{"id":6912,"date":"2023-09-08T17:00:37","date_gmt":"2023-09-08T17:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1656006-03-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:37","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:37","slug":"1656006-03-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1656006-03-03\/","title":{"rendered":"16560(06-03-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16560 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada Ponente \u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00ba\u00a0 030 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., seis (6) de marzo de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0procede \u00a0a \u00a0resolver \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la defensa contra la sentencia de 3 de junio de 1999, mediante \u00a0la \u00a0cual\u00a0 \u00a0el Tribunal Superior de Cali confirm\u00f3 el fallo del Juzgado 10\u00aa \u00a0Penal \u00a0del Circuito de esa ciudad que conden\u00f3 a ****** \u00a0a \u00a0la pena principal de cuarenta y \u00a0cuatro \u00a0(44) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el mismo per\u00edodo y al pago de una suma equivalente a \u00a0cien \u00a0(100) gramos oro a t\u00edtulo de perjuicios morales, como autor del delito de \u00a0acceso carnal violento agravado, en concurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0el \u00a0mes \u00a0de septiembre de 1993, ******, \u00a0de \u00a0aproximadamente 13 a\u00f1os de edad, \u00a0quien \u00a0llevaba \u00a0cerca \u00a0de \u00a07 de ellos viviendo en la ciudad de Cali con su padre \u00a0******, se \u00a0comunic\u00f3 \u00a0 con \u00a0 su \u00a0 progenitora, \u00a0 ****** \u00a0Rojas \u00a0que \u00a0resid\u00eda en Villavicencio para solicitarle \u00a0que \u00a0fuera a recogerla por cuanto su padre hab\u00eda estado abusando sexualmente de \u00a0ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0denuncia \u00a0la formul\u00f3 la madre de la menor en una inspecci\u00f3n de \u00a0polic\u00eda \u00a0de \u00a0Villavicencio, \u00a0quien \u00a0adjunt\u00f3 \u00a0un reconocimiento m\u00e9dico forense \u00a0practicado \u00a0a la menor a solicitud del Instituto de Bienestar Familiar, en donde \u00a0se \u00a0dictamina \u00a0que \u00a0no \u00a0presenta desfloraci\u00f3n himeneal pero s\u00ed \u201cesf\u00ednter \u00a0 \u00a0 \u00a0anal \u00a0 \u00a0 \u00a0hipot\u00f3nico\u201d \u00a0presuntamente secundario a penetraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0RELEVANTES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0fiscal\u00eda \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0una \u00a0vez \u00a0que \u00a0vincul\u00f3 al \u00a0implicado \u00a0 \u00a0****** \u00a0mediante \u00a0indagatoria, \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la situaci\u00f3n jur\u00eddica con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva como presunto responsable del \u00a0delito \u00a0de acceso carnal abusivo con menor de catorce a\u00f1os; provisionalmente le \u00a0concedi\u00f3 la libertad. (Fls. 58 a 63). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a024 de febrero de 1997 se calific\u00f3 el m\u00e9rito de la instrucci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0acusar \u00a0a ****** \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0acceso \u00a0carnal violento, agravado \u00a0conforme \u00a0a \u00a0los numerales 2 y 5 del art\u00edculo 306 del C\u00f3digo Penal (derogado), \u00a0en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo \u00a0y \u00a0sucesivo, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0otro \u00a0delito \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0naturaleza \u00a0 en \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0tentativa, \u00a0modificando \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0provisional \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0efectuado \u00a0al resolver la situaci\u00f3n jur\u00eddica del \u00a0implicado. (Fls 105 a 114). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a021 \u00a0de septiembre de 1998, el Juzgado 10\u00ba Penal del Circuito de \u00a0Cali, \u00a0 dedujo \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0contra \u00a0****** \u00a0como \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito de acceso \u00a0carnal \u00a0violento \u00a0descrito \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0298 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal anterior, \u00a0agravado \u00a0por el hecho de que la v\u00edctima es su hija y que para la \u00e9poca de los \u00a0hechos \u00a0ella \u00a0no \u00a0llegaba \u00a0a\u00fan \u00a0a los diez a\u00f1os de edad; infracci\u00f3n que se le \u00a0atribuye \u00a0con \u00a0car\u00e1cter \u00a0de reiterada y sucesiva, adem\u00e1s le imputa una \u00faltima \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00edndole pero en grado de tentativa, no agravada por \u00a0cuanto \u00a0en \u00a0esta ocasi\u00f3n la v\u00edctima ten\u00eda trece a\u00f1os. Por tales conductas le \u00a0impuso \u00a0una \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0cuarenta \u00a0y \u00a0cuatro (44) meses de prisi\u00f3n, la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por el mismo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0y el pago de una suma equivalente a 100 gramos oro como indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0morales. \u00a0Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s le neg\u00f3 el subrogado de la ejecuci\u00f3n \u00a0condicional de la condena. (Fls 216 a 228). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0obstante la apelaci\u00f3n interpuesta por el defensor del procesado \u00a0contra \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0ya \u00a0rese\u00f1ada, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cali \u00a0la \u00a0confirm\u00f3 en sentencia fechada el 3 de junio de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0esta \u00a0sede, \u00a0el defensor del procesado formula dos cargos contra \u00a0el \u00a0fallo de segundo grado proferido en este proceso por el Tribunal Superior de \u00a0Cali, \u00a0el \u00a0principal \u00a0al \u00a0amparo de la causal tercera de casaci\u00f3n y el segundo, \u00a0con \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 subsidiario, \u00a0invocando \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pregona \u00a0el \u00a0actor que la sentencia impugnada se dict\u00f3 en un juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, por cuanto en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n se incurri\u00f3 en \u00a0error \u00a0en \u00a0el \u00a0nomen juris, lo \u00a0que \u00a0vulnera \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a01\u00ba y 304, numerales 2 y 3 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Expresa \u00a0que el fiscal acus\u00f3 por \u201cacceso \u00a0carnal \u00a0 violento, \u00a0 agravado \u00a0 y \u00a0 en \u00a0concurso\u201d \u00a0, \u00a0se\u00f1alando \u00a0no \u00a0solo \u00a0el \u00a0t\u00edtulo \u00a0y \u00a0el \u00a0cap\u00edtulo, \u00a0sino \u00a0el \u00a0art\u00edculo lo que \u00a0imposibilita \u00a0la variaci\u00f3n del nomen juris \u00a0y \u00a0dificulta \u00a0la \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0respecto \u00a0de \u00a0otros il\u00edcitos \u00a0descritos \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo t\u00edtulo o cap\u00edtulo, por ello al juez solo le era dable \u00a0condenar \u00a0o \u00a0absolver \u00a0siguiendo \u00a0esa \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0de la conducta a la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 298 del C.P., pues de no ser as\u00ed, la acci\u00f3n pod\u00eda \u00a0haber prescrito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0recurrente \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0el \u00a0fiscal err\u00f3 en la apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 en la adecuaci\u00f3n t\u00edpica de la conducta por cuanto \u00a0ni \u00a0el \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0ni \u00a0la \u00a0violencia aparecen demostradas en la actuaci\u00f3n; \u00a0yerro \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0opini\u00f3n, vulnera el debido proceso e incluso el derecho de \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Enseguida \u00a0esboza \u00a0su \u00a0propia \u00a0valoraci\u00f3n probatoria, la que inicia \u00a0con \u00a0 el \u00a0 testimonio \u00a0de \u00a0******, \u00a0la denunciante, destacando que no es testigo presencial; que ella \u00a0conoci\u00f3 \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0forense que le practicaron a la menor, antes de formular \u00a0la \u00a0denuncia, \u00a0en \u00a0donde \u00a0consta \u00a0que no hubo desfloraci\u00f3n, pero presentaba ano \u00a0levemente \u00a0hipot\u00f3nico, \u00a0lo \u00a0que condujo a la madre a hablar de un coito rectal, \u00a0cuando la menor jam\u00e1s habl\u00f3 de ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Prosigue \u00a0el \u00a0impugnante analizando dicho\u00a0 dictamen pericial el \u00a0cual, \u00a0en \u00a0su entender, no da certeza acerca del posible acceso carnal violento, \u00a0como \u00a0lo \u00a0entendieron el fiscal y los jueces, pues cuando el perito dictamina el \u00a0ano \u00a0hipot\u00f3nico, \u00a0presume \u00a0que \u00a0es secundario a penetraci\u00f3n, es decir, acude a \u00a0suposiciones, \u00a0 por \u00a0 ello \u00a0 estima \u00a0 que \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0es \u00a0\u201cimprocedente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 casacionista \u00a0 corrobora \u00a0esa \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0apoy\u00e1ndose \u00a0en \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0que \u00a0efectu\u00f3 \u00a0el \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0por \u00a0cuanto evidencia las deficiencias del primero e ilustra sobre las \u00a0m\u00faltiples \u00a0 causas \u00a0que \u00a0pueden \u00a0ocasionar \u00a0la \u00a0hipoton\u00eda \u00a0anal, \u00a0incluida \u00a0su \u00a0presencia \u00a0en \u00a0menores \u00a0que aseguran no haber sido v\u00edctimas de abuso sexual, lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0inconsistente el primer peritaje, surgiendo una inmensa duda sobre la \u00a0existencia del acceso carnal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0continuaci\u00f3n, \u00a0pasa \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de la ofendida ******, \u00a0tom\u00e1ndolo \u00a0como \u00a0fundamental \u00a0en el proceso, dado que nunca relata que hubiera sido colocada boca \u00a0abajo \u00a0o penetrada rectalmente; de ah\u00ed concluye que se trat\u00f3 de actos sexuales \u00a0cuya \u00a0 adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0debi\u00f3 \u00a0efectuarse \u00a0en \u00a0otro \u00a0lugar \u00a0del \u00a0cat\u00e1logo \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Luego, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0diferencia entre acceso carnal y acto sexual y \u00a0entre \u00a0acceso \u00a0o actos sexuales violentos y acceso o actos sexuales abusivos, de \u00a0donde \u00a0concluye que