{"id":6824,"date":"2023-09-08T17:00:32","date_gmt":"2023-09-08T17:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1580223-01-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:32","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:32","slug":"1580223-01-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1580223-01-03\/","title":{"rendered":"15802(23-01-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 15802 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr.\u00a0 EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 010 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., veintitr\u00e9s (23) de enero de \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de LIBARDO PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ, contra el \u00a0fallo \u00a0del 3 de diciembre de 1998, mediante el cual el Tribunal Superior de Buga \u00a0(Valle) \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0de \u00a0primer grado, para en su lugar \u00a0condenarlo \u00a0como \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito de concusi\u00f3n, a la pena principal de \u00a0cuatro \u00a0(04) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0igual \u00a0lapso, \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0una \u00a0multa equivalente a \u00a0cincuenta \u00a0(50) \u00a0salarios m\u00ednimos legales mensuales; y le neg\u00f3 el subrogado de \u00a0la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0acontecimientos que dieron origen a la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 penal \u00a0fueron \u00a0relatados \u00a0as\u00ed \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Buga: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl presente asunto tuvo su g\u00e9nesis el 19 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1996, en la localidad de Tul\u00faa (V) aproximadamente a las 11:15 de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0cuando el se\u00f1or NEFTAL\u00cd MU\u00d1OZ MENESES quien se desplazaba en un \u00a0veh\u00edculo \u00a0de \u00a0servicio \u00a0p\u00fablico, \u00a0fue retenido por los guardas viales: LIBARDO \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0T\u00c9LLEZ, \u00a0NELSON GERM\u00c1N ARANZAZU y CARLOS A. PEL\u00c1EZ, los cuales luego \u00a0de \u00a0 solicitarle \u00a0 la \u00a0documentaci\u00f3n \u00a0respectiva \u00a0le \u00a0manifestaron \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0incurrido \u00a0en una serie de violaciones a las normas de tr\u00e1nsito que conllevaban \u00a0a \u00a0la \u00a0inmovilizaci\u00f3n del veh\u00edculo y al cobro de una multa de $ 800.000 pesos; \u00a0posteriormente, \u00a0uno \u00a0de los patrulleros que se identific\u00f3 como LIBARDO PINZ\u00d3N \u00a0T\u00c9LLEZ \u00a0le \u00a0insinu\u00f3 \u00a0que \u00a0le entregara $150.000 pesos, como condici\u00f3n para no \u00a0elaborar \u00a0los \u00a0respectivos \u00a0comparendos, pero ante la negativa del motorista, el \u00a0citado \u00a0agente, \u00a0luego \u00a0de \u00a0dialogar \u00a0con \u00a0sus \u00a0compa\u00f1eros \u00a0abord\u00f3 el taxi con \u00a0destino \u00a0a los patios, y durante el trayecto disminuy\u00f3 la cantidad inicialmente \u00a0exigida \u00a0a \u00a0$100.000 \u00a0pesos, \u00a0devolvi\u00e9ndole \u00a0el \u00a0pase y concertando una cita en \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0tarde para recibir el dinero, situaci\u00f3n que fue informada por el \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0MU\u00d1OZ \u00a0 \u00a0MENESES \u00a0 \u00a0al \u00a0 due\u00f1o \u00a0 del \u00a0 automotor \u00a0 (ARNALDO \u00a0 MORENO \u00a0VILLALOBOS). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente \u00a0MORENO \u00a0VILLALOBOS \u00a0se \u00a0contact\u00f3 \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 se\u00f1or \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0el \u00a0cual \u00a0le \u00a0demand\u00f3 \u00a0la \u00a0citada \u00a0suma \u00a0inform\u00e1ndole \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 era \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 compartirla \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0otros \u00a0 \u00a0cuatro \u00a0compa\u00f1eros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n que conllev\u00f3 a que los se\u00f1ores \u00a0ARNALDO \u00a0MORENO \u00a0VILLALOBOS \u00a0y \u00a0NEFTAL\u00cd \u00a0MU\u00d1OZ P\u00c9REZ formularan la respectiva \u00a0denuncia \u00a0penal \u00a0y \u00a0administrativa \u00a0contra \u00a0el citado patrullero.\u201d1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Con base en la denuncia formulada por el \u00a0propietario \u00a0 del \u00a0 taxi, \u00a0 se\u00f1or \u00a0 Arnaldo \u00a0Moreno \u00a0Villalobos, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Veintisiete \u00a0Seccional de Tul\u00faa (Valle) adelant\u00f3 una averiguaci\u00f3n preliminar, \u00a0recaud\u00f3 \u00a0las \u00a0primeras \u00a0pruebas y escuch\u00f3 en versi\u00f3n libre al patrullero vial \u00a0LIBARDO PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ (folio 19 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Mas \u00a0adelante, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Sexta \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Buga (Valle) abri\u00f3 investigaci\u00f3n, vincul\u00f3 mediante indagatoria \u00a0al \u00a0 se\u00f1or \u00a0 PINZ\u00d3N \u00a0 T\u00c9LLEZ \u00a0 y, \u00a0 al \u00a0 resolver \u00a0 su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el \u00a07 \u00a0de \u00a0octubre de 1997, le impuso medida de aseguramiento \u00a0consistente \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n preventiva por el delito de concusi\u00f3n, y orden\u00f3 su \u00a0captura (folio 134 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0f\u00edsica \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0LIBARDO \u00a0PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ se produjo el 17 de octubre de 1997; y el mismo d\u00eda la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0instructora \u00a0le \u00a0sustituy\u00f3 la detenci\u00f3n preventiva por domiciliaria \u00a0(folio 147 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0recaudar \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01997, se declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n \u00a0(folio 169 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Al calificar el m\u00e9rito del sumario, el \u00a027 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01998, \u00a0la Fiscal\u00eda Sexta Seccional de Buga (Valle) acus\u00f3 al \u00a0se\u00f1or \u00a0LIBARDO \u00a0PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ por el delito de concusi\u00f3n, y mantuvo respecto \u00a0de \u00e9l la detenci\u00f3n domiciliaria (folio 178 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0apel\u00f3 \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria; sin embargo, m\u00e1s adelante renunci\u00f3 a la impugnaci\u00f3n, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0dicha \u00a0providencia \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada el 17 de febrero de 1998 \u00a0(folio 194 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0La \u00a0causa fue adelantada por el Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Tul\u00faa (Valle), Despacho que practic\u00f3 algunas \u00a0pruebas, \u00a0y al culminar la audiencia p\u00fablica, mediante sentencia del 6 de julio \u00a0de \u00a01998, \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0LIBARDO \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0T\u00c9LLEZ, en aplicaci\u00f3n del principio \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0y le \u00a0concedi\u00f3 libertad provisional (folio 247 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Inconforme con la decisi\u00f3n anterior el \u00a0Fiscal \u00a0instructor \u00a0interpuso \u00a0el recurso de apelaci\u00f3n. Al desatar la alzada el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Buga, \u00a0en \u00a0fallo \u00a0del \u00a03 \u00a0de \u00a0diciembre de 1998, revoc\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0en su lugar conden\u00f3 al \u00a0se\u00f1or \u00a0LIBARDO \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0T\u00c9LLEZ \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal de cuatro (04) a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable del il\u00edcito de concusi\u00f3n, expidi\u00f3 orden de \u00a0captura \u00a0en \u00a0su \u00a0contra, \u00a0y \u00a0adopt\u00f3 \u00a0las otras determinaciones antes rese\u00f1adas \u00a0(folio 288 cdno. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0del procesado interpuso y \u00a0sustent\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0cuyo \u00a0fondo \u00a0resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0este \u00a0prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0cargos propone el defensor de LIBARDO \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0T\u00c9LLEZ \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Buga. Uno, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la causal tercera del art\u00edculo 220 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991), \u00a0por \u00a0haberse \u00a0dictado en un juicio viciado de \u00a0nulidad; \u00a0y en subsidio, los otros dos, invocando la causal primera ib\u00eddem, por \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO (Nulidad) \u00a0<\/p>\n<p>En criterio del libelista, el proceso est\u00e1 \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad por no \u00a0haberse \u00a0llevado \u00a0a cabo el reconocimiento fotogr\u00e1fico con base en las hojas de \u00a0vida \u00a0de \u00a0los guardas de tr\u00e1nsito, decretada con el fin de que el conductor del \u00a0taxi, \u00a0Neftal\u00ed \u00a0Mu\u00f1oz Meneses, identificara al patrullero que supuestamente le \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0suma de dinero, prueba que no fue practicada \u201cal parecer porque \u00a0el \u00a0 mismo \u00a0 instructor \u00a0 omiti\u00f3 \u00a0 adoptar \u00a0las \u00a0medidas \u00a0pertinentes \u00a0para \u00a0el \u00a0cumplimiento y ejecuci\u00f3n de su propia orden.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0 que \u00a0 dicha \u00a0 pr\u00e1ctica \u00a0 era \u00a0indispensable \u00a0para \u00a0individualizar \u00a0al \u00a0presunto \u00a0responsable \u00a0del il\u00edcito, de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0su \u00a0omisi\u00f3n \u00a0afect\u00f3 \u00a0el debido proceso, el derecho de defensa, el \u00a0principio \u00a0de contradicci\u00f3n y la investigaci\u00f3n integral, denotando parcialidad \u00a0en \u00a0la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0el \u00a0denunciante \u00a0describi\u00f3 \u00a0al \u00a0patrullero \u00a0que exigi\u00f3 el dinero con caracter\u00edsticas opuestas a las de LIBARDO \u00a0PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que la falta de individualizaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0despleg\u00f3 \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0produjo como consecuencia la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgamiento, pues los testimonios y los indicios se apreciaron \u00a0entendiendo \u00a0que \u00a0incriminaban \u00a0a \u00a0alguien \u00a0conocido \u00a0como \u201cPinz\u00f3n\u201d, que no \u00a0necesariamente \u00a0es el procesado LIBARDO PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ, sino que puede ser otro \u00a0de los guardas que lo acompa\u00f1aron en el operativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ese modo, dice el censor, se vulner\u00f3 el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0(debido \u00a0proceso) de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, y los art\u00edculos \u00a01\u00b0 \u00a0 (derecho \u00a0 de \u00a0 defensa), \u00a0 249 \u00a0(imparcialidad \u00a0en \u00a0la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba)\u00a0 \u00a0y \u00a0333 \u00a0(investigaci\u00f3n \u00a0integral) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal derogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base en lo anterior solicita a la Sala \u00a0declarar \u00a0la nulidad de todo lo actuado a partir de la calificaci\u00f3n del m\u00e9rito \u00a0sumarial, \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0funcionario \u00a0 \u00a0instructor \u00a0 \u00a0subsane \u00a0 \u00a0tal \u00a0irregularidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0 \u00a0CARGO \u00a0 (Falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0subsidio \u00a0del \u00a0anterior, \u00a0enuncia \u00a0esta \u00a0censura \u00a0como \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial por errores de hecho \u00a0consistentes \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 falsos \u00a0 \u00a0 juicios \u00a0 \u00a0 de \u00a0identidad en la apreciaci\u00f3n del indicio construido a \u00a0partir \u00a0de \u00a0que el procesado LIBARDO PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ suscribi\u00f3 el informe sobre \u00a0la \u00a0retenci\u00f3n \u00a0del veh\u00edculo; y en la valoraci\u00f3n de los testimonios de Arnaldo \u00a0Moreno \u00a0Villalobos (propietario del taxi) y Neftal\u00ed Mu\u00f1oz Meneses (conductor), \u00a0puesto \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior entendi\u00f3 que sus declaraciones eran claras, \u00a0precisas \u00a0e \u00a0id\u00f3neas \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0responsabilidad penal en el grado de \u00a0certeza, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0es \u00a0distinta, \u00a0toda \u00a0vez que contienen \u00a0fisuras, \u00a0contradicciones \u00a0e \u00a0inconsistencias \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron detectadas por el \u00a0Ad-quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0en \u00a0la audiencia p\u00fablica el \u00a0se\u00f1or \u00a0Neftal\u00ed \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Meneses \u00a0no \u00a0reconoci\u00f3 al procesado como al autor del \u00a0il\u00edcito, \u00a0lo cual no se debe a olvido por el paso del tiempo, ni al influjo del \u00a0miedo, \u00a0ni \u00a0comporta \u00a0el reflejo de un inter\u00e9s en colaborarle, como lo entiende \u00a0el \u00a0Juez colegiado fundamentado en conjeturas sin soporte real, sino que ello es \u00a0coherente \u00a0con \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n que \u00e9l hizo en testimonio del 10 de febrero de \u00a01997, \u00a0cuando \u00a0dijo \u00a0que \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0il\u00edcito \u00a0era \u201cdelgadito y joven\u201d, \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0que \u00a0no \u00a0posee LIBARDO PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ, quien estaba cercano a \u00a0los 50 a\u00f1os de edad en la \u00e9poca de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0el se\u00f1or Neftal\u00ed Mu\u00f1oz Meneses \u00a0presenta \u00a0inexplicables \u00a0cambios \u00a0al referirse a la suma de dinero supuestamente \u00a0exigida, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0en \u00a0principio \u00a0es \u00a0fuente \u00a0de \u00a0inseguridad \u00a0y de ausencia de \u00a0certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Expone luego apreciaciones acerca de lo que \u00a0pudo \u00a0haber ocurrido, como la abusiva utilizaci\u00f3n del nombre de LIBARDO PINZ\u00d3N \u00a0T\u00c9LLEZ, \u00a0quien \u00a0aparece \u00a0en \u00a0formularios oficiales como encargado del caso, por \u00a0parte \u00a0del \u00a0patrullero \u00a0Aranzazu, \u00a0\u00fanica \u00a0persona \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0contacto \u00a0con \u00a0el \u00a0conductor; \u00a0de \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0le \u00a0parece \u00a0extra\u00f1o \u00a0que los guardas de tr\u00e1nsito \u00a0devolvieran \u00a0el \u00a0pase \u00a0de \u00a0conducci\u00f3n \u00a0al \u00a0taxista \u00a0y \u00a0que \u00a0hubiesen registrado \u00a0normalmente \u00a0los \u00a0comparendos el mismo d\u00eda de los hechos, circunstancias que no \u00a0compaginan \u00a0con \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0un posible arreglo anormal; recuerda que el \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de Tr\u00e1nsito Transporte del Valle del Cauca (DATT) \u00a0no \u00a0encontr\u00f3 irregularidades en el procedimiento desplegado por los guardas que \u00a0conocieron \u00a0del \u00a0caso; \u00a0y \u00a0piensa \u00a0que \u00a0es factible que el due\u00f1o del carro haya \u00a0instaurado \u00a0 una \u00a0 falsa \u00a0 denuncia, \u00a0 para \u00a0evadir \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0de \u00a0las \u00a0infracciones \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito, \u00a0como \u00a0el \u00a0carecer \u00a0de \u00a0licencia de tr\u00e1nsito, o el \u00a0vencimiento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0\u00e9sta \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 taxi \u00a0 para \u00a0 uso \u00a0particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0afirmando \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0torna \u00a0ostensible en cuanto confiere credibilidad a lo manifestado \u00a0por \u00a0Neftal\u00ed \u00a0Mu\u00f1oz Meneses en la denuncia, y al mismo tiempo le resta m\u00e9rito \u00a0a \u00a0lo \u00a0relatado \u00a0por \u00a0\u00e9l \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, pues en esta ocasi\u00f3n no \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0como \u00a0al \u00a0autor \u00a0del \u00a0il\u00edcito, \u00a0lo \u00a0que demuestra la \u00a0subsistencia de dudas que no lograron despejarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tales condiciones, dice el defensor, no \u00a0existe \u00a0certeza \u00a0acerca \u00a0de la responsabilidad penal de LIBARDO PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ, \u00a0quien \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0con \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0247 \u00a0(prueba para \u00a0condenar), \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 445 \u00a0 \u00a0 (presunci\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 inocencia \u00a0 \u00a0 \u2013 \u00a0 in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo) del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0Decreto \u00a02700 de 1991; y por ello solicita a la Corte casar el fallo impugnado y \u00a0proferir el de sustituci\u00f3n de car\u00e1cter absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER \u00a0 \u00a0CARGO \u00a0 (Falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0existencia) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 esta \u00a0 oportunidad, \u00a0 \u201cen \u00a0 forma \u00a0subsidiaria \u00a0y \u00a0excluyente\u201d, el libelista plantea otra violaci\u00f3n indirecta de \u00a0la \u00a0ley sustancial por error de hecho, consistente en falso juicio de existencia \u00a0por omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0ignor\u00f3 \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 expedida \u00a0 por \u00a0el \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0y \u00a0Transporte \u00a0 del \u00a0 Valle \u00a0del \u00a0Cauca \u00a0(DATT), \u00a0donde \u00a0se \u00a0expresa \u00a0que \u00a0\u201c&#8230;El \u00a0procedimiento \u00a0adelantado por los funcionarios (LIBARDO PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ y CARLOS \u00a0ADRI\u00c1N \u00a0PEL\u00c1EZ), \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0comparendos \u00a0\u00fanicos \u00a0nacionales \u00a0y \u00a0a \u00a0la orden de inmovilizaci\u00f3n en patios oficiales fue adelantada \u00a0conforme lo establecen las normas de Tr\u00e1nsito y Transportes&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0el Ad-quem omiti\u00f3 \u00a0apreciar \u00a0dicha resoluci\u00f3n, ciment\u00f3 la condena en el testimonio del Jefe de la \u00a0Unidad \u00a0Administrativa \u00a0del \u00a0DATT \u00a0Valle \u00a0del \u00a0Cauca, \u00a0se\u00f1or \u00a0Rigoberto Barreto \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0quien \u00a0sostuvo que no le parec\u00eda correcto el procedimiento seguido \u00a0por los patrulleros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el casacionista, al no tener en cuenta \u00a0el \u00a0acto \u00a0administrativo \u00a0que \u00a0demostraba que la actuaci\u00f3n oficial se ajust\u00f3 a \u00a0derecho, \u00a0prueba \u00a0de \u00a0mayor \u00a0calidad, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0superior incurri\u00f3 en falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0error que lo llev\u00f3 a percibir certeza donde persist\u00eda \u00a0la \u00a0duda, y a conceder fuerza vinculatoria en forma equivocada al testimonio del \u00a0Jefe de la Unidad Administrativa del DATT Valle del Cauca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual \u00a0que \u00a0en el cargo anterior, menciona \u00a0como \u00a0infringidos \u00a0los art\u00edculos 247 (prueba para condenar), y 445 (presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0inocencia \u00a0 \u00a0\u2013 \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo) del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Decreto \u00a02700 de 1991; y solicita a la Corte \u00a0casar \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 impugnado \u00a0y \u00a0proferir \u00a0el \u00a0de \u00a0sustituci\u00f3n \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Cuarta \u00a0Delegada para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0advierte \u00a0que \u00a0en \u00a0los \u00a0tres \u00a0cargos \u00a0el \u00a0libelista incurre en \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0y \u00a0de \u00a0fondo \u00a0insalvables \u00a0que \u00a0conducen \u00a0al fracaso de su \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0toda \u00a0vez que lejos de atacar la estructura jur\u00eddica del fallo la \u00a0demanda \u00a0se reduce a la exposici\u00f3n del pensamiento del libelista, como si fuese \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de instancia, por lo cual solicita a la Corte no casar la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE EL PRIMER CARGO (Nulidad) \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Delegada \u00a0observa que el \u00a0demandante \u00a0induce \u00a0la \u00a0censura \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa y, no \u00a0obstante, \u00a0indebidamente \u00a0fusiona e involucra en su alegato la pretermisi\u00f3n del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0lo cual atenta contra los principios de autonom\u00eda, claridad y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0que \u00a0rigen \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0y \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de las \u00a0nulidades en esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0acota la Delegada, el censor no \u00a0profundiza \u00a0en \u00a0la \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0se habr\u00edan menguado las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0ni \u00a0hizo referencia a los defectos de \u00a0estructura, \u00a0cometido indispensable, aunque en su criterio las vulneraciones del \u00a0derecho \u00a0a la defensa excepcionalmente podr\u00edan conllevar al desconocimiento del \u00a0debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista limit\u00f3 su \u00a0discurso \u00a0a expresar que el reconocimiento fotogr\u00e1fico permit\u00eda individualizar \u00a0al \u00a0autor de il\u00edcito, pero sin desarrollar el argumento ni confrontarlo con las \u00a0restantes \u00a0evidencias, \u00a0quedando \u00a0as\u00ed desprovista de fundamento la aseveraci\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual no se comprob\u00f3 que PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ fuese el sujeto activo de la \u00a0conducta punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0Delegada \u00a0descarta \u00a0la \u00a0inactividad \u00a0del \u00a0Fiscal \u00a0instructor \u00a0con relaci\u00f3n a su deber funcional, puesto \u00a0que \u00a0a \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0la defensa ofici\u00f3 al DATT Valle requiriendo fotograf\u00edas \u00a0recientes \u00a0 de \u00a0 los \u00a0patrulleros \u00a0PINZ\u00d3N, \u00a0Aranzazu \u00a0y \u00a0Pel\u00e1ez; \u00a0y \u00a0cit\u00f3 \u00a0al \u00a0denunciante \u00a0 \u00a0Neftal\u00ed \u00a0 \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 efectuara \u00a0 el \u00a0 reconocimiento \u00a0pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que al ampliar su testimonio en \u00a0la \u00a0fase del sumario, el se\u00f1or Neftal\u00ed Mu\u00f1oz Meneses manifest\u00f3 que debido al \u00a0paso \u00a0de \u00a0un \u00a0a\u00f1o \u00a0y \u00a0medio \u00a0desde \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, ya no estaba en \u00a0condiciones \u00a0 de \u00a0 reconocer \u00a0 a \u00a0 quien \u00a0 le \u00a0solicit\u00f3 \u00a0el \u00a0dinero2. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0la \u00a0posterior \u00a0diligencia \u00a0sobre las fotograf\u00edas resultaba in\u00fatil, por lo \u00a0cual \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0no insisti\u00f3 en ella y declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n, sin \u00a0que la defensa se hubiese opuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ese modo, encuentra que el reproche, en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0falta \u00a0de \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0del autor del delito, se \u00a0asemeja \u00a0a un alegato de instancia, donde la defensa esboza distintas hip\u00f3tesis \u00a0y \u00a0pretende trasladar la responsabilidad de lo ocurrido a los otros patrulleros, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0referencia \u00a0alguna \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas que lo incriminan, entre ellas la \u00a0denuncia \u00a0elevada \u00a0por \u00a0el \u00a0due\u00f1o \u00a0del \u00a0taxi, \u00a0Arnaldo \u00a0Moreno Villalobos, y la \u00a0versiones \u00a0suministradas por el conductor de dicho veh\u00edculo, quienes aseguraron \u00a0repetidas \u00a0veces \u00a0que \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0T\u00c9LLEZ \u00a0fue \u00a0la persona que les exigi\u00f3 la suma \u00a0final de $ 100.000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0ello, dice la Delegada, se descartan \u00a0los \u00a0defectos de garant\u00eda o estructura que el cargo apenas enuncia, por lo cual \u00a0la sentencia debe mantenerse inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0EL \u00a0SEGUNDO CARGO (Falso juicio de \u00a0identidad) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Delegada detecta insuperables defectos \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0en la postulaci\u00f3n de los supuestos errores de apreciaci\u00f3n de los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Arnaldo \u00a0Moreno \u00a0Villalobos \u00a0y \u00a0Neftal\u00ed \u00a0Mu\u00f1oz Meneses, y del \u00a0indicio \u00a0construido \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0LIBARDO \u00a0PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ \u00a0suscribi\u00f3 \u00a0el \u00a0informe \u00a0sobre \u00a0la \u00a0retenci\u00f3n \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0 \u00fanicamente \u00a0enuncia \u00a0los \u00a0yerros \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0reclamando \u00a0luego \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0 \u00a0pero \u00a0 apart\u00e1ndose \u00a0 completamente \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 lineamientos \u00a0jurisprudenciales \u00a0 indispensables \u00a0 para \u00a0 postular \u00a0 la \u00a0 omisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0dicha \u00a0instituci\u00f3n jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual que en el primer evento, extra\u00f1a la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0pregonados \u00a0y \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0el fallo, \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 casacionista \u00a0 sustituye \u00a0 afirmando \u00a0 que \u00a0 sin \u00a0 la \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0del procesado los dem\u00e1s medios de prueba confirman el dicho \u00a0de \u00a0se\u00f1or \u00a0LIBARDO \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0T\u00c9LLEZ, \u00a0cometido \u00a0para \u00a0el \u00a0cual acude a invocar \u00a0equivocadamente, \u00a0como si se tratara de un falso juicio de identidad, una prueba \u00a0que \u00a0 ni \u00a0 siquiera \u00a0 fue \u00a0 tenida \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0cual \u00a0es \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0del \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0y Transporte, \u00a0donde \u00a0se \u00a0dice \u00a0que la actuaci\u00f3n de los guardas de tr\u00e1nsito estuvo ajustada a \u00a0derecho, \u00a0que \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0libelista \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0ser \u00a0la \u00a0piedra \u00a0angular \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Am\u00e9n de las falencias t\u00e9cnicas, acota la \u00a0Delegada, \u00a0tampoco \u00a0en \u00a0el \u00a0fondo asiste raz\u00f3n al casacionista, ya que lejos de \u00a0ense\u00f1ar \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0yerro en la apreciaci\u00f3n del contenido objetivo de \u00a0las \u00a0pruebas que le interesan, presenta su propia valoraci\u00f3n de las mismas, con \u00a0la \u00a0esperanza \u00a0de que su criterio prevalezca frente al expuesto en la sentencia, \u00a0lo \u00a0cual explica que el n\u00facleo de la cr\u00edtica se ubique en el grado de certitud \u00a0otorgado \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios de cargo pese al desfase en la cantidad del dinero \u00a0pedido \u00a0al taxista, circunstancia que no reviste trascendencia en tanto no es la \u00a0cifra \u00a0la \u00a0que \u00a0constituye \u00a0el il\u00edcito de concusi\u00f3n, sino el hecho mismo de la \u00a0exigencia \u00a0 de \u00a0 dinero \u00a0 a \u00a0 cambio \u00a0del \u00a0correcto \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Evidencia a\u00fan m\u00e1s el distanciamiento del \u00a0cargo \u00a0con \u00a0la v\u00eda de ataque seleccionada, en cuanto reprocha que no se hubiese \u00a0ampliado \u00a0el testimonio de Arnaldo Moreno Villalobos, lo cual nada tiene que ver \u00a0con \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad; y tambi\u00e9n en tanto pretende que se debi\u00f3 \u00a0creer \u00a0en \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0el \u00a0conductor \u00a0Neftal\u00ed \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Meneses cuando en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0dijo \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0LIBARDO PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ no fue la \u00a0persona \u00a0que \u00a0le exigi\u00f3 el dinero, lo que denota la pretensi\u00f3n de anteponer su \u00a0propia \u00a0manera de valorar el acopio probatorio y de volver a aquel debate, antes \u00a0que un ataque a la estructura jur\u00eddica del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n al informe suscrito por el \u00a0patrullero \u00a0LIBARDO \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0T\u00c9LLEZ, \u00a0la Delegada hace notar que nuevamente el \u00a0censor \u00a0omite \u00a0indicar en qu\u00e9 consisti\u00f3 el error del Tribunal, y estima que su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0fue \u00a0correcta por haberse ce\u00f1ido con exactitud a su \u00a0contenido, \u00a0del \u00a0cual \u00a0dedujo razonadamente que el procesado fue el protagonista \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0denunciados. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0si \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n consist\u00eda en \u00a0protestar \u00a0por la transgresi\u00f3n de los postulados de la sana cr\u00edtica por llegar \u00a0a \u00a0tal \u00a0inferencia, se ha debido postular un error de hecho por falso raciocinio \u00a0y no un falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Encuentra \u00a0completamente \u00a0lejanas \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de casaci\u00f3n elegida las referencias a las caracter\u00edsticas f\u00edsicas del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0comparaci\u00f3n \u00a0con los rasgos de los guardas Aranzazu y Pel\u00e1ez, a \u00a0la \u00a0existencia \u00a0real \u00a0de \u00a0las infracciones de tr\u00e1nsito, a la autenticidad de la \u00a0licencia \u00a0de conducci\u00f3n, y a la supuesta falsedad en la denuncia elevada por el \u00a0propietario \u00a0del \u00a0taxi, \u00a0todo \u00a0para \u00a0edificar \u00a0un estado de duda, si se tiene en \u00a0cuenta \u00a0que tales acontecimientos apenas responden a suposiciones aventuradas de \u00a0la \u00a0defensa, pero que no permiten relaci\u00f3n probatoria con el aspecto objetivo o \u00a0fenomenol\u00f3gico \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0investigada, \u00a0ni \u00a0con \u00a0la \u00a0responsabilidad de \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la Sala desestimar la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SOBRE \u00a0EL \u00a0TERCER \u00a0CARGO (Falso juicio de \u00a0existencia) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0la \u00a0Procuradora Delegada que las \u00a0imprecisiones \u00a0destacadas \u00a0en \u00a0precedencia \u00a0resultan \u00a0comunes a esta censura, no \u00a0s\u00f3lo \u00a0por \u00a0la \u00a0incorrecta \u00a0menci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0adjetivas \u00a0y \u00a0sustantivas \u00a0supuestamente \u00a0infringidas, \u00a0sino por aglutinar inadecuadamente dentro del error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia pregonado los siguientes t\u00f3picos: a) \u00a0la \u00a0 omisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0DATT \u00a0que \u00a0hac\u00eda \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la licitud del procedimiento \u00a0adelantado \u00a0por \u00a0los guardas de tr\u00e1nsito: b) la suposici\u00f3n de que el autor del \u00a0il\u00edcito \u00a0estaba \u00a0plenamente \u00a0identificado, \u00a0tema \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0insiste; y c) la \u00a0credibilidad \u00a0otorgada \u00a0a \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Rigoberto \u00a0Barreto \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0funcionario \u00a0del DATT Valle, pues este t\u00f3pico debi\u00f3 cuestionarse a trav\u00e9s del \u00a0planteamiento de un falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen de lo anterior, en criterio de \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Delegada, \u00a0resulta \u00a0intrascendente \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0hubiese \u00a0omitido \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0DATT \u00a0que puso fin a la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0disciplinaria \u00a0en \u00a0contra de los patrulleros involucrados, si se \u00a0analiza \u00a0que, a\u00fan en el evento en que de tal decisi\u00f3n se hubiere hecho expresa \u00a0referencia \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0el sentido de \u00e9ste continuar\u00eda siendo soportado en \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Arnaldo \u00a0Moreno, Neftal\u00ed Mu\u00f1oz y Nelson Aranzazu, as\u00ed \u00a0como \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0circunstancial \u00a0apreciada por el Juez plural, al punto que \u00a0aquel \u00a0pronunciamiento \u00a0administrativo \u00a0no \u00a0incidir\u00eda \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n penal, \u00a0precisamente \u00a0por \u00a0la \u00a0clara diferenciaci\u00f3n en cuanto a la naturaleza y \u00e1mbito \u00a0de protecci\u00f3n del derecho disciplinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna irregularidad observa la Delegada \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0hubiese \u00a0valorado \u00a0el testimonio del Jefe de la \u00a0Unidad \u00a0Operativa \u00a0de Tr\u00e1nsito y Transporte del Valle, se\u00f1or Rigoberto Barreto \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0ya que el Ad-quem sopes\u00f3 adem\u00e1s el memorando interno suscrito por \u00a0\u00e9l, \u00a0 donde \u00a0se \u00a0destacaba \u00a0que \u00a0las \u00a0infracciones \u00a0que \u00a0pod\u00edan \u00a0dar \u00a0lugar \u00a0a \u00a0inmovilizar \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0eran \u00a0las \u00a0relativas a la licencia de transito, pero \u00a0como \u00a0el \u00a0conductor \u00a0s\u00ed \u00a0la \u00a0portaba, seg\u00fan lo afirmado en su declaraci\u00f3n, la \u00a0retenci\u00f3n \u00a0del \u00a0carro se deriv\u00f3 en realidad de la ausencia de emblemas y de la \u00a0tarjeta \u00a0de operaci\u00f3n, \u201ccircunstancia que a la postre denotaba el abuso de la \u00a0funci\u00f3n \u00a0para compeler al conductor a que diera o prometiera dar el dinero para \u00a0evitar \u00a0el \u00a0pago \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0eventual \u00a0por conducir el veh\u00edculo en tales \u00a0condiciones.