{"id":6905,"date":"2023-09-08T17:00:36","date_gmt":"2023-09-08T17:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1650319-06-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:36","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:36","slug":"1650319-06-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1650319-06-03\/","title":{"rendered":"16503(19-06-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a016503 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrada Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 070. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0 junio \u00a0 diecinueve \u00a0 (19) \u00a0 de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0tres \u00a0(2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por el defensor del procesado OMAR AUGUSTO \u00a0JIM\u00c9NEZ \u00a0SANTOS, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0San \u00a0Gil, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual al revisar la proferida por el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Puente Nacional la revoc\u00f3 parcialmente y, en su \u00a0lugar, \u00a0declar\u00f3 su responsabilidad penal en el delito de homicidio simple en la \u00a0persona \u00a0 de \u00a0 Luis \u00a0 Hernando \u00a0 Pineda \u00a0P\u00e9rez\u00a0 \u00a0conducta punible en concurso con porte ilegal de armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0por \u00a0la \u00a0cual hab\u00eda sido condenado en primera \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Ocurrieron alrededor de las 4 y 30 minutos de \u00a0la \u00a0tarde \u00a0del \u00a09 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01998, frente a la bodega de la empresa Bavaria \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0el \u00a0per\u00edmetro urbano de Puente Nacional, Santander, a donde lleg\u00f3 \u00a0OMAR \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0JIM\u00c9NEZ \u00a0 \u00a0SANTOS \u00a0 y \u00a0con \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0que \u00a0portaba \u00a0sin \u00a0salvoconducto, dispar\u00f3 en \u00a0varias \u00a0 oportunidades \u00a0contra \u00a0Luis \u00a0Hernando \u00a0Pineda \u00a0P\u00e9rez, \u00a0 \u00a0caus\u00e1ndole \u00a0heridas \u00a0que \u00a0tres \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0le \u00a0ocasionaron la \u00a0muerte \u00a0en \u00a0el \u00a0Hospital \u00a0de \u00a0Bucaramanga a donde fuera trasladado en procura de \u00a0atenci\u00f3n \u00a0 m\u00e9dica, \u00a0ataque \u00a0motivado \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0minutos \u00a0antes \u00a0los \u00a0mismos \u00a0protagonistas \u00a0 hab\u00edan \u00a0 tenido \u00a0 un \u00a0altercado \u00a0en \u00a0el \u00a0negocio \u00a0de \u00a0tienda \u00a0y \u00a0montallantas \u00a0de Blanca Fanny Pineda P\u00e9rez, \u00a0hermana \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Hernando, \u00a0en el cual se lanzaron improperios que originaron en el procesado \u00a0un estado de ira que desencaden\u00f3 la agresi\u00f3n antes referida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Abierta \u00a0 la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0vinculado \u00a0legalmente \u00a0mediante \u00a0indagatoria OMAR AUGUSTO JIM\u00c9NEZ \u00a0SANTOS, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Primera \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Puente \u00a0Nacional \u00a0en \u00a0pronunciamiento \u00a0del \u00a04 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01998 \u00a0le \u00a0dict\u00f3 \u00a0medida de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva como autor de los delitos de homicidio \u00a0simple \u00a0y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal, resoluci\u00f3n que el \u00a012 \u00a0de \u00a0junio siguiente confirm\u00f3 la Fiscal\u00eda Primera Delegada ante el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0San\u00a0 Gil al resolver el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por \u00a0el defensor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0la instrucci\u00f3n, la misma Fiscal\u00eda \u00a0el \u00a014 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01998 \u00a0profiri\u00f3 \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0por \u00a0las mismas conductas punibles por las cuales se hab\u00eda resuelto \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica, precisando que en relaci\u00f3n con el delito de homicidio \u00a0concurre \u00a0la \u00a0diminuente \u00a0punitiva \u00a0de \u00a0la \u00a0ira \u00a0prevista en el art\u00edculo 60 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0entonces \u00a0vigente, providencia que al no haber sido impugnada en \u00a0las \u00a0oportunidades \u00a0previstas por la ley, alcanz\u00f3 ejecutoria el 26 de agosto de \u00a0ese mismo a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juicio \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0adelantarlo \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Puente \u00a0Nacional \u00a0despacho \u00a0que \u00a0concluido el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0 de \u00a0la \u00a0causa, \u00a0el \u00a08 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01999 \u00a0adopta \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0determinaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0Absuelve a OMAR \u00a0AUGUSTO \u00a0JIM\u00c9NEZ \u00a0SANTOS \u00a0de los cargos que le fueron \u00a0formulados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria respecto del homicidio cometido en la \u00a0persona \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Fernando \u00a0Pineda P\u00e9rez, \u00a0al \u00a0considerar que las pruebas acopiadas no arrojan certeza sobre \u00a0la responsabilidad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0 \u00a0Condena\u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0JIM\u00c9NEZ \u00a0SANTOS \u00a0a la pena principal de un \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el mismo lapso, como autor responsable de la conducta punible de \u00a0porte ilegal de armas de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallo \u00a0absolutorio \u00a0fue impugnado por el \u00a0Fiscal \u00a0Primero \u00a0Seccional de Puente Nacional y el Tribunal Superior de San Gil, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0suyo \u00a0de \u00a0junio \u00a022 de 1999 lo revoca parcialmente y, en su lugar, \u00a0condena \u00a0a \u00a0JIM\u00c9NEZ SANTOS a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de 8 a\u00f1os y 10 meses de prisi\u00f3n como autor responsable de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio en estado de ira y porte ilegal de armas de fuego de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0a \u00a0pagar \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de perjuicios \u00a0materiales \u00a0y \u00a0morales \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0Luc\u00eda P\u00e9rez Pineda\u00a0 y Aide\u00e9 G\u00f3mez \u00a0Medina, \u00a0madre \u00a0y \u00a0esposa \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0y \u00a0declara \u00a0que el sentenciado no tiene \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0condena \u00a0de ejecuci\u00f3n condicional, motivo por el cual ordena su \u00a0captura a efectos de que descuente la pena impuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La sentencia del ad \u00a0quem \u00a0fue objeto del recurso de casaci\u00f3n que ahora se \u00a0decide, \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de OMAR AUGUSTO \u00a0JIM\u00c9NEZ SANTOS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Con apoyo en la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0postula \u00a0cuatro \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo del \u00a0Tribunal, \u00a0pronunciamiento \u00a0que acusa de haber incurrido en violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0errores \u00a0de hecho cometidos en la apreciaci\u00f3n de \u00a0algunas \u00a0 pruebas, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0llevaron \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0323 \u00a0y \u00a060 \u00a0del Decreto 100 de 1980, y a falta de aplicaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0numeral \u00a04\u00b0 \u00a0ib\u00eddem \u00a0y \u00a0445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0entonces vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo: Error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0al \u00a0omitir \u00a0el sentenciador la consideraci\u00f3n del testimonio de \u00a0Nolberto Grandas Cadena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta el casacionista que el Tribunal en \u00a0la \u00a0providencia \u00a0impugnada \u00a0concluye que en el momento de los hechos la v\u00edctima \u00a0estaba \u00a0desarmada, pues \u201cning\u00fan arma se le encontr\u00f3 \u00a0ni \u00a0nadie \u00a0vio o le consta que hubiera sido despojado de arma alguna\u201d, \u00a0 aspecto \u00a0que \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0considerar \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0incidencia de este aspecto en la responsabilidad de Omar Augusto \u00a0Jim\u00e9nez resulta irrelevante.