sino que entre lo ocurrido \u00a0y \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0delictivo \u00a0hab\u00eda una relaci\u00f3n causal; que si los rasgos \u00a0f\u00edsicos \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 V\u00e1squez \u00a0 \u00a0Corrales \u00a0coinciden \u00a0con \u00a0los vertidos por V\u00edctor Mora Qui\u00f1\u00f3nez, Andr\u00e9s \u00a0Consuegra \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Faber Ocampo, sin duda se impone concluir, sobre la base de \u00a0lo \u00a0que \u00a0obra \u00a0en el proceso, que el reconocimiento fotogr\u00e1fico echado de menos \u00a0no \u00a0era \u00a0pertinente; \u00a0y, por \u00faltimo, si Esperanza Ocampo, al referirse al lugar \u00a0en \u00a0el \u00a0que el testigo se hallaba el d\u00eda de los hechos, dijo que Jos\u00e9 Faber no \u00a0estuvo \u00a0todo \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0en \u00a0la \u00a0finca \u00a0de \u00a0Circasia, \u00a0pues \u00a0alguna \u00a0vez sali\u00f3 \u00a0supuestamente \u00a0rumbo \u00a0a \u00a0Cove\u00f1as, \u00a0la declaraci\u00f3n de Mar\u00eda Eugenia Cardona no \u00a0habr\u00eda tenido capacidad para desvirtuar esta primera versi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0indiscutible \u00a0el \u00a0deber \u00a0jur\u00eddico del \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0de \u00a0garantizar \u00a0una \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral tanto en lo \u00a0favorable \u00a0como en lo desfavorable a los intereses del sindicado y de las dem\u00e1s \u00a0partes \u00a0(art\u00edculo 333 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal). Pero ello no implica \u00a0que \u00a0est\u00e9 \u00a0obligado \u00a0a \u00a0hacer \u00a0un \u00a0acopio \u00a0acr\u00edtico, \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto mec\u00e1nico, \u00a0indiscriminado, \u00a0de \u00a0todas \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que surjan del proceso. Su tarea, como \u00a0aflora \u00a0de \u00a0la \u00a0facultad \u00a0que \u00a0le \u00a0otorga el art\u00edculo 334 del Estatuto Procesal \u00a0Penal, es selectiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la b\u00fasqueda de este cometido, incide, a \u00a0la \u00a0hora \u00a0de \u00a0inclinarse \u00fanicamente por la elecci\u00f3n de las pruebas conducentes \u00a0al \u00a0esclarecimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0sus \u00a0circunstancias, \u00a0as\u00ed \u00a0como de sus \u00a0autores, \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica. De ah\u00ed que no cualquier omisi\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 simple \u00a0 hecho \u00a0de \u00a0ostentar \u00a0esa \u00a0calidad, \u00a0d\u00e9 \u00a0lugar \u00a0maquinalmente \u00a0al \u00a0quebrantamiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0determinar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de la \u00a0laguna \u00a0dejada \u00a0por \u00a0la \u00a0prueba \u00a0no \u00a0practicada, \u00a0no \u00a0basta \u00a0ponerla de relieve, \u00a0se\u00f1alarla. \u00a0O, \u00a0expresado \u00a0en \u00a0otros \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0no \u00a0es suficiente advertir la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0una \u00a0prueba \u00a0para \u00a0que, \u00a0por \u00a0esa \u00a0\u00fanica raz\u00f3n, se configure una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral. \u00a0La \u00a0relevancia de esa \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0su \u00a0car\u00e1cter \u00a0necesario, se deriva, no del se\u00f1alamiento objetivo de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0echadas \u00a0de menos, sino de la confrontaci\u00f3n l\u00f3gica de \u00e9stas con \u00a0el \u00a0valor \u00a0demostrativo \u00a0que \u00a0informa las que el funcionario estim\u00f3 conducentes \u00a0para \u00a0la \u00a0clarificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0acaecido, sus circunstancias\u00a0 y\u00a0 sus \u00a0autores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ese \u00a0cotejo \u00a0raciocinado \u00a0entre \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0esclarecedora \u00a0de \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0dejadas \u00a0de \u00a0lado \u00a0y \u00a0de las que \u00a0conforman \u00a0la \u00a0foliatura, \u00a0es que la Sala, sobre la base de la motivaci\u00f3n antes \u00a0expuesta, \u00a0 infiere \u00a0 la \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0trascendencia \u00a0de las omisiones censuradas. En el supuesto de que se \u00a0hubieran \u00a0obtenido \u00a0y \u00a0valorado \u00a0las \u00a0primeras, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0ellas \u00a0apuntaban a \u00a0clarificar \u00a0 \u00a0 aspectos \u00a0 \u00a0tangenciales \u00a0al \u00a0punto \u00a0central \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0los \u00a0soportes \u00a0del \u00a0fallo no \u00a0habr\u00edan perdido su solidez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0las \u00a0dos \u00a0premisas \u00a0sentadas \u00a0por el \u00a0demandante \u00a0\u2013 \u00a0juicio de \u00a0condena \u00a0y \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0pruebas-, \u00a0aunque \u00a0en s\u00ed mismas son verdaderas, s\u00f3lo \u00a0aparentemente \u00a0se \u00a0infiere una conclusi\u00f3n v\u00e1lida. Lo que realmente se ausculta \u00a0en \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0del cargo, es que la conclusi\u00f3n a la que arriba el censor \u00a0\u2013la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0motivo \u00a0 de \u00a0nulidad-, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0su \u00a0enunciado \u00a0est\u00e1 \u00a0intervenido \u00a0por \u00a0una \u00a0condici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 suplementaria \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013pruebas \u00a0 omitidas \u00a0que \u00a0carecen \u00a0de \u00a0efecto \u00a0 demoledor \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0 esencia \u00a0de lo debatido-, no se desprende de las dos premisas b\u00e1sicas. Es \u00a0de \u00a0 ah\u00ed \u00a0 de \u00a0donde \u00a0se \u00a0deriva, \u00a0como \u00a0se \u00a0explic\u00f3 \u00a0antes, \u00a0la \u00a0falta \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 trascendencia \u00a0 \u00a0 del \u00a0reproche.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A este respecto, la Corte ha mantenido una \u00a0posici\u00f3n consecuente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn cuanto a la trascendencia del vac\u00edo \u00a0dejado \u00a0por \u00a0la \u00a0prueba cuya pr\u00e1ctica se omiti\u00f3, no debe perderse de vista que \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0no \u00a0deriva de la prueba en s\u00ed misma \u00a0considerada, \u00a0sino \u00a0de \u00a0su confrontaci\u00f3n l\u00f3gica con las que s\u00ed fueron tenidas \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0como \u00a0soporte \u00a0del fallo, para a partir de su \u00a0contraste \u00a0evidenciar \u00a0que las extra\u00f1adas, de haberse practicado, derrumbar\u00edan \u00a0la \u00a0 decisi\u00f3n, \u00a0 erigi\u00e9ndose \u00a0 entonces \u00a0 como \u00a0 \u00fanico \u00a0remedio \u00a0procesal \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0censurada \u00a0a fin de que esos elementos que se \u00a0echan \u00a0de \u00a0menos \u00a0puedan \u00a0ser \u00a0tenidos \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0en el proceso\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0del 2001, M. P. Jorge An\u00edbal \u00a0G\u00f3mez Gallego, radicaci\u00f3n n\u00famero 15.096). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0prospera, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0tanto, \u00a0 \u00a0la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo. Nulidad. \u00a0<\/p>\n<p>La Corte ha sostenido: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando se plantea violaci\u00f3n del debido \u00a0proceso \u00a0por \u00a0defectos \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0se \u00a0impone \u00a0para el \u00a0demandante \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0una \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0hip\u00f3tesis: \u00a0Que el fallo carece totalmente de motivaci\u00f3n; que siendo motivado, \u00a0es \u00a0dial\u00f3gico o ambivalente; o que su motivaci\u00f3n es incompleta\u201d. \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a05 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de 1997, M. P. Fernando Arboleda \u00a0Ripoll). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apoyado \u00a0en \u00a0esta cita jurisprudencial, el \u00a0impugnante \u00a0sostiene que la sentencia, por estar motivada de manera incompleta, \u00a0viola \u00a0de momento el debido \u00a0proceso \u00a0 y, \u00a0 por \u00a0 efecto \u00a0 de \u00a0esta \u00a0primera \u00a0transgresi\u00f3n, \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juzgador \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0a las pruebas, \u00a0acota \u00a0el \u00a0censor, de una manera gen\u00e9rica. Bajo vagos supuestos consistentes en \u00a0que \u00a0contra \u00a0el \u00a0procesado \u00a0militan \u00a0diversos \u00a0elementos \u00a0de prueba \u201cdirecta e \u00a0indirecta\u201d, \u00a0emiti\u00f3 \u00a0sentencia condenatoria, sin haberle fijado a esos medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0su \u00a0\u201cgrado \u00a0de evaluaci\u00f3n\u201d. En las siguientes expresiones, \u00a0extra\u00eddas \u00a0del \u00a0fallo, respalda el casacionista su cr\u00edtica: \u201cEs palmario que \u00a0existen \u00a0suficientes \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0que \u00a0respaldan \u00a0las manifestaciones \u00a0realizadas \u00a0por \u00a0el \u00a0testigo\u201d; \u00a0\u201cla \u00a0gama de pruebas recogidas en torno a la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de sus manifestaciones\u201d; \u201cotros elementos de juicio arribados \u00a0a \u00a0la \u00a0foliatura\u201d; \u00a0\u201cla \u00a0confluencia \u00a0de \u00a0un \u00a0sinn\u00famero de pruebas permiten \u00a0descartar \u00a0tal \u00a0posibilidad\u201d; \u201cdem\u00e1s medios de probaci\u00f3n\u201d; y \u201cuna gama \u00a0de medios de pruebas directos e