{"id":7017,"date":"2023-09-08T17:00:44","date_gmt":"2023-09-08T17:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1745722-05-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:44","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:44","slug":"1745722-05-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1745722-05-03\/","title":{"rendered":"17457(22-05-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17457 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 57 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., veintid\u00f3s (22) de mayo del \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ASUNTO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los defensores de Edwin Oscar de la Cruz Ortiz \u00a0y \u00a0Jes\u00fas Adolfo Ponce Lenis, interpusieron y sustentaron recurso extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n contra la sentencia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Manizales, \u00a0emitida \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01.999. \u00a0Mediante ella, el Tribunal \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en su integridad el fallo condenatorio que contra estos procesados -y \u00a0otro- \u00a0hab\u00eda proferido, por los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0el Juzgado 6\u00b0 Penal del Circuito de la \u00a0misma ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa providencia, fechada el 12 de julio \u00a0de \u00a01.999, \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0les \u00a0impuso \u00a0a \u00a0Edwin Oscar de la Cruz Ortiz y a Jes\u00fas \u00a0Adolfo \u00a0Ponce Lenis una pena principal de cuarenta (40) a\u00f1os y cuatro (4) meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0m\u00e1s \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n de pagar \u00a0solidariamente, \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios, el equivalente seiscientos (600) \u00a0gramos \u00a0oro. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0les \u00a0neg\u00f3 \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n condicional, \u00a0reactiv\u00f3 \u00a0las \u00a0\u00f3rdenes \u00a0de \u00a0captura \u00a0y dispuso el decomiso de un arma de fuego \u00a0incautada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Edwin \u00a0Oscar de la Cruz Ortiz se ocupaba \u00a0como \u00a0conductor \u00a0de \u00a0taxi. \u00a0El \u00a030 de enero de 1998, Jes\u00fas Adolfo Ponce Lenis y \u00a0Fabi\u00e1n \u00a0Herrera \u00a0Chaparro \u00a0lo \u00a0contrataron para que los trasladara de Pereira a \u00a0Manizales. \u00a0La \u00a0misma \u00a0noche \u00a0de \u00a0su \u00a0llegada \u00a0a Manizales, fue asesinado de dos \u00a0disparos, en la carrera 20, N\u00b0 18-53, \u00c1ngel Mar\u00eda Pati\u00f1o Ramos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El autor de las detonaciones, un hombre que \u00a0vest\u00eda \u00a0saco \u00a0negro y gorro, huy\u00f3 en un taxi Daewo, distinguido con las placas \u00a0VPD-862. \u00a0A \u00a0eso \u00a0de \u00a0las \u00a0once \u00a0de \u00a0la \u00a0noche \u00a0de \u00a0ese mismo d\u00eda, el carro fue \u00a0inmovilizado \u00a0por la polic\u00eda. Dentro fue hallado un rev\u00f3lver sin salvoconducto \u00a0marca \u00a0Llama, \u00a0calibre \u00a038 \u00a0largo, \u00a0una \u00a0camisa \u00a0negra, dos gorros, una camiseta \u00a0amarilla \u00a0y \u00a0un \u00a0tel\u00e9fono \u00a0celular. \u00a0Retenidos \u00a0Edwin \u00a0Oscar \u00a0de la Cruz Ortiz, \u00a0conductor \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0y \u00a0Fabi\u00e1n \u00a0Herrera \u00a0Chaparro, su acompa\u00f1ante, como \u00a0posibles \u00a0 autores \u00a0 del \u00a0 homicidio, \u00a0 fueron \u00a0 vinculados \u00a0 formalmente \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0siguientes \u00a0actuaciones \u00a0conforman \u00a0el \u00a0proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a017 \u00a0Delegada \u00a0ante los Jueces \u00a0Penales \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Manizales, \u00a0el \u00a031 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01.998, \u00a0abri\u00f3 la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a06 \u00a0de febrero de 1.998, les resolvi\u00f3 la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0a \u00a0Edwin \u00a0Oscar \u00a0de \u00a0la \u00a0Cruz \u00a0Ortiz \u00a0y a Fabi\u00e1n Herrera \u00a0Chaparro. \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a017 \u00a0Seccional \u00a0orden\u00f3 \u00a0su \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva sin \u00a0derecho a excarcelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 10 de marzo de 1.998, Jes\u00fas Adolfo Ponce \u00a0Lenis \u00a0fue \u00a0declarado \u00a0persona \u00a0ausente. \u00a0El \u00a027 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0mes \u00a0y a\u00f1o, se le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica. \u00a0En \u00a0esa \u00a0providencia, se dispuso dictarle \u00a0medida \u00a0de aseguramiento, en su modalidad de detenci\u00f3n preventiva sin derecho a \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos de homicidio y porte ilegal de arma de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a015 de abril de 1998, se declar\u00f3 cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0forma \u00a0como \u00a0calific\u00f3 \u00a0la Fiscal\u00eda Tercera Delegada ante los Jueces Penales del Circuito el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0se dict\u00f3 el 22 de mayo de 1998. All\u00ed se acus\u00f3 a Edwin \u00a0Oscar \u00a0de \u00a0la \u00a0Cruz Ortiz, Fabi\u00e1n Herrera Chaparro y Jes\u00fas Adolfo Ponce Lenis, \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0coautores \u00a0de los delitos de homicidio simple y porte ilegal de \u00a0arma de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0pliego \u00a0de \u00a0cargos \u00a0fue apelado por la \u00a0Procuradora \u00a0Judicial. \u00a0El \u00a08 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1998, la Fiscal\u00eda Delegada ante el \u00a0Tribunal \u00a0del \u00a0Manizales lo confirm\u00f3. Pero dispuso que no deb\u00edan responder por \u00a0homicidio simple sino por homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0julio 16 de 1.998, se envi\u00f3 el proceso, \u00a0para \u00a0 lo \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 competencia, \u00a0 al \u00a0 Juzgado \u00a06\u00b0 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Manizales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a012 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01999, se produjo la \u00a0sentencia \u00a0ya \u00a0mencionada, \u00a0que \u00a0fue \u00a0ratificada \u00a0luego \u00a0por \u00a0el juez de segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS \u00a0DEMANDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0NOMBRE \u00a0DE \u00a0EDWIN OSCAR DE LA CRUZ ORTIZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo (Principal). \u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a023 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980 y falta de \u00a0aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 24 de la misma obra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo sustenta: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0este \u00a0proceso, \u00a0dice, \u00a0no se pod\u00eda condenar a Edwin Oscar De la \u00a0Cruz \u00a0Ortiz \u00a0en \u00a0calidad de coautor del homicidio \u00c1ngel Mar\u00eda Pati\u00f1o. Fabi\u00e1n \u00a0Herrera \u00a0fue \u00a0quien \u00a0dispar\u00f3 \u00a0sobre \u00a0la v\u00edctima. Jes\u00fas Adolfo Ponce fue quien \u00a0concibi\u00f3 \u00a0la \u00a0idea \u00a0y \u00a0el \u00a0que control\u00f3 la ejecuci\u00f3n del plan homicida. De la \u00a0Cruz \u00a0Ortiz no realiz\u00f3 ning\u00fan acto objetivo de consumaci\u00f3n de la conducta. Su \u00a0labor \u00a0se circunscribi\u00f3, por acuerdo previo, a conducir el taxi en que huy\u00f3 el \u00a0autor de los disparos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas \u00a0circunstancias, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al \u00a0seleccionar \u00a0la \u00a0norma adecuada al caso. Aplic\u00f3 indebidamente el \u00a0art\u00edculo \u00a023 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980. Esta norma, al contrario de lo que \u00a0consider\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0no \u00a0prev\u00e9 \u00a0la autor\u00eda plural de un delito. S\u00f3lo la \u00a0autor\u00eda \u00a0individual. \u00a0De \u00a0acuerdo con su texto, s\u00f3lo puede ser sancionado como \u00a0coautor \u00a0quien \u00a0individual \u00a0y \u00a0directamente ejecuta la acci\u00f3n. El sentenciador, \u00a0por \u00a0interpretar \u00a0extensivamente \u00a0esta \u00a0disposici\u00f3n,\u00a0 aplic\u00f3 in malam partem la analog\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso objeto de an\u00e1lisis, el inculpado \u00a0apenas \u00a0prest\u00f3 \u00a0una \u00a0ayuda \u00a0posterior a quien ejecut\u00f3 el crimen. Por tanto, no \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0condenado \u00a0como coautor sino como c\u00f3mplice.\u00a0 En este sentido, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0dej\u00f3 de aplicar el art\u00edculo 24\u00a0 del C\u00f3digo Penal de 1980 y \u00a0aplic\u00f3 indebidamente el art\u00edculo 23 de la misma obra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide \u00a0a \u00a0la Corte, en consecuencia, casar la \u00a0sentencia \u00a0y proferir, en\u00a0 lugar de la impugnada, una de sustituci\u00f3n en la \u00a0que \u00a0declare \u00a0que Edwin Oscar De la Cruz Ortiz no fue coautor sino c\u00f3mplice del \u00a0homicidio investigado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Segundo cargo (Subsidiario). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, cuerpo segundo. El Tribunal, por haber incurrido en error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad en la apreciaci\u00f3n del testimonio de \u00a0Oscar \u00a0 \u00a0Alberto \u00a0 Pati\u00f1o \u00a0 Ospina, \u00a0 viol\u00f3 \u00a0 de \u00a0 modo \u00a0 indirecto \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0 \u00a0lo \u00a0fundamenta: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0dej\u00f3 \u00a0de aplicar los art\u00edculos 254 y 294 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de \u00a01991. \u00a0Esta \u00a0circunstancia, \u00a0lo condujo a utilizar indebidamente el art\u00edculo 23 \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal \u00a0de \u00a01980 \u00a0y \u00a0a \u00a0excluir \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a024 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0codificaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0Este \u00a0 \u00a0yerro \u00a0 \u00a0tuvo \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0origen \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 tergiversaci\u00f3n \u00a0que el Tribunal hizo del \u00a0testimonio \u00a0de Oscar Alberto Pati\u00f1o Ospina. Este declarante dijo que el taxi en \u00a0que \u00a0huy\u00f3 \u00a0el \u00a0homicida, \u00a0comandado \u00a0por \u00a0Edwin \u00a0Oscar \u00a0De \u00a0la \u00a0Cruz \u00a0Ortiz, se \u00a0encontraba estacionado a unas dos cuadras del lugar de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0esto \u00a0fue \u00a0as\u00ed, \u00a0como \u00a0lo admiti\u00f3 el \u00a0Tribunal, \u00a0no \u00a0pudo \u00a0haber \u00a0afirmado, \u00a0sin \u00a0violar \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0informan \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, que De la Cruz Ortiz jug\u00f3 \u201cun \u00a0papel \u00a0protag\u00f3nico\u201d, \u00a0propio \u00a0de \u00a0un \u00a0coautor, \u00a0en la muerte de \u00c1ngel Mar\u00eda \u00a0Pati\u00f1o \u00a0Ramos. \u00a0Si \u00a0no \u00a0se encontraba en el lugar de los hechos, no puede haber \u00a0sido \u00a0actor \u00a0de \u00a0primera \u00a0l\u00ednea en el insuceso ni su espectador. Desde el sitio \u00a0donde \u00a0estaba estacionado el veh\u00edculo \u2013a \u00a0 dos \u00a0 cuadras \u00a0 de \u00a0la \u00a0Prender\u00eda \u00a0\u201cLa \u00a0Mejor\u201d, \u00a0lugar \u00a0del \u00a0homicidio-,\u00a0 \u00a0no pod\u00eda verse este establecimiento comercial. Y si esto fue \u00a0admitido \u00a0as\u00ed \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, no pudo inferir de all\u00ed que De la Cruz Ortiz \u00a0\u2013en virtud de que resulta \u00a0evidente \u00a0que \u00a0quien \u00a0ten\u00eda \u00a0el \u00a0control \u00a0material \u00a0absoluto sobre el hecho era \u00a0Fabi\u00e1n \u00a0Herrera \u00a0Chaparro- \u00a0hizo \u00a0una \u00a0contribuci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0consumarse la conducta punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide a la Corte, entonces, luego de se\u00f1alar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error en el grado de participaci\u00f3n de su defendido y en \u00a0la \u00a0 \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 pena \u00a0 \u2013quien \u00a0debi\u00f3 \u00a0haber \u00a0recibido \u00a0tratamiento \u00a0de c\u00f3mplice y una pena \u00a0equivalente \u00a0a \u00a0la \u00a0mitad \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0establecida \u00a0para quien act\u00faa como \u00a0autor-, \u00a0que \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y, \u00a0en vez de considerar que Edwin De la Cruz \u00a0Ortiz \u00a0fue \u00a0coautor \u00a0del homicidio, declare que actu\u00f3 en calidad de c\u00f3mplice y \u00a0proceda \u00a0a \u00a0disminuir la sanci\u00f3n en la proporci\u00f3n se\u00f1alada en el art\u00edculo 24 \u00a0del C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A \u00a0NOMBRE\u00a0 DE JES\u00daS ADOLFO PONCE LENIS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Cargo \u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Causal \u00a0primera \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0 cuerpo \u00a0 segundo. \u00a0 El \u00a0 Tribunal, \u00a0 por \u00a0tergiversar \u00a0el \u00a0sentido de las pruebas \u00a0indiciaria \u00a0y \u00a0documental, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0las \u00a0versiones de Edwin Oscar De la Cruz \u00a0Ortiz \u00a0y \u00a0Fabi\u00e1n Herrera Chaparro, incurri\u00f3 en error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0 identidad \u00a0 que \u00a0 lo \u00a0 condujo \u00a0 a \u00a0 violar \u00a0 la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0de \u00a0modo \u00a0indirecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0 \u00a0lo \u00a0sustenta: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El \u00a0sentenciador \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0algunos hechos indicadores y tergivers\u00f3 otros. Por \u00a0eso \u00a0la inferencia l\u00f3gica fue errada. En lugar de deducir de ellos elementos de \u00a0juicio \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0la inocencia de Jes\u00fas Adolfo Ponce Lenis,\u00a0 concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0era culpable del homicidio de \u00c1ngel Mar\u00eda Pati\u00f1o Ramos. As\u00ed explica sus \u00a0reparos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a. \u00a0Del \u00a0tel\u00e9fono \u00a0de \u00a0Edwin \u00a0Oscar De la \u00a0Cruz, \u00a0distinguido \u00a0con el n\u00famero 5559958, a eso de las 5:45 de la tarde del 30 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01998, \u00a0se \u00a0hizo \u00a0una \u00a0llamada \u00a0al abonado N\u00b0 2756215 de Palmira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0b. \u00a0Del \u00a0tel\u00e9fono \u00a0de Edwin \u00a0Oscar \u00a0De la Cruz, ese mismo d\u00eda, a eso de las 10:50, se realizaron llamadas al \u00a0tel\u00e9fono \u00a0 421163 \u00a0 de \u00a0Calarc\u00e1 \u00a0(Quind\u00edo), \u00a0n\u00famero \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0residencia de una t\u00eda de Ponce Lenis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0c. \u00a0 En \u00a0ambos \u00a0casos, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0supuso probado el hecho indicador. Ah\u00ed radic\u00f3 su error. Las llamadas \u00a0s\u00ed \u00a0se \u00a0hicieron \u00a0del \u00a0abonado \u00a0de \u00a0Ponce Lenis. Pero no se estableci\u00f3 que las \u00a0hubiera \u00a0hecho \u00a0directamente \u00a0\u00e9l. \u00a0Para \u00a0probarlo, \u00a0era \u00a0necesario \u00a0decretar un \u00a0estudio \u00a0t\u00e9cnico \u00a0de \u00a0la voz de Ponce Lenis para confrontarla con la grabaci\u00f3n \u00a0obtenida \u00a0mediante \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00ednea.\u00a0 \u00a0Pero \u00a0as\u00ed \u00a0no \u00a0se \u00a0procedi\u00f3. \u00a0Se \u00a0dio \u00a0por hecho que el emisor hab\u00eda sido Ponce Lenis. Por tanto, \u00a0esa prueba es ilegal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0d. \u00a0Las \u00a0llamadas \u00a0hechas al \u00a0n\u00famero \u00a0telef\u00f3nico \u00a0de Calarc\u00e1, no iban dirigidas a\u00a0 Ponce Lenis. Esa no \u00a0era su residencia. En ese lugar vive una\u00a0 t\u00eda suya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0e. \u00a0La \u00a0llamada realizada al \u00a0abonado \u00a02756215, a eso de las 17:45, proveniente de Palmira, no pudo haber sido \u00a0para \u00a0Ponce \u00a0Lenis. \u00a0A esa hora, \u00e9l estaba en Armenia o Calarc\u00e1, seg\u00fan lo han \u00a0manifestado \u00a0 Herrera \u00a0 y \u00a0 De \u00a0 la \u00a0Cruz \u00a0y \u00a0lo \u00a0admiti\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0su \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0f. \u00a0Si Ponce Lenis viaj\u00f3 con \u00a0Herrera \u00a0y \u00a0De \u00a0la \u00a0Cruz desde Pereira a Manizales, no pudo haber hablado con el \u00a0segundo \u00a0de ellos a las 5:30 de la tarde del 30 de enero de 1998; y si Ponce fue \u00a0el \u00a0que \u00a0llam\u00f3 a De la Cruz a su celular a las 10:00 p.m., no pudo haber estado \u00a0en Manizales, como lo manifiestan los otros condenados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A partir \u00a0de \u00a0estas \u00a0premisas, \u00a0el \u00a0juzgador hizo una inferencia equivocada. Dio por hecho \u00a0que \u00a0Ponce \u00a0estaba \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0y que fue \u00e9l quien \u00a0efectu\u00f3 \u00a0esas \u00a0llamadas \u00a0antes \u00a0y \u00a0despu\u00e9s del homicidio. Pero ninguno de esos \u00a0hechos \u00a0indicadores est\u00e1 probado en el proceso. Por eso el Tribunal viol\u00f3, por \u00a0cuanto \u00a0 su \u00a0inferencia \u00a0no \u00a0fue \u00a0l\u00f3gica, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0300 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0g. \u00a0Con relaci\u00f3n al titular \u00a0del \u00a0arma \u00a0incautada, \u00a0incurre \u00a0en otro yerro may\u00fasculo el sentenciador. Dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0aparece \u00a0una \u00a0certificaci\u00f3n de las Fuerzas Militares donde consta \u00a0que \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0Llama, calibre 38 largo, distinguido con el n\u00famero IM2891F, \u00a0pertenece \u00a0a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Ramiro \u00a0Jim\u00e9nez S\u00e1nchez. El Tribunal, sin embargo, contra \u00a0esa evidencia documental, le atribuye la propiedad a Ponce Lenis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0h. \u00a0Asimismo, \u00a0da \u00a0por probado que el arma \u00a0encontrada \u00a0en \u00a0poder \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0es \u00a0la \u00a0misma \u00a0que se utiliz\u00f3 en la \u00a0perpetraci\u00f3n \u00a0del homicidio. El Tribunal tergivers\u00f3 la prueba t\u00e9cnica. Lo que \u00a0realmente \u00a0ella \u00a0dice \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0calibre \u00a038 lo admiten, incluido la de marca \u00a0Llama, \u00a0otro \u00a0tipo \u00a0de \u00a0armas, \u00a0como \u00a0las \u00a0Rhon, \u00a0Dan \u00a0Wesson, \u00a0Taurus, \u00a0Garc\u00eda \u00a0Rossi.