{"id":7068,"date":"2023-09-08T17:00:47","date_gmt":"2023-09-08T17:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1789808-04-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:47","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:47","slug":"1789808-04-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1789808-04-03\/","title":{"rendered":"17898(08-04-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17898 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta No. 043 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., ocho de abril del a\u00f1o dos \u00a0mil tres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0procede \u00a0a \u00a0dictar sentencia en la causa \u00a0seguida \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0Dr. \u00a0CARLOS \u00a0ENRIQUE ACOSTA \u00a0DELGADO, \u00a0Fiscal \u00a0Delegado \u00a0ante el Tribunal Superior \u00a0del Distrito Judicial de Pasto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0 los \u00a0 datos \u00a0 consignados \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que se identifica con la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda n\u00famero \u00a05.199.254 \u00a0expedida \u00a0en \u00a0Pasto \u00a0(Nari\u00f1o), \u00a0donde \u00a0naci\u00f3 el 28 de septiembre de \u00a01943, \u00a0abogado \u00a0de \u00a0profesi\u00f3n, \u00a0casado \u00a0con \u00a0Lourdes Alicia Santacruz con quien \u00a0tiene \u00a0cuatro \u00a0hijos, \u00a0y reside en la carrera 34B No. 14-38, Barrio San Ignacio, \u00a0de la mencionada ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.-\u00a0 LA ACUSACION. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Vicefiscal \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n, en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del treinta de agosto del a\u00f1o dos mil, y mantenida en decisi\u00f3n de \u00a0diecinueve \u00a0 de \u00a0 octubre \u00a0siguiente \u00a0al \u00a0resolver \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0reposici\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0acus\u00f3 \u00a0ante \u00a0esta Sala al doctor CARLOS ENRIQUE \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO, \u00a0por \u00a0el delito de prevaricato por acci\u00f3n previsto en el Libro \u00a0Segundo, \u00a0 T\u00edtulo \u00a0 Catorce, \u00a0 Cap\u00edtulo \u00a0 S\u00e9ptimo, \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.- \u00a0En \u00a0el prove\u00eddo calificatorio fueron \u00a0precisados los hechos de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1. La Corte Suprema de Justicia procesa a \u00a0ENRIQUE \u00a0JUVENAL \u00a0DE \u00a0LOS \u00a0R\u00cdOS \u00a0por el delito de peculado por apropiaci\u00f3n. Al \u00a0imponerle \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, \u00a0mediante decisi\u00f3n de 8 de junio de 1995, \u00a0compuls\u00f3 \u00a0copias \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0investigue \u00a0a \u00a0SEGUNDO \u00a0SALVADOR LASSO G\u00d3MEZ, \u00a0EDUARDO OTONIEL MONT\u00daFAR ERAZO y EDUARDO EDMUNDO ALBORNOZ JURADO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c2. Con base en la documentaci\u00f3n remitida \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, el Fiscal General de la Naci\u00f3n asumi\u00f3 el \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0proceso \u00a0en \u00a0lo relacionado con el gobernador EDUARDO EDMUNDO \u00a0ALBORNOZ \u00a0JURADO \u00a0y \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0inhibitoria \u00a0que \u00a0la Fiscal\u00eda 11 \u00a0Seccional \u00a0de Pasto hab\u00eda proferido en su favor. El proceso contra LASSO G\u00d3MEZ \u00a0y \u00a0MONT\u00daFAR \u00a0ERAZO \u00a0fue asumido por la Fiscal\u00eda 16 Seccional de Pasto y hoy se \u00a0encuentra \u00a0en \u00a0el \u00a0Juzgado Segundo Penal del Circuito de esa ciudad pendiente de \u00a0sentencia. \u00a0En \u00a0\u00e9l \u00a0se neg\u00f3, en primera y segunda instancias, la prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c3. \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a017 Seccional de Pasto \u00a0asumi\u00f3 \u00a0el conocimiento del proceso contra ALBORNOZ JURADO tras acreditarse que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0investigados \u00a0no \u00a0guardaban \u00a0relaci\u00f3n alguna con las funciones que \u00a0ejerci\u00f3 \u00a0 cuando \u00a0 fue \u00a0 Gobernador \u00a0 del \u00a0Departamento \u00a0de \u00a0Nari\u00f1o. \u00a0Mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a026 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01998 \u00a0le \u00a0impuso \u00a0medida de aseguramiento de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva como autor de peculado por apropiaci\u00f3n por extensi\u00f3n y, \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a010 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01998, \u00a0neg\u00f3 \u00a0la \u00a0declaratoria de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0que \u00a0hab\u00eda sido solicitada y profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0por esa conducta punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c4. \u00a0La \u00a0defensa \u00a0interpuso reposici\u00f3n y \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0insistiendo, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0cosas, \u00a0en \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal. La Fiscal\u00eda 17 Seccional, \u00a0en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a09 de septiembre de 1998, neg\u00f3 la prescripci\u00f3n reafirmando \u00a0los motivos por los cuales la acci\u00f3n penal no hab\u00eda prescrito: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ca. \u00a0La \u00a0pena \u00a0fijada \u00a0para \u00a0el delito de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n por extensi\u00f3n en cuant\u00eda superior a quinientos mil \u00a0pesos era de 4 a15 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cb. \u00a0Por haberse reintegrado lo apropiado \u00a0antes \u00a0de \u00a0haberse \u00a0dictado \u00a0sentencia \u2018la \u00a0 \u00a0pena \u00a0 se \u00a0 disminuir\u00e1 \u00a0 hasta \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 mitad\u2019, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con lo indicado en el \u00a0art\u00edculo 139 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cc. \u00a0La disminuci\u00f3n m\u00e1xima puede ser de \u00a0la mitad pero la m\u00ednima puede ser de un solo d\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cd.\u00a0 As\u00ed, la pena m\u00e1xima imponible \u00a0era \u00a0de \u00a015 \u00a0a\u00f1os \u00a0menos \u00a0un d\u00eda y \u00e9ste es el t\u00e9rmino prescriptivo. Como ese \u00a0t\u00e9rmino \u00a0no \u00a0ha \u00a0ocurrido \u00a0desde \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de ocurrencia (sic) de los hechos, \u00a0febrero de 1990, la acci\u00f3n penal no ha prescrito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c5. \u00a0El recurso de apelaci\u00f3n interpuesto \u00a0de \u00a0manera \u00a0subsidiaria \u00a0fue \u00a0resuelto \u00a0por \u00a0el Fiscal Delegado ante el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Pasto CARLOS ENRIQUE ACOSTA DELGADO, quien, mediante resoluci\u00f3n de \u00a06 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01998 \u00a0(sic) \u00a0(la \u00a0fecha correcta es 17 de noviembre de 1998, \u00a0aclara \u00a0la \u00a0Corte), \u00a0declar\u00f3 \u00a0la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal y orden\u00f3 la \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0base \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0los \u00a0 siguientes \u00a0argumentos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ca. \u00a0El \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n debe \u00a0establecerse \u00a0 seg\u00fan \u00a0 el \u00a0 Art\u00edculo \u00a0 80 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0\u2018contabilizando \u00a0para ello, el m\u00e1ximo \u00a0posible \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0 \u00a0si \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0trata \u00a0 de \u00a0 atenuantes\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cb. \u00a0La \u00a0Constituci\u00f3n y la Ley deben ser \u00a0interpretadas \u00a0y aplicadas arm\u00f3nicamente y el legislador no debe necesariamente \u00a0establecer \u00a0en \u00a0cada \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cc. \u00a0Para \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0se tiene en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0pena \u00a0abstracta \u00a0fijada \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0pero \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta las \u00a0circunstancias espec\u00edficas que aumentan esa tarifa abstracta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cd. La tasaci\u00f3n hecha por el a quo es la \u00a0que \u00a0efectuar\u00eda \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0pero \u00a0no \u00a0es \u00a0la \u00a0adecuada \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de la \u00a0prescripci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ce. \u00a0Si bien el art\u00edculo 139 ense\u00f1a que \u00a0\u2018la \u00a0pena se disminuir\u00e1 \u00a0hasta \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 mitad\u2019 \u00a0tenemos \u00a0que \u00a0expresar que al cuantificar el t\u00e9rmino prescriptivo de la acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0que ocupa la atenci\u00f3n de esta Fiscal\u00eda Delegada, la pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0ser\u00eda \u00a0la \u00a0de \u00a0quince \u00a0a\u00f1os, \u00a0reducidos \u00a0a la mitad, la acci\u00f3n penal \u00a0prescribir\u00eda \u00a0en \u00a0siete \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0seis \u00a0meses, \u00a0tiempo que ha sido ampliamente \u00a0superado (Negrillas originales). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cf. Esta conclusi\u00f3n tiene su base en los \u00a0argumentos jurisprudenciales transcritos por los impugnantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0Procuradora \u00a0143 Judicial puso estos \u00a0hechos \u00a0en conocimiento de la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, resaltando que la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0doctor \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO \u00a0contrariaba \u00a0el r\u00e9gimen \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la prescripci\u00f3n, aceptado pac\u00edficamente por la jurisprudencia y \u00a0la \u00a0 doctrina, \u00a0 y \u00a0que \u00a0con \u00a0ella \u00a0se \u00a0violaba \u00a0el \u00a0derecho \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0igualdad\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precis\u00f3 \u00a0la acusaci\u00f3n que el fundamento de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0el \u00a0doctor \u00a0ACOSTA DELGADO, radica en el hecho de haber \u00a0declarado \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0en \u00a0un \u00a0proceso en que tal \u00a0fen\u00f3meno no hab\u00eda operado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda al efecto que el proceso a cargo del \u00a0doctor ACOSTA DELGADO ten\u00eda las siguientes caracter\u00edsticas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ca.\u00a0 EDUARDO MONT\u00daFAR ERAZO y ENRIQUE \u00a0DE \u00a0 LOS \u00a0R\u00cdOS \u00a0HERRERA \u00a0se \u00a0desempe\u00f1aban \u00a0como \u00a0miembros \u00a0de \u00a0la \u00a0C\u00e1mara \u00a0de \u00a0Representantes \u00a0en \u00a0el \u00a0per\u00edodo \u00a0comprendido entre 1986 y 1990. Con miras a las \u00a0elecciones \u00a0del \u00a0a\u00f1o \u00a0siguiente \u00a0formaron \u00a0una \u00a0coalici\u00f3n \u00a0pol\u00edtica y en 1988 \u00a0compraron \u00a0un \u00a0lote \u00a0de terreno para la construcci\u00f3n de la sede del movimiento, \u00a0lote \u00a0que fue cancelado con seis millones de pesos aportados por MONT\u00daFAR ERAZO \u00a0y \u00a0con \u00a0seis \u00a0millones \u00a0aportados \u00a0por DE LOS R\u00cdOS HERRERA y que fueron girados \u00a0desde \u00a0el Congreso de la Rep\u00fablica, en calidad de auxilios parlamentarios, a la \u00a0asociaci\u00f3n \u00a0Miguel \u00a0Antonio \u00a0Caro. \u00a0En \u00a01989 se giraron a esta asociaci\u00f3n doce \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos \u00a0adicionales \u00a0por \u00a0ese \u00a0mismo \u00a0concepto, \u00a0dineros que fueron \u00a0destinados \u00a0a \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sede \u00a0pol\u00edtica y que se recibieron en \u00a0febrero de 1990. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a01990 \u00a0MONT\u00daFAR \u00a0ERAZO y DE LOS R\u00cdOS \u00a0HERRERA \u00a0solicitaron \u00a0un \u00a0pr\u00e9stamo \u00a0por \u00a0quince millones de pesos a la sociedad \u00a0CASTA\u00d1EDA \u00a0E \u00a0HIJOS, \u00a0efecto \u00a0para \u00a0el cual hipotecaron el inmueble que hab\u00edan \u00a0adquirido \u00a0mediante \u00a0escritura \u00a0suscrita\u00a0 \u00a0por \u00a0el \u00a0acreedor, por MONT\u00daFAR \u00a0ERAZO \u00a0y \u00a0por \u00a0el \u00a0presidente \u00a0de \u00a0la fundaci\u00f3n. El pago de esta obligaci\u00f3n se \u00a0dificult\u00f3 \u00a0porque \u00a0MONT\u00daFAR \u00a0ERAZO no fue elegido para el per\u00edodo siguiente y \u00a0porque, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de que DE LOS R\u00cdOS HERRERA fue reelegido como representante, \u00a0sobrevino \u00a0la \u00a0revocatoria \u00a0del \u00a0mandato \u00a0y \u00a0la \u00a0eliminaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0auxilios \u00a0parlamentarios por la Constituci\u00f3n de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAnte \u00a0ello, \u00a0\u00e9ste \u00a0\u00faltimo \u00a0cancel\u00f3 \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0y \u00a0ejecut\u00f3 \u00a0a \u00a0MONT\u00daFAR \u00a0ERAZO \u00a0y a la asociaci\u00f3n Miguel Antonio \u00a0Caro, \u00a0sobreviniendo entonces las denuncias que generaron los procesos referidos \u00a0en \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0que, \u00a0aparte de los citados, se extendieron a EDUARDO \u00a0ALBORNOZ \u00a0JURADO, \u00a0suplente \u00a0de \u00a0MONT\u00daFAR \u00a0ERAZO, \u00a0tesorero \u00a0de \u00a0su \u00a0campa\u00f1a y \u00a0tesorero \u00a0de \u00a0la \u00a0fundaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0a \u00a0SEGUNDO \u00a0LASSO \u00a0G\u00d3MEZ, \u00a0presidente \u00a0de tal \u00a0fundaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cb. El proceso contra DE LOS R\u00cdOS HERRERA \u00a0se \u00a0adelanta en la Corte Suprema de Justicia y en \u00e9l se hizo claridad en cuanto \u00a0a \u00a0los \u00a0actos \u00a0de \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0en que incurri\u00f3 sobre los dineros girados a la \u00a0fundaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la que aparec\u00eda como benefactor pero que en realidad ingresaron \u00a0a \u00a0su \u00a0patrimonio. \u00a0En \u00a0ese \u00a0proceso \u00a0se \u00a0le \u00a0impuso \u00a0medida de aseguramiento de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0y se le concedi\u00f3 libertad provisional ante el reintegro \u00a0de lo apropiado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cA \u00a0su \u00a0vez, \u00a0el \u00a0proceso contra MONT\u00daFAR \u00a0ERAZO \u00a0y LASSO G\u00d3MEZ fue instruido por la Direcci\u00f3n Seccional de Fiscal\u00edas de \u00a0Pasto, \u00a0all\u00ed se los asegur\u00f3 y acus\u00f3 como coautores del delito de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0por \u00a0extensi\u00f3n \u00a0y se les reconoci\u00f3 tambi\u00e9n libertad provisional \u00a0por \u00a0virtud del reintegro del dinero, proceso que actualmente se encuentra en la \u00a0etapa de juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cFinalmente, \u00a0el \u00a0proceso \u00a0contra ALBORNOZ \u00a0JURADO, \u00a0una vez perdida su calidad de Gobernador de Nari\u00f1o, fue asumido por la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Fiscal\u00edas \u00a0de \u00a0Pasto, \u00a0donde \u00a0se le impuso medida de \u00a0aseguramiento \u00a0y \u00a0se le acus\u00f3 como coautor del delito de peculado. No obstante, \u00a0tal \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0fue revocada por el doctor CARLOS ENRIQUE ACOSTA DELGADO, quien \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0por \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cc. \u00a0La participaci\u00f3n de ALBORNOZ JURADO \u00a0en \u00a0la \u00a0secuencia punible investigada por la Fiscal\u00eda fue a t\u00edtulo de autor de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0por extensi\u00f3n pues en su calidad de tesorero de la \u00a0asociaci\u00f3n \u00a0 Miguel \u00a0Antonio \u00a0Caro \u00a0administraba \u00a0los \u00a0auxilios \u00a0parlamentarios \u00a0recibidos \u00a0y \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0inconveniente \u00a0alguno para invertir tales auxilios no en \u00a0actividades \u00a0propias \u00a0de esa fundaci\u00f3n sin \u00e1nimo de lucro sino en la compra de \u00a0un \u00a0lote \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0en \u00a0\u00e9l de la sede pol\u00edtica de DE LOS R\u00cdOS \u00a0HERRERA y MONT\u00daFAR ERAZO\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n que, en el proceso a \u00a0cargo \u00a0del \u00a0doctor \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO, la imputaci\u00f3n giraba en torno a la posible \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0delito de peculado por apropiaci\u00f3n, el cual, de conformidad con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0133 del C\u00f3digo penal de 1980 aplicable al caso en atenci\u00f3n a la \u00a0\u00e9poca \u00a0en \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia, \u00a0ten\u00eda \u00a0establecida pena de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0entre \u00a0dos \u00a0y diez a\u00f1os y\u00a0 cuatro y quince a\u00f1os cuando el valor \u00a0de \u00a0lo apropiado superaba los quinientos mil pesos. Y seg\u00fan lo dispuesto por el \u00a0art\u00edculo \u00a0139 \u00a0ejusdem, \u00a0la pena se disminuir\u00eda hasta en la mitad, si antes de \u00a0dictarse \u00a0 \u00a0 sentencia \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0segunda \u00a0 \u00a0instancia \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0reintegraba \u00a0 \u00a0lo \u00a0apropiado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 manera \u00a0 que \u00a0 para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal, a tenor de las previsiones del art\u00edculo 80 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de 1980, ella se producir\u00eda en un tiempo igual al m\u00e1ximo de \u00a0la \u00a0pena \u00a0fijada \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0si \u00a0fuere privativa de la libertad, sin ser nunca \u00a0inferior \u00a0a \u00a0cinco \u00a0a\u00f1os \u00a0ni \u00a0superior \u00a0a \u00a0veinte, \u00a0y para el caso de concurrir \u00a0circunstancias \u00a0de agravaci\u00f3n deber\u00eda aplicarse la mayor agravaci\u00f3n posible y \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0concurrir \u00a0circunstancias atenuantes deber\u00eda tenerse en cuenta la \u00a0m\u00ednima atenuaci\u00f3n posible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe este modo, agrega la acusaci\u00f3n, si al \u00a0proceso \u00a0que \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de peculado se adelantaba contra EDUARDO ALBORNOZ \u00a0JURADO \u00a0se \u00a0le aplica el r\u00e9gimen legal de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, \u00a0las conclusiones que se obtienen son las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c- El delito de peculado por apropiaci\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0era \u00a0imputable \u00a0a t\u00edtulo de autor\u00eda fue desplegado en febrero de 1990 \u00a0\u2013fecha \u00a0en \u00a0que \u00a0en la \u00a0Asociaci\u00f3n \u00a0Miguel \u00a0Antonio \u00a0Caro \u00a0se \u00a0recibieron \u00a0los \u00a0dineros procedentes del \u00a0Congreso de la Rep\u00fablica-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c- La cuant\u00eda de este delito ascendi\u00f3 a \u00a0dieciocho millones de pesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c-\u00a0 \u00a0El m\u00e1ximo de la pena imponible \u00a0era \u00a0de \u00a0quince \u00a0a\u00f1os \u00a0por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0un \u00a0injusto \u00a0con \u00a0cuant\u00eda superior a \u00a0quinientos mil pesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c- En raz\u00f3n del reintegro de lo apropiado \u00a0realizado \u00a0antes de la emisi\u00f3n de la sentencia de segunda instancia, la pena se \u00a0disminu\u00eda hasta en la mitad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c- \u00a0Para determinar el m\u00e1ximo de la pena \u00a0imponible \u00a0al \u00a0monto \u00a0de quince a\u00f1os hab\u00eda que hacerle la m\u00ednima disminuci\u00f3n \u00a0posible \u00a0en \u00a0raz\u00f3n de la atenuante ya referida. Esto es as\u00ed en cuanto, como es \u00a0elemental \u00a0entenderlo, \u00a0para \u00a0obtener \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo de la pena debe realizarse el \u00a0m\u00ednimo de descuento posible en raz\u00f3n de tal reintegro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c- \u00a0Si \u00a0ello \u00a0era \u00a0as\u00ed, \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0es \u00a0de \u00a0quince \u00a0a\u00f1os \u00a0\u2013m\u00e1ximo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0pena- \u00a0 \u00a0menos \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0d\u00eda \u00a0 \u2013m\u00ednima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 atenuaci\u00f3n \u00a0posible-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEntonces, la conclusi\u00f3n que se impone es \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0en que el doctor ACOSTA DELGADO emiti\u00f3 su pronunciamiento \u00a0declarando \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal -17 de noviembre de 1998- el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo \u00a0a\u00fan \u00a0no se hab\u00eda cumplido pues para ello faltaban seis \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0dos \u00a0meses \u00a0como \u00a0quiera que tal fen\u00f3meno s\u00f3lo operaba en febrero de \u00a02005. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLuego, \u00a0precisa \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, como se \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0 una \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0antes \u00a0de \u00a0su \u00a0efectiva \u00a0consumaci\u00f3n, \u00a0 se \u00a0 impone \u00a0 concluir \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 est\u00e1 \u00a0 ante \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0manifiestamente ilegal\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aclara, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por \u00a0prevaricato \u00a0no \u00a0se \u00a0fundamenta \u00a0en la falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 82 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0\u201cpues \u00a0a \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0la claridad legal y de la \u00a0unanimidad \u00a0jurisprudencial referidas al t\u00e9rmino prescriptivo, la extensi\u00f3n de \u00a0ese \u00a0t\u00e9rmino \u00a0est\u00e1 referida expresamente a los servidores p\u00fablicos y no a los \u00a0particulares \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, como se lo ha hecho ver, no es un\u00e1nime la extensi\u00f3n \u00a0jurisprudencial \u00a0de ese t\u00e9rmino a los particulares que concurren a la comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0un delito especial. En esas condiciones, no puede decirse que al declarar la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0se \u00a0haya emitido una resoluci\u00f3n no s\u00f3lo \u00a0manifiestamente \u00a0contraria \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a080 del C\u00f3digo Penal sino tambi\u00e9n al \u00a0art\u00edculo 82 ya citado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0tipo \u00a0subjetivo del \u00a0delito \u00a0imputado, \u00a0en \u00a0la \u00a0providencia \u00a0enjuiciatoria el funcionario acusador se \u00a0detiene \u00a0a \u00a0dar \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0las \u00a0argumentaciones defensivas postuladas por el \u00a0doctor ACOSTA DELGADO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De este modo precisa que no se trat\u00f3 de una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fundamentada \u00a0en \u00a0una \u00a0distinta \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del instituto de la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0o \u00a0de \u00a0una \u00a0simple \u00a0disparidad de criterios en torno a lo que era \u00a0objeto \u00a0 de \u00a0 debate, \u00a0 pues \u00a0 \u201cel \u00a0 r\u00e9gimen \u00a0 legalmente \u00a0previsto \u00a0para \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo \u00a0es \u00a0claro. \u00a0La \u00a0ley \u00a0indica que ese \u00a0fen\u00f3meno \u00a0opera \u00a0en el m\u00e1ximo de la pena prevista para el delito por el que se \u00a0procede. \u00a0Y \u00a0si \u00a0se trata de determinar el m\u00e1ximo de la pena imponible no se ve \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0argumentos \u00a0se \u00a0ha de aplicar el m\u00e1ximo y no el m\u00ednimo de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0ante la concurrencia de circunstancias atenuantes, tal como lo hizo \u00a0el \u00a0doctor \u00a0ACOSTA DELGADO en su pronunciamiento tras afirmar que el t\u00e9rmino de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0establece \u00a0 \u00a0\u2018contabilizando \u00a0para \u00a0ello, \u00a0el m\u00e1ximo posible de disminuci\u00f3n si \u00a0se \u00a0trata de atenuantes\u2019 \u00a0pues \u00a0no se precisa de mayores esfuerzos para advertir que de aplicar el m\u00e1ximo \u00a0de disminuci\u00f3n no se obtendr\u00e1 el m\u00e1ximo aplicable\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u201c\u2026esa claridad del r\u00e9gimen \u00a0de \u00a0 la \u00a0 prescripci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0ha \u00a0sido \u00a0corroborada \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0nacional, \u00a0la que durante los \u00faltimos veinte a\u00f1os ha precisado \u00a0que \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, y por esa v\u00eda del t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo, \u00a0impone \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0m\u00e1ximo \u00a0incremento \u00a0en caso de \u00a0agravantes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera el funcionario acusador que en la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0particular \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0el \u00a0doctor \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO, no \u00a0solamente \u00a0se \u00a0contaba \u00a0con \u00a0la \u00a0claridad del r\u00e9gimen legal del instituto de la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal y con las directrices trazadas un\u00e1nimemente \u00a0por \u00a0el \u00a0M\u00e1ximo tribunal de la jurisdicci\u00f3n ordinaria, sino que adem\u00e1s cont\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0estudio \u00a0pormenorizado \u00a0y \u00a0fundamentado \u00a0de \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0para \u00a0negar \u00a0la \u00a0solicitud de prescripci\u00f3n planteada por el defensor \u00a0del \u00a0procesado, donde se demostr\u00f3 con estricto apego al ordenamiento jur\u00eddico, \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0operado \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0y \u00a0se \u00a0expusieron los \u00a0fundamentos \u00a0 \u00a0 legales, \u00a0 \u00a0 jurisprudenciales \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0doctrinarios \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0esa \u00a0conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que el doctor ACOSTA DELGADO \u00a0anteriormente \u00a0en \u00a0otros \u00a0casos \u00a0hubiere \u00a0aplicado \u00a0el mismo criterio por el que \u00a0opt\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0cuestionada \u00a0no \u00a0es \u00a0indicativo \u00a0que \u00a0se trat\u00f3 de una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0diferente \u00a0o \u00a0de \u00a0una \u00a0disparidad \u00a0de \u00a0criterios \u00a0en \u00a0torno \u00a0al \u00a0instituto \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0para \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0emiti\u00f3 \u00a0la \u00a0providencia \u00a0que se le reprocha contaba con suficientes elementos de juicio para \u00a0conocer \u00a0la \u00a0manera \u00a0ilegal \u00a0como \u00a0ven\u00eda \u00a0emitiendo \u00a0sus \u00a0pronunciamientos y lo \u00a0colocaban \u00a0ante \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0corregir \u00a0ese \u00a0criterio, \u00a0de \u00a0manera que sus \u00a0decisiones \u00a0 constituyeran \u00a0 una \u00a0 afirmaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 una \u00a0negaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0violar \u00a0la \u00a0ley se hace \u00a0manifiesto \u00a0en \u00a0la \u00a0manera caprichosa como se aparta de las reglas que gobiernan \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, y con la \u00a0m\u00ednima \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0que le da al aparente disenso en la interpretaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0y \u00a0\u201clo que es m\u00e1s, con la manera como se pretende amparar semejante \u00a0postura \u00a0en \u00a0una jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia que fundamentaba \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0sentido contrario, incurriendo en una clara manipulaci\u00f3n de \u00a0ella para acomodarla al sentido de su decisi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0acusador considera forzado el argumento \u00a0expuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en el sentido de que era injusta e inequitativa la \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0pena \u00a0en \u00a0un \u00a0d\u00eda \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del \u00a0reintegro \u00a0de \u00a0lo \u00a0il\u00edcitamente \u00a0apropiado, \u00a0pues \u00a0con \u00a0dicha \u00a0postura \u00a0se desconoce que cuando se \u00a0procede \u00a0a \u00a0determinar \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo \u00a0de \u00a0lo que se trata no es de \u00a0establecer \u00a0la \u00a0pena \u00a0imponible en el caso concreto, sino los extremos punitivos \u00a0entre \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0de \u00a0emprender \u00a0la \u00a0dosimetr\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, siendo el \u00a0correspondiente \u00a0al \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0ella \u00a0el \u00a0que \u00a0ha \u00a0de \u00a0determinar \u00a0el t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo, \u00a0 de \u00a0modo \u00a0que \u00a0\u201cpara \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0m\u00e1ximo \u00a0es \u00a0imperativo \u00a0aplicar \u00a0la m\u00ednima disminuci\u00f3n posible en caso de atenuantes y ese \u00a0c\u00e1lculo \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser acondicionado por el funcionario, a su propio arbitrio, \u00a0argumentando razones de equidad o de injusticia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El proceso evidencia que \u201cante un r\u00e9gimen \u00a0legal \u00a0tan \u00a0claro, ante una jurisprudencia un\u00e1nime, ante un estudio tan preciso \u00a0como \u00a0 el \u00a0 emprendido \u00a0 por \u00a0 la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0ante \u00a0una \u00a0manipulaci\u00f3n \u00a0tan \u00a0evidente \u00a0de \u00a0pronunciamientos \u00a0judiciales que motivaban una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0sentido \u00a0contrario a aqu\u00e9l por el que se opt\u00f3, la inferencia no \u00a0puede \u00a0 \u00a0ser \u00a0 \u00a0otra \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0doctor \u00a0 \u00a0ACOSTA \u00a0 \u00a0DELGADO \u00a0 \u00a0\u2018obr\u00f3 \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 prop\u00f3sito \u00a0 de \u00a0favorecer \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0quien \u00a0 \u00a0figuraba \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0sujeto \u00a0 \u00a0activo \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0delito \u00a0investigado\u2019 \u00a0como \u00a0lo \u00a0expone el Ministerio P\u00fablico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0el \u00a0acusador, \u00a0adem\u00e1s, que en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 cuestionada \u00a0se \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0determinar \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0considerando \u00a0la \u00a0m\u00e1xima \u00a0disminuci\u00f3n posible, argumentando que la pena deb\u00eda \u00a0reducirse \u00a0a la mitad tras citar la norma que ordenaba una disminuci\u00f3n hasta en \u00a0la \u00a0mitad, de modo que todo ese enfoque pretendi\u00f3 presentarse como fruto de una \u00a0interpretaci\u00f3n arm\u00f3nica de la Constituci\u00f3n y de la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0al argumento fundado en que la Sala \u00a0Jurisdiccional \u00a0Disciplinaria \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0Superior \u00a0de la Judicatura decidi\u00f3 \u00a0archivar \u00a0la investigaci\u00f3n que por los mismos hechos adelant\u00f3 contra el doctor \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO, \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0en \u00a0opini\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0es indicativo de la \u00a0legalidad \u00a0del \u00a0pronunciamiento, \u00a0consider\u00f3 el acusador que en los supuestos de \u00a0decisiones \u00a0manifiestamente \u00a0ilegales \u00a0aquella \u00a0autoridad \u00a0carece de competencia \u00a0para \u00a0ejercer \u00a0funci\u00f3n \u00a0disciplinaria \u00a0alguna, \u00a0como as\u00ed se estableci\u00f3 por la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0C- \u00a0417 de 1993, de manera que resulta \u00a0\u201cforzoso \u00a0concluir \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0citada \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0Consejo Superior de la \u00a0Judicatura \u00a0no \u00a0puede \u00a0d\u00e1rsele \u00a0la trascendencia que se pretende\u201d, ya que las \u00a0afirmaciones \u00a0sobre \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0del comportamiento del doctor ACOSTA DELGADO \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0emitida por \u00e9l en ejercicio de sus funciones \u00a0judiciales, \u00a0exceden \u00a0su \u00a0\u00f3rbita funcional y ninguna incidencia pueden tener en \u00a0esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0el \u00a0acusador que el doctor ACOSTA \u00a0DELGADO, \u00a0por virtud de su decisi\u00f3n, \u201cpropici\u00f3 la impunidad en un grave caso \u00a0de \u00a0 corrupci\u00f3n \u00a0 administrativa \u00a0 y \u00a0 permiti\u00f3 \u00a0 una \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0ilegal \u00a0y \u00a0discriminatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia \u00a0haciendo \u00a0que \u00a0uno \u00a0de \u00a0los copart\u00edcipes del \u00a0injusto \u00a0investigado quedara amparado por una preclusi\u00f3n manifiestamente ilegal \u00a0cuando \u00a0 los \u00a0 restantes \u00a0 intervinientes \u00a0 en \u00a0los \u00a0mismos \u00a0hechos \u00a0sobrellevan \u00a0investigaciones y juzgamientos\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0defensa \u00a0insiste \u00a0en sostener que no se \u00a0halla \u00a0demostrado el inter\u00e9s que pudo haber motivado al doctor ACOSTA DELGADO a \u00a0emitir \u00a0la decisi\u00f3n manifiestamente ilegal que se le imputa. A ello contesta el \u00a0acusador \u00a0que \u00a0de \u00a0la estructura t\u00edpica del delito de prevaricato no hace parte \u00a0ingrediente \u00a0especial \u00a0subjetivo \u00a0alguno, \u00a0y, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0prevaricadora, \u00a0su \u00a0injusticia \u00a0y su potencia lesiva, vienen determinadas por la \u00a0manifiesta \u00a0ilegalidad \u00a0entre lo decidido y el derecho conocido y aplicable, sin \u00a0que \u00a0 se \u00a0 supedite \u00a0 a \u00a0 la \u00a0existencia \u00a0o \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0inter\u00e9s \u00a0il\u00edcito.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0lo \u00a0expuesto, decidi\u00f3 \u00a0entonces \u00a0proferir \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra el doctor CARLOS ENRIQUE \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO \u00a0por \u00a0el delito de prevaricato por acci\u00f3n, y mantener la medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0impuesta al momento de definir su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica, \u00a0 as\u00ed \u00a0 como \u00a0la \u00a0libertad \u00a0provisional \u00a0posteriormente \u00a0concedida (fls. 366 y ss. cno. Fiscal\u00eda). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En el prove\u00eddo de diecinueve de octubre de \u00a0dos \u00a0mil, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0el \u00a0Vicefiscal General de la Naci\u00f3n resolvi\u00f3 el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0reposici\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0contra \u00a0la \u00a0providencia \u00a0enjuiciatoria, \u00a0se \u00a0precis\u00f3 \u00a0que la trascendencia de la funci\u00f3n jurisdiccional \u00a0radica \u00a0en \u00a0que quienes la ejercen tienen por deber adecuar la normatividad para \u00a0dirimir \u00a0los \u00a0conflictos sometidos a su conocimiento, y de hacerlo desarrollando \u00a0los \u00a0 \u00a0valores \u00a0 superiores \u00a0 del \u00a0 ordenamiento \u00a0 jur\u00eddico, \u00a0 los \u00a0 principios \u00a0constitucionales y los derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, agrega, entre la complejidad \u00a0del \u00a0mundo \u00a0jur\u00eddico \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0hermene\u00fatica \u00a0judicial \u00a0y \u00a0la emisi\u00f3n de una \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 manifiestamente \u00a0ilegal, \u00a0existen \u00a0ostensibles \u00a0diferencias, \u00a0pues \u00a0mientras \u00a0la interpretaci\u00f3n aprovecha los recursos disponibles para orientarlos \u00a0hacia \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, la decisi\u00f3n prevaricadora hace uso de \u00a0ellos \u00a0para \u00a0denegarla, \u00a0para \u00a0administrarla \u00a0s\u00f3lo \u00a0formalmente, \u00a0incluso \u00a0para \u00a0propiciar \u00a0la \u00a0impunidad. \u00a0De \u00a0all\u00ed \u00a0el \u00a0alto \u00a0contenido \u00a0de \u00a0injusticia de las \u00a0decisiones \u00a0 \u00a0manifiestamente \u00a0 \u00a0ilegales \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0ocurrido \u00a0 \u00a0en \u00a0 este \u00a0evento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0se pretenda darle visos de \u00a0legalidad \u00a0a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0contin\u00faa, \u00a0es \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0que el caso sometido a \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0doctor \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO, \u00a0una \u00a0simple \u00a0operaci\u00f3n aritm\u00e9tica \u00a0permit\u00eda \u00a0inferir \u00a0que \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0pena imponible se obten\u00eda haciendo la \u00a0m\u00ednima y no la m\u00e1xima disminuci\u00f3n posible.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 este \u00a0 modo, \u00a0 considera, \u00a0 \u201cuna \u00a0declaratoria \u00a0de prescripci\u00f3n como la referida en el proceso, dispuesta m\u00e1s de \u00a0seis \u00a0a\u00f1os \u00a0antes \u00a0de que efectivamente ocurriera; proferida ante un grave caso \u00a0de \u00a0corrupci\u00f3n; \u00a0cuando \u00a0a \u00a0los \u00a0restantes \u00a0involucrados \u00a0se \u00a0les ha negado esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0distintas \u00a0actuaciones; \u00a0en \u00a0una investigaci\u00f3n adelantada en esa \u00a0comarca \u00a0contra \u00a0un \u00a0conocido hombre p\u00fablico; ordenada por un fiscal de segunda \u00a0instancia \u00a0que \u00a0conoci\u00f3 decisiones que desarrollaban el alcance leg\u00edtimo de la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0de \u00a0cuya \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0se \u00a0trataba; \u00a0en \u00a0fin, \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n as\u00ed \u00a0concebida es una decisi\u00f3n manifiestamente ilegal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n no basta \u00a0solamente \u00a0con \u00a0que \u00a0se \u00a0afirme haberse actuado de buena fe, sino que \u00e9sta debe \u00a0inferirse \u00a0de \u00a0la actitud asumida por el procesado, pues son sus manifestaciones \u00a0de \u00a0conducta las que reflejan su l\u00edcito o il\u00edcito prop\u00f3sito. En este caso, el \u00a0afianzarse \u00a0en \u00a0el \u00a0ilegal alcance de una norma contra su mismo sentido y contra \u00a0el \u00a0 c\u00famulo \u00a0procesal \u00a0que \u00a0fundaba \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0diferente, \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0indicativo de\u00a0 buena fe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0en \u00a0pasada \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0investigado \u00a0emiti\u00f3 \u00a0una resoluci\u00f3n en la que expuso su particular criterio en \u00a0torno \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a080 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo penal de 1980, en el caso por el cual fue \u00a0investigado \u00a0concurr\u00edan \u00a0m\u00faltiples situaciones que evidenciaban el craso error \u00a0en \u00a0que anteriormente hab\u00eda incurrido, y que impon\u00edan su correcci\u00f3n. No\u00a0 \u00a0obstante, \u00a0prefiri\u00f3 \u00a0distorsionar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0norma, \u00a0manipular \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0que la desarrollaba y referir falaz alcance de fallos no citados \u00a0por \u00a0 el \u00a0 impugnante \u00a0para \u00a0mantenerse \u00a0en \u00a0su \u00a0posici\u00f3n \u00a0y \u00a0poder \u00a0emitir \u00a0un \u00a0pronunciamiento manifiestamente ilegal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0cierto es que la resoluci\u00f3n proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0doctor Acosta Delgado tuvo como prop\u00f3sito favorecer al\u00a0 sindicado \u00a0en el proceso a su cargo.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Con esta motivaci\u00f3n el Vicefiscal General \u00a0decidi\u00f3 no reponer la providencia calificatoria (fls. 408 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0PRUEBAS \u00a0PRACTICADAS \u00a0EN LA ETAPA DEL \u00a0JUICIO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0solicit\u00f3 la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0 de \u00a0 pruebas \u00a0durante \u00a0la \u00a0causa, \u00a0en \u00a0petici\u00f3n \u00a0que \u00a0fue \u00a0resuelta \u00a0oportunamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cumplimiento \u00a0del \u00a0auto que dispuso su \u00a0recaudo, se allegaron las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.- \u00a0Certificaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0antecedentes \u00a0disciplinarios \u00a0del doctor CARLOS ENRIQUE ACOSTA DELGADO, expedida \u00a0por \u00a0la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0copia \u00a0del\u00a0 \u00a0auto \u00a0proferido \u00a0el \u00a0veintiuno \u00a0de \u00a0octubre de mil \u00a0novecientos \u00a0 noventa \u00a0 y \u00a0 nueve \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0dispuso \u00a0archivar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0seguida \u00a0en su contra, con ocasi\u00f3n de su desempe\u00f1o como Fiscal \u00a0Delegado \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pasto, por hechos \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal y la \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0EDUARDO EDMUNDO ALBORNOZ \u00a0JURADO (fls. 30 y ss. cno. Corte).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Certificaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0antecedentes \u00a0disciplinarios expedida por la Procuradur\u00eda General de la Naci\u00f3n \u00a0(fl. 42). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.- \u00a0Certificaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0antecedentes \u00a0judiciales o de polic\u00eda del doctor CARLOS ENRIQUE ACOSTA DELGADO, \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Seguridad \u00a0D.A.S. (fl. 66). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4.- Declaraciones mediante certificaci\u00f3n \u00a0jurada \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0los \u00a0doctores Mar\u00eda Cristina Bucheli de Osejo, Guillermo \u00a0Rosero \u00a0Garc\u00eda, \u00a0Lucio \u00a0Alberto \u00a0Lucero Ortega, Efra\u00edn Salas Fajardo y Alberto \u00a0Sigifredo \u00a0Chamorro \u00a0Vivas, \u00a0Fiscales \u00a0Delegados \u00a0ante \u00a0el Tribunal Superior del \u00a0Distrito \u00a0Judicial de Pasto, quienes dan fe de buena conducta personal, social y \u00a0profesional \u00a0del \u00a0doctor \u00a0CARLOS \u00a0ENRIQUE \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO \u00a0(fls. \u00a043 y ss. cno. \u00a0Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- AUDIENCIA PUBLICA. \u00a0<\/p>\n<p>En ella intervinieron el Vicefiscal general \u00a0de \u00a0la \u00a0naci\u00f3n, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0primero \u00a0delegado \u00a0para la investigaci\u00f3n y el \u00a0juzgamiento \u00a0penal, \u00a0y \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del procesado doctor CARLOS ENRIQUE ACOSTA \u00a0DELGADO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1.- \u00a0El Vicefiscal general de la naci\u00f3n \u00a0al \u00a0referirse \u00a0a los t\u00e9rminos de la acusaci\u00f3n, sostiene que el Fiscal Delegado \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pasto, mediante resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a017 de noviembre de 1998 declar\u00f3 la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal,\u00a0 \u00a0en un grave caso de corrupci\u00f3n que se present\u00f3 en dicha ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de referir los hechos que dieron \u00a0origen \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0cual se desprendieron varios procesos, \u00a0manifiesta \u00a0que en el evento que ahora es materia de juzgamiento, desde el punto \u00a0de \u00a0vista objetivo, evidentemente existe una decisi\u00f3n manifiestamente contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0ley, \u00a0porque \u00a0la prescripci\u00f3n se rige por los criterios del art\u00edculo 80 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0aplicable \u00a0al \u00a0caso, \u00a0seg\u00fan \u00a0el cual la determinaci\u00f3n del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0es \u00a0puramente \u00a0objetiva y no subjetiva como de modo \u00a0contrario ha querido hacerlo ver el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que en materia de prescripci\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0hacer \u00a0la \u00a0misma \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0realiza \u00a0para \u00a0efecto de la \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0dictar \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0condenatoria. Se trata tan s\u00f3lo de hacer la tasaci\u00f3n desde el punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0objetivo \u00a0en \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, pues as\u00ed se establece en el \u00a0mencionado \u00a0art\u00edculo \u00a080 \u00a0al \u00a0precisar \u00a0que \u00a0en \u00a0materia de prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0debe \u00a0tomarse \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0teniendo en cuenta los \u00a0atenuantes \u00a0y \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0agravantes. \u00a0Para \u00a0efecto de los atenuantes, \u00a0resulta \u00a0apenas \u00a0l\u00f3gico \u00a0que se aplique el m\u00ednimo de reducci\u00f3n, porque lo que \u00a0la \u00a0norma \u00a0busca \u00a0es \u00a0precisamente \u00a0establecer \u00a0el m\u00e1ximo de tiempo para que la \u00a0declaratoria de prescripci\u00f3n resulte procedente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 dicha \u00a0materia \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte ha sido un\u00e1nime y reiterada, pues dice no conocer \u00a0pronunciamiento \u00a0alguno \u00a0que establezca la posibilidad de hacer una tasaci\u00f3n de \u00a0manera \u00a0subjetiva \u00a0o \u00a0gradual \u00a0de acuerdo a la discrecionalidad del funcionario. \u00a0As\u00ed \u00a0ha \u00a0sido \u00a0dicho, por ejemplo en auto de abril 24 de 1981, con ponencia del \u00a0Magistrado \u00a0 \u00a0Dar\u00edo \u00a0 Vel\u00e1squez \u00a0 Gaviria, \u00a0 repetidamente \u00a0 citado \u00a0 en \u00a0 los \u00a0pronunciamientos \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala; \u00a0auto \u00a0de 21 de mayo de 1985; 12 de noviembre de \u00a01986 \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del Magistrado Jaime Giraldo \u00c1ngel;\u00a0 y2 de octubre de \u00a01996 siendo ponente el Magistrado Ricardo Calvete Rangel. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 decir, \u00a0 agrega, \u00a0existe \u00a0abundante \u00a0jurisprudencia \u00a0en este sentido, seg\u00fan la cual, si bien es cierto, los jueces y \u00a0fiscales \u00a0est\u00e1n sometidos al imperio de la ley, tambi\u00e9n existen unos criterios \u00a0orientadores \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 jurisprudencia \u00a0 que \u00a0 deben \u00a0 ser \u00a0observados, \u00a0y \u00a0que \u00a0\u201col\u00edmpicamente\u201d \u00a0no se les puede desestimar sobre todo cuando, como en este \u00a0caso, \u00a0se \u00a0trata \u00a0de una providencia que carece de motivaci\u00f3n para apartarse de \u00a0la doctrina sentada y reiterada por la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta manera considera que desde el punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0objetivo \u00a0en \u00a0este \u00a0caso el doctor ACOSTA DELGADO profiri\u00f3 decisi\u00f3n \u00a0manifiestamente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a080 del C\u00f3digo \u00a0penal\u00a0 \u00a0de \u00a01980, \u00a0y \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a082 \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0cuantificar \u00a0las \u00a0disminuciones \u00a0punitivas, \u00a0por \u00a0cuanto hab\u00eda comunicabilidad de circunstancias, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0varios \u00a0servidores \u00a0p\u00fablicos \u00a0hab\u00edan logrado que se destinaran \u00a0auxilios \u00a0oficiales \u00a0para \u00a0comprar un lote de terreno y construir en \u00e9l la sede \u00a0de \u00a0la \u00a0fundaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0particulares \u00a0administraron \u00a0a nombre de la \u00a0fundaci\u00f3n \u00a0 dichos \u00a0 recursos.\u00a0 \u00a0 Si \u00a0bien \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0un \u00a0asunto \u00a0de \u00a0coparticipaci\u00f3n \u00a0 criminal \u00a0entre \u00a0servidores \u00a0p\u00fablicos \u00a0y \u00a0particulares \u00a0para \u00a0cometer \u00a0el \u00a0delito de peculado, por raz\u00f3n de la separaci\u00f3n de los procesos se \u00a0analiz\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0individual \u00a0cada \u00a0una \u00a0de las conductas, pero para el caso \u00a0debi\u00f3 \u00a0d\u00e1rsele \u00a0el \u00a0tratamiento \u00a0de \u00a0servidores p\u00fablicos y para efectos de la \u00a0prescripci\u00f3n aplicar lo dispuesto por el art\u00edculo 82. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda que en providencia del 4 de marzo \u00a0de \u00a01997, la Corte, con ponencia del Magistrado D\u00eddimo P\u00e1ez Velandia, precis\u00f3 \u00a0que \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0personales \u00a0del autor que agravan la punibilidad y las \u00a0materiales \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0se \u00a0comunican al part\u00edcipe que las hubiere conocido, y \u00a0ello \u00a0no \u00a0impide \u00a0que \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo \u00a0previsto \u00a0para \u00a0las conductas \u00a0imputadas \u00a0 a \u00a0 servidores \u00a0 p\u00fablicos \u00a0 le \u00a0 sean \u00a0 igualmente \u00a0 imputadas \u00a0 al \u00a0particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en ello, considera que la \u00a0conducta \u00a0imputable \u00a0al \u00a0procesado Eduardo Edmundo Albornoz Jurado no consist\u00eda \u00a0en \u00a0peculado \u00a0por \u00a0extensi\u00f3n \u00a0sino \u00a0por apropiaci\u00f3n, pues intervinieron varias \u00a0personas \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 empresa \u00a0 criminal \u00a0 a \u00a0quienes,\u00a0 \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0comunicabilidad \u00a0de \u00a0circunstancias, \u00a0para efectos de la prescripci\u00f3n ha debido \u00a0d\u00e1rsele la calidad de servidores p\u00fablicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que en el curso del proceso se \u00a0ha \u00a0tra\u00eddo \u00a0a colaci\u00f3n el aspecto relacionado con un proceso disciplinario que \u00a0se \u00a0tramit\u00f3 por el Consejo Superior de la Judicatura. Recuerda al efecto que la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0penal \u00a0y \u00a0la \u00a0disciplinaria son independientes y aut\u00f3nomas, y el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que en el proceso disciplinario se haya considerado que para ese caso \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0delegado \u00a0ante \u00a0el Tribunal no actu\u00f3 de manera maliciosa\u00a0 y de \u00a0mala \u00a0fe, \u00a0esto no quiere decir que desde el punto de vista penal, habida cuenta \u00a0del \u00a0 caudal \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0en \u00a0\u00e9ste \u00a0existe, \u00a0resulte \u00a0vedado \u00a0imputar \u00a0una \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0tan \u00a0s\u00f3lo \u00a0porque \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0disciplinario no se \u00a0hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n con el aspecto subjetivo del \u00a0delito \u00a0investigado, dice, se ha alegado que el procesado actu\u00f3 de buena fe. Al \u00a0respecto, \u00a0reiteradamente la jurisprudencia de la Corte ha convenido en precisar \u00a0que \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0prevaricato y la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0consecuente \u00a0sanci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0debe establecerse la actitud \u00a0maliciosa o la mala fe por parte del servidor p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0actividad \u00a0maliciosa, en criterio del \u00a0acusador, \u00a0se \u00a0deduce de varias actuaciones del Fiscal Delegado ante el Tribunal \u00a0de \u00a0Pasto; \u00a0primero \u00a0porque \u00a0no \u00a0existe complejidad en la interpretaci\u00f3n de las \u00a0normas \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n. \u00a0No \u00a0se \u00a0trataba \u00a0tampoco \u00a0de \u00a0un asunto novedoso \u00a0te\u00f3ricamente, \u00a0pr\u00e1cticamente, \u00a0o \u00a0que \u00a0suscitara \u00a0discusiones \u00a0como \u00a0para \u00a0que \u00a0pudiera \u00a0decirse \u00a0por \u00a0parte del Fiscal que era un tema complejo, que entra\u00f1aba \u00a0alguna \u00a0 dificultad \u00a0en \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n, \u00a0menos \u00a0a\u00fan \u00a0si \u00a0precisamente \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado la misma claridad del r\u00e9gimen de prescripci\u00f3n de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0y \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0doctrinario \u00a0en los autores \u00a0nacionales no ha existido discrepancia alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0segundo \u00a0lugar, \u00a0la \u00a0primera instancia \u00a0hab\u00eda \u00a0analizado \u00a0en forma razonable el asunto y lo hab\u00eda hecho a la luz de la \u00a0jurisprudencia; \u00a0es \u00a0decir, \u00a0de los par\u00e1metros trazados por la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0de \u00a0tal manera que era imperioso para el Fiscal de segunda instancia, \u00a0si \u00a0 all\u00ed \u00a0 mismo \u00a0 se \u00a0citaba \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos \u00a0analizarla \u00a0razonablemente \u00a0o se\u00f1alar el motivo de su desacato a los criterios trazados por \u00a0ella, \u00a0si esa era la idea que ten\u00eda en el sentido de que \u00e9sta era inequitativa \u00a0e \u00a0injusta \u00a0como \u00a0lo \u00a0se\u00f1al\u00f3. \u00a0No obstante, omiti\u00f3 cualquier sustentaci\u00f3n en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0hizo \u00a0caso \u00a0omiso \u00a0de \u00a0ella \u00a0y \u00a0eludi\u00f3 \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0 sobre \u00a0 el \u00a0 tema, \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 permite \u00a0ubicar \u00a0su \u00a0conducta \u00a0como \u00a0maliciosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0puede \u00a0aceptarse, \u00a0sostiene, \u00a0que \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0dada \u00a0por el doctor ACOSTA DELGADO resulte simplemente fruto de \u00a0una \u00a0comprensi\u00f3n \u00a0distinta \u00a0del \u00a0fen\u00f3meno \u00a0o de una disparidad de criterios en \u00a0torno \u00a0a la instituci\u00f3n de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal; menos a\u00fan, si \u00a0para \u00a0el \u00a0momento en que el funcionario emiti\u00f3 la decisi\u00f3n que se le reprocha, \u00a0contaba \u00a0con \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0suficientes que le indicaban la manera \u00a0ilegal \u00a0como \u00a0anteriormente, \u00a0en otros procesos, hab\u00eda decretado prescripciones \u00a0con \u00a0el mismo criterio con el que orden\u00f3 la prescripci\u00f3n a favor del procesado \u00a0Albornoz Jurado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0grave es que no era la primera vez que \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0acusado llevaba a cabo este tipo de conductas. Como elemento de \u00a0juicio, \u00a0la \u00a0defensa trae a consideraci\u00f3n que anteriormente en otros asuntos el \u00a0procesado \u00a0actu\u00f3 \u00a0de la misma manera; esto, en opini\u00f3n de la Fiscal\u00eda, lo que \u00a0significa \u00a0es \u00a0que ya hab\u00eda prevaricado, y que lo que hizo fue reincidir en una \u00a0conducta \u00a0delictuosa \u00a0que \u00a0le \u00a0hab\u00eda resultado, a lo mejor, una forma f\u00e1cil de \u00a0favorecimiento \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 procesados \u00a0 por \u00a0 la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0acomodada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales \u00a0elementos de juicio con que contaba \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0acusado, \u00a0pon\u00edan en evidencia su equ\u00edvoco y la imperiosa necesidad \u00a0de \u00a0rectificarlo \u00a0para \u00a0no proferir decisi\u00f3n contraria a derecho. Pero adem\u00e1s, \u00a0los \u00a0pronunciamientos \u00a0judiciales, \u00a0sobre \u00a0todo los de segunda instancia, exigen \u00a0una \u00a0mayor \u00a0valoraci\u00f3n y profundizaci\u00f3n conceptual y jur\u00eddica cuando se trate \u00a0de \u00a0revocar \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de primera instancia. En este caso, la decisi\u00f3n de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0fue inferior en el an\u00e1lisis, en relaci\u00f3n con la de primer \u00a0grado, \u00a0lo \u00a0que \u00a0denota \u00a0un \u00a0procedimiento torcido por parte del fiscal acusado, \u00a0quien \u00a0 simplemente \u00a0de \u00a0manera \u00a0tajante \u00a0hizo \u00a0una \u00a0deducci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0realizar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El doctor ACOSTA DELGADO lleg\u00f3 incluso al \u00a0extremo \u00a0 de \u00a0 pretender \u00a0defender \u00a0su \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0jurisprudenciales \u00a0aparentemente \u00a0transcritos \u00a0por los impugnantes, pero resulta \u00a0que \u00a0\u00e9stos \u00a0no \u00a0reprodujeron ninguna jurisprudencia que apoyara la petici\u00f3n de \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0indica que el funcionario acusado lleg\u00f3 entonces hasta \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0manipular \u00a0la decisi\u00f3n y crear situaciones dentro de ella que no \u00a0eran \u00a0ciertas. \u00a0Es decir una manipulaci\u00f3n premeditada en la argumentaci\u00f3n para \u00a0acomodarla al sentido de una ilegal resoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0considera \u00a0forzado \u00a0el \u00a0argumento expuesto por el\u00a0 doctor ACOSTA DELGADO cuando afirma \u00a0que \u00a0la \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0en un d\u00eda con ocasi\u00f3n del reintegro de lo \u00a0il\u00edcitamente \u00a0apropiado \u00a0es injusta e inequitativa, pues el asunto en debate no \u00a0era \u00a0puramente \u00a0conceptual subjetivo sino absolutamente objetivo que s\u00f3lo exige \u00a0realizar \u00a0una simple operaci\u00f3n aritm\u00e9tica. En raz\u00f3n de esto no resulta viable \u00a0llegar \u00a0a insinuar que se trat\u00f3 de un evento en el que frente a una determinada \u00a0manera \u00a0de \u00a0valorar \u00a0las \u00a0normas \u00a0aplicables al caso, se pretendi\u00f3 imponer otra \u00a0diversa, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0rigen \u00a0la \u00a0actividad del funcionario judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0una \u00a0normatividad \u00a0tan \u00a0clara, \u00a0una \u00a0jurisprudencia \u00a0un\u00e1nime, \u00a0y \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0preciso \u00a0estudio \u00a0realizado \u00a0por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de \u00a0primera instancia, resulta evidente que el procesado acudi\u00f3 a la \u00a0manipulaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 pronunciamientos \u00a0judiciales, \u00a0pues \u00a0\u00e9stos \u00a0impon\u00edan \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en \u00a0sentido \u00a0contrario \u00a0a \u00a0aquella \u00a0por \u00a0la \u00a0que se opt\u00f3,\u00a0 para \u00a0colocarse \u00a0en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de \u00a0la jurisprudencia y la misma ley.\u00a0 De manera \u00a0que \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n no puede ser otra que el doctor ACOSTA DELGADO obr\u00f3 con el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0favorecer \u00a0a \u00a0quien \u00a0figuraba \u00a0como \u00a0sujeto \u00a0activo \u00a0del punible \u00a0investigado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 suma, \u00a0esas \u00a0manipulaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0evidencian \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0violar \u00a0la \u00a0ley, pues se acude a \u00a0respaldos \u00a0doctrinarios \u00a0y \u00a0jurisprudenciales \u00a0en puntos tangenciales los cuales \u00a0luego \u00a0se \u00a0descartan \u00a0y \u00a0desconocen \u00a0cuando \u00a0se \u00a0aborda \u00a0el \u00a0punto central de la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0As\u00ed \u00a0se \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0dar \u00a0apariencia \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0de respaldo \u00a0doctrinario \u00a0y \u00a0jurisprudencial \u00a0a una providencia que no pod\u00eda tenerla por ser \u00a0manifiestamente ilegal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0asimismo, \u00a0que resulta dif\u00edcil \u00a0explicar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0proferida \u00a0como fruto de un error de buena fe. El error \u00a0puede \u00a0eventualmente \u00a0aceptarse si proviene de una equivocada interpretaci\u00f3n en \u00a0el \u00a0alcance \u00a0y \u00a0contenido \u00a0de \u00a0algunas \u00a0expresiones \u00a0que configuran ingredientes \u00a0normativos \u00a0del \u00a0tipo, \u00a0pues \u00a0en dicha hip\u00f3tesis el entendimiento exige juicios \u00a0valorativos \u00a0especiales \u00a0o \u00a0de un contenido subjetivo. Sin embargo, en este caso \u00a0no \u00a0era necesario una tal elucubraci\u00f3n ya que simplemente a un t\u00e9rmino m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0pena \u00a0fijado \u00a0en \u00a0la ley para el injusto de peculado, hab\u00eda que restarle un \u00a0m\u00ednimo correspondiente a la circunstancia de atenuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0 para \u00a0 que \u00a0el \u00a0error \u00a0genere \u00a0inculpabilidad, \u00a0es \u00a0indispensable \u00a0que \u00a0posea \u00a0una \u00a0nota de insuperabilidad, es \u00a0decir \u00a0que \u00a0humanamente \u00a0no \u00a0haya \u00a0sido \u00a0posible evitarlo o vencerlo, y, en este \u00a0caso, \u00a0dicha \u00a0posibilidad \u00a0se \u00a0presentaba \u00a0porque el fiscal de primera instancia \u00a0hab\u00eda \u00a0advertido \u00a0cu\u00e1l \u00a0era \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0de la Corte Suprema de Justicia al \u00a0respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0existe entonces fundamento alguno para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0procesado \u00a0provino de un error inexcusable con \u00a0efectos \u00a0exculpantes; \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0decretada \u00a0no admite semejante opci\u00f3n \u00a0porque \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n probatoria con que el proceso contaba cuando fue revisado \u00a0por \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia, impide entender la conducta de manera distinta a la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0consciente \u00a0de \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0dirigida \u00a0a \u00a0quebrantar el claro e \u00a0inequ\u00edvoco precepto penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, tampoco podr\u00eda sostenerse que el \u00a0procesado \u00a0hubiere \u00a0actuado \u00a0de \u00a0manera \u00a0imprudente. \u00a0En \u00a0opini\u00f3n del organismo \u00a0acusador \u00a0lo \u00a0que \u00a0existi\u00f3 fue simplemente una actitud dolosa y manifiestamente \u00a0contraria \u00a0a la ley, porque el procesado en este caso tuvo toda la intenci\u00f3n de \u00a0violarla. \u00a0Ello \u00a0se \u00a0establece, \u00a0precisamente de la formaci\u00f3n y experiencia del \u00a0Doctor \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0trata de un Fiscal advenedizo, con pocos \u00a0a\u00f1os \u00a0 de \u00a0 experiencia, \u00a0 sino \u00a0 de \u00a0 una \u00a0persona \u00a0que \u00a0ha \u00a0cursado \u00a0estudios \u00a0especializados \u00a0en \u00a0derecho penal, que se desempe\u00f1aba desde hac\u00eda varios a\u00f1os \u00a0en \u00a0un \u00a0cargo \u00a0para \u00a0cuyo \u00a0desempe\u00f1o \u00a0la \u00a0ley \u00a0exige \u00a0un conjunto de requisitos \u00a0acad\u00e9micos \u00a0de conocimiento y experiencia, y hab\u00eda ejercido otros cargos en la \u00a0rama \u00a0judicial, \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0de \u00a0plano \u00a0descartan \u00a0toda \u00a0posibilidad de \u00a0atribuir \u00a0la conducta a errores derivados de la inexperiencia o de pensar que lo \u00a0realizado \u00a0fue el fruto de un comportamiento imprudente o negligente al resolver \u00a0un caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n sobre la atribuibilidad \u00a0dolosa \u00a0del comportamiento se suma el an\u00e1lisis del contenido de la parte motiva \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0calificada \u00a0como \u00a0ilegal, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0refleja \u00a0una abierta \u00a0manipulaci\u00f3n \u00a0de argumentos que no puede ser sino intencional. El doctor ACOSTA \u00a0DELGADO \u00a0se \u00a0detuvo en consideraciones relacionadas con el fundamento dogm\u00e1tico \u00a0del \u00a0instituto \u00a0de la prescripci\u00f3n, sin embargo, y sin ning\u00fan fundamento legal \u00a0que \u00a0lo \u00a0respaldara, argument\u00f3 que el m\u00e1ximo de la sanci\u00f3n que determinaba el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo \u00a0se \u00a0formaba \u00a0de la pena fijada para el respectivo delito \u00a0\u201cm\u00e1s \u00a0 las \u00a0 adiciones \u00a0 menos \u00a0 las \u00a0disminuciones \u00a0que \u00a0resultaran \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0o atenuaci\u00f3n concurrentes, contabilizando para \u00a0ello \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0m\u00e1ximo \u00a0 \u00a0posible \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0 \u00a0si \u00a0 se \u00a0 tratara \u00a0 de \u00a0atenuantes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco desvirtu\u00f3 los argumentos legales, \u00a0jurisprudenciales \u00a0y \u00a0doctrinarios \u00a0que \u00a0sosten\u00edan \u00a0la \u00a0tesis \u00a0expuesta \u00a0por la \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0result\u00f3 falso que la defensa hubiere expuesto argumentos \u00a0jurisprudenciales \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0respaldaran \u00a0 su \u00a0 singular \u00a0 posici\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica; \u00a0adem\u00e1s,\u00a0 \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0transcribir el texto del art\u00edculo 139 del C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0y \u00a0resaltar que la pena se disminuir\u00eda hasta en la mitad, decidi\u00f3 hacer \u00a0una \u00a0 disminuci\u00f3n \u00a0completamente \u00a0diferente \u00a0y \u00a0concluir \u00a0que \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0reintegro \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima ser\u00eda de quince a\u00f1os reducidos a la mitad, cuando \u00a0la norma habla \u201chasta la mitad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0 el \u00a0 contenido \u00a0de \u00a0injusticia \u00a0y \u00a0culpabilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n reprochada, resulta igualmente manifiesto, dice, \u00a0si \u00a0se \u00a0da \u00a0en \u00a0considerar \u00a0que \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0procesado \u00a0gener\u00f3 \u00a0impunidad en un \u00a0grav\u00edsimo \u00a0caso \u00a0de \u00a0corrupci\u00f3n \u00a0administrativa \u00a0y \u00a0permiti\u00f3 \u00a0una aplicaci\u00f3n \u00a0ilegal \u00a0y \u00a0discriminatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia, \u00a0pues \u00a0condujo \u00a0a \u00a0que \u00a0uno de los \u00a0copart\u00edcipes \u00a0del \u00a0injusto \u00a0investigado \u00a0quedara \u00a0amparado \u00a0por una preclusi\u00f3n \u00a0manifiestamente \u00a0ilegal, \u00a0cuando contra los dem\u00e1s intervinientes en la conducta \u00a0punible juzgada se les han proferido sentencias de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0agrega, \u00a0el \u00a0acusado \u00a0sab\u00eda, y \u00a0ten\u00eda \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0saberlo \u00a0-dado que ello hab\u00eda sido ventilado en la ciudad de \u00a0Pasto-, \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso culminado con condena hab\u00eda sido negada, tanto en \u00a0primera \u00a0como en segunda instancia, la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal por los \u00a0mismos motivos invocados en el asunto de su conocimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, concluye que en el proceso \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0demostrado \u00a0que el doctor CARLOS ENRIQUE ACOSTA DELGADO profiri\u00f3 \u00a0una \u00a0resoluci\u00f3n manifiestamente contraria a la ley al declarar la prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal y ordenar la preclusi\u00f3n de la instrucci\u00f3n en el proceso \u00a0que \u00a0se \u00a0adelantaba \u00a0contra \u00a0Eduardo \u00a0Edmundo Albornoz Jurado, ex Gobernador del \u00a0departamento \u00a0de \u00a0Nari\u00f1o, \u00a0pues a\u00fan no hab\u00eda transcurrido el t\u00e9rmino exigido \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0para \u00a0que \u00a0tal \u00a0fen\u00f3meno \u00a0operara \u00a0ya \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0momento del \u00a0pronunciamiento a\u00fan faltaban seis a\u00f1os y dos meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente se encuentra demostrado que con \u00a0ese \u00a0proceder, el doctor ACOSTA DELGADO lesion\u00f3 gravemente el bien jur\u00eddico de \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0p\u00fablica, en cuanto emiti\u00f3 un pronunciamiento que neg\u00f3 la \u00a0vigencia \u00a0y \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0justa del ordenamiento jur\u00eddico, pues por medio de la \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0 proferida \u00a0 frustr\u00f3 \u00a0una \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0y \u00a0propici\u00f3 \u00a0la \u00a0impunidad en un caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera, \u00a0 en \u00a0 consecuencia, \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0 procesalmente \u00a0demostrados \u00a0los \u00a0extremos \u00a0de \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0del \u00a0hecho \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0con \u00a0los que se \u00a0satisfacen \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0para la emisi\u00f3n de una sentencia condenatoria en \u00a0contra \u00a0del \u00a0doctor \u00a0CARLOS \u00a0ENRIQUE ACOSTA DELGADO por el delito de prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n, con fundamento en las razones por las cuales fue acusado, conforme \u00a0lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solicita \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0Corte.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.- \u00a0El Procurador primero delegado para \u00a0la \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0juzgamiento \u00a0penal \u00a0da \u00a0inicio \u00a0a \u00a0su \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0recordando \u00a0los \u00a0hechos de que se ocup\u00f3 la investigaci\u00f3n en el proceso a cargo \u00a0del \u00a0doctor \u00a0CARLOS \u00a0ENRIQUE ACOSTA DELGADO, Fiscal Delegado ante el Tribunal de \u00a0Pasto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0dice haberse sentido muy \u00a0confundido \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0por \u00a0el \u00a0volumen \u00a0del expediente, sino sobre todo por las \u00a0declaraciones \u00a0sobre \u00a0la \u00a0personalidad del acusado, sus antecedentes jur\u00eddicos, \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0social \u00a0y \u00a0sus \u00a0antecedentes \u00a0de \u00a0comportamiento social; en fin, \u00a0dichos \u00a0testigos \u00a0refirieron \u00a0que \u00a0se trata de\u00a0 una excelente\u00a0 persona \u00a0desde \u00a0todo \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista. \u00a0Manifiesta \u00a0haber titubeado porque no se sent\u00eda \u00a0seguro \u00a0en relaci\u00f3n con el aspecto subjetivo de la conducta desplegada por este \u00a0brillante servidor p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afortunadamente \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 Ministerio \u00a0p\u00fablico, \u00a0dice, \u00a0y \u00a0gracias \u00a0a la efectiva actividad probatoria por parte de la \u00a0Vicefiscal\u00eda, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido que logr\u00f3 recaudar cada una de las resoluciones \u00a0que \u00a0en \u00a0torno \u00a0a la prescripci\u00f3n se hab\u00edan proferido entre 1992 y 1998 por la \u00a0Unidad \u00a0a \u00a0que pertenece el acusado, encontr\u00f3 algunas en las que el incriminado \u00a0estudi\u00f3 \u00a0el \u00a0tema \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal y a las cuales \u00a0se\u00a0 refiere. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente, \u00a0 el \u00a0 Delegado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0resalta que el Fiscal de primera instancia en sus decisiones tuvo \u00a0dos \u00a0oportunidades, \u00a0dos \u00a0explicaciones \u00a0no solamente conducentes sino profundas \u00a0sobre \u00a0la \u00a0interrelaci\u00f3n \u00a0existente entre la norma del art\u00edculo 80 del C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0en \u00a0conjunci\u00f3n \u00a0con \u00a0el art\u00edculo 133 y la diminuente del 139 \u00a0ib\u00eddem, en las cuales fue iterativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0a \u00a0eso \u00a0se \u00a0suma \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, y la \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0doctor \u00a0Acosta \u00a0Delgado \u00a0como \u00a0hombre \u00a0probo, \u00a0como \u00a0hombre de \u00a0c\u00f3digos, \u00a0como \u00a0hombre lector e informado de los \u00faltimos avances de la ciencia \u00a0del \u00a0derecho, \u00a0junto \u00a0con m\u00e1s de diez a\u00f1os de experiencia de los cuales por lo \u00a0menos \u00a0ocho \u00a0han \u00a0sido \u00a0como Delegado, y los pronunciamientos que iterativamente \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sobre \u00a0el \u00a0tema, \u00a0ha \u00a0de \u00a0concluirse \u00a0que sab\u00eda perfectamente lo que \u00a0estaba \u00a0haciendo, y no solamente por la confrontaci\u00f3n de las decisiones por \u00e9l \u00a0proferidas, \u00a0sino \u00a0sobre \u00a0todo, \u00a0por \u00a0la \u00a0forma \u00a0sutil, \u00a0inteligente \u00a0de hacer o \u00a0beneficiar \u00a0al \u00a0ex gobernador por motivos que se desconocen, aunque es lo cierto \u00a0que \u00a0no \u00a0existe ninguna conducta sin motivaci\u00f3n, sea \u00e9sta consciente o de otra \u00a0\u00edndole. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En todo caso, considera pertinente destacar \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0en \u00a0torno \u00a0al \u00a0tema. \u00a0Cita \u00a0al \u00a0respecto el \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte proferido el 12 de diciembre de 1983 con ponencia \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0Alfonso \u00a0Reyes \u00a0Echand\u00eda, \u00a0donde \u00a0se \u00a0indica que en materia de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0es \u00a0el correr del tiempo lo que el legislador ha tenido en cuenta \u00a0para \u00a0la \u00a0consagraci\u00f3n \u00a0de \u00a0tal \u00a0instituci\u00f3n; \u00a0el 11 de noviembre de 1986, con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0Jaime \u00a0Giraldo \u00a0\u00c1ngel, se indica que interrumpido el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal por el auto de proceder o su \u00a0equivalente, \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0lapso \u00a0es \u00a0igual \u00a0a la mitad del que corresponda a cada \u00a0disposici\u00f3n \u00a0penal. \u00a0Con \u00a0fecha 12 de noviembre de 1986, la Corte, tambi\u00e9n con \u00a0ponencia \u00a0del Magistrado Giraldo \u00c1ngel, reiter\u00f3 su tesis en cuanto el lapso de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0tiene relaci\u00f3n con el m\u00e1ximo de la pena \u00a0se\u00f1alada \u00a0en \u00a0la respectiva disposici\u00f3n, disminuida en el m\u00ednimo si concurren \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0aumentada \u00a0en \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0para \u00a0el caso de \u00a0circunstancias agravantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 jurisprudencia \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 tiene \u00a0establecido \u00a0que \u00a0independientemente \u00a0de la calificaci\u00f3n del sujeto agente y de \u00a0las \u00a0exigencias del art\u00edculo 122 de la Carta, el art\u00edculo 82 del C\u00f3digo penal \u00a0tiene \u00a0 como \u00a0 prop\u00f3sito \u00a0 indicar \u00a0 un \u00a0tiempo \u00a0adicional \u00a0para \u00a0facilitar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0juzgamiento \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0cometidos \u00a0por \u00a0servidores \u00a0p\u00fablicos, cuyos pronunciamientos, a manera de ejemplo, reproduce. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de hacer algunas consideraciones \u00a0generales \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0qui\u00e9n \u00a0es \u00a0autor para el derecho penal, se pregunta si \u00a0resulta \u00a0posible \u00a0aplicar \u00a0a \u00a0sujetos particulares la extensi\u00f3n del t\u00e9rmino de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0establecido \u00a0para los delitos cometidos por servidores p\u00fablicos, \u00a0para \u00a0responder \u00a0acude \u00a0a \u00a0algunas \u00a0citas \u00a0jurisprudenciales, \u00a0y \u00a0en tal sentido \u00a0menciona \u00a0que \u00a0el 7 de marzo de 1995, con ponencia del Magistrado Carlos Eduardo \u00a0Mej\u00eda \u00a0Escobar, \u00a0la Corte precis\u00f3 que para determinar el t\u00e9rmino prescriptivo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0es \u00a0necesario establecer el t\u00e9rmino m\u00e1ximo de la pena \u00a0fijada \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0para \u00a0el \u00a0respectivo delito, teni\u00e9ndose en cuenta, como lo \u00a0dispone \u00a0el \u00a0art\u00edculo 80 del C\u00f3digo penal, las circunstancias de atenuaci\u00f3n y \u00a0agravaci\u00f3n concurrentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0circunstancias \u00a0han \u00a0de \u00a0entenderse \u00a0aquellas \u00a0que \u00a0tienen \u00a0la \u00a0virtud \u00a0de \u00a0modificar \u00a0los \u00a0m\u00ednimos \u00a0y \u00a0los m\u00e1ximos \u00a0previstos \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0para \u00a0el delito base, sean ellas de car\u00e1cter objetivo o \u00a0subjetivo, \u00a0pues \u00a0que \u00a0los \u00a0factores \u00a0dosim\u00e9tricos \u00a0de la pena no inciden en la \u00a0contabilizaci\u00f3n \u00a0del t\u00e9rmino prescriptivo seg\u00fan lo ha aceptado pac\u00edficamente \u00a0la doctrina de la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Delegada \u00a0considera, \u00a0entonces, que el \u00a0texto \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a080 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo penal, resulta en t\u00e9rminos generales de \u00a0f\u00e1cil \u00a0entendimiento, \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar \u00a0pues no se advierte dificultad alguna \u00a0para \u00a0establecer \u00a0cu\u00e1les \u00a0son \u00a0los m\u00e1ximos de pena que contempla el legislador \u00a0para \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0comportamientos humanos considerados como punibles ya que \u00a0ellos \u00a0 aparecen \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 expresa \u00a0 consagrados \u00a0 en \u00a0los \u00a0tipos \u00a0penales \u00a0correspondientes, \u00a0y determinado ese guarismo surge como algo obvio que el mismo \u00a0corresponda \u00a0 al \u00a0 t\u00e9rmino \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0consumar\u00e1 \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0eso \u00a0s\u00ed \u00a0con la precisi\u00f3n contenida en la norma en cita, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0ese t\u00e9rmino prescriptivo no podr\u00e1 exceder en ning\u00fan caso de \u00a0veinte a\u00f1os ni podr\u00e1 ser inferior a cinco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, en lo atinente a c\u00f3mo se determina \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0pena \u00a0para un hecho punible en particular, ante la presencia de \u00a0esas \u00a0agravantes o atenuantes espec\u00edficas, sostiene que igualmente es reiterada \u00a0y \u00a0un\u00e1nime \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0desde \u00a0la misma entrada en vigencia del C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de \u00a01980, como as\u00ed se establece, por ejemplo, del auto de 24 de abril de \u00a01981, \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del Magistrado Dar\u00edo Vel\u00e1squez Gaviria, en el sentido de \u00a0que \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal el m\u00e1ximo de la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0fijada \u00a0en \u00a0la \u00a0ley a que se alude en la norma (art. 80 del C. p.), se \u00a0forma \u00a0de la se\u00f1alada para el respectivo delito, m\u00e1s las adiciones o menos las \u00a0disminuciones \u00a0que resultaren de las circunstancias de agravaci\u00f3n o atenuaci\u00f3n \u00a0concurrentes, \u00a0contabilizando para ello el m\u00e1ximo posible de incremento en caso \u00a0de \u00a0 agravantes, \u00a0 o \u00a0 el \u00a0m\u00ednimo \u00a0posible \u00a0de \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0atenuantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita que en el fallo se tome en cuenta \u00a0la \u00a0diligencia de inspecci\u00f3n practicada por la Vicefiscal\u00eda a los procesos que \u00a0adelantaba \u00a0el \u00a0doctor \u00a0ACOSTA DELGADO, no como pruebas en particular, sino como \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0unitario, una unidad de hechos indicadores de los que se puede \u00a0inferir \u00a0el \u00a0contenido probatorio de ellos en el sentido que en la medida en que \u00a0se \u00a0confronten las distintas decisiones de prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0adopt\u00f3, dentro del margen de tiempo en que \u00e9stas sucedieron, se \u00a0resalta el aspecto subjetivo del delito de prevaricato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0el Ministerio P\u00fablico \u00a0considera \u00a0que en el caso seguido contra el doctor CARLOS ENRIQUE ACOSTA DELGADO \u00a0se \u00a0re\u00fanen \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0suficientemente los requisitos exigidos por el art\u00edculo \u00a0247 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0penal \u00a0de \u00a01991 \u00a0para \u00a0dictar \u00a0sentencia \u00a0condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3.