{"id":6658,"date":"2023-09-08T17:00:22","date_gmt":"2023-09-08T17:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1351213-08-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:22","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:22","slug":"1351213-08-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1351213-08-03\/","title":{"rendered":"13512(13-08-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13512 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0 acta \u00a0N\u00b0 \u00a0093 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., trece (13) de agosto de dos \u00a0mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0VISTOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0 por \u00a0 el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0doctor \u00a0NELSON \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0IBARRA \u00a0contra la sentencia del 29 de mayo \u00a0de \u00a01997, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la cual el Tribunal Superior de Cali conden\u00f3 a dicho \u00a0procesado \u00a0por haber infringido como autor el art\u00edculo 39 de la Ley 30 de 1986, \u00a0cuando se desempe\u00f1aba como Fiscal 142 Seccional de Palmira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0HECHOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El a quo, sintetiz\u00f3 los acontecimientos que \u00a0son objeto de este proceso, en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos \u00a0mismos \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0en la \u00a0vecina \u00a0ciudad \u00a0de Palmira (Valle), el veinte de Agosto de 1.992, al proferir el \u00a0interlocutorio \u00a0No. \u00a014 \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso penal con radicaci\u00f3n No. 3793, acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0seguida \u00a0en contra del Se\u00f1or Jos\u00e9 Arley Oviedo Espitia, por un il\u00edcito \u00a0tipificado \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley 30 de 1.986, el cual se encontraba en etapa instructiva, \u00a0quien \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0capturado \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0flagrancia \u00a0y vinculado mediante \u00a0diligencia \u00a0de indagatoria y se le resolvi\u00f3 situaci\u00f3n jur\u00eddica por el Juzgado \u00a027 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal\u00a0 \u00a0radicado en Palmira, dictando en su contra \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva por violaci\u00f3n del art. 33 \u00a0inciso \u00a0 primero \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Ley \u00a030 \u00a0de \u00a01.986, \u00a0neg\u00e1ndosele \u00a0el \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0excarcelaci\u00f3n \u00a0por \u00a0expresa \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0del \u00a0art. \u00a0441 \u00a0del C de P. P., este \u00a0prove\u00eddo \u00a0es \u00a0de \u00a0fecha \u00a0Mayo 22 de 1.992, el que fue adicionado por el Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Palmira en junio 5 del mismo a\u00f1o para decretar \u00a0el \u00a0embargo \u00a0de \u00a01.548 \u00a0d\u00f3lares \u00a0que \u00a0le \u00a0fueron \u00a0decomisados \u00a0al momento de la \u00a0captura. \u00a0El \u00a06 \u00a0de Junio de 1.992, el Juzgado del Circuito de Palmira ordena la \u00a0remisi\u00f3n \u00a0del \u00a0proceso seguido contra el se\u00f1or Jos\u00e9 Arley Oviedo Espitia a la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0por \u00a0mandato \u00a0expreso \u00a0del \u00a0nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal que \u00a0entr\u00f3 \u00a0en \u00a0vigencia\u00a0 \u00a0en ese mes y cambi\u00f3 la competencia, siendo asignado \u00a0en \u00a0dicha dependencia al Fiscal 142 Dr. Nelson Mart\u00ednez Ibarra, quien contin\u00faa \u00a0su \u00a0instrucci\u00f3n. \u00a0Mediante \u00a0memorial \u00a0fechado \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 1.992, el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Arley Oviedo Espitia solicita la revocatoria de la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0que obra en contra de su poderdante ya que conforme a la \u00a0prueba \u00a0practicada \u00a0alega ausencia de participaci\u00f3n de su cliente en los hechos \u00a0investigados \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0se \u00a0disponga \u00a0su libertad y entrega de los \u00a0d\u00f3lares \u00a0embargados, \u00a0esta petici\u00f3n es resuelta dos d\u00edas despu\u00e9s mediante el \u00a0interlocutorio \u00a0No. \u00a014 \u00a0y \u00a0acogiendo el criterio del abogado defensor revoca la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento que pesaba contra el se\u00f1or Jos\u00e9 Arley Oviedo Espitia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgado \u00a027 inscriminal, le concede libertad incondicional y \u00a0ordena \u00a0la \u00a0entrega \u00a0de \u00a0los d\u00f3lares embargados. Esta es la decisi\u00f3n objeto de \u00a0este \u00a0proceso, \u00a0y por el cual se dictara resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n al considerar \u00a0que \u00a0el \u00a0Dr. \u00a0Nelson Mart\u00ednez Ibarra adecu\u00f3 su conducta al tipo penal descrito \u00a0por \u00a0el \u00a0Legislador \u00a0a trav\u00e9s del art. 39 que conforma el cap\u00edtulo V \u201cDe Los \u00a0Delitos\u201d\u00a0 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Ley \u00a0 30 \u00a0 de \u00a0 1.986 \u00a0 \u201cEstatuto \u00a0 Nacional \u00a0 de \u00a0Estupefacientes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0medio de auto del 4 de agosto de 1993, \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0136 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Palmira \u00a0decide \u00a0compulsar \u00a0ante las autoridades \u00a0competentes, \u00a0copias \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0surtida por el doctor Nelson Mart\u00ednez \u00a0Ibarra, \u00a0en \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0Fiscal \u00a0142 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad, para que se \u00a0investigara \u00a0la \u00a0presunta \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del delito de prevaricato por virtud de la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0adoptada \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0que se adelantaba contra Jos\u00e9 \u00a0Arley \u00a0Oviedo Espitia, quien era investigado por infracci\u00f3n a la Ley 30 de 1986 \u00a0al \u00a0pretender \u00a0llevar \u00a0con \u00a0destino \u00a0a \u00a0Miami \u00a0400 gramos de hero\u00edna los cuales \u00a0llevaba \u00a0camuflados \u00a0en \u00a0un \u00a0libro, \u00a0una \u00a0caja \u00a0de pa\u00f1uelos y el empaque de una \u00a0loci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Correspondieron \u00a0 las \u00a0diligencias \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Cali en cabeza de la doctora Amanda \u00a0Garc\u00eda \u00a0Trujillo, \u00a0quien \u00a0mediante auto del 6 de abril de 1994 declar\u00f3 abierta \u00a0la \u00a0 correspondiente \u00a0 investigaci\u00f3n, \u00a0recibiendo \u00a0seguidamente \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria al se\u00f1alado Fiscal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del 21 de octubre de \u00a01994, \u00a0 se \u00a0 resolvi\u00f3 \u00a0 su \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica, \u00a0imponi\u00e9ndole \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de detenci\u00f3n preventiva y en la que se le concedi\u00f3 el beneficio \u00a0de la libertad provisional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Allegada \u00a0al \u00a0proceso \u00a0prueba \u00a0de \u00a0diversa \u00a0\u00edndole, \u00a0se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n por la citada Fiscal \u00a0Delgada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0en \u00a0resoluci\u00f3n del 21 de marzo de 1995, \u00a0imput\u00e1ndole \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del delito de prevaricato de que trata el art\u00edculo \u00a0149 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta determinaci\u00f3n interpuso recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0el defensor, siendo confirmada en todas sus partes por la Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00edas \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0la Corte Suprema de Justicia, mediante decisi\u00f3n \u00a0del 31 de mayo de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta manera, se avoc\u00f3 conocimiento, para \u00a0la \u00a0fase \u00a0de \u00a0juzgamiento, \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Cali, corporaci\u00f3n que \u00a0luego \u00a0 