{"id":6980,"date":"2023-09-08T17:00:41","date_gmt":"2023-09-08T17:00:41","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1719004-02-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:41","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:41","slug":"1719004-02-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1719004-02-03\/","title":{"rendered":"17190(04-02-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17190 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 018 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., cuatro (4) de febrero de dos \u00a0mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el recurso de reposici\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0se\u00f1or JORGE ARMANDO MONROY RUIZ, contra el \u00a0auto \u00a0del \u00a027 \u00a0de septiembre de 2002, mediante el cual se declar\u00f3 que no hab\u00eda \u00a0operado \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0y \u00a0se \u00a0inadmiti\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda de \u00a0casaci\u00f3n excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Los hechos \u00a0<\/p>\n<p>Fueron descritos de la siguiente manera por \u00a0el Tribunal Superior de Tunja, en el fallo de segunda instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSiendo \u00a0diputado principal Jorge Armando \u00a0Monroy \u00a0 Ruiz \u00a0 y \u00a0 suplente \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Luis \u00a0Yepes \u00a0Lainez \u00a0durante \u00a0el \u00a0periodo \u00a0constitucional \u00a0de \u00a01990 \u00a0a \u00a01992, la Asamblea de Boyac\u00e1 aprob\u00f3 el presupuesto \u00a0general \u00a0del \u00a0departamento \u00a0para \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0fiscal \u00a0de \u00a01991, \u00a0en el cual se \u00a0incluy\u00f3 \u00a0una partida de $ 9.000.000 con destino a juntas de acci\u00f3n comunal del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Puerto \u00a0Boyac\u00e1 \u00a0los \u00a0cuales \u00a0ser\u00edan \u00a0girados \u00a0a \u00a0la \u00a0fundaci\u00f3n \u00a0boyacense \u00a0\u201cEzequiel Rojas\u201d (FUNBER) de Tunja cuya tesorera a la saz\u00f3n, era \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Jim\u00e9nez, esposa del diputado Monroy Ruiz. Esta suma de \u00a0dinero \u00a0se retir\u00f3 de la Secretar\u00eda de Hacienda del departamento el 30 de enero \u00a0de \u00a01991 \u00a0y se deposit\u00f3 en la cuenta n\u00famero 371044074 del banco cafetero el 14 \u00a0de \u00a0febrero del mismo a\u00f1o. Luego se constituy\u00f3 un CDT que produjo rendimientos \u00a0por \u00a0valor \u00a0de \u00a0$ 915.194,12, que fueron tomados por la tesorera para cubrir los \u00a0gastos \u00a0 que \u00a0hab\u00edan \u00a0realizado \u00a0en \u00a0el \u00a0sostenimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0oficina \u00a0de \u00a0la \u00a0fundaci\u00f3n. \u00a0Entre \u00a0tanto, \u00a0los \u00a0$ \u00a09.000.000 \u00a0se prestaron diferentes sumas sin \u00a0intereses \u00a0a \u00a0familiares \u00a0y personas allegadas a la familia del diputado o de su \u00a0esposa, \u00a0que \u00a0luego \u00a0reintegraron \u00a0en \u00a0el momento que les fue exigido para poder \u00a0cumplir \u00a0los \u00a0compromisos adquiridos con las juntas de acci\u00f3n comunal de puerto \u00a0Boyac\u00e1. \u00a0Debe \u00a0anotarse \u00a0que, \u00a0finalmente, todos los auxilios a cada una de las \u00a0juntas \u00a0de \u00a0acci\u00f3n comunal fueron entregados. Igualmente, se pagaron diferentes \u00a0sumas \u00a0al \u00a0diputado Monroy Ruiz alegando pr\u00e9stamos que \u00e9ste hab\u00eda realizado a \u00a0la Fundaci\u00f3n\u201d. (Folio 15 Cdno. 7). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Actuaci\u00f3n Procesal \u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Inicialmente la instrucci\u00f3n estuvo a \u00a0cargo \u00a0de \u00a0la Fiscal\u00eda Quince Seccional de Tunja, la cual fue desplazada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Primera \u00a0Delegada ante el Tribunal Superior de la misma ciudad, quien \u00a0continu\u00f3 \u00a0 conociendo \u00a0 del \u00a0 asunto \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0(folio \u00a034 \u00a0cdno. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2 \u00a0Por los anteriores acontecimientos fue \u00a0vinculado \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0el \u00a0se\u00f1or MONROY RUIZ; y al definir su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a08 de febrero de \u00a01994, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Primera \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Tunja le \u00a0impuso \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0con \u00a0beneficio \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 excarcelaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 calidad \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 c\u00f3mplice de los delitos de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n y por uso . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3 \u00a0El proceso fue reasignado y asumi\u00f3 la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Tercera \u00a0Delegada ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja. \u00a0Al \u00a0calificar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito del sumario, el 29 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01995, \u00a0profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra el se\u00f1or JORGE \u00a0ARMANDO \u00a0MONROY RUIZ, \u201ccomo determinador \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0de \u00a0Peculado \u00a0por \u00a0Extensi\u00f3n \u00a0en \u00a0Grado \u00a0de \u00a0Apropiaci\u00f3n, agravado en raz\u00f3n de la cuant\u00eda.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4 \u00a0Al \u00a0desatar \u00a0la apelaci\u00f3n interpuesta \u00a0contra \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Segundo \u00a0Delegado \u00a0ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja, \u00a0con \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a02 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 1996, la \u00a0modific\u00f3, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 sentido \u00a0 de \u00a0acusar \u00a0a \u00a0MONROY \u00a0RUIZ \u00a0como \u00a0coautor \u00a0de \u00a0peculado por extensi\u00f3n, en \u00a0la \u00a0 \u00a0modalidad \u00a0 de \u00a0 apropiaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 concurso \u00a0 con \u00a0 peculado \u00a0 por \u00a0 uso \u00a0indebido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. La causa fue adelantada por el Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Tunja, Despacho que mediante sentencia del 28 de \u00a0enero \u00a0de \u00a01999, \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0JORGE ARMANDO MONROY RUIZ, en calidad de \u00a0coautor \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por extensi\u00f3n en la modalidad de apropiaci\u00f3n, a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0treinta \u00a0(30) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0indemnizar los perjuicios \u00a0causados \u00a0al \u00a0Departamento \u00a0de Boyac\u00e1; y le neg\u00f3 el subrogado de la condena de \u00a0ejecuci\u00f3n condicional (folio 145 cdno. 5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.6 \u00a0El \u00a0defensor del procesado impugn\u00f3 la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0pese \u00a0a\u00a0 \u00a0lo cual fue confirmada por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Tunja, en fallo del 25 de enero \u00a02000, \u00a0con \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n consistente en imponerle la pena principal de doce \u00a0(12) \u00a0 meses \u00a0 de \u00a0 prisi\u00f3n, \u00a0 en \u00a0 calidad \u00a0de \u00a0determinador \u00a0de \u00a0peculado \u00a0 por \u00a0 extensi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0uso, \u00a0y \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional (folio 15 cdno. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.7 Bajo la \u00e9gida de la Ley 553 de 2000, el \u00a0abogado \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 interpuso \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0 extraordinario \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0(excepcional); \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0adelante \u00a0solicit\u00f3 \u00a0se \u00a0declarara prescrita la acci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La providencia impugnada \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0trata \u00a0del auto del 27 de septiembre de \u00a02002, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual la Sala declar\u00f3 que no hab\u00eda operado el fen\u00f3meno de \u00a0la prescripci\u00f3n, e inadmiti\u00f3 la demanda de casaci\u00f3n excepcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1 \u00a0La Corte descart\u00f3 el acaecimiento del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal, con fundamento en que el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja \u00a0profiri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo de segunda instancia el 25 de enero de \u00a02000, \u00a0cuando \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0entrado \u00a0a \u00a0regir la Ley 553 de 2000, publicada en el \u00a0Diario \u00a0Oficial \u00a0No. \u00a043.855 \u00a0del \u00a015 \u00a0de enero de ese a\u00f1o, pues en vigencia de \u00a0dicha \u00a0Ley, \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0quedaban \u00a0ejecutoriadas al \u00a0desatarse \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0lo \u00a0dispon\u00eda su art\u00edculo 18, al \u00a0referirse a la procedencia de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior, teniendo en cuenta que, como lo \u00a0ha \u00a0 reiterado \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0diversos \u00a0pronunciamientos, \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inexequibilidad \u00a0de \u00a0algunas \u00a0disposiciones \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 553 de 2000 y del nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, Ley 600 del mismo a\u00f1o, entre ellas la que se \u00a0refer\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0ejecutoria \u00a0de las sentencia de segunda instancia, por medio de \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0C-252 (28 de febrero), C-260 (7 de marzo) y C-261 (7 de marzo), \u00a0las \u00a0tres \u00a0de \u00a02001, produjo efectos exclusivamente hacia el futuro y, por ende, \u00a0no afecta situaciones consolidadas con anterioridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0agreg\u00f3 \u00a0que \u00a0si \u00a0ello \u00a0era \u00a0as\u00ed, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del\u00a0 \u00a025 de enero de 2000, proferida en segunda instancia por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja, \u00a0qued\u00f3 \u00a0en firme el 7 de febrero\u00a0 del mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0 despu\u00e9s \u00a0de \u00a0notificarse \u00a0por \u00a0edicto, \u00a0seg\u00fan \u00a0constancia \u00a0secretarial \u00a0incorporada al expediente (folio 58 cdno. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0como la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a02 de febrero de 1996, es claro que desde esa fecha, hasta el 7 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02000, \u00a0cuando el fallo alcanz\u00f3 firmeza, no hab\u00eda transcurrido \u00a0a\u00fan \u00a0el t\u00e9rmino m\u00ednimo de cinco a\u00f1os requerido para que acaezca el fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n, trat\u00e1ndose del delito de peculado por uso, sancionado en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 134 del C\u00f3digo Penal (Decreto 100 de 1980), con prisi\u00f3n de uno a \u00a0tres a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2 La demanda de casaci\u00f3n excepcional fue \u00a0inadmitida \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0el defensor de JORGE ARMANDO MONROY RUIZ \u00a0apenas \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0pretend\u00eda \u00a0la \u00a0garant\u00eda de los derechos fundamentales de \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0sin \u00a0explicar ese espec\u00edfico aspecto al menos sumariamente; ni ahond\u00f3 \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0presunta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa; \u00a0y tampoco \u00a0demostr\u00f3 \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0necesidad de desarrollar la jurisprudencia de la Corte, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0sobre \u00a0el \u00a0tema planteado, es decir la posibilidad de que un Fiscal \u00a0Delegado \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0desplace \u00a0en la instrucci\u00f3n a un Fiscal \u00a0Delegado \u00a0ante \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0de \u00a0Circuito, \u00a0ya \u00a0la Sala se hab\u00eda pronunciado de \u00a0manera reiterada y uniforme. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DE \u00a0 \u00a0 \u00a0LA \u00a0IMPUGNACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El apoderado del se\u00f1or JORGE ARMANDO MONROY \u00a0RUIZ \u00a0impugna \u00a0el \u00a0auto \u00a0del \u00a027 de septiembre de 2002, \u00fanicamente en cuanto no \u00a0declar\u00f3 \u00a0prescrita la acci\u00f3n penal, toda vez que, desde su punto de vista, por \u00a0favorabilidad, \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0debido \u00a0 \u00a0reconocerse \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0acaecimiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0tal \u00a0fen\u00f3meno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a02 \u00a0de \u00a0febrero de 1996, cuando la Fiscal\u00eda de segunda \u00a0instancia \u00a0desat\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual, los cinco a\u00f1os \u00a0contados \u00a0a partir de esa fecha, requeridos para la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n, \u00a0en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0del delito de peculado por extensi\u00f3n \u00a0en \u00a0la modalidad de uso, se cumplieron el 2 de febrero \u00a0de 2001. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0decir \u00a0del \u00a0recurrente, constituye \u201cun \u00a0mero \u00a0sofisma \u00a0de \u00a0distracci\u00f3n\u201d, \u00a0para eludir el tema de la favorabilidad, el \u00a0criterio \u00a0 seg\u00fan \u00a0 el \u00a0cual \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inexequibilidad \u00a0de \u00a0algunas \u00a0disposiciones \u00a0de la Ley 553 de 2000 y del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0refer\u00eda \u00a0a \u00a0la ejecutoria de la sentencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0las sentencias C-252, C-260 y C-261 de 2001, produjo \u00a0efectos \u00a0exclusivamente hacia el futuro y no afecta situaciones consolidadas con \u00a0anterioridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0en \u00a0el presente asunto se debe \u00a0efectuar \u00a0un \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de la ley, para seleccionar la que m\u00e1s \u00a0convenga \u00a0a \u00a0los intereses del procesado, en aplicaci\u00f3n del principio universal \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0caso en el cual se impone concluir que el art\u00edculo 1\u00b0de la \u00a0Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000, \u00a0que \u00a0se\u00f1alaba \u00a0la fecha de ejecutoria de las sentencias de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0tambi\u00e9n se entiende retirada del ordenamiento jur\u00eddico, y \u00a0por \u00a0 ende \u00a0 no \u00a0 se \u00a0puede \u00a0esgrimir \u00a0como \u00a0argumento \u00a0para \u00a0contrarrestar \u00a0una \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0que \u00a0ocurri\u00f3 antes de resolverse sobre el recurso extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, solicita a la Corte revocar \u00a0el \u00a0auto \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0septiembre de 2002; declarar prescrita la acci\u00f3n penal y \u00a0disponer \u00a0la \u00a0cesaci\u00f3n de procedimiento a favor del se\u00f1or JORGE ARMANDO MONROY \u00a0RUIZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0a \u00a0la manera como lo percibe el \u00a0impugnante, \u00a0el \u00a0criterio \u00a0seg\u00fan \u00a0el cual la declaratoria de inexequibilidad de \u00a0algunos \u00a0art\u00edculos \u00a0de \u00a0la Ley 553 de 2000 produce efectos hacia el futuro y no \u00a0afecta \u00a0situaciones \u00a0consolidadas, \u00a0no \u00a0es \u00a0un \u00a0mero sofisma de distracci\u00f3n, ni \u00a0obedece \u00a0a \u00a0la arbitrariedad o al capricho de la Corte Suprema de Justicia, sino \u00a0que \u00a0emana \u00a0de \u00a0reflexiones \u00a0hermen\u00e9uticas, \u00a0de \u00a0la cabal aplicaci\u00f3n de la Ley \u00a0Estatutaria \u00a0de Administraci\u00f3n de Justicia, y de lineamientos jurisprudenciales \u00a0vertidos \u00a0en \u00a0diversos \u00a0pronunciamientos \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0y \u00a0de la Corte \u00a0Constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0el \u00a0auto que se cuestiona, la Sala \u00a0concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo de segunda instancia proferido el 25 de enero de 2000, \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Tunja, \u00a0alcanz\u00f3 fuerza ejecutoria antes de que \u00a0prescribiera \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0ese estado se mantiene, pese a la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inexequibilidad \u00a0parcial \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a01\u00b0 de la Ley 553 de \u00a02000, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0estipulaba \u00a0que \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0proced\u00eda \u00a0contra \u00a0sentencias \u00a0ejecutoriadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para llegar a tal aserto, la Sala reiter\u00f3 \u00a0la \u00a0tesis \u00a0que ha venido sosteniendo en varios pronunciamientos, entre ellos, el \u00a0auto \u00a0del \u00a023 de julio 2001, radicaci\u00f3n 18.463 (M.P. \u00a0Drs. \u00a0 \u00c1lvaro \u00a0 O. \u00a0 P\u00e9rez \u00a0 Pinz\u00f3n \u00a0y \u00a0Edgar \u00a0Lombana \u00a0Trujillo) en el cual se indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c2.\u00a0 \u00a0Frente \u00a0a \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0as\u00ed \u00a0configurada, \u00a0sea \u00a0lo \u00a0primero precisar, que de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0acu\u00f1ada a partir de la sentencia C-113 de 1993, \u00a0M.P. \u00a0 Dr. \u00a0 Jorge \u00a0 Arango \u00a0Mej\u00eda, \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0generales, \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0inexequibilidad \u00a0proferidos \u00a0por \u00a0la Corte Constitucional tienen los efectos que \u00a0esa \u00a0misma \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0les \u00a0fije, \u00a0ce\u00f1idos \u00a0desde \u00a0luego, a los \u201cfines \u00a0del derecho objetivo, y de la constituci\u00f3n que es parte \u00a0de \u00a0\u00e9l, \u00a0que \u00a0son \u00a0la\u00a0 \u00a0justicia \u00a0y \u00a0la seguridad jur\u00eddica\u201d.