{"id":666,"date":"2023-09-07T20:38:48","date_gmt":"2023-09-07T20:38:48","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10557-25-09-97\/"},"modified":"2023-09-07T20:38:48","modified_gmt":"2023-09-07T20:38:48","slug":"10557-25-09-97","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10557-25-09-97\/","title":{"rendered":"10557 (25-09-97)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 HOMICIDIO-Ley 40 de 1993 \u00a0<\/p>\n<p>La censura consiste en que para el demandante \u00a0el \u00a0aumento de pena que dispuso el art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993, solo tiene \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0en \u00a0cuanto el homicidio tenga relaci\u00f3n con el secuestro, porque el \u00a0objetivo \u00a0supremo \u00a0y \u00a0la \u00a0raz\u00f3n de ser de la ley 40 es perseguir el secuestro y \u00a0los delitos que le sean conexos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala ha tenido oportunidad de referirse a \u00a0este \u00a0tema en sentencias anteriores, (noviembre 21 de 1995; 25 de julio de 1996; \u00a0noviembre \u00a05 de 1996; y 17 de junio de 1997), y en forma reiterada y un\u00e1nime ha \u00a0dicho \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a040 de 1993 modific\u00f3 expresamente los art\u00edculos 323, 324 y \u00a0355 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0sin que la aplicaci\u00f3n de las nuevas penas dependa de \u00a0que \u00a0el homicidio o la extorsi\u00f3n sean conexos con el secuestro, conclusi\u00f3n que \u00a0se \u00a0desprende \u00a0no \u00a0solo de la forma clara como la Ley en el cap\u00edtulo VI dispone \u00a0el \u00a0&#8220;aumento \u00a0de \u00a0penas&#8221;, sino tambi\u00e9n de la circunstancia de que en el numeral \u00a011 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00ba. \u00a0contempla \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0&#8220;cuando por causa o con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0le \u00a0sobrevenga \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0la \u00a0muerte o lesiones \u00a0personales&#8221;, \u00a0lo que indica que el legislador tuvo presentes las dos situaciones \u00a0y las regul\u00f3 en forma separada e independiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como el casacionista manifiesta que seg\u00fan la \u00a0preceptiva \u00a0del \u00a0art\u00edculo 158 de la Carta Fundamental todo proyecto de ley debe \u00a0referirse \u00a0 a \u00a0 una \u00a0 misma \u00a0materia, \u00a0es \u00a0del \u00a0caso \u00a0recordarle \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0la sentencia No. 565 de diciembre 7 de 1993, al estudiar esa \u00a0tem\u00e1tica expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Debe \u00a0la Corte comenzar por dejar claramente \u00a0establecido \u00a0que entre los tipos penales a que se refieren las normas demandadas \u00a0(arts.28, \u00a029, \u00a030 \u00a0y \u00a031 \u00a0de la Ley 40\/93), cuyo aumento de pena le corresponde \u00a0examinar \u00a0a \u00a0este \u00a0estrado, \u00a0hay \u00a0la \u00a0debida \u00a0unidad \u00a0de \u00a0materia.\u00a0 Ella es \u00a0evidente \u00a0en \u00a0su \u00a0conexidad \u00a0axiol\u00f3gica \u00a0dada \u00a0por \u00a0la \u00a0identidad de los bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0busca \u00a0proteger al incriminar el homicidio y el \u00a0secuestro, \u00a0lo \u00a0cual en este caso se refleja en el incremento del quantum de los \u00a0l\u00edmites \u00a0m\u00ednimo \u00a0y \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de las penas en ambos casos de veinticinco (25) a \u00a0cuarenta \u00a0(40) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y en su agravaci\u00f3n por raz\u00f3n de an\u00e1logas \u00a0circunstancias, en cuya virtud se enlazan rec\u00edprocamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0lo \u00a0primero, \u00a0y \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0analizar\u00e1 \u00a0en \u00a0detalle \u00a0mas adelante, los delitos de secuestro y homicidio, por \u00a0igual, \u00a0lesionan de manera grave los bienes supremos de la vida, la libertad, la \u00a0dignidad, \u00a0la \u00a0familia y la paz, entre otros derechos fundamentales que consagra \u00a0la Constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;En cuanto a lo segundo, es sabido que por lo \u00a0general \u00a0con el objeto de obtener la utilidad, provecho o finalidad perseguidos, \u00a0los \u00a0autores \u00a0o \u00a0copart\u00edcipes \u00a0en el delito de secuestro presionan la entrega o \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0exigido \u00a0con \u00a0la \u00a0amenaza \u00a0de \u00a0muerte \u00a0o de lesi\u00f3n de la \u00a0v\u00edctima.