de \u00a0 celebrar \u00a0 la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y \u00a0ad \u00a0 portas \u00a0 de \u00a0dictar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0correspondiente, \u00a0advierte, \u00a0en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a08 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01996, sobre la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0irregularidad \u00a0que vicia el tr\u00e1mite, como que se calific\u00f3 \u00a0por \u00a0una descripci\u00f3n normativa que no correspond\u00eda, en tanto si bien es cierto \u00a0se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0un \u00a0delito de prevaricato, la norma del C\u00f3digo Penal \u201ccede\u201d \u00a0ante \u00a0la \u00a0presencia de un tipo especial como el contemplado en la Ley 30\/86. Por \u00a0esta \u00a0raz\u00f3n, \u00a0decreta \u00a0la nulidad a partir de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n para \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0reponga \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0pertinente, \u00a0 \u00a0dejando \u00a0 a \u00a0 salvo \u00a0 las \u00a0 pruebas \u00a0recaudadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0este prove\u00eddo se interpone recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0siendo confirmado por esta Sala de Casaci\u00f3n Penal en decisi\u00f3n \u00a0del siguiente 26 de julio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Regresan \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0a \u00a0la Unidad de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Cali, \u00a0asumiendo su conocimiento la \u00a0Doctora \u00a0 Amanda \u00a0 Garc\u00eda \u00a0Trujillo, \u00a0quien \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a011 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01996 \u00a0vuelve \u00a0a acusar al doctor Mart\u00ednez Ibarra, como presunto \u00a0autor \u00a0y \u00a0responsable \u00a0de \u00a0la comisi\u00f3n de una infracci\u00f3n al art\u00edculo 39 de la \u00a0Ley30\/86, \u00a0por \u00a0tal motivo \u201cniega\u201d el beneficio de la libertad provisional y \u00a0sustituye \u00a0 la \u00a0 medida \u00a0 de \u00a0 aseguramiento \u00a0por \u00a0la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0domiciliaria, \u00a0suscribi\u00e9ndose \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0diligencia de compromiso tal como figura a \u00a0folio 362 del cuaderno principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acusaci\u00f3n \u00a0cobra \u00a0ejecutoria el 11 de octubre de 1996 (folio 366). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Descorridos \u00a0los \u00a0tr\u00e1mites de rigor por el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Cali y especialmente el t\u00e9rmino de que trata el art\u00edculo 446 del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. P., sin que los sujetos procesales hubiesen solicitado prueba alguna, \u00a0se \u00a0celebra \u00a0la audiencia p\u00fablica que propicia la sentencia condenatoria que es \u00a0ahora \u00a0objeto \u00a0de \u00a0estudio \u00a0por \u00a0esta \u00a0Sala, \u00a0ante \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0formulada por el \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA SENTENCIA IMPUGNADA \u00a0<\/p>\n<p>Prima \u00a0facie, \u00a0el \u00a0Tribunal sostiene que no \u00a0existe \u00a0duda \u00a0alguna \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a las condiciones de cualificaci\u00f3n del sujeto \u00a0activo \u00a0de la norma penal infringida, as\u00ed como tampoco de que la determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0revocar \u00a0la \u00a0medida de aseguramiento y tachada de il\u00edcita, no consultaba la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0fehaciente \u00a0de \u00a0la prueba recaudada, raz\u00f3n por la cual encuentra \u00a0motivos para dictar sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0de \u00a0que \u00a0trata \u00a0la \u00a0norma \u00a0por la que se acusa (art. 39 Ley 30\/86) en \u00a0todos \u00a0sus \u00a0aspectos \u00a0se \u00a0verific\u00f3, en la medida que se trata de un funcionario \u00a0encargado \u00a0de \u00a0investigar \u00a0a \u00a0persona comprometida en infracci\u00f3n a la se\u00f1alada \u00a0ley, \u00a0que \u00a0a \u00a0sabiendas \u00a0de \u00a0la imposibilidad probatoria de revocar la medida de \u00a0aseguramiento \u00a0al \u00a0sumariado \u00a0y mucho menos de conceder su libertad provisional, \u00a0as\u00ed lo hizo, propiciando con ello la impunidad del delito.