{"id":6970,"date":"2023-09-08T17:00:41","date_gmt":"2023-09-08T17:00:41","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1711613-08-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:41","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:41","slug":"1711613-08-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1711613-08-03\/","title":{"rendered":"17116(13-08-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17116 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 93 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0trece de agosto de dos mil \u00a0tres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra la sentencia de 12 de noviembre de 1999, mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del Distrito Judicial de Barranquilla conden\u00f3 \u00a0a\u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0ALBERTO \u00a0VEGA \u00a0JIMENEZ \u00a0(a. \u00a0Erick \u00a0\u00f3 \u00a0Cherengue), \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a026 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0como autor responsable de los delitos de \u00a0homicidio y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a019 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 1998, entre 8 y 9 de la \u00a0noche, \u00a0en \u00a0el \u00a0barrio \u00a0Carrizal \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Barranquilla, Luis \u00a0Alberto \u00a0Vega \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0(a. \u00a0Erick \u00a0\u00f3 Cherengue), \u00a0dispar\u00f3 \u00a0un \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego tipo escopeta (hechiza) contra Juan \u00a0Carlos \u00a0Cantillo \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0caus\u00e1ndole \u00a0una \u00a0herida \u00a0a \u00a0la \u00a0altura del\u00a0 \u00a0trapecio \u00a0del \u00a0lado \u00a0derecho, que determin\u00f3 su muerte. El agresor fue capturado \u00a0por \u00a0agentes de la polic\u00eda nacional que alertados por el disparo llegaron hasta \u00a0el \u00a0lugar \u00a0del \u00a0crimen inmediatamente despu\u00e9s de su comisi\u00f3n (fls.2, 8, 71\/1). \u00a0La \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0proyectil, \u00a0seg\u00fan el\u00a0 protocolo de necropsia, fue de \u00a0atr\u00e1s \u00a0 hacia \u00a0 adelante \u00a0 y \u00a0de \u00a0derecha \u00a0a \u00a0izquierda, \u00a0en \u00a0plano \u00a0horizontal \u00a0(fls.54-56\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0indagatoria, el imputado explic\u00f3 que ese \u00a0d\u00eda, \u00a0en \u00a0las \u00a0horas de la tarde, Juan Carlos Cantillo Rodr\u00edguez lo atac\u00f3 con \u00a0una \u00a0navaja \u00a0peque\u00f1a \u00a0(del \u00a0tama\u00f1o \u00a0del dedo \u00edndice), si alcanzarlo. Superado \u00a0este \u00a0incidente, \u00a0se \u00a0dirigi\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0casa \u00a0y se arm\u00f3 de la escopeta. Despu\u00e9s \u00a0sali\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0esquina \u00a0a comprar un cigarrillo, y cuando estaba all\u00ed, Cantillo \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0volvi\u00f3 \u00a0a \u00a0buscarlo \u00a0para \u00a0decirle \u00a0que \u00a0lo \u00a0iba \u00a0a matar, mientras \u00a0exhib\u00eda \u00a0la \u201cnavajita\u201d. Luego sostiene: \u201ccuando \u00e9l se me viene encima de \u00a0m\u00ed \u00a0y como a siete u ocho metros yo le disparo, \u00e9l intent\u00f3 correr de lado, yo \u00a0le \u00a0dispar\u00e9 \u00a0de \u00a0frente \u00a0un \u00a0solo \u00a0tiro, \u00e9l intent\u00f3 correr y yo le dispar\u00e9 y \u00a0luego \u00a0yo salgo corriendo para atr\u00e1s yo solo le hice un solo tiro, me vine para \u00a0la \u00a0casa, \u00a0cuando \u00a0ven\u00eda \u00a0con \u00a0la \u00a0mocha \u00a0(escopeta), \u00a0los \u00a0se\u00f1ores agentes me \u00a0cogieron\u2026\u00e9l \u00a0no se dio cuenta que yo ten\u00eda la mocha cuando yo se la pelo \u00e9l \u00a0se \u00a0puya \u00a0a \u00a0correr y es cuando yo le suelto el tiro\u201d (fls.28 y 29\/1). Asegura \u00a0que \u00a0cuatro \u00a0meses \u00a0antes \u00a0Cantillo \u00a0Rodr\u00edguez lo hab\u00eda apu\u00f1alado en el brazo \u00a0izquierdo, y que con frecuencia lo buscaba para agredirlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el curso del proceso fueron recibidos los \u00a0testimonios \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0An\u00edbal \u00a0 Cantillo \u00a0 Guti\u00e9rrez \u00a0(padre de la v\u00edctima), quien asegura que el procesado \u00a0sigui\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0hijo \u00a0hasta \u00a0el \u00a0campo \u00a0de \u00a0f\u00fatbol \u00a0y \u00a0le dispar\u00f3 en la cabeza \u00a0(fls.32\/1); \u00a0Jos\u00e9 Vicente Insignares Iglesias y Jes\u00fas \u00a0Oswaldo \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Solano \u00a0(Agentes \u00a0de Polic\u00eda que \u00a0realizaron \u00a0la \u00a0captura \u00a0del \u00a0procesado), \u00a0quienes \u00a0afirman \u00a0no haber visto arma \u00a0alguna \u00a0 en \u00a0 poder \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 v\u00edctima \u00a0 (fls.36 \u00a0 y \u00a0 38\/1); \u00a0y \u00a0Julio \u00a0Joaqu\u00edn Lara Pacheco y