\u00a0 \u00a0Del mismo modo, lamentablemente, las mas de las veces a ella le \u00a0sobreviene \u00a0la \u00a0muerte \u00a0o \u00a0las \u00a0lesiones personales por causa o con ocasi\u00f3n del \u00a0secuestro.\u00a0 \u00a0De ah\u00ed que las circunstancias mencionadas se hayan erigido en \u00a0causales \u00a0 de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0las \u00a0primeras \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0(art\u00edculo \u00a03o. numerales 7o. y 11o. de la 40 de 1993) y las segundas del delito \u00a0de homicidio (art\u00edculo 30, numeral 2o. ibidem).&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0respecta a la justificaci\u00f3n del \u00a0incremento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 pena \u00a0 para \u00a0los \u00a0mencionados \u00a0delitos, \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0Constitucional puntualiz\u00f3 lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Dentro de la Concepci\u00f3n del Estado Social de \u00a0Derecho \u00a0y \u00a0con \u00a0base \u00a0en la importancia que a los derechos fundamentales otorga \u00a0nuestra \u00a0Carta \u00a0pol\u00edtica, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0vulneran \u00a0los \u00a0derechos \u00a0a la vida, a la \u00a0libertad \u00a0y \u00a0a la dignidad a trav\u00e9s de los delitos de homicidio y secuestro, se \u00a0hace \u00a0necesario \u00a0por \u00a0parte del Estado la imposici\u00f3n de una pena y ante todo un \u00a0tratamiento \u00a0punitivo \u00a0aleccionador \u00a0y \u00a0ejemplarizante, \u00a0atendiendo \u00a0los \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0cuyo \u00a0amparo \u00a0se \u00a0persigue; es decir, que a tales hechos punibles se \u00a0les \u00a0debe \u00a0aplicar \u00a0las mas r\u00edgidas sanciones con el objeto de que produzcan un \u00a0impacto \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentre en consonancia con la magnitud del delito cometido y \u00a0de los derechos vulnerados&#8221;.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se desprende de la lectura anterior, es \u00a0la \u00a0importancia \u00a0de los bienes jur\u00eddicos tutelados los que hacen aconsejable el \u00a0incremento \u00a0punitivo, pues la vida y la libertad son derechos fundamentales cuyo \u00a0ataque \u00a0debe \u00a0ser \u00a0severamente sancionado, independientemente de si el homicidio \u00a0es conexo o no con el secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0precisamente \u00a0sobre \u00a0la importancia de los \u00a0intereses \u00a0protegidos, \u00a0bien \u00a0hizo \u00a0el \u00a0legislador \u00a0al \u00a0aumentar la pena para el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, pues no ser\u00eda l\u00f3gico que el atentado contra la libertad \u00a0individual \u00a0resultara \u00a0evaluado como de mayor gravedad que el dirigido contra la \u00a0vida, \u00a0bien \u00a0supremo \u00a0sin \u00a0el \u00a0cual los dem\u00e1s derechos no tienen significaci\u00f3n \u00a0alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PROCESO \u00a0No. \u00a010557 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Dr. RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 115 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 D.C., veinticinco de \u00a0septiembre de mil novecientos noventa y siete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0pronunciarse sobre la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del procesado JOSE ANTONIO \u00a0CASTA\u00d1EDA \u00a0 TORO, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Pereira, \u00a0confirmatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0dictada por el Juzgado S\u00e9ptimo Penal del Circuito de esa \u00a0misma \u00a0ciudad, \u00a0que \u00a0conden\u00f3 al aqu\u00ed recurrente por los delitos de homicidio y \u00a0fuga \u00a0de presos (causas acumuladas), a la pena principal de veinti\u00fan (21) a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0lapso \u00a0de \u00a0diez a\u00f1os, absteni\u00e9ndose de condenar al pago de \u00a0perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0I.\u00a0 HECHOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0 relatados \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;&#8230;El \u00a0doce \u00a0de diciembre de mil novecientos noventa y tres, entre \u00a0las \u00a0ocho \u00a0y media y nueve horas de la noche, Jos\u00e9 Antonio Casta\u00f1eda Toro di\u00f3 \u00a0alcance \u00a0a \u00a0Rub\u00e9n \u00a0Dar\u00edo \u00a0L\u00f3pez \u00a0Valencia quien transitaba por la carrera 7a. \u00a0entre \u00a0calles \u00a026 \u00a0y \u00a027 \u00a0de \u00a0esta ciudad, lo derrib\u00f3 enganch\u00e1ndolo con el pie \u00a0propin\u00e1ndole \u00a0varias \u00a0heridas con arma blanca (navaja),a causa de las cuales le \u00a0sobrevino \u00a0la \u00a0muerte \u00a0cuando \u00a0lleg\u00f3 \u00a0al \u00a0Hospital \u00a0&#8220;San Jorge&#8221; de la ciudad en \u00a0procura de asistencia m\u00e9dica&#8221;.