{"id":6883,"date":"2023-09-08T17:00:35","date_gmt":"2023-09-08T17:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1632627-03-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:35","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:35","slug":"1632627-03-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1632627-03-03\/","title":{"rendered":"16326(27-03-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16326 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA No. 38 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C.,veintisiete (27) de marzo del \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ASUNTO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En defensa de Marcela \u00a0Guapacha, su abogado present\u00f3 demanda de casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0discrecional \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala Penal del Tribunal Superior de Pereira, mediante la cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal \u00a0del Circuito de la misma ciudad. En \u00a0ambos \u00a0 \u00a0 fallos, \u00a0 \u00a0Marcela \u00a0 \u00a0Guapacha \u00a0\u2013al igual que \u00a0otros \u00a0dos \u00a0procesados- \u00a0fue condenada, sin derecho a la suspensi\u00f3n condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, a ocho (8) meses de prisi\u00f3n, multa de doscientos veintinueve \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0pesos \u00a0($229.900) \u00a0e interdicci\u00f3n del ejercicio de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lapso de la pena de prisi\u00f3n. Se le hall\u00f3 \u00a0responsable \u00a0del delito definido y sancionado en la Ley 30 de 1986, Cap\u00edtulo V, \u00a0art\u00edculo 33, inciso segundo (modificada por la Ley 365 de 1997). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0barrio \u00a0\u201cEl \u00a0Crucero\u201d de Pereira, \u00a0concretamente \u00a0en \u00a0la \u00a0casa \u00a0N\u00b0. \u00a028 \u00a0de ese conjunto habitacional, un grupo de \u00a0agentes \u00a0de la polic\u00eda llev\u00f3 a cabo un allanamiento el 26 de abril de 1997. En \u00a0el \u00a0inmueble, habitado entre otras personas por Marcela \u00a0Guapacha, fueron halladas dos porciones de marihuana y \u00a0doscientos \u00a0cincuenta \u00a0y \u00a0nueve \u00a0(259) \u00a0papeletas \u00a0de \u00a0coca\u00edna, \u00a0as\u00ed \u00a0como una \u00a0apreciable \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0recortes de papel de com\u00fan utilizaci\u00f3n en el empaque \u00a0de \u00a0 \u00a0 estupefacientes. \u00a0 \u00a0 Por \u00a0 \u00a0ese \u00a0 \u00a0motivo, \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0joven \u00a0 \u00a0Guapacha fue privada de su libertad, junto \u00a0a Jhon Jairo Guapacha y Walter Giraldo Loaiza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0PROCESALES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 siguiente \u00a0es \u00a0la \u00a0secuencia \u00a0de \u00a0las \u00a0principales actuaciones que conforman este proceso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a01. \u00a0A \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a015 \u00a0Seccional \u00a0 de \u00a0Pereira, \u00a0en \u00a0abril \u00a027 \u00a0de \u00a01997, \u00a0le \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0abrir \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a02. Ese mismo d\u00eda,\u00a0 \u00a0Marcela \u00a0 Guapacha \u00a0rindi\u00f3 \u00a0indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0Luego \u00a0de recolectar \u00a0algunas \u00a0pruebas, \u00a0tanto \u00a0t\u00e9cnicas como testimoniales, la Fiscal\u00eda 15 Delegada \u00a0ante \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0Penales \u00a0del Circuito, el 5 de mayo de 1997, al resolverle la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica a la procesada, decidi\u00f3 ordenar su detenci\u00f3n preventiva, \u00a0con \u00a0derecho a la libertad provisional caucionada, como presunta transgresora de \u00a0la Ley 30 de 1986. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 4. El 28 de julio de 1998, \u00a0la \u00a0procesada \u00a0y \u00a0los \u00a0otros \u00a0dos \u00a0sindicados, expresaron su intenci\u00f3n, ante la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a015 \u00a0Seccional, \u00a0de \u00a0acogerse \u00a0al \u00a0mecanismo \u00a0procesal de la sentencia \u00a0anticipada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 5. El 6 de octubre de 1998, fue \u00a0firmada \u00a0el acta de formulaci\u00f3n de cargos, luego de que los imputados aceptaran \u00a0su responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a06. \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a03\u00b0 Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Pereira, \u00a0el \u00a028 \u00a0de octubre de 1998, profiri\u00f3 la sentencia en