indirectos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por esta v\u00eda, se\u00f1ala el recurrente, y no \u00a0mediante \u00a0\u201cel \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0los \u00a0alegatos \u00a0y la valoraci\u00f3n jur\u00eddica de las \u00a0pruebas\u201d, \u00a0como \u00a0lo \u00a0manda \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0180, \u00a0numeral \u00a04\u00b0, \u00a0del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0el \u00a0fallador \u00a0lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que Juan \u00a0Ernesto \u00a0V\u00e1squez \u00a0Corrales \u00a0era el \u00a0autor \u00a0 \u00a0 \u00a0material \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0injustos \u00a0 \u00a0 \u00a0materia \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 este \u00a0juicio.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La censura no tiene asidero en la realidad \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0El \u00a0impugnante, \u00a0para \u00a0darle p\u00e1bulo a su postura, ha sometido el \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, como se ver\u00e1, a un proceso de \u00a0descontextualizaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su labor de an\u00e1lisis y expresi\u00f3n del \u00a0significado \u00a0 del \u00a0relato \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Faber \u00a0Ocampo \u00a0Cardona, \u00a0los \u00a0juicios \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0son \u00a0concretos. En su examen, parte de lo general a lo particular. \u00a0Sienta, \u00a0es cierto, una premisa mayor: existe en el proceso \u201cun plural n\u00famero \u00a0de indicios graves en contra del sentenciado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0 luego \u00a0 se \u00a0 propone \u00a0 se\u00f1alar \u00a0pormenorizadamente \u00a0-y \u00a0lo \u00a0lleva a efecto- de d\u00f3nde surgen y cu\u00e1les elementos \u00a0conforman esos indicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0ese objetivo, y para situar el m\u00f3vil \u00a0del \u00a0crimen \u00a0y la identidad de sus autores, vivisecciona los testimonios de Juan \u00a0Carlos, \u00a0Oscar \u00a0Celis, Luz Neida Celis y Migdalia Ortiz. De la concatenaci\u00f3n de \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0concluye \u00a0racionalmente, \u00a0y no al p\u00e1lpito, que el parlamentario \u00a0Oviedo \u00a0 Alfaro \u00a0 surge \u00a0 como \u00a0 el \u00a0autor \u00a0intelectual \u00a0del \u00a0suceso \u00a0criminoso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0esta primera premisa, construye las \u00a0bases, \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de la necropsia y de lo dicho por Jos\u00e9 Faber \u00a0Ocampo, \u00a0de \u00a0lo que constituir\u00e1 el juicio de responsabilidad respecto del autor \u00a0material, \u00a0 \u00a0Juan \u00a0 \u00a0Ernesto \u00a0 \u00a0V\u00e1squez. \u00a0Para ello confronta su versi\u00f3n con los resultados de la pericia \u00a0m\u00e9dica \u00a0y, al encontrarlas concordantes, expresa que, por esa circunstancia, su \u00a0testimonio es cre\u00edble. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0frente \u00a0a la retractaci\u00f3n de este \u00a0testigo, \u00a0y \u00a0previo \u00a0el \u00a0escrutinio \u00a0de \u00a0su \u00a0estado \u00a0an\u00edmico \u00a0y de la idoneidad \u00a0objetiva \u00a0de \u00a0sus \u00a0palabras, \u00a0le \u00a0niega valor al hecho de que no haya reconocido \u00a0fotogr\u00e1ficamente al sentenciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0una \u00a0vez \u00a0constatada \u00a0la \u00a0coincidencia \u00a0entre \u00a0la descripci\u00f3n f\u00edsica que del inculpado hicieron el mayor \u00a0Mora \u00a0Qui\u00f1\u00f3nez y Ocampo Cardona, unida al hecho de que la finca donde ocurri\u00f3 \u00a0el \u00a0 homicidio \u00a0figuraba \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0de \u00a0Rosmira \u00a0Tangarife, \u00a0ex \u00a0c\u00f3nyuge \u00a0del \u00a0implicado, \u00a0 extrae \u00a0 de \u00a0 all\u00ed \u00a0 la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0esta \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0apunta, \u00a0por \u00a0inducci\u00f3n, \u00a0a \u00a0la certidumbre de que V\u00e1squez \u00a0 \u00a0 fue \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0autor \u00a0 \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Son \u00a0estos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0debidamente \u00a0objetivados \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, los que el sentenciador rotula como \u00a0una \u00a0\u201cgama \u00a0de \u00a0medios \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0directos e indirectos que convergen en el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de \u00a0Juan \u00a0Ernesto Corrales V\u00e1squez como protagonista material de \u00a0los injustos dilucidados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0puede \u00a0observarse, \u00a0el contenido del \u00a0reproche \u00a0no \u00a0guarda \u00a0correspondencia \u00a0con \u00a0la \u00a0factura \u00a0de la motivaci\u00f3n de la \u00a0sentencia. \u00a0No \u00a0fue \u00a0sobre la base de