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa que JIM\u00c9NEZ \u00a0SANTOS \u00a0y \u00a0los \u00a0declarantes Luis Waldo Ovalle Pinz\u00f3n, \u00a0Filiberto \u00a0Pinz\u00f3n, \u00a0Angela \u00a0Rubiela \u00a0Fajardo Ariza, Diana Milena Sierra y Nidia \u00a0Yaquelin \u00a0P\u00e9rez, \u00a0coinciden \u00a0en \u00a0afirmar que en el momento del primer incidente \u00a0Luis \u00a0 \u00a0Hernando \u00a0 Pineda \u00a0 P\u00e9rez\u00a0 \u00a0ten\u00eda \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0envuelto \u00a0en \u00a0una \u00a0bayetilla \u00a0roja. Y en el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Nolberto \u00a0Grandas Cadena que el ad quem \u00a0omiti\u00f3 considerar, al responder una pregunta sobre si \u00a0observ\u00f3 \u00a0en el momento de alzar al herido, si \u00e9ste ten\u00eda alguna arma de fuego \u00a0o \u00a0cortopunzante, \u00a0respondi\u00f3: \u00a0\u201cEstaba desarmado, lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0saqu\u00e9 \u00a0fue \u00a0una \u00a0lanilla \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0cintada, que con la que \u00e9l \u00a0trabaja, la tengo en el dep\u00f3sito.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0comenta \u00a0enseguida que si el \u00a0Tribunal \u00a0hubiera \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta esta prueba no habr\u00eda podido concluir que \u00a0ten\u00eda \u00a0una \u00a0duda \u00a0insalvable \u00a0sobre \u00a0si \u00a0era \u00a0cierto \u00a0o no que el occiso estaba \u00a0armado, \u00a0y mucho menos afirmar que nadie lo despoj\u00f3 de arma alguna, en tanto la \u00a0inferencia \u00a0que estaba obligado a hacer de acuerdo con las reglas de la l\u00f3gica, \u00a0era \u00a0que \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0de \u00a0trabajo,\u00a0 Nolberto Grandas Cadena, retir\u00f3 la \u00a0bayetilla \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 arma \u00a0 que \u00a0 ten\u00eda \u00a0 envuelta \u00a0 en \u00a0 ella \u00a0 Pineda P\u00e9rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Plantea \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0la \u00a0falla \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0es \u00a0de \u00a0tal \u00a0trascendencia, que por no tener en cuenta esta importante \u00a0prueba \u00a0comienza \u00a0afirmando \u00a0que la duda sobre si la v\u00edctima estaba armada o no \u00a0momentos \u00a0 antes \u00a0 de \u00a0 su \u00a0muerte \u00a0no \u00a0tiene \u00a0como \u00a0despejarla, \u00a0y \u00a0termina \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0diciendo \u00a0que de todas maneras el punto es irrelevante porque le \u00a0resulta \u00a0claro \u00a0que \u00a0en el momento de los hechos Pineda \u00a0P\u00e9rez \u00a0no \u00a0estaba armado porque nadie vio que hubiera \u00a0sido \u00a0despojado \u00a0de \u00a0arma alguna, cuando en realidad existe la aceptaci\u00f3n de la \u00a0persona \u00a0que \u00a0le \u00a0sac\u00f3 \u00a0la \u00a0bayetilla \u00a0en \u00a0donde seg\u00fan la versi\u00f3n un\u00e1nime de \u00a0numerosos testigos llevaba el arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo: \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, al omitir la apreciaci\u00f3n del testimonio de PEDRO ANTONIO \u00a0CELIS TORRES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que el ad \u00a0quem \u00a0incurre \u00a0en el error denunciado, \u00a0por \u00a0haber \u00a0omitido \u00a0apreciar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Pedro \u00a0Antonio \u00a0Celis Torres, \u00a0compa\u00f1ero \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0de \u00a0la v\u00edctima, y quien en el momento de los hechos se \u00a0encontraba \u00a0con \u00a0\u00e9l descargando el cami\u00f3n. Este declarante al serle preguntado \u00a0sobre \u00a0las personas que acudieron a auxiliar al herido, momentos despu\u00e9s de los \u00a0disparos, \u00a0 respondi\u00f3 \u00a0 que \u00a0 entre \u00a0otras \u00a0personas \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0\u201cotro muchacho PEDRO N.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0libelista el declarante se llama \u00a0Pedro, \u00a0y \u00a0es justamente \u00e9l quien dice que hab\u00eda otro muchacho de nombre Pedro \u00a0que \u00a0acudi\u00f3 \u00a0a \u00a0tratar \u00a0de \u00a0auxiliar \u00a0al \u00a0herido, \u00a0luego \u00a0con \u00a0ello confirma la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0Pedro \u00a0Nel \u00a0Zarate, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0el Juzgador no pod\u00eda negar \u00a0credibilidad \u00a0al \u00a0dicho \u00a0de \u00a0este testigo aduciendo que no estaba presente en el \u00a0momento \u00a0del \u00a0suceso. \u00a0Agrega \u00a0que la versi\u00f3n de Celis Torres en ese particular \u00a0aspecto \u00a0est\u00e1 \u00a0libre de toda sospecha, pues proviene de un amigo del occiso que \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0poner \u00a0en el escenario de los hechos a una persona que no \u00a0hubiera estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Tribunal \u00a0no \u00a0le \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Pedro \u00a0Nel \u00a0Zarate, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0omiti\u00f3 \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Pedro \u00a0Antonio \u00a0Celis \u00a0Torres, \u00a0de \u00a0manera que la prueba cobra \u00a0validez, \u00a0y \u00a0analizada \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0con \u00a0las dem\u00e1s, determina que el fallo se \u00a0deb\u00eda haber mantenido en los t\u00e9rminos de la primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0 cargo: \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, al \u00a0tergiversar \u00a0el contenido material de los testimonios de Fernando Pardo y Carlos \u00a0Hoover Ariza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0el demandante que el Tribunal no \u00a0le \u00a0da credibilidad al testimonio rendido por Carlos Hoover Ariza, aduciendo que \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0estuviera \u00a0observando \u00a0el desarrollo de los acontecimientos \u00a0desde \u00a0el \u00a0balc\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0residencia, \u00a0entre \u00a0otras razones porque los esposos \u00a0Fernando \u00a0Pardo y Claudia Janeth Ariza Ordu\u00f1a con quienes para esa fecha viv\u00eda \u00a0el \u00a0declarante, \u00a0no \u00a0lo \u00a0mencionan \u00a0como \u00a0que \u00a0estuviera \u00a0en \u00a0el citado balc\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0el error que \u00a0resulta \u00a0ostensible, \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0ad quem no \u00a0pod\u00eda \u00a0inferir \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Fernando Pardo, que por no \u00a0haber \u00a0nombrado \u00a0a \u00a0Carlos \u00a0Hoover Ariza, \u00e9ste no estaba en el lugar, pues ello \u00a0implica \u00a0darle \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0un \u00a0alcance \u00a0que no