{"id":6866,"date":"2023-09-08T17:00:34","date_gmt":"2023-09-08T17:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1619827-08-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:34","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:34","slug":"1619827-08-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1619827-08-03\/","title":{"rendered":"16198(27-08-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16198 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 097 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., agosto veintisiete (27) de dos \u00a0mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0MIGUEL ANTONIO CARO ZULUAGA contra el fallo del 9 de marzo de 1999 \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0que confirm\u00f3 la sentencia \u00a0anticipada \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Veintisiete \u00a0Penal \u00a0del Circuito de esta \u00a0ciudad \u00a0el \u00a018 \u00a0de enero de ese a\u00f1o y le impuso la pena principal de cuarenta y \u00a0cuatro \u00a0(44) \u00a0meses de prisi\u00f3n y multa de veinticinco mil pesos ($25.000.oo), y \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por tiempo \u00a0igual \u00a0a \u00a0la \u00a0principal, \u00a0en \u00a0su \u00a0calidad \u00a0de \u00a0autor responsable del concurso de \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0de \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0destrucci\u00f3n, supresi\u00f3n y \u00a0ocultamiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0documento \u00a0 \u00a0privado, \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0estafa \u00a0 agravada \u00a0 por \u00a0 la \u00a0cuant\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Se desprende de \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0que a finales del a\u00f1o 1996 y mediados de 1997, MIGUEL ANTONIO \u00a0CARO \u00a0ZULUAGA, \u00a0quien \u00a0se \u00a0desempe\u00f1aba como comisionista del Banco de Colombia, \u00a0procedi\u00f3, \u00a0en \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0otros \u00a0empleados \u00a0de la misma entidad, entre ellos \u00a0Carlos \u00a0Arturo \u00a0Aguirre \u00a0Mart\u00ednez \u00a0y \u00a0Alex\u00e1nder \u00a0Mej\u00eda, \u00a0a consignar t\u00edtulos \u00a0valores \u00a0de \u00a0cuenta \u00a0corriente \u00a0a \u00a0su \u00a0nombre o de otras cuentas ya canceladas o \u00a0saldadas, \u00a0y con ellos efectuar el pago por facturaci\u00f3n de tarjetas de cr\u00e9dito \u00a0expedidas \u00a0a \u00a0nombre \u00a0suyo, \u00a0de \u00a0su progenitor Miguel Caro Galindo, de Jabreidis \u00a0C\u00e1rdenas y de Alex\u00e1nder Arguello, entre otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Antes \u00a0que \u00a0fueran \u00a0devueltos \u00a0los \u00a0cheques, \u00a0se \u00a0reclamaban \u00a0en \u00a0la \u00a0gerencia \u00a0operativa \u00a0de \u00a0la citada entidad para evitar que fueran enviados a los \u00a0respectivos \u00a0bancos, haciendo aparecer los valores como abonos a las tarjetas de \u00a0cr\u00e9dito, \u00a0permitiendo \u00a0as\u00ed \u00a0que se incrementara la capacidad de consumo de las \u00a0mismas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0defraudaci\u00f3n \u00a0logr\u00f3 \u00a0superar \u00a0el monto de los ciento cincuenta \u00a0millones \u00a0de pesos, pero en el caso concreto de CARO ZULUAGA la entidad afectada \u00a0pudo \u00a0 determinar \u00a0 que \u00a0 los \u00a0abonos \u00a0a\u00a0 \u00a0las \u00a0tarjetas \u00a0de \u00a0cr\u00e9dito \u00a0Nos \u00a04513071190592173, \u00a0 \u00a04570210000437025 \u00a0 \u00a0y \u00a0 4988580858149023 \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 nombre, \u00a045130717170121801 \u00a0a \u00a0nombre de Jabreidis C\u00e1rdenas y 4506589100021727 de Miguel \u00a0Caro \u00a0 \u00a0 Galindo, \u00a0 \u00a0 ascendieron \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 suma \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0$19\u2019972.801.oo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Ordenada la apertura de instrucci\u00f3n y \u00a0admitida \u00a0la \u00a0demanda de parte civil presentada a nombre del representante legal \u00a0del \u00a0Banco \u00a0de \u00a0Colombia, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda 76 Delegada ante los Jueces Penales del \u00a0Circuito \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0a MIGUEL ANTONIO CARO \u00a0ZULUAGA, \u00a0le resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica el 30 de julio