{"id":7046,"date":"2023-09-08T17:00:46","date_gmt":"2023-09-08T17:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1769017-09-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:46","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:46","slug":"1769017-09-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1769017-09-03\/","title":{"rendered":"17690(17-09-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17690 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>DR. MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta No. 104\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0diecisiete de septiembre del \u00a0a\u00f1o dos mil tres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JOS\u00c9 LAUREANO REALPE \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Neiva \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0lo conden\u00f3 por el concurso de delitos de homicidio y \u00a0porte ilegal de armas de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos y actuaci\u00f3n procesal.- \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Aqu\u00e9llos \u00a0fueron \u00a0declarados \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, de la manera siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a031 \u00a0de diciembre de 1998, a eso de las \u00a08:30 \u00a0p.m., \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0JOS\u00c9 \u00a0FRANCO, JOS\u00c9 MARIO y ALFONSO QUINTERO MUSSE, \u00a0acompa\u00f1ados \u00a0de \u00a0MEDARDO \u00a0y \u00a0JOS\u00c9 ALBEIRO ROJAS TORRES ingresaron al sal\u00f3n de \u00a0billares \u00a0de \u00a0SIGIFREDO \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0MALDONADO, \u00a0ubicado \u00a0en la Inspecci\u00f3n de San \u00a0Vicente, \u00a0fracci\u00f3n \u00a0rural \u00a0de \u00a0La Plata, donde el due\u00f1o del establecimiento en \u00a0menci\u00f3n \u00a0por \u00a0un \u00a0reclamo \u00a0sobre el precio de una botella de aguardiente que le \u00a0hiciera \u00a0ALFONSO \u00a0QUINTERO, hiri\u00f3 a \u00e9ste con arma de fuego en el dorso del pie \u00a0izquierdo. \u00a0En ese primer episodio, JOS\u00c9 LAUREANO REALPE, trabajador y pariente \u00a0pol\u00edtico \u00a0 de \u00a0SIGIFREDO \u00a0S\u00c1NCHEZ, \u00a0intervino \u00a0enca\u00f1onando \u00a0a \u00a0MEDARDO \u00a0ROJAS \u00a0\u2013cu\u00f1ado de los QUINTERO-, \u00a0quien \u00a0a \u00a0su vez hab\u00eda desarmado al agresor, para exigirle que le devolviera la \u00a0pistola, \u00a0y ROJAS opta por entreg\u00e1rsela a la esposa de S\u00c1NCHEZ. JOS\u00c9 FRANCO y \u00a0JOS\u00c9 \u00a0MARIO \u00a0QUINTERO, \u00a0en asocio de MEDARDO y JOS\u00c9 ALBEIRO ROJAS \u2013aqu\u00e9l \u00a0cu\u00f1ado \u00a0de \u00a0\u00e9stos- \u00a0llevan \u00a0a \u00a0ALFONSO \u00a0a \u00a0casa de una se\u00f1ora de nombre ELVIA SORIANO, donde le lavan y cubren \u00a0la \u00a0herida, \u00a0luego \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0cerca \u00a0de \u00a0las \u00a0doce de la noche, todos cinco \u00a0emprenden \u00a0regreso \u00a0a \u00a0la \u00a0vereda \u00a0La \u00a0Esmeralda \u00a0donde \u00a0residen. \u00a0JOS\u00c9 \u00a0FRANCO \u00a0QUINTERO, \u00a0seg\u00fan \u00a0expresan \u00a0sus consangu\u00edneos y cu\u00f1ado, se acuerda de comprar \u00a0cigarrillos, \u00a0y \u00a0se dirige con tal fin a la casa-tienda de JOS\u00c9 EDER MONTALVO y \u00a0de \u00a0su esposa MERCEDES RAMOS MEDINA, en cuya puerta se encontraba JOS\u00c9 LAUREANO \u00a0REALPE, \u00a0quien \u00a0le dispara en varias ocasiones a JOS\u00c9 FRANCO QUINTERO, haciendo \u00a0blanco \u00a0uno \u00a0de \u00a0esos \u00a0disparos \u00a0en la l\u00ednea media del parietal derecho, que le \u00a0seccion\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 tallo \u00a0 cerebral, \u00a0 produci\u00e9ndose \u00a0 su \u00a0 muerte \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0instant\u00e1nea\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0iniciada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Veintitr\u00e9s \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0los \u00a0Juzgados Penales del Circuito de La \u00a0Plata \u00a0(Huila), \u00a0autoridad \u00a0que \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante indagatoria a JOS\u00c9 LAUREANO \u00a0REALPE \u00a0(fls. \u00a036 \u00a0y \u00a0ss.) \u00a0y SIGIFREDO S\u00c1NCHEZ MALDONADO (fl. 27). Defini\u00f3 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica del primero de los mencionados con medida de aseguramiento \u00a0consistente \u00a0 en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0y \u00a0de \u00a0conminaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 de \u00a0 lesiones \u00a0 personales, \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0el \u00a0segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por auto proferido el 22 de enero de 1999, se \u00a0dispuso \u00a0la \u00a0ruptura \u00a0de \u00a0la \u00a0unidad \u00a0procesal y la consecuente compulsaci\u00f3n de \u00a0copias \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n con destino a la Fiscal\u00eda Local de La Plata, para la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0imputada \u00a0a S\u00c1NCHEZ \u00a0MALDONADO (fls. 92 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0previa \u00a0clausura \u00a0del \u00a0ciclo \u00a0instructivo \u00a0(fl. \u00a0154), \u00a0el \u00a0veintisiete \u00a0de abril de mil novecientos noventa y \u00a0nueve \u00a0se calific\u00f3 el m\u00e9rito probatorio del sumario profiriendo resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JOS\u00c9 LAUREANO REALPE por el concurso de \u00a0delitos \u00a0de homicidio y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal (fls. \u00a0191 \u00a0y \u00a0ss.), \u00a0mediante determinaci\u00f3n que adquiri\u00f3 ejecutoria en esa instancia \u00a0al no haberse interpuesto recurso contra ella (fls. 210 vto.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- El conocimiento del juicio fue asumido por \u00a0el \u00a0Juzgado Penal del Circuito de La Plata (fl. 213 ), donde se llev\u00f3 a cabo la \u00a0vista \u00a0p\u00fablica \u00a0(fls. 249 y ss.), y el dieciocho de febrero del a\u00f1o dos mil se \u00a0puso \u00a0fin \u00a0a \u00a0la \u00a0instancia. \u00a0En la sentencia proferida se conden\u00f3 al procesado \u00a0JOS\u00c9 \u00a0LAUREANO \u00a0REALPE \u00a0a \u00a0la pena principal de veinticinco (25) a\u00f1os y cuatro \u00a0(4) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0diez\u00a0 \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os, \u00a0as\u00ed como al pago en \u00a0concreto \u00a0de los perjuicios materiales y morales ocasionados con la infracci\u00f3n, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0determinaciones, a consecuencia de hallarlo penalmente responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0el \u00a0pliego \u00a0enjuiciatorio \u00a0(fls. \u00a0315 \u00a0y \u00a0ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0treinta \u00a0y \u00a0uno \u00a0de \u00a0mayo \u00a0siguiente, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Neiva \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0aquella \u00a0sentencia \u00a0(fls. \u00a02 y ss. cno Trib.) al conocer en segunda instancia de \u00a0la apelaci\u00f3n promovida por la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Contra \u00a0este \u00a0fallo, \u00a0en \u00a0la oportunidad \u00a0prevista \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0de \u00a0la ley 553 de 2000, el defensor present\u00f3 \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0(fls. \u00a030 \u00a0y ss), la que fue admitida por la Sala (fl. 3 \u00a0cno. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demanda.- \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0un \u00a0cargo \u00a0formula \u00a0el \u00a0demandante contra el fallo del \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0lo acusa de violar, por v\u00eda indirecta, disposiciones de \u00a0derecho \u00a0sustancial, \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0errores \u00a0de hecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0normas medio transgredidas menciona los \u00a0art\u00edculos \u00a0246, \u00a0247, \u00a0248 y 254 del Decreto 2700 de 1991. Y como disposiciones \u00a0sustanciales \u00a0los \u00a0art\u00edculos, \u00a01, 2, 5 y 29-4 del Decreto 100 de 1980. Adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de la Carta Pol\u00edtica, el art\u00edculo 9 del Pacto Internacional \u00a0de \u00a0Derechos Civiles y Pol\u00edticos, y los art\u00edculos 9 y 11 de la Declaraci\u00f3n de \u00a0los Derechos Humanos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00daNICO \u00a0 CARGO. \u00a0(Violaci\u00f3n \u00a0 indirecta \u00a0 de \u00a0 normas \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0sustancial) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0los medios, el \u00a0Tribunal \u00a0transgredi\u00f3 \u00a0los \u00a0principios \u00a0que rigen la sana cr\u00edtica. Despu\u00e9s de \u00a0hacer \u00a0algunas \u00a0consideraciones generales, con apoyo en algunos doctrinantes, en \u00a0torno \u00a0a \u00a0esta \u00a0especie \u00a0de \u00a0error \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria, sostiene que la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica no puede ser entendida por fuera \u00a0de \u00a0 la \u00a0 legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0pretende \u00a0denunciar \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad, sino \u00a0cuestionar \u00a0los \u00a0contenidos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0de \u00a0los \u00a0medios, los cuales, no obstante \u00a0haber \u00a0sido observados en su identidad, deben ser tamizados tomando en cuenta la \u00a0persona \u00a0o \u00a0personas \u00a0por medio de las cuales el objeto llega a conocimiento del \u00a0juez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este