{"id":6904,"date":"2023-09-08T17:00:36","date_gmt":"2023-09-08T17:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1649909-05-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:36","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:36","slug":"1649909-05-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1649909-05-03\/","title":{"rendered":"16499(09-05-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16499 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 52 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., nueve (9) de mayo del dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a016 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01998, \u00a0el Juzgado \u00a0Segundo \u00a0 \u00a0Penal \u00a0 \u00a0del \u00a0 Circuito \u00a0 de \u00a0 Girardot \u00a0 conden\u00f3 \u00a0 a \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0Faiber Torres Bocanegra, como autor \u00a0del \u00a0delito de homicidio agravado, a la pena principal de cuarenta (40) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0una suma equivalente a mil \u00a0cuatrocientos \u00a0gramos \u00a0oro \u00a0(1400) \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0y \u00a0morales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La sentencia fue impugnada por el procesado, \u00a0su \u00a0defensor \u00a0y \u00a0el \u00a0representante de la parte civil. La Sala Penal del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Cundinamarca, el 24 de marzo de 1999, al desatar el recurso, aunque \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0condena, \u00a0le introdujo dos modificaciones: una, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0Torres \u00a0Bocanegra, \u00a0en \u00a0lugar de ser declarado responsable del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio agravado, como lo dispuso la juez de primera instancia, lo \u00a0fuera \u00a0por \u00a0homicidio \u00a0simple; \u00a0otra, que en lugar de los cuarenta (40) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0hab\u00edan impuesto en la sentencia de primer grado, quedara \u00a0condenado a\u00a0 prisi\u00f3n de veinticinco (25) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Interpuesta \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por la defensa, \u00a0debe la Sala pronunciarse sobre la prosperidad de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En la casa situada en la calle 8\u00b0, N\u00b0 \u00a06-47, \u00a0barrio \u00a0Buenos \u00a0Aires, de la ciudad de Girardot, conviv\u00edan Sandra Milena \u00a0\u00c1vila \u00a0Laguna \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Faiber Torres Bocanegra. El 12 de diciembre de 1997, a \u00a0eso \u00a0de las 2:40 de la tarde, dentro de la vivienda, se present\u00f3 una discusi\u00f3n \u00a0entre \u00a0ambos. \u00a0Al cabo del altercado, Torres Bocanegra dispar\u00f3 dos veces contra \u00a0Sandra \u00a0 Milena, \u00a0 su \u00a0 compa\u00f1era \u00a0permanente. \u00a0Las \u00a0lesiones \u00a0le \u00a0causaron \u00a0la \u00a0muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES PROCESALES \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0siguientes \u00a0actuaciones \u00a0conforman \u00a0el \u00a0proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a015 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01997, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda Segunda Delegada ante los Jueces Penales del \u00a0Circuito de Girardot, declar\u00f3 abierta la instrucci\u00f3n del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Luego \u00a0de \u00a0indagado, \u00a0el \u00a018 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0mes, \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Faiber \u00a0Torres \u00a0Bocanegra. \u00a0En \u00a0esta providencia, le dict\u00f3 \u00a0medida \u00a0de aseguramiento, en su modalidad de detenci\u00f3n preventiva sin derecho a \u00a0excarcelaci\u00f3n, por el delito de homicidio simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0cerrada el 30 de enero de 1998. El 18 de marzo de ese mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0la Fiscal\u00eda Seccional de Girardot lo acus\u00f3 formalmente por el delito de \u00a0homicidio \u00a0 simple. \u00a0 Adem\u00e1s, \u00a0dispuso \u00a0compulsar \u00a0copias \u00a0para \u00a0investigar \u00a0al \u00a0enjuiciado\u00a0 \u00a0 por \u00a0 la \u00a0posible \u00a0\u201ccontravenci\u00f3n\u201d \u00a0en \u00a0que \u00a0pudo \u00a0haber \u00a0incurrido por portar arma de fuego sin salvoconducto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Ejecutoriada la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0el \u00a014 \u00a0de \u00a0abril de 1998, por competencia, el Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Girardot asumi\u00f3 el conocimiento del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El \u00a016 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01.998, \u00a0luego \u00a0de \u00a0realizada \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica,\u00a0 \u00a0fue \u00a0proferida \u00a0la \u00a0sentencia. En ella fue condenado Torres Bocanegra, en la forma ya \u00a0dicha \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0se \u00a0compulsaron \u00a0copias \u00a0para \u00a0investigarlo \u00a0por la posible \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201ccontravenci\u00f3n\u201d \u00a0derivada \u00a0del \u00a0porte \u00a0ilegal de arma de \u00a0fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. La sentencia fue \u00a0apelada \u00a0y \u00a0sustentada oralmente por el procesado, su defensor y el apoderado de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil. \u00a0Los argumentos de los dos primeros, se dirigieron a tratar de \u00a0probar \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00eda transgredido el principio de investigaci\u00f3n integral y a \u00a0obtener \u00a0el reconocimiento de la leg\u00edtima defensa como causal de justificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible. El representante de la parte civil, por su lado, abog\u00f3 por \u00a0la \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0en los t\u00e9rminos dispuestos por la juez de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0solicit\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0fijara \u00a0el \u00a0monto \u00a0de \u00a0los perjuicios \u00a0materiales, \u00a0 sin \u00a0 advertir \u00a0 que \u00a0 ya \u00a0 se \u00a0 hab\u00edan \u00a0 justipreciado \u00a0 en \u00a0 la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. El\u00a0 24 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01999, el fallo fue confirmado por la Sala Penal del Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca. \u00a0Pero \u00a0le \u00a0introdujo \u00a0una \u00a0modificaci\u00f3n, \u00a0que incidi\u00f3 en una \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0considerable de la cantidad punitiva, en el sentido de que quedaba \u00a0condenado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de homicidio simple. El monto fijado por concepto de \u00a0perjuicios, \u00a0aunque \u00a0en \u00a0la \u00a0motiva \u00a0hizo \u00a0alusi\u00f3n a que por falta de prueba al \u00a0respecto \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0lugar a su reconocimiento, en la parte resolutiva lo dej\u00f3 \u00a0inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Cargo \u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0del \u00a0art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0estar fundada en un error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0lo \u00a0que condujo al sentenciador a violar de modo \u00a0indirecto la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0siguiente \u00a0 \u00a0manera, \u00a0 \u00a0lo \u00a0sustenta: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 su \u00a0 criterio, \u00a0 cinco \u00a0 declarantes \u00a0\u2013Alexander Torres Loeste, \u00a0Gloria \u00a0M\u00e9ndez, \u00a0Fabiola \u00a0Henao \u00a0Vargas, \u00a0Rosalba \u00a0Torres \u00a0y Jairo Su\u00e1rez- dan \u00a0cuenta \u00a0de la personalidad celot\u00edpica del acusado. Pero el Tribunal, por omitir \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de estos presupuestos probatorios, dej\u00f3 de reconocer el estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0e intenso dolor que, por causa de su dolencia psicol\u00f3gica, dio lugar a \u00a0su proceder homicida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0err\u00f3nea apreciaci\u00f3n de las pruebas, \u00a0condujo \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n de las siguientes \u00a0normas: \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal vigente al momento de los hechos, \u00a0disposici\u00f3n \u00a0que \u00a0define \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira e intenso dolor, y las normas del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal de 1991 que tratan de la necesidad de la prueba \u00a0(art\u00edculo \u00a0246), \u00a0la imparcialidad del funcionario en la b\u00fasqueda de la prueba \u00a0(art\u00edculo \u00a0249) \u00a0y \u00a0el \u00a0que \u00a0fija \u00a0las \u00a0reglas \u00a0para su apreciaci\u00f3n (art\u00edculo \u00a0254). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0modo, \u00a0estima \u00a0que el fallador \u00a0viol\u00f3, \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0integraci\u00f3n consagrado en el \u00a0art\u00edculo \u00a021 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal de 1991, los art\u00edculos 213, \u00a0220, 227 y 228 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0de \u00a0manera \u00a0equivocada, \u00a0puntualiza \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0enfoc\u00f3 \u00a0el estudio de la conducta, en \u00a0respuesta \u00a0al \u00a0motivo \u00a0de \u00a0inconformidad \u00a0del \u00a0procesado y su defensor, desde la \u00a0perspectiva \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa. Pero se abstuvo, por no haber apreciado \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0atr\u00e1s \u00a0referidos, \u00a0de \u00a0abordar \u00a0el examen del estado de ira e \u00a0intenso \u00a0dolor \u00a0como \u00a0causa \u00a0del homicidio. Con fundamento en los testimonios de \u00a0Margarita \u00a0Muriel Casta\u00f1eda, Jairo Su\u00e1rez y Fredy Giovanni Aldana, lleg\u00f3 a la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0sentenciado \u00a0no estaba amparada por esa \u00a0causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 justificaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Sobre la base de este planteamiento, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0parcialmente la sentencia y, como consecuencia de \u00a0ello, \u00a0proceder \u00a0a proferir una de reemplazo en la que se reconozca, no s\u00f3lo la \u00a0atenuante \u00a0de responsabilidad consagrada en el