de 1998 con medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de detenci\u00f3n preventiva, que posteriormente se le sustituy\u00f3 \u00a0por \u00a0la de detenci\u00f3n domiciliaria, por los delitos de concierto para delinquir, \u00a0sustracci\u00f3n, \u00a0 destrucci\u00f3n \u00a0y \u00a0ocultamiento \u00a0de \u00a0documento \u00a0privado \u00a0y \u00a0estafa \u00a0agravada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuant\u00eda1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0El \u00a0implicado, \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indagatoria que rindiera con posterioridad, manifest\u00f3 su deseo \u00a0de \u00a0acogerse \u00a0a la terminaci\u00f3n anticipada del proceso, raz\u00f3n por la cual el 30 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o \u00a0se \u00a0llev\u00f3 a cabo la diligencia de formulaci\u00f3n de \u00a0cargos, \u00a0 los \u00a0 cuales \u00a0 acept\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0totalidad2. Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0En providencia del 18 de enero de 1999, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Veintisiete \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0dict\u00f3 \u00a0el fallo \u00a0condenatorio \u00a0a \u00a0que se hizo referencia atr\u00e1s y que resultara confirmado por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de Bogot\u00e1 a trav\u00e9s de providencia \u00a0contra \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0a \u00a0desatar3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N: \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00danico. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0el libelista acusa la sentencia de ser violatoria de la ley sustancial \u00a0por \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 61 y 64 del C\u00f3digo Penal y 299 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0al respecto, que desde el d\u00eda en que \u00a0rindi\u00f3 \u00a0indagatoria \u00a0el \u00a0procesado \u00a0MIGUEL \u00a0ANTONIO \u00a0CARO \u00a0ZULUAGA \u00a0confes\u00f3 la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0punibles \u00a0que \u00a0posteriormente \u00a0acept\u00f3 \u00a0en \u00a0la diligencia de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargos \u00a0efectuada \u00a0por la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, que \u00a0indudablemente, \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Juez Veintisiete Penal del \u00a0Circuito, \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de base para el proferimiento de la sentencia condenatoria y \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0no \u00a0fue tenida en cuenta al momento de tasar la pena a imponer al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en \u00a0su \u00a0extensa \u00a0indagatoria \u00a0hizo \u00a0un \u00a0recuento \u00a0claro \u00a0de \u00a0la comisi\u00f3n de los hechos que se le \u00a0imputaron \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 forma \u00a0 como \u00a0estos \u00a0ocurrieron, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0\u00e9l, \u00a0voluntariamente, \u00a0se \u00a0present\u00f3 ante la Fiscal\u00eda 76, para que fuera procesado y \u00a0juzgado, tal como sucedi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, con la falta de aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a061 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0y 299 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0se \u00a0vulneraron las normas de derecho sustancial que deben ser aplicadas, \u00a0siendo \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0mecanismo \u00a0legal disponible el del recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0y en su lugar se modifique la pena impuesta a CARO ZULUAGA \u00a0que, \u00a0al \u00a0aplicarle \u00a0la \u00a0diminuente \u00a0por confesi\u00f3n, quedar\u00eda en treinta y seis \u00a0(36) meses y veinte (20) d\u00edas de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DE LA PROCURADORA PRIMERA DELEGADA \u00a0PARA LA CASACI\u00d3N PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inicialmente la representante del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0se \u00a0refiere al aspecto del inter\u00e9s para recurrir en sede de casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0este \u00a0se \u00a0hace \u00a0evidente no solo cuando se deja de impugnar la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0sino