\u00a0 \u00a0El Tribunal forz\u00f3 a la prueba a significar lo que en s\u00ed misma no \u00a0dec\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Por \u00a0tergiversar \u00a0todas estas pruebas, finaliza el censor, el Tribunal viol\u00f3 de modo \u00a0indirecto, \u00a0por la v\u00eda del error de hecho por falso juicio de identidad, la ley \u00a0sustancial \u00a0 por \u00a0 indebida \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991 \u00a0(prueba \u00a0para condenar) y el art\u00edculo 445 de la \u00a0misma \u00a0obra \u00a0(presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia), por omitir su aplicaci\u00f3n. Si hubiera \u00a0aplicado \u00a0 debidamente \u00a0la \u00a0primera \u00a0disposici\u00f3n \u00a0y \u00a0aplicado \u00a0la \u00a0segunda, \u00a0el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0habr\u00eda \u00a0sido contrario al que obtuvo el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sobre \u00a0estas \u00a0bases, solicita a la Corte casar la sentencia y, en su lugar, absolver de \u00a0todo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Jes\u00fas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Adolfo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ponce \u00a0Lenis.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera \u00a0se \u00a0pronuncia \u00a0la \u00a0Se\u00f1ora Procuradora Primera Delegada para la Casaci\u00f3n Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE LA PRIMERA DEMANDA. \u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0 cargo \u00a0 (principal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor \u00a0se \u00a0ci\u00f1e \u00a0a \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0tanto \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del\u00a0 \u00a0cargo \u00a0como en su desarrollo. \u00a0Acepta \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en la forma como los declar\u00f3 establecidos el Tribunal y no \u00a0controvierte \u00a0la \u00a0prueba. \u00a0Centra su inconformidad exclusivamente en el hecho de \u00a0que \u00a0el Tribunal se equivoc\u00f3 al seleccionar la norma llamada a regular el caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo, dado que su formulaci\u00f3n t\u00e9cnica y \u00a0su \u00a0 sustentaci\u00f3n \u00a0 son \u00a0 correctas, \u00a0 debe \u00a0 prosperar \u00a0 por \u00a0 las \u00a0siguientes \u00a0razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. Al casacionista \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n cuando se\u00f1ala que a De la Cruz no se le pod\u00eda condenar como \u00a0coautor \u00a0sino como c\u00f3mplice. A pesar de haber existido acuerdo previo entre \u00e9l \u00a0y \u00a0los \u00a0autores \u00a0material \u00a0e \u00a0intelectual de la conducta, su aporte a la empresa \u00a0delictiva \u00a0simplemente consisti\u00f3 en facilitar la huida de quien dispar\u00f3 contra \u00a0\u00c1ngel \u00a0Mar\u00eda \u00a0Pati\u00f1o \u00a0Ramos. \u00a0Cuando \u00a0ambos \u00a0huyeron \u00a0hacia Chinchin\u00e1, ya el \u00a0delito \u00a0se hab\u00eda consumado. No estaba en manos de De la Cruz Ortiz suspender su \u00a0ejecuci\u00f3n. \u00a0El \u00fanico que pod\u00eda decidir en ese momento si daba muerte a \u00c1ngel \u00a0Mar\u00eda Pati\u00f1o o desist\u00eda de hacerlo, era Fabi\u00e1n Herrera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Forzosamente, entonces, se debe concluir que \u00a0la \u00a0contribuci\u00f3n \u00a0de \u00a0Edwin \u00a0Oscar \u00a0De la Cruz fue importante para facilitar la \u00a0huida \u00a0del \u00a0autor \u00a0directo \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0Pero\u00a0 \u00a0jam\u00e1s para ejecutar la \u00a0acci\u00f3n punible de matar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0El recurrente, \u00a0sin \u00a0embargo, se equivoca en cuanto se\u00f1ala que en vigencia del anterior C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0la coautor\u00eda impropia no estaba consagrada legalmente. La Corte ha sido \u00a0clara \u00a0en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0esa \u00a0figura no es creaci\u00f3n de la jurisprudencia. Ella \u00a0est\u00e1 \u00a0prevista en el art\u00edculo 23 del C\u00f3digo Penal de 1980. Aunque la norma no \u00a0se \u00a0refiere \u00a0expresamente al coautor, el sentido natural y obvio de las palabras \u00a0indica \u00a0que \u00a0esta \u00a0figura es una variable de la de autor, dijo la Corte. De ah\u00ed \u00a0se \u00a0ha \u00a0deducido el concepto de \u201ccoautor\u00eda impropia con dominio funcional del \u00a0hecho\u201d. \u00a0Mediante \u00a0\u00e9l \u00a0se \u00a0considera \u00a0coautor \u00a0a \u00a0todo \u00a0aquel \u00a0que \u00a0tiene \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0intervenir \u00a0voluntariamente \u00a0el \u00a0curso \u00a0causal del delito, para \u00a0suprimirlo \u00a0 o \u00a0 para \u00a0 permitir \u00a0 que \u00a0 se \u00a0realice \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0plan \u00a0previsto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0este \u00a0modo, \u00a0al \u00a0conjugar \u00a0elementos \u00a0objetivos \u00a0y \u00a0subjetivos en la consumaci\u00f3n de la conducta, pueden diferenciarse \u00a0la \u00a0coautor\u00eda \u00a0y la complicidad, en la medida en que para que una persona pueda \u00a0ser \u00a0 considerada \u00a0coautora \u00a0de \u00a0un \u00a0delito, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0exige \u00a0su \u00a0voluntad \u00a0incondicional \u00a0de realizarlo, sino tambi\u00e9n su contribuci\u00f3n objetiva, es decir, \u00a0la \u00a0importancia \u00a0de \u00a0su \u00a0aporte \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0ejecutiva, pues ello es lo que en \u00a0\u00faltimas\u00a0 determina\u00a0 el codominio del hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo (subsidiario). \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0censura, \u00a0como est\u00e1 planteada, no puede \u00a0prosperar. Estas son las razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0Si \u00a0lo \u00a0que \u00a0pretend\u00eda \u00a0era \u00a0criticar \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0jur\u00eddicas del fallador de segundo \u00a0grado, \u00a0basado \u00a0en \u00a0que \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, debi\u00f3 \u00a0impugnar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0error de hecho por falso raciocinio y no por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad. \u00a0La \u00a0discusi\u00f3n jur\u00eddica, que es lo que ha pretendido el \u00a0casacionista, \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0posible \u00a0plantearla \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0de \u00a0la causal \u00a0primera, \u00a0 cuerpo \u00a0 primero, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustantiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. Cuando se acusa \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0por error de hecho en cualquiera de sus modalidades, \u00a0al \u00a0amparo \u00a0del \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0el \u00a0debate \u00a0se \u00a0debe \u00a0desarrollar \u00fanicamente en torno a la apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c. \u00a0Si se trata de \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0debe \u00a0demostrar que el juzgador \u00a0distorsion\u00f3, \u00a0alter\u00f3, \u00a0fraccion\u00f3, \u00a0mutil\u00f3, le agreg\u00f3 algo al contexto de la \u00a0prueba, \u00a0de \u00a0tal suerte que le hizo significar cosa distinta de la que realmente \u00a0y objetivamente dice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d. En cambio, en el \u00a0reparo \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, el censor debe probar que el fallador no alter\u00f3 \u00a0el \u00a0tenor \u00a0literal \u00a0de \u00a0la prueba legalmente incorporada al proceso, pero que al \u00a0asignarle \u00a0valor \u00a0o \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n, \u00a0quebr\u00f3 los postulados de la sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0En \u00a0tal caso, el ataque ha de dirigirse contra las inferencias que el \u00a0sentenciador \u00a0extrae \u00a0de \u00a0esa \u00a0contemplaci\u00f3n, \u00a0es decir, debe atacar el proceso \u00a0intelectivo \u00a0del \u00a0juez \u00a0al \u00a0momento \u00a0de sacar las conclusiones que surgen de esa \u00a0observaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e. En este caso, el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0prob\u00f3 \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0o la distorsi\u00f3n que el Tribunal le \u00a0introdujo \u00a0al \u00a0testimonio de Oscar Alberto Pati\u00f1o. Se limit\u00f3 a decir, mediante \u00a0una \u00a0oposici\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de sus conclusiones a las del sentenciador, que de su \u00a0versi\u00f3n \u00a0era \u00a0factible extraer unas