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0II.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 ACTUACION \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PROCESAL\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Abierta \u00a0formalmente \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0o\u00eddo \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0JOSE \u00a0ANTONIO \u00a0CASTA\u00d1EDA TORO, la Fiscal\u00eda Sexta de la \u00a0Unidad \u00a0Especializada \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 preventiva \u00a0 \u00a0 sin \u00a0 \u00a0 beneficio \u00a0 \u00a0 de \u00a0excarcelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Treinta \u00a0y Seis de la Unidad \u00a0Especializada \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del sumario en providencia de \u00a0abril \u00a015 \u00a0de \u00a01994, con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra CASTA\u00d1EDA TORO por el \u00a0delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el auto calificatorio la Unidad de \u00a0Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal Superior lo confirm\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conoci\u00f3 \u00a0de la etapa del juicio el Juzgado \u00a0S\u00e9ptimo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito, \u00a0despacho \u00a0que en prove\u00eddo de agosto 25 de 1994 \u00a0decret\u00f3 \u00a0la \u00a0acumulaci\u00f3n de las causas adelantadas contra el vinculado por los \u00a0delitos de homicidio y fuga de presos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El procesado manifest\u00f3 su deseo de acogerse \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0anticipada y el Juzgado acept\u00f3 tal solicitud, suscribi\u00e9ndose \u00a0el \u00a0acta \u00a0respectiva \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0acept\u00f3 \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0se le \u00a0formularon. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Juzgado dict\u00f3 sentencia condenatoria en \u00a0los \u00a0 \u00a0t\u00e9rminos \u00a0 \u00a0antes \u00a0 \u00a0rese\u00f1ados, \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 la \u00a0 confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0III.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DEMANDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera -cuerpo \u00a0primero \u00a0de \u00a0que \u00a0trata \u00a0el art\u00edculo 220 del C. de P.P., el demandante acusa la \u00a0sentencia \u00a0del Tribunal por estimar que se aplic\u00f3 indebidamente el art\u00edculo 29 \u00a0de \u00a0la Ley 40 de 1993, y se dej\u00f3 de aplicar el art\u00edculo 323 del Decreto 100 de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0actor que la Ley 40 en comento es \u00a0una \u00a0normatividad excepcional que se encuentra regida por un t\u00edtulo que precisa \u00a0su \u00a0contenido, &#8220;raz\u00f3n por la cual al promulgarse el estatuto nacional contra el \u00a0secuestro \u00a0 y \u00a0 dictarse \u00a0 otras \u00a0disposiciones, \u00a0estas \u00a0\u00faltimas \u00a0se \u00a0entienden \u00a0org\u00e1nicamente \u00a0relacionadas respecto al contenido de la ley expresado de manera \u00a0determinante \u00a0por \u00a0la \u00a0primera \u00a0parte \u00a0del t\u00edtulo que fija de manera precisa el \u00a0contexto \u00a0general \u00a0del \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0la \u00a0normatividad, \u00a0limit\u00e1ndola \u00a0al objeto \u00a0preciso \u00a0para \u00a0el \u00a0cual \u00a0fue \u00a0creada, \u00a0es decir, que las otras disposiciones que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0dicten \u00a0solo \u00a0tienen \u00a0valor \u00a0real en cuanto esten relacionadas con el \u00a0secuestro.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0158 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0todo \u00a0proyecto \u00a0de \u00a0ley \u00a0debe referirse a una misma materia y ser\u00e1n \u00a0inadmisibles \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0o \u00a0modificaciones \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0relacionen con \u00a0ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como la Corte Constitucional no declar\u00f3 la \u00a0inexequibilidad \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la citada Ley 40, ha de entenderse que la \u00a0encuentra \u00a0ajustada \u00a0a \u00a0la \u00a0preceptiva \u00a0constitucional aludida, es decir, que la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0versa de manera precisa sobre los homicidios \u00a0relacionados \u00a0concretamente \u00a0con el contexto de la ley y su objetivo supremo, su \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ser, \u00a0perseguir \u00a0la \u00a0modalidad delictiva del secuestro y sus afines, \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0la \u00a0materia es espec\u00edfica, indic\u00e1ndose que no se hace referencia al \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0general, \u00a0de la misma manera, que la materia a la cual se refiere \u00a0no \u00a0es \u00a0el derecho penal en general, sino referidas a la materia concreta objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, as\u00ed ha de entenderse entonces que las otras disposiciones dictadas \u00a0conforme \u00a0se \u00a0enuncia \u00a0en \u00a0el \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0en \u00a0comento \u00a0refieren \u00a0a la \u00a0espec\u00edfica \u00a0materia \u00a0a partir de la cual se construye, quedando respecto a ella \u00a0\u00edntimamente relacionada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el libelista,\u00a0 el art\u00edculo 29 de \u00a0la \u00a0ley \u00a040 de 1993 no es aplicable a los casos en que el homicidio no es conexo \u00a0con \u00a0el \u00a0secuestro, como en el asunto en estudio, en el que la pena a imponer es \u00a0la \u00a0se\u00f1alada \u00a0en el art\u00edculo 323 del C.P. -Decreto 100 de 1980-, &#8220;vigente como \u00a0legislaci\u00f3n ordinaria aplicable a casos como el que nos ocupa&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0modifique \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de condenar al \u00a0procesado \u00a0a la pena principal de 8 a\u00f1os 5 meses por el homicidio, y un mes por \u00a0la fuga de presos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0IV.\u00a0 CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Segundo Delegado en lo Penal \u00a0sugiere \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0desechar \u00a0el cargo formulado en la demanda, y por ende no \u00a0casar la sentencia atacada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La ausencia de raz\u00f3n del impugnante en su \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0base de que no admite dubitaci\u00f3n alguna la expresa \u00a0consagraci\u00f3n \u00a0que el legislador hizo en el texto de la ley 40 de 1993 acerca de \u00a0la \u00a0&#8220;modificaci\u00f3n&#8221; \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0323 del estatuto penal, el cual no qued\u00f3 normativamente condicionado \u00a0a \u00a0que su aplicabilidad fuera &#8220;solamente&#8221; \u00a0para los casos en que se cometiera el homicidio en conexidad con \u00a0el \u00a0delito de secuestro, deducci\u00f3n que flota en el texto de la misma ley, desde \u00a0su \u00a0 intitulado \u00a0 cuando \u00a0 se \u00a0 refiere \u00a0a \u00a0&#8220;&#8230;OTRAS \u00a0DISPOSICIONES&#8221;, \u00a0pues \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0expresa \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 29 y 30 respectivamente fue lo que le \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0y \u00a0no \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un paralelismo normativo como lo entiende el \u00a0censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0y \u00a0para \u00a0despejar cualquier \u00a0discusi\u00f3n \u00a0que pueda suscitarse, la Corte Constitucional en sentencia C-563\/93, \u00a0interrelaciona \u00a0en \u00a0ella \u00a0las \u00a0transgresiones a los bienes jur\u00eddicos de la vida \u00a0con \u00a0el de la libertad personal, en lo que la Corporaci\u00f3n cataloga como &#8220;unidad \u00a0de \u00a0materia&#8221; en la medida en que habla claramente no solo del inicial pretendido \u00a0sancionador \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas que atentan contra el segundo de los mencionados \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos, \u00a0sino \u00a0que \u00a0pretende \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0manera \u00a0referirse \u00a0a la \u00a0punici\u00f3n \u00a0mayor de las que atentan contra el primero.\u00a0 Pues contradictorio \u00a0ser\u00eda \u00a0que se saltase el bien jur\u00eddico que en el derecho moderno se le ha dado \u00a0tanta \u00a0preponderancia \u00a0como lo es la vida y se pensase que la transgresi\u00f3n a la \u00a0libertad individual deba ser sancionada mas dr\u00e1sticamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Parece \u00a0ser \u00a0que la claridad que revela la \u00a0ley \u00a040\/93 y la sentencia que declara exequible el art\u00edculo 29 de la mencionada \u00a0ley \u00a0(C-565\/93), \u00a0particularmente \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e al intitulado &#8220;ACLARACION \u00a0PRELIMINAR&#8221;, \u00a0se \u00a0ve oscurecido por el entendimiento que de ellas hace el censor \u00a0para \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la conclusi\u00f3n ya vista.