{"id":6690,"date":"2023-09-08T17:00:24","date_gmt":"2023-09-08T17:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1394305-11-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:24","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:24","slug":"1394305-11-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1394305-11-03\/","title":{"rendered":"13943(05-11-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13943 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 116 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., noviembre cinco (5) de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a022 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01997 proferida por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Antioquia, por medio de la cual conden\u00f3 a \u00c1NGELA MAR\u00cdA \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0ARTEAGA a la pena de 42 a\u00f1os de prisi\u00f3n, como coautora responsable de \u00a0la conducta punible de homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Al amanecer del \u00a0domingo \u00a07 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01996, \u00a0en \u00a0la \u00a0zona \u00a0urbana \u00a0del municipio de Betulia \u00a0(Antioquia) \u00a0el \u00a0ciudadano \u00a0Humberto \u00a0de Jes\u00fas Montoya Ben\u00edtez recibi\u00f3 varias \u00a0heridas \u00a0con \u00a0arma \u00a0cortopunzante \u00a0a manos del sujeto Jhon Jairo Uribe Londo\u00f1o, \u00a0quien \u00a0de \u00a0manera \u00a0sorpresiva lo abord\u00f3 cuando \u00e9ste desprevenidamente caminaba \u00a0acompa\u00f1ado \u00a0de \u00a0\u00c1NGELA \u00a0MAR\u00cdA \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0ARTEAGA \u00a0a \u00a0quien \u00a0llevaba \u00a0abrazada. \u00a0Mientras \u00a0 el \u00a0agresor \u00a0lo \u00a0acomet\u00eda \u00a0mortalmente, \u00a0aquella \u00a0le \u00a0esculcaba \u00a0los \u00a0bolsillos \u00a0de \u00a0su \u00a0pantal\u00f3n para luego emprender la huida y dejar abandonado al \u00a0agredido, quien momentos despu\u00e9s falleci\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Adelantadas \u00a0las \u00a0primeras diligencias \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0Inspecci\u00f3n Municipal de Polic\u00eda de Betulia, a donde fueron \u00a0dejados \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n \u00a0\u00c1NGELA \u00a0MAR\u00cdA \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0ARTEAGA, \u00a0Jhon \u00a0Jairo \u00a0Uribe \u00a0Londo\u00f1o, \u00a0Yalila \u00a0Corrales \u00a0Puentes \u00a0y \u00a0Jhon Jairo Herrera, se\u00f1alados como los \u00a0autores \u00a0del \u00a0il\u00edcito, la Fiscal\u00eda 104 Seccional con sede en Concordia asumi\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0asunto \u00a0y \u00a0orden\u00f3 \u00a0la apertura de investigaci\u00f3n el 9 de \u00a0enero \u00a0de \u00a019961. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0 Escuchados \u00a0 en \u00a0 indagatoria \u00a0 los \u00a0imputados, \u00a0mediante \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a015 \u00a0de \u00a0enero \u00a0siguiente el instructor les \u00a0impuso \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n preventiva a GUZM\u00c1N ARTEAGA y \u00a0Uribe \u00a0 \u00a0Londo\u00f1o \u00a0 \u00a0y \u00a0 se \u00a0 abstuvo \u00a0 de \u00a0 hacerlo \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 dos \u00a0restantes2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0El \u00a014 \u00a0de febrero de 1996 declar\u00f3 el \u00a0cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario el 8 de abril de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o, \u00a0con resoluci\u00f3n acusatoria para los citados implicados por el delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, mientras que respecto de Yalila Corrales Puentes y Jhon \u00a0Jairo \u00a0Herrera dispuso continuar la investigaci\u00f3n en el cuaderno de copias, por \u00a0la \u00a0 presunta \u00a0ilicitud \u00a0en \u00a0que \u00a0pudieron \u00a0incurrir3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05. \u00a0El Juzgado Penal del Circuito de Urrao \u00a0avoc\u00f3 \u00a0el conocimiento de la causa el 16 de mayo de 1996 y una vez surtidos los \u00a0tr\u00e1mites \u00a0propios \u00a0de \u00a0esa \u00a0etapa \u00a0el 8 de octubre siguiente dict\u00f3 el fallo de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0contra \u00a0los procesados, a quienes les impuso la pena principal de \u00a042 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino de 10 a\u00f1os, como coautores responsables del delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0del \u00a0que \u00a0result\u00f3 \u00a0v\u00edctima Hernando de Jes\u00fas Montoya \u00a0Ben\u00edtez4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Antioquia confirm\u00f3 en su integridad el fallo del a quo, a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0 providencia \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0cual \u00a0se \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARGO \u00daNICO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Acusa \u00a0el \u00a0censor la sentencia del Tribunal de haberse dictado en un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0porque \u00a0el \u00a0fallador \u00a0incurri\u00f3 en irregularidades \u00a0sustanciales \u00a0 que \u00a0 afectan \u00a0 el \u00a0 debido \u00a0 proceso \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 derecho \u00a0 a \u00a0 la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Propone de manera \u00a0principal \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0sustancial \u00a0desconocedora \u00a0del debido proceso que, \u00a0seg\u00fan \u00a0\u00e9l, \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a011 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01996 \u00a0se escuch\u00f3 en \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0\u00c1NGELA \u00a0MAR\u00cdA GUZM\u00c1N ARTEAGA sin la asistencia de un abogado, \u00a0nombr\u00e1ndosele \u00a0 para \u00a0 ese \u00a0 efecto \u00a0 al \u00a0 ciudadano \u00a0Mario \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Rivera \u00a0Restrepo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0pesar de no haber sido declarado inexequible el art\u00edculo 148 