conclusiones diversas a las plasmadas en la \u00a0parte \u00a0considerativa \u00a0del \u00a0fallo. Pero como la discusi\u00f3n no era probatoria sino \u00a0jur\u00eddica \u00a0-referida \u00a0a \u00a0la \u00a0tesis \u00a0del \u00a0codominio \u00a0funcional del hecho-, debi\u00f3 \u00a0ventilarla en el \u00e1mbito del cargo primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE LA SEGUNDA DEMANDA. \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00fanico. \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0las \u00a0siguientes razones, el reproche no \u00a0debe recibir receptividad de la Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. La demanda no se \u00a0ajusta \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas de la casaci\u00f3n. Se trata de un escrito sin ning\u00fan rigor \u00a0metodol\u00f3gico. \u00a0El recurrente, en \u00e9l, se limita a oponer su criterio particular \u00a0al \u00a0del \u00a0Tribunal. Pero no se\u00f1ala ni demuestra, t\u00e9cnicamente hablando, ning\u00fan \u00a0yerro \u00a0de \u00a0los \u00a0que \u00a0en \u00a0su criterio existen en la sentencia. Al referirse a las \u00a0pruebas, \u00a0critica \u00a0su \u00a0legalidad. \u00a0Pero \u00a0no determina de modo claro y preciso la \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0que les imprimi\u00f3 el juzgador para hacerlas inv\u00e1lidas. En la misma \u00a0l\u00ednea \u00a0de prop\u00f3sitos, mezcla con la anterior, pero no se ocupa de demostrarla, \u00a0una \u00a0censura \u00a0por \u00a0supuesta \u00a0vulneraci\u00f3n de las reglas de la sana critica en la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0b. \u00a0 Aparte \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 vaguedad \u00a0 en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0su \u00a0desarrollo \u00a0no consulta los c\u00e1nones de este \u00a0recurso \u00a0extraordinario. \u00a0Dentro \u00a0de un mismo reproche, alega tergiversaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0prueba \u00a0y quebranto de los principios de persuasi\u00f3n racional. Este modo de \u00a0proceder, \u00a0rompe \u00a0la l\u00f3gica de la casaci\u00f3n. Los primeros se derivan de errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0los \u00a0segundos \u00a0surgen del falso \u00a0raciocinio \u00a0del \u00a0juzgador. \u00a0Pero \u00a0no \u00a0pueden plantearse conjuntamente. Se impone \u00a0hacerlo \u00a0por \u00a0separado, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n de que la naturaleza del error es diversa en \u00a0uno y otro caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c. Si el libelista \u00a0pretend\u00eda \u00a0controvertir la prueba, ha debido indicar claramente si el error era \u00a0respecto \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0la \u00a0articulaci\u00f3n, \u00a0convergencia \u00a0y \u00a0concordancia \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios \u00a0entre s\u00ed, o si afloraba de la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0\u00e9stos \u00a0y \u00a0las \u00a0restantes \u00a0pruebas. \u00a0Si \u00a0radicaba \u00a0en el hecho \u00a0indicador, \u00a0la \u00a0censura \u00a0debi\u00f3 \u00a0orientarla \u00a0por la v\u00eda del error de hecho o de \u00a0derecho, \u00a0sin \u00a0echar \u00a0de menos la indicaci\u00f3n de la modalidad, acompa\u00f1ado de su \u00a0correspondiente \u00a0 \u00a0 argumentaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 direcci\u00f3n \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0demostrar \u00a0 \u00a0su \u00a0trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d. \u00a0Si \u00a0la censura \u00a0estaba \u00a0relacionada \u00a0con la inferencia l\u00f3gica, ello supon\u00eda aceptar probado el \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0y, a partir de all\u00ed, establecer que el juzgador se equivoc\u00f3, \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de las pautas de la sana critica, al momento de valorar lo \u00a0que ese hecho revelaba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e. \u00a0Si consideraba \u00a0que \u00a0el yerro se hallaba presente en el examen de la convergencia y concordancia \u00a0de \u00a0los \u00a0distintos \u00a0indicios \u00a0entre \u00a0s\u00ed, y de estos con los restantes medios de \u00a0prueba, \u00a0en la demanda ha debido concretar la transgresi\u00f3n de los postulados de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, sin enfrentar su manera de ver las cosas con la del Tribunal, \u00a0para \u00a0luego \u00a0acreditar que de no haber incurrido en ella, la conclusi\u00f3n habr\u00eda \u00a0sido diversa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0 desaciertos \u00a0 t\u00e9cnicos \u00a0 ser\u00edan \u00a0suficientes \u00a0 para \u00a0 desestimar \u00a0 el \u00a0cargo. \u00a0Pero, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0encuentra, \u00a0y \u00a0por \u00a0eso \u00a0discrepa \u00a0de la opini\u00f3n del casacionista, que el fallo \u00a0est\u00e1 fundado en un juicioso estudio probatorio: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>f. \u00a0Mediante \u00a0la \u00a0planilla \u00a0de \u00a0viaje \u00a0y \u00a0los \u00a0recibos de los peajes, se demostr\u00f3 que Ponce Lenis \u00a0contrat\u00f3 \u00a0a \u00a0Edwin \u00a0Oscar \u00a0De \u00a0la \u00a0Cruz \u00a0para \u00a0que \u00a0lo \u00a0trasladara de Pereira a \u00a0Manizales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>g. \u00a0Entre \u00a0los \u00a0documentos \u00a0encontrados \u00a0a \u00a0Herrera Chaparro, estaba la tarjeta de presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un abogado de Palmira. En su anverso, figuraban los n\u00fameros telef\u00f3nicos de \u00a0Ponce \u00a0 \u00a0Lenis: \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0celular \u00a0 \u00a0\u2013935590406- \u00a0 y \u00a0el \u00a0fijo \u00a0\u20132756215-. \u00a0Desde \u00a0el \u00a0celular de Edwin Oscar De la Cruz, se hizo una \u00a0llamada \u00a0al \u00a0fijo \u00a0de \u00a0Ponce \u00a0Lenis \u00a0a \u00a0las \u00a05:45 de la tarde del mismo d\u00eda del \u00a0atentado. \u00a0Al \u00a0celular \u00a0de \u00a0De la Cruz, se hicieron, la noche del 30 de enero de \u00a01998, \u00a0tres llamadas al tel\u00e9fono 421163 de Calarc\u00e1. Ese n\u00famero corresponde al \u00a0de la casa de una t\u00eda de la esposa de Ponce Lenis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>h. \u00a0A \u00a0partir \u00a0de \u00a0estas \u00a0premisas, \u00a0el Tribunal extrajo la inferencia l\u00f3gica que m\u00e1s se acerca a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0de \u00a0lo ocurrido: que Ponce Lenis, \u201cuna vez le se\u00f1al\u00f3 a Herrera \u00a0Chaparro \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0se \u00a0fue \u00a0para \u00a0Calarc\u00e1 \u00a0a esperar los resultados de la \u00a0criminal \u00a0misi\u00f3n, \u00a0y \u00a0como \u00a0llegada \u00a0aquella hora de la noche (10:00 p.m.), sus \u00a0compinches \u00a0no \u00a0aparecieron \u00a0para \u00a0continuar \u00a0con \u00a0el \u00a0rumbo a Palmira, decidi\u00f3 \u00a0llamar \u00a0para \u00a0saber \u00a0lo sucedido. Ello, porque it\u00e9rese, dentro del itinerario a \u00a0cumplir estaba descartada la posibilidad de captura\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De lo anterior, el \u00a0Tribunal \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0Ponce Lenis, por motivos de venganza, originados en un \u00a0hecho \u00a0anterior, \u00a0se \u00a0vali\u00f3 \u00a0de los procesados para cometer el crimen de \u00c1ngel \u00a0Mar\u00eda \u00a0Pati\u00f1o. Esta deducci\u00f3n del Tribunal no contradice los postulados de la \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional. \u00a0Por \u00a0tanto, ni formal ni materialmente, le asiste raz\u00f3n \u00a0al recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DEMANDA \u00a0A FAVOR DE\u00a0 EDWIN OSCAR DE LA \u00a0CRUZ \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ORTIZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo (principal). \u00a0<\/p>\n<p>La censura est\u00e1 \u00a0correctamente \u00a0formulada. \u00a0El \u00a0recurrente, dentro del marco de la causal primera \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 \u2013cuerpo \u00a0primero-, \u00a0ha \u00a0acusado \u00a0la \u00a0sentencia de violar de modo directo, por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a023 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980 -y correlativamente por \u00a0exclusi\u00f3n del art\u00edculo 24 de la misma obra-, la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha \u00a0planteado el debate en puro derecho. Ha \u00a0aceptado \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0forma \u00a0como los declar\u00f3 probados el Tribunal. Sin \u00a0embargo, la tesis propuesta carece de fundamento legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0punto \u00a0objeto \u00a0de r\u00e9plica \u2013la \u00a0supuesta \u00a0falta \u00a0de \u00a0consagraci\u00f3n \u00a0legal \u00a0del \u00a0concepto de coautor\u00eda en la ley penal-, lo ha precisado y reiterado \u00a0la \u00a0 Corte \u00a0en \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0oportunidades. \u00a0Por \u00a0ejemplo, \u00a0partiendo \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0legal \u00a0de \u00a0la coautor\u00eda y con el \u00e1nimo de distinguir entre autores \u00a0materiales y c\u00f3mplices, dijo el 9 de septiembre de 1980: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Ser\u00e1n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 coautores \u00a0quienes \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0haber \u00a0desempe\u00f1ado \u00a0funciones \u00a0que por s\u00ed mismas no configuren el delito, han actuado \u00a0como \u00a0copart\u00edcipes \u00a0de \u00a0una empresa com\u00fan -comprensiva de uno o varios hechos- \u00a0que, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 mismo, \u00a0 a \u00a0todos \u00a0pertenece \u00a0como \u00a0conjuntamente \u00a0suya; y ser\u00e1n c\u00f3mplices quienes, sin \u00a0haber \u00a0realizado \u00a0acci\u00f3n \u00a0u \u00a0omisi\u00f3n \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0misma constitutiva de delito o \u00a0delitos \u00a0en \u00a0que \u00a0participan, \u00a0prestan \u00a0colaboraci\u00f3n o ayuda en lo que \u00a0 \u00a0 \u00a0 consideran \u00a0 \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 \u00a0 \u00a0punible \u00a0 \u00a0 \u00a0ajeno&#8221; \u00a0 (M. \u00a0P. \u00a0Alfonso \u00a0Reyes \u00a0Echand\u00eda). \u00a0(Destaca la Sala, ahora). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Poco \u00a0 tiempo \u00a0 despu\u00e9s, \u00a0 volvi\u00f3 \u00a0 a \u00a0decir: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Cuando \u00a0son \u00a0varias \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0mancomunadamente \u00a0 ejecutan \u00a0el \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0reciben \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0&#8216;coautores&#8217;, \u00a0en \u00a0cuyo \u00a0caso \u00a0lo \u00a0que \u00a0existe, \u00a0obviamente, es una pluralidad \u00a0de \u00a0autores. \u00a0Por manera que \u00a0llamar \u00a0 autores \u00a0 a \u00a0los \u00a0coautores \u00a0no \u00a0constituye \u00a0incongruencia \u00a0alguna, \u00a0ni \u00a0sustancial \u00a0error&#8221; (11 de agosto de 1981, M. P. Alfonso \u00a0Reyes Echand\u00eda). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, hizo hincapi\u00e9 en la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0la \u00a0coautor\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980, cuando afirm\u00f3 que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0coautor\u00eda \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 \u00e1mbito \u00a0 de \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0criminal \u00a0no \u00a0puede \u00a0entenderse \u00a0como \u00a0fen\u00f3meno \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0integre \u00a0hasta \u00a0confundir \u00a0en \u00a0uno \u00a0solo \u00a0los \u00a0actos ejecutados por los diversos \u00a0autores&#8230;El \u00a0coautor \u00a0sigue siendo autor, auncuando hipot\u00e9ticamente se suprima \u00a0otra \u00a0participaci\u00f3n&#8230;&#8221; \u00a0(23 de noviembre de 1988, M. \u00a0P. Lisandro Mart\u00ednez Z\u00fa\u00f1iga) (resalta la Sala). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0si existieran dudas, la Corte fue a\u00fan \u00a0m\u00e1s enf\u00e1tica el 10 de mayo de 1991: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Las \u00a0legislaciones \u00a0que \u00a0dan \u00a0preferente \u00a0acogida \u00a0a \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0del \u00a0dominio \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n (para otros, por diferente \u00a0camino \u00a0pero \u00a0confluyendo \u00a0al \u00a0mismo \u00a0objetivo, la causa eficiente o la conditio \u00a0sine \u00a0qua \u00a0non, \u00a0etc) \u00a0suelen destacar esta vocaci\u00f3n con t\u00e9rminos que la dan a \u00a0entender \u00a0(vgr. cooperar a la ejecuci\u00f3n del hecho con un acto sin el cual no se \u00a0hubiera \u00a0efectuado). \u00a0Pero quien lea nuestros art\u00edculos 23&#8230; y 24&#8230; no podr\u00e1 \u00a0encontrar \u00a0esa \u00a0connotaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0el \u00a0articulado \u00a0se muestra m\u00e1s favorable a \u00a0incluir \u00a0un \u00a0n\u00famero \u00a0mayor \u00a0de \u00a0part\u00edcipes, en calidad de autores, que los que \u00a0usualmente \u00a0sus \u00a0int\u00e9rpretes \u00a0piensan \u00a0o \u00a0imaginan. \u00a0La tesis restrictiva de la \u00a0autor\u00eda \u00a0(solo \u00a0son \u00a0tales \u00a0los \u00a0que \u00a0ejecutan \u00a0directamente la acci\u00f3n t\u00edpica \u00a0mandada \u00a0por \u00a0la \u00a0ley), nunca ha encontrado respaldo en\u00a0 nuestra doctrina y \u00a0jurisprudencia \u00a0nacionales. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario \u00a0impera \u00a0la extensiva, la que no \u00a0pretende, \u00a0como \u00a0su nombre bien lo indica, disminuir el n\u00famero de autores, sino \u00a0ampliarlo&#8230;Con \u00a0esta \u00a0tendencia \u00a0nuestro \u00a0estatuto \u00a0se \u00a0adscribe a la corriente \u00a0legislativa \u00a0y hermen\u00e9utica que trata de imperar en el mundo actual del derecho \u00a0penal: \u00a0la complicidad secundaria se bate en retirada bajo la consideraci\u00f3n, en \u00a0especial, \u00a0&#8220;de \u00a0integrar \u00a0en \u00a0la autor\u00eda todas las actividades dimanantes de un \u00a0mutuo \u00a0acuerdo \u00a0o plan, que genera &#8230; una responsabilidad &#8216;in solidum&#8217; de todos \u00a0los \u00a0 part\u00edcipes, \u00a0 cualquiera \u00a0 que \u00a0 fuese \u00a0 el \u00a0acto \u00a0de \u00a0su \u00a0intervenci\u00f3n&#8221; \u00a0&#8221; (M. P. Gustavo G\u00f3mez Vel\u00e1squez). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0tradici\u00f3n \u00a0jurisprudencial \u00a0no \u00a0ha \u00a0variado. \u00a0Y \u00a0no \u00a0ha \u00a0variado, porque es l\u00f3gica frente al C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0Por \u00a0 \u00a0 ello, \u00a0 \u00a0recientemente \u00a0 \u00a0repiti\u00f3 \u00a0 \u00a0esa \u00a0 \u00a0tradici\u00f3n, \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0estas \u00a0palabras: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0estima \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0 el \u00a0 concepto \u00a0 de \u00a0coautor \u00a0no \u00a0constituye \u00a0una \u00a0creaci\u00f3n jurisprudencial, porque si a voces \u00a0del \u00a0diccionario, por tal se debe entender al &#8216;Autor o autora con otro u otros&#8217;, \u00a0es \u00a0incuestionable \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una \u00a0invenci\u00f3n, \u00a0ni \u00a0de que la Sala \u00a0legislara, \u00a0porque, \u00a0en \u00a0\u00faltimas, \u00a0el \u00a0coautor es un \u00a0autor, \u00a0s\u00f3lo que lleva a cabo el hecho en compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0otros. \u00a0As\u00ed, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0no \u00a0hubo omisi\u00f3n legislativa alguna y que el \u00a0art\u00edculo \u00a023 \u00a0del \u00a0Estatuto \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980 previ\u00f3, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0concepto \u00a0de \u00a0autor\u00eda, la realizaci\u00f3n de la conducta por parte de \u00a0una \u00a0o \u00a0varias personas. El sentido natural y obvio de \u00a0las \u00a0palabras \u00a0no \u00a0tornaba \u00a0indispensable que en la disposici\u00f3n se incluyera la \u00a0definici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 coautor, \u00a0 cuando \u00a0quiera \u00a0que \u00a0es \u00a0una \u00a0variable \u00a0de \u00a0la \u00a0de \u00a0autor\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a012 \u00a0de septiembre del 2002, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0n\u00famero \u00a0 \u00a017.403). \u00a0 \u00a0(Negrillas \u00a0 inclinadas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Corte, \u00a0hoy). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alrededor \u00a0de \u00a0la \u00a0diferenciaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0coautor\u00eda \u00a0y complicidad, especialmente cuando los copart\u00edcipes intervienen en \u00a0el \u00a0momento \u00a0consumativo del hecho punible, como en el caso objeto de examen, en \u00a0veces algunos letrados encuentran dificultades. D\u00edgase: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0principio, pareciera que la acci\u00f3n u \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de esta especie de part\u00edcipes no se adecua al tipo penal. Si el hecho \u00a0punible \u00a0fue \u00a0consumado \u00a0por \u00a0otra \u00a0persona -se argumenta-, no resulta razonable \u00a0atribuirle \u00a0la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0autor a quien presta una ayuda posterior al directo \u00a0realizador \u00a0de la conducta. Lo sensato \u2013se \u00a0piensa- \u00a0es \u00a0asimilar \u00a0su \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0no fue esta \u00a0persona \u00a0la \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el \u00a0verbo \u00a0rector \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0legal, \u00a0a \u00a0la \u00a0del \u00a0c\u00f3mplice. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Basta, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0para \u00a0despejar \u00a0el \u00a0equ\u00edvoco \u00a0y dejar en claro la objetividad legal de la distinci\u00f3n, precisar, en \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0caso, \u00a0si \u00a0el \u00a0actor \u00a0se \u00a0halla \u00a0ligado \u00a0final\u00edsticamente \u00a0 o \u00a0 no \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta. \u00a0En la primera hip\u00f3tesis, cuando brinda colaboraci\u00f3n posterior a \u00a0un \u00a0 hecho \u00a0 punible \u00a0del \u00a0cual \u00a0hace \u00a0parte, \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0compromiso \u00a0objetivo \u00a0y \u00a0subjetivo con sus \u00a0resultados, \u00a0 se \u00a0 trata \u00a0de \u00a0un \u00a0coautor. \u00a0Pero \u00a0si esa ayuda es de mera coadyuvancia externa a los fines de \u00a0los \u00a0integrantes \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0com\u00fan, despojada de alianza an\u00edmica con los \u00a0prop\u00f3sitos \u00a0\u00faltimos de sus autores directos, quien as\u00ed act\u00faa es c\u00f3mplice \u00a0 del \u00a0 hecho \u00a0 punible.