-\u00a0 \u00a0 El \u00a0 defensor \u00a0 inicia \u00a0su \u00a0exposici\u00f3n \u00a0sosteniendo \u00a0que \u00a0ser\u00eda muy dif\u00edcil presentar un argumento en pro \u00a0de \u00a0 los \u00a0intereses \u00a0de \u00a0su \u00a0asistido \u00a0pensando \u00a0simplemente \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0burl\u00f3 \u00a0\u201col\u00edmpicamente\u201d \u00a0la \u00a0jurisprudencia reiterada y pac\u00edfica de la Corte, como \u00a0se \u00a0alude \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0pues \u00a0si \u00a0ello fuese as\u00ed, como objetivamente se \u00a0plantea, muy reducidos ser\u00edan los argumentos defensivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera importante observar qui\u00e9n es el \u00a0sindicado \u00a0a \u00a0efectos \u00a0de \u00a0poder \u00a0entender con claridad su entorno, toda vez que \u00a0nadie \u00a0llega \u00a0a \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0un hecho punible de manera gratuita, y mucho \u00a0menos \u00a0exponiendo \u00a0su capacidad intelectual, su bienestar econ\u00f3mico, familiar y \u00a0profesional, \u00a0 simplemente \u00a0 por \u00a0 que \u00a0s\u00ed.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto \u00a0solicita \u00a0tener \u00a0en cuenta los \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0funcionarios \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda a que pertenece el \u00a0procesado, \u00a0rindieron \u00a0durante \u00a0el juicio, en los cuales se pone en evidencia la \u00a0personalidad \u00a0del \u00a0doctor \u00a0CARLOS \u00a0ENRIQUE \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO, su entorno social y \u00a0cultural, \u00a0sin \u00a0que ello implique asumir criterios de car\u00e1cter positivista como \u00a0algunos \u00a0piensan. \u00a0La \u00a0defensa \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario \u00a0considera importante conocer \u00a0qui\u00e9n \u00a0es la persona que est\u00e1 siendo juzgada y en \u00faltimas determinar por qu\u00e9 \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0acusa \u00a0y si dicha acci\u00f3n es \u00a0reprochable, \u00a0y \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0punible, \u00a0pues \u00a0el \u00a0hecho de que el procesado haya \u00a0realizado \u00a0especializaciones \u00a0en \u00a0derecho penal, haya tenido una trascendencia y \u00a0un estudio importante en la materia, no asegura su infalibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0derecho \u00a0penal no puede \u00a0convertirse \u00a0en \u00a0una \u00a0simple operaci\u00f3n matem\u00e1tica, ya que no contiene verdades \u00a0absolutas, \u00a0a \u00a0punto \u00a0tal \u00a0que \u00a0ello \u00a0se da precisamente en la Corte Suprema, en \u00a0donde \u00a0se \u00a0discuten \u00a0y \u00a0se exponen diversos criterios, un\u00e1nimes, mayoritarios o \u00a0minoritarios, \u00a0pudi\u00e9ndose \u00a0incluso \u00a0llegar a conciliar diversos puntos de vista \u00a0del \u00a0derecho;\u00a0 \u00a0cuando \u00a0esto \u00a0no sucede se producen los salvamentos de voto \u00a0para \u00a0fijar \u00a0las \u00a0distintas \u00a0posturas \u00a0que \u00a0sobre el mismo punto puedan llegar a \u00a0presentarse; \u00a0 luego \u00a0 el \u00a0problema \u00a0del \u00a0derecho \u00a0penal \u00a0no \u00a0es \u00a0de \u00a0exactitud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, en cuanto a la aplicaci\u00f3n que \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0hace \u00a0el doctor CARLOS ENRIQUE ACOSTA DELGADO, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0analizado desde la perspectiva del tipo subjetivo, pues objetivamente \u00a0la \u00a0defensa \u00a0no \u00a0tendr\u00eda \u00a0nada \u00a0que \u00a0exponer \u00a0en \u00a0contrario \u00a0toda vez que de la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n adoptada y por la cual se le enjuicia, con los \u00a0reiterados \u00a0fallos de la Corte as\u00ed lo han marcado. \u201cObjetivamente mirando las \u00a0cosas, \u00a0como \u00a0est\u00e1n y como se dieron, \u00e9l podr\u00eda estar incurso en un delito de \u00a0prevaricato por acci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Habr\u00eda que analizar solamente si cuando el \u00a0Fiscal \u00a0acusado \u00a0al \u00a0momento de emitir su decisi\u00f3n ten\u00eda un dolo prevaricador. \u00a0Al \u00a0respecto \u00a0considera \u00a0que deben analizarse las declaraciones que en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0doctor \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO emitieron sus compa\u00f1eros de unidad, tales como \u00a0los \u00a0doctores \u00a0Mar\u00eda \u00a0Cristina Bucheli de Osejo, Efra\u00edn Salas Fajardo, Alberto \u00a0Sigifredo \u00a0 Chamorro \u00a0 Rivas \u00a0y \u00a0Guillermo \u00a0\u00c1ngel \u00a0Rosero \u00a0Garc\u00eda.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0lo \u00a0declarado por los \u00a0mencionados \u00a0testigos, \u00a0la \u00a0defensa \u00a0considera \u00a0que \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0en frente de una \u00a0persona \u00a0que a trav\u00e9s de su carrera profesional y su desempe\u00f1o en el \u00e1rea del \u00a0servicio \u00a0p\u00fablico, \u00a0cuenta \u00a0con un claro y conciso patrimonio personal, moral y \u00a0\u00e9tico, \u00a0tal \u00a0cual \u00a0es resaltado por sus compa\u00f1eros de la unidad de fiscal\u00eda a \u00a0que pertenece. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se analiza la resoluci\u00f3n acusatoria y \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0del \u00a0Vicefiscal \u00a0general de la naci\u00f3n, agrega, habr\u00eda que \u00a0sostener \u00a0que \u00a0no \u00a0por haber el procesado adoptado una postura interpretativa en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con los art\u00edculos 80, 133 y 139 del Decreto 100 de 1980, realiz\u00f3 el \u00a0delito de prevaricato por acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Claros \u00a0fueron los planteamientos que hizo \u00a0el \u00a0fiscal acusado cuando en la indagatoria mostr\u00f3 su capacidad acad\u00e9mica para \u00a0resolver \u00a0 los \u00a0asuntos \u00a0puestos \u00a0a \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0que \u00a0lo \u00a0interrogaba \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0determinar \u00a0si \u00a0estaba \u00a0frente a una persona que \u00a0conoc\u00eda el derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conoc\u00eda \u00a0tanto \u00a0el \u00a0derecho que aplicando \u00a0unos \u00a0criterios \u00a0de \u00a0car\u00e1cter constitucional y legal produce la providencia que \u00a0es \u00a0materia \u00a0de \u00a0juzgamiento, donde hace un an\u00e1lisis de los t\u00f3picos planteados \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0y \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0de \u00a0hacer, en primer lugar, una revisi\u00f3n de la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal porque de ella depend\u00eda la continuidad del \u00a0proceso, \u00a0tomando \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0relativo \u00a0a \u00a0la \u00a0restituci\u00f3n \u00a0de la \u00a0totalidad de lo apropiado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El doctor Acosta Delgado ha manifestado que \u00a0de \u00a0manera \u00a0clara \u00a0y precisa, acudiendo a los mandatos constitucionales plante\u00f3 \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0hacer \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de acuerdo a la ley, porque el \u00a0art\u00edculo \u00a080 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0prev\u00e9 \u00a0la \u00a0discrecionalidad \u00a0que \u00a0tiene \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0para \u00a0analizar \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0y agravaci\u00f3n \u00a0concurrentes. \u00a0El \u00a0acusado \u00a0tom\u00f3 en consideraci\u00f3n este aspecto, pues cuando se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0133 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de 1980, consider\u00f3 el m\u00e1ximo \u00a0punitivo \u00a0de \u00a0quince \u00a0a\u00f1os all\u00ed establecido, por raz\u00f3n del agravante previsto \u00a0por la cuant\u00eda del il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0estaba frente a lo que \u00e9l llama una \u00a0atenuante \u00a0espec\u00edfica, es decir el art\u00edculo 139 inciso segundo, que se refiere \u00a0al \u00a0reintegro efectuado antes de dictarse sentencia de segunda instancia, evento \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0la \u00a0pena se disminuir\u00eda hasta en la mitad. L\u00f3gicamente cuando el \u00a0C\u00f3digo \u00a0 penal \u00a0 de \u00a01980 \u00a0utiliza \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0\u201chasta\u201d, \u00a0denota \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0tiene \u00a0la posibilidad de utilizar el margen entre un d\u00eda \u00a0hasta la mitad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0defensa \u00a0manifiesta ser de la opini\u00f3n \u00a0que \u00a0cuando \u00a0en \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0se trata el tema de la pena, el sentido del \u00a0legislador \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0el \u00a0de fijar en la ley dos clases de pena, una para la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0y \u00a0otra para la dosificaci\u00f3n en el caso concreto, esto en raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0considera \u00a0que \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0es \u00a0uno \u00a0solo \u00a0y tiene que \u00a0corresponder \u00a0a \u00a0los fijados en la ley en sus m\u00ednimos y m\u00e1ximos. De manera que \u00a0cuando \u00a0al \u00a0operador \u00a0del \u00a0sistema \u00a0se \u00a0le \u00a0otorga \u00a0la \u00a0posibilidad de hacer una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0conforme \u00a0a la ley, tiene que necesariamente fijar la legalidad \u00a0expresa \u00a0en \u00a0la \u00a0misma, \u00a0no \u00a0se \u00a0le puede exigir a una persona que por el simple \u00a0hecho \u00a0de tener un cierto grado de preparaci\u00f3n acad\u00e9mica, no pueda incurrir en \u00a0errores \u00a0o \u00a0apartarse de los criterios bajo los cuales ha sido formado, pero que \u00a0decidi\u00f3 \u00a0pensarlos \u00a0de \u00a0modo \u00a0diferente \u00a0y \u00a0no con el \u00e1nimo de apartarse de la \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro dice, que la alegaci\u00f3n de haber \u00a0actuado \u00a0de \u00a0buena \u00a0fe es com\u00fan en los estrados judiciales, pero a pesar de que \u00a0ella \u00a0se \u00a0debe \u00a0presumir, en ning\u00fan momento en el curso del tr\u00e1mite se evalu\u00f3 \u00a0dicha \u00a0posibilidad \u00a0sino \u00a0que \u00a0simplemente \u00a0se \u00a0neg\u00f3 \u00a0que \u00a0el procesado hubiere \u00a0actuado \u00a0de buena fe. Pero esta buena fe est\u00e1 probada en el proceso, pues en su \u00a0indagatoria \u00a0el \u00a0procesado trajo a colaci\u00f3n las distintas providencias emitidas \u00a0en \u00a0torno al tema, y explic\u00f3 que su comportamiento frente a la prescripci\u00f3n de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0de \u00a0Albornoz \u00a0Jurado \u00a0fue \u00a0realizado de manera \u00a0espont\u00e1nea, \u00a0con \u00a0la \u00a0absoluta certeza de no estar incurriendo con su actuar en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de prevaricato. El crey\u00f3 que a mayor devoluci\u00f3n o reintegro, mayor \u00a0era \u00a0la \u00a0posibilidad de aplicar la atenuante espec\u00edfica, al punto que parte del \u00a0agravante \u00a0en \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo de pena, es decir de quince a\u00f1os, no la disminuye en \u00a0un \u00a0d\u00eda \u00a0como \u00a0ha \u00a0sido el criterio reiterado de la Corte, sino que la reduce a \u00a0siete \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0medio, para concluir que como dicho lapso hab\u00eda sido superado, \u00a0se produce la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien, como se anuncia por el Vicefiscal \u00a0general \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 naci\u00f3n \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0 resulta \u00a0v\u00e1lido \u00a0sostener \u00a0que \u00a0el \u00a0Consejo \u00a0Superior \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0competencia \u00a0para \u00a0juzgar disciplinariamente al doctor \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO, \u00a0por \u00a0cuanto en trat\u00e1ndose de decisiones judiciales, si \u00e9stas \u00a0son \u00a0contrarias \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0o se ha faltado a los deberes impuestos en ella, la \u00a0competencia \u00a0 para \u00a0 investigar \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0 la \u00a0 tiene \u00a0 la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0en dicho pronunciamiento, a \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0a \u00a0que \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0alusi\u00f3n el representante del \u00a0Ministerio \u00a0p\u00fablico, \u00a0se \u00a0indica \u00a0que \u00a0la \u00a0actitud \u00a0del \u00a0funcionario de segunda \u00a0instancia \u00a0 por \u00a0 s\u00ed \u00a0 sola \u00a0en \u00a0forma \u00a0alguna \u00a0compromete \u00a0su \u00a0responsabilidad \u00a0disciplinaria, \u00a0pues actu\u00f3 dentro del \u00e1mbito de su competencia y en virtud del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0que \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0sus \u00a0funciones le correspondi\u00f3 \u00a0resolver, \u00a0apoy\u00e1ndose \u00a0en \u00a0los \u00a0razonamientos que encontr\u00f3 pertinentes sin que \u00a0pueda \u00a0 afirmarse \u00a0 categ\u00f3ricamente \u00a0que \u00a0procedi\u00f3 \u00a0en \u00a0forma \u00a0ostensiblemente \u00a0arbitraria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0importante de este pronunciamiento, en \u00a0opini\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n adoptada por el Fiscal ACOSTA \u00a0DELGADO, \u00a0no vulnera, por lo menos de manera protuberante, la Constituci\u00f3n o la \u00a0ley, \u00a0y \u00a0que \u00a0su \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0soluci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0que \u00a0da \u00a0al caso \u00a0corresponde al leal saber y entender del funcionario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Ministerio \u00a0p\u00fablico \u00a0ha \u00a0expuesto que \u00a0ten\u00eda \u00a0preocupaci\u00f3n \u00a0en \u00a0torno \u00a0al \u00a0tipo \u00a0subjetivo, lo cual, a criterio de la \u00a0defensa, \u00a0resulta \u00a0en verdad ser un tema dif\u00edcil de delimitar en cuanto se debe \u00a0proceder \u00a0a \u00a0indagar sobre la intencionalidad del sindicado, a fin de establecer \u00a0si \u00a0actu\u00f3 \u00a0dolosamente. \u00a0La \u00a0defensa \u00a0enfatiza \u00a0que el prevaricato es un delito \u00a0supremamente \u00a0complejo de analizar en su tipo subjetivo, pues si se parte de los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0buena fe, es necesario creer en los funcionarios, pues de no \u00a0procederse \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0cualquier error o discrepancia que surja entre la \u00a0primera \u00a0y \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0podr\u00eda \u00a0generar entonces la investigaci\u00f3n \u00a0correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0ha reconocido en varios eventos \u00a0que \u00a0los \u00a0abogados \u00a0en \u00a0un momento determinado pueden llegar a equivocarse y que \u00a0esos \u00a0errores \u00a0no \u00a0pueden \u00a0recibir \u00a0por \u00a0ese solo hecho un reproche de car\u00e1cter \u00a0penal; \u00a0entenderlo \u00a0de \u00a0modo contrario habr\u00eda que concluir tambi\u00e9n que como el \u00a0Consejo \u00a0Superior \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura no era competente para conocer del proceso \u00a0disciplinario \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0doctor \u00a0ACOSTA DELGADO y como en su decisi\u00f3n se \u00a0hacen \u00a0unas \u00a0observaciones \u00a0en el sentido de no aparecer violaci\u00f3n protuberante \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0ley, entonces dichos magistrados tambi\u00e9n podr\u00edan \u00a0hallarse \u00a0incursos \u00a0en la conducta de prevaricato. Es decir, agrega, no se puede \u00a0llegar a extremar la aplicaci\u00f3n de esta figura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0opini\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, despu\u00e9s de \u00a0escuchar \u00a0las \u00a0intervenciones \u00a0de \u00a0la \u00a0Vicefiscal\u00eda \u00a0y \u00a0el Ministerio P\u00fablico, \u00a0\u00e9stos \u00a0no \u00a0han \u00a0podido \u00a0acreditar \u00a0el aspecto subjetivo del tipo de prevaricato \u00a0atribuido \u00a0al \u00a0procesado, es decir la motivaci\u00f3n que lo llev\u00f3 a violar la ley, \u00a0independientemente \u00a0 de \u00a0que \u00a0ella \u00a0est\u00e9 \u00a0contemplada \u00a0o \u00a0no \u00a0como \u00a0ingrediente \u00a0subjetivo del tipo, sino desde el punto de vista humano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de que el Ministerio p\u00fablico hace \u00a0un \u00a0esfuerzo \u00a0por \u00a0mostrar, \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos \u00a0de manera indiciaria, la actuaci\u00f3n \u00a0dolosa \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0no \u00a0logra \u00a0concretar \u00a0el dolo;\u00a0 es claro dice, que \u00a0nadie \u00a0expone \u00a0su \u00a0profesi\u00f3n, \u00a0su vida, su prestigio, de manera que le produzca \u00a0satisfacci\u00f3n \u00a0la \u00a0sola \u00a0violaci\u00f3n de la ley. La defensa es del criterio que el \u00a0procesado \u00a0actu\u00f3 \u00a0de \u00a0manera equivocada o errada, y la acusaci\u00f3n ha tratado de \u00a0mostrar \u00a0que \u00a0incluso \u00a0ese error se pod\u00eda superar con la providencia de primera \u00a0instancia, \u00a0 donde, \u00a0 seg\u00fan \u00a0se \u00a0afirma, \u00a0era \u00a0claro \u00a0el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0fiscal \u00a0seccional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice, por el contrario, no creer que \u00e9ste \u00a0sea \u00a0 un \u00a0primer \u00a0elemento \u00a0que \u00a0permita \u00a0brindar \u00a0claridad \u00a0al \u00a0respecto, \u00a0pues \u00a0precisamente \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0de segunda instancia lo encontr\u00f3 desacertado, pero lo \u00a0hace de manera espont\u00e1nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte\u00a0 \u00a0adem\u00e1s, que los problemas \u00a0jur\u00eddicos \u00a0a \u00a0veces \u00a0no \u00a0son \u00a0tan \u00a0f\u00e1ciles \u00a0de resolver como se plantea por el \u00a0Vicefiscal, \u00a0quien \u00a0considera el asunto como elemental, o lo reduce a una simple \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0matem\u00e1tica y concluye como imposible que el acusado pudiera acudir a \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0distinta. \u00a0En \u00a0opini\u00f3n \u00a0de la defensa esto resulta f\u00e1cil \u00a0decirlo \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de la conducta, pues a primera vista se \u00a0puede \u00a0observar el error cometido cuando la persona ya ha incurrido en \u00e9l, pero \u00a0es \u00a0bien \u00a0dif\u00edcil \u00a0para el funcionario que est\u00e1 abocado a resolver un problema \u00a0jur\u00eddico \u00a0y tiene dudas, y pensando en la mejor soluci\u00f3n, consulta la doctrina \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito de no equivocarse, pero no obstante esto, de pronto falla en \u00a0la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0discrecionalidad, \u00a0en \u00a0opini\u00f3n \u00a0de la \u00a0defensa, \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a080 del C\u00f3digo penal de 1980, de moverse \u00a0entre \u00a0dos \u00a0topes \u00a0cuando \u00a0se \u00a0presenta la causal de atenuaci\u00f3n prevista por el \u00a0art\u00edculo \u00a0139 \u00a0ejusdem, \u00a0resulta \u00a0v\u00e1lida, \u00a0pues \u00a0considerar \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo el \u00a0acusado, \u00a0que \u00a0era rid\u00edculo, inane, pretender simplemente la disminuci\u00f3n de un \u00a0d\u00eda \u00a0cuando esta devoluci\u00f3n fue de la totalidad de lo supuestamente apropiado, \u00a0lleva \u00a0a \u00a0pensar \u00a0que respecto de la devoluci\u00f3n puede operar el principio de la \u00a0discrecionalidad \u00a0al \u00a0punto \u00a0de \u00a0reducir \u00a0a \u00a0la \u00a0mitad la soluci\u00f3n que sobre el \u00a0problema de la prescripci\u00f3n se presenta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0entonces \u00a0que \u00a0en \u00a0este caso se \u00a0est\u00e1 \u00a0frente \u00a0a \u00a0una causal de inculpabilidad prevista en el art\u00edculo 40-4 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de 1980, pues la defensa dice estar segura que el fiscal acusado \u00a0jam\u00e1s \u00a0tuvo \u00a0una representaci\u00f3n mental de que con su decisi\u00f3n estaba violando \u00a0el art\u00edculo 149 del C\u00f3digo penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La acusaci\u00f3n dice que el procesado contaba \u00a0con \u00a0todos los medios para salir y superar esa situaci\u00f3n de error; si bien esta \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0llegar \u00a0a \u00a0ser \u00a0admitida \u00a0por \u00a0la defensa, es lo cierto que \u00a0desafortunadamente, \u00a0por \u00a0descuido, \u00a0no \u00a0lo \u00a0hizo; \u00a0por \u00a0eso \u00a0considera \u00a0que fue \u00a0imprudente, \u00a0es \u00a0decir, agrega, lo que aconteci\u00f3 fue una especie de negligencia \u00a0por no haber tratado de superar su postura equivocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero el dolo requiere que el actor se haga \u00a0una \u00a0representaci\u00f3n \u00a0mental, \u00a0pues exige una conciencia, un conocimiento de que \u00a0se \u00a0est\u00e1\u00a0 \u00a0actuando \u00a0de \u00a0manera \u00a0ilegal, \u00a0y \u00a0que adem\u00e1s de ello quiera el \u00a0resultado, lo que aqu\u00ed no se presenta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0el \u00a0contrario, dice, en el juicio han \u00a0sido \u00a0analizadas \u00a0varias pruebas que lo \u00fanico que logran es corroborar la parte \u00a0objetiva \u00a0del \u00a0tipo, \u00a0mas \u00a0no \u00a0la subjetiva que no ha sido acreditada, ya que no \u00a0obra \u00a0prueba \u00a0alguna \u00a0que \u00a0demuestre \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado obr\u00f3 de manera il\u00edcita. \u00a0L\u00f3gicamente \u00a0cabr\u00eda afirmar que al doctor Acosta Delgado le era exigible obrar \u00a0de \u00a0otra manera por tratarse de una persona especializada en derecho penal y con \u00a0una \u00a0gran trayectoria en dicho campo, pero igual resulta viable sostener que los \u00a0abogados \u00a0tambi\u00e9n \u00a0corren el riesgo de equivocarse, como sucedi\u00f3 con el doctor \u00a0Acosta \u00a0Delgado, \u00a0pero \u00a0como \u00a0\u00e9l mismo lo acepta, lo hizo bajo un par\u00e1metro de \u00a0interpretaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La defensa considera que en la definici\u00f3n \u00a0del \u00a0asunto \u00a0se \u00a0debe \u00a0optar \u00a0por \u00a0criterios \u00a0de car\u00e1cter pol\u00edtico- criminal y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0criminol\u00f3gicos, \u00a0pues \u00a0el derecho penal es un instrumento terrible de \u00a0represi\u00f3n. \u00a0Bajo \u00a0el \u00a0s\u00edndrome del prevaricato, no se puede arribar al extremo \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0funcionarios de primera instancia se abstengan de tomar decisiones \u00a0esperando \u00a0simplemente \u00a0que \u00a0la segunda instancia resuelva los asuntos, y que no \u00a0asuman \u00a0 posiciones \u00a0concretas, \u00a0todo \u00a0ello \u00a0en \u00a0detrimento \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales de las personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera \u00a0que el doctor CARLOS ENRIQUE \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO pudo haber superado su error, y por negligencia no lo hizo, y no \u00a0existe \u00a0prevaricato \u00a0culposo, \u00a0en \u00a0opini\u00f3n de la defensa, debe absolv\u00e9rsele de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0pues \u00a0ni \u00a0siquiera pens\u00f3 que estuviera \u00a0actuando \u00a0antijur\u00eddicamente. \u00a0El haberse apartado de los pronunciamientos de la \u00a0Corte, \u00a0como \u00a0se \u00a0afirma, \u00a0no significa que hubiere asumido una actitud dolosa o \u00a0arrogante, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, actu\u00f3 simplemente convencido como estaba que en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de adoptar su decisi\u00f3n ten\u00eda la discrecionalidad de poder moverse \u00a0en \u00a0el \u00e1mbito que establec\u00eda el art\u00edculo 139 inciso segundo del C\u00f3digo penal \u00a0de\u00a0 hacer la disminuci\u00f3n hasta la mitad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera entonces que no se satisfacen los \u00a0presupuestos \u00a0establecidos \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0247 del C\u00f3digo de procedimiento \u00a0penal \u00a0de \u00a01991, porque aparte del tipo objetivo, la parte subjetiva no se puede \u00a0presumir, \u00a0sino \u00a0que \u00a0debe \u00a0estar \u00a0debidamente \u00a0acreditada, \u00a0requisito que no se \u00a0cumple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0entonces \u00a0de \u00a0la Corte, proferir \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0a favor del doctor CARLOS ENRIQUE ACOSTA DELGADO, frente \u00a0a \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0le fueran\u00a0 formulados en la acusaci\u00f3n, por considerar \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0sin \u00a0dolo, con la convicci\u00f3n de que no estaba incurso en el delito \u00a0de \u00a0 prevaricato \u00a0y \u00a0porque \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0acreditado \u00a0el \u00a0tipo \u00a0subjetivo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0SE CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Se \u00a0acredit\u00f3 \u00a0la \u00a0calidad de servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0del \u00a0doctor \u00a0CARLOS ENRIQUE ACOSTA DELGADO, quien para la fecha de los \u00a0hechos, \u00a017 \u00a0de \u00a0noviembre de 1998, se desempe\u00f1aba como Fiscal Delegado ante el \u00a0Tribunal \u00a0 superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Pasto \u00a0(fls. \u00a017 \u00a0y \u00a0ss. \u00a0cno. \u00a0Fiscal\u00eda), \u00a0cargo \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0establece \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0desempe\u00f1a \u00a0actualmente, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual, de conformidad con el art\u00edculo 75-9 del C\u00f3digo de \u00a0procedimiento \u00a0 penal, \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0es \u00a0competente \u00a0para \u00a0proferir \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0De lo normado por el art\u00edculo 232 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0se \u00a0establece que, a diferencia del grado de \u00a0conocimiento \u00a0exigido para proferir medida de aseguramiento (posibilidad) y para \u00a0residenciar \u00a0 en \u00a0juicio \u00a0criminal \u00a0al \u00a0sindicado \u00a0(probabilidad), \u00a0para \u00a0dictar \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0se \u00a0requiere \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba obtenida en las distintas \u00a0etapas \u00a0del proceso conduzca a la certeza de la conducta definida en la ley como \u00a0delito y la responsabilidad del enjuiciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como derivado de dicho precepto, el material \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0conforma \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0ha \u00a0de ser apreciado en conjunto, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0las reglas de la experiencia, \u00a0asign\u00e1ndosele \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0corresponda \u00a0(art. 238 C. de P. P. ), a fin de \u00a0establecer \u00a0 las \u00a0 adecuadas \u00a0 consecuencias \u00a0 jur\u00eddicas \u00a0 que \u00a0 de \u00a0 all\u00ed \u00a0se \u00a0deriven. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.-\u00a0 \u00a0El \u00a0doctor CARLOS ENRIQUE ACOSTA \u00a0DELGADO, \u00a0por \u00a0la \u00e9poca de los hechos Fiscal Delegado ante el Tribunal Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial de Pasto, ha sido convocado a juicio bajo la imputaci\u00f3n \u00a0de \u00a0haber \u00a0realizado \u00a0de \u00a0manera antijur\u00eddica y culpable el tipo de prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n \u00a0que \u00a0define \u00a0y \u00a0sanciona \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0149 del C\u00f3digo penal por \u00a0entonces \u00a0vigente (Decreto 100 de 1980), con la modificaci\u00f3n introducida por el \u00a0art\u00edculo \u00a028 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0190 \u00a0de \u00a01995, aplicable por raz\u00f3n del principio de \u00a0favorabilidad \u00a0en cuanto establece penas menos gravosas que las previstas en las \u00a0nuevas \u00a0 regulaciones \u00a0 de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0413 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La disposici\u00f3n en comento, es del siguiente \u00a0tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPrevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n. \u00a0El servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0que \u00a0profiera \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0o \u00a0dictamen manifiestamente contrario a la \u00a0ley, \u00a0incurrir\u00e1 \u00a0en \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de tres (3) a ocho (8) a\u00f1os, multa de cincuenta \u00a0(50) \u00a0a \u00a0cien (100) salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes e interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0hasta \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo t\u00e9rmino de la pena \u00a0impuesta.\u201d\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0una perspectiva objetiva, el tipo de \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n \u00a0encuentra realizaci\u00f3n cuando el servidor p\u00fablico en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0sus \u00a0funciones, profiere dictamen, resoluci\u00f3n, auto o sentencia, \u00a0manifiestamente \u00a0apartado \u00a0del \u00a0sentido de la norma jur\u00eddica aplicable al caso, \u00a0haciendo \u00a0prevalecer su voluntad sobre el mandato legal, afectando la integridad \u00a0y \u00a0 credibilidad \u00a0 de \u00a0 la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0p\u00fablica, \u00a0indispensables \u00a0para \u00a0el \u00a0funcionamiento del sistema jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de establecer si la conducta \u00a0llevada \u00a0a cabo en tales t\u00e9rminos reporta consecuencias social y jur\u00eddicamente \u00a0relevantes, \u00a0precisa \u00a0tener \u00a0que \u00a0efectuar, \u00a0en primer lugar, un examen entre el \u00a0mandado \u00a0jur\u00eddico contenido en la norma y lo decidido por el funcionario, y, en \u00a0segundo \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0establecida \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tipo en el entendimiento \u00a0dicho \u00a0que \u00a0define \u00a0el \u00a0prevaricato activo, verificar si el imputado, de acuerdo \u00a0con \u00a0 la \u00a0 informaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 que \u00a0contaba \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0resolver, \u00a0ten\u00eda \u00a0posibilidades \u00a0reales \u00a0de \u00a0haberse \u00a0ajustado \u00a0al \u00a0precepto \u00a0transgredido, y, por \u00a0tanto, \u00a0si \u00a0la \u00a0conducta prohibida se llev\u00f3 a cabo con conocimiento y voluntad, \u00a0es \u00a0 \u00a0decir, \u00a0 \u00a0si \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0parte \u00a0 \u00a0subjetiva \u00a0 \u00a0del \u00a0 tipo \u00a0 igualmente \u00a0 tuvo \u00a0realizaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Frente \u00a0a lo primero, es de destacarse \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0vista \u00a0p\u00fablica \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, incluida la \u00a0defensa, \u00a0discuti\u00f3 \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n objetiva del tipo de prevaricato por parte \u00a0del \u00a0 doctor \u00a0CARLOS \u00a0ENRIQUE \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO \u00a0al \u00a0expedir \u00a0la \u00a0providencia \u00a0de \u00a0diecisiete \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos noventa y ocho, mediante la cual \u00a0declar\u00f3 \u00a0la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal en el proceso a su cargo, seguido \u00a0contra \u00a0el \u00a0ex \u00a0gobernador \u00a0del Departamento de Nari\u00f1o Eduardo Edmundo Albornoz \u00a0Jurado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por extensi\u00f3n, pues es lo cierto que tal \u00a0fen\u00f3meno no hab\u00eda operado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto resulta pertinente recordar que \u00a0el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 80 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0establec\u00eda: \u00a0\u201cT\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n. La acci\u00f3n penal prescribir\u00e1 en un tiempo \u00a0igual \u00a0al \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena fijada en la ley si fuere \u00a0privativa \u00a0de \u00a0libertad pero, en ning\u00fan caso, ser\u00e1 \u00a0inferior \u00a0a \u00a0cinco a\u00f1os ni exceder\u00e1 de veinte. Para este efecto se tendr\u00e1n en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0agravaci\u00f3n concurrentes\u201d (se \u00a0resalta). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0pocas veces la jurisprudencia trat\u00f3 el \u00a0asunto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0por ejemplo, en pronunciamiento de 24 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01981, \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0Dar\u00edo Vel\u00e1squez Gaviria, \u00a0precis\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara \u00a0efectos de la prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0el m\u00e1ximo de la sanci\u00f3n fijada en la ley a que se alude en la \u00a0norma \u00a0(art\u00edculo \u00a0105 \u00a0del \u00a0C.P. \u00a0anterior \u00a0y \u00a080 \u00a0del vigente), se forma de la \u00a0se\u00f1alada \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 respectivo \u00a0 delito \u00a0m\u00e1s \u00a0las \u00a0adiciones \u00a0o \u00a0menos \u00a0las \u00a0disminuciones \u00a0que resultaren de las circunstancias de agravaci\u00f3n o atenuaci\u00f3n \u00a0concurrentes, \u00a0contabilizando, \u00a0para \u00a0ello, el m\u00e1ximo posible de incremento, en \u00a0caso \u00a0de \u00a0agravantes, \u00a0o \u00a0el \u00a0m\u00ednimo \u00a0posible \u00a0de \u00a0disminuci\u00f3n, si se trata de \u00a0atenuantes. As\u00ed lo ha entendido y precisado la jurisprudencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0segunda instancia, \u00a0proferido \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01981 \u00a0con \u00a0ponencia del Magistrado Pedro El\u00edas \u00a0Serrano Abad\u00eda, se indic\u00f3 por la Sala: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0providencia \u00a0que \u00a0se consulta est\u00e1 \u00a0equivocada \u00a0en \u00a0toda \u00a0su longitud en lo tocante a la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0que \u00a0en \u00a0ella \u00a0se \u00a0decreta. \u00a0Contradice \u00a0muchos \u00a0a\u00f1os \u00a0de jurisprudencia \u00a0constante \u00a0que se cre\u00eda suficientemente conocida por encontrarse reproducida en \u00a0multitud \u00a0de \u00a0libros, \u00a0folletos, \u00a0c\u00f3digos \u00a0concordados, \u00a0etc. Data desde que la \u00a0Corte \u00a0empez\u00f3 \u00a0a \u00a0ocuparse \u00a0del \u00a0tema con base en las disposiciones del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01936 \u00a0y se reitera recientemente en providencia de 12 de diciembre de \u00a01980 y 24 de abril de 1981. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara computar el lapso de prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal, se repite una vez m\u00e1s, no se toma la cantidad de pena que \u00a0se \u00a0 \u00a0puede \u00a0 \u00a0aplicar \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0condena \u00a0 \u2013que es precisamente lo que ha hecho \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cartagena \u00a0en el caso concreto-, sino la que aparece \u00a0indicada \u00a0como \u00a0m\u00e1xima \u00a0en \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0norma \u00a0sustantiva en que pueda \u00a0ubicarse \u00a0la \u00a0delincuencia \u00a0en \u00a0examen, \u00a0con \u00a0las \u00a0adiciones y disminuciones que \u00a0surjan \u00a0de las circunstancias espec\u00edficas de agravaci\u00f3n o de disminuci\u00f3n, sin \u00a0que \u00a0pueda \u00a0excederse \u00a0del tope de treinta (30) a\u00f1os y del m\u00ednimo de cinco (5) \u00a0si \u00a0se \u00a0fundamenta el juzgador en las disposiciones del C\u00f3digo Penal de 1936, o \u00a0de \u00a0veinte \u00a0(20) \u00a0y \u00a0cinco \u00a0(5) si se aplican las normas pertinentes del C\u00f3digo \u00a0penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAdem\u00e1s, \u00a0y \u00a0como \u00a0de prescripci\u00f3n se trata, debe tenerse en cuenta que las adiciones llegan \u00a0hasta \u00a0el \u00a0punto \u00a0m\u00e1ximo que la circunstancia de agravaci\u00f3n permite y hasta el \u00a0m\u00ednimo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 disminuci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 caso \u00a0 de \u00a0 atenuaci\u00f3n\u201d (Se destaca). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0doce \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de mil novecientos \u00a0ochenta \u00a0y tres, con ponencia del Magistrado Alfonso Reyes Echand\u00eda, indic\u00f3 la \u00a0Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSabido \u00a0 es \u00a0 que \u00a0 la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0constituye \u00a0fen\u00f3meno jur\u00eddico de extinci\u00f3n de la potestad punitiva del Estado \u00a0cuando \u00a0ha transcurrido t\u00e9rmino superior al m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0 sanci\u00f3n \u00a0 imponible \u00a0 para \u00a0un \u00a0determinado \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0contado \u00a0a \u00a0partir de la fecha en que ocurri\u00f3. Como quiera que es \u00a0el \u00a0correr \u00a0del \u00a0tiempo \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta para la \u00a0consagraci\u00f3n \u00a0de \u00a0tal \u00a0instituci\u00f3n, lo que importa precisar en cada caso es el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0y \u00a0si \u00a0este constituye comportamiento humano \u00a0descrito \u00a0en \u00a0la \u00a0(ley) \u00a0penal \u00a0como \u00a0delito o contravenci\u00f3n; por manera que la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0misma \u00a0de \u00a0su \u00a0autor o c\u00f3mplice o el que estos hayan o no sido \u00a0vinculados \u00a0al \u00a0proceso en legal forma, resulta indiferente para los efectos del \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0ha consumado el lapso prescriptivo; pudiera decirse \u00a0entonces \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0este \u00a0un fen\u00f3meno referido esencialmente a la persona de \u00a0quien \u00a0realiz\u00f3 \u00a0o \u00a0contribuy\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0sino a \u00a0comportamiento \u00a0 penalmente \u00a0t\u00edpico \u00a0respecto \u00a0del \u00a0cual \u00a0ha \u00a0corrido \u00a0t\u00e9rmino \u00a0superior \u00a0al \u00a0legalmente \u00a0fijado \u00a0para \u00a0que dentro de \u00e9l la jurisdicci\u00f3n penal \u00a0haga pronunciamiento definitivo\u201d (se destaca). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0providencia de 11 de noviembre de 1986, \u00a0con ponencia del Magistrado Jaime Giraldo \u00c1ngel, indic\u00f3 la Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0art\u00edculo \u00a080 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0ense\u00f1a \u00a0que la acci\u00f3n penal prescribe en un tiempo igual al m\u00e1ximo de la pena \u00a0fijada \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0si \u00a0fuere \u00a0privativa de la libertad, pero, en ning\u00fan caso, \u00a0ser\u00e1 \u00a0inferior \u00a0a cinco (5) a\u00f1os ni exceder\u00e1 de veinte (20). Para este efecto \u00a0se \u00a0 tendr\u00e1n \u00a0 en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0concurrentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs decir, que \u00a0si \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0disposici\u00f3n penal contempla circunstancias de atenuaci\u00f3n o \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0concurrentes, \u00a0debe \u00a0el \u00a0juez \u00a0previamente \u00a0determinar \u00a0cu\u00e1l es el \u00a0tiempo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de pena privativa de la libertad que puede imponer al procesado \u00a0por su concreta conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0ejemplo, si un empleado oficial se \u00a0apropia \u00a0en \u00a0provecho \u00a0suyo \u00a0o \u00a0de \u00a0un tercero de bienes del Estado, en cuant\u00eda \u00a0superior \u00a0a \u00a0quinientos \u00a0mil pesos ( $500.000) el t\u00e9rmino prescriptivo ser\u00e1 de \u00a0quince \u00a0(15) \u00a0a\u00f1os, si no reintegrare lo apropiado (art\u00edculo 133, inciso 2\u00ba), \u00a0incrementado \u00a0dicho \u00a0t\u00e9rmino en una tercera parte, es decir, en cinco (5) a\u00f1os \u00a0(art\u00edculo \u00a082), \u00a0o \u00a0sea \u00a0veinte \u00a0(20) \u00a0a\u00f1os, \u00a0lapso \u00a0que \u00a0no supera el m\u00e1ximo \u00a0previsto en el art\u00edculo 80 ibidem\u201d (se destaca). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del 12 de noviembre de 1986, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 con \u00a0 ponencia \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0Jaime \u00a0Giraldo \u00a0\u00c1ngel, \u00a0indic\u00f3 \u00a0la \u00a0Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl c\u00f3mputo del tiempo requerido para la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0deber\u00e1 \u00a0hacerse teniendo en cuenta el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0se\u00f1alada \u00a0en la respectiva infracci\u00f3n, disminuida en el \u00a0m\u00ednimo \u00a0si \u00a0se \u00a0presentan \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0aumentada \u00a0para el caso de circunstancias agravantes, \u00a0seg\u00fan lo tiene decidido la Corte\u2026\u201d (Se destaca). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0 pronunciamiento \u00a0 de \u00a0ocho \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0ochenta \u00a0y \u00a0siete, \u00a0la Corte, con ponencia del \u00a0Magistrado \u00a0Guillermo \u00a0Duque \u00a0Ruiz, \u00a0reiter\u00f3 \u00a0la jurisprudencia sentada en auto \u00a0proferido \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01981, \u00a0y \u00a0en relaci\u00f3n con la circunstancia de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0contemplada \u00a0en \u00a0el \u00a0inciso primero del art\u00edculo 139 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0del reintegro de lo apropiado con anterioridad a la \u00a0apertura de investigaci\u00f3n, se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0soslayo \u00a0del sentido correcto de la \u00a0preposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018HASTA\u2019 \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala acaba de destacar, explica de suyo el yerro cardinal en el cual se \u00a0ha \u00a0incurrido \u00a0aqu\u00ed \u00a0con sorprendente unanimidad al interpretar el fen\u00f3meno de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n frente a la atenuante. En efecto, dicha preposici\u00f3n significa \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0debe disminuirse no en una proporci\u00f3n fija, como se ha entendido \u00a0en \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0suerte \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0sinonimia \u00a0 \u00a0con \u00a0 la \u00a0 preposici\u00f3n \u00a0 \u2018EN\u2019, \u00a0 \u00a0sino \u00a0 \u00a0dentro \u00a0 del \u00a0 campo \u00a0cronol\u00f3gico \u00a0respectivo, \u00a0aqu\u00ed \u00a0marcado \u00a0en su m\u00ednimo con un (1) d\u00eda y en su \u00a0m\u00e1ximo \u00a0 con \u00a0 noventa \u00a0(90) \u00a0meses, \u00a0cantidad \u00a0\u00e9sta \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0las \u00a0\u2018tres \u00a0 \u00a0cuartas \u00a0partes\u2019 \u00a0del \u00a0tope \u00a0de \u00a0pena \u00a0 \u00a0se\u00f1alado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0133 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal \u00a0 (120 \u00a0meses)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a014 \u00a0de febrero de 1989, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0Guillermo \u00a0Duque \u00a0Ruiz, \u00a0precis\u00f3 \u00a0la \u00a0Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa afirmaci\u00f3n que combate abiertamente \u00a0el \u00a0actor, \u00a0viene \u00a0siendo \u00a0sostenida \u00a0espec\u00edfica \u00a0y un\u00e1nimemente por esta Sala \u00a0desde \u00a0hace \u00a0muchos \u00a0a\u00f1os. \u00a0As\u00ed, en casaciones de 7 de octubre de 1954 y 25 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01955, \u00a0y \u00a0autos \u00a0de 14 de febrero de 1957, 2 de abril de 1963 y 29 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01965 ha dicho al respecto: \u2018Para \u00a0determinar \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0necesario \u00a0de la prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0se \u00a0busca \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la pena se\u00f1alada en la ley para el \u00a0delito \u00a0sub \u00a0judice, \u00a0pero, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0caso, \u00a0relacionando ese m\u00e1ximo con los \u00a0aumentos \u00a0o \u00a0disminuciones que la misma ley establece \u00a0para \u00a0las \u00a0modalidades \u00a0espec\u00edficas \u00a0que \u00a0agraven o \u00a0aten\u00faen el hecho criminoso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en \u00a0auto \u00a0de \u00a030 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01984 \u00a0reiter\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018Ni \u00a0bajo la \u00a0vigencia \u00a0 del \u00a0 c\u00f3digo \u00a0 anterior\u2026 \u00a0ni \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0actualmente \u00a0en \u00a0vigor, \u00a0es posible afirmar que la acci\u00f3n penal prescribe en un \u00a0tiempo \u00a0igual \u00a0al \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0imponible al procesado, en caso de llegar a ser \u00a0\u00e9ste \u00a0condenado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0acusa, \u00a0sino como, claramente lo \u00a0disponen \u00a0las \u00a0normas anteriores y las actuales, es un tiempo igual \u2018al \u00a0m\u00e1ximo de la pena FIJADA EN LA \u00a0LEY\u2019 \u00a0 (resalta \u00a0 la \u00a0Corte), \u00a0esto \u00a0es, \u00a0no en el tiempo en que, en caso de condena, pudiera llegar a \u00a0determinarse \u00a0por el Juez como pena imponible, sino aqu\u00e9l en el que, sin acudir \u00a0\u00e9ste \u00a0a las espec\u00edficas situaciones referentes a cada procesado en particular, \u00a0se \u00a0 indican \u00a0 por \u00a0 ministerio \u00a0 de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0objetiva \u00a0y \u00a0expresamente, \u00a0como \u00a0circunstancias \u00a0que aten\u00faan o que agravan las penas respecto de cada delito, en \u00a0s\u00ed mismo considerado (may\u00fasculas y par\u00e9ntesis del original). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cObvio que esa jurisprudencia se mantenga \u00a0hoy \u00a0inmodificable, \u00a0como \u00a0que \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0fruto \u00a0de la sencilla lectura del \u00a0respectivo \u00a0articulado, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0corresponde \u00a0con la misma naturaleza del \u00a0instituto \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n\u00a0 penal. En efecto, si \u00e9sta \u00a0dependiera \u00a0de la cantidad de pena que el Juez en cada caso puede imponer dentro \u00a0de \u00a0las \u00a0pautas que la misma ley dise\u00f1a (arts. 36 y 61 del C\u00f3digo P. de 1936 y \u00a01980, \u00a0 respectivamente), \u00a0 se \u00a0 tornar\u00eda \u00a0vaga \u00a0e \u00a0incierta \u00a0y \u00a0por \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0inaplicable, \u00a0al menos con anterioridad al proferimiento de la sentencia, ya que \u00a0hasta \u00a0ese \u00a0momento \u00a0no \u00a0se \u00a0sabr\u00eda \u00a0el \u00a0quantum \u00a0de \u00a0la \u00a0pena imponible. Si la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0otra \u00a0cosa \u00a0que \u00a0la extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal por el \u00a0transcurso \u00a0de determinado tiempo, ella no puede moverse sino dentro de l\u00edmites \u00a0ciertos \u00a0y \u00a0precisos, \u00a0que \u00a0son \u00a0justamente \u00a0los \u00a0que consagra la ley; certeza y \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0que, \u00a0de \u00a0suyo, \u00a0resultan excluidas en el marco de una \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0 \u2018con \u00a0fundamento \u00a0subjetivo\u2019 o \u00a0\u2018individual\u2019, \u00a0que \u00a0surge cuando se aplican las \u00a0referidas circunstancias de tipo gen\u00e9rico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0el \u00a0siete \u00a0de marzo de mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0cinco, \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0Magistrado Carlos E. Mej\u00eda \u00a0Escobar, \u00a0 en \u00a0 torno \u00a0 al \u00a0 fen\u00f3meno \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prescripci\u00f3n \u00a0 concluy\u00f3 \u00a0la \u00a0Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDebe se\u00f1alarse la improsperidad de esta \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0en \u00a0vista \u00a0de \u00a0que \u00a0para \u00a0establecer \u00a0el t\u00e9rmino prescriptivo de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0es necesario establecer el t\u00e9rmino m\u00e1ximo de la pena fijada en \u00a0la \u00a0ley \u00a0para \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0delito, teni\u00e9ndose en cuenta, como lo dispone el \u00a0art\u00edculo \u00a0 80 \u00a0del \u00a0C.P., \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0concurrentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo circunstancias han de entenderse \u00a0aquellas \u00a0que tienen la virtud de modificar los m\u00ednimos y m\u00e1ximos previstos en \u00a0la \u00a0ley \u00a0para \u00a0el \u00a0delito base, sean aquellas de car\u00e1cter objetivo o subjetivo, \u00a0pues \u00a0que \u00a0los \u00a0factores \u00a0dosim\u00e9tricos \u00a0no \u00a0inciden \u00a0en la contabilizaci\u00f3n del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo, seg\u00fan lo ha aceptado pac\u00edficamente la doctrina de esta \u00a0Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTampoco \u00a0inciden \u00a0aqu\u00ed \u00a0factores \u00a0de \u00a0punibilidad \u00a0que eventualmente puedan hacer acreedor a un condenado al derecho a \u00a0una \u00a0rebaja \u00a0o \u00a0a \u00a0gozar \u00a0de una gracia especial, como ocurre con las rebajas de \u00a0pena \u00a0por trabajo y estudio, o con aquellas que pudieren llegar a suscitarse con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0justicia \u00a0producida con posterioridad a la \u00a0sentencia, \u00a0o con topes de pena cumplida a partir de las cuales es posible gozar \u00a0de \u00a0ciertos \u00a0subrogados \u00a0o \u00a0beneficios \u00a0penitenciarios \u00a0(libertad \u00a0preparatoria, \u00a0libertad condicional, etc.