sentido se refiere al parentesco que \u00a0existe \u00a0entre \u00a0el \u00a0occiso \u00a0Jos\u00e9 Franco Quintero Musse con Luis Alfonso Quintero \u00a0Musse, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Mario \u00a0Quintero \u00a0Musse, la progenitora de \u00e9stos, Rosenda Musse y \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Albeiro \u00a0y \u00a0Medardo \u00a0Rojas,\u00a0 \u00a0para sostener que \u00e9ste \u00a0hac\u00eda \u00a0vida \u00a0marital \u00a0con una hermana de los primeros \u201cy por consiguiente con \u00a0inter\u00e9s \u00a0 \u00a0personal \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0sacar \u00a0 \u00a0avante \u00a0 \u00a0los \u00a0 intereses \u00a0 propios \u00a0 del \u00a0juicio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que la moralidad de los testigos Jos\u00e9 \u00a0Mario \u00a0y \u00a0Luis \u00a0Alfonso Quintero Musse, se encuentra en tela de juicio, toda vez \u00a0que \u00a0se \u00a0hallaban \u00a0purgando \u00a0pena \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de homicidio, tentativa de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0porte ilegal de armas de fuego, lo que permite mantener suficiente \u00a0reserva \u00a0en \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n, aspecto que en ning\u00fan momento se tiene en cuenta \u00a0por la sentencia acusada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que si bien Medardo y Jos\u00e9 \u00a0Albeiro \u00a0Rojas \u00a0carecen \u00a0de \u00a0tacha \u00a0moral \u00a0alguna, en ellos concurre el inter\u00e9s \u00a0natural \u00a0de \u00a0respaldar \u00a0los \u00a0intereses de los hermanos Quintero Musse, lo que se \u00a0ver\u00e1 \u00a0cuando \u00a0se \u00a0aborde \u00a0el \u00a0estudio de los aspectos de verosimilitud, unidad, \u00a0desintegraci\u00f3n \u00a0y contradicci\u00f3n, que, a su juicio, deben implicar el ejercicio \u00a0de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 sana \u00a0 \u00a0 cr\u00edtica.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que ning\u00fan inter\u00e9s concurre en el \u00a0m\u00e9dico \u00a0legista, \u00a0el \u00a0experto \u00a0de \u00a0bal\u00edstica, \u00a0ni \u00a0en \u00a0el testimonio de Gloria \u00a0Cecilia \u00a0Urrea \u00a0en \u00a0faltar \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad \u00a0objetiva, \u00a0e infiere de sus dichos la \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un arma de fuego contra la humanidad del procesado como motivo \u00a0determinante de la muerte de Jos\u00e9 Franco Quintero Musse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0es violatoria del \u00a0art\u00edculo \u00a0354 del Estatuto Procesal Penal de 1991, que impone la obligaci\u00f3n de \u00a0exponer \u00a0razonadamente \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0se asigne a cada prueba, \u201ccomo puede \u00a0concluirse \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 simple \u00a0 comparaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0lo \u00a0aqu\u00ed \u00a0enunciado \u00a0con \u00a0la \u00a0sentencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido \u00a0afirma \u00a0que \u00a0Medardo Rojas, \u00a0contrariando \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de experiencia seg\u00fan las cuales \u201ctoda persona hace \u00a0uso \u00a0 del \u00a0instinto \u00a0de \u00a0conservaci\u00f3n\u201d, \u00a0sit\u00faa \u00a0un \u00a0hecho \u00a0que \u00a0califica \u00a0de \u00a0\u201cinveros\u00edmil\u201d \u00a0al \u00a0sostener \u00a0que Jos\u00e9 Franco Quintero Musse permaneci\u00f3 de \u00a0pie \u00a0y \u00a0a \u00a0m\u00ednima distancia, mientras el procesado\u00a0 desenfundaba su arma y \u00a0hac\u00eda \u00a0cinco \u00a0disparos, \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0s\u00f3lo \u00a0el \u00faltimo caus\u00f3 la muerte de \u00a0aqu\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el casacionista, esta manifestaci\u00f3n del \u00a0testigo \u00a0es indicativa de su capacidad mental para ocultar la verdad, lo cual no \u00a0fue objeto de reparo alguno en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sentido \u00a0contrario, \u00a0dice, \u00a0Jos\u00e9 Albeiro \u00a0Rojas \u00a0al \u00a0ser \u00a0interrogado \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0del disparo de la v\u00edctima hacia el \u00a0procesado, \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0decir \u00a0que \u00a0de \u00a0eso \u00a0no se dio cuenta, sin embargo la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0viola \u00a0la \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia que se\u00f1ala \u201cque no se \u00a0enga\u00f1a \u00a0aqu\u00e9l \u00a0que, \u00a0estando \u00a0provisto \u00a0de \u00a0necesario discernimiento y con sus \u00a0sentidos sanos ha observado atentamente un hecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que la sentencia recurrida no resulta \u00a0conforme \u00a0 con \u00a0 las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0no \u00a0expuso \u00a0razonadamente \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0de la credibilidad conferida a este testigo, cuya \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0 fue \u00a0 lac\u00f3nica \u00a0 y, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 mismo, \u00a0 no \u00a0 constituye \u00a0prueba \u00a0perfecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otra \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia \u00a0transgredida al \u00a0apreciar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Albeiro \u00a0Rojas, \u00a0consiste \u00a0en \u00a0que \u00a0\u201clas razones \u00a0expuestas \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testifical \u00a0son \u00a0ver\u00eddicas \u00a0cuando \u00a0en \u00a0ella no haya \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0se haya querido enga\u00f1ar y el testigo no tuvo fuerza moral ni \u00a0siquiera \u00a0para \u00a0afirmar lo que la norma general de la experiencia ense\u00f1a que un \u00a0sujeto \u00a0probatorio \u00a0frente a un hecho que afecta sus intereses los intereses que \u00a0pretende \u00a0favorecer \u00a0se \u00a0limita a se\u00f1alar la falsedad del hecho sin exposici\u00f3n \u00a0de motivos de la falsedad\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota que Jos\u00e9 Mario Quintero Musse sit\u00faa a \u00a0su \u00a0hermano \u00a0Luis \u00a0Alfonso Quintero en un lugar distante, fuera del escenario de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0y, por lo mismo, no pod\u00eda haberlos observado. Esto, en su \u00a0criterio, \u00a0resulta \u00a0suficiente para restarle credibilidad al relato de estos dos \u00a0testimonios \u00a0por excluirse mutuamente, lo cual, sin embargo, no mereci\u00f3 ninguna \u00a0cr\u00edtica por parte del sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta, \u00a0de \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0que \u00a0la prueba \u00a0pericial \u00a0y \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n judicial no merecen reparo alguno de sana cr\u00edtica, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0en \u00a0la segunda se dej\u00f3 constancia de las huellas dejadas en la \u00a0puerta \u00a0de \u00a0la \u00a0tienda \u00a0donde \u00a0se encontraba el procesado, las cuales admiten la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0haber sido ocasionadas por la utilizaci\u00f3n de un arma de fuego. \u00a0La \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0realiz\u00f3 \u00a0ninguna \u00a0cr\u00edtica \u00a0racional \u00a0a este medio y por eso \u00a0produjo \u00a0consecuencias \u00a0adversas \u00a0para \u00a0el \u00a0procesado \u00a0al \u00a0dejar \u00a0de \u00a0aplicar el \u00a0art\u00edculo 29-4 del C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 resulta \u00a0 inveros\u00edmil, \u00a0 dice, \u00a0 la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9dico \u00a0legista en cuanto a que la lesi\u00f3n que presenta el \u00a0procesado \u00a0pudo \u00a0haber sido producida por una ojiva a escasa velocidad, pues las \u00a0razones \u00a0que \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales el proyectil no penetr\u00f3 en la humanidad de Jos\u00e9 \u00a0Laureano \u00a0Realpe \u00a0fueron \u00a0suficiente \u00a0explicadas \u00a0por \u00a0el experto en bal\u00edstica, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0las \u00a0huellas \u00a0del \u00a0disparo \u00a0sobre \u00a0las prendas de vestir s\u00ed fueron \u00a0observadas \u00a0por \u00a0el \u00a0investigador \u00a0del \u00a0CTI \u00a0Jimeno \u00a0Fajardo \u00a0Bonilla. Por ello, \u00a0agrega, \u00a0el planteamiento del Tribunal no resulta razonado, al limitarse a decir \u00a0que \u00a0la \u00a0m\u00e1cula \u00a0en \u00a0la \u00a0humanidad \u00a0del \u00a0procesado no se acredita a trav\u00e9s del \u00a0testimonio de Jos\u00e9 Albeiro, sin motivaci\u00f3n alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A rengl\u00f3n seguido manifiesta que el contenido \u00a0dubitativo \u00a0de \u00a0un testimonio descarta la certeza del testigo, m\u00e1s a\u00fan, cuanto \u00a0es \u00a0contradictorio \u00a0si \u00a0es \u00a0que \u00a0no se sospecha por completo que se trata de una \u00a0mentira. \u00a0Con esta afirmaci\u00f3n califica de mentiroso e inveros\u00edmil el relato de \u00a0Medardo \u00a0Rojas; \u00a0de contradictorio el testimonio de Luis Alfonso Quintero con el \u00a0de \u00a0su \u00a0hermano \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Albeiro \u00a0Quintero \u00a0Musse; y de contradictorio el de Luis \u00a0Alfonso \u00a0Quintero \u00a0con \u00a0el \u00a0rendido \u00a0por Medardo Rojas en cuanto aqu\u00e9l sit\u00faa a \u00a0\u00e9ste \u00a0 fuera \u00a0 del \u00a0 lugar \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0 a \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0diez \u00a0metros \u00a0de \u00a0distancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mientras esto sucede con los referidos medios, \u00a0dice, \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0del Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n \u00a0conservan \u00a0 unidad \u00a0 probatoria\u00a0 \u00a0 absoluta \u00a0con \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0la \u00a0pericia \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal, la prueba de bal\u00edstica, la inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0con \u00a0los \u00a0testimonios de Ana Tulia Palma y Gloria Cecilia Urrea. La \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0valorar \u00a0estas \u00a0pruebas \u00a0acorde \u00a0con la sana cr\u00edtica, dio lugar a \u00a0proferir \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0condena \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la falta de aplicaci\u00f3n de las \u00a0disposiciones sustanciales que rese\u00f1a. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0que \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0de \u00a0derecho \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0no \u00a0fueron apreciadas cr\u00edticamente en relaci\u00f3n con los medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0respecto \u00a0de \u00a0\u00e9stos \u00a0no se ejerci\u00f3 control sobre el \u00f3rgano de \u00a0prueba, \u00a0sus \u00a0contenidos, \u00a0su \u00a0verosimilitud, \u00a0su \u00a0realidad \u00a0y sobre su unidad o \u00a0desintegraci\u00f3n. \u00a0Por \u00a0no \u00a0haberse \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta dichos principios, se dio \u00a0lugar \u00a0al \u00a0proferimiento \u00a0de la sentencia de condena en contra de JOS\u00c9 LAUREANO \u00a0REALPE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de aludir a las normas procesales y \u00a0sustanciales \u00a0que en su concepto fueron objeto de transgresi\u00f3n por el fallo, el \u00a0casacionista \u00a0menciona \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0ejercicios de sana cr\u00edtica: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0\u201clo \u00a0general, lo particular y \u00a0singular \u00a0de la prueba\u201d, sostiene que los testimonios de los hermanos Quintero \u00a0Musse \u00a0y \u00a0Rojas, \u00a0no \u00a0se \u00a0integran y por el contrario contienen particularidades \u00a0inveros\u00edmiles \u00a0y contradictorias, relacionadas con el instinto de conservaci\u00f3n \u00a0y \u00a0las circunstancias de tiempo y lugar. Por el contrario, afirma, la experticia \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal, \u00a0el \u00a0dictamen de bal\u00edstica, los testimonios de los miembros del \u00a0cuerpo \u00a0t\u00e9cnico \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0las declaraciones de Ana Tulia Palma y \u00a0Gloria \u00a0Cecilia Urrea son coincidentes en lo que respecta a la agresi\u00f3n injusta \u00a0y actual a que se someti\u00f3 el procesado y motiv\u00f3 el homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0\u201cel \u00a0an\u00e1lisis \u00a0y \u00a0la \u00a0s\u00edntesis \u00a0 en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba\u201d, \u00a0advierte \u00a0que \u00a0las \u00a0razones \u00a0anteriormente \u00a0expuestas \u00a0constituyen el fundamento para predicar orfandad en la \u00a0sentencia, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0realiza \u00a0ninguna confrontaci\u00f3n de la prueba \u00a0testimonial. \u00a0Esto \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0ninguna \u00a0cr\u00edtica mereci\u00f3 el hecho relativo al \u00a0regreso \u00a0de los Quintero al lugar del insuceso despu\u00e9s de haber recorrido 30 \u00f3 \u00a040 \u00a0metros \u00a0\u201ccuando es trascendente este aspecto para decir conforme a la SANA \u00a0CR\u00cdTICA \u00a0que \u00a0quien \u00a0deja transcurrir en calma y el ejercicio libre del derecho \u00a0de \u00a0locomoci\u00f3n, \u00a0ning\u00fan \u00a0inter\u00e9s \u00a0tiene \u00a0en \u00a0limitar \u00a0sus derechos, principio \u00a0general \u00a0que demuestra que el motivo determinante del hecho no pudo ser otro que \u00a0la provocaci\u00f3n grave e injusta hacia el procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0consider\u00f3 \u00a0la \u00a0permanencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Quintero \u00a0Musse y Rojas en la Inspecci\u00f3n de San \u00a0Vicente \u00a0hasta la media noche, despu\u00e9s del primer suceso ocurrido a las 8:30 p. \u00a0m. \u00a0\u201cdizque con el pretexto de buscar un caballo para trasladar a LUIS ALFONSO \u00a0QUINTERO \u00a0que \u00a0estaba \u00a0herido\u201d. A\u00f1ade que \u201cla experiencia ense\u00f1a es que el \u00a0extra\u00f1o \u00a0que \u00a0es \u00a0agredido en lugar diferente a su lugar habitual de residencia \u00a0normalmente \u00a0regresa \u00a0a \u00a0la \u00a0misma, \u00a0mientras \u00a0la permanencia en el sitio de los \u00a0hechos \u00a0despu\u00e9s \u00a0de un suceso violento es indicativo de una actitud provocativa \u00a0y \u00a0de \u00a0la posible creaci\u00f3n de una justificante en el actuar del ser humano, por \u00a0fortuna \u00a0apreciado \u00a0por la doctrina para se\u00f1alar que nadie que crea un riesgo o \u00a0permanece \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0puede posteriormente recogerlo para explicar su actuar \u00a0humano\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Menciona \u00a0luego \u201cla forma y el contenido de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0lo \u00a0esencial \u00a0y lo accidental de la misma\u201d, para sostener que los \u00a0hermanos \u00a0Quintero \u00a0Musse \u00a0y Rojas son contradictorios en lo esencial del suceso \u00a0pues \u00a0mutuamente se excluyen del lugar de observaci\u00f3n, y Jos\u00e9 Albeiro Rojas no \u00a0puso \u00a0en duda la afirmaci\u00f3n del procesado cuando se le pregunt\u00f3 por el disparo \u00a0realizado \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0\u00e9ste, \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0grupo \u00a0a \u00a0que pertenec\u00eda el \u00a0occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0tiene que ver con lo que denomina \u00a0\u201cla \u00a0posibilidad \u00a0y \u00a0la \u00a0realidad \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba\u201d, manifiesta que la verdad \u00a0objetiva \u00a0resulta \u00a0mucho m\u00e1s aproximativa si se integran los testimonios de Ana \u00a0Tulia \u00a0Palma, Gloria Cecilia Urrea, las declaraciones de los miembros del Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n, \u00a0las \u00a0pericias \u00a0m\u00e9dica \u00a0y \u00a0de \u00a0bal\u00edstica, \u00a0y \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0que \u00a0en su criterio corroboran la versi\u00f3n del procesado \u00a0sobre la agresi\u00f3n inicial de que fue objeto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0\u201clo \u00a0absoluto \u00a0y relativo, la \u00a0verdad \u00a0objetiva \u00a0y la verdad jur\u00eddica\u201d, manifiesta que en la sentencia no se \u00a0analiz\u00f3 \u00a0este \u00a0principio \u00a0de sana cr\u00edtica \u201cdonde la unidad probatoria tantas \u00a0veces \u00a0resaltada \u00a0vislumbra \u00a0que sus extremos tienen una absoluta posibilidad de \u00a0ocurrencia\u201d, \u00a0contrasta \u00a0con \u00a0los testimonios de los hermanos Quintero Musse y \u00a0su entorno familiar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0relativo \u00a0a \u00a0\u201cla \u00a0verosimilitud \u00a0e \u00a0inverosimilitud\u201d, \u00a0 \u00a0manifiesta \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0testimonial\u00a0 \u00a0\u201cindica \u00a0que \u00a0no es necesario persistir en su demostraci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0ejercicios \u00a0cr\u00edticos \u00a0sin \u00a0esfuerzo \u00a0alguno conducen a \u00a0demostrar \u00a0su inexistencia en la sentencia objeto de casaci\u00f3n y es obvio que la \u00a0misma \u00a0 incidi\u00f3 \u00a0 por \u00a0 su \u00a0 ausencia \u00a0en \u00a0la \u00a0condena \u00a0contra \u00a0JOS\u00c9 \u00a0LAUREANO \u00a0REALPE\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0se \u00a0refiere el casacionista a la \u00a0\u201cunidad, \u00a0desintegraci\u00f3n \u00a0o contradicci\u00f3n de la prueba\u201d, para sostener que \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0totalidad de ejercicios de sana cr\u00edtica a la sentencia \u00a0acusada, \u00a0desvertebran \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0veracidad \u00a0y \u00a0acierto que la \u00a0ampara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo expuesto, solicita de la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0absolver \u00a0al \u00a0procesado y \u00a0disponer \u00a0su \u00a0libertad \u00a0inmediata \u00a0(fls. 30 y ss. cno. Trib.).\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0 del \u00a0 Agente \u00a0 del \u00a0 Ministerio \u00a0P\u00fablico.