{"id":7024,"date":"2023-09-08T17:00:44","date_gmt":"2023-09-08T17:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1752329-09-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:44","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:44","slug":"1752329-09-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1752329-09-03\/","title":{"rendered":"17523(29-09-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17523 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 107 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C. \u00a0veintinueve \u00a0(29) \u00a0de\u00a0 \u00a0septiembre de dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0verificar \u00a0si \u00a0re\u00fane los \u00a0requisitos \u00a0formales que condicionan su admisi\u00f3n, examina la Sala la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el defensor de LUIS FERNANDO CAMACHO CRUZ, contra el \u00a0fallo \u00a0del \u00a031 \u00a0de \u00a0marzo de 2000, mediante el cual el Tribunal Superior de Cali \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera instancia, dictada el 15 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01999 \u00a0por el Juzgado Trece Penal del Circuito de Cali, condenando a \u00a0dicho \u00a0se\u00f1or \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de autor de homicidio en la modalidad de tentativa y \u00a0porte \u00a0ilegal de armas, a la pena principal de veinte (20) a\u00f1os m\u00e1s cuatro (4) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas por el \u00a0lapso \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os, \u00a0a \u00a0indemnizar \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n; \u00a0 y \u00a0 le \u00a0 neg\u00f3 \u00a0 el \u00a0 subrogado \u00a0 de \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0relatar los \u201chechos\u201d y la \u00a0\u201cactuaci\u00f3n \u00a0sumarial\u201d \u00a0desde \u00a0su \u00a0particular \u00a0\u00f3ptica, \u00a0un cargo propone el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0LUIS \u00a0FERNANDO \u00a0CAMACHO \u00a0CRUZ \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Cali, con fundamento en la causal primera de casaci\u00f3n, contemplada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto 2700 de 1991), \u00a0modificado \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Asegura \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo se asume la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0\u201cprueba \u00a0suficiente \u00a0e id\u00f3nea para \u00a0condenar\u201d \u00a0 sin \u00a0 corresponder \u00a0tal \u00a0aserto \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad, \u00a0pese \u00a0a lo cual \u201cni por asomo menciona el \u00a0in \u00a0 dubio \u00a0 pro \u00a0 reo\u201d, \u00a0no \u00a0siendo \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0contundentes \u00a0y \u00a0subsistiendo \u00a0serias \u00a0dudas \u00a0sobre \u00a0los hechos que favorecen al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Protesta \u00a0 porque \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0concedieron total credibilidad a la primera declaraci\u00f3n de Fernando \u00a0Casa\u00f1as, \u00a0quien \u00a0depart\u00eda \u00a0con Harold Villaquir\u00e1n Riascos (v\u00edctima) la noche \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos, \u00a0y \u00a0en un principio delat\u00f3 al procesado LUIS FERNANDO \u00a0CAMACHO \u00a0CRUZ, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0posteriormente Casa\u00f1as se retract\u00f3, por un \u00a0reato \u00a0de \u00a0conciencia, \u00a0y \u00a0explic\u00f3 \u00a0los \u00a0motivos \u00a0que \u00a0lo \u00a0llevaron \u00a0a declarar \u00a0inicialmente en contra de la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En especial, en la retractaci\u00f3n no aceptada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal se aclar\u00f3 que Harold Villaquir\u00e1n Riascos (quien padeci\u00f3 las \u00a0lesiones) \u00a0y \u00a0el \u00a0testigo Fernando Casa\u00f1as estaban consumiendo estupefacientes, \u00a0cuando \u00a0aparecieron \u00a0tres \u00a0hombres de raza negra, que los enca\u00f1onaron con armas \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0en \u00a0el \u00a0preciso \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0Harold encend\u00eda un cigarrillo de \u00a0\u201cvicio\u201d y Casa\u00f1as hac\u00eda una necesidad fisiol\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Tampoco se le concedi\u00f3 valor al hecho de \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0retractaci\u00f3n \u00a0Fernando \u00a0Casa\u00f1as \u00a0coincide con la testigo Elicenia \u00a0Maturana, \u00a0pues \u00a0ella \u00a0vio \u00a0cuando \u00a0Casa\u00f1as y Harold ven\u00edan con una canasta de \u00a0cerveza \u00a0y \u00a0pararon \u00a0a \u00a0encender \u00a0un \u00a0cigarrillo, \u00a0por lo cual no merec\u00eda total \u00a0descr\u00e9dito \u00a0 ni \u00a0 ser \u00a0 tratada \u00a0 como \u00a0 \u201ctestimonio \u00a0 tard\u00edo, \u00a0 paraca\u00eddas \u00a0escondido\u201d, como se dice en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0De igual modo, advera que el indicio de \u00a0presencia \u00a0est\u00e1 \u00a0mal \u00a0concebido, pues el barrio donde se present\u00f3 el incidente \u00a0es \u00a0peligroso \u00a0(pandillas, \u00a0consumidores \u00a0de \u00a0drogas, grupos de limpieza, etc.), \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0que \u00a0el procesado no pasara por ese lugar; y porque la \u00a0noche \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0se \u00a0embriag\u00f3 \u00a0y fue acostado en su propia casa por sus \u00a0familiares; \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0comprob\u00f3 la presencia del procesado en el \u00a0lugar del crimen, ni se incaut\u00f3 arma alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita a la Cote casar el fallo impugnado \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0proferir \u00a0el \u00a0de \u00a0sustituci\u00f3n \u00a0donde se absuelva al procesado \u00a0CAMACHO CRUZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0presentada por el defensor del \u00a0se\u00f1or \u00a0 LUIS \u00a0FERNANDO \u00a0CAMACHO \u00a0CRUZ \u00a0no \u00a0satisface \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0225 del C\u00f3digo de procedimiento Penal, Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0modificado por la Ley 553 de 2000, vigente al tiempo en que fue \u00a0presentada. \u00a0Debido a ello, ser\u00e1 inadmitida y se declarar\u00e1 desierto el recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0lo \u00a0dispon\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0226 ib\u00eddem, \u00a0aplicable a este asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0condicionada al cumplimiento de las exigencias impuestas por el art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0equivalente \u00a0al \u00a0art\u00edculo 212 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0vigente. \u00a0Tal disposici\u00f3n establece requisitos meramente enunciativos \u00a0y otros inherentes a la esencia de la impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dado \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige por el principio dispositivo, las pretensiones de la demanda \u00a0delimitan \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal, con excepci\u00f3n de la \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0puede ser decretada oficiosamente en aras de la protecci\u00f3n de las \u00a0garant\u00edas fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0constituye \u00a0una especie de \u00a0tercera \u00a0instancia; no consiste en someter a un nuevo juicio al procesado, ni en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0un \u00a0debate probatorio generalizado y sin \u00a0acatamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0que \u00a0le \u00a0es \u00a0inherente, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0no fue concebido como un medio adicional para litigar libremente \u00a0igual \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0sino \u00a0como \u00a0una excepcional manera de llevar a \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0tribunal \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0el fallo \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el Ad-quem, por las causales taxativamente se\u00f1aladas en la ley, \u00a0que \u00a0 hubiesen \u00a0 sido \u00a0 seleccionadas \u00a0 y \u00a0 adecuadamente \u00a0desarrolladas \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, el recurso de casaci\u00f3n se concibe \u00a0como \u00a0un \u00a0instituto \u00a0procesal extraordinario que busca remediar o poner fin a la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la ley que hubiese ocurrido en la sentencia de segunda instancia, \u00a0por \u00a0errores de juicio o de actividad, y como tal comporta la elaboraci\u00f3n de un \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddico \u00a0sobre \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0misma, \u00a0siguiendo el derrotero \u00a0trazado en las causales invocadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0el presente asunto, el libelista se \u00a0distanci\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional desde el inicio, puesto que se dio a la \u00a0tarea \u00a0de presentar los acontecimientos sometidos a investigaci\u00f3n y juzgamiento \u00a0de \u00a0modo \u00a0que se acomodaran a sus intereses, lo cual se verifica cada vez que se \u00a0empe\u00f1a \u00a0en \u00a0hacer \u00a0entender, \u00a0desde \u00a0el ac\u00e1pite destinado a la \u201cRelaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0hechos\u201d \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0nada \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0en los il\u00edcitos que se le endilgan, porque el \u00a0atentado \u00a0contra \u00a0la \u00a0integridad \u00a0de \u00a0Harold \u00a0Villaquir\u00e1n \u00a0Riascos fue cometido \u00a0\u201cseg\u00fan \u00a0los \u00a0testigos \u00a0por \u00a0grupos \u00a0de \u00a0limpieza o \u00a0milicias populares\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0contrar\u00eda \u00a0as\u00ed el sentido de la norma \u00a0que \u00a0exige \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0una \u00a0\u201cs\u00edntesis de los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0de \u00a0juzgamiento\u201d, pues es claro que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0los acontecimientos declarados y juzgados en el fallo, y no a la \u00a0visi\u00f3n \u00a0del \u00a0suceso \u00a0hist\u00f3rico \u00a0que \u00a0se \u00a0amolde \u00a0a \u00a0las \u00a0expectativas \u00a0del \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Aunque \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0utiliza \u00a0la \u00a0terminolog\u00eda \u00a0difundida \u00a0en la jurisprudencia y en la doctrina, con apoyo en el \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n, endilga al Tribunal Superior \u00a0la \u00a0 incursi\u00f3n \u00a0 en \u00a0 errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las pruebas; no obstante, la demanda se \u00a0reduce \u00a0 pr\u00e1cticamente \u00a0 a \u00a0 dicha \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0conclusiva, \u00a0siendo \u00a0imposible \u00a0comprender \u00a0en \u00a0d\u00f3nde radican los supuestos desatinos del Ad-quem, toda vez que \u00a0apenas \u00a0identific\u00f3 \u00a0textualmente \u00a0algunas \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas cuya valoraci\u00f3n se \u00a0habr\u00eda afectado por los yerros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. La jurisprudencia de la Sala ha reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0puede \u00a0demandarse \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo con \u00a0fundamento \u00a0en la causal primera, por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0cuando \u00a0el Tribunal en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n probatoria haya incurrido \u00a0en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0camino \u00a0seguido \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, puede \u00a0estar \u00a0determinado \u00a0por: falso juicio de existencia, falso juicio de identidad y \u00a0falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0al \u00a0que \u00a0al \u00a0parecer \u00a0alude el libelista, \u00a0supone \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 juzgador \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0legal \u00a0y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; no obstante, al sopesarlo lo distorsiona, tergiversa, \u00a0recorta o adiciona en su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese evento, el censor tiene la carga de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0de \u00a0cada prueba sobre la que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el Ad-quem pens\u00f3 que ellas dec\u00edan; y una vez \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0desfase, \u00a0debe \u00a0continuar \u00a0hacia \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0aquella \u00a0impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0quien as\u00ed alega debe \u00a0comparar \u00a0puntualmente \u00a0lo dicho por los testigos, o lo indicado por las pruebas \u00a0de \u00a0otras \u00a0especies, \u00a0con lo que el Tribunal Superior ley\u00f3 en esas espec\u00edficas \u00a0versiones \u00a0testimoniales, \u00a0o \u00a0con \u00a0lo \u00a0que entendi\u00f3 que indicaban las restantes \u00a0pruebas; \u00a0todo \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0demostrar que el fallo se ha distanciado de la \u00a0realidad \u00a0objetivamente \u00a0declarada \u00a0por \u00a0el \u00a0acopio probatorio, por distorsi\u00f3n, \u00a0recorte o adici\u00f3n en su contenido material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, demostrada la presencia del yerro y \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0en el sentido del fallo, en operaci\u00f3n de causa a efecto, tal \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0enlazarse con la violaci\u00f3n de determinada ley sustancial, \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0verificar que el fallo impugnado es manifiestamente contrario a \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En el caso que se examina es ostensible \u00a0el \u00a0alejamiento \u00a0de la t\u00e9cnica casacional exhibida en el libelo, pues similar a \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, el casacionista manifest\u00f3 lo que a bien tuvo acerca \u00a0de \u00a0las \u00a0motivaciones \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0en \u00a0forma deshilvanada y sin referencia a la \u00a0tergiversaci\u00f3n, \u00a0adici\u00f3n \u00a0o \u00a0cercenamiento \u00a0de \u00a0alguna prueba que hubiese sido \u00a0defectuosamente \u00a0apreciada por el Ad-quem, al punto que se pierde en comentarios \u00a0generales, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0concentrarse \u00a0en demostrar en qu\u00e9 consisten los error de \u00a0hecho que le atribuye. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0queja \u00a0podr\u00eda \u00a0asemejarse \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 alegato \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad en la apreciaci\u00f3n de algunos testimonios y \u00a0del \u00a0indicio \u00a0de \u00a0presencia, \u00a0era \u00a0de esperarse que el libelista desarrollara su \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0a \u00a0cabalidad, \u00a0pero \u00a0no \u00a0lo \u00a0hizo, \u00a0porque \u00a0incumpli\u00f3 el deber de \u00a0identificar \u00a0las \u00a0expresiones \u00a0objetivas \u00a0y literales de las versiones sobre las \u00a0que \u00a0hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, y frente a cada una especificar lo que el Tribunal \u00a0Superior \u00a0ley\u00f3 o entendi\u00f3 que dec\u00edan, con la finalidad de ense\u00f1ar a la Corte \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de la prueba, por recorte, adici\u00f3n o \u00a0alteraci\u00f3n de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal el caso de la retractaci\u00f3n de Fernando \u00a0Casallas, \u00a0 del \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0 Elicenia \u00a0 Maturana \u00a0 y \u00a0del \u00a0\u201cindicio \u00a0de \u00a0presencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es suficiente, entonces, en el marco de \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal se equivoc\u00f3 al apreciar las \u00a0pruebas \u00a0que interesan al libelista, con base en deducciones subjetivas, ninguna \u00a0de \u00a0las cuales apunta hacia la verificaci\u00f3n t\u00e9cnica de alguna especie de yerro \u00a0in iudicando. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Si el Tribunal Superior de Cali arrib\u00f3 a \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal de LUIS FERNANDO \u00a0CAMACHO \u00a0CRUZ, \u00a0en la tentativa de homicidio de que fue v\u00edctima el joven Harold \u00a0Villaquir\u00e1n \u00a0Riascos \u00a0sopesando \u00a0el acopio probatorio en su conjunto, es decir, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios, \u00a0evaluando \u00a0pluralidad \u00a0de indicios, era menester \u00a0abordar \u00a0por separado el estudio de cada uno de esos medios probatorios, pero no \u00a0para \u00a0hacer \u00a0al \u00a0respecto una cr\u00edtica gen\u00e9rica, buscando anteponer el personal \u00a0criterio \u00a0del \u00a0defensor, \u00a0sino \u00a0a \u00a0profundidad, \u00a0con la t\u00e9cnica del recurso, en \u00a0orden \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que el Juez colegiado cometi\u00f3 determinada especie de error \u00a0en \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0componentes \u00a0del \u00a0indicio \u00a0o \u00a0en \u00a0los \u00a0procesos l\u00f3gicos de \u00a0inferencia, \u00a0vale \u00a0decir, \u00a0en \u00a0la estimaci\u00f3n del hecho indicador, al deducir el \u00a0hecho indicado, o al valorarlos separada o conjuntamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0la controversia que el actor \u00a0intenta, \u00a0\u00fanicamente \u00a0contra \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de presencia, nunca sobrepas\u00f3 de un \u00a0incompleto \u00a0 enunciado, \u00a0porque \u00a0su \u00a0inter\u00e9s \u00a0se \u00a0agot\u00f3 \u00a0en \u00a0apoyar \u00a0el \u00a0dicho \u00a0exculpatorio \u00a0de \u00a0su \u00a0representado, sin precaver que era obligatorio ocuparse en \u00a0desvirtuar \u00a0 las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0le \u00a0sirvieron \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0para \u00a0demeritar \u00a0la \u00a0excusa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. La jurisprudencia de la Sala ha explicado \u00a0repetidas \u00a0veces \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0debe encararse la prueba de indicios para su \u00a0censura \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en diversos pronunciamientos, autos y sentencias, entre \u00a0los cuales se estima oportuno recordar: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0primer \u00a0lugar, la t\u00e9cnica requerida \u00a0para \u00a0el \u00a0ataque dirigido contra la prueba indiciaria reclama que, coherente con \u00a0la \u00a0estructura \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la misma, la censura se oriente hacia cualquiera de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0de su construcci\u00f3n, es decir, a los elementos de convicci\u00f3n que \u00a0soportan \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0a \u00a0la \u00a0operaci\u00f3n mental de inferencia del dato \u00a0indicado \u00a0o \u00a0a la estimaci\u00f3n individual o conjunta de su poder suasorio, por lo \u00a0que \u00a0ha \u00a0menester \u00a0de \u00a0parte \u00a0del \u00a0recurrente el se\u00f1alamiento de cu\u00e1l de estos \u00a0pasos \u00a0es \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0duele \u00a0del error, de qu\u00e9 especie es, pues eventualmente \u00a0podr\u00edan \u00a0ser \u00a0de \u00a0diversa \u00a0naturaleza, y c\u00f3mo por su incidencia en el fallo se \u00a0obtuvo \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que debe ser remplazada por otra que rinda homenaje a la \u00a0legalidad, \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0esencia \u00a0constituye el tema central de la casaci\u00f3n.