{"id":6737,"date":"2023-09-08T17:00:27","date_gmt":"2023-09-08T17:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1475805-06-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:27","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:27","slug":"1475805-06-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1475805-06-03\/","title":{"rendered":"14758(05-06-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14758 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0MAURO SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta No. 063\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., cinco de junio del a\u00f1o dos \u00a0mil tres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la Corte el recurso extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JUAN CARLOS CELIS \u00a0GIRALDO \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Pereira \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual lo conden\u00f3 por el delito de homicidio \u00a0preterintencional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0y \u00a0actuaci\u00f3n procesal.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 \u00a0Aquellos, \u00a0ocurridos \u00a0en \u00a0Pereira \u00a0(Risaralda), \u00a0 \u00a0fueron \u00a0 \u00a0declarados \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0juzgador \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 manera \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0Secci\u00f3n \u00a0de \u00a0Criminal\u00edstica \u00a0de la \u00a0SIJIN, \u00a0llev\u00f3 a cabo la diligencia de levantamiento del cad\u00e1ver del ni\u00f1o JUAN \u00a0CARLOS \u00a0CELIS \u00a0MAR\u00cdN \u00a0en la tarde del 24 de noviembre de 1996, en la morgue del \u00a0hospital \u00a0San Jorge de la ciudad. El menor hab\u00eda sido llevado la noche anterior \u00a0por \u00a0su \u00a0se\u00f1ora \u00a0madre manifestando que fue golpeado por el padre. La criatura, \u00a0seg\u00fan \u00a0los \u00a0resultados \u00a0iniciales, \u00a0falleci\u00f3 \u00a0por \u00a0politraumatismos \u00a0severos y \u00a0presentaba \u00a0 \u00a0hematomas \u00a0 \u00a0de \u00a0 igual \u00a0 entidad \u00a0 en \u00a0 diferentes \u00a0 partes \u00a0 del \u00a0cuerpo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0 Abierta \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0sexta \u00a0especial de vida ante los jueces penales del circuito con sede \u00a0en \u00a0Pereira \u00a0(fl. \u00a08), vincul\u00f3 mediante indagatoria a JUAN CARLOS CELIS GIRALDO \u00a0(fl. \u00a09 \u00a0y \u00a0ss.) \u00a0y defini\u00f3 su situaci\u00f3n jur\u00eddica con medida de aseguramiento \u00a0consistente en detenci\u00f3n preventiva (fls. 44 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0previa \u00a0clausura \u00a0del ciclo \u00a0investigativo \u00a0(fl. \u00a0123), \u00a0el \u00a0veintiuno \u00a0de marzo de mil novecientos noventa y \u00a0siete \u00a0se calific\u00f3 el m\u00e9rito probatorio del sumario profiriendo resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0del procesado JUAN CARLOS CELIS GIRALDO por el delito de \u00a0homicidio \u00a0preterintencional \u00a0agravado (fls. 145 y ss.), mediante determinaci\u00f3n \u00a0que \u00a0cobr\u00f3 \u00a0ejecutoria \u00a0en \u00a0esa \u00a0instancia al haber mediado desistimiento de la \u00a0impugnaci\u00f3n interpuesta por la defensa (fl. 160). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0El \u00a0conocimiento del juicio fue asumido \u00a0por \u00a0el Juzgado sexto penal del circuito de Pereira (fl. 163), donde despu\u00e9s de \u00a0llevarse \u00a0a cabo la vista p\u00fablica (fls. 224 y ss.), el treinta y uno de octubre \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0siete se puso fin a la instancia condenando al \u00a0procesado \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0CELIS \u00a0GIRALDO\u00a0 \u00a0a la pena principal de veintiocho \u00a0(28) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0las \u00a0accesorias \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el t\u00e9rmino de diez (10) a\u00f1os y la suspensi\u00f3n de la \u00a0patria \u00a0potestad \u00a0por \u00a0quince \u00a0a\u00f1os, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0al \u00a0pago \u00a0en \u00a0concreto de los \u00a0perjuicios \u00a0morales ocasionados con la infracci\u00f3n, entre otras determinaciones, \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0hallarlo penalmente responsable de los cargos formulados en \u00a0el \u00a0pliego \u00a0enjuiciatorio (fls. 260 y ss.), mediante sentencia que el diecinueve \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de mil novecientos noventa y ocho el Tribunal superior del distrito \u00a0judicial \u00a0de \u00a0Pereira \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente \u00a0(fls. \u00a069 \u00a0y ss. cno. Trib.) al \u00a0conocer \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0promovida por el Ministerio \u00a0p\u00fablico y la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Contra \u00a0este \u00a0fallo, en oportunidad, el \u00a0procesado \u00a0y su defensor interpusieron recurso extraordinario de casaci\u00f3n (fls. \u00a0124 \u00a0y \u00a0127), \u00a0el \u00a0cual \u00a0fue \u00a0concedido \u00a0por el ad quem\u00a0 (fls. 130 y ss.) y \u00a0dentro \u00a0 del \u00a0 t\u00e9rmino \u00a0 legal, \u00a0 el \u00a0 profesional \u00a0del \u00a0Derecho \u00a0present\u00f3 \u00a0el \u00a0correspondiente \u00a0escrito sustentatorio (fls. 141 y ss.) que se declar\u00f3 ajustado \u00a0a las prescripciones legales por la Sala (fl. 4 cno. Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La demanda.- \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0tres \u00a0cargos formula el demandante contra el fallo del \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0lo \u00a0acusa \u00a0de \u00a0ser \u00a0violatorio, \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0directa, de \u00a0disposiciones de derecho sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO (Principal).\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que la sentencia censurada viol\u00f3 de \u00a0manera \u00a0directa \u00a0normas \u00a0de \u00a0derecho \u00a0sustancial por indebida aplicaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a0323, \u00a0324, \u00a0325 \u00a0y \u00a038 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de 1980, y por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 37 y 329 ejusdem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de hacer alusi\u00f3n a los fundamentos \u00a0de \u00a0los fallos de primera y segunda instancia, considera que de las motivaciones \u00a0expuestas \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0se \u00a0colige \u00a0que \u00a0aceptan por v\u00eda de inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0que \u00a0los \u00a0da\u00f1os en el cuerpo y la salud que present\u00f3 la humanidad del \u00a0infante \u00a0Celis \u00a0Mar\u00edn \u00a0fueron consecuencia directa del castigo que le infligi\u00f3 \u00a0su \u00a0padre \u00a0y \u00a0aqu\u00ed \u00a0procesado \u00a0CELIS \u00a0GIRALDO, \u00a0lo \u00a0que los llev\u00f3 a adoptar el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0que \u00a0dicho \u00a0comportamiento \u00a0corresponde perfectamente al delito de \u00a0homicidio \u00a0preterintencional \u00a0definido por el art\u00edculo 325 del C\u00f3digo penal de \u00a01980, \u00a0sobre \u00a0la base indiscutible de la estrecha y s\u00f3lida relaci\u00f3n causal que \u00a0conduc\u00edan \u00a0a \u00a0inferir que el ni\u00f1o era maltratado y golpeado por su padre y que \u00a0de esas lesiones devino su muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0primera \u00a0vista, \u00a0dice, \u00a0tal \u00a0proceso \u00a0de \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la conducta pareciera que hubiera sido acertado. No obstante, \u00a0al \u00a0profundizar \u00a0en \u00a0el an\u00e1lisis se puede llegar a concluir que el error de los \u00a0juzgadores resulta axiom\u00e1tico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0al respecto, que no discutir\u00e1 los \u00a0hechos \u00a0declarados por el juzgador ni la evaluaci\u00f3n probatoria realizada en las \u00a0instancias, \u00a0sino \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta. \u00a0Con \u00a0dicho presupuesto, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0causados \u00a0en \u00a0el cuerpo y la salud del menor, cuyo \u00a0protagonismo \u00a0se \u00a0atribuy\u00f3 a su padre, hoy procesado,\u00a0 \u201cno fueron hechos \u00a0con \u00a0el \u00e1nimo o prop\u00f3sito de lesionar aunque s\u00ed con el de castigar y el hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0ese castigo haya sido severo y desproporcionado, a nuestro modo de ver, \u00a0no \u00a0le quita en nada la connotaci\u00f3n correccional que siempre le quiso dar quien \u00a0lo \u00a0propin\u00f3. \u00a0Es all\u00ed donde encuentra estribo y acomodo la tesis de la defensa \u00a0sobre \u00a0la imprudencia en el castigo infligido al menor por su progenitor y que a \u00a0su \u00a0vez constituye el elemento basilar y estructural del fen\u00f3meno culposo de su \u00a0conducta\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0juzgadores \u00a0de instancia declararon que \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0ser dependiente de sustancias estupefacientes, el procesado para el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0bajo su influencia aunque no en estado de \u00a0inimputabilidad. \u00a0Esto, \u00a0en \u00a0opini\u00f3n \u00a0de la defensa, lleva a reconocer que JUAN \u00a0CARLOS \u00a0CELIS \u00a0GIRALDO \u00a0no \u00a0se \u00a0encontraba gozando de un equilibrado raciocinio, \u00a0sino \u00a0que \u00a0su \u00a0esfera \u00a0ps\u00edquica \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0disminuida \u00a0por la atrofia de sus \u00a0sentidos y de su raz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0dice, \u00a0en \u00a0el maltrecho estado de \u00a0semi \u00a0&#8211; \u00a0enajenaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0personalidad \u00a0en \u00a0que se encontraba el agente, no \u00a0resultaba \u00a0admisible \u00a0exigirle \u00a0que razonara y obrara con prudencia y cuidado en \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0frente \u00a0a su hijo, pues la prudencia surge del mayor o menor \u00a0cuidado \u00a0que \u00a0pueda observar una persona en condiciones de normalidad y, en este \u00a0caso, \u00a0el procesado no se encontraba en circunstancias tales como para obrar con \u00a0la \u00a0prudencia \u00a0y \u00a0ecuanimidad exigibles de una persona normal, \u201cde ah\u00ed que el \u00a0proceder \u00a0correccional \u00a0frente \u00a0a \u00a0su \u00a0hijo \u00a0haya \u00a0desbordado los l\u00edmites de la \u00a0prudencia \u00a0e \u00a0incursionara \u00a0de \u00a0tal \u00a0manera \u00a0en \u00a0la \u00a0esfera de un comportamiento \u00a0aparentemente doloso, pero a la postre, culposo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0dice, \u00a0como \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0descartan \u00a0que \u00a0el \u00a0homicidio hubiere sido cometido con dolo, esto mismo permite \u00a0eliminar \u00a0el \u00a0dolo en las lesiones personales, por lo que al no haber dolo en la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0lesionar, \u00a0mas s\u00ed culpa derivada de la imprudencia en el castigo, \u00a0no \u00a0resulta admisible el homicidio preterintencional sino el culposo, pues de lo \u00a0inferido \u00a0por \u00a0las \u00a0instancias se establece que la conducta del procesado estuvo \u00a0encaminada \u00a0a \u00a0castigar o corregir a su hijo y no con el prop\u00f3sito de da\u00f1ar su \u00a0cuerpo o su salud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0 apoyarse \u00a0en \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0extranjera, \u00a0sostiene \u00a0que la causa seguida en contra de su patrocinado culmin\u00f3 \u00a0con \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se impuso una pena draconiana, y se percibe un \u00a0sabor \u00a0 a \u00a0 venganza \u00a0 y \u00a0 de \u00a0 dudas \u00a0 en \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en lo expuesto solicita de la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia materia de impugnaci\u00f3n extraordinaria y condenar al \u00a0procesado por el delito de homicidio culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO (Subsidiario). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Denuncia \u00a0 que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0acusada \u00a0es \u00a0violatoria, \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0directa, \u00a0de \u00a0disposiciones \u00a0de \u00a0derecho sustancial, por \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 324-1 del C\u00f3digo penal de 1980, modificado \u00a0por el art\u00edculo 30-1 de la ley 40 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0en los fallos de instancia se \u00a0aplic\u00f3 \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0en raz\u00f3n del \u00a0parentesco \u00a0existente \u00a0entre \u00a0el \u00a0procesado y la v\u00edctima, lo que determin\u00f3 que \u00a0para \u00a0individualizar \u00a0la \u00a0pena \u00a0se \u00a0partiera \u00a0de \u00a042 \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n y a este \u00a0guarismo \u00a0se \u00a0le \u00a0aplic\u00f3 \u00a0la \u00a0reducci\u00f3n \u00a0de una tercera parte por motivo de la \u00a0preterintencionalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n homicida, quedando entonces la condena en \u00a028 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que entre los principios que rigen \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, se encuentra el referido a que no hay pena \u00a0sin \u00a0culpabilidad, \u00a0pues \u00a0\u00e9sta \u00a0se \u00a0erige \u00a0en \u00a0presupuesto de la punibilidad de \u00a0manera \u00a0que \u00a0la \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0pena \u00a0se \u00a0determina \u00a0tomando en consideraci\u00f3n la \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0dolo \u00a0o \u00a0culpa \u00a0del \u00a0autor \u00a0al \u00a0momento en que realiza la conducta \u00a0punible, \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 fin \u00a0 de \u00a0 impedir \u00a0que \u00a0resulte \u00a0aplicable \u00a0la \u00a0tesis \u00a0de \u00a0responsabilidad objetiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso de la preterintenci\u00f3n, al sujeto \u00a0se \u00a0le \u00a0hace \u00a0responsable \u00a0por \u00a0un resultado que se ha producido por fuera de su \u00a0aspecto \u00a0volitivo \u00a0o intencional, luego no resulta justo ni equitativo que se le \u00a0atribuya \u00a0al \u00a0agente \u00a0una causal espec\u00edfica de agravaci\u00f3n punitiva establecida \u00a0para \u00a0los \u00a0delitos \u00a0dolosos \u00a0por \u00a0haber \u00a0producido \u00a0un resultado catalogado como \u00a0culposo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0es \u00a0admisible \u00a0que se \u00a0formulen \u00a0juicios \u00a0iguales \u00a0frente \u00a0a hechos desiguales, pues no es lo mismo que \u00a0alguien \u00a0dolosamente \u00a0le ocasione la muerte\u00a0 a un cong\u00e9nere, a que lo haga \u00a0con \u00a0culpa, \u00a0pues \u00a0si bien es cierto que en uno y otro evento el resultado es el \u00a0mismo, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es \u00a0que el aspecto subjetivo difiere en cada uno de ellos, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0resulta \u00a0comprensible \u00a0que \u00a0esta \u00a0distinci\u00f3n \u00a0se \u00a0refleje \u00a0en \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0por \u00a0tanto \u00a0casar \u00a0parcialmente la \u00a0sentencia \u00a0atacada, eliminar la referida circunstancia de agravaci\u00f3n punitiva y \u00a0redosificar\u00a0 la pena acorde con dicha decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER CARGO (Subsidiario). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0el casacionista que la sentencia \u00a0es \u00a0violatoria, \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0directa, \u00a0de disposiciones de derecho sustancial por \u00a0falta \u00a0de aplicaci\u00f3n de los numerales 4 y 10 del art\u00edculo 64 del C\u00f3digo penal \u00a0de \u00a01980 \u00a0\u201cen \u00a0concordancia con el art\u00edculo 61 ejusdem\u201d, toda vez que no se \u00a0tuvo \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0en \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0de \u00a0CELIS \u00a0GIRALDO \u00a0las \u00a0deplorables \u00a0circunstancias \u00a0personales en que se encontraba, propias del cr\u00f3nico consumo de \u00a0sustancias \u00a0alucin\u00f3genas, \u00a0y \u00a0que \u00a0de \u00a0hecho \u00a0lo ten\u00edan sumido en un estado de \u00a0postraci\u00f3n, \u00a0es decir, en una condici\u00f3n de inferioridad ps\u00edquica que influy\u00f3 \u00a0en la ejecuci\u00f3n de la conducta delictiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0particular del procesado \u00a0JUAN \u00a0 CARLOS \u00a0 CELIS \u00a0 GIRALDO, \u00a0 los \u00a0 denominados \u00a0\u201cfrenos \u00a0inhibitorios\u201d \u00a0presentaban \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0distensi\u00f3n \u00a0y \u00a0relajamiento \u00a0a \u00a0consecuencia de la \u00a0permanente \u00a0 dependencia \u00a0 sicof\u00edsica \u00a0de \u00a0sustancias \u00a0estupefacientes. \u00a0En \u00a0la \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, s\u00f3lo se tuvieron en cuenta circunstancias que \u00a0agravan \u00a0la punibilidad tales como las condenas anteriores por delitos contra el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico \u00a0que \u00a0en nada se relacionan con el hecho juzgado, pero no \u00a0aquellas que la disminuyen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0motivo \u00a0que \u00a0genera inconformidad, dice, \u00a0consiste \u00a0en no haberse disminuido la pena impuesta hasta la mitad, y s\u00ed en una \u00a0tercera \u00a0 parte, \u00a0 \u201ccomo \u00a0 si \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 existiera \u00a0en \u00a0el \u00a0asunto \u00a0en \u00a0estudio \u00a0circunstancias que la agravaran y no algunas que la atenuaban\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, en consecuencia, casar parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia \u00a0de impugnaci\u00f3n, y disminuir la pena a la mitad conforme \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0325 del C\u00f3digo penal de 1980 (fls. 141 y ss. \u00a0cno. Trib). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concepto \u00a0 del \u00a0 Agente \u00a0 del \u00a0 Ministerio \u00a0P\u00fablico.-\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora \u00a0primera \u00a0delegada \u00a0para \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las \u00a0censuras \u00a0contenidas \u00a0en la demanda, \u00a0concept\u00faa de la manera siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER \u00a0CARGO.