{"id":7065,"date":"2023-09-08T17:00:47","date_gmt":"2023-09-08T17:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1786831-07-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:47","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:47","slug":"1786831-07-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1786831-07-03\/","title":{"rendered":"17868(31-07-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17868 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 087 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., treinta y uno (31) de julio \u00a0de dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el apoderado de la parte civil, contra el fallo del 24 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02000, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual el Tribunal Superior de Neiva confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, dictada el 28 de abril del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de la misma ciudad, \u00a0absolviendo \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0EL\u00cdAS \u00a0BORRERO MANRIQUE, a quien la Fiscal\u00eda \u00a0acus\u00f3 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 homicidio \u00a0 culposo, \u00a0 en \u00a0 accidente \u00a0 de \u00a0tr\u00e1nsito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron descritos de la siguiente manera por \u00a0el Tribunal Superior de Neiva en la Sentencia de segunda instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPocos minutos despu\u00e9s de las once de la \u00a0noche \u00a0del \u00a0s\u00e1bado \u00a010 de enero de 1998, cuando Andr\u00e9s El\u00edas Borrero Manrique \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0en su veh\u00edculo marca Peugeot, modelo 88, identificado con placa \u00a0BAN \u00a0738, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0Avenida 16 de esta ciudad, en sentido norte sur, frente al \u00a0Estadio \u00a0de \u00a0F\u00fatbol \u00a0colision\u00f3 \u00a0con \u00a0una \u00a0bicicleta todo terreno conducida por \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Y\u00e1nez \u00a0Sandoval \u00a0quien \u00a0perdi\u00f3 \u00a0la \u00a0vida \u00a0horas \u00a0despu\u00e9s como \u00a0consecuencia \u00a0del \u00a0impacto. \u00a0El \u00a0conductor del autom\u00f3vil abandon\u00f3 el lugar del \u00a0hecho.\u201d (Folio 2 Cdno. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Por \u00a0los \u00a0anteriores acontecimientos la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Novena \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Neiva abri\u00f3 investigaci\u00f3n, vincul\u00f3 mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0ANDR\u00c9S EL\u00cdAS BORRERO MANRIQUE, y cuando defini\u00f3 su situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01998, \u00a0le \u00a0impuso medida de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en detenci\u00f3n preventiva, por el delito de homicidio \u00a0culposo \u00a0agravado, debido a que conduc\u00eda en estado de embriaguez y abandon\u00f3 el \u00a0lugar de los acontecimientos sin justa causa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la misma providencia decidi\u00f3 sustituir \u00a0la detenci\u00f3n preventiva por domiciliaria (folio 42 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Los \u00a0padres \u00a0del occiso otorgaron poder \u00a0para \u00a0la \u00a0constituci\u00f3n \u00a0en parte civil, y la demanda fue admitida el 5 de marzo \u00a0de 1998. (folio 21 cdno. parte civil). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 Una \u00a0 vez \u00a0 cerrado\u00a0 \u00a0el \u00a0ciclo \u00a0instructivo, \u00a0al \u00a0calificar \u00a0el m\u00e9rito del sumario, el 11 de agosto de 1998, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Quinta \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Neiva \u00a0acus\u00f3 al se\u00f1or ANDR\u00c9S EL\u00cdAS BORRERO \u00a0MANRIQUE \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio culposo agravado (folios 88 y 104 cdno. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La \u00a0fase \u00a0de \u00a0la causa correspondi\u00f3 al \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Neiva, Despacho que mediante sentencia \u00a0del \u00a028 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02000, absolvi\u00f3 al se\u00f1or BORRERO MANRIQUE, reconociendo \u00a0respecto \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0la \u00a0operaci\u00f3n del principio de confianza, puesto que, aunque \u00a0iba \u00a0embriagado \u00a0conduc\u00eda en debida forma, por una avenida que tiene prelaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0calle \u00a0por \u00a0la cual apareci\u00f3 intempestivamente el ciclista, tambi\u00e9n \u00a0ebrio, sin hacer el pare que le correspond\u00eda (folio 78 cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El apoderado de la parte civil impugn\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de primera instancia, la cual fue confirmada \u00edntegramente por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior del Distrito Judicial de Neiva, en fallo del 24 de julio 2000 \u00a0(folio 4 cdno. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Bajo la \u00e9gida de la Ley 553 de 2000, el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte civil interpuso el recurso extraordinario de casaci\u00f3n; \u00a0los \u00a0traslados \u00a0se \u00a0ci\u00f1eron \u00a0a \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0establecidos en dicha ley; y el \u00a0libelo fue presentado oportunamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0propone el apoderado de la parte \u00a0civil \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0ejecutoriada \u00a0del \u00a0Tribunal Superior de Neiva, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n contemplada en el art\u00edculo 220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, Decreto 2700 de 2000, modificado por la Ley \u00a0553 del mismo a\u00f1o, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura que el Tribunal Superior \u201cformul\u00f3 \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea de la prueba, desconoci\u00f3 la legalmente existente \u00a0e ignor\u00f3 los medios probatorios allegados al proceso.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Divide \u00a0 la \u00a0censura \u00a0en \u00a0dos \u00a0secciones, \u00a0destinada \u00a0una a la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de la prueba y otra a los medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0ignorados, \u00a0errores de hecho que condujeron a absolver al procesado \u00a0pese \u00a0a que es evidente que iba ebrio, en exceso de velocidad y que abandon\u00f3 el \u00a0sitio \u00a0 del \u00a0 suceso \u00a0 tr\u00e1gico, \u00a0dejando \u00a0al \u00a0herido \u00a0a \u00a0merced \u00a0de \u00a0su \u00a0propia \u00a0suerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Interpretaci\u00f3n \u00a0 err\u00f3nea \u00a0 de \u00a0 la \u00a0prueba \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0dicho \u00a0defecto se \u00a0presenta \u00a0porque \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0se \u00a0bas\u00f3 \u00a0en la declaraci\u00f3n rendida por el \u00a0se\u00f1or \u00a0Efra\u00edn \u00a0Salazar \u00a0Laguna, \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene ninguna fuerza probatoria, por \u00a0cuanto \u00a0suministr\u00f3 \u00a0dos \u00a0versiones, \u00a0una \u00a0en \u00a0la \u00a0que dijo no haber visto c\u00f3mo \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0el \u00a0accidente, \u00a0y \u00a0otra \u00a0donde \u00a0inform\u00f3 \u00a0que hab\u00eda presenciado todo, \u00a0inclusive \u00a0que \u00a0el \u00a0ciclista \u00a0pas\u00f3 \u00a0haciendo zigzag por el lado de la discoteca \u00a0donde \u00a0el declarante trabajaba, siendo \u00e9ste relato el aceptado por el Tribunal, \u00a0para \u00a0hacer \u00a0una serie de suposiciones y conjeturas (no especifica cu\u00e1les), que \u00a0sirvieron de sustento al fallo absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Menciona \u00a0luego \u00a0la experticia acerca de la \u00a0velocidad \u00a0de \u00a0desplazamiento \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0calculada \u00a0por el Laboratorio de \u00a0F\u00edsica \u00a0del \u00a0Instituto \u00a0de Medicina Legal entre 55 y 70 kil\u00f3metros por hora, y \u00a0sienta \u00a0su protesta porque el Juzgado de Circuito promedi\u00f3 esas cifras y obtuvo \u00a0el \u00a0guarismo \u00a0de \u00a062,5 \u00a0kil\u00f3metros \u00a0por \u00a0hora, \u00a0que \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0consider\u00f3 \u00a0normal, \u00a0aunque \u00a0en \u00a0realidad \u00a0ese promedio comportaba violaci\u00f3n al \u00a0deber \u00a0de \u00a0cuidado, \u00a0porque \u00a0en \u00a0las ciudades no se puede circular a m\u00e1s de 60, \u00a0como lo establece el C\u00f3digo Nacional de Tr\u00e1nsito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a la prueba de alcoholemia, \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0fue \u00a0dictaminada \u00a0para \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0170, 20 miligramos por \u00a0mililitro, \u00a0suficiente \u00a0para concluir que el conductor del Peugeot estaba ebrio, \u00a0pues \u00a0seg\u00fan \u00a0estudios estad\u00edsticos propuestos por un tratadista, con ese nivel \u00a0de \u00a0alcohol \u00a0en \u00a0la sangre el 80% de las personas se consideran embriagadas; sin \u00a0embargo, \u00a0en \u00a0forma \u00a0arbitraria \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y el Tribunal \u00a0Superior, \u00a0desconociendo \u00a0los \u00a0efectos \u00a0que ese estado produce en las facultades \u00a0f\u00edsicas \u00a0y mentales, admitieron el principio de confianza a favor del conductor \u00a0del \u00a0carro, \u00a0para \u00a0radicar \u00a0toda \u00a0la culpa en la v\u00edctima, que tambi\u00e9n iba bajo \u00a0efectos del alcohol. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Ignorancia \u00a0y \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura que no fueron tenidos en cuenta los \u00a0croquis \u00a0del \u00a0accidente \u00a0realizados \u00a0despu\u00e9s \u00a0de los hechos por t\u00e9cnicos de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0y \u00a0por \u00a0el \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medina Legal, los cuales demuestran que el \u00a0ciclista \u00a0se encontraba transitando por la Avenida 16 cuando fue atropellado por \u00a0el \u00a0Peugeot \u00a0y, \u00a0no \u00a0obstante, por omitir su apreciaci\u00f3n, el Tribunal entendi\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0bicicleta \u00a0apareci\u00f3 \u00a0intempestivamente \u00a0tratando \u00a0de \u00a0atravesar \u00a0dicha \u00a0Avenida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0fue \u00a0valorado \u00a0el testimonio de la \u00a0teniente \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0Mabel \u00a0Roc\u00edo \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Ch\u00e1vez, \u00a0quien \u00a0expres\u00f3 con \u00a0claridad \u00a0que \u00a0estando \u00a0cerca \u00a0al \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0escuch\u00f3 una \u00a0\u201cfrenada \u00a0sobre \u00a0la \u00a0carrera \u00a0que est\u00e1 en l\u00edmites con el estadio\u201d, lo cual \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0el \u00a0ciclista \u00a0ya \u00a0estaba \u00a0en \u00a0la Avenida, y descarta que hubiese \u00a0aparecido de repente sin respetar la se\u00f1al de pare. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0 menciona \u00a0 como \u00a0omitidos \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0Yony Elmer Casso S\u00e1nchez, Albeiro Antonio Mar\u00edn \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Jorge \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Casta\u00f1eda \u00a0Garc\u00eda, de quienes dice arribaron al \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos posteriormente y se percataron de las circunstancias del \u00a0accidente. \u00a0En \u00a0criterio \u00a0del \u00a0censor, \u00a0de \u00a0estas declaraciones se deduce que el \u00a0ciclista \u00a0Jos\u00e9 Andr\u00e9s Y\u00e1nez Sandoval se desplazaba sobre la Avenida 16 cuando \u00a0fue \u00a0atropellado, \u00a0no \u00a0como \u00a0lo \u00a0afirma \u00a0el \u00a0Tribunal, \u201cque ven\u00eda subiendo en \u00a0zig-zag y se interpuso s\u00fabitamente a BORRERO\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra parte, que el estado de embriaguez \u00a0del \u00a0conductor \u00a0del \u00a0veh\u00edculo y el exceso de velocidad no le permitieron evitar \u00a0la \u00a0colisi\u00f3n, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0cual huy\u00f3 dejando a la v\u00edctima completamente \u00a0desamparada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0como infringidos los art\u00edculos 37 \u00a0(culpa) \u00a0y 329 (homicidio culposo) del C\u00f3digo Penal, Decreto 100 de 1980; y los \u00a0art\u00edculos \u00a0247 (prueba para condenar) y 294 (criterios para la apreciaci\u00f3n del \u00a0testimonio) \u00a0 \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal, \u00a0 Decreto \u00a0 2700 \u00a0 de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en lo anterior, solicita a la corte \u00a0Casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0y proferir el de sustituci\u00f3n, condenando al se\u00f1or \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0EL\u00cdAS \u00a0BORRERO MANRIQUE por el delito de homicidio culposo agravado, y \u00a0a la correspondiente