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTal es el caso de la rebaja prevista en \u00a0la \u00a0Ley \u00a048 \u00a0de \u00a01987, \u00a0que \u00a0dispuso \u00a0un \u00a0descuento en las penas impuestas o que \u00a0llegaran \u00a0a imponerse respecto de ciertos delitos cometidos antes del primero de \u00a0julio \u00a0de \u00a01986, \u00a0sin afectar para nada los m\u00e1ximos y los m\u00ednimos previstos en \u00a0la \u00a0ley para esa clase de il\u00edcitos, es decir sin modificar su naturaleza, ni su \u00a0estructura, ni su penalidad abstracta\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con posterioridad, en pronunciamiento de dos \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0seis, con ponencia del Magistrado \u00a0Ricardo \u00a0Calvete Rangel, no obstante las aclaraciones \u00a0que \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante \u00a0se \u00a0har\u00e1n \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0este \u00a0prove\u00eddo, \u00a0la \u00a0Corte reiter\u00f3 la tesis expuesta desde el auto proferido el \u00a024 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01981 a iniciativa del magistrado Dar\u00edo Vel\u00e1squez Gaviria, y \u00a0se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cb) An\u00e1lisis de la prescripci\u00f3n frente \u00a0al C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas \u00a0tres \u00a0apropiaciones fueron tenidas \u00a0como \u00a0un \u00a0concurso \u00a0material \u00a0homog\u00e9neo \u00a0y \u00a0sucesivo, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que la acci\u00f3n \u00a0prescribe \u00a0respecto \u00a0de cada una de ellas en forma independiente, de acuerdo con \u00a0lo que ordena el art\u00edculo 85 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe esta forma, y para los efectos que se \u00a0han \u00a0venido \u00a0analizando, el m\u00e1ximo de la pena para cada uno de esos tres hechos \u00a0delictivos \u00a0es \u00a0de \u00a0diez \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n (art\u00edculo 133 del C\u00f3digo Penal), \u00a0aumentada \u00a0en \u00a0tres \u00a0(3) a\u00f1os cuatro (4) meses por ser delitos cometidos dentro \u00a0del \u00a0pa\u00eds por empleado oficial en ejercicio de sus funciones (art. 82 del C.P.) \u00a0disminuida en un (1) d\u00eda por el reintegro efectuado \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia\u00a0 (art. 139, inciso 2\u00ba del C. \u00a0P.)\u201d (se destaca). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0Esta \u00a0extensa, \u00a0pero necesaria rese\u00f1a \u00a0jurisprudencial, \u00a0con \u00a0el \u00a0s\u00f3lo \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0denotar \u00a0la amplia, pac\u00edfica, \u00a0reiterada \u00a0y difundida, por lo mismo, conocida, doctrina de la Corte en torno al \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, y el cabal entendimiento del \u00a0art\u00edculo \u00a080 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de 1980, donde una y otra vez se reitera que \u00a0para \u00a0efectos de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, el m\u00e1ximo de la sanci\u00f3n \u00a0fijada \u00a0en \u00a0la \u00a0ley a que se alude en la norma, \u201cse forma de la pena se\u00f1alada \u00a0para \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0delito \u00a0m\u00e1s \u00a0las \u00a0adiciones o menos las disminuciones que \u00a0resultaren \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n o atenuaci\u00f3n concurrentes, \u00a0contabilizando, \u00a0para \u00a0ello, \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0posible \u00a0del \u00a0incremento, \u00a0en caso de \u00a0agravantes, \u00a0o el m\u00ednimo posible de disminuci\u00f3n, si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0atenuantes\u201d, en entendimiento que ha \u00a0de \u00a0mantenerse \u00a0ante \u00a0la legislaci\u00f3n que entr\u00f3 a regir en 2001, no obstante el \u00a0cambio \u00a0de \u00a0metodolog\u00eda \u00a0para su c\u00f3mputo que mayoritariamente adopt\u00f3 la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe \u00a0aclararse, \u00a0no obstante, que la Corte \u00a0posteriormente \u00a0 precis\u00f3 \u00a0 que \u00a0 las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0consagradas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0139 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal de 1980, no pod\u00edan ser \u00a0consideradas \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, afirmando \u00a0que \u00a0\u201ces \u00a0un \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0reducci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0no \u00a0una \u00a0atenuante \u00a0de \u00a0responsabilidad. \u00a0 La \u00a0 rebaja \u00a0 en \u00a0 ella \u00a0establecida \u00a0no \u00a0se \u00a0deriva \u00a0de \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0concomitante al hecho punible, que pueda incidir en la tipicidad, \u00a0antijuridicidad \u00a0o \u00a0culpabilidad, \u00a0o \u00a0en \u00a0los grados o formas de participaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0de \u00a0una actitud posdelictual del imputado, de car\u00e1cter procesal, que para \u00a0nada \u00a0var\u00eda \u00a0el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0penal, y que como tal s\u00f3lo puede \u00a0afectar \u00a0la \u00a0pena \u00a0una \u00a0vez \u00a0ha sido individualizada\u201d (cfr. sent. Cas. \u00a0Nov. \u00a023 \u00a0de 1998. M. P. Arboleda \u00a0Ripoll. \u00a0Rad. \u00a09657), precisi\u00f3n reiterada en pronunciamientos de 11 de julio de \u00a02000 \u00a0y \u00a018 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02001 con ponencia del Magistrado G\u00f3mez Gallego, \u00a0donde \u00a0se sostuvo que \u201cpara la determinaci\u00f3n del t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n de \u00a0la \u00a0 \u00a0acci\u00f3n \u00a0 \u00a0penal, \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0cierto, \u00a0 \u00a0han \u00a0 de \u00a0 computarse \u00a0 \u2018las circunstancias de atenuaci\u00f3n y \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concurrentes\u2019 \u00a0 \u00a0(art. \u00a0 \u00a080 \u00a0 \u00a0C.P.). \u00a0 La \u00a0 misma \u00a0 expresi\u00f3n \u00a0 \u2018concurrentes\u2019 que usa el texto legal, indica que \u00a0debe \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0factores \u00a0contingentes \u00a0de \u00a0comportamiento \u00a0coet\u00e1neos \u00a0a la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible, no de conductas posteriores a la consumaci\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0que \u00a0de \u00a0pronto \u00a0puedan llegar a\u00a0 amainar la cantidad de pena, \u00a0sencillamente \u00a0porque \u00a0las \u00a0\u00faltimas \u00a0se identifican como simples reductoras del \u00a0monto \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n, \u00a0al \u00a0paso \u00a0que \u00a0los \u00a0primeros \u00a0son verdaderos elementos \u00a0accidentales \u00a0que \u00a0est\u00e1n \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del delito\u201d. Agreg\u00f3 el \u00a0pronunciamiento, \u00a0que \u00a0\u201cen \u00a0fin, \u00a0las circunstancias (atenuantes o agravantes) \u00a0son \u00a0ingredientes \u00a0accidentales, \u00a0que \u00a0como \u00a0tales \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0fundantes o \u00a0cofundantes \u00a0del injusto ni de la responsabilidad del sujeto, que de\u00a0 todas \u00a0maneras pertenecen a la estructura del hecho punible\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indic\u00f3, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0\u201cesta \u00a0doctrina \u00a0jurisprudencial \u00a0fue \u00a0recibida \u00a0normativamente en el inciso 4\u00ba del art\u00edculo 84 \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo Penal (ley 599 de 2000), cuando dispone que para efectos del \u00a0c\u00f3mputo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0 penal \u00a0 \u2018se \u00a0tendr\u00e1n en cuenta las causales \u00a0sustanciales \u00a0 \u00a0 \u00a0 modificadoras \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 punibilidad\u2019. El precepto se refiere entonces a \u00a0las \u00a0causales \u00a0sustanciales \u00a0(no \u00a0a \u00a0las \u00a0normas \u00a0sustanciales), porque ata\u00f1e a \u00a0factores \u00a0estructurantes \u00a0o \u00a0desencadenantes \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0y \u00a0no \u00a0a \u00a0sus \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0bien \u00a0obligadas \u00a0ora \u00a0voluntariamente asumidas por el \u00a0procesado, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0toca \u00a0con \u00a0cualquier \u00a0elemento \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0 del \u00a0 hecho \u00a0 punible \u00a0(conducta, \u00a0tipicidad, \u00a0antijuridicidad \u00a0y \u00a0culpabilidad), \u00a0siempre \u00a0que \u00a0afecte los l\u00edmites de la sanci\u00f3n, y no con otros \u00a0fundamentos \u00a0que \u00a0pueden \u00a0variar \u00a0la \u00a0pena \u00a0pero \u00a0ocurren \u00a0como \u00a0manifestaciones \u00a0posteriores al delito\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 manera \u00a0que \u00a0independientemente \u00a0del \u00a0entendimiento \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0si \u00a0en el caso sometido a consideraci\u00f3n del doctor \u00a0CARLOS \u00a0ENRIQUE \u00a0ACOSTA DELGADO\u00a0 para efectos de determinar el lapso en que \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0operar \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0prescriptivo \u00a0resultaba \u00a0aplicable \u00a0o \u00a0no la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0contemplada \u00a0en \u00a0el inciso segundo del \u00a0art\u00edculo \u00a0139 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0lo \u00a0cierto del caso es que\u00a0 \u00a0atendiendo \u00a0el \u00a0claro \u00a0mandato \u00a0contenido \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a080 \u00a0ejusdem, en la \u00a0doctrina \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0exist\u00eda \u00a0discrepancia \u00a0alguna \u00a0en torno a que para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal deb\u00eda tomarse en cuenta el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de la sanci\u00f3n fijada en la ley y, en consecuencia,\u00a0 \u201cel m\u00e1ximo \u00a0posible \u00a0del \u00a0incremento, \u00a0en \u00a0caso\u00a0 de agravantes, o el m\u00ednimo posible de \u00a0disminuci\u00f3n, si se trata de atenuantes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 \u00a0criterio \u00a0 interpretativo \u00a0 fue \u00a0precisamente \u00a0el \u00a0que \u00a0motiv\u00f3 \u00a0a la Fiscal\u00eda Diecisiete Seccional Delegada con \u00a0sede \u00a0en Pasto, a decidirse en negar el reconocimiento de la prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0invocada \u00a0por \u00a0la defensa del procesado Eduardo Edmundo Albornoz \u00a0Jurado \u00a0y \u00a0llamarlo a responder en juicio criminal por el delito de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0extensi\u00f3n. \u00a0Los \u00a0siguientes \u00a0fueron \u00a0sus \u00a0razonamientos, \u00a0formulados \u00a0con \u00a0apego \u00a0irrestricto \u00a0a la normativa aplicable al \u00a0caso y a la jurisprudencia por entonces imperante: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0peculado \u00a0por apropiaci\u00f3n, injusto \u00a0que \u00a0se le endilga al procesado, trae en efecto una circunstancia de atenuaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0cuando \u00a0se \u00a0reintegra el valor de lo supuestamente apropiado, y seg\u00fan \u00a0el \u00a0momento \u00a0en que se haga, antes de iniciarse la investigaci\u00f3n o despu\u00e9s, la \u00a0rebaja de pena es mayor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn nuestro caso, tendremos que recurrir \u00a0al \u00a0inciso \u00a0segundo \u00a0del art\u00edculo 139 del c\u00f3digo penal, pues la devoluci\u00f3n de \u00a0los \u00a0dieciocho \u00a0millones de pesos se hace en la etapa investigativa. La pena, en \u00a0estos \u00a0eventos \u00a0y \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0norma, \u2018se \u00a0 \u00a0disminuir\u00e1 \u00a0 hasta \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0mitad\u2019.- \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Subraya \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esta \u00a0Delegada-.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0 \u00a0 t\u00e9rmino \u00a0 \u00a0 \u2018hasta\u2019 \u00a0tendr\u00e1 \u00a0que entenderse dentro de \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0que \u00a0fija \u00a0la \u00a0regla \u00a0arriba \u00a0citada, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que la pena no \u00a0necesariamente \u00a0se \u00a0disminuir\u00e1 \u00a0en \u00a0esa proporci\u00f3n,\u00a0 sino que tendr\u00e1 que \u00a0moverse entre la pena m\u00e1xima menos un d\u00eda y la mitad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUbic\u00e1ndonos \u00a0en concreto, los l\u00edmites \u00a0frente \u00a0a \u00a0este \u00a0atenuante, \u00a0estar\u00edan \u00a0entre \u00a0los siete a\u00f1os y medio como pena \u00a0m\u00ednima y quince a\u00f1os menos un d\u00eda como pena m\u00e1xima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0tiene as\u00ed un amplio margen para la \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0de la pena, la que ser\u00e1 impuesta de acuerdo al criterio que se forme \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0a \u00a0las \u00a0diferentes \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0rodeen cada caso \u00a0concreto. \u00a0La \u00a0cr\u00edtica \u00a0a \u00a0estos \u00a0par\u00e1metros \u00a0tan \u00a0amplios \u00a0es \u00a0evidente \u00a0y la \u00a0compartimos, \u00a0pues \u00a0se \u00a0deja \u00a0al criterio subjetivo del Juez la ubicaci\u00f3n de la \u00a0pena \u00a0entre un d\u00eda y varios a\u00f1os, con lo que se pierde esa seguridad jur\u00eddica \u00a0que \u00a0impone \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de las penas. Sin embargo, no podemos \u00a0apartarnos \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 l\u00edmites \u00a0 m\u00ednimos \u00a0 o \u00a0 m\u00e1ximos \u00a0 que \u00a0 estipula \u00a0 la \u00a0ley\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara \u00a0concluir, si la pena m\u00e1xima para \u00a0este \u00a0delito tomando en cuenta el atenuante es de quince a\u00f1os menos un d\u00eda, la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0no \u00a0ha \u00a0prescrito, \u00a0como \u00a0quiera que el art\u00edculo 80 del c\u00f3digo \u00a0penal \u00a0 \u00a0dispone \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u00e9sta \u00a0 \u00a0\u2013la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal- \u00a0prescribe en un tiempo igual al m\u00e1ximo de la \u00a0pena \u00a0fijada \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0si fuere privativa de la libertad y nunca en un plazo \u00a0inferior \u00a0a \u00a0cinco \u00a0a\u00f1os\u201d \u00a0(Resoluci\u00f3n \u00a0de diez de agosto de mil novecientos \u00a0noventa y ocho, fls. 297 y ss. anexo 6). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0tesis fue reiterada por el instructor \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0al resolver el recurso de reposici\u00f3n interpuesto por la \u00a0defensa contra el prove\u00eddo calificatorio del sumario, al sostener: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPero, reiteramos, la expresi\u00f3n HASTA es \u00a0la \u00a0que \u00a0ofrece \u00a0mayor \u00a0complicaci\u00f3n y en nuestro caso creemos sus l\u00edmites son \u00a0los \u00a0siguientes: \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00ednima ser\u00e1 de dos (a\u00f1os) de prisi\u00f3n, pues es el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0que se consagra. Mas hay que ubicar un l\u00edmite m\u00e1ximo \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser los quince a\u00f1os de prisi\u00f3n, pues este es el mayor grado de \u00a0punibilidad \u00a0y de todas maneras debe reflejarse una rebaja. Tampoco decir que se \u00a0har\u00e1 \u00a0en \u00a0la \u00a0mitad, ya que la expresi\u00f3n nos dice HASTA, para fijar el m\u00e1ximo \u00a0en \u00a0siete \u00a0a\u00f1os y medio. Entonces, es all\u00ed donde la doctrina recurre a que por \u00a0lo \u00a0 menos \u00a0 hay \u00a0 que \u00a0disminuir \u00a0en \u00a0UN \u00a0D\u00cdA \u00a0el \u00a0par\u00e1metro \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs \u00a0 por \u00a0ello \u00a0que \u00a0creemos \u00a0que \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0HASTA \u00a0nos lleva a considerar como posible que la m\u00ednima rebaja sea \u00a0la \u00a0de \u00a0un \u00a0d\u00eda, \u00a0que se tomar\u00e1 de la pena m\u00e1xima establecida en la norma, lo \u00a0que \u00a0implica \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0probable caso que el juez quisiera imponer la m\u00e1xima \u00a0pena \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0estos \u00a0 \u00a0hechos, \u00a0 \u00a0tendr\u00eda \u00a0 \u00a0que \u00a0 tasarla \u00a0 en \u00a0 quince \u00a0a\u00f1os menos un d\u00eda. Si este es \u00a0el \u00a0punto \u00a0m\u00e1s \u00a0alto \u00a0posible \u00a0la prescripci\u00f3n operar\u00e1 en este lapso\u201d (cfr. \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0nueve de septiembre de mil novecientos noventa y ocho. Fls. 352 \u00a0y ss. anexo 6). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 obstante \u00a0la \u00a0conformidad \u00a0de \u00a0estos \u00a0pronunciamientos \u00a0con la ley por entonces vigente y la doctrina imperante por la \u00a0\u00e9poca, \u00a0al \u00a0desatar \u00a0la alzada interpuesta por la defensa del procesado Eduardo \u00a0Edmundo \u00a0Albornoz \u00a0Jurado, \u00a0el \u00a0doctor \u00a0CARLOS \u00a0ENRIQUE \u00a0ACOSTA DELGADO decidi\u00f3 \u00a0declarar \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0fen\u00f3meno \u00a0prescriptivo de la acci\u00f3n penal y \u00a0decretar \u00a0 la \u00a0 consecuente \u00a0 cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0\u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la decisi\u00f3n proferida el diecisiete de \u00a0noviembre \u00a0de mil novecientos noventa y ocho, despu\u00e9s de transcribir lo normado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a080 del decreto 100 de 1980,\u00a0 el Fiscal acusado hizo los \u00a0siguientes razonamientos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas, \u00a0como \u00a0cualquiera \u00a0otra \u00a0tarea propia del derecho penal demoliberal, \u00a0est\u00e1 \u00a0gobernada por diversos postulados. Por supuesto, el m\u00e1s importante es el \u00a0principio \u00a0de \u00a0humanidad, \u00a0seg\u00fan \u00a0el cual ninguna persona podr\u00e1 ser sometida a \u00a0penas \u00a0o \u00a0medidas de seguridad perpetuas, imprescriptibles, crueles, inhumanas o \u00a0degradantes, \u00a0que \u00a0en \u00a0el ordenamiento patrio tiene consagraci\u00f3n constitucional \u00a0en los art\u00edculos 12, 28 inciso 2\u00ba y 34. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAl \u00a0lado \u00a0de \u00a0este axioma aparece el de \u00a0legalidad \u00a0rotulado as\u00ed por establecer que la intervenci\u00f3n punitiva del Estado \u00a0al \u00a0determinar \u00a0y \u00a0ejecutar \u00a0las consecuencias jur\u00eddicas del hecho punible debe \u00a0regirse \u00a0por \u00a0el \u00a0imperio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, principio que se conoce tambi\u00e9n como de \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0legalizada, \u00a0que \u00a0tiene \u00a0su m\u00e1ximo predicado en el postulado del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, art\u00edculo 1\u00ba del C.P., 15 de la \u00a0Ley \u00a074 \u00a0de \u00a01968, \u00a09\u00ba \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 16 de 1972, 1\u00ba del C. de P.P. y en todo el \u00a0articulado \u00a0consagratorio \u00a0de \u00a0las \u00a0llamadas \u00a0normas \u00a0rectoras \u00a0de \u00a0la ley penal \u00a0colombiana contentivas de un modelo penal garantista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCiertamente \u00a0la \u00a0imposici\u00f3n de la pena \u00a0como \u00a0resultado \u00a0de \u00a0un \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0es \u00a0tal \u00a0vez \u00a0el momento procesal m\u00e1s \u00a0dif\u00edcil \u00a0para \u00a0el \u00a0funcionario judicial el que debe procurar utilizar en primer \u00a0lugar, \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0legislador, en segundo lugar, todo el contenido de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0juzgamiento \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0el \u00a0equilibrio \u00a0que se debe \u00a0mantener \u00a0entre \u00a0los \u00a0principios \u00a0b\u00e1sicos \u00a0del \u00a0estado \u00a0social \u00a0de \u00a0derecho. La \u00a0dignidad \u00a0de \u00a0la \u00a0persona humana, el principio de legalidad y la prevalencia del \u00a0inter\u00e9s general, todos consagrados en la constituci\u00f3n pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0la funci\u00f3n de la pena \u00a0debe \u00a0examinarse \u00a0en el momento est\u00e1tico de su descripci\u00f3n legislativa y en el \u00a0din\u00e1mico \u00a0de \u00a0su \u00a0efectiva \u00a0aplicaci\u00f3n. \u00a0Tal \u00a0sucede \u00a0con \u00a0el art\u00edculo 61 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se introducen como criterios gen\u00e9ricos b\u00e1sicamente \u00a0dos: \u00a0el \u00a0grado \u00a0del injusto y el grado de culpabilidad, que son manifestaciones \u00a0respectivamente \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0lesividad \u00a0o \u00a0del \u00a0bien jur\u00eddico y de \u00a0culpabilidad, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0son \u00a0tenidos en cuenta por el propio legislador a la \u00a0hora \u00a0 \u00a0de \u00a0 redactar \u00a0 los \u00a0 tipos \u00a0 penales \u00a0 y \u00a0 determinar \u00a0 las \u00a0 sanciones \u00a0imponibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDesde ese punto de vista, la norma que \u00a0establece \u00a0la \u00a0consecuencia jur\u00eddica \u2013prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal- frente al supuesto hecho (sic) \u00a0\u2013transcurso \u00a0 \u00a0de \u00a0tiempo-\u00a0 \u00a0es \u00a0norma de derecho sustancial en su m\u00e1s puro significado, como \u00a0regla \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0cuyo \u00a0contenido \u00a0es \u00a0la extinci\u00f3n absoluta de la sanci\u00f3n, \u00a0tanto \u00a0m\u00e1s, cuando el hecho de la prescripci\u00f3n va indisolublemente ligado a la \u00a0pena \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 respectivo \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 \u00a0punible, \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0decir, \u00a0 \u00a0\u2018en \u00a0estos \u00a0casos el juicio sobre la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0va \u00a0atado \u00a0a \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n definitiva que el juez hace del \u00a0hecho \u00a0t\u00edpico, \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0determine \u00a0la \u00a0pena y por ende la \u00a0prescripci\u00f3n\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara efectos de la prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0el m\u00e1ximo de la sanci\u00f3n fijada en la ley a que se alude en la \u00a0norma \u00a0-art. \u00a080- \u00a0se \u00a0forma de la pena se\u00f1alada para el respectivo delito m\u00e1s \u00a0las \u00a0adiciones o menos las disminuciones que resultaren de las circunstancias de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0o \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0concurrentes, \u00a0contabilizando para ello, el m\u00e1ximo \u00a0posible \u00a0de \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0si \u00a0se trata de atenuantes \u00a0(destaca la Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cOlvida \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0instructor que las \u00a0preceptivas \u00a0constitucionales \u00a0y \u00a0legales \u00a0deben \u00a0ser \u00a0interpretadas y aplicadas \u00a0arm\u00f3nicamente, \u00a0luego \u00a0no \u00a0necesariamente el legislador debe en cada tipo penal \u00a0establecer, \u00a0 adem\u00e1s \u00a0 de \u00a0 las \u00a0sanciones \u00a0correspondientes, \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0otro \u00a0lado \u00a0se \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0prescriptivo \u00a0tal \u00a0como \u00a0est\u00e1 \u00a0concebido \u00a0en el precepto mencionado, \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0pena \u00a0fijada \u00a0en la ley en forma abstracta para el delito \u00a0respectivo, \u00a0pero \u00a0atendida \u00a0siempre la presencia de circunstancias espec\u00edficas \u00a0que aumenten o disminuyen esa tarifa abstracta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0dosimetr\u00eda penal efectuada por el \u00a0se\u00f1or \u00a0Fiscal \u00a0A-quo \u00a0ciertamente \u00a0que \u00a0se orient\u00f3 para establecer la sanci\u00f3n \u00a0imponible, \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0que efectuar\u00eda el juzgador, en el caso concreto, pero no \u00a0es \u00a0la adecuada para efectos de la prescripci\u00f3n. En efecto el art\u00edculo 139 del \u00a0C\u00f3digo penal ense\u00f1a: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018Circunstancias \u00a0 de \u00a0 atenuaci\u00f3n \u00a0punitiva. \u00a0Si \u00a0antes \u00a0de \u00a0iniciarse \u00a0la investigaci\u00f3n, el agente, por s\u00ed o por \u00a0tercera \u00a0persona, hiciere cesar el mal uso, reparare lo da\u00f1ado o reintegrare lo \u00a0apropiado, \u00a0perdido, \u00a0extraviado, o su valor, la pena se disminuir\u00e1 en las tres \u00a0cuartas \u00a0partes.- \u00a0Si \u00a0el \u00a0reintegro se efectuare antes de dictarse sentencia se \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0la pena se disminuir\u00e1 hasta en \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mitad\u2026\u2019 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(subrayas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0pronunciamiento). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAl \u00a0confrontar la \u00faltima fecha de los \u00a0hechos \u00a0 \u2013febrero \u00a0de \u00a01990-, \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 presente \u00a0 \u00e9poca \u00a0\u2013noviembre \u00a0 de \u00a01998- \u00a0y \u00a0compararla \u00a0con \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0antes \u00a0se\u00f1alada, \u00a0al \u00a0encontrarnos \u00a0frente a lo que la doctrina denomina una atenuante \u00a0privilegiada, \u00a0tenemos \u00a0que expresar que al cuantificar el t\u00e9rmino prescriptivo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0que \u00a0ocupa la atenci\u00f3n de esta Fiscal\u00eda \u00a0Delegada, \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima ser\u00eda la de quince a\u00f1os, reducidos a la mitad, la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0prescribir\u00eda \u00a0en \u00a0siete \u00a0a\u00f1os y seis meses, tiempo que ha sido \u00a0ampliamente \u00a0superado \u00a0y en tal predicamento, en esta parte de nuestra decisi\u00f3n \u00a0hacemos \u00a0eco a las argumentaciones expuestas por la defensa, en forma material y \u00a0t\u00e9cnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0anterior conclusi\u00f3n surge n\u00edtida \u00a0al \u00a0analizar \u00a0el \u00a0comportamiento delictual frente al tipo penal con su atenuante \u00a0privilegiado \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 tiene \u00a0su \u00a0base \u00a0en \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0jurisprudenciales \u00a0transcritos \u00a0por \u00a0los \u00a0impugnantes. \u00a0Dentro \u00a0de esta perspectiva interpretativa, \u00a0claramente \u00a0tenemos \u00a0que \u00a0dar \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0y \u00a0apartarnos de las \u00a0fundamentaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0instructora \u00a0al \u00a0no \u00a0aceptar \u00a0el recurso de \u00a0reposici\u00f3n, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0en \u00a0 forma \u00a0 \u2018horizontal\u2019 \u00a0le \u00a0fue \u00a0impetrado \u00a0y \u00a0decidir \u00a0conceder la apelaci\u00f3n ante esta \u00a0Delegada, \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 recurso \u00a0 \u00a0 \u2018vertical\u2019. \u00a0 As\u00ed \u00a0 las \u00a0 cosas \u00a0no \u00a0queda \u00a0otro \u00a0camino \u00a0que \u00a0declarar \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal y manifestar que la misma no puede continuar \u00a0al \u00a0tenor \u00a0de \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 36 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal\u201d (fls. 376 y ss. anexo 6). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 surge \u00a0n\u00edtida \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0prevaricato por acci\u00f3n, consistente en desconocer el \u00a0claro \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0de lo normado por el art\u00edculo 80 del decreto 100 de 1980 \u00a0que \u00a0 \u00a0ordenaba \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0funcionario \u00a0 establecer \u00a0 que \u00a0 hubiere \u00a0 transcurrido \u00a0ininterrumpidamente \u00a0\u201cun \u00a0tiempo \u00a0igual al m\u00e1ximo de la pena fijada en la ley \u00a0si \u00a0fuere \u00a0privativa \u00a0de la libertad\u201d, tomando en cuenta \u201clas circunstancias \u00a0de atenuaci\u00f3n y agravaci\u00f3n concurrentes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0si \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Eduardo \u00a0Edmundo \u00a0Albornoz \u00a0Jurado \u00a0estaba siendo procesado por el delito de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0en la modalidad de extensi\u00f3n, sobre bienes en cuant\u00eda superior a \u00a0quinientos \u00a0mil pesos, el m\u00e1ximo de la pena para ese delito era de quince a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0aumentada en cinco a\u00f1os por ser delito cometido dentro del pa\u00eds \u00a0por \u00a0empleado \u00a0oficial en ejercicio de sus funciones (art. 82 del C.P. de 1980), \u00a0disminuida \u00a0en \u00a0un \u00a0(1) d\u00eda por el reintegro efectuado antes de la sentencia de \u00a0segunda instancia (art. 139, inciso 2\u00ba ejusdem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0aplicabilidad al caso del \u00a0art\u00edculo \u00a082 del decreto 100 de 1980, ha de recordarse que la jurisprudencia de \u00a0esta \u00a0Corte \u00a0ten\u00eda establecido por mayor\u00eda que el t\u00e9rmino prescriptivo afecta \u00a0a \u00a0todos \u00a0los \u00a0copart\u00edcipes, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0la \u00a0norma \u00a0no establece que el lapso \u00a0extintivo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0aumentarse \u00a0\u00fanicamente \u00a0para el \u00a0empleado \u00a0oficial \u00a0que \u00a0hubiere cometido un delito de responsabilidad. Lo que el \u00a0precepto \u00a0legal \u00a0extiende, \u00a0es el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0delito hubiere sido cometido por un empleado oficial en ejercicio de \u00a0sus \u00a0funciones \u00a0o \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0ellas, \u00a0afectando a todas las personas que \u00a0hubieren \u00a0tomado \u00a0parte \u00a0en \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible sin que \u00a0interese si se tiene o no dicha calidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0en \u00a0tal \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0se \u00a0encamina \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0Estado \u00a0retenga \u00a0la facultad de \u00a0investigar \u00a0el delito por m\u00e1s tiempo, en raz\u00f3n a que la condici\u00f3n de empleado \u00a0oficial \u00a0puede obstruir el descubrimiento del comportamiento il\u00edcito, perturbar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0posibilitar \u00a0el \u00a0ocultamiento o destrucci\u00f3n de las pruebas \u00a0indispensables \u00a0para \u00a0su \u00a0esclarecimiento, y todas esas ventajas lo favorecen no \u00a0solamente \u00a0a \u00a0\u00e9l \u00a0como \u00a0sujeto \u00a0investido \u00a0de \u00a0la \u00a0cualificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica de \u00a0empleado \u00a0 oficial, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0a \u00a0todos \u00a0sus \u00a0copart\u00edcipes, \u00a0pues \u00a0\u00e9stos \u00a0resultar\u00edan \u00a0amparados \u00a0con \u00a0la \u00a0impunidad \u00a0de aqu\u00e9l (Cfr. auto cas. del 26 de \u00a0abril \u00a0de 1995. Rad. 9851. M.P. Mej\u00eda Escobar y auto de segunda instancia del 7 \u00a0de octubre de 1999, rad. 14288. M.P. Arboleda Ripoll, entre otras). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Significa \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0que si los hechos \u00a0lograron \u00a0consumaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0mes \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01990,- \u00a0fecha en que en la \u00a0Asociaci\u00f3n \u00a0Miguel \u00a0Antonio \u00a0Caro \u00a0se \u00a0recibieron \u00a0los \u00a0dineros procedentes del \u00a0Congreso \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica-, \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0operar\u00eda \u00a0en diecinueve (19) \u00a0a\u00f1os, \u00a0once \u00a0(11) \u00a0meses \u00a0y \u00a0veintinueve \u00a0(29) \u00a0d\u00edas, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0no hab\u00edan \u00a0transcurrido \u00a0para el diecisiete de noviembre de mil novecientos noventa y ocho, \u00a0esto \u00a0 es, \u00a0 cuando \u00a0 el \u00a0doctor \u00a0CARLOS \u00a0ENRIQUE \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0 penal \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 asunto \u00a0 sometido \u00a0 a \u00a0 su \u00a0consideraci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe \u00a0aclararse, \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0que \u00a0en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0proferida \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0doctor \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO, se \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0asunto \u00a0sometido \u00a0a su \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0\u201ces de quince a\u00f1os \u2013m\u00e1ximo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0pena- \u00a0 \u00a0menos \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0d\u00eda \u00a0 \u2013 \u00a0m\u00ednima \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0posible\u201d, \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo que \u201ca\u00fan no se hab\u00eda cumplido pues para ello faltaban \u00a0seis \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0dos meses como quiera que tal fen\u00f3meno s\u00f3lo operaba en febrero \u00a0de 2005\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este sentido el Vicefiscal general de la \u00a0naci\u00f3n \u00a0dijo \u00a0acoger expresamente \u201cel parecer del Ministerio P\u00fablico y de la \u00a0defensa \u00a0en cuanto a la imposibilidad de fundamentar el cargo por prevaricato en \u00a0la \u00a0no \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a082 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0(de \u00a01980) pues, a \u00a0diferencia \u00a0de la claridad legal y de la unanimidad jurisprudencial referidas al \u00a0t\u00e9rmino \u00a0 prescriptivo, \u00a0 la \u00a0 extensi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 ese \u00a0t\u00e9rmino \u00a0est\u00e1 \u00a0referida \u00a0expresamente \u00a0a \u00a0los \u00a0servidores \u00a0p\u00fablicos \u00a0y no a los particulares y, adem\u00e1s, \u00a0como \u00a0se \u00a0lo \u00a0ha \u00a0hecho ver, no es un\u00e1nime la extensi\u00f3n jurisprudencial de ese \u00a0t\u00e9rmino \u00a0a los particulares que concurren a la comisi\u00f3n de un delito especial. \u00a0En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0no \u00a0puede decirse que al declarar la prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0 penal \u00a0se \u00a0haya \u00a0emitido \u00a0una \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0manifiestamente \u00a0contraria \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a080 \u00a0del C\u00f3digo Penal sino tambi\u00e9n al art\u00edculo 82 ya \u00a0citado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0fuera \u00a0que \u00a0el \u00a0doctor Acosta Delgado \u00a0tuviera \u00a0o \u00a0no la obligaci\u00f3n de considerar las previsiones del art\u00edculo 82 del \u00a0decreto \u00a0100 \u00a0de 1980, lo cierto del caso es que, de una parte, la transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0este precepto no le ha sido imputada en el pliego enjuiciatorio, y, de otra, \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0a\u00fan \u00a0si \u00a0se \u00a0prescindiera \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0dicho \u00a0incremento, \u00a0el \u00a0Estado \u00a0no \u00a0hab\u00eda perdido la \u00a0facultad \u00a0de \u00a0investigar \u00a0y \u00a0juzgar el delito de peculado por apropiaci\u00f3n en la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0extensi\u00f3n \u00a0imputado al ex gobernador del departamento de Nari\u00f1o \u00a0doctor \u00a0Albornoz Jurado, toda vez que para el 17 de noviembre de 1998 no hab\u00edan \u00a0transcurrido \u00a0los \u00a0catorce \u00a0(14) a\u00f1os, once (11) meses y veintinueve (29) d\u00edas \u00a0necesarios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prescribiera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.- \u00a0Si \u00a0bien \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0aparece \u00a0acreditado \u00a0en \u00a0grado \u00a0de certeza la realizaci\u00f3n t\u00edpicamente antijur\u00eddica del \u00a0delito \u00a0definido \u00a0como \u00a0prevaricato \u00a0por acci\u00f3n en el art\u00edculo 149 del decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, modificado por el art\u00edculo 28 de la ley 190 de 1995, dado que la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0proferida \u00a0el \u00a017 de noviembre de 1998 por el Fiscal delegado ante el \u00a0tribunal \u00a0superior \u00a0de \u00a0Pasto, \u00a0doctor \u00a0CARLOS ENRIQUE ACOSTA DELGADO, evidencia \u00a0manifiesto \u00a0apartamiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a080 del Estatuto \u00a0punitivo \u00a0por \u00a0el que se rigi\u00f3 el asunto, no acontece igual en relaci\u00f3n con el \u00a0tipo \u00a0subjetivo, \u00a0pues \u00a0no podr\u00eda afirmarse con la certeza requerida que ten\u00eda \u00a0un \u00a0conocimiento \u00a0claro \u00a0de \u00a0la \u00a0ilicitud \u00a0de \u00a0su \u00a0conducta, \u00a0y \u00a0que la orient\u00f3 \u00a0voluntariamente \u00a0 a \u00a0apartarse \u00a0del \u00a0mandato \u00a0legal \u00a0cuya \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0se \u00a0le \u00a0reprocha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto. \u00a0En la acusaci\u00f3n se afirma que \u00a0\u201cel \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0violar \u00a0la \u00a0ley se hace manifiesto no s\u00f3lo con la manera \u00a0caprichosa \u00a0 como \u00a0 se \u00a0 le \u00a0da \u00a0la \u00a0espalda \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0que \u00a0gobiernan \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de prescripci\u00f3n de la aci\u00f3n penal sino tambi\u00e9n \u00a0con \u00a0la \u00a0m\u00ednima \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0da \u00a0al \u00a0aparente \u00a0disenso \u00a0en la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0y, \u00a0lo que es m\u00e1s, con la manera como se pretende \u00a0amparar \u00a0semejante postura en una jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia \u00a0que \u00a0fundamentaba \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n en sentido contrario, incurriendo en una clara \u00a0manipulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ella \u00a0para acomodarla al sentido de su decisi\u00f3n, lleg\u00e1ndose \u00a0incluso \u00a0 al \u00a0 extremo \u00a0 de \u00a0 pretender \u00a0 amparar \u00a0 esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0\u2018en los argumentos jurisprudenciales \u00a0transcritos \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 impugnantes\u2019 \u00a0cuando ninguno de ellos hab\u00eda citado pronunciamiento alguno que \u00a0respaldara una tal decisi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de \u00a0los fundamentos de la decisi\u00f3n \u00a0ameritada \u00a0y \u00a0por \u00a0cuya expedici\u00f3n el doctor ACOSTA DELGADO ha sido convocado a \u00a0responder en juicio, se encuentra la siguiente consideraci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara efectos \u00a0de \u00a0la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, el m\u00e1ximo de la sanci\u00f3n fijada en la \u00a0ley \u00a0a \u00a0que se alude en la norma -art. 80- se forma de la pena se\u00f1alada para el \u00a0respectivo \u00a0delito \u00a0m\u00e1s \u00a0las adiciones o menos las disminuciones que resultaren \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de agravaci\u00f3n o atenuaci\u00f3n concurrentes, contabilizando \u00a0para \u00a0ello, \u00a0el m\u00e1ximo posible de disminuci\u00f3n si \u00a0se \u00a0 \u00a0trata \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0atenuantes\u201d \u00a0 (destaca \u00a0 la \u00a0Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0indic\u00f3 \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0que \u00a0\u201ccomo \u00a0bien lo precisa el Ministerio P\u00fablico, esa claridad del r\u00e9gimen de la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0ha sido corroborada por la jurisprudencia \u00a0nacional, \u00a0la \u00a0que \u00a0durante \u00a0los \u00a0\u00faltimos \u00a0veinte \u00a0a\u00f1os \u00a0ha \u00a0precisado \u00a0que la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 m\u00e1ximo \u00a0 de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0y \u00a0por \u00a0esa \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo, \u00a0impone la realizaci\u00f3n de una m\u00ednima \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0en \u00a0caso \u00a0de atenuantes y la realizaci\u00f3n de un m\u00e1ximo incremento \u00a0en caso de agravantes\u201d (Se destaca). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0el \u00a0aparte \u00a0que \u00a0se destaca de lo \u00a0plasmado \u00a0en el pliego enjuiciatorio resulta enteramente cierto, en la medida en \u00a0que \u00a0ese precisamente ha sido el criterio interpretativo un\u00e1nime y reiterado de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta Corte, no puede olvidarse que el procesado se\u00f1al\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria: \u00a0\u201cCreemos \u00a0que \u00a0la interpretaci\u00f3n dada a la normatividad \u00a0se\u00f1alada \u00a0\u2013art\u00edculos \u00a080 \u00a0y \u00a0139 del C\u00f3digo Penal- es una interpretaci\u00f3n sistem\u00e1tica y con respaldo \u00a0jurisprudencial\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 aunque \u00a0 el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0mencion\u00f3 \u00a0expresamente \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el \u00a0respaldo \u00a0jurisprudencial \u00a0que tuvo en cuenta para \u00a0emitir \u00a0la \u00a0providencia \u00a0por \u00a0cuya \u00a0emisi\u00f3n \u00a0se \u00a0le \u00a0acusa, \u00a0pues la que cita a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0en \u00a0su injurada corresponde a un pronunciamiento donde se indic\u00f3 \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0\u201ccuando \u00a0el \u00a0art\u00edculo 80 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0estipula \u00a0que \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de la prescripci\u00f3n se tendr\u00e1n en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0agravaci\u00f3n concurrentes, est\u00e1 \u00a0haciendo \u00a0remisi\u00f3n \u00a0\u00fanicamente a las circunstancias espec\u00edficas, adecuadas al \u00a0caso \u00a0concreto para aminorar o agravar la pena, y no as\u00ed a las gen\u00e9ricas, cuya \u00a0funci\u00f3n \u00a0es \u00a0servir \u00a0de \u00a0par\u00e1metro referencial al juez para discurrir entre el \u00a0m\u00ednimo \u00a0y \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0contemplado como sanci\u00f3n para el tipo de que se trate, \u00a0como \u00a0lo \u00a0indica \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a067 ib\u00eddem\u201d,\u00a0 \u00a0dictada \u00a0el \u00a08 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01999 con ponencia del Magistrado Lombana Trujillo \u00a0dentro \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de revisi\u00f3n con radicado 15029 -es decir tiempo despu\u00e9s \u00a0de \u00a0aquella \u00a0mediante la cual declar\u00f3 la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal-, es \u00a0claro \u00a0que \u00a0dicho referente podr\u00eda encontrarse en la decisi\u00f3n proferida por la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0dos \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a0mil novecientos noventa y seis con ponencia del \u00a0Magistrado \u00a0Ricardo \u00a0Calvete \u00a0Rangel \u00a0dentro del proceso de radicado 9557 y a la \u00a0cual \u00a0insistentemente \u00a0en la vista p\u00fablica se refieren el Vicefiscal general de \u00a0la Naci\u00f3n y el Procurador delegado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0resultado \u00a0de \u00a0cotejar \u00a0el aparte del \u00a0pronunciamiento \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0doctor \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO, \u00a0p\u00e1rrafos \u00a0arriba \u00a0transcrito, \u00a0y el de la Corte del 2 de octubre de 1996, se pone en evidencia que \u00a0al \u00a0parecer \u00a0el \u00a0error \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0radic\u00f3 \u00a0en \u00a0haber \u00a0tomado \u00a0\u00e9ste como \u00a0referente \u00a0de \u00a0su \u00a0pronunciamiento, \u00a0y \u00a0no \u00a0la \u00a0cita \u00a0original de la providencia \u00a0proferida \u00a0el \u00a024 de abril de 1981 con ponencia del Magistrado Dar\u00edo Vel\u00e1squez \u00a0Gaviria, \u00a0entre \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se observan ostensibles diferencias, no advertidas \u00a0sin \u00a0embargo por el procesado, su defensor, el Vicefiscal general de la Naci\u00f3n, \u00a0ni \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0p\u00fablico, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0\u00e9stos \u00faltimos \u00a0mencionan \u00a0que la Corte \u201cha reiterado esta posici\u00f3n para efectos del c\u00f3mputo \u00a0de \u00a0las \u00a0agravantes \u00a0y \u00a0atenuantes \u00a0en materia de prescripci\u00f3n\u201d (fl. 107 cno. \u00a0Corte).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>V\u00e9anse las diferencias: \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0pronunciamiento \u00a0del 24 de abril de \u00a01981, \u00a0 con \u00a0 ponencia \u00a0 del \u00a0Magistrado \u00a0Dar\u00edo \u00a0Vel\u00e1squez \u00a0Gaviria, \u00a0dijo \u00a0la \u00a0Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara efectos de la prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0el m\u00e1ximo de la sanci\u00f3n fijada en la ley a que se alude en la \u00a0norma \u00a0(art\u00edculo \u00a0105 del C\u00f3digo Penal anterior y 80 del vigente), se forma de \u00a0la \u00a0se\u00f1alada \u00a0para \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0delito \u00a0m\u00e1s \u00a0las \u00a0adiciones \u00a0o \u00a0menos \u00a0las \u00a0disminuciones \u00a0que resultaren de las circunstancias de agravaci\u00f3n o atenuaci\u00f3n \u00a0concurrentes, \u00a0contabilizando, para ello, el m\u00e1ximo \u00a0posible \u00a0de \u00a0incremento, \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0agravantes, \u00a0o \u00a0el \u00a0m\u00ednimo \u00a0posible \u00a0de \u00a0disminuci\u00f3n, \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de atenuantes. As\u00ed lo ha entendido y precisado la \u00a0jurisprudencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n del dos de octubre de mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0seis, \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0con \u00a0ponencia del magistrado Calvete \u00a0Rangel, indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara resolver sobre la prescripci\u00f3n de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal correspondiente a los delitos de peculado por apropiaci\u00f3n por \u00a0los \u00a0cuales fue condenado el procesado, es pertinente recordar que sobre el tema \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0la \u00a0Corte \u00a0de \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s ha hecho\u00a0 las \u00a0siguientes precisiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201c \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018d). \u00a0 \u00a0Para \u00a0 \u00a0efectos \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal, el m\u00e1ximo de la sanci\u00f3n fijada en la ley a \u00a0que \u00a0se \u00a0alude \u00a0en \u00a0la \u00a0norma (art\u00edculo 105 del C\u00f3digo penal anterior y 80 del \u00a0vigente) \u00a0se \u00a0forma \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0se\u00f1alada \u00a0para el respectivo delito m\u00e1s las \u00a0adiciones \u00a0o \u00a0menos \u00a0las \u00a0disminuciones \u00a0que resultaren de las circunstancias de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concurrentes, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contabilizando, \u00a0para ello, el m\u00e1ximo posible de disminuci\u00f3n, si \u00a0se \u00a0 \u00a0trata \u00a0 de \u00a0 atenuantes. \u00a0 As\u00ed \u00a0 lo \u00a0 ha \u00a0 entendido \u00a0 y \u00a0 precisado \u00a0 la \u00a0jurisprudencia\u2019 \u00a0(Auto \u00a0de abril 24 de 1981, M. P. Dar\u00edo Vel\u00e1squez Gaviria)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 \u00a0el \u00a0 procesado \u00a0 fundament\u00f3 \u00a0 su \u00a0pronunciamiento \u00a0 en \u00a0 que \u00a0\u201cpara \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal, el m\u00e1ximo de la sanci\u00f3n fijada en la ley a \u00a0que \u00a0se \u00a0alude \u00a0en \u00a0la \u00a0norma \u00a0-art. \u00a080- \u00a0se forma de la pena se\u00f1alada para el \u00a0respectivo \u00a0delito \u00a0m\u00e1s \u00a0las adiciones o menos las disminuciones que resultaren \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de agravaci\u00f3n o atenuaci\u00f3n concurrentes, contabilizando \u00a0para \u00a0ello, \u00a0el m\u00e1ximo posible de disminuci\u00f3n si \u00a0se \u00a0 trata \u00a0de \u00a0atenuantes\u201d \u00a0(destaca \u00a0la \u00a0Corte), \u00a0podr\u00eda \u00a0llegar a sostenerse que al parecer\u00a0 se apoy\u00f3 en la cita que, como \u00a0fruto \u00a0de \u00a0un \u00a0error de transcripci\u00f3n mecanogr\u00e1fica, aparec\u00eda equivocadamente \u00a0consignada \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0proferida \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0dos \u00a0de octubre de \u00a01996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este error resultar\u00eda a\u00fan m\u00e1s patente, si \u00a0se \u00a0toma en cuenta que el doctor ACOSTA DELGADO utiliz\u00f3 las mismas expresiones, \u00a0incluso \u00a0los \u00a0signos \u00a0de \u00a0puntuaci\u00f3n, \u00a0erradamente \u00a0tra\u00eddas \u00a0a colaci\u00f3n en la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0y \u00a0que \u00a0le \u00a0daban \u00a0a \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0un \u00a0sentido \u00a0sustancialmente \u00a0distinto, \u00a0pues con ellas se dio a entender que para efectos de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0se deb\u00eda contabilizar \u201cel m\u00e1ximo \u00a0posible \u00a0de \u00a0disminuci\u00f3n\u201d, \u00a0cuando la jurisprudencia que le serv\u00eda de fuente \u00a0establec\u00eda todo lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0c\u00f3mo un error de transcripci\u00f3n de \u00a0la \u00a0Corte pudo a su vez haber determinado un error en el procesado doctor CARLOS \u00a0ENRIQUE \u00a0ACOSTA DELGADO. La respuesta no puede ser m\u00e1s que objetiva. En el Tomo \u00a0CCXLV, \u00a0Volumen \u00a0II, N\u00famero 2484, de la Gaceta Judicial de la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0correspondiente \u00a0al \u00a0Segundo Semestre de 1996, p\u00e1ginas 133 y siguientes, \u00a0aparece \u00a0reproducido \u00a0el \u00a0texto del pronunciamiento proferido el 2 de octubre de \u00a01996, \u00a0 y \u00a0espec\u00edficamente \u00a0en \u00a0la \u00a0p\u00e1gina\u00a0 \u00a0141 \u00a0se \u00a0consigna \u00a0el \u00a0error \u00a0mecanogr\u00e1fico de cita a que se ha hecho referencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual, en el libro \u201cJurisprudencia Penal, \u00a0Segundo \u00a0Semestre 1996\u201d, publicado por \u201cEditora Jur\u00eddica de Colombia\u201d, en \u00a0las \u00a0p\u00e1ginas 364 y siguientes se reproduce el pronunciamiento de la Corte donde \u00a0aparece \u00a0 \u00a0 \u00a0consignado \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0mismo \u00a0 \u00a0 \u00a0error \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0viene \u00a0 \u00a0 de \u00a0mencionarse.