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comienza \u00a0por \u00a0hacer algunas consideraciones \u00a0generales \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0y la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0de \u00a0aceptar \u00a0los hechos y las pruebas en la \u00a0forma \u00a0como \u00a0fueron \u00a0apreciadas por el juzgador de instancia, de manera que, por \u00a0ejemplo, \u00a0si \u00a0el\u00a0 sentenciador ha entendido que el agente a quien se imputa \u00a0un \u00a0homicidio \u00a0ha obrado con conciencia y voluntad y que, por ello, la modalidad \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0es dolosa, no es factible ampararse en dicho motivo de casaci\u00f3n \u00a0para \u00a0sostener \u00a0que \u00a0el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0fue \u00a0fruto \u00a0directo \u00a0de la \u00a0imprudencia \u00a0del \u00a0homicida y que, por ende, la modalidad es culposa, pues aunque \u00a0en \u00a0el \u00a0fondo \u00a0no se debata la prueba como tal, es claro que los hechos han sido \u00a0captados \u00a0por \u00a0el \u00a0censor en un sentido probatorio distinto a como los percibi\u00f3 \u00a0el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente evento, el juez estim\u00f3 que el \u00a0procesado \u00a0estaba \u00a0consciente \u00a0del \u00a0da\u00f1o \u00a0que hab\u00eda causado y que el resultado \u00a0culposo \u00a0consistente \u00a0en \u00a0la \u00a0muerte del menor, se relaciona directamente con la \u00a0conducta dolosa del primer acto realizado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgador \u00a0de primera instancia concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de maltratar a un menor de s\u00f3lo 13 \u00f3 14 meses de edad, cuando \u00a0es \u00a0realizada por un hombre adulto bajo los efectos de sustancias alucin\u00f3genas, \u00a0implica \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0lesionar, \u00a0que \u00a0produjo, sin embargo, un segundo y m\u00e1s \u00a0grave \u00a0resultado \u00a0como fue la muerte del ni\u00f1o Celis Mar\u00edn. El Tribunal, por su \u00a0parte, \u00a0frente a la naturaleza del hecho descart\u00f3 que la muerte hubiere sido el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0un comportamiento descuidado o imprudente del autor, por no haber \u00a0dimensionado \u00a0ni previsto que exced\u00eda el privilegio de corregir, pues la prueba \u00a0t\u00e9cnica \u00a0pone \u00a0en \u00a0evidencia \u00a0los m\u00faltiples golpes, su intensidad y las graves \u00a0lesiones causadas en la humanidad del menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0indica, \u00a0que, contrario a lo sostenido \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0las \u00a0instancias \u00a0no valoraron la violencia ejercida por el \u00a0procesado \u00a0como un acto imprudente, sino ejercida con la intenci\u00f3n de lesionar, \u00a0pues \u00a0observaron que en el primer instante, en el que el padre golpea a su hijo, \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0del \u00a0agente era lesionar injustamente a su peque\u00f1a v\u00edctima y que \u00a0era \u00a0consciente \u00a0de \u00a0lo que hac\u00eda, pero que de esos golpes se deriv\u00f3 la muerte \u00a0del \u00a0infante, \u00a0no \u00a0querida, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0quien estaba en \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0prever \u00a0este \u00a0resultado, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de severos y crueles \u00a0embates \u00a0f\u00edsicos \u00a0contra un chiquillo de apenas a\u00f1o y medio de edad, de manera \u00a0que \u00a0se \u00a0consolid\u00f3 \u00a0as\u00ed, \u00a0no s\u00f3lo desde el punto de vista jur\u00eddico, sino del \u00a0f\u00e1ctico, un homicidio preterintencional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de hacer alusi\u00f3n a los desarrollos \u00a0legales \u00a0y \u00a0jurisprudenciales en torno al delito preteterintencional, manifiesta \u00a0que \u00a0en \u00a0trat\u00e1ndose de la violaci\u00f3n directa como la que el demandante propone, \u00a0resultaba \u00a0necesario \u00a0verificar \u00a0que \u00a0el juzgador no hubiera aceptado la \u00edndole \u00a0consciente \u00a0y \u00a0voluntaria \u00a0de \u00a0las lesiones inicialmente infligidas, lo cual, en \u00a0este caso, no tiene ning\u00fan asidero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El error del cargo, no estriba \u00fanicamente en \u00a0desconocer \u00a0que las lesiones inicialmente causadas al menor y que a la postre le \u00a0produjeron \u00a0la \u00a0muerte, \u00a0fueran vistas como dolosas por las instancias y no como \u00a0una \u00a0simple \u00a0descuido o una mera imprudencia, que es la visi\u00f3n que patrocina el \u00a0libelista, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n\u00a0 \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver con el derecho de \u00a0corregir \u00a0del \u00a0que son titulares los padres respecto de los hijos o las personas \u00a0encargadas \u00a0del \u00a0cuidado \u00a0de \u00a0\u00e9stos, \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0que ha sido clarificada con la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0que \u00a0sobre \u00a0el \u00a0tema \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0la \u00a0Corte Constitucional en la \u00a0sentencia \u00a0C-371 \u00a0de \u00a01994, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0\u201cel uso de la fuerza bruta para \u00a0sancionar \u00a0a \u00a0un ni\u00f1o constituye un grave atentado contra su dignidad, ataque a \u00a0su \u00a0integridad \u00a0corporal \u00a0y \u00a0da\u00f1o, \u00a0muchas veces irremediable, a su estabilidad \u00a0emocional \u00a0y \u00a0afectiva\u201d, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que el castigo desproporcionado no est\u00e1 \u00a0comprendido \u00a0dentro del derecho de correcci\u00f3n de que trata el art\u00edculo 262 del \u00a0C\u00f3digo civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pregunta \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0de \u00a0la procuradur\u00eda \u00a0\u201c\u00bfqu\u00e9 \u00a0castigo \u00a0puede merecer un ni\u00f1o de 18 meses que tiene en el llanto su \u00a0natural \u00a0modo \u00a0de \u00a0expresi\u00f3n?. Ser\u00eda bueno saber cu\u00e1les fueron esas conductas \u00a0inadmisibles \u00a0del \u00a0ni\u00f1o \u00a0interfecto que las instancias vieron, seg\u00fan argumenta \u00a0el \u00a0censor. \u00a0\u00bfAcaso \u00a0el \u00a0llanto? \u00a0No \u00a0lo \u00a0cree \u00a0as\u00ed \u00a0esta \u00a0representaci\u00f3n del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0porque \u00a0cuando \u00a0un \u00a0beb\u00e9 de esa edad solloza, las causas \u00a0pueden \u00a0 \u00a0 \u00a0ser \u00a0 \u00a0 m\u00faltiples, \u00a0 \u00a0 cualquiera \u00a0 \u00a0 menos \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 indisciplina \u00a0caprichosa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta manera, al no resultar equiparable el \u00a0menoscabo \u00a0 a \u00a0 la \u00a0integridad \u00a0personal \u00a0con \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0correcci\u00f3n, \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n del demandante queda sin fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, \u00a0el \u00a0censor \u00a0alude \u00a0a un estado de \u00a0semi-enajenaci\u00f3n \u00a0mental supuestamente reconocido por las instancias sin que de \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n propuesta logre saberse si pretende o no la aplicaci\u00f3n de la \u00a0figura \u00a0de \u00a0la \u00a0inimputabilidad, \u00a0en cuyo evento el cargo ser\u00eda contradictorio, \u00a0pues \u00a0cuando \u00a0se \u00a0admite que el autor ha obrado en situaci\u00f3n de inimputabilidad \u00a0no \u00a0resulta \u00a0jur\u00eddicamente correcto sostener que el mismo hecho pueda imputarse \u00a0a t\u00edtulo de culpa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 obstante \u00a0esta \u00a0incorrecci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0reproche, \u00a0recuerda que si bien el Tribunal reconoci\u00f3 que el \u00a0procesado \u00a0 consumi\u00f3 \u00a0estupefacientes, \u00a0declar\u00f3 \u00a0que \u00a0dicha \u00a0situaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0exasperaci\u00f3n \u00a0que padeci\u00f3 por el llanto del menor, no lo hicieron llegar hasta \u00a0la \u00a0incomprensi\u00f3n \u00a0del \u00a0obrar, \u00a0pues \u00a0como \u00a0qued\u00f3 \u00a0establecido \u00a0en el dictamen \u00a0siqui\u00e1trico \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0practic\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado, al momento de los hechos no \u00a0presentaba \u00a0trastorno \u00a0mental \u00a0o inmadurez psicol\u00f3gica que lo incapacitara para \u00a0comprender \u00a0su \u00a0acci\u00f3n \u00a0y \u00a0autodeterminar \u00a0su \u00a0conducta \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con dicha \u00a0comprensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fuera de que los hechos son captados por las \u00a0instancias \u00a0en \u00a0forma \u00a0diversa \u00a0a \u00a0como lo hace el censor, ser\u00eda pr\u00e1cticamente \u00a0necesario \u00a0adivinar \u00a0bajo \u00a0qu\u00e9 \u00a0categor\u00eda \u00a0jur\u00eddica \u00a0puede \u00a0comprenderse \u00a0esa \u00a0\u2018enajenaci\u00f3n \u00a0 \u00a0a \u00a0medias\u2019, \u00a0 \u00a0 que \u00a0supuestamente padeci\u00f3 el victimario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca, \u00a0finalmente, que el cuestionamiento \u00a0del \u00a0censor \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a la individualizaci\u00f3n de la pena, no guarda relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0cambio de modalidad preterintencional por culposa que se solicita en la \u00a0demanda; \u00a0 no \u00a0 obstante, \u00a0considera \u00a0que \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0determinar \u00a0la \u00a0pena \u00a0entre \u00a0los \u00a0l\u00edmites de 40 y 60 a\u00f1os, de \u00a0manera \u00a0ampliamente \u00a0generosa, \u00a0sin \u00a0viso \u00a0alguno \u00a0de \u00a0\u00e1nimo \u00a0vindicativo \u00a0o de \u00a0severidad, \u00a0decidi\u00f3 \u00a0fijarla \u00a0en \u00a042 \u00a0a\u00f1os, \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0los cuales hizo la \u00a0disminuci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0preterintencionalidad, \u00a0sin \u00a0que \u00a0pueda \u00a0olvidarse que el \u00a0Tribunal \u00a0opt\u00f3 \u00a0por \u00a0avalar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0a \u00a0quo, \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0tuvo \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0incrementar \u00a0la \u00a0pena con ocasi\u00f3n de la apelaci\u00f3n interpuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico que demandaba una calificaci\u00f3n de la conducta que \u00a0ten\u00eda previsto un\u00a0 mayor rigor punitivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0el cargo no tiene \u00a0vocaci\u00f3n de prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0este \u00a0reproche, \u00a0depende \u00a0de la prosperidad del primero. En el fondo, dice, la censura \u00a0hace \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0primera, \u00a0pues \u00a0en \u00a0el \u00a0evento \u00a0de que la Corte considerara \u00a0plausible \u00a0la \u00a0tesis \u00a0de \u00a0la \u00a0culpa \u00a0propuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0censor, \u00a0en lugar de la \u00a0preterintenci\u00f3n, \u00a0no \u00a0impondr\u00eda \u00a0las agravantes a que se refiere el libelista, \u00a0como \u00a0 quiera \u00a0que \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0espec\u00edficas \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0culposo \u00a0no \u00a0son las del art\u00edculo 324 del C\u00f3digo penal de 1980 sino \u00a0las del art\u00edculo 330 ejusdem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Trat\u00e1ndose del homicidio preterintencional, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0325 \u00a0del \u00a0citado \u00a0Estatuto \u00a0punitivo \u00a0es preciso en remitir a las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0previstas \u00a0en \u00a0los \u00a0dos \u00a0art\u00edculos \u00a0precedentes, \u00a0entre \u00a0los que se \u00a0incluye \u00a0el \u00a0art\u00edculo 324 ejusdem que contiene las agravantes espec\u00edficas para \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0doloso, \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0aparece \u00a0las \u00a0relativas al parentesco o el \u00a0v\u00ednculo conyugal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0claridad \u00a0es \u00a0a\u00fan \u00a0mayor \u00a0si se toma en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0estas mismas circunstancias sirven de agravaci\u00f3n para las lesiones \u00a0personales, \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0resulta \u00a0enteramente \u00a0v\u00e1lido \u00a0que en relaci\u00f3n con el \u00a0homicidio \u00a0ultraintencional, \u00a0en \u00a0un \u00a0primer \u00a0momento se analice si las lesiones \u00a0tuvieron \u00a0lugar en las circunstancias previstas por el art\u00edculo 324 del C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales se ha derivado la muerte de la v\u00edctima, no \u00a0deseada \u00a0 pero \u00a0 s\u00ed \u00a0 previsible \u00a0por \u00a0el \u00a0agente, \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0imputable \u00a0a \u00a0\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0lo anterior considera que el \u00a0reproche es inane, y, por ende, no tiene vocaci\u00f3n de prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER CARGO. \u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que el casacionista incurre en el \u00a0contrasentido \u00a0de \u00a0acudir a la v\u00eda directa de violaci\u00f3n a la ley para pregonar \u00a0que \u00a0 los \u00a0 juzgadores \u00a0no \u00a0observaron \u00a0determinadas \u00a0circunstancias \u00a0personales \u00a0constitutivas \u00a0de atenuaci\u00f3n punitiva, pues al amparo del motivo escogido no es \u00a0posible \u00a0debatir \u00a0la \u00a0contemplaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos efectuada en las \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0a\u00fan \u00a0si \u00a0los \u00a0falladores \u00a0acogieron \u00a0\u00edntegramente \u00a0el \u00a0dictamen siqui\u00e1trico donde se indica que el procesado ten\u00eda \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0ilicitud \u00a0y \u00a0contaba \u00a0con capacidad de autodeterminarse de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0ese \u00a0conocimiento, \u00a0y \u00a0que no obstante el consumo de alucin\u00f3genos \u00a0tuvo \u00a0uso \u00a0de \u00a0raz\u00f3n, \u00a0entendi\u00f3 \u00a0y \u00a0quiso golpear a su hijo, no se entiende de \u00a0d\u00f3nde \u00a0puede \u00a0llegar \u00a0a \u00a0concluirse \u00a0que \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de primera y segunda \u00a0instancia \u00a0consideraron \u00a0las \u00a0diminuentes \u00a0punitivas previstas por los numerales \u00a04\u00ba \u00a0y \u00a010 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a064 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo penal, y que a pesar de ello no las \u00a0reconocieron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene el casacionista que los falladores, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0esos \u2018frenos \u00a0 \u00a0 inhibitorios\u2019 \u00a0del se\u00f1or CELIS GIRALDO, s\u00ed consideraron las circunstancias que \u00a0aumentaban \u00a0el \u00a0rigor \u00a0de \u00a0la \u00a0pena como las condenas anteriores. Sin embargo, a \u00a0criterio \u00a0de la delegada esas caracter\u00edsticas no constituyeron el eje central a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0haya \u00a0inferido \u00a0su \u00a0responsabilidad, sino condiciones que \u00a0permitieron \u00a0en concreto realizar un an\u00e1lisis de su personalidad, de manera que \u00a0a\u00fan \u00a0sin \u00a0tales \u00a0deducciones \u00a0el \u00a0soporte probatorio restante ser\u00eda suficiente \u00a0para \u00a0mantener \u00a0la decisi\u00f3n, por lo que la trascendencia de la censura queda en \u00a0entredicho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0censor \u00a0pretend\u00eda \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0realizada \u00a0por el juzgador, al no observar relaci\u00f3n entre el pasado \u00a0delictivo \u00a0de \u00a0su defendido o el consumo de estupefacientes y los hechos materia \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0juzgamiento, \u00a0ha \u00a0debido \u00a0acudir \u00a0al \u00a0error \u00a0de hecho por \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0a \u00a0los principios de la sana cr\u00edtica. Anota, no obstante, que de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a061 \u00a0del C\u00f3digo penal aplicado al caso, el Juez \u00a0tiene \u00a0por \u00a0deber \u00a0examinar, entre otros factores, la personalidad del agente al \u00a0momento \u00a0de \u00a0hacer \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0graduaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0para lo cual los \u00a0antecedentes \u00a0constituyen \u00a0una \u00a0valiosa \u00a0informaci\u00f3n. Por esto considera que el \u00a0cargo debe ser desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En raz\u00f3n de lo anterior, sugiere a la Corte \u00a0no \u00a0 casar \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 materia \u00a0 de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0(fls. \u00a06 \u00a0y \u00a0ss. \u00a0cno. \u00a0Corte).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte aprehender\u00e1 el examen de los cargos \u00a0postulados \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0en el mismo orden observado para efectos de su \u00a0resumen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMER CARGO. \u00a0<\/p>\n<p>Inocultables defectos de orden t\u00e9cnico y de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0en la postulaci\u00f3n y desarrollo de este reproche, dan al traste \u00a0con \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0desquiciatorias \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de segunda instancia que el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JUAN CARLOS CELIS GIRALDO, presenta.