{"id":7111,"date":"2023-09-08T17:00:50","date_gmt":"2023-09-08T17:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1836011-03-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:50","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:50","slug":"1836011-03-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1836011-03-03\/","title":{"rendered":"18360(11-03-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18360 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 032 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., once (11) de marzo de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el apoderado de la parte civil, contra el fallo del 19 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02001, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Barranquilla \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia, dictada el 23 de \u00a0junio \u00a0de \u00a02000 \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Quinto Penal del Circuito de la misma ciudad, \u00a0absolviendo \u00a0al \u00a0se\u00f1or ALBERTO RAFAEL MORA BERDEJO, a quien la Fiscal\u00eda acus\u00f3 \u00a0por los delitos de estafa y fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0descritos de la siguiente manera en \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n del 7 de diciembre de 1993: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSeg\u00fan \u00a0la denuncia penal instaurada por \u00a0los \u00a0se\u00f1ores DOMINGO MORA CASALINS, ROSALBA MORA DE ROCHA y RITA DORINA MORA DE \u00a0BERDEJO, \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0ALBERTO \u00a0MORA \u00a0BERDEJO \u00a0el d\u00eda 5 de diciembre de 1991, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0Escritura P\u00fablica No. 1.471 de la Notar\u00eda \u00danica de Santo Tom\u00e1s \u00a0(Atlco.), \u00a0adquiri\u00f3 \u00a0mediante compra que hizo a la se\u00f1ora SILVIA ROSA CASALINS \u00a0DE \u00a0MORA \u00a0(quien \u00a0era su abuela y madre de los denunciantes) todos los bienes de \u00a0\u00e9sta, \u00a0que \u00a0le \u00a0hab\u00edan sido adjudicados en proceso de sucesi\u00f3n de su esposo y \u00a0padre \u00a0de \u00a0los tres denunciantes, por la suma de $ 11.300.000.oo, pero que dicha \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0se hizo o efectu\u00f3 a trav\u00e9s de maniobras enga\u00f1osas, como hacerle \u00a0creer \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0CASALINS \u00a0DE \u00a0MORA, \u00a0quien para tal \u00e9poca no caminaba ni \u00a0sal\u00eda \u00a0de \u00a0su \u00a0casa \u00a0debido \u00a0a \u00a0su \u00a0avanzada \u00a0edad, que todo era para su propio \u00a0beneficio, \u00a0cuando \u00a0en realidad dicho sindicado no ten\u00eda dinero, dado que nunca \u00a0ha \u00a0trabajado ni pose\u00eddo bienes. Igualmente se informa que en la firma de dicha \u00a0Escritura \u00a0en casa de la susodicha se\u00f1ora, no estuvo presente el se\u00f1or Notario \u00a0de Santo Tom\u00e1s, se\u00f1or TOM\u00c1S MANUEL CARRILLO DE \u00c1VILA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En resumen, dan cuenta los denunciantes que \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0MORA \u00a0BERDEJO \u00a0se \u00a0aprovech\u00f3 \u00a0de \u00a0la senilidad de su abuela, que \u00a0contaba \u00a0con \u00a089 \u00a0a\u00f1os para la fecha de autos, para hacerle firmar la escritura \u00a0de compraventa.\u201d (Folio 233 Cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Por \u00a0los \u00a0anteriores acontecimientos la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Quinta \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Barranquilla \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n, vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0ALBERTO \u00a0RAFAEL \u00a0MORA \u00a0BERDEJO \u00a0y \u00a0cuando \u00a0defini\u00f3 su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 provisionalmente \u00a0le \u00a0impuso \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0sin excarcelaci\u00f3n, por los delitos de \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0uso \u00a0de \u00a0documento \u00a0p\u00fablico falso y estafa (folio 74 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Al resolver el recurso de reposici\u00f3n que \u00a0contra \u00a0dicha \u00a0providencia \u00a0instaur\u00f3 la defensa, el 29 de diciembre de 1992, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0instructora \u00a0revoc\u00f3 la detenci\u00f3n preventiva e impuso al se\u00f1or MORA \u00a0BERDEJO \u00a0la \u00a0medida de aseguramiento de cauci\u00f3n prendaria exclusivamente por el \u00a0delito de estafa (folio 106 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Los denunciantes otorgaron poder para la \u00a0constituci\u00f3n \u00a0en \u00a0parte civil, y la demanda fue admitida el 21 de septiembre de \u00a01992. (folio 41 