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal para ese momento, la diligencia as\u00ed practicada \u00a0afect\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0legal \u00a0de \u00a0esa actuaci\u00f3n conforme a los art\u00edculos 161 \u00a0(inexistencia \u00a0de \u00a0las diligencias) y 1\u00ba (debido proceso) del referido estatuto \u00a0y \u00a029 \u00a0de \u00a0la Carta Pol\u00edtica, raz\u00f3n por la cual la indagatoria nunca tuvo vida \u00a0jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Destaca \u00a0que \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0legal \u00a0del imputado al proceso puede \u00a0hacerse \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la indagatoria o de la declaratoria de reo ausente y en \u00a0ambos \u00a0casos es necesario que est\u00e9 representado legalmente por un abogado, cuya \u00a0ausencia \u00a0pone \u00a0en entredicho, en cuanto a su existencia, el mismo acto procesal \u00a0y el posterior desarrollo de la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Siendo \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal una dial\u00e9ctica sumatoria de actuaciones, \u00a0donde \u00a0la \u00a0validez \u00a0de \u00a0una \u00a0origina \u00a0el nacimiento de la otra, la diligencia de \u00a0indagatoria \u00a0comporta \u00a0cierta \u00a0relevancia \u00a0en \u00a0virtud \u00a0a \u00a0que \u00a0el imputado puede \u00a0aceptar \u00a0los \u00a0cargos, \u00a0negarlos, \u00a0confesar \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n, colaborar con la \u00a0justicia, \u00a0 guardar \u00a0 silencio \u00a0 o \u00a0solicitar \u00a0audiencia \u00a0especial \u00a0o \u00a0sentencia \u00a0anticipada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0recomendar \u00a0al \u00a0indagado \u00a0una de tales \u00a0alternativas \u00a0es \u00a0preciso \u00a0que lo asista un profesional del derecho que maneje a \u00a0plenitud \u00a0esos \u00a0temas \u00a0y cualquier ciudadano, por muy ejemplar que sea, no est\u00e1 \u00a0capacitado para brindar esa especie de\u00a0 asesor\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Elabora \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0todo \u00a0un \u00a0discurso \u00a0encaminado \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0tanto el derecho internacional, como los tratados \u00a0internacionales, \u00a0 los \u00a0principios \u00a0plasmados \u00a0en \u00a0los \u00a0acuerdos \u00a0bilaterales \u00a0o \u00a0multilaterales, \u00a0los \u00a0derechos \u00a0humanos, \u00a0la \u00a0Carta Pol\u00edtica y el Derecho Penal \u00a0interno, \u00a0han \u00a0de \u00a0orientar \u00a0el \u00a0proceso penal y que esa es la raz\u00f3n de ser del \u00a0art\u00edculo 29 de la Carta Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tal motivo no era necesario que la Corte \u00a0Constitucional \u00a0se \u00a0pronunciara \u00a0acerca \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0148 del Decreto 2700 de \u00a01991, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0desde \u00a0los \u00a0preceptos \u00a093 \u00a0y \u00a029 \u00a0de la Constituci\u00f3n, la \u00a0Declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Derechos \u00a0Humanos \u00a0y \u00a0el \u00a0Pacto \u00a0de \u00a0San \u00a0Jos\u00e9 de Costa Rica, \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0era inexistente, conforme lo pregonan los \u00a0art\u00edculos 1\u00ba y 161 del citado estatuto procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre el tema cita las sentencias C-592 y 150 \u00a0de 1993 y C- 049 de 1996 de la Corte Constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0pues, \u00a0concluye \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0cuando \u00a0el Fiscal Seccional 104 de Concordia (Antioquia) le recibi\u00f3 indagatoria \u00a0a \u00a0su \u00a0representada \u00a0sin \u00a0abogado \u00a0y sobre la base de esa pr\u00e1ctica, afectada de \u00a0nulidad \u00a0 absoluta, \u00a0 se \u00a0 ejecutaron \u00a0 de \u00a0manera \u00a0secuencial \u00a0las \u00a0posteriores \u00a0actuaciones \u00a0procesales \u00a0como \u00a0la resoluci\u00f3n de la situaci\u00f3n jur\u00eddica y sobre \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisional \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado se formularon \u00a0cargos \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0no \u00a0queda \u00a0duda \u00a0de \u00a0que \u00a0la sentencia \u00a0condenatoria \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0en \u00a0un juicio viciado de nulidad por inobservancia del \u00a0debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 En \u00a0 forma \u00a0subsidiaria, \u00a0expresa \u00a0el \u00a0recurrente que se desconoci\u00f3 el derecho a la defensa \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada porque en la resoluci\u00f3n acusatoria proferida el 8 de abril de \u00a01996 \u00a0el \u00a0ente \u00a0instructor hizo espec\u00edficos cargos con base en el art\u00edculo 324 \u00a0numeral \u00a02\u00ba \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0describe \u00a0el \u00a0homicidio agravado por la \u00a0circunstancia \u00a0espec\u00edfica \u00a0relativa a \u201c\u2026preparar, facilitar o consumar otro \u00a0hecho \u00a0punible; \u00a0para \u00a0ocultarlo, asegurar su producto o la impunidad para s\u00ed o \u00a0los \u00a0part\u00edcipes\u201d, \u00a0sin \u00a0concretar \u00a0cu\u00e1l \u00a0de \u00a0los \u00a0dos aspectos fue el que se \u00a0configur\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte \u00a0de esa imprecisi\u00f3n, en la sentencia \u00a0condenatoria \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juez Penal del Circuito de Urrao, a la f\u00f3rmula \u00a0contenida \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0se le adicionaron las circunstancias \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0consagradas \u00a0en los numerales 3\u00ba y 7\u00ba del art\u00edculo 66 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0y \u00a0la \u00a0circunstancia espec\u00edfica de agravaci\u00f3n punitiva consagrada\u00a0 \u00a0en el numeral 7\u00ba del art\u00edculo 324 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estos \u00a0agregados nunca fueron mencionados en \u00a0la \u00a0providencia calificatoria