{"id":6683,"date":"2023-09-08T17:00:24","date_gmt":"2023-09-08T17:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1384505-06-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:24","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:24","slug":"1384505-06-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1384505-06-03\/","title":{"rendered":"13845(05-06-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13845 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. CARLOS AUGUSTO G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 63 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., cinco (5) de junio de dos mil \u00a0tres (2.003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0INDALECIO RODR\u00cdGUEZ RODR\u00cdGUEZ contra la \u00a0sentencia \u00a0proferida el 2 de julio de 1.997 por el Tribunal Superior de C\u00facuta, \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la dictada en primera instancia por el Juzgado Segundo Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0misma ciudad, mediante la cual se conden\u00f3 a dicho procesado a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n y a la accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por el mismo lapso de la principal, como autor \u00a0del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>Los primeros ocurrieron hacia las siete de la \u00a0noche \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a01.995 en la avenida 5\u00aa frente al No. 4-31 en el \u00a0centro \u00a0del \u00a0Municipio de Zulia, sitio por el que pasaba Gabriel Duque C\u00e1rdenas \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0dos \u00a0amigas, \u00a0cuando \u00a0fue \u00a0llamado \u00a0por INDALECIO RODR\u00cdGUEZ \u00a0RODR\u00cdGUEZ, \u00a0quien procedi\u00f3 de inmediato a reclamarle por un trabajo dental que \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0practicado \u00a0a \u00a0su \u00a0esposa, \u00a0al \u00a0tiempo que le asest\u00f3 una pu\u00f1alada, \u00a0remat\u00e1ndolo \u00a0despu\u00e9s \u00a0con \u00a0un \u00a0disparo \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0que finalmente le \u00a0ocasionaron la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0agresor \u00a0huy\u00f3 \u00a0del \u00a0lugar, \u00a0sin \u00a0que \u00a0se \u00a0volviera \u00a0a tener conocimiento de su paradero, pues ni siquiera a su propia casa \u00a0regres\u00f3. \u00a0Al \u00a0respecto, Luz Elena Montes Pineda, esposa del sindicado, refiri\u00f3 \u00a0como \u00a0motivo \u00a0del \u00a0ataque \u00a0de aqu\u00e9l a su v\u00edctima, un abuso sexual del que ella \u00a0fue \u00a0objeto por parte de Gabriel, tres d\u00edas antes de los hechos materia de este \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0diligencias \u00a0previas \u00a0practicadas por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de \u00a0Zulia en las cuales se pudo establecer que el autor del homicidio \u00a0era \u00a0conocido \u00a0en \u00a0el \u00a0pueblo \u00a0como \u00a0un \u00a0se\u00f1or INDALECIO RODR\u00cdGUEZ RODR\u00cdGUEZ, \u00a0due\u00f1o \u00a0de \u00a0una tienda, sirvieron de fundamento para que una Fiscal\u00eda Seccional \u00a0de \u00a0C\u00facuta \u00a0abriera formalmente la investigaci\u00f3n y dispusiera su captura, pero \u00a0ante \u00a0la impsibilidad de hacerla efectiva, se orden\u00f3 emplazarlo, procedi\u00e9ndose \u00a0el \u00a06 \u00a0de \u00a0mayo de 1.996 a declararlo persona ausente y a designarle un defensor \u00a0de \u00a0oficio, resolvi\u00e9ndosele la situaci\u00f3n jur\u00eddica con medida de aseguramiento \u00a0de detenci\u00f3n preventiva por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Perfeccionado el ciclo instructivo se decret\u00f3 \u00a0su \u00a0cierre y el 23 de septiembre de 1.996 se calific\u00f3 el m\u00e9rito de sumario con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria por el delito de homicidio, decisi\u00f3n que al ser apelada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0oficioso \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0el \u00a022 de noviembre del mismo a\u00f1o \u00a0recibi\u00f3 \u00a0confirmaci\u00f3n de las fiscal\u00edas delegadas ante el Tribunal Superior de \u00a0C\u00facuta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio \u00a0se \u00a0decretaron \u00a0y \u00a0practicaron \u00a0las \u00a0pruebas pedidas por la defensa y una vez evacuada la audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de primer grado, contra el cual el apoderado de \u00a0oficio \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0interpuso \u00a0recurso de apelaci\u00f3n que fue resuelto por el \u00a0Tribunal de C\u00facuta en los t\u00e9rminos precedentemente expuestos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0invocar causal de casaci\u00f3n que le sirva \u00a0de \u00a0sustento, \u00a0afirma el demandante que todos los funcionarios que intervinieron \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto violaron el art\u00edculo 283 del anterior C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0cuyo \u00a0contenido \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0puso de presente a Luz Elena Montes Pineda, \u00a0esposa \u00a0del \u00a0sindicado. \u00a0Y, \u00a0aunque \u00a0dicha nulidad fue planteada en los alegatos \u00a0precalificatorios, \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y \u00a0la apelaci\u00f3n de la sentencia de \u00a0primer grado no obtuvo pronunciamiento alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0todo \u00a0lo anterior, dice, se configura la \u00a0causal \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral segundo del art\u00edculo 304 del Decreto 2.700 de \u00a01.991, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual pide de la Corte se decrete la nulidad de lo actuado \u00a0a partir del cierre de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0en lo que parece un segundo \u00a0cargo, \u00a0afirma que el fallo recurrido interpret\u00f3 err\u00f3neamente el art\u00edculo 247 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, pues si bien en este caso est\u00e1 \u00a0probada \u00a0en \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza \u00a0la materialidad de la infracci\u00f3n, no ocurre lo \u00a0mismo \u00a0con \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0pero a\u00fan as\u00ed, \u201cel fallador \u00a0tantas \u00a0veces \u00a0mencionado, bas\u00f3 este elemento en la providencia condenatoria\u201d \u00a0\u00fanicamente en la versi\u00f3n de Luz Elena Montes Pineda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0eso, en la intervenci\u00f3n de la audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0del fallo de primera instancia expuso que no estaba \u00a0probada \u00a0 la \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0y \u00a0pidi\u00f3 \u00a0su \u00a0absoluci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0ni \u00a0el \u00a0Juez ni el Tribunal se refirieron a sus argumentos y \u00a0tampoco, por supuesto, le expusieron por qu\u00e9 no es aceptable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0en \u00a0consecuencia, revocar en forma \u00a0total la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR SEGUNDO DELEGADO EN LO \u00a0PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Para \u00a0 el \u00a0 Ministerio \u00a0 P\u00fablico \u00a0 la \u00a0improsperidad \u00a0de \u00a0las \u00a0censuras \u00a0es \u00a0inevitable, \u00a0ya \u00a0que \u00a0al \u00a0haber omitido el \u00a0lieblista \u00a0citar \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0le sirvi\u00f3 de sustento para su \u00a0propuesta \u00a0casacional, \u00a0del \u00a0escueto \u00a0argumento que expone para la demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0supuesto primer cargo no es posible entender si es la tercera o la primera, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que habiendo comenzado por afirmar que se viol\u00f3 el art\u00edculo 283 del \u00a0anterior \u00a0c\u00f3digo Penal, atinente a la no obligaci\u00f3n de declarar, en este caso, \u00a0de \u00a0la \u00a0esposa del sindicado dado el v\u00ednculo existente entre ellos, precisa que \u00a0esa \u00a0irregularidad \u00a0la \u00a0aleg\u00f3 \u00a0en \u00a0varias \u00a0oportunidades \u00a0en \u00a0el \u00a0curso \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0sin \u00a0que \u00a0hubiera \u00a0merecido \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0de quienes adoptaron las \u00a0decisiones de fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0se \u00a0trata \u00a0de una propuesta \u00a0contradictoria \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0decide \u00a0por \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0dos alternativas que \u00a0contiene, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0ninguna \u00a0capacidad \u00a0de prosperidad la acompa\u00f1a, primero \u00a0porque \u00a0analizados los fallos como unidad inescindible el referido testimonio no \u00a0constituye \u00a0su \u00fanico fundamento, y segundo, porque si se tratara de un error in \u00a0procedendo, \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0como correspond\u00eda \u00a0fijando \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0que \u00a0el \u00a0desacierto \u00a0tuvo \u00a0en la decisi\u00f3n final, ni se \u00a0indicaron \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 supuestos \u00a0 \u00a0 f\u00e1cticos \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0jur\u00eddicos \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0tal \u00a0afirmaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0segundo \u00a0cargo, precisa el Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0plagado de imprecisiones y generalidades que impiden saber \u00a0qu\u00e9 \u00a0es \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0propone \u00a0o \u00a0hacia \u00a0d\u00f3nde \u00a0se dirige la pretensi\u00f3n, pues \u00a0simplemente \u00a0se limita a afirmar que la condena se bas\u00f3 en el testimonio de Luz \u00a0Elena \u00a0Montes \u00a0Pineda. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0de manera escueta discrepa de la valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0pero \u00a0no \u00a0hace \u00a0ning\u00fan \u00a0juicio \u00a0al \u00a0respecto. \u00a0En \u00a0conclusi\u00f3n, el \u00a0presunto cargo carece por completo de desarrollo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0 por \u00a0 tanto, \u00a0 desestimar \u00a0 la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Finalmente, \u00a0destaca \u00a0que en la sentencia \u00a0recurrida \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de garant\u00edas del procesado al haberse \u00a0confirmado \u00a0el \u00a0fallo de primer grado en cuanto impone a INDALECIO RODR\u00cdGUEZ la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por el mismo \u00a0lapso de la privativa de la libertad, que fue tasada en 25 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0siendo \u00a0que \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a044 del Decreto 100 de 1.980, modificado por la Ley \u00a0365, \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo de la interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas es de 10 \u00a0a\u00f1os, \u00a0pide \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0que \u00a0acudiendo \u00a0a \u00a0las facultades oficiosas que le \u00a0asisten \u00a0 en \u00a0 esta \u00a0materia, \u00a0se \u00a0restablezca \u00a0dicha \u00a0pena \u00a0a \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Sobrada \u00a0raz\u00f3n \u00a0le \u00a0asiste al Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0las \u00a0observaciones \u00a0de \u00a0orden t\u00e9cnico y sustancial que hace a los \u00a0reproches \u00a0formulados a la demanda sustentatoria de este extraordinario recurso, \u00a0pues \u00a0frente \u00a0a \u00a0ninguna \u00a0de las censuras invoca como sustento de la pretensi\u00f3n \u00a0causal \u00a0de casaci\u00f3n, quedando el escrito reducido a un insustancial alegato que \u00a0ni \u00a0 \u00a0siquiera \u00a0 a \u00a0 nivel \u00a0 de \u00a0 instancias \u00a0 colmar\u00eda \u00a0 las \u00a0 m\u00e1s \u00a0 m\u00ednimas \u00a0expectativas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0ese \u00a0sentido, importa destacar que de \u00a0manera \u00a0ambivalente \u00a0y \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad del proceso, el censor acusa la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 283 del anterior C\u00f3digo de Procedimiento Penal porque \u00a0a \u00a0Luz \u00a0Elena \u00a0Montes Pineda, esposa del sindicado, no se le puso de presente el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0dicha disposici\u00f3n, falencia que aunque fue alegada repetidamente \u00a0en las instancias, no mereci\u00f3 atenci\u00f3n de los funcionarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Lo \u00a0anterior, como se dijo, no es cierto, \u00a0pues \u00a0en \u00a0las respectivas actas contetivas de las dos declaraciones rendidas por \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Montes \u00a0Pineda \u00a0en este asunto (fs. 52 y 119, c.o.) aparece expresa \u00a0constancia \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que se le puso de presente el art\u00edculo 283 del \u00a0Decreto \u00a02.700 de 1.991. Adem\u00e1s, una alegaci\u00f3n de esta naturaleza pone en tela \u00a0de \u00a0juicio \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la prueba y por ende, la aptitud probatoria de la \u00a0misma, \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0en estricto rigor de t\u00e9cnica debe postularse en casaci\u00f3n al \u00a0amparo \u00a0de la causal primera, como violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho por falso juicio de legalidad, desde luego, cumpliendo con la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0que \u00a0un \u00a0planteamiento de esta naturaleza exige, esto es, acreditar \u00a0que \u00a0dicho \u00a0elemento \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n fue determinante en la decisi\u00f3n atacada y \u00a0que, \u00a0por contraste, al eliminarse de las apreciaciones probatorias del fallador \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0tornar\u00eda \u00a0insostenible. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0ning\u00fan esfuerzo por \u00a0cumplir \u00a0 \u00a0esos \u00a0 \u00a0m\u00ednimos \u00a0 \u00a0presupuestos \u00a0 \u00a0demostrativos \u00a0 hizo \u00a0 aqu\u00ed \u00a0 el \u00a0demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Lo \u00a0anterior, \u00a0pone \u00a0en \u00a0evidencia que al \u00a0postularse \u00a0al interior del mismo cargo tambi\u00e9n una nulidad y constituir esa la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0casacional, pues el demandante termina inusitadamente por solicitar \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0de lo actuado a partir del cierre de la investigaci\u00f3n con el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que \u00a0no obstante haber planteado la irregularidad denunciada, los \u00a0funcionarios \u00a0guardaron \u00a0silencio \u00a0al respecto, no solo contraviene el principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0las causales, seg\u00fan el cual cada una de las previstas en la \u00a0ley \u00a0 corresponde \u00a0a \u00a0presupuestos \u00a0te\u00f3ricos \u00a0diferentes, \u00a0y \u00a0por \u00a0ende, \u00a0deben \u00a0proponerse \u00a0de \u00a0manera \u00a0independiente \u00a0y desarrollarse conforme a los principios \u00a0que \u00a0la \u00a0inspiran, \u00a0sino \u00a0que incumple la exigencia atinente a la indicaci\u00f3n de \u00a0manera \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisa de la causal y la formulaci\u00f3n del cargo, pues en este \u00a0caso, no se aprecia ni lo uno ni lo otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. De la misma manera, tampoco es cierto, como \u00a0lo \u00a0sostiene el demandante, que se hubiera desatendido la tesis planteada en las \u00a0instancias \u00a0sobre \u00a0la nulidad de la actuaci\u00f3n por no haberle puesto de presente \u00a0a \u00a0la \u00a0aludida declarante Luz Elena Montes Pineda el contenido del art\u00edculo 283 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, ya que de manera espec\u00edfica, en \u00a0el fallo de segundo grado, al respecto se lee lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0 defensa \u00a0 encuentra \u00a0 frente \u00a0a \u00a0la \u00a0contundencia \u00a0de esta prueba, atacarla por inexistente, afirmando que si bien se \u00a0le \u00a0puso \u00a0de \u00a0presente \u00a0que no ten\u00eda el deber de declarar, sin embargo no se le \u00a0dio \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0decir \u00a0ante \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0si quer\u00eda declarar o no, sin \u00a0embargo, \u00a0este \u00a0cuestionamiento \u00a0respecto de la legalidad de su declaraci\u00f3n, no \u00a0tiene \u00a0otro \u00a0objeto \u00a0que \u00a0por \u00a0v\u00edas procesales dejarla sin efecto para fines de \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que no puede respaldar la Sala, por la sencilla raz\u00f3n que, si \u00a0a \u00a0la \u00a0testigo \u00a0se \u00a0le \u00a0dijo \u00a0que \u00a0no estaba obligada a declarar, el hacerlo sin \u00a0manifestar \u00a0ninguna \u00a0objeci\u00f3n, es m\u00e1s, allanarse a contar los hechos que nadie \u00a0conoc\u00eda, \u00a0no \u00a0indica \u00a0ninguna \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al procedimiento ni en referencia al \u00a0recaudo \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0porque \u00a0lo que el legislador exige es que a quienes no \u00a0est\u00e1n \u00a0obligados \u00a0a declarar, se les ponga de presente el derecho que tienen de \u00a0hacerlo \u00a0o \u00a0no \u00a0hacerlo, \u00a0lo \u00a0que \u00a0indica, \u00a0que \u00a0si es expuesto al declarante el \u00a0derecho \u00a0que \u00a0le \u00a0asiste \u00a0de \u00a0declarar \u00a0o \u00a0no, \u00a0y \u00a0el \u00a0lo \u00a0hace, no es necesario \u00a0indiscutiblemente \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0se\u00f1ale, \u00a0a \u00a0no \u00a0ser que en la declaraci\u00f3n se \u00a0observe \u00a0constre\u00f1imiento \u00a0de \u00a0parte \u00a0del \u00a0funcionario, lo que no sucedi\u00f3 en el \u00a0caso \u00a0concreto \u00a0que \u00a0se \u00a0analiza, puesto que la testigo no solo declara una vez, \u00a0sino \u00a0que \u00a0al \u00a0ser \u00a0llamada a ampliar y se\u00f1alarse la prohibici\u00f3n existente, la \u00a0segunda vez declara nuevamente, lo que indica que quer\u00eda declarar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tan \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0su \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0declarar \u00a0la \u00a0plasma \u00a0en \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n, que aduce a favor del procesado, una \u00a0circusntancia \u00a0negativa \u00a0de \u00a0culpabilidad, cuando se\u00f1ala que cuando la v\u00edctima \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0sacar \u00a0un arma de la cintura su esposo le tir\u00f3, queriendo decir que \u00a0lo lesion\u00f3\u201d. (f. 39, cd. de Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como se ve, el cargo es por completo infundado \u00a0y por ende, no puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Mayor a\u00fan es el desatino del demandante en \u00a0lo \u00a0que \u00a0cree \u00a0que es la segunda censura, toda vez que all\u00ed se limita a afirmar \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto \u00a0solo \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 la materialidad del delito pero no la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, sobre la cual, a su juicio existe duda, m\u00e1xime \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0apoy\u00f3 \u00fanicamente en la declaraci\u00f3n de Luz Elena Montes \u00a0Pineda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Al efecto, importa destacar que las glosas \u00a0que \u00a0expone \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0titula \u00a0como \u00a0\u201csegunda causal\u201d, en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0a la proposici\u00f3n de un cargo propiamente dicho, con \u00a0el \u00a0cual, \u00a0en \u00a0sede \u00a0extraordinaria \u00a0se \u00a0pretenda \u00a0de \u00a0manera seria propiciar la \u00a0ruptura \u00a0del \u00a0fallo \u00a0con \u00a0el \u00a0cual se ha puesto fin a las instancias ordinarias, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0no \u00a0cita, \u00a0como \u00a0se \u00a0dijo en precedencia, causal de casaci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0y \u00a0mucho \u00a0menos precisa el motivo de la violaci\u00f3n o su sentido y desde \u00a0luego, \u00a0coherente \u00a0con \u00a0su desconocimiento de la t\u00e9cnica casacional, no refiere \u00a0como \u00a0quebrantada \u00a0norma \u00a0sustancial \u00a0alguna, siendo m\u00e1s evidente su confusi\u00f3n \u00a0conceptual \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0del \u00a0anterior \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal, \u00a0 predicado \u00a0 que \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0especulativamente \u00a0permite inferir que se pretende alegar una violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0no \u00a0solo \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de un precepto al que se le pueda \u00a0atribuir \u00a0el \u00a0calificativo \u00a0de \u00a0sustancial, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0de \u00a0entender \u00a0as\u00ed el \u00a0argumento, \u00a0necesariamente hay que admitir que est\u00e1 cargado de un contrasentido \u00a0may\u00fasculo, \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que la aludida forma de quebranto da por \u00a0descontada \u00a0la correcta aplicaci\u00f3n del mandato legal. Eso, equivaldr\u00eda ni m\u00e1s \u00a0ni \u00a0menos \u00a0a \u00a0admitir \u00a0que \u00a0si \u00a0existi\u00f3 \u00a0certeza \u00a0para \u00a0condenar, \u00a0pues son los \u00a0presupuestos \u00a0que exige tal art\u00edculo para esa clase de decisi\u00f3n, cuando lo que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0quiere \u00a0demostrar \u00a0es lo contrario, es decir, la presencia de la \u00a0duda a favor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Pero \u00a0adem\u00e1s, lo que en \u00faltimas deja en \u00a0claro \u00a0el \u00a0censor \u00a0es \u00a0que no est\u00e1 de acuerdo con el cr\u00e9dito que mereci\u00f3 para \u00a0los \u00a0 falladores \u00a0 la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Luz \u00a0Elena \u00a0Montes \u00a0Pineda, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0simplemente \u00a0deja \u00a0la \u00a0constancia \u00a0sobre \u00a0su \u00a0inconformidad, pero en realidad no \u00a0propone \u00a0ni \u00a0desarrolla \u00a0ning\u00fan yerro demandable en casaci\u00f3n, m\u00e1s a\u00fan cuando \u00a0no \u00a0 es \u00a0 cierto \u00a0 que \u00a0 dicha \u00a0 prueba \u00a0 constituya \u00a0 el \u00a0 \u00fanico \u00a0soporte \u00a0del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 \u00a0 cargo, \u00a0 \u00a0entonces, \u00a0 \u00a0tampoco \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Casaci\u00f3n Oficiosa. \u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0y como lo afirma el Procurador Delegado, \u00a0en \u00a0 este \u00a0 caso \u00a0 se \u00a0presenta \u00a0un \u00a0ostensible \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0que obligan a la Corte, por mandato del art\u00edculo \u00a0216 \u00a0a casar oficiosa y parcialmente el fallo impugnado en lo que concierne a la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas, pues al \u00a0tasarse \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0en \u00a025 \u00a0a\u00f1os, \u00a0no \u00a0pod\u00edan \u00a0los \u00a0falladores de \u00a0instancia, \u00a0sin \u00a0desconocer \u00a0el \u00a0principio de legalidad, imponer aquella por ese \u00a0mismo \u00a0lapso, \u00a0dado \u00a0que, la ley vigente para entonces, esto es, el art\u00edculo 44 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01.980, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 3o de la Ley 365 de \u00a01.997, fij\u00f3 su l\u00edmite m\u00e1ximo en 10 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0no queda duda que la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0accesoria \u00a0en \u00a0este caso excedi\u00f3 con creces el l\u00edmite m\u00e1ximo legal, \u00a0imponi\u00e9ndose ahora, ajustarla a \u00e9l, es decir a 10 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante lo anterior, importa precisar que \u00a0como \u00a0el \u00a0delito \u00a0objeto \u00a0de \u00a0condena tiene se\u00f1alada en la Ley 599 de 2.000 una \u00a0penalidad \u00a0inferior \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0se encontraba vigente al momento de proferir el \u00a0fallo \u00a0recurrido, \u00a0las determinaciones a que haya lugar con el fin de aplicar el \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0le corresponde adoptarlas al Juez de Ejecuci\u00f3n de \u00a0Penas y Medidas de Seguridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. Desestimar la demanda. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Casar \u00a0oficiosa \u00a0y \u00a0parcialmente el fallo \u00a0impugnado \u00a0 en \u00a0 el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0reducir \u00a0a \u00a010 \u00a0a\u00f1os \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas que le fuera impuesta en las \u00a0instancias a INDALECIO RODR\u00cdGUEZ RODR\u00cdGUEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s \u00a0queda \u00a0inc\u00f3lume el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz N\u00fa\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13845 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. CARLOS AUGUSTO G\u00c1LVEZ ARGOTE \u00a0 Aprobado Acta No. 63 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., cinco (5) de junio de dos mil \u00a0tres (2.003). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0a \u00a0nombre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6683","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6683"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6683\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}