tambi\u00e9n cuando no se objetan aqu\u00e9llos \u00a0puntos \u00a0 del \u00a0 fallo \u00a0 que \u00a0finalmente \u00a0se \u00a0vienen \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso materia de examen, el defensor del \u00a0procesado \u00a0impugn\u00f3 la sentencia de primera instancia para que se le reconociera \u00a0una \u00a0rebaja de pena por colaboraci\u00f3n eficaz y sometimiento a la justicia, se le \u00a0tuviera \u00a0en \u00a0cuenta la aceptaci\u00f3n de los cargos para la terminaci\u00f3n anticipada \u00a0del \u00a0proceso \u00a0y \u00a0se \u00a0le \u00a0reconociera \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de la condena de ejecuci\u00f3n \u00a0condicional, \u00a0pero \u00a0guard\u00f3 absoluto silencio en relaci\u00f3n con la rebaja de pena \u00a0por \u00a0confesi\u00f3n, pese a que estaba legitimado para impugnar la sentencia por ese \u00a0aspecto, \u00a0conforme \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a037B \u00a0\u2013 4 Decreto 2700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0significa que estuvo de acuerdo con su \u00a0no \u00a0reconocimiento \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0primera instancia, sin que el \u00a0Tribunal \u00a0pudiera \u00a0referirse \u00a0al \u00a0tema en virtud de lo dispuesto en el art\u00edculo \u00a0217 \u00a0ejusdem y, por tanto, mal puede alegarse un yerro sobre un aspecto respecto \u00a0del \u00a0cual \u00a0no \u00a0hubo \u00a0pronunciamiento, \u00a0de \u00a0donde \u00a0deduce \u00a0la \u00a0falta \u00a0de inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico para recurrirlo en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera importante resaltar que cuando a la \u00a0terminaci\u00f3n \u00a0del \u00a0proceso \u00a0se \u00a0ha \u00a0llegado por v\u00eda de la sentencia anticipada, \u00a0donde \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad del procesado le permite avizorar de \u00a0manera \u00a0aproximada \u00a0el \u00a0qu\u00e1ntum \u00a0punitivo, \u00a0su \u00a0cuestionamiento \u00a0no puede estar \u00a0circunscrito \u00a0a \u00a0su \u00a0particular \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la dosificaci\u00f3n punitiva, por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0Estado le ha otorgado al Juez libertad para su determinaci\u00f3n dentro \u00a0de los l\u00edmites constitucionales y legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicional \u00a0a \u00a0lo anterior puntualiz\u00f3 que el \u00a0cargo \u00a0tampoco podr\u00eda prosperar porque en su presentaci\u00f3n el libelista no hizo \u00a0ning\u00fan \u00a0 esfuerzo \u00a0 dial\u00e9ctico \u00a0por \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0juicio \u00a0en \u00a0que \u00a0presuntamente \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador \u00a0y \u00a0as\u00ed puede decirse que el reproche se \u00a0qued\u00f3 \u00a0en el enunciado, en tanto no contiene las razones de orden jur\u00eddico por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0considera \u00a0que \u00a0se dejaron de aplicar los art\u00edculos 61 del Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980 \u00a0y \u00a0299 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal anterior, y aunque cita \u00a0como \u00a0vulnerado \u00a0el art\u00edculo 64 de aquel estatuto punitivo, no indica cu\u00e1l fue \u00a0la causa de su quebranto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Omiti\u00f3 \u00a0de \u00a0esa \u00a0manera \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0el \u00a0ineludible \u00a0requisito \u00a0de t\u00e9cnica relativo a exponer una argumentaci\u00f3n l\u00f3gica \u00a0y \u00a0coherente, \u00a0en \u00a0aras de demostrar, en forma acabada y completa, una tesis con \u00a0reflexiones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0o \u00a0probatorias, \u00a0porque no se trata de poner en tela de \u00a0juicio \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0fallador \u00a0ad \u00a0quem, sino de construir el juicio de \u00a0certeza que reclama como aut\u00e9ntico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen \u00a0de \u00a0las \u00a0referidas \u00a0deficiencias \u00a0t\u00e9cnicas, \u00a0 estima \u00a0 la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0cuando \u00a0expresa \u00a0que la confesi\u00f3n del procesado fue el fundamento \u00a0de \u00a0la \u00a0condena, \u00a0pues \u00a0la \u00a0simple lectura de la parte motiva de