{"id":6693,"date":"2023-09-08T17:00:24","date_gmt":"2023-09-08T17:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1395309-05-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:24","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:24","slug":"1395309-05-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1395309-05-03\/","title":{"rendered":"13953(09-05-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13953 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado Acta # 052 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., mayo nueve (9) de dos mil tres \u00a0(2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado GONZALO PARADA GARC\u00cdA, contra el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0julio \u00a04 \u00a0de 1997, mediante el cual el Tribunal Nacional confirm\u00f3 la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0que \u00a0le \u00a0dict\u00f3 \u00a0un Juzgado Regional de Bogot\u00e1, por el \u00a0cargo de secuestro extorsivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 En la noche \u00a0del \u00a011 de septiembre de 1990 varios miembros de la Polic\u00eda Nacional, aduciendo \u00a0tener \u00a0una \u00a0orden \u00a0de captura en su contra, se llevaron por la fuerza a \u00d3mar de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Camacho Romero, cuando se encontraba en compa\u00f1\u00eda de su esposa, su hijo \u00a0y \u00a0un \u00a0amigo \u00a0al \u00a0frente del edificio donde resid\u00edan, ubicado en el transversal \u00a013B \u00a0con la calle 127 A de Bogot\u00e1. Bajo permanente vigilancia lo trasladaron en \u00a0un \u00a0automotor \u00a0por \u00a0varios \u00a0sitios de la ciudad y tambi\u00e9n hasta el municipio de \u00a0Tenjo. \u00a0 Finalmente \u00a0 lo \u00a0condujeron \u00a0hasta \u00a0el \u00a0basurero \u00a0conocido \u00a0como \u00a0\u201cLa \u00a0Carbonera\u201d \u00a0en \u00a0cercan\u00edas \u00a0del \u00a0Barrio \u00a0Quirigua, \u00a0a donde concurri\u00f3 GONZALO \u00a0PARADA \u00a0GARC\u00cdA, por entonces Agente de la Polic\u00eda, para asumir la custodia del \u00a0secuestrado.\u00a0 \u00a0Este \u00a0logr\u00f3 \u00a0habilidosamente persuadirlo para que lo dejara \u00a0en libertad, a cambio de pagarle la suma de 10 millones de pesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Al proceso fueron \u00a0vinculados \u00a0N\u00c9STOR \u00a0EDUARDO PORRAS MONTERO, Teniente de la Polic\u00eda para cuando \u00a0sucedieron \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0y \u00a0GONZALO PARADA GARC\u00cdA. El 28 de septiembre de 1990 \u00a0fueron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0detenidos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0preventivamente1 \u00a0y el 19 de octubre siguiente, \u00a0debido \u00a0a \u00a0su fallecimiento, se le ces\u00f3 el procedimiento al primero2. \u00a0Al \u00a0segundo, \u00a0mediante \u00a0 \u00a0providencia \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a09 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0octubre \u00a0 \u00a0de \u00a0 1995 \u00a0 \u2013confirmada \u00a0en segunda instancia el 29 \u00a0de \u00a0 \u00a0diciembre \u00a0 \u00a0del \u00a0 mismo \u00a0 a\u00f1o\u2014la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0lo \u00a0acus\u00f3, \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0coautor, por el cargo de \u00a0secuestro \u00a0 extorsivo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a019803. Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Tramitado \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0el \u00a022 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01996 un Juzgado Regional de Bogot\u00e1 decidi\u00f3 \u00a0condenar \u00a0a \u00a0PARADA \u00a0GARC\u00cdA \u00a0a 8 a\u00f1os de prisi\u00f3n, interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0y \u00a0al pago de 150 gramos oro por \u00a0concepto \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 perjuicios \u00a0 causados \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 infracci\u00f3n4. \u00a0El \u00a0defensor \u00a0apel\u00f3 \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0confirm\u00f3 \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n a trav\u00e9s del fallo \u00a0recurrido \u00a0en casaci\u00f3n, fijando en 6 a\u00f1os la pena de prisi\u00f3n, al igual que la \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Consta \u00a0de dos cargos. El primero, planteado \u00a0como \u00a0principal, \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a03\u00aa de casaci\u00f3n, y el \u00a0segundo, \u00a0presentado \u00a0como \u00a0subsidiario, \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a01\u00aa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.1. \u00a0La \u00a0nulidad \u00a0planteada la refiere el \u00a0censor \u00a0a \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. Dice que su defendido no tom\u00f3 parte en \u00a0el \u00a0secuestro \u00a0de \u00a0\u00d3mar \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Camacho \u00a0y, \u00a0por lo tanto, no se le pod\u00eda \u00a0imputar \u00a0el \u00a0delito \u00a0a \u00a0ning\u00fan \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0participaci\u00f3n. \u00a0Se \u00a0trata \u00a0de una \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0emana de los testimonios de la v\u00edctima y de su hermana Mar\u00eda \u00a0Antonia \u00a0Camacho \u00a0de \u00a0Escobar, la cual conoci\u00f3 los pormenores de la liberaci\u00f3n \u00a0del \u00a0primero \u00a0y \u00a0se dio cuenta \u201cde la bondad\u201d de PARADA GARC\u00cdA, quien \u201cno \u00a0hizo \u00a0parte \u00a0del grupo de polic\u00edas delincuentes\u201d al mando del Teniente PORRAS \u00a0MONTERO.\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0si \u00a0otros \u00a0individuos \u00a0fueron los autores del \u00a0crimen, \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0en \u00a0contra del procesado se \u00a0dict\u00f3 \u00a0sin \u00a0que existiesen pruebas que comprometieran su responsabilidad penal, \u00a0pues \u00a0s\u00f3lo \u00a0vino a aparecer en escena \u201ccuando PORRAS MONTERO lo sac\u00f3 del CAI \u00a0de \u00a0Quirigua \u00a0y \u00a0lo puso a custodiar al se\u00f1or Camacho con la advertencia que se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0un \u00a0capturado \u00a0para ponerlo a \u00f3rdenes de un Juez. En ese entendido \u00a0actu\u00f3 \u00a0PARADA \u00a0GARC\u00cdA hasta que confirm\u00f3 las dudas del procedimiento criminal \u00a0de su superior con Camacho y procedi\u00f3 a liberarlo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0casacionista \u00a0transcribe \u00a0algunos \u00a0apartes \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0secuestrado \u00a0y \u00a0resalta \u00a0que \u00a0\u00e9ste\u00a0 relev\u00f3 de todo cargo a su defendido a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0manifestaciones sinceras\u00a0 que \u201cno pueden apreciarse como una \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0c\u00f3mplice \u00a0en \u00a0el \u00a0entorno \u00a0de \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0subjetiva de la \u00a0prueba\u201d.\u00a0 \u00a0Y \u00a0agrega \u00a0que \u00a0el ofrecimiento de 10 millones de pesos que le \u00a0hizo \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0a PARADA GARC\u00cdA fue posterior a su liberaci\u00f3n y como gesto \u00a0de gratitud. No como rescate, que es como se ha querido entender. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2. \u00a0 Otro \u00a0 vicio \u00a0 procesal \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0ocurrencia \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0vinculado \u00a0a \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0es que no se expresaron las razones por las cuales se desatendieron \u00a0las \u00a0argumentaciones \u00a0de \u00a0la defensa, incumpli\u00e9ndose as\u00ed uno de los requisitos \u00a0formales \u00a0previstos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 441 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.3. \u201c\u2026si se llam\u00f3 a juicio a GONZALO \u00a0PARADA \u00a0GARC\u00cdA \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n sin la existencia \u00a0del \u00a0medio probatorio que comprometa su responsabilidad como imputado, requisito \u00a0sustancial \u00a0de \u00a0ineludible \u00a0observaci\u00f3n \u00a0y \u00a0demostraci\u00f3n, se afect\u00f3 el debido \u00a0proceso\u2026\u201d, \u00a0concluye \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0quien \u00a0demanda \u00a0la \u00a0anulaci\u00f3n \u00a0de lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0esa \u00a0providencia. Dice que se trata de una irregularidad \u00a0sustancial \u00a0grave \u00a0pues \u00a0determin\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u201csin el medio \u00a0probatorio\u201d \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 comprometiera \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0penal \u00a0 \u00a0del \u00a0inculpado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0 \u00a0Segundo \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.1. \u00a0 En \u00a0 esta \u00a0 censura \u00a0 denuncia \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0 que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0apreci\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00d3mar de Jes\u00fas Camacho Romero, pues