{"id":6746,"date":"2023-09-08T17:00:28","date_gmt":"2023-09-08T17:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1490517-09-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:28","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:28","slug":"1490517-09-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1490517-09-03\/","title":{"rendered":"14905(17-09-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14905 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>DR. MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta No. 104\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0diecisiete de septiembre del \u00a0a\u00f1o dos mil tres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0interpuesto \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 FARA\u00d3N \u00a0AURELIO \u00a0HENR\u00cdQUEZ CARO contra la \u00a0sentencia \u00a0dictada por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Marta \u00a0mediante la cual lo conden\u00f3 por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos y actuaci\u00f3n procesal.- \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0La \u00a0noche \u00a0del \u00a0catorce de agosto de mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0cinco \u00a0en \u00a0el Barrio Luis Carlos Gal\u00e1n de la ciudad de \u00a0Santa \u00a0Marta (Mag.), Jos\u00e9 Francisco D\u00edaz D\u00edaz recibi\u00f3 un disparo de escopeta \u00a0en \u00a0el \u00a0brazo \u00a0derecho \u00a0y \u00a0t\u00f3rax \u00a0que \u00a0le produjo la muerte, cuando atendi\u00f3 el \u00a0llamado de un visitante a la puerta de su casa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0diligencia de inspecci\u00f3n judicial al \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0practicada \u00a0escasas \u00a0dos \u00a0horas despu\u00e9s del hecho, la se\u00f1ora Mar\u00eda \u00a0Donelia \u00a0 L\u00f3pez \u00a0 Piedrahita, \u00a0 compa\u00f1era \u00a0 del \u00a0occiso, \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0acontecimientos \u00a0\u201csucedieron \u00a0siendo \u00a0aproximadamente \u00a0las \u00a09:00 \u00a0de \u00a0la noche \u00a0cuando \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0residencia \u00a0el \u00a0se\u00f1or FARA\u00d3N HENR\u00cdQUEZ CARO, ex \u00a0cu\u00f1ado \u00a0de \u00a0su marido, a buscarlo y cuando \u00e9ste sali\u00f3 a atenderlo, sin mediar \u00a0palabra \u00a0alguna \u00a0le \u00a0dispar\u00f3 con una escopeta que llevaba escondida\u201d (fl. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 relato \u00a0 y \u00a0la \u00a0sindicaci\u00f3n \u00a0fueron \u00a0reiterados \u00a0al \u00a0rendir \u00a0formal \u00a0declaraci\u00f3n bajo juramento ante la Fiscal\u00eda en \u00a0esa misma fecha (fl. 5). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0iniciada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Diecinueve \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Reacci\u00f3n Inmediata con sede en Santa \u00a0Marta \u00a0(fl. 7), en tanto que la Fiscal\u00eda Novena Especializada en Delitos contra \u00a0la \u00a0 Vida, \u00a0a \u00a0donde \u00a0fueron \u00a0reasignadas \u00a0las \u00a0diligencias, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0persona \u00a0ausente a FARA\u00d3N AURELIO HENR\u00cdQUEZ CARO (fl. 62), a \u00a0quien \u00a0 le \u00a0 defini\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente en detenci\u00f3n preventiva (fls. 69 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0previa \u00a0clausura \u00a0del \u00a0ciclo \u00a0instructivo \u00a0(fl. \u00a0104), el veinte de junio de mil novecientos noventa y seis se \u00a0calific\u00f3 \u00a0 el \u00a0 m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0sumario \u00a0profiriendo \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado \u00a0FARA\u00d3N \u00a0AURELIO \u00a0HENR\u00cdQUEZ CARO por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0(fls. \u00a0112 \u00a0y ss.), mediante determinaci\u00f3n que adquiri\u00f3 \u00a0ejecutoria \u00a0en esa instancia al no haberse interpuesto recurso contra ella (fls. \u00a0117 vto.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- El conocimiento del juicio fue asumido por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Santa Marta (fl. 120 ), donde se \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0cabo \u00a0la \u00a0vista p\u00fablica (fls. 125 y ss.), y el nueve de julio de mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0siete \u00a0se \u00a0puso \u00a0fin \u00a0a \u00a0la \u00a0instancia. En la sentencia \u00a0proferida \u00a0se \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado FARA\u00d3N AURELIO HENR\u00cdQUEZ CARO a la pena \u00a0principal \u00a0de veinticinco (25) a\u00f1os de prisi\u00f3n y la accesoria de interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por el t\u00e9rmino de diez\u00a0 (10) a\u00f1os, \u00a0as\u00ed \u00a0 como \u00a0al \u00a0pago \u00a0en \u00a0concreto \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0y \u00a0morales \u00a0ocasionados \u00a0con \u00a0la infracci\u00f3n, entre otras determinaciones, a consecuencia de \u00a0hallarlo \u00a0 penalmente \u00a0 responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0el \u00a0pliego \u00a0enjuiciatorio (fls. 133 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0dos \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0siete, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del Distrito Judicial de Santa Marta \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0aquella sentencia (fls. 3 y ss. cno. Trib.) al conocer \u00a0en segunda instancia de la apelaci\u00f3n promovida por la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Contra \u00a0este \u00a0fallo, \u00a0oportunamente \u00a0el \u00a0defensor \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0(fl. 13) el que fue \u00a0concedido \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0(fls. \u00a016), y present\u00f3 la correspondiente demanda \u00a0(fls. \u00a019 \u00a0y \u00a0ss.),\u00a0 \u00a0la \u00a0cual \u00a0fue declarada ajustada a las prescripciones \u00a0legales por la Sala (fls. 3 cno. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demanda.- \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo en la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0tres \u00a0cargos \u00a0formula \u00a0el demandante contra el fallo del Tribunal, en los que lo \u00a0acusa \u00a0de \u00a0violar, \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0(cargo \u00a0principal) \u00a0y \u00a0directa (cargos \u00a0subsidiarios), \u00a0 \u00a0respectivamente, \u00a0 \u00a0disposiciones \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0 sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0 CARGO. \u00a0(Principal. \u00a0Violaci\u00f3n indirecta de normas de derecho \u00a0sustancial). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0aplicaron \u00a0indebidamente \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 247 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de 1991, \u201cmodificado por el art\u00edculo 81 de la ley 190 de 1995\u201d, como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0errada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio de la compa\u00f1era del \u00a0occiso, Mar\u00eda Romelia L\u00f3pez Piedrahita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia, dice, se fund\u00f3 \u00fanicamente en \u00a0dicha \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0la cual se muestra contradictoria, como se reconoce por el \u00a0propio \u00a0Tribunal. \u00a0Asevera \u00a0que \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0\u00fanico no puede ser tenido como \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0certeza de la responsabilidad para condenar, si en el proceso no \u00a0existen \u00a0otras \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0lo \u00a0respalden, \u00a0pues se constituye en una forma de \u00a0responsabilidad objetiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota que \u201cel testimonio \u00fanico que se tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0deviene \u00a0de \u00a0ser \u00a0la \u00a0mujer del obitado frente a un caso emotivo, de \u00a0familia. \u00a0La \u00a0capacidad \u00a0moral \u00a0del testigo no se prob\u00f3 para que fuera id\u00f3neo, \u00a0sincero y veraz\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que si se analiza el primer testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0L\u00f3pez \u00a0Piedrahita, \u00a0se \u00a0encuentra que al momento de los hechos \u00a0entr\u00f3 \u00a0a \u00a0cambiarse \u00a0de \u00a0ropa y sinti\u00f3 una explosi\u00f3n y un olor a p\u00f3lvora, lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0significa \u00a0que hubiere visto a la persona que disparaba. En la segunda \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0dice \u00a0haber \u00a0visto \u00a0al \u00a0procesado \u00a0HENR\u00cdQUEZ \u00a0CARO, \u00a0y \u00a0ante los \u00a0investigadores \u00a0del \u00a0C.T.I. \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0cuando sali\u00f3 a abrir la puerta no \u00a0encontr\u00f3 \u00a0a \u00a0nadie, \u00a0que \u00a0posteriormente vio a un hombre parado en la esquina a \u00a0quien \u00a0no \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0en \u00a0el momento, quien le dijo a su compa\u00f1ero que saliera \u00a0que \u00a0su hija estaba enferma, cuando son\u00f3 el disparo y ah\u00ed si dijo reconocer al \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota que los juzgadores no tuvieron en cuenta \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0\u00c1ngel \u00a0Mois\u00e9s \u00a0Henr\u00edquez \u00a0Caro, no obstante desvirtuar la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0por \u00a0la \u00a0compa\u00f1era \u00a0del interfecto, lo cual los llev\u00f3 a \u00a0aplicar \u00a0 indebidamente \u00a0 lo \u00a0 dispuesto \u00a0 por \u00a0 el \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0aduce \u00a0que en el fallo materia de \u00a0censura \u00a0no \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0lo dispuesto por el art\u00edculo 230 de la Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el car\u00e1cter auxiliar que tiene la jurisprudencia \u00a0respecto de la actividad judicial, sin que ella sea vinculante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo anterior, solicita de la \u00a0Corte \u00a0 casar \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 materia \u00a0 de \u00a0 impugnaci\u00f3n \u00a0y \u00a0dictar \u00a0la \u00a0que \u00a0corresponda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0 CARGO. \u00a0(Subsidiario. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa de disposiciones de \u00a0derecho sustancial). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0que \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0dejaron \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de 1980 que \u00a0establece la diminuente punitiva de la ira e intenso dolor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal \u00a0sentido considera que la hermana del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0ex \u00a0esposa \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0estaba amenazada de muerte por parte del \u00a0occiso, \u00a0 ya \u00a0 que \u00a0\u00e9ste \u00a0y \u00a0su \u00a0mujer \u00a0le \u00a0exteriorizaron \u00a0\u201cque \u00a0sab\u00edan \u00a0de \u00a0brujer\u00edas\u201d. \u00a0El \u00a0detonante, \u00a0dice, fue la gravedad de la salud de la hija del \u00a0fallecido, \u00a0quien, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0la ex esposa del occiso, tambi\u00e9n se hallaba \u00a0hospitalizada. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Romelia \u00a0L\u00f3pez \u00a0Piedrahita \u00a0usurp\u00f3 \u00a0el hogar \u00a0conformado \u00a0por \u00a0Sol \u00a0Mar\u00eda \u00a0Henr\u00edquez \u00a0Caro \u00a0&#8211; hermana del procesado-\u00a0 y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Francisco \u00a0D\u00edaz D\u00edaz, lo que dio lugar a que \u00e9ste dejara en la calle a \u00a0su antigua compa\u00f1era.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye, \u00a0entonces, afirmando que en el caso \u00a0de \u00a0autos \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0el estado de ira en que pudo haber actuado el \u00a0procesado, \u00a0si \u00a0se \u00a0parte del supuesto probatorio declarado por el juzgador. Por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ello, \u00a0dice, \u00a0solicita \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar la sentencia materia de \u00a0impugnaci\u00f3n y dictar la que en derecho corresponda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER \u00a0 CARGO. \u00a0(Subsidiario. \u00a0 Violaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0sustancial). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0 que \u00a0 los \u00a0juzgadores \u00a0aplicaron \u00a0indebidamente \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en el art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993, sin tomar \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de una norma dictada dentro de la pol\u00edtica de lucha \u00a0contra el secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0declar\u00f3 \u00a0exequible \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0el \u00a0casacionista considera que resulta \u00a0inaplicable \u00a0al \u00a0caso \u00a0concreto en cuanto viola lo dispuesto por el art\u00edculo 29 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0se \u00a0trata de una disposici\u00f3n destinada a combatir el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro,\u00a0 \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0al t\u00edtulo de la Ley 40 de 1993 y \u00a0establece \u00a0tratamiento \u00a0punitivo \u00a0desfavorable \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0previsiones \u00a0del \u00a0art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal de 1980.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior solicita de la Corte casar la \u00a0sentencia demandada (fls. 19 y ss. cno. Trib.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0 del \u00a0 Agente \u00a0 del \u00a0 Ministerio \u00a0P\u00fablico.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Procurador \u00a0Cuarto \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0comienza \u00a0por \u00a0manifestar \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se advierten \u00a0defectos \u00a0formales, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0observan a cabalidad las exigencias \u00a0previstas \u00a0por \u00a0los numerales 1 y 2 del art\u00edculo 225 de la antigua legislaci\u00f3n \u00a0procesal. \u00a0Sin embargo, como dichas falencias carecen de suficiente entidad para \u00a0hacer \u00a0 \u00a0inabordable \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0estudio \u00a0 \u00a0de \u00a0 los \u00a0 cargos, \u00a0 a \u00a0 ello \u00a0 procede \u00a0seguidamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO. \u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0que la censura ostenta insuperables \u00a0yerros \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica casacional, en cuanto el demandante no indic\u00f3 la norma que \u00a0result\u00f3 \u00a0mediatamente \u00a0infringida, \u00a0ni \u00a0especific\u00f3 el tipo de error probatorio \u00a0que \u00a0predica \u00a0del \u00a0testimonio \u00fanico de la compa\u00f1era permanente de la v\u00edctima, \u00a0lo \u00a0 que \u00a0 denota \u00a0falta \u00a0de \u00a0precisi\u00f3n \u00a0y \u00a0claridad \u00a0en \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0se \u00a0queda \u00a0en \u00a0una simple postura \u00a0propia \u00a0del \u00a0alegato \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias \u00a0y pretende hacer primar su particular \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0frente \u00a0a \u00a0la realizada por el juzgador. Conforme a ese \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0acude \u00a0a \u00a0resaltar \u00a0hechos \u00a0no \u00a0demostrados \u00a0y por tanto basados en \u00a0simples \u00a0conjeturas, \u00a0a \u00a0indicar \u00a0supuestas \u00a0contradicciones \u00a0de \u00a0las \u00a0distintas \u00a0versiones \u00a0de \u00a0la testigo, y a desconocer que desde la diligencia de inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0al \u00a0cad\u00e1ver \u00a0se incrimin\u00f3 a Fara\u00f3n Henr\u00edquez Caro como el autor de \u00a0la occisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la queja por la credibilidad que el fallo \u00a0le \u00a0dio \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la compa\u00f1era de la v\u00edctima, tambi\u00e9n se extrae su \u00a0inconformidad \u00a0porque se la hubiera tenido como prueba para condenar no obstante \u00a0su \u00a0singularidad, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual entremezcla falsos juicios de raciocinio con el \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0ha debido \u00a0presentar en forma independiente y subsidiaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demandante pretende revivir la a\u00f1eja regla \u00a0de \u00a0testis \u00a0unus, \u00a0testis \u00a0nullus, \u00a0pero olvida que en sede extraordinaria no es \u00a0dable \u00a0atacar \u00a0el grado de valoraci\u00f3n que el juzgador otorga a las pruebas, por \u00a0cuanto \u00a0goza \u00a0de \u00a0plena \u00a0libertad \u00a0para \u00a0asignarle \u00a0m\u00e9rito persuasivo, sin m\u00e1s \u00a0l\u00edmites que los de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0relacionada \u00a0con la falta de \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio de Angel Mois\u00e9s Henr\u00edquez Caro, corresponder\u00eda a \u00a0un \u00a0posible \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de existencia que el censor nunca \u00a0plante\u00f3. \u00a0De \u00a0todas \u00a0maneras \u00a0este \u00a0tipo de yerro carece de fundamento, pues el \u00a0Tribunal \u00a0ponder\u00f3 \u00a0el \u00a0medio, \u00a0al \u00a0punto \u00a0que \u00a0le \u00a0rest\u00f3 \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0parientes \u00a0del acriminado por la forma como arribaron al \u00a0proceso, \u00a0muchos \u00a0meses \u00a0despu\u00e9s de ocurridos los hechos y con el prop\u00f3sito de \u00a0desviar la autor\u00eda del homicidio en otra persona. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de cuestionar la postura del censor \u00a0quien \u00a0pretende \u00a0se \u00a0d\u00e9 \u00a0prelaci\u00f3n \u00a0al criterio de los doctrinantes que trae a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0apoy\u00f3 \u00a0el fallo, y la \u00a0indebida \u00a0referencia al art\u00edculo 81 de la Ley 190 de 1995, concluye que resulta \u00a0perentorio negar la vocaci\u00f3n de prosperidad del cargo propuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0CARGO.