la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0demuestra que el instructor ya contaba con los elementos de \u00a0juicio suficientes para derivar de all\u00ed su responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al efecto, menciona la denuncia formulada por \u00a0Jairo \u00a0Ernesto \u00a0Pineda \u00a0Cepeda, Director de Fraudes de la Banca Electr\u00f3nica del \u00a0Banco \u00a0de \u00a0Colombia, \u00a0y \u00a0los documentos anexos a \u00e9sta, el testimonio del citado \u00a0denunciante, \u00a0las \u00a0indagatorias \u00a0de los otros sindicados y las fotocopias de los \u00a0comprobantes \u00a0de \u00a0pago, \u00a0de \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0dice, \u00a0son de pu\u00f1o y letra del aqu\u00ed \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tales condiciones, la confesi\u00f3n no pod\u00eda \u00a0ser \u00a0fundamento \u00a0de la sentencia en la forma como lo entend\u00eda la jurisprudencia \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0299 \u00a0del anterior C\u00f3digo de Procedimiento Penal y \u00a0ahora lo exige expresamente el art\u00edculo 283 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0todo lo anterior considera que el cargo \u00a0se \u00a0debe \u00a0desestimar \u00a0y \u00a0sugiere \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0no casar la sentencia objeto de \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00daNICO. \u00a0<\/p>\n<p>Aduce el libelista que la sentencia proferida \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0MIGUEL \u00a0ANTONIO CARO ZULUAGA, es violatoria de la ley sustancial \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0directa, \u00a0por \u00a0falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 61 y 64 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0anterior y 299 del Decreto 2700 de 1991, en tanto el fallador no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0confes\u00f3 la comisi\u00f3n de los hechos punibles y que \u00a0sirvi\u00f3 de base para el proferimiento de la sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Al respecto, la \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0estima \u00a0que \u00a0el casacionista carece de \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0para recurrir, como quiera que ese aspecto, el de la rebaja \u00a0de \u00a0pena \u00a0por \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0no fue materia del recurso de apelaci\u00f3n interpuesto \u00a0contra la sentencia de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. La Sala se ha \u00a0pronunciado \u00a0en \u00a0diversas \u00a0oportunidades \u00a0acerca del inter\u00e9s para recurrir como \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0para \u00a0acceder \u00a0a la casaci\u00f3n y frente al cual deben \u00a0considerarse \u00a0dos \u00a0aspectos: \u00a0uno, que el sujeto procesal haya sido afectado con \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0recurre y, el otro, que haya promovido recurso de apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia. \u00a0Si\u00a0 \u00a0ha \u00a0guardado \u00a0silencio, se \u00a0entiende \u00a0 que \u00a0comparte \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0demuestre \u00a0que \u00a0estuvo \u00a0en \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0ejercer el derecho de impugnaci\u00f3n, o que a ra\u00edz del recurso \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0otro \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado agrav\u00f3 su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0o que \u00e9sta deriv\u00f3 de la revisi\u00f3n del mismo por haberse surtido el \u00a0grado \u00a0de consulta, o si la propuesta en casaci\u00f3n est\u00e1 referida al tema de las \u00a0nulidades4 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2. \u00a0A \u00a0trav\u00e9s \u00a0de la jurisprudencia, la \u00a0Sala \u00a0tambi\u00e9n \u00a0ha fijado las pautas atinentes a la identidad tem\u00e1tica que debe \u00a0existir \u00a0entre \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0aducidas \u00a0por el recurrente en las diferentes \u00a0instancias. \u00a0En principio, es cierto que no existe inter\u00e9s para recurrir cuando \u00a0el \u00a0asunto \u00a0que \u00a0se postula en la demanda de casaci\u00f3n no ha sido planteado ante \u00a0los \u00a0falladores de instancia, pues en virtud del principio de preclusi\u00f3n de los \u00a0actos \u00a0procesales, \u00a0es \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de