{"id":6663,"date":"2023-09-08T17:00:23","date_gmt":"2023-09-08T17:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1356008-10-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:23","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:23","slug":"1356008-10-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1356008-10-03\/","title":{"rendered":"13560(08-10-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13560 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 # \u00a0110 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0octubre \u00a0ocho (8) de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el defensor del procesado JORGE HORACIO MONTOYA MORENO, contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0diciembre 9 de 1996, mediante el cual el Tribunal Nacional lo \u00a0declar\u00f3 \u00a0 coautor \u00a0 responsable \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0 punible \u00a0 de \u00a0 secuestro \u00a0extorsivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. Aproximadamente a \u00a0las \u00a010:30 \u00a0p.m. \u00a0del \u00a029 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01994, \u00a0en inmediaciones del Centro \u00a0Comercial \u00a0Obelisco \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0tres sujetos secuestraron al se\u00f1or Mart\u00edn \u00a0Alberto \u00a0 Arg\u00fcelles \u00a0 G\u00f3mez. \u00a0 Se \u00a0 lo \u00a0llevaron \u00a0en \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0Chevrolet \u00a0Spring\u00a0 \u00a0identificado \u00a0con \u00a0las \u00a0placas \u00a0BWU-642, de propiedad de su esposa \u00a0Gloria \u00a0Montoya \u00a0D\u00edaz. \u00a0\u00c9sta, \u00a0desde \u00a0el \u00a0siguiente \u00a0d\u00eda, \u00a0empez\u00f3 \u00a0a recibir \u00a0llamadas \u00a0telef\u00f3nicas \u00a0y \u00a0en \u00a0una \u00a0de \u00a0ellas su c\u00f3nyuge le pidi\u00f3 suscribir el \u00a0traspaso \u00a0del \u00a0automotor \u00a0y \u00a0no \u00a0enterar \u00a0a \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0de \u00a0lo que estaba \u00a0sucediendo \u00a0 porque \u00a0 se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0riesgo \u00a0su \u00a0vida. \u00a0Posteriormente \u00a0fue \u00a0contactada \u00a0por \u00a0JORGE \u00a0HORACIO MONTOYA MORENO quien le llev\u00f3 el documento para \u00a0que \u00a0lo \u00a0firmara. \u00a0Lo hizo y como enter\u00f3 al desconocido de que hab\u00eda formulado \u00a0denuncia \u00a0por \u00a0el hurto del automotor, los delincuentes desistieron del traspaso \u00a0y \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0regresaron \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0bien \u00a0 \u2013tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trav\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 MONTOYA\u2014, \u00a0 \u00a0 \u00a0pidi\u00e9ndole \u00a0 \u00a0 \u2013en \u00a0 \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 \u00a0lugar\u2014 \u00a08 \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos. Siguieron los \u00a0contactos \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0persona \u00a0hasta el 10 de diciembre de 1994, \u00a0cuando \u00a0miembros \u00a0del \u00a0Unase \u00a0lo \u00a0capturaron \u00a0en \u00a0su \u00a0casa, justo cuando hablaba \u00a0telef\u00f3nicamente \u00a0con \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Montoya \u00a0D\u00edaz, \u00a0quien \u00a0le preguntaba por su \u00a0esposo \u00a0 y \u00a0 le \u00a0 informaba \u00a0 c\u00f3mo \u00a0 iba \u00a0el \u00a0asunto \u00a0de \u00a0la \u00a0consecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0dinero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No existe evidencia dentro del expediente que \u00a0se\u00f1ale \u00a0que \u00a0el secuestrado haya sido dejado en libertad o rescatado. Y ante la \u00a0posibilidad \u00a0de su fallecimiento violento, se dispuso en la sentencia de primera \u00a0instancia \u00a0la \u00a0remisi\u00f3n \u00a0de \u00a0copias \u00a0del \u00a0expediente \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0para la \u00a0averiguaci\u00f3n pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0JORGE \u00a0HORACIO \u00a0MONTOYA \u00a0MORENO \u00a0fue \u00a0vinculado al proceso mediante indagatoria, se le resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica con detenci\u00f3n preventiva el 16 de diciembre de 1994 y \u00a0el \u00a023 de noviembre de 