calificativos gen\u00e9ricos o innominados que \u00a0el \u00a0juzgador edific\u00f3 su juicio de condena. De las secuencias anteriores, aflora \u00a0que \u00a0someti\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0correlacion\u00e1ndola \u00a0con \u00a0otras y adentr\u00e1ndose en su \u00a0propio \u00a0significado, \u00a0a un proceso de disecci\u00f3n y apreciaci\u00f3n. S\u00f3lo entonces, \u00a0y \u00a0apuntalado \u00a0en \u00a0los \u00a0resultados concretos de esa operaci\u00f3n intelectiva, y no \u00a0a \u00a0 priori, \u00a0exterioriz\u00f3, \u00a0 a \u00a0 modo \u00a0 de \u00a0 remate \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 raciocinio, \u00a0 la \u00a0caracterizaci\u00f3n de las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor, en cambio, fragment\u00f3 el examen \u00a0de \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n. \u00a0De \u00a0manera \u00a0unilateral, \u00a0y para sustentar su tesis en esta \u00a0visi\u00f3n \u00a0recortada,\u00a0 construy\u00f3 la postulaci\u00f3n del cargo \u00fanicamente sobre \u00a0el \u00a0juicio de convicci\u00f3n del juez y soslay\u00f3 los elementos determinantes que lo \u00a0hicieron posible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0modo \u00a0que \u00a0la \u00a0cita \u00a0jurisprudencial \u00a0cimiento \u00a0de \u00a0esta censura, no encuentra aplicaci\u00f3n en este caso. La sentencia, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos planteados en la demanda, no adolece, como qued\u00f3 demostrado, \u00a0de una incompleta motivaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s \u00a0a \u00a0este \u00a0respecto \u00a0exista \u00a0alg\u00fan \u00a0equ\u00edvoco \u00a0en \u00a0la \u00a0concepci\u00f3n \u00a0del \u00a0demandante. \u00a0Antes \u00a0de \u00a0elevar un cargo por \u00a0defectos \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n de una sentencia, es preciso advertir que la decisi\u00f3n \u00a0judicial \u00a0 est\u00e1 \u00a0 integrada \u00a0 por \u00a0 elementos \u00a0 antecedentes \u00a0 y \u00a0consecuentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su \u00a0escala \u00a0ascendente, \u00a0que \u00a0va de lo \u00a0sensorial \u00a0a \u00a0lo \u00a0racional, est\u00e1n primero los juicios \u00a0que \u00a0admiten \u00a0los \u00a0hechos y luego los que son fruto de \u00a0la \u00a0 \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0prueba. \u00a0Posteriormente, \u00a0sobre \u00a0la base de estos actos preparatorios, el \u00a0juzgador \u00a0emite los juicios que establecen el derecho. \u00a0Y \u00a0al \u00a0cabo \u00a0del \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0estas \u00a0etapas, \u00a0el \u00a0funcionario, \u00a0valido \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0gradual de los componentes del problema, y \u00a0sin \u00a0dejar \u00a0de \u00a0considerar \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0pilares \u00a0probatorios \u00a0y \u00a0f\u00e1cticos \u00a0fundamentales \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 ofrece \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0debe \u00a0adoptar, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0s\u00edntesis, \u00a0su \u00a0criterio \u00a0frente \u00a0 a \u00a0los \u00a0acontecimientos, \u00a0sus \u00a0autores \u00a0y \u00a0el \u00a0marco \u00a0real \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0produjeron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por eso el reproche basado en defectos de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0debe \u00a0provenir \u00a0de \u00a0que el juzgador haya silenciado las razones de \u00a0orden \u00a0f\u00e1ctico \u00a0y jur\u00eddico imprescindibles para el sustento de la sentencia, o \u00a0de \u00a0que \u00a0ese an\u00e1lisis sea antit\u00e9tico o de doble sentido o, por \u00faltimo, de que \u00a0en \u00a0su \u00a0estudio \u00a0haya \u00a0eludido \u00a0asumir, \u00a0y \u00a0hacerlas \u00a0expl\u00edcitas, por apurar la \u00a0s\u00edntesis, \u00a0las \u00a0etapas \u00a0previas \u00a0a \u00a0la \u00a0formaci\u00f3n \u00a0de su criterio frente a los \u00a0fundamentos \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0Ninguna \u00a0de \u00a0esa hip\u00f3tesis se presenta en este \u00a0evento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No \u00a0 \u00a0 prospera \u00a0 \u00a0 el \u00a0reproche.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo. \u00a0 \u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 s\u00edntesis \u00a0 del \u00a0 contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Jos\u00e9 Faber Ocampo, es la siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a024 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 1996, fue asesinado \u00a0Jaime \u00a0Hoyos \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0cu\u00f1ado \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 Faber Ocampo. El 2 de enero de 1998, \u00a0Ocampo \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0a \u00a0la fiscal\u00eda a denunciar el hecho. All\u00ed expres\u00f3 que, \u00a0aunque \u00a0no \u00a0estaba \u00a0presente \u00a0en \u00a0el momento, por boca