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora bien, \u00a0en \u00a0eventos como el examinado, donde ning\u00fan se\u00f1alamiento espec\u00edfico verific\u00f3 \u00a0la \u00a0Corte Constitucional sobre dicho aspecto al contrastar la armon\u00eda de la Ley \u00a0553 \u00a0de \u00a02000 \u00a0con \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0fuerza \u00a0concluir \u00a0que \u00a0los \u00a0fallos de \u00a0inconstitucionalidad \u00a0de varias de sus disposiciones surten efectos a futuro, es \u00a0decir, \u00a0no \u00a0son \u00a0retroactivos, lo que implica, de una parte, que las actuaciones \u00a0posteriores \u00a0deben \u00a0ajustarse a sus postulados, pero adem\u00e1s, y de otro extremo, \u00a0por \u00a0elementales motivos de seguridad jur\u00eddica, el respeto de la presunci\u00f3n de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0cumplidas al amparo de las normas retiradas del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico. \u00a0En \u00a0otros t\u00e9rminos, las sentencias de inexequibilidad \u00a0en \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0afectaron \u00a0las \u00a0situaciones \u00a0consolidadas con precedencia a su \u00a0notificaci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0sobra \u00a0a\u00f1adir \u00a0con \u00a0id\u00e9ntica \u00a0orientaci\u00f3n argumentativa, que la Corte Constitucional \u00a0en \u00a0el \u00a0tema \u00a0de \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de \u00a0los \u00a0fallos de inexequibilidad, ha elaborado \u00a0\u201cel \u00a0principio \u00a0de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad, en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0respetan los efectos que surti\u00f3 la ley y las situaciones \u00a0establecidas \u00a0bajo \u00a0su \u00a0vigencia.\u00a0 \u00a0La necesidad de garantizar la seguridad \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0los \u00a0asociados, \u00a0es sin duda la raz\u00f3n de ser de estos principios \u00a0b\u00e1sicos \u00a0que \u00a0dominan el ejercicio del control de constitucionalidad.\u00a0 Los \u00a0mismos \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0imponen, \u00a0en \u00a0principio, la irretroactividad de la ley, \u00a0imponen, \u00a0en principio, la irretroactividad de los fallos&#8230;\u201d (sentencia T-401 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a01996, \u00a0 \u00a0 \u00a0M.P. \u00a0 \u00a0 Dr. \u00a0 \u00a0 Vladimiro \u00a0 \u00a0 Naranjo \u00a0 \u00a0 Mesa).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El acatamiento a la jurisprudencia de la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0descalificado con expresiones peyorativas \u00a0como \u00a0las \u00a0que \u00a0propone el defensor del procesado, pues el respeto a los efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0cosa \u00a0juzgada \u00a0constitucional \u00a0es uno de los deberes de los Jueces de la \u00a0Rep\u00fablica, \u00a0sin \u00a0excepci\u00f3n, \u00a0y \u00a0tal \u00a0acatamiento \u00a0proyecta primordialmente sus \u00a0reflejos \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0materializaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0concepto \u00a0 \u00a0de \u00a0 seguridad \u00a0jur\u00eddica, \u00a0que \u00a0reclama el \u00a0Estado de Derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0valor \u00a0de \u00a0la \u00a0seguridad jur\u00eddica, la \u00a0estabilidad \u00a0de \u00a0las \u00a0instituciones \u00a0y \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de la Constituci\u00f3n no son \u00a0entelequias \u00a0a \u00a0las \u00a0que la Sala de Casaci\u00f3n Penal acuda para eludir el estudio \u00a0de \u00a0un \u00a0problema \u00a0de \u00a0fondo. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0dicho valor comporta para los \u00a0administradores \u00a0de \u00a0justicia \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0generar a los destinatarios de las \u00a0normas, \u00a0la \u00a0estabilidad que depara el convencimiento seg\u00fan el cual lo resuelto \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0alcanza una condici\u00f3n de certidumbre y de firmeza, que \u00a0\u00fanicamente \u00a0puede \u00a0modificarse \u00a0en \u00a0los \u00a0eventos \u00a0excepcionales \u00a0que \u00a0otra \u00a0ley \u00a0prevea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Categ\u00f3ricamente \u00a0ha indicado la Corte \u00a0Constitucional, \u00a0 en \u00a0 pluralidad \u00a0 de \u00a0 decisiones, \u00a0 que \u00a0 las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0constitucionalidad son obligatorias para los jueces: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa sentencia de la Corte