art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal de \u00a01980, \u00a0sino \u00a0la redosificaci\u00f3n de la pena, de acuerdo con lo establecido en esa \u00a0norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL \u00a0 \u00a0MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Se\u00f1or Procurador Segundo Delegado para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0considera \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el cargo en ella \u00a0formulado, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0 a \u00a0 continuaci\u00f3n \u00a0 se \u00a0 sintetizar\u00e1, \u00a0deben \u00a0ser \u00a0desestimados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cuesti\u00f3n previa. \u00a0<\/p>\n<p>El estudio de la demanda, anota la Delegada, \u00a0no \u00a0debe \u00a0ser asumido por la Corte, debido a la falta de inter\u00e9s para recurrir. \u00a0El \u00a0motivo \u00a0central \u00a0del \u00a0recurso extraordinario, radica en que el fallo se debe \u00a0casar \u00a0con el fin de reconocer la aminorante punitiva consagrada en el art\u00edculo \u00a060 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. Pero dicho tema no fue objeto del recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra la sentencia de primer grado. Ni el defensor ni el procesado \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0plantearon. \u00a0La \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0gir\u00f3 \u00a0en torno al reconocimiento de la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0como \u00a0causa del homicidio y, subsidiariamente, del ejercicio \u00a0excesivo de esa justificante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0eso \u00a0el \u00a0casacionista no se sujet\u00f3 al \u00a0denominado \u00a0principio de unidad tem\u00e1tica que \u00a0debe \u00a0existir \u00a0entre \u00a0el \u00a0motivo \u00a0de \u00a0la apelaci\u00f3n y el de la \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Si \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias ordinarias no mostr\u00f3 inconformidad sobre el \u00a0punto \u00a0que ahora invoca como motivo de casaci\u00f3n, el estudio de la demanda no es \u00a0procedente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0los \u00a0apelantes no alegaron el estado de \u00a0ira \u00a0e \u00a0intenso \u00a0dolor, \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0de segundo grado estaba impedido para \u00a0abordar \u00a0su examen, por expresa prohibici\u00f3n del art\u00edculo 217 del Decreto 2700. \u00a0Este \u00a0precepto, \u00a0al fijar la competencia del superior, es sumamente claro:\u201c\u2026 \u00a0la \u00a0 \u00a0 apelaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 le \u00a0 \u00a0permite \u00a0 \u00a0revisar \u00a0 \u00a0\u00fanicamente \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0aspectos \u00a0impugnados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas condiciones, frente a la falta de \u00a0ese \u00a0presupuesto \u00a0b\u00e1sico \u00a0de la demanda de casaci\u00f3n, la Delegada solicita a la \u00a0Corte \u00a0desestimarla. \u00a0No \u00a0obstante, \u00a0en el evento de que esta advertencia no sea \u00a0acogida \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala, estima que su deber es asumir posici\u00f3n, y as\u00ed procede, \u00a0frente al cargo en ella postulado.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Cargo \u00fanico. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0censura, por las siguientes razones, no \u00a0tiene vocaci\u00f3n de \u00e9xito: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El actor hace \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la violaci\u00f3n del principio de investigaci\u00f3n integral (art\u00edculo \u00a0249 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991). Pero la transgresi\u00f3n de esta \u00a0norma \u00a0 \u00a0acarrea \u00a0 un \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 naturaleza \u00a0 in \u00a0procedendo \u00a0 y, \u00a0por \u00a0consiguiente,\u00a0 \u00a0no puede ser \u00a0denunciado \u00a0por \u00a0la v\u00eda de la causal primera de casaci\u00f3n. Este tipo de yerros, \u00a0por \u00a0cuanto hacen relaci\u00f3n al debido proceso y al derecho de defensa, deben ser \u00a0demandados \u00a0de \u00a0conformidad con la causal tercera. En este sentido, entonces, en \u00a0la \u00a0medida en que la causal invocada no fue la correcta, la propuesta del censor \u00a0debe ser desechada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Alude tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0recurrente a la violaci\u00f3n del principio de integraci\u00f3n (hoy de remisi\u00f3n). \u00a0En \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0el \u00a0juzgador, por haber olvidado la directriz contenida en el \u00a0art\u00edculo \u00a021 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991, dej\u00f3 de aplicar los \u00a0art\u00edculos \u00a0213, \u00a0220, \u00a0227 y 228 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. Este cargo \u00a0no \u00a0es pertinente. No era necesario que el juzgador acudiera a ese principio. El \u00a0Decreto \u00a02700, \u00a0en \u00a0su art\u00edculo 282 y siguientes, reglamenta con suficiencia la \u00a0forma \u00a0como \u00a0deben \u00a0ser \u00a0recepcionados \u00a0los \u00a0testimonios. \u00a0Por \u00a0tanto, no ten\u00eda \u00a0sentido remitirse a otra legislaci\u00f3n para hacerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0error \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0se\u00f1alado por el impugnante, carece de fundamento y de \u00a0trascendencia. \u00a0No \u00a0todas \u00a0las declaraciones dejaron de valorarse y el contenido \u00a0de \u00a0las \u00a0que \u00a0se \u00a0omitieron \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0imprimirle un cambio \u00a0cualitativo al fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Olvid\u00f3 el censor que los fallos de primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n, han de tenerse como una \u00a0unidad \u00a0inescindible. \u00a0Es posible que algunas pruebas no hayan sido consideradas \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado. \u00a0Pero si lo fueron en el de primera, no puede \u00a0acusarse \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El recurrente \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Alexander \u00a0Torres \u00a0Loeste \u00a0fue \u00a0ignorado por el \u00a0sentenciador. \u00a0Esta \u00a0afirmaci\u00f3n no corresponde a la realidad. A \u00e9l se refiri\u00f3 \u00a0la juez de primera instancia en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 \u00a0 sobre \u00a0 los \u00a0maltratos \u00a0f\u00edsicos \u00a0frecuentes, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de la madre del occiso se\u00f1ora Edelmira Laguna, testific\u00f3 \u00a0Alexander \u00a0Loeste, \u00a0quien \u00a0manifiesta: \u00a0\u201c\u2026 \u00a0s\u00ed \u00a0yo presenci\u00e9 de que \u00e9l le \u00a0pegaba \u00a0 \u00a0a \u00a0 ella \u00a0 le \u00a0 dejaba \u00a0 morados \u00a0 los \u00a0 ojos \u00a0 los \u00a0 brazos \u00a0 y \u00a0 las \u00a0piernas\u2026\u201d \u00a0 \u00a0(folios \u00a0 \u00a031 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 en \u00a0menci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, no resulta atendible la censura \u00a0propuesta frente a esta declaraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. La indagatoria \u00a0del \u00a0procesado \u00a0tampoco \u00a0fue \u00a0echada \u00a0de \u00a0menos \u00a0por el juzgador. En el fallo de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0tanto \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0de \u00a0segunda, \u00a0fue piedra angular de la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0Cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0de Jos\u00e9 Faiber Torres, orientados a \u00a0probar \u00a0que \u00a0actu\u00f3 movido por la leg\u00edtima defensa, fueron evaluados en los dos \u00a0fallos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0el recurrente que la ampliaci\u00f3n de \u00a0su \u00a0indagatoria, \u00a0realizada durante la audiencia p\u00fablica, tampoco fue valorada. \u00a0A \u00a0este respecto es\u00a0 preciso advertir que esas dos diligencias \u2013la \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0su \u00a0ampliaci\u00f3n- \u00a0constituyen \u00a0una \u00a0unidad. \u00a0De modo que si se suprimi\u00f3 alg\u00fan elemento de ellas, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0postularse \u00a0por falso juicio de existencia sino por falso \u00a0juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Los \u00a0aspectos \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0celot\u00edpica \u00a0del sentenciado, as\u00ed como las \u00a0desavenencias \u00a0con \u00a0su \u00a0pareja, \u00a0no \u00a0fueron \u00a0omitidos por el sentenciador en sus \u00a0consideraciones \u00a0alrededor \u00a0de la prueba. Lo que ocurre es que fueron apreciados \u00a0en un sentido distinto al del recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0indagatoria, qued\u00f3 descartada toda \u00a0posibilidad, \u00a0 por \u00a0boca \u00a0del \u00a0mismo \u00a0procesado, \u00a0de \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0celoso \u00a0enfermizo. \u00a0Ante \u00a0la pregunta en este sentido, respondi\u00f3: \u201cNo es cierto, como \u00a0muchos \u00a0llaman celos enfermizos, no, con ella, con Sandra Milena, no\u201d. Esto lo \u00a0dijo \u00a0en \u00a0su \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0durante \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica. \u00a0No dice aqu\u00ed el \u00a0procesado \u00a0que \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0celoso \u00a0lo haya llevado a reaccionar con ira \u00a0contra su c\u00f3nyuge. Todo lo contrario. Descarta su estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. El actor propone \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0atenuante del estado de ira a favor de su prohijado. \u00a0Pero \u00a0la \u00a0forma \u00a0de \u00a0argumentar, \u00a0no guarda relaci\u00f3n con la tesis propuesta. El \u00a0estado \u00a0de ira s\u00f3lo le puede ser reconocido al imputable. Nunca al inimputable. \u00a0Si \u00a0lo \u00a0que \u00a0pretende \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0es \u00a0que se declare que Torres Bocanegra \u00a0actu\u00f3 \u00a0movido \u00a0por \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0celos \u00a0con \u00a0base \u00a0patol\u00f3gica, es decir, de \u00a0aquellos \u00a0en que la persona pierde la capacidad de comprender la ilicitud de sus \u00a0actos \u00a0y \u00a0determinarse \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0esa \u00a0comprensi\u00f3n, el estado de ira no \u00a0pod\u00eda \u00a0reconoc\u00e9rsele \u00a0porque \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0capacidad