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Este \u00a0 malentendido \u00a0conceptual, \u00a0precisamente, \u00a0ha \u00a0motivado \u00a0al \u00a0recurrente \u00a0a considerar que Edwin \u00a0Oscar \u00a0De la Cruz debi\u00f3 ser condenado en calidad de c\u00f3mplice y no como coautor \u00a0del \u00a0homicidio de \u00c1ngel Mar\u00eda Pati\u00f1o Ramos. Pero la verdad es que, trasladado \u00a0a \u00a0su \u00a0conducta \u00a0el presupuesto te\u00f3rico antes expuesto, De la Cruz Ortiz actu\u00f3 \u00a0indiscutiblemente como coautor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0cierto \u00a0que a \u00e9l, por no \u00a0haber \u00a0desarrollado \u00a0integral y simult\u00e1neamente con Fabi\u00e1n Herrera Chaparro la \u00a0acci\u00f3n \u00a0homicida, no es dable deducirle coparticipaci\u00f3n en el hecho en calidad \u00a0de \u00a0 coautor \u00a0 material \u00a0 propiamente \u00a0 dicho. \u00a0 Pero \u00a0s\u00ed \u00a0la \u00a0de \u00a0coautor \u00a0 \u00a0 impropio, \u00a0 \u00a0 dado \u00a0 \u00a0que, \u00a0comunitariamente \u00a0y \u00a0con \u00a0divisi\u00f3n de funciones, particip\u00f3 en el desarrollo de \u00a0un \u00a0hecho \u00a0t\u00edpico \u00a0asumido \u00a0como \u00a0propio \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0transportador \u00a0consciente de un lugar a otro y de \u00a0facilitador \u00a0de \u00a0la huida del autor directo del crimen. As\u00ed no haya sido \u00e9l el \u00a0autor \u00a0material y directo de los disparos que segaron la vida del se\u00f1or Pati\u00f1o \u00a0Ramos, \u00a0su \u00a0ligamen \u00a0teleol\u00f3gico \u00a0con \u00a0los \u00a0objetivos \u00a0de \u00a0quienes fraguaron el \u00a0homicidio, \u00a0unido \u00a0a \u00a0su \u00a0contribuci\u00f3n \u00a0objetiva, \u00a0lo convierte en coautor \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0conducta \u00a0punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, asiste toda la raz\u00f3n al \u00a0Tribunal \u00a0cuando \u00a0atinadamente, \u00a0tras \u00a0sentar su criterio probatorio y ratificar \u00a0las \u00a0palabras \u00a0del \u00a0A \u00a0quo, \u00a0expuso sin incertidumbre alguna: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Y \u00a0ello \u00a0es \u00a0irremediablemente cierto. De \u00a0all\u00ed \u00a0que la prueba indirecta en precedencia referida, nos conduzca por v\u00eda de \u00a0l\u00f3gica \u00a0inferencia \u00a0a concluir que todos y cada uno de los acusados, conociendo \u00a0el \u00a0hecho \u00a0quisieron \u00a0su \u00a0realizaci\u00f3n, quedando penalmente comprometidos en una \u00a0cl\u00e1sica \u00a0 coautor\u00eda, \u00a0 con \u00a0 determinador, \u00a0 autor \u00a0material \u00a0y \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0imprescindible para la huida motorizada del escenario del crimen&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0luego, \u00a0a prop\u00f3sito del delito de porte \u00a0ilegal de armas, hizo hincapi\u00e9: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Situaci\u00f3n de amplio conocimiento por los \u00a0incriminados \u00a0 que \u00a0 tan \u00a0bien \u00a0conoc\u00edan \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0a \u00a0cometer, \u00a0como \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0materiales \u00a0del \u00a0hecho (art\u00edculo 25 C. Penal), esto es, que con \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0no \u00a0amparado \u00a0legalmente \u00a0se \u00a0atentar\u00eda \u00a0contra \u00a0la \u00a0vida \u00a0de la \u00a0v\u00edctima. \u00a0Ese conocimiento y voluntad de portar el arma contra derecho, hace su \u00a0comportamiento \u00a0 t\u00edpico, \u00a0 antijur\u00eddico \u00a0y \u00a0culpable, \u00a0como \u00a0lo \u00a0concluy\u00f3 \u00a0el \u00a0a-quo&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista ha realizado un importante \u00a0estudio \u00a0del \u00a0tema \u00a0y \u00a0se \u00a0ha \u00a0sustentado, sobre todo &#8211; aparte del an\u00e1lisis del \u00a0derecho \u00a0comparado-, \u00a0en la historia reciente del C\u00f3digo Penal de 1980, para lo \u00a0cual \u00a0ha \u00a0acudido \u00a0al \u00a0Anteproyecto \u00a0de C\u00f3digo Penal de 1974 y, desde luego, al \u00a0pasado \u00a0inmediato \u00a0del \u00a0Estatuto mencionado. Bastar\u00eda responderle la inquietud, \u00a0con palabras autorizadas, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0el \u00a0propio \u00a0censor \u00a0lo \u00a0recuerda, \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0del \u00a0comisionado Reyes Echand\u00eda fue interesante. Este importante \u00a0tratadista, \u00a0desde siempre sostuvo la tesis de la coautor\u00eda en el C\u00f3digo Penal \u00a0de \u00a01980 \u00a0y, \u00a0desde luego, tambi\u00e9n la de la coautor\u00eda impropia. En la edici\u00f3n \u00a0n\u00famero \u00a011 \u00a0de \u00a0su \u00a0Obra \u00a0&#8220;Derecho Penal&#8221; (Bogot\u00e1, Temis, 1996, p\u00e1gs. 133\/4), \u00a0posterior a su intervenci\u00f3n en el Comit\u00e9 creado en 1972, dice: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Cuando varios sujetos act\u00faan como autores \u00a0en \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0mismo \u00a0hecho \u00a0t\u00edpico, \u00a0surge \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno de la \u00a0coautor\u00eda. \u00a0Seg\u00fan \u00a0la \u00a0naturaleza intr\u00ednseca de la participaci\u00f3n individual, \u00a0la \u00a0 \u00a0coautor\u00eda \u00a0 \u00a0puede \u00a0 ser \u00a0 propia \u00a0o \u00a0impropia; \u00a0se \u00a0da \u00a0la \u00a0primera \u00a0cuando \u00a0cada uno de los copart\u00edcipes desarrolla integral y \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0la \u00a0misma \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0acordada \u00a0por \u00a0ellos&#8230;; \u00a0es, en \u00a0cambio, \u00a0impropia \u00a0la \u00a0coautor\u00eda \u00a0cuando \u00a0un \u00a0mismo \u00a0hecho t\u00edpico es realizado \u00a0comunitariamente \u00a0y \u00a0con divisi\u00f3n del trabajo por varias personas que lo asumen \u00a0como \u00a0propio, \u00a0aunque \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0cada \u00a0una de ellas tomada en forma \u00a0separada \u00a0no \u00a0se \u00a0adecue \u00a0por s\u00ed misma al tipo, como cuando Pedro, Juan y Diego \u00a0deciden \u00a0robar \u00a0un \u00a0almac\u00e9n \u00a0y lo hacen de tal manera que el primero distrae al \u00a0vigilante, \u00a0el segundo rompe la cerradura de las puertas y el tercero se apodera \u00a0de la mercanc\u00eda&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el doctrinante, entonces, s\u00ed existen \u00a0en \u00a0el C\u00f3digo Penal de 1980, tanto la coautor\u00eda, como la coautor\u00eda impropia o \u00a0funcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0igualmente \u00a0el actor ha estudiado los \u00a0antecedentes \u00a0recientes \u00a0del \u00a0mismo \u00a0C\u00f3digo, \u00a0concretamente \u00a0lo \u00a0debatido en la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a01979, \u00a0he \u00a0aqu\u00ed \u00a0las \u00a0palabras \u00a0del \u00a0Presidente \u00a0de la misma, el \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 tratadista \u00a0 Federico \u00a0Estrada \u00a0V\u00e9lez, \u00a0plasmadas \u00a0en \u00a0la \u00a0Relaci\u00f3n \u00a0Explicativa del Proyecto que fuera confeccionado para el Gobierno: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;El \u00a0cap\u00edtulo tercero trata lo relativo a \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0criminal. El art\u00edculo 25 define los autores en forma clara, \u00a0y \u00a0en esta norma quedan incluidos, desde luego, los que en el c\u00f3digo vigente se \u00a0denominan \u00a0&#8216;c\u00f3mplices \u00a0necesarios&#8217;, \u00a0puesto que si prestan al autor una ayuda o \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0sin \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0delito no habr\u00eda podido cometerse&#8230;, no cabe \u00a0duda \u00a0alguna \u00a0de \u00a0que \u00a0realizan \u00a0una \u00a0parte \u00a0del \u00a0tipo, \u00a0una fracci\u00f3n del hecho \u00a0punible, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0son \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consiguiente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0coautores, \u00a0puesto \u00a0que tomaron parte en \u00a0la \u00a0fase \u00a0ejecutiva \u00a0del \u00a0delito&#8230;&#8221; (p\u00e1gina 24 de la \u00a0edici\u00f3n \u00a0oficial \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal de 1980, Bogot\u00e1, Ministerio de Justicia, \u00a01980). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y no se olvide la actuaci\u00f3n de Edwin Oscar \u00a0de \u00a0la Cruz Ort\u00edz en el suceso: el viernes 30 de enero de 1998, hacia las siete \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0un \u00a0taxi \u00a0conducido \u00a0por \u00a0\u00e9l \u00a0sali\u00f3 \u00a0de \u00a0Palmira con rumbo a \u00a0Manizales, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se desplazaban aqu\u00e9l, Ponce Lenis -quien organiz\u00f3 el \u00a0viaje- \u00a0y \u00a0Herrera \u00a0Chaparro, \u00a0todos \u00a0residentes \u00a0en Palmira, acompa\u00f1ados de un \u00a0\u00fanico \u00a0prop\u00f3sito, cual era el de dar muerte a un miembro de la familia Pati\u00f1o \u00a0Ramos. \u00a0LLegados \u00a0a la ciudad de destino, uno de ellos se ape\u00f3, fue al lugar de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0abri\u00f3 \u00a0fuego \u00a0contra \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0corri\u00f3 \u00a0dos cuadras y raudo \u00a0arranc\u00f3 \u00a0un \u00a0taxi que all\u00ed, con los otros dos ocupantes, lo esperaban. Lograda \u00a0la \u00a0aprehensi\u00f3n, \u00a0en \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0fue \u00a0hallado \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver, as\u00ed como una \u00a0camiseta \u00a0negra, \u00a0dos \u00a0gorras, \u00a0una \u00a0camiseta \u00a0amarilla \u00a0y un tel\u00e9fono celular, \u00a0elementos \u00a0similares, \u00a0algunos de ellos, a los que se establecieron del homicida \u00a0directo \u00a0al momento de su huida. Y luego se obtuvo prueba abundante que vincula, \u00a0desde \u00a0antes, durante y con posterioridad, a las tres personas copart\u00edcipes del \u00a0hecho lamentable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Imposible decir, entonces, que quien dispuso \u00a0de \u00a0su \u00a0taxi, \u00a0condujo \u00a0al \u00a0agresor inmediato, lo esper\u00f3 estrat\u00e9gicamente para \u00a0fugarse \u00a0una \u00a0vez \u00a0realizado \u00a0el \u00a0crimen, \u00a0y \u00a0quien portaba en su auto elementos \u00a0\u00edntimamente \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0el reprochable crimen, sea un mero colaborador, \u00a0un \u00a0simple \u00a0ayudante. \u00a0Es suficiente mirar los folios para concluir lo contrario \u00a0en \u00a0materia \u00a0de \u00a0coparticipaci\u00f3n: \u00a0no \u00a0fue, \u00a0as\u00ed, \u00a0un c\u00f3mplice, sino un total \u00a0coautor, \u00a0 que \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0unas \u00a0tareas \u00a0muy \u00a0espec\u00edficas \u00a0en \u00a0la \u00a0preparaci\u00f3n, \u00a0perpetraci\u00f3n y consumaci\u00f3n del homicidio.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 estas \u00a0 razones, \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo (subsidiario). \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante \u00a0formula \u00a0el \u00a0reparo por los \u00a0cauces \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n, cuerpo segundo. En su opini\u00f3n, la \u00a0sentencia, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0haber \u00a0 \u00a0incurrido \u00a0 el \u00a0 fallador \u00a0 en \u00a0 un \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en la apreciaci\u00f3n del testimonio de Oscar Alberto Pati\u00f1o Ospina, \u00a0viol\u00f3 de modo indirecto la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0El \u00a0declarante Oscar Pati\u00f1o Ospina \u00a0refiri\u00f3 \u00a0que \u00a0Edwin \u00a0Oscar \u00a0De \u00a0la Cruz Ortiz se hallaba a una distancia de dos \u00a0cuadras \u00a0del \u00a0lugar \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0de \u00c1ngel Mar\u00eda Pati\u00f1o. De ah\u00ed dedujo el \u00a0Tribunal \u00a0que \u00a0De \u00a0la Cruz Ortiz hab\u00eda jugado \u201cun papel protag\u00f3nico\u201d en la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0delito. \u00a0El casacionista cuestiona esta inferencia del juzgador. \u00a0Considera \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0en la operaci\u00f3n mental \u00a0que \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0los integrantes de la Sala a hacer esa \u00a0deducci\u00f3n, \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas de la experiencia que informan la \u00a0sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0censura, as\u00ed planteada, no puede tener \u00a0eco \u00a0en \u00a0sede \u00a0de casaci\u00f3n. El demandante no desarrolla correctamente el cargo. \u00a0Parte \u00a0 de \u00a0 acusar \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0 estar \u00a0fundada \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en la apreciaci\u00f3n del testimonio de Oscar Alberto Pati\u00f1o Ospina. \u00a0Pero \u00a0a \u00a0lo \u00a0largo \u00a0de su fundamentaci\u00f3n no prueba, por confrontaci\u00f3n objetiva \u00a0entre \u00a0la \u00a0atestaci\u00f3n y la forma como fue asumida por el Tribunal, de qu\u00e9 modo \u00a0el \u00a0 hecho \u00a0que \u00a0ella \u00a0revela \u00a0fue \u00a0distorsionado, \u00a0tergiversado \u00a0o \u00a0desfigurado \u00a0\u2013ya \u00a0sea \u00a0por supresi\u00f3n, \u00a0adici\u00f3n \u00a0o \u00a0descontextualizaci\u00f3n \u00a0de alguno de sus elementos integradores- con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0darle \u00a0un \u00a0alcance \u00a0objetivo \u00a0distinto \u00a0al \u00a0que en s\u00ed misma tiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En vez de hacer evidente el error de hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de identidad hallado en la sentencia, el censor hace esfuerzos \u00a0por \u00a0probar \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0por estimar que Edwin Oscar De la Cruz jug\u00f3 un \u00a0papel \u00a0decisivo \u00a0en el delito pese a estar a dos cuadras del lugar, incurri\u00f3 en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso raciocinio \u00a0que \u00a0ri\u00f1e \u00a0con \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica. Ah\u00ed radica su \u00a0confusi\u00f3n \u00a0t\u00e9cnica. \u00a0Si lo que pretend\u00eda atacar era la valoraci\u00f3n equivocada \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0en s\u00ed mismos, derivada de una inferencia err\u00f3nea por inexacta \u00a0observaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los elementos de la sana cr\u00edtica, la v\u00eda para hacerlo no era \u00a0el \u00a0 \u00a0error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0sino \u00a0el error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, con el fin de probar que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0transgredi\u00f3 alguno de los principios de la ciencia, las reglas de \u00a0la l\u00f3gica o las m\u00e1ximas de la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 juzgar \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 sentido \u00a0 de \u00a0 su \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0 por \u00a0 aquello \u00a0que \u00a0esencialmente \u00a0escribe, \u00a0el \u00a0objetivo \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0era\u00a0 \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los anteriores. Su prop\u00f3sito real era \u00a0retomar, \u00a0bajo \u00a0el \u00a0pretexto \u00a0de denunciar un error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0que \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0por la equivocada v\u00eda del error de hecho por falso \u00a0raciocinio, \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0en \u00a0torno \u00a0al \u00a0concepto \u00a0de \u00a0autor\u00eda aplicado a la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0Edwin Oscar De la Cruz. Pero este reproche, formulado y sustentado \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0no \u00a0puede \u00a0hacerse \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial. Por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0una \u00a0controversia de naturaleza jur\u00eddica, mas no probatoria, ella \u00a0ha \u00a0de \u00a0ventilarse a la luz de la causal primera, cuerpo primero, por violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustantiva, como en principio lo hizo el censor. Y al final \u00a0de \u00a0sus \u00a0explicaciones, \u00a0el \u00a0actor hace otra cosa: su propio an\u00e1lisis sobre las \u00a0palabras \u00a0del testigo y aquello que resulta de ellas. Esta labor no es propia de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0sede \u00a0en \u00a0la \u00a0cual no se puede colocar una interpretaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0frente \u00a0a \u00a0otra \u00a0-la del juez- para tratar de hacer primar aquella sobre \u00a0\u00e9sta. \u00a0 No. \u00a0 En \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0impone \u00a0demostrar \u00a0errores \u00a0protuberantemente \u00a0perceptibles \u00a0en la sentencia de segunda instancia. Esta tarea no la cumpli\u00f3 el \u00a0censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No prospera, por tanto, el cargo. \u00a0<\/p>\n<p>DEMANDA \u00a0A \u00a0FAVOR \u00a0DE \u00a0JES\u00daS \u00a0ADOLFO PONCE \u00a0LENIS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00fanico.