1995 result\u00f3 acusado como coautor de la conducta punible \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0(art. 1\u00ba, ley 40 de 1993), agravado por la causal 3\u00aa \u00a0del \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a03\u00ba \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0misma \u00a0 \u00a0ley1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Tramitado \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0 \u00a0un \u00a0 Juzgado \u00a0 Regional \u00a0 de \u00a0 Medell\u00edn \u00a0 lo \u00a0 absolvi\u00f32. El Agente del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0apel\u00f3 \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0fallo \u00a0recurrido \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, revoc\u00f3 esa decisi\u00f3n y, en su lugar, lo conden\u00f3 a 33 \u00a0a\u00f1os \u00a0 de \u00a0 prisi\u00f3n, \u00a0 100 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0de \u00a0multa, \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de 10 a\u00f1os y \u00a0al \u00a0pago \u00a0de 600 gramos oro por concepto de los da\u00f1os y perjuicios causados con \u00a0la infracci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>1. Con apoyo en la \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0de la causal 1\u00aa de casaci\u00f3n la defensa dice en el \u00fanico cargo \u00a0que \u00a0formula \u00a0en \u00a0contra \u00a0de la sentencia, que el Tribunal incurri\u00f3 en error de \u00a0hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0transgredi\u00f3 \u00a0indirectamente \u00a0los art\u00edculos 1\u00ba y 3\u00ba-3 de la ley 40 de 1993, y \u00a0247 \u00a0y \u00a0445 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento penal,\u00a0 el \u00faltimo por falta de \u00a0aplicaci\u00f3n y los restantes por aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Precisa que las \u00a0autoridades \u00a0encargadas \u00a0de luchar contra el secuestro han logrado establecer, a \u00a0partir \u00a0de \u00a0su experiencia diaria, ciertos aspectos o facetas que son comunes en \u00a0ese \u00a0tipo de delitos. As\u00ed por ejemplo, que las llamadas a trav\u00e9s de las cuales \u00a0se \u00a0exige \u00a0el \u00a0rescate \u00a0de una v\u00edctima se producen desde tel\u00e9fonos p\u00fablicos y \u00a0son \u00a0de \u00a0corta duraci\u00f3n para evitar rastreos. Y que, si de mensajes escritos se \u00a0trata, \u00a0se pegan las letras sobre una hoja de papel. De todas formas, cualquiera \u00a0que \u00a0sea el medio elegido, \u201clos plagiarios siempre procurar\u00e1n mantener oculta \u00a0su identidad y correr el menor riesgo posible de una detenci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Para el censor, \u00a0\u201cri\u00f1e \u00a0con \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0con \u00a0el \u00a0m\u00e1s \u00a0elemental sentido com\u00fan\u201d que el \u00a0secuestrador \u00a0se presente ante la esposa del secuestrado con su verdadero nombre \u00a0y \u00a0le \u00a0informe \u00a0su \u00a0direcci\u00f3n \u00a0y \u00a0su \u00a0tel\u00e9fono. \u00a0Y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0un \u00a0avezado \u00a0delincuente \u00a0que \u00a0ha \u00a0conocido \u00a0antes \u00a0los \u00a0rigores \u00a0de la c\u00e1rcel\u00a0 no huya \u00a0cuando \u00a0recobra \u00a0transitoriamente \u00a0la \u00a0libertad. \u00a0\u201cNadie \u00a0entender\u00eda \u00a0que una \u00a0persona \u00a0en \u00a0esas \u00a0circunstancias pusiera en peligro su libertad, milagrosamente \u00a0conseguida, \u00a0para \u00a0obtener \u00a0la \u00a0devoluci\u00f3n \u00a0de una cantidad de dinero que puede \u00a0considerarse \u00a0irrisoria \u00a0frente \u00a0al \u00a0riesgo \u00a0que \u00a0su \u00a0reclamaci\u00f3n \u00a0conlleva\u201d, \u00a0advierte el abogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0Esas \u00a0circunstancias \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso y para el Tribunal, \u00a0\u201cen \u00a0contra \u00a0de toda l\u00f3gica\u201d, no resultaron indicativas de la inocencia del \u00a0procesado \u00a0sino \u201cde una mente fr\u00eda y calculadora\u201d de quien \u201cbajo una capa \u00a0de \u00a0falso \u00a0altruismo\u201d \u00a0pretend\u00eda \u00a0incrementar \u00a0il\u00edcitamente \u00a0su \u00a0patrimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0juicio \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0entonces, \u00a0al \u00a0acoger \u00a0 el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0los \u00a0planteamientos \u00a0del \u00a0Agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0realiz\u00f3 \u00a0\u201cinferencias\u201d \u00a0en contra de la l\u00f3gica y la \u00a0experiencia. \u00a0Solicita, \u00a0por \u00a0lo tanto, que se case la sentencia y se absuelva a \u00a0su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL \u00a0PROCURADOR 3\u00ba DELEGADO EN LO \u00a0PENAL (E): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Luego \u00a0 de \u00a0referirse \u00a0a \u00a0la \u00a0noci\u00f3n \u00a0de \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad y de \u00a0se\u00f1alar \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0demostrar su trascendencia cuando se plantea uno en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0anota el Delegado que el cargo no fue apropiadamente propuesto, pues \u00a0\u201cse \u00a0infiere\u201d \u00a0que \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba a la cual alude es la indagatoria, la \u00a0cual \u00a0describe \u00a0unos \u00a0hechos que no discute el demandante, quien igual participa \u00a0de \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0\u201cs\u00f3lo \u00a0que no comparte la valoraci\u00f3n \u00a0realizada \u00a0en punto a la credibilidad que debi\u00f3 d\u00e1rsele con la cual inferir su \u00a0inocencia frente al hecho punible investigado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0No \u00a0rebate, en \u00a0efecto, \u00a0que \u00a0MONTOYA \u00a0MORENO \u00a0le \u00a0entreg\u00f3 \u00a0los \u00a0documentos \u00a0del \u00a0traspaso \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0a la esposa de Mart\u00edn Alberto Arg\u00fcelles, como tampoco los contactos \u00a0telef\u00f3nicos \u00a0y \u00a0personales que mantuvieron. Su desacuerdo es con el significado \u00a0que \u00a0el juzgador le otorg\u00f3 a esas circunstancias y que lo llev\u00f3 a concluir que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0era consciente de su proceder antijur\u00eddico, lo cual no encuentra \u00a0l\u00f3gico \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0le \u00a0suministr\u00f3 \u00a0a \u00a0Gloria \u00a0Montoya \u00a0su \u00a0identidad, \u00a0direcci\u00f3n \u00a0y \u00a0n\u00famero \u00a0telef\u00f3nico, \u00a0aspectos \u00a0\u00e9stos \u00a0que \u00a0para el \u00a0Tribunal, \u00a0a \u00a0pesar de no resultar usuales, no desvirtuaban su participaci\u00f3n en \u00a0el secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0colige \u2013expresa \u00a0 el \u00a0 Procurador\u2014que \u00a0 el \u00a0 casacionista \u00a0 no \u00a0 muestra \u00a0inconformidad \u00a0 con \u00a0 la \u00a0secuencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0no \u00a0los \u00a0discute \u00a0ni \u00a0los \u00a0controvierte \u00a0en \u00a0su \u00a0forma, \u00a0desarrollo \u00a0y \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0ya de manera general ni \u00a0particular. \u00a0Su cr\u00edtica la enfila contra el proceso valorativo utilizado por el \u00a0Tribunal \u00a0 para \u00a0reconocer \u00a0la \u00a0forma \u00a0y \u00a0grado \u00a0de \u00a0culpabilidad \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0razonamiento \u00a0que se ubica en el campo del derecho y de la convicci\u00f3n que pueda \u00a0generar \u00a0determinado \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0luego \u00a0la \u00a0propuesta del demandante no \u00a0resulta \u00a0compatible \u00a0con los par\u00e1metros establecidos con la demostraci\u00f3n de un \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 \u00a0 \u00a0efecto \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013sigue \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0cita\u2014 \u00a0toda la censura est\u00e1 construida para \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el sentenciador no aplic\u00f3, ni interpret\u00f3 las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0forma \u00a0que lo hubiera realizado el demandante, en cuyos \u00a0supuestos \u00a0se \u00a0impon\u00eda \u00a0la declaratoria de no responsabilidad e inocencia en el \u00a0reato investigado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0De \u00a0haberse \u00a0formulado \u00a0adecuadamente \u00a0el \u00a0cargo \u00a0tampoco prosperar\u00eda a juicio del