las partes hacer uso de los instrumentos \u00a0consagrados \u00a0por \u00a0el ordenamiento jur\u00eddico para la defensa de sus intereses, en \u00a0el \u00a0momento \u00a0previsto \u00a0por \u00a0la ley, a riesgo de perder la oportunidad de ejercer \u00a0una determinada facultad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2.1. \u00a0 La \u00a0identidad \u00a0tem\u00e1tica \u00a0no \u00a0se \u00a0determina \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0simple \u00a0comparaci\u00f3n \u00a0textual \u00a0de \u00a0los argumentos \u00a0expuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente, para derivar de all\u00ed su falta de inter\u00e9s, como \u00a0equivocadamente lo plantea el Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sobre \u00a0este \u00a0punto tambi\u00e9n se ha precisado que no es la pretensi\u00f3n \u00a0en \u00a0s\u00ed \u00a0misma \u00a0considerada la que da la pauta para determinar si le asiste o no \u00a0inter\u00e9s \u00a0al sujeto recurrente, sino la unidad de materia que se conforma de las \u00a0distintas \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0inconformidad \u00a0del recurrente, de tal manera que \u00a0sea \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0detectable \u00a0que \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0\u00e9ste \u00a0ha \u00a0renunciado a \u00a0procurar \u00a0un \u00a0debate \u00a0en \u00a0torno \u00a0al \u00a0tema \u00a0que \u00a0ha puesto a consideraci\u00f3n de la \u00a0Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0existir\u00e1 unidad de materia si se advierte que \u00a0ha \u00a0sido \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0o \u00a0la inocencia del procesado, o la dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0 o \u00a0el \u00a0monto \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0el \u00a0asunto \u00a0que \u00a0ha \u00a0motivado \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0a \u00a0impugnar \u00a0las \u00a0respectivas \u00a0decisiones, as\u00ed no se formulen los \u00a0mismos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 argumentos5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.3. \u00a0En \u00a0el \u00a0asunto \u00a0que \u00a0es \u00a0materia \u00a0de \u00a0examen, \u00a0observa \u00a0la sala que una vez expedido el fallo de primera instancia, el \u00a0abogado \u00a0que \u00a0para \u00a0ese \u00a0momento \u00a0defend\u00eda los intereses de MIGUEL ANTONIO CARO \u00a0ZULUAGA\u00a0 \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta y la concesi\u00f3n del \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n condicional, con fundamento en que el \u00a0procesado \u00a0colabor\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0justicia, \u00a0contribuy\u00f3 \u00a0a \u00a0esclarecer \u00a0los hechos \u00a0investigados, \u00a0acept\u00f3 \u00a0los cargos que le fueron formulados para la terminaci\u00f3n \u00a0anticipada \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0proceso \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0requer\u00eda \u00a0 \u00a0tratamiento \u00a0penitenciario6 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ninguno \u00a0de \u00a0tales argumentos tuvo acogida por parte del fallador de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0quien \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0a \u00a0quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0el libelista, recurre la sentencia con el fin \u00a0de \u00a0obtener \u00a0una \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0la \u00a0pena que le fue impuesta a su representado por \u00a0virtud de haber confesado la comisi\u00f3n de los punibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0marco \u00a0de las anteriores precisiones, es f\u00e1cil advertir que \u00a0le \u00a0asiste \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0para debatir el asunto que se \u00a0comenta, \u00a0pues \u00a0si \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0es \u00a0insistir en el tema de la dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0impuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0primer grado, como en efecto as\u00ed es, \u00a0existe \u00a0unidad tem\u00e1tica frente al motivo propuesto en el recurso de apelaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0 ambos \u00a0 tienen \u00a0 el \u00a0 mismo \u00a0 objetivo \u00a0 de \u00a0 obtener \u00a0 una \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Dilucidado \u00a0entonces \u00a0que \u00a0se \u00a0cumple el presupuesto del inter\u00e9s para recurrir, se ocupar\u00e1 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0analizar \u00a0si \u00a0le asiste o no raz\u00f3n al casacionista en reclamar la \u00a0rebaja \u00a0por \u00a0confesi\u00f3n \u00a0a favor de CARO ZULUAGA, por considerar que el fallador \u00a0vulner\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0al \u00a0dejar \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a061 \u00a0y 64 del C\u00f3digo Penal y 299 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0vigentes para ese momento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.1. \u00a0La \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0comporta como exigencia ineludible, que el casacionista acepte en su \u00a0integridad \u00a0los hechos que se declaran como probados en el fallo impugnado y las \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0como fueron apreciadas y valoradas por el fallador pues, \u00a0como \u00a0se \u00a0sabe, \u00a0en \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0censuras \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que se discute es la \u00a0aplicaci\u00f3n del derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0reclama la aplicaci\u00f3n de un determinado precepto \u00a0sustancial, \u00a0es \u00a0porque \u00a0existe \u00a0plena \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0aspecto f\u00e1ctico y \u00a0probatorio \u00a0que, por la forma como fue contemplado por el juzgador, determina la \u00a0obligatoria \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0que \u00a0lo \u00a0regula \u00a0y \u00a0cuyos efectos no se \u00a0surtieron en la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.2. \u00a0Frente \u00a0a \u00a0la reducci\u00f3n de pena por \u00a0confesi\u00f3n \u00a0 (art\u00edculo \u00a0 299 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0modificado \u00a0por los art\u00edculos 38 de\u00a0 la ley 81 de 1993 y 283 de la Ley 600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0para que prospere un ataque por la v\u00eda directa, es necesario que el \u00a0fallador \u00a0haya \u00a0reconocido \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0desde la primera \u00a0versi\u00f3n, \u00a0que \u00a0no se trate de un caso de flagrancia y que dicha confesi\u00f3n haya \u00a0sido el fundamento de la decisi\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0referirse el Juez de primera \u00a0instancia \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0a \u00a0la versi\u00f3n que suministr\u00f3 el procesado MIGUEL \u00a0ANTONIO \u00a0CARO \u00a0ZULUAGA \u00a0en \u00a0el \u00a0acto de su vinculaci\u00f3n procesal, lo hizo en los \u00a0siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00faltimo, ha de tenerse como confesi\u00f3n \u00a0plena \u00a0la \u00a0otorgada \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria, \u00a0al aceptar de manera clara, precisa y \u00a0contundente \u00a0que efectivamente \u00e9l cancel\u00f3 con cheques las tarjetas de cr\u00e9dito \u00a0personales, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0contribuy\u00f3 \u00a0para \u00a0que \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo procedimiento se \u00a0cancelaran \u00a0las \u00a0obligaciones \u00a0de \u00a0Jabreidis \u00a0C\u00e1rdenas, \u00a0Wilson \u00a0Alberto Pe\u00f1a, \u00a0Fernando \u00a0 \u00a0Calder\u00f3n, \u00a0 \u00a0Alex\u00e1nder \u00a0 \u00a0Arguello \u00a0 Sarmiento \u00a0 y \u00a0 Miguel \u00a0 caro \u00a0Galindo\u201d7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 interrogante \u00a0 que \u00a0 surge \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0 anterior, \u00a0es \u00a0si \u00a0dicha \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0es \u00a0comprensiva \u00a0de las exigencias f\u00e1cticas que deben \u00a0concurrir \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0produzca \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0de pena por confesi\u00f3n y la Sala \u00a0piensa \u00a0que s\u00ed.