{"id":6874,"date":"2023-09-08T17:00:35","date_gmt":"2023-09-08T17:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1627210-04-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:35","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:35","slug":"1627210-04-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1627210-04-03\/","title":{"rendered":"16272(10-04-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 16272 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 044 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., diez (10) de abril de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0NICANOR HOWARD BERNARD, contra el \u00a0fallo \u00a0del \u00a014 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 1999, mediante el cual el Tribunal Superior de San \u00a0Andr\u00e9s, \u00a0Providencia \u00a0y \u00a0Santa \u00a0Catalina \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente la sentencia \u00a0proferida \u00a0el \u00a05 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0del \u00a0mismo a\u00f1o, por el Juzgado Segundo Penal del \u00a0mismo \u00a0Circuito, \u00a0que \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0dicho \u00a0se\u00f1or, \u00a0por el delito de tr\u00e1fico de \u00a0estupefacientes, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0cinco (05) a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas por igual lapso, \u00a0al \u00a0pago \u00a0de multa equivalente a un salario m\u00ednimo legal mensual; y le neg\u00f3 el \u00a0subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 acontecimientos \u00a0 materia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fueron \u00a0relatados \u00a0de la siguiente manera por el Juzgado Segundo \u00a0Penal del Circuito de San Andr\u00e9s Isla: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0cuenta \u00a0en \u00a0el plenario que del d\u00eda \u00a0tres \u00a0(3) \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 1996, fueron retenidos los se\u00f1ores CRISILDA HOWARD \u00a0BERNARD \u00a0y EDUARDO MORALES LUIS, por agentes del orden del muelle Departamental, \u00a0cuando \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0reclamar un tanque que ven\u00eda a bordo del barco Do\u00f1a Olga \u00a0fueron \u00a0revisados por los polinales\u00a0 (sic) y encontraron en su interior una \u00a0sustancia \u00a0alucin\u00f3gena \u00a0(sic) \u00a0(Marihuana) \u00a0camuflada \u00a0con \u00a0unos \u00a0pescados, que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0enviados \u00a0de \u00a0Providencia \u00a0por su hermano NICANOR HOWARD, y que el \u00a0empleado \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 embarcaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 RALISTON \u00a0 \u00a0 BROWN \u00a0 \u00a0 O\u2019NEILL \u00a0fue \u00a0el \u00a0que \u00a0la \u00a0recibi\u00f3 \u00a0en \u00a0Providencia, \u00a0 a \u00a0 quien \u00a0 le \u00a0 dijeron \u00a0 que \u00a0la \u00a0reclamar\u00eda \u00a0en \u00a0esta \u00a0ciudad \u00a0BERNARD.\u201d1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con base en los informes de captura, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Veintisiete \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0San \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Isla \u00a0decret\u00f3 \u00a0apertura de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0EDUARDO \u00a0MORALES LUIS y a \u00a0CRISILDA HOWARD BERNARD, personas capturadas en flagrancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Al \u00a0resolver \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a06 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01996, \u00a0la Fiscal\u00eda \u00a0instructora \u00a0precluy\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0a \u00a0favor \u00a0de EDUARDO MORALES LUIS, y \u00a0afect\u00f3 \u00a0a \u00a0CRISILDA \u00a0HOWARD BERNARD con medida de aseguramiento, consistente en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0sin \u00a0excarcelaci\u00f3n, en calidad de autora del delito de \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0estupefacientes \u00a0(8 libras y media de marihuana), tipificado en el \u00a0art\u00edculo 33 de la Ley 30 de 1986. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la misma oportunidad, dada la evoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba, dispuso la captura de NICANOR HOWARD BERNARD, hermano de la antes \u00a0mencionada, y de Bernard Myles (folio 30 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0procesada \u00a0CRISILDA \u00a0HOWARD BERNARD \u00a0manifest\u00f3 \u00a0su \u00a0deseo \u00a0de \u00a0someterse a la justicia y solicit\u00f3 que en su caso se \u00a0dictase \u00a0sentencia \u00a0anticipada, \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 37 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991. \u00a0La \u00a0petici\u00f3n fue aceptada y se \u00a0produjo la ruptura de la unidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El 1\u00b0 de abril de 1997, fue capturado el \u00a0se\u00f1or \u00a0NICANOR \u00a0HOWARD \u00a0BERNARD, y luego de su indagatoria, el d\u00eda 9 del mismo \u00a0mes, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0le impuso medida de aseguramiento, consistente en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0sin \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0estupefacientes, \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 33 de la Ley 30 de 1986 (folios 59 y \u00a0105 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0A \u00a0petici\u00f3n \u00a0de la defensa de NICANOR, \u00a0rindi\u00f3 \u00a0testimonio \u00a0su hermana CRISILDA, quien afirm\u00f3 que \u00e9l no sab\u00eda que en \u00a0el \u00a0interior del balde se transportaba marihuana. Entonces, con fundamento en la \u00a0\u201cprueba \u00a0sobreviniente\u201d, \u00a0el defensor del implicado solicit\u00f3 revocatoria de \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, \u00a0obteniendo \u00a0respuesta \u00a0favorable por parte de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Seccional, \u00a0pues mediante resoluci\u00f3n del 30 de mayo de 1997, acept\u00f3 \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0del \u00a0abogado y concedi\u00f3 libertad inmediata al sindicado (folio \u00a0209 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0A \u00a0continuaci\u00f3n, \u00a0el \u00a021 de octubre de \u00a01997, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de \u00a0conocimiento declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n (folio \u00a0234 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Al calificar el m\u00e9rito del sumario, el \u00a022 \u00a0de \u00a0abril de 1998, la Fiscal\u00eda Veintisiete Seccional de San Andr\u00e9s Isla, a \u00a0cargo \u00a0de \u00a0una \u00a0funcionaria \u00a0diferente \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0adelant\u00f3 \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito del sumario, profiriendo resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra \u00a0el \u00a0se\u00f1or NICANOR HOWARD BERNARD, en calidad de autor del delito de tr\u00e1fico de \u00a0estupefacientes, \u00a0en la modalidad de suministro; y orden\u00f3 su captura (folio 260 \u00a0cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. La fase de la causa fue adelantada por el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0San \u00a0Andr\u00e9s, \u00a0Providencia \u00a0y \u00a0Santa \u00a0Catalina, \u00a0Despacho \u00a0que al concluir la vista p\u00fablica, mediante sentencia del 5 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01999, \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0NICANOR \u00a0HOWARD \u00a0BERNARD a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0cinco \u00a0(5) a\u00f1os de prisi\u00f3n, y adopt\u00f3 las otras determinaciones \u00a0rese\u00f1adas en la parte inicial de esta providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0dosificar \u00a0la \u00a0pena, \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0explic\u00f3 \u00a0que \u00a0pese \u00a0a que el implicado no registraba antecedentes, no \u00a0part\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0m\u00ednima, establecida en 4 a\u00f1os de prisi\u00f3n, debido a \u00a0que \u00a0era \u00a0preciso tener en cuenta los criterios indicados en el art\u00edculo 61 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Decreto 100 de 1980, ente ellos, la naturaleza del il\u00edcito, su \u00a0modalidad, \u00a0el \u00a0grado de culpabilidad y la cantidad de droga incautada (folio 52 \u00a0cdno. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0del \u00a0implicado \u00a0apel\u00f3 la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia; \u00a0y al desatar la alzada, el Tribunal Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0San Andr\u00e9s, Providencia y Santa Catalina, en fallo \u00a0del \u00a014 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01999, \u00a0la \u00a0confirm\u00f3 \u00a0sin \u00a0reparo \u00a0alguno (folio 3 cdno. \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0Contra \u00a0dicho \u00a0fallo \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0NICANOR \u00a0HOWARD \u00a0BERNARD \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso extraordinario, que resuelve la \u00a0Sala en este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos \u00a0propone \u00a0el defensor contra el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior de San Andr\u00e9s, Providencia y Santa Catalina, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la causal primera del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991. \u00a0El primero, por violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial; y el segundo, subsidiario, por violaci\u00f3n directa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO (Violaci\u00f3n indirecta por falso \u00a0juicio de identidad) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0 el \u00a0censor \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Veintisiete \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0San Andr\u00e9s Isla, a trav\u00e9s de la resoluci\u00f3n del 30 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01997, revoc\u00f3 la medida de aseguramiento que hab\u00eda dictado contra \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0NICANOR \u00a0HOWARD \u00a0BERNARD, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0implicaba que las pruebas hasta \u00a0entonces \u00a0recaudadas, \u00a0incluido el testimonio de su hermana Crisilda, no ten\u00edan \u00a0entidad \u00a0 suficiente \u00a0para \u00a0mantener \u00a0vigente \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0libertad \u00a0personal; \u00a0y \u00a0que \u00a0luego \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n, sin recaudar \u00a0nuevos medios de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0 inaudito \u00a0que \u00a0desconociendo \u00a0la \u00a0evoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0se \u00a0hubiese proferido resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0el \u00a0implicado, \u00a0pues \u201cno hay raz\u00f3n jur\u00eddica atendible\u201d que permita \u00a0comprender \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0se pasaron por alto los fundamentos de la providencia que \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, si ello implicaba que se hab\u00eda desvirtuado \u00a0el \u00a0poder \u00a0suasorio de las pruebas que en su momento dieron lugar a la medida de \u00a0aseguramiento; y acota: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs \u00a0aqu\u00ed donde se viola el principio de \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0jur\u00eddica \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0vez se apoya en el principio de legalidad, \u00a0debido \u00a0a \u00a0la err\u00f3nea interpretaci\u00f3n probatoria por falso juicio de identidad, \u00a0ya \u00a0 que \u00a0 ejecutoriada \u00a0la \u00a0revocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n debi\u00f3 fundamentarse siquiera en un medio probatorio \u00a0sobreviniente \u00a0que hiciera factible el cambio de posici\u00f3n de la Fiscal\u00eda, para \u00a0no \u00a0 quebrantar \u00a0 los \u00a0 postulados \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 seguridad \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 y \u00a0de \u00a0la \u00a0legalidad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que las decisiones de la Fiscal\u00eda \u00a0son \u00a0abiertamente \u00a0contradictorias, y extiende su protesta hacia la sentencia de \u00a0primera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0donde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pr\u00e1cticamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013dice \u00a0el \u00a0censor- \u00a0se transcribi\u00f3 la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n, y hacia el fallo de segundo grado, por asentir en la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0certeza \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad penal de NICANOR HOWARD \u00a0BERNARD. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que tal situaci\u00f3n genera perplejidad \u00a0y \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0las cosas no eran tan claras, en tanto \u201c se acus\u00f3 y conden\u00f3 \u00a0al \u00a0sindicado, sin que los medios probatorios tuvieran la suficiente fuerza como \u00a0para \u00a0inferir \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0mismo\u201d,\u00a0 de modo que era preciso \u00a0reconocer \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 menos \u00a0 el \u00a0 in \u00a0 dubio \u00a0 pro \u00a0reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0el \u00a0yerro \u00a0recae \u00a0sobre \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Olice Mitechell, Raliston Brown, Dagoberto Bowie, Manuel Teusca \u00a0y \u00a0Elvis \u00a0Navarro. \u00a0Menciona \u00a0como \u00a0infringidos el art\u00edculo 29 de Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0y \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0247 \u00a0(prueba \u00a0para \u00a0condenar), \u00a0388 \u00a0(requisitos \u00a0sustanciales \u00a0de \u00a0la \u00a0medida de aseguramiento) y 441 (requisitos sustanciales de \u00a0la \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acusaci\u00f3n) \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita a la Corte casar el fallo impugnado \u00a0y \u00a0en su lugar declarar la inocencia de NICANOR HOWARD BERNARD, por inexistencia \u00a0de pruebas sobre las cuales edificar una sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0 \u00a0 \u00a0CARGO \u00a0 \u00a0 \u00a0(Violaci\u00f3n \u00a0directa) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En forma subsidiara, postula la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea del art\u00edculo 61(criterios para fijar la \u00a0pena) C\u00f3digo Penal, Decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 de \u00a0referirse \u00a0a \u00a0los \u00a0distintos \u00a0elementos \u00a0 que \u00a0 componen \u00a0dicha \u00a0norma, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0correctamente \u00a0interpretada, \u00a0toda \u00a0vez que el expediente conten\u00eda informaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hac\u00eda \u00a0viable \u00a0aplicar la pena m\u00ednima que para el delito de narcotr\u00e1fico \u00a0contempla \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a033 \u00a0de la Ley 30 de 1986, es decir cuatro (4) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se \u00a0tas\u00f3 \u00a0la sanci\u00f3n en cinco (5) \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este evento, contin\u00faa, la cantidad de \u00a0marihuana \u00a0decomisada fue de cuatro libaras y media, cifra que no alcanzaba para \u00a0agravar \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible, \u00a0pues \u00a0esta circunstancia puede predicarse en el \u00a0evento que la sustancia traficada supere los mil kilogramos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Extiende el reproche a la vulneraci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0de \u00a0igualdad, \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a08\u00b0 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal \u00a0anterior, \u00a0debido a que por los mismos hechos la se\u00f1ora Crisilda Howard Bernard \u00a0fue \u00a0condenada tomando como base de la sentencia anticipada la sanci\u00f3n m\u00ednima, \u00a0cuatro \u00a0(4) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, y a NICANOR se le increment\u00f3 un a\u00f1o, sin que \u00a0concurran \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 contra \u00a0 factores \u00a0 que \u00a0 var\u00eden \u00a0 la \u00a0 punibilidad \u00a0 del \u00a0il\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0reformar \u00a0el fallo \u00a0materia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, en el sentido de reducir hasta el m\u00ednimo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a033 de la Ley 30 de 1986, la pena que corresponda al \u00a0se\u00f1or NICANOR HOWARD BERNARD. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Cuarta \u00a0Delegada \u00a0para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0aborda \u00a0el estudio de la demanda en el mismo orden como fueron \u00a0planteados \u00a0los \u00a0cargos \u00a0y frente cada uno, advierte que el libelista incurre en \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0y \u00a0de \u00a0fondo \u00a0insalvables \u00a0que conducen inexorablemente al \u00a0fracaso de sus pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. SOBRE EL PRIMER CARGO \u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala la Procuradora Delegada que si bien \u00a0se \u00a0 postula \u00a0 un \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad, \u00a0por \u00a0 la \u00a0 supuesta \u00a0 tergiversaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0acopio \u00a0probatorio, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0no desarrolla la censura con la t\u00e9cnica inherente al \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que en modo alguno indica la manera como el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0habr\u00eda \u00a0incurrido en esa especie de error, en tanto olvid\u00f3 \u00a0explicar \u00a0detalladamente \u00a0respecto \u00a0de cada medio, si fue cercenado o adicionado \u00a0en \u00a0su \u00a0contenido \u00a0material, \u00a0de suerte que no existe posibilidad de entender en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consiste \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n de las pruebas que, por dem\u00e1s, apenas menciona, \u00a0sin transcripci\u00f3n ni referencia concreta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que en realidad no se cuestiona el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0alg\u00fan defecto en su estructura l\u00f3gico jur\u00eddica, sino que la mayor \u00a0parte \u00a0del \u00a0discurso \u00a0se \u00a0dirige \u00a0contra la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, por estar \u00a0cimentada \u00a0sobre \u00a0las mismas pruebas que con anterioridad sirvieron de base para \u00a0revocar \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, \u00a0manera \u00a0de \u00a0sustentar \u00a0que \u00a0trasluce su \u00a0desacuerdo \u00a0con \u00a0la valoraci\u00f3n que de ellas hizo el funcionario de la Fiscal\u00eda \u00a0que \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del sumario, y deja al descubierto la intenci\u00f3n de \u00a0plantear \u00a0 nuevamente \u00a0el \u00a0debate \u00a0probatorio, \u00a0como \u00a0si \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0pudiese \u00a0convertirse en una instancia adicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan \u00a0as\u00ed, \u00a0pasa a estudiar el contenido \u00a0del \u00a0fallo \u00a0y \u00a0descarta \u00a0la \u00a0presencia de los errores de hecho que el demandante \u00a0pregona, \u00a0ya \u00a0que, \u00a0adversamente, \u00a0el \u00a0discernimiento \u00a0del \u00a0Tribunal Superior le \u00a0parece \u00a0 sensato \u00a0y \u00a0valedero, \u00a0fundamentado \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0plurales \u00a0contradicciones \u00a0detectadas \u00a0en la indagatoria, en la falta de credibilidad a la \u00a0versi\u00f3n \u00a0suministrada \u00a0por Crisilda Howard Bernard en calidad de testigo, en la \u00a0sindicaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0que \u00a0contra \u00a0el \u00a0procesado \u00a0hace \u00a0Olice Mitchel, y en las \u00a0declaraciones \u00a0igualmente \u00a0comprometedoras \u00a0de \u00a0Eduardo Morales y Elvis Navarro, \u00a0sin que se perciba distorsi\u00f3n alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0dice \u00a0la \u00a0Delegada, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0no \u00a0comparte \u00a0las \u00a0reflexiones del fallo y por eso se aparta de ellas, \u00a0proponiendo \u00a0un \u00a0replanteamiento \u00a0generalizado del acopio probatorio, fincado en \u00a0su \u00a0manera \u00a0personal \u00a0de \u00a0interpretarlo, \u00a0con \u00a0la \u00a0esperanza \u00a0de que su criterio \u00a0prevalezca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0recuerda que los jueces \u00a0\u00fanicamente \u00a0est\u00e1n \u00a0sometidos \u00a0al \u00a0imperio de la ley, por mandato del art\u00edculo \u00a0230 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0y \u00a0por \u00a0ello ning\u00fan desafuero comete el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0que \u00a0se \u00a0aparta \u00a0de \u00a0la \u00a0\u00f3ptica con la cual su antecesor \u00a0estudi\u00f3 el recaudo probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debido a ello, concluye, el cargo no puede \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. SOBRE EL SEGUNDO CARGO \u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0 la \u00a0Delegada \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0 que \u00a0 el \u00a0defensor \u00a0tampoco \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0como \u00a0debiera \u00a0el \u00a0reproche \u00a0subsidiario, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0en lugar de indicar con precisi\u00f3n por qu\u00e9 estima \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a067 \u00a0(aplicaci\u00f3n \u00a0de m\u00ednimos y m\u00e1ximos) del C\u00f3digo Penal, \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de 1980, fue mal interpretado por el Tribunal Superior, limit\u00f3 la \u00a0censura \u00a0 a \u00a0exponer \u00a0su \u00a0propio \u00a0criterio \u00a0sobre \u00a0la \u00a0manera \u00a0de \u00a0dosificar \u00a0la \u00a0pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estudia la motivaci\u00f3n de la sentencia de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0en cuanto hace a la dosificaci\u00f3n de la pena y encuentra en ello \u00a0un \u00a0ejercicio \u00a0racional \u00a0y \u00a0proporcional, \u00a0gestado \u00a0en \u00a0la \u00a0discrecionalidad del \u00a0juzgador, \u00a0m\u00e1xime si el art\u00edculo 61 (criterios para fijar la pena), autoriza a \u00a0elevar \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0por encima del la m\u00ednima, seg\u00fan lo aconsejen la gravedad \u00a0del \u00a0delito, \u00a0la \u00a0modalidad, \u00a0el \u00a0grado de culpabilidad, las circunstancias y la \u00a0personalidad del agente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el Ministerio P\u00fablico, comporta un \u00a0severo \u00a0distanciamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, la referencia, dentro del \u00a0mismo \u00a0cargo, \u00a0al \u00a0principio \u00a0de igualdad (art\u00edculo 8\u00b0 ib\u00eddem), supuestamente \u00a0vulnerado \u00a0por los jueces de instancia, pues era menester, en aras a la claridad \u00a0que \u00a0 exige \u00a0 el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0proponer \u00a0una \u00a0reproche \u00a0distinto \u00a0y \u00a0subsidiario a los precedentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0encuentra \u00a0que \u00a0no \u00a0indica \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n de dicho precepto, ni avanza en la demostraci\u00f3n del \u00a0cargo, \u00a0ya que le bast\u00f3 con decir que a Crisilda Howard Bernard la condenaron a \u00a0cuatro \u00a0(04) \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, sin ofrecer argumentos que permitiesen comparar \u00a0el \u00a0modo \u00a0como \u00a0se \u00a0dosific\u00f3 \u00a0la pena a ella impuesta, con la motivaci\u00f3n de la \u00a0sentencia que conden\u00f3 a su hermano NICANOR HOWARD BERNARD. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la saz\u00f3n, invoca jurisprudencia de la \u00a0Corte \u00a0Constitucional atinente al principio de igualdad, resaltando que \u00e9sta no \u00a0debe \u00a0entenderse \u00a0en forma gramatical ni aritm\u00e9tica, sino que \u00fanicamente puede \u00a0predicarse \u00a0 con \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 personas \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentres \u00a0en \u00a0id\u00e9nticas \u00a0circunstancias f\u00e1cticas y jur\u00eddicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita a la Corte no \u00a0casar el fallo materia de la impugnaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0asiste \u00a0a la Procuradora Delegada \u00a0cuando \u00a0advierte \u00a0que \u00a0las \u00a0censuras fueron estructuradas de manera diversa a la \u00a0que \u00a0exige \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional, \u00a0y \u00a0que \u00a0al \u00a0sustentarlas \u00a0se \u00a0incurre \u00a0en \u00a0insalvables \u00a0 desaciertos \u00a0de \u00a0estructura \u00a0y \u00a0contenido, \u00a0que \u00a0les \u00a0restan \u00a0toda \u00a0posibilidad de prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. SOBRE EL PRIMER CARGO (Falso juicio de \u00a0identidad) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1 \u00a0A \u00a0decir \u00a0del libelista, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0 plurales \u00a0 errores \u00a0 de \u00a0 hecho, \u00a0 por \u00a0falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Olice Mitchell, Raliston Brown, Dagoberto \u00a0Bowie, \u00a0Manuel \u00a0Teusca \u00a0y \u00a0Elvis \u00a0Navarro; \u00a0y \u00a0bajo \u00a0el \u00a0influjo de tales yerros \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0NICANOR \u00a0HOWARD BERNARD, aunque las pruebas allegadas al expediente \u00a0no pose\u00edan la suficiente fuerza de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2 \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de identidad se presenta \u00a0cuando \u00a0al \u00a0sopesar \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0legal y oportunamente practicado, el \u00a0Tribunal \u00a0 Superior \u00a0lo \u00a0distorsiona, \u00a0tergiversa, \u00a0recorta \u00a0o \u00a0adiciona \u00a0en \u00a0su \u00a0contenido \u00a0literal; evento en el cual el censor tiene la carga de confrontar por \u00a0separado \u00a0el tenor literal de cada prueba sobre la que hace recaer el yerro, con \u00a0lo \u00a0que \u00a0el \u00a0Ad-quem \u00a0pens\u00f3 \u00a0que \u00a0ellas \u00a0dec\u00edan; \u00a0y \u00a0que una vez demostrado el \u00a0desfase, \u00a0 \u00a0 debe \u00a0 \u00a0 continuar \u00a0 \u00a0hacia \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0trascendencia \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0aquella \u00a0impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3 \u00a0En \u00a0el \u00a0caso \u00a0que \u00a0se \u00a0examina \u00a0es \u00a0ostensible \u00a0el \u00a0alejamiento \u00a0de la t\u00e9cnica casacional exhibida en el libelo, en \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0porque \u00a0en \u00a0un \u00a0solo cap\u00edtulo y con id\u00e9ntica argumentaci\u00f3n se \u00a0abordan \u00a0 temas \u00a0 de \u00a0 diversa \u00a0 naturaleza \u00a0y \u00a0significaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0ameritaban \u00a0tratamiento \u00a0separado \u00a0y \u00a0acorde \u00a0con \u00a0las \u00a0exigencias de l\u00f3gica y claridad que \u00a0deben observarse en el recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0 los \u00a0 errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0propiamente \u00a0tales, \u00a0el \u00a0cambio de criterio de un funcionario a otro respecto de \u00a0las \u00a0mismas \u00a0pruebas, \u00a0la idea de seguridad jur\u00eddica, el posible alejamiento de \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de los medios y la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0certeza \u00a0para \u00a0condenar \u00a0son \u00a0instituciones jur\u00eddicas de dis\u00edmil \u00a0comprensi\u00f3n, \u00a0y \u00a0por \u00a0ello, \u00a0era \u00a0imprescindible deslindar las falencias que se \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0Superior en cada caso en orden a demostrar su impacto en \u00a0el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4 \u00a0Con \u00a0todo, \u00a0como la queja se refiere \u00a0concretamente \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0 falso \u00a0 \u00a0 juicio \u00a0 \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0algunos \u00a0testimonios, \u00a0era \u00a0de \u00a0esperarse que el libelista desarrollara su postulaci\u00f3n a \u00a0cabalidad, \u00a0pero \u00a0no \u00a0lo \u00a0hizo, \u00a0porque \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0el deber de identificar las \u00a0expresiones \u00a0objetivas \u00a0y \u00a0literales \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0sobre los que hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0y \u00a0frente a cada una especificar lo que el Tribunal Superior \u00a0ley\u00f3 \u00a0o \u00a0entendi\u00f3 que dec\u00edan, con la finalidad de ense\u00f1ar a la Corte en qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la tergiversaci\u00f3n de la prueba, por recorte, adici\u00f3n o alteraci\u00f3n \u00a0de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0es \u00a0suficiente, entonces, en el marco \u00a0del \u00a0falso juicio de identidad, afirmar que el Tribunal se equivoc\u00f3 al apreciar \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0interesan \u00a0al libelista, con base en deducciones subjetivas y \u00a0proclives, \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0apunta hacia la verificaci\u00f3n t\u00e9cnica del \u00a0error de juicio endilgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5 \u00a0Es \u00a0claro \u00a0que \u00a0el Tribunal Superior \u00a0motiv\u00f3 \u00a0prolijamente \u00a0el \u00a0fallo \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de ofrecer las razones por las \u00a0cuales \u00a0predicaba la autor\u00eda en el tr\u00e1fico de estupefacientes; y, sin embargo, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0\u00fanicamente \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0tales reflexiones son erradas, sin \u00a0exponer \u00a0con la solvencia que amerita el recurso extraordinario las bases de tal \u00a0afirmaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0suerte que el discurso se torna en otro alegato apropiado para \u00a0las \u00a0instancias, pero carente de entidad para estructurar la causal de casaci\u00f3n \u00a0alegada, \u00a0porque \u00a0se \u00a0desgasta \u00a0en aspectos cuyo criterio es de libre formaci\u00f3n \u00a0del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.6 En ese orden de ideas, como lo que se \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0inteligir \u00a0es una radical protesta por las inferencias o deducciones \u00a0que \u00a0 hizo \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior, \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0correspond\u00eda \u00a0al \u00a0impugnante \u00a0acreditar \u00a0el desconocimiento de las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0lo cual implicaba demostrar la divergencia que existe entre las \u00a0motivaciones \u00a0actuales \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0y \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0debido \u00a0contener \u00a0si \u00a0se hubieran acatado los postulados de la l\u00f3gica, las reglas de la \u00a0experiencia \u00a0o los aportes de las ciencias, tarea que tampoco fue asumida por el \u00a0libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.7 \u00a0 Se \u00a0 equivoca \u00a0diametralmente \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0cuando \u00a0asegura \u00a0que \u00a0atenta \u00a0contra \u00a0el principio de la seguridad \u00a0jur\u00eddica, \u00a0el \u00a0funcionario judicial que se aparta del criterio de su antecesor, \u00a0sin \u00a0que \u00a0medien \u00a0pruebas \u00a0nuevas \u00a0que \u00a0autoricen \u00a0la \u00a0variaci\u00f3n \u00a0del \u00a0criterio \u00a0inicialmente sostenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 jueces, \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0los \u00a0Fiscales \u00a0Delegados, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0\u00fanicamente \u00a0est\u00e1n \u00a0sometidos \u00a0al imperio de la Ley, por \u00a0mandato \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0230 \u00a0de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, no est\u00e1n obligados \u00a0por \u00a0ning\u00fan \u00a0precepto \u00a0jur\u00eddico \u00a0a \u00a0acoger, \u00a0sin \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0cr\u00edtica ni \u00a0discernimiento, \u00a0 el \u00a0criterio \u00a0plasmado \u00a0dentro \u00a0del \u00a0mismo \u00a0proceso \u00a0por \u00a0otro \u00a0funcionario \u00a0de \u00a0id\u00e9ntica \u00a0jerarqu\u00eda \u00a0funcional. \u00a0Tampoco \u00a0quedan \u00a0atados a su \u00a0propia \u00a0manera \u00a0de \u00a0pensar \u00a0previamente \u00a0expresada, en tanto nada obsta para que \u00a0otro \u00a0estudio \u00a0del \u00a0mismo \u00a0asunto, \u00a0la \u00a0mejor comprensi\u00f3n del sentido de la ley \u00a0aplicable, \u00a0o \u00a0el \u00a0auxilio \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0y \u00a0la \u00a0doctrina aconsejen el \u00a0replanteamiento de su inicial postura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mientras \u00a0la \u00a0instancia \u00a0no \u00a0se agote, es \u00a0perfectamente \u00a0posible \u00a0en \u00a0la \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0procesal \u00a0que \u00a0el nuevo funcionario \u00a0pondere \u00a0de \u00a0distinta \u00a0manera \u00a0el \u00a0recaudo \u00a0probatorio, ya evaluado por quien le \u00a0antecedi\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0misma labor y en la misma jerarqu\u00eda funcional, toda vez que \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, como sistema de valoraci\u00f3n de los medios de prueba, comporta \u00a0un \u00a0ejercicio \u00a0intelectual \u00a0que necesariamente llevar\u00e1 como impronta el talante \u00a0individual, \u00a0 \u00a0\u00fanico, \u00a0 \u00a0e \u00a0 irrepetible \u00a0 de \u00a0 cada \u00a0 persona \u00a0 investida \u00a0 de \u00a0jurisdicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0supuesto, \u00a0la \u00a0reflexi\u00f3n \u00a0de \u00a0cada \u00a0funcionario \u00a0se \u00a0desenvolver\u00e1 \u00a0en \u00a0el marco de los principios de la l\u00f3gica, de \u00a0los \u00a0aportes \u00a0cient\u00edficos \u00a0y de las reglas de la experiencia, pues si ocurriere \u00a0un \u00a0desbordamiento \u00a0en \u00a0la \u00a0libre \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte del administrador de \u00a0justicia, \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0prev\u00e9 los recursos ordinarios y el extraordinario, \u00a0cuando \u00a0 \u00a0fuere \u00a0 \u00a0procedente, \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0abogar \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 remedio \u00a0 a \u00a0 esa \u00a0situaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, el concepto de seguridad \u00a0jur\u00eddica, \u00a0no \u00a0versa sobre \u00a0los \u00a0t\u00f3picos \u00a0que el censor le asigna, sino que dice relaci\u00f3n con el respeto a \u00a0los \u00a0efectos de la cosa juzgada constitucional o legal, y se erige en uno de los \u00a0deberes \u00a0de \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0de la Rep\u00fablica, dado que tal acatamiento materializa \u00a0una de las caracter\u00edsticas importantes del Estado de Derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el tema de la seguridad jur\u00eddica, \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl valor de la seguridad jur\u00eddica, la \u00a0estabilidad \u00a0de \u00a0las \u00a0instituciones \u00a0y \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de la Constituci\u00f3n no son \u00a0entelequias \u00a0a \u00a0las \u00a0que la Sala de Casaci\u00f3n Penal acuda para eludir el estudio \u00a0de \u00a0un \u00a0problema \u00a0de \u00a0fondo. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0dicho valor comporta para los \u00a0administradores \u00a0de \u00a0justicia \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0generar a los destinatarios de las \u00a0normas, \u00a0la \u00a0estabilidad que depara el convencimiento seg\u00fan el cual lo resuelto \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0alcanza una condici\u00f3n de certidumbre y de firmeza, que \u00a0\u00fanicamente \u00a0puede \u00a0modificarse \u00a0en \u00a0los \u00a0eventos \u00a0excepcionales \u00a0que \u00a0otra \u00a0ley \u00a0prevea.\u201d \u00a0(Auto \u00a0del \u00a04 \u00a0de febrero de 2002, radicaci\u00f3n 17190, M.P. Dr. Edgar \u00a0Lombana Trujillo) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.8 En definitiva, el cargo no estructura \u00a0un \u00a0argumento que sustente v\u00e1lidamente los yerros in \u00a0judicando \u00a0que \u00a0pregona, \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0no prospera, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio \u00a0de limitaci\u00f3n que gobierna el recurso \u00a0extraordinario, \u00a0la \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Penal no puede complementar la demanda en \u00a0ning\u00fan \u00a0aspecto, \u00a0ni \u00a0mejorar \u00a0el \u00a0planteamiento, \u00a0ni acomodarlo hasta tornarlo \u00a0comprensible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0SOBRE \u00a0EL \u00a0SEGUNDO \u00a0CARGO (Violaci\u00f3n \u00a0directa) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El n\u00facleo del reproche consiste en que se \u00a0impuso \u00a0al \u00a0procesado una pena de cinco (5) a\u00f1os de prisi\u00f3n, guarismo superior \u00a0al \u00a0m\u00ednimo \u00a0(es decir cuatro a\u00f1os) previsto para el delito de narcotr\u00e1fico en \u00a0el art\u00edculo 33 de la Ley 30 de 1986. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0en la primera censura, en \u00a0esta \u00a0ocasi\u00f3n, \u00a0donde \u00a0subsidiariamente \u00a0se \u00a0demanda la violaci\u00f3n directa, por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0del art\u00edculo 67 (aplicaci\u00f3n de m\u00ednimos y m\u00e1ximos) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0no \u00a0alcanza \u00a0el casacionista a expresar en forma \u00a0coherente \u00a0la \u00a0manera \u00a0c\u00f3mo \u00a0se habr\u00eda gestado la vulneraci\u00f3n de ese precepto \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1 \u00a0 Ha \u00a0sostenido \u00a0reiteradamente \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 esta \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala, \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0err\u00f3nea \u00a0se \u00a0produce \u00a0cuando \u00a0el juez \u00a0selecciona \u00a0bien \u00a0y adecuadamente la norma que corresponde al caso en cuesti\u00f3n, \u00a0pero \u00a0desatina al interpretarla y le atribuye un sentido jur\u00eddico que no tiene, \u00a0o le asigna efectos distintos o contrarios a su real contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0o \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0evidente, \u00a0en cambio, se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0el juez