{"id":6897,"date":"2023-09-08T17:00:36","date_gmt":"2023-09-08T17:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1645904-04-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:36","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:36","slug":"1645904-04-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1645904-04-03\/","title":{"rendered":"16459(04-04-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 16459 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 42 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C. cuatro (04) de abril del dos \u00a0mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 ASUNTO \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado \u00a0Noveno \u00a0Penal \u00a0del Circuito de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0el \u00a011 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de\u00a0 \u00a01.998, \u00a0le \u00a0impuso \u00a0a \u00a0Gustavo \u00a0Alberto \u00a0Ot\u00e1lvaro \u00a0Cardona, \u00a0al \u00a0hallarlo \u00a0penalmente \u00a0responsable \u00a0de los delitos de homicidio y porte ilegal de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa personal, una pena principal de cuarenta y dos (42) \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, m\u00e1s la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os y la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0pagar, \u00a0de \u00a0manera \u00a0solidaria \u00a0con \u00a0el coprocesado V\u00edctor Eber \u00a0Valencia \u00a0Valencia, \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0de orden material en cuant\u00eda de dos mil ( \u00a02000) \u00a0gramos oro y los de car\u00e1cter moral en el equivalente a ochocientos (800) \u00a0gramos \u00a0 \u00a0 oro. \u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0les \u00a0 \u00a0neg\u00f3 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0condena \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01999, al desatar el recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la defensa, confirm\u00f3, sin reformas ni adiciones, la sentencia \u00a0de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0defensores \u00a0interpusieron \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Concedido, \u00a0la corte, mediante decisi\u00f3n del 26 de octubre del 2000, \u00a0inadmiti\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0Valencia Valencia y declar\u00f3 \u00a0ajustada \u00a0la \u00a0incoada \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n de Ot\u00e1lvaro \u00a0Cardona. \u00a0Ahora, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0se \u00a0pronuncia \u00a0sobre \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HECHOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a015 \u00a0de mayo de 1996, en el barrio \u00a0Caicedo-Villa \u00a0Lilliam, sector urbano de la parte alta del oriente de Medell\u00edn, \u00a0fue \u00a0agredido con arma de fuego Andr\u00e9s Avelino Mej\u00eda Osorio. Las cinco heridas \u00a0ocasionadas \u00a0\u2013tres en la \u00a0cabeza, \u00a0una \u00a0de \u00a0ellas \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0posterior \u00a0del \u00a0cuello, y dos m\u00e1s en el \u00a0occipital \u00a0 derecho-, \u00a0 le \u00a0 causaron \u00a0 la \u00a0muerte. \u00a0Adelantadas \u00a0las \u00a0pesquisas \u00a0preliminares, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0168 \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad Primera de Reacci\u00f3n Inmediata \u00a0reuni\u00f3 \u00a0elementos \u00a0de \u00a0prueba \u00a0suficientes \u00a0para vincular mediante indagatoria, \u00a0como \u00a0posibles \u00a0autores \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0a Gustavo Alberto \u00a0Ot\u00e1lvaro \u00a0 Cardona \u00a0 y \u00a0 a \u00a0V\u00edctor \u00a0Eber \u00a0Valencia \u00a0Valencia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0siguientes \u00a0actuaciones \u00a0conforman \u00a0el \u00a0proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a09 de diciembre de 1997, la Fiscal\u00eda 87 \u00a0Seccional \u00a0 de \u00a0 Medell\u00edn \u00a0declar\u00f3 \u00a0abierta \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0Siete \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s, \u00a0V\u00edctor \u00a0Eber \u00a0Valencia \u00a0Valencia \u00a0y Gustavo \u00a0Alberto \u00a0 \u00a0 \u00a0Ot\u00e1lvaro \u00a0 \u00a0 \u00a0Cardona \u00a0 \u00a0 rindieron \u00a0indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 18 de diciembre de 1997, se les resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica. \u00a0En \u00a0la \u00a0providencia, \u00a0se dispuso dictarles medida de \u00a0aseguramiento, \u00a0sin \u00a0derecho \u00a0a \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos de homicidio \u00a0agravado y porte ilegal de arma de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n el 2 de abril de \u00a01998, \u00a0fueron acusados por los mismos delitos, decisi\u00f3n tomada por la Fiscal\u00eda \u00a087 \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0Penales del Circuito de Medell\u00edn, y que qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada el 13 de mayo del mismo a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Avocado \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Noveno \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Medell\u00edn e impartido el tr\u00e1mite correspondiente \u00a0al \u00a0juicio, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la sentencia mencionada, que como se dijo fue ratificada \u00a0por el Tribunal Superior de la misma ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0 cargos \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Gustavo \u00a0 \u00a0Alberto \u00a0 Ot\u00e1lvaro \u00a0 Cardona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0<\/p>\n<p>Invoca \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0(art\u00edculo \u00a0220, numeral 3\u00b0, del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991). En su \u00a0criterio, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0fue \u00a0dictada \u00a0en \u00a0un \u00a0proceso \u00a0viciado \u00a0de nulidad. Al \u00a0acusado, \u00a0dice, \u00a0se \u00a0le \u00a0viol\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho a la defensa (art\u00edculos 1\u00b0 y 304, \u00a0numeral \u00a03\u00b0, del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991) y se le desconoci\u00f3 su \u00a0derecho \u00a0 a \u00a0 controvertir \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0 (art\u00edculo \u00a07\u00b0 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0estatuto \u00a0procesal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 la \u00a0 siguiente \u00a0 manera,\u00a0 \u00a0 lo \u00a0sustenta: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Gustavo Alberto Ot\u00e1lvaro Cardona, \u00a0en \u00a0la \u00a0injurada, design\u00f3 un defensor de confianza. Pasados dos \u00a0meses, \u00a0este \u00a0profesional \u00a0renunci\u00f3 a sus funciones. La fiscal\u00eda, entonces, le \u00a0nombr\u00f3 \u00a0un \u00a0abogado \u00a0de \u00a0oficio. Pero no realiz\u00f3 ninguna actividad a favor del \u00a0procesado. \u00a0No \u00a0se notific\u00f3 del cierre de investigaci\u00f3n. No present\u00f3 alegatos \u00a0previos \u00a0a la calificaci\u00f3n. No se notific\u00f3 de la resoluci\u00f3n acusatoria. En la \u00a0etapa \u00a0de la causa, tampoco acudi\u00f3 a notificarse del auto por medio del cual se \u00a0orden\u00f3 \u00a0el \u00a0traslado a los sujetos procesales para solicitar pruebas y tambi\u00e9n \u00a0se abstuvo de pedirlas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 24 de julio de 1998, el procesado otorg\u00f3 \u00a0poder \u00a0a una profesional del derecho. Como hab\u00eda transcurrido el t\u00e9rmino legal \u00a0para \u00a0ello, no tuvo oportunidad de solicitar pruebas ni proponer nulidades. Pero \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica. \u00a0Luego \u00a0impugn\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0y lo sustent\u00f3 \u00a0oralmente ante el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0procesado \u00a0no estuvo carente de defensa \u00a0formal \u00a0durante \u00a0las \u00a0etapas \u00a0instructiva \u00a0y \u00a0del \u00a0juicio. \u00a0Pero \u00a0s\u00ed de defensa \u00a0t\u00e9cnica. \u00a0La \u00a0raz\u00f3n es que durante ese lapso, no alleg\u00f3 al proceso una prueba \u00a0fundamental \u00a0para \u00a0esclarecer \u00a0su \u00a0identidad: la diligencia de reconocimiento en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas. \u00a0Mediante \u00a0ella, \u00a0se pretend\u00eda dejar en claro dos aspectos: \u00a0uno, \u00a0que no es a \u00e9l a quien apodan \u201cRata Mona\u201d, como sostuvo el declarante \u00a0Robinson \u00a0Alexander Osorio; dos, que la descripci\u00f3n fison\u00f3mica de Gustavo \u00a0Alberto \u00a0Ot\u00e1lvaro, consignada en \u00a0la indagatoria, no coincide con la realizada por este testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obran en el proceso, sin embargo, dos piezas \u00a0que \u00a0desmienten \u00a0a \u00a0Robinson \u00a0Alexander \u00a0Osorio. \u00a0Una es la atestaci\u00f3n de Edwin \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Alzate \u00a0Santa, \u00a0quien \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0que \u00a0la persona conocida como \u201cRata \u00a0Mona\u201d \u00a0es \u00a0Jhon \u00a0Fredy Ot\u00e1lvaro. Otra la constituye un documento expedido por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n. \u00a0En \u00e9l consta que el remoquete \u201cRata \u00a0Mona\u201d corresponde a H\u00e9ctor Manuel G\u00f3mez R\u00edos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Era \u00a0necesaria \u00a0una inspecci\u00f3n al lugar de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0Pero, \u00a0por falta de acuciosidad de la defensa, no se practic\u00f3. Si \u00a0el \u00a0testigo \u00a0Robinson Alexander Osorio manifest\u00f3 haber avistado a los homicidas \u00a0desde \u00a0la \u00a0casa \u00a0de \u00a0su \u00a0novia, \u00a0se \u00a0impon\u00eda \u00a0establecer, \u00a0para \u00a0verificar \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0de visibilidad,\u00a0 la distancia entre ese lugar y el sitio\u00a0 \u00a0donde sucedieron los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n era necesario escuchar la versi\u00f3n \u00a0del \u00a0p\u00e1rroco \u00a0de \u00a0la \u00a0iglesia \u00a0Santa \u00a0Mar\u00eda \u00a0de \u00a0la Sierra. Por su intermedio, \u00a0podr\u00eda \u00a0haberse \u00a0comprobado \u00a0que\u00a0 Gustavo Alberto \u00a0Ot\u00e1lvaro \u00a0Cardona\u00a0 \u00a0laboraba \u00a0al servicio de la \u00a0parroquia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0causa \u00a0de la inactividad del defensor, \u00a0quien \u00a0s\u00f3lo \u00a0despleg\u00f3 \u00a0dos \u00a0actuaciones \u00a0-la \u00a0posesi\u00f3n y la notificaci\u00f3n del \u00a0traslado \u00a0de \u00a0un \u00a0dictamen \u00a0pericial- \u00a0el \u00a0sentenciado \u00a0perdi\u00f3 \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0procesal \u00a0para \u00a0invocar la nulidad del proceso ( art\u00edculo 306 del Decreto 27700 \u00a0de 1991). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dada \u00a0la gravedad de los cargos, la inercia \u00a0del \u00a0defensor \u00a0no \u00a0puede \u00a0asumirse \u00a0como \u00a0una estrategia defensiva. Por lo menos \u00a0debi\u00f3 \u00a0solicitar \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica de las pruebas relacionadas antes, controvertir \u00a0las \u00a0practicadas \u00a0y verificar las referencias defensivas hechas por el inculpado \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria. \u00a0Si \u00a0a esto se agrega que no se notific\u00f3 de la resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0ni \u00a0present\u00f3 \u00a0escritos \u00a0precalificatorios, se torna evidente que el \u00a0procesado, \u00a0si \u00a0bien de manera formal tuvo la asistencia de un abogado, material \u00a0y \u00a0 efectivamente \u00a0 no \u00a0 fue \u00a0defendido \u00a0de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0que \u00a0pesaba \u00a0en \u00a0su \u00a0contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0incriminado, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0por falta de un \u00a0defensor \u00a0que \u00a0lo \u00a0ilustrara \u00a0sobre \u00a0los \u00a0mecanismos \u00a0legales dise\u00f1ados para el \u00a0efecto, \u00a0perdi\u00f3 \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0obtener \u00a0una \u00a0considerable \u00a0rebaja \u00a0en la \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena. A pesar de que\u00a0 en la indagatoria se le mencionaron \u00a0los \u00a0beneficios \u00a0punitivos \u00a0derivados \u00a0del \u00a0hecho \u00a0de \u00a0allanarse \u00a0a la sentencia \u00a0anticipada \u00a0o \u00a0de \u00a0prestar \u00a0una colaboraci\u00f3n eficaz a la justicia, no le fueron \u00a0explicadas debidamente las incidencias favorables de estas figuras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta inercia defensiva constituye causal de \u00a0nulidad. \u00a0No \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una falta inocua a las garant\u00edas fundamentales. La \u00a0inactividad \u00a0 del \u00a0 defensor \u00a0 tuvo \u00a0 efectos \u00a0trascendentes \u00a0sobre \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria. \u00a0Si la hubiera impugnado, en segunda instancia las circunstancias de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0que \u00a0aderezan \u00a0la conducta imputada habr\u00edan sido excluidas. Prueba \u00a0de \u00a0ello \u00a0es que el juez, en la sentencia, le suprimi\u00f3 la que se describe en el \u00a0numeral 4\u00b0 del art\u00edculo 324 del C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La pasividad del defensor, en definitiva, no \u00a0puede \u00a0asimilarse \u00a0a \u00a0una \u00a0actitud \u00a0estrat\u00e9gica. Constituye motivo fundado para \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0proceso \u00a0desde \u00a0el cierre de investigaci\u00f3n, lo cual \u00a0implica \u00a0el \u00a0env\u00edo \u00a0del \u00a0expediente \u00a0a la fiscal\u00eda instructora para rehacer el \u00a0tr\u00e1mite viciado. Esta es la solicitud que le hace a la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo postula al amparo de la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0(art\u00edculo 220, cuerpo segundo, del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de \u00a01991). \u00a0Considera \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0por \u00a0haber incurrido en errores en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, viol\u00f3 de manera indirecta la ley sustancial por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de los art\u00edculos 323 y 324, numeral 7\u00b0, del Decreto 100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0el \u00a0art\u00edculo 1\u00b0 del Decreto 3664 de 1986 y por falta de aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0246, \u00a0250, \u00a0254, \u00a0294 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed \u00a0lo fundamenta: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juzgador, \u00a0al apreciar el testimonio de \u00a0Robinson \u00a0Alexander \u00a0Osorio Botero, incurri\u00f3 en error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad. \u00a0Le otorg\u00f3 un grado de confiabilidad que, por contradictorio, en \u00a0s\u00ed mismo no ten\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0siguientes son las inconsistencias que \u00a0sobresalen en esta declaraci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Robinson \u00a0Alexander Osorio, al a\u00f1o y medio \u00a0de \u00a0sucedidos \u00a0los hechos, dijo haber identificado a los homicidas en el momento \u00a0en \u00a0que \u00a0sub\u00eda \u00a0para la casa de su novia. Esta afirmaci\u00f3n torna dignas de poco \u00a0cr\u00e9dito \u00a0sus \u00a0palabras. \u00a0En oportunidades anteriores, cuando sirvi\u00f3 de testigo \u00a0en \u00a0los \u00a0procesos en que se investigaban los homicidios de Jhon Bayron Hincapi\u00e9 \u00a0Uribe \u00a0y\u00a0 Armando de Jes\u00fas, manifest\u00f3 lo mismo: que en ese momento sub\u00eda \u00a0hacia la casa de su novia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco es cre\u00edble que haya estado en el \u00a0lugar \u00a0de los hechos.