Norelis \u00a0 Esther \u00a0Lara \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0quienes \u00a0sostienen \u00a0que \u00a0el procesado se vio obligado a disparar ante la agresi\u00f3n de que \u00a0era objeto por parte de Cantillo Rodr\u00edguez (fls.180 y 181\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a013 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01998, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de homicidio agravado, y porte ilegal de armas de fuego de defensa \u00a0personal, \u00a0de \u00a0acuerdo con lo previsto en los art\u00edculos 323 y 324.7 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0(modificados \u00a0por \u00a0los art\u00edculos 29 y 30 de la ley 40 de 1993), y el 1\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto \u00a03664 \u00a0de 1986 (fls.109-119\/1). Apelado este pronunciamiento por la \u00a0defensa, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante el Tribunal, mediante decisi\u00f3n de 23 de \u00a0octubre \u00a0siguiente, \u00a0la \u00a0confirm\u00f3 en todas sus partes (fls.5-10 del cuaderno de \u00a0la Delegada).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Celebrada \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica, el Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Barranquilla, en sentencia de 10 de agosto de \u00a01999, \u00a0 conden\u00f3 \u00a0 a \u00a0 Luis \u00a0 Alberto \u00a0Vega \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de 26 a\u00f1os de prisi\u00f3n, y las \u00a0accesorias \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas, y p\u00e9rdida de la \u00a0patria \u00a0potestad \u00a0\u201cpor \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0se\u00f1alado en el art\u00edculo 44 del C\u00f3digo \u00a0Penal\u201d, \u00a0como \u00a0autor responsable de los delitos imputados en la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0deducida para el delito de \u00a0homicidio (fls.216-225\/1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado este fallo por la defensa, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Barranquilla, \u00a0mediante el suyo de 12 de noviembre del mismo a\u00f1o, \u00a0que \u00a0ahora \u00a0el \u00a0procesado \u00a0recurre \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0lo confirm\u00f3 en los aspectos \u00a0motivo del disenso (fls.4-12 del cuaderno del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0impugnante asegura que las sentencias de instancia son nulas por \u00a0falta \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0y \u00a0consecuente afectaci\u00f3n de debido proceso y el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa.\u00a0 Como normas violadas, relaciona los art\u00edculos 1\u00ba y \u00a029 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n Nacional, 1\u00ba, 2\u00ba, 6\u00ba, 180, 214, 220, 247, 254, 304 y \u00a0442 \u00a0ordinal \u00a04\u00ba \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991, y 1\u00ba, 2\u00ba, 4\u00ba, \u00a05\u00ba, 29, 35 y 40 del C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisa \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez de conocimiento debi\u00f3 \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0causal \u00a0de justificaci\u00f3n alegada por la defensa, y explicar por \u00a0qu\u00e9 \u00a0motivo no proced\u00eda, o por qu\u00e9 consideraba al procesado responsable, pues \u00a0la \u00a0conducta no es antijur\u00eddica por el solo hecho de haber causado la muerte de \u00a0un \u00a0semejante, \u00a0\u201csino \u00a0porque \u00a0no \u00a0haya \u00a0obrado \u00a0amparado \u00a0en alguna causal de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0o excluyente de culpabilidad de las se\u00f1aladas en los art\u00edculos \u00a029 y 40 del C\u00f3digo Penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0que \u00a0los argumentos para plantear la \u00a0censura \u00a0se \u00a0los \u00a0otorga \u00a0el propio Tribunal, al reconocer en la p\u00e1gina 5 de la \u00a0sentencia \u00a0 que \u00a0 las \u00a0 argumentaciones \u00a0vertidas \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0carecen \u00a0de \u00a0profundidad, \u00a0y \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0ciertamente \u00a0no se hizo un an\u00e1lisis concreto de la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n. \u00a0Esto, \u00a0constituye una flagrante \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 29 de la Constituci\u00f3n Nacional y 1\u00ba del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0porque \u00a0para que una persona pueda ser condenada debe \u00a0ser \u00a0o\u00edda \u00a0y \u00a0vencida \u00a0en \u00a0juicio. \u00a0Toda decisi\u00f3n judicial, debe ser motivada, \u00a0seg\u00fan \u00a0 se \u00a0 desprende \u00a0 del \u00a0 contenido \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 180 \u00a0 y \u00a0442 \u00a0ejusdem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ni \u00a0el \u00a0Juez de conocimiento, ni el Tribunal, \u00a0hicieron \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0jur\u00eddico \u00a0de la causal de justificaci\u00f3n alegada. El a \u00a0quo \u00a0se limit\u00f3 a presentar un recuento de los hechos, y una enumeraci\u00f3n de las \u00a0pruebas \u00a0recaudadas, sin referirse, para nada, a la justificante. El ad quem, al \u00a0aludir \u00a0a \u00a0ella, \u00a0expres\u00f3 \u00a0textualmente: \u00a0\u201cLa \u00a0Sala comparte lo anotado en la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0materia \u00a0de leg\u00edtima defensa, por cuanto que adem\u00e1s de contener \u00a0suficiente \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0all\u00ed contenida consulta con el id \u00a0preruncle accidit\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este razonamiento contiene una irreconciliable \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0con \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0a \u00a0folio \u00a05 \u00a0del mismo fallo, donde se da por \u00a0cierto \u00a0que \u00a0en la sentencia\u00a0 de primer grado no se analiz\u00f3 en concreto la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0causal de justificaci\u00f3n. Ello permite afirmar que \u201cexiste \u00a0una \u00a0incoherencia \u00a0en el pensamiento del ad quem, que no logr\u00f3 llenar el vac\u00edo \u00a0dejado \u00a0por \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Fiscal Segundo de Reacci\u00f3n Inmediata y el Juez Tercero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito, \u00a0en \u00a0materia \u00a0de \u00a0compromiso intelectual del dominio de la \u00a0teor\u00eda \u00a0jur\u00eddica \u00a0que compromete la facultad de administrar justicia dentro de \u00a0los linderos de un Estado Social de Derecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0afirma tambi\u00e9n en el fallo del Tribunal, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0estado de ira e intenso dolor, que ni siquiera el propio \u00a0procesado \u00a0manifest\u00f3 \u00a0en su indagatoria haber experimentado ira, o dolor, y que \u00a0de \u00a0los \u00a0autos \u00a0no surg\u00eda esa particular relaci\u00f3n con los hechos investigados. \u00a0Nada \u00a0m\u00e1s alegado de la realidad procesal. En el sumario reposan pruebas de las \u00a0que \u00a0se \u00a0establece \u00a0que \u00a0esta circunstancia de atenuaci\u00f3n punitiva se encuentra \u00a0debidamente acreditada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Basta \u00a0examinar la ampliaci\u00f3n de indagatoria \u00a0vertida \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0para \u00a0advertir \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n de la \u00a0diminuente. \u00a0 All\u00ed, \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0que \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0recibidas \u00a0anteriormente \u00a0de Juan Carlos le afectaron el dedo central de la mano derecha, y \u00a0que \u00a0por \u00a0ello lo retiraron del Ej\u00e9rcito, hecho \u00e9ste que lo llen\u00f3 de ira y le \u00a0caus\u00f3 \u00a0mucho \u00a0dolor. \u00a0Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de primer grado admite que entre \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0victimario \u00a0ven\u00edan \u00a0present\u00e1ndose \u00a0rencillas, \u00a0y \u00a0los \u00a0Agentes de \u00a0Polic\u00eda \u00a0que \u00a0realizaron \u00a0la \u00a0captura, \u00a0dijeron \u00a0que el imputado les manifest\u00f3 \u00a0desde \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0comienzo \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0v\u00edctima \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0ten\u00eda \u00a0 \u00a0acosado \u00a0 \u00a0y \u00a0aburrido.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente \u00a0a estas argumentaciones, pide \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0consignadas \u00a0en \u00a0los \u00a0memoriales \u00a0que alleg\u00f3 durante el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0 \u00a0procesal, \u00a0 \u00a0donde \u00a0 \u00a0elev\u00f3 \u00a0 \u00a0igual \u00a0 \u00a0solicitud, \u00a0 \u00a0y \u00a0 decretar, \u00a0consecuencialmente, \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0por violaci\u00f3n del debido \u00a0proceso y el derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Primera \u00a0Delegada \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 Penal \u00a0 asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0ataque, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0infundado, \u00a0presenta \u00a0desaciertos \u00a0 t\u00e9cnico \u00a0 conceptuales \u00a0en \u00a0su \u00a0desarrollo \u00a0que \u00a0lo\u00a0 \u00a0tornan \u00a0impr\u00f3spero. \u00a0Advierte \u00a0que\u00a0 \u00a0el \u00a0demandante \u00a0fundamenta \u00a0el reproche en la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0causal de \u00a0justificaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0y\/o \u00a0de \u00a0la \u00a0circunstancia de ira e intenso dolor, pero a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido, \u00a0y \u00a0en \u00a0forma \u00a0contradictoria, \u00a0reconoce \u00a0que \u00a0los juzgadores \u00a0analizaron \u00a0la \u00a0primera \u00a0para negarla. Luego, entra a cuestionar sus argumentos, \u00a0en \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0que los suyos sean acogidos preferentemente, como si se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de instancia. En s\u00edntesis, \u201cel censor refunde en un \u00a0solo \u00a0planteamiento \u00a0la falta de motivaci\u00f3n con la motivaci\u00f3n que no comparte, \u00a0que \u00a0en \u00a0\u00faltimas \u00a0corresponde \u00a0a una contraposici\u00f3n de criterios que no son de \u00a0recibo en casaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>T\u00e9cnicamente no es lo mismo que una decisi\u00f3n \u00a0adolezca \u00a0de \u00a0defectos \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0ausencia \u00a0de contestaci\u00f3n de los \u00a0alegatos \u00a0de \u00a0las \u00a0partes, a que la respuesta dada no satisfaga las expectativas \u00a0del \u00a0sujeto \u00a0procesal por considerarla desacertada en sus fundamentos f\u00e1cticos, \u00a0probatorios \u00a0o \u00a0jur\u00eddicos. \u00a0En \u00a0el \u00a0primer caso se estar\u00e1 frente a un error de \u00a0actividad, \u00a0susceptible de ser atacado dentro del marco de la causal tercera. En \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0el \u00a0error \u00a0ser\u00e1 \u00a0de \u00a0juicio, denunciable por la v\u00eda de la causal \u00a0primera. \u00a0 De \u00a0 all\u00ed \u00a0 que \u00a0 resulte \u00a0 atentatorio \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0causales, \u00a0mezclar, dentro del mismo \u00a0reparo, \u00a0argumentaciones \u00a0de una y otra \u00edndole, como equivocadamente lo hace el \u00a0demandante en el presente caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que los juzgadores s\u00ed consignaron en \u00a0forma \u00a0espec\u00edfica \u00a0las razones por las cuales inadmitieron las peticiones de la \u00a0defensa, \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0es cierto, como lo sostiene el demandante, que el Tribunal \u00a0reconozca \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0a \u00a0quo. \u00a0Las\u00a0 \u00a0argumentaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0p\u00e1gina \u00a0quinta, \u00a0est\u00e1n \u00a0referidas \u00a0al contenido de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, seg\u00fan se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0apartes \u00a0del \u00a0fallo \u00a0del Tribunal, que el censor \u00a0transcribe \u00a0parcialmente:\u00a0 \u201cAhora bien, desde el punto de vista material, \u00a0la \u00a0 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0 explica \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0se \u00a0sustenta y por qu\u00e9, para \u00a0considerar \u00a0que \u00a0el procesado fue el autor de la conducta que origin\u00f3 la muerte \u00a0del \u00a0obitado. \u00a0As\u00ed se observa, con base en las pruebas que all\u00ed se mencionaron \u00a0que, \u00a0si \u00a0bien es cierto no se analiz\u00f3 en concreto la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0causal de justificaci\u00f3n, tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que \u00a0del \u00a0texto \u00a0de la argumentaci\u00f3n se deduce que se consider\u00f3 que la \u00a0conducta era netamente antijur\u00eddica y culpable\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El recurrente desconoce tambi\u00e9n el principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0las \u00a0causales al pretender que se acepte la existencia de la \u00a0ira \u00a0e \u00a0intenso \u00a0dolor en favor del procesado a trav\u00e9s de la causal de nulidad. \u00a0Si \u00a0pretend\u00eda \u00a0su reconocimiento, debi\u00f3 proponer el reproche por separado, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal primera. Con todo, debe anotarse que la sentencia del \u00a0Tribunal \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0desfavorablemente \u00a0esta petici\u00f3n, por considerar que no se \u00a0encontraban \u00a0reunidos \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0exigidos por el art\u00edculo 60 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980 \u00a0para \u00a0su configuraci\u00f3n, y que la defensa supon\u00eda la ira, dado \u00a0que \u00a0el procesado en ninguna parte afirm\u00f3 haber experimentado este sentimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0desestimar el cargo \u00a0presentado \u00a0contra \u00a0la sentencia impugnada, pero casarla parcialmente, de manera \u00a0oficiosa, \u00a0para \u00a0excluir \u00a0como pena accesoria la p\u00e9rdida de la patria potestad, \u00a0por \u00a0absoluta \u00a0ausencia de motivaci\u00f3n. Sostiene que los juzgadores se limitaron \u00a0a \u00a0deducirla, \u00a0sin hacer la m\u00e1s m\u00ednima referencia a su necesidad, conveniencia \u00a0o \u00a0merecimiento por parte del procesado, con manifiesta violaci\u00f3n del derecho a \u00a0la controversia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tradicionalmente \u00a0 la \u00a0 doctrina \u00a0 y \u00a0 la \u00a0jurisprudencia \u00a0 han \u00a0 distinguido \u00a0 entre \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 como \u00a0acto \u00a0procesal, y la sentencia como \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0acto \u00a0procesal, ha sido dicho, debe reunir \u00a0ciertos \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0forma \u00a0y \u00a0contenido, \u00a0sin los cuales carece de eficacia \u00a0jur\u00eddica. \u00a0 \u00a0 Como\u00a0 \u00a0 \u00a0 decisi\u00f3n, \u00a0debe ser expresi\u00f3n fiel de la verdad probada en el proceso, y la \u00a0voluntad \u00a0declarada \u00a0en \u00a0las \u00a0normas de derecho sustancial llamadas a regular el \u00a0caso. \u00a0La \u00a0inobservancia \u00a0de los primeros, constituye un error de actividad o in \u00a0procedendo, \u00a0que debe ser remediado a trav\u00e9s de la nulidad (causal tercera). El \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0las \u00a0equivocaciones \u00a0en la declaraci\u00f3n del \u00a0derecho \u00a0material, un error de juicio o in iudicando, alegable por la v\u00eda de la \u00a0causal primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La falta de motivaci\u00f3n de la sentencia es un \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0guarda \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con su validez como acto. Su ataque, por tanto, \u00a0debe \u00a0encausarse \u00a0por \u00a0la v\u00eda de la causal tercera, tal como lo hace en el caso \u00a0sub \u00a0judice \u00a0el \u00a0casacionista. \u00a0Pero \u00a0cuando \u00a0se \u00a0plantea esta clase de vicio, o \u00a0cualquier \u00a0otro relacionado con la legalidad de la sentencia como acto procesal, \u00a0no \u00a0es \u00a0permitido \u00a0discutir \u00a0dentro de la misma censura la decisi\u00f3n de m\u00e9rito, \u00a0por \u00a0implicar \u00a0un \u00a0contrasentido, \u00a0y \u00a0porque \u00a0los dos ataques, adem\u00e1s de ser de \u00a0naturaleza \u00a0 diferente, \u00a0se \u00a0rigen \u00a0por \u00a0reglas \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0totalmente \u00a0distintas, y comportan soluciones de contenido igualmente diverso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente caso, el casacionista denuncia \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio de necesidad de motivaci\u00f3n del fallo, fincado en \u00a0dos \u00a0 argumentos: \u00a0 que \u00a0 los \u00a0 juzgadores \u00a0 omitieron \u00a0analizar \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0al \u00a0estudiar \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0de la \u00a0conducta, \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0respuesta dada en relaci\u00f3n con la deminuente de la ira e \u00a0intenso \u00a0dolor \u00a0se aparta abiertamente de la realidad procesal, puesto que en el \u00a0informativo\u00a0 \u00a0existen \u00a0pruebas legalmente aportadas de las que se establece \u00a0la configuraci\u00f3n de sus presupuestos f\u00e1cticos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 \u00a0planteado \u00a0 \u00a0el \u00a0 cargo \u00a0 resulta \u00a0contradictorio, \u00a0pues \u00a0mientras \u00a0en \u00a0la \u00a0primera \u00a0parte \u00a0el \u00a0demandante ataca la \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0acto \u00a0 procesal, \u00a0 en \u00a0la segunda la cuestiona como decisi\u00f3n. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0niega \u00a0y afirma, al mismo \u00a0tiempo, \u00a0la validez de la sentencia. En el primer ataque la considera nula, y en \u00a0el \u00a0segundo la estima v\u00e1lida. Aparte de esta incorrecci\u00f3n t\u00e9cnica, ninguno de \u00a0los \u00a0dos \u00a0reparos, \u00a0individualmente \u00a0considerados, tiene vocaci\u00f3n de \u00e9xito. El \u00a0primero, \u00a0porque \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que los juzgadores hayan soslayado analizar la \u00a0justificante \u00a0de \u00a0la leg\u00edtima defensa. El segundo, porque el censor equivoca la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0ataque, \u00a0y porque las alegaciones que presenta est\u00e1n lejos de cumplir \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0m\u00ednimas de fundamentaci\u00f3n que impone una censura en casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0errores \u00a0originados \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de las pruebas.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el fallo de primer grado, el Juez dedic\u00f3 \u00a0un \u00a0cap\u00edtulo \u00a0al \u00a0estudio de la antijuridicidad de la conducta, dentro del cual \u00a0tom\u00f3 \u00a0en cuenta dos indicios para negar el reconocimiento de la justificante al \u00a0procesado: \u00a0(1) \u00a0El de huida, sobre el supuesto de que esta actitud no es propia \u00a0de \u00a0quien \u00a0ha \u00a0actuado \u00a0en \u00a0defensa de su vida; y (2) el de lugar de impacto del \u00a0proyectil \u00a0y \u00a0su trayectoria, indicativos de que el disparo fue realizado cuando \u00a0la \u00a0 v\u00edctima \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0de \u00a0espaldas. \u00a0Adicionalmente \u00a0precis\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0recibidos \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica no favorec\u00edan al procesado, \u00a0porque \u00a0tambi\u00e9n en ellos se afirmaba que el disparo fue realizado de espaldas a \u00a0la