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0el procesado en su indagatoria no \u00a0menciona \u00a0 esta \u00a0 circunstancia, \u00a0 tan \u00a0 siquiera \u00a0 tangencialmente, \u00a0 no \u00a0puede \u00a0desconocerse \u00a0que \u00a0dicha diligencia tuvo lugar casi diez meses despu\u00e9s de haber \u00a0proferido \u00a0el \u00a0pronunciamiento \u00a0por \u00a0el que se le vincul\u00f3 al proceso, y que las \u00a0expresiones \u00a0 utilizadas \u00a0 en \u00a0su \u00a0pronunciamiento \u00a0son \u00a0id\u00e9nticas \u00a0a \u00a0aquellas \u00a0indebidamente \u00a0tra\u00eddas a colaci\u00f3n por la Corte y que daban un sentido distinto \u00a0a \u00a0la \u00a0jurisprudencia,\u00a0 resultando posible que por el tiempo transcurrido y \u00a0el \u00a0volumen \u00a0de \u00a0los \u00a0asuntos \u00a0a \u00a0su \u00a0cargo le impidiera recordar y explicar con \u00a0exactitud \u00a0los \u00a0pormenores de lo ocurrido o el fundamento que en su momento tuvo \u00a0para \u00a0adoptar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por cuya emisi\u00f3n ha sido convocado a responder en \u00a0juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 tipo \u00a0 de \u00a0prevaricato \u00a0imputado \u00a0al \u00a0funcionario, \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 149 del Decreto 100 de 1980, modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 28 de la ley 190 de 1995, requiere para su configuraci\u00f3n que \u00a0el \u00a0agente \u00a0conozca \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0il\u00edcito de su comportamiento, es decir, que \u00a0tenga \u00a0conciencia \u00a0de que el pronunciamiento que emite se aparta ostensiblemente \u00a0del \u00a0derecho \u00a0y \u00a0decida, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0llevarlo \u00a0a \u00a0cabo, \u00a0lo \u00a0cual excluye la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0culposa, de suerte que conforme a las previsiones \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a040 \u00a0ejusdem, \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0alguna causal de inculpabilidad \u00a0tendr\u00eda \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la exclusi\u00f3n de responsabilidad del sujeto implicado, \u00a0conforme \u00a0hoy \u00a0en \u00a0d\u00eda \u00a0se \u00a0establece \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a032 \u00a0de la ley 600 de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error de tipo previsto por el art\u00edculo \u00a040-4 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0anterior y 32.10 del actual, encuentra configuraci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0el \u00a0agente tiene una representaci\u00f3n equivocada de la realidad, y,\u00a0 \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0excluye \u00a0el \u00a0dolo \u00a0del comportamiento por ausencia del conocimiento \u00a0efectivo \u00a0de estar llevando a cabo la definici\u00f3n comportamental contenida en el \u00a0tipo \u00a0cuya \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0se \u00a0imputa, y que, seg\u00fan la concepci\u00f3n del delito de \u00a0que \u00a0se \u00a0participe, conducir\u00eda a tener que declarar la atipicidad subjetiva por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0dolo \u00a0en \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0una conducta delictiva que no admite \u00a0modalidad \u00a0culposa, \u00a0o \u00a0la \u00a0ausencia de responsabilidad por estar contemplado el \u00a0error \u00a0de \u00a0tipo \u00a0como \u00a0motivo \u00a0de \u00a0inculpabilidad que rechaza el dolo, seg\u00fan la \u00a0ubicaci\u00f3n sistem\u00e1tica de esta causal en uno y otro estatuto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro, \u00a0sin embargo, que en este caso y \u00a0bajo \u00a0dicho \u00a0supuesto, \u00a0el \u00a0error \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0no \u00a0ser\u00eda invencible, sino \u00a0superable, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0\u00e9l de haber aplicado la \u00a0diligencia \u00a0debida \u00a0para \u00a0establecer que el pronunciamiento de primera instancia \u00a0correspond\u00eda \u00a0al cabal entendimiento del art\u00edculo 80 del Decreto 100 de 1980 y \u00a0los \u00a0abundantes \u00a0desarrollos jurisprudenciales en torno al tema, y, adem\u00e1s, que \u00a0no \u00a0empece \u00a0la \u00a0equivocada \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0mecanogr\u00e1fica \u00a0de la jurisprudencia \u00a0rese\u00f1ada \u00a0en el pronunciamiento proferido por la Corte el dos de octubre de mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0seis, \u00a0la \u00a0soluci\u00f3n \u00a0all\u00ed brindada al caso coincid\u00eda \u00a0enteramente \u00a0 con \u00a0 los \u00a0planteamientos \u00a0expuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0que \u00a0reiteraban \u00a0la interpretaci\u00f3n jurisprudencial que de la ley se \u00a0viene haciendo, en sentido contrario a como lo estaba declarando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 obstante, \u00a0 en \u00a0 lugar \u00a0de \u00a0proceder \u00a0diligentemente \u00a0acorde \u00a0con \u00a0la responsabilidad inherente a su alta investidura, \u00a0pareja \u00a0a \u00a0su \u00a0vasta \u00a0experiencia como administrador de justicia y los cursos de \u00a0capacitaci\u00f3n \u00a0acad\u00e9mica \u00a0realizados, \u00a0que le habr\u00edan permitido establecer que \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0estaba \u00a0de \u00a0parte \u00a0del \u00a0funcionario de primera instancia y no de los \u00a0impugnantes, \u00a0todo \u00a0parece \u00a0indicar que a partir de una transcripci\u00f3n mec\u00e1nica \u00a0de \u00a0una \u00a0cita \u00a0jurisprudencial equivocada, debido a su falta de precauci\u00f3n para \u00a0establecer \u00a0si \u00a0en \u00a0verdad \u00a0correspond\u00eda \u00a0al \u00a0cabal \u00a0entendimiento del precepto \u00a0aplicable \u00a0al \u00a0caso, \u00a0realiz\u00f3 toda una serie de disquisiciones a fin de dotarla \u00a0de \u00a0sentido, \u00a0camino \u00a0por el cual la soluci\u00f3n ofrecida en su pronunciamiento no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0menos \u00a0que \u00a0manifiestamente \u00a0ilegal, \u00a0como \u00a0en \u00a0efecto lo es,\u00a0 \u00a0posibilidad esta que sin embargo no se represent\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0error, \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0constituye \u00a0en \u00a0indicio de ausencia de responsabilidad, no \u00a0descarta \u00a0enteramente, \u00a0por supuesto, la hip\u00f3tesis opuesta en el sentido de que \u00a0de \u00a0manera consciente y voluntaria hubiere acudido al error de la jurisprudencia \u00a0para \u00a0 soportar \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0la \u00a0deliberada \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0otorgar \u00a0entendimiento \u00a0arbitrario \u00a0al \u00a0art\u00edculo 80 del Decreto 100 de 1980 y ponerlo a decir lo que no \u00a0dice e inaplicarlo debiendo hacerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0podr\u00eda \u00a0establecerse \u00a0a partir de lo \u00a0manifestado \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 indagatoria \u00a0 al \u00a0 sostener \u00a0que \u00a0\u201cciertamente \u00a0en \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0citada \u00a0por \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Fiscal \u00a0seccional \u00a0para expresar que la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0no \u00a0ha \u00a0prescrito \u00a0es \u00a0la de 8 de septiembre de 1987, en la cual \u00a0actu\u00f3 \u00a0como \u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0el \u00a0Dr. \u00a0GUILLERMO \u00a0DUQUE \u00a0RUIZ, \u00a0en \u00a0un caso \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0139, \u00a0para \u00a0efectos de la \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0y \u00a0para ello se remiti\u00f3 a la providencia de 24 de abril de 1981 \u00a0en \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 se \u00a0 indica \u00a0 que \u00a0 \u2018para \u00a0efectos \u00a0de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, el m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0fijada \u00a0en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0se \u00a0forma \u00a0de \u00a0la pena se\u00f1alada para el \u00a0respectivo \u00a0delito, \u00a0m\u00e1s las adiciones o menos las disminuciones que resultaren \u00a0de \u00a0las circunstancias de agravaci\u00f3n o atenuaci\u00f3n concurrentes, contabilizando \u00a0para \u00a0ello \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0posible \u00a0del \u00a0incremento\u00a0 \u00a0en caso de agravantes o \u00a0\u2018el m\u00ednimo posible de \u00a0disminuciones, \u00a0 \u00a0 \u00a0 si \u00a0 \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 \u00a0 trata \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0atenuantes\u2019. Sobre esta pauta jurisprudencial, \u00a0nosotros \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta, \u00a0en \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0230 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Nacional que pregona: los jueces en sus providencias s\u00f3lo est\u00e1n \u00a0sometidos \u00a0 al \u00a0 imperio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley\u2019 \u00a0 y \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0referente \u00a0al \u00a0principio \u00a0rector \u00a0de \u00a0la \u00a0favorabilidad, \u00a0efectuamos \u00a0la interpretaci\u00f3n antes indicada, teniendo adem\u00e1s, \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0reintegro \u00a0fue total, nos pareci\u00f3 que la escala de \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0 era \u00a0equitativa \u00a0y \u00a0estaba \u00a0acorde \u00a0con \u00a0lo \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0dicha \u00a0normatividad. \u00a0Un \u00a0d\u00eda \u00a0de disminuci\u00f3n para la atenuante, en nuestro sentir no \u00a0consulta \u00a0una \u00a0verdadera \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0normativa. No se trata de un criterio \u00a0insular, \u00a0sino \u00a0que \u00a0ha sido permanente como se indic\u00f3 anteriormente al exponer \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0casos que hemos conocido, porque lo que prescribe es la acci\u00f3n \u00a0que \u00a0nace \u00a0de \u00a0un delito concreto o individualizado y no de un delito en su tipo \u00a0gen\u00e9rico, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0aplicamos la atenuante espec\u00edfica o privilegiada del \u00a0inciso \u00a0segundo \u00a0del \u00a0art\u00edculo 139 del C\u00f3digo Penal y dentro de esa escala nos \u00a0movimos \u00a0como lo indicamos anteriormente. En el evento de habernos equivocado en \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0normativa, \u00a0no \u00a0se \u00a0hizo \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0de \u00a0perjudicar o \u00a0favorecer \u00a0al\u00a0 \u00a0sindicado, \u00a0ni \u00a0a \u00a0terceras \u00a0personas, \u00a0ni \u00a0por \u00a0amistad \u00a0a \u00a0animadversi\u00f3n, \u00a0 \u00a0menos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0apartarnos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 ley, \u00a0 como \u00a0 ya \u00a0 se \u00a0indic\u00f3\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto podr\u00eda indicar, eventualmente, que el \u00a0procesado \u00a0 al \u00a0 momento \u00a0 de \u00a0 adoptar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0tuvo \u00a0presente \u00a0la \u00a0cita \u00a0jurisprudencial \u00a0del \u00a0pronunciamiento \u00a0proferido por la Corte el 8 de septiembre \u00a0de \u00a01987 \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0Magistrado Guillermo Duque Ruiz donde se reprodujo \u00a0fielmente \u00a0un \u00a0aparte \u00a0de la del 24 de abril de 1981 con ponencia del Magistrado \u00a0Dar\u00edo Vel\u00e1squez Gaviria.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, si se toma en cuenta que dicha \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0posterior \u00a0a \u00a0la \u00a0emisi\u00f3n \u00a0de \u00a0su pronunciamiento por cuya \u00a0emisi\u00f3n \u00a0ha \u00a0sido \u00a0acusado, \u00a0que \u00a0en \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n no mencion\u00f3 expresamente \u00a0ninguna \u00a0 de \u00a0 estas \u00a0 dos \u00a0 providencias, \u00a0y \u00a0que, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0en \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0expuesta \u00a0trajo \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0de manera casi textual la errada \u00a0cita \u00a0contenida \u00a0en \u00a0la decisi\u00f3n de dos de octubre de mil novecientos noventa y \u00a0seis, \u00a0publicada \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0oficialmente \u00a0sino \u00a0en \u00a0\u00e9poca \u00a0concomitante \u00a0a \u00a0su \u00a0pronunciamiento \u00a0que le otorgaba el car\u00e1cter de jurisprudencia reciente, lo que \u00a0no \u00a0suced\u00eda con la mencionada por el funcionario de primera instancia, no puede \u00a0menos \u00a0que \u00a0concluirse \u00a0que \u00a0pudo \u00a0haber actuado movido por un error que, aunque \u00a0superable, \u00a0result\u00f3 \u00a0determinante \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n objeto de \u00a0reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A igual aserto habr\u00eda de arribarse si se da \u00a0en \u00a0considerar \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0no aparece acreditado que el doctor ACOSTA \u00a0DELGADO \u00a0hubiere \u00a0procedido \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0como lo hizo atendiendo una especial \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0al \u00a0respecto \u00a0es \u00a0mencionado \u00a0por \u00a0los \u00a0intervinientes en la \u00a0audiencia; \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0carece \u00a0de \u00a0antecedentes \u00a0penales y disciplinarios, e \u00a0igualmente \u00a0que \u00a0sus compa\u00f1eros de Unidad manifiestan constarle que se trata de \u00a0un \u00a0hombre \u00a0recto, \u00a0vertical \u00a0y \u00a0honrado, \u00a0y \u00a0afirman \u00a0que \u00a0es \u201cun funcionario \u00a0estudioso, \u00a0responsable, \u00a0transparente \u00a0y \u00a0de una acrisolada conducta\u201d (fl. 53 \u00a0cno. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A t\u00e9rminos del art\u00edculo 232 del C\u00f3digo de \u00a0procedimiento \u00a0penal, \u00a0para proferir el juez sentencia condenatoria, se requiere \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso obre prueba v\u00e1lidamente recaudada de la cual se establezca \u00a0con \u00a0certeza \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la conducta punible y la responsabilidad del \u00a0procesado. \u00a0Ello \u00a0significa \u00a0que \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0diversos \u00a0grados \u00a0probatorios \u00a0establecidos \u00a0por el ordenamiento procesal, de la posibilidad en que se funda la \u00a0imposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0medida de aseguramiento, la probabilidad de responsabilidad \u00a0del \u00a0justiciable fundamento de la resoluci\u00f3n acusatoria, al momento de culminar \u00a0el \u00a0proceso \u00a0ha \u00a0de \u00a0pasarse \u00a0al \u00a0m\u00e1s \u00a0alto grado de conocimiento que supone la \u00a0seguridad \u00a0 de \u00a0 que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0han \u00a0ocurrido \u00a0y \u00a0que \u00a0fueron \u00a0realizados \u00a0en \u00a0determinadas \u00a0 circunstancias, \u00a0 que \u00a0 es \u00a0 lo \u00a0que \u00a0en \u00a0esencia \u00a0constituye \u00a0la \u00a0certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En raz\u00f3n de ello, la acusaci\u00f3n fundada en \u00a0que \u00a0\u201csi \u00a0se \u00a0trata de determinar el m\u00e1ximo de la pena imponible no se ve con \u00a0base \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0argumentos \u00a0se \u00a0ha \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0y no el m\u00ednimo de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0ante la concurrencia de circunstancias atenuantes, tal como lo hizo \u00a0el \u00a0Doctor \u00a0ACOSTA DELGADO en su pronunciamiento tras afirmar que el t\u00e9rmino de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0establece \u00a0 \u00a0\u2018contabilizando \u00a0para \u00a0ello, \u00a0el m\u00e1ximo posible de disminuci\u00f3n si \u00a0se \u00a0trata de atenuantes\u2019 \u00a0\u201d, \u00a0podr\u00eda \u00a0contar \u00a0con la explicaci\u00f3n a que ampliamente ha hecho referencia \u00a0la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este caso, encontr\u00e1ndose, entonces, la \u00a0Corte \u00a0ante \u00a0la posibilidad real de que el procesado pudo haber actuado de buena \u00a0fe \u00a0movido \u00a0por un error de cita jurisprudencial no originado voluntariamente, y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0eventualmente \u00a0pudo haber hecho uso de \u00e9l para imponer su propio \u00a0capricho \u00a0y por dicha v\u00eda violar la ley que le correspond\u00eda aplicar en un caso \u00a0de \u00a0honda \u00a0repercusi\u00f3n \u00a0social, no cabe m\u00e1s alternativa que resolver la duda a \u00a0su \u00a0favor \u00a0y \u00a0absolver \u00a0al \u00a0funcionario \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0por \u00a0los \u00a0que \u00a0ha sido \u00a0formalmente \u00a0acusado en el presente proceso, conforme as\u00ed ser\u00e1 declarado en la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0de \u00a0este pronunciamiento.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0cierto, como se alude en la acusaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0doctor \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO, \u00a0por \u00a0virtud \u00a0de su decisi\u00f3n, propici\u00f3 la \u00a0impunidad \u00a0en \u00a0un \u00a0grave \u00a0caso \u00a0de \u00a0corrupci\u00f3n \u00a0administrativa \u00a0y permiti\u00f3 una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0ilegal \u00a0y \u00a0discriminatoria \u00a0de \u00a0la justicia haciendo que uno de los \u00a0copart\u00edcipes \u00a0del \u00a0injusto \u00a0investigado \u00a0quedara \u00a0amparado \u00a0por una preclusi\u00f3n \u00a0manifiestamente \u00a0ilegal \u00a0cundo los restantes intervinientes en los mismos hechos \u00a0sobrellevan \u00a0investigaciones \u00a0y \u00a0juzgamientos\u201d, \u00a0pero tambi\u00e9n es claro que la \u00a0magnitud \u00a0 de \u00a0 estos \u00a0resultados \u00a0provenientes \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta \u00a0t\u00edpicamente \u00a0antijur\u00eddica, \u00a0 no \u00a0 resultan \u00a0 suficientes \u00a0 para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0determinar \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0a \u00a0menos \u00a0que \u00a0se \u00a0apliquen criterios de \u00a0responsabilidad \u00a0distintos de los establecidos en el sistema que nos rige, menos \u00a0a\u00fan, \u00a0si \u00a0como \u00a0ha \u00a0sido \u00a0dicho, \u00a0\u201cno \u00a0exige \u00a0el \u00a0prevaricato \u00a0un determinado \u00a0resultado \u00a0y \u00a0siendo \u00a0ello \u00a0as\u00ed, \u00a0el \u00a0dolo eventual deviene incompatible con la \u00a0naturaleza \u00a0 de \u00a0dicho \u00a0delito, \u00a0lo \u00a0contrario \u00a0ser\u00eda \u00a0pretender \u00a0que \u00a0en \u00a0todo \u00a0proferimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fuera \u00a0impl\u00edcito \u00a0el \u00a0riesgo \u00a0de que resulte \u00a0contraria \u00a0a \u00a0derecho y que si tal posibilidad se aceptare, se estuviere ante un \u00a0dolo \u00a0eventual\u201d (Sent. Segunda Inst. Mayo 15 de 2000. Rad. 13601. M.P. G\u00e1lvez \u00a0Argote) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0de \u00a0anotar, y con ello responder una de \u00a0las \u00a0 inquietudes \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 defensa \u00a0 postula, \u00a0que \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0esta \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0 no \u00a0 estriba \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0Consejo \u00a0Superior \u00a0la \u00a0Judicatura\u00a0 \u00a0 se \u00a0 hubiere \u00a0 abstenido \u00a0de \u00a0iniciar \u00a0formal \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0disciplinaria \u00a0contra \u00a0el \u00a0doctor \u00a0CARLOS \u00a0ENRIQUE ACOSTA DELGADO por los mismos \u00a0hechos \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0esta \u00a0actuaci\u00f3n, pues a m\u00e1s de lo expresado por el \u00a0organismo \u00a0acusador \u00a0y \u00a0el \u00a0delegado de la Procuradur\u00eda en torno a la sentencia \u00a0C-417 \u00a0de \u00a01993 \u00a0que \u00a0fij\u00f3 \u00a0el \u00e1mbito de operancia de la acci\u00f3n disciplinaria \u00a0contra \u00a0los \u00a0funcionarios judiciales, resulta claro que dicho pronunciamiento no \u00a0necesariamente \u00a0implica la exclusi\u00f3n de la responsabilidad penal del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0en\u00a0 \u00a0raz\u00f3n de los \u00a0principios \u00a0 de \u00a0 autonom\u00eda \u00a0e \u00a0independencia \u00a0que \u00a0opera \u00a0entre \u00a0las \u00a0acciones \u00a0disciplinaria \u00a0y \u00a0penal, \u00a0la \u00a0definici\u00f3n del juicio penal no se subordina a las \u00a0resultas \u00a0 del \u00a0 procedimiento \u00a0 disciplinario, \u00a0pudiendo \u00a0incluso \u00a0existir \u00a0una \u00a0acumulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidades \u00a0penales y disciplinarias respecto del mismo \u00a0sujeto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 agente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 mismos \u00a0hechos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto es de recordarse lo sostenido en \u00a0torno al tema por la Corte Constitucional: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando \u00a0 se \u00a0 adelanta \u00a0 un \u00a0proceso \u00a0disciplinario \u00a0y \u00a0uno penal contra una misma persona, por unos mismos hechos, no \u00a0se \u00a0puede \u00a0afirmar \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0que exista identidad de objeto ni identidad de \u00a0causa, \u00a0pues \u00a0la finalidad de cada uno de tales procesos es distinta, los bienes \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0tutelados \u00a0tambi\u00e9n \u00a0son \u00a0diferentes, \u00a0al \u00a0igual que el inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0que se protege. En efecto, en cada uno de esos procesos se eval\u00faa la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0implicado frente a unas normas de contenido y alcance propios. En \u00a0el \u00a0proceso disciplinario contra servidores estatales se juzga el comportamiento \u00a0de \u00a0\u00e9stos \u00a0frente \u00a0a \u00a0normas \u00a0administrativas \u00a0de car\u00e1cter \u00e9tico destinadas a \u00a0proteger \u00a0la eficiencia, eficacia y moralidad de la administraci\u00f3n p\u00fablica; en \u00a0el \u00a0 proceso \u00a0 penal \u00a0 las \u00a0 normas \u00a0 buscan \u00a0 preservar \u00a0bienes \u00a0sociales \u00a0m\u00e1s \u00a0amplios\u201d.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi bien es cierto que entre la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0y \u00a0la disciplinaria existen ciertas similitudes puesto que las dos emanan \u00a0de \u00a0la \u00a0potestad punitiva del Estado, se originan en la violaci\u00f3n de normas que \u00a0consagran \u00a0conductas ilegales, buscan determinar la responsabilidad del imputado \u00a0y \u00a0demostrada \u00e9sta imponer la sanci\u00f3n respectiva, siguiendo los procedimientos \u00a0previamente \u00a0establecidos \u00a0por el legislador, no es menos cierto que ellas no se \u00a0identifican, \u00a0ya \u00a0que la acci\u00f3n disciplinaria se produce dentro de la relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0subordinaci\u00f3n \u00a0que \u00a0existe \u00a0entre el funcionario y la Administraci\u00f3n en el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de la funci\u00f3n p\u00fablica y se origina en el incumplimiento de un deber o \u00a0de \u00a0una \u00a0prohibici\u00f3n, \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0o \u00a0extralimitaci\u00f3n en el ejercicio de las \u00a0funciones, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0de inhabilidades, incompatibilidades, \u00a0etc., \u00a0y \u00a0su \u00a0finalidad \u00a0es la de garantizar el buen funcionamiento, moralidad y \u00a0prestigio \u00a0del organismo p\u00fablico respectivo. Dichas sanciones son impuestas por \u00a0la \u00a0autoridad \u00a0administrativa \u00a0competente \u00a0o \u00a0por la Procuradur\u00eda General de la \u00a0Naci\u00f3n, \u00a0ente \u00a0que tiene a su cargo la vigilancia de la conducta oficial de los \u00a0servidores estatales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0en \u00a0cambio, cubre \u00a0tanto \u00a0la \u00a0conducta de los particulares como la de los funcionarios p\u00fablicos, y \u00a0su \u00a0objetivo \u00a0es \u00a0la protecci\u00f3n del orden jur\u00eddico social. Cabe agregar que ya \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0diferenciar la acci\u00f3n penal de la acci\u00f3n disciplinaria por la \u00a0existencia \u00a0en \u00a0la primera de los conceptos de dolo o culpa, pues al tenor de lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 14 de la ley 200 de 1995, parcialmente acusada, &#8220;en \u00a0materia \u00a0disciplinaria \u00a0queda proscrita toda forma de responsabilidad objetiva y \u00a0las \u00a0faltas \u00a0s\u00f3lo \u00a0son \u00a0sancionables \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de dolo o culpa&#8221; (Corte \u00a0 \u00a0 Constitucional \u00a0 \u00a0 Sentencia \u00a0 \u00a0 C-244\/96). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0advierte, \u00a0se fundamenta en que en anteriores pronunciamientos de su competencia \u00a0el \u00a0procesado \u00a0hubiere \u00a0adoptado \u00a0posturas \u00a0jur\u00eddicas \u00a0iguales \u00a0o \u00a0dis\u00edmiles a \u00a0aquella \u00a0que \u00a0motiv\u00f3 \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0respecto de dichas \u00a0decisiones\u00a0 \u00a0no \u00a0se \u00a0formul\u00f3 \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0y de ellas no se desentra\u00f1a el \u00a0motivo \u00a0o \u00a0motivos \u00a0que pudo haber tenido para\u00a0 haber procedido conforme lo \u00a0hizo \u00a0en \u00a0el \u00a0caso concreto. En raz\u00f3n de esto no resulta viable fundar en tales \u00a0pronunciamientos \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0dolo como s\u00ed lo hace la Delegada, menos a\u00fan \u00a0cuando \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0f\u00e1cticos all\u00ed tratados no guardan relaci\u00f3n alguna con \u00a0los hechos del caso sometido a consideraci\u00f3n del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Menos \u00a0a\u00fan \u00a0resulta \u00a0plausible soportar la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0dolo en la circunstancia de que respecto de otros procesados por el \u00a0mismo \u00a0hecho, \u00a0se \u00a0hubiere denegado la solicitud de declarar la prescripci\u00f3n de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, pues en la actuaci\u00f3n existe constancia en el sentido de que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0seguido \u00a0contra \u00a0los \u00a0se\u00f1ores \u00a0Eduardo \u00a0Otoniel \u00a0Mont\u00fafar Erazo y \u00a0Segundo \u00a0Salvador \u00a0Lasso \u00a0G\u00f3mez\u00a0 \u00a0no \u00a0estuvo \u00a0al \u00a0conocimiento \u00a0del Fiscal \u00a0delegado \u00a0ante \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0superior \u00a0del \u00a0distrito \u00a0judicial de Pasto, doctor \u00a0CARLOS \u00a0ENRIQUE ACOSTA DELGADO (fl. 327 cno. Fiscal\u00eda), de manera que cualquier \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 contrario \u00a0para \u00a0sostener \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0incidencias \u00a0presentadas \u00a0dentro \u00a0de \u00a0aquella \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0que no empece esto \u00a0aplic\u00f3 \u00a0tratamiento \u00a0desigual \u00a0y \u00a0discriminatorio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley penal, carece de \u00a0fundamento \u00a0y \u00a0se \u00a0convierte \u00a0apenas \u00a0en \u00a0una \u00a0conjetura \u00a0sin \u00a0apoyo \u00a0probatorio \u00a0alguno.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, al no haberse acreditado en \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza \u00a0el \u00a0dolo \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del doctor CARLOS ENRIQUE ACOSTA \u00a0DELGADO, \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0consagrado en el \u00a0art\u00edculo \u00a07\u00ba \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0penal, deber\u00e1 ser absuelto del \u00a0delito \u00a0de \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n que le fuera imputado en la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO. \u00a0 \u00a0ABSOLVER \u00a0 \u00a0al \u00a0 acusado, \u00a0doctor \u00a0CARLOS \u00a0ENRIQUE \u00a0ACOSTA \u00a0DELGADO en raz\u00f3n de los cargos que le fueron \u00a0formulados en el presente asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO. \u00a0 \u00a0EN \u00a0 \u00a0FIRME \u00a0 \u00a0esta \u00a0 determinaci\u00f3n, \u00a0 DEVOLVER \u00a0al doctor Acosta Delgado la cauci\u00f3n prestada cuando \u00a0se \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0la \u00a0libertad provisional (fls. 266 y ss. cno. Fiscal\u00eda, y 59 \u00a0cno. \u00a0Corte), \u00a0y \u00a0levantar \u00a0la \u00a0restricci\u00f3n \u00a0para salir del pa\u00eds (fl. 245 cno. \u00a0Fiscal\u00eda) \u00a0y dem\u00e1s compromisos adquiridos con ocasi\u00f3n de la definici\u00f3n de la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica y la calificaci\u00f3n del m\u00e9rito del sumario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCERO. \u00a0ARCHIVAR \u00a0definitivamente \u00a0el expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Secretar\u00eda \u00a0de \u00a0la Sala librar\u00e1 los \u00a0oficios \u00a0 \u00a0correspondientes \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0comunicar \u00a0 y \u00a0 hacer \u00a0 efectivas \u00a0 estas \u00a0decisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta sentencia no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. ARBOLEDA RIPOLL\u00a0 HERMAN \u00a0GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE L. QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17898 \u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. \u00a0FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 Aprobado acta No. 043 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., ocho de abril del a\u00f1o dos \u00a0mil tres. \u00a0\u00a0 Se \u00a0procede \u00a0a \u00a0dictar sentencia en la causa \u00a0seguida \u00a0en \u00a0contra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-7068","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7068","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7068"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7068\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7068"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7068"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7068"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}