indemnizaci\u00f3n de perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demanda presentada por el apoderado de la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0no \u00a0satisface los requisitos formales establecidos en el art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del C\u00f3digo de procedimiento Penal, Decreto 2700 de 1991, modificado por la \u00a0Ley \u00a0553 de 2000, vigente al tiempo en que se profiri\u00f3 el fallo. Debido a ello, \u00a0ser\u00e1 \u00a0 inadmitida \u00a0y \u00a0se \u00a0declarar\u00e1 \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0lo \u00a0dispon\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0226 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0aplicable \u00a0a este \u00a0asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n, \u00a0instaurada \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia de segunda instancia proferida por un Tribunal \u00a0Superior \u00a0est\u00e1 \u00a0condicionada al cumplimiento de las exigencias impuestas por el \u00a0art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, equivalente al art\u00edculo 212 \u00a0del \u00a0 r\u00e9gimen \u00a0 vigente. \u00a0 Tal \u00a0 disposici\u00f3n \u00a0establece \u00a0requisitos \u00a0meramente \u00a0enunciativos y otros inherentes a la esencia de la impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dado \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n es un \u00a0medio \u00a0extraordinario \u00a0destinado a cuestionar la estructura jur\u00eddica del fallo, \u00a0que \u00a0por \u00a0dem\u00e1s viene amparado por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, \u00a0exige \u00a0rigurosidad \u00a0en la observaci\u00f3n de las exigencias que tocan la esencia de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0cuanto, en esta sede, la Sala est\u00e1 inhibida para actuar \u00a0oficiosamente, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0advierta \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0una \u00a0nulidad \u00a0o \u00a0cuando \u00a0encuentre que la sentencia atenta contra garant\u00edas fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0la actividad de la \u00a0Corte \u00a0est\u00e1 \u00a0circunscrita a los par\u00e1metros que le fija el demandante seg\u00fan la \u00a0causal \u00a0que \u00a0elige, sin que le sea posible interpretar o complementar el libelo, \u00a0pues \u00a0compete \u00a0al \u00a0recurrente \u00a0ser claro y preciso en la v\u00eda que invoca, en los \u00a0fundamentos \u00a0que \u00a0la \u00a0sustentan, \u00a0en \u00a0la \u00a0citaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0que estima \u00a0infringidas y en el concepto de la violaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto \u00a0el libelista \u00a0empieza \u00a0a \u00a0inobservar \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0sustanciales \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0desde el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0destinado \u00a0al resumen de los hechos, puesto que se separa abiertamente \u00a0de \u00a0los \u00a0declarados \u00a0en la sentencia impugnada, para en su lugar, emprender ah\u00ed \u00a0mismo \u00a0el an\u00e1lisis probatorio a su acomodo, y narrar los acontecimientos seg\u00fan \u00a0su \u00a0particular \u00a0concepci\u00f3n, \u00a0perdiendo \u00a0de vista que los hechos exigidos por la \u00a0ley \u00a0son \u00a0los \u00a0que \u00a0constituyeron el objeto de juzgamiento y no los que pudieron \u00a0haber ocurrido seg\u00fan la opini\u00f3n del casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0aserto \u00a0se \u00a0verifica \u00a0cuando \u00a0en \u00a0el \u00a0\u201cResumen \u00a0de los hechos\u201d asegura que fue el conductor del autom\u00f3vil Peugeot \u00a0quien \u00a0\u201cen \u00a0estado de embriaguez ocasion\u00f3 el accidente de tr\u00e1nsito, chocando \u00a0contra \u00a0la \u00a0bicicleta \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0JOS\u00c9 ANDR\u00c9S Y\u00c1NEZ \u00a0SANDOVAL\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ese \u00a0modo, \u00a0el \u00a0censor \u00a0sucumbe \u00a0en el \u00a0desatino \u00a0de \u00a0tener \u00a0por \u00a0cierta \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0interesa \u00a0acerca de los \u00a0acontecimientos, \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0tales \u00a0afirmaciones \u00a0son precisamente la materia \u00a0sobre la que se discute y ha versado el debate probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En