\u00a0 No obstante \u00a0la \u00a0advertencia \u00a0que hace en el sentido de que \u201cno se discutir\u00e1 los hechos ni \u00a0las \u00a0pruebas\u201d, \u00a0como de tal modo procede hacerse cuando en sede extraordinaria \u00a0se \u00a0denuncia la violaci\u00f3n directa de disposiciones de derecho sustancial, es lo \u00a0cierto \u00a0que \u00a0al \u00a0sostener \u00a0que los da\u00f1os causados en el cuerpo y la salud de la \u00a0v\u00edctima \u00a0\u201cno \u00a0fueron hechos con el \u00e1nimo o prop\u00f3sito de lesionar aunque s\u00ed \u00a0con \u00a0el \u00a0de \u00a0castigar \u00a0y \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0ese \u00a0castigo \u00a0haya \u00a0sido \u00a0severo y \u00a0desproporcionado, \u00a0a \u00a0nuestro \u00a0modo \u00a0de \u00a0ver no le quita en nada la connotaci\u00f3n \u00a0correccional \u00a0que \u00a0siempre le quiso dar quien lo propin\u00f3\u201d, en realidad lo que \u00a0presenta \u00a0es \u00a0una \u00a0visi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0de \u00a0distinta \u00a0manera a como fueron \u00a0declarados por los juzgadores de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al efecto es de recordar lo declarado por el \u00a0a quo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0se desprende de los \u00a0hechos \u00a0plenamente \u00a0demostrados \u00a0en \u00a0esta \u00a0causa \u00a0es la de que Juan Carlos Celis \u00a0Giraldo \u00a0castig\u00f3 \u00a0aquel \u00a0d\u00eda en forma desmesurada a su peque\u00f1o produci\u00e9ndole \u00a0las \u00a0severas \u00a0lesiones \u00a0que \u00a0poco \u00a0m\u00e1s \u00a0tarde \u00a0le causaron la muerte. No a otra \u00a0conclusi\u00f3n puede llegarse una vez analizados los hechos referidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara \u00a0 el \u00a0 Juzgado, \u00a0 el \u00a0 homicidio \u00a0preterintencional \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0fue \u00a0acusado \u00a0el imputado, encuentra su exacta \u00a0integraci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 este \u00a0 evento \u00a0porque \u00a0ese \u00a0resultado \u00a0punible \u00a0\u2013que es culposo- se acondiciona aunque \u00a0indirectamente, con la conducta dolosa del primer acto realizado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 el \u00a0 plano \u00a0 jur\u00eddico-penal, \u00a0 la \u00a0preterintenci\u00f3n \u00a0o \u00a0ultraintenci\u00f3n \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0agente, habiendo \u00a0dirigido \u00a0su \u00a0voluntad conscientemente hacia la realizaci\u00f3n de un hecho t\u00edpico \u00a0y \u00a0antijur\u00eddico, \u00a0produce a la postre un resultado diverso y m\u00e1s grave del que \u00a0directa \u00a0e \u00a0inmediatamente \u00a0quer\u00eda; \u00a0la raz\u00f3n es la de que el sujeto actu\u00f3 de \u00a0tal \u00a0manera \u00a0durante el proceso de ejecuci\u00f3n del fin antijur\u00eddico querido, que \u00a0ese \u00a0 comportamiento \u00a0 result\u00f3 \u00a0 apto \u00a0 para \u00a0 producir \u00a0 un \u00a0evento \u00a0de \u00a0mayor \u00a0lesividad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0maltratar \u00a0a un menor de \u00a0s\u00f3lo \u00a013 \u00a0\u00f3 \u00a014 meses de edad cuyo cuerpo fr\u00e1gil a\u00fan en formaci\u00f3n recibir\u00e1 \u00a0con \u00a0mayor \u00a0rigor \u00a0el efecto de una golpiza, m\u00e1xime cuando quien la proporciona \u00a0es \u00a0un \u00a0hombre adulto bajo los efectos de sustancias alucin\u00f3genas, implica \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0lesionar. \u00a0Esa fue la verdadera intenci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0que \u00a0produjo sin embargo un segundo y m\u00e1s grave resultado como \u00a0fue \u00a0 la \u00a0 muerte \u00a0 del \u00a0ni\u00f1o \u00a0Celis \u00a0Mar\u00edn\u201d \u00a0(se \u00a0destaca). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal, a su turno, en relaci\u00f3n con la \u00a0calificaci\u00f3n jur\u00eddica de la conducta, precis\u00f3 lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEste \u00a0tema \u00a0es \u00a0igualmente \u00a0crucial en el \u00a0proceso \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0Defensa \u00a0y \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0han \u00a0discrepado de la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0cual \u00a0deviene \u00a0el \u00a0fallo \u00a0convalidando \u00a0la \u00a0tesis \u00a0de la \u00a0Fiscal\u00eda. \u00a0Por \u00a0supuesto que la Defensa aboga por una m\u00e1s ben\u00e9vola como lo es \u00a0la \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta \u00a0culposa, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0el \u00a0otro sujeto procesal intenta \u00a0hacerla \u00a0mayormente \u00a0gravosa \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0optar \u00a0por \u00a0un comportamiento \u00a0intencional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo bien se puede observar, hay de lado y \u00a0lado \u00a0extremos \u00a0y criterios donde se puede pecar por exceso o por defecto. As\u00ed, \u00a0afirmarse \u00a0que \u00a0lo \u00a0ocurrido \u00a0no \u00a0fue \u00a0m\u00e1s que un descuido, una imprudencia, el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0un \u00a0fuerte \u00a0castigo \u00a0que \u00a0su \u00a0padre \u00a0afectado \u00a0por \u00a0las drogas no \u00a0dimension\u00f3, \u00a0no previ\u00f3 y que el acto fue m\u00e1s all\u00e1 del privilegio de castigar \u00a0consagrado \u00a0en la ley civil, carece de entidad y no tiene presentaci\u00f3n l\u00f3gica, \u00a0ni \u00a0acertada \u00a0cuando \u00a0sale \u00a0al \u00a0paso una prueba de tal entidad y calidad como la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0se\u00f1alando \u00a0los \u00a0m\u00faltiples golpes, su intensidad, las lesiones graves \u00a0causadas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe otra parte, tampoco puede ser de recibo \u00a0la \u00a0tesis \u00a0de \u00a0la intencionalidad. A\u00fan frente a la personalidad del acusado, de \u00a0sus \u00a0antecedentes, de la adicci\u00f3n, a la Sala le surgen dudas serias respecto de \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0encaminada \u00a0a \u00a0matar. Simples actitudes y aspectos muy elementales \u00a0del \u00a0ser \u00a0humano \u00a0conducen \u00a0a \u00a0no dar por v\u00e1lida esa posici\u00f3n. Sea el caso por \u00a0ejemplo \u00a0de \u00a0desprenderse \u00a0de todo lo actuado, por el medio, las condiciones, el \u00a0ambiente, \u00a0el \u00a0entorno, que si esa hubiera sido la intenci\u00f3n y la finalidad del \u00a0padre, \u00a0bien \u00a0pudo \u00a0llevar \u00a0a \u00a0cabo \u00a0otro tipo de acciones para lograr ese\u00a0 \u00a0cometido. \u00a0Medios, \u00a0tiempo, \u00a0circunstancias, \u00a0tuvo para realizar una conducta de \u00a0tal entidad y no lo hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPero \u00a0lo que s\u00ed resulta indubitable como \u00a0se \u00a0ha \u00a0venido \u00a0sosteniendo, \u00a0es \u00a0que \u00a0hubo \u00a0un \u00a0resultado que se excedi\u00f3 en la \u00a0intenci\u00f3n. \u00a0A \u00a0todas luces y dado el temperamento de CELIS, de sus antecedentes \u00a0y \u00a0costumbres, \u00a0de \u00a0su \u00a0consumo de sustancias alucin\u00f3genas, es innegable que la \u00a0actitud \u00a0del \u00a0ni\u00f1o \u00a0lo \u00a0exasper\u00f3, lo desequilibr\u00f3 emocionalmente, no hasta la \u00a0incomprensi\u00f3n \u00a0del \u00a0obrar, \u00a0pero \u00a0s\u00ed \u00a0hasta llevarlo a castigar con severidad, \u00a0ciegamente, \u00a0a \u00a0su hijo. Quiso castigarlo y en ese proceso de punici\u00f3n familiar \u00a0y \u00a0 consangu\u00edneo, \u00a0como \u00a0esencia \u00a0misma \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0que \u00a0arbitrariamente \u00a0ejerc\u00eda, \u00a0se \u00a0produjo \u00a0lo \u00a0sucedido. No cabe la menor \u00a0duda \u00a0que el acusado quiso cobrarle al ni\u00f1o su llanto, su comportamiento propio \u00a0de \u00a0la edad, de su inconformidad, por eso lo castig\u00f3, le caus\u00f3 un da\u00f1o, da\u00f1o \u00a0que \u00a0quer\u00eda, \u00a0que era voluntario producirle, con el resultado fatal, mucho m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 real \u00a0 querer \u00a0 y \u00a0 deseo\u201d \u00a0 (se \u00a0destaca). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se nota entonces, sin mayor esfuerzo, que los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia encontraron acreditado, de una parte, que el procesado \u00a0con \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0ilicitud \u00a0del \u00a0comportamiento, \u00a0voluntariamente quiso \u00a0lesionar \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 peque\u00f1o \u00a0 hijo \u00a0 pero \u00a0 el \u00a0 resultado \u00a0final \u00a0\u2013muerte-\u00a0 \u00a0 siendo \u00a0 previsible, \u00a0excedi\u00f3 \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0del \u00a0agente; \u00a0y, de otra, descartaron que las lesiones \u00a0ocasionadas \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0hubieren \u00a0sido \u00a0el \u00a0resultado de un comportamiento \u00a0imprudente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0orden, \u00a0habiendo \u00a0establecido \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0CELIS \u00a0GIRALDO \u00a0llev\u00f3 \u00a0a cabo una \u00a0conducta \u00a0dolosa \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0ocasionar da\u00f1o en el cuerpo o en la salud de su \u00a0peque\u00f1o \u00a0hijo; \u00a0la \u00a0muerte de \u00e9ste; el nexo de causalidad entre las lesiones y \u00a0la \u00a0muerte; \u00a0la previsibilidad de dicho resultado; y que en nuestro ordenamiento \u00a0la \u00a0muerte \u00a0no \u00a0querida, \u00a0pero originada en unas lesiones personales dolosas, se \u00a0define \u00a0y \u00a0sanciona \u00a0como \u00a0homicidio \u00a0preterintencional, \u00a0no \u00a0cabe \u00a0duda \u00a0que la \u00a0censura, \u00a0formulada \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda directa de violaci\u00f3n a la ley, para pregonar \u00a0que \u00a0lo \u00a0que \u00a0hubo \u00a0fue \u00a0\u201cimprudencia \u00a0en el castigo infligido al menor por su \u00a0progenitor\u201d, \u00a0no s\u00f3lo carece de fundamento sino que denota la pretensi\u00f3n por \u00a0desconocer \u00a0la declaraci\u00f3n de los hechos y la apreciaci\u00f3n probatoria realizada \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0para lo cual el estatuto procesal tiene reservada la v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0y \u00a0no \u00a0la directa que erradamente el casacionista invoca.