el \u00a0sentido \u00a0y \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos\u00a0 antes rese\u00f1ados, fallo que, apelado por la \u00a0defensa, \u00a0fue \u00a0confirmado \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad por el Tribunal Superior, el 12 de \u00a0enero de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a07. \u00a0 \u00a0 El \u00a0 \u00a0 defensor \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0Marcela \u00a0Guapacha \u00a0y de Walter Giraldo Loaiza interpuso recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual el Ad \u00a0quem remiti\u00f3 el asunto a la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a08. \u00a0El 10 de mayo de 1999, se pronunci\u00f3 la Corte sobre la admisi\u00f3n \u00a0del \u00a0 recurso \u00a0y \u00a0sobre \u00a0las \u00a0predemandas: \u00a0Concedi\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0respecto \u00a0de \u00a0Marcela \u00a0Guapacha \u00a0y lo neg\u00f3 \u00a0en relaci\u00f3n con Giraldo Loaiza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a09. \u00a0Retornado el expediente al Tribunal de Pereira para proseguir el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional, \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la dama \u00a0mencionada present\u00f3 la demanda correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0actor \u00a0formula \u00a0un \u00a0cargo \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0Lo \u00a0cimienta \u00a0en \u00a0la \u00a0causal tercera de casaci\u00f3n (art\u00edculo 220 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991), por cuanto, en su criterio, el fallo fue proferido en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de nulidad, en raz\u00f3n de que, por haber sido desconocido el \u00a0principio universal del juez natural, se viol\u00f3 el debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo sustenta: \u00a0<\/p>\n<p>Marcela \u00a0Guapacha \u00a0dijo \u00a0 en \u00a0 la \u00a0indagatoria \u00a0que \u00a0era \u00a0mayor \u00a0de \u00a0edad. \u00a0Pero \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0\u2013el \u00a0 encargado \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0que \u00a0asumi\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del proceso en la etapa del \u00a0juicio- \u00a0no debieron conformarse con lo manifestado por ella. La indagatoria, en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0su \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0medio \u00a0de defensa, permite al sindicado no s\u00f3lo \u00a0ocultar la realidad de los hechos sino tambi\u00e9n su identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Realmente, \u00a0la \u00a0imputada, \u00a0al \u00a0momento de la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, no ten\u00eda dieciocho (18) a\u00f1os de edad. Ella naci\u00f3 \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01982. \u00a0Eso significa que cuando fue presentada la demanda \u00a0\u201312 \u00a0de \u00a0agosto de 1999-, \u00a0frisaba \u00a0por \u00a0los diecisiete (17) a\u00f1os. Si los hechos ocurrieron el 26 de abril \u00a0de \u00a01997, no pudo ella haber sido investigada y juzgada, sin violar el principio \u00a0del \u00a0juez natural y, por ende, el debido proceso, por un Juez Penal del Circuito \u00a0sino \u00a0por \u00a0un \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Menores, \u00a0seg\u00fan \u00a0se desprende de la aplicaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a034 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980 \u00a0y \u00a0163 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0del \u00a0Menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El registro civil de nacimiento, mediante el \u00a0cual \u00a0 se \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0verdadera \u00a0edad \u00a0de \u00a0Marcela \u00a0Guapacha, \u00a0fue \u00a0aportado \u00a0d\u00edas \u00a0antes \u00a0de \u00a0que \u00a0fuera \u00a0proferida \u00a0la sentencia de segunda instancia. El suministro de esa informaci\u00f3n, \u00a0obligaba \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0decretar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado y a enviar las \u00a0diligencias \u00a0al \u00a0funcionario \u00a0competente, \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso lo era el Juez de \u00a0Menores, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0autorizaba \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0305 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0omisi\u00f3n del juzgador, dio lugar a que \u00a0se \u00a0violara \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0Este precepto \u00a0establece \u00a0 que \u00a0 \u201cNadie \u00a0 podr\u00e1 \u00a0ser \u00a0juzgado \u00a0sino \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0leyes \u00a0preexistentes \u00a0al \u00a0acto \u00a0que se le imputa, ante juez o tribunal competente y con \u00a0observancia \u00a0de \u00a0la \u00a0plenitud \u00a0de \u00a0las \u00a0formas \u00a0propias \u00a0de cada juicio\u201d. Y el \u00a0art\u00edculo \u00a034 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0modificado por el art\u00edculo 165 del Decreto \u00a02737 \u00a0de \u00a01989, \u00a0dice \u00a0que \u201c\u201dPara todos los efectos, se considera penalmente \u00a0inimputable \u00a0 el \u00a0 menor \u00a0 de \u00a0dieciocho \u00a0(18) \u00a0a\u00f1os\u201d. \u00a0De \u00a0esta \u00a0suerte, \u00a0si \u00a0Marcela \u00a0Guapacha no ten\u00eda, \u00a0al \u00a0momento de incurrir en la conducta que le fue imputada, la mayor\u00eda de edad, \u00a0no se le pod\u00eda aplicar pena privativa de la libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0C\u00f3digo \u00a0del Menor, en su art\u00edculo 165, \u00a0se\u00f1ala \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el \u00a0juez competente para juzgar a un menor, el procedimiento \u00a0que \u00a0se \u00a0debe \u00a0seguir \u00a0para \u00a0ello \u00a0y \u00a0la \u00a0pena que se le debe imponer en caso de \u00a0hallarlo \u00a0culpable \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta \u00a0punible. \u00a0Si \u00a0en el caso objeto de examen \u00a0Marcela \u00a0 \u00a0Guapacha \u00a0 fue \u00a0investigada \u00a0por \u00a0un \u00a0funcionario sin competencia para hacerlo y sentenciada por \u00a0un \u00a0juez \u00a0diferente \u00a0al \u00a0encargado \u00a0para \u00a0juzgar las conductas cometidas por los \u00a0menores \u00a0de \u00a0edad, es evidente que en su contra se viol\u00f3 el debido proceso y se \u00a0desconoci\u00f3 el principio del juez natural.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Probado \u00a0el \u00a0error \u00a0en \u00a0el \u00a0procesamiento de \u00a0Marcela \u00a0 \u00a0Guapacha, \u00a0 el \u00a0impugnante \u00a0aspira \u00a0a \u00a0que la Sala, y as\u00ed se lo solicita, declare la nulidad de \u00a0lo \u00a0actuado a partir de la resoluci\u00f3n de apertura de instrucci\u00f3n con el fin de \u00a0que \u00a0sea \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0competente \u00a0\u2013el \u00a0 \u00a0Juez \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Menores- \u00a0 \u00a0quien \u00a0 \u00a0se \u00a0 pronuncie \u00a0 sobre \u00a0 su \u00a0culpabilidad.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL \u00a0MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0 \u00a0no \u00a0 casar \u00a0 la \u00a0 sentencia, \u00a0porque: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. El impugnante seleccion\u00f3 correctamente la \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Es indiscutible que la falta de competencia (numeral 1\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0306 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2000 y 304 de la Ley \u00a02700 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a01991) \u00a0 \u00a0constituye \u00a0 \u00a0un \u00a0 error \u00a0 in \u00a0procedendo \u00a0que, \u00a0una \u00a0vez \u00a0demostrado, \u00a0conduce \u00a0a la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0de la actuaci\u00f3n. Pero el desarrollo de la censura no \u00a0fue \u00a0afortunado. \u00a0A \u00a0lo largo de su argumentaci\u00f3n, mezcl\u00f3 cr\u00edticas a la falta \u00a0de \u00a0competencia \u00a0con cuestionamientos referidos a la inobservancia del principio \u00a0de investigaci\u00f3n integral.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El principio de autonom\u00eda de los cargos, \u00a0uno \u00a0de \u00a0los que gobiernan la t\u00e9cnica de la casaci\u00f3n, no permite esta mixtura. \u00a0Si \u00a0el \u00a0censor \u00a0consideraba \u00a0que \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0a cargo de la actuaci\u00f3n no \u00a0desplegaron \u00a0esfuerzos \u00a0para \u00a0lograr \u00a0\u201cla\u00a0 \u00a0real \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0menor\u201d, \u00a0debi\u00f3 \u00a0estructurar \u00a0su \u00a0ataque \u00a0sobre la base de la vulneraci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n integral. Desde esta perspectiva \u00fanica, es decir, \u00a0sin \u00a0confundirla \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0le \u00a0daba \u00a0el \u00a0cuestionamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0competencia, \u00a0bien \u00a0pod\u00eda \u00a0haber puesto de resalto las carencias investigativas \u00a0del \u00a0 funcionario \u00a0 en \u00a0 orden \u00a0 a \u00a0 establecer \u00a0 la \u00a0 edad \u00a0 verdadera \u00a0 de \u00a0la \u00a0sentenciada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Es \u00a0incontrovertible \u00a0que los menores de \u00a0edad, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0previsto en el art\u00edculo 167 del C\u00f3digo del Menor, \u00a0deben \u00a0ser \u00a0juzgados \u00a0por \u00a0los Jueces de Menores. Pero la minor\u00eda de edad, como \u00a0circunstancia \u00a0objetiva \u00a0que \u00a0determina \u00a0en estos casos la competencia, debe ser \u00a0probada. \u00a0Con \u00a0ese \u00a0fin, \u00a0se \u00a0halla \u00a0instituido \u00a0el principio de contradicci\u00f3n. \u00a0Mediante \u00a0su \u00a0ejercicio, \u00a0las \u00a0partes \u00a0tienen \u00a0la \u00a0facultad de aportar pruebas y \u00a0controvertir las que han sido allegadas al proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0hacer \u00a0uso \u00a0de \u00a0estas defensas, la ley \u00a0penal \u00a0ha \u00a0establecido \u00a0unos \u00a0l\u00edmites \u00a0procesales y temporales. Unos para\u00a0 \u00a0solicitar \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0discutirlas \u00a0y \u00a0otros \u00a0para \u00a0que el juzgador, con base en \u00a0ellas, \u00a0tome \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0m\u00e1s \u00a0ajustada \u00a0a derecho. Es lo que se denomina, a \u00a0partir \u00a0 de \u00a0 un \u00a0correcto \u00a0entendimiento \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0232 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de 2000, el principio de oportunidad probatoria. Gracias a \u00a0su \u00a0concreci\u00f3n, \u00a0s\u00f3lo \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en que se aporte oportunamente un medio \u00a0probatorio \u00a0puede \u00a0ser \u00a0apreciado \u00a0y controvertido por las partes en igualdad de \u00a0condiciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. La procesada, al someterse al mecanismo de \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0anticipada, \u00a0renunci\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0al \u00a0per\u00edodo \u00a0probatorio. \u00a0Con su asentimiento, se \u00a0excluy\u00f3 \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0probar \u00a0su \u00a0condici\u00f3n de menor de edad. S\u00f3lo al \u00a0momento \u00a0de \u00a0sustentar \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto contra la sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, fue aportado el registro civil de nacimiento para probar \u00a0su \u00a0inimputabilidad \u00a0por \u00a0minor\u00eda \u00a0de \u00a0edad \u00a0y \u00a0consecuencialmente \u00a0la falta de \u00a0competencia \u00a0del \u00a0funcionario encargado de juzgarla. En ese estadio del proceso, \u00a0la \u00a0introducci\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0documento \u00a0no \u00a0era \u00a0oportuna. \u00a0Si el juez lo hubiera \u00a0aceptado \u00a0y \u00a0apreciado, \u00a0habr\u00eda \u00a0dado \u00a0lugar a una evidente vulneraci\u00f3n de las \u00a0etapas de un debido juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El hecho de haber omitido esa prueba, no \u00a0puede \u00a0ser atribuido a inercia de los funcionarios. La procesada hab\u00eda admitido \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de mayor de edad y otro sindicado as\u00ed lo hab\u00eda confirmado. Por \u00a0tanto, \u00a0ese \u00a0no \u00a0era tema de discusi\u00f3n. No se hac\u00eda necesario probarlo porque, \u00a0supuestamente, \u00a0por \u00a0boca \u00a0de \u00a0la \u00a0propia \u00a0interesada, \u00a0ese \u00a0aspecto \u00a0ya \u00a0estaba \u00a0establecido. \u00a0S\u00f3lo \u00a0en la sustentaci\u00f3n del recurso de apelaci\u00f3n, surgi\u00f3 duda \u00a0en este sentido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, si embargo, el documento aportado no \u00a0logra \u00a0 despejar \u00a0 esa \u00a0 incertidumbre. \u00a0 Dado \u00a0 que \u00a0 su \u00a0 contenido \u00a0 presenta \u00a0inconsistencias, \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0mantiene. \u00a0 \u00a0 Marcela \u00a0Guapacha \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0Ana Mar\u00eda era el nombre de su \u00a0madre \u00a0y \u00a0el \u00a0declarante \u00a0Walter \u00a0Giraldo \u00a0dijo, \u00a0para corroborarlo, que eso era \u00a0cierto. \u00a0Pero \u00a0en \u00a0el \u00a0registro \u00a0civil \u00a0de \u00a0nacimiento, figura Ana Delfa como la \u00a0progenitora \u00a0de \u00a0la \u00a0sentenciada. \u00a0De \u00a0modo que ese documento, por s\u00ed mismo, no \u00a0constituye \u00a0 medio \u00a0 confiable \u00a0para \u00a0probar \u00a0la \u00a0inimputabilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0joven \u00a0Guapacha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Ahora bien; si efectivamente resultara que \u00a0Marcela \u00a0Guapacha es menor de \u00a0edad, \u00a0no \u00a0es la casaci\u00f3n la v\u00eda adecuada para controvertir la legalidad de la \u00a0sentencia. \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a0220, \u00a0numeral 