v\u00edctima (p\u00e1ginas 7 y 8 del fallo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, \u00a0en \u00a0el \u00a0cap\u00edtulo \u00a0destinado a dar \u00a0respuesta \u00a0a \u00a0las \u00a0alegaciones \u00a0de \u00a0las \u00a0partes, insisti\u00f3 en que las exigencias \u00a0f\u00e1cticas \u00a0para \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0justificante \u00a0no se cumpl\u00edan. Hizo \u00a0nuevamente \u00a0referencia \u00a0a \u00a0los \u00a0argumentos expuestos en el cap\u00edtulo dedicado al \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0y \u00a0adujo, \u00a0en \u00a0apoyo \u00a0de su \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0dos argumentos adicionales: (1) que en el proceso no exist\u00eda prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0arma \u00a0con la cual Cantillo Rodr\u00edguez habr\u00eda atacado a \u00a0Vega \u00a0Jim\u00e9nez, y (2) que las \u00a0afirmaciones \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de que se arm\u00f3 de la \u201cmocha\u201d \u00a0para \u00a0buscar \u00a0a \u00a0Cantillo \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0dispararle, \u00a0descartaban, \u00a0de suyo, la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la justificante. Para mayor ilustraci\u00f3n, veamos lo afirmado \u00a0al respecto por el a quo, en esta segunda oportunidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0por el \u00a0defensor, \u00a0descarta \u00a0el \u00a0despacho \u00a0la \u00a0existencia de la causal de justificaci\u00f3n \u00a0denominada \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0al \u00a0no \u00a0darse \u00a0los requisitos integrantes de la \u00a0misma, \u00a0como \u00a0la necesidad de la defensa de un derecho personal, propio o ajeno, \u00a0una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0actual \u00a0o inminente y antijur\u00eddica, y la proporcionalidad entre \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0y la defensa: no est\u00e1 probado la existencia de la arma (sic) que \u00a0supuestamente \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0para \u00a0atacar \u00a0al \u00a0procesado, en cambio la \u00a0existencia \u00a0(sic) \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0se prob\u00f3 con lo manifestado por el propio \u00a0enjuiciado \u00a0y \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0dict\u00e1menes \u00a0existentes en el plenario y como se \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0en \u00a0la parte de la antijuridicidad de esta sentencia, si efectivamente \u00a0una \u00a0 persona \u00a0 realiza \u00a0 una \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica \u00a0amparada \u00a0por \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0si \u00a0llegan los agentes del orden, acude a pedir amparo; adem\u00e1s \u00a0afirma \u00a0cuando \u00a0se \u00a0refiere al arma que \u2018yo \u00a0salgo \u00a0a \u00a0buscar \u00a0la mocha (sic) con el prop\u00f3sito de buscarlo y \u00a0dispararle\u2019, c\u00f3mo podr\u00eda \u00a0d\u00e1rsele \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0a \u00a0una \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0con \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado; \u00a0como \u00a0puede apreciarse con claridad, estos graves indicios llevan al \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0agresi\u00f3n \u00a0actual o inminente, necesidad de \u00a0defensa\u2026\u201d (p\u00e1gina 9 del fallo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, \u00a0por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0al retomar el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0este \u00a0concreto aspecto, adhiri\u00f3 a las consideraciones realizadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado, \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0consultaban \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal, \u00a0y \u00a0precis\u00f3, \u00a0en respuesta a las alegaciones de la defensa, que el indicio de huida \u00a0no \u00a0fue \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0elemento \u00a0de \u00a0juicio tenido en cuenta en el fallo de primer \u00a0grado \u00a0para \u00a0negar \u00a0el reconocimiento de la leg\u00edtima defensa. Asegur\u00f3 que el a \u00a0quo \u00a0ten\u00eda \u00a0raz\u00f3n al sostener que la principal prueba de la inexistencia de la \u00a0justificante \u00a0por \u00a0ausencia \u00a0de necesidad de defensa ven\u00eda dada por las propias \u00a0afirmaciones \u00a0del indagado, cuyo contenido hab\u00eda transcrito, pero ante todo, de \u00a0la \u00a0siguiente manifestaci\u00f3n: \u201c\u00e9l no se dio cuenta que yo ten\u00eda la mocha (el \u00a0arma), \u00a0cuando \u00a0yo \u00a0se \u00a0la pelo \u00e9l se puya a correr y es cuando yo le suelto el \u00a0tiro\u201d (p\u00e1ginas 6 y 7 del fallo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0puede \u00a0apreciarse, no es cierto que los \u00a0juzgadores \u00a0hubiesen\u00a0 omitido examinar la pertinencia de la justificante, o \u00a0exponer \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0de \u00a0orden \u00a0probatorio \u00a0o \u00a0jur\u00eddico que sustentaban su \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0Por el contrario, se establece que la analizaron, y que consignaron, \u00a0con \u00a0absoluta \u00a0claridad \u00a0y precisi\u00f3n, las razones de orden f\u00e1ctico y jur\u00eddico \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0negaban \u00a0su \u00a0reconocimiento. Podr\u00eda pensarse, a juzgar por la \u00a0ausencia \u00a0manifiesta \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0del \u00a0cargo, que el actor lo que pretendi\u00f3 \u00a0realmente \u00a0censurar \u00a0fue \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores hicieron de los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0pero \u00a0este \u00a0no \u00a0es \u00a0el \u00a0ataque \u00a0que la demanda contiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura adicionalmente el casacionista que las \u00a0argumentaciones \u00a0del Tribunal son contradictorias, porque mientras en la p\u00e1gina \u00a05 \u00a0del \u00a0fallo \u00a0reconoce que el a\u00a0 quo no analiz\u00f3 en concreto la existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0causal de justificaci\u00f3n, en la 7 adhiere a sus reflexiones, despu\u00e9s de \u00a0precisar \u00a0que \u00a0contienen \u00a0suficiente \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0que \u00a0consultan \u00a0el \u00a0\u201cid \u00a0preruncle \u00a0accidit\u201d. \u00a0Esta \u00a0afirmaci\u00f3n tampoco es cierta. Las precisiones que \u00a0el \u00a0Tribunal hizo en la p\u00e1gina 5 del fallo, en el sentido de que \u201cse observa, \u00a0con \u00a0 base \u00a0 en \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0mencionaron \u00a0que, \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto no se analiz\u00f3 en concreto la existencia de una \u00a0causal \u00a0de justificaci\u00f3n, tambi\u00e9n lo es que del texto \u00a0de \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n se deduce que se consider\u00f3 que la conducta era netamente \u00a0antijur\u00eddica \u00a0y culpable\u201d, est\u00e1n referidas a la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, y \u00a0no \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primera instancia, como equivocadamente lo entendi\u00f3 el \u00a0demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0otro \u00a0reparo, a trav\u00e9s del cual el actor \u00a0cuestiona \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0para \u00a0negar \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la atenuante de la ira e intenso dolor, carece igualmente de \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e9xito.\u00a0 El primer error del censor radica, como ya se dej\u00f3 \u00a0expuesto \u00a0y lo destaca acertadamente la Procuradora Delegada, en\u00a0 equivocar \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0ataque, \u00a0y \u00a0en \u00a0refundir dentro de un mismo contexto argumentativo \u00a0propuestas \u00a0 de \u00a0naturaleza \u00a0distinta, \u00a0con \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0causales. \u00a0Esto, \u00a0porque \u00a0si la inconformidad derivaba de la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal hizo de las pruebas, la censura debi\u00f3 ser\u00a0 \u00a0propuesta \u00a0de \u00a0manera \u00a0separada, \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0segunda \u00a0incorrecci\u00f3n deriva de la total \u00a0falta \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n del reproche. La Corte ha sido insistente en sostener \u00a0que \u00a0cuando \u00a0el \u00a0ataque \u00a0se \u00a0origina en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, no basta \u00a0afirmar \u00a0que las argumentaciones de los juzgadores son equivocadas. Es necesario \u00a0precisar \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0en qu\u00e9 error de apreciaci\u00f3n probatoria incurrieron (si \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, falso juicio de identidad o falso \u00a0raciocinio; \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad o falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n), y acreditar la trascendencia del desacierto.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0no hacerse as\u00ed, el cargo estar\u00e1 llamado \u00a0al \u00a0fracaso, \u00a0por \u00a0una \u00a0raz\u00f3n \u00a0elemental: \u00a0porque \u00a0el fallo de segundo grado se \u00a0encuentra \u00a0amparado \u00a0de la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, y porque la \u00a0\u00fanica \u00a0manera \u00a0de \u00a0desvirtuar \u00a0esta \u00a0presunci\u00f3n es probando que el juzgador se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, y\/o en la declaraci\u00f3n del derecho \u00a0material, \u00a0tarea \u00a0que el actor omite cumplir. Sus alegaciones se circunscriben a \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n de que en el proceso existen pruebas que dan fe de la existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0que \u00a0las argumentaciones del Tribunal no \u00a0consultan \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal, \u00a0pero no identifica los errores