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00fanico cargo contenido en la demanda, \u00a0indica \u00a0que \u00a0si bien el censor acierta en la selecci\u00f3n del motivo que aduce, no \u00a0ocurre \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0desarrollo que le imprime, pues no se muestra \u00a0coherente \u00a0 con \u00a0 la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0tipo \u00a0de \u00a0error \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0invoca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto por cuanto la violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0transgresi\u00f3n a las pautas que impone la sana cr\u00edtica, no \u00a0se \u00a0genera \u00a0por el simple hecho de que aquellas resulten desconocidas, sino que, \u00a0como \u00a0el \u00a0propio \u00a0libelista lo reconoce, es necesario que dicha contrariedad sea \u00a0manifiesta \u00a0u \u00a0ostensible, \u00a0lo \u00a0que \u00a0conlleva \u00a0el \u00a0deber \u00a0para \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0demostrarlo \u00a0si \u00a0es \u00a0su pretensi\u00f3n desvirtuar la doble presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad que gobierna el fallo de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lugar de proceder a realizar dicho proceso \u00a0demostrativo, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0de \u00a0manera \u00a0confusa y deshilvanada toca el tema \u00a0relativo \u00a0a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de las pruebas desde su particular punto de vista, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0resulta suficiente para demostrar la violaci\u00f3n de algunos patrones \u00a0que \u00a0impone \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0y \u00a0mucho menos que sea de car\u00e1cter flagrante u \u00a0ostensible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0es \u00a0lo \u00a0que \u00a0sucede \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las \u00a0supuestas \u00a0 contradicciones \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0detecta \u00a0en \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0Luis \u00a0Alfonso y Jos\u00e9 Mario Quintero \u00a0Musse, \u00a0y \u00a0los se\u00f1ores Medardo y Jos\u00e9 Albeiro Rojas Torres, frente al cr\u00e9dito \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0sentir, \u00a0ha \u00a0debido \u00a0otorg\u00e1rsele \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba de bal\u00edstica, el \u00a0reconocimiento \u00a0m\u00e9dico legal, y las declaraciones de Gloria Cecilia Urrea y Ana \u00a0Tulia \u00a0 Palma, \u00a0medios \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0ratifican \u00a0la \u00a0eximente \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0de la leg\u00edtima defensa alegada por JOS\u00c9 LAUREANO REALPE, pero \u00a0que \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0compagina \u00a0con \u00a0los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica que \u00a0afirma vulnerados, ni con el objetivo de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el censor omiti\u00f3 controvertir en su \u00a0totalidad \u00a0los \u00a0medios \u00a0de convicci\u00f3n en que se apoyaron las instancias para no \u00a0admitir \u00a0la \u00a0justificante \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa.\u00a0 \u00a0En este sentido la \u00a0Delegada \u00a0advierte \u00a0que \u00a0los juzgadores analizaron las versiones del procesado y \u00a0de \u00a0Sigifredo \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Maldonado \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el primer episodio que se \u00a0suscit\u00f3 \u00a0entre \u00a0\u00e9stos \u00a0y \u00a0el grupo del occiso, neg\u00e1ndoles total credibilidad, \u00a0sobre \u00a0lo cual no se ocupa la demanda. As\u00ed, dej\u00f3 de criticar las declaraciones \u00a0de \u00a0Mario Rodr\u00edguez Osorio, cantinero del establecimiento de juego de billar de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Maldonado, y las de los testigos Jos\u00e9 Evelio Angucho y \u00a0Ricardo \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Alvira, con base en los cuales los sentenciadores concluyeron \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0sucedieron \u00a0como \u00a0lo \u00a0expusieron los integrantes del grupo del \u00a0occiso \u00a0especialmente en el sentido de que \u00e9stos no portaban armas, y no seg\u00fan \u00a0lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 narrado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 procesado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 su \u00a0patr\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia \u00a0se \u00a0formulan \u00a0cr\u00edticas \u00a0puntuales \u00a0a \u00a0las declaraciones rendidas por Gloria Cecilia \u00a0Urrea \u00a0y \u00a0Ana \u00a0Tulia \u00a0Palma, como resultado de confrontarlas con otros medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0obrantes \u00a0en el informativo que permitieron restarles credibilidad, \u00a0a \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0opone el actor con fundamento en su estricto criterio personal, \u00a0aduciendo \u00a0supuestas \u00a0violaciones \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica que no \u00a0desarrolla ni demuestra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero el demandante, no s\u00f3lo asume una postura \u00a0desenfocada \u00a0en ese sentido, sino que incluso llega al extremo de tergiversar la \u00a0sentencia, \u00a0al \u00a0sostener que no se tuvieron en cuenta las evidencias recopiladas \u00a0en \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0sobre el hallazgo de unos disparos en la vivienda \u00a0donde \u00a0estaba \u00a0ubicado \u00a0el \u00a0occiso, \u00a0cuando \u00a0para \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0lo \u00a0contrario, como as\u00ed se evidencia en el fallo de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0que expone el libelista, el \u00a0juez \u00a0a \u00a0quo estim\u00f3 que el hallazgo de impactos de arma de fuego en la vivienda \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Victoria \u00a0Cabrera \u00a0y \u00a0no \u00a0en la de Montalvo, no es compatible con la \u00a0posici\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0frente a su v\u00edctima, lo que le permiti\u00f3 colegir que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0fue \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0dispar\u00f3. De esta suerte, sostener lo contrario no \u00a0constituye \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0una \u00a0disparidad \u00a0de criterios que no tiene cabida en sede \u00a0extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor tampoco analiz\u00f3 las apreciaciones \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0de la herida en el cuerpo del \u00a0occiso, \u00a0que \u00a0le \u00a0permitieron inferir que su posici\u00f3n no era de frente, como lo \u00a0sostuvo \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0descarta \u00a0una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0inicial del \u00a0primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0circunstancias, \u00a0resultan \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0la \u00a0improsperidad \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0pues \u00a0si \u00a0el fallo se fundament\u00f3 en otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0se abarcaron en la censura, la impugnaci\u00f3n no \u00a0tiene la entidad necesaria para derruir el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicional a ello, anota que no por el hecho de \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiere \u00a0conferido \u00a0cr\u00e9dito \u00a0a \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0del \u00a0occiso y a los dos \u00a0acompa\u00f1antes \u00a0del \u00a0mismo \u00a0quienes \u00a0tambi\u00e9n \u00a0ten\u00edan v\u00ednculos de familiaridad, \u00a0puede \u00a0colegirse \u00a0que pierdan m\u00e9rito probatorio, siendo imprescindible realizar \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba en forma individual y en relaci\u00f3n con los \u00a0dem\u00e1s, \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0establecer \u00a0si \u00a0re\u00fanen \u00a0o \u00a0no \u00a0credibilidad, \u00a0siendo \u00a0esto \u00a0precisamente \u00a0lo \u00a0que \u00a0hicieron \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0motivo \u00a0por el cual no asiste \u00a0raz\u00f3n al censor en su cuestionamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota, adem\u00e1s, que si bien para el momento de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0de la v\u00edctima y \u00e9sta se hallaban purgando pena por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0tentativa de homicidio y porte ilegal de armas, el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0lo realmente esencial son las condiciones \u00a0objetivas \u00a0de \u00a0percepci\u00f3n \u00a0del \u00a0testigo \u00a0que permitan inferir si se otorga o no \u00a0credibilidad \u00a0a su relato, a lo cual el a quo se refiri\u00f3 de manera amplia en el \u00a0fallo, \u00a0sin \u00a0que al hacerlo hubiere transgredido las reglas de la sana cr\u00edtica, \u00a0pues \u00a0no \u00a0hace parte de \u00e9stas que la persona que ha sido condenada, de antemano \u00a0deba ser descalificada como testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, al cuestionar el cr\u00e9dito conferido \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Medardo \u00a0Rojas, \u00a0lo que hace el casacionista es presentar su \u00a0estricta \u00a0visi\u00f3n \u00a0personal antes que demostrar la violaci\u00f3n de pauta alguna de \u00a0la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0concluye, \u00a0que \u00a0el \u00a0c\u00famulo \u00a0de \u00a0imprecisiones \u00a0que \u00a0el \u00a0libelo \u00a0ostenta, \u00a0conduce \u00a0a la improsperidad del \u00fanico \u00a0cargo \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0propone, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0solicita de la Corte no casar la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0(fls. \u00a026 y ss. cno. Corte).