\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Concretamente, \u00a0el demandante afirma que el \u00a0juzgador \u00a0incurri\u00f3 en error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de las siguientes \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba: \u00a0la \u00a0indiciaria, la certificaci\u00f3n del Ministerio de Defensa \u00a0que \u00a0da \u00a0cuenta \u00a0de que el procesado no era el titular del arma decomisada y las \u00a0indagatorias de Edwin Oscar De la Cruz y Fabi\u00e1n Herrera Chaparro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0El \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0\u2013constituido \u00a0 por \u00a0las \u00a0llamadas \u00a0que \u00a0entraron \u00a0y \u00a0salieron \u00a0del \u00a0abonado \u00a0telef\u00f3nico de Jes\u00fas Adolfo Ponce Lenis el \u00a0d\u00eda \u00a0del \u00a0homicidio- \u00a0no \u00a0estaba \u00a0probado. \u00a0Sin \u00a0embargo, el Tribunal supuso su \u00a0existencia \u00a0y, al partir de esa base falsa, hizo una inferencia equivocada sobre \u00a0la participaci\u00f3n del sentenciado en el delito investigado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 censor \u00a0 denuncia, \u00a0 entonces, \u00a0 un \u00a0error \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0 \u00a0referido \u00a0 \u00a0al \u00a0 hecho \u00a0 indicador \u00a0 y, \u00a0simult\u00e1neamente, un falso raciocinio en la inferencia l\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha \u00a0de se\u00f1alarse que la censura carece del \u00a0rigor \u00a0t\u00e9cnico \u00a0requerido \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Bajo \u00a0un \u00a0mismo \u00a0cargo, el \u00a0recurrente \u00a0controvierte \u00a0el \u00a0indicio \u00a0en \u00a0la prueba del hecho indicador y en la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, sin parar mientes en que su formulaci\u00f3n y su desarrollo ha \u00a0de \u00a0hacerse \u00a0en \u00a0cargos distintos y, el segundo, de manera subsidiaria. Adem\u00e1s, \u00a0hace \u00a0reproches, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0mismo \u00a0cargo, \u00a0a \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0con una prueba \u00a0documental y unas indagatorias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0lo \u00a0primero, \u00a0d\u00edgase. \u00a0Es a\u00fan m\u00e1s \u00a0significativo \u00a0el yerro del casacionista. La acusaci\u00f3n de la inferencia l\u00f3gica \u00a0por \u00a0violar \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, supone la aceptaci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 \u00a0 \u00a0indicador. \u00a0 \u00a0 \u00a0No \u00a0 \u00a0 \u00a0hacerlo \u00a0 \u00a0 \u2013error \u00a0may\u00fasculo \u00a0en que ha incurrido \u00a0el \u00a0censor-, \u00a0constituye un contrasentido. La inferencia l\u00f3gica es el resultado \u00a0de \u00a0un \u00a0proceso \u00a0intelectual valorativo. Si no se acepta la validez de la prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0que la genera, mal puede cuestionarse por il\u00f3gica la inferencia que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0esa \u00a0base se haga, dado que de este modo se rompe la concordancia \u00a0entre \u00a0los \u00a0puntos \u00a0de referencia del sentenciador y del recurrente. A partir de \u00a0dos \u00a0premisas distintas \u2013la \u00a0que \u00a0acepta \u00a0la prueba del hecho indicador y la que la rechaza-, es un imposible \u00a0l\u00f3gico construir una misma inferencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, reforzada por las falencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0 en \u00a0 su \u00a0formulaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0censura \u00a0no \u00a0puede \u00a0tener \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0prosperidad. \u00a0Ella, en s\u00ed misma, como se dijo, es contradictoria. El demandante \u00a0no \u00a0acepta \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador. \u00a0Sostiene que ella, por cuanto el \u00a0juzgador \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0algunos \u00a0de sus componentes y supuso otros, no constituye \u00a0base \u00a0confiable \u00a0de \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0que hizo suyas en la sentencia. En estas \u00a0condiciones, \u00a0 sin \u00a0 otorgarle \u00a0 reconocimiento \u00a0 a \u00a0 estas \u00a0 premisas, \u00a0resulta \u00a0improcedente, \u00a0porque \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0dos \u00a0extremos \u00a0que se repelen, censurar la \u00a0inferencia \u00a0bajo \u00a0el \u00a0expediente \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0obtuvo \u00a0a \u00a0contracorriente de los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o las m\u00e1ximas de la \u00a0experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala, \u00a0en \u00a0forma reiterada, ha indicado \u00a0did\u00e1cticamente \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0modo ha de procederse en los casos en que se pretende \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria. \u00a0En \u00a0uno \u00a0de \u00a0sus \u00a0pronunciamientos, dijo lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Cuando \u00a0se \u00a0pretende \u00a0atacar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, \u00a0es \u00a0carga \u00a0del \u00a0actor precisar si el yerro se cometi\u00f3 respecto del \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica o de la forma en que se relaciona con \u00a0los \u00a0restantes \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba. \u00a0Si \u00a0opta por el hecho indicador, le compete \u00a0se\u00f1alar, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con las pruebas que se tuvo por demostrado, si se est\u00e1 \u00a0ante \u00a0un error de hecho o de derecho y la modalidad en cada caso: de existencia, \u00a0identidad, \u00a0raciocinio, \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0Si \u00a0lo \u00a0que \u00a0se ataca es la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica, \u00a0el \u00a0actor, previa aceptaci\u00f3n de la forma en que se prob\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0debe \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0se incurri\u00f3 en un falso raciocinio \u00a0porque \u00a0 se \u00a0 atent\u00f3 \u00a0 contra \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0la \u00a0experiencia\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0del 11 de octubre de 2001, \u00a0radicaci\u00f3n n\u00famero 15.385). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un extrav\u00edo \u00a0metodol\u00f3gico, \u00a0como \u00a0pudo \u00a0constatar \u00a0la Sala, al fundamentar la censura. No se \u00a0guio por las directrices antes se\u00f1aladas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo y eso, es preciso advertir, si de \u00a0ir \u00a0al \u00a0fondo \u00a0del \u00a0asunto \u00a0debatido \u00a0se \u00a0trata, que el Tribunal, al efectuar la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0que \u00a0le \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0para \u00a0emitir su juicio de \u00a0condena \u00a0contra \u00a0Jes\u00fas \u00a0Adolfo \u00a0Ponce, \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0dentro \u00a0de los l\u00edmites de la \u00a0racionalidad \u00a0(coherencia \u00a0interna) \u00a0y de la razonabilidad (coherencia externa). \u00a0Al \u00a0 autor \u00a0material \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0\u2013Fabi\u00e1n \u00a0Herrera-, \u00a0le \u00a0fueron hallados en su poder, anotados en una \u00a0tarjeta, \u00a0los \u00a0n\u00fameros \u00a0telef\u00f3nicos \u00a0de \u00a0Ponce Lenis y de De la Cruz Ortiz. De \u00a0esos \u00a0abonados, \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0del crimen, salieron y entraron llamadas, todas ellas \u00a0detectadas \u00a0y \u00a0debidamente \u00a0clasificadas \u00a0por \u00a0los expertos en la materia. Tiene \u00a0l\u00f3gica, \u00a0 entonces, \u00a0 que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hubiera \u00a0inferido \u00a0de \u00a0all\u00ed, \u00a0con \u00a0la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0adicionales, que Jes\u00fas Adolfo \u00a0Ponce \u00a0haya \u00a0sido \u00a0el \u00a0gestor, \u00a0por motivos de venganza, del homicidio de \u00c1ngel \u00a0Mar\u00eda Pati\u00f1o.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0lo segundo, el documento emitido por \u00a0las \u00a0Fuerzas \u00a0Militares \u00a0visible \u00a0al folio 492, es suficiente decir que el actor \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en un error insalvable pues respecto de esa prueba predica dos fallas \u00a0del \u00a0 \u00a0 Tribunal: \u00a0 \u00a0 una, \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0identidad; \u00a0y \u00a0dos, \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. N\u00f3tese c\u00f3mo en la p\u00e1gina 985 \u00a0afirma \u00a0que \u00a0hubo \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0tal \u00a0documento \u00a0e \u00a0inmediatamente \u00a0 despu\u00e9s \u00a0asevera \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0esa \u00a0certificaci\u00f3n ni le dio el valor probatorio que requer\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0sobre \u00a0las \u00a0indagatorias, \u00a0la verdad que \u00a0enunci\u00f3 \u00a0 errores \u00a0 del \u00a0Tribunal, \u00a0 pero \u00a0 nada \u00a0 desarroll\u00f3 \u00a0 sobre \u00a0el \u00a0punto. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0no comprob\u00f3 la patente presencia de \u00a0yerros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 esas \u00a0 razones, \u00a0 se \u00a0desestima \u00a0la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>NOTIFIQUESE Y CUMPLASE. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0HERMAN GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Permiso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 A. \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Comisi\u00f3n de servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO \u00a0 ORLANDO \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILANES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17457 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 57 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., veintid\u00f3s (22) de mayo del \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ASUNTO \u00a0\u00a0 Los defensores de Edwin Oscar de la Cruz Ortiz [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-7017","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7017","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7017"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7017\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7017"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7017"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7017"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}