\u00a0 Inicialmente, dijo que Andr\u00e9s Avelino Mej\u00eda hab\u00eda \u00a0sido \u00a0atacado \u00a0con \u00a0una \u00a0\u201cmetra\u201d. \u00a0Pero \u00a0despu\u00e9s expres\u00f3 -lo que devela su \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0testigo \u00a0de segunda mano- que \u201cme dijeron a m\u00ed que eso era una \u00a0metra\u201d. \u00a0Esto \u00a0desdibuja su condici\u00f3n de testigo presencial del homicidio. O, \u00a0por lo menos, siembra la duda al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Robinson \u00a0Osorio \u00a0Botero es testigo \u00fanico. \u00a0As\u00ed \u00a0se \u00a0desprende \u00a0del examen del fallo impugnado. La atestaci\u00f3n de Alexander \u00a0Giraldo, \u00a0no \u00a0les \u00a0mereci\u00f3 \u00a0toda \u00a0la \u00a0credibilidad a la fiscal\u00eda ni al juez de \u00a0segunda \u00a0instancia. Lo asumieron con \u201cbeneficio de inventario\u201d. Y el de Juan \u00a0Guillermo \u00a0Calder\u00f3n, fue tildado de \u201cosado\u201d. De esta suerte, el soporte del \u00a0fallo \u00a0qued\u00f3 \u00a0constituido \u00a0por \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Robinson Osorio Botero. Por \u00a0insular, \u00a0este \u00a0testimonio \u00a0no \u00a0puede cotejarse con otros de su mismo corte para \u00a0ejercer \u00a0control \u00a0sobre \u00a0su \u00a0veracidad. S\u00f3lo puede ser enfrentado a la versi\u00f3n \u00a0del sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, si se examina en s\u00ed mismo su \u00a0contenido, se descubre su naturaleza esencialmente contradictoria: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dijo \u00a0Robinson Osorio haber visto cuando el \u00a0individuo \u00a0apodado \u00a0\u201cRata Mona\u201d dispar\u00f3 en dos oportunidades contra Andr\u00e9s \u00a0Avelino \u00a0Mej\u00eda. \u00a0Eran, \u00a0detall\u00f3, \u00a0las \u00a0tres y media de la tarde del d\u00eda 16 de \u00a0mayo. \u00a0Cuando \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0cay\u00f3 \u00a0desfallecida, \u00a0\u00e9l acudi\u00f3 a auxiliarla y la \u00a0acomod\u00f3 en un taxi. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otra \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0rendida ocho d\u00edas \u00a0despu\u00e9s, \u00a0cambi\u00f3 \u00a0totalmente \u00a0su \u00a0versi\u00f3n. \u00a0Esta vez expres\u00f3 que fueron tres \u00a0hombres, \u00a0y \u00a0no dos, los autores del homicidio: \u201cRata Mona\u201d, \u201cVictorino\u201d \u00a0y \u00a0\u201cCisco\u201d. Y es m\u00e1s: aclara que el hecho ocurri\u00f3 a las cuatro de la tarde \u00a0de un d\u00eda lluvioso y que en el lugar no hab\u00eda testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En versi\u00f3n posterior, dice que observ\u00f3 los \u00a0hechos \u00a0a \u00a0menos \u00a0de \u00a0medio \u00a0metro de distancia. Niega haber acomodado a Andr\u00e9s \u00a0Avelino Mej\u00eda en un taxi. Fue, precisa, otra persona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Puestas de resalto estas contradicciones, el \u00a0censor \u00a0concluye que Robinson Osorio, cualquiera sea la \u00f3ptica desde la cual se \u00a0analice \u00a0su \u00a0versi\u00f3n, \u00a0no \u00a0es testigo digno de cr\u00e9dito. Si el juzgador hubiera \u00a0valorado \u00a0correctamente \u00a0esta prueba, no habr\u00eda incurrido en error de hecho por \u00a0falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0existe, \u00a0por \u00a0tanto, un soporte s\u00f3lido \u00a0para \u00a0establecer \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido. \u00a0Resultaba forzoso dar \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0favor, \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 duda. \u00a0No \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0as\u00ed, \u00a0pese \u00a0a \u00a0las \u00a0evidencias, \u00a0el Tribunal. Se obstin\u00f3 en desconocer el art\u00edculo 445 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal de 1991. Este error dio lugar a que el acusado, en lugar \u00a0de \u00a0ser \u00a0absuelto, recibiera una alta condena. Por eso solicita a la Corte casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y, \u00a0en \u00a0reemplazo \u00a0de \u00a0la \u00a0que fue dictada en su contra, proferir \u00a0una\u00a0 absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>EL \u00a0 \u00a0MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide no casar el fallo. Dice. \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0toda inactividad del defensor conduce a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de defensa. S\u00f3lo aquella que sea trascendente. Es \u00a0decir, \u00a0 \u00fanicamente \u00a0 la \u00a0 que \u00a0d\u00e9 \u00a0lugar \u00a0a \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0desfavorable \u00a0al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa incidencia real negativa no se presenta \u00a0en \u00a0este \u00a0caso. \u00a0Gustavo Alberto Ot\u00e1lvaro design\u00f3, \u00a0 desde \u00a0la \u00a0indagatoria, \u00a0un \u00a0defensor. \u00a0El \u00a0abogado \u00a0se \u00a0notific\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de situaci\u00f3n jur\u00eddica. Solicit\u00f3 ampliaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Robinson Osorio, testigo de los hechos. Estuvo presente en \u00a0la \u00a0diligencia. \u00a0Lo \u00a0contrainterrog\u00f3. \u00a0Luego \u00a0pidi\u00f3 \u00a0copias \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0investigara \u00a0por \u00a0falso \u00a0testimonio. Finalmente, present\u00f3 renuncia de su cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hasta \u00a0este momento, es indiscutible que el \u00a0defensor asumi\u00f3 una posici\u00f3n activa a favor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la renuncia del primer defensor, \u00a0al \u00a0incriminado \u00a0se \u00a0le nombr\u00f3 uno de oficio. El defensor s\u00f3lo se notific\u00f3 de \u00a0un \u00a0traslado \u00a0del dictamen pericial. No present\u00f3 alegatos precalificatorios. No \u00a0se \u00a0notific\u00f3 \u00a0de \u00a0la resoluci\u00f3n acusatoria. En la etapa de la causa, aparte de \u00a0que \u00a0no se interes\u00f3 por conocer el auto que ordenaba el traslado para solicitar \u00a0pruebas, guard\u00f3 silencio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0no \u00a0precisa, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0inactividad \u00a0del \u00a0segundo \u00a0procurador \u00a0judicial, cu\u00e1l fue el perjuicio efectivo \u00a0que \u00a0se \u00a0deriv\u00f3 \u00a0en \u00a0contra del procesado por no haber impugnado la resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria. \u00a0Se limita a anotar que dada la gravedad de las acusaciones hechas a \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0era \u00a0pertinente \u00a0apelarla. \u00a0No \u00a0acredita \u00a0el \u00a0beneficio \u00a0que \u00a0la \u00a0interposici\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0hubiera \u00a0operado \u00a0sobre \u00a0el \u00a0acusado. \u00a0Simplemente \u00a0conjetura \u00a0 al \u00a0respecto. \u00a0Pero \u00a0olvida \u00a0que \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0es \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0provisional. \u00a0Ella \u00a0era susceptible de modificaci\u00f3n por el juzgador. Por tanto, \u00a0el \u00a0hecho de no impugnarla, no encierra ninguna potencialidad lesiva del derecho \u00a0de \u00a0defensa. \u00a0La \u00a0prueba \u00a0de \u00a0ello \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, en la sentencia, fue \u00a0modificada. \u00a0El \u00a0juez \u00a0consider\u00f3 \u00a0justo \u00a0suprimirle \u00a0a \u00a0la \u00a0conducta una de las \u00a0circunstancias de agravaci\u00f3n que le hab\u00eda deducido la fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El hecho de que el defensor haya eludido la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0del \u00a0cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0configura ninguna \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad. \u00a0Tampoco \u00a0el \u00a0que \u00a0no haya presentado estudios previos a la \u00a0calificaci\u00f3n. \u00a0Estas dos posibilidades, no constituyen reglas indefectibles del \u00a0proceso. \u00a0No \u00a0son \u00a0obligatorias. \u00a0Son \u00a0optativas. \u00a0El defensor puede asumirlas u \u00a0omitirlas. \u00a0 La \u00a0 \u00faltima \u00a0elecci\u00f3n \u00a0\u2013guardar silencio- no genera motivo de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ausencia del reconocimiento en fila de \u00a0personas, \u00a0tampoco \u00a0da \u00a0lugar \u00a0a \u00a0una \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad. \u00a0Su pr\u00e1ctica es una \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial. \u00a0Procede \u00a0cuando hay dudas sobre la \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sindicado. \u00a0En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0no \u00a0era imprescindible. No \u00a0hab\u00eda \u00a0incertidumbre \u00a0sobre \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0cometi\u00f3 \u00a0el \u00a0delito. Un testigo \u00a0presencial \u00a0 \u2013Robinson \u00a0Osorio- \u00a0hab\u00eda reportado informaci\u00f3n b\u00e1sica acerca de los rasgos f\u00edsicos del \u00a0incriminado. \u00a0Lo \u00a0conoc\u00eda \u00a0desde \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os atr\u00e1s. Sab\u00eda su sobrenombre. En \u00a0estas \u00a0condiciones, no era necesario efectuar la diligencia de reconocimiento en \u00a0fila de personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0diferencia entre la descripci\u00f3n del \u00a0testigo \u00a0y \u00a0algunas \u00a0de \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0del \u00a0imputado, \u00a0tal \u00a0como fueron \u00a0relacionadas \u00a0en la indagatoria, era tangencial. No de fondo. El hecho de que el \u00a0largo \u00a0del \u00a0pelo y la barba no correspondiera al referido por el declarante, por \u00a0tratarse \u00a0de caracter\u00edsticas f\u00e1cilmente mutables, no puede convertirse en dato \u00a0determinante \u00a0para \u00a0desechar \u00a0esta \u00a0prueba. \u00a0Es \u00a0apenas \u00a0explicable \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0procesado \u00a0se \u00a0hayan \u00a0producido estos cambios f\u00edsicos. Los hechos ocurrieron el \u00a015 \u00a0de mayo de 1996. El testimonio se rindi\u00f3 el 24 de noviembre de 1997. En ese \u00a0lapso, \u00a0no \u00a0resulta \u00a0extra\u00f1o \u00a0que \u00a0la \u00a0cabellera \u00a0y la barbilla de Ot\u00e1lvaro \u00a0 Cardona \u00a0 hubieran \u00a0 sufrido \u00a0modificaciones. \u00a0Esta \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0explica \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0no \u00a0puede \u00a0reclamarse \u00a0coincidencia milim\u00e9trica entre las caracter\u00edsticas anotadas en las \u00a0dos diligencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Persiste \u00a0una duda de fondo en el proceso, \u00a0advierte \u00a0el \u00a0demandante. \u00a0El \u00a0testigo \u00a0principal ha se\u00f1alado a \u201cRata Mona\u201d \u00a0como \u00a0uno de los autores del homicidio. Pero no se clarific\u00f3 suficientemente si \u00a0\u201cRata \u00a0 Mona\u201d \u00a0 y \u00a0 Gustavo \u00a0 Alberto \u00a0 Ot\u00e1lvaro \u00a0eran \u00a0 \u00a0 la \u00a0misma \u00a0persona. En un documento de la fiscal\u00eda, se alude a que \u00a0quien \u00a0es \u00a0conocido \u00a0con \u00a0ese \u00a0mote \u00a0responde al nombre de H\u00e9ctor Manuel G\u00f3mez \u00a0R\u00edos. \u00a0Un \u00a0declarante, \u00a0Edwin \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Alzate, \u00a0dice \u00a0que \u00a0con ese alias se ha \u00a0designado a Jhon Freddy Ot\u00e1lvaro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se le escapa al censor que el mote, en este \u00a0caso, \u00a0no \u00a0empa\u00f1a \u00a0la \u00a0identidad \u00a0de \u00a0quien \u00a0cometi\u00f3 el delito. La duda a este \u00a0respecto \u00a0la \u00a0suple \u00a0la \u00a0solidez \u00a0del testimonio acusador.\u00a0 Robinson Osorio \u00a0presenci\u00f3 \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0Est\u00e1 \u00a0en capacidad, por tanto, de asegurar que uno de \u00a0los \u00a0 autores \u00a0 del \u00a0 homicidio \u00a0 es \u00a0Gustavo \u00a0Alberto \u00a0Ot\u00e1lvaro. \u00a0Y \u00a0no \u00a0lo hace gratuitamente. Lo sostiene \u00a0porque \u00a0lo \u00a0vio \u00a0actuar el d\u00eda de los hechos y porque lo conoce desde hace unos \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os. \u00a0Para \u00a0\u00e9l, \u00a0el \u00a0procesado, lleve sobre s\u00ed el apelativo de \u201cRata \u00a0Mona\u201d o no, es inconfundible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0declarante, \u00a0Diana \u00a0Mar\u00eda \u00a0Cardona \u00a0Pulgar\u00edn, \u00a0confirma \u00a0lo \u00a0referido \u00a0por \u00a0Osorio. \u00a0Ella \u00a0convivi\u00f3 \u00a0dos a\u00f1os con \u00a0Gustavo \u00a0Alberto \u00a0Ot\u00e1lvaro. \u00a0Por \u00a0eso puede sostener que a \u00e9l lo apodan \u201cRata Mona\u201d. De modo que la duda \u00a0no \u00a0es \u00a0insalvable, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sostiene \u00a0el censor. Hay pruebas de m\u00e9rito en el \u00a0proceso, \u00a0 como \u00a0\u00e9sta, \u00a0que \u00a0afianzan \u00a0las \u00a0palabras \u00a0del \u00a0testigo \u00a0presencial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0era \u00a0insustituible \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos. Por otros medios, fue posible \u00a0alcanzar \u00a0la \u00a0certeza \u00a0de que el procesado era uno de los autores del delito. La \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Osorio, \u00a0para ese efecto, constituye una prueba de mucho peso. \u00a0Este \u00a0testimonio no se basta a s\u00ed mismo. Ha recibido respaldo de Juan Guillermo \u00a0Calder\u00f3n. \u00a0A \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0esta \u00a0persona, \u00a0se \u00a0pudo \u00a0establecer \u00a0que uno de los \u00a0homicidas \u00a0 \u00a0 hab\u00eda \u00a0 \u00a0 sido \u00a0 \u00a0 Gustavo \u00a0 \u00a0Alberto \u00a0Ot\u00e1lvaro. La declaraci\u00f3n del p\u00e1rroco de la iglesia \u00a0Santa \u00a0Mar\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0Sierra, \u00a0quien ha hecho constar que el sentenciado ten\u00eda \u00a0v\u00ednculos \u00a0laborales \u00a0con \u00a0la parroquia, nada prueba a este respecto. Prueba que \u00a0Ot\u00e1lvaro \u00a0 trabajaba \u00a0al \u00a0servicio \u00a0de \u00a0la \u00a0capilla. \u00a0Pero \u00a0no \u00a0que \u00a0sea \u00a0ajeno \u00a0al homicidio que se le ha \u00a0atribuido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0solicitar el \u00a0defensor, \u00a0como \u00a0puede \u00a0verse, \u00a0no \u00a0ostentan \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0suficiente para \u00a0invalidar \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0Aunque \u00a0se \u00a0hubiesen \u00a0practicado, \u00a0ning\u00fan beneficio \u00a0habr\u00edan \u00a0reportado al procesado. Las que se allegaron al proceso, lo incriminan \u00a0seriamente. \u00a0Y \u00a0no \u00a0fueron \u00a0desvirtuadas. \u00a0Su \u00a0vigencia es un hecho consolidado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 alegado \u00a0 desamparo \u00a0defensivo \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0no \u00a0existi\u00f3. \u00a0En \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica, cont\u00f3 con un defensor de \u00a0confianza. \u00a0El \u00a0abogado \u00a0tuvo \u00a0all\u00ed \u00a0la \u00a0oportunidad de debatir la autor\u00eda del \u00a0hecho \u00a0y \u00a0las circunstancias modales, espaciales y temporales en que se produjo. \u00a0Igualmente, \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado. Pero hubo otras acciones en su \u00a0favor. \u00a0La prueba de cargo fue controvertida por su defensor inicial. \u00c9l pidi\u00f3 \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0del testimonio del testigo Robinson Osorio Botero. La prueba le \u00a0fue \u00a0concedida. \u00a0A lo largo de su pr\u00e1ctica, lo contrainterrog\u00f3. Ahond\u00f3 en sus \u00a0palabras. \u00a0Lo \u00a0cuestion\u00f3. \u00a0Y, por \u00faltimo, opt\u00f3 por denunciarlo penalmente. Lo \u00a0acus\u00f3 \u00a0de \u00a0cometer, \u00a0durante \u00a0su \u00a0intervenci\u00f3n ante la fiscal\u00eda, el delito de \u00a0falso \u00a0testimonio. \u00a0Suficientes, entonces, las oportunidades de defensa que tuvo \u00a0el sentenciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Delegada estima, por tanto, que no se ha \u00a0conculcado \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de defensa al procesado. De ah\u00ed que solicite a la Sala \u00a0desestimar la censura.