{"id":6854,"date":"2023-09-08T17:00:34","date_gmt":"2023-09-08T17:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1606720-02-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:34","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:34","slug":"1606720-02-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1606720-02-03\/","title":{"rendered":"16067(20-02-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16067 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado Acta # 026 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., febrero veinte (20) de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado CARLOS ALBERTO SIERRA RODR\u00cdGUEZ, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0febrero \u00a026 \u00a0de \u00a01999, \u00a0mediante \u00a0la cual el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Pereira \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0que \u00a0le dict\u00f3 el \u00a0Juzgado \u00a03\u00ba \u00a0Penal del Circuito de la misma ciudad, por los cargos de homicidio \u00a0agravado, \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0hurto agravado y porte ilegal de \u00a0armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. Varios asaltantes \u00a0armados \u00a0ingresaron a las oficinas del Banco Cooperadores de Pereira, ubicado en \u00a0la \u00a0carrera \u00a010\u00aa con la calle 20, el 11 de noviembre de 1997.\u00a0 Al intentar \u00a0amedrentar \u00a0al \u00a0vigilante Albeiro Tabares Franco se suscit\u00f3 una balacera que lo \u00a0dej\u00f3 \u00a0herido \u00a0y \u00a0le produjo la muerte al cliente de la entidad William Arboleda \u00a0Hern\u00e1ndez.\u00a0 \u00a0Los \u00a0sujetos huyeron y agentes de la Polic\u00eda y del CTI de la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0iniciaron su b\u00fasqueda, logrando la captura de CARLOS ALBERTO SIERRA, \u00a0quien \u00a0presentaba \u00a0un \u00a0impacto de arma de fuego en el brazo derecho, y de YORMAN \u00a0RESTREPO VARGAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Fueron vinculados \u00a0al \u00a0proceso mediante indagatoria, se les resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica el 20 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0noviembre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 19971 \u00a0y \u00a0el \u00a02 \u00a0de marzo de 1998 se \u00a0produjo \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0sumarial. \u00a0SIERRA \u00a0RODR\u00cdGUEZ result\u00f3 \u00a0acusado \u00a0como \u00a0coautor \u00a0de homicidio agravado, tentativa de homicidio agravado y \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0hurto \u00a0agravado. A favor de RESTREPO VARGAS se dict\u00f3 preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 instrucci\u00f3n2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Tramitado \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0el 20 de noviembre de 1998 el Juzgado 3\u00ba Penal del Circuito de Pereira \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0acusado \u00a0a \u00a0622 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino de 10 a\u00f1os y al pago en concreto de los \u00a0da\u00f1os \u00a0 y \u00a0 perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0los \u00a0delitos3.\u00a0 Y\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0apel\u00f3 \u00a0esa \u00a0sentencia \u00a0y el Tribunal Superior de Pereira decidi\u00f3 confirmarla a \u00a0trav\u00e9s del fallo recurrido en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00fanico cargo que le formula el recurrente a la \u00a0sentencia \u00a0 est\u00e1 \u00a0 apoyado \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 segunda \u00a0 parte \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a01\u00aa \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0Dice \u00a0que \u00a0el Tribunal viol\u00f3 indirectamente la ley sustancial \u00a0al \u00a0incurrir \u00a0\u201cen \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0motivado \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los testimonios de cargo, los reconocimientos en fila de personas, \u00a0y \u00a0otras\u201d \u00a0pruebas, \u00a0a las que anuncia que se referir\u00e1 en el desarrollo de la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Dice que por ser protagonista de los hechos se le \u00a0dio \u00a0mayor \u00a0entidad \u00a0al \u00a0testimonio del vigilante Albeiro Tabares que al de Luis \u00a0Fernando \u00a0Arroyave \u00a0Casta\u00f1o, \u00a0quien \u00a0declar\u00f3 \u00a0el \u00a0mismo \u00a0d\u00eda \u00a0de los hechos y \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u201cde pronto\u201d pod\u00eda reconocer a uno de los asaltantes\u00a0 que \u00a0luc\u00eda \u00a0\u201ccamisa verde\u201d, que le ped\u00eda al celador que no le disparara y quien \u00a0se encontraba desarmado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUno \u00a0revisa \u00a0palmo \u00a0a \u00a0palmo\u00a0 \u00a0 el \u00a0 material \u00a0 probatorio \u00a0\u2013expresa \u00a0el \u00a0defensor\u2014 \u00a0 