de discernir. En el caso \u00a0contrario, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0si se tratara de un estado epis\u00f3dico de celos, esto es, \u00a0de \u00a0aquellos en que la persona no ha perdido la capacidad de valorar el agravio, \u00a0s\u00ed procede el estado de ira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0as\u00ed \u00a0hubiera \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0estado \u00a0celot\u00edpico \u00a0del \u00a0sentenciado, \u00a0no \u00a0prosperar\u00eda \u00a0el \u00a0cargo porque el recurrente \u00a0deb\u00eda \u00a0demostrar, lo que no hizo, el segundo elemento constitutivo de la causal \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n: \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0grave \u00a0e injusto de la v\u00edctima. Lo que la \u00a0prueba \u00a0demuestra es que Faiber actu\u00f3, no porque existieran motivos reales para \u00a0desconfiar \u00a0de \u00a0su \u00a0pareja, \u00a0sino por efecto de un comportamiento inherente a su \u00a0personalidad violenta e impulsiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La falta de armon\u00eda entre la pretensi\u00f3n y \u00a0el \u00a0argumento, \u00a0unida \u00a0al \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que no prob\u00f3 el segundo ingrediente de la \u00a0aminorante \u00a0punitiva, \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0no \u00a0dar raz\u00f3n al demandante cuando \u00a0plantea que se dej\u00f3 de aplicar el art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 8. \u00a0Los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Rosalba Torres, \u00a0Fabiola \u00a0Henao \u00a0Vargas \u00a0y \u00a0Gloria M\u00e9ndez, efectivamente, no fueron valorados en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de primera y segunda instancia. Pero lo que estas personas refieren \u00a0no \u00a0hace \u00a0m\u00e1s \u00a0que confirmar el contenido de la prueba que s\u00ed fue considerada. \u00a0Estas \u00a0se\u00f1oras \u00a0dieron \u00a0fe, \u00a0no s\u00f3lo de que entre Jos\u00e9 Faiber Torres y Sandra \u00a0Milena \u00a0no hab\u00eda armon\u00eda, sino de que el procesado, a causa de su temperamento \u00a0violento \u00a0y \u00a0sus \u00a0celos \u00a0infundados, \u00a0le \u00a0daba \u00a0mal trato a su compa\u00f1era. Basta \u00a0confrontar \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0Rosalba Torres, Gloria M\u00e9ndez y Fabiola Henao, para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0ellas dan cuenta del modo de ser agresivo y el estado de celos de \u00a0Faiber Torres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0eso \u00a0estas \u00a0pruebas, \u00a0si \u00a0se \u00a0hubieran \u00a0apreciado \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos, \u00a0de todas formas carec\u00edan de fuerza suficiente para \u00a0incidir \u00a0en \u00a0un \u00a0cambio \u00a0de fondo en el sentido de lo decidido. Ning\u00fan elemento \u00a0nuevo, \u00a0determinante \u00a0del sentido\u00a0 de la sentencia, estaban en capacidad de \u00a0aportar. \u00a0Su \u00a0relato \u00a0apenas \u00a0confirma \u00a0lo \u00a0que \u00a0las \u00a0restantes \u00a0pruebas, \u00a0a ese \u00a0respecto, \u00a0informan. \u00a0Por \u00a0eso, \u00a0en \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0Delgada, el cargo no debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que, \u00a0en \u00a0criterio de la Delgada, \u00a0estas \u00a0 \u00a0falencias \u00a0 \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0 \u00a0y \u00a0 conceptuales \u00a0 tornen \u00a0 improcedente \u00a0 la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0Procurador \u00a0Delegado, cuando propone la \u00a0falta \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0del \u00a0impugnante \u00a0como motivo para desestimar la demanda, le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n. \u00a0Para deducir el inter\u00e9s para recurrir en sede de casaci\u00f3n, no \u00a0basta \u00a0constatar \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0apel\u00f3 \u00a0el fallo de primera instancia. Se \u00a0requiere, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0exista \u00a0identidad \u00a0entre \u00a0el objeto de la impugnaci\u00f3n \u00a0ordinaria y el de la extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues bien. En la audiencia de sustentaci\u00f3n \u00a0oral \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n, el defensor del procesado solicit\u00f3 a la Sala \u00a0Penal del Tribunal Superior de Cundinamarca lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cMi \u00a0humilde petici\u00f3n es que se haga una \u00a0cr\u00edtica \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0allegados en forma somera, para que lleguen a la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de que le cabe a mi cliente la causal de justificaci\u00f3n establecida \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0porque \u00a0su \u00a0conducta fue en defensa \u00a0leg\u00edtima \u00a0de \u00a0su \u00a0vida \u00a0y que si en \u00faltimas, no se acepta este argumento, esta \u00a0tesis \u00a0 de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0se \u00a0concluya \u00a0que \u00a0obr\u00f3 \u00a0en \u00a0exceso \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa\u2026\u201d . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0el \u00a0sentenciado, \u00a0en \u00a0su \u00a0estudio \u00a0para \u00a0sustentar oralmente el recurso de apelaci\u00f3n, sostuvo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa que esgrimo est\u00e1 \u00a0respaldada \u00a0en medios probatorios id\u00f3neos, y mi conducta se desarroll\u00f3 ente la \u00a0inminencia \u00a0de \u00a0la \u00a0violenta \u00a0arremetida de la hoy occisa que me atac\u00f3 con unas \u00a0tijeras \u00a0y \u00a0yo me defend\u00ed con un rev\u00f3lver que era el \u00fanico medio que ten\u00eda a \u00a0la \u00a0mano, \u00a0primero la her\u00ed en un dedo de la mano derecha (ella era izquierda) y \u00a0parte\u00a0 \u00a0del \u00a0cuero \u00a0cabelludo roz\u00e1ndole la cabeza, pero como sigui\u00f3 en su \u00a0arremetida \u00a0con \u00a0la \u00a0mano \u00a0que \u00a0usaba \u00a0normalmente \u00a0me chuz\u00f3 nuevamente y yo le \u00a0dispar\u00e9 \u00a0asustado \u00a0sin \u00a0saber \u00a0para \u00a0d\u00f3nde \u00a0dirig\u00eda \u00a0el \u00a0disparo con tan mala \u00a0fortuna \u00a0que \u00a0el \u00a0impacto se aloj\u00f3 en su cabeza. La verdad es que yo no quer\u00eda \u00a0matarla \u00a0porque \u00a0yo \u00a0la \u00a0quer\u00eda \u00a0por \u00a0eso \u00a0tal \u00a0vez \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0me encontr\u00f3 \u00a0contemplando \u00a0el \u00a0cad\u00e1ver \u00a0o \u00a0las \u00a0heridas \u00a0sin \u00a0poderme explicar lo que hab\u00eda \u00a0pasado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, por su \u00a0parte, \u00a0expres\u00f3 \u00a0lo \u00a0siguiente, \u00a0luego \u00a0de \u00a0solicitar \u00a0la \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0sentencia, \u00a0sin \u00a0advertir \u00a0que el valor de los perjuicios materiales s\u00ed hab\u00edan \u00a0sido tasados por la juez de primera instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cS\u00f3lo \u00a0me \u00a0resta \u00a0se\u00f1ores \u00a0magistrados \u00a0solicitar \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala que el numeral atacado de la sentencia brille en justicia \u00a0para \u00a0los \u00a0perjudicados \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0fijando \u00a0los perjuicios materiales los \u00a0cuales \u00a0no \u00a0fueron \u00a0tenidos \u00a0por \u00a0la \u00a0se\u00f1ora juez de primera instancia quien se \u00a0limit\u00f3 a fijar solamente los perjuicios morales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Decisi\u00f3n Penal\u00a0 del \u00a0Tribunal \u00a0Superior, consecuente con lo dispuesto en el art\u00edculo 217 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal de 1991, modificado por el art\u00edculo 34 de la Ley 81 de \u00a01993, \u00a0en \u00a0lo \u00a0relativo \u00a0a \u00a0que \u00a0al superior \u201cla apelaci\u00f3n le permite revisar \u00a0\u00fanicamente \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0impugnados\u201d, \u00a0una \u00a0vez apreciados los hechos y las \u00a0pruebas, concluy\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTodo \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0descarta \u00a0que \u00a0el \u00a0inculpado \u00a0haya \u00a0obrado amparado por la leg\u00edtima defensa pues no se conjugan en \u00a0su \u00a0favor \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0que \u00a0la ley exige para que la misma sea \u00a0reconocida. \u00a0De \u00a0igual \u00a0modo, \u00a0tampoco \u00a0puede \u00a0concebirse el exceso en la citada \u00a0causal, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0para \u00a0que \u00e9sta se configure se requieren id\u00e9nticos \u00a0presupuestos, \u00a0salvo \u00a0el de la proporcionalidad, y como ya se dijo, en este caso \u00a0brillan por su ausencia\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Efectuada \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n entre los apartes \u00a0transcritos, \u00a0se colige que el reconocimiento del estado de ira e intenso dolor, \u00a0definido \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de 1980 como circunstancia \u00a0diminuente \u00a0de \u00a0la \u00a0punibilidad, \u00a0no \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0debate \u00a0ante \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0y \u00a0el procesado, ni siquiera tangencialmente, hicieron \u00a0alusi\u00f3n \u00a0al \u00a0desconocimiento \u00a0de este instituto como causa de su inconformidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0prop\u00f3sito \u00a0del \u00a0recurso se centr\u00f3 en \u00a0solicitarle \u00a0al \u00a0Tribunal, bajo el argumento de que se hab\u00eda omitido considerar \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0daban \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias estructurantes de esta \u00a0causal \u00a0 de \u00a0 justificaci\u00f3n, \u00a0 el \u00a0 reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ese motivo, en este caso no se presenta \u00a0la \u00a0unidad \u00a0de \u00a0objeto, \u00a0presupuesto \u00a0de \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0del \u00a0inter\u00e9s para \u00a0recurrir, \u00a0entre el motivo de la impugnaci\u00f3n ordinaria, que lo fue la leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0de \u00a0la vida, y el postulado en la demanda de casaci\u00f3n, constituido por \u00a0el estado de ira e intenso dolor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0deviene incausada, en virtud de que a la Corte, por consentimiento \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0la \u00a0instancia \u00a0ordinaria, \u00a0se \u00a0le \u00a0impide tener acceso, por \u00a0sustracci\u00f3n \u00a0de \u00a0materia, \u00a0al \u00a0objeto \u00a0de \u00a0conocimiento propio de su \u00e1mbito de \u00a0competencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>E \u00a0importa explicar: ciertamente, mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a08 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0del \u00a02001, \u00a0la \u00a0Corte declar\u00f3 ajustada la demanda de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0su \u00a0\u201caspecto \u00a0formal\u201d. \u00a0Esta \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0como en todo caso, \u00a0implica \u00a0solamente \u00a0confrontar \u00a0el \u00a0texto del libelo con los requisitos m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0que \u00a0establece \u00a0la \u00a0ley. \u00a0Si \u00a0se re\u00fanen, se da v\u00eda libre al siguiente \u00a0paso, \u00a0el \u00a0traslado \u00a0al \u00a0Ministerio P\u00fablico. Pero en ese momento procesal no se \u00a0estudia \u00a0el \u00a0contenido, el fondo del asunto. Por eso puede suceder que examinado \u00a0en \u00a0detalle \u00a0el expediente para pronunciamiento de profundidad, se encuentre que \u00a0en \u00a0un \u00a0momento \u00a0determinado \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0carezca \u00a0de inter\u00e9s. Eso fue lo \u00a0ocurrido \u00a0dentro \u00a0de este asunto: la demanda compendiaba los requisitos formales \u00a0m\u00ednimos. \u00a0Pero \u00a0el inter\u00e9s solamente pod\u00eda ser detectado una vez realizado el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de fondo, que significa, ah\u00ed s\u00ed, el estudio total de los fallos, de \u00a0las \u00a0impugnaciones, del contenido de \u00e9stas y del resto del material que compone \u00a0en \u00a0totalidad \u00a0las \u00a0hojas judiciales. Por eso es claro que no hay contradicci\u00f3n \u00a0en la actuaci\u00f3n de la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mas si se pensara en que en temas como este \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n se ha equivocado, bastar\u00eda transcribir algunas palabras \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0sobre \u00a0el \u00a0punto. \u00a0En \u00a0efecto, por ejemplo, en sentencia del 19 de \u00a0diciembre \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a02000 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013radicaci\u00f3n \u00a0n\u00famero \u00a013.470, M. P. Carlos Augusto G\u00e1lvez Argote-, \u00a0explic\u00f3 la Corte:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPero adem\u00e1s, tampoco resulta suficiente \u00a0para \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0al \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0impugnante \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0le asiste \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0el \u00a0s\u00f3lo \u00a0hecho \u00a0de haber apelado el fallo de primera \u00a0instancia, \u00a0sino \u00a0que \u00a0resulta \u00a0imprescindible \u00a0que \u00a0exista identidad sustancial \u00a0entre \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la impugnaci\u00f3n ordinaria y la extraordinaria, pues de lo \u00a0contrario, \u00a0se \u00a0carecer\u00eda de objeto para el cuestionamiento casacional, pues si \u00a0por \u00a0la \u00a0limitante del art\u00edculo 217 el ad quem no puede pronunciarse al desatar \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0sino sobre lo recurrido, es claro que al censurarse un fen\u00f3meno \u00a0distinto \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda de la impugnaci\u00f3n extraordinaria, no tratado, por ende, \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0se carecer\u00eda de decisi\u00f3n para censurar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Probado \u00a0 que \u00a0 entre \u00a0 el \u00a0 motivo \u00a0 de \u00a0inconformidad \u00a0exteriorizado \u00a0en \u00a0la\u00a0 instancia ordinaria y el que se adujo \u00a0en \u00a0la \u00a0extraordinaria \u00a0no \u00a0existe concordancia, resulta claro que el demandante \u00a0carece de inter\u00e9s para recurrir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la definici\u00f3n de este punto, surge una \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0 adicional, \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0de \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0inter\u00e9s. \u00a0 \u00a0A \u00a0 este \u00a0 respecto, \u00a0 suelen \u00a0 presentarse \u00a0 dos \u00a0situaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a. Cuando la falta \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0alcanza \u00a0a ser detectada al momento de conocer las pretensiones de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0afronta \u00a0el \u00a0estudio de los \u00a0requisitos \u00a0 \u00a0 \u00a0 formales \u00a0 \u00a0 \u00a0 t\u00e9cnicos, \u00a0 \u00a0 \u00a0 debe \u00a0 \u00a0 \u00a0ser \u00a0 \u00a0 \u00a0inadmitida \u00a0 y \u00a0 declarar \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0Cuando \u00a0el \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0del \u00a0defecto \u00a0pasa \u00a0inadvertido \u00a0o \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser captado con el \u00a0sencillo \u00a0parang\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0hace \u00a0entre \u00a0demanda y requisitos formales, y como \u00a0consecuencia \u00a0de ello se