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE CONSIDERA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00daNICO \u00a0 CARGO. \u00a0(Violaci\u00f3n \u00a0 indirecta \u00a0 de \u00a0 normas \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0sustancial) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0errores de hecho por transgresi\u00f3n a los \u00a0postulados \u00a0 que \u00a0gobiernan \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0como \u00a0m\u00e9todo \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0hoy\u00a0 \u00a0en \u00a0d\u00eda \u00a0denominados falsos raciocinios, los cuales dan \u00a0lugar \u00a0a \u00a0configurar \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0transgredir \u00a0indirectamente \u00a0disposiciones \u00a0de \u00a0derecho sustancial, se presentan \u00a0cuando \u00a0el juzgador al ponderar los medios que sirven de sustento a su decisi\u00f3n \u00a0y \u00a0fijarles \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo, \u00a0se \u00a0aparta \u00a0de \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0fijados por la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0y \u00a0lo \u00a0que \u00a0depara de manera cotidiana la \u00a0experiencia \u00a0en \u00a0el \u00a0natural \u00a0acaecer de los fen\u00f3menos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En su demostraci\u00f3n, compete al actor indicar \u00a0qu\u00e9 \u00a0dice \u00a0de manera objetiva el medio, qu\u00e9 infiri\u00f3 de \u00e9l el juzgador, cu\u00e1l \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo le fue otorgado, se\u00f1alar cu\u00e1l postulado de la l\u00f3gica, ley \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0experiencia \u00a0fue desconocida, y cu\u00e1l el aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto, \u00a0la \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0apropiada, \u00a0la m\u00e1xima de la \u00a0experiencia \u00a0que debi\u00f3 tomarse en consideraci\u00f3n y c\u00f3mo; finalmente, demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia del error. Para esto tiene por carga indicar cu\u00e1l debe ser la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0correcta \u00a0de la prueba o pruebas que cuestiona, y que habr\u00eda dado \u00a0lugar \u00a0a \u00a0proferir \u00a0un \u00a0fallo \u00a0sustancialmente \u00a0distinto y opuesto al ameritado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0misma \u00a0naturaleza rogada que la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ostenta, impone al demandante el deber de abordar la demostraci\u00f3n de \u00a0c\u00f3mo \u00a0habr\u00eda de corregirse el yerro probatorio que denuncia, modificando tanto \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0como \u00a0la \u00a0parte \u00a0dispositiva de la sentencia. Esta tarea \u00a0comprende \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0an\u00e1lisis del acervo probatorio, no de manera insular sino \u00a0en \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0con lo acreditado por las acertadamente apreciadas, tal como \u00a0lo \u00a0ordenan \u00a0las \u00a0normas \u00a0procesales \u00a0establecidas para cada medio probatorio en \u00a0particular \u00a0y \u00a0las \u00a0que \u00a0refieren \u00a0el modo integral de valoraci\u00f3n, y en orden a \u00a0hacer \u00a0evidente la falta de aplicaci\u00f3n o la aplicaci\u00f3n indebida de un concreto \u00a0precepto \u00a0de derecho sustancial, pues es la demostraci\u00f3n de la transgresi\u00f3n de \u00a0la \u00a0norma \u00a0de derecho sustancial por el fallo, la finalidad de la causal primera \u00a0en el ejercicio de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se trata, pues, de presentar discrepancias \u00a0interpretativas \u00a0en relaci\u00f3n a c\u00f3mo se aprecian las pruebas por los juzgadores \u00a0y \u00a0c\u00f3mo \u00a0hubiera \u00a0querido \u00a0el \u00a0demandante que fueran valoradas, pues ello no es \u00a0posible \u00a0de \u00a0plantearlo \u00a0en sede del recurso extraordinario de casaci\u00f3n dada la \u00a0inocuidad \u00a0de \u00a0este \u00a0tipo de argumentos para derruir la presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad \u00a0que ampara el fallo. Esto tiene sentido si se considera que dentro de \u00a0la \u00a0autonom\u00eda de apreciaci\u00f3n probatoria la labor del juez al evaluar el caudal \u00a0probatorio \u00a0consiste \u00a0precisamente \u00a0en \u00a0definir \u00a0a \u00a0qu\u00e9 elementos de juicio les \u00a0reconoce \u00a0credibilidad \u00a0y \u00a0a cu\u00e1les no para llegar a su convencimiento sobre la \u00a0verdad \u00a0de \u00a0lo \u00a0acaecido, \u00a0establecer \u00a0la \u00a0base \u00a0f\u00e1ctica \u00a0de \u00a0la sentencia y la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 derecho \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0del \u00a0fallo.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0trata la casaci\u00f3n, en cuanto a este \u00a0motivo \u00a0se \u00a0refiere, de presentar argumentos probatorios que puedan ser v\u00e1lidos \u00a0frente \u00a0a \u00a0una \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0posible \u00a0de \u00a0interpretaci\u00f3n, \u00a0pues lo posible no se \u00a0identifica \u00a0con lo cierto, real, claro y manifiesto, ni puede ser utilizado como \u00a0fundamento \u00a0para resolver la divergencia apreciativa de los medios entre el juez \u00a0y \u00a0las \u00a0partes. \u00a0En \u00a0tal \u00a0eventualidad prevalece el criterio de aqu\u00e9l siempre y \u00a0cuando \u00a0se mantenga dentro de las pautas que rigen la persuasi\u00f3n racional, cuya \u00a0desvirtuaci\u00f3n \u00a0compete \u00a0al \u00a0demandante de manera objetiva, clara y completa con \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la totalidad de los medios en que se sustent\u00f3 el fallo objeto de \u00a0censura \u00a0y no combatiendo tan s\u00f3lo una parte de ellos desde su particular punto \u00a0de \u00a0vista, \u00a0como \u00a0si \u00a0el \u00a0juicio no hubiera concluido con el proferimiento de la \u00a0sentencia de segunda instancia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis que el demandante discute, est\u00e1 \u00a0referida \u00a0fundamentalmente \u00a0a \u00a0la conclusi\u00f3n de los juzgadores en el sentido de \u00a0que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0integrantes \u00a0del \u00a0grupo a que pertenec\u00eda la v\u00edctima, se \u00a0hallaba \u00a0armado \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0de juzgamiento ni en los \u00a0acaecimientos \u00a0 previos \u00a0 a \u00a0 \u00e9stos, \u00a0 que \u00a0no \u00a0atacaron \u00a0al \u00a0procesado \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que \u00e9ste no tuvo necesidad de defenderse, por lo que cometi\u00f3 el \u00a0homicidio \u00a0de manera consciente y voluntaria mediante la utilizaci\u00f3n de arma de \u00a0fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden, el Juzgado de primera instancia, \u00a0cuyo \u00a0pronunciamiento \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n\u00a0 \u00a0se \u00a0integra al de \u00a0segunda \u00a0en los aspectos que no hubieren sido materia de modificaci\u00f3n, analiz\u00f3 \u00a0las \u00a0indagatorias \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0SIGIFREDO \u00a0S\u00c1NCHEZ \u00a0MALDONADO \u00a0y \u00a0JOS\u00c9 \u00a0LAUREANO \u00a0REALPE, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0las \u00a0exposiciones \u00a0que \u00a0de \u00a0lo \u00a0acontecido \u00a0en el \u00a0establecimiento \u00a0de \u00a0juego de billar de propiedad de aqu\u00e9l fueran suministradas \u00a0por \u00a0Medardo \u00a0Rojas \u00a0Torres \u00a0y los hermanos Jos\u00e9 Mario y Alfonso Quintero\u00a0 \u00a0Musse, \u00a0 confiri\u00e9ndole \u00a0mayor \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0\u00e9stos \u00a0y \u00a0no \u00a0a \u00a0aquellos \u00a0por \u00a0considerarlos \u201cfalaces\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto \u00a0tuvo en cuenta lo dicho por Mario \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Osorio, \u00a0cantinero \u00a0del \u00a0lugar \u00a0y \u00a0empleado \u00a0de \u00a0Sigifredo \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Maldonado; \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0las \u00a0deponencias \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Evelio \u00a0Angucho, \u00a0y Ricardo \u00a0Ram\u00edrez Alveira: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026no resulta de muy buen recibo el que si \u00a0las \u00a0cosas \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0como \u00a0ellos \u00a0lo \u00a0pretenden hacer creer, que algunas \u00a0personas \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 que \u00a0 all\u00ed \u00a0se \u00a0encontraban, \u00a0especialmente \u00a0\u2018el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 cantinero\u2019, \u00a0no \u00a0d\u00e9 \u00a0raz\u00f3n \u00a0de ello, siendo que \u00a0resultaba \u00a0muy \u00a0f\u00e1cil \u00a0para \u00a0avizorarlo \u00a0atendidas \u00a0la \u00a0narraci\u00f3n hecha por el \u00a0implicado \u00a0 quien \u00a0 da \u00a0 cuenta \u00a0 de \u00a0 \u2018un \u00a0arsenal\u2019 de \u00a0armas, \u00a0 cortopunzantes \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 fuego, \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 de \u00a0 presentarse, \u00a0inexorablemente \u00a0deb\u00eda \u00a0ser \u00a0percibida \u00a0u \u00a0observada por quienes all\u00ed estaban, \u00a0como \u00a0lo \u00a0es \u00a0el caso de Rodr\u00edguez Osorio, quien antes por el contrario asevera \u00a0que \u00a0no \u00a0le vio armas a los Quintero, aspecto que tambi\u00e9n relievan muchos otros \u00a0testigos, \u00a0como \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0observ\u00f3 que aquellos amenazaran a su patr\u00f3n. En \u00a0este \u00a0mismo \u00a0orden \u00a0declara \u00a0Jos\u00e9 Evelio Angucho (fl. 50), quien tambi\u00e9n da fe \u00a0que \u00a0a \u00a0los \u00a0Quintero \u00a0no \u00a0les \u00a0vio armas; igualmente lo hace el testigo Ricardo \u00a0Ram\u00edrez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alvira \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(129)\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(fls. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0327 \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 328 \u00a0ss-1).