y frente a ellos la sentenciada ARTEAGA GUZM\u00c1N no \u00a0tuvo \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0defenderse \u00a0y lo m\u00e1s grave, es que se tuvieron en cuenta \u00a0para la tasaci\u00f3n judicial de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como normas violadas aduce el art\u00edculo 10 de \u00a0la \u00a0 Declaraci\u00f3n\u00a0 \u00a0Universal \u00a0de \u00a0Derechos \u00a0Humanos \u00a0en \u00a0armon\u00eda \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a01\u00ba, \u00a06\u00ba, \u00a07\u00ba, \u00a0304 \u00a0\u20132-3 \u00a0y \u00a0305 \u00a0del Decreto \u00a02700 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Frente al cargo \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0solicita \u00a0casar \u00a0totalmente la sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0declarar \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de todo lo actuado a\u00a0 partir del 11 de \u00a0enero \u00a0 de \u00a0 1996, \u00a0cuando \u00a0tuvo \u00a0lugar \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0la censura por desconocimiento \u00a0del \u00a0derecho \u00a0a la defensa solicita casar totalmente la sentencia impugnada y se \u00a0declare \u00a0la \u00a0nulidad de todo lo actuado a partir de la calificaci\u00f3n del m\u00e9rito \u00a0del sumario. Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cualquiera de las dos eventualidades, se \u00a0le \u00a0conceda \u00a0la \u00a0libertad \u00a0provisional \u00a0a su representada \u00c1NGELA MAR\u00cdA GUZM\u00c1N \u00a0ARTEAGA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DE LA PROCURADUR\u00cdA: \u00a0<\/p>\n<p>Expresa \u00a0la \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que\u00a0 \u00a0en \u00a0realidad \u00a0son \u00a0dos \u00a0los \u00a0reproches \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0desarrolla \u00a0por \u00a0separado, \u00a0imprimi\u00e9ndoles su propia entidad y trascendencia en \u00a0el tr\u00e1mite procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Frente \u00a0a \u00a0la \u00a0primera \u00a0 censura, \u00a0opina \u00a0que \u00a0no \u00a0acierta \u00a0el \u00a0libelista \u00a0al \u00a0formularla \u00a0como \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0pues \u00a0no advierte que la no designaci\u00f3n de un \u00a0defensor \u00a0letrado en la indagatoria afecta b\u00e1sicamente el derecho a la defensa, \u00a0as\u00ed \u00a0 \u00a0sus \u00a0 \u00a0efectos \u00a0 reviertan \u00a0 negativamente \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 regularidad \u00a0 del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tambi\u00e9n \u00a0se equivoca al se\u00f1alar como inexistente la diligencia por \u00a0contrariar \u00a0los \u00a0Tratados \u00a0Internacionales \u00a0relativos a derechos fundamentales y \u00a0garant\u00edas \u00a0procesales, \u00a0porque \u00a0tales \u00a0instrumentos \u00a0no \u00a0rebasan \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0superior \u00a0de \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0constitucionales, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0dispone el mismo \u00a0art\u00edculo \u00a04\u00ba \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0Que si bien tienen una consideraci\u00f3n \u00a0especial \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 93 ib\u00eddem, al serles reconocida su prevalencia en el \u00a0orden \u00a0interno \u00a0como \u00a0constitutivos del denominado bloque de constitucionalidad, \u00a0en \u00a0modo alguno las disposiciones legales colombianas sufren invalidaci\u00f3n hasta \u00a0tanto \u00a0no \u00a0sean \u00a0declaradas \u00a0inconstitucionales \u00a0por la Corte Constitucional, en \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0su \u00a0funci\u00f3n como guardiana de la supremac\u00eda e integridad de la \u00a0Constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0esas condiciones, recuerda la Procuradora Delegada que el inciso \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0148 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal qued\u00f3 excluido de \u00a0nuestro \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0con \u00a0la ejecutoria de la sentencia de la Corte \u00a0Constitucional \u00a0C \u00a0&#8211; 049 de 1995, en la que se declar\u00f3 su inexequibilidad y que \u00a0surte \u00a0efectos \u00a0hacia \u00a0el futuro que de acuerdo con el art\u00edculo 21 \u2013 \u00a0 \u00a02 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Decreto \u00a0 \u00a02067 \u00a0 de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0forma \u00a0adicional, \u00a0se\u00f1ala\u00a0 \u00a0que \u00a0tanto la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0 como \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 Constitucional \u00a0 fijaron \u00a0 las \u00a0 pautas \u00a0para \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0razonable \u00a0de \u00a0ese \u00a0fallo, \u00a0en virtud a que varios procesados y \u00a0condenados \u00a0solicitaron \u00a0su aplicaci\u00f3n invocando el principio de favorabilidad, \u00a0concluyendo \u00a0que \u00a0se \u00a0debe \u00a0analizar \u00a0cada \u00a0caso \u00a0en particular si existi\u00f3 o no \u00a0defensa t\u00e9cnica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso de \u00c1NGELA MAR\u00cdA GUZM\u00c1N ARTEAGA, \u00a0que \u00a0es la situaci\u00f3n que se debe analizar conforme al principio de limitaci\u00f3n, \u00a0considera \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0que \u00a0no \u00a0existi\u00f3 vulneraci\u00f3n del derecho a la defensa \u00a0pues \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0surtida \u00a0una \u00a0vez \u00a0rindi\u00f3 \u00a0indagatoria, \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0irregular fue subsanada con el nombramiento de dos \u00a0defensores \u00a0de \u00a0oficio \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0estuvo \u00a0representada en la audiencia y en la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0oral \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n ante la Sala Penal del Tribunal \u00a0Superior de Antioquia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0como \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0se \u00a0sujet\u00f3 \u00a0a \u00a0las prescripciones legales vigentes para ese momento, \u00a0carece \u00a0 de \u00a0 fundamento \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 la \u00a0invalidez \u00a0procesal \u00a0aducida \u00a0por \u00a0el \u00a0actor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En cuanto a la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0en \u00a0la sentencia de hechos, cargos o agravantes no consignados en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0si \u00a0bien \u00a0constituye \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del derecho a la \u00a0defensa \u00a0del \u00a0procesado, expresa que dicha circunstancia debe elevarse al amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0segunda de casaci\u00f3n cuando lo alegado es la incongruencia entre \u00a0la acusaci\u00f3n y la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 obstante \u00a0 estima \u00a0intrascendente \u00a0el \u00a0desacierto \u00a0t\u00e9cnico \u00a0en \u00a0que \u00a0incurre \u00a0el \u00a0censor al postularla al amparo de la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0porque, \u00a0de \u00a0resultar \u00a0cierta la inconformidad, el vicio s\u00f3lo \u00a0recae \u00a0en \u00a0la sentencia imponi\u00e9ndose su anulaci\u00f3n exclusiva, para que la Corte \u00a0como \u00a0juez \u00a0de \u00a0instancia proceda a dictar nuevo fallo ajustado a la resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte la Procuradora una incongruencia de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primera instancia y la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n que impone la \u00a0anulaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 fallo \u00a0 censurado \u00a0 para \u00a0 que \u00a0se \u00a0supriman \u00a0las \u00a0agravantes \u00a0indebidamente \u00a0adicionadas \u00a0en \u00a0aquella, \u00a0consagradas \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a066 \u00a0y \u00a0el \u00a0numeral \u00a07\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0324 \u00a0del C\u00f3digo Penal, pues \u00a0considera \u00a0que \u00a0la circunstancia gen\u00e9rica relativa a \u201cObrar en complicidad de \u00a0otro\u201d \u00a0no \u00a0admite \u00a0reparo porque, como lo tiene establecido la jurisprudencia, \u00a0es \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0objetiva, claramente consignada en la relaci\u00f3n f\u00e1ctica \u00a0de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0solicita \u00a0que \u00a0se resuelva de fondo \u00a0sobre \u00a0la circunstancia de agravaci\u00f3n espec\u00edfica del numeral 2\u00ba art\u00edculo 324 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0pliego de cargos, pues respecto de ella el fallador \u00a0guard\u00f3 silencio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese sentido solicita a la Corte casar la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>1. Es cierto, como \u00a0lo \u00a0 manifiesta \u00a0la \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0demandante \u00a0anunci\u00f3 un s\u00f3lo cargo contra la sentencia del Tribunal Superior de \u00a0Antioquia, \u00a0en realidad se trata de dos censuras bien diferenciadas al amparo de \u00a0la \u00a0causal tercera de casaci\u00f3n, cuyo sustento elabor\u00f3 en forma independiente y \u00a0atendiendo \u00a0al alcance y efecto de cada irregularidad imputada, haciendo posible \u00a0incursionar en el estudio de fondo del asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0La diligencia de indagatoria es uno de \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0procesales \u00a0necesarios \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0se \u00a0inicie \u00a0y \u00a0desarrolle \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0y el desconocimiento de los requisitos legales para su \u00a0aducci\u00f3n \u00a0no \u00a0solo afecta la existencia y validez de la prueba, sino que socava \u00a0la \u00a0 \u00a0 estructura \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 actuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 impidiendo \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0culmine \u00a0satisfactoriamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0El \u00a0motivo en que radica el desacierto \u00a0consiste \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a011 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01996 \u00a0se \u00a0escuch\u00f3 en indagatoria a la \u00a0procesada \u00a0\u00c1NGELA \u00a0MAR\u00cdA \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0ARTEAGA \u00a0sin \u00a0la \u00a0asistencia de un abogado, \u00a0nombr\u00e1ndosele para el efecto a un ciudadano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de la Carta Pol\u00edtica consagra la garant\u00eda de la \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0durante la etapa de instrucci\u00f3n y la del juzgamiento y \u00e9sta \u00a0supone \u00a0la asistencia de un profesional del derecho para que le pueda brindar la \u00a0asesor\u00eda \u00a0jur\u00eddica orientada a que se defienda de los cargos que est\u00e1n siendo \u00a0objeto de imputaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0obstante, \u00a0para \u00a0la fecha en que se llev\u00f3 a cabo la injurada de \u00a0la \u00a0procesada, 11 de enero de 1996, a\u00fan se encontraba vigente el inciso 1\u00ba del \u00a0art\u00edculo 148 del Decreto 2700 de 1991, que\u00a0 rezaba : \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto en el \u00a0Decreto \u00a0196 \u00a0de \u00a01971, \u00a0el \u00a0cargo de defensor para la indagatoria del imputado, \u00a0cuando \u00a0no hubiere abogado inscrito que lo asista en ella, podr\u00e1 ser confiado a \u00a0cualquier \u00a0 \u00a0 ciudadano \u00a0 \u00a0 honorable \u00a0 \u00a0siempre \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0sea \u00a0 \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inexequibilidad de la norma tuvo lugar el 8 de \u00a0febrero \u00a0 de \u00a0 1996 \u00a0 mediante \u00a0sentencia \u00a0C-049, \u00a0y \u00a0sus \u00a0efectos \u00a0respecto \u00a0de \u00a0indagatorias \u00a0realizadas \u00a0antes \u00a0de \u00a0su \u00a0expedici\u00f3n \u00a0la Corte tiene establecido \u00a0un\u00e1nimemente el siguiente criterio : \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201ca) \u00a0Seg\u00fan \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a045 \u00a0de \u00a0la Ley \u00a0Estatutaria \u00a0de \u00a0la \u00a0Administraci\u00f3n de Justicia, las sentencias que profiera la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0sobre \u00a0los \u00a0actos \u00a0sujetos a su control de acuerdo con el \u00a0art\u00edculo \u00a0241 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0tiene efectos hacia el futuro, \u00a0salvo que el organismo resuelva lo contrario. Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0En \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Constitucional \u00a0no \u00a0determin\u00f3 \u00a0ninguna \u00a0condici\u00f3n \u00a0especial \u00a0de \u00a0validez de la \u00a0sentencia \u00a0C-049 \u00a0del \u00a08 de febrero de 1996, es evidente que s\u00f3lo surte efectos \u00a0hacia \u00a0el \u00a0futuro \u00a0y \u00a0que \u00a0las \u00a0situaciones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0que \u00a0se consolidaron en \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0148-1 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991, son \u00a0intocables\u201d6 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0bien \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0no desconoce la situaci\u00f3n que se acaba de \u00a0referir, \u00a0insiste en que la diligencia es inexistente a partir de los art\u00edculos \u00a093 \u00a0y \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta Pol\u00edtica, la Declaraci\u00f3n de los Derechos Humanos y el \u00a0Pacto \u00a0de \u00a0San Jos\u00e9 de Costa Rica, al tenor de lo normado en los art\u00edculos 1\u00ba \u00a0(debido \u00a0proceso) \u00a0y \u00a0161 \u00a0(inexistencia \u00a0de \u00a0diligencias) \u00a0del \u00a0Decreto 2700 de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Esa postura del \u00a0libelista, \u00a0sin duda, pretende desconocer los efectos de la sentencia C-049, sin \u00a0tener \u00a0en cuenta que el precepto que permit\u00eda la realizaci\u00f3n de la indagatoria \u00a0sin \u00a0la \u00a0asistencia \u00a0de \u00a0un abogado titulado se dict\u00f3 cuando ya reg\u00eda la Carta \u00a0Pol\u00edtica \u00a0de \u00a01991 \u00a0y \u00a0por lo tanto las diligencias que se practicaron antes de \u00a0proferido \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de inexequibilidad por la Corte Constitucional, contin\u00faan \u00a0siendo v\u00e1lidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0tema \u00a0la \u00a0Sala \u00a0hizo la siguiente \u00a0precisi\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo emanaci\u00f3n del sistema concentrado de \u00a0control \u00a0sobre \u00a0la \u00a0constitucionalidad \u00a0de \u00a0las leyes que corresponde a la Corte \u00a0Constitucional \u00a0 cumplir, \u00a0 se \u00a0 ha \u00a0 entendido \u00a0 que \u00a0cuando \u00a0es \u00a0declarada \u00a0la \u00a0inexequibilidad \u00a0de una norma positiva, esta determinaci\u00f3n no solamente produce \u00a0efectos \u00a0constitutivos, \u00a0sino \u00a0que \u00a0salvo que en la propia decisi\u00f3n se disponga \u00a0cosa \u00a0distinta, \u00a0\u00e9stos \u00a0tienen \u00a0car\u00e1cter ex nunc, es decir, pro futuro y s\u00f3lo \u00a0emergen \u00a0a \u00a0partir \u00a0del momento en que la misma es adoptada, lo que ha permitido \u00a0entender, \u00a0al \u00a0propio \u00a0tiempo, \u00a0que \u00a0el precepto extinto se reputa v\u00e1lido hasta \u00a0dicho momento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, con la entrada a regir de la Ley \u00a0270 \u00a0del \u00a07 \u00a0de \u00a0marzo \u00a01.996, \u00a0esto es, la Estatutaria de la Administraci\u00f3n de \u00a0Justicia, \u00a0queda \u00a0en \u00a0claro \u00a0que por principio, las sentencias tendr\u00edan efectos \u00a0hacia \u00a0el \u00a0futuro, salvo, desde luego, que la Corte Constitucional disponga cosa \u00a0diferente. \u00a0 \u00a0Es \u00a0 as\u00ed \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 45 \u00a0 dispone: \u00a0 \u201cREGLAS \u00a0SOBRE LOS EFECTOS DE LAS SENTENCIAS PROFERIDAS EN DESARROLLO \u00a0DEL \u00a0 CONTROL \u00a0 JUDICIAL \u00a0DE \u00a0CONSTITUCIONALIDAD. \u00a0Las \u00a0sentencias \u00a0que \u00a0profiera \u00a0la \u00a0Corte Constitucional sobre los actos sujetos a su \u00a0control \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0241 \u00a0de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, \u00a0tienen \u00a0 efectos \u00a0 hacia \u00a0 el \u00a0 futuro \u00a0 a \u00a0 menos \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0resuelva \u00a0lo \u00a0contrario\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, \u00a0como \u00a0quiera que frente al caso \u00a0concreto, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0en \u00a0lo \u00a0concerniente \u00a0con la sentencia C-049\/96, no fueron \u00a0expresamente \u00a0determinados \u00a0sus efectos, es dable entender con fundamento en los \u00a0principios \u00a0 generales \u00a0 enunciados, \u00a0 que \u00a0 \u00e9stos \u00a0 son \u00a0 hacia \u00a0 el \u00a0 futuro, \u00a0consolid\u00e1ndose \u00a0por \u00a0tanto en forma plena las situaciones que le han antecedido \u00a0y \u00a0 que \u00a0tuvieron \u00a0desarrollo \u00a0en \u00a0el \u00a0per\u00edodo \u00a0previo \u00a0a \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0inexequibilidad \u00a0del inciso primero del art\u00edculo 148 del C. de P.P., resultando \u00a0absolutamente \u00a0v\u00e1lida \u00a0la designaci\u00f3n de un ciudadano honorable en el cargo de \u00a0defensor \u00a0de \u00a0un \u00a0imputado \u00a0para \u00a0la \u00a0indagatoria\u201d7 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(negrillas del texto). \u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Finalmente, la \u00a0Delegada \u00a0estim\u00f3 \u00a0necesario \u00a0analizar \u00a0si en este caso se hab\u00eda desconocido el \u00a0derecho \u00a0a la defensa t\u00e9cnica de la procesada, con fundamento en que en algunos \u00a0pronunciamientos \u00a0en materia de tutela se precisaba de una tal verificaci\u00f3n, en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad. No obstante, en sede de casaci\u00f3n esa \u00a0solicitud \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0resulta \u00a0desconocedora \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0que \u00a0rige \u00a0este \u00a0recurso, pues la objeci\u00f3n del libelista solamente \u00a0radica \u00a0en \u00a0el \u00a0supuesto vicio cometido respecto de la diligencia de indagatoria \u00a0rendida \u00a0por \u00a0la procesada \u00c1NGELA MAR\u00cdA GUZM\u00c1N ARTEAGA y a ese aspecto debi\u00f3 \u00a0restringir su concepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Corolario de lo \u00a0anterior \u00a0es que para la fecha en que se practic\u00f3 la susodicha diligencia no se \u00a0hab\u00eda \u00a0declarado \u00a0la \u00a0inexequibilidad \u00a0de \u00a0la norma en cuesti\u00f3n y entonces era \u00a0viable \u00a0la \u00a0designaci\u00f3n \u00a0de una persona honorable s\u00f3lo para ese acto. As\u00ed las \u00a0cosas, \u00a0la \u00a0actividad \u00a0procesal \u00a0que \u00a0se \u00a0surti\u00f3 con posterioridad, esto es, la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0el \u00a0cierre de la investigaci\u00f3n, la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0del sumario y los fallos de primer y segundo grado, \u00a0mantienen su vigencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0derivado de la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 recurrida \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0y \u00a0espec\u00edficas \u00a0que \u00a0no hab\u00edan sido deducidas en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, ha \u00a0dicho \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0cuanto a la t\u00e9cnica para demandar la incongruencia entre \u00a0ambas \u00a0piezas \u00a0procesales, \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0se \u00a0debe \u00a0invocar \u00a0la causal segunda, \u00a0espec\u00edficamente \u00a0asignada \u00a0para \u00a0esos \u00a0efectos, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0puede admitir su \u00a0planteamiento \u00a0por \u00a0la v\u00eda de la causal tercera, como lo hizo el demandante. Lo \u00a0anterior, \u00a0porque el yerro no solo compromete la estructura del proceso sino que \u00a0constituye \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0garant\u00eda \u00a0que \u00a0afecta \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a la defensa, al \u00a0sorprend\u00e9rsele \u00a0al \u00a0procesado \u00a0con \u00a0imputaciones \u00a0f\u00e1cticas y jur\u00eddicas que no \u00a0tuvo \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0controvertir, por no haber sido incluidas en el pliego de \u00a0cargos8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0es \u00a0objeto \u00a0de \u00a0reproche, \u00a0observa la Sala que le asiste raz\u00f3n al \u00a0libelista \u00a0y a la representante del Ministerio P\u00fablico en objetar la inclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0circunstancias gen\u00e9ricas y espec\u00edficas que no fueron objeto de imputaci\u00f3n \u00a0en la pieza calificatoria, donde se dijo lo siguiente : \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0procede \u00a0por \u00a0el \u00a0delito que define y \u00a0sanciona \u00a0el \u00a0C\u00f3digo Penal en su libro II, T\u00edtulo XIII, Cap\u00edtulo I, art\u00edculo \u00a0323 \u00a0que \u00a0fuera \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la Ley 40 de 1993 y que \u00a0conlleva \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n de veinticinco (25) a cuarenta (40) a\u00f1os. Pena que \u00a0ser\u00e1 \u00a0aumentada \u00a0de \u00a0cuarenta \u00a0(40) \u00a0a \u00a0sesenta \u00a0(60) \u00a0a\u00f1os \u00a0de acuerdo con el \u00a0art\u00edculo \u00a0324 \u00a0del \u00a0mismo estatuto penal que fuera modificado igualmente por el \u00a0art\u00edculo \u00a030 de la ley 40 de 1993 numeral segundo\u201d9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0momento de tasar la pena, el fallador de \u00a0primer grado se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDando estricto acogimiento a lo reglado en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a061 \u00a0y \u00a067 del C\u00f3digo Penal, y teniendo en cuenta la gravedad y \u00a0modalidad \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0el grado de culpabilidad y especialmente que en \u00a0este \u00a0subj\u00fadice \u00a0concurren \u00a0las circunstancias gen\u00e9ricas agravantes enlistadas \u00a0en \u00a0el \u00a0canon \u00a066, numeral 3\u00ba : El tiempo, el lugar, los instrumentos o el modo \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0cuando \u00a0hayan dificultado la defensa del ofendido o \u00a0perjudicado \u00a0 en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0personal \u00a0o \u00a0bienes, \u00a0o \u00a0demuestre \u00a0una \u00a0mayor \u00a0insensibilidad \u00a0moral \u00a0en \u00a0el delincuente. Numeral 7\u00ba : Obrar en complicidad de \u00a0otro. \u00a0 Y \u00a0 que \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0deducir \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0espec\u00edfica enlistada en el numeral 7\u00ba del art. \u00a030 \u00a0de \u00a0la Ley 40 de 1993, no se le aplicar\u00e1 el m\u00ednimo de la sanci\u00f3n prevista \u00a0para \u00a0el \u00a0Homicidio Agravado, \u00a0sino \u00a0que \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0es \u00a0de CUARENTA Y DOS A\u00d1OS DE \u00a0PRISI\u00d3N \u00a0como \u00a0pena \u00a0principal, \u00a0para cada uno de los \u00a0acusados\u201d10. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la comparaci\u00f3n entre el pliego de cargos \u00a0y \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0advierte \u00a0la \u00a0Sala que la \u00fanica circunstancia que \u00a0aparece \u00a0claramente deducida es la contenida en el numeral 2\u00ba del art\u00edculo 324 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980, modificada por el numeral 2\u00ba del art\u00edculo 30 de la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de 1993. Las restantes circunstancias no fueron mencionadas por el ente \u00a0acusador \u00a0y, \u00a0en \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0deben \u00a0ser \u00a0excluidas \u00a0del \u00a0fallo condenatorio, \u00a0inclusive \u00a0la \u00a0consistente \u00a0en \u00a0\u201cObrar \u00a0con \u00a0complicidad \u00a0de \u00a0otro\u201d \u00a0que, en \u00a0criterio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0objetiva, \u00a0claramente \u00a0consignada en la relaci\u00f3n f\u00e1ctica de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0pautas \u00a0fijadas \u00a0por \u00a0la Corte, es imprescindible que el \u00a0instructor \u00a0 \u00a0se\u00f1ale \u00a0 \u00a0claramente \u00a0 \u00a0los \u00a0 fundamentos \u00a0 f\u00e1cticos \u00a0 que \u00a0 las \u00a0estructuran. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed se precis\u00f3 recientemente: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn s\u00edntesis se tiene que la Corte, en la \u00a0actualidad, \u00a0 es \u00a0del \u00a0criterio \u00a0que \u00a0todas \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0impliquen \u00a0incremento \u00a0 punitivo, \u00a0 espec\u00edficas \u00a0 o \u00a0 gen\u00e9ricas, \u00a0en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0sus \u00a0modalidades, \u00a0deben \u00a0hacer parte de la imputaci\u00f3n f\u00e1ctica de la acusaci\u00f3n, de \u00a0manera \u00a0inequ\u00edvoca, \u00a0para \u00a0que \u00a0puedan \u00a0ser \u00a0deducidas \u00a0en la sentencia, siendo \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0que \u00a0esta exigencia se cumpla que el supuesto de hecho que las \u00a0estructura \u00a0aparezca \u00a0claramente \u00a0definido en ella, de suerte que su imputaci\u00f3n \u00a0surja inequ\u00edvoca de su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0ha sido precisado en pronunciamientos \u00a0anteriores, \u00a0no \u00a0se trata de exigir que la circunstancia aparezca jur\u00eddicamente \u00a0identificada \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0que \u00a0la \u00a0consagra, o mediante f\u00f3rmulas \u00a0sacramentales \u00a0predeterminadas, pero tampoco de suponer que se las dedujo, donde \u00a0no \u00a0lo \u00a0fueron, \u00a0con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que su imputaci\u00f3n resulta impl\u00edcita o \u00a0sobreentendida, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a la naturaleza de los hechos, o el simple recuento \u00a0que \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos \u00a0pudo haber sido efectuado en la acusaci\u00f3n. Lo exigible es \u00a0que \u00a0el supuesto de hecho de la circunstancia que fue objeto de deducci\u00f3n en la \u00a0sentencia \u00a0(espec\u00edfica \u00a0o \u00a0gen\u00e9rica, \u00a0valorativa \u00a0o \u00a0no \u00a0valorativa) \u00a0aparezca \u00a0precisado \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0en la acusaci\u00f3n, de suerte que entre los dos actos \u00a0procesales \u00a0(sentencia \u00a0y pliego de cargos) exista identidad plena en el aspecto \u00a0f\u00e1ctico\u201d11 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a09. \u00a0Tampoco le asiste raz\u00f3n al Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0cuando \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0dej\u00f3 \u00a0de resolver un extremo de la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0delictiva \u00a0al \u00a0guardar \u00a0silencio \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la agravante que se \u00a0consign\u00f3 \u00a0expresamente \u00a0en \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, pues del contenido de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de primera instancia se constata que s\u00ed fue objeto de an\u00e1lisis, \u00a0seg\u00fan se pasa a ver: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo \u00a0puede apreciarse, todos y cada uno \u00a0de \u00a0 los \u00a0 encartados \u00a0 se \u00a0 contradicen \u00a0entre \u00a0s\u00ed, \u00a0tratando \u00a0de \u00a0ocultar \u00a0lo \u00a0verdaderamente \u00a0acontecido \u00a0y \u00a0dejando \u00a0ver la falacia de sus afirmaciones; y el \u00a0que \u00a0miente \u00a0es \u00a0porque \u00a0la verdad lo perjudica, como en efecto acontece en este \u00a0plenario; \u00a0 donde \u00a0 palmariamente \u00a0 est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0los \u00a0cuatro \u00a0sujetos \u00a0aprehendidos \u00a0andaban \u00a0juntos \u00a0y \u00a0que \u00a0tanto \u00a0Angela \u00a0como Jhon Jairo se hab\u00edan \u00a0puesto \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0para \u00a0ultimar a Hernando de Jes\u00fas y de esa manera hurtarle \u00a0sus \u00a0pertenencias, \u00a0especialmente el dinero que de seguro exhibi\u00f3 en la gallera \u00a0\u2013 donde ellos tambi\u00e9n se \u00a0encontraban \u00a0\u2013 \u00a0y \u00a0el que \u00a0hab\u00eda \u00a0ganado \u00a0all\u00ed, no contando que (sic)\u00a0 dicho se\u00f1or le hab\u00eda dado a \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>guardar \u00a0a \u00a0su \u00a0hermana \u00a0el \u00a0numerario \u00a0que \u00a0pose\u00eda, \u00a0dejando \u00a0s\u00f3lo en sus bolsillos de seis a quince mil pesos, tal y como \u00a0lo relatan su hermana y su padre.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Posteriormente concluye: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor lo antes rese\u00f1ado, y al concluir que \u00a0Angela \u00a0Mar\u00eda y Jhon Jairo Uribe, para facilitar y consumar el hecho punible de \u00a0hurto, \u00a0en \u00a0un \u00a0af\u00e1n desmedido por conseguir dinero f\u00e1cil, arremetieron contra \u00a0la \u00a0humanidad \u00a0de \u00a0un \u00a0semejante, procedemos a declararlos culpables, seg\u00fan los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, por el hecho punible de Homicidio \u00a0agravado, agotado en la persona \u00a0de \u00a0Hernando de Jes\u00fas Montoya Ben\u00edtez, que tipifica el C. Penal en su Libro II \u00a0\u2013 \u00a0 \u00a0T\u00edtulo \u00a0 \u00a0XIII \u00a0\u2013 Cap\u00edtulo I \u2013 \u00a0 Arts. \u00a0 323 \u00a0 y \u00a0 324 \u00a0que \u00a0fueron \u00a0modificados \u00a0por \u00a0los c\u00e1nones 29 y 30 de la Ley 40 de 1993 y que conllevan pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n de cuarenta (40) a sesenta (60) a\u00f1os, ya que el hecho se perpetr\u00f3 \u00a0bajo \u00a0la circunstancia agravante del Art. 30 de la citada Ley, numeral 2\u00ba: Para \u00a0preparar, \u00a0facilitar \u00a0o consumar otro hecho punible; para ocultarlo, asegurar su \u00a0producto \u00a0o \u00a0la \u00a0impunidad, \u00a0para \u00a0s\u00ed \u00a0o \u00a0para \u00a0los \u00a0part\u00edcipes\u201d12. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con esta rese\u00f1a, queda de paso despejada la \u00a0duda \u00a0que \u00a0postula \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0quien considera que el fallador no precis\u00f3 \u00a0cu\u00e1l \u00a0de los dos aspectos que describe la circunstancia agravante fue el que se \u00a0configur\u00f3, \u00a0pues \u00a0muy \u00a0claramente \u00a0se observa que quiso referirse al primero de \u00a0los \u00a0descritos, cuando atribuye a los procesados su intenci\u00f3n de \u201cfacilitar y \u00a0consumar el hecho punible de hurto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0Hechas \u00a0las \u00a0precedentes \u00a0aclaraciones \u00a0proceder\u00e1 la Corte a casar parcialmente la sentencia \u00a0recurrida: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0el \u00a0vicio \u00a0\u00fanicamente \u00a0afecta \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0se \u00a0proceder\u00e1 \u00a0a \u00a0adecuarla \u00a0a \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0excluyendo \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0impuesta \u00a0a \u00a0\u00c1NGELA \u00a0MAR\u00cdA \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0ARTEAGA, las \u00a0circunstancias \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0de agravaci\u00f3n contenidas en los numerales 3\u00ba y 7\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a066 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal de 1980 y la espec\u00edfica de que trata el \u00a0numeral \u00a07\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo 324 ib\u00eddem, que no fueron objeto de imputaci\u00f3n en \u00a0el pliego de cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En raz\u00f3n a que la circunstancia espec\u00edfica \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el \u00a0numeral 2\u00ba del art\u00edculo 324 del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0permanece \u00a0intacta, la pena a imponer es la m\u00ednima de \u00a0cuarenta \u00a0(40) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0que es el resultado de descontarle los dos \u00a0a\u00f1os \u00a0que \u00a0le aument\u00f3 el fallador, por virtud de las circunstancias gen\u00e9ricas \u00a0y la espec\u00edfica indebidamente deducidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. De otra parte, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0esa \u00a0pena \u00a0m\u00ednima era la prevista en la legislaci\u00f3n que reg\u00eda \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0en \u00a0que dict\u00f3 el fallo condenatorio. Ahora, con la entrada en \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, la pena m\u00ednima prevista para el delito de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0es de veinticinco (25) a\u00f1os de prisi\u00f3n (art. 104), que es \u00a0el \u00a0monto \u00a0que \u00a0en \u00a0definitiva \u00a0se \u00a0le \u00a0impondr\u00e1 \u00a0a \u00a0la procesada en virtud del \u00a0principio de favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12. \u00a0Finalmente, \u00a0debe \u00a0se\u00f1alarse \u00a0que \u00a0la \u00a0presente \u00a0decisi\u00f3n se hace extensiva al procesado no \u00a0recurrente \u00a0JHON \u00a0JAIRO URIBE LONDO\u00d1O, al tenor de lo dispuesto en el art\u00edculo \u00a0229 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000 y en atenci\u00f3n a que su situaci\u00f3n es id\u00e9ntica a la \u00a0del impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 CASAR \u00a0 parcialmente \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Antioquia el 22 de mayo de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En consecuencia, \u00a0modificar \u00a0la pena de 42 de prisi\u00f3n impuesta a \u00c1NGELA MAR\u00cdA GUZM\u00c1N ARTEAGA y \u00a0JOHN \u00a0JAIRO \u00a0URIBE LONDO\u00d1O, para en su lugar fijar la de veinticinco (25) a\u00f1os \u00a0de \u00a0 \u00a0prisi\u00f3n \u00a0 como \u00a0 coautores \u00a0 responsables \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 homicidio \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En lo dem\u00e1s la \u00a0sentencia recurrida no sufre ninguna modificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0presente \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0hay \u00a0firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 Folios \u00a03, 13 y 16. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Folios \u00a022,24, 26, 28 y 31. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Folios \u00a044 y 71. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Folios \u00a094 y 158. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Folio \u00a0208. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, Sent. \u00a0de 4 de octubre de 2003, M.P., Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Sent\u00a0 \u00a0 del \u00a0 20 \u00a0 de \u00a0 junio \u00a0 de \u00a0 2002, \u00a0M.P., \u00a0Dr., \u00a0CARLOS \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sent \u00a0del 26 de junio de 2003, M.P., Dra. MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Folio \u00a072. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 Folio \u00a0172. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0CORTE \u00a0 \u00a0SUPREMA \u00a0 DE \u00a0 JUSTICIA, \u00a0 Sent del 29 de mayo de 2003, M.P., Dr., CARLOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO G\u00c1LVEZ ARGOTE. \u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0Folios 166, 167 y 171. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13943 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 Aprobado Acta No. 116 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., noviembre cinco (5) de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a022 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6690","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6690","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6690"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6690\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6690"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6690"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6690"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}