\u00a0 Es innegable que CARO ZULUAGA acept\u00f3 la comisi\u00f3n de los \u00a0hechos \u00a0delictivos \u00a0en \u00a0su \u00a0primera intervenci\u00f3n procesal, que no se trataba de \u00a0una \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de flagrancia y que, de acuerdo con el Juez, la admisi\u00f3n de su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0cr\u00edmenes \u00a0fue \u00a0clara, \u00a0precisa \u00a0y contundente, lo cual \u00a0traduce \u00a0que \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0le \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de fundamento a la sentencia, as\u00ed se \u00a0contara \u00a0con \u00a0otras \u00a0evidencias \u00a0que \u00a0lo se\u00f1alaban como penalmente responsable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acerca \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00faltimo requisito, dijo la \u00a0Sala en pasada oportunidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cQue la confesi\u00f3n sea el fundamento de la \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0significa, \u00a0como \u00a0a \u00a0veces se entiende, que constituya su soporte \u00a0probatorio \u00a0determinante.\u00a0 \u00a0Si \u00a0as\u00ed \u00a0fuese, \u00a0la \u00a0norma \u00a0de \u00a0la \u00a0reducci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0ser\u00eda \u00a0virtualmente inaplicable pues si la\u00a0 ley impone verificar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0(art. \u00a0281 \u00a0cpp), es normal que al hacerlo se \u00a0logren \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0con la aptitud suficiente para fundamentar el \u00a0fallo.\u00a0 \u00a0El \u00a0significado \u00a0de la exigencia legal est\u00e1 vinculado es, como lo \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado la Corte, a la utilidad de la confesi\u00f3n. Y si se considera que su \u00a0efecto \u00a0reductor \u00a0de \u00a0la pena se condiciona a que tenga ocurrencia en la primera \u00a0versi\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0casos \u00a0de \u00a0no \u00a0flagrancia, \u00a0la l\u00f3gica indica que fundamenta la \u00a0sentencia \u00a0si \u00a0facilita \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n y es la causa inmediata o mediata de \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0evidencias \u00a0sobre \u00a0las \u00a0cuales finalmente se construye la sentencia \u00a0condenatoria\u201d.8 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el evento examinado, aparte de que el Juez \u00a0impl\u00edcitamente \u00a0le \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0trascendencia \u00a0probatoria \u00a0a \u00a0la confesi\u00f3n del \u00a0acusado, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0para \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0un \u00a0medio \u00a0demostrativo \u00a0determinante \u00a0en \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0condena, facilit\u00f3 la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0en \u00a0esa \u00a0medida \u00a0su \u00a0utilidad \u00a0resulta \u00a0innegable.\u00a0 \u00a0El \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0efecto, \u00a0al \u00a0no \u00a0negar \u00a0ni \u00a0contradecir \u00a0los \u00a0cargos presentando \u00a0planteamientos \u00a0 o \u00a0 argumentaciones \u00a0 que \u00a0 hubiesen \u00a0demandado \u00a0significativos \u00a0esfuerzos \u00a0dirigidos \u00a0a \u00a0su \u00a0corroboraci\u00f3n \u00a0o contradicci\u00f3n, produjo ahorro de \u00a0actividad \u00a0jurisdiccional, que es lo que explica, en \u00faltimas, el reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0punitiva desde el punto de vista de su concepci\u00f3n etiol\u00f3gica y \u00a0de la pol\u00edtica criminal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.4. \u00a0As\u00ed, pues, considera la Corte que el \u00a0juzgador, \u00a0tal \u00a0y \u00a0como \u00a0lo \u00a0plante\u00f3 \u00a0el \u00a0recurrente, declar\u00f3 concurrentes los \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0previstos \u00a0en el art\u00edculo 299 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991 para la rebaja de pena por confesi\u00f3n y, sin embargo, no aplic\u00f3 \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0jur\u00eddica \u00a0all\u00ed \u00a0prevista, \u00a0cuyo \u00a0car\u00e1cter \u00a0sustancial nadie \u00a0discute. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. Demostrada la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0directa de la ley, entonces, se casar\u00e1 parcialmente la sentencia \u00a0materia \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, para proceder al reconocimiento de la disminuci\u00f3n de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0que \u00a0omiti\u00f3 \u00a0hacer \u00a0el fallador. Y como tal determinaci\u00f3n afecta \u00a0exclusivamente \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0punitivo \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0la Corte \u00a0efect\u00fae \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0redosificaci\u00f3n, \u00a0rebajando \u00a0la \u00a0pena impuesta al \u00a0procesado \u00a0en una sexta (1\/6) parte, al tenor de lo dispuesto en la disposici\u00f3n \u00a0violada, \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0que contempla el art\u00edculo 283 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal vigente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Lo \u00a0anterior en aras de la efectividad de las garant\u00edas que asisten \u00a0a \u00a0las partes, de las cuales hace parte el principio de legalidad de la pena y a \u00a0cuyo \u00a0restablecimiento \u00a0inmediato \u00a0debe \u00a0proceder \u00a0la \u00a0Corte \u00a0como \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.6. En esas condiciones, ha de tenerse en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0imposici\u00f3n de la pena de cuarenta y cuatro (44) meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0a MIGUEL ANTONIO CARO ZULUAGA, el fallador parti\u00f3 de 36 meses por ser \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00e1s \u00a0grave, \u00a0a \u00a0la que le aument\u00f3 30 meses por el concurso de hechos \u00a0punibles \u00a0y \u00a0le \u00a0disminuy\u00f3 \u00a0una \u00a0tercera (1\/3) parte por efecto de la sentencia \u00a0anticipada. \u00a0Dicho \u00a0resultado \u00a0debe \u00a0disminuirse \u00a0en \u00a0una \u00a0sexta (1\/6) parte por \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la confesi\u00f3n y la pena a imponer es, entonces, la de treinta y seis \u00a0(36) \u00a0meses \u00a0y \u00a0veinte \u00a0(20) d\u00edas, t\u00e9rmino al que igualmente queda reducida la \u00a0pena accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>CASAR \u00a0PARCIALMENTE \u00a0el \u00a0fallo impugnado para reconocerle al procesado MIGUEL ANTONIO CARO ZULUAGA la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena por confesi\u00f3n. La misma se fija, en consecuencia, en treinta y \u00a0seis \u00a0(36) \u00a0meses \u00a0y veinte (20) d\u00edas de prisi\u00f3n e interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones p\u00fablicas por el mismo lapso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0todo \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0se \u00a0mantiene el fallo \u00a0objeto del recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0 Y \u00a0 C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 AUGUSTO \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Comisi\u00f3n de servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MARINA \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Folios 38 y 202 C.1., 34. C.2 y\u00a0 5 y 266 C.3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Folio \u00a076 C.2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Folios 23 y 42 C. Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Cf., \u00a0auto \u00a0del \u00a011 \u00a0de febrero de 1999, M.P. Dr. FERNANDO ARBOLEDA RIPOLL Y sentencia \u00a0del 18 de abril de 2002, M.P. Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Cf., \u00a0sentencia \u00a0 del \u00a0 13 \u00a0 de \u00a0 marzo \u00a0 de \u00a0 2003, \u00a0 M.P., \u00a0Dr. \u00a0CARLOS \u00a0A. \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Folio \u00a036 C. 3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7\u00a0 \u00a0Folio 27 C.3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.\u00a0 \u00a0 \u00a0 CORTE \u00a0 \u00a0 SUPREMA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0 JUSTICIA. \u00a0 \u00a0 Sent. \u00a0Casaci\u00f3n 11960, Abr. 10 de 2003, \u00a0M.P., Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16198 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 Aprobado Acta No. 097 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., agosto veintisiete (27) de dos \u00a0mil tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6866","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6866","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6866"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6866\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6866"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6866"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6866"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}