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto denota que el planteamiento del censor es \u00a0incompleto, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0dej\u00f3 \u00a0de controvertir la totalidad de los \u00a0medios \u00a0tomados \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador para dedicarse a sostener tan \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0rendidas por Luis Alfonso y Jos\u00e9 Mario Quintero \u00a0Musse, \u00a0y \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Medardo \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Albeiro \u00a0Rojas \u00a0Torres, \u00a0no merecen \u00a0credibilidad \u00a0por raz\u00f3n de las supuestas contradicciones en que incurren en sus \u00a0relatos, \u00a0la \u00a0condena \u00a0penal \u00a0que por los delitos de homicidio y porte ilegal de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0que \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los hechos pesaba contra aquellos, y los \u00a0v\u00ednculos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0familiaridad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0\u00e9stos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0advierte la Corte que no es \u00a0cierto, \u00a0como \u00a0contrariamente \u00a0se \u00a0alude \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0que la sentencia \u00a0ameritada \u00a0hubiere \u00a0dejado \u00a0de \u00a0considerar \u00a0la condena penal contra los hermanos \u00a0Quintero \u00a0Musse, \u00a0lo que denota falta de fidelidad a la objetividad que el fallo \u00a0evidencia. \u00a0Para destacar el car\u00e1cter sesgado que el planteamiento contenido en \u00a0la \u00a0demanda ofrece, baste con reproducir el aparte del pronunciamiento del a quo \u00a0sobre este particular aspecto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0como \u00a0lo \u00a0apunta la \u00a0defensa, \u00a0que \u00a0los \u00a0Quintero \u00a0est\u00e1n \u00a0pagando \u00a0una larga condena al hall\u00e1rseles \u00a0responsables \u00a0del \u00a0homicidio de Javier Titimbo\u00a0 y tentativa de homicidio en \u00a0Guillermo \u00a0Titimbo, punibles que agotaron vali\u00e9ndose de armas de fuego, ello no \u00a0quiere \u00a0ni \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0significar que para la fecha del luctuoso episodio que \u00a0ahora \u00a0nos \u00a0ocupa, \u00a0fuesen \u00a0portadores de arma de fuego, porque eso ser\u00eda tanto \u00a0como \u00a0 hacerle \u00a0 decir \u00a0 a \u00a0 la \u00a0prueba \u00a0recopilada \u00a0cosas \u00a0que \u00a0ella \u00a0misma \u00a0no \u00a0contiene\u2026\u201d (fl. 328). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal, por su parte, anot\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026por el hecho de que Jos\u00e9 Franco y Jos\u00e9 \u00a0Mario \u00a0Quintero \u00a0estuviesen purgando pena por el delito de homicidio a la \u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y que en ese delito hubiesen utilizado armas, no necesariamente \u00a0implica \u00a0que \u00a0las \u00a0utilizaron \u00a0la noche de autos, razonamiento que constituye un \u00a0sofisma \u00a0de \u00a0accidente, \u00a0que \u00a0consiste \u00a0en tomar por habitual, lo que no ha sido \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0un \u00a0suceso eventual, y lo mismo sucede con derivar la peligrosidad de \u00a0los \u00a0Quintero \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0antecedente. \u00a0Porque \u00a0JOS\u00c9 LAUREANO REALPE \u00a0careciera \u00a0de historial delictivo, no significa que no pudiera verse involucrado \u00a0en \u00a0un \u00a0delito. Semejante razonamiento constituye otro sofisma, esta vez llamado \u00a0de \u00a0generalizaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0afirmando \u00a0de \u00a0todos, \u00a0lo \u00a0que \u00a0es cierto \u00a0\u00fanicamente \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0 algunas \u00a0 personas\u201d \u00a0 (fls. \u00a0 18 \u00a0 y \u00a0 19 \u00a0 cno. \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0a \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0no ser cierto que los \u00a0juzgadores \u00a0 hubieren \u00a0eludido \u00a0tratar \u00a0el \u00a0tema \u00a0relativo \u00a0a \u00a0los \u00a0antecedentes \u00a0delictivos \u00a0que \u00a0registran \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Quintero \u00a0Musse, \u00a0el \u00a0censor \u00a0tampoco \u00a0controvierte \u00a0los \u00a0criterios \u00a0de \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0aplicados \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0para \u00a0conferirles \u00a0credibilidad, lo que patentiza que su planteamiento se reduce a una \u00a0simple \u00a0discrepancia \u00a0de \u00a0criterios \u00a0en \u00a0torno \u00a0al \u00a0m\u00e9rito persuasivo que en su \u00a0opini\u00f3n \u00a0 han \u00a0 debido \u00a0 merecer \u00a0 los \u00a0 medios \u00a0 de \u00a0 prueba \u00a0 recaudados \u00a0 al \u00a0informativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Menos \u00a0resulta ser cierto, que los juzgadores \u00a0hubieren \u00a0omitido ponderar el v\u00ednculo de afinidad existente entre Medardo Rojas \u00a0Torres \u00a0y \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Quintero \u00a0Musse \u00a0para efectos de establecer su m\u00e9rito \u00a0persuasivo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien las condiciones personales del testigo \u00a0y \u00a0sus \u00a0antecedentes,\u00a0 son aspectos que deben ser analizados conforme a las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0por \u00a0el juzgador para efectos de conferirle o no \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0su relato, seg\u00fan lo ordenaba el art\u00edculo 294 del Decreto 2700 \u00a0de \u00a01991 \u00a0(art. 277 del actual), y con mayor rigor cuando advierte la existencia \u00a0los \u00a0v\u00ednculos \u00a0de \u00a0familiaridad \u00a0con \u00a0alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0partes o la v\u00edctima del \u00a0delito, \u00a0o \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0pudieran dar lugar a inferir \u00a0alg\u00fan \u00a0tipo \u00a0de \u00a0inter\u00e9s en el resultado del proceso,\u00a0 tambi\u00e9n lo es que \u00a0estos \u00a0 mismos \u00a0postulados \u00a0gobernantes \u00a0de \u00a0la \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional \u00a0ense\u00f1an \u00a0que\u00a0 \u00a0dichos aspectos no son los \u00fanicos a considerar por el juzgador, sino \u00a0que \u00a0debe \u00a0hacerlo \u00a0en \u00a0armon\u00eda \u00a0con \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0del \u00a0arsenal probatorio, la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0objeto \u00a0percibido, \u00a0el estado de sanidad del sentido o sentidos \u00a0por \u00a0los \u00a0que \u00a0obtuvo \u00a0la \u00a0percepci\u00f3n, las circunstancias en que se realiz\u00f3 la \u00a0percepci\u00f3n, \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0declar\u00f3 \u00a0y \u00a0las \u00a0singularidades observadas en su \u00a0testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta precisamente fue la tarea abordada por el \u00a0ad \u00a0quem, al indicar las razones por las cuales confer\u00eda cr\u00e9dito al testimonio \u00a0de \u00a0 Medardo \u00a0 Rojas \u00a0 Torres, \u00a0 criterio \u00a0 que \u00a0en \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0el \u00a0libelista \u00a0controvierte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDestaca \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el se\u00f1or defensor a lo \u00a0largo \u00a0de \u00a0su \u00a0escrito \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n la condici\u00f3n de cu\u00f1ado de Medardo Rojas \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0Quintero, \u00a0para \u00a0sostener que por tal circunstancia no merece \u00a0credibilidad, \u00a0cuando \u00a0de conformidad con la sana cr\u00edtica ello s\u00f3lo indica que \u00a0es \u00a0sospechoso \u00a0de \u00a0parcialidad, pero no que de manera aprior\u00edstica se le tenga \u00a0que \u00a0descalificar, \u00a0pues \u00a0para medir su credibilidad es necesario servirse de un \u00a0profundo \u00a0examen \u00a0sobre \u00a0la \u00a0materia, \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0sus diversos aspectos y \u00a0refiriendo \u00a0su \u00a0testimonio \u00a0a \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0elementos \u00a0probatorios \u00a0aducidos \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0de \u00a0tal \u00a0manera que no obstante el inter\u00e9s personal en sacar avante a \u00a0\u00e9stos, \u00a0puede \u00a0decir \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0que \u00a0es \u00a0lo que sucede en este caso, como lo \u00a0demuestra \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis probatorio realizado por el a quo\u201d (fls. 19 y 20 cno. \u00a0Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0sostiene, asimismo, que las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Ana Tulia Palma y Gloria Cecilia Urrea son coincidentes en lo \u00a0que \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0la \u00a0pregonada \u00a0agresi\u00f3n \u00a0injusta \u00a0y actual a que los \u00a0hermanos \u00a0Quintero \u00a0Musse \u00a0sometieron \u00a0al procesado lo que motiv\u00f3 el homicidio, \u00a0como \u00a0igual se comprueba, dice,\u00a0 con la pericia m\u00e9dico legal, la prueba de \u00a0bal\u00edstica \u00a0y \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ello \u00a0merecen \u00a0credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, por parte alguna de su discurso \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0controvierte las consideraciones del a quo que le sirvieron de \u00a0fundamento \u00a0 para \u00a0restarle \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0las \u00a0mencionadas \u00a0declarantes. \u00a0El \u00a0sentenciador \u00a0confront\u00f3 \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Ana Tulia Palma con el de Mercedes \u00a0Ramos \u00a0Medina, \u00a0la indagatoria de JOS\u00c9 LAUREANO REALPE, y lo narrado por Carlos \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Eder \u00a0Montalvo, \u00a0en \u00a0cuya \u00a0labor encontr\u00f3 la presencia de ostensibles \u00a0contradicciones \u00a0que le permitieron concluir que falt\u00f3 a la verdad con el s\u00f3lo \u00a0prop\u00f3sito de favorecer al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estableci\u00f3, asimismo, que la versi\u00f3n de Ana \u00a0Tulia \u00a0Palma \u00a0difiere \u00a0de la declaraci\u00f3n rendida por Gloria Cecilia Urrea en lo \u00a0relativo \u00a0a \u00a0la \u00a0distancia \u00a0desde la cual se hicieron los disparos, la posici\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y el n\u00famero de personas que supuestamente lo atacaron, aspectos \u00a0que \u00a0le \u00a0permitieron \u00a0concluir \u00a0que \u00a0no \u00a0merec\u00edan m\u00e9rito persuasivo, y que sin \u00a0embargo, \u00a0no \u00a0son \u00a0objeto \u00a0de \u00a0controversia \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante quien tan s\u00f3lo \u00a0pretende \u00a0que \u00a0se \u00a0les \u00a0otorgue \u00a0credibilidad \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en su particular \u00a0criterio valorativo para oponerlo al del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demandante tampoco toma en consideraci\u00f3n, \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0descartaron \u00a0la\u00a0 \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de la leg\u00edtima defensa \u00a0propuesta \u00a0con fundamento en los testimonios de Ana Tulia Palma y Gloria Cecilia \u00a0Urrea, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la posibilidad de que la v\u00edctima o los acompa\u00f1antes \u00a0de \u00a0\u00e9sta \u00a0hubieren \u00a0disparado \u00a0primero en contra de JOS\u00c9 LAUREANO REALPE, tras \u00a0considerar \u00a0 que \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0permiti\u00f3 \u00a0establecer \u00a0que \u00a0\u00fanicamente la residencia de Mar\u00eda Victoria Cabrera \u00a0presentaba \u00a0impactos con arma de fuego, los cuales, de acuerdo con su posici\u00f3n, \u00a0s\u00f3lo \u00a0pudieron \u00a0haber \u00a0sido producidos por el procesado. Esto no se observa, en \u00a0cambio, \u00a0en \u00a0las \u00a0paredes y puerta de acceso a la casa de Eder Montalvo, en cuyo \u00a0frente \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0el \u00a0enjuiciado, \u00a0como \u00a0para \u00a0suponer \u00a0que \u00a0hubiere \u00a0sido \u00a0destinatario \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos \u00a0supuestamente \u00a0efectuados por la v\u00edctima o sus \u00a0acompa\u00f1antes (fl. \u00a0333).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0 denota, \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que los hermanos Quintero Musse no se hallaban \u00a0provistos \u00a0 de \u00a0 armas \u00a0 de \u00a0fuego \u00a0cuando \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0incidente \u00a0en \u00a0el \u00a0establecimiento \u00a0de \u00a0juego \u00a0de \u00a0billar \u00a0y \u00a0posteriormente cuando se ocasion\u00f3 la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 Franco Quintero, contrario a lo que aconteci\u00f3 con \u00e9ste y con \u00a0Sigifredo \u00a0S\u00e1nchez \u00a0Maldonado \u00a0y \u00a0JOS\u00c9 LAUREANO REALPE quienes s\u00ed se hallaban \u00a0armados, \u00a0no \u00a0provino simplemente de las manifestaciones de los familiares de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0sino de otros medios de convicci\u00f3n cuya apreciaci\u00f3n el casacionista \u00a0no \u00a0cuestiona, \u00a0y \u00a0al \u00a0no \u00a0hacerlo, \u00a0deja \u00a0inc\u00f3lume la presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ampara \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0fallo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce, \u00a0igualmente \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0transgredieron \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica al evaluar la \u00a0experticia \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal, \u00a0el \u00a0dictamen de bal\u00edstica y los testimonios de los \u00a0miembros \u00a0del \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n, los cuales, en su criterio, \u00a0coinciden \u00a0con \u00a0el relato de Ana Tulia Palma y Gloria Cecilia Urrea y corroboran \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n de que dijo haber sido \u00a0objeto, \u00a0pero \u00a0no \u00a0se ocupa de desvirtuar las razones por las cuales el juzgador \u00a0desech\u00f3 \u00a0dichos \u00a0medios de convicci\u00f3n, con lo cual deja incompleta la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destac\u00f3 \u00a0el\u00a0 \u00a0sentenciador \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0 no \u00a0 obra \u00a0constancia \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0allegada \u00a0la \u00a0chaqueta \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0portaba \u00a0el acusado la noche de los hechos, la cual,\u00a0 seg\u00fan \u00a0se \u00a0afirma, \u00a0fue \u00a0alcanzada \u00a0por \u00a0un \u00a0disparo; \u00a0que \u00a0el agente del C.T.I. Jimeno \u00a0Fajardo \u00a0Bonilla, \u00a0no \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0tal \u00a0circunstancia \u00a0la primera vez que \u00a0rindi\u00f3 \u00a0declaraci\u00f3n; \u00a0que \u00a0la \u00a0postura \u00a0del \u00a0procesado, ubicado de frente a su \u00a0v\u00edctima, \u00a0no coincide con las caracter\u00edsticas de la m\u00e1cula que presenta en la \u00a0cara \u00a0anterior \u00a0del \u00a0hombro \u00a0derecho; \u00a0y \u00a0que\u00a0 \u00a0el perito de Medicina Legal \u00a0apenas \u00a0supuso \u00a0que la lesi\u00f3n del procesado pudo haber sido ocasionada con arma \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0aclarando \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0que \u00a0dicha \u00a0sugerencia se hizo ante la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0de haber sido alcanzado por un proyectil de arma \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0fuego \u00a0 \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0ello \u00a0 \u00a0 \u00a0resulte \u00a0 \u00a0 \u00a0concluyente \u00a0 \u00a0 (fl. \u00a0336).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De manera que el razonamiento del juzgador no \u00a0resulta \u00a0conmovido \u00a0por \u00a0las apreciaciones en sentido contrario expuestas por el \u00a0libelista, \u00a0quien \u00a0apenas \u00a0logra \u00a0exteriorizar \u00a0una \u00a0divergencia \u00a0de \u00a0opiniones, \u00a0\u00e1mbito \u00a0dentro \u00a0del \u00a0cual \u00a0ha \u00a0de \u00a0mantenerse como m\u00e1s v\u00e1lida y procedente la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l \u00a0que la presentada por el recurrente, mientras no se \u00a0logre \u00a0demostrar, \u00a0como \u00a0aqu\u00ed \u00a0sucede, \u00a0que \u00a0la valoraci\u00f3n de los medios\u00a0 \u00a0rebas\u00f3 \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0y la experiencia, as\u00ed sus \u00a0conclusiones \u00a0no \u00a0coincidan \u00a0con \u00a0los \u00a0planteamientos del defensor, toda vez que \u00a0esto \u00a0no \u00a0constituye \u00a0error demandable en sede extraordinaria.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siguiendo \u00a0con \u00a0esta \u00a0misma t\u00f3nica de no ser \u00a0fiel \u00a0a \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0pretende \u00a0combatir la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Medardo Rojas\u00a0 aduciendo que su \u00a0dicho \u00a0es \u00a0\u201cinveros\u00edmil\u201d \u00a0por \u00a0haber \u00a0narrado \u00a0que \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Franco \u00a0Quintero \u00a0permaneci\u00f3 \u00a0de \u00a0pie y a m\u00ednima distancia mientras el procesado le hac\u00eda cinco \u00a0disparos. \u00a0Al \u00a0efecto es de advertir que el censor acude en apoyo de su tesis al \u00a0registro \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0est\u00e1tico \u00a0obtenido \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0practicada \u00a0en el lugar de los hechos (fl. 158 c. o.) y no a un relato \u00a0din\u00e1mico \u00a0del \u00a0acontecer \u00a0f\u00e1ctico, \u00a0lo \u00a0que \u00a0denota \u00a0que \u00a0una es la prueba que \u00a0pretende combatir y otra distinta en la que predica el yerro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sucede \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0el censor no aborda el \u00a0proceso \u00a0demostrativo \u00a0completo, \u00a0pues \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0primera instancia, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0los resultados de la necropsia practicada al cad\u00e1ver, concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0al ser objeto de agresi\u00f3n por parte del procesado no permaneci\u00f3 inm\u00f3vil, \u00a0como \u00a0sin fundamento se alude por el recurrente, sino que trat\u00f3 de regresarse y \u00a0por ello recibi\u00f3 el mortal impacto en el parietal derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dijo el juzgador: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cA \u00a0m\u00e1s \u00a0de lo anterior, vamos a encontrar \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Franco \u00a0Quintero \u00a0presenta un \u00a0orificio \u00a0de \u00a0entrada en su parietal derecho, y un orificio de salida en regi\u00f3n \u00a0maxilar \u00a0izquierda, significando con ello que la posici\u00f3n que ten\u00eda el obitado \u00a0para \u00a0el momento en que el proyectil interes\u00f3 su humanidad, no era precisamente \u00a0de \u00a0frente, \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0de \u00a0lado, y entonces c\u00f3mo pensar que era que iba a \u00a0asesinar \u00a0a \u00a0JOS\u00c9 LAUREANO REALPE?. M\u00e1s bien, lo que se nos permite inferir es \u00a0que \u00a0cuando \u00a0trata \u00a0de \u00a0ingresar \u00a0al \u00a0local \u00a0para \u00a0adquirir los cigarrillos y al \u00a0percatarse \u00a0de que aqu\u00e9l le va a disparar, trat\u00f3 de regresarse, esto ser\u00eda lo \u00a0m\u00e1s \u00a0l\u00f3gico \u00a0en una persona que no est\u00e1 armada, y que no va con la intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 matar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alguien\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(fl. \u00a0335).