Constitucional \u00a0es \u00a0para \u00a0un \u00a0juez \u00a0fuente \u00a0obligatoria. \u00a0Unicamente una parte de sus sentencias \u00a0posee \u00a0el car\u00e1cter de cosa juzgada. Poseen tal car\u00e1cter algunos apartes de las \u00a0sentencias \u00a0en \u00a0forma \u00a0expl\u00edcita \u00a0y \u00a0otros \u00a0en \u00a0forma \u00a0impl\u00edcita. Goza de cosa \u00a0juzgada \u00a0 expl\u00edcita \u00a0 la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias, \u00a0por \u00a0expresa \u00a0disposici\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0243 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0y goza de cosa juzgada \u00a0impl\u00edcita \u00a0los \u00a0conceptos \u00a0de la parte motiva que guarden una unidad de sentido \u00a0con \u00a0el dispositivo de la sentencia, de tal forma que no se pueda entender \u00e9ste \u00a0sin la alusi\u00f3n a aqu\u00e9llos. (Sentencia C.-131 de 1993).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0corresponde \u00a0a la Corte \u00a0Constitucional, \u00a0en \u00a0su \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0garantizar \u00a0la \u00a0integridad \u00a0de \u00a0la Carta, \u00a0determinar \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0sobre \u00a0la constitucionalidad de una \u00a0ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho deber funcional, el de dar a conocer \u00a0el \u00a0sentido \u00a0y \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de \u00a0sus \u00a0fallos, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0lo ha \u00a0denominado \u201cfacultad de modulaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0preservar la \u00a0seguridad \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 y \u00a0 evitar \u00a0la \u00a0generaci\u00f3n \u00a0de \u00a0problemas \u00a0mayores \u00a0que \u00a0suscitar\u00eda \u00a0 el \u00a0retiro \u00a0inmediato \u00a0y \u00a0escueto \u00a0de \u00a0una \u00a0ley \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Constitucional \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 modula \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de sus fallos, y \u00a0por \u00a0ello \u00a0existen unos que condicionan en alg\u00fan sentido la vigencia de la ley; \u00a0otros \u00a0cuyos \u00a0efectos \u00a0se \u00a0difieren \u00a0hasta \u00a0dentro \u00a0de \u00a0alg\u00fan tiempo; otros que \u00a0producen \u00a0efectos \u00a0hacia \u00a0el \u00a0futuro; \u00a0y \u00a0otros \u00a0retroactivos \u00a0o con efectos que \u00a0tambi\u00e9n inciden en situaciones definidas en el pasado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0expresado \u00a0 dicha \u00a0Corporaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0Corte \u00a0tiene \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0modular \u00a0de \u00a0muy \u00a0diversas \u00a0maneras los efectos de sus sentencias. En efecto, de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0es \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0a \u00a0quien \u00a0corresponde \u00a0se\u00f1alar \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de sus sentencias. Esta Corporaci\u00f3n cuenta \u00a0entonces \u00a0con \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0modular el efecto de su fallo, con el fin de \u00a0evitar \u00a0 los \u00a0 equ\u00edvocos \u00a0o \u00a0los \u00a0efectos \u00a0parad\u00f3jicos. \u00a0(Sentencia \u00a0C-109 \u00a0de \u00a01995.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En id\u00e9ntico sentido, en oportunidad m\u00e1s \u00a0reciente expuso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cA pesar de su aparente dificultad, ese \u00a0dilema \u00a0puede \u00a0ser enfrentado, gracias a la facultad que tiene esta Corporaci\u00f3n \u00a0para \u00a0modular \u00a0los efectos de sus sentencias, ya sea desde el punto de vista del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0ya \u00a0sea \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto de vista de sus efectos \u00a0temporales1. \u00a0 As\u00ed, \u00a0es \u00a0doctrina \u00a0reiterada \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corte \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0constitucional \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0atrapado \u00a0en \u00a0la \u00a0disyuntiva \u00a0de \u00a0mantener \u00a0en \u00a0forma \u00a0permanente \u00a0una \u00a0norma en el ordenamiento (declaraci\u00f3n de constitucionalidad) o \u00a0retirarla \u00a0en \u00a0su integridad (sentencia de inexequibilidad), puesto que la Carta \u00a0simplemente \u00a0ha \u00a0establecido \u00a0que a la Corte compete &#8220;decidir sobre las demandas \u00a0de \u00a0inconstitucionalidad \u00a0que presenten los ciudadanos contra las leyes&#8221; (CP 241 \u00a0ord \u00a04\u00ba). \u00a0Por \u00a0consiguiente, \u00a0al \u00a0decidir \u00a0sobre estas demandas, la Corte debe \u00a0adoptar \u00a0la modalidad de sentencia que mejor le permita asegurar la guarda de la \u00a0integridad \u00a0 y \u00a0 supremac\u00eda \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Constituci\u00f3n.