3\u00b0, del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0del \u00a02000, \u00a0consagra el mecanismo reparador de este tipo de yerros. A trav\u00e9s de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n, \u00a0\u201ccuando \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia condenatoria \u00a0aparezcan \u00a0hechos \u00a0nuevos \u00a0o \u00a0surjan \u00a0pruebas, \u00a0no \u00a0conocidas \u00a0al \u00a0tiempo de los \u00a0debates, \u00a0que \u00a0establezcan \u00a0la inocencia del condenado, o su inimputabilidad\u201d, \u00a0bien \u00a0 puede \u00a0 el \u00a0 interesado \u00a0demandar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0con \u00a0miras \u00a0a \u00a0corregir \u00a0el \u00a0error.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por estas razones, la Delegada considera que \u00a0no debe prosperar la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La Sala no casar\u00e1 la sentencia, por estas razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La incompetencia del juez, indudablemente, \u00a0constituye \u00a0causa suficiente, por ser violatoria del debido proceso, para que se \u00a0declare \u00a0la nulidad del proceso. Pero la t\u00e9cnica de la casaci\u00f3n exige que esta \u00a0censura, \u00a0si bien ha de ser formulada por la v\u00eda de la causal tercera, deba ser \u00a0fundamentada de acuerdo con la l\u00f3gica de la primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0basta \u00a0argumentar, \u00a0como \u00a0lo ha hecho el \u00a0recurrente, \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 proceso, \u00a0desde \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0hasta \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0 debe \u00a0 declararse \u00a0 inv\u00e1lido \u00a0porque \u00a0en \u00a0su \u00a0pen\u00faltima \u00a0etapa \u00a0\u2013la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la sentencia-, no obstante haberse \u00a0probado \u00a0documentalmente \u00a0que la inculpada era menor de edad, quien profiri\u00f3 el \u00a0fallo no fue el Juez de Menores sino el Juez Penal del Circuito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0tipo \u00a0de r\u00e9plica a la legalidad de la \u00a0sentencia, \u00a0es \u00a0aceptable \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias \u00a0ordinarias. \u00a0Pero \u00a0no en sede de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Quien \u00a0acude \u00a0a \u00a0este \u00a0recurso \u00a0extraordinario, luego de postular el \u00a0cargo \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0causal tercera, debe partir de determinar, desde la \u00a0perspectiva \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0si \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la ley sustancial \u00a0ocasionada \u00a0por \u00a0el \u00a0yerro \u00a0hallado en la sentencia se produjo de modo directo o \u00a0por v\u00eda indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se \u00a0inclina por la primera de las formas \u00a0\u2013la \u00a0 \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0directa-debe \u00a0relacionar \u00a0las \u00a0normas que el sentenciador aplic\u00f3 indebidamente, \u00a0las \u00a0 que \u00a0 omiti\u00f3 \u00a0 aplicar \u00a0o, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0caso, \u00a0aquellas \u00a0que \u00a0interpret\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente \u00a0 por \u00a0 otorgarles \u00a0 un \u00a0sentido \u00a0o \u00a0un \u00a0alcance \u00a0equivocado, \u00a0sin \u00a0controvertir los hechos ni la forma como se declararon probados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0prefiri\u00f3 \u00a0la segunda forma \u2013violaci\u00f3n \u00a0indirecta-, \u00a0corre \u00a0con la \u00a0carga \u00a0de \u00a0se\u00f1alar \u00a0el \u00a0g\u00e9nero \u00a0y \u00a0la \u00a0especie \u00a0de \u00a0los errores de hecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0ha \u00a0descubierto \u00a0en \u00a0la sentencia. Es decir, debe \u00a0indicar \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0errores \u00a0originados \u00a0en falsos juicios de identidad, \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0o \u00a0en \u00a0errores \u00a0de raciocinio; y si se trata de \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0debe \u00a0precisar \u00a0si \u00a0se \u00a0generaron \u00a0en \u00a0falsos \u00a0juicios de \u00a0legalidad \u00a0 \u00a0 o, \u00a0 \u00a0 muy \u00a0 \u00a0 excepcionalmente, \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0falsos \u00a0 \u00a0juicios \u00a0 \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0ambas \u00a0 \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0 \u2013violaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 o \u00a0indirecta-, \u00a0adicionalmente \u00a0le corresponde probar