\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a030 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01999, \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Jorge \u00a0An\u00edbal G\u00f3mez \u00a0Gallego) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0se \u00a0trata, \u00a0los \u00a0errores pueden ser de hecho o de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0cualquiera de sus modalidades. En cambio, en el proceso intelectual \u00a0camino \u00a0a \u00a0construir \u00a0la deducci\u00f3n o la inferencia y en la asignaci\u00f3n de poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0al \u00a0indicio \u00fanicamente pueden tener lugar errores de hecho, en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0momentos \u00a0u \u00a0operaciones \u00a0que \u00a0requieran aplicaci\u00f3n de los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi los errores de apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0se \u00a0presentan \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0los hechos indicadores, el \u00a0casacionista \u00a0debe, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con cada indicio, identificar las pruebas que \u00a0le \u00a0sirven \u00a0de \u00a0sustento \u00a0e \u00a0indicar \u00a0el \u00a0error \u00a0denunciado, \u00a0si \u00a0de existencia, \u00a0identidad, \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0para \u00a0la \u00a0correcta \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura. \u00a0Y \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0el valor \u00a0probatorio \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0es \u00a0deber \u00a0del \u00a0recurrente acreditar el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica, lo cual se cumple mostrando \u00a0la \u00a0divergencia \u00a0existente entre las deducciones y declaraciones de la sentencia \u00a0en \u00a0dicho \u00a0sentido \u00a0y \u00a0las \u00a0que \u00a0corresponde hacer de acuerdo con la l\u00f3gica, la \u00a0experiencia \u00a0o \u00a0la ciencia.\u201d (Sentencia del 27 de noviembre de 1996, M. P. Dr. \u00a0Fernando Arboleda Ripoll) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Era imprescindible, en la confecci\u00f3n de la \u00a0demanda, \u00a0analizar por separado y con la t\u00e9cnica casacional todos y cada uno de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0asumidos \u00a0como \u00a0probados por los Jueces de instancia y \u00a0verificar \u00a0que \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o la persuasi\u00f3n que derivaron de ellos \u00a0estaban \u00a0en \u00a0franco desfase con la verdad probada, o que las deducciones en sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0pod\u00edan \u00a0ofrecer \u00a0conclusiones \u00a0equ\u00edvocas o discordantes, en lugar de \u00a0converger hacia la responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. No puede pasarse por alto que el defensor \u00a0advierte \u00a0a \u00a0la Corte que no existe certeza probatoria para condenar, y por ende \u00a0aspira \u00a0a \u00a0que \u00a0se resuelvan las dudas \u2013no \u00a0dice cu\u00e1les- a favor de CAMACHO CRUZ. Sin embargo, desconoci\u00f3 \u00a0una \u00a0vez \u00a0m\u00e1s \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de casaci\u00f3n, pues el in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo requiere un \u00a0desarrollo \u00a0arm\u00f3nico \u00a0a \u00a0\u00e9sta \u00a0v\u00eda extraordinaria y excepcional con la que se \u00a0busca quebrar la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 aplicabilidad \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, que el \u00a0demandante \u00a0apenas \u00a0enuncia, \u00a0debe recordarse que no es aceptable en t\u00e9cnica de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0esperar que la Corte deduzca o infiera que no existe certeza a partir \u00a0del \u00a0cuestionamiento \u00a0superficial y generalizado a las pruebas, cual si fuese de \u00a0un \u00a0recurso \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0y \u00a0menos \u00a0si, \u00a0como \u00a0en este caso, los reproches se \u00a0enfilaron \u00a0 exclusivamente \u00a0 contra \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0 que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0estim\u00f3 \u00a0conveniente, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado el resto de medios de convicci\u00f3n y los procesos \u00a0de inferencia l\u00f3gicas llevados a cabo por el Tribunal Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n consist\u00eda en demostrar \u00a0que \u00a0era \u00a0necesario absolver por falta de certeza, el cargo debi\u00f3 estructurarse \u00a0de \u00a0manera \u00a0aut\u00f3noma \u00a0por v\u00eda directa o indirecta seg\u00fan las circunstancias lo \u00a0aconsejaren. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Sala \u00a0 de \u00a0 Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0en \u00a0su \u00a0jurisprudencia ha reiterado los siguientes lineamientos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Cuando el Tribunal a pesar de reconocer \u00a0en \u00a0su \u00a0discurso \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0certeza \u00a0deja \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, se debe demandar la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n, del art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991), equivalente hoy al art\u00edculo 7\u00b0 \u00a0(presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia), \u00a0norma \u00a0rectora del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0si \u00a0lo que hace el \u00a0Tribunal \u00a0es suponer certeza cuando en verdad no se puede llegar a este grado de \u00a0convencimiento, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0 y \u00a0los \u00a0cargos \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0deben \u00a0presentarse \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0cualquiera \u00a0de sus \u00a0modalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el libelo que se analiza, como viene de \u00a0explicarse, \u00a0el cargo no fue desarrollado ni siquiera en m\u00ednima parte, pues, el \u00a0censor \u00a0limit\u00f3 \u00a0su \u00a0alegato \u00a0a \u00a0indicar \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u00e9l pensaba acerca de algunas \u00a0pruebas, \u00a0apart\u00e1ndose \u00a0as\u00ed \u00a0de \u00a0la \u00a0concepci\u00f3n del Tribunal Superior de Cali, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0demostrar, \u00a0o \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos \u00a0presentar \u00a0razonamientos \u00a0tendientes a \u00a0ense\u00f1ar \u00a0a la Corte que el juzgador incurri\u00f3 en errores estructurales, de modo \u00a0que, \u00a0 sin \u00a0 elementos \u00a0 de \u00a0 juicio, \u00a0 no \u00a0 es \u00a0 factible \u00a0 que \u00a0se \u00a0admita \u00a0la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. En ese orden de ideas, es evidente que el \u00a0casacionista \u00a0confeccion\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0manera \u00a0libre \u00a0y sin sujeci\u00f3n a la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, \u00a0como si fuese otro alegato de instancia, de suerte que no \u00a0postula \u00a0ni \u00a0desarrolla \u00a0en rigor el cargo por ninguna de las especies de error, \u00a0de \u00a0derecho \u00a0ni \u00a0de hecho, independientemente de que no hubiese citado el nombre \u00a0concreto \u00a0asignado a cada uno de ellos por la jurisprudencia o la doctrina, sino \u00a0que \u00a0se \u00a0explaya \u00a0en \u00a0tratar \u00a0de \u00a0convencer \u00a0a la Corte de que su visi\u00f3n de los \u00a0acontecimientos \u00a0es la acertada, de donde se concluye que el problema subyace en \u00a0la \u00a0credibilidad, \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o el poder de persuasi\u00f3n que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0otorg\u00f3 \u00a0al \u00a0acopio \u00a0probatorio en su conjunto, pero en este \u00a0tema \u00a0prevalece \u00a0el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n, al punto que el fallo viene \u00a0amparado con la doble presunci\u00f3n de legalidad y acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En virtud del principio de limitaci\u00f3n que \u00a0gobierna \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0no puede \u00a0complementar \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0aspecto, ni mejorar el planteamiento, ni \u00a0acomodarlo hasta tornarlo comprensible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0la \u00a0demanda de \u00a0casaci\u00f3n no ser\u00e1 admitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 presentada \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0nombre \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 FERNANDO \u00a0 CAMACHO \u00a0CRUZ \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, declarar desierto el recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la presente providencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17523 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 107 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C. \u00a0veintinueve \u00a0(29) \u00a0de\u00a0 \u00a0septiembre de dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Con 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