la resoluci\u00f3n calificatoria y las sentencias se equivocaron \u00a0al \u00a0referir \u00a0el \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0cuando \u00a0la \u00a0prueba solo permite hablar de actos \u00a0sexuales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0 respecto \u00a0a \u00a0la \u00a0violencia, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0tuvo que ejercerla por cuanto la v\u00edctima no ofreci\u00f3 resistencia \u00a0ya \u00a0que \u00a0ella \u00a0misma, \u00a0en \u00a0su \u00a0primer \u00a0relato explica que cuando \u201csu \u00a0 progenitor \u00a0 la \u00a0 incit\u00f3 \u00a0 a \u00a0realizar \u00a0actos \u00a0sexuales, \u00a0ella \u00a0asinti\u00f3\u201d, \u00a0habiendo \u00a0agregado que no comprendi\u00f3 lo \u00a0que le hab\u00eda sucedido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dado \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron \u00a0en \u00a0la \u00e9poca en que la v\u00edctima \u00a0ten\u00eda \u00a0de \u00a07 a 12 a\u00f1os de edad, aproximadamente, cuando no ten\u00eda la capacidad \u00a0de \u00a0comprender y autodeterminarse, el recurrente concluye que se trat\u00f3 de actos \u00a0abusivos, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta debi\u00f3 encuadrarse en el art\u00edculo 305 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0antiguamente \u00a0se \u00a0denominaba \u00a0corrupci\u00f3n y despu\u00e9s actos \u00a0sexuales con menor de catorce a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Enseguida \u00a0acota \u00a0que \u00a0el error en el nomen \u00a0juris de la infracci\u00f3n es trascendente por cuanto una \u00a0cosa \u00a0 es \u00a0ser \u00a0acusado \u00a0de \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0violento \u00a0y \u00a0otra \u00a0ser \u00a0acusado \u00a0de \u00a0corrupci\u00f3n, \u00a0por \u00a0lo que advierte que se vulneraron las bases fundamentales del \u00a0juzgamiento\u00a0 y se dificult\u00f3 la defensa t\u00e9cnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0a la Corte que decrete la nulidad de lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0traslado \u00a0para alegar que se corre con posterioridad al \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0o \u00a0a partir del calificatorio para que se pueda \u00a0alegar \u00a0de \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0y \u00a0se \u00a0denomine acertadamente el delito, disponiendo el \u00a0reenv\u00edo del expediente a la fiscal\u00eda seccional de Cali. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0actor acusa la sentencia de segundo grado de violar el art\u00edculo \u00a0247 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal (derogado) por aplicaci\u00f3n indebida, y \u00a0falta \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0445 \u00a0 \u00a0 ib\u00eddem, al amparo de la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0yerro \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria, consistente en error de \u00a0hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0acusa al sentenciador de tergiversar el contenido material de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0cuando \u00a0en \u00a0la \u00a0p\u00e1gina \u00a02 \u00a0del \u00a0fallo \u00a0expresa \u00a0que \u201c&#8230; \u00a0Desde \u00a0ese \u00a0momento \u00a0el \u00a0progenitor \u00a0de \u00a0la ni\u00f1a la someti\u00f3 a \u00a0caricias \u00a0 er\u00f3ticas \u00a0 y \u00a0la \u00a0accedi\u00f3 \u00a0carnalmente \u00a0por \u00a0la \u00a0vagina \u00a0y \u00a0por \u00a0el \u00a0ano&#8230;\u201d, \u00a0pues \u00a0no \u00a0existe prueba de que la ofendida \u00a0haya sido\u00a0 accedida carnalmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0p\u00e1gina \u00a02 \u00a0encuentra \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0 material \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0cuando \u00a0afirma \u00a0que \u00a0\u201c&#8230;Ya \u00a0 \u00a0que \u00a0 su \u00a0 pap\u00e1 \u00a0 hab\u00eda \u00a0 intentado \u00a0 nuevamente \u00a0 accederla \u00a0carnalmente&#8230;\u201d, \u00a0 toda \u00a0 vez \u00a0 que \u00a0 Sandra \u00a0Milena \u00a0se estaba refiriendo a que \u00a0su \u00a0padre \u00a0intent\u00f3 besarla, lo que constituye tentativa de acto sexual, pero no \u00a0de acceso carnal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0recurrente \u00a0reitera \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0p\u00e1gina \u00a03 \u00a0de la sentencia el \u00a0Tribunal \u00a0tergivers\u00f3 la manifestaci\u00f3n de la ofendida cuando le atribuy\u00f3 haber \u00a0dicho\u00a0 \u00a0que \u00a0su \u00a0padre \u00a0la \u00a0acced\u00eda carnalmente, siendo que ella habl\u00f3 de \u00a0tocamientos, de movimientos, no de acceso carnal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0en \u00a0la \u00a0p\u00e1gina \u00a05 \u00a0del \u00a0fallo \u00a0el \u00a0censor halla \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0material \u00a0del \u00a0dictamen de Medicina Legal de Bogot\u00e1, cuando el \u00a0Tribunal \u00a0asegura que en \u00e9l se concluye que el ano hipot\u00f3nico puede originarse \u00a0en \u00a0casos \u00a0de abuso sexual, por cuanto lo que afirma la pericia m\u00e9dica es que : \u00a0\u201c&#8230; \u00a0Toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0no \u00a0hay \u00a0descripci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hallazgos \u00a0cl\u00ednicos \u00a0encontrados \u00a0durante \u00a0el examen del \u00e1rea anal no se puede \u00a0afirmar \u00a0 con \u00a0 veracidad \u00a0 cient\u00edfica \u00a0 si \u00a0efectivamente \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0cualitativa \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u2018ano \u00a0levemente \u00a0 hipot\u00f3nico\u2019 \u00a0corresponde \u00a0objetivamente \u00a0a \u00a0la realidad f\u00e1ctica\u201d, \u00a0de \u00a0donde \u00a0ve \u00a0con nitidez que Medicina Legal aclara que no se puede afirmar con \u00a0certeza \u00a0lo \u00a0que presumi\u00f3 el perito en el primer dictamen, o en otras palabras, \u00a0que \u00a0 la \u00a0 v\u00edctima \u00a0fue \u00a0penetrada \u00a0rectalmente. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0el Tribunal no pod\u00eda sostener que la segunda pericia no descartaba \u00a0el abuso sexual y que el segundo dictamen no vari\u00f3 el primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0sentir del recurrente hay una ostensible tergiversaci\u00f3n o falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad en la p\u00e1gina 8 de fallo cuando asegura que el tenor de la \u00a0denuncia \u00a0 fue \u00a0 confirmado \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0las \u00a0voces \u00a0de \u00a0la \u00a0ofendida \u00a0y \u00a0la \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0pericial, por cuanto la denunciante no fue testigo \u00a0presencial \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 ofendida \u00a0 nunca \u00a0 refiri\u00f3 \u00a0 acceso \u00a0 carnal \u00a0vaginal \u00a0ni \u00a0rectal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0concluye \u00a0que \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0instancia tergiversaron el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de la prueba dando cr\u00e9dito a lo narrado por la denunciante \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0testigo presencial, poniendo a la ofendida a decir lo que no dijo; \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0periciales \u00a0dado \u00a0que \u00a0el \u00a0primero, ante la no \u00a0desfloraci\u00f3n, \u00a0 descart\u00f3 \u00a0 el \u00a0 coito \u00a0 vaginal \u00a0y \u00a0supone \u00a0respecto \u00a0del \u00a0ano \u00a0hipot\u00f3nico, \u00a0 falencias \u00a0 que \u00a0 descubre \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0legal \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0actor \u00a0puntualiza \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de las tergiversaciones en \u00a0circunstancias \u00a0tales como que la denunciante fue testigo de o\u00eddas, la ofendida \u00a0nunca \u00a0habl\u00f3 \u00a0de acceso carnal sino de acto sexual, el primer dictamen descarta \u00a0el \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0vaginal \u00a0y conjetura el acceso anal, en tanto que la \u00faltima \u00a0pericia \u00a0censura \u00a0a \u00a0la \u00a0primera. \u00a0Por \u00a0ello \u00a0estima \u00a0ligera la forma en que los \u00a0sentenciadores \u00a0concluyeron \u00a0que la v\u00edctima hab\u00eda referido acceso carnal y que \u00a0su \u00a0dicho \u00a0ten\u00eda \u00a0respaldo \u00a0de las experticias de los galenos oficiales, siendo \u00a0que \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0certeza \u00a0sobre el acceso carnal, motivo por el cual se debi\u00f3 \u00a0capitalizar la duda a favor del reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0terminar, \u00a0solicita a la Corte que case la sentencia impugnada \u00a0y en su lugar absuelva al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0 DE \u00a0 LA \u00a0PROCURADUR\u00cdA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0Procuradora \u00a0Primera \u00a0Delegada \u00a0para \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal concluy\u00f3 \u00a0que\u00a0 \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0atacada \u00a0no \u00a0debe \u00a0ser \u00a0casada. \u00a0Basa \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0inicialmente \u00a0en \u00a0los \u00a0desaciertos t\u00e9cnicos de la demanda, haciendo la salvedad \u00a0sobre \u00a0el \u00a0acierto del recurrente al escoger la causal tercera de casaci\u00f3n para \u00a0proponer \u00a0el \u00a0error \u00a0en \u00a0la calificaci\u00f3n jur\u00eddica de la conducta, en el primer \u00a0cargo; \u00a0solo \u00a0que, \u00a0no \u00a0la \u00a0sustent\u00f3 \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0exigencias de la causal \u00a0primera, \u00a0pues \u00a0asumi\u00f3 \u00a0un \u00a0estilo \u00a0de \u00a0cr\u00edtica \u00a0probatoria \u00a0de instancia, sin \u00a0precisar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0clase \u00a0 de \u00a0 errores \u00a0 que \u00a0 hubieran \u00a0 podido \u00a0 cometer \u00a0 los \u00a0falladores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0Delegada \u00a0censura \u00a0que el demandante \u00a0mezcle \u00a0 argumentos \u00a0 propios \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0con \u00a0el \u00a0falso \u00a0raciocinio; \u00a0pero no tiene en cuenta la fecha en que se present\u00f3 el libelo, que \u00a0coincide \u00a0con \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0en que se estaba decantando la diferencia entre uno y \u00a0otro tipo de error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Enseguida \u00a0contradice \u00a0al \u00a0demandante en cuanto acusa al Tribunal de \u00a0haber \u00a0 \u00a0tergiversado \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0versi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 denunciante \u00a0 ******, \u00a0prop\u00f3sito \u00a0que \u00a0cumple \u00a0acudiendo \u00a0a \u00a0los \u00a0apartes \u00a0pertinentes \u00a0de \u00a0los \u00a0pronunciamientos \u00a0de \u00a0las \u00a0dos \u00a0instancias; \u00a0a \u00a0ello \u00a0agrega \u00a0la potestad del juzgador de efectuar apreciaciones \u00a0integrales\u00a0 \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0desvirt\u00fae el raciocinio judicial en toda su extensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0 otra \u00a0 parte, \u00a0 la \u00a0Procuradora \u00a0estima \u00a0que \u00a0los \u00a0cargos \u00a0son \u00a0infundados; \u00a0para \u00a0ello, \u00a0cita \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0y a partir de ella \u00a0concluye \u00a0 que \u00a0****** \u00a0ejerci\u00f3 \u00a0violencia \u00a0s\u00edquica \u00a0sobre \u00a0su \u00a0hija, como lo refiere el \u00a0juzgador \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0primera \u00a0 \u00a0instancia \u00a0 y \u00a0que, \u00a0por lo tanto no hubo equivocaci\u00f3n al encuadrar la conducta \u00a0en el delito de acceso carnal violento agravado y en concurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0opini\u00f3n de la funcionaria que concept\u00faa, la prueba pericial no \u00a0descarta \u00a0el \u00a0acceso \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0anal y confirma las manifestaciones tanto de la \u00a0denunciante \u00a0como \u00a0de \u00a0la \u00a0ofendida, as\u00ed \u00e9sta no recordara si en efecto hab\u00eda \u00a0ocurrido o no. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo principal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0censor \u00a0pregona la existencia de una causal de nulidad por error \u00a0en \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la conducta\u00a0 y por ello la formula al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de casaci\u00f3n, habida cuenta que ****** \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u201cacceso \u00a0carnal \u00a0violento\u201d que hace parte del cap\u00edtulo I del \u00a0T\u00edtulo \u00a0XI \u00a0del \u00a0Decreto 100 de 1980, cuando, en opini\u00f3n del impugnante debi\u00f3 \u00a0serlo \u00a0por \u00a0el \u00a0delito denominado \u201cactos sexuales con \u00a0menor \u00a0de catorce a\u00f1os\u201d previsto en el cap\u00edtulo III \u00a0del mismo t\u00edtulo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0enfoque \u00a0de \u00a0la censura es t\u00e9cnicamente acertado por cuanto, de \u00a0llegar \u00a0a \u00a0establecerse \u00a0que \u00a0hubo \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n jur\u00eddica de la \u00a0conducta, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0podr\u00eda dictar sentencia sustitutiva, ya que quedar\u00eda \u00a0incongruente \u00a0con \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria y dar\u00eda lugar a la segunda causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0es decir, que se subsanar\u00eda una ilegalidad para recaer en otra. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0el mecanismo para subsanar tal irregularidad sustancial, es el de \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la actuaci\u00f3n para retrotraerla hasta el momento procesal de la \u00a0calificaci\u00f3n, \u00a0de manera que los fallos sean consecuentes con aquella, por ello \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0adecuada \u00a0para plantear la anomal\u00eda de que habla este primer cargo es \u00a0la de la causal tercera de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de la causal tercera de casaci\u00f3n en \u00a0el \u00a0caso \u00a0espec\u00edfico \u00a0de \u00a0error en la calificaci\u00f3n jur\u00eddica de la conducta no \u00a0sigue \u00a0los \u00a0lineamientos de los restantes motivos de nulidad; dada su finalidad, \u00a0se \u00a0 debe \u00a0 desarrollar \u00a0con \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0identificando \u00a0 la \u00a0 naturaleza \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 errores \u00a0 en \u00a0que \u00a0incurrieron \u00a0los \u00a0sentenciadores, \u00a0sean \u00a0de \u00a0hecho o de derecho y la especie de cada uno de ellos, \u00a0seguido \u00a0 de \u00a0 la \u00a0precisi\u00f3n\u00a0 \u00a0e \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ellos, \u00a0m\u00e1s \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0su trascendencia en el sentido de la decisi\u00f3n adoptada en el \u00a0fallo \u00a0 que \u00a0 se \u00a0impugna. \u00a0As\u00ed \u00a0lo \u00a0predica \u00a0reiterada \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0censor \u00a0de \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0esa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0pues \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0formular \u00a0la causal omiti\u00f3 identificar la clase de errores en que \u00a0pudo \u00a0haber \u00a0incurrido \u00a0el fallador y por tanto, tambi\u00e9n dej\u00f3 de demostrarlos. \u00a0En \u00a0su lugar, asumi\u00f3 por cuenta propia la apreciaci\u00f3n probatoria, aportando su \u00a0criterio \u00a0 sobre \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0****** \u00a0la \u00a0 denunciante \u00a0 y \u00a0 de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0******, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0m\u00e9dico \u00a0forense \u00a0inicial \u00a0practicado \u00a0a \u00a0la \u00a0menor \u00a0ofendida \u00a0y de su \u00a0ampliaci\u00f3n; \u00a0elementos que toma como sustento de sus conclusiones, consistentes \u00a0en \u00a0que \u00a0no \u00a0hubo \u00a0acceso \u00a0carnal, \u00a0que \u00a0se trat\u00f3 de otros actos sexuales y que \u00a0tampoco hubo violencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tales \u00a0conclusiones \u00a0son \u00a0contrarias a las obtenidas por