y \u00a0 no \u00a0encuentra \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testigo \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0posiblemente \u00a0pueda \u00a0reconocer \u00a0a \u00a0una de las personas que vio y que es la misma \u00a0que \u00a0ped\u00eda al celador que no le disparara, y afirmar que no lo reconoci\u00f3 (como \u00a0indica \u00a0el \u00a0Tribunal) \u00a0es \u00a0desconocer \u00a0\u00e9ste p\u00e1rrafo, aparte de inventarse algo \u00a0m\u00e1s, \u00a0como \u00a0ser que no lo reconoci\u00f3 en fila de personas, cuando esa diligencia \u00a0nunca se present\u00f3\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Califica esto \u00faltimo de \u00a0\u201cerror \u00a0grave\u201d, \u00a0pues \u00a0para \u00a0hacer \u00a0prevalecer la creencia de que SIERRA fue \u00a0coautor \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos, \u00a0se \u00a0inventa el juzgador un reconocimiento en fila de \u00a0personas \u00a0para \u00a0descartar el testimonio de Arroyave, cuyo relato resulta opuesto \u00a0a \u00a0esa \u00a0convicci\u00f3n.\u00a0 \u00a0Y agrega que lo hace \u201c\u2026tergiversando a tal grado \u00a0el \u00a0material probatorio que se desconoce que en el contenido de el testimonio de \u00a0Arroyave \u00a0se \u00a0dice \u00a0que \u00a0s\u00ed est\u00e1 dispuesto a reconocerlo y que posiblemente lo \u00a0lograr\u00e1.\u00a0 \u00a0 Contra \u00a0toda \u00a0l\u00f3gica \u00a0procesal \u00a0se \u00a0inventa \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0un \u00a0reconocimiento \u00a0donde \u00a0no \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0al sindicado para concluir de ello que el \u00a0testigo \u00a0no \u00a0estaba en condiciones de percibir los hechos m\u00e1s que de una manera \u00a0defectuosa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el censor, entonces, \u00a0es \u00a0 una \u00a0 \u201cinterpretaci\u00f3n \u00a0 fantasiosa\u201d \u00a0 la \u00a0 afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0persona a que hizo referencia el testigo no pod\u00eda ser \u00a0SIERRA.\u00a0 \u00a0Recuerda su afirmaci\u00f3n de que luc\u00eda camisa verde y advierte una \u00a0coincidencia \u00a0en el punto con la declaraci\u00f3n de Tabares, quien se\u00f1al\u00f3 que uno \u00a0de \u00a0los \u00a0asaltantes \u00a0era \u00a0como \u00a0de 32 a\u00f1os y vest\u00eda\u00a0 \u201ccamisa de cuadros \u00a0como \u00a0verdes\u201d.\u00a0 \u00a0En la diligencia de reconocimiento, en la cual SIERRA se \u00a0puso \u00a0 la \u00a0 ropa \u00a0 que \u00a0 luc\u00eda \u00a0 el \u00a0 d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0el \u00a0testigo \u00a0dijo \u00a0textualmente:\u00a0 \u00a0\u201cSe me parece al de pantaloneta roja de camisa de cuadros \u00a0verde \u00a0y \u00a0roja\u201d.\u00a0 \u00a0Lo \u00a0que \u00a0concluye \u00a0el casacionista en este punto es lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo queda duda de que a \u00a0quien \u00a0se \u00a0refiere \u00a0Arroyave como quien estaba desarmado y ped\u00eda al celador que \u00a0no \u00a0le \u00a0disparara \u00a0era \u00a0el de camisa verde y que el portador de esa camisa verde \u00a0que \u00a0lo \u00a0distingu\u00eda \u00a0del \u00a0modo \u00a0de \u00a0vestir de los asaltantes era CARLOS ALBERTO \u00a0SIERRA RODR\u00cdGUEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0que el hombre que ped\u00eda no se le disparara no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0SIERRA \u00a0porque \u00a0no \u00a0fue reconocido es un yerro f\u00e1ctico de terrible \u00a0magnitud, \u00a0una \u00a0tergiversaci\u00f3n ostensible del material probatorio puesto que el \u00a0juzgador \u00a0se ha convencido err\u00f3neamente que SIERRA estaba armado y que dispar\u00f3 \u00a0contra el celador \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0 \u00a0prueba \u00a0\u2013finaliza \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0cita\u2014contrario \u00a0 a \u00a0 como \u00a0lo \u00a0cree \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0evidencia \u00a0como \u00a0signo \u00a0caracter\u00edstico \u00a0que \u00a0una \u00a0persona \u00a0de \u00a0camisa \u00a0verde, desarmado, al encontrarse \u00a0entre \u00a0los \u00a0fuegos \u00a0pidi\u00f3 al celador que no le disparara y \u00e9ste lo hizo contra \u00a0su \u00a0humanidad \u00a0en \u00a0tres oportunidades.