\u201d \u00a0(Sentencia \u00a0C-112 \u00a0de \u00a02000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. A la saz\u00f3n, por mandato del art\u00edculo \u00a043 \u00a0de \u00a0la Ley 270 de 1996, \u201cEstatutaria de la Administraci\u00f3n de Justicia\u201d, \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de constitucionalidad producen efectos hacia el futuro, a menos \u00a0que la Corte resuelva lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica \u00a0 el \u00a0mismo \u00a0art\u00edculo \u00a043, \u00a0que \u00a0excepcionalmente \u00a0la \u00a0Corte \u00a0podr\u00e1 \u00a0disponer \u00a0que \u00a0las sentencias tengan efecto \u00a0retroactivo en los siguientes casos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026 \u00a0<\/p>\n<p>\u201c2. \u00a0 Cuando \u00a0se \u00a0deba \u00a0preservar \u00a0el \u00a0principio \u00a0constitucional \u00a0de la favorabilidad o de garantizar la efectividad de \u00a0los derechos fundamentales;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, siempre que la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0no \u00a0se\u00f1ale expresamente que uno de sus fallos producir\u00e1 \u00a0efectos \u00a0retroactivos, \u00a0debe \u00a0entenderse \u00a0que \u00a0los efectos ser\u00e1n exclusivamente \u00a0hacia \u00a0el \u00a0futuro, \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0asunto no contempla ni permite discusi\u00f3n alguna \u00a0sobre el principio de favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Las afirmaciones que anteceden tampoco \u00a0dimanan \u00a0de \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0autoritaria, interesada o sesgada que sobre el \u00a0asunto \u00a0 pudiese \u00a0 hacer \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal. \u00a0Es \u00a0la \u00a0propia \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0 quien \u00a0 se \u00a0ha \u00a0encargado \u00a0de \u00a0difundir \u00a0tales \u00a0reflexiones \u00a0en \u00a0multiplicidad de pronunciamientos, autos y sentencias. Por ejemplo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.1 \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0necesidad de se\u00f1alar los \u00a0efectos de las sentencias de constitucionalidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La facultad de se\u00f1alar los efectos\u00a0 \u00a0de \u00a0sus \u00a0propios fallos, de conformidad con la Constituci\u00f3n, nace para la Corte \u00a0Constitucional \u00a0de \u00a0la \u00a0misi\u00f3n \u00a0que \u00a0le conf\u00eda el inciso primero del art\u00edculo \u00a0241, \u00a0de \u00a0guardar la\u00a0 &#8220;integridad\u00a0 y supremac\u00eda de la Constituci\u00f3n&#8221;, \u00a0porque \u00a0 para \u00a0 cumplirla,\u00a0 \u00a0 el \u00a0 paso \u00a0 previo \u00a0 e \u00a0indispensable \u00a0es \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n\u00a0 \u00a0que se hace en la sentencia que debe se\u00f1alar sus propios \u00a0efectos.\u201d (Sentencias C-113 de 1993 y C-145 DE 1994). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.2 \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0se\u00f1alar \u00a0expresamente \u00a0 si \u00a0 una \u00a0 sentencia \u00a0de \u00a0constitucionalidad \u00a0producir\u00e1 \u00a0efectos \u00a0retroactivos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cIgualmente, \u00a0 debido \u00a0 a \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0normativa \u00a0 de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0y \u00a0conforme \u00a0a \u00a0lo \u00a0indicado \u00a0en \u00a0decisiones \u00a0anteriores, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0considera \u00a0que \u00a0la presente sentencia debe tener efectos \u00a0retroactivos, \u00a0 que \u00a0deben \u00a0ser \u00a0precisados \u00a0por \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n, ya que, conforme al art\u00edculo 45 de la \u00a0Ley \u00a0Estatutaria \u00a0de \u00a0Administraci\u00f3n \u00a0de Justicia, las sentencias de esta Corte \u00a0\u201csobre \u00a0los \u00a0actos \u00a0sujetos a su control en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 241 de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, tienen efectos hacia el futuro a menos que la Corte \u00a0resuelva \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0 contrario\u201d.(Sentencia \u00a0 \u00a0 Cdno.-870 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a01999). \u00a0 \u00a0(Se \u00a0destaca). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.3 Sobre la necesidad de hacer referencia \u00a0expresa \u00a0al \u00a0principio de favorabilidad, en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 45 de la \u00a0Ley \u00a0270 de 1996 (Estatutaria de la Administraci\u00f3n de Justicia), cuando se deba \u00a0preservar tal derecho fundamental: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud del principio de favorabilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0ley penal que la propia Constituci\u00f3n consagra, el presente fallo, s\u00f3lo \u00a0produce \u00a0efectos \u00a0hac\u00eda \u00a0el \u00a0futuro, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0significa que los beneficios ya \u00a0concedidos \u00a0se mantienen, las negociaciones en curso pueden proseguirse hasta su \u00a0culminaci\u00f3n \u00a0y quienes con anterioridad a la fecha de esta providencia se hayan \u00a0entregado \u00a0a \u00a0la \u00a0justicia \u00a0con el \u00e1nimo de hacerse acreedores a los beneficios \u00a0que \u00a0establece el decreto 264 de 1993, tendr\u00e1n derecho a obtenerlos, si cumplen \u00a0con los requisitos que \u00e9l mismo se\u00f1ala. (Sentencia C-171 de 1993) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. En s\u00edntesis, en el presente asunto no \u00a0viene \u00a0a \u00a0lugar \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0que \u00a0el impugnante lo plantea, puesto que la \u00a0Sentencia \u00a0C-252 \u00a0de \u00a02001, \u00a0se \u00a0limit\u00f3 a declarar inexequibles las expresiones \u00a0&#8220;..ejecutoriadas..&#8221; \u00a0del \u00a0inciso \u00a0primero \u00a0del \u00a0art\u00edculo 218 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal anterior, \u00a0como \u00a0fue \u00a0modificado por el art\u00edculo 1\u00b0 de la ley 553 de 2000, y la contenida \u00a0en el inciso primero del art\u00edculo 205 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debido a que la Corte constitucional no le \u00a0asign\u00f3 \u00a0efectos \u00a0especiales \u00a0a \u00a0tal \u00a0declaratoria, \u00a0se \u00a0entiende \u00a0que \u00e9stos se \u00a0producen \u00a0hacia \u00a0el \u00a0futuro, vale decir, que no afectan situaciones consolidadas \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0con \u00a0anterioridad, \u00a0sin que aquello signifique compromiso alguno \u00a0para \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0como \u00a0di\u00e1fanamente \u00a0se \u00a0desprende \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a045 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0270 \u00a0de \u00a01996 \u00a0(Estatutaria de la Administraci\u00f3n de \u00a0Justicia) y de la jurisprudencia de dicha Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ese \u00a0modo, \u00a0se \u00a0reitera, la sentencia \u00a0condenatoria \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia proferida el 25 de enero de 2000, contra el \u00a0se\u00f1or \u00a0JORGE ARMANDO MONROY RUIZ, qued\u00f3 ejecutoriada en vigencia de la Ley 553 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0y \u00a0por tanto, la prescripci\u00f3n que su defensor pretende no ha \u00a0podido ocurrir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Como se dijo en el auto impugnado, la \u00a0ejecutoria \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0producida \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0553 de 2000, otorga \u00a0competencia \u00a0a \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n \u00a0de Penas y Medias de Seguridad para \u00a0pronunciarse \u00a0sobre \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, por causas diferentes a \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n, como lo estipula el art\u00edculo 79 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0REPONER el \u00a0auto \u00a0del 27 de septiembre de 2002, en cuanto fue impugnado por el apoderado del \u00a0se\u00f1or \u00a0JORGE \u00a0ARMANDO \u00a0MONROY \u00a0RUIZ, de conformidad con la parte motiva de esta \u00a0providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE A. G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Permiso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Ver, entre otras, las sentencias C-109 de 1995 y C-221 de 1997. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17190 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 018 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., cuatro (4) de febrero de dos \u00a0mil tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6980","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6980","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6980"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6980\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6980"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6980"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6980"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}