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El actor busca sustentar la censura resaltando \u00a0exclusivamente \u00a0la \u00a0actividad \u00a0de \u00a0ocultismo \u00a0de \u00a0la \u00a0pareja \u00a0conformada \u00a0por la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0Mar\u00eda \u00a0Donelia L\u00f3pez, determinante, a su juicio, de la enfermedad \u00a0de \u00a0la \u00a0hermana \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0su \u00a0posterior \u00a0muerte, \u00a0nada \u00a0de lo cual fue \u00a0demostrado \u00a0en \u00a0el proceso, ni fue objeto de consideraci\u00f3n en las sentencias de \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si lo pretendido era acudir a alg\u00fan sustento \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0no \u00a0advirti\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador, lo pertinente era acudir a la v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la ley , y denunciar la existencia alg\u00fan error de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho en la apreciaci\u00f3n probatoria, que pudo haber llevado a no \u00a0evidenciar \u00a0procesalmente \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0provocador \u00a0y la forma como \u00e9ste \u00a0influy\u00f3 en el homicida para que procediera en forma antijur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota, \u00a0adem\u00e1s, que los presupuestos para el \u00a0reconocimiento \u00a0de la diminuente punitiva de la ira, no tienen siquiera sustento \u00a0probatorio \u00a0en \u00a0el \u00a0informativo, pues el abandono de la hermana del homicida por \u00a0parte \u00a0de \u00a0quien \u00a0despu\u00e9s \u00a0result\u00f3 \u00a0muerto, carecen de entidad para generar el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0de la provocaci\u00f3n exigida por la norma que se denuncia fue \u00a0inaplicada, \u00a0porque \u00a0la \u00a0separaci\u00f3n de hecho de parejas es frecuente y aceptada \u00a0por la sociedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0la \u00a0enfermedad de la hija del primer \u00a0hogar \u00a0del occiso, constituye motivo para provocar la iracundia, pues adem\u00e1s de \u00a0que \u00a0no \u00a0resulta \u00a0explicable \u00a0la relaci\u00f3n de causalidad entre una y otra, en el \u00a0proceso \u00a0no existe constancia de que su estado de salud se debiera a la falta de \u00a0cumplimiento de los deberes de padre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, la Delegada es \u00a0partidaria de la improsperidad de la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER \u00a0CARGO.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo 29 de la ley antisecuestro, adolece de los \u00a0mismos \u00a0yerros \u00a0argumentativos \u00a0en \u00a0que incurre el casacionista al presentar los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0preceden. \u00a0Si \u00a0bien \u00a0del \u00a0texto \u00a0del libelo se infiere que busca la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal antes de su reforma por la ley \u00a040 de 1993, no desarrolla suficientemente el enunciado del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La argumentaci\u00f3n se queda en simples aspectos \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0legislativa \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la formaci\u00f3n de las leyes, y con ello \u00a0pretende \u00a0que \u00a0la Corte proceda a inaplicar el art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993 \u00a0que \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0objeto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0control \u00a0 \u00a0constitucional \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 organismo \u00a0competente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota, \u00a0finalmente, \u00a0que la hip\u00f3tesis de una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0no \u00a0tendr\u00eda \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0pues \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0dos \u00a0a\u00f1os largos despu\u00e9s de la \u00a0promulgaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0antisecuestro. \u00a0Por raz\u00f3n de ello no resulta viable \u00a0propugnar \u00a0por la aplicaci\u00f3n ultractiva del art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal que \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0derogado. \u00a0Lo \u00a0\u00fanico \u00a0procedente \u00a0ser\u00eda con base en la nueva \u00a0normativa \u00a0penal \u00a0de la Ley 599 de 2000, que disminuy\u00f3 las penas para el delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0redosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0ante \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0considera que el cargo debe ser desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acorde \u00a0con lo expuesto, sugiere a la Sala no \u00a0casar la sentencia acusada (fls. 14 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>SE CONSIDERA: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0 CARGO. \u00a0(Principal. \u00a0Violaci\u00f3n indirecta de normas de derecho \u00a0sustancial). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es cierto, como tinosamente ha sido destacado \u00a0por \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, que el demandante no indic\u00f3 las disposiciones de \u00a0derecho \u00a0sustancial que en su criterio resultaron indirectamente transgredidas a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0errada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0pretende \u00a0noticiar. \u00a0Tampoco \u00a0singulariz\u00f3 \u00a0el \u00a0tipo de error probatorio de hecho que en opini\u00f3n del \u00a0demandante \u00a0se \u00a0configur\u00f3 \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0el testimonio de Mar\u00eda Romelia L\u00f3pez \u00a0Piedrahita, determinante de aquella transgresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos defectos en la enunciaci\u00f3n del ataque, \u00a0que \u00a0de \u00a0suyo \u00a0le \u00a0restan \u00a0claridad y precisi\u00f3n a la propuesta impugnatoria, en \u00a0criterio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Corte, \u00a0no \u00a0logran, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0impedir \u00a0que \u00a0provea \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0fondo. \u00a0Sin \u00a0dificultad se advierte que la censura apunta a \u00a0denunciar \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0que \u00a0define el delito de \u00a0homicidio \u00a0respecto \u00a0del \u00a0procesado \u00a0FARA\u00d3N \u00a0AURELIO \u00a0HENR\u00cdQUEZ CARO, quien, a \u00a0criterio \u00a0del \u00a0libelista, ha debido ser absuelto con fundamento en el testimonio \u00a0de \u00a0\u00c1ngel \u00a0Mois\u00e9s \u00a0Henr\u00edquez \u00a0Caro, \u00a0hermano \u00a0del enjuiciado, el cual, seg\u00fan \u00a0dice, \u00a0desvirt\u00faa \u00a0la \u00a0sindicaci\u00f3n \u00a0formulada \u00a0por la compa\u00f1era del interfecto \u00a0\u2013fundamento \u00a0del fallo-, \u00a0al \u00a0afirmar que el homicida fue Juan Palacios. Con ello, el deber de integrar la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica del cargo resultar\u00eda, en principio, salvado, aunque, es \u00a0necesario \u00a0 \u00a0advertirlo, \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0rigor \u00a0 \u00a0t\u00e9cnico \u00a0 \u00a0exigido \u00a0 en \u00a0casaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro lado, en cuanto tiene que ver con la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0expone, ha\u00a0 de\u00a0 decirse\u00a0 que\u00a0 si\u00a0 \u00a0bien\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0demandante\u00a0 \u00a0indica\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0los \u00a0errores de \u00a0hecho \u00a0 \u00a0en \u00a0 la \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 probatoria \u00a0 encuentran \u00a0 configuraci\u00f3n\u00a0 \u00a0cuando\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0juzgador\u00a0 ignora\u00a0 la existencia de una prueba, \u00a0supone \u00a0o \u00a0presume \u00a0otra, \u00a0o \u00a0cuando \u00a0existiendo \u00a0\u00e9sta, \u00a0la \u00a0tergiversa \u00a0en \u00a0su \u00a0expresi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0para \u00a0hacerle \u00a0producir efectos que no se establecen de su \u00a0contexto \u00a0objetivo,\u00a0 \u00a0es\u00a0 \u00a0lo\u00a0 \u00a0cierto\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0en\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0 desarrollo\u00a0 \u00a0del \u00a0ataque\u00a0 \u00a0no\u00a0 \u00a0se\u00a0 \u00a0decide\u00a0 \u00a0por\u00a0 \u00a0 \u00a0ninguno\u00a0 \u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0 \u00a0estos\u00a0 \u00a0 \u00a0desaciertos\u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n\u00a0 \u00a0 con\u00a0 \u00a0 el\u00a0 \u00a0testimonio\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0Mar\u00eda\u00a0 \u00a0Romelia\u00a0 L\u00f3pez Piedrahita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 argumentaci\u00f3n \u00a0 propuesta \u00a0 pareciera \u00a0orientarse \u00a0a