admite el libelo, lo mismo que cuando la falencia s\u00f3lo \u00a0aflora \u00a0al \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0se procede a decidir de fondo, la demanda debe ser \u00a0desestimada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00faltima hip\u00f3tesis es la que se da en \u00a0este \u00a0evento. \u00a0Admitida \u00a0la \u00a0solicitud del recurrente por encontrarse ajustada a \u00a0los \u00a0requisitos de forma, y cuando la Corte se dispon\u00eda a pronunciarse de fondo \u00a0sobre \u00a0ella, \u00a0se \u00a0hall\u00f3 \u00a0la \u00a0ausencia de uno de sus presupuestos indispensables \u00a0para \u00a0darle \u00a0curso: \u00a0el inter\u00e9s del demandante para impugnar el fallo. En estas \u00a0condiciones, \u00a0se impone, entonces, desestimar la demanda, por lo dicho y por las \u00a0razones \u00a0que \u00a0ha precisado la Corte, por ejemplo en decisi\u00f3n del 20 de abril de \u00a01999 \u00a0 \u00a0-radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0n\u00famero \u00a0 10.391. \u00a0 M. \u00a0 P. \u00a0 Carlos \u00a0 Augusto \u00a0 G\u00e1lvez \u00a0Argote-: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; \u00a0pues \u00a0siendo \u00a0que la decisi\u00f3n que \u00a0corresponder\u00eda \u00a0es \u00a0la \u00a0del \u00a0fallo \u00a0para \u00a0decidir \u00a0sobre \u00a0las \u00a0pretensiones del \u00a0casacionista \u00a0y para ello tienen que haberse cumplido las exigencias sustantivas \u00a0y \u00a0procesales \u00a0previstas \u00a0por \u00a0la \u00a0ley como supuestos, la subsistencia del hecho \u00a0generador \u00a0del \u00a0vicio \u00a0lo \u00a0impide, \u00a0ya\u00a0 \u00a0que \u00a0como \u00a0sucede en casos como el \u00a0presente, \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0recurrir por parte del demandante para \u00a0formular \u00a0un ataque como el que ha presentado, contin\u00faa produciendo, material y \u00a0jur\u00eddicamente, \u00a0los \u00a0mismos \u00a0efectos \u00a0negativos atribuibles desde el momento en \u00a0que \u00a0se \u00a0recurri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo del Tribunal, no qued\u00e1ndole otra alternativa a la \u00a0Corte \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 de \u00a0desestimar \u00a0oficiosamente \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0pues \u00a0la \u00a0simple \u00a0inadvertencia \u00a0de \u00a0la \u00a0causa a la hora de concederse el recurso o de inadmitirse \u00a0la \u00a0demanda \u00a0no \u00a0hace \u00a0que\u00a0 \u00a0el \u00a0vicio pierda eficacia, sino que lo que era \u00a0causa \u00a0de \u00a0rechazo o inadmisi\u00f3n se convierta en causa de desestimaci\u00f3n, ya que \u00a0todo \u00a0depende \u00a0de \u00a0la \u00a0fase procesal en que se tome la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0, \u00a0pues el auto de admisi\u00f3n err\u00f3neamente \u00a0proferido, \u00a0no \u00a0obliga a tomar decisi\u00f3n alguna de fondo al estudiar los reparos \u00a0hechos \u00a0a\u00a0 \u00a0la sentencia del Tribunal y determinar el vicio o la \u00edndole de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0dado \u00a0que \u00a0carece \u00a0de \u00a0fuerza \u00a0vinculante \u00a0no porque se estime \u00a0ilegal, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0carece \u00a0de \u00a0efecto, \u00a0y \u00a0pensar \u00a0en \u00a0atribuirle \u00a0capacidad \u00a0saneadora \u00a0 al \u00a0 auto \u00a0de \u00a0admisibilidad \u00a0equivaldr\u00eda, \u00a0como \u00a0se \u00a0ha \u00a0dicho, \u00a0a \u00a0comprometer \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0error de asumir una competencia de que \u00a0carece, \u00a0la \u00a0cual queda limitada exclusivamente a tomar esta decisi\u00f3n, dado que \u00a0el \u00a0objeto \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0como \u00a0es \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0no \u00a0puede \u00a0proferirse \u00a0ante \u00a0su \u00a0ineptitud\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, mediante decisi\u00f3n que no \u00a0admite ning\u00fan recurso, se desestimar\u00e1 la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DESESTIMAR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0 \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0 Jos\u00e9 Faiber Torres Bocanegra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese, \u00a0c\u00famplase \u00a0y devu\u00e9lvase el \u00a0asunto al Tribunal de \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>origen \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0 \u00a0CASTELLANOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINO \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16499 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 52 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C., nueve (9) de mayo del dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0 \u00a0 ASUNTO \u00a0 El \u00a016 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01998, \u00a0el Juzgado \u00a0Segundo \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6904","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6904","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6904"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6904\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6904"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6904"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6904"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}