de su hermana supo que la \u00a0orden \u00a0de \u00a0dar muerte a Hoyos Ram\u00edrez hab\u00eda provenido de Carlos Alberto Oviedo \u00a0Alfaro. \u00a0Al \u00a0sicario \u00a0que \u00a0ejecut\u00f3 \u00a0el crimen y a Oviedo Alfaro que lo orden\u00f3, \u00a0Ocampo Cardona les hizo el reclamo\u00a0 por este hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la misma diligencia admiti\u00f3, y cont\u00f3 \u00a0pormenores, \u00a0que \u00a0de lo que s\u00ed hab\u00eda sido testigo, despu\u00e9s de la muerte de su \u00a0cu\u00f1ado, \u00a0era \u00a0de \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0Fernando Celis y Guillermo Acosta, por orden \u00a0directa \u00a0de Oviedo Alfaro, el 2 de enero de 1997, hab\u00edan perdido la vida. Desde \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0su \u00a0cu\u00f1ado \u00a0muri\u00f3, su hermana y \u00e9l comenzaron a recibir \u00a0amenazas \u00a0de \u00a0Oviedo \u00a0Alfaro. \u00a0En \u00a0los \u00a0mensajes, les advert\u00edan que no fueran a \u00a0denunciar a los autores del homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00edas \u00a0despu\u00e9s, \u00a0recibi\u00f3 \u00a0una llamada de \u00a0Oviedo. \u00a0Le \u00a0pidi\u00f3 \u00a0que se encontraran en la finca \u201cEl Espejo\u201d. Jos\u00e9 Faber \u00a0Ocampo \u00a0fue \u00a0hasta \u00a0ese \u00a0lugar. All\u00ed, en uno de los cuartos, hab\u00eda dos hombres \u00a0amarrados. \u00a0Oviedo \u00a0Alfaro, en presencia de Ocampo Cardona, les pregunt\u00f3 si era \u00a0cierto \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0les \u00a0hab\u00eda \u00a0ofrecido \u00a0cien\u00a0 millones ($100.000.000) de \u00a0pesos \u00a0para \u00a0que \u00a0atentaran \u00a0contra \u00a0\u00e9l. \u00a0Ellos negaron. Sin embargo, Oviedo le \u00a0orden\u00f3 \u00a0a \u00a0\u201cFrescolo\u201d \u00a0que \u00a0los \u00a0matara. \u00a0Este \u00a0hombre \u00a0obedeci\u00f3. Luego de \u00a0colgarlos \u00a0de \u00a0una \u00a0viga, \u00a0entre \u00a0\u00e9l \u00a0y \u00a0otros individuos que estaba all\u00ed, les \u00a0introdujeron unos punzones en el coraz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0Consumado \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0Jos\u00e9 Faber \u00a0Ocampo \u00a0se \u00a0retir\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0finca. \u00a0Se \u00a0fue \u00a0para \u00a0Armenia. \u00a0Despu\u00e9s, \u00a0por los \u00a0peri\u00f3dicos, \u00a0se \u00a0enter\u00f3 de que, adem\u00e1s, los cuerpos hab\u00edan sido incinerados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ampliaci\u00f3n de su testimonio, dijo que \u00a0lo \u00a0relatado no era cierto. Que hab\u00eda sido invenci\u00f3n suya. Pero reconoci\u00f3 que \u00a0entre \u00a0\u00e9l \u00a0y \u00a0Oviedo \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0enemistad. \u00a0Sin embargo, agreg\u00f3 que desde la \u00a0muerte de su cu\u00f1ado no se hab\u00edan vuelto a cruzar palabra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 sentenciadores \u00a0 apreciaron \u00a0 esta \u00a0atestaci\u00f3n del siguiente modo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal funda la credibilidad de este \u00a0testimonio \u00a0en \u00a0tres \u00a0hechos \u00a0b\u00e1sicos: \u00a0uno, \u00a0en que la descripci\u00f3n f\u00edsica de \u00a0Juan Ernesto V\u00e1squez, hecha \u00a0por \u00a0Ocampo \u00a0y \u00a0el mayor Mora, coinciden con los de esta persona; dos, en que la \u00a0finca \u00a0 donde \u00a0 ocurri\u00f3 \u00a0 el \u00a0hecho \u00a0\u2013\u201cEl \u00a0Roc\u00edo-\u201d, figuraba a nombre de su esposa, lugar al que \u00e9l \u00a0iba \u00a0con \u00a0frecuencia \u00a0a \u00a0ver \u00a0a \u00a0los \u00a0ni\u00f1os, \u00a0pese a estar separados, seg\u00fan lo \u00a0admiti\u00f3 \u00a0ella, \u00a0Rosmira \u00a0Tangarife, \u00a0y \u00a0lo \u00a0ratific\u00f3 el trabajador Jos\u00e9 Uriel \u00a0Rold\u00e1n; \u00a0tres, \u00a0en que lo relatado por Jos\u00e9 Faber Ocampo, respecto de la forma \u00a0como \u00a0fueron asesinados Acosta y Celis, concuerda con el protocolo de necropsia. \u00a0As\u00ed se expresa, sobre este \u00faltimo punto, el Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEmpecemos \u00a0 \u00a0por \u00a0 confrontar \u00a0 las \u00a0manifestaciones \u00a0 realizadas\u00a0 \u00a0por \u00a0el \u00a0citado \u00a0testigo \u00a0en \u00a0dicha \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la forma como fue segada la existencia de Acosta Botero y Celis \u00a0Franco \u00a0donde \u00a0describe \u00a0el tipo de lesi\u00f3n que les fue irrogada en el coraz\u00f3n, \u00a0la \u00a0misma descrita por el m\u00e9dico legista en los\u00a0 respectivos protocolos de \u00a0necropsia \u00a0(fol. \u00a033 \u00a0a \u00a036 \u00a0fte., \u00a0Tomo I). Como puede verse, la narraci\u00f3n que \u00a0sobre \u00a0los hechos hace el deponente Jos\u00e9 Faber \u00a0Ocampo \u00a0Cardona, \u00a0se \u00a0halla \u00a0robustecida \u00a0\u00edntegramente \u00a0con \u00a0dichas \u00a0experticias \u00a0donde \u00a0el \u00a0galeno \u00a0da \u00a0fe \u00a0que la muerte\u00a0 de los aqu\u00ed \u00a0occisos \u00a0fue \u00a0consecuencia \u00a0de la \u201cherida perforante del ventr\u00edculo izquierdo \u00a0observada \u00a0en \u00a0cada uno de ellos, confirmando que la quemadura de los cuerpos es \u00a0un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018evento \u00a0posmorten\u2019, \u00a0prueba esta \u00a0que \u00a0da \u00a0enorme \u00a0solidez \u00a0a \u00a0las \u00a0manifestaciones del mentado testigo de visu de \u00a0los \u00a0hechos punibles en el \u00a0evento \u00a0materia \u00a0de \u00a0estudio\u201d \u00a0(p\u00e1gina \u00a010 \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0muerte \u00a0de \u00a0su cu\u00f1ado Jaime Hoyos, el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0la \u00a0situ\u00f3 \u00a0como motivo de enemistad entre Ocampo Cardona y Oviedo \u00a0Alfaro. \u00a0Le \u00a0dio otra connotaci\u00f3n: este acontecimiento, dice, llen\u00f3 al testigo \u00a0de \u00a0suficiente \u00a0valor civil para contar las incidencias del homicidio de Celis y \u00a0Botero: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 discurre \u00a0 el \u00a0 fallador.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPese \u00a0a lo \u00a0anterior, \u00a0encontramos \u00a0que \u00a0por el conocimiento pr\u00f3ximo que el deponente Jos\u00e9 \u00a0Faber \u00a0Ocampo \u00a0Cardona \u00a0ten\u00eda \u00a0de los homicidas, pudo delatarlos sin dificultad \u00a0alguna, \u00a0 permitiendo \u00a0 a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia \u00a0evitar \u00a0que \u00a0tales \u00a0homicidios \u00a0quedaran \u00a0inmersos \u00a0en la impunidad, pues no debe olvidarse que tuvo \u00a0la \u00a0valent\u00eda \u00a0de \u00a0incriminar \u00a0al \u00a0ex-parlamentario Oviedo Alfaro y sus secuaces \u00a0cuando \u00a0se \u00a0enter\u00f3 \u00a0que \u00a0ellos \u00a0hab\u00edan sido quienes dieron muerte a su cu\u00f1ado \u00a0HOYOS \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ, \u00a0acontecimiento \u00a0\u00e9ste \u00a0que \u00a0lo \u00a0llen\u00f3 de suficiente valor civil para contar las \u00a0incidencias \u00a0del doble homicidio que informan las diligencias, siendo entendible \u00a0que \u00a0opt\u00f3 \u00a0por \u00a0no \u00a0guardar \u00a0silencio \u00a0cuando tocaron a un miembro cercano a su \u00a0familia, \u00a0dando al traste con los criminales dado que no esperaban una reacci\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0esta \u00a0 naturaleza\u201d \u00a0 (P\u00e1gina \u00a0 16 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0sentencia).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0criterio del casacionista, ah\u00ed radica \u00a0el \u00a0error \u00a0de hecho por falso raciocinio en que incurri\u00f3 el Tribunal. Si Oviedo \u00a0Alfaro \u00a0hab\u00eda \u00a0ordenado \u00a0segar \u00a0la \u00a0vida de Jaime Hoyos, cu\u00f1ado de Jos\u00e9 Faber \u00a0Ocampo, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual lo hab\u00eda increpado, esta circunstancia tiene que \u00a0suponer \u00a0enemistad \u00a0entre \u00a0ambos. Pero si despu\u00e9s el primero convoca al segundo \u00a0para \u00a0que \u00a0presencie \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0quienes \u00a0supuestamente hab\u00edan recibido el \u00a0mandato \u00a0de \u00a0asesinarlo, \u00a0y \u00a0precisamente por orden del segundo, ese hecho rompe \u00a0una \u00a0regla de la experiencia consistente en que, por norma general, los enemigos \u00a0no se re\u00fanen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En estas circunstancias, el cargo no tiene \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e9xito. \u00a0Aunque los antecedentes de las relaciones entre Oviedo y \u00a0el \u00a0testigo en principio\u00a0 podr\u00edan suponerlo, la verdad es que no \u00a0 hay \u00a0 prueba \u00a0 cierta \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 enemistad \u00a0 existente \u00a0entre \u00a0ambos. \u00a0 Por \u00a0esa \u00a0raz\u00f3n, \u00a0sobre \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0conjetural, \u00a0 no \u00a0 puede \u00a0construirse, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0el \u00a0impugnante, una \u00a0certidumbre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se atiende a lo que Jos\u00e9 Faber Ocampo \u00a0expres\u00f3 en la ampliaci\u00f3n de su testimonio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-\u201cF\u00edsicamente \u00a0nos \u00a0conocemos, \u00a0yo s\u00e9 qui\u00e9n es \u00e9l y \u00e9l sabe qui\u00e9n soy yo, con \u00e9l no somos \u00a0enemigos, \u00a0tenemos \u00a0una \u00a0amistad pero sin trascendencia, pero desde la muerte de \u00a0mi cu\u00f1ado nunca m\u00e1s volvimos a hablar\u201d-, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>surge \u00a0una manifiesta equivocidad respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0caracterizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esas \u00a0relaciones, \u00a0dado que si no son enemigos, no \u00a0resulta concordante que hubieran dejado de hablarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0son \u00a0enunciados \u00a0que registran la inmediatez del conocimiento perceptivo. Constituyen \u00a0protocolos \u00a0de \u00a0observaciones \u00a0inmediatas. \u00a0Se \u00a0refieren \u00a0a lo dado, a los datos \u00a0sensoriales. \u00a0Pero \u00a0lo \u00a0que \u00a0define \u00a0su \u00a0perfil \u00a0de \u00a0regla \u00a0de la experiencia (o \u00a0\u201ccl\u00e1usula \u00a0protocolaria\u201d, \u00a0como la denominan los especialistas), es que ese \u00a0dato \u00a0inicial, \u00a0o \u00a0base \u00a0emp\u00edrica, pueda ser sometido a contraste y soporte las \u00a0contrastaciones. \u00a0Una \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0sea contrastable, debido a su forma \u00a0l\u00f3gica, \u00a0s\u00f3lo sugiere una situaci\u00f3n incierta. La aseveraci\u00f3n contenida en el \u00a0reproche \u00a0\u2013\u201centre Oviedo \u00a0Alfaro \u00a0y Jos\u00e9 Faber Cardona hab\u00eda enemistad\u201d-, no \u00a0aguanta, \u00a0dentro \u00a0del proceso, la contrastaci\u00f3n que le otorga universalidad. La \u00a0ambig\u00fcedad \u00a0de \u00a0su \u00a0base emp\u00edrica, impide elevarla a la categor\u00eda de regla de \u00a0experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si su enunciado b\u00e1sico es hipot\u00e9tico, su \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la f\u00f3rmula \u201clos enemigos no se \u00a0re\u00fanen\u201d, \u00a0no \u00a0arroja \u00a0un \u00a0resultado \u00a0cierto, \u00a0una \u00a0soluci\u00f3n \u00a0palmaria, \u00a0incontestable. \u00a0Al contrario: da lugar a una discusi\u00f3n en \u00a0torno \u00a0a \u00a0si \u00a0esa \u00a0regla \u00a0universal, \u00a0al \u00a0oponerla con una percepci\u00f3n inmediata \u00a0contradictoria \u00a0en \u00a0s\u00ed \u00a0misma, \u00a0es \u00a0aplicable \u00a0o \u00a0no \u00a0al caso concreto. Por esa \u00a0raz\u00f3n, \u00a0lo que en principio parec\u00eda presentarse como una regla de experiencia, \u00a0se \u00a0trueca \u00a0en \u00a0un \u00a0dato \u00a0que, \u00a0por \u00a0estar \u00a0desprovisto \u00a0de \u00a0un \u00a0fundamento \u00a0con \u00a0significado \u00a0 un\u00edvoco, \u00a0 suspende \u00a0 el \u00a0juicio \u00a0o \u00a0provoca \u00a0una \u00a0significaci\u00f3n \u00a0polivalente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0por \u00a0ello, \u00a0es decir, por su car\u00e1cter \u00a0equ\u00edvoco, \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0frente a esa percepci\u00f3n, opt\u00f3 por conferirle a \u00a0ese \u00a0enunciado \u00a0hipot\u00e9tico \u00a0sobre \u00a0la \u00a0enemistad \u00a0entre \u00a0estas \u00a0dos \u00a0personas, en franca discrepancia con el \u00a0censor, \u00a0una \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0igualmente \u00a0probable. \u00a0De \u00a0la muerte del cu\u00f1ado del \u00a0testigo, \u00a0el \u00a0Tribunal dedujo que esa circunstancia, en lugar de sentimientos de \u00a0rencor \u00a0hacia \u00a0el \u00a0autor intelectual del crimen, estimul\u00f3 en \u00e9l su valor civil \u00a0para \u00a0denunciarlo. \u00a0Por \u00a0eso \u00a0su \u00a0raciocinio \u00a0no \u00a0puede tildarse de falso. Al no \u00a0estar\u00a0 \u00a0probada \u00a0la \u00a0enemistad entre declarante y sentenciado, lo razonable \u00a0es \u00a0pensar \u00a0que no fue ese motivo espec\u00edfico, y en cambio s\u00ed otro \u2013el \u00a0avivamiento \u00a0de su fuerza civil-, \u00a0el \u00a0que \u00a0lo incentiv\u00f3 a actuar como lo hizo. Una inferencia de estos contornos, \u00a0no desborda, por s\u00ed misma, la racionalidad del juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed, entonces, que lo catalogado por el \u00a0casacionista \u00a0 como \u00a0una \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia, \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0circunstancias \u00a0espec\u00edficas \u00a0de este caso, se desnaturaliza, no pasa de ser una \u00a0percepci\u00f3n \u00a0inmediata \u00a0no \u00a0resistible \u00a0y, \u00a0en \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0pierde su eficacia \u00a0probatoria.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0La \u00a0Corte, sobre la aplicaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 experiencia \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0testimonio, \u00a0ha \u00a0sostenido: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed \u00a0 pues, \u00a0 la \u00a0experiencia \u00a0forma \u00a0conocimiento, \u00a0y los enunciados basados en \u00e9sta conllevan generalizaciones, las \u00a0cuales \u00a0deben \u00a0ser \u00a0expresadas en t\u00e9rminos racionales para fijar ciertas reglas \u00a0con \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de universalidad, por cuanto, se agrega, comunican determinado \u00a0grado \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0validez \u00a0 \u00a0y \u00a0 facticidad, \u00a0 en \u00a0 un \u00a0 contexto \u00a0 sociohist\u00f3rico \u00a0espec\u00edfico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0para \u00a0que \u00a0ofrezca \u00a0fiabilidad, \u00a0una premisa elaborada a partir de un dato o regla de la experiencia \u00a0ha \u00a0de \u00a0ser \u00a0expuesta, \u00a0a modo de operador l\u00f3gico, as\u00ed: siempre o casi siempre \u00a0que \u00a0se \u00a0da \u00a0A, entonces sucede B\u201d (Sentencia del 21 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0del 2002, M. P. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego, radicaci\u00f3n n\u00famero \u00a016.472). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0evento \u00a0objeto \u00a0de \u00a0estudio, \u00a0este \u00a0silogismo, \u00a0por cuanto no existe\u00a0 concreci\u00f3n de \u00a0la \u00a0primera \u00a0premisa, \u00a0no \u00a0se configura. Si \u00a0no hay certeza de la objetivaci\u00f3n de A, no puede admitirse que \u00a0se da efectivamente B. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s. \u00a0Si \u00a0en \u00a0gracia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n \u00a0se \u00a0admitiera \u00a0que \u00a0fue \u00a0el \u00a0alegado \u00a0sentimiento \u00a0de enemistad el que determin\u00f3 el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Faber \u00a0Ocampo, \u00a0la \u00a0censura, \u00a0desde \u00a0la perspectiva de su \u00a0trascendencia, tambi\u00e9n tendr\u00eda que ser desestimada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El fundamento principal de la credibilidad \u00a0del \u00a0testigo de cargo, no fue el tipo de relaci\u00f3n existente entre Oviedo Alfaro \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Faber \u00a0Ocampo. \u00a0Estuvo constituido, de modo distinto, por elementos de \u00a0prueba \u00a0 objetivos \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 fueron \u00a0 materia \u00a0de \u00a0cuestionamiento \u00a0por el impugnante. El sentenciador le \u00a0dio \u00a0cr\u00e9dito \u00a0a \u00a0Ocampo \u00a0Cardona sobre la base de que, aparte de que describi\u00f3 \u00a0fielmente \u00a0 a \u00a0 Juan \u00a0 Ernesto \u00a0V\u00e1squez, \u00a0encontr\u00f3 \u00a0que \u00a0el contenido de la necropsia, en detalles que no \u00a0fueron \u00a0publicados \u00a0en \u00a0la prensa, coincid\u00edan exactamente con lo que \u00e9l hab\u00eda \u00a0narrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El testigo Ocampo Cardona hab\u00eda dicho, y \u00a0as\u00ed \u00a0lo confirm\u00f3 el m\u00e9dico legista, que a las v\u00edctimas, luego de ahorcarlas, \u00a0les \u00a0hab\u00edan \u00a0atravesado \u00a0el \u00a0coraz\u00f3n con un arma punzante. Estos datos, que no \u00a0trascendieron \u00a0a \u00a0los \u00a0peri\u00f3dicos, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0en \u00a0ellos \u00a0solamente \u00a0se \u00a0hizo \u00a0referencia \u00a0a \u00a0que \u00a0hab\u00edan \u00a0sido \u00a0incinerados \u00a0sus cuerpos, s\u00f3lo pudo haberlos \u00a0percibido, \u00a0colige \u00a0el \u00a0sentenciador, quien hubiera presenciado directamente los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y a este aserto a\u00f1adi\u00f3 el Tribunal, para \u00a0afianzar \u00a0su \u00a0convicci\u00f3n, que la finca escenario de los homicidios \u2013\u201cEl \u00a0Roc\u00edo\u201d-, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hab\u00eda \u00a0dicho \u00a0el declarante, efectivamente era propiedad del autor material, o al menos \u00a0de su c\u00f3nyuge, y que\u00a0 \u00e9l la visitaba con frecuencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fue, \u00a0 \u00a0pues, \u00a0 \u00a0en \u00a0 estos \u00a0 pilares, \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0que \u00a0Oviedo \u00a0Alfaro y Jos\u00e9 Faber Ocampo fueran amigos o \u00a0enemigos, \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador apoy\u00f3 su convencimiento de que el testigo \u00a0dec\u00eda la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00a0esa \u00a0 \u00a0raz\u00f3n, \u00a0 \u00a0a\u00fan \u00a0si \u00a0se \u00a0aceptara \u00a0que \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0exist\u00edan diferencias de \u00a0gravedad, \u00a0ese \u00a0s\u00f3lo \u00a0elemento, retirado del proceso \u00a0argumentativo \u00a0de \u00a0la sentencia, no ser\u00eda suficiente para restarle credibilidad \u00a0al \u00a0testigo. \u00a0Otros \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio, \u00a0como \u00a0los \u00a0enumerados, permitir\u00edan \u00a0mantener \u00a0la \u00a0idoneidad \u00a0objetiva \u00a0y subjetiva del testimoniante y, por ende, la \u00a0consistencia del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 consiguiente, \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0no \u00a0fructifica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 autoridad \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0ley,\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9DGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA \u00a0PULIDO DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18626 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 90 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., seis (6) de agosto del dos \u00a0mil tres (2003). \u00a0\u00a0 \u00a0 ASUNTO \u00a0 El defensor de Juan \u00a0Ernesto \u00a0 V\u00e1squez \u00a0Corrales, \u00a0present\u00f3 \u00a0demanda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-7138","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7138"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7138\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}