criterio del libelista, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0incurri\u00f3 en err\u00f3nea interpretaci\u00f3n de la \u00a0prueba por conceder al testimonio del se\u00f1or Efra\u00edn \u00a0Salazar \u00a0Laguna \u00a0un \u00a0poder \u00a0suasorio que no tiene; por concluir que la velocidad \u00a0promedio \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, \u00a062.5 \u00a0kil\u00f3metros \u00a0por \u00a0hora, \u00a0no era excesiva; y por \u00a0subestimar los efectos del alcohol detectado en el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La jurisprudencia y la doctrina se refieren \u00a0al \u00a0fen\u00f3meno \u00a0conocido como interpretaci\u00f3n err\u00f3nea \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0(no \u00a0de la prueba) en trat\u00e1ndose de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0(no indirecta), el cual ocurre cuando el juez selecciona bien y \u00a0adecuadamente \u00a0la \u00a0norma \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0caso en cuesti\u00f3n, pero yerra al \u00a0interpretarla \u00a0y \u00a0le \u00a0atribuye \u00a0un \u00a0sentido \u00a0jur\u00eddico que no tiene, o le asigna \u00a0efectos jur\u00eddicos distintos o contrarios a su real contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cambio, \u00a0 si \u00a0 de \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 indirecta \u00a0se \u00a0trata \u00a0los \u00a0errores \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0de \u00a0hecho \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0o \u00a0falso \u00a0raciocinio) \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho \u00a0(falso juicio de legalidad, y \u00a0eventualmente falso juicio de convicci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. No es correcto afirmar escuetamente que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0alguna especie de error por conceder a un \u00a0testimonio, \u00a0como el del se\u00f1or Efra\u00edn Salazar Laguna, un poder suasorio que no \u00a0tiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0con \u00a0la \u00a0desaparici\u00f3n de la \u00a0tarifa \u00a0probatoria, \u00a0en \u00a0materia procesal penal, sustituida por el sistema de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0en \u00a0principio no es posible para los jueces incurrir en errores \u00a0de \u00a0 \u00a0 derecho \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0en la medida en que la normatividad no \u00a0somete \u00a0por \u00a0lo \u00a0general \u00a0su \u00a0raciocinio \u00a0a \u00a0evaluaciones \u00a0probatorias obligadas \u00a0dependientes de una tarifa legal probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0presupuesto \u00a0procesal \u00a0restringe \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de que un sentenciador infrinja el ordenamiento por el simple hecho \u00a0de \u00a0conceder o negar credibilidad a un medio probatorio, dada la libertad de que \u00a0goza \u00a0en \u00a0esa \u00a0materia, \u00a0por \u00a0ministerio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley para estimar su m\u00e9rito de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0m\u00e1rgenes \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0las ciencias y la \u00a0l\u00f3gica. \u00a0Todo \u00a0ello \u00a0significa \u00a0que, si no se demuestra la incursi\u00f3n en falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0o identidad, o en falso raciocinio, como en el presente \u00a0caso, \u00a0la \u00a0discrepancia \u00a0con \u00a0la valoraci\u00f3n otorgada por el Tribunal Superior a \u00a0determinado \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0no \u00a0es \u00a0discutible \u00a0en casaci\u00f3n, sencillamente \u00a0porque \u00a0no \u00a0existe \u00a0un \u00a0par\u00e1metro legal que pueda haber sido transgredido en la \u00a0sentencia que se impugna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. En cuanto hace a las experticias sobre \u00a0la \u00a0velocidad \u00a0del veh\u00edculo y la cantidad de alcohol detectada en el procesado, \u00a0es \u00a0francamente \u00a0imposible \u00a0descubrir \u00a0si el libelista se propon\u00eda demostrar la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad o por falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0ocurre \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador tiene en \u00a0cuenta \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0legal y oportunamente practicado; no obstante, al \u00a0sopesarlo \u00a0lo \u00a0distorsiona, \u00a0tergiversa, \u00a0recorta \u00a0o \u00a0adiciona \u00a0en \u00a0su contenido \u00a0literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este evento, el censor tiene la carga \u00a0de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el tenor literal de cada prueba sobre la que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal pens\u00f3 que ellas dec\u00edan; y as\u00ed, \u00a0demostrada \u00a0la diferencia y el desfase, debe continuar hacia la trascendencia de \u00a0aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cambio, si la prueba existe legalmente \u00a0y \u00a0es valorada en su integridad, pero se le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas de la experiencia com\u00fan, o los aportes de las ciencias, \u00a0se \u00a0 incurre \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0hip\u00f3tesis, el demandante corre \u00a0con \u00a0la \u00a0carga de demostrar cu\u00e1l postulado cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cual \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido por el juez, e \u00a0igualmente \u00a0tiene \u00a0el deber de indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El apoderado de la parte civil censur\u00f3 al \u00a0Juez \u00a0 de \u00a0Circuito \u00a0por \u00a0que \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0velocidad \u00a0promedio \u00a0de \u00a062,5 \u00a0kil\u00f3metros \u00a0por \u00a0hora \u00a0no \u00a0fue \u00a0causa determinante del accidente, y al Tribunal \u00a0Superior \u00a0por restar la trascendencia que supuestamente ten\u00eda la embriaguez del \u00a0conductor \u00a0del \u00a0veh\u00edculo. \u00a0Sin embargo, esos enunciados no fueron desarrollados \u00a0dentro \u00a0del \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0su \u00a0fundamento no se dirige a la \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0de \u00a0alguna \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0o \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0lo ense\u00f1ado por \u00a0dichas \u00a0pruebas, \u00a0deformaci\u00f3n que de darse hubiese extralimitado o recortado su \u00a0alcance \u00a0suasorio, \u00a0sino \u00a0que apunta a criticar el m\u00e9rito conferido a cada una, \u00a0anteponiendo \u00a0su \u00a0particular \u00a0manera \u00a0de entender el asunto, con la esperanza de \u00a0que su criterio prevalezca sobre el del Ad-quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0si \u00a0se \u00a0propon\u00eda demostrar la \u00a0incursi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0falsos \u00a0 \u00a0 juicios \u00a0 \u00a0 de \u00a0identidad, \u00a0era \u00a0indispensable \u00a0que \u00a0concretara \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0y \u00a0literal de las experticias sobre las que hace recaer el \u00a0yerro, \u00a0y \u00a0frente \u00a0a \u00a0cada \u00a0una \u00a0especificar lo que el Tribunal Superior ley\u00f3 o \u00a0entendi\u00f3 \u00a0que \u00a0dec\u00eda, \u00a0con \u00a0la \u00a0finalidad \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte en qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la tergiversaci\u00f3n de la prueba, por recorte, adici\u00f3n o alteraci\u00f3n \u00a0de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 trataba \u00a0 de \u00a0 protestar \u00a0por \u00a0las \u00a0inferencias \u00a0o deducciones que hicieron los jueces de instancia, en el marco del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0correspond\u00eda \u00a0al impugnante acreditar la incursi\u00f3n en \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0vale \u00a0decir \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de las reglas de la sana cr\u00edtica, lo cual implicaba \u00a0demostrar \u00a0 la \u00a0 divergencia \u00a0 que \u00a0existe \u00a0entre \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0del \u00a0fallo \u00a0absolutorio, \u00a0y \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0que \u00a0hubiese debido contener si se hubieran \u00a0acatado \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la experiencia o los \u00a0aportes \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 ciencias, \u00a0 tarea \u00a0 que \u00a0 tampoco \u00a0 fue \u00a0 asumida \u00a0 por \u00a0el \u00a0libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Adem\u00e1s, resulta contradictorio que en \u00a0un \u00a0cargo \u00a0se endilgue al Tribunal Superior haber concedido demasiado valor a la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0presencial