de haberla evaluado \u201cen \u00a0todo \u00a0su \u00a0contexto\u201d \u00a0hubiera \u00a0resuelto \u00a0diferente, \u00a0porque \u00a0de \u00a0su versi\u00f3n se \u00a0desprende \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0fue \u00a0su \u00a0liberador \u00a0y \u00a0no \u00a0su secuestrador. Dicha \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013agrega\u2014condujo \u00a0a \u00a0 la \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 indebida \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 268 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Insiste \u00a0en \u00a0que del testimonio de la v\u00edctima, que es el \u00fanico que \u00a0ofrece \u00a0serios \u00a0motivos \u00a0de \u00a0credibilidad, \u00a0no se deduce que PARADA GARC\u00cdA haya \u00a0participado \u00a0en el secuestro. El mismo, como lo advirti\u00f3 el secuestrado, actu\u00f3 \u00a0como \u00a0\u201cgancho \u00a0ciego\u201d. \u00a0Apareci\u00f3 \u00a0en escena por orden del Teniente PORRAS y \u00a0termin\u00f3 beneficiando a Camacho Romero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.2. \u00a0El \u00a0procesado, dice de otra parte el \u00a0demandante, \u00a0pudo \u00a0haber \u00a0incurrido en el delito de abandono del puesto, pero no \u00a0en \u00a0 secuestro \u00a0 extorsivo. \u00a0 La \u00a0materialidad \u00a0de \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0conducta \u00a0fue \u00a0debidamente \u00a0demostrada, \u00a0pero \u00a0no \u00a0existe \u00a0certeza \u00a0de \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido haya \u00a0participado \u00a0en \u00a0su \u00a0realizaci\u00f3n, \u00a0equivoc\u00e1ndose \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0al afirmarla a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201cdeclaraci\u00f3n \u00a0ampliada\u201d de la v\u00edctima, respecto de la cual \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0\u201cun \u00a0juicio err\u00f3neo de convicci\u00f3n\u201d . Pide, en consecuencia, \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0el \u00a0fallo \u00a0y \u00a0se \u00a0absuelva al procesado. \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL \u00a0PROCURADOR \u00a02\u00ba DELEGADO EN LO \u00a0PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 \u00a0Sobre \u00a0 el \u00a0 primer \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Debe \u00a0ser \u00a0desestimado, \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del \u00a0Delegado. \u00a0Aunque \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0\u201cpuede \u00a0adolecer \u00a0de \u00a0afectaciones \u00a0sustanciales \u00a0o \u00a0formales \u00a0que redunden en \u00a0desmedro \u00a0del \u00a0postulado \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso\u201d, como cuando no se motiva o se \u00a0hace \u00a0de \u00a0manera incompleta o contradictoria, en el presente caso no se denuncia \u00a0un \u00a0yerro \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se plasma el inconformismo del censor en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria realizada por el Fiscal en el pliego \u00a0de \u00a0 cargos, \u00a0 para \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0 no \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0instituido \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0el Procurador, sin embargo, que de \u00a0todas \u00a0formas \u00a0se \u00a0colige \u00a0sin \u00a0esfuerzos \u00a0que \u00a0con \u00a0el acopio probatorio que se \u00a0contaba \u00a0para \u00a0el momento de la calificaci\u00f3n sumarial, era perfectamente viable \u00a0acusar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0en \u00a0los t\u00e9rminos que se hizo y respecto de los cuales en \u00a0ese \u00a0entonces \u00a0la \u00a0defensa \u00a0expres\u00f3 su inconformidad, aunque sin \u00e9xito pues no \u00a0prosper\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n que interpuso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0No es cierto, \u00a0de \u00a0otra parte, que se haya dejado en el auto acusatorio de responder al alegato \u00a0del \u00a0defensor. \u00a0A \u00a0partir del folio 228 obran los correspondientes razonamientos \u00a0del \u00a0 instructor \u00a0 sobre \u00a0 el \u00a0 particular, \u00a0 los \u00a0 que \u00a0aunados \u00a0a \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0consideraciones \u00a0probatorias permiten afirmar que no se infringi\u00f3 la formalidad \u00a0prevista \u00a0en el numeral 4\u00ba del art\u00edculo 442 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Sobre la segunda censura. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este reproche el actor, aunque invoca la \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n, no especifica la modalidad de \u00a0la \u00a0 infracci\u00f3n \u00a0y \u00a0no \u00a0logra \u00a0superar \u00a0la \u00a0imprecisi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0contexto \u00a0del \u00a0cargo.\u00a0 \u00a0Inicialmente \u00a0le \u00a0atribuye \u00a0al juzgador la apreciaci\u00f3n errada del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0\u00d3mar de Jes\u00fas Camacho Romero, diluy\u00e9ndose la hip\u00f3tesis de un \u00a0posible \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad al finalizar aludiendo, \u00a0luego \u00a0de \u00a0exponer su punto de vista sobre la forma como ha debido analizarse la \u00a0prueba, \u00a0a \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0\u201cde \u00a0un \u00a0juicio \u00a0err\u00f3neo \u00a0de convicci\u00f3n\u201d, \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0que \u00a0proyecta \u00a0la \u00a0censura \u00a0al \u00e1mbito del error de derecho y la \u00a0conduce \u00a0a \u00a0su \u00a0fracaso, \u00a0ante la evidente transgresi\u00f3n de los principios de no \u00a0contradicci\u00f3n y autonom\u00eda que rigen el recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De todas maneras, aunque se admitiese que la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del censor es demostrar la configuraci\u00f3n de un yerro de identidad, \u00a0el \u00a0cargo \u00a0igual \u00a0no prospera en consideraci\u00f3n a que el sentir que expuso sobre \u00a0la \u00a0manera como a su parecer ha debido evaluarse el testimonio, no evidencia que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0hayan \u00a0tergiversado \u00a0su \u00a0contenido. \u00a0Por lo dem\u00e1s, se refiri\u00f3 \u00a0solamente \u00a0a \u00a0ese \u00a0medio de prueba, desatendiendo los restantes que le sirvieron \u00a0de \u00a0apoyo \u00a0al \u00a0fallo, \u00a0lo cual permite concluir que las alegaciones realizadas a \u00a0trav\u00e9s de esta censura son intrascendentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0solicitud del Delegado es, entonces, que \u00a0no se case la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA CORTE CONSIDERA: \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0orden \u00a0propuesto, \u00a0respetuoso \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0prioridad, \u00a0la Sala se referir\u00e1 a los reproches que conforman la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 \u00a0 \u00a0Sobre \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 \u00a0de \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.1. \u00a0La \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0puede \u00a0tener \u00a0como \u00a0origen la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en los siguientes casos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0 Cuando \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0omite \u00a0precisar las razones de orden f\u00e1ctico y jur\u00eddico \u00a0que \u00a0sustentan \u00a0la decisi\u00f3n (falta total de motivaci\u00f3n); o cuando el an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0dichos \u00a0aspectos \u00a0es \u00a0deficiente, \u00a0al punto de no permitir su determinaci\u00f3n \u00a0(motivaci\u00f3n \u00a0incompleta); \u00a0o \u00a0cuando \u00a0las argumentaciones son contradictorias o \u00a0excluyentes \u00a0 e \u00a0 impiden \u00a0 desentra\u00f1ar \u00a0 su \u00a0 verdadero \u00a0sentido \u00a0(motivaci\u00f3n \u00a0ambivalente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 dil\u00f3gica)5.\u00a0 Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) Cuando se incurre \u00a0en \u00a0error \u00a0relativo \u00a0a \u00a0la \u00a0denominaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica de los hechos y no opera la \u00a0pr\u00f3rroga \u00a0 de \u00a0 competencia \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0405 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2. \u00a0A \u00a0ninguna \u00a0de tales eventualidades, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0hace \u00a0referencia el casacionista en el cargo examinado, pues a lo \u00a0que \u00a0se \u00a0dedica \u00a0es \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria efectuada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0en \u00a0la resoluci\u00f3n acusaci\u00f3n, con la \u00fanica orientaci\u00f3n de intentar \u00a0persuadir \u00a0de que aunque el secuestro extorsivo tuvo ocurrencia, su representado \u00a0no \u00a0particip\u00f3 \u00a0a \u00a0ning\u00fan t\u00edtulo en su realizaci\u00f3n y, por lo tanto, no pod\u00eda \u00a0imput\u00e1rsele esa conducta punible.