Delegado, \u00a0pues \u00a0 los \u00a0argumentos \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0\u2013que \u00a0rese\u00f1a\u2014 no \u00a0desbordan \u00a0los l\u00edmites de razonabilidad y en esa medida no se puede afirmar que \u00a0atentan contra la l\u00f3gica o la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia impugnada, entonces, es \u00a0la solicitud que realiza el Procurador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. Cree la Sala que \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0identific\u00f3 \u00a0correctamente \u00a0el \u00a0problema \u00a0planteado en la censura, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0el Tribunal transgredi\u00f3 las reglas de la sana cr\u00edtica en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria. Se equivoc\u00f3, sin embargo, al afirmar que el error \u00a0que \u00a0se \u00a0deb\u00eda invocar era de derecho (por falso juicio de convicci\u00f3n) y no de \u00a0hecho (por falso juicio de identidad).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cierto que hace tiempo la Corte admiti\u00f3 esa \u00a0posici\u00f3n, \u00a0pero la abandon\u00f3 definitivamente al considerar v\u00e1lido alegar error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0esos casos, porque \u201ctodo apartamiento o traici\u00f3n fundamental y \u00a0ostensible \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica (experiencia, l\u00f3gica y ciencia) \u00a0entra\u00f1a \u00a0tergiversaci\u00f3n o suposici\u00f3n del fundamento l\u00f3gico de la inferencia, \u00a0la \u00a0cual \u00a0surge \u00a0de los hechos y no de las normas\u201d, que no definen cu\u00e1les son \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0experiencia, \u00a0de l\u00f3gica y de ciencia que hay que observar para \u00a0obtener \u00a0conocimiento y certeza, limit\u00e1ndose a mandar que ellas sean tenidas en \u00a0cuenta \u00a0para \u00a0hallar \u00a0los \u00a0contenidos \u00a0materiales \u00a0de las pruebas\u201d3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0No \u00a0es \u00a0una \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0entonces, \u00a0invocar \u00a0error \u00a0de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0para presentar un cuestionamiento de posible vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0Era \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0admitida \u00a0para discutir problemas de esa \u00a0\u00edndole \u00a0hasta antes de que la Corte incluyera dentro de los errores de hecho el \u00a0que \u00a0denomin\u00f3 \u00a0\u201cfalso raciocinio\u201d y en esa medida el libelista no incurri\u00f3 \u00a0en la impropiedad que le atribuye el Procurador en su concepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0lo que s\u00ed \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0el \u00a0defensor \u00a0fue en la satisfacci\u00f3n de los dos requisitos l\u00f3gicos \u00a0que \u00a0se \u00a0deben \u00a0observar \u00a0en \u00a0una \u00a0propuesta \u00a0como \u00a0la \u00a0anunciada, \u00a0esto \u00a0es, la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la ley cient\u00edfica, el principio de la l\u00f3gica o la regla de \u00a0experiencia \u00a0objeto \u00a0de la vulneraci\u00f3n, y la demostraci\u00f3n de su trascendencia, \u00a0es \u00a0decir que la sentencia habr\u00eda sido distinta y favorable al procesado, de no \u00a0haberse incurrido en la irregularidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0abogado, \u00a0aunque \u00a0no \u00a0las \u00a0identifique \u00a0exactamente as\u00ed, consider\u00f3 reglas de experiencia las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Que \u00a0un \u00a0 secuestrador \u00a0 siempre \u00a0procura \u00a0mantener \u00a0oculta \u00a0su \u00a0identidad \u00a0ante \u00a0los \u00a0familiares o amigos de la v\u00edctima. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>* Que \u00a0cuando \u00a0alguien \u00a0que \u00a0ha \u00a0delinquido antes es nuevamente procesado por un delito \u00a0grave \u00a0y recupera transitoriamente la libertad, no se pone en riesgo de perderla \u00a0intentando \u00a0 la \u00a0 devoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 cauci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 ha \u00a0prestado \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso \u00a0MONTOYA MORENO \u00a0estableci\u00f3 \u00a0contacto personal con la esposa de la v\u00edctima, frente a la cual no \u00a0intent\u00f3 \u00a0ocultarse, al punto que le suministr\u00f3 el n\u00famero telef\u00f3nico donde lo \u00a0pod\u00eda \u00a0encontrar, \u00a0y \u00a0en libertad provisional realiz\u00f3 algunas peticiones en el \u00a0proceso \u00a0 \u00a0\u2013como \u00a0 \u00a0la \u00a0devoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0fianza \u00a0que \u00a0prest\u00f3 \u00a0para \u00a0obtener \u00a0la excarcelaci\u00f3n y la \u00a0designaci\u00f3n \u00a0de \u00a0defensor\u2014, \u00a0entonces \u00a0debe consider\u00e1rsele inocente. Pero como esa no fue la conclusi\u00f3n del \u00a0Tribunal, \u00a0 entonces \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 es \u00a0 contrario \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 l\u00f3gica \u00a0 y \u00a0a \u00a0la \u00a0experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Es, grosso modo, \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0censor \u00a0y \u00a0es claro que en su desarrollo no se ocup\u00f3 de \u00a0acreditar \u00a0 la \u00a0 trascendencia \u00a0 de \u00a0 los \u00a0errores \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0denunciados, \u00a0 quedando \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0reproche \u00a0limitado \u00a0a \u00a0sostener \u00a0\u2013al \u00a0 margen \u00a0 de \u00a0 los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0del \u00a0fallo\u2014, que el Tribunal se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0 al \u00a0desconocer \u00a0las \u00a0consideradas \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0reglas \u00a0de \u00a0experiencia, que no son tales a juicio de la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. \u00a0No \u00a0puede \u00a0admitirse, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lugar, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0todos\u00a0 \u00a0los secuestradores ocultan su \u00a0identidad \u00a0ante \u00a0los allegados de la v\u00edctima. Admitir la condici\u00f3n de regla de \u00a0ese \u00a0postulado \u00a0supondr\u00eda \u00a0aceptar, al mismo tiempo, que quienes dan la cara no \u00a0pueden \u00a0 ser \u00a0involucrados \u00a0como \u00a0autores \u00a0o \u00a0part\u00edcipes \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta \u00a0de \u00a0secuestro. \u00a0Pero \u00a0esta \u00a0consecuencia, \u00a0aparte \u00a0de absurda, es contradicha por la \u00a0realidad, \u00a0la \u00a0cual \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0no \u00a0son \u00a0pocos \u00a0los \u00a0casos \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0los \u00a0secuestradores, \u00a0prevalidos \u00a0del \u00a0poder \u00a0de \u00a0intimidaci\u00f3n \u00a0que produce sobre la \u00a0familia \u00a0la \u00a0retenci\u00f3n \u00a0de \u00a0uno de sus miembros o siguiendo ciertos patrones de \u00a0comportamiento \u00a0del crimen organizado, dejan de tener el cuidado que el defensor \u00a0reivindica err\u00f3neamente como regla general. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. \u00a0Tampoco \u00a0es \u00a0admisible, \u00a0en \u00a0segundo lugar, que el cumplimiento de las obligaciones derivadas \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad provisional por parte de alguien sindicado de un delito grave y \u00a0que \u00a0antes \u00a0ha \u00a0sido condenado en otro proceso, sea indicativo de su inocencia o \u00a0ponga en duda su culpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, que MONTOYA MORENO no haya \u00a0aprovechado \u00a0la \u00a0excarcelaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 para huir, que es lo que \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0sentido \u00a0com\u00fan debi\u00f3 haber sucedido de acuerdo con el criterio del \u00a0impugnante, \u00a0 es \u00a0 solamente \u00a0 una \u00a0conducta \u00a0procesal \u00a0con \u00a0eventuales \u00a0efectos \u00a0procesales \u00a0y\u00a0 \u00a0en \u00a0ning\u00fan momento una circunstancia que sirva para apoyar \u00a0una \u00a0cierta \u00a0orientaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0debate \u00a0probatorio \u00a0sobre \u00a0la responsabilidad \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. En conclusi\u00f3n, \u00a0pues, \u00a0el \u00a0que plantea el casacionista como problema de transgresi\u00f3n de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0es