los jueces, \u00a0quienes \u00a0sobre \u00a0las \u00a0mismas bases probatorias y en una apreciaci\u00f3n de conjunto, \u00a0compuesta \u00a0por \u00a0la \u00a0noticia \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible suministrada por la madre de la \u00a0ofendida, \u00a0quien como testigo de o\u00eddas referenci\u00f3 el relato de su descendiente \u00a0respecto \u00a0a \u00a0las \u00a0pr\u00e1cticas \u00a0sexuales \u00a0a \u00a0que la someti\u00f3 su padre, incluido el \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0anal, \u00a0sumado \u00a0a \u00a0la versi\u00f3n de la propia v\u00edctima y \u00a0agregada \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 experticia \u00a0forense \u00a0que \u00a0dictamin\u00f3 \u00a0en \u00a0\u00e9sta \u00a0\u00faltima \u00a0la \u00a0deformaci\u00f3n \u00a0anal, \u00a0sustentaron \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0acceso \u00a0carnal. \u00a0El actor \u00a0tampoco \u00a0 abord\u00f3 \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0equ\u00edvoco \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0a \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0sujeto activo del delito \u00a0concurri\u00f3 la violencia s\u00edquica sobre su v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0es irrefutable que el casacionista no logr\u00f3 \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0alegada, \u00a0por cuanto, en esta sede, no basta \u00a0acudir \u00a0a un criterio diferente al del fallador para derrumbar la presunci\u00f3n de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0acierto \u00a0que acompa\u00f1a al fallo de segunda instancia que es objeto \u00a0del \u00a0recurso de casaci\u00f3n, lo que constituye motivo suficiente para que el cargo \u00a0no prospere. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo subsidiario \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dentro \u00a0del \u00a0\u00e1mbito de la causal primera de casaci\u00f3n y atribuyendo \u00a0al \u00a0tribunal \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley, el demandante construye este \u00a0reproche con errores de hecho, por falsos juicios de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0concreto, \u00a0denuncia \u00a0un \u00a0primer \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal que dice: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; Desde ese \u00a0momento \u00a0el \u00a0progenitor \u00a0de \u00a0la \u00a0ni\u00f1a \u00a0la \u00a0someti\u00f3 \u00a0a \u00a0caricias er\u00f3ticas y la \u00a0accedi\u00f3 \u00a0 carnalmente \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 vagina \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 el \u00a0ano&#8230;\u201d, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0este \u00a0respecto \u00a0resulta \u00a0oportuno \u00a0observar que la frase anterior \u00a0hace \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0s\u00edntesis de los hechos que trae la providencia impugnada y \u00a0que \u00a0carece \u00a0de punto de referencia probatorio, es decir, que aquella expresi\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0el resultado de la apreciaci\u00f3n de una prueba en concreto; es un relato. \u00a0De \u00a0esa \u00a0manera, \u00a0es imposible predicar de ella un falso juicio de identidad, lo \u00a0que \u00a0presupone \u00a0la apreciaci\u00f3n de una prueba en cuanto a la verdad que contiene \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0que \u00a0a \u00a0partir \u00a0de ella elabora el juez, supuestamente, en \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 contenido \u00a0 \u00a0material \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ese \u00a0 \u00a0elemento \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0aparece mal estructurado, adem\u00e1s \u00a0que, \u00a0se \u00a0observa, \u00a0el \u00a0escrito \u00a0de \u00a0demanda no incluye el an\u00e1lisis de c\u00f3mo el \u00a0error expuesto incidi\u00f3 en el sentido de la sentencia atacada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0segundo \u00a0lugar, \u00a0el libelista tambi\u00e9n aduce tergiversaci\u00f3n del \u00a0contenido material de la prueba en la afirmaci\u00f3n que dice: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230;Ya que su \u00a0pap\u00e1 \u00a0 hab\u00eda \u00a0 intentado \u00a0nuevamente \u00a0accederla \u00a0carnalmente&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esta \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0merece \u00a0la \u00a0misma \u00a0cr\u00edtica de la anterior pues, \u00a0igualmente, \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una \u00a0frase \u00a0que \u00a0hace parte del relato de los hechos \u00a0narrados \u00a0al \u00a0comienzo \u00a0del \u00a0fallo; \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0es \u00a0la condensaci\u00f3n de la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0recae \u00a0sobre \u00a0un \u00a0elemento de juicio en particular, de manera \u00a0que, \u00a0por \u00a0sustracci\u00f3n de materia, no se puede hablar de una prueba que hubiera \u00a0sido traicionada en su contenido material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agr\u00e9guese \u00a0que el recurrente acusa al juez plural de tergiversar la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ofendida \u00a0cuando \u00a0le \u00a0atribuy\u00f3 haber dicho\u00a0 que su \u00a0padre \u00a0la \u00a0acced\u00eda \u00a0carnalmente, \u00a0siendo \u00a0que \u00a0ella \u00a0habl\u00f3 \u00a0de tocamientos, de \u00a0movimientos, \u00a0no \u00a0de \u00a0acceso \u00a0carnal, \u00a0sin \u00a0que \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0que hizo tales \u00a0afirmaciones \u00a0se \u00a0haya \u00a0remitido \u00a0a las expresiones concretas de la ofendida. Al \u00a0verificar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de la ofendida, la Sala encuentra que ella pronunci\u00f3 \u00a0estas frases: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; de ah\u00ed que \u00a0cada \u00a0vez \u00a0que \u00a0qued\u00e1bamos \u00a0solos \u00a0empezaba a tocarme o a hacerme el amor&#8230;\u201d \u00a0(Folio 30). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230;me \u00a0cogi\u00f3 \u00a0a \u00a0la fuerza y me hizo el \u00a0amor&#8230;\u201d.(Folio 31). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0tales \u00a0manifestaciones \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0la utilizaci\u00f3n de la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0 profana \u00a0 \u201chacer \u00a0el \u00a0amor\u201d \u00a0no \u00a0es \u00a0ajena ni opuesta al concepto de acceder carnalmente que \u00a0se \u00a0emplea \u00a0en \u00a0la \u00a0terminolog\u00eda forense; luego, cuando el Tribunal resumi\u00f3 el \u00a0testimonio \u00a0 de \u00a0 ******, \u00a0no \u00a0estaba traicionando el contenido material de la declaraci\u00f3n, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida en que su descripci\u00f3n tradujo en t\u00e9rminos diferentes la noci\u00f3n \u00a0que \u00a0expres\u00f3 \u00a0la \u00a0testigo; de manera que el pregonado error no se configur\u00f3; y \u00a0si \u00a0hubiera \u00a0existido, \u00a0al \u00a0demandante \u00a0le \u00a0correspond\u00eda \u00a0no solo alegarlo sino \u00a0demostrarlo. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0tampoco este supuesto falso juicio de identidad \u00a0aparece comprobado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Prosigue \u00a0el \u00a0demandante \u00a0se\u00f1alando \u00a0que el sentenciador tergiversa \u00a0materialmente \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0de Medicina Legal de Bogot\u00e1 al asegurar que en \u00e9l \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0el ano hipot\u00f3nico puede originarse en casos de abuso sexual, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0dicha pericia es que no se puede afirmar con \u00a0certeza \u00a0lo \u00a0que presumi\u00f3 el perito en el primer dictamen, o en otras palabras, \u00a0que la v\u00edctima fue penetrada por el ano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0efecto, en la p\u00e1gina 5 de la sentencia, el Tribunal Superior de \u00a0Cali \u00a0al \u00a0referirse \u00a0a la prueba t\u00e9cnica en referencia, expresa \u201cEn \u00a0dicha \u00a0experticia \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0el \u00a0ano \u00a0hipot\u00f3nico puede \u00a0originarse \u00a0en casos de abuso sexual\u201d. Ahora bien, el \u00a0dictamen, \u00a0 \u00a0adem\u00e1s \u00a0 de \u00a0 explicar \u00a0 en \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 consiste \u00a0 esa \u00a0 morfolog\u00eda, \u00a0comenta: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEste hallazgo se ha encontrado en ni\u00f1os \u00a0que \u00a0nunca \u00a0han \u00a0sido \u00a0sometidos \u00a0a \u00a0maniobras \u00a0sexuales \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0anal, \u00a0pero \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0ha \u00a0encontrado \u00a0en \u00a0casos \u00a0de maniobras \u00a0sexuales \u00a0a \u00a0este \u00a0nivel como por ejemplo dilataciones \u00a0paulativas (sic) por penetraci\u00f3n hechas lentamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn los casos de hipotonia y una luz mayor \u00a0de \u00a00,5 \u00a0cm de di\u00e1metro pr\u00e1cticamente en la totalidad de los casos los menores \u00a0aportaron \u00a0 informaci\u00f3n \u00a0 inequ\u00edvoca \u00a0 de \u00a0 exposici\u00f3n \u00a0al \u00a0abuso\u201d. \u00a0(Folio \u00a0201). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0precedente \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0conforme al peritaje \u00a0forense, \u00a0una de las hip\u00f3tesis sobre la etiolog\u00eda de la hipoton\u00eda anal, es el \u00a0abuso \u00a0sexual, \u00a0cuya \u00a0noci\u00f3n \u00a0coincide con la manifestaci\u00f3n que el defensor le \u00a0critica \u00a0al \u00a0tribunal; ello significa que no hubo distorsi\u00f3n de la prueba; solo \u00a0que \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0extrajo \u00a0de \u00a0ella \u00a0no es la que presenta el \u00a0recurrente, \u00a0quien \u00a0acude \u00a0a \u00a0otro \u00a0fragmento \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0para \u00a0plantear una \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0diversa; \u00a0pero \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0juez no fue infiel al texto \u00a0emitido \u00a0por \u00a0el experto de Medicina Legal; por el contrario, acogi\u00f3 una de las \u00a0posibilidades \u00a0que \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0surgen. \u00a0Luego, por este aspecto el error por falso \u00a0juicio de identidad no existi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0cuanto \u00a0al falso juicio de identidad que el recurrente encuentra \u00a0en \u00a0la \u00a0p\u00e1gina \u00a08 del fallo de segundo grado, lo hace consistir en que all\u00ed se \u00a0asegura \u00a0que el tenor de la denuncia fue confirmado a trav\u00e9s de las voces de la \u00a0ofendida \u00a0y \u00a0la \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0pericial, conclusi\u00f3n a la que se \u00a0opone \u00a0argumentando \u00a0que \u00a0la denunciante no fue testigo presencial y la ofendida \u00a0nunca \u00a0refiri\u00f3 \u00a0acceso \u00a0carnal vaginal ni rectal. Sobre ese planteamiento se ha \u00a0de \u00a0decir \u00a0que \u00a0no consulta el yerro que predica el impugnante, por cuanto, como \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0otras \u00a0situaciones \u00a0ya \u00a0comentadas, \u00a0en \u00a0aquella \u00a0aseveraci\u00f3n \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0condensa \u00a0una \u00a0apreciaci\u00f3n sobre una prueba en concreto de manera \u00a0tal \u00a0que \u00a0hubiera \u00a0extractado de ella lo que no era capaz de demostrar; se trata \u00a0de \u00a0una conclusi\u00f3n del juzgador, resultado de la apreciaci\u00f3n de conjunto de la \u00a0denuncia, \u00a0el \u00a0testimonio de la v\u00edctima y el dictamen m\u00e9dico legal; por manera \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche \u00a0que el demandante pudiera formular contra esa conclusi\u00f3n, no \u00a0pod\u00eda \u00a0 presentarse \u00a0 como \u00a0un \u00a0error \u00a0predicable \u00a0de \u00a0un \u00a0elemento \u00a0de \u00a0juicio \u00a0individualizado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adici\u00f3nese \u00a0que el defensor critica al sentenciador por deducciones \u00a0que \u00a0no \u00a0obran \u00a0en el aparte citado; es as\u00ed como en ese fragmento no se dice ni \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0denunciante \u00a0 \u00a0fue \u00a0 testigo \u00a0 presencial \u00a0 ni \u00a0 que \u00a0 ****** \u00a0refiri\u00f3 un acceso \u00a0carnal \u00a0vaginal \u00a0o \u00a0anal, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0por \u00a0tales conclusiones es \u00a0infundada, \u00a0quedando \u00a0desvirtuado \u00a0que \u00a0se \u00a0haya \u00a0cometido \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0todo \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0queda \u00a0en \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0inconformidad del \u00a0recurrente, \u00a0en \u00a0verdad, \u00a0recae sobre la apreciaci\u00f3n probatoria de conjunto que \u00a0efectu\u00f3 \u00a0el \u00a0juez colectivo, es decir sobre las inferencias l\u00f3gicas que obtuvo \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0noticia \u00a0criminal \u00a0aportada \u00a0por la madre de la ofendida, por \u00a0entonces \u00a0menor de edad, quien se enter\u00f3 de los hechos no directamente sino por \u00a0el \u00a0relato \u00a0de \u00a0su \u00a0propia \u00a0hija; \u00a0por \u00a0la versi\u00f3n que suministr\u00f3 ******, la v\u00edctima, sobre \u00a0los \u00a0abusos \u00a0sexuales de que la hizo objeto su padre desde su infancia y durante \u00a0varios \u00a0a\u00f1os; \u00a0y, \u00a0finalmente \u00a0de los dict\u00e1menes de Medicina legal, el primero \u00a0que \u00a0encontr\u00f3 \u00a0una \u00a0morfopat\u00eda anal en la ofendida y, el segundo, que explic\u00f3 \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consist\u00eda \u00a0la \u00a0deformaci\u00f3n y las posibles causas que la originan. No \u00a0obstante, \u00a0el libelista no logr\u00f3 demostrar cu\u00e1les fueron las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0 la \u00a0 ciencia \u00a0o \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0infringi\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0al \u00a0deducir \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0contra \u00a0el procesado, ni como \u00a0trascendieron \u00a0en tal determinaci\u00f3n esos desaciertos; se limit\u00f3 a censurar los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0atribuy\u00e9ndoles \u00a0errores \u00a0consistentes \u00a0en \u00a0falsos \u00a0juicios de identidad que no logr\u00f3 demostrar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0las condiciones anteriores solo se puede concluir que los cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0objeto \u00a0de \u00a0este \u00a0pronunciamiento no \u00a0lograron \u00a0quebrar \u00a0las \u00a0presunciones de acierto y legalidad del fallo impugnado, \u00a0el cual se mantendr\u00e1 inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NO CASAR el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Contra esta sentencia no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Devu\u00e9lvase al tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Auto, \u00a0octubre \u00a024\/95, \u00a0rad. \u00a010.986 M.P. Fernando Enrique Arboleda Ripoll. Auto, marzo \u00a025\/99, \u00a0rad. \u00a012.638. Auto, julio 29\/99, rad. 10.761 M.P. Jorge Enrique C\u00f3rdoba \u00a0Poveda. \u00a0 \u00a0Auto, \u00a0 \u00a0junio \u00a0 \u00a013\/02, \u00a0 \u00a0rad. \u00a0 \u00a011.428. \u00a0 M.P. \u00a0 Nilson \u00a0 Pinilla \u00a0Pinilla. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16560 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrada Ponente \u00a0 MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 Aprobado Acta N\u00ba\u00a0 030 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C., seis (6) de marzo de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0procede \u00a0a \u00a0resolver \u00a0el \u00a0recurso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6912","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6912","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6912"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6912\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6912"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6912"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6912"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}