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0obstante \u00a0que en concreto no precisa ning\u00fan error probatorio en \u00a0el \u00a0que haya incurrido el funcionario instructor, de hecho o de derecho, as\u00ed lo \u00a0hubiera \u00a0hecho el cargo tendr\u00eda que ser igualmente desestimado, porque es claro \u00a0que \u00a0tal \u00a0tipo \u00a0de \u00a0cuestionamiento \u00a0no \u00a0hace \u00a0parte \u00a0del \u00a0objeto del recurso de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la defensa se encontraba en desacuerdo con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0condujo a la Fiscal\u00eda a acusar al sindicado, \u00a0esa \u00a0discusi\u00f3n \u00a0era \u00a0propia \u00a0de \u00a0los \u00a0recursos \u00a0ordinarios dispuestos contra la \u00a0providencia. \u00a0De \u00a0hecho, \u00a0aunque sin \u00e9xito pues la Unidad de Fiscal\u00eda Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0plante\u00f3 en la \u00a0apelaci\u00f3n. \u00a0La \u00a0fase \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0por \u00a0\u00faltimo, \u00a0era \u00a0el \u00a0escenario \u00a0procesal \u00a0dispuesto \u00a0para defenderse de los t\u00e9rminos de la acusaci\u00f3n, resultando curioso \u00a0que \u00a0tramitado \u00a0el \u00a0mismo \u00a0y \u00a0resuelto \u00a0el \u00a0objeto \u00a0del \u00a0proceso a trav\u00e9s de la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0el \u00a0censor \u00a0haya \u00a0decidido dirigir su ataque contra la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0hecha en el pliego de cargos, inabordable a trav\u00e9s de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0salvo \u00a0cuando \u00a0se \u00a0intenta demostrar un error en la calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0y \u00a0dejado \u00a0de \u00a0lado \u00a0la \u00a0de la sentencia, que es el \u00a0pronunciamiento \u00a0contra el cual se encuentra dispuesto el recurso extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El reproche, entonces, resulta impertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.3. \u00a0En cuanto a la supuesta irregularidad \u00a0consistente \u00a0en que el Fiscal no respondi\u00f3 los planteamientos que el abogado de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0realiz\u00f3 \u00a0previamente a la calificaci\u00f3n sumarial, aparte de que se \u00a0qued\u00f3 \u00a0simplemente \u00a0enunciada, incumpliendo el censor con la carga de demostrar \u00a0la \u00a0manera \u00a0como la irregularidad denunciada repercuti\u00f3 en el tr\u00e1mite procesal \u00a0y \u00a0su \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la sentencia que es objeto de reproche, es claro, como lo \u00a0advierte \u00a0 el \u00a0 Delegado, \u00a0 que \u00a0objetivamente \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0estructuraci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0profesional, \u00a0como \u00a0es \u00a0constatable \u00a0a \u00a0folio \u00a0213\/5, \u00a0apoy\u00f3 su \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n en que PARADA GARC\u00cdA \u201cobr\u00f3 \u00a0mediante \u00a0la \u00a0orden \u00a0impartida \u00a0por su superior\u201d, es decir cubierto por \u201cuna \u00a0causal \u00a0excluyente \u00a0de \u00a0antijuridicidad \u00a0o \u00a0de culpabilidad\u201d. Y el instructor, \u00a0as\u00ed \u00a0no \u00a0haya \u00a0se\u00f1alado \u00a0expresamente \u00a0que le estaba respondiendo \u2013lo \u00a0cual \u00a0no era necesario\u2014 es evidente que lo hizo al afirmar la \u00a0antijuridicidad \u00a0de la conducta \u201ca\u00fan cuando se intent\u00f3 hacer creer que (\u2026) \u00a0hab\u00eda \u00a0sido en raz\u00f3n a la obediencia debida\u201d y al derivar, acto seguido, que \u00a0la \u00a0 \u00a0realiz\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0procesado \u00a0 libre \u00a0 y \u00a0 conscientemente, \u00a0 o \u00a0 sea \u00a0 con \u00a0culpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0reproche, \u00a0entonces, \u00a0de \u00a0acuerdo con el \u00a0Delegado, no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 Del cargo de violaci\u00f3n indirecta de \u00a0la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Es sabido que \u00a0la \u00a0ley sustancial puede resultar transgredida\u00a0 a trav\u00e9s de la prueba, por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho en su apreciaci\u00f3n. Los primeros tienen lugar \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador supone u omite pruebas (falso juicio de existencia), cuando \u00a0distorsiona \u00a0o \u00a0falsea \u00a0su \u00a0contenido \u00a0material \u00a0(falso \u00a0juicio de identidad), o \u00a0cuando \u00a0realiza \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0con \u00a0desbordamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0(falso \u00a0raciocinio).