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero los desaciertos del demandante no paran \u00a0all\u00ed. \u00a0Precisamente por raz\u00f3n de este desconocimiento de las declaraciones del \u00a0fallo, \u00a0y \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0y \u00a0l\u00f3gica \u00a0que gobierna la casaci\u00f3n, dentro del mismo \u00a0enunciado \u00a0de \u00a0reproche \u00a0de \u00a0modo \u00a0equivocado hace depender la prosperidad de la \u00a0censura \u00a0de \u00a0la \u00a0particular \u00a0situaci\u00f3n \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0el procesado a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0su \u00a0adicci\u00f3n \u00a0a \u00a0sustancias estupefacientes, para afirmar que \u00a0\u201cel \u00a0aspecto \u00a0subjetivo o s\u00edquico del procesado se encontraba bien disminuido \u00a0por \u00a0la atrofia misma de sus sentidos y por qu\u00e9 no decirlo, de su raz\u00f3n\u201d, de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0logra \u00a0saberse \u00a0si \u00a0el reparo se orienta hacia la acci\u00f3n, el tipo \u00a0realizado, \u00a0la \u00a0modalidad del comportamiento, o la situaci\u00f3n de imputabilidad o \u00a0inimputabilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0autor, \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0puede suponer sin \u00a0transgredir \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 principio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 limitaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 rige \u00a0 \u00a0 su \u00a0actuaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0de \u00a0advertir, \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0reconocieron \u00a0que \u00a0el procesado consumi\u00f3 estupefacientes, s\u00f3lo que \u00a0le \u00a0atribuyeron \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0establece \u00a0este \u00a0hecho, m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0 diverso \u00a0 del \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0 reclama, \u00a0 pues \u00a0entre \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0del \u00a0fallo de primera instancia se lee \u201cque Celis Giraldo era \u00a0drogadicto, \u00a0llevaba tres d\u00edas consumiendo vicio cuando su hijo fue golpeado en \u00a0forma \u00a0brutal, \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0al \u00a0igual que es hombre con \u00a0inclinaci\u00f3n \u00a0al \u00a0delito pues este (sic) ha sido su manera de vida\u201d (fl. 281); \u00a0y \u00a0en \u00a0la sentencia materia de impugnaci\u00f3n extraordinaria, el Tribunal precis\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0incriminado no tiene una conducta que lo aproxime al buen ciudadano, \u00a0que \u00a0es \u00a0catalogado \u00a0de \u00a0vicioso, \u00a0amigo \u00a0del \u00a0delito, \u00a0pero en especial, de ser \u00a0agresivo \u00a0y \u00a0violento \u00a0con \u00a0su \u00a0familia\u201d \u00a0(fl. 96), y concluy\u00f3 que \u201cdado el \u00a0temperamento \u00a0de \u00a0CELIS, \u00a0de \u00a0sus \u00a0antecedentes \u00a0y \u00a0costumbres, de su consumo de \u00a0sustancias \u00a0alucin\u00f3genas, \u00a0es \u00a0innegable que la actitud del ni\u00f1o lo exasper\u00f3, \u00a0lo \u00a0 desequilibr\u00f3 \u00a0 emocionalmente, \u00a0 no \u00a0hasta \u00a0la \u00a0incomprensi\u00f3n \u00a0del \u00a0obrar, pero s\u00ed hasta llevarlo a \u00a0castigar \u00a0con \u00a0severidad, ciegamente, a su hijo\u201d (fl. 98), en apreciaci\u00f3n por \u00a0supuesto \u00a0apoyada \u00a0en \u00a0\u201cel elemento pericial, t\u00e9cnico, la evidencia objetiva, \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0cient\u00edfica \u00a0que \u00a0amarra, ata a la conducta del acusado\u201d (fl. \u00a097), \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0\u201cel \u00a0se\u00f1or \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0CELIS GIRALDO no presentaba \u00a0Trastorno \u00a0Mental \u00a0o \u00a0Inmadurez Psicol\u00f3gica que lo incapacitara para comprender \u00a0su \u00a0acci\u00f3n \u00a0y \u00a0autodeterminar \u00a0su conducta de acuerdo con dicha comprensi\u00f3n al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los hechos punibles\u201d (fl. 105), lo que denota que el casacionista \u00a0en \u00a0 realidad \u00a0 combate \u00a0 una \u00a0 sentencia \u00a0 distinta \u00a0de \u00a0la \u00a0proferida \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sucede \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que el recurrente pretende \u00a0fundar \u00a0 el \u00a0reproche \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0sugiriendo \u00a0-pues \u00a0no \u00a0lo \u00a0dice \u00a0expresamente \u00a0y \u00a0tampoco \u00a0lo demuestra- que el procesado actu\u00f3 en ejercicio del \u00a0derecho \u00a0que \u00a0tienen \u00a0los \u00a0padres \u00a0de \u00a0vigilar \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0sus \u00a0hijos, de \u00a0corregirlos \u00a0y sancionarlos moderadamente, y no con el prop\u00f3sito de lesionar al \u00a0menor \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Celis Mar\u00edn, seg\u00fan se colige del argumento expuesto en la \u00a0demanda, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de que \u201clos da\u00f1os causados en el cuerpo y la salud \u00a0del \u00a0hoy \u00a0interfecto \u00a0menor \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0CELIS \u00a0MARIN, \u00a0cuyo \u00a0protagonismo \u00a0se \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0a \u00a0su padre JUAN CARLOS CELIS GIRALDO, no fueron hechos con el \u00e1nimo \u00a0o \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0lesionar \u00a0aunque s\u00ed con el de castigar y el hecho de que ese \u00a0castigo \u00a0haya \u00a0sido severo y desproporcionado, a nuestro modo de ver no le quita \u00a0en \u00a0nada \u00a0la \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0correccional \u00a0que \u00a0siempre \u00a0le \u00a0quiso \u00a0dar \u00a0quien lo \u00a0propin\u00f3\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha \u00a0de \u00a0decirse, \u00a0a \u00a0este \u00a0respecto, \u00a0que el \u00a0casacionista \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 presenta \u00a0una \u00a0visi\u00f3n \u00a0particular \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0para \u00a0enfrentarla \u00a0a \u00a0la \u00a0del juzgador, ya que en lugar de demostrar la configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0concreto \u00a0error de selecci\u00f3n o intepretaci\u00f3n normativa por el fallo, o \u00a0incluso \u00a0de apreciaci\u00f3n probatoria, como era su deber en sede extraordinaria, a \u00a0manera \u00a0de \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia \u00a0deja \u00a0de indicar en qu\u00e9 medios de prueba se \u00a0apoya \u00a0para \u00a0llegar a estas conclusiones, ni cu\u00e1les espec\u00edficamente fueron los \u00a0desatinos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0o \u00a0jur\u00eddicos \u00a0del fallo de segunda instancia.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al margen de estos desaciertos que la demanda \u00a0ostenta, \u00a0de \u00a0suyo \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0la \u00a0improsperidad de la censura, no sobra \u00a0recalcar, \u00a0como \u00a0acertadamente \u00a0se \u00a0hace por la Delegada en su concepto, que una \u00a0cosa \u00a0es \u00a0la \u00a0facultad de vigilancia, correcci\u00f3n y sanci\u00f3n moderada que la ley \u00a0adscribe \u00a0a \u00a0los padres o la persona encargada del cuidado personal de los hijos \u00a0(art. \u00a0262 \u00a0del \u00a0C. \u00a0C., \u00a0modificado por el art. 21 del D. 2820 de 1974), y otra \u00a0distinta, \u00a0el \u00a0ejercicio de la violencia f\u00edsica o moral contra los ni\u00f1os y, en \u00a0general \u00a0contra la familia, proscrita por el ordenamiento constitucional y legal \u00a0vigente, \u00a0 pues \u00a0 este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0comportamientos \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0resulta \u00a0social \u00a0y \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0censurable, \u00a0sino \u00a0que \u00a0distan \u00a0en \u00a0grado \u00a0sumo de los naturales \u00a0deberes \u00a0de \u00a0cuidado, \u00a0crianza, \u00a0educaci\u00f3n, \u00a0formaci\u00f3n \u00a0y \u00a0amor que los padres \u00a0tienen para con sus hijos.