cometidos por \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0no \u00a0demuestra \u00a0su \u00a0existencia, \u00a0ni \u00a0acredita su trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se desestima la censura. \u00a0<\/p>\n<p>Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 oficiosa \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 otras \u00a0decisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Delegada \u00a0solicita \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto \u00a0casar \u00a0oficiosamente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0para \u00a0excluir \u00a0la pena \u00a0accesoria \u00a0de p\u00e9rdida de la patria potestad, impuesta al procesado, por carecer \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n. \u00a0En \u00a0este punto, tambi\u00e9n le asiste raz\u00f3n la representante del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, pues de la revisi\u00f3n del fallo de primer grado se constata \u00a0que \u00a0la referida pena fue aplicada por el Juez a quo sin exponer las razones que \u00a0determinaban \u00a0su \u00a0imposici\u00f3n, y que la misma fue confirmada por el ad quem, sin \u00a0reparos de \u00edndole alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Oportuno es reiterar que la imposici\u00f3n de las \u00a0penas \u00a0accesorias de car\u00e1cter discrecional, como la que es objeto de an\u00e1lisis, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0motivada, \u00a0y \u00a0que \u00a0es \u00a0deber \u00a0del \u00a0juez \u00a0justificar \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0o \u00a0conveniencia \u00a0de \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n. Hoy d\u00eda, solo es dable imponer esta clase de \u00a0penas \u00a0cuando \u00a0el \u00a0agente \u00a0ha \u00a0abusado \u00a0del \u00a0derecho cuyo disfrute se restringe, \u00a0cuando \u00a0su \u00a0ejercicio \u00a0ha \u00a0facilitado \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0il\u00edcito, y cuando su \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0contribuye \u00a0a \u00a0la \u00a0prevenci\u00f3n de conductas similares (art\u00edculo 52 \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0estatuto), \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que, \u00a0por lo dem\u00e1s, no se estructuran en el \u00a0caso en estudio.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0entonces, \u00a0de \u00a0la \u00a0facultad \u00a0oficiosa \u00a0consagrada \u00a0en el art\u00edculo 228 del estatuto procesal de 1991 (216 del \u00a0nuevo \u00a0estatuto), \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar\u00e1 \u00a0parcialmente \u00a0la sentencia impugnada para \u00a0excluir \u00a0como \u00a0pena \u00a0accesoria, \u00a0la \u00a0\u201cperdida \u00a0de \u00a0la \u00a0patria \u00a0potestad por el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a044 del C\u00f3digo Penal\u201d, impuesta en los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0por \u00a0absoluta \u00a0falta de motivaci\u00f3n, y porque adem\u00e1s de \u00a0ello, no se advierten razones v\u00e1lidas para su imposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juez \u00a0de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de \u00a0Seguridad \u00a0 estudiar\u00e1 \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0dar \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0tr\u00e1nsito \u00a0legislativo, \u00a0si hubiere lugar a ello \u00a0(art\u00edculo 79.7 del nuevo estatuto procesal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION PENAL, o\u00eddo el concepto de la Procuradora Primera \u00a0Delegada, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0 S \u00a0 U \u00a0 E \u00a0 L \u00a0 V \u00a0 E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Desestimar \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del procesado LUIS ALBERTO VEGA JIMENEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Casar de oficio, \u00a0en \u00a0forma \u00a0parcial, \u00a0la sentencia impugnada, para dejar sin valor la imposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena accesoria de \u201cp\u00e9rdida de la patria potestad\u201d. En lo dem\u00e1s, el \u00a0fallo se mantiene inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0Notif\u00edquese y devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAMIREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS A. GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GOMEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Comisi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA PULIDO DE BARON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0L. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILANES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Teresa Ruiz\u00a0 N\u00fa\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 17116 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 93 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6970","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6970"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6970\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}