\u00a0 Al respecto recuerda el concepto \u00a0rendido por la delegada en el proceso No. 233 de 1994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0V.\u00a0 CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0censura \u00a0consiste \u00a0en \u00a0que para el \u00a0demandante \u00a0el aumento de pena que dispuso el art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993, \u00a0solo \u00a0tiene aplicaci\u00f3n en cuanto el homicidio tenga relaci\u00f3n con el secuestro, \u00a0porque \u00a0el \u00a0objetivo \u00a0supremo \u00a0y \u00a0la \u00a0raz\u00f3n de ser de la ley 40 es perseguir el \u00a0secuestro y los delitos que le sean conexos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala ha tenido oportunidad de referirse \u00a0a \u00a0este \u00a0tema \u00a0en \u00a0sentencias \u00a0anteriores, (noviembre 21 de 1995; 25 de julio de \u00a01996; \u00a0noviembre \u00a05 \u00a0de \u00a01996; \u00a0y \u00a017 \u00a0de junio de 1997), y en forma reiterada y \u00a0un\u00e1nime \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0que la ley 40 de 1993 modific\u00f3 expresamente los art\u00edculos \u00a0323, \u00a0324 \u00a0y \u00a0355 \u00a0del C\u00f3digo Penal, sin que la aplicaci\u00f3n de las nuevas penas \u00a0dependa \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0o \u00a0la extorsi\u00f3n sean conexos con el secuestro, \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0desprende \u00a0no \u00a0solo \u00a0de \u00a0la \u00a0forma clara como la Ley en el \u00a0cap\u00edtulo \u00a0 VI \u00a0 dispone \u00a0 el \u00a0\u201caumento \u00a0de \u00a0penas\u201d, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a011 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00ba. \u00a0contempla \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0\u201ccuando por causa o con ocasi\u00f3n del secuestro le sobrevenga a \u00a0la \u00a0v\u00edctima la muerte o lesiones personales\u201d, lo que indica que el legislador \u00a0tuvo \u00a0 presentes \u00a0las \u00a0dos \u00a0situaciones \u00a0y \u00a0las \u00a0regul\u00f3 \u00a0en \u00a0forma \u00a0separada \u00a0e \u00a0independiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Como \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0manifiesta que \u00a0seg\u00fan \u00a0la preceptiva del art\u00edculo 158 de la Carta Fundamental todo proyecto de \u00a0ley \u00a0debe \u00a0referirse \u00a0a \u00a0una \u00a0misma materia, es del caso recordarle que la Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0la sentencia No. 565 de diciembre 7 de 1993, al estudiar esa \u00a0tem\u00e1tica expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Debe \u00a0la \u00a0Corte \u00a0comenzar \u00a0por \u00a0dejar \u00a0claramente establecido que \u00a0entre \u00a0los \u00a0tipos \u00a0penales a que se refieren las normas demandadas (arts.28, 29, \u00a030 \u00a0y \u00a031 \u00a0de la Ley 40\/93), cuyo aumento de pena le corresponde examinar a este \u00a0estrado, \u00a0hay \u00a0la \u00a0debida \u00a0unidad \u00a0de \u00a0materia.\u00a0 \u00a0Ella \u00a0es \u00a0evidente \u00a0en su \u00a0conexidad \u00a0axiol\u00f3gica \u00a0dada \u00a0por \u00a0la \u00a0identidad de los bienes jur\u00eddicos que el \u00a0legislador \u00a0busca proteger al incriminar el homicidio y el secuestro, lo cual en \u00a0este \u00a0caso \u00a0se \u00a0refleja \u00a0en \u00a0el incremento del quantum de los l\u00edmites m\u00ednimo y \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0las \u00a0penas en ambos casos de veinticinco (25) a cuarenta (40) a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y en su agravaci\u00f3n por raz\u00f3n de an\u00e1logas circunstancias, en cuya \u00a0virtud se enlazan rec\u00edprocamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0lo \u00a0primero, y seg\u00fan se analizar\u00e1 en detalle mas \u00a0adelante, \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de secuestro y homicidio, por igual, lesionan de manera \u00a0grave \u00a0los bienes supremos de la vida, la libertad, la dignidad, la familia y la \u00a0paz, \u00a0 \u00a0 entre \u00a0 \u00a0 otros \u00a0 \u00a0 derechos \u00a0 \u00a0 fundamentales \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0consagra \u00a0 \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0lo \u00a0segundo, \u00a0es \u00a0sabido que por lo general con el \u00a0objeto \u00a0de \u00a0obtener la utilidad, provecho o finalidad perseguidos, los autores o \u00a0copart\u00edcipes \u00a0en el delito de secuestro presionan la entrega o verificaci\u00f3n de \u00a0lo \u00a0exigido \u00a0con \u00a0la \u00a0amenaza \u00a0de \u00a0muerte o de lesi\u00f3n de la v\u00edctima.