la trascendencia del yerro en la sentencia \u00a0y, obviamente, en la competencia del juez que la profiri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0estas \u00a0maneras procedi\u00f3 el \u00a0recurrente. \u00a0Se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a afirmar que el Tribunal, por no haber considerado el \u00a0registro \u00a0civil \u00a0de \u00a0nacimiento allegado al proceso, dict\u00f3 sentencia, sin tener \u00a0competencia \u00a0para ello, contra una persona inimputable por raz\u00f3n de su minor\u00eda \u00a0de \u00a0edad. \u00a0La \u00a0incompetencia \u00a0del \u00a0juez. \u00a0Pero \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0orientada \u00a0a \u00a0probarla, \u00a0debe \u00a0conducirse \u00a0por los carriles metodol\u00f3gicos establecidos por la \u00a0t\u00e9cnica de casaci\u00f3n. As\u00ed lo tiene definido la Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0este evento, si bien el casacionista \u00a0se \u00a0acoge \u00a0a la causal de casaci\u00f3n prevista para denunciar la configuraci\u00f3n de \u00a0un \u00a0motivo \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0derivado \u00a0de \u00a0la \u00a0falta de competencia del juzgador, el \u00a0desarrollo \u00a0que \u00a0imprime \u00a0a \u00a0la censura no resulta ser acertado, pues se deja de \u00a0considerar \u00a0que a esta clase de desaciertos se llega\u00a0 por haberse incurrido \u00a0en \u00a0vicios \u00a0in \u00a0iudicando, \u00a0es decir, en el acto mismo de juzgar sea directamente \u00a0por \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0errores \u00a0en \u00a0el \u00a0plano \u00a0del \u00a0puro \u00a0raciocinio \u00a0jur\u00eddico \u00a0que \u00a0determinaron \u00a0 la \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 aplicaci\u00f3n, \u00a0 la \u00a0 exclusi\u00f3n \u00a0evidente \u00a0o \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 \u00a0err\u00f3nea \u00a0 de \u00a0 disposiciones \u00a0 de \u00a0derecho \u00a0sustancial, \u00a0y por tal v\u00eda, de aquellas que \u00a0establecen \u00a0la \u00a0competencia \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0o de modo indirecto a trav\u00e9s de la \u00a0errada apreciaci\u00f3n probatoria.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSobre la forma como su demostraci\u00f3n debe \u00a0asumirse, \u00a0la jurisprudencia tiene establecido que la censura por este motivo de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0de fundamentaci\u00f3n mixta, puesto que debe formularse al amparo de \u00a0la \u00a0causal tercera pero desarrollarse siguiendo los lineamientos t\u00e9cnicos de la \u00a0primera, \u00a0optando por una de las dos v\u00edas\u00a0 establecidas para ella. Si opta \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda directa es deber indicar las disposiciones que el juzgador aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0y de las que correlativamente dej\u00f3 de aplicar, o aquellas en las \u00a0que \u00a0se equivoc\u00f3\u00a0 en fijar su contenido o alcance y las razones jur\u00eddicas \u00a0de \u00a0este desacierto, sin que \u00a0por \u00a0dicha \u00a0v\u00eda \u00a0resulte procedente controvertir la apreciaci\u00f3n probatoria. Si \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0la ley se origin\u00f3 en errores de apreciaci\u00f3n probatoria, \u00a0es \u00a0deber \u00a0concretar cada uno de ellos, si de existencia, identidad, legalidad o \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0su trascendencia o incidencia en la violaci\u00f3n de la \u00a0ley \u00a0y, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0competencia \u00a0del \u00a0\u00f3rgano \u00a0juridiscente \u00a0con \u00a0compromiso \u00a0de \u00a0la validez del juicio\u201d (Sentencia del \u00a014 \u00a0de \u00a0enero \u00a0del \u00a02002, \u00a0M. \u00a0P. Fernando E.\u00a0 Arboleda Ripoll, radicaci\u00f3n \u00a0n\u00famero 11525. ). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Pero \u00a0aun aceptando la correcci\u00f3n de la \u00a0demanda, \u00a0 la \u00a0 censura \u00a0 es \u00a0improcedente, \u00a0porque \u00a0la \u00a0se\u00f1orita \u00a0Guapacha \u00a0no \u00a0fue sentenciada dentro de un \u00a0juicio irregular. V\u00e9ase: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a0246 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991 (232 en la normatividad vigente), establec\u00eda que \u00a0\u201ctoda \u00a0providencia \u00a0debe \u00a0fundarse \u00a0en \u00a0pruebas legal, regular y oportunamente \u00a0allegadas a la actuaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Marcela Guapacha, en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0su derecho de defensa durante la indagatoria, se declar\u00f3 libre y \u00a0espont\u00e1neamente \u00a0mayor \u00a0de edad, pues categ\u00f3ricamente dijo que