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista, \u00a0valido \u00a0de \u00a0la causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia de violar de modo indirecto la ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0errores de hecho derivados de falsos juicios de identidad en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Osorio \u00a0Botero. \u00a0Por \u00a0causa \u00a0de estos yerros, \u00a0sostiene, \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 duda \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 favor \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0incriminado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0reproche tampoco es admisible. En su \u00a0desarrollo, \u00a0se ha incurrido en errores t\u00e9cnicos que impiden su prosperidad. En \u00a0criterio \u00a0 del \u00a0 censor, \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Osorio, \u00a0por \u00a0estar \u00a0plagada \u00a0de \u00a0contradicciones, no es digna de credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el sistema penal colombiano \u2013olvida \u00a0el \u00a0demandante-, \u00a0rige, \u00a0por \u00a0oposici\u00f3n \u00a0al \u00a0m\u00e9todo \u00a0tarifado, \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0libre apreciaci\u00f3n de los \u00a0medios \u00a0probatorios. \u00a0En tal virtud, en materia de estimaci\u00f3n de las pruebas el \u00a0juzgador \u00a0est\u00e1 \u00a0sujeto \u00a0a las reglas de la sana cr\u00edtica. Mientras no se pruebe \u00a0que \u00a0el \u00a0juez, a lo largo de su razonamiento, ha transgredido estos c\u00e1nones, la \u00a0sentencia goza de la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior implica que la labor evaluativa \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0fundamento de la sentencia, no puede ser atacada con apoyo en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad, por cuanto a este respecto el \u00a0juicio \u00a0cr\u00edtico \u00a0es objetivo, de simple constataci\u00f3n. Lo correcto es acusar la \u00a0sentencia \u00a0con \u00a0base \u00a0en errores de hecho por falso juicio de convicci\u00f3n. S\u00f3lo \u00a0por \u00a0este \u00a0medio \u00a0es \u00a0posible \u00a0probar que el fallador, en la apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas, \u00a0transgredi\u00f3 \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0los \u00a0principios de la \u00a0l\u00f3gica \u00a0 y \u00a0 las \u00a0 leyes \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ciencia, \u00a0 y \u00a0 hacer\u00a0 \u00a0 evidente \u00a0 la \u00a0trascendencia\u00a0 de esos yerros en el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista, entonces, si su prop\u00f3sito \u00a0era \u00a0rebatir \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hab\u00eda \u00a0justipreciado \u00a0las pruebas, \u00a0seleccion\u00f3 \u00a0una \u00a0v\u00eda \u00a0equivocada \u00a0para acusar la sentencia. El medio no era el \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad. Este tipo de errores se configura \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador, para forzar la prueba a significar lo que objetivamente no \u00a0dice, \u00a0la \u00a0tergiversa \u00a0mediante \u00a0adiciones, supresiones o fragmentaciones de sus \u00a0elementos \u00a0 constitutivos. \u00a0 Le \u00a0 bastaba \u00a0al \u00a0censor, \u00a0si \u00a0hubiera \u00a0considerado \u00a0conducente \u00a0a \u00a0sus prop\u00f3sitos esta v\u00eda, confrontar la literalidad de la prueba \u00a0con \u00a0lo que de ella dijo el sentenciador. De este modo, pod\u00eda haber acreditado, \u00a0si \u00a0ella se presentaba en los medios de prueba, su tergiversaci\u00f3n en cualquiera \u00a0de sus manifestaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte \u00a0de \u00a0estas \u00a0equivocaciones de orden \u00a0t\u00e9cnico, \u00a0llama \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0el hecho de que el recurrente \u00a0afirme \u00a0que \u00a0el fallo est\u00e1 fundado sobre un testigo \u00fanico. Esta afirmaci\u00f3n no \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad. \u00a0El \u00a0juzgador \u00a0no desech\u00f3 los testimonios de Juan \u00a0Guillermo \u00a0Calder\u00f3n \u00a0y \u00a0Alexander \u00a0Giraldo \u00a0\u00c1lvarez. \u00a0Al \u00a0primero, \u00a0aunque \u00a0lo \u00a0califica \u00a0de \u00a0\u201cosado\u201d, \u00a0le \u00a0confiere \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0de que coincide con el de \u00a0Osorio \u00a0Botero \u00a0en que vio cuando Andr\u00e9s Avelino Mej\u00eda fue sorprendido por sus \u00a0atacantes \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0escuela \u201cGabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez\u201d. Al segundo, lo \u00a0acepta \u00a0\u201ccon beneficio de inventario\u201d debido a algunas inconsistencias en su \u00a0veracidad. \u00a0Pero \u00a0le \u00a0concede \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0de que da cuenta de la situaci\u00f3n de \u00a0violencia \u00a0que existe en el barrio Caicedo-Villa Lilliam, lo que hace veros\u00edmil \u00a0la versi\u00f3n del testigo Robinson Osorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0por consiguiente, no \u00a0brindarle receptividad a este cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0no casar\u00e1 la sentencia, por las \u00a0siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre el primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0reproche, \u00a0desde \u00a0el \u00a0\u00e1ngulo \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de casaci\u00f3n, no est\u00e1 bien formulado y, adem\u00e1s, carece de fundamento \u00a0legal. En efecto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0Tres \u00a0son \u00a0los \u00a0vicios que dan lugar a \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia: la falta de competencia del juez, las \u00a0irregularidades \u00a0sustanciales \u00a0que afectan el debido proceso y la violaci\u00f3n del \u00a0derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, los motivos generadores de \u00a0nulidad \u00a0han \u00a0sido clasificados como vicios de garant\u00eda y vicios de estructura. \u00a0Los \u00a0primeros \u00a0son \u00a0los \u00a0que, \u00a0directa \u00a0o \u00a0indirectamente, afectan el derecho de \u00a0defensa; y los segundos, los que desestructuran el debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el evento de los vicios de garant\u00eda, \u00a0en \u00a0materia \u00a0de casaci\u00f3n, por virtud del principio de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0aun dentro de una misma \u00a0causal, \u00a0los \u00a0reproches \u00a0deben \u00a0ser formulados y desarrollados por separado, con \u00a0independencia, \u00a0mencionando \u00a0la causal aducida y demostrando c\u00f3mo y por qu\u00e9 se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0vicio, \u00a0c\u00f3mo \u00a0ese \u00a0defecto \u00a0incidi\u00f3 negativamente sobre las \u00a0garant\u00edas \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0c\u00f3mo, \u00a0declarada \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0y \u00a0reconstituido \u00a0 el \u00a0 proceso, \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0resulta \u00a0favorecido \u00a0u \u00a0obteniendo \u00a0ventajas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0ha \u00a0equivocado en su \u00a0propuesta. \u00a0 \u00a0 Al \u00a0 \u00a0 amparo \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 misma \u00a0 \u00a0 causal \u00a0 \u00a0\u2013la tercera de casaci\u00f3n-, y dentro de \u00a0un \u00a0mismo texto, ha se\u00f1alado, sin distinguirlos ni desarrollarlos por separado, \u00a0tres \u00a0motivos \u00a0de nulidad de naturaleza distinta. Ha postulado, en primer lugar, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 derecho \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0por \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0negligente \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa t\u00e9cnica, lo que \u00a0constituye \u00a0incumplimiento \u00a0de las garant\u00edas; en segundo t\u00e9rmino, ha dicho que \u00a0ello \u00a0conforma \u00a0ruptura del debido proceso, \u00a0como \u00a0vicio \u00a0de estructura; y, por \u00faltimo, al final del escrito \u00a0sobre \u00a0este \u00a0motivo \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0ha \u00a0deslizado \u00a0infracci\u00f3n \u00a0al principio \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 contradictorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concretando \u00a0m\u00e1s \u00a0el \u00a0punto, el apoderado \u00a0aduce \u00a0 \u00a0falta \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0 t\u00e9cnica. \u00a0Para \u00a0ello, \u00a0ha \u00a0expresado \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0justiciable \u00a0tuvo \u00a0defensa \u00a0formal, \u00a0mas no real y efectiva, est\u00e1 fundada en un \u00a0juicio \u00a0en \u00a0el \u00a0cual el derecho de defensa fue escamoteado. Pero lo ha combinado \u00a0con \u00a0 infracci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 debido \u00a0proceso, \u00a0sin \u00a0explicar \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de los temas, y sin hilar, en perfecto \u00a0nexo \u00a0causal, \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0y \u00a0su consecuencia. Y ha agregado otro reparo: la \u00a0sentencia \u00a0es \u00a0el \u00a0resultado de un juicio en el que, por no haberle permitido al \u00a0defensor \u00a0en \u00a0uno \u00a0de \u00a0sus \u00a0tramos \u00a0solicitar \u00a0pruebas \u00a0y plantear nulidades, se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho de contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0resulta \u00a0lo \u00a0afirmado al \u00a0inicio \u00a0de \u00a0este \u00a0literal: \u00a0se \u00a0le \u00a0escap\u00f3 \u00a0al \u00a0recurrente \u00a0el \u00a0respeto \u00a0por el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda, \u00a0pues \u00a0como \u00a0es \u00a0claro, no pod\u00eda aglutinar tres hipot\u00e9ticas infracciones en una \u00a0misma \u00a0raz\u00f3n \u00a0casacional. \u00a0Y \u00a0con \u00a0ello \u00a0desconoci\u00f3 otro principio nuclear: la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0postular \u00a0los \u00a0cargos \u00a0y su fundamentaci\u00f3n en forma precisa y n\u00edtida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) Pero aparte de este desacierto t\u00e9cnico, \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0mismo \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0desestimarlo, la Sala observa que el reproche \u00a0carece de fundamento.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A Gustavo Alberto \u00a0Ot\u00e1lvaro, ha se\u00f1alado el casacionista, se le juzg\u00f3 \u00a0al \u00a0margen \u00a0de la garant\u00eda legal y constitucional derivada del derecho a contar \u00a0durante \u00a0el \u00a0proceso \u00a0con \u00a0una \u00a0debida \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica. \u00a0Sin embargo, s\u00ed fue \u00a0debidamente asistido. V\u00e9ase: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Nadie \u00a0se \u00a0ha \u00a0quejado \u00a0de la primera defensa letrada, y es cierto, \u00a0porque \u00a0el \u00a0defensor \u00a0que \u00a0acompa\u00f1\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado desde la indagatoria (16 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01997), \u00a0obr\u00f3 \u00a0activamente \u00a0hasta \u00a0cuando \u00a0le fue aceptada la renuncia que hiciera al mandato \u00a0(24 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01998), \u00a0actividad \u00a0que \u00a0incluy\u00f3 no solamente petici\u00f3n de \u00a0pruebas \u00a0 \u00a0 sino \u00a0 \u00a0 participaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 din\u00e1mica, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0ejemplo \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0un \u00a0contrainterrogatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0se \u00a0han \u00a0presentado \u00a0quejas \u00a0sobre el comportamiento de la \u00a0tercera \u00a0defensa, \u00a0lo \u00a0que tambi\u00e9n es cierto pues, como se dice y se percibe en \u00a0el \u00a0expediente, \u00a0desde \u00a0cuando se hizo cargo de la defensa (24 de julio de 1998) \u00a0hasta \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fue \u00a0muy \u00a0activa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0reproche \u00a0se \u00a0le \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0al \u00a0segundo \u00a0defensor, \u00a0quien \u00a0fue \u00a0designado \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0oficio \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01998, fecha en la que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0posesion\u00f3, \u00a0y que fue notificado personalmente del traslado de un \u00a0dictamen pericial el 18 de marzo de este \u00faltimo a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0partir \u00a0de \u00a0all\u00ed, opt\u00f3 por una conducta defensiva expectante, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 pasiva: \u00a0fue \u00a0cerrada la investigaci\u00f3n, \u00a0calificado \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario y, ya en el juicio, puesto el expediente a \u00a0disposici\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos procesales para las finalidades del art\u00edculo 446 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal de 1991. En todos estos casos, el apoderado \u00a0fue \u00a0notificado \u00a0por \u00a0estado, \u00a0en \u00a0los \u00a0tres eventos se le libr\u00f3 telegrama a la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0correcta \u00a0de \u00a0su \u00a0oficina \u00a0y ninguno de los mensajes fue devuelto al \u00a0despacho \u00a0 judicial, \u00a0lo \u00a0que \u00a0permite \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0fueron \u00a0recibidos \u00a0por \u00a0su \u00a0destinatario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0 se \u00a0 dice \u00a0 que \u00a0 su \u00a0 comportamiento \u00a0 fue \u00a0 de \u00a0 expectativa \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0espera \u00a0pasiva, conducta que francamente \u00a0equival\u00eda \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0t\u00e1ctica \u00a0 o \u00a0 estrategia \u00a0defensiva, \u00a0centrada \u00a0en \u00a0la b\u00fasqueda de absoluci\u00f3n \u00a0con \u00a0fundamento en la duda y \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 inocencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior no es conjetura ni imaginaci\u00f3n \u00a0de la Sala. Cuatro piezas procesales lo comprueban: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una. Durante la \u00a0audiencia, \u00a0la \u00a0defensora \u00a0del \u00a0imputado, tras cuestionar la prueba testimonial, \u00a0apoy\u00f3 \u00a0su \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0absoluci\u00f3n en que el material \u201cprobatorio no pas\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0tamis \u00a0de la sana cr\u00edtica\u201d; en que los tres testimonios \u201cse tornan \u00a0sospechosos \u00a0al \u00a0analizarlos \u00a0en \u00a0s\u00ed \u00a0mismos\u201d; \u00a0en que \u201ccuando la prueba es \u00a0\u00fanica \u00a0y \u00a0testimonial&#8230; \u00a0debe \u00a0ser&#8230; \u00a0intachable\u201d; \u00a0y, por supuesto, en que \u00a0\u201cExiste \u00a0la \u00a0duda, se\u00f1or \u00a0juez, \u00a0existe la duda porque \u00a0Robinson \u00a0Alexander \u00a0la \u00a0ha \u00a0creado \u00a0y \u00a0no \u00a0solamente \u00a0\u00e9l, \u00a0tambi\u00e9n los dem\u00e1s \u00a0declarantes, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0otras \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0pudieron \u00a0haberse \u00a0aplicado, \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0ama\u00f1o \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0instructor \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0no cree la defensa que exista m\u00e9rito entonces para cerrar los ojos \u00a0y \u00a0el entendimiento al deber jur\u00eddico y legal de que se respete la duda \u00a0a \u00a0favor del procesado\u201d (la Sala \u00a0resalta, con letras inclinadas). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos. Lo anterior \u00a0fue \u00a0 reiterado \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 escrito \u00a0que \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0defensora \u00a0anexara \u00a0a \u00a0su \u00a0intervenci\u00f3n, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual recab\u00f3 \u201cen los vac\u00edos \u00a0que \u00a0 present\u00f3 \u00a0 esta \u00a0 instrucci\u00f3n\u201d \u00a0 y \u00a0en \u00a0la \u00a0\u201cDUDA \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0 allegadas\u201d, \u00a0 para \u00a0 finalmente \u00a0pedir \u00a0\u201cse \u00a0resuelvan \u00a0todas \u00a0las \u00a0dudas \u00a0procesales \u00a0a \u00a0favor del procesado&#8230;\u201d (destaca la Sala, con cursiva). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres. \u00a0En \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0apoderada \u00a0insisti\u00f3 \u00a0en \u00a0lo \u00a0mismo: \u00a0en \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 \u201clos \u00a0 preceptos \u00a0legales \u00a0contenidos \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0247 \u00a0y \u00a0445 \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0penal \u00a0 adjetivo\u201d; \u00a0y \u00a0en \u00a0que \u00a0\u201c&#8230; \u00a0para \u00a0la \u00a0defensa \u00a0existe \u00a0una \u00a0verdad \u00a0probatoria, \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0estableci\u00f3 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 sumario \u00a0 la \u00a0 certeza \u00a0de \u00a0que \u00a0hubiese sido OT\u00c1LVARO \u00a0quien \u00a0acab\u00f3 \u00a0con \u00a0la humanidad&#8230; No es un mero capricho de la defensa, es una \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0que \u00a0creo \u00a0debe \u00a0imponerse \u00a0y \u00a0manifestarse en una sentencia \u00a0absolutoria\u201d (resalta la Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuatro. \u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0lo \u00a0que \u00a0plantea \u00a0ahora \u00a0el \u00a0defensor \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, sobre todo en el \u00a0segundo \u00a0cargo: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial, por errores en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba, fallas que, entre otras cosas, condujeron a la falta \u00a0de \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n: \u00a0a \u00a0partir de un criterio \u00a0unitario \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0 \u00a0 \u00a0 realiz\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 cuatro \u00a0 \u00a0 \u00a0 conductas: \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0primera, activa, participaci\u00f3n seguida; \u00a0la \u00a0 segunda, \u00a0quietud \u00a0en \u00a0espera \u00a0del \u00a0debate \u00a0final; \u00a0la \u00a0tercera, \u00a0aprovechamiento \u00a0de \u00a0las \u00a0hipot\u00e9ticas flaquezas probatorias, que \u00a0dej\u00f3 \u00a0 \u00a0intactas \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0comportamiento \u00a0 \u00a0anterior; \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0la \u00a0 cuarta, \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las supuestas \u00a0fallas \u00a0en \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n y en el juicio, para efectos de la casaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0t\u00e1ctica, \u00a0 as\u00ed, \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0se \u00a0establece \u00a0al \u00a0hacer \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0global, \u00a0conjunto, \u00a0de \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n de la defensa durante el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) \u00a0 Y \u00a0 se \u00a0 podr\u00eda \u00a0puntualizar \u00a0a\u00fan \u00a0m\u00e1s: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha \u00a0dicho \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0debido \u00a0practicar \u00a0un \u00a0reconocimiento en fila de personas para verificar si realmente el \u00a0sobrenombre \u00a0del \u00a0homicida, a quien seg\u00fan el testigo presencial distinguen como \u00a0\u201cRata \u00a0 Mona\u201d, \u00a0 corresponde \u00a0 a \u00a0Gustavo \u00a0Alberto \u00a0Ot\u00e1lvaro. \u00a0Basta \u00a0recordar \u00a0que \u00a0el fundamento de la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0para \u00a0este \u00a0punto \u00a0se \u00a0halla \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso: el testigo \u00a0presencial \u00a0 \u00a0Robinson \u00a0 \u00a0Alexander \u00a0 \u00a0Osorio \u00a0 \u00a0identific\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 Gustavo \u00a0Alberto \u00a0Ot\u00e1lvaro por su nombre, \u00a0y \u00a0no \u00a0por \u00a0su \u00a0apodo, \u00a0dado que lo conoc\u00eda desde los a\u00f1os del colegio. Siendo \u00a0as\u00ed, \u00a0un \u00a0ulterior \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0la potencialidad de \u00a0agregar \u00a0o \u00a0suprimir alg\u00fan elemento de prueba cualitativamente diferente de los \u00a0que \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n\u00a0 \u00a0cierta se hab\u00edan aportado. Y \u00a0agr\u00e9guese \u00a0algo \u00a0trascendente: \u00a0el testigo ampli\u00f3 su declaraci\u00f3n en presencia \u00a0del \u00a0defensor \u00a0inicial \u00a0y \u00a0fue \u00a0ampliamente \u00a0interrogado \u00a0por \u00e9ste.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Opina la defensa \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0que era imprescindible una \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al \u00a0lugar de los hechos para verificar la distancia desde \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0testigo \u00a0Robinson \u00a0Alexander \u00a0Osorio \u00a0percibi\u00f3 \u00a0los hechos. Si se \u00a0hubiera \u00a0practicado \u00a0esta \u00a0diligencia, no habr\u00eda desmoronado la restante prueba \u00a0recolectada, \u00a0puesto que la demostraci\u00f3n de este punto, de naturaleza puramente \u00a0incidental \u00a0o \u00a0supletoria en el caso objeto de estudio, carec\u00eda, as\u00ed mismo, de \u00a0la \u00a0virtualidad \u00a0de \u00a0enturbiar \u00a0la credibilidad del testigo presencial, dado que \u00a0\u00e9l \u00a0ten\u00eda \u00a0respaldo en la versi\u00f3n directa Juan Guillermo Calder\u00f3n, quien dio \u00a0fe \u00a0de que Robinson Alexander Osorio efectivamente estaba presente en el momento \u00a0del homicidio.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, a\u00f1ade, se ha debido solicitar \u00a0oportunamente \u00a0 la \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0Es \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0apoderado \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0confrontado \u00a0con la conducta de sus antecesores \u00a0porque \u00a0en \u00a0esta \u00a0sede \u00a0no se trata de decir c\u00f3mo ha debido actuar este o aquel \u00a0letrado. \u00a0Y \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser atendido este reproche a la defensa anterior porque, \u00a0como \u00a0se \u00a0dijo, esta acudi\u00f3 a otro punto de partida: inicialmente, la actividad \u00a0y, luego, el silencio, para en el debate final asirse de la duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0se responde a la supuesta violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de defensa y del debido proceso. Y frente a la tenuemente expuesta \u00a0infracci\u00f3n \u00a0al \u00a0contradictorio, \u00a0es \u00a0suficiente tener en cuenta que ese derecho \u00a0fue \u00a0 \u00a0 ampliamente \u00a0 \u00a0 desarrollado \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 defensa \u00a0 \u00a0 \u2013como se acaba de se\u00f1alar respecto de \u00a0un \u00a0testigo, \u00a0durante \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n-, \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0en \u00a0la audiencia y en la \u00a0impugnaci\u00f3n del fallo de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo (subsidiario). \u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0 En \u00a0concreto, \u00a0el\u00a0 \u00a0impugnante \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0suponer la certeza en torno a la autor\u00eda y la \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0penal \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Gustavo \u00a0 \u00a0Alberto \u00a0Ot\u00e1lvaro, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0con base en el testimonio de \u00a0Robinson \u00a0Alexander Osorio no pod\u00eda llegarse a ese grado de convicci\u00f3n, viol\u00f3 \u00a0de \u00a0modo \u00a0indirecto la ley sustancial por errores de hecho en la apreciaci\u00f3n de \u00a0esta prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0El \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, en verdad, cuando el \u00a0casacionista \u00a0estima \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador ha supuesto la certeza para condenar, se \u00a0demanda \u00a0con base en la causal primera, cuerpo segundo, por violaci\u00f3n indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por error de hecho en la apreciaci\u00f3n probatoria. Desde \u00a0este punto de vista, ha acertado el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En desarrollo del reproche, sin embargo, se \u00a0ha \u00a0apartado \u00a0de \u00a0las reglas t\u00e9cnicas de este recurso extraordinario. En primer \u00a0lugar, \u00a0su \u00a0deber \u00a0era se\u00f1alar, al elegir el error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad como soporte de \u00a0su \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0\u2013y no lo \u00a0hizo-, \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0ese \u00a0yerro. \u00a0Debi\u00f3 \u00a0manifestar, \u00a0y probarlo con toda \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0si el Tribunal, al tergiversar la prueba, procedi\u00f3 en \u00a0esa \u00a0 \u00a0forma \u00a0 \u00a0porque \u00a0 \u00a0le \u00a0 suprimi\u00f3 \u00a0una \u00a0parte \u00a0al \u00a0hecho \u00a0que \u00a0ella \u00a0revelaba, \u00a0o \u00a0bien porque se la \u00a0adicion\u00f3 \u00a0 o \u00a0 porque \u00a0fragment\u00f3 \u00a0sus \u00a0elementos \u00a0constitutivos \u00a0para \u00a0darle \u00a0un \u00a0sentido distinto al que objetivamente ten\u00eda. En \u00a0segundo \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0establecida \u00a0la especie de error y demostrada su existencia, \u00a0le \u00a0 \u00a0 \u00a0 correspond\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 mostrar \u00a0 \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 \u00a0 incidencia \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013es decir, su trascendencia-, mediante \u00a0una \u00a0nueva \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0dispositiva \u00a0del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) \u00a0El censor no obr\u00f3 en esta direcci\u00f3n. \u00a0Se \u00a0extravi\u00f3 \u00a0en su fundamentaci\u00f3n. Expres\u00f3, a pesar de que hab\u00eda partido de \u00a0reprobar \u00a0la \u00a0sentencia por errores de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 identidad, \u00a0que \u00a0la \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0presentado \u00a0porque \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0 reglas \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0En \u00a0este \u00a0punto quebr\u00f3 la l\u00f3gica de este \u00a0recurso \u00a0extraordinario. Desnaturaliz\u00f3 la concordancia que necesariamente tiene \u00a0que \u00a0existir \u00a0entre \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reproche \u00a0y \u00a0su \u00a0fundamentaci\u00f3n. Si \u00a0pretend\u00eda \u00a0 probar \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad en el fallo, \u00a0como \u00a0lo \u00a0anunci\u00f3, \u00a0no \u00a0le \u00a0era \u00a0permitido ensayar a probar, bajo el r\u00f3tulo de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0reglas \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0que la violaci\u00f3n de la ley sustancial por \u00a0v\u00eda \u00a0 indirecta \u00a0 se \u00a0 presentaba \u00a0 por \u00a0errores \u00a0de \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Aunque ambas clases de error tienen \u00a0el \u00a0denominador \u00a0com\u00fan \u00a0de \u00a0ser \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0en su desarrollo no est\u00e1 \u00a0permitido \u00a0 \u00a0fusionarlos. \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0prueba \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 primeros \u00a0 \u2013errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad- se obtiene \u00a0mediante \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0entre \u00a0la \u00a0prueba obrante en el proceso y la \u00a0forma \u00a0como \u00a0fue \u00a0apreciada \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador. \u00a0Para \u00a0probar \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0raciocinio, \u00a0en \u00a0cambio, es \u00a0preciso \u00a0 hacer \u00a0 evidente \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0por \u00a0realizar \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0equivocada de los hechos en \u00a0s\u00ed \u00a0 mismos, \u00a0plasm\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0inferencias \u00a0err\u00f3neas \u00a0por \u00a0inexacta \u00a0observaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los elementos de la sana cr\u00edtica, es decir, de los principios \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia, las reglas de la l\u00f3gica o las m\u00e1ximas de la experiencia o del \u00a0sentido com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor, entonces, en resumen, incurri\u00f3 \u00a0en dos dislates esenciales: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero, \u00a0en la formulaci\u00f3n del reproche. \u00a0Sobre \u00a0una \u00a0misma \u00a0prueba \u00a0-el testimonio de Robinson Alexander Osorio-, invoc\u00f3 \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0el \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0el \u00a0falso \u00a0raciocinio.\u00a0 \u00a0En \u00a0sede \u00a0de casaci\u00f3n, esto no es \u00a0admisible, \u00a0sencillamente \u00a0porque \u00a0se \u00a0excluyen, \u00a0pues si se demanda con base en \u00a0falso raciocinio, se impone \u00a0reconocer \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0 reprobada \u00a0objetivamente \u00a0fue \u00a0respetada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo, \u00a0en su desarrollo. Ninguna de las \u00a0dos \u00a0clases de error las fundament\u00f3 a cabalidad. Si lo que pretend\u00eda demostrar \u00a0era \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0errores por falsos juicios de \u00a0identidad, \u00a0no \u00a0indic\u00f3 \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0modo \u00a0espec\u00edfico \u00a0\u2013por supresi\u00f3n, adici\u00f3n \u00a0o \u00a0descontextualizaci\u00f3n- \u00a0se \u00a0produjo el desdibujamiento del hecho que revelaba \u00a0la \u00a0prueba. Y si\u00a0 su objetivo era demeritar la credibilidad que el Tribunal \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a los medios de prueba, en raz\u00f3n de que inaplic\u00f3 las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, no indic\u00f3 \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron, \u00a0en \u00a0concreto, \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de la ciencia, los principios de la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0las \u00a0reglas de la experiencia que fueron vulneradas en la sentencia, \u00a0el \u00a0modo \u00a0como \u00a0ello se produjo y\u00a0 el efecto nocivo que su violaci\u00f3n cre\u00f3 \u00a0en el sentido \u00faltimo de la decisi\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0d) \u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0de la observaci\u00f3n de las p\u00e1ginas 10 a 14 de la \u00a0demanda \u00a0emana \u00a0otra imprecisi\u00f3n del actor: entra a hacer su propia valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0quiz\u00e1s \u00a0con el \u00e1nimo de que la Corte compare sus \u00a0conclusiones \u00a0con \u00a0las del Tribunal. No se puede aceptar el intento del letrado, \u00a0primero \u00a0porque \u00a0la Corte en casaci\u00f3n no existe para\u00a0 mirar a un lado y al \u00a0otro\u00a0 \u00a0y \u00a0tomar \u00a0para \u00a0ella \u00a0la \u00a0opini\u00f3n que m\u00e1s la convenza; y, segundo, \u00a0porque \u00a0no \u00a0se puede admitir que en casaci\u00f3n se planteen hip\u00f3tesis probatorias \u00a0con \u00a0 el \u00a0 \u00e1nimo \u00a0 de \u00a0 persuadir, \u00a0 en \u00a0vez \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0errores \u00a0patentes, \u00a0protuberantes, cometidos por el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0Se \u00a0agrega: \u00a0en\u00a0 \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0derivado \u00a0de la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la Ley 599 de 2000, como la Corte no casar\u00e1 el fallo impugnado y, \u00a0por \u00a0tanto, no puede actuar como tribunal de instancia, le es imposible ocuparse \u00a0del \u00a0tema. Pero, fundamentalmente, porque seg\u00fan informa el Juzgado Noveno Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Medell\u00edn, ya readecu\u00f3 la pena, mediante providencia del 23 de \u00a0agosto del a\u00f1o 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0C\u00f3piese y devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0 \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Cita \u00a0 m\u00e9dica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0L. \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILANES \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso No 16459 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 42 \u00a0 Bogot\u00e1, D. C. cuatro (04) de abril del dos \u00a0mil tres (2003). \u00a0\u00a0 \u00a0 ASUNTO \u00a0 El \u00a0Juzgado \u00a0Noveno \u00a0Penal \u00a0del Circuito de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6897","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6897","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6897"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6897\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6897"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6897"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6897"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}