\u00a0 Del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0lamentablemente, \u00a0las \u00a0mas \u00a0de \u00a0las \u00a0veces a ella le sobreviene la \u00a0muerte \u00a0o \u00a0las lesiones personales por causa o con ocasi\u00f3n del secuestro.\u00a0 \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0mencionadas \u00a0se hayan erigido en causales de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0las \u00a0primeras \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro (art\u00edculo 3o. \u00a0numerales \u00a07o. \u00a0y \u00a011o. de la 40 de 1993) y las segundas del delito de homicidio \u00a0(art\u00edculo 30, numeral 2o. ibidem).&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En lo que respecta a la justificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0incremento \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0para \u00a0los \u00a0mencionados \u00a0delitos, \u00a0la Corporaci\u00f3n \u00a0Constitucional puntualiz\u00f3 lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Dentro \u00a0de la Concepci\u00f3n del Estado Social de Derecho y con base \u00a0en \u00a0la \u00a0importancia \u00a0que \u00a0a \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0otorga \u00a0nuestra Carta \u00a0pol\u00edtica, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0vulneran \u00a0los \u00a0derechos \u00a0a la vida, a la libertad y a la \u00a0dignidad \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de los delitos de homicidio y secuestro, se hace necesario \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0Estado \u00a0la \u00a0imposici\u00f3n \u00a0de una pena y ante todo un tratamiento \u00a0punitivo \u00a0aleccionador \u00a0y \u00a0ejemplarizante, atendiendo los bienes jur\u00eddicos cuyo \u00a0amparo \u00a0se \u00a0persigue; \u00a0es decir, que a tales hechos punibles se les debe aplicar \u00a0las \u00a0mas \u00a0r\u00edgidas \u00a0sanciones \u00a0con \u00a0el objeto de que produzcan un impacto que se \u00a0encuentre \u00a0en \u00a0consonancia con la magnitud del delito cometido y de los derechos \u00a0vulnerados&#8221;.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se desprende de la lectura anterior, \u00a0es \u00a0la \u00a0importancia de los bienes jur\u00eddicos tutelados los que hacen aconsejable \u00a0el \u00a0incremento \u00a0punitivo, \u00a0pues la vida y la libertad son derechos fundamentales \u00a0cuyo \u00a0ataque \u00a0debe \u00a0ser \u00a0severamente \u00a0sancionado, \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0si el \u00a0homicidio es conexo o no con el secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y precisamente sobre la importancia de los \u00a0intereses \u00a0protegidos, \u00a0bien \u00a0hizo \u00a0el \u00a0legislador \u00a0al \u00a0aumentar la pena para el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, pues no ser\u00eda l\u00f3gico que el atentado contra la libertad \u00a0individual \u00a0resultara \u00a0evaluado como de mayor gravedad que el dirigido contra la \u00a0vida, \u00a0bien \u00a0supremo \u00a0sin \u00a0el \u00a0cual los dem\u00e1s derechos no tienen significaci\u00f3n \u00a0alguna.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 improsperidad \u00a0 del \u00a0 reproche \u00a0 es \u00a0evidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA \u00a0-SALA \u00a0DE \u00a0CASACION PENAL-, administrando justicia en nombre de la \u00a0rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia impugnada. \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO \u00a0CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0 \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0ANIBAL \u00a0 \u00a0GOMEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJIA \u00a0 ECOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DIDIMO PAEZ VELANDIA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 MANTILLA \u00a0 NOUGUES \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JUAN \u00a0MANUEL \u00a0TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0BERNARDO \u00a0ALZATE \u00a0GOMEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0PATRICIA \u00a0SALAZAR CUELLAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Conjuez \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 HOMICIDIO-Ley 40 de 1993 \u00a0 La censura consiste en que para el demandante \u00a0el \u00a0aumento de pena que dispuso el art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993, solo tiene \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0en \u00a0cuanto el homicidio tenga relaci\u00f3n con el secuestro, porque el \u00a0objetivo \u00a0supremo 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