tiene, sobre todo teniendo en \u00a0cuenta que en ning\u00fan momento le formularon esa pregunta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de algunas referencias a lo narrado por \u00a0los \u00a0declarantes \u00a0Carlos \u00a0Hoover Ariza y Fernando Pardo, el libelista afirma que \u00a0confrontando \u00a0las \u00a0dos \u00a0versiones \u00a0se \u00a0ve \u00a0muy \u00a0clara \u00a0la tergiversaci\u00f3n en que \u00a0incurre \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0pues \u00a0pone \u00a0en \u00a0boca \u00a0de Ariza el haber dicho que cuando \u00a0sonaron \u00a0los \u00a0disparos \u00a0no \u00a0estaba \u00a0Fernando Pardo en la casa, cuando lo que \u00e9l \u00a0respondi\u00f3 \u00a0 fue, \u00a0 \u201cNo, \u00a0 cuando \u00a0 yo \u00a0llegu\u00e9 \u00a0no \u00a0estaba\u201d,\u00a0 y eso es absolutamente cierto dada la \u00a0hora \u00a0en \u00a0que \u00a0cada \u00a0uno \u00a0dice \u00a0haber \u00a0llegado. Y agrega, m\u00e1s adelante, ante la \u00a0insistencia \u00a0en \u00a0que \u00a0dijera \u00a0aproximadamente a qu\u00e9 hora lleg\u00f3 Fernando Pardo, \u00a0contest\u00f3\u00a0 \u00a0\u201cPues \u00a0m\u00e1s \u00a0o \u00a0menos \u00a0cuando pas\u00f3 \u00a0eso\u201d,\u00a0 \u00a0que \u00a0es \u00a0exactamente \u00a0lo mismo que dice \u00a0Pardo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Plantea el libelista que en estas condiciones \u00a0se \u00a0demuestra que el sentenciador tergivers\u00f3 el contenido de los testimonios, y \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0ello \u00a0le \u00a0neg\u00f3 credibilidad a la declaraci\u00f3n de Carlos \u00a0Hoover \u00a0Ariza, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0si \u00a0no \u00a0hubiera incurrido en ese error no habr\u00eda \u00a0podido \u00a0hacer \u00a0cosa \u00a0distinta \u00a0que \u00a0aceptar la veracidad de su dicho, de ah\u00ed la \u00a0trascendencia de la falla cometida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A m\u00e1s de lo anterior, ampar\u00e1ndose en que el \u00a0testimonio \u00a0de Ariza no era digno de cr\u00e9dito, resuelve decir que tampoco acepta \u00a0el \u00a0de Luz Dary Quiroga, porque una de las personas que dice haberla vista en el \u00a0momento \u00a0de los hechos es justamente Carlos Hoover Ariza, con lo que el juzgador \u00a0extiende \u00a0los \u00a0efectos \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad a otras pruebas, y los \u00a0encadena \u00a0hasta \u00a0el \u00a0fallo que revoc\u00f3 la absoluci\u00f3n. Si no hubiera cometido el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho denunciado, carecer\u00eda de fundamento para desechar las claras y \u00a0concordantes afirmaciones que bajo juramento expres\u00f3 Luz Dary. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0cuarto: \u00a0Error de hecho al darle a la \u00a0necropsia \u00a0practicada \u00a0por \u00a0el \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal un alcance que no \u00a0tiene, violando las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0 que \u00a0en \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0heridas \u00a0consignada \u00a0en \u00a0la \u00a0necropsia se lee orificio de \u00a0entrada \u00a0en \u00a0regi\u00f3n \u00a0temporal \u00a0derecha \u00a0preauricular \u00a0superior, \u201ccon \u00a0bandeleta \u00a0sin \u00a0tatuaje\u201d; \u00a0de \u00a0este \u00a0dictamen \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0infiere \u00a0que \u00a0el disparo fue hecho a m\u00e1s de un metro de \u00a0distancia, \u00a0pues \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0hecho \u00a0a \u00a0menos \u00a0distancia hubiera presentado \u00a0tatuaje, \u00a0luego \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0modales \u00a0que \u00a0relatan el \u00a0procesado y los testigos que lo corroboran no son ciertas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0anterior, \u00a0expresa \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 ad \u00a0 \u00a0 \u00a0quem\u00a0\u00a0 \u00a0desconoce \u00a0una \u00a0regla \u00a0establecida por la bal\u00edstica forense, consistente en que \u00a0cuando \u00a0la \u00a0zona \u00a0de la piel en donde ha ingresado el disparo est\u00e1 cubierta por \u00a0ropas \u00a0o \u00a0cabellera, \u00a0normalmente \u00a0no \u00a0queda \u00a0tatuaje, \u00a0y mucho menos pod\u00eda ser \u00a0encontrado \u00a0en \u00a0el \u00a0caso presente, si se tiene en cuenta que cuando se practic\u00f3 \u00a0la \u00a0necropsia \u00a0el \u00a0cr\u00e1neo \u00a0hab\u00eda \u00a0sido rasurado, tal como lo registra la misma \u00a0diligencia, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0lavado para efectos del tratamiento m\u00e9dico quir\u00fargico \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0alcanz\u00f3 a prestar a la v\u00edctima en el hospital antes de su muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, agrega el casacionista, el fallo \u00a0contiene \u00a0otra \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0contrar\u00eda \u00a0los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0las \u00a0investigaciones \u00a0cient\u00edficas \u00a0de la bal\u00edstica forense, los cuales son acogidos \u00a0por \u00a0todos los autores de Criminal\u00edstica y Medicina Legal, en el sentido de que \u00a0la \u00a0distancia \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0disparo \u00a0deja \u00a0tatuaje depende del tipo de arma \u00a0utilizada, \u00a0el calibre, la variedad de la p\u00f3lvora, y el modelo del cartucho, de \u00a0manera \u00a0que \u00a0la simple afirmaci\u00f3n del perito respecto a que no observ\u00f3 tatuaje \u00a0en \u00a0el \u00a0orificio de entrada en\u00a0 la herida del cr\u00e1neo no sirve para deducir \u00a0que \u00a0el \u00a0disparo \u00a0fue \u00a0hecho \u00a0a \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0un \u00a0metro, como si fuera un resultado \u00a0matem\u00e1tico, \u00a0pues \u00a0debido \u00a0a \u00a0los \u00a0factores \u00a0anotados \u00a0se ha establecido que en \u00a0disparos \u00a0 efectuados \u00a0a \u00a0cincuenta \u00a0cent\u00edmetros \u00a0no \u00a0se \u00a0ha \u00a0hallado \u00a0tatuaje. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anterior, el demandante sostiene que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0viol\u00f3 \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la ciencia de la bal\u00edstica, y con ello no \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0el mandato del art\u00edculo 254 del estatuto procesal penal entonces \u00a0vigente, \u00a0en cuanto a que las pruebas se valoran de acuerdo con las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0incurriendo \u00a0en ese error mal pod\u00eda utilizar la \u00a0experticia \u00a0para \u00a0negarle \u00a0credibilidad a la indagatoria y a los testimonios que \u00a0la confirman. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo que denomina \u201cTRASCENDENCIA \u00a0DE \u00a0LOS \u00a0ERRORES DEMOSTRADOS AL ANALIZAR LA PRUEBA EN \u00a0CONJUNTO \u00a0Y \u00a0A \u00a0LA \u00a0LUZ \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SANA \u00a0CRITICA\u201d, \u00a0el \u00a0demandante\u00a0 \u00a0expresa que si el Tribunal no hubiera incurrido en los errores \u00a0antes \u00a0 mencionados, \u00a0el \u00a0balance \u00a0final \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0entre \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0favorables \u00a0 al \u00a0 procesado \u00a0 cuyo \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0negar, \u00a0y \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0H\u00e9ctor \u00a0An\u00edbal \u00a0Su\u00e1rez \u00a0Cabanza, \u00a0que \u00a0contiene \u00a0varias \u00a0imprecisiones, \u00a0pero en esencia \u00a0difiere \u00a0de \u00a0lo \u00a0que revelan las otras pruebas. Por su parte, el juez de primera \u00a0instancia \u00a0 \u00a0no \u00a0 cometi\u00f3 \u00a0 los \u00a0 errores \u00a0 del \u00a0 ad \u00a0quem, \u00a0y \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la situaci\u00f3n de la manera que en \u00a0justicia \u00a0correspond\u00eda \u00a0hacerlo, \u00a0esto \u00a0es, admitiendo la existencia de la duda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad, \u00a0en la medida en que serios elementos de convicci\u00f3n \u00a0indican \u00a0que \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0fue \u00a0cometido en leg\u00edtima defensa, y no es posible \u00a0condenar si no existe certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por todo lo anterior, el demandante pide que \u00a0se \u00a0case \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y en su lugar se dicte una que \u00a0absuelva a su asistido de la conducta punible de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0es \u00a0del \u00a0criterio que no se debe casar la sentencia materia de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0y \u00a0al \u00a0ocuparse \u00a0de los cargos formulados por el demandante, en la \u00a0forma \u00a0como \u00a0antes \u00a0quedaron \u00a0vistos,\u00a0 \u00a0lo \u00a0hace \u00a0de \u00a0la \u00a0siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0 cargo. \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia, al \u00a0omitir \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0del testimonio de Nolberto Grandas \u00a0Cadena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0asevera \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0expresa \u00a0a esta \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0ni \u00a0la \u00a0analiz\u00f3 \u00a0de \u00a0manera singular, pero tambi\u00e9n lo es que el \u00a0declarante \u00a0era \u00a0compa\u00f1ero \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima y en el fallo existen \u00a0referencias \u00a0 \u00a0impl\u00edcitas \u00a0 \u00a0a \u00a0 ellos \u00a0 cuando \u00a0 se \u00a0 afirma \u00a0 \u201cTanto \u00a0los \u00a0familiares \u00a0como \u00a0los \u00a0compa\u00f1eros \u00a0de trabajo de Pineda \u00a0P\u00e9rez \u00a0son \u00a0contestes \u00a0al \u00a0sostener \u00a0que \u00e9l no hab\u00eda tenido ni ten\u00eda el d\u00eda \u00a0de\u00a0 los hechos arma de fuego\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demandante hace su propia valoraci\u00f3n del \u00a0testimonio \u00a0rendido \u00a0por \u00a0Nolberto \u00a0Grandas \u00a0Cadena \u00a0para \u00a0inferir \u00a0de all\u00ed que \u00a0envuelta \u00a0en \u00a0la \u00a0lanilla \u00a0estaba el arma de fuego que posteriormente ocult\u00f3 el \u00a0declarante, \u00a0pues no le parece l\u00f3gico que el testigo se preocupara por tomar la \u00a0lanilla \u00a0y \u00a0no \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0objetos \u00a0personales, \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que contra\u00eda los \u00a0testimonios \u00a0a \u00a0los cuales el juzgador dio credibilidad, pues los compa\u00f1eros de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0presentes \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de los hechos como Pira Aguirre, Celis \u00a0Torres, \u00a0Blanca \u00a0Fanny \u00a0Pineda P\u00e9rez, Nolberto Grandas Cadena y Carlos Suetonio \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Cuervo, \u00a0son \u00a0enf\u00e1ticos en afirmar que la v\u00edctima no ten\u00eda armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas declaraciones recibidas por el fiscal \u00a0reci\u00e9n \u00a0ocurridos \u00a0los hechos, con aseveraciones claras y contundentes sobre la \u00a0no \u00a0tenencia \u00a0de \u00a0armas \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0Pineda P\u00e9rez \u00a0y una de ellas con explicaciones sobre las razones por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0portaba la lanilla en el cinto como elemento de trabajo, no permite \u00a0formular \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0ni \u00a0generar \u00a0dudas \u00a0como \u00a0la \u00a0que \u00a0pretende \u00a0introducir el \u00a0casacionista \u00a0 con \u00a0 desconocimiento \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 testimonios \u00a0de \u00a0personas \u00a0que \u00a0presenciaron \u00a0los \u00a0acontecimientos y que no ten\u00edan motivo alguno para apartarse \u00a0de la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0estas \u00a0razones, el error denunciado no \u00a0tiene \u00a0la \u00a0virtualidad de comprometer la valoraci\u00f3n probatoria y la conclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0sentenciador de segunda instancia, ni es procedente coadyuvar la hip\u00f3tesis \u00a0formulada \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la declaraci\u00f3n mencionada.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo: \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, al omitir la apreciaci\u00f3n del testimonio de PEDRO ANTONIO \u00a0CELIS TORRES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es verdad, como lo manifiesta el demandante, \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo \u00a0inform\u00f3 \u00a0que \u00a0las personas que acudieron a auxiliar al herido \u00a0hab\u00edan \u00a0sido \u00a0\u00e9l, \u00a0Nolberto \u00a0Grandas \u00a0y \u00a0otro \u00a0compa\u00f1ero de trabajo de nombre \u00a0Pedro, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0como lo afirma el libelista, que se haya \u00a0determinado \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0Pedro \u00a0Nel \u00a0Zarate, \u00a0y \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0no \u00a0logr\u00f3 establecer a qu\u00e9 persona se refiri\u00f3 el se\u00f1or Celis \u00a0Torres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0que realiz\u00f3 el Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0 de \u00a0 Investigaci\u00f3n, \u00a0 para \u00a0 establecer \u00a0 los \u00a0testigos \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0entrevistaron \u00a0a \u00a0Pedro \u00a0Nel \u00a0Zarate, \u00a0quien en ning\u00fan momento manifest\u00f3 haber \u00a0presenciado \u00a0el sucesos; en el informe N\u00b0 190 del 17 de junio de 1998 se afirma \u00a0que \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0comisionados \u00a0se \u00a0dirigieron \u00a0a la carrera 5 N\u00b0 4-15 de \u00a0Puente \u00a0Nacional, \u00a0donde \u00a0queda \u00a0ubicado \u00a0el \u00a0negocio de Ricardo Pardo, all\u00ed se \u00a0entrevistaron \u00a0con \u00a0Pedro \u00a0Nel \u00a0Zarate, \u00a0quien les manifest\u00f3 varias personas de \u00a0nombre \u00a0\u201cPedro\u201d \u00a0y \u00a0los \u00a0lugares \u00a0donde \u00a0pudiera \u00a0ubic\u00e1rseles, \u00a0m\u00e1s no les \u00a0refiri\u00f3, \u00a0como \u00a0debi\u00f3 \u00a0hacerlo \u00a0en \u00a0aquella \u00a0oportunidad, que \u00e9l hubiese sido \u00a0testigo presencial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0cargo \u00a0el \u00a0demandante \u00a0nuevamente \u00a0recurre \u00a0a \u00a0una suposici\u00f3n no demostrada como es identificar a Pedro N, persona \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0el \u00a0testigo \u00a0Celis \u00a0Torres, \u00a0como \u00a0Pedro \u00a0Nel Zarate, \u00a0introduciendo \u00a0un \u00a0mecanismo de valoraci\u00f3n probatoria propia de las instancias, \u00a0y \u00a0sin \u00a0mayor \u00a0soporte \u00a0formula una hip\u00f3tesis y pretende con ella, no de manera \u00a0expresa, rebatir las argumentaciones del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, al recurrente desde el punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0t\u00e9cnico, \u00a0le era exigible mostrar de manera clara, c\u00f3mo la omisi\u00f3n \u00a0incid\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0pero \u00a0ello \u00a0no se logra si la premisa de la cual parte \u00a0constituye \u00a0apenas \u00a0una \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0no \u00a0demostrada \u00a0y \u00a0frente a la cual existen \u00a0elementos \u00a0de juicio que la descartan como los enumerados en el fallo de segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0 cargo: \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, al \u00a0tergiversar \u00a0el contenido material de los testimonios de Fernando Pardo y Carlos \u00a0Hoover Ariza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no \u00a0logra \u00a0evidenciar \u00a0 \u00a0error \u00a0 \u00a0in \u00a0 iudicando \u00a0 por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0cometido \u00a0por \u00a0el sentenciador al \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Fernando Pardo, pues \u00e9ste al igual que lo hiciera \u00a0Claudia \u00a0Yanneth \u00a0Ariza \u00a0Ordu\u00f1a, expresaron que una vez escucharon los disparos \u00a0salieron \u00a0al \u00a0balc\u00f3n \u00a0y vieron a la v\u00edctima ca\u00edda en el piso, pero ninguno de \u00a0los \u00a0dos \u00a0inform\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0ese momento, all\u00ed en el balc\u00f3n, se hallaba Carlos \u00a0Hoover Ariza como testigo presencial de lo sucedido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, la conclusi\u00f3n del Tribunal \u00a0de \u00a0que Ariza no se encontraba en el lugar, no se obtuvo por tergiversaci\u00f3n del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Fernando \u00a0Pardo \u00a0y \u00a0de su esposa, como pretender hacerlo cree el \u00a0censor, \u00a0sino \u00a0del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0distintos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio que aparecen \u00a0claramente \u00a0enunciados \u00a0en el fallo y como elemento importante de valoraci\u00f3n se \u00a0afirma \u00a0por \u00a0el ad quem que si \u00a0Carlos \u00a0Hoover \u00a0Ariza \u00a0hubiera \u00a0estado \u00a0en \u00a0el \u00a0balc\u00f3n, \u00a0con \u00a0seguridad que los \u00a0declarantes \u00a0hubieran \u00a0dado \u00a0cuenta \u00a0de ello en sus declaraciones, pues tambi\u00e9n \u00a0les \u00a0preguntaron \u00a0por \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0sin que dieran cuenta del \u00a0declarante \u00a0cuyo \u00a0testimonio \u00a0fue \u00a0correctamente \u00a0valorado \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador de \u00a0segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0resumen, \u00a0plantea \u00a0el representante del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0que el Tribunal no tergivers\u00f3 la prueba, solo se limit\u00f3 \u00a0ha \u00a0realizar \u00a0una valoraci\u00f3n motivada y l\u00f3gica del testimonio de Carlos Hoover \u00a0Ariza \u00a0para \u00a0restarle \u00a0eficacia \u00a0lo \u00a0cual no constituye el error denunciado y en \u00a0cambio \u00a0se \u00a0advierte \u00a0el \u00a0acierto \u00a0en \u00a0la argumentaci\u00f3n del fallador de segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0cuarto: Error de hecho al darle a la \u00a0necropsia \u00a0practicada \u00a0por \u00a0el \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal un alcance que no \u00a0tiene, violando las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es cierto, como lo afirma el demandante, que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no pod\u00eda inferir de la apreciaci\u00f3n de la pericia t\u00e9cnica que el \u00a0disparo \u00a0se \u00a0hizo \u00a0a m\u00e1s de un metro de distancia, pues en verdad, la necropsia \u00a0se \u00a0efectu\u00f3 el 13 de abril de 1998, es decir, cuatro d\u00edas despu\u00e9s de ocurrido \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0y \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0al \u00a0tratamiento m\u00e9dico quir\u00fargico a que fue \u00a0sometido \u00a0Pineda P\u00e9rez antes \u00a0de \u00a0su \u00a0muerte \u00a0\u201c(rasurado, \u00a0lavados, \u00a0tratamientos \u00a0antis\u00e9pticos, cirug\u00edas, \u00a0etc.)\u201d. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0el hecho de no encontrar tatuaje de p\u00f3lvora en el bordo \u00a0de \u00a0las \u00a0heridas \u00a0donde \u00a0recibi\u00f3 \u00a0los \u00a0impactos de arma de fuego, no constituye \u00a0ning\u00fan \u00a0 factor \u00a0 que \u00a0permita \u00a0afirmar \u00a0con \u00a0alg\u00fan \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza, \u00a0como \u00a0erradamente \u00a0lo \u00a0entendi\u00f3 \u00a0el Tribunal, a qu\u00e9 distancia estaba la v\u00edctima del \u00a0victimario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, sostiene el Procurador que este \u00a0error \u00a0argumentativo \u00a0del Tribunal, no tiene la entidad de alterar el sentido de \u00a0la \u00a0 decisi\u00f3n, \u00a0 pues, \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0realmente \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de la conducta punible que son los \u00a0compa\u00f1eros \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0y \u00a0el \u00a0testigo \u00a0excepcional \u00a0H\u00e9ctor \u00a0An\u00edbal \u00a0Su\u00e1rez \u00a0Cabanzo, \u00a0constituyen \u00a0la \u00a0base \u00a0de \u00a0la \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad del \u00a0procesado, \u00a0raz\u00f3n por la cual la equivocaci\u00f3n de la corporaci\u00f3n judicial para \u00a0deducir \u00a0la distancia del dispar\u00f3 teniendo como punto de referencia la ausencia \u00a0de \u00a0tatuaje, \u00a0no \u00a0compromete la conclusi\u00f3n sobre el compromiso penal que emerge \u00a0del resto de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 resumen, \u00a0 ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0denunciados \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante tiene la fortaleza necesaria para desquiciar el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0por el contrario, subsisten los reparos que el Tribunal\u00a0 \u00a0acertadamente \u00a0hiciera \u00a0de las declaraciones de Pedro Nel Zarate y Carlos Hoover \u00a0Ariza \u00a0que \u00a0no \u00a0logran \u00a0minar \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0y \u00a0eficacia demostrativo de los \u00a0compa\u00f1eros \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima y del testigo que percibi\u00f3 de manera \u00a0directa la realizaci\u00f3n de la conducta punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0existe \u00a0certeza \u00a0de \u00a0que la \u00a0v\u00edctima \u00a0no \u00a0estaba \u00a0armada \u00a0en el momento de la realizaci\u00f3n del hecho punible \u00a0porque \u00a0ni los sospechosos testigos que cita el demandante se atreven a aseverar \u00a0que \u00a0le \u00a0vieron \u00a0el \u00a0arma \u00a0o \u00a0a \u00a0determinar \u00a0quien la tom\u00f3 y s\u00f3lo se afirma en \u00a0actitud \u00a0irrazonable por Pedro Nel Zarate que una persona, que no identifica, le \u00a0dijo \u00a0que le sacara el rev\u00f3lver al herido, pero no asevera que vio el arma y ni \u00a0siquiera \u00a0est\u00e1 \u00a0seguro \u00a0que \u00a0la tuviera, por lo cual es una declaraci\u00f3n que no \u00a0puede \u00a0oponerse a la contundencia de quienes en forma segura manifestaron que la \u00a0v\u00edctima no ten\u00eda arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0 \u00a0ninguna \u00a0 argumentaci\u00f3n \u00a0espec\u00edfica \u00a0se \u00a0hizo sobre los requisitos de la leg\u00edtima defensa que invoca el \u00a0casacionista, \u00a0inclusive \u00a0la \u00a0fundamenta \u00a0en \u00a0la duda de que hubiera existido la \u00a0anunciada \u00a0causal \u00a0de \u00a0justificaci\u00f3n, \u00a0duda que adem\u00e1s no existe como se dej\u00f3 \u00a0expresado en el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n de todo lo anterior, solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala que no se acceda a las pretensiones de la demanda y en consecuencia, \u00a0no se case la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0abordara el estudio de los cargos \u00a0propuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo orden observado en el resumen del \u00a0libelo, \u00a0sin \u00a0perjuicio de dar respuesta conjunta a aquellos que se fundan en el \u00a0mismo motivo o conduzcan a igual soluci\u00f3n. As\u00ed se tiene: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero y segundo cargos: Error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0al \u00a0omitir \u00a0la apreciaci\u00f3n de los testimonios de \u00a0Nolberto Grandas Cadena y Pedro Antonio Celis Torres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0existencia \u00a0determinado \u00a0por \u00a0la omisi\u00f3n respecto de una prueba, consiste