ten\u00eda 18 a\u00f1os \u00a0y \u00a0que hab\u00eda nacido el 30 de julio de 1978. De ah\u00ed en adelante, por cuanto ese \u00a0punto \u00a0hab\u00eda quedado definido, la injurada se convirti\u00f3 en medio de prueba. El \u00a0instructor \u00a0y el juez, si sobre ese aspecto no hab\u00eda surgido discusi\u00f3n alguna, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0la diligente defensa que siempre tuvo la sindicada, se limitaron a \u00a0proceder \u00a0en \u00a0consecuencia, esto es, a investigar a la sindicada y a juzgar a la \u00a0acusada en su condici\u00f3n de mayor de edad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 esto \u00a0 resulta \u00a0 no \u00a0solamente \u00a0de \u00a0la \u00a0indagatoria. \u00a0Como puede percibirse en los oficios librados a varias autoridades \u00a0en \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de antecedentes, la fiscal\u00eda alude a la procesada como nacida en \u00a0\u201cjulio \u00a030-78\u201d, \u00a0y en el informe de investigaci\u00f3n y aprehensi\u00f3n presentado \u00a0por \u00a0la \u00a0Polic\u00eda Judicial del Departamento de Polic\u00eda de Risaralda se menciona \u00a0a \u00a0 Marcela \u00a0Guapacha \u00a0como \u00a0persona de 18 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Posteriormente, ella decidi\u00f3 acogerse \u00a0al \u00a0mecanismo \u00a0procesal \u00a0de la sentencia anticipada. El hecho de allanarse a ser \u00a0juzgada \u00a0por \u00a0esta \u00a0v\u00eda, \u00a0implicaba, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0hacer expresa su voluntad de \u00a0aceptar \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0la renuncia a varias de las garant\u00edas procesales previas \u00a0propias \u00a0del \u00a0acto \u00a0de \u00a0juzgamiento \u00a0com\u00fan. \u00a0Una \u00a0de esas garant\u00edas desechadas \u00a0voluntariamente \u00a0 por \u00a0 Marcela \u00a0Guapacha, \u00a0fue \u00a0la \u00a0etapa \u00a0probatoria. \u00a0Admitidos \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0ella estuvo \u00a0conforme \u00a0con \u00a0que, \u00a0sin \u00a0agotar \u00a0ning\u00fan \u00a0tr\u00e1mite \u00a0previo, \u00a0se \u00a0le \u00a0dictara la \u00a0sentencia correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0En acatamiento a las formas propias de \u00a0ese \u00a0juicio, \u00a0procedi\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal. \u00a0Como \u00a0en \u00a0el tr\u00e1mite especial al que se \u00a0someti\u00f3 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentenciada \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0existe \u00a0 fase \u00a0 probatoria \u00a0 \u2013como \u00a0no \u00a0existe \u00a0en el tr\u00e1mite de la \u00a0apelaci\u00f3n-, \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0crearlo \u00a0a \u00a0\u00faltima \u00a0hora, so pena de desarticular las \u00a0formas \u00a0propias \u00a0de ese particular juzgamiento, para dar paso a una controversia \u00a0sobre \u00a0 una \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0ya \u00a0estaba \u00a0definida \u00a0desde \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0prueba \u00a0allegada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa en la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto contra la sentencia, en \u00a0esas \u00a0condiciones, era inoportuna. Para aportarla, debatir su validez y apreciar \u00a0su \u00a0eficacia \u00a0demostrativa, \u00a0no \u00a0exist\u00eda, \u00a0en \u00a0ese \u00a0momento, \u00a0espacio \u00a0procesal \u00a0dise\u00f1ado \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n \u00a0por la ley. El Tribunal, entonces, al proceder como \u00a0lo \u00a0hizo, \u00a0aparte \u00a0de \u00a0ce\u00f1irse \u00a0a \u00a0las formalidades propias del mecanismo de la \u00a0sentencia \u00a0anticipada, \u00a0fundament\u00f3 su decisi\u00f3n en las pruebas legal, regular y \u00a0oportunamente reunidas en la \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0Por \u00a0esa \u00a0raz\u00f3n, \u00a0no \u00a0resulta \u00a0aceptable sostener que Marcela \u00a0 Guapacha \u00a0fue \u00a0condenada \u00a0en \u00a0un \u00a0procesamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0 desconoci\u00f3 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 debido \u00a0proceso.