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Una vez cerrado el ciclo instructivo, al \u00a0calificar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0el \u00a07 \u00a0de diciembre de 1993, la Fiscal\u00eda \u00a0Quinta \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Barranquilla acus\u00f3 al se\u00f1or ALBERTO RAFAEL MORA BERDEJO \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0estafa \u00a0y \u00a0fraude \u00a0procesal, \u00a0le \u00a0sustituy\u00f3 la medida de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0cauci\u00f3n \u00a0prendaria por detenci\u00f3n preventiva, y le concedi\u00f3 \u00a0libertad provisional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0apel\u00f3 la \u00a0providencia \u00a0anterior; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0\u00edntegramente, \u00a0el 28 de \u00a0diciembre \u00a0de 1995, por la Unidad Fiscal\u00edas Delegadas ante el Tribunal Superior \u00a0de Barranquilla (folio 8 cdno. 2\u00aa instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0La \u00a0fase \u00a0de \u00a0la causa correspondi\u00f3 al \u00a0Juzgado \u00a0Quinto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Barranquilla, \u00a0Despacho \u00a0que mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a023 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02000, \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0MORA BERDEJO en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0in \u00a0 dubio \u00a0 pro \u00a0reo (folio 230 cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El apoderado de la parte civil impugn\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de primera instancia, la cual fue confirmada \u00edntegramente por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de Barranquilla, en fallo del 19 de \u00a0enero 2001 (folio 4 cdno. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Bajo la \u00e9gida de la Ley 553 de 2000, el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte civil interpuso el recurso extraordinario de casaci\u00f3n; \u00a0los \u00a0traslados \u00a0se \u00a0ci\u00f1eron \u00a0a \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0establecidos en dicha ley; y el \u00a0libelo fue presentado oportunamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0propone el apoderado de la parte \u00a0civil \u00a0contra la sentencia del Tribunal Superior de Barranquilla, con fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n contemplada en el art\u00edculo 220 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de 2000, modificado por la Ley 553 del \u00a0mismo a\u00f1o, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que el Tribunal Superior incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0de hecho y de derecho que afectaron el entendimiento o comprensi\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0generando \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0la \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n o la \u00a0aplicaci\u00f3n indebida de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Presenta \u00a0 su \u00a0versi\u00f3n \u00a0acerca \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Mar\u00eda del Rosario Mora Casalins, t\u00eda del sindicado, y protesta \u00a0porque \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0lo \u00a0desestim\u00f3 \u00a0al considerarlo no cre\u00edble. Agrega que el \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al afirmar que ella hab\u00eda firmado a ruego la escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0su \u00a0se\u00f1ora \u00a0madre vendi\u00f3 los bienes que le \u00a0adjudicaron \u00a0en \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n, \u00a0sin que este detalle corresponda a la realidad, \u00a0por lo cual se estructur\u00f3 un falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Tambi\u00e9n resume a su manera el testimonio \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Domingo \u00a0Mora \u00a0Miranda, \u00a0padre del procesado, asegurando que \u201cfue \u00a0ignorado\u201d \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0de \u00a0esta prueba se deriva el indicio de preparaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0sirvi\u00f3 para verificar que aquel pag\u00f3 los honorarios correspondientes a \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0y protocoliz\u00f3 la escritura que le asign\u00f3 los bienes a su abuela \u00a0Silvia Rosa Casalins de Mora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Aborda \u00a0luego \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de indicios, \u00a0centrando \u00a0el \u00a0reproche \u00a0en \u00a0el \u00a0poco poder suasorio que los jueces de instancia \u00a0observaron \u00a0en \u00a0ellos, \u00a0resultando as\u00ed ignorados, tergiversados o desconocidos, \u00a0al \u00a0punto \u00a0de \u00a0tomarlos \u00a0como \u00a0\u201ccontingentes\u201d, cuando en realidad permit\u00edan \u00a0deducir \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0s\u00ed \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos de estafa y fraude \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0refiere, \u00a0entonces, \u00a0a \u00a0la \u00a0incapacidad \u00a0econ\u00f3mica \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0a \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0material del dinero pagado por los \u00a0bienes, \u00a0a \u00a0la \u00a0vulnerabilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, a la posterior negaci\u00f3n de la \u00a0venta \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0abuela \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0a \u00a0las inconsistencias de la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica \u00a0entre \u00a0el \u00a0valor individual de los bienes y la sumatoria de \u00a0todos, \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0implicado no estaba autorizado para tramitar la sucesi\u00f3n, a \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo \u00a0d\u00eda \u00a0que \u00a0protocoliz\u00f3 el documento de la sucesi\u00f3n elabor\u00f3 la \u00a0escritura \u00a0para \u00a0materializar \u00a0la \u00a0estafa, y a las versiones equ\u00edvocas sobre la \u00a0presencia \u00a0o \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0del \u00a0notario \u00a0en \u00a0la \u00a0casa de la se\u00f1ora Silvia Rosa \u00a0Casalins \u00a0de \u00a0Mora \u00a0en el momento de firmar la escritura, ofreciendo de cada uno \u00a0de esos indicios su an\u00e1lisis particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0como infringidos los art\u00edculos 13 \u00a0(protecci\u00f3n \u00a0a las personas indefensas) y 29 (nulidad de la prueba obtenida con \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso) \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica; \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0246, \u00a0(necesidad \u00a0de la prueba) y 248 (medios de prueba) del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Decreto \u00a02700 de 1991; y solicita a la corte Casar el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0y \u00a0proferir \u00a0el \u00a0de sustituci\u00f3n, condenando al se\u00f1or ALBERTO \u00a0RAFAEL \u00a0MORA \u00a0BERDEJO \u00a0por \u00a0los delitos que le fueron imputados por la Fiscal\u00eda \u00a0\u201co los que corresponda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0presentada por el defensor del \u00a0se\u00f1or \u00a0ALBERTO \u00a0RAFAEL \u00a0MORA \u00a0BERDEJO \u00a0no \u00a0satisface \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0225 del C\u00f3digo de procedimiento Penal, Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0modificado \u00a0por la Ley 553 de 2000, vigente al tiempo en que se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0el fallo. Debido a ello, ser\u00e1 inadmitida y se declarar\u00e1 desierto el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0lo \u00a0dispon\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0226 \u00a0ib\u00eddem, aplicable a este asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n, \u00a0instaurada \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia proferida por un Tribunal \u00a0Superior \u00a0est\u00e1 \u00a0condicionada al cumplimiento de las exigencias impuestas por el \u00a0art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, equivalente al art\u00edculo 212 \u00a0del \u00a0 r\u00e9gimen \u00a0 vigente. \u00a0 Tal \u00a0 disposici\u00f3n \u00a0establece \u00a0requisitos \u00a0meramente \u00a0enunciativos y otros inherentes a la esencia de la impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dado que el recurso de casaci\u00f3n es un medio \u00a0extraordinario \u00a0destinado \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0la estructura jur\u00eddica del fallo, que \u00a0por \u00a0dem\u00e1s \u00a0viene \u00a0amparado por la doble la presunci\u00f3n de acierto y legalidad, \u00a0exige \u00a0rigurosidad \u00a0en la observaci\u00f3n de las exigencias que tocan la esencia de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0cuanto, en esta sede, la Sala est\u00e1 inhibida para actuar \u00a0oficiosamente, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0advierta \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0una \u00a0nulidad \u00a0o \u00a0cuando \u00a0encuentre que la sentencia atenta contra garant\u00edas fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0la \u00a0actividad de la \u00a0Corte \u00a0est\u00e1 \u00a0circunscrita a los par\u00e1metros que le fija el demandante seg\u00fan la \u00a0causal \u00a0que \u00a0elige, sin que le sea posible interpretar o complementar el libelo, \u00a0pues \u00a0compete \u00a0al \u00a0recurrente \u00a0ser claro y preciso en