\u00a0 O sea que el hombre de camisa verde \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0SIERRA, queda demostrado que s\u00ed era \u00a0SIERRA. \u00a0Y \u00a0si el Tribunal en la sentencia, como vimos, afirma que ese hombre no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0SIERRA \u00a0est\u00e1 \u00a0afirmando \u00a0que \u00a0efectivamente \u00a0Arroyave tiene raz\u00f3n \u00a0cuando \u00a0dice \u00a0una persona de camisa verde ped\u00eda al celador que no le disparara, \u00a0es \u00a0decir \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0reconoce este hecho, pero para afirmar que no pudo ser \u00a0SIERRA, \u00a0y \u00a0la verdad es que al no identificar a SIERRA como esa persona incurre \u00a0en \u00a0un yerro f\u00e1ctico ostensible y grave, porque la verdad probatoria desvirt\u00faa \u00a0esa hip\u00f3tesis conceptual\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0testigo \u00a0Arroyave, \u00a0entonces, \u00a0percibi\u00f3 \u00a0id\u00f3neamente \u00a0los acontecimientos y no de forma defectuosa \u00a0como lo concluy\u00f3 el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Transcribe el defensor, a continuaci\u00f3n, apartes \u00a0del \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0referidos \u00a0a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del testimonio de Albeiro \u00a0Tabares, \u00a0de \u00a0acuerdo con los cuales \u201clas omisiones\u201d en las cuales incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0testigo \u00a0en \u00a0su segunda intervenci\u00f3n procesal \u201cno desvertebran el n\u00facleo \u00a0de \u00a0su \u00a0testimonio\u201d, \u00a0pues se trata de circunstancias accesorias, siendo claro \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0dos oportunidades que lo hizo, reconoci\u00f3 a SIERRA RODR\u00cdGUEZ como \u00a0uno de los delincuentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la primera versi\u00f3n del \u00a0testigo \u00a0el \u00a0procesado es puesto \u201caproxim\u00e1ndose\u201d al vigilante \u201cy dando la \u00a0orden\u201d \u00a0a \u00a0los \u00a0otros \u00a0asaltantes \u00a0de \u00a0iniciar \u00a0la acci\u00f3n, mientras que en la \u00a0segunda \u00a0omite \u00a0se\u00f1alarlo como \u201ccapit\u00e1n\u201d.\u00a0 Esta \u00faltima circunstancia \u00a0es \u00a0la \u00a0que el Tribunal asume como \u201caccesoria\u201d, \u201cya que el celador percibe \u00a0de todas maneras a SIERRA como delincuente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0afirmaciones \u00a0de \u00a0Tabares, \u00a0seg\u00fan el fallo, est\u00e1n corroboradas por la declarante Claudia Liliana \u00a0Duque, \u00a0quien \u00a0dio \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0\u201cun \u00a0individuo \u00a0alto\u201d \u00a0que forcejeaba con el \u00a0vigilante, \u00a0 y \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 de \u00a0 Ubolmester \u00a0Henao \u00a0Llanos \u00a0y \u00a0Fabio \u00a0Sarmiento.\u00a0 \u00a0En \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n del procesado hecha en su indagatoria, de \u00a0otra parte, se lee que mide \u201c1,58 metros\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0censor \u00a0\u201clo \u00a0estable \u00a0en \u00a0todo \u00a0este conjunto\u201d probatorio es que el vigilante forceje\u00f3 con \u00a0el \u00a0\u201cmono \u00a0alto\u201d \u00a0y \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0le \u00a0dispar\u00f3. As\u00ed lo admiti\u00f3 el Tribunal, \u00a0aunque \u00a0afirmando que tal sujeto no era SIERRA, siendo claro para el censor, por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0lo \u00a0era \u00a0y que, como lo dijo Tabares, sospech\u00f3 de \u00e9l \u00a0desde \u00a0que entr\u00f3 al Banco, porque era la primera vez que lo ve\u00eda y \u201ccaminaba \u00a0r\u00e1pido\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violando los preceptos de \u00a0la \u00a0 sana \u00a0 cr\u00edtica \u00a0 del \u00a0 testimonio \u00a0 \u2013agrega \u00a0el \u00a0casacionista\u2014 \u00a0 \u201cse \u00a0excluye \u00a0lo \u00a0favorable \u00a0dej\u00e1ndolo como algo accesorio sin importancia porque en \u00a0lo \u00a0fundamental \u00a0se \u00a0percibe \u00a0a SIERRA como delincuente.\u00a0 El contexto antes \u00a0citado \u00a0hace \u00a0surgir \u00a0la \u00a0sospecha \u00a0a \u00a0partir de su ingreso por primera vez y su \u00a0r\u00e1pido \u00a0andar.\u00a0 \u00a0Pero \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0el hombre de la camisa verde que es \u00a0SIERRA \u00a0no \u00a0fue el que forceje\u00f3 con el vigilante, como lo insin\u00faa el Tribunal, \u00a0sino \u00a0el \u00a0mono \u00a0quien \u00a0es \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0enfrenta a bala con \u00e9l, lo hiere y sale \u00a0herido.\u00a0 \u00a0Otro \u00a0hombre de camisa verde est\u00e1 desarmado durante la acci\u00f3n y \u00a0es \u00a0SIERRA \u00a0porque a \u00e9l se le reconoce, como vimos, por la camisa verde, y como \u00a0el \u00a0hecho \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0da \u00a0cr\u00e9dito \u00a0al mismo, queda claro que el \u00a0Tribunal \u00a0ha \u00a0errado \u00a0su comprensi\u00f3n f\u00e1ctica, ha tergiversado y manipulado las \u00a0pruebas \u00a0para \u00a0concluir, \u00a0a \u00a0toda \u00a0costa, \u00a0que \u00a0SIERRA \u00a0era parte de la banda de \u00a0asaltantes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 4. \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0 procesado \u00a0 \u00a0 \u2013seg\u00fan \u00a0la \u00a0sentencia\u2014fue \u00a0herido \u00a0por \u00a0el celador en la cara y por uno de los agentes del CTI que intervinieron en \u00a0los \u00a0hechos cuando los asaltantes se dieron a la fuga.