en no \u00a0apreciarla \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera, \u00a0pese \u00a0a \u00a0obrar \u00a0en \u00a0la actuaci\u00f3n, esto es, en \u00a0construir \u00a0la providencia judicial con total marginaci\u00f3n de un medio probatorio \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0practicado \u00a0o \u00a0aducido \u00a0al proceso, que resulta trascendente en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0cuando se invoca esta clase de censura \u00a0corresponde \u00a0al demandante identificar cu\u00e1l fue el elemento de juicio omitido y \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0yerro \u00a0fue \u00a0determinante \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, am\u00e9n de \u00a0se\u00f1alar \u00a0su correcci\u00f3n en punto de apreciar la prueba que se dice pretermitida \u00a0en su valoraci\u00f3n material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el asunto que concita la atenci\u00f3n de la \u00a0Sala, \u00a0como \u00a0con acierto lo pone de presente el Procurador Segundo Delegado para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0es \u00a0verdad, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0afirma \u00a0el demandante, que el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0expresa \u00a0a \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n que rindiera Nolberto \u00a0Grandas \u00a0Cadena, \u00a0pero tal omisi\u00f3n no amerita trascendencia en el sentido de la \u00a0decisi\u00f3n finalmente adoptada por el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo primero, porque el se\u00f1or Grandas Cadena \u00a0era \u00a0compa\u00f1ero \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y en la decisi\u00f3n asumida por el \u00a0Tribunal \u00a0 existe \u00a0 referencia \u00a0 impl\u00edcita \u00a0 a \u00a0ellos \u00a0cuando \u00a0se \u00a0expresa \u00a0que \u00a0\u201cTanto \u00a0los \u00a0familiares \u00a0como \u00a0los \u00a0compa\u00f1eros \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0de \u00a0Pineda P\u00e9rez son contestes al sostener que \u00e9l no hab\u00eda tenido ni \u00a0ten\u00eda el d\u00eda de los hechos arma de fuego.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Analizadas en su contexto las expresiones de \u00a0Grandas \u00a0Cadena no se puede inferior, como lo pretende el actor, que tal persona \u00a0hubiera \u00a0sostenido \u00a0que el occiso era persona que acostumbraba a portar armas de \u00a0fuego, \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos no era la excepci\u00f3n y mucho menos que el \u00a0declarante al acudir en su auxilio la hubiera tomado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto \u00a0encuentra \u00a0la \u00a0Sala que en la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0rendida por tal persona el 16 de abril de 1998, a escasos d\u00edas de \u00a0ocurridos los hechos, se expresa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cpregunta.- \u00a0Usted \u00a0se \u00a0percat\u00f3 \u00a0si \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0alzar al occiso, luego de ser herido, si este ten\u00eda alguna arma de \u00a0fuego \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0cortopunzante, \u00a0 respuesta- \u00a0Estaba \u00a0desarmado, \u00a0lo \u00a0\u00fanico que le saqu\u00e9 fue una lanilla que \u00a0ten\u00eda \u00a0cintada, \u00a0que \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0trabaja, \u00a0la tengo en el dep\u00f3sito\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0misma \u00a0diligencia, \u00a0el \u00a0Fiscal le \u00a0pregunta \u00a0si \u00a0Luis \u00a0Hernando Pineda P\u00e9rez \u00a0acostumbraba \u00a0portar \u00a0armas, incluso durante la jornada laboral, a \u00a0lo \u00a0cual \u00a0el declarante responde: \u201cEn el corto tiempo \u00a0que llevamos nunca le v\u00ed alguna clase de arma.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n de declaraci\u00f3n rendida \u00a0por Nolberto Grandas Cadena el 18 de junio siguiente, se observa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPREGUNTADO: \u00a0 \u00a0Haciendo \u00a0 \u00a0una \u00a0 clara \u00a0evocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0sus recuerdos, s\u00edrvase manifestarnos si cuando usted se acerc\u00f3 \u00a0a \u00a0ver \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0del se\u00f1or LUIS HERNANDO PINEDA tendido en el piso, luego de \u00a0haber \u00a0recibido \u00a0unos \u00a0disparos de arma de fuego, s\u00edrvase precisarnos si cuando \u00a0usted \u00a0le \u00a0extrajo \u00a0de la cintura la valletilla (sic) o lanilla roja apreci\u00f3 si \u00a0dentro \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0 prenda \u00a0 se \u00a0encontraba \u00a0un \u00a0revolver \u00a0(sic). \u00a0CONTESTO: No se\u00f1or no hab\u00eda nada m\u00e1s, \u00a0solamente la lanilla como se la saque.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De lo anterior se infiere que Grandas Cadena \u00a0nunca \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0prenda que sol\u00eda llevar consigo la v\u00edctima en sus \u00a0faenas \u00a0diarias \u00a0(\u201clanilla o bayetilla roja\u201d), portara arma de fuego y mucho \u00a0menos \u00a0que el testigo la hubiera ocultado el d\u00eda de los hechos cuando acudi\u00f3 a \u00a0auxiliarlo, \u00a0pues \u00a0\u00e9ste \u00a0siempre \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0nunca le conoci\u00f3 armas a su \u00a0compa\u00f1ero de trabajo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 este \u00a0 punto \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0le \u00a0dio \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0los \u00a0compa\u00f1eros \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima presentes en el \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0Gonzalo \u00a0Pira \u00a0Aguirre, \u00a0Pedro \u00a0Antonio Celis Torres, \u00a0Nolberto \u00a0Grandas \u00a0Cadena \u00a0y \u00a0Carlos \u00a0Suetonio Hern\u00e1ndez Cuervo, quienes fueron \u00a0enf\u00e1ticos \u00a0en \u00a0afirmar \u00a0que aqu\u00e9l no ten\u00eda armas, inclusive Hern\u00e1ndez Cuervo \u00a0expres\u00f3 \u00a0sobre \u00a0este aspecto: \u201cEn ning\u00fan momento le \u00a0v\u00ed \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego o cortopunzantes, es costumbre de utilizar una lanilla que \u00a0frecuentemente \u00a0la empretinan, incluso que ninguno portamos armas a pesar de que \u00a0manejamos dinero, debi\u00e9ramos portarlas pero no\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0contexto \u00a0de \u00a0estas \u00a0declaraciones \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0que Luis Hernando Pineda P\u00e9rez no \u00a0portaba armas y la explicaci\u00f3n sobre las razones por las cuales \u00a0llevaba \u00a0la \u00a0\u201clanilla\u201d en \u00a0el \u00a0cinto \u00a0como \u00a0elemento de trabajo, no permiten formular hip\u00f3tesis ni generar \u00a0dudas \u00a0como \u00a0lo \u00a0plantea el casacionista, punto frente al cual el Tribunal luego \u00a0de \u00a0valorar \u00a0los \u00a0medios \u00a0de convicci\u00f3n acopiados\u00a0 lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0\u201cen el momento de los hechos la v\u00edctima estaba \u00a0desarmada, \u00a0pues \u00a0reiteramos, \u00a0ning\u00fan \u00a0arma \u00a0se \u00a0le encontr\u00f3 ni nadie vio o le \u00a0consta \u00a0que \u00a0hubiera \u00a0sido despojado de arma alguna, luego la incidencia de este \u00a0aspecto \u00a0en \u00a0la responsabilidad de Omar Augusto Jim\u00e9nez resulta irrelevante.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por omitir considerar de manera expresa el testimonio de \u00a0Nolberto \u00a0 Grandas \u00a0 Cadena, \u00a0 no \u00a0tiene \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0comprometer \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco el reparo ofrece tal virtualidad en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la falta de apreciaci\u00f3n del testimonio de Pedro Antonio Celis Torres, \u00a0pues \u00a0si \u00a0bien \u00a0este \u00a0declarante afirm\u00f3 que entre las personas que acudieron en \u00a0auxilio \u00a0del \u00a0herido \u00a0se hallaba \u201cotro muchacho PEDRO \u00a0N\u201d, \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0no \u00a0logr\u00f3 establecer a que \u00a0persona \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0el \u00a0testigo y tampoco que se tratara de Pedro Nel Zarate. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0porque \u00a0como \u00a0con \u00a0acierto lo \u00a0destaca \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0en \u00a0el informe N\u00b0 190 que el 17 de junio de \u00a01998 \u00a0rindiera el Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n para establecer los testigos \u00a0del \u00a0hecho, all\u00ed se afirma que entrevistaron a Pedro Nel Zarate S\u00e1nchez, quien \u00a0al \u00a0explic\u00e1rsele \u00a0el motivo de la entrevista, se refiri\u00f3 a otra persona con el \u00a0nombre \u00a0de \u00a0\u201cPedro\u201d, \u00a0la \u00a0cual seg\u00fan las averiguaciones corresponde a Pedro \u00a0Pablo \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Cortes, pero no les manifest\u00f3, como debi\u00f3 hacerlo en aquella \u00a0oportunidad, \u00a0 que \u00a0 \u00e9l \u00a0 hubiese \u00a0 sido \u00a0 testigo \u00a0presencial \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0investigados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0expres\u00f3 \u00a0las \u00a0razones \u00a0por las cuales no le daba credibilidad a la declaraci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0por Pedro Nel Zarate S\u00e1nchez, pues no solamente se refiri\u00f3 al informe \u00a0del \u00a0C.T.I. \u00a0sino \u00a0que \u00a0tal \u00a0persona tampoco menciona a Carlos Hoover Ariza como \u00a0testigo \u00a0 presencial, \u00a0 present\u00e1ndose \u00a0 como \u00a0 espectadores \u00a0 de \u00a0lo \u00a0ocurrido, \u00a0\u201cpero \u00a0 \u00a0de \u00a0sus mismos dichos y contradicciones se desprende que faltan a la \u00a0verdad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por falta de raz\u00f3n los cargos que se vienen \u00a0de estudiar se desestiman. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0cargo: \u00a0Error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, al tergiversar el contenido material de los testimonios de \u00a0Fernando Pardo y Carlos Hoover Ariza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0el casacionista que el Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0error \u00a0enunciado \u00a0pues \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0inferir del testimonio de \u00a0Fernando \u00a0Pardo, \u00a0que \u00a0por \u00a0no \u00a0haber \u00a0nombrado \u00a0a Carlos Hoover Ariza, \u00e9ste no \u00a0estaba \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0pues \u00a0ello implica darle a la prueba un \u00a0alcance \u00a0que \u00a0no \u00a0tiene, sobre todo si se tiene en cuenta que en ning\u00fan momento \u00a0le formularon esa pregunta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0que Hoover Ariza afirm\u00f3 que en el \u00a0momento \u00a0de \u00a0los hechos estaba en la baranda del segundo piso, y desde all\u00ed vio \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0la reacci\u00f3n del procesado. Este declarante, \u00a0agrega, \u00a0no \u00a0manifest\u00f3 que cuando sonaron los disparos Fernando Pardo no estaba \u00a0en \u00a0la \u00a0casa, sino que cuando \u00e9l lleg\u00f3 no estaba, aspecto que es absolutamente \u00a0cierto dada la hora en que cada uno dice haber llegado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tales condiciones se demostrar\u00eda que el \u00a0sentenciador \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido de los testimonios, y como consecuencia \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0credibilidad a la declaraci\u00f3n de Carlos Hoover Ariza, de modo que si \u00a0no \u00a0hubiera \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0ese \u00a0error no habr\u00eda podido hacer cosa distinta que \u00a0aceptar \u00a0 la \u00a0 veracidad \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 dicho, \u00a0 aspecto \u00a0 donde \u00a0radica \u00a0la \u00a0falla \u00a0cometida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Fernando \u00a0Pardo, Carlos Hoover Ariza y de Pedro Nel Zarate S\u00e1nchez, el Tribunal \u00a0expresa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0efecto, \u00a0Pedro \u00a0Nel \u00a0Zarate \u00a0ubica a Carlos Hoover Ariza en el balc\u00f3n de un segundo piso \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0que a los dos minutos de ocurridos baj\u00f3 a la \u00a0calle. \u00a0A \u00a0su \u00a0vez \u00a0Carlos \u00a0Hoover Ariza expresa que para la fecha de los hechos \u00a0resid\u00eda \u00a0en \u00a0la casa de Fernando Pardo S\u00e1nchez precisamente al frente de donde \u00a0ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0que \u00a0estaba \u00a0en el balc\u00f3n cuando \u00e9stos sucedieron, \u00a0entr\u00e1ndose \u00a0inmediatamente \u00a0a \u00a0su \u00a0pieza \u00a0porque \u00a0le dio miedo y que baj\u00f3 rato \u00a0despu\u00e9s \u00a0cuando \u00a0ya \u00a0se hab\u00edan llevado al herido Luis Hernando Pineda P\u00e9rez y \u00a0que \u00a0incluso \u00a0lav\u00f3 \u00a0la \u00a0sangre \u00a0que \u00a0all\u00ed qued\u00f3. Agrega que Fernando Pardo no \u00a0estaba all\u00ed y que lleg\u00f3 despu\u00e9s de ocurridos los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero todo su relato resulta desvirtuado ya \u00a0que \u00a0los \u00a0esposos Fernando Pardo y Claudia Janeth Ariza Ordu\u00f1a con quienes para \u00a0esa \u00a0fecha \u00a0viv\u00eda \u00a0Carlos Hoover Ariza, cuentan que estaban buscando el control \u00a0del \u00a0televisor \u00a0porque \u00a0los \u00a0ni\u00f1os \u00a0lo \u00a0hab\u00edan \u00a0extraviado, cuando sonaron los \u00a0disparos, \u00a0asom\u00e1ndose \u00a0al \u00a0balc\u00f3n \u00a0primero \u00a0Fernando \u00a0y \u00a0luego \u00a0su \u00a0esposa sin \u00a0mencionar \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0(en \u00a0el \u00a0balc\u00f3n) estuviera Carlos Hoover, como es apenas \u00a0l\u00f3gico \u00a0que \u00a0lo \u00a0hubieran \u00a0hecho si de verdad hubiera estado all\u00ed; adem\u00e1s que \u00a0Ariza \u00a0dice que al sonar los disparos no estaba Fernando Pardo, luego como se ve \u00a0Carlos \u00a0Hoover \u00a0Ariza no estaba all\u00ed al momento de ocurrir los hechos siendo su \u00a0testimonio mendaz.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0puede \u00a0apreciarse \u00a0la conclusi\u00f3n del \u00a0ad \u00a0quem \u00a0en \u00a0el sentido que \u00a0Carlos \u00a0Hoover \u00a0Ariza \u00a0no \u00a0se encontraba en el balc\u00f3n al momento de ocurrir los \u00a0hechos, \u00a0no \u00a0se obtuvo por tergiversaci\u00f3n del testimonio de Fernando Pardo y su \u00a0esposa \u00a0Claudia \u00a0Janeth Ariza Ordu\u00f1a, sino del an\u00e1lisis de distintos elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0que \u00a0permitieron \u00a0afirmar que si Ariza hubiera estado en el balc\u00f3n, \u00a0con \u00a0seguridad \u00a0los \u00a0declarantes \u00a0hab\u00edan \u00a0dado \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0ello, \u00a0en tanto que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fueron \u00a0interrogados \u00a0por \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de los hechos sin que dieran \u00a0cuenta \u00a0del \u00a0declarante \u00a0cuyo \u00a0testimonio \u00a0fue \u00a0valorado \u00a0por \u00a0el Tribunal\u00a0 \u00a0rest\u00e1ndole \u00a0 \u00a0 credibilidad \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0dicho \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0\u201cmendaz\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0motivada \u00a0y \u00a0l\u00f3gica del testimonio de Carlos Hoover \u00a0Ariza \u00a0para \u00a0restarle \u00a0eficacia \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0que \u00a0no \u00a0es verdad que estuviera \u00a0observando \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0desde \u00a0el \u00a0balc\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0residencia, \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0no \u00a0constituye el error denunciado, siendo de a\u00f1adir \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0omite \u00a0considerar \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0en los cuales el \u00a0Tribunal \u00a0fundament\u00f3 \u00a0la \u00a0certeza \u00a0sobre la responsabilidad del procesado en el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, esto es el testimonio de los compa\u00f1eros de trabajo de la \u00a0v\u00edctima \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 testigo \u00a0 presencial \u00a0 H\u00e9ctor \u00a0An\u00edbal \u00a0Su\u00e1rez \u00a0Cabanzo, motivos \u00a0por los cuales el cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto \u00a0cargo: error de hecho al darle a la \u00a0necropsia \u00a0practicada \u00a0por \u00a0el \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal un alcance que no \u00a0tiene, violando las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Instituto \u00a0Nacional de Medicina Legal y \u00a0Ciencias \u00a0Forenses, \u00a0Regional \u00a0Nor \u00a0Oriente, \u00a0con \u00a0fecha \u00a013 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 1998 \u00a0practic\u00f3 \u00a0necropsia \u00a0al \u00a0cad\u00e1ver \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Hernando \u00a0Pineda \u00a0P\u00e9rez \u00a0y \u00a0en relaci\u00f3n con la descripci\u00f3n de \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0causadas \u00a0por \u00a0proyectil \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0expres\u00f3: \u00a0\u201cORIFICIO \u00a0DE \u00a0ENTRADA. \u00a0Regi\u00f3n \u00a0temporal \u00a0derecha \u00a0preauricular \u00a0superior, \u00a0involucrada \u00a0en \u00a0incisi\u00f3n de craneotom\u00eda a 16 cms del \u00a0v\u00e9rtice \u00a0 y \u00a0 13 \u00a0cms \u00a0de \u00a0l\u00ednea \u00a0media \u00a0anterior, \u00a0de \u00a00,9 \u00a0cms \u00a0con bandeleta sin tatuaje.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0\u00faltima \u00a0descripci\u00f3n, \u00a0podr\u00eda \u00a0en \u00a0principio \u00a0llevar \u00a0a \u00a0pensar, \u00a0como \u00a0en \u00a0efecto \u00a0lo \u00a0hiciera \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0disparo \u00a0fue \u00a0hecho \u00a0a \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0un \u00a0metro \u00a0de \u00a0distancia, \u00a0pues \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0hecho \u00a0a \u00a0menos \u00a0distancia hubiera presentado \u00a0tatuaje.\u201d \u00a0 Sin \u00a0 embargo, \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0no \u00a0se \u00a0cuestion\u00f3 \u00a0si \u00a0debido \u00a0al tiempo transcurrido entre la fecha de los hechos y la \u00a0necropsia, \u00a0el \u00a0tratamiento \u00a0m\u00e9dico quir\u00fargico a que fue sometido Pineda \u00a0P\u00e9rez\u00a0 \u00a0antes \u00a0de su muerte, \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0salvarle \u00a0la \u00a0vida, \u00a0o \u00a0la misma anatom\u00eda donde se recibi\u00f3 el \u00a0disparo, \u00a0pod\u00eda \u00a0tener \u00a0incidencia \u00a0en el hecho de no encontrarse tatuaje y, en \u00a0concreto, \u00a0la \u00a0posible \u00a0distancia \u00a0en \u00a0que \u00a0pudo \u00a0haberse \u00a0efectuado el disparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien como lo afirma el demandante y ello \u00a0en \u00a0comienzo \u00a0lo acepta el Procurador Delegado, el hecho de no encontrar tatuaje \u00a0de \u00a0p\u00f3lvora \u00a0en \u00a0el \u00a0borde \u00a0de \u00a0la herida donde la v\u00edctima recibi\u00f3 uno de los \u00a0impactos \u00a0causado \u00a0por \u00a0proyectil \u00a0de arma de fuego, dadas las condiciones antes \u00a0se\u00f1aladas, \u00a0no \u00a0permitir\u00eda \u00a0afirmar con certeza a qu\u00e9 distancia se hallaba la \u00a0v\u00edctima \u00a0de \u00a0su \u00a0agresor, \u00a0el \u00a0error \u00a0argumentativo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0no tiene la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0alterar \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, en la medida que los \u00a0dem\u00e1s \u00a0medios de comprobaci\u00f3n, esto es, los testimonios de las personas que se \u00a0encontraban \u00a0en el lugar de los hechos como son los compa\u00f1eros de trabajo de la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0en \u00a0concreto \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del testigo presencial H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0An\u00edbal \u00a0 \u00a0Su\u00e1rez \u00a0 \u00a0Cabanzo, \u00a0constituyeron \u00a0la base fundamental sobre la responsabilidad del procesado en las \u00a0conductas punibles investigadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0para \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0existe \u00a0certeza \u00a0de que la v\u00edctima no estaba armada en el momento de la realizaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0Y \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Su\u00e1rez Cavanzo el procesado en una \u00a0motocicleta \u00a0se acerc\u00f3 a la v\u00edctima llam\u00e1ndola y sin que mediara discusi\u00f3n y \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0intento \u00a0de \u00a0agresi\u00f3n de Pineda P\u00e9rez hac\u00eda Jim\u00e9nez Santos, le \u00a0dispar\u00f3, \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 que \u00a0 ninguna \u00a0 duda \u00a0existi\u00f3 \u00a0sobre \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0y \u00a0responsabilidad \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0sobre \u00a0la \u00a0presencia de la leg\u00edtima defensa que \u00a0invoca \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0sin ninguna argumentaci\u00f3n sobre los requisitos de la \u00a0misma \u00a0y \u00a0tampoco \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0las \u00a0varias \u00a0imprecisiones \u00a0que \u00a0contiene la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testigo \u00a0de \u00a0cargo \u00a0y \u00a0su incidencia en el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0 la \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 en \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n de los cargos, se desestimar\u00e1 la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuesti\u00f3n final: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha venido se\u00f1alando la Sala que el ajuste \u00a0punitivo \u00a0que \u00a0pudiera \u00a0derivarse \u00a0de \u00a0la aplicaci\u00f3n favorable de los preceptos \u00a0respectivos \u00a0de \u00a0la Ley 599 de 2000, debe ser considerado por el correspondiente \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0Penas \u00a0y \u00a0Medidas \u00a0de Seguridad, de conformidad con la \u00a0facultad \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a07 \u00a0del art\u00edculo 79 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al decidirse la casaci\u00f3n sin sustituci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0fallo contra el cual va dirigida, esta providencia queda ejecutoriada \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en que es suscrita (art\u00edculo 187 Ley 600 de 2000, antes art\u00edculo 197 \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991) y no admite recurso alguno. En todo caso, se notificar\u00e1 \u00a0en la forma prevista por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 \u00a0 CASAR \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0objeto de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta providencia no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEG\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9DGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a016503 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrada Ponente: \u00a0 MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 070. \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0 junio \u00a0 diecinueve \u00a0 (19) \u00a0 de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0tres \u00a0(2003). 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