denunciar la transgresi\u00f3n de los postulados que gobiernan la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en la apreciaci\u00f3n probatoria. Este tipo de error de hecho hoy en d\u00eda \u00a0es \u00a0conocido \u00a0como falso raciocinio y se presenta cuando el juzgador al ponderar \u00a0los \u00a0medios que sirven de sustento a su decisi\u00f3n y fijarles m\u00e9rito persuasivo, \u00a0rebasa \u00a0los l\u00edmites fijados por las leyes cient\u00edficas, los postulados l\u00f3gicos \u00a0o las reglas de experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0es \u00a0lo que se establece de la pregonada \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0atribuir \u00a0m\u00e9rito persuasivo al testimonio \u00fanico, sobre todo \u00a0si \u00a0proviene \u00a0de \u00a0la \u00a0compa\u00f1era \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, tanto por su inter\u00e9s en los \u00a0resultados \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0como \u00a0por \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0que, en criterio del \u00a0demandante, \u00a0ostenta, \u00a0y \u00a0la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0contrastarlo con otras pruebas, \u00a0entre ellas, la versi\u00f3n del procesado ausente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0no haber acudido expresamente a \u00a0esta \u00a0especie \u00a0de \u00a0error, \u00a0al rese\u00f1ar el censor los criterios sentados sobre el \u00a0particular \u00a0 en \u00a0 la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0eclesi\u00e1stica \u00a0y \u00a0por \u00a0algunos \u00a0doctrinantes \u00a0for\u00e1neos, \u00a0entiende \u00a0la \u00a0Corte que su prop\u00f3sito es denunciar falso raciocinio, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que, \u00a0como \u00a0ha \u00a0sido \u00a0precisado \u00a0por la jurisprudencia, \u201cla m\u00e1xima \u00a0testis \u00a0unus, \u00a0testis \u00a0nullus \u00a0surgi\u00f3 como regla de la experiencia precisamente \u00a0por \u00a0la \u00a0alegada \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0confrontar \u00a0las manifestaciones del testigo \u00a0\u00fanico \u00a0con \u00a0otros medios de convicci\u00f3n, directriz que curiosamente a\u00fan hoy se \u00a0invoca \u00a0por \u00a0algunos \u00a0tratadistas \u00a0y \u00a0jueces, \u00a0a pesar de la vigencia de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0y \u00a0no de la tarifa legal en materia de valoraci\u00f3n probatoria\u201d (cfr. \u00a0cas. \u00a0 de \u00a0dic. \u00a015\/00. \u00a0Rad. \u00a013119. \u00a0M.P. \u00a0G\u00f3mez \u00a0Gallego).\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0raz\u00f3n \u00a0de ello, ante la improcedencia de \u00a0acudir \u00a0 al \u00a0 error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0dada \u00a0la \u00a0desaparici\u00f3n \u00a0de la tarifa legal en el sistema procesal, la \u00fanica v\u00eda posible \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0en \u00a0sede \u00a0extraordinaria \u00a0para cuestionar el testimonio \u00fanico \u00a0como \u00a0fundamento \u00a0de una sentencia de segunda instancia, no es otra distinta que \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso raciocinio con base en la demostraci\u00f3n de fallas \u00a0en la aplicaci\u00f3n de los par\u00e1metros de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, la Corte ha dejado sentado que a \u00a0pesar \u00a0del \u00a0hist\u00f3rico \u00a0origen \u00a0vivencial \u00a0o \u00a0pr\u00e1ctico de la regla testis unus, \u00a0testis \u00a0nullus, \u00a0hoy no se tiene como m\u00e1xima de la experiencia, por lo menos en \u00a0sistemas \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0racional \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba como el que rige en Colombia \u00a0(arts. \u00a0254 \u00a0y \u00a0294 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal de 1991 \u2013arts. \u00a0 238 \u00a0 y \u00a0 277 \u00a0 del \u00a0actual), \u00a0precisamente \u00a0porque \u00a0su \u00a0rigidez vincula el m\u00e9todo de evaluaci\u00f3n probatoria a \u00a0la \u00a0anticipaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0frustraci\u00f3n \u00a0de resultados en la investigaci\u00f3n del \u00a0delito, \u00a0sin \u00a0permitir \u00a0ning\u00fan \u00a0esfuerzo \u00a0racional del juzgador, que adem\u00e1s es \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la realidad (m\u00e1s en sentido material que convencional) de que uno \u00a0o \u00a0varios \u00a0testimonios \u00a0pueden ser suficientes para conducir a la certeza.\u00a0 \u00a0Todo \u00a0ello \u00a0desestimular\u00eda \u00a0la acci\u00f3n penal y se opone a la realidad de que en \u00a0muchos \u00a0casos \u00a0el \u00a0declarante \u00a0puede \u00a0ser \u00a0real \u00a0o virtualmente testigo \u00fanico e \u00a0inclusive serlo la propia v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 se \u00a0 trata, \u00a0ha \u00a0sido \u00a0dicho, \u00a0de \u00a0que \u00a0inexorablemente \u00a0deba \u00a0existir \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0testimonios \u00a0o \u00a0de \u00a0pruebas para \u00a0poderlas \u00a0confrontar \u00a0unas \u00a0con \u00a0otras, \u00a0\u00fanica \u00a0manera aparente de llegar a una \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0 fiable \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 concordancia \u00a0de \u00a0aseveraciones \u00a0o \u00a0de \u00a0hechos \u00a0suministrados \u00a0por \u00a0testigos \u00a0independientes, \u00a0salvo \u00a0el \u00a0acuerdo \u00a0da\u00f1ado \u00a0para \u00a0declarar \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sentido.\u00a0 \u00a0No, en el caso del testimonio \u00fanico lo \u00a0m\u00e1s \u00a0importante, desde el punto de vista legal y razonable, es que existan y se \u00a0pongan \u00a0a \u00a0funcionar \u00a0los \u00a0referentes \u00a0emp\u00edricos \u00a0y \u00a0l\u00f3gicos \u00a0dispuestos en el \u00a0art\u00edculo \u00a0294 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991 (art. 277 del actual), \u00a0que \u00a0no \u00a0necesariamente \u00a0emergen \u00a0de otras pruebas, tales como la naturaleza del \u00a0objeto \u00a0percibido, \u00a0la \u00a0sanidad \u00a0de \u00a0los \u00a0sentidos \u00a0por \u00a0medio \u00a0de los cuales se \u00a0captaron \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0lugar, \u00a0tiempo y modo en que se \u00a0percibi\u00f3, \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0del \u00a0declarante, la forma como hubiere declarado y \u00a0otras \u00a0singularidades \u00a0detectadas \u00a0en el testimonio, datos que ordinariamente se \u00a0suministran \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0deponente \u00a0y, \u00a0por \u00a0ende, dan lugar a una suerte de \u00a0control interno y no necesariamente externo de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con una operaci\u00f3n rigurosa de control interno \u00a0de \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba (aunque ser\u00eda deseable la posibilidad de control externo \u00a0que \u00a0pueda propiciar la pluralidad probatoria), como la que ordena singularmente \u00a0la \u00a0ley \u00a0respecto de cada testimonio o medio de prueba (art. 254, inciso 2\u00b0 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0Procedimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0Penal \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a01991 \u00a0 \u00a0 \u2013 \u00a0art. \u00a0238 \u00a0del \u00a0actual), tambi\u00e9n es \u00a0factible \u00a0llegar a una conclusi\u00f3n de verosimilitud, racionalidad y consistencia \u00a0de \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0prueba \u00a0o \u00a0todo \u00a0lo \u00a0contrario. \u00a0Ciertamente, la valoraci\u00f3n \u00a0individual \u00a0es \u00a0un \u00a0paso \u00a0previo \u00a0a la evaluaci\u00f3n conjunta, supuesto eso s\u00ed el \u00a0caso \u00a0de pluralidad de pruebas, pero ello que ser\u00eda una obligaci\u00f3n frente a la \u00a0realidad \u00a0de \u00a0la existencia de multiplicidad de medios de convicci\u00f3n, no por lo \u00a0mismo \u00a0condiciona \u00a0el camino a la adquisici\u00f3n de la certeza posible a\u00fan con la \u00a0prueba \u00a0\u00fanica \u00a0(Cfr. \u00a0Cas. 15 de diciembre del 2000. Rad. 3119. M.P. Dr. G\u00f3mez \u00a0Gallego). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 pronunciamiento \u00a0 que \u00a0viene \u00a0de \u00a0rese\u00f1arse, la Sala reiter\u00f3 su postura en el sentido de que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0testimonio \u00a0\u00fanico \u00a0purgado \u00a0de \u00a0sus \u00a0posibles \u00a0vicios, \u00a0defectos \u00a0o \u00a0deficiencias, \u00a0puede y debe ser mejor que varios \u00a0ajenos \u00a0a \u00a0esta \u00a0purificaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0El legislador, y tambi\u00e9n la doctrina, ha \u00a0abandonado \u00a0 \u00a0aquello \u00a0 \u00a0de \u00a0 testis \u00a0 unus, \u00a0 testis \u00a0nullus.\u00a0 \u00a0La \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0ofendido tampoco \u00a0tiene \u00a0un \u00a0definitivo \u00a0y \u00a0aprior\u00edstico \u00a0dem\u00e9rito.