\u00a0 Las personas contra \u00a0las \u00a0cuales dispararon los funcionarios de la Polic\u00eda Judicial de la Fiscal\u00eda, \u00a0seg\u00fan \u00a0dijeron, iban armadas.\u00a0 De acuerdo con el censor, SIERRA sali\u00f3 del \u00a0Banco \u00a0desarmado \u00a0y fue la persona que \u201cped\u00eda clemencia al celador\u201d, aunque \u00a0por \u00a0\u201cerror \u00a0de \u00a0interpretaci\u00f3n\u201d \u00a0el \u00a0Tribunal no lo crey\u00f3 as\u00ed.\u00a0 Por \u00a0ende, \u00a0si \u00a0SIERRA \u00a0no estaba armado la l\u00f3gica indica que no es la misma persona \u00a0que los miembros del CTI hirieron en el brazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala el recurrente, de \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0que los dos asaltantes armados, huyeron en una motocicleta que los \u00a0esperaba \u00a0en \u00a0la \u00a0calle 20 con la carrera 10\u00aa. SIERRA fue capturado en la calle \u00a018 \u00a0con \u00a0la \u00a0carrera \u00a012, lo cual indica que \u201cno fue a tomar la moto\u201d, en la \u00a0cual huyeron los verdaderos asaltantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cContra \u00a0toda \u00a0l\u00f3gica \u00a0\u2013enfatiza \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0demandante\u2014contra \u00a0toda \u00a0evidencia, \u00a0el Tribunal afirma que SIERRA huy\u00f3 herido \u00a0por \u00a0los \u00a0agentes \u00a0del \u00a0CTI en el brazo derecho en la motocicleta que esperaba a \u00a0los \u00a0asaltantes.\u00a0 De ser as\u00ed, no hubiera sido capturado en la calle 18 con \u00a0carrera \u00a012, \u00a0porque \u00a0el herido por los pluricitados agentes se fue en la moto y \u00a0la \u00a0 motocicleta \u00a0 Yamaha \u00a0 azul \u00a0 jam\u00e1s \u00a0 fue \u00a0 hallada, \u00a0 menos \u00a0 a\u00fan, \u00a0 sus \u00a0ocupantes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Del \u00a0indicio \u00a0de \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0derivan \u00a0las \u00a0instancias \u00a0a \u00a0su \u00a0representado, dice que una persona sindicada de \u00a0unos \u00a0hechos graves \u201ctiene derecho a defenderse de cualquier forma\u201d, sin que \u00a0mentir signifique ser culpable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0 Para \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0en \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0los medios de prueba lleva a establecer que existe duda \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la participaci\u00f3n del procesado en los hechos. Relaciona como normas \u00a0violadas \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0247, 254, 294, 445 y 300 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal de 1991; y 5\u00ba y 35 del C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, por \u00faltimo, que se \u00a0case \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0y \u00a0 se \u00a0 profiera \u00a0 absoluci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 favor \u00a0 de \u00a0 su \u00a0defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL \u00a0PROCURADOR 3\u00ba DELEGADO EN LO \u00a0PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el Delegado es evidente la deficiencia \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0la demanda, en cuanto plantea como error de hecho un fen\u00f3meno que \u00a0no \u00a0se \u00a0ajusta \u00a0a \u00a0los \u00a0elementos \u00a0que \u00a0lo \u00a0estructuran. \u00a0La \u00a0inconformidad \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0es con el hecho de que el juzgador le haya otorgado mayor grado de \u00a0credibilidad \u00a0a un testigo que a otro, es decir \u201ccon el proceso de valoraci\u00f3n \u00a0probatoria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor, en relaci\u00f3n con su planteamiento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0invent\u00f3 \u00a0que \u00a0Arroyave \u00a0no pudo reconocer a \u00a0SIERRA, \u00a0dej\u00f3 \u00a0deliberadamente de lado que es un hecho cierto que no lo hizo, e \u00a0igualmente \u00a0\u201cque\u00a0 \u00a0Tabares \u00a0afirm\u00f3 \u00a0haber \u00a0sido \u00a0atacado por el sujeto a \u00a0quien \u00a0reconoci\u00f3 (SIERRA) y que este \u00faltimo testigo, en cuanto fue v\u00edctima de \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n, \u00a0estaba \u00a0en \u00a0mejores \u00a0capacidades de identificar y posteriormente \u00a0reconocer \u00a0al acusado que Tabares, quien seg\u00fan lo manifestara no se percat\u00f3 de \u00a0todo el acontecer criminal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0que \u00a0la \u00a0critica \u00a0se \u00a0elabora \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n de que el vigilante declar\u00f3 20 d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0 los \u00a0hechos, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0significa \u00a0ninguna \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio, \u00a0como tampoco lo es el hecho de que el Tribunal haya considerado que \u00a0Arroyave \u00a0percibi\u00f3 \u00a0defectuosamente \u00a0debido \u00a0a \u00a0la alteraci\u00f3n que sufri\u00f3 como \u00a0producto \u00a0del \u00a0miedo, \u00a0al \u00a0cual \u00a0se \u00a0refiri\u00f3 \u00a0expl\u00edcitamente el testigo en sus \u00a0intervenciones \u00a0procesales, \u00a0anotando \u00a0no poseer en su recuerdo una imagen clara \u00a0de los asaltantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0argumento del demandante, relativo a que \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento no se realiz\u00f3, es igualmente inaceptable, ya \u00a0que \u00a0el \u00a011 \u00a0de noviembre de 1997, como es constatable en el proceso, esa prueba \u00a0fue practicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0Delegado, \u00a0en \u00a0suma, \u00a0no \u00a0puede el \u00a0defensor \u00a0 alegar \u00a0 una \u00a0manipulaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0pues \u00a0fueron \u00a0m\u00faltiples \u00a0los \u00a0elementos de juicio que tuvo en cuenta para concluir que CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0SIERRA \u00a0intent\u00f3 \u00a0asaltar \u00a0el Banco Cooperadores en compa\u00f1\u00eda de otros \u00a0dos sujetos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0la declaraci\u00f3n de Tabares queda claro, \u00a0de \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0que \u00a0SIERRA \u00a0dispar\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0y \u00a0sali\u00f3 \u00a0armado \u00a0de la \u00a0instituci\u00f3n \u00a0bancaria.\u00a0 \u00a0Este \u00a0hecho \u00a0es \u00a0omitido \u00a0por \u00a0el recurrente, que \u00a0entonces \u00a0carece \u00a0de \u00a0objetividad \u00a0en su pretensi\u00f3n de construir la infracci\u00f3n \u00a0indirecta a la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0comentarios \u00a0restantes \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0an\u00e1lisis \u00a0personales \u00a0del \u00a0demandante que no corresponden a la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0cargo, en consecuencia, debe ser \u00a0desestimado, \u00a0concluye \u00a0el \u00a0Procurador, cuya solicitud es, entonces, no casar la \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA CORTE CONSIDERA: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Los fundamentos \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0condujeron \u00a0al \u00a0fallador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia a condenar al \u00a0procesado \u00a0CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0SIERRA \u00a0RODR\u00cdGUEZ, \u00a0a \u00a0quien \u00a0no se le creyeron las \u00a0explicaciones \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0suministr\u00f3 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 indagatoria,\u00a0 \u00a0 son \u00a0 los \u00a0siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) El testimonio del \u00a0vigilante \u00a0del Banco Albeiro Tabares Franco. Dada su labor, permanec\u00eda alerta a \u00a0situaciones \u00a0sospechosas \u00a0y \u00a0esto \u00a0explica que haya grabado las caracter\u00edsticas \u00a0del \u00a0primer \u00a0asaltante \u00a0que ingres\u00f3 al Banco.\u00a0 Adem\u00e1s, por ser uno de los \u00a0protagonistas \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, es un testigo excepcional y ofrece credibilidad, \u00a0especialmente \u00a0si \u00a0se tiene en cuenta que no conoc\u00eda al procesado y mal pod\u00eda, \u00a0por lo tanto, albergar \u00e1nimo da\u00f1ino hacia \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estaba en posici\u00f3n \u00f3ptima para observar a \u00a0sus \u00a0atacantes, \u00a0para \u00a0notar \u00a0que \u00a0al \u00a0defenderse lesion\u00f3 a uno de \u00e9stos en el \u00a0rostro, \u00a0al \u00a0mismo \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0recuerda, \u00a0llevaba puesta una cachucha roja al \u00a0rev\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b)\u00a0 \u00a0SIERRA \u00a0RODR\u00cdGUEZ, \u00a0en efecto, para el momento de su aprehensi\u00f3n presentaba una herida \u00a0facial \u00a0y \u00a0luc\u00eda \u00a0la \u00a0prenda \u00a0de vestir mencionada, con la visera hacia atr\u00e1s, \u00a0seg\u00fan constancia del Fiscal instructor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) \u00a0De otra parte, \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria \u00a0explic\u00f3 \u00a0su presencia en el Banco indicando que su cu\u00f1ado \u00a0Ricardo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0pedido \u00a0pagar \u00a0un recibo de servicios \u00a0p\u00fablicos.\u00a0 Este neg\u00f3 que tal cosa fuera cierta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d) \u00a0El \u00a0testigo \u00a0Tabares \u00a0Franco, \u00a0en la diligencia de reconocimiento en fila de personas llevada \u00a0a \u00a0cabo \u00a0el \u00a02 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01998, \u00a0distingui\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0como el primer \u00a0delincuente \u00a0que \u00a0ingres\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0entidad bancaria y quien despleg\u00f3 una activa \u00a0participaci\u00f3n en los hechos, llegando inclusive a dispararle. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e) N\u00e9stor Tabares \u00a0Vallejo, \u00a0Agente \u00a0del \u00a0Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n, afirm\u00f3 que cuando los \u00a0asaltantes \u00a0abandonaban \u00a0el \u00a0Banco, \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0John \u00a0Fernando \u00a0Villada \u00a0le \u00a0dispar\u00f3 \u00a0a \u00a0uno \u00a0y \u00a0lo \u00a0lesion\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0brazo \u00a0derecho.\u00a0 \u00a0SIERRA, al ser \u00a0capturado, ten\u00eda una herida as\u00ed en ese lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>f) \u00a0 Deriva \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de primer grado en contra del procesado, por \u00faltimo, los indicios \u201c \u00a0de \u00a0 \u00a0presencia \u00a0 \u00a0u \u00a0 \u00a0oportunidad\u201d, \u00a0 \u201cde \u00a0 sospecha\u201d \u00a0 y \u00a0 \u201cde \u00a0 mala \u00a0justificaci\u00f3n\u201d. \u00a0Los \u00a0hace \u00a0consistir en que se demostr\u00f3 su ingreso al sitio \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos y con posterioridad a estos emprendi\u00f3 la huida, no busc\u00f3 ayuda \u00a0m\u00e9dica, \u00a0se \u00a0escondi\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0ba\u00f1o \u00a0de \u00a0una \u00a0cafeter\u00eda \u00a0durante un \u201clargo \u00a0lapso\u201d, \u00a0le \u00a0minti\u00f3 \u00a0a \u00a0los polic\u00edas que lo capturaron sobre el lugar de sus \u00a0lesiones \u00a0y \u00a0les \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0dinero.\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0como \u00a0se \u00a0dijo, quedaron \u00a0desvirtuadas \u00a0las \u00a0explicaciones que suministr\u00f3 sobre la raz\u00f3n de su presencia \u00a0en la entidad bancaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En la sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia, que hace una unidad inescindible con la de primera,\u00a0 \u00a0se \u00a0consider\u00f3 \u201cm\u00e1s contundente\u201d el testimonio del vigilante Tabares Franco \u00a0que \u00a0el \u00a0de Luis Fernando Arroyave, con sustento en el cual el defensor plante\u00f3 \u00a0que SIERRA no era parte de la banda delincuencial.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0El primero fue \u00a0\u201cm\u00e1s \u00a0espec\u00edfico \u00a0en \u00a0la evocaci\u00f3n de los hechos percibidos\u201d y a pesar de \u00a0que \u00a0hab\u00edan transcurrido 20 d\u00edas desde la comisi\u00f3n de los delitos, reconoci\u00f3 \u00a0a \u00a0SIERRA \u00a0RODR\u00cdGUEZ.\u00a0 \u00a0El segundo declar\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s de los \u00a0acontecimientos, \u00a0no reconoci\u00f3 al procesado y expres\u00f3 que sinti\u00f3 susto cuando \u00a0el \u00a0asalto, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0a \u00a0juicio del Tribunal \u201cindudablemente debi\u00f3 \u00a0alterarle \u00a0el \u00a0sistema nervioso, percibiendo de contera, de manera defectuosa el \u00a0desarrollo de los hechos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0 Tabares, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0hizo \u00a0referencia \u00a0a la cachucha con la visera hacia atr\u00e1s que llevaba \u00a0uno \u00a0de \u00a0los asaltantes. SIERRA admiti\u00f3 en la indagatoria que ten\u00eda puesta una \u00a0as\u00ed y Arroyave Casta\u00f1o no percibi\u00f3 esa circunstancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c)\u00a0 \u00a0 La \u00a0defensa, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 apelaci\u00f3n, \u00a0dijo \u00a0que \u00a0Tabares \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0segunda \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 algunas \u00a0 omisiones, \u00a0consideradas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0como \u00a0\u201cmeramente \u00a0accesorias\u201d, \u00a0pues en lo sustancial siempre se mantuvo.\u00a0 Es \u00a0decir, \u00a0en \u00a0que \u00a0SIERRA RODR\u00cdGUEZ, a quien reconoci\u00f3 plenamente, particip\u00f3 en \u00a0los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d) El individuo que \u00a0\u201cle \u00a0hac\u00eda \u00a0se\u00f1as\u201d \u00a0al celador para que no le disparara, seg\u00fan afirm\u00f3 el \u00a0declarante \u00a0Arroyave, no era SIERRA porque no lo reconoci\u00f3 en fila de personas, \u00a0\u201c\u2026lo \u00a0que \u00a0no \u00a0significa \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0haya \u00a0participado en las conductas \u00a0delictuales, \u00a0 \u00a0sino, \u00a0 reiteramos \u00a0 \u2013dice \u00a0el \u00a0fallo \u00a0recurrido\u2014 \u00a0 por \u00a0el \u00a0especial \u00a0estado \u00a0an\u00edmico \u00a0que \u00a0vivi\u00f3 \u00a0Arroyave, \u00a0tuvo \u00a0aprehensiones an\u00f3malas, no ajustadas a la realidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e)\u00a0 \u00a0En \u00a0los \u00a0siguientes t\u00e9rminos concluy\u00f3 el Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cRecapitulando, \u00a0la \u00a0coparticipaci\u00f3n del \u00a0acusado \u00a0en \u00a0estos \u00a0execrables cr\u00edmenes, tiene apoyo demostrativo en diferentes \u00a0medios, \u00a0como \u00a0los \u00a0aludidos \u00a0testimonios, \u00a0como \u00a0hechos indicadores, claramente \u00a0valorados \u00a0por \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, especialmente, en que el se\u00f1or SIERRA \u00a0fue \u00a0herido \u00a0en \u00a0la \u00a0cara, por el celador, y en el miembro superior derecho, por \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes del CTI, en el momento en que hu\u00eda de la entidad bancaria \u00a0asaltada; \u00a0la \u00a0mentira \u00a0con que pretendi\u00f3 desviar la atenci\u00f3n de sus captores, \u00a0de \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido herido en otra ciudad; la falacia de que hab\u00eda acudido al \u00a0Banco \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de pagar unos servicios p\u00fablicos de su cu\u00f1ado, quien entre \u00a0otras \u00a0cosas, \u00a0testific\u00f3 que no le hab\u00eda entregado, en la fecha de los hechos, \u00a0factura \u00a0alguna \u00a0por \u00a0pagar, \u00a0sino \u00a0que \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0dado \u00a0un dinero para que le \u00a0comprase algunas prendas de vestir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0fin, del estudio, en conjunto de las \u00a0testificaciones \u00a0vertidas, \u00a0e \u00a0incluso \u00a0de \u00a0la misma indagatoria del incriminado \u00a0SIERRA, \u00a0se \u00a0llega \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0su responsabilidad penal.\u00a0 Cosa \u00a0diferente \u00a0es que el se\u00f1or defensor recurrente pretenda, a trav\u00e9s de su propia \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del \u00a0dicho \u00a0de \u00a0Luis Fernando Arroyave, desconocer el agobiante \u00a0peso \u00a0de los dem\u00e1s medios de convicci\u00f3n, debidamente apreciados por la se\u00f1ora \u00a0Juez de instancia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0A trav\u00e9s del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n el defensor no ha hecho nada distinto.\u00a0 En el \u00fanico \u00a0cargo \u00a0que plantea en contra del fallo, apoyado en la segunda parte de la causal \u00a01\u00aa \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0denuncia \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal incurri\u00f3 en error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad y no logr\u00f3 especificar una sola equivocaci\u00f3n de esa \u00a0naturaleza \u00a0y \u00a0mucho menos demostrarla.\u00a0 A lo que se dedic\u00f3 fue a oponerse \u00a0a \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0obtenidas por las instancias en el proceso de apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0medios de prueba, que la Corte estima ajustada a los lineamientos de la \u00a0sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0El \u00a0censor \u00a0cuestiona, \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de que el testimonio de Luis Fernando \u00a0Arroyave \u00a0 Casta\u00f1o \u00a0 haya \u00a0 sido \u00a0 considerado \u00a0 como \u00a0\u201cde \u00a0menor \u00a0entidad \u00a0y \u00a0contundencia\u201d \u00a0que \u00a0el \u00a0del vigilante Albeiro Tabares, planteamiento que al no \u00a0hacerse \u00a0descansar \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0juicio \u00a0del \u00a0juzgador queda reducido a un \u00a0problema \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria, que es marginal al recurso extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0instituido \u00a0para \u00a0juzgar \u00a0la legalidad de la sentencia y no como \u00a0tercera instancia del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0testigo \u00a0Arroyave \u00a0dijo \u00a0que uno de los \u00a0asaltantes \u00a0vest\u00eda \u00a0camisa \u00a0verde, \u00a0que \u00a0estaba desarmado y que \u201cde pronto\u201d \u00a0pod\u00eda \u00a0reconocerlo \u00a0de \u00a0volverlo \u00a0a \u00a0ver.\u00a0 \u00a0En este punto el demandante se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0que el Tribunal se invent\u00f3 una diligencia de reconocimiento en fila \u00a0de \u00a0personas para afianzar la idea de la percepci\u00f3n defectuosa del declarante y \u00a0no \u00a0es \u00a0as\u00ed. \u00a0Ese \u00a0acto \u00a0procesal \u00a0tuvo \u00a0ocurrencia \u00a0el \u00a011 de noviembre de los \u00a0sucesos4 \u00a0y \u00a0en \u00a0la fila que se form\u00f3, con CARLOS ALBERTO SIERRA RODR\u00cdGUEZ \u00a0integr\u00e1ndola, \u00a0Arroyave Casta\u00f1o no reconoci\u00f3 a ninguno de los all\u00ed presentes \u00a0como \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0\u201cde pronto\u201d pod\u00eda identificar.