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0precisamente \u00a0ha sido el entendimiento \u00a0del \u00a0Juez \u00a0constitucional \u00a0al \u00a0pronunciarse \u00a0en relaci\u00f3n con la conformidad del \u00a0art\u00edculo 262 del C\u00f3digo civil, con la Carta Pol\u00edtica: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0debe \u00a0olvidarse \u00a0que \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0educativa \u00a0de \u00a0los \u00a0padres, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0su \u00a0derecho y su deber de corregirlos y \u00a0sancionarlos \u00a0 cuando \u00a0sea \u00a0menester \u00a0para \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0su \u00a0formaci\u00f3n, \u00a0son \u00a0connaturales \u00a0a \u00a0la \u00a0existencia \u00a0y al quehacer de la familia. No se requiere una \u00a0expresa \u00a0disposici\u00f3n legal para reconocer que ello es as\u00ed, de modo que, aun si \u00a0no \u00a0existieran \u00a0disposiciones \u00a0como \u00a0la demandada, no vacila la Corte en afirmar \u00a0que \u00a0los \u00a0progenitores \u00a0tendr\u00edan \u00a0a \u00a0su \u00a0cargo \u00a0la \u00a0crianza \u00a0de \u00a0sus \u00a0hijos, su \u00a0educaci\u00f3n, \u00a0su \u00a0formaci\u00f3n \u00a0f\u00edsica \u00a0y \u00a0moral \u00a0y, \u00a0claro \u00a0est\u00e1, la facultad de \u00a0castigarlos \u00a0 \u00a0razonablemente \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0fin \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0alcanzar \u00a0 \u00a0los \u00a0 prop\u00f3sitos \u00a0referidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDesde \u00a0luego, \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de sanci\u00f3n \u00a0tiene \u00a0un \u00a0sentido \u00a0jur\u00eddico mucho m\u00e1s amplio que el alegado por el demandante \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0no \u00a0se \u00a0puede confundir con el maltrato f\u00edsico ni con el da\u00f1o \u00a0sicol\u00f3gico \u00a0o \u00a0moral \u00a0del sancionado. La sanci\u00f3n es un g\u00e9nero que incluye las \u00a0diversas \u00a0formas \u00a0de \u00a0reproche \u00a0a \u00a0una \u00a0conducta; \u00a0la \u00a0violencia f\u00edsica o moral \u00a0constituye \u00a0apenas \u00a0una \u00a0de \u00a0sus \u00a0especies, \u00a0totalmente \u00a0rechazada \u00a0por \u00a0nuestro \u00a0Ordenamiento \u00a0constitucional. \u00a0Otras, \u00a0en cambio, en cuanto est\u00e1n enderezadas a \u00a0la \u00a0correcci\u00f3n \u00a0de comportamientos y, en el caso de los ni\u00f1os y j\u00f3venes, a su \u00a0sana \u00a0formaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0apelar \u00a0a \u00a0la tortura ni a la violencia, se avienen a la \u00a0preceptiva \u00a0constitucional, \u00a0pues \u00a0no \u00a0implican \u00a0la vulneraci\u00f3n de los derechos \u00a0fundamentales del sujeto pasivo del acto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara \u00a0reprender al ni\u00f1o no es necesario \u00a0causarle \u00a0da\u00f1o \u00a0en \u00a0su \u00a0cuerpo \u00a0o en su alma. Es suficiente muchas veces asumir \u00a0frente \u00a0a \u00a0\u00e9l \u00a0una \u00a0actitud \u00a0severa \u00a0despojada \u00a0de \u00a0violencia; reconvenirlo con \u00a0prudente \u00a0energ\u00eda; \u00a0privarlo \u00a0temporalmente de cierta diversi\u00f3n; abstenerse de \u00a0otorgarle \u00a0determinado \u00a0premio \u00a0o distinci\u00f3n; hacerle ver los efectos negativos \u00a0de \u00a0la \u00a0falta \u00a0cometida. \u00a0La \u00a0eficacia \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0no estriba en la mayor \u00a0intensidad \u00a0del \u00a0dolor \u00a0que pueda causar sino en la inteligencia y en la firmeza \u00a0con \u00a0que \u00a0se \u00a0aplique, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0en \u00a0la certidumbre que ofrezca sobre la real \u00a0transmisi\u00f3n \u00a0del \u00a0mensaje \u00a0impl\u00edcito \u00a0en la reprensi\u00f3n. En tal sentido, no se \u00a0trata \u00a0de \u00a0ocasionar sufrimiento o de sacrificar al sujeto pasivo de la sanci\u00f3n \u00a0sino \u00a0 de \u00a0reconvenirlo \u00a0civilizadamente \u00a0en \u00a0aras \u00a0de \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0posteriores respuestas a los est\u00edmulos educativos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl uso de la fuerza bruta para sancionar \u00a0a \u00a0un ni\u00f1o constituye grave atentado contra su dignidad, ataque a su integridad \u00a0corporal \u00a0y \u00a0da\u00f1o, \u00a0muchas \u00a0veces \u00a0irremediable, \u00a0a \u00a0su estabilidad emocional y \u00a0afectiva. \u00a0Genera \u00a0en el menor reacciones sicol\u00f3gicas contra quien le aplica el \u00a0castigo \u00a0 y \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 sociedad. \u00a0Ocasiona \u00a0invariablemente \u00a0el \u00a0progresivo \u00a0endurecimiento \u00a0de \u00a0su \u00a0esp\u00edritu, \u00a0la \u00a0p\u00e9rdida \u00a0paulatina \u00a0de \u00a0sus m\u00e1s nobles \u00a0sentimientos \u00a0 y \u00a0la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0-consciente \u00a0o \u00a0inconsciente- \u00a0de \u00a0retaliaci\u00f3n \u00a0posterior, \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0muy \u00a0seguramente \u00a0har\u00e1 v\u00edctimas a sus propios hijos, \u00a0dando \u00a0lugar a un interminable proceso de violencia que necesariamente altera la \u00a0pac\u00edfica \u00a0 \u00a0convivencia \u00a0 social\u201d \u00a0 (Corte \u00a0 Constitucional. \u00a0 Sentencia \u00a0 C- \u00a0371\/94). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0resulta \u00a0un \u00a0desprop\u00f3sito \u00a0sostener, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace \u00a0el \u00a0demandante, que \u201cla conducta del \u00a0procesado \u00a0 \u00a0estuvo \u00a0 \u00a0encaminada \u00a0 \u00a0\u2013se \u00a0reitera- a castigar y\/o corregir como acostumbraba a su hijo, y \u00a0no \u00a0la \u00a0de \u00a0da\u00f1ar su cuerpo o su salud\u201d, m\u00e1xime si se toma en consideraci\u00f3n \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0contaba \u00a0con escasos meses de edad, por lo que no se entiende \u00a0cu\u00e1l \u00a0 habr\u00eda \u00a0sido \u00a0la \u00a0conducta \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0infante \u00a0que \u00a0ameritara \u00a0correcci\u00f3n \u00a0o \u00a0castigo, \u00a0y \u00a0mucho menos de entidad tal que diera lugar a que el \u00a0procesado \u00a0 le \u00a0 causara \u00a0 las \u00a0 lesiones \u00a0 que \u00a0determinaron \u00a0su \u00a0muerte.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0 el \u00a0casacionista \u00a0nuevamente \u00a0desborda \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n del que dijo haber partido pues, sin \u00a0desarrollar \u00a0un \u00a0cargo \u00a0distinto, \u00a0apenas \u00a0sugiere \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta \u00a0fue \u00a0\u201cdraconiana\u201d \u00a0y \u00a0que \u00a0en ella se percibe \u201cel sabor de venganza\u201d, pero se \u00a0cuida \u00a0en \u00a0explicar \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0de \u00a0una \u00a0tal \u00a0apreciaci\u00f3n, omite exponer \u00a0porqu\u00e9 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0ser \u00a0casada como lo propone\u00a0 y deja de \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1les \u00a0ser\u00edan \u00a0las \u00a0razones \u00a0de orden f\u00e1ctico o jur\u00eddico en que la \u00a0Corte \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0soportar dicha decisi\u00f3n, vac\u00edos \u00e9stos que impiden proveer \u00a0una respuesta de fondo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La censura no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0planteamiento \u00a0de \u00a0esta censura no s\u00f3lo \u00a0resulta \u00a0contradictorio sino carente de fundamento. Al aducir que \u201cla cantidad \u00a0de \u00a0pena \u00a0se \u00a0determina \u00a0tomando \u00a0en consideraci\u00f3n la cantidad de dolo o culpa, \u00a0como \u00a0fuerza \u00a0s\u00edquica \u00a0tenida \u00a0en \u00a0cuenta por el autor al momento de su acci\u00f3n \u00a0punible\u201d, \u00a0 y \u00a0afirmar \u00a0seguidamente \u00a0que \u00a0\u201cen \u00a0el \u00a0caso \u00a0particular \u00a0de \u00a0la \u00a0preterintenci\u00f3n, \u00a0es \u00a0verdad \u00a0averiguada que se hace responder al sujeto activo \u00a0por \u00a0un \u00a0resultado producido fuera de su aspecto volitivo o intencional y que la \u00a0ley \u00a0le carga a su cuenta\u201d, no hace otra cosa que confundir la modalidad de la \u00a0conducta \u00a0con \u00a0los efectos de \u00e9sta, pues no toma en cuenta que es de la esencia \u00a0del \u00a0delito \u00a0de homicidio preterintencional\u00a0 la realizaci\u00f3n de una acci\u00f3n \u00a0dolosa \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0causar \u00a0da\u00f1o \u00a0en el cuerpo o la salud de la v\u00edctima y la \u00a0producci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0resultado \u00a0que, siendo previsible, excede la intenci\u00f3n del \u00a0agente al ocasionar la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco se percata, que las circunstancias de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el art\u00edculo 324 del Decreto 100 de 1980, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a030 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley 40 de 1993, operan tanto para el \u00a0homicidio \u00a0voluntario \u00a0como \u00a0para el preterintencional por remisi\u00f3n expresa del \u00a0tipo \u00a0que establece esta modalidad comportamental (art. 325 ejusdem), por manera \u00a0que \u00a0ning\u00fan \u00a0desacierto \u00a0se \u00a0evidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de los juzgadores al \u00a0incrementar \u00a0la \u00a0pena \u00a0b\u00e1sica \u00a0por raz\u00f3n de haberse ocasionado la muerte en un \u00a0descendiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asiste \u00a0por tanto raz\u00f3n a la Delegada, cuyo \u00a0criterio \u00a0la \u00a0Sala \u00a0comparte, al sostener que \u201cla claridad es a\u00fan mayor si se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0esas \u00a0mismas \u00a0circunstancias \u00a0sirven \u00a0de \u00a0condiciones de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0para \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0(art. \u00a0339 \u00a0del C.P.), de donde es \u00a0perfectamente \u00a0posible \u00a0que, en trat\u00e1ndose de homicidio ultraintencional, en un \u00a0primer \u00a0momento se verifique la causaci\u00f3n de lesiones en las circunstancias del \u00a0mentado \u00a0art\u00edculo \u00a0324 y de las cuales se ha derivado la muerte de la v\u00edctima, \u00a0no \u00a0deseada \u00a0pero \u00a0s\u00ed \u00a0previsible \u00a0para \u00a0el \u00a0agente \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0imputable a \u00a0\u00e9l\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0no \u00a0siendo discutido por el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0JUAN CARLOS CELIS GIRALDO ostentaba la condici\u00f3n de padre de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0a \u00a0quien preterintencionalmente le ocasion\u00f3 la muerte, y que esta \u00a0circunstancia \u00a0 de \u00a0 agravaci\u00f3n \u00a0 fue \u00a0 objeto \u00a0de \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0pliego \u00a0enjuiciatorio, \u00a0carente \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0resulta \u00a0la \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0haberse \u00a0decidido \u00a0aplicarla \u00a0en el fallo \u00a0censurado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>TERCER CARGO. \u00a0<\/p>\n<p>Como se recuerda, el demandante sostiene que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0viol\u00f3 \u00a0directamente la ley sustancial por haber dejado de aplicar \u00a0las \u00a0 circunstancias \u00a0 gen\u00e9ricas \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0previstas \u00a0en \u00a0los \u00a0numerales \u00a04 y 10 del art\u00edculo 64 del Decreto 100 de 1980 \u201cpuesto que no tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0en el comportamiento de CELIS GIRALDO sus deplorables circunstancias \u00a0personales \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0propias \u00a0del cr\u00f3nico consumo de sustancias \u00a0alucin\u00f3genas \u00a0y \u00a0que de hecho lo ten\u00edan sumido en un estado de postraci\u00f3n que \u00a0a \u00a0la \u00a0saz\u00f3n \u00a0se \u00a0traduc\u00eda \u00a0en una condici\u00f3n de inferioridad s\u00edquica que sin \u00a0lugar a dudas influy\u00f3 en la ejecuci\u00f3n del hecho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho planteamiento no corresponde al \u00e1mbito \u00a0en \u00a0que \u00a0opera \u00a0la \u00a0causal primera, cuerpo primero, de casaci\u00f3n, pues desconoce \u00a0que \u00a0 en \u00a0su \u00a0formulaci\u00f3n, \u00a0desarrollo \u00a0y \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0se \u00a0requiere \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0acepte \u00a0los hechos y las pruebas tal y como fueron declarados unos \u00a0y \u00a0apreciadas \u00a0las \u00a0otras \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0materia \u00a0de \u00a0censura \u00a0y \u00a0presentar \u00a0la \u00a0discrepancia \u00a0en \u00a0el \u00a0puro \u00a0raciocinio jur\u00eddico, obligaci\u00f3n que en el presente \u00a0evento resulta incumplida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para que el cargo tuviera alguna viabilidad, \u00a0compet\u00eda \u00a0al \u00a0demandante \u00a0acreditar \u00a0que los juzgadores declararon probados los \u00a0supuestos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0de \u00a0las disposiciones que extra\u00f1a y sin embargo omitieron \u00a0aplicar \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas establecidas en ellas. En este caso, que \u00a0el \u00a0 procesado \u00a0 obr\u00f3 \u00a0 por \u00a0\u201cla \u00a0influencia \u00a0de \u00a0apremiantes \u00a0circunstancias \u00a0personales \u00a0o \u00a0familiares en la ejecuci\u00f3n del hecho\u201d y adem\u00e1s, que actu\u00f3 en \u00a0\u201ccondiciones \u00a0 de \u00a0inferioridad \u00a0s\u00edquica \u00a0determinadas \u00a0por \u00a0la \u00a0edad \u00a0o \u00a0por \u00a0circunstancias \u00a0org\u00e1nicas\u201d, \u00a0proceso demostrativo que ni siquiera es ensayado \u00a0en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de instancia los juzgadores \u00a0consideraron \u00a0 la \u00a0adicci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0a \u00a0sustancias \u00a0estupefacientes, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0\u201cllevaba \u00a0tres \u00a0d\u00edas consumiendo \u00a0vicio\u201d \u00a0circunstancias \u00a0a las cuales hace alusi\u00f3n el recurrente, pero de ello \u00a0no \u00a0llegaron \u00a0a \u00a0concluir, \u00a0como s\u00ed lo hace el demandante, que se encontrara en \u00a0una \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0inferioridad \u00a0s\u00edquica, \u00a0sino, \u00a0por el contrario, que dicha \u00a0situaci\u00f3n\u00a0 \u00a0no \u00a0merm\u00f3 su capacidad congnoscitiva y volitiva, al punto que \u00a0entendi\u00f3 \u00a0y quiso lesionar a su hijo\u00a0 en comportamiento \u201cque produjo sin \u00a0embargo \u00a0un \u00a0segundo \u00a0y \u00a0m\u00e1s grave resultado como fue la muerte del ni\u00f1o Celis \u00a0Mar\u00edn\u201d seg\u00fan se declar\u00f3 por el a quo (fl. 282). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Menos a\u00fan resulta plausible el argumento que \u00a0el \u00a0censor \u00a0propone, \u00a0si \u00a0se \u00a0toma en cuenta que los sentenciadores acogieron el \u00a0dictamen \u00a0pericial, \u00a0no objetado en las instancias, en el que se concluye que el \u00a0procesado \u00a0al \u00a0momento de los hechos ten\u00eda capacidad de comprender su acci\u00f3n y \u00a0de \u00a0autodeterminarse \u00a0de acuerdo con esa comprensi\u00f3n, o, como all\u00ed se precis\u00f3 \u00a0\u201ca \u00a0pesar \u00a0del \u00a0consumo de estupefacientes descrito, no presentaba incapacidad \u00a0para \u00a0comprender su acci\u00f3n y tampoco daba muestras de grave anomal\u00eda ps\u00edquica \u00a0que \u00a0le \u00a0afectaran \u00a0considerablemente \u00a0sus \u00a0funciones \u00a0mentales \u00a0superiores como \u00a0pensamiento, \u00a0afecto, \u00a0sensopercepci\u00f3n, memoria, atenci\u00f3n, juicio, raciocinio, \u00a0introspecci\u00f3n \u00a0o \u00a0prospecci\u00f3n\u201d \u00a0(fl. \u00a0105), \u00a0por \u00a0lo que no logra saberse de \u00a0d\u00f3nde \u00a0extrae \u00a0el \u00a0demandante la consideraci\u00f3n que los juzgadores reconocieron \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0previstas \u00a0por \u00e9l art\u00edculo 64, \u00a0numerales \u00a04 \u00a0y \u00a010, \u00a0del \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0y sin embargo omitieron su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 resolutiva \u00a0 del \u00a0fallo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es de aclarar, finalmente, que la Corte no se \u00a0referir\u00e1 \u00a0al \u00a0otro \u00a0de los argumentos que el demandante postula, relativo a que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0consideraron la existencia de condenas anteriores en contra del \u00a0procesado, \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0fue \u00a0un \u00a0infante \u00a0de escasos meses de edad que \u00a0falleci\u00f3 \u00a0a \u00a0consecuencia del ataque de su padre, pues sobre dichos aspectos no \u00a0se \u00a0formula \u00a0un \u00a0reparo concreto, al punto que ni siquiera se indica la raz\u00f3n o \u00a0razones \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 cuales \u00a0 result\u00f3 \u00a0transgredido \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a061 \u00a0de \u00a0la \u00a0codificaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0aplicada \u00a0al \u00a0caso, en el cual se establecen los criterios \u00a0que el juzgador debe tomar en cuenta para individualizar la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0ante \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0se \u00a0desestima el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera que no se casar\u00e1 la sentencia, \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0no \u00a0se \u00a0modifica la pena impuesta en el fallo, compete al \u00a0Juez \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n de penas y medidas de seguridad realizar la redosificaci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0hubiere \u00a0lugar, a prop\u00f3sito de la entrada en vigencia del nuevo C\u00f3digo \u00a0penal, \u00a0y \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de favorabilidad (art\u00edculo 79.7 del \u00a0C\u00f3digo de procedimiento penal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0o\u00eddo \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de \u00a0la Procuradora primera delegada para la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no proceden recursos. \u00a0Devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. NOTIF\u00cdQUESE y C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 CARLOS A. G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0L. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 14758 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. \u00a0MAURO SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0 Aprobado acta No. 063\u00a0\u00a0 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., cinco de junio del a\u00f1o dos \u00a0mil tres. \u00a0\u00a0 Resuelve \u00a0la Corte el recurso extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6737","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6737","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6737"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6737\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}