\u00a0 \u00a0Los \u00a0segundos se configuran cuando el Juez \u00a0aprecia \u00a0pruebas \u00a0inv\u00e1lidas \u00a0o \u00a0cuando tiene como tales pruebas v\u00e1lidas (falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad), \u00a0o \u00a0cuando \u00a0le \u00a0asigna \u00a0al medio de convicci\u00f3n un valor \u00a0distinto al que le fija la ley (falso juicio de convicci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Plantear cualquiera de dichas equivocaciones \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0sabe, \u00a0le \u00a0impone \u00a0al \u00a0sujeto procesal el deber de \u00a0precisarla \u00a0y \u00a0el \u00a0de demostrar su trascendencia, es decir que otra hubiera sido \u00a0la decisi\u00f3n de no haberse incurrido en el error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.2. \u00a0En el presente caso el recurrente se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0manifestar \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0\u201capreci\u00f3 \u00a0en \u00a0forma err\u00f3nea\u201d la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0secuestrado \u00a0\u00d3mar de Jes\u00fas Camacho, pero es evidente que no \u00a0demuestra \u00a0ninguna \u00a0equivocaci\u00f3n. La que presenta como tal es su idea sobre los \u00a0alcances \u00a0que \u00a0han \u00a0debido otorgarse a dicho medio de prueba, con sustento en el \u00a0cual \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013seg\u00fan \u00a0piensa\u2014 deb\u00eda concluirse \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0no \u00a0particip\u00f3 \u00a0a \u00a0ning\u00fan t\u00edtulo en el secuestro materia del \u00a0proceso.\u00a0 \u00a0Adicional \u00a0a \u00a0esto, \u00a0que ya es suficiente para la desestimaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia \u00a0se \u00a0apoyaron \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0fundamentos \u00a0distintos \u00a0al \u00a0relato \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0que \u00a0le \u00a0correspond\u00eda al casacionista \u00a0desvirtuar y a los cuales omiti\u00f3 cualquier referencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. Es de advertir, \u00a0para \u00a0finalizar, \u00a0que la alusi\u00f3n del defensor a que ha debido imput\u00e1rsele a su \u00a0representado \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0abandono del puesto, en manera alguna significa un \u00a0planteamiento \u00a0 de \u00a0 error \u00a0 en \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta. \u00a0Simplemente \u00a0porque \u00a0la \u00a0funda \u00a0en \u00a0un \u00a0hecho \u00a0que \u00a0no fue objeto de imputaci\u00f3n \u00a0\u2013que obviamente no pod\u00eda \u00a0investigar \u00a0 la \u00a0 justicia \u00a0 ordinaria\u2014 \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0noche de los hechos el entonces Polic\u00eda \u00a0PARADA \u00a0GARC\u00cdA se ausent\u00f3 del servicio manifestando la mentirosa excusa de que \u00a0hab\u00eda \u00a0enfermado \u00a0un \u00a0hijo, eventualidad \u00e9sta que deriv\u00f3 como evidencia en su \u00a0contra el Tribunal Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0trata, \u00a0entonces, \u00a0de \u00a0una \u00a0referencia \u00a0absolutamente intrascendental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0expedida \u00a0por el Tribunal Nacional el 4 de julio de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advi\u00e9rtase que contra la presente decisi\u00f3n \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0E.\u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HERMAN \u00a0GAL\u00c1N CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0. \u00a0Folio 34\/4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0. \u00a0Folio 196\/5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0. \u00a0Folio 224\/5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0. \u00a0Folio 330\/5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0.\u00a0 \u00a0Cfr. CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. Sent. \u00a0 \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u2013 \u00a015.402 , feb. 27 de 2001, M.P., Dr. \u00a0FERNANDO ARBOLEDA RIPOLL. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13953 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6693","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6693","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6693"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6693\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6693"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6693"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6693"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}