\u00a0 Es l\u00f3gico que \u00a0este \u00a0resultado, \u00a0como \u00a0lo \u00a0enfatiz\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0pod\u00eda \u00a0significar \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no hubiera tenido participaci\u00f3n en los delitos, \u00a0simplemente \u00a0porque \u00a0el \u00a0testigo, \u00a0quien \u00a0admiti\u00f3 que sinti\u00f3 mucho susto y que \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0le \u00a0quedaron \u00a0borrosas las im\u00e1genes de los dos delincuentes \u00a0armados, \u00a0s\u00f3lo \u00a0capt\u00f3 \u00a0algunos \u00a0rasgos \u00a0del \u00a0que \u00a0le \u00a0pareci\u00f3 \u00a0era \u00a0un tercer \u00a0asaltante, \u00a0el \u00a0cual \u00a0no \u00a0iba \u00a0armado \u00a0y \u00a0le \u00a0suplic\u00f3 \u00a0al \u00a0vigilante \u00a0que no le \u00a0disparara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 esfuerzo \u00a0 siguiente \u00a0 que \u00a0hace \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0intentando \u00a0convencer \u00a0de \u00a0que \u00a0esa persona de camisa verde que le \u00a0ped\u00eda \u00a0al \u00a0celador \u00a0que \u00a0no le disparara era SIERRA RODR\u00cdGUEZ, quien se vio en \u00a0medio \u00a0de \u00a0dos \u00a0fuegos \u00a0cuando \u00a0estaba \u00a0haciendo \u00a0una diligencia en el Banco, se \u00a0origina \u00a0en \u00a0su \u00a0particular \u00a0forma \u00a0de interpretar los medios de prueba y revela \u00a0evidentemente \u00a0su intenci\u00f3n de proseguir ante la Corte un debate probatorio que \u00a0se \u00a0agot\u00f3 \u00a0en las instancias. Lo que hace es construir una hip\u00f3tesis de lo que \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0un \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0ni \u00a0siquiera se opone a las \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0aspirando \u00a0a \u00a0la vez a que se reconozca como \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0no \u00a0existir \u00a0plena \u00a0identidad \u00a0en \u00a0las \u00a0intervenciones procesales del testigo Tabares Franco, que es \u00a0el \u00a0argumento, \u00a0equivocado \u00a0claro, con el cual pretende que se le deseche.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0existe \u00a0una \u00a0regla \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual la \u00a0credibilidad \u00a0de \u00a0un \u00a0declarante \u00a0que ha intervenido en el proceso varias veces, \u00a0est\u00e9 \u00a0supeditada \u00a0a la repetici\u00f3n de su versi\u00f3n inicial.\u00a0 Lo normal, por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0una \u00a0regla, \u00a0es \u00a0que \u00a0var\u00ede \u00a0detalles, \u00a0omita \u00a0circunstancias, \u00a0las \u00a0agregue, \u00a0debiendo \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0examinar \u00a0esas distintas \u00a0intervenciones para otorgarles el m\u00e9rito respectivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.\u00a0 \u00a0 La \u00a0censura, \u00a0en \u00a0fin, \u00a0como \u00a0lo \u00a0destaca el Delegado, es el criterio del recurrente \u00a0opuesto \u00a0al \u00a0del \u00a0juzgador.\u00a0 \u00a0Y \u00a0aparte de que una circunstancia as\u00ed no se \u00a0encuentra \u00a0consagrada en la ley como causal de casaci\u00f3n, para la Corte es claro \u00a0que \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0tal y como se desprende de la s\u00edntesis de los fallos, se \u00a0fundament\u00f3 \u00a0en \u00a0evidencias \u00a0que \u00a0con certeza se\u00f1alan al procesado como coautor \u00a0responsable de las conductas punibles por las cuales fue acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 conclusi\u00f3n, \u00a0 es \u00a0 manifiesta \u00a0 la \u00a0improsperidad de la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Debe se\u00f1alar la \u00a0Corte, \u00a0para \u00a0finalizar,\u00a0 \u00a0que \u00a0la \u00a0eventual \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del principio de \u00a0favorabilidad \u00a0por \u00a0la entrada en vigencia de la ley 599 de 2000, es competencia \u00a0del Juez de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad respectivo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Pereira el 26 de \u00a0febrero de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advi\u00e9rtase que contra la presente decisi\u00f3n \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 E.\u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HERMAN \u00a0GAL\u00c1N CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0. \u00a0Folios 32, 35 y 73\/1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0. \u00a0Folio 243\/2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0. \u00a0Folio 385\/2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0. \u00a0Folio 14\/1. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 16067 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6854","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6854","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6854"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6854\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6854"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6854"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6854"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}