yerra acerca de la existencia de la norma y por eso no \u00a0la \u00a0aplica \u00a0al \u00a0caso \u00a0espec\u00edfico \u00a0que la reclama. Ignora o desconoce la ley que \u00a0regula \u00a0la materia y por eso no la tiene en cuenta, debido a que ha incurrido en \u00a0error sobre su existencia o validez en el tiempo o el espacio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0En \u00a0el \u00a0caso \u00a0que \u00a0se \u00a0estudia, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0confunde \u00a0los \u00a0conceptos \u00a0de \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea y de falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la ley sustancial, puesto que acusa a la sentencia del Tribunal \u00a0Superior \u00a0por haber interpretado err\u00f3neamente el art\u00edculo 67 del C\u00f3digo Penal \u00a0(Decreto \u00a0100 \u00a0de 1980), y al mismo tiempo por no aplicar el m\u00ednimo de la pena, \u00a0como lo indica la misma norma: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cArt\u00edculo \u00a0 \u00a067. \u00a0 \u00a0Aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0m\u00ednimos \u00a0y \u00a0m\u00e1ximos. \u00a0S\u00f3lo \u00a0podr\u00e1 \u00a0imponerse \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena cuando concurran \u00fanicamente \u00a0circunstancias \u00a0 de \u00a0 agravaci\u00f3n \u00a0 punitiva \u00a0y \u00a0el \u00a0m\u00ednimo, \u00a0cuando \u00a0concurran \u00a0exclusivamente \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0perjuicio de lo dispuesto en el art\u00edculo \u00a061\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0anotar que el art\u00edculo 61 ib\u00eddem, \u00a0que el censor ni siquiera menciona, era del siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cArt\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a061.Criterios \u00a0para \u00a0fijar \u00a0la pena. Dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0se\u00f1alados \u00a0por \u00a0la \u00a0ley, el juez aplicar\u00e1 la pena seg\u00fan la \u00a0gravedad \u00a0y \u00a0las \u00a0modalidades \u00a0del \u00a0hecho punible, el grado de culpabilidad, las \u00a0circunstancias \u00a0 de \u00a0 atenuaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 agravaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 personalidad \u00a0del \u00a0agente.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como el demandante afirma que el art\u00edculo \u00a067 \u00a0fue \u00a0mal interpretado, era obligatorio que demostrara que dicho precepto s\u00ed \u00a0era \u00a0aplicable \u00a0al \u00a0caso, \u00a0que \u00a0el \u00a0Ad-quem \u00a0s\u00ed \u00a0lo tuvo en cuenta, pero que le \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0un \u00a0sentido \u00a0jur\u00eddico que no tiene, o le asign\u00f3 efectos distintos o \u00a0contrarios a su real contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo tales premisas, no se pod\u00eda radicar \u00a0el \u00a0reproche en el hecho de que al se\u00f1or NICANOR HOWARD BERNARD no se le impuso \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00ednima, \u00a0porque \u00a0esta \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0conlleva \u00a0impl\u00edcita \u00a0la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 67 en comento, y ello conspira abiertamente contra la \u00a0l\u00f3gica \u00a0que \u00a0impera \u00a0en \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, si se tiene en cuenta que \u00a0desconoce \u00a0el \u00a0principio de no contradicci\u00f3n, el aserto seg\u00fan el cual la misma \u00a0norma no se aplic\u00f3 y se interpret\u00f3 err\u00f3neamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3 \u00a0Era \u00a0imprescindible el an\u00e1lisis del \u00a0art\u00edculo \u00a0 61 \u00a0 antes \u00a0 transcrito, \u00a0 que \u00a0 contemplaba \u00a0 los \u00a0 criterios \u00a0para \u00a0individualizar \u00a0la pena, puesto que, sin duda, la gravedad y las modalidades del \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0el \u00a0grado \u00a0de \u00a0culpabilidad, \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0del agente y la \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0droga incautada fueron los factores que el fallador tuvo en cuenta \u00a0para imponer una sanci\u00f3n por encima del extremo inferior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0 quiz\u00e1, \u00a0en \u00a0la \u00a0l\u00ednea \u00a0de \u00a0pensamiento \u00a0del libelista, ha debido postularse la err\u00f3nea interpretaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a061 \u00a0(criterios \u00a0para \u00a0fijar \u00a0la \u00a0pena) \u00a0y la falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo 67 (m\u00ednimos y m\u00e1ximos). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Al \u00a0margen \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0como \u00a0acertadamente \u00a0lo \u00a0explica \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que el fallo, \u00a0compuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0unidad \u00a0que \u00a0conforman \u00a0las \u00a0sentencias de primera y segunda \u00a0instancia, \u00a0no \u00a0vulnera los art\u00edculos 61 y 67 del C\u00f3digo Penal (Decreto 100 de \u00a01980), \u00a0ni \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0ni \u00a0por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, pues \u00a0fueron \u00a0tenidos \u00a0en \u00a0cuenta, \u00a0de \u00a0modo \u00a0racional \u00a0y proporcionado, para tasar la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0 \u00a0privativa \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0libertad \u00a0 \u00a0impuesta \u00a0 a \u00a0 NICANOR \u00a0 HOWARD \u00a0BERNARD. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal dilucid\u00f3 lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0la comprensi\u00f3n de aquellas normas en sentencia del 5 de septiembre \u00a0de \u00a02001, dentro del radicado n\u00famero 13.000, con ponencia de quien ahora cumple \u00a0la misma funci\u00f3n, en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0an\u00e1lisis \u00a0ponderado \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0preceptos \u00a0transcritos \u00a0conduce, \u00a0entre otras, a las siguientes inferencias, que \u00a0en \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0la \u00a0Sala \u00a0reitera, pues el tema ya ha sido abordado, como \u00a0puede \u00a0confrontarse, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0en \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0fallos \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n: \u00a0sentencia \u00a0del \u00a07 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01999, radicaci\u00f3n 11.556, M.P. Dr. Carlos E. \u00a0Mej\u00eda \u00a0Escobar; \u00a0Sentencia del 7 de diciembre de 1999, radicaci\u00f3n 15.458, M.P. \u00a0Dr. \u00a0Jorge \u00a0An\u00edbal \u00a0G\u00f3mez \u00a0Gallego; \u00a0y \u00a0sentencia \u00a0del \u00a031 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 2001, \u00a0radicaci\u00f3n 13765, M.P. Dr. Carlos Augusto G\u00e1lvez Argote: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.1-. \u00a0Para \u00a0la \u00a0correcta tasaci\u00f3n de la \u00a0pena \u00a0imponible \u00a0en \u00a0un caso concreto debe partirse de la selecci\u00f3n completa de \u00a0las \u00a0 normas \u00a0 infringidas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 implicado, \u00a0actividad \u00a0que \u00a0comporta \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0tipos \u00a0b\u00e1sicos, \u00a0tipos \u00a0especiales, \u00a0y \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n y atenuaci\u00f3n, cuando a ello hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0este modo el juez determina los topes \u00a0m\u00ednimo \u00a0y \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de pena entre los cuales podr\u00e1 moverse para dosificarla en \u00a0la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.2-. \u00a0Corresponde \u00a0al juez dilucidar, de \u00a0cara \u00a0a \u00a0las particulares connotaciones de cada caso espec\u00edfico, si el supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0de \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0gen\u00e9rica \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0es \u00a0el \u00a0mismo que \u00a0contempla \u00a0 una \u00a0agravante \u00a0espec\u00edfica. \u00a0En \u00a0este \u00a0evento, \u00a0\u00fanicamente \u00a0podr\u00e1 \u00a0aumentarse \u00a0la \u00a0pena en las proporciones deducibles de la agravante espec\u00edfica; \u00a0no \u00a0ser\u00e1 \u00a0v\u00e1lido \u00a0imputar al mismo tiempo la gen\u00e9rica, so pena de vulnerar el \u00a0principio non bis ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.3-. \u00a0Una \u00a0vez \u00a0el \u00a0juez \u00a0establezca los \u00a0extremos \u00a0punitivos, \u00a0m\u00ednimo \u00a0y m\u00e1ximo, que surgen al desarrollar el ejercicio \u00a0de \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0mencionado \u00a0en \u00a0los puntos anteriores, debe imprescindiblemente \u00a0pasar \u00a0a evaluar los criterios para fijar la pena consagrados en el art\u00edculo 61 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0los cuales le sugerir\u00e1n el grado de movilidad entre tales \u00a0extremos, \u00a0movilidad \u00a0que le es permitida por la ley y que deja a su discreci\u00f3n \u00a0en sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a061 \u201cla \u00a0gravedad \u00a0y \u00a0modalidades del hecho punible\u201d no son la misma cosa, ni coinciden \u00a0indefectiblemente \u00a0con \u00a0\u201clas \u00a0circunstancias \u00a0de atenuaci\u00f3n o agravaci\u00f3n\u201d. \u00a0Otro \u00a0tanto \u00a0ocurre \u00a0con \u201cel grado de culpabilidad\u201d y con \u201cla personalidad \u00a0del agente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed que existan y puedan existir otros \u00a0criterios \u00a0para \u00a0fijar \u00a0la \u00a0pena que autorizan a dosificarla por encima del tope \u00a0m\u00ednimo \u00a0(derivados de la gravedad y modalidades del hecho punible, del grado de \u00a0culpabilidad \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 personalidad \u00a0del \u00a0agente), \u00a0que \u00a0difieren \u00a0de \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0espec\u00edficas \u00a0o gen\u00e9ricas de agravaci\u00f3n y que no coinciden con \u00a0ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.4-. \u00a0En \u00a0el \u00a0anterior \u00a0orden \u00a0de ideas, \u00a0aunque \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a067 \u00a0del C\u00f3digo Penal (Decreto 100 de 1080) establece que \u00a0s\u00f3lo \u00a0podr\u00e1 \u00a0imponerse \u00a0el \u00a0m\u00ednimo de la pena cuando concurran exclusivamente \u00a0circunstancias \u00a0de atenuaci\u00f3n, \u201csin perjuicio de lo dispuesto en el art\u00edculo \u00a061\u201d, \u00a0el \u00a0juez no est\u00e1 compelido a imponer el m\u00ednimo de la sanci\u00f3n, cuando, \u00a0a \u00a0su juicio sean aplicables los otros criterios que permiten aumentar la pena y \u00a0que dimanan de \u00e9sta norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0distintas \u00a0palabras, el m\u00ednimo de la \u00a0pena \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0imponible \u00a0cuando \u00a0concurran atenuantes, y adem\u00e1s, se est\u00e9 en \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0cualquier circunstancia de agravaci\u00f3n dosim\u00e9trica, y en ausencia \u00a0de \u00a0los \u00a0otros \u00a0criterios (art\u00edculo 61) que permitan al juez moverse m\u00e1s all\u00e1 \u00a0del extremo inferior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.5-. \u00a0La \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0antecedentes \u00a0penales, \u00a0que \u00a0depende de m\u00faltiples factores, no es obst\u00e1culo para que el juez \u00a0pueda \u00a0deducir \u00a0que \u00a0diversos \u00a0elementos \u00a0que \u00a0integran \u00a0\u201cla \u00a0personalidad del \u00a0agente\u201d \u00a0(art\u00edculo \u00a061), \u00a0evidencien \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0imponer una sanci\u00f3n \u00a0superior \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 m\u00ednima, \u00a0a\u00fan \u00a0si \u00a0no \u00a0concurren \u00a0agravantes \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0o \u00a0espec\u00edficas. \u00a0Tampoco \u00a0el \u00a0no registro de tales antecedentes puede tomarse, sin \u00a0m\u00e1s miramientos, como sin\u00f3nimo de \u201cbuena conducta anterior\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0En el caso que se examina, la lectura \u00a0de \u00a0 las \u00a0 providencias \u00a0 de \u00a0instancia \u00a0ense\u00f1a \u00a0de \u00a0manera \u00a0di\u00e1fana \u00a0que \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0no \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0vulneraci\u00f3n del art\u00edculo 61 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980), \u00a0pues \u00a0lo \u00a0interpretaron \u00a0y \u00a0aplicaron \u00a0correctamente, \u00a0en \u00a0armon\u00eda \u00a0con \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0lo \u00a0complementan y en forma \u00a0condigna a la realidad probada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del mismo modo, se concluye que si dejaron \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a067 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0no partieron de la sanci\u00f3n \u00a0m\u00ednima, \u00a0fue \u00a0porque \u00a0preservaron \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0su \u00a0discurso, \u00a0pues en caso \u00a0contrario habr\u00edan incurrido en enorme contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al motivar el fallo, el Ad-quem razon\u00f3 de \u00a0este modo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0 \u00faltimo \u00a0en \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la pena impuesta por el a-quo, considera la Sala estar acorde \u00a0con \u00a0la \u00a0conducta \u00a0endilgada \u00a0al sindicado dado a que (sic) la ley 30 de 1986 es \u00a0uno \u00a0de los que mayores peligros representa para la sociedad, por atentar contra \u00a0la \u00a0salubridad \u00a0p\u00fablica, \u00a0produciendo \u00a0descomposici\u00f3n social y peligro para la \u00a0ni\u00f1ez \u00a0y \u00a0la juventud; pero al mismo tiempo en cada proceso en concreto se debe \u00a0analizar \u00a0la \u00a0potencialidad \u00a0del \u00a0da\u00f1o, \u00a0que \u00a0es \u00a0deducible \u00a0de \u00a0la cantidad de \u00a0sustancia \u00a0decomisada \u00a0y \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n social, que es precisamente uno de los \u00a0factores \u00a0para graduar la pena&#8230; M\u00edrese tambi\u00e9n que es el propio art\u00edculo 61 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0que \u00a0establece \u00a0la \u00a0gravedad del punible como criterio para \u00a0fijar \u00a0la pena y es calro que la gravedad y el da\u00f1o va unida a la potencialidad \u00a0del \u00a0 mismo, \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0en \u00a0estudio \u00a0la \u00a0sustancia \u00a0incautada \u00a0al \u00a0condenado \u00a0corresponde \u00a0 a \u00a0 marihuana \u00a0con \u00a0un \u00a0peso \u00a0real \u00a0y \u00a0objetivo \u00a0de \u00a04.25 \u00a0gramos, \u00a0(sic)2 \u00a0por \u00a0lo que resulta m\u00e1s acorde con la Ley establecer o tasar la \u00a0pena de prisi\u00f3n para el condenado en 5 a\u00f1os&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0sostenido \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal es, como \u00a0puede \u00a0verse, \u00a0sencillamente la explicaci\u00f3n del por qu\u00e9 se aplic\u00f3 la pena que \u00a0no \u00a0acepta \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0pese a que fue calculada con total respeto de los \u00a0criterios \u00a0 legales \u00a0contenidos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a061 \u00a0del \u00a0mencionado \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. De lo atr\u00e1s dicho, se colige sin mayor \u00a0dificultad \u00a0que \u00a0no se produjeron las transgresiones de la ley sustancial que el \u00a0demandante \u00a0reclama y que, por el contrario, en las providencias de instancia al \u00a0individualizar \u00a0la \u00a0pena \u00a0en \u00a0nada \u00a0se desconoci\u00f3 la discrecionalidad conferida \u00a0legalmente a los administradores de justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0Ninguno de los asertos precedentes se \u00a0desvirt\u00faa \u00a0con \u00a0la \u00a0entrada en vigencia del C\u00f3digo Penal, Ley 599 de 2000, que \u00a0derog\u00f3 \u00a0al anterior, pues como lo establece el art\u00edculo 61 del nuevo estatuto, \u00a0una \u00a0vez \u00a0determinados los extremos m\u00ednimo y m\u00e1ximo del cuarto dentro del cual \u00a0deber\u00e1 \u00a0determinarse \u00a0la \u00a0pena \u00a0(igual \u00a0que bajo la \u00e9gida del anterior), \u201cel \u00a0sentenciador \u00a0la \u00a0impondr\u00e1 ponderando los siguientes aspectos: la mayor o menor \u00a0gravedad \u00a0de la conducta, el da\u00f1o real o potencial creado, la naturaleza de las \u00a0causales \u00a0que \u00a0graven \u00a0o \u00a0aten\u00faen \u00a0la \u00a0punibilidad, \u00a0la intensidad del dolo, la \u00a0preterintenci\u00f3n \u00a0o \u00a0la \u00a0culpa \u00a0concurrentes, la necesidad de pena y la funci\u00f3n \u00a0que ella ha de cumplir en el caso concreto.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0igualdad \u00a0es \u00a0v\u00e1lida \u00a0la glosa que formula la Procuradora Delegada, en tanto no \u00a0compagina \u00a0con \u00a0la \u00a0l\u00f3gica argumentativa que la casaci\u00f3n requiere, combinar la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de esa prerrogativa en el mismo cap\u00edtulo y sin distinci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 supuesta \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0normas \u00a0jur\u00eddicas \u00a0de \u00a0diversa \u00a0\u00edndole. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0todo, \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0igualdad \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 13 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y desarrollado en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a07\u00b0 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal (Ley 599 de 2000) y 5\u00b0 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 de 2000), tiene un evidente contenido sustancial \u00a0y, \u00a0por \u00a0ello, \u00a0su \u00a0desconocimiento \u00a0puede \u00a0ser \u00a0objeto de demanda en casaci\u00f3n, \u00a0siguiendo \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0adecuados a la causal que deba invocarse, seg\u00fan la \u00a0naturaleza de los yerros que se atribuya al Tribunal Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0En el asunto que se examina, asegura \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0el Juez colegido transgredi\u00f3 el principio de igualdad, pero \u00a0nada \u00a0dice \u00a0acerca \u00a0del \u00a0sentido de la supuesta violaci\u00f3n directa de las normas \u00a0que \u00a0lo \u00a0consagran; \u00a0y aunque haciendo un esfuerzo pudiera colegirse que reclama \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0su discurso se redujo a relatar como acontecimiento \u00a0hist\u00f3rico \u00a0que \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Crisilda Howard Bernard fue condenada a cuatro (4) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y que por los mismo hechos, el hermano de ella recibi\u00f3 un \u00a0a\u00f1o m\u00e1s de sanci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0era \u00a0menester \u00a0que \u00a0el demandante \u00a0suministrara \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0en \u00a0orden a que la Corte se adentrara en el \u00a0estudio \u00a0comparativo, \u00a0en el libelo nada se dice al respecto, al punto que no se \u00a0identifica \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0conden\u00f3 a dicha se\u00f1ora, ni la autoridad que la \u00a0profiri\u00f3; \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0se \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0a las reflexiones en torno de la \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena que a ella se le impuso, de modo que, sencillamente, \u00a0no \u00a0existe \u00a0un \u00a0cargo aut\u00f3nomo que resista a la verificaci\u00f3n de las exigencias \u00a0de la casaci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 este \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0subsidiario tampoco sale avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. CUESTIONES FINALES \u00a0<\/p>\n<p>3.1 \u00a0Con la entrada en vigencia del nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, Ley 599 de 2000, eventualmente podr\u00eda abrirse la posibilidad de \u00a0aplicar \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0r\u00e9gimen \u00a0contempla, \u00a0por favorabilidad \u00a0respecto de las anteriores, si a ello hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, como no se casar\u00e1 el fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior de San Andr\u00e9s, Providencia y Santa Catalina, la Sala no \u00a0tiene \u00a0competencia \u00a0para \u00a0decidir al respecto. En cambio, al quedar ejecutoriada \u00a0la \u00a0sentencia, la competencia radica en el Juez de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas \u00a0de \u00a0Seguridad, como lo dispone el numeral 7\u00b0 del art\u00edculo 79 del nuevo C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley 600 de 2000), soluci\u00f3n que se ajusta a derecho y \u00a0que garantiza el principio de la doble instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0supuesto, de llegar a materializarse \u00a0tal \u00a0hip\u00f3tesis, \u00a0contra \u00a0el \u00a0auto que resuelva en segunda instancia los asuntos \u00a0inherentes \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 favorabilidad, \u00a0 en \u00a0 ning\u00fan \u00a0 caso \u00a0procede \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0(Sentencia \u00a0del 5 de \u00a0septiembre de 2001, radicaci\u00f3n 13.000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2 \u00a0De \u00a0conformidad con el art\u00edculo 187 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de 2000), equivalente al 197 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia, que no sustituye al \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada el d\u00eda en que se suscribe, y contra ella \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el \u00a0fallo materia del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente sentencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE A. G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Comisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c1LVARO O. P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencia del 5 de febrero de 1999, folio 52 cdno. 2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 La \u00a0cifra \u00a0correcta \u00a0es \u00a04.500 \u00a0gramos \u00a0netos, \u00a0de \u00a0conformidad con la diligencia de \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0y \u00a0pesaje \u00a0llevada \u00a0a \u00a0cabo \u00a0con la participaci\u00f3n de un perito \u00a0designado \u00a0por \u00a0el Departamento Administrativo de Seguridad DAS. (Folio 45 cdno. \u00a01). \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso No 16272 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 044 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., diez (10) de abril de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6874","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6874","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6874"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6874\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6874"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6874"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6874"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}