la v\u00eda que invoca, en los \u00a0fundamentos \u00a0que \u00a0la \u00a0sustentan, \u00a0en \u00a0la \u00a0citaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0que estima \u00a0infringidas \u00a0y en el concepto de la violaci\u00f3n. Requisitos que debe cumplir, por \u00a0separado, \u00a0cada \u00a0vez \u00a0que \u00a0seleccione \u00a0una \u00a0de las causales. Y si acude a cargos \u00a0excluyentes, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0plantearlos en cap\u00edtulos separados e indicar cu\u00e1l o \u00a0cu\u00e1les tienen el car\u00e1cter de subsidiarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto \u00a0el \u00a0libelista \u00a0empieza \u00a0a \u00a0inobservar \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0sustanciales \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0desde el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0que \u00a0destinado \u00a0al \u00a0resumen \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0se \u00a0separa \u00a0abiertamente \u00a0de \u00a0los \u00a0declarados \u00a0en \u00a0la sentencia impugnada, para en su lugar, \u00a0emprender \u00a0ah\u00ed \u00a0mismo \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0que le interesa, y narrar los \u00a0acontecimientos \u00a0seg\u00fan \u00a0su particular concepci\u00f3n, perdiendo de vista\u00a0 que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0exigidos \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0son \u00a0los \u00a0que \u00a0constituyeron \u00a0el \u00a0objeto de \u00a0juzgamiento \u00a0y \u00a0no \u00a0los \u00a0que \u00a0pudieron \u00a0haber \u00a0ocurrido \u00a0seg\u00fan \u00a0la opini\u00f3n del \u00a0casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Tampoco \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0el \u00a0deber de indicar \u00a0fundadamente \u00a0cu\u00e1les \u00a0normas \u00a0estimaba \u00a0infringidas, \u00a0pues \u00a0apenas mencion\u00f3 el \u00a0art\u00edculo \u00a013 \u00a0de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, reclamando al Tribunal la falta de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0a \u00a0las personas de la tercera edad, asunto completamente extra\u00f1o a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n; \u00a0y \u00a0el art\u00edculo 29 ib\u00eddem, relativo a la nulidad de una prueba, \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0dice \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0causal \u00a0seleccionada. \u00a0De \u00a0ah\u00ed, pas\u00f3 a \u00a0mencionar \u00a0las \u00a0normas \u00a0instrumentales \u00a0relativas \u00a0a \u00a0los \u00a0medios de prueba, sin \u00a0identificar \u00a0 \u00a0alg\u00fan \u00a0 \u00a0precepto \u00a0 \u00a0sustancial \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0resultara \u00a0 finalmente \u00a0vulnerado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0se distanci\u00f3 de la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional \u00a0desde \u00a0el \u00a0inicio \u00a0del \u00a0discurso, \u00a0puesto \u00a0que en un mismo \u00a0cuerpo, \u00a0sin separaci\u00f3n ni especificaci\u00f3n alguna, endilga al Tribunal Superior \u00a0la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en \u00a0errores de hecho y de derecho, lo cual da al traste con toda \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0comprender \u00a0la \u00a0censura, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0aquellos \u00a0se \u00a0refieren a \u00a0falencias \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, y \u00e9stos a yerros \u00a0relacionados \u00a0 con \u00a0 las \u00a0 normas \u00a0jur\u00eddicas \u00a0que \u00a0reglamentan \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0o \u00a0recopilaci\u00f3n de la prueba, o, excepcionalmente, el m\u00e9rito que \u00a0ha de conferirse a las mismas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En efecto, la jurisprudencia de la Sala \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0puede demandarse la casaci\u00f3n del \u00a0fallo \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo segundo, por violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en el ejercicio de la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0haya \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1 \u00a0El error de \u00a0hecho \u00a0puede \u00a0estar determinado por: falso juicio de \u00a0existencia, falso juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1.1 \u00a0Incurre \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0existencia \u00a0el \u00a0juez \u00a0que \u00a0omite \u00a0apreciar una prueba legalmente aportada al \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0cuando, contrario sensu, infiere consecuencias valorativas a partir \u00a0de \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0forma parte del mismo por no haber sido \u00a0incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1.2 \u00a0El \u00a0error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad supone, en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; no obstante, al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este evento, el censor tiene la carga de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0de \u00a0cada prueba sobre la que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal pens\u00f3 que ellas dec\u00edan; y as\u00ed, \u00a0demostrada \u00a0la diferencia y el desfase, debe continuar hacia la trascendencia de \u00a0aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1.3 \u00a0Si la prueba existe legalmente y es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, \u00a0se \u00a0 incurre \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta hip\u00f3tesis, el demandante corre con \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cual \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido por el juez, e \u00a0igualmente \u00a0tiene \u00a0el deber de indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.2 \u00a0De igual manera, la jurisprudencia de \u00a0la \u00a0 Corte \u00a0ha \u00a0insistido \u00a0en \u00a0que \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba pueden \u00a0ocurrir \u00a0por \u00a0dos \u00a0v\u00edas \u00a0distintas: falso juicio de legalidad y falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.2.1 \u00a0El juicio de legalidad se relaciona \u00a0con \u00a0el proceso de formaci\u00f3n de la prueba, con las normas que regulan la manera \u00a0leg\u00edtima \u00a0de \u00a0producir \u00a0e \u00a0incorporar la prueba al proceso, con el principio de \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0materia \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0observancia de los presupuestos y las \u00a0formalidades exigidas para cada medio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 error \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0\u201cgira \u00a0alrededor \u00a0de \u00a0la \u00a0validez \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0o lo que es igual, de su \u00a0existencia \u00a0jur\u00eddica \u00a0(concepto que no debe ser equiparado con el de existencia \u00a0material), \u00a0y \u00a0suele \u00a0manifestarse \u00a0de \u00a0dos \u00a0maneras: \u00a0a) cuando el juzgador, al \u00a0apreciar \u00a0una \u00a0determinada \u00a0prueba, le otorga validez jur\u00eddica porque considera \u00a0que \u00a0cumple \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0formales \u00a0de \u00a0producci\u00f3n, \u00a0sin llenarlas (aspecto \u00a0positivo); \u00a0y, \u00a0b) \u00a0cuando \u00a0se \u00a0la \u00a0niega, \u00a0porque \u00a0considera que no las re\u00fane, \u00a0cumpli\u00e9ndolas \u00a0(aspecto negativo).\u201d (Sentencia del \u00a027 \u00a0 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02001, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a015.042. \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Fernando \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.2.2 \u00a0El \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0que \u00a0consiste \u00a0en \u00a0una \u00a0actividad \u00a0de pensamiento a trav\u00e9s de la cual se reconoce el \u00a0valor \u00a0que \u00a0la ley asigna a determinadas pruebas, presupone la existencia de una \u00a0\u201ctarifa \u00a0legal\u201d \u00a0en la cual por voluntad de la ley a las pruebas corresponde \u00a0un \u00a0valor \u00a0demostrativo \u00a0o \u00a0de persuasi\u00f3n \u00fanico, predeterminado y que no puede \u00a0ser alterado por el interprete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0incurrir\u00eda, \u00a0entonces, \u00a0en error por \u00a0falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0convicci\u00f3n \u00a0si \u00a0se negase a la prueba ese valor que la ley le atribuye, o se \u00a0le hace corresponder uno distinto al que la ley le otorga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0con la desaparici\u00f3n de la \u00a0tarifa \u00a0probatoria, \u00a0en \u00a0materia procesal penal, sustituida por el sistema de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0en \u00a0principio no es posible para los jueces incurrir en errores \u00a0de \u00a0 \u00a0 derecho \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0en la medida en que la normatividad no \u00a0somete \u00a0por \u00a0lo \u00a0general \u00a0su \u00a0raciocinio \u00a0a \u00a0evaluaciones \u00a0probatorias obligadas \u00a0dependientes de una tarifa legal probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0presupuesto \u00a0procesal \u00a0restringe \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de que un sentenciador infrinja el ordenamiento por el simple hecho \u00a0de \u00a0conceder o negar credibilidad a un medio probatorio, dada la libertad de que \u00a0goza \u00a0en \u00a0esa \u00a0materia, \u00a0por \u00a0ministerio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley para estimar su m\u00e9rito de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0m\u00e1rgenes \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0las ciencias y la \u00a0l\u00f3gica. \u00a0Todo \u00a0ello \u00a0significa \u00a0que, si no se demuestra la incursi\u00f3n en falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0o identidad, o en falso raciocinio, como en el presente \u00a0caso, \u00a0la \u00a0discrepancia \u00a0del \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil con la valoraci\u00f3n \u00a0otorgada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Barranquilla al acopio probatorio, no es \u00a0discutible \u00a0en casaci\u00f3n, sencillamente porque no existe un par\u00e1metro legal que \u00a0pueda haber sido transgredido en la sentencia que se impugna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0La \u00a0demanda de casaci\u00f3n formulada en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0incurre en el desacierto de intentar el quebrantamiento del fallo \u00a0absolutorio, \u00a0atacando \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0el \u00a0Ad-quem \u00a0asign\u00f3 \u00a0a la prueba \u00a0testimonial, \u00a0bien \u00a0porque \u00a0no \u00a0fue \u00a0convencido \u00a0por \u00a0lo \u00a0que dijeron Mar\u00eda Del \u00a0Rosario \u00a0Casalins \u00a0y \u00a0Domingo \u00a0Mora \u00a0Casalins; \u00a0o \u00a0bien \u00a0porque \u00a0encontr\u00f3 \u00a0poco \u00a0convincentes \u00a0 los \u00a0 indicios \u00a0 sobre \u00a0 los \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0estructur\u00f3 \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0censur\u00f3 \u00a0al Tribunal por \u00a0restar \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0denunciantes \u00a0el \u00a0poder de persuasi\u00f3n que \u00a0supuestamente \u00a0ten\u00edan, y por catalogar como contingentes los indicios que en su \u00a0criterio \u00a0serv\u00edan \u00a0para \u00a0derivar \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal del sindicado. Sin \u00a0embargo, \u00a0esos \u00a0enunciados \u00a0no \u00a0fueron \u00a0desarrollados \u00a0dentro \u00a0del \u00e1mbito de la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0su \u00a0fundamento \u00a0no \u00a0se \u00a0dirige \u00a0a \u00a0la \u00a0comprobaci\u00f3n de alguna \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0unos y otros, deformaci\u00f3n que de \u00a0darse \u00a0hubiese \u00a0extralimitado o recortado su alcance probatorio, sino que apunta \u00a0a \u00a0criticar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0cada \u00a0uno, \u00a0anteponiendo \u00a0su \u00a0particular manera de \u00a0entender \u00a0el asunto, con la esperanza de que su criterio prevalezca sobre el del \u00a0Ad-quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Era \u00a0indispensable \u00a0que \u00a0el libelista \u00a0identificara \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0error, \u00a0de \u00a0hecho o de derecho, que atribuye al \u00a0fallo \u00a0y \u00a0que \u00a0pasara a su desarrollo en forma coherente y sistem\u00e1tica. Pero en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0sustentar \u00a0as\u00ed, \u00a0se refiere indistintamente al desconocimiento, a la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0o \u00a0a \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas que le interesan, generando una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0francamente \u00a0 \u00a0incomprensible \u00a0 \u00a0en \u00a0 el \u00a0 \u00e1mbito \u00a0 del \u00a0 recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, siendo evidente que los Jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0s\u00ed \u00a0apreciaron \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0e indicios a que se refiere el \u00a0libelo, \u00a0 quiz\u00e1 \u00a0 se \u00a0 propon\u00eda \u00a0 demostrar \u00a0 la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad, que por \u00a0dem\u00e1s \u00a0en \u00a0alg\u00fan \u00a0aparte \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0menciona; \u00a0pero \u00a0en \u00a0tal evento era \u00a0indispensable \u00a0 que \u00a0 concretara \u00a0 la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0y \u00a0literal \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0sobre los que hace recaer el yerro, y frente a cada uno especificar \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal Superior ley\u00f3 o entendi\u00f3 que dec\u00eda, con la finalidad de \u00a0ense\u00f1ar \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0qu\u00e9 consisti\u00f3 la tergiversaci\u00f3n de la prueba, por \u00a0recorte, adici\u00f3n o alteraci\u00f3n de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0En \u00a0particular, la prueba de