simplemente su desacuerdo con la apreciaci\u00f3n que el Tribunal hizo \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0que \u00a0es \u00a0inmodificable en casaci\u00f3n cuando ha sido \u00a0realizada \u00a0sin \u00a0sobrepasar \u00a0los l\u00edmites de racionalidad y razonabilidad, dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0Juez \u00a0obra \u00a0soberanamente \u00a0y \u00a0que \u00a0es lo que acontece en el \u00a0presente caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La certeza judicial de responsabilidad penal, \u00a0en \u00a0efecto, \u00a0se \u00a0deriv\u00f3 de una apreciaci\u00f3n fundada de los medios probatorios y \u00a0muy \u00a0particularmente \u00a0de \u00a0lo \u00a0dicho por la testigo Gloria Montoya D\u00edaz y por el \u00a0procesado \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria, \u00a0quien \u00a0as\u00ed \u00a0haya intentado convencer de que se \u00a0involucr\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos sin saber lo que ocurr\u00eda, pensando que le hac\u00eda un \u00a0favor \u00a0a \u00a0un \u00a0amigo \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0conocido en prisi\u00f3n de nombre ALBERTO TAPIAS, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0llevar \u00a0un \u00a0documento \u00a0para\u00a0 \u00a0que \u00a0lo firmara una se\u00f1ora, \u00a0termin\u00f3 \u00a0de \u00a0todas \u00a0formas aceptando que bien pronto se enter\u00f3, en el curso de \u00a0la \u00a0gesti\u00f3n, \u00a0que \u00a0se trataba de un secuestro y, a\u00fan as\u00ed, sigui\u00f3 insistiendo \u00a0en el cobro del rescate. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Llevar \u00a0 el \u00a0documento \u00a0del \u00a0traspaso \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0BWU 642 para que lo suscribiera la c\u00f3nyuge del secuestrado; llamarla \u00a0posteriormente \u00a0y \u00a0ponerla \u00a0en \u00a0contacto \u00a0telef\u00f3nico \u00a0con \u00a0el \u00a0supuesto ALBERTO \u00a0TAPIAS, \u00a0quien \u00a0le \u00a0pidi\u00f3 $8.000.000.oo al saber que hab\u00eda denunciado el hurto \u00a0el \u00a0automotor; \u00a0regresarle \u00a0personalmente \u00a0el \u00a0bien \u00a0a \u00a0la \u00a0propietaria y seguir \u00a0insistiendo \u00a0en \u00a0la prestaci\u00f3n econ\u00f3mica, fueron en esencia los argumentos que \u00a0apoyaron \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de responsabilidad penal del procesado y condujeron a \u00a0desechar \u00a0que \u00a0su \u00a0conducta \u00a0haya \u00a0sido \u00a0el \u00a0producto \u00a0de \u00a0una actitud ingenua y \u00a0altruista, \u00a0que \u00a0en \u00a0\u00faltimas es la que el casacionista ha querido sacar avante, \u00a0aunque \u00a0sin \u00a0demostrar \u00a0ning\u00fan error de juicio trascendente del juzgador.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0censura, entonces, no puede prosperar y, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0no \u00a0se casar\u00e1 la sentencia, de acuerdo a como lo solicita el Agente \u00a0del\u00a0 Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Debe se\u00f1alar la \u00a0Sala, \u00a0 para \u00a0 finalizar, \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 eventual \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0por \u00a0la entrada en vigencia de la ley 599 de 2000, es competencia \u00a0del Juez de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad respectivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Nacional el 9 de diciembre de \u00a01996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0de la presente decisi\u00f3n no procede \u00a0ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE. \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c9DGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0 BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0. \u00a0Folios 40, 53 y 236. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0. \u00a0Folio 404. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0. \u00a0Cfr. \u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA. \u00a0Sent. \u00a0 \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u2013 \u00a08.653, Feb. 13 de 1995,\u00a0 M.P., \u00a0Dr. CARLOS EDUARDO MEJ\u00cdA ESCOBAR. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13560 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0 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