\u00a0 Si as\u00ed fuera, la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0del \u00a0testimonio, que por la variada ciencia que incorpora a la misma y \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0es \u00a0dable \u00a0deducir \u00a0cu\u00e1ndo \u00a0se \u00a0miente y cu\u00e1ndo se dice la \u00a0verdad, \u00a0tendr\u00eda \u00a0validez \u00a0pero \u00a0siempre \u00a0y \u00a0cuando \u00a0no \u00a0se \u00a0tratase de persona \u00a0interesada \u00a0o \u00a0en \u00a0solitario.\u00a0 Estos son circunstanciales obst\u00e1culos, pero \u00a0superables; \u00a0son \u00a0motivos \u00a0de \u00a0recelo \u00a0que \u00a0obligan \u00a0a \u00a0profundizar \u00a0m\u00e1s \u00a0en la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0o en el estudio de declaraciones tales, pero nunca pueden llevar \u00a0al \u00a0principio \u00a0de tenerse en menor estima y de no alcanzar nunca el beneficio de \u00a0ser \u00a0apoyo \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo de condena\u201d (Casaci\u00f3n de 12 de julio de 1989, M. P. \u00a0Gustavo G\u00f3mez Vel\u00e1squez.\u00a0 Las subrayas pertenecen al texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera que no por el s\u00f3lo de hecho\u00a0 \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0se \u00a0funde \u00a0en la existencia de un \u00a0testimonio \u00a0\u00fanico, puede llegar a afirmarse la configuraci\u00f3n de error de hecho \u00a0por \u00a0falso raciocinio y, de contera, la violaci\u00f3n indirecta de disposiciones de \u00a0derecho \u00a0sustancial, \u00a0como \u00a0inopinadamente \u00a0se \u00a0sugiere \u00a0por el demandante. Ello \u00a0ser\u00eda \u00a0tanto \u00a0como \u00a0desconocer \u00a0la \u00a0facultad \u00a0del juez para apreciar la prueba, \u00a0establecer \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 y \u00a0 asignarles \u00a0las \u00a0correspondientes \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas, \u00a0actividad \u00a0que \u00a0se \u00a0halla \u00a0limitada \u00a0por \u00a0los \u00a0dictados \u00a0de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0cuya \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0compete \u00a0demostrar \u00a0al \u00a0actor \u00a0si \u00a0su prop\u00f3sito \u00a0consiste \u00a0en \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad en que \u00a0amparan los fallos de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0tal \u00a0finalidad, el demandante tiene a su \u00a0cargo \u00a0indicar \u00a0qu\u00e9 \u00a0dice \u00a0de manera objetiva el medio, qu\u00e9 infiri\u00f3 de \u00e9l el \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0el m\u00e9rito persuasivo asignado. Adem\u00e1s, es su deber indicar \u00a0el \u00a0postulado \u00a0l\u00f3gico, \u00a0ley \u00a0de \u00a0la ciencia o m\u00e1xima de experiencia que fueron \u00a0desconocidos, \u00a0y \u00a0de \u00a0este \u00a0modo, \u00a0cu\u00e1l \u00a0ser\u00eda \u00a0la apreciaci\u00f3n correcta de la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0cuestiona \u00a0y \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0de \u00a0ello \u00a0para \u00a0modificar el supuesto \u00a0f\u00e1ctico como la parte dispositiva de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0derroteros \u00a0no \u00a0son \u00a0cumplidos \u00a0por el \u00a0demandante, \u00a0quien \u00a0sostiene \u00a0tan \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0la \u00a0testigo Mar\u00eda Donelia L\u00f3pez \u00a0Piedrahita \u00a0no \u00a0merece \u00a0credibilidad \u00a0por \u00a0ser \u00a0la compa\u00f1era del occiso, que el \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0advirti\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0contradicciones \u00a0en \u00a0sus diferentes \u00a0intervenciones \u00a0procesales, \u00a0y \u00a0que \u00a0no \u00a0tom\u00f3 \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que su dicho aparece \u00a0desvirtuado \u00a0por el testimonio de \u00c1ngel Mois\u00e9s Caro, el cual, seg\u00fan sostiene, \u00a0fue \u00a0dejado \u00a0de \u00a0apreciar. Empero, ninguna tarea aborda en orden a patentizar la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0alguno \u00a0de estos desaciertos en el fallo, toda vez que omite \u00a0confrontar su asertos con las conclusiones f\u00e1cticas del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0margen \u00a0de \u00a0las \u00a0impropiedades \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0y de fundamentaci\u00f3n que vienen de exponerse, de suyo suficientes para \u00a0la \u00a0improsperidad de la censura, es de decirse que en la sentencia no se aprecia \u00a0manifiesto \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0postulados \u00a0que \u00a0gobiernan \u00a0la persuasi\u00f3n \u00a0racional. \u00a0Menos \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiere \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0falso juicio de existencia en \u00a0relaci\u00f3n con el medio que denuncia como dejado de apreciar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el fallo de primera instancia, el cual se \u00a0integra \u00a0al \u00a0de \u00a0segunda \u00a0en \u00a0los \u00a0eventos en que, como en este caso, no ha sido \u00a0materia \u00a0de \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0alzada, \u00a0el juzgador no s\u00f3lo \u00a0analiz\u00f3 \u00a0el \u00a0dicho de Mar\u00eda Donelia L\u00f3pez Piedrahita, sino el relato ofrecido \u00a0por \u00a0\u00c1ngel \u00a0Mois\u00e9s y Luz Mar\u00eda Henr\u00edquez Caro,\u00a0 hermanos del procesado, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la declaraci\u00f3n de Edilberto Enrique P\u00e9rez Ortiz, quien convive con \u00a0una hija de la v\u00edctima y a su vez\u00a0 sobrina de aquellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al efecto pertinente resulta traer a colaci\u00f3n \u00a0la \u00a0referencia \u00a0del \u00a0a \u00a0quo \u00a0donde \u00a0se \u00a0hace alusi\u00f3n a las pruebas que tom\u00f3 en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0para \u00a0adoptar la decisi\u00f3n de condena, posteriormente confirmada \u00a0por el Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cRegistra el proceso como hecho irrefutable \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0un homicidio del que result\u00f3 v\u00edctima Jos\u00e9 Francisco D\u00edaz \u00a0D\u00edaz \u00a0se\u00f1al\u00e1ndose \u00a0como \u00a0a \u00a0su \u00a0autor \u00a0al \u00a0acusado, imputaci\u00f3n que parte del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Donelia \u00a0L\u00f3pez \u00a0Piedrahita, \u00a0compa\u00f1era \u00a0del occiso, al \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0vio \u00a0cuando Fara\u00f3n Henr\u00edquez Caro le dispar\u00f3 con una escopeta a \u00a0su marido caus\u00e1ndole la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn desviaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0acriminaci\u00f3n \u00a0surgieron \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0\u00c1ngel \u00a0Mois\u00e9s y Luz Mar\u00eda \u00a0Henr\u00edquez \u00a0Caro, \u00a0hermanos \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0y \u00a0Edilberto P\u00e9rez Ortiz, sobrino \u00a0pol\u00edtico \u00a0de \u00a0ellos, quienes manifestaron que el autor \u00a0del \u00a0disparo \u00a0que \u00a0acab\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0vida \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 Francisco D\u00edaz D\u00edaz fue la \u00a0persona llamada Juan Jos\u00e9 Palacio.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0virtud \u00a0del \u00a0enfrentamiento \u00a0de tales \u00a0testimonios \u00a0es obligatoria su valoraci\u00f3n con miras al determinamiento (sic) de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0que \u00a0de \u00a0ellos \u00a0pueda deducirse\u201d\u00a0 (negrillas no originales) \u00a0(fls. 135). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0esta \u00a0raz\u00f3n no resulta ser cierto, como \u00a0contrariamente \u00a0se \u00a0sostiene \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, que los juzgadores hubieren \u00a0adoptado \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condena \u00a0con base en una sola declaraci\u00f3n y que no \u00a0tuvieron en cuenta el testimonio de \u00c1ngel Mois\u00e9s Henr\u00edquez Caro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n distinta es que en ejercicio de la \u00a0facultad \u00a0atribuida \u00a0por \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0los \u00a0juzgadores hubieren evaluado el \u00a0arsenal \u00a0probatorio \u00a0recaudado \u00a0en la actuaci\u00f3n y, con fundamento en las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0conferido \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0a la declaraci\u00f3n de la \u00a0compa\u00f1era \u00a0del \u00a0occiso, \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0le \u00a0restaron \u00a0toda credibilidad a los \u00a0testimonios rendidos por los familiares del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0el \u00a0Juzgador a quo analiz\u00f3 que \u00c1ngel \u00a0Mois\u00e9s \u00a0y \u00a0Luz \u00a0Mar\u00eda \u00a0Henr\u00edquez \u00a0Caro,\u00a0 \u00a0hermanos \u00a0del procesado,\u00a0 \u00a0concurrieron \u00a0a \u00a0declarar \u00a0en \u00a0el proceso muchos meses despu\u00e9s de ocurridos los \u00a0hechos, \u00a0que \u00a0pretendieron \u00a0desviar el curso de la investigaci\u00f3n atribuyendo la \u00a0autor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Francisco \u00a0D\u00edaz \u00a0D\u00edaz \u00a0a \u00a0una persona con \u00a0caracteres \u00a0fantasmag\u00f3ricos, \u00a0y \u00a0adujeron su presencia en el lugar\u00a0 y hora \u00a0del \u00a0homicidio, \u00a0no \u00a0obstante lo cual desaparecieron sin que procuraran contacto \u00a0alguno con las autoridades para aclarar lo sucedido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0tom\u00f3 en cuenta las contradicciones \u00a0entre \u00a0estos \u00a0declarantes \u00a0y lo narrado por Edilberto Enrique P\u00e9rez Ortiz, pues \u00a0mientras \u00a0\u00c1ngel \u00a0Mois\u00e9s \u00a0Henr\u00edquez \u00a0Caro \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0presente \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0Juan Palacios, Luz Mar\u00eda refiere que s\u00f3lo estaban ella y \u00a0sus \u00a0dos \u00a0hermanos (incluido el procesado), en tanto que P\u00e9rez Ortiz dijo haber \u00a0concurrido al lugar despu\u00e9s de haberse perpetrado el crimen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0como \u00a0de \u00a0modo \u00a0contrario \u00a0se \u00a0sostiene por el libelista, que los juzgadores no establecieron la \u00a0capacidad \u00a0moral \u00a0de \u00a0la declarante Mar\u00eda Donelia L\u00f3pez Piedrahita para que su \u00a0testimonio \u00a0\u201cfuera \u00a0id\u00f3neo, \u00a0sincero y veraz\u201d, pues el car\u00e1cter de testigo \u00a0presencial \u00a0no \u00a0fue s\u00f3lo el producto de su versi\u00f3n sino circunstancia tambi\u00e9n \u00a0admitida \u00a0por \u00a0Angel \u00a0Mois\u00e9s Henr\u00edquez Caro cuando dijo que ella \u201cs\u00ed estaba \u00a0en el lugar de los hechos\u201d (fl. 50). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0a \u00a0quo \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta, adem\u00e1s, que el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0L\u00f3pez \u00a0Piedrahita \u00a0\u201cse \u00a0muestra \u00a0preciso \u00a0en \u00a0la \u00a0referencia \u00a0al \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0sin \u00a0que nada pueda objetarse, ya que es \u00a0indudable \u00a0su \u00a0presencia \u00a0cercana \u00a0en el lugar de los hechos lo que le permit\u00eda \u00a0una \u00a0plena \u00a0y \u00a0segura identificaci\u00f3n del autor del homicidio cuyo se\u00f1alamiento \u00a0recay\u00f3 \u00a0en el acusado, persona a la que ya con anterioridad conoc\u00eda por lo que \u00a0a pesar de la nocturnidad pod\u00eda f\u00e1cilmente reconocerlo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 el sentenciador que \u201crefutar\u00eda este \u00a0hecho \u00a0el \u00a0que \u00a0se hubiese quedado ella en el interior de la vivienda, pero nada \u00a0apunta \u00a0a \u00a0la \u00a0negaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0dicha \u00a0mujer hubiese sido la que precisamente \u00a0abri\u00f3 \u00a0la \u00a0puerta quedando as\u00ed con todas las posibilidades de ver a la persona \u00a0que llam\u00f3 para que el occiso saliera y as\u00ed darle muerte\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anot\u00f3, \u00a0as\u00ed \u00a0mismo, \u00a0que \u00a0\u201cno \u00a0es \u00a0hecho \u00a0relevante \u00a0para \u00a0demeritar \u00a0este testimonio\u00a0 el que la deponente manifiesta \u00a0que \u00a0en \u00a0principio \u00a0no le vio el arma al sindicado, porque a \u00e9ste muy f\u00e1cil le \u00a0resultaba \u00a0ocultar \u00a0la \u00a0escopeta a la espera de que saliera la v\u00edctima, y es de \u00a0suponerse \u00a0que \u00a0as\u00ed deb\u00eda actuar porque es elemental que de cualquier manera a \u00a0quien \u00a0se le toquen la puerta quiere enterarse de qui\u00e9n se trata, por lo tanto, \u00a0deb\u00eda \u00a0pensar \u00a0el \u00a0sindicado que lo ven con una escopeta en las manos pondr\u00edan \u00a0en \u00a0alerta \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima o a su mujer que a lo mejor le habr\u00eda advertido del \u00a0peligro que corr\u00eda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0finaliz\u00f3 el sentenciador: \u201ces tan veraz \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0alude, \u00a0que \u00a0no dio lugar a la posibilidad de que se \u00a0negara \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0el lugar de los hechos, pues, como se \u00a0sabe, \u00a0los hermanos de \u00e9ste s\u00f3lo pudieron utilizar como recurso la desviaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0autor\u00eda del homicidio hacia otra persona que, dicho sea de paso, acerca \u00a0de \u00a0su \u00a0existencia no se insin\u00faa el menor atisbo en el proceso, lo cual conduce \u00a0al \u00a0necesario \u00a0fortalecimiento \u00a0de \u00a0ese testimonio en cuanto a la imputaci\u00f3n al \u00a0sindicado, \u00a0lo cual, obviamente, no puede surgir de manera gratuita s\u00f3lo porque \u00a0as\u00ed se le ocurr\u00eda a ella\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos aspectos no son materia de controversia \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0como tampoco lo es la circunstancia de que en el momento \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0practicada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0a \u00a0escasas dos horas de haberse cometido el homicidio, Mar\u00eda Donelia \u00a0L\u00f3pez \u00a0Piedrahita se\u00f1al\u00f3 con nombre propio a FARA\u00d3N HENR\u00cdQUEZ CARO, como el \u00a0autor \u00a0de la muerte de su compa\u00f1ero Jos\u00e9 Francisco D\u00edaz D\u00edaz, incriminaci\u00f3n \u00a0que \u00a0mantuvo \u00a0en \u00a0sus posteriores intervenciones durante el proceso.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 que \u00a0se \u00a0observa \u00a0en \u00a0\u00faltimas \u00a0en \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0disenso, \u00a0es \u00a0la \u00a0inconformidad \u00a0del \u00a0censor \u00a0con \u00a0el m\u00e9rito \u00a0atribuido \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0recaudada \u00a0en \u00a0el proceso, pero sin llegar a demostrar \u00a0yerro \u00a0alguno \u00a0en \u00a0el \u00a0raciocinio \u00a0del juzgador, ni por supuesto su repercusi\u00f3n \u00a0definitiva \u00a0en \u00a0el contenido de la sentencia, con lo cual no logra derrumbar las \u00a0presunciones \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0acierto \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0legalidad \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 viene \u00a0precedida.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos defectos t\u00e9cnicos y de fundamentaci\u00f3n, \u00a0aunados \u00a0a \u00a0aquellos puestos de presente por el Procurador Delegado en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las \u00a0citas \u00a0fuera \u00a0de \u00a0contexto \u00a0de lo dispuesto por el art\u00edculo 230 de la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a081 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley 190 de 1995, inexorablemente \u00a0conducen a que el cargo no prospere.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO \u00a0 CARGO. \u00a0(Subsidiario. \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0directa de disposiciones de \u00a0derecho sustancial). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha \u00a0 sido \u00a0 suficientemente \u00a0dicho \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corte, \u00a0que la violaci\u00f3n directa de normas de derecho \u00a0sustancial \u00a0implica para el demandante en casaci\u00f3n, la insoslayable obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0reconocer \u00a0el \u00a0acierto \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria y la \u00a0asignaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su m\u00e9rito persuasivo, y hacer recaer el yerro en la selecci\u00f3n \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0sustancial llamada a regir el caso, es \u00a0decir, \u00a0presentar \u00a0el \u00a0disenso \u00a0en el \u00e1mbito del estricto raciocinio jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0cuando \u00a0el casacionista se \u00a0acoge \u00a0a \u00a0esta \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0para \u00a0denunciar falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 de 1980 (hoy art. 57 de la ley 599 de 2000), le \u00a0compete \u00a0demostrar \u00a0que en la parte considerativa de la sentencia los juzgadores \u00a0declararon \u00a0acreditado \u00a0que el procesado actu\u00f3 en estado de ira o intenso dolor \u00a0causado \u00a0por \u00a0comportamiento \u00a0ajeno \u00a0grave e injustificado y que no obstante tal \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0 \u00a0omitieron \u00a0 \u00a0aplicar \u00a0 las \u00a0 consecuencias \u00a0 jur\u00eddicas \u00a0 all\u00ed \u00a0previstas.