indicios \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0abordada con la metodolog\u00eda indicada al recurso extraordinario, de \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0se \u00a0precisaba \u00a0abordar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el estudio de cada uno de esos \u00a0indicios, \u00a0pero \u00a0no \u00a0para \u00a0hacer \u00a0al \u00a0respecto \u00a0una cr\u00edtica gen\u00e9rica, buscando \u00a0anteponer \u00a0el \u00a0personal \u00a0criterio \u00a0del \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0sino a \u00a0profundidad, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0demostrar que el Juez colegiado cometi\u00f3 determinada \u00a0especie \u00a0de \u00a0error \u00a0en \u00a0alguno \u00a0de los componentes del indicio o en los procesos \u00a0l\u00f3gicos \u00a0de \u00a0inferencia, \u00a0vale decir, en la estimaci\u00f3n del hecho indicador, al \u00a0deducir \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 hecho \u00a0 \u00a0 indicado, \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0valorarlos \u00a0 \u00a0separada \u00a0 \u00a0o \u00a0conjuntamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0se \u00a0trata, \u00a0los \u00a0errores pueden ser de hecho o de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0cualquiera de sus modalidades. En cambio, en el proceso intelectual \u00a0camino \u00a0a \u00a0construir \u00a0la deducci\u00f3n o la inferencia y en la asignaci\u00f3n de poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0al \u00a0indicio \u00fanicamente pueden tener lugar errores de hecho, en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0u \u00a0operaciones \u00a0que \u00a0requieran aplicaci\u00f3n de los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, la controversia que el actor \u00a0intenta \u00a0contra \u00a0estos \u00a0medios probatorios, los indicios, nunca sobrepas\u00f3 de un \u00a0incompleto \u00a0enunciado, \u00a0porque \u00a0su \u00a0inter\u00e9s \u00a0se \u00a0agot\u00f3 \u00a0al \u00a0proponer su propia \u00a0visi\u00f3n \u00a0de lo sucedido, sin precaver que era obligatorio ocuparse en desvirtuar \u00a0las \u00a0reflexiones \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0a \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0de instancia para demeritar su \u00a0fuerza de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0ante \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0especificidad \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0resulta \u00a0imposible \u00a0para la Corte reconocer los \u00a0tipos \u00a0de \u00a0error \u00a0endilgados \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0al fallo \u00a0absolutorio, \u00a0pues \u00a0debido \u00a0a la manera como confeccion\u00f3 la postulaci\u00f3n, no es \u00a0factible \u00a0entender \u00a0cu\u00e1l \u00a0error de derecho reprocha; ni se logra percibir si la \u00a0queja \u00a0 \u00a0se \u00a0 dirige \u00a0 a \u00a0 denunciar \u00a0 errores \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, esto es, \u00a0por \u00a0haber \u00a0tergiversado \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0o \u00a0si en realidad se intent\u00f3 proponer un \u00a0error \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0derecho \u00a0 \u00a0por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n, por el grado de credibilidad otorgado a \u00a0las \u00a0versiones \u00a0que \u00a0hacen \u00a0parte \u00a0del \u00a0proceso, pues en ninguno de esos eventos \u00a0tiene soporte demostrativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0la demanda de \u00a0casaci\u00f3n no ser\u00e1 admitida \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad \u00a0con los art\u00edculos 197 y \u00a0226 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Decreto 2700 de 1991), aplicable al \u00a0caso, \u00a0esta \u00a0providencia \u00a0queda ejecutoriada el d\u00eda en que es suscrita y contra \u00a0ella no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la parte civil y, en \u00a0consecuencia, declarar desierto el recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra la presente providencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE A. G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 18360 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 032 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., once (11) de marzo de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-7111","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7111","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7111"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7111\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7111"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7111"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7111"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}