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0falta \u00a0de \u00a0rigor en la postulaci\u00f3n del \u00a0ataque, \u00a0resulta \u00a0asimismo \u00a0evidente \u00a0cuando \u00a0el censor pretende sacar avante su \u00a0tesis \u00a0 relativa \u00a0 a \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cuestionamiento \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Albeiro \u00a0Rojas. \u00c9ste dijo no haberse percatado que Jos\u00e9 \u00a0Franco \u00a0Quintero \u00a0hubiere \u00a0disparado \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 LAUREANO REALPE. Por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de ello, dicha afirmaci\u00f3n no constituy\u00f3 fundamento alguno del fallo de \u00a0primera \u00a0instancia, y el Tribunal, como era apenas obvio, consider\u00f3 que en ella \u00a0\u201cno \u00a0 puede \u00a0 fundamentarse \u00a0 el \u00a0 presunto \u00a0 disparo \u00a0 del \u00a0occiso \u00a0hacia \u00a0el \u00a0procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta manera, suponer lo contrario, como lo \u00a0hace \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0esto \u00a0es que el testigo s\u00ed observ\u00f3 el momento en que la \u00a0v\u00edctima \u00a0dispar\u00f3 \u00a0en contra del procesado y que sin embargo falt\u00f3 a la verdad \u00a0en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0constituye \u00a0tan \u00a0s\u00f3lo \u00a0una \u00a0opini\u00f3n \u00a0personal que va en \u00a0contrav\u00eda \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0conjunto \u00a0del \u00a0material \u00a0probatorio realizado por el \u00a0juzgador. \u00a0A \u00a0partir \u00a0de \u00e9ste, estableci\u00f3 que la v\u00edctima ni sus acompa\u00f1antes \u00a0portaban \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego, que el \u00fanico que dispar\u00f3 fue el procesado, como se \u00a0corrobora \u00a0con \u00a0los resultados de la inspecci\u00f3n judicial practicada en el lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0necropsia \u00a0donde se indica la localizaci\u00f3n de la herida \u00a0recibida. \u00a0Estos \u00a0medios \u00a0le permitieron inferir que la posici\u00f3n de la v\u00edctima \u00a0no \u00a0era \u00a0de \u00a0frente, \u00a0como se aduce por el enjuiciado, y descartar al tiempo una \u00a0agresi\u00f3n inicial del primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0es \u00a0de decirse que no es cierto, \u00a0como \u00a0se \u00a0alude \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia no hubiere considerado las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Quintero \u00a0Musse \u00a0y\u00a0 \u00a0Rojas Torres \u00a0permanecieron \u00a0en el lugar de los hechos desde las 8:30 p.m., cuando ocurri\u00f3 el \u00a0primer \u00a0incidente,\u00a0 \u00a0hasta \u00a0cerca de la media noche, cuando se present\u00f3 el \u00a0segundo \u00a0suceso, \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0lo relativo a los motivos de su presencia en la \u00a0tienda \u00a0donde \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el \u00a0homicidio. \u00a0Para denotarlo, baste con reproducir el \u00a0siguiente \u00a0aparte \u00a0del \u00a0fallo de primera instancia, el cual, como ha sido visto, \u00a0se integra al de segunda: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos dem\u00e1s planteamientos esgrimidos por la \u00a0defensa, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0su interrogante respecto del por qu\u00e9 permanecieron por \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0dos \u00a0horas \u00a0en \u00a0el \u00a0caser\u00edo, \u00a0luego \u00a0de \u00a0los \u00a0primeros hechos, el que \u00a0acudieron \u00a0precisamente a la tienda de Jos\u00e9 Eder Montalvo, si antes de la misma \u00a0hab\u00edan \u00a0otras \u00a0tantas \u00a0donde \u00a0se \u00a0vend\u00edan \u00a0art\u00edculos \u00a0como los que seg\u00fan los \u00a0Quintero \u00a0buscaban, \u00a0son argumentos de alguna val\u00eda, respetables, pero que as\u00ed \u00a0suene \u00a0como una frase de caj\u00f3n, no los compartimos precisamente por las razones \u00a0o \u00a0consideraciones \u00a0ya \u00a0expuestas, \u00a0porque \u00a0adem\u00e1s Alfonso Quintero emiti\u00f3 una \u00a0raz\u00f3n \u00a0 bien \u00a0 valedera \u00a0para \u00a0permanecer \u00a0en \u00a0casa \u00a0de \u00a0do\u00f1a \u00a0Elvia \u00a0Zoriano, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que de un lado estaba esperando que se apaciguaran los \u00e1nimos, \u00a0pues \u00a0don \u00a0Sigifredo \u00a0se encontraba iracundo, y de otro lado, su estado de salud \u00a0no \u00a0era \u00a0el \u00a0mejor, \u00a0se encontraba herido en una de sus extremidades inferiores. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0hay \u00a0que \u00a0resaltar \u00a0que \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0do\u00f1a \u00a0Elvia Soriano, seg\u00fan la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0seg\u00fan la intervenci\u00f3n de la Fiscal\u00eda, queda ubicada \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0casa donde sucedieron estos hechos, y para acceder a la vereda La \u00a0Esmeralda, \u00a0los \u00a0Quintero \u00a0necesariamente \u00a0deb\u00edan pasar por donde o frente a la \u00a0casa \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 Eder Montalvo, como la \u00fanica v\u00eda para arribar a su residencia. \u00a0Por \u00a0 lo \u00a0 anterior, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0puede \u00a0colegir \u00a0que \u00a0la \u00a0tienda \u00a0escogida \u00a0o \u00a0seleccionada \u00a0por \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Franco \u00a0para \u00a0proveerse \u00a0de cigarrillos, fue s\u00f3lo una \u00a0coincidencia desagradable\u201d (fl. 337). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta manera, la apreciaci\u00f3n del recurrente \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de que el tiempo de permanencia de los hermanos Quintero Musse y \u00a0Rojas \u00a0Torres \u00a0en \u00a0el lugar tuvo como pretexto contrario a la experiencia buscar \u00a0un \u00a0caballo \u00a0para \u00a0trasladar a Luis Alfonso Quintero quien se encontraba herido, \u00a0constituye \u00a0otra \u00a0de \u00a0las \u00a0especulaciones \u00a0en \u00a0que \u00a0se funda el cargo, m\u00e1s a\u00fan \u00a0cuando, \u00a0como \u00a0ha \u00a0sido \u00a0visto, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia parti\u00f3 de \u00a0supuestos \u00a0distintos de los que el casacionista presenta, y, de contera, arrib\u00f3 \u00a0a conclusiones asimismo diversas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0se \u00a0nota, pues, sin mayor esfuerzo, que \u00a0una \u00a0es \u00a0la \u00a0sentencia realmente proferida en el presente asunto y otra distinta \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 casacionista \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 pretende \u00a0combatir.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0ante el c\u00famulo de desaciertos que \u00a0la \u00a0censura \u00a0presenta,\u00a0 \u00a0y \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0y \u00a0de \u00a0raz\u00f3n \u00a0en su \u00a0postulaci\u00f3n, la Corte no tiene m\u00e1s alternativa que desestimarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es de aclarar, por \u00faltimo,\u00a0 que compete \u00a0al \u00a0 Juez \u00a0 de \u00a0 ejecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0penas \u00a0y \u00a0medidas \u00a0de \u00a0seguridad \u00a0realizar \u00a0la \u00a0redosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0a \u00a0que \u00a0hubiere \u00a0lugar, a prop\u00f3sito de la entrada en \u00a0vigencia \u00a0 del \u00a0 nuevo \u00a0 C\u00f3digo \u00a0penal, \u00a0y \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad (art\u00edculo 79.7 del C\u00f3digo de procedimiento penal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0o\u00eddo \u00a0el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0Devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. NOTIF\u00cdQUESE y C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 CARLOS A. G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 EDGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0L. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17690 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 DR. MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0 Aprobado acta No. 104\u00a0 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0diecisiete de septiembre del \u00a0a\u00f1o dos mil tres. \u00a0\u00a0 Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JOS\u00c9 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-7046","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7046","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7046"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7046\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7046"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7046"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7046"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}