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este caso, la hip\u00f3tesis de censura que el \u00a0casacionista \u00a0presenta, \u00a0no solamente carece de fundamento en cuanto el Tribunal \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0expresamente \u00a0neg\u00f3 \u00a0su \u00a0configuraci\u00f3n, sino que, en su \u00a0desarrollo \u00a0mezcla indebidamente planteamientos referidos a la v\u00eda indirecta, a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0introducir \u00a0cuestionamientos \u00a0a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria cuyos \u00a0desaciertos tampoco demuestra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0pretendido \u00a0estado \u00a0emocional \u00a0del \u00a0procesado, despu\u00e9s de analizar los elementos que dan lugar a su \u00a0reconocimiento, el ad quem precis\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0el \u00a0presente caso no se da ninguno de \u00a0estos \u00a0tres elementos, porque el hecho provocante debe ser ante todo una acci\u00f3n \u00a0y \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0s\u00f3lo \u00a0el \u00a0hecho del hombre, por s\u00ed o por medio de instrumento, \u00a0puede \u00a0calificarse \u00a0de \u00a0injusta \u00a0provocaci\u00f3n. En el caso que nos ocupa existi\u00f3 \u00a0una \u00a0uni\u00f3n \u00a0libre entre dos c\u00f3nyuges, por el quehacer del tiempo sobrevino una \u00a0separaci\u00f3n \u00a0de hecho, respetando patrones culturales en nuestra costa no es tan \u00a0grave, \u00a0se \u00a0permite, de tal manera que el homicida no ten\u00eda por qu\u00e9 coger como \u00a0ofensa \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0de que su hermana hubiera sido desbancada por otra mujer, es \u00a0decir \u00a0segundo \u00a0matrimonio \u00a0para \u00a0su \u00a0cu\u00f1ado, \u00a0quien \u00a0estaba casado en primeras \u00a0nupcias, si as\u00ed se puede decir con el occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0quien \u00a0sufre \u00a0en s\u00ed el \u00a0agravio, \u00a0es \u00a0quien \u00a0lo siente, esa que se provoca, pero en la vida pr\u00e1ctica no \u00a0creo \u00a0(sic) \u00a0que \u00a0eso \u00a0sea \u00a0un \u00a0remedio \u00a0para \u00a0solucionar \u00a0los problemas y en el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0el \u00a0agresor \u00a0se \u00a0dio a las de Villadiego y en ninguna parte del \u00a0expediente \u00a0aparece \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado y condenado en primera instancia FARA\u00d3N \u00a0HENR\u00cdQUEZ \u00a0CARO, \u00a0hubiese \u00a0invocado \u00a0la \u00a0causal de la atenuante del art. 60 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0o sea la ira e intenso dolor causada por comportamiento grave e \u00a0injusto, \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0venga \u00a0 a \u00a0 alegarla \u00a0 en \u00a0 segunda \u00a0instancia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, \u00a0la desviaci\u00f3n del ataque hacia el \u00a0\u00e1mbito \u00a0en que opera la v\u00eda indirecta, resulta patentizada cuando sostiene que \u00a0el \u00a0estado \u00a0emocional \u00a0de \u00a0la ira o el intenso dolor se acredita con el hecho de \u00a0que \u00a0la \u00a0hermana \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0estaba \u00a0amenazada de muerte por el occiso y su \u00a0compa\u00f1era \u00a0 permanente \u00a0 por \u00a0 cuanto \u00a0\u00e9stos \u00a0manifestaron \u00a0que \u00a0desarrollaban \u00a0actividades \u00a0de \u00a0ocultismo.\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0con la situaci\u00f3n de enfermedad que \u00a0atravesaba \u00a0la \u00a0hija del fallecido, y con la circunstancia de que Mar\u00eda Donelia \u00a0L\u00f3pez \u00a0Piedrahita \u00a0usurp\u00f3 \u00a0el \u00a0hogar \u00a0conformado \u00a0por \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Francisco \u00a0D\u00edaz \u00a0D\u00edaz\u00a0 \u00a0y \u00a0Sol \u00a0Mar\u00eda \u00a0Henr\u00edquez \u00a0Caro, \u00a0quien, \u00a0por \u00a0este \u00a0motivo qued\u00f3 \u00a0desprotegida y falleci\u00f3 cinco d\u00edas m\u00e1s tarde. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0aspectos, s\u00f3lo pod\u00edan ser materia de \u00a0cuestionamiento \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la v\u00eda indirecta mediante la denuncia de haber \u00a0incurrido \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o de derecho en la apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0los \u00a0cuales, \u00a0de \u00a0no haber sido cometidos,\u00a0 dar\u00edan lugar a la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0f\u00e1cticos en que opera la diminuente punitiva \u00a0que \u00a0alega \u00a0y \u00a0la \u00a0consecuente aplicaci\u00f3n de las consecuencias jur\u00eddicas. No a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0directa \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0invoca, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0se \u00a0dirige \u00a0patentizar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0hechos que no fueron \u00a0materia \u00a0de consideraci\u00f3n en el fallo, salvo el caso de la separaci\u00f3n de hecho \u00a0entre \u00a0el \u00a0occiso \u00a0y \u00a0su \u00a0ex \u00a0compa\u00f1era, \u00a0al \u00a0cual el Juzgador le atribuy\u00f3 una \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 distinta \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 libelista \u00a0pretende.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0aparece \u00a0n\u00edtido \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0simplemente \u00a0exterioriza \u00a0inconformidad \u00a0respecto del alcance jur\u00eddico dado por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda instancia al hecho de la ruptura del v\u00ednculo afectivo \u00a0entre \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0la hermana del procesado, la cual indebidamente pretende \u00a0apoyar \u00a0en \u00a0hechos \u00a0no considerados en el fallo, pero no demuestra la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0o \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0diminuente \u00a0punitiva \u00a0que \u00a0reclama, \u00a0lo \u00a0que \u00a0determina \u00a0la \u00a0improsperidad de la\u00a0 censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER \u00a0 CARGO. \u00a0(Subsidiario. \u00a0 Violaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0sustancial). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reiterados han sido los pronunciamientos de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0la \u00a0oportunidad de analizar los aspectos \u00a0planteados \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0relativos \u00a0al \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0ley\u00a0 \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0y \u00a0de \u00a0se\u00f1alar \u00a0que el citado estatuto, adem\u00e1s de no \u00a0violar \u00a0 el \u00a0 principio \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0unidad \u00a0de \u00a0materia, \u00a0subrog\u00f3 \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0323 y 324 del C\u00f3digo Penal, no siendo necesario para su aplicaci\u00f3n \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0nexo \u00a0sustancial \u00a0o procesal con el delito de secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed lo ha sostenido, entre otros, en fallos \u00a0de \u00a0Nov. 21\/95, julio 25\/96, julio 3\/97, sept. 25\/97, dic. 9\/97, feb. 4\/98, feb. \u00a025\/99, \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0recientemente en pronunciamiento de casaci\u00f3n de 18 de julio de \u00a02002 \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0 radicado \u00a0 12568 \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll,\u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0cuales \u00a0 \u00a0han \u00a0 \u00a0sido \u00a0 \u00a0hechas \u00a0 las \u00a0 siguientes \u00a0precisiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0La \u00a0Corte Constitucional, en sentencia \u00a0No. \u00a0565 \u00a0de \u00a07 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01993, \u00a0al \u00a0estudiar \u00a0la exequibilidad de los \u00a0art\u00edculos \u00a01\u00ba, 28, 29, 30 y 31 de la ley 40 de ese a\u00f1o, analiz\u00f3, entre otros \u00a0aspectos, \u00a0el relativo a la unidad de materia del proyecto de ley, declarando, a \u00a0partir \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0este \u00a0 an\u00e1lisis, \u00a0 la \u00a0 constitucionalidad \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 citados \u00a0preceptos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0ello \u00a0as\u00ed, \u00a0no \u00a0cabr\u00eda \u00a0aplicar \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de inconstitucionalidad por este espec\u00edfico motivo, toda vez que el \u00a0\u00f3rgano \u00a0encargado \u00a0de \u00a0este \u00a0control \u00a0ya \u00a0se \u00a0pronunci\u00f3 \u00a0con autoridad de cosa \u00a0juzgada \u00a0sobre el punto (art\u00edculos 243 de la Carta Pol\u00edtica y 48 de la ley 270 \u00a0de \u00a01996), \u00a0como \u00a0se \u00a0establece \u00a0de \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0apartes de la sentencia de \u00a0exequibilidad:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAclaraci\u00f3n \u00a0preliminar. \u00a0Debe \u00a0la Corte \u00a0comenzar \u00a0por \u00a0dejar claramente establecido que entre los tipos penales a que se \u00a0refieren \u00a0las \u00a0normas \u00a0demandadas, cuyo aumento de penas le corresponde examinar \u00a0en \u00a0este \u00a0estrado, \u00a0hay \u00a0la \u00a0debida \u00a0unidad \u00a0de \u00a0materia. Ella es evidente en su \u00a0conexidad \u00a0axiol\u00f3gica, \u00a0dada \u00a0por \u00a0la identidad de los bienes jur\u00eddicos que el \u00a0legislador \u00a0busca proteger al incriminar el homicidio y el secuestro, la cual en \u00a0este \u00a0caso \u00a0se \u00a0refleja \u00a0en el incremento del qu\u00e1ntum de los l\u00edmites m\u00ednimo y \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0las \u00a0penas \u00a0en \u00a0ambos \u00a0casos \u00a0de 25 a 40 a\u00f1os de prisi\u00f3n, y en su \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de an\u00e1logas circunstancias, en cuya virtud se enlazan \u00a0rec\u00edprocamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0lo \u00a0primero, \u00a0y seg\u00fan se \u00a0analizar\u00e1 \u00a0en \u00a0detalle m\u00e1s adelante, los delitos de secuestro y homicidio, por \u00a0igual, \u00a0lesionan de manera grave los bienes supremos de la vida, la libertad, la \u00a0dignidad, \u00a0la \u00a0familia y la paz, entre otros derechos fundamentales que consagra \u00a0la constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn cuanto a lo segundo, es sabido que por \u00a0lo \u00a0 general, \u00a0con \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0obtener \u00a0la \u00a0unidad, \u00a0provecho \u00a0o \u00a0finalidad \u00a0perseguidos, \u00a0los \u00a0autores \u00a0o part\u00edcipes en el delito de secuestro presionan la \u00a0entrega \u00a0o verificaci\u00f3n de lo exigido, con la amenaza de muerte o lesi\u00f3n de la \u00a0v\u00edctima. \u00a0Del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0lamentablemente, \u00a0las \u00a0m\u00e1s de las veces a ella le \u00a0sobrevienen \u00a0la \u00a0muerte \u00a0o \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0por \u00a0causa \u00a0o con ocasi\u00f3n del \u00a0secuestro. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0mencionadas \u00a0se hayan erigido en \u00a0causales \u00a0 de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0las \u00a0primeras \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0(art\u00edculo \u00a03\u00ba, \u00a0numerales \u00a07\u00ba \u00a0y \u00a011 de la ley 40 de 1993) y las segundas del \u00a0delito de homicidio (art\u00edculo 30, numeral 2\u00ba, ibidem)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0No \u00a0es cierto que la ley 40 de 1993 se \u00a0refiera \u00a0exclusivamente \u00a0al \u00a0tema \u00a0del \u00a0secuestro, \u00a0o \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0haya \u00a0pretendido \u00a0limitar \u00a0la aplicaci\u00f3n de sus art\u00edculos 29 y 30 a los casos en los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0homicidio guarde alg\u00fan nexo con el citado delito contra la libertad \u00a0individual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La mencionada ley, en su enunciado, adem\u00e1s \u00a0de \u00a0noticiar \u00a0la adopci\u00f3n del estatuto nacional contra el secuestro, anuncia la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de otras disposiciones, dejando de esta manera en claro que el tema \u00a0del secuestro constitu\u00eda materia dominante, pero no \u00fanica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0El cap\u00edtulo relativo al \u201caumento de \u00a0penas\u201d, \u00a0en \u00a0donde se establecen los incrementos punitivos para los delitos de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0surgi\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0adoptar una pol\u00edtica \u00a0criminal \u00a0coherente, que armonizara las nuevas penas previstas para el secuestro \u00a0con \u00a0el \u00a0esquema punitivo b\u00e1sico del C\u00f3digo Penal, y con las establecidas para \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0que, \u00a0como \u00a0la \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0o \u00a0el homicidio,\u00a0 comprometen \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0de \u00a0igual \u00a0o \u00a0mayor \u00a0valor. \u00a0Esto explica las modificaciones \u00a0paralelamente \u00a0introducidas \u00a0a \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a028 \u00a0y \u00a044 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cierto \u00a0es que el proyecto inicial ingres\u00f3 \u00a0al \u00a0Congreso \u00a0sin estas reformas, pero en el curso de los debates se plante\u00f3 la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0incluirlas para darle coherencia, como se desprende del contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0ponencia \u00a0en \u00a0la \u00a0C\u00e1mara, \u00a0donde \u00a0se \u00a0dijo: \u00a0&#8220;En el curso de la fecunda \u00a0discusi\u00f3n \u00a0que \u00a0esta \u00a0iniciativa \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0en \u00a0el Senado se plante\u00f3, no sin \u00a0raz\u00f3n, \u00a0que \u00a0no \u00a0podr\u00eda \u00a0tratarse \u00a0punitivamente la conducta del secuestro con \u00a0mayor \u00a0severidad \u00a0que \u00a0la \u00a0del \u00a0homicidio. \u00a0Ello \u00a0condujo \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0adoptaran \u00a0decisiones \u00a0legislativas, \u00a0agravando \u00a0tambi\u00e9n \u00a0las \u00a0penas para el homicidio que \u00a0mantuvieran \u00a0 \u00a0 \u00a0 principios \u00a0 \u00a0 \u00a0 universales \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018dosimetr\u00eda \u00a0 \u00a0 penal\u2019 \u00a0 \u201d \u00a0 (Gaceta \u00a0 del \u00a0Congreso \u00a0de \u00a0nov.18\/92).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0El texto de los art\u00edculos 29, 30 y 32 \u00a0es \u00a0de \u00a0tal claridad que cualquier pretensi\u00f3n encaminada a limitar o ampliar su \u00a0sentido \u00a0resulta \u00a0un desprop\u00f3sito. La expresi\u00f3n \u201cquedar\u00e1 as\u00ed\u201d, utilizada \u00a0sistem\u00e1ticamente \u00a0por \u00a0el legislador para anunciar las nuevas disposiciones, no \u00a0permite \u00a0abrigar \u00a0dudas \u00a0sobre \u00a0la subrogaci\u00f3n de los art\u00edculos 323, 324 y 355 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0(Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980), \u00a0ni \u00a0la \u00a0autonom\u00eda de los nuevos \u00a0preceptos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- Un estudio sistem\u00e1tico-teleol\u00f3gico del \u00a0citado\u00a0 \u00a0estatuto \u00a0devela \u00a0igualmente \u00a0la \u00a0inconsistencia \u00a0de \u00a0la tesis que \u00a0propugna \u00a0por \u00a0una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0limitada de los art\u00edculos 29, 30 y 32, pues el \u00a0numeral \u00a011 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00ba \u00a0ejusdem,\u00a0 \u00a0recoge \u00a0como \u00a0circunstancia de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0para \u00a0el\u00a0 \u00a0secuestro \u00a0extorsivo, \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis del \u00a0concurso \u00a0con los delitos de homicidio y lesiones, no siendo por tanto de recibo \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n de que la pena prevista en los citados art\u00edculos solo puede ser \u00a0aplicada \u00a0en \u00a0casos \u00a0de conexidad. Absurdo ser\u00eda, ha dicho la Sala, &#8220;considerar \u00a0que, \u00a0en \u00a0un \u00a0mismo \u00a0estatuto \u00a0legal, el legislador fije dos penas bien diversas \u00a0para \u00a0unos \u00a0mismos \u00a0hechos, \u00a0\u00e9sta \u00a0que \u00a0acaba de se\u00f1alarse de un m\u00e1ximo de 60 \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0la \u00a0otra \u00a0de \u00a0un tope de 40 del art\u00edculo 29, lo que por fuerza de la \u00a0raz\u00f3n \u00a0conduce, \u00a0fatalmente, \u00a0a \u00a0la \u00a0certidumbre de que la pena en este \u00faltimo \u00a0art\u00edculo \u00a0erigida, para nada demanda la correlaci\u00f3n con el secuestro, sino que \u00a0es \u00a0definitivamente \u00a0independiente \u00a0de \u00a0tal circunstancia\u201d (Casaci\u00f3n de 21 de \u00a0noviembre de 1995, Magistrado Ponente Dr. G\u00e1lvez Argote). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0de aclarar, finalmente,\u00a0 que compete \u00a0al \u00a0 Juez \u00a0 de \u00a0 ejecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0penas \u00a0y \u00a0medidas \u00a0de \u00a0seguridad \u00a0realizar \u00a0la \u00a0redosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0a \u00a0que \u00a0hubiere \u00a0lugar, a prop\u00f3sito de la entrada en \u00a0vigencia \u00a0 del \u00a0 nuevo \u00a0 C\u00f3digo \u00a0penal, \u00a0y \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad (art\u00edculo 79.7 del C\u00f3digo de procedimiento penal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0 o\u00eddo \u00a0el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0Cuarto \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0Devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. NOTIF\u00cdQUESE y C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 CARLOS A. G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 EDGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0L. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14905 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 DR. MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0 Aprobado acta No. 104\u00a0 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0diecisiete de septiembre del \u00a0a\u00f1o dos mil tres. \u00a0\u00a0 Resuelve la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0interpuesto \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6746","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6746","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6746"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6746\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6746"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6746"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6746"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}