Efra\u00edn Salazar Laguna, y que en otro aparte de la \u00a0misma \u00a0censura \u00a0se \u00a0le \u00a0acuse \u00a0por \u00a0ignorar \u00a0u \u00a0omitir \u00a0dicha prueba. Los cargos \u00a0excluyentes \u00a0deben \u00a0presentarse \u00a0separadamente \u00a0en \u00a0el \u00a0texto de la demanda y en \u00a0forma subsidiaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0con los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0Yony Elmer Casso S\u00e1nchez, Albeiro Antonio Mar\u00edn \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Jorge \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Casta\u00f1eda Garc\u00eda, quienes arribaron al lugar de \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0posteriormente \u00a0a \u00a0realizar \u00a0la \u00a0gesti\u00f3n que corresponde en estos \u00a0casos, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0al \u00a0parecer \u00a0buscaba \u00a0postular \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0existencia, \u00a0pero \u00a0en lugar de referirse al contenido objetivo de la prueba, \u00a0que \u00a0no especifica, no cita adecuadamente, ni transcribe, de su propia cosecha y \u00a0de \u00a0todo ese grupo de declarantes, concluye que el ciclista Jos\u00e9 Andr\u00e9s Y\u00e1nez \u00a0Sandoval \u00a0se \u00a0desplazaba \u00a0sobre la Avenida 16 cuando fue atropellado, no como lo \u00a0afirma \u00a0 el \u00a0 Tribunal, \u00a0\u201cque \u00a0ven\u00eda \u00a0subiendo \u00a0en \u00a0zig-zag \u00a0y \u00a0se \u00a0interpuso \u00a0s\u00fabitamente a BORRERO\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ese \u00a0modo, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0propone su \u00a0visi\u00f3n \u00a0particular \u00a0del asunto, cual si continuase litigando en las instancias, \u00a0y \u00a0con \u00a0total \u00a0alejamiento \u00a0de \u00a0la t\u00e9cnica inherente al recurso extraordinario, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0era \u00a0imprescindible \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia de las pruebas \u00a0omitidas, \u00a0frente a los plurales medios de convicci\u00f3n que s\u00ed fueron tenidos en \u00a0cuenta por el Juzgado y que influyeron en el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Esa manera de postular el cargo le hace \u00a0perder \u00a0consistencia \u00a0jur\u00eddica, \u00a0lo \u00a0ubica en t\u00e9rminos enteramente ajenos a la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0requiere el recurso extraordinario, donde lo exigible es precisar \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0error \u00a0del juzgador con reflexiones que revistan la suficiente \u00a0entidad \u00a0para \u00a0desquiciar \u00a0la \u00a0solidez \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo, \u00a0que \u00a0ha cobrado la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad; no siendo suficiente, por el contrario, la \u00a0simple \u00a0 \u00a0oposici\u00f3n \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0criterio \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0juzgador \u00a0 \u00a0con \u00a0 discrepancias \u00a0gen\u00e9ricas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. En virtud del principio de limitaci\u00f3n \u00a0que \u00a0gobierna \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal no puede \u00a0complementar \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0aspecto, ni mejorar el planteamiento, ni \u00a0acomodarlo hasta tornarlo comprensible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0la demanda de \u00a0casaci\u00f3n no ser\u00e1 admitida \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la parte civil y, en \u00a0consecuencia, declarar desierto el recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra la presente providencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Impedido \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17868 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 087 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C., treinta y uno (31) de julio \u00a0de dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-7065","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7065","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7065"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7065\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7065"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7065"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7065"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}