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0a la Sala no \u00a0casar el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. SOBRE EL CARGO POR NULIDAD \u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n le asiste a la Procuradora Delegada \u00a0cuando \u00a0advierte \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista incurre en falencias de t\u00e9cnica y de fondo \u00a0que impiden al cargo salir avante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0el \u00a0marco de la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pretende \u00a0el defensor que se declare sin validez lo actuado a partir \u00a0de \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito del sumario, alegando indistintamente que se \u00a0transgredi\u00f3 \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0el principio de la investigaci\u00f3n integral, con fundamento en \u00a0que \u00a0no se llev\u00f3 a cabo el reconocimiento del implicado LIBARDO PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ \u00a0sobre \u00a0las \u00a0fotograf\u00edas \u00a0incorporadas \u00a0a \u00a0las \u00a0hojas \u00a0de vida de los guardas de \u00a0tr\u00e1nsito que participaron en los acontecimientos investigados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Si bien la causal tercera de casaci\u00f3n, \u00a0vale \u00a0decir cuando la sentencia se haya dictado en un juicio viciado de nulidad, \u00a0aparentemente \u00a0no \u00a0exige \u00a0en \u00a0su \u00a0redacci\u00f3n \u00a0formas \u00a0espec\u00edficas \u00a0en cuanto su \u00a0proposici\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo, \u00a0la \u00a0demanda no es un escrito de libre confecci\u00f3n, \u00a0pues, \u00a0igual \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0otras causales, debe ajustarse a ciertos par\u00e1metros \u00a0l\u00f3gicos \u00a0de \u00a0modo que se comprendan con claridad y precisi\u00f3n los motivos de la \u00a0nulidad, \u00a0 las \u00a0irregularidades \u00a0sustanciales \u00a0alegadas \u00a0y \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0se \u00a0quebranta \u00a0la \u00a0estructura del proceso o se afectan las garant\u00edas de los sujetos \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0punto \u00a0de \u00a0esta \u00a0causal \u00a0corresponde \u00a0tambi\u00e9n \u00a0al \u00a0recurrente \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0cometida durante el \u00a0desarrollo \u00a0del proceso e inadvertida en el fallo incide de tal manera, que para \u00a0remediarla \u00a0no queda ninguna alternativa distinta a invalidar las diligencias, y \u00a0por \u00a0ello \u00a0quien \u00a0as\u00ed \u00a0alega \u00a0debe \u00a0indicar \u00a0razonadamente \u00a0y con precisi\u00f3n el \u00a0momento \u00a0procesal \u00a0al que han de retrotraerse las actuaciones, una vez excluidas \u00a0las alcanzadas por los vicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto del cumplimiento de la exigencia \u00a0\u00faltimamente \u00a0anotada \u00a0surge \u00a0un \u00a0primer \u00a0escollo, \u00a0toda vez que el casacionista \u00a0solicita \u00a0que \u00a0se \u00a0decrete \u00a0la \u00a0nulidad de lo actuado desde la calificaci\u00f3n del \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario, lo cual es de por s\u00ed un contrasentido, pues en el cuerpo \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0hace \u00a0manifiesto \u00a0que \u00a0su \u00a0aspiraci\u00f3n radica en que en sede de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0se practique el reconocimiento fotogr\u00e1fico ya decretado, cometido \u00a0que \u00a0no podr\u00eda lograrse si se invalidara \u00fanicamente desde la calificaci\u00f3n del \u00a0sumario y permaneciese vigente el cierre de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Con relaci\u00f3n a los aspectos que deben \u00a0abordarse \u00a0cuando \u00a0se \u00a0postula un cargo por nulidad, originada en la ausencia de \u00a0determinada \u00a0prueba, en fallo del 31 de octubre de 2002, radicaci\u00f3n 16.437, con \u00a0ponencia \u00a0de \u00a0quien \u00a0ahora \u00a0funge \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0funci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Corte se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c5. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a la trascendencia del \u00a0vac\u00edo \u00a0dejado \u00a0por la prueba cuya pr\u00e1ctica se omiti\u00f3, es preciso recordar que \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0no \u00a0deriva de la prueba en s\u00ed misma \u00a0considerada, \u00a0sino \u00a0de \u00a0su confrontaci\u00f3n l\u00f3gica con las que s\u00ed fueron tenidas \u00a0en \u00a0 cuenta \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 sentenciador \u00a0 como \u00a0soporte \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0\u201cpara \u00a0a \u00a0partir de su contraste evidenciar que las extra\u00f1adas, \u00a0de \u00a0haberse\u00a0 \u00a0practicado, derrumbar\u00edan la decisi\u00f3n, erigi\u00e9ndose entonces \u00a0como \u00a0\u00fanico \u00a0remedio procesal la invalidaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n censurada a fin \u00a0de \u00a0que \u00a0esos elementos que se echan de menos puedan ser tenidos en cuenta en el \u00a0proceso.\u201d \u00a0(Auto \u00a0del \u00a012 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 2001, radicaci\u00f3n 16.463, M.P. Dr. \u00a0Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En \u00a0el \u00a0presente asunto la demanda es \u00a0superficial; \u00a0no va m\u00e1s all\u00e1 de la afirmaci\u00f3n del libelista en el sentido que \u00a0se \u00a0ha \u00a0generado \u00a0una \u00a0nulidad por desconocimiento del derecho a la defensa, del \u00a0debido \u00a0 proceso, \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0pero \u00a0omite la demostraci\u00f3n de las premisas de las que hace depender \u00a0tales \u00a0conclusiones, \u00a0labor que comportaba el sustento en forma separada de cada \u00a0uno de esos supuestos generadores de invalidez del tr\u00e1mite. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0censura se concentra en protestar por \u00a0la \u00a0aparente \u00a0pasividad \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica del reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0que \u00a0oportunamente decret\u00f3; no obstante, olvid\u00f3 se\u00f1alar en qu\u00e9 \u00a0se \u00a0manifestaba \u00a0tal \u00a0conducta \u00a0del instructor, no dio a conocer las razones por \u00a0las \u00a0cu\u00e1les \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0tal \u00a0prueba \u00a0socav\u00f3 \u00a0el derecho a la defensa, o \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal; \u00a0ni \u00a0indic\u00f3 si tal omisi\u00f3n la \u00a0atribu\u00eda \u00a0a \u00a0negligencia \u00a0o \u00a0al \u00a0\u00e1nimo \u00a0proclive \u00a0del \u00a0funcionario instructor; \u00a0tampoco \u00a0expres\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0los \u00a0motivos \u00a0que \u00a0lo \u00a0mov\u00edan a pensar que los \u00a0resultados \u00a0del reconocimiento fotogr\u00e1fico eran suficientes para desvirtuar los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Arnaldo \u00a0Moreno \u00a0Villalobos \u00a0(propietario \u00a0del taxi) y Neftal\u00ed \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Meneses (Conductor) y el indicio derivado de la suscripci\u00f3n del informe \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito, \u00a0que \u00a0incriminaban al se\u00f1or LIBARDO PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ, pruebas que \u00a0fueron sopesadas con solvencia por el Tribunal Superior de Buga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0se \u00a0observa \u00a0aventurada \u00a0y \u00a0carente \u00a0de \u00a0bases \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n obtenida por el libelista, seg\u00fan la cual la \u00a0falta \u00a0de \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0autor \u00a0del \u00a0il\u00edcito \u00a0habr\u00eda producido como \u00a0consecuencia \u00a0la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del acopio probatorio, que incriminaba \u00a0a \u00a0una \u00a0persona \u00a0de \u00a0apellido \u00a0\u201cPinz\u00f3n\u201d, \u00a0como \u00a0si \u00a0se \u00a0hubiese referido al \u00a0procesado LIBARDO PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0carga \u00a0demostrativa \u00a0del demandante, \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0ense\u00f1ar por qu\u00e9 la ausencia de la prueba que extra\u00f1a comportaba \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la defensa, del principio de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0de la investigaci\u00f3n integral no puede suplirse por la Corte, \u00a0en \u00a0 virtud \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 limitaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 gobierna \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Aunado a lo anterior, no es admisible \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0del recurso extraordinario aseverar que la prueba que se dice fue \u00a0omitida, \u00a0como \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, no fue \u00a0practicada \u00a0\u201cal parecer porque el mismo instructor omiti\u00f3 adoptar las medidas \u00a0pertinentes\u201d, \u00a0 puesto \u00a0que \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cal \u00a0parecer\u201d \u00a0de entrada denota que el casacionista no \u00a0esta \u00a0seguro \u00a0del \u00a0contenido \u00a0y \u00a0alcances de la supuesta falencia cometida en el \u00a0transcurso \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0sino que se lanza a la aventura de explorar una v\u00eda \u00a0de \u00a0 \u00a0ataque \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0argumentos \u00a0 \u00a0no \u00a0 verificables \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 lectura \u00a0 del \u00a0expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo dem\u00e1s, es claro que por auto del \u00a030 \u00a0de octubre de 1997 la Fiscal\u00eda Sexta Seccional de Buga (Valle), decret\u00f3 el \u00a0reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0solicitado \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0y al d\u00eda siguiente \u00a0expidi\u00f3 \u00a0los \u00a0oficios \u00a0respectivos, (folio 157 cdno. 1). Sin embargo, la prueba \u00a0no \u00a0fue \u00a0practicada, \u00a0por \u00a0causas \u00a0que \u00a0se \u00a0desconocen \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista no \u00a0menciona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 tales \u00a0condiciones, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0SOBRE \u00a0LOS \u00a0CARGOS SEGUNDO Y TERCERO \u00a0(Violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teniendo \u00a0en \u00a0cuenta que las censuras por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia merecen similares \u00a0cr\u00edticas, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la t\u00e9cnica de planteamiento y a su contenido, ser\u00e1n \u00a0respondidos \u00a0conjuntamente, \u00a0sin perjuicio de hacer \u00e9nfasis en algunos aspectos \u00a0espec\u00edficos en cada caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0de cara a estos cargos la Corte \u00a0encuentra \u00a0atinado \u00a0el \u00a0concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico, porque las glosas que \u00a0formula \u00a0 en \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0evento \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0serias \u00a0inconsistencias \u00a0de \u00a0estructura y contenido, que les impiden prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0en \u00a0m\u00faltiples \u00a0ocasiones que puede demandarse la casaci\u00f3n del fallo \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley \u00a0sustancial, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0en el ejercicio de la apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0haya incurrido en errores de hecho o de derecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0errores de hecho, camino elegido por \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0pueden \u00a0ocurrir por: falso juicio de existencia, falso juicio de \u00a0identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1 \u00a0Incurre \u00a0en error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia el juez que omite apreciar una prueba legalmente aportada \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0cuando, \u00a0contrario \u00a0sensu, \u00a0infiere consecuencias valorativas a \u00a0partir de un medio de convicci\u00f3n que no forma parte del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2 El error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0supone, \u00a0en \u00a0cambio, \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0s\u00ed tiene en cuenta el medio \u00a0probatorio \u00a0legal \u00a0y \u00a0oportunamente \u00a0practicado; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0al sopesarlo lo \u00a0distorsiona, \u00a0 \u00a0tergiversa, \u00a0 \u00a0recorta \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0adiciona \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0contenido \u00a0literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3 \u00a0Si \u00a0la prueba existe legalmente y es \u00a0valorada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0pero \u00a0se \u00a0le asigna una fuerza de convicci\u00f3n que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia com\u00fan y los aportes de las ciencias, \u00a0se incurre en error de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esta hip\u00f3tesis el demandante corre con \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, o cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue desconocido por el juez, e \u00a0igualmente \u00a0tiene \u00a0el deber de indicar cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l el raciocinio l\u00f3gico, o cu\u00e1l la deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4 Demostrada la presencia del yerro y su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0antes \u00a0se\u00f1alada, en operaci\u00f3n de causa a efecto, \u00a0debe \u00a0enlazarse \u00a0con \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de determinada ley sustancial por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, todo en procura \u00a0de \u00a0 verificar \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 impugnado \u00a0es \u00a0manifiestamente \u00a0contrario \u00a0a \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El casacionista no desarrolla en rigor \u00a0t\u00e9cnico \u00a0los \u00a0cargos \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y, \u00a0si bien anuncia que la censura \u00a0versar\u00e1 \u00a0sobre \u00a0los desatinos cometidos en el fallo frente a la apreciaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0diversas \u00a0pruebas \u00a0que menciona, no avanza hasta la demostraci\u00f3n de alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0especies de error de hecho, en forma clara y separada como corresponde, \u00a0sino \u00a0que \u00a0en \u00a0un \u00a0solo \u00a0cuerpo \u00a0presenta \u00a0sus apreciaciones generales sobre los \u00a0medios \u00a0de convicci\u00f3n que le interesan, y se lanza a proponer hip\u00f3tesis acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0g\u00e9nesis de los acontecimientos y sus responsables, llegando inclusive a \u00a0trasladar \u00a0las \u00a0acciones \u00a0delictivas \u00a0hacia\u00a0 \u00a0otros guardas de tr\u00e1nsito, e \u00a0indistintamente \u00a0a \u00a0sugerir \u00a0que todo se debe a una falsa denuncia por parte del \u00a0due\u00f1o \u00a0del \u00a0taxi, \u00a0como \u00a0si \u00a0continuara \u00a0litigando \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, con la \u00a0esperanza \u00a0de \u00a0que \u00a0su \u00a0manera \u00a0de \u00a0ver \u00a0el \u00a0asunto prevalezca sobre el criterio \u00a0jur\u00eddico del Tribunal Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0aunque rotula el segundo \u00a0cargo \u00a0como \u00a0falso juicio de identidad, supuestamente \u00a0cometido \u00a0en la apreciaci\u00f3n del indicio construido \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0LIBARDO PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ suscribi\u00f3 el informe \u00a0sobre \u00a0la \u00a0retenci\u00f3n \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, y sobre los testimonios de Arnaldo Moreno \u00a0Villalobos \u00a0(propietario \u00a0del \u00a0taxi) \u00a0y Neftal\u00ed Mu\u00f1oz Meneses (conductor), tal \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0inicial \u00a0la \u00a0complement\u00f3 \u00a0con \u00a0su \u00a0visi\u00f3n personal del asunto, en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0allanar el camino para que la Corte percibiera los desatinos de hecho \u00a0que atribuye al Tribunal Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1 \u00a0En \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0indicios \u00a0 era \u00a0menester \u00a0abordar \u00a0por \u00a0separado su estudio a profundidad, con la t\u00e9cnica del recurso, en \u00a0orden \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que el Juez colegiado cometi\u00f3 determinada especie de error \u00a0en \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0componentes \u00a0del \u00a0indicio \u00a0o \u00a0en \u00a0los \u00a0procesos l\u00f3gicos de \u00a0inferencia, \u00a0vale \u00a0decir, \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0de los elementos que integran el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0intelectual que significa deducir el hecho \u00a0indicado, o al valorarlos individual o conjuntamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe \u00a0recordar \u00a0que \u00a0si \u00a0de cuestionar la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba del hecho indicador se trata, los errores pueden ser \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho \u00a0en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0sus modalidades. En cambio, en el \u00a0proceso \u00a0intelectual \u00a0camino \u00a0a \u00a0construir la deducci\u00f3n o la inferencia y en la \u00a0asignaci\u00f3n \u00a0de \u00a0poder de persuasi\u00f3n del indicio \u00fanicamente pueden tener lugar \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0en \u00a0cualquiera \u00a0de los momentos u operaciones que requieran \u00a0aplicaci\u00f3n de los postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, la controversia que el actor \u00a0intenta \u00a0contra \u00a0estos \u00a0medios probatorios, los indicios, nunca sobrepas\u00f3 de un \u00a0incompleto \u00a0 enunciado, \u00a0porque \u00a0su \u00a0inter\u00e9s \u00a0se \u00a0agot\u00f3 \u00a0en \u00a0apoyar \u00a0el \u00a0dicho \u00a0exculpatorio \u00a0de \u00a0su \u00a0representado, sin precaver que era obligatorio ocuparse en \u00a0desvirtuar \u00a0 las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0le \u00a0sirvieron \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0para \u00a0demeritar \u00a0la \u00a0excusa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2 Tampoco el censor atin\u00f3 en demostrar \u00a0los \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0sobre \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Arnaldo Moreno \u00a0Villalobos \u00a0y Neftal\u00ed Mu\u00f1oz Meneses, puesto que omiti\u00f3 confrontar lo que cada \u00a0uno \u00a0de ellos declar\u00f3 con lo que el Tribunal Superior pens\u00f3 que hab\u00edan dicho, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a \u00a0descubrir \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0desfase, ni indic\u00f3 en d\u00f3nde radicaba el \u00a0recorte, la adici\u00f3n o la distorsi\u00f3n de su contenido literal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cambio de ello, en el discurso se torna \u00a0evidente \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0protesta \u00a0esencialmente por el poder suasorio o la \u00a0fuerza \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n \u00a0 que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0encontr\u00f3 \u00a0en \u00a0aquellos \u00a0testimonios, \u00a0y \u00a0es \u00a0aqu\u00ed \u00a0donde \u00a0acude \u00a0al \u00a0recurso \u00a0de buscar inexactitudes o \u00a0imprecisiones \u00a0en \u00a0los relatos de cada versi\u00f3n, todo para introducir el tema de \u00a0la \u00a0duda \u00a0probatoria, \u00a0pero, se insiste, sin ilustrar acerca del falso juicio de \u00a0identidad \u00a0pregonado, \u00a0y sin demostrar tampoco que el defecto fue de raciocinio, \u00a0es \u00a0 decir, \u00a0 que \u00a0habr\u00eda \u00a0ocurrido \u00a0al \u00a0aplicar \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aquel \u00a0modo \u00a0de \u00a0sustentar ense\u00f1a que en \u00a0realidad \u00a0se \u00a0presenta \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0una disparidad de criterios, una diversa \u00a0\u00f3ptica \u00a0de \u00a0entendimiento \u00a0entre el casacionista y el Tribunal Superior, motivo \u00a0adicional \u00a0para \u00a0que los cargos no tengan acogida, pues ante la imposibilidad de \u00a0demostrar \u00a0los \u00a0errores que postula, como si tratara de ahondar en el debate, el \u00a0defensor \u00a0pretende \u00a0que \u00a0prevalezca su opini\u00f3n jur\u00eddica sobre el raciocinio de \u00a0la Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0el \u00a0problema \u00a0subyace \u00a0en \u00a0la \u00a0credibilidad, \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0poder \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n que el \u00a0Tribunal Superior otorg\u00f3 al \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>acopio \u00a0probatorio en su conjunto, pero en \u00a0este \u00a0tema \u00a0prevalece \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del juzgador, toda vez que no existe tarifa \u00a0legal \u00a0o \u00a0asignaci\u00f3n \u00a0ex \u00a0ante \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0sino que con la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0m\u00e9todo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 \u00a0denominado \u00a0 \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0art\u00edculos \u00a0254 y 294 \u00a0del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0derogado \u00a0(Decreto 2700 de 1991), y art\u00edculos \u00a0238, \u00a0257, \u00a0277, 282 y 287 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), \u00a0el \u00a0juez tiene cierto grado de libertad para la apreciaci\u00f3n de las pruebas, con \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de arribar a un estado de conocimiento acerca de los sucesos y de la \u00a0responsabilidad penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0No escapa a aquella gama de falencias \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0y \u00a0de \u00a0fondo \u00a0el tercer cargo, postulado \u201cen forma subsidiaria y \u00a0excluyente\u201d \u00a0por falso juicio de existencia, toda vez que el Tribunal dej\u00f3 de \u00a0apreciar \u00a0 la \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el \u00a0Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0y \u00a0Transporte \u00a0del \u00a0Valle del Cauca (DATT), donde se expresaba que el \u00a0procedimiento \u00a0adelantado \u00a0por los funcionarios LIBARDO PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ y Carlos \u00a0Adri\u00e1n \u00a0Pel\u00e1ez, \u00a0para \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0comparendos \u00a0y \u00a0la \u00a0orden de \u00a0inmovilizaci\u00f3n del veh\u00edculo, fue desarrollado conforme a derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0es \u00a0cierto que en la sentencia de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0no \u00a0se \u00a0menciona \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a028 \u00a0de \u00a0octubre de 1997, \u00a0proferida \u00a0por el Jefe de la Unidad Operativa del DATT Valle del Cauca, mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0se declar\u00f3 que la conducta de los mencionados guardas de tr\u00e1nsito no \u00a0constitu\u00eda \u00a0falta disciplinaria, el casacionista contrajo su alegato a informar \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0dicha \u00a0omisi\u00f3n \u00a0hab\u00eda \u00a0ocurrido, \u00a0pero \u00a0nuevamente \u00a0olvid\u00f3 \u00a0desarrollar \u00a0el \u00a0cargo \u00a0\u201csubsidiario \u00a0y \u00a0excluyente\u201d, \u00a0puesto \u00a0que nada dijo \u00a0acerca \u00a0del \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0ese \u00a0acto \u00a0administrativo ten\u00eda entidad suficiente para \u00a0desvirtuar \u00a0 o \u00a0dejar \u00a0sin \u00a0piso \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0e \u00a0indiciaria \u00a0(antes \u00a0mencionada) \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez colegiado analiz\u00f3 concienzudamente antes de concluir \u00a0que \u00a0 el \u00a0 se\u00f1or \u00a0 LIBARDO \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0T\u00c9LLEZ \u00a0era \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0concusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras palabras, el libelista priv\u00f3 a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0enterarse \u00a0acerca del por qu\u00e9, si se hubiese \u00a0tenido \u00a0en cuenta dicha resoluci\u00f3n, se habr\u00edan desvirtuado, por lo menos hasta \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0introducir \u00a0la duda probatoria, todas las reflexiones que hace el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0en \u00a0torno \u00a0de los testimonios de Arnaldo Moreno Villalobos y \u00a0Neftal\u00ed \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0Meneses, que en repetidas ocasiones se\u00f1alan al guarda PINZ\u00d3N \u00a0como \u00a0la \u00a0persona que les solicit\u00f3 el dinero, diferenci\u00e1ndolo perfectamente de \u00a0su \u00a0hom\u00f3logo \u00a0Pel\u00e1ez; \u00a0tampoco \u00a0insinu\u00f3 \u00a0siquiera cu\u00e1les ser\u00edan las razones \u00a0para \u00a0dejar \u00a0sin \u00a0piso \u00a0el \u00a0pensamiento del Ad-quem sobre la versi\u00f3n libre y la \u00a0posterior \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0en las que detect\u00f3 \u201cla habilidad del \u00a0patrullero \u00a0PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ\u201d para involucrar a otras personas en los hechos, y \u00a0al \u00a0indicio derivado de que faltara a la verdad cuando trat\u00f3 de hacer creer que \u00a0\u00e9l \u00a0fue \u00a0ajeno \u00a0al \u00a0procedimiento, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de haber suscrito los comparendos \u00a0oficiales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El relato de la omisi\u00f3n de una prueba por \u00a0parte \u00a0del Tribunal Superior no constituye suficiente argumento para deprecar la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0Corresponde al censor, ineludiblemente, adentrarse en la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0aquel defecto, labor que si no se cumple a cabalidad, como en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser complementada oficiosamente por la Corte, so \u00a0pena \u00a0de \u00a0contravenir el principio de limitaci\u00f3n consagrado en el art\u00edculo 216 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0se observa irregularidad alguna, \u00a0ni \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0la \u00a0demuestra, \u00a0en el hecho de que el Tribunal Superior de \u00a0Buga \u00a0hubiese valorado, entre otras pruebas, el testimonio del Jefe de la Unidad \u00a0Administrativa \u00a0del \u00a0DATT \u00a0Valle del Cauca, se\u00f1or Rigoberto Barreto Rodr\u00edguez, \u00a0quien \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0parec\u00eda \u00a0correcto el procedimiento seguido por los \u00a0patrulleros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se observa s\u00ed el intento persistente del \u00a0libelista \u00a0 por \u00a0 imponer \u00a0 su \u00a0 criterio, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0inopinadamente, \u00a0sin \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0\u00edndole, \u00a0califica \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del DATT como \u00a0\u201cprueba \u00a0de mayor calidad,\u201d que seg\u00fan \u00e9l ha debido orientar el sentido del \u00a0fallo; \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0tilda \u00a0de equivocada la apreciaci\u00f3n del testimonio del \u00a0Jefe \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad Administrativa del DATT Valle del Cauca, pero sin decir por \u00a0qu\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0No \u00a0puede \u00a0pasarse \u00a0por \u00a0alto \u00a0que el \u00a0cometido \u00a0central \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0consiste \u00a0en \u00a0que \u00a0la Corte declare que no \u00a0existe \u00a0certeza \u00a0probatoria para condenar, y por ende que resuelva las dudas que \u00a0supuestamente \u00a0afloran \u00a0en \u00a0favor \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0LIBARDO PINZ\u00d3N T\u00c9LLEZ. Empero, \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0una \u00a0vez \u00a0m\u00e1s \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0el in \u00a0 dubio \u00a0 pro \u00a0 reo \u00a0 requiere \u00a0un \u00a0desarrollo \u00a0arm\u00f3nico \u00a0a \u00e9sta v\u00eda extraordinaria y \u00a0excepcional con la que se busca quebrar la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0la \u00a0aplicabilidad \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, debe \u00a0recordarse \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0aceptable en t\u00e9cnica de casaci\u00f3n esperar que la Corte \u00a0deduzca \u00a0 o \u00a0 infiera \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0certeza \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cuestionamiento \u00a0superficial \u00a0y \u00a0generalizado \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0cual \u00a0si \u00a0fuese en un recurso de \u00a0instancia, \u00a0 y \u00a0 menos \u00a0 si, \u00a0como \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0los \u00a0reproches \u00a0se \u00a0enfilan \u00a0exclusivamente \u00a0contra \u00a0las \u00a0pruebas que el defensor estima conveniente, dejando \u00a0de \u00a0lado el resto de medios de convicci\u00f3n y los procesos de inferencia l\u00f3gicas \u00a0llevados a cabo por el Tribunal Superior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la pretensi\u00f3n consist\u00eda en demostrar \u00a0que \u00a0era \u00a0necesario absolver por falta de certeza, el cargo debi\u00f3 estructurarse \u00a0de \u00a0manera \u00a0aut\u00f3noma \u00a0por v\u00eda directa o indirecta seg\u00fan las circunstancias lo \u00a0aconsejaren. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0en \u00a0su \u00a0jurisprudencia ha reiterado los siguientes lineamientos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. Cuando el Tribunal a pesar de reconocer \u00a0en \u00a0su \u00a0discurso \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0certeza \u00a0deja \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro reo, se debe demandar la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n, del art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991), equivalente hoy al art\u00edculo 7\u00b0 \u00a0(presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia), \u00a0norma \u00a0rectora del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>-. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, si lo que hace el \u00a0Tribunal \u00a0es suponer certeza cuando en verdad no se puede llegar a este grado de \u00a0convencimiento, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0y \u00a0los \u00a0cargos \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n deben presentarse por error de hecho en \u00a0cualquiera de sus modalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0como se dijo, es claro que \u00a0para \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Buga el acopio probatorio no dej\u00f3 resquicio de \u00a0duda \u00a0acerca \u00a0del \u00a0compromiso doloso del procesado y as\u00ed lo declara en el texto \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que \u00a0opt\u00f3 por condenar ante su convicci\u00f3n de certeza, \u00a0quedando \u00a0\u00fanicamente \u00a0por explorar la violaci\u00f3n indirecta de la ley, a trav\u00e9s \u00a0de errores de hecho o de derecho en la valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se resuelve, como \u00a0viene \u00a0de explicarse, los cargos por errores de hecho, falso juicio de identidad \u00a0y \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, no fueron desarrollados a la altura del recurso \u00a0extraordinario, \u00a0pues, el censor limit\u00f3 su alegato a indicar lo que \u00e9l pensaba \u00a0acerca \u00a0de \u00a0algunas \u00a0pruebas, \u00a0apart\u00e1ndose \u00a0as\u00ed de la concepci\u00f3n del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bucaramanga, pero sin llegar a demostrar que el juzgador incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0yerros \u00a0estructurales con aptitud para que la Corte Suprema de Justicia case \u00a0la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0En \u00a0definitiva, no se encuentra en la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0segundo \u00a0y \u00a0tercero \u00a0un \u00a0argumento que compruebe \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0los \u00a0yerros \u00a0judiciales \u00a0que \u00a0postula. Se vislumbra, en cambio, el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0llevar \u00a0a la Corte a efectuar una tercera evaluaci\u00f3n del acopio \u00a0probatorio, \u00a0cuyo \u00a0resultado \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0enmarcarse \u00a0dentro de las reflexiones \u00a0planteadas \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente, vale decir, enfilando los testimonios y pruebas \u00a0documentales \u00a0que \u00a0le \u00a0interesan \u00a0hacia \u00a0la conclusi\u00f3n seg\u00fan la cual persisten \u00a0dudas que favorecen al procesado, y por ello no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VI. CUESTIONES FINALES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0la entrada en vigencia del nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, Ley 599 de 2000, eventualmente podr\u00eda abrirse la posibilidad de \u00a0aplicar \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0r\u00e9gimen \u00a0contempla, \u00a0por favorabilidad \u00a0respecto de las anteriores, si a ello hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, como no se casar\u00e1 el fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Buga, \u00a0la Sala no tiene competencia para decidir al \u00a0respecto. \u00a0En cambio, al quedar ejecutoriada la sentencia, la competencia radica \u00a0en \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad, como lo dispone el \u00a0numeral \u00a07\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 79 del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0soluci\u00f3n que se ajusta a derecho y que garantiza el principio de la \u00a0doble instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Por disposici\u00f3n del art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal (Ley 600 de 2000), la presente providencia, en \u00a0tanto \u00a0no \u00a0sustituye \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0se suscribe y contra ella no \u00a0procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el \u00a0fallo materia del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 A. \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0 \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MARINA \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencia del 3 de diciembre de 1998, folio 277 cdno. 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Folio 167 cdno. 1. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso No 15802 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr.\u00a0 EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 010 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., veintitr\u00e9s (23) de enero de \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6824","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6824","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6824"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6824\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6824"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6824"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6824"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}