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.4. \u00a0El \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico ha puesto de presente otra situaci\u00f3n \u00a0que no puede ser mirada con indiferencia. Ha dicho: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn efecto, en la diligencia de descargos \u00a0la \u00a0se\u00f1orita \u00a0Guapacha \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0nombre \u00a0de \u00a0su progenitora era Ana \u00a0Mar\u00eda&#8230; \u00a0y de forma id\u00e9ntica el procesado Giraldo Loaiza, dijo que viv\u00eda con \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Ana \u00a0Mar\u00eda Guapacha desde hac\u00eda seis meses y que Marcela era hija \u00a0de \u00a0ella, \u00a0sin \u00a0embargo en el mencionado documento aparece como \u201cAna Delfa\u201d, \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0nacimiento fue expresada de manera clara\u00a0 por la sindicada y \u00a0de \u00a0ella se deduce\u00a0 que para el d\u00eda en que se realiz\u00f3 la conducta punible \u00a0pose\u00eda \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a018 \u00a0a\u00f1os, \u00a0sin \u00a0que se advierta \u00a0ning\u00fan \u00a0motivo, \u00a0a \u00a0menos \u00a0que \u00a0se \u00a0acuda \u00a0a \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0irrazonables, para aparecer inimputable sin serlo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y agr\u00e9guese: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a03 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01998, el apoderado \u00a0interpuso \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra la sentencia de primera instancia. El 20 siguiente \u00a0lo \u00a0sustent\u00f3, \u00a0aludiendo, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0cosas, \u00a0a \u00a0la minoridad, al registro y \u00a0anex\u00f3 \u00a0copia \u00a0de \u00a0\u00e9ste, \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0nota lo apuntado por el Delegado, y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0el registro fue sentado el 6 de febrero de 1992 con fundamento en \u00a0una \u00a0partida de bautismo. Es por lo menos curioso que existiendo la prueba desde \u00a0este \u00a0 \u00a0a\u00f1o, \u00a0 \u00a0la \u00a0 se\u00f1orita \u00a0 Marcela \u00a0o su apoderado, o cualquier persona, no lo comunicaran, en tiempo, \u00a0a la justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0otro \u00a0detalle \u00a0llama \u00a0la atenci\u00f3n: en el \u00a0expediente, \u00a0siempre \u00a0se \u00a0ha \u00a0dicho que la procesada es \u201cindocumentada\u201d; sin \u00a0embargo, \u00a0despu\u00e9s, \u00a0anexa \u00a0al \u00a0escrito \u00a0de \u00a0interposici\u00f3n \u00a0de la casaci\u00f3n, el \u00a0apoderado \u00a0hace \u00a0llegar \u00a0una copia de una \u201ctarjeta de identidad\u201d, expedida a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0Marcela Guapacha, \u00a0el \u00a011 de marzo de 1997, vale decir, d\u00edas antes del de los hechos, cometidos el \u00a026 \u00a0de \u00a0abril \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o. \u00a0El interrogante es manifiesto: si Marcela \u00a0 Guapacha \u00a0 ten\u00eda \u00a0registro \u00a0de \u00a0nacimiento \u00a0 \u00a0 \u2013que \u00a0supuestamente \u00a0mostraba \u00a0su verdadera edad-, si pose\u00eda tarjeta de identidad, \u00bf \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0dec\u00eda \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a018 a\u00f1os y que era indocumentada?. \u00bf Y por qu\u00e9 \u00a0estas \u00a0pruebas \u00a0no \u00a0fueron \u00a0blandidas \u00a0dentro \u00a0de \u00a0las \u00a0muchas posibilidades que \u00a0otorgaba \u00a0la ley tanto a ella como a su apoderado?. Son inquietudes que resultan \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0las \u00a0etapas \u00a0establecidas \u00a0por \u00a0la ley para presentar, solicitar y \u00a0debatir \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0que, \u00a0coincidencialmente, \u00a0existiendo \u00a0con \u00a0antelaci\u00f3n las \u00a0mencionadas \u00a0pruebas \u00a0documentales, es decir, dentro del proceso, s\u00f3lo al final \u00a0son aducidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mientras \u00a0tanto, \u00a0se \u00a0impone \u00a0insistir en el \u00a0mismo \u00a0punto: \u00a0no \u00a0procede \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0porque \u00a0los jueces no \u00a0incurrieron \u00a0en irregularidad alguna, o sea, actuaron correctamente, con base en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0existente \u00a0dentro del proceso regular, es decir, aquella relacionada \u00a0con las dos instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0las \u00a0razones \u00a0expuestas, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0 \u00a0CASTELLANOS \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 A. \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16326 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 \u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 APROBADO ACTA No. 38 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C.,veintisiete (27) de marzo del \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0 ASUNTO \u00a0\u00a0 En defensa de Marcela \u00a0Guapacha, su abogado present\u00f3 demanda de casaci\u00f3n \u00a0 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