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed \u00a0como, \u00a0argumenta el sentenciador, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0inicialmente la medida de aseguramiento por el Juzgado 27 de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0-de \u00a0ese entonces- mediante auto del 22 de mayo de 1992, \u00a0se \u00a0parte de la base que el joven Jos\u00e9 Arley Oviedo Espitia estaba esgrimiendo, \u00a0como \u00a0exculpaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0total \u00a0desconocimiento \u00a0de la existencia de la hero\u00edna \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los paquetes que hab\u00eda recibido de parte de un sujeto que denomin\u00f3 \u00a0como \u00a0 \u201cCastro\u201d, \u00a0 es \u00a0 decir, \u00a0 mostr\u00e1ndose \u00a0 completamente \u00a0 ajeno \u00a0a \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0el \u00a0sustento de la \u00a0exculpaci\u00f3n \u00a0del \u00a0indagado \u00a0se \u00a0centr\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0existencia y suministro de los \u00a0paquetes \u00a0por \u00a0el \u00a0se\u00f1alado \u00a0\u201cCastro\u201d, supuesto amigo suyo, quien le pidi\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0recogiera \u00a0en \u00a0la ciudad de Pereira para enviarlos a familiares en los \u00a0Estados \u00a0Unidos, \u00a0y \u00a0que una vez llegara a Miami se los entregar\u00eda a quienes lo \u00a0reconocer\u00edan \u00a0por su descripci\u00f3n f\u00edsica. Adem\u00e1s, que cuando se dirigi\u00f3 a la \u00a0ciudad \u00a0de Pereira a la calle 25 N\u00b0 8 &#8211; 30, se encontr\u00f3 con un joven, del cual \u00a0desconoce \u00a0 su \u00a0 nombre, \u00a0 quien \u00a0 fue \u00a0 finalmente \u00a0 el \u00a0 que \u00a0le \u00a0entreg\u00f3 \u00a0la \u00a0encomienda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 decir, \u00a0 una \u00a0serie \u00a0de \u00a0hechos \u00a0por \u00a0comprobar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0para \u00a0que hubiera sido viable la \u00a0variaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0medida \u00a0de aseguramiento de conformidad con el art\u00edculo 412 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0proceso arrib\u00f3 a manos del \u00a0Fiscal \u00a0acusado, \u00a0deb\u00eda contar, por lo menos, entre las pruebas sobrevinientes, \u00a0con \u00a0 nuevos \u00a0 elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0que \u00a0hubieren \u00a0desvirtuado \u00a0las \u00a0iniciales \u00a0motivaciones \u00a0plasmadas \u00a0en \u00a0esa determinaci\u00f3n y que por ende corroborasen esas \u00a0afirmaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 es \u00a0 all\u00ed \u00a0en \u00a0donde \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0se \u00a0torna \u00a0en \u00a0su contra, afirma el \u00a0Tribunal \u00a0de Cali, pues los elementos de prueba allegados no serv\u00edan de soporte \u00a0suficiente como para haber modificado la medida detentiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre esta base, detallada y minuciosamente, \u00a0comienza \u00a0el \u00a0Tribunal a desvirtuar la presencia de un serio motivo que sirviera \u00a0de \u00a0soporte \u00a0para \u00a0que el Fiscal hubiese encontrado la prueba modificadora de la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica del indagado Oviedo Espitia, pues de las pruebas allegadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a04\u00b0 \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Pereira, despacho al que se hab\u00eda \u00a0comisionado \u00a0para \u00a0su \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0conforme las aseveraciones del indagado, no \u00a0pod\u00eda hacerse tal inferencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como primera medida, descalifica el hecho de \u00a0hab\u00e9rsele \u00a0entregado cr\u00e9dito a la existencia del personaje \u201cCastro\u201d, a tal \u00a0punto \u00a0que \u00a0concluye \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0en \u00a0la determinaci\u00f3n acusada que \u00e9ste \u201c&#8230; \u00a0empieza \u00a0 a \u00a0adquirir \u00a0consistencia \u00a0real \u00a0&#8230;\u201d, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0revelado \u00a0en \u00a0la \u00a0se\u00f1aladas \u00a0pruebas \u00a0era todo lo contrario, es decir, un personaje surgido de la \u00a0imaginaci\u00f3n \u00a0 \u00a0exculpatoria \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0aras \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0justificar \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0il\u00edcito \u00a0proceder. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro de las probanzas en que se apoy\u00f3 el \u00a0acusado \u00a0para efectuar tal aserto, encuentra el Tribunal la versi\u00f3n de Luz Mery \u00a0Orrego \u00a0Barreto \u00a0(folio 114 cdno anexo), propietaria para el mes de mayo de 1992 \u00a0de \u00a0la \u00a0vivienda \u00a0ubicada \u00a0en la direcci\u00f3n que suministr\u00f3 Oviedo Espitia en la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Pereira \u00a0(calle \u00a025 \u00a0N\u00b0 8 \u2013 \u00a030), como sitio en el que se le entreg\u00f3 los paquetes para llevar \u00a0a \u00a0los \u00a0Estados \u00a0Unidos, \u00a0y \u00a0en el cual, seg\u00fan el indagado, se encontr\u00f3 con un \u00a0joven \u00a0quien \u00a0dec\u00eda \u00a0que \u00a0ven\u00eda de parte de \u201cCASTRO\u201d y de quien finalmente \u00a0los recibi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostuvo \u00a0esta \u00a0deponente que para esa fecha \u00a0(mayo \u00a013 \u00a0de \u00a01992) \u00a0s\u00ed se hosped\u00f3 un joven en su casa de nombre Sergio, pero \u00a0con \u00a0una \u00a0descripci\u00f3n \u00a0f\u00edsica completamente distinta a la dada por el indagado \u00a0describi\u00e9ndolo, \u00a0 entre \u00a0 otras \u00a0 cosas, \u00a0como \u00a0una \u00a0persona \u00a0\u201cdelgada\u201d \u00a0de \u00a0aproximadamente \u00a0 \u201c1,74 \u00a0 mts\u201d, \u00a0 \u201cpelo \u00a0 largo\u201d, \u00a0 \u201ccomo \u00a0amonado\u201d, \u00a0\u201condulado\u201d, \u00a0\u201cera \u00a0de \u00a0Medell\u00edn\u201d, lo cual se enfrenta a la descripci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Oviedo \u00a0Espitia \u00a0que \u00a0dice \u00a0que \u00a0el individuo que le entreg\u00f3 la \u00a0encomienda \u00a0era \u201ctez morena\u201d, \u201cde pelo negro\u201d, \u201cpelo lacio\u201d, \u201cpelo \u00a0corto\u201d, \u201calto\u201d y \u201ccale\u00f1o\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Descripci\u00f3n \u00a0tan \u00a0diametralmente \u00a0opuesta, \u00a0advierte \u00a0el Tribunal de Cali, que hace pensar en la inverosimilitud de lo dicho \u00a0por \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Arley \u00a0Oviedo \u00a0Espitia, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0marcado \u00a0inter\u00e9s del Fiscal por \u00a0\u201ctergiversar\u201d la prueba y faltar a la verdad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0la versi\u00f3n de esta declarante en \u00a0nada \u00a0corrobora \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0el indagado, pues si bien es cierto el inmueble \u00a0citado \u00a0exist\u00eda en la ciudad de Pereira, no se conoc\u00eda al sujeto \u201cCASTRO\u201d, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0le \u00a0constaba \u00a0a \u00a0la \u00a0propietaria \u00a0que \u00a0se hubiera entregado \u00a0mercanc\u00eda \u00a0alguna, \u00a0y \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto, hab\u00eda residido all\u00ed un sujeto de \u00a0nombre \u00a0\u201cSERGIO\u201d, \u00a0no pod\u00eda encontr\u00e1rsele coincidencia con el descrito por \u00a0el procesado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0remitidas \u00a0por el \u00a0Juzgado \u00a0comisionado \u00a0en \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Pereira, \u00a0se \u00a0encontraban los informes \u00a0rendidos \u00a0por \u00a0los agentes Jorge Hern\u00e1n Casas Isaza y Guillermo Var\u00f3n Su\u00e1rez, \u00a0miembros \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 polic\u00eda \u00a0 judicial, \u00a0quienes \u00a0expresaron \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00edan \u00a0entrevistado \u00a0con Antonio Casta\u00f1o Cano y Dora Casta\u00f1o S\u00e1nchez, esposos \u00e9stos \u00a0y \u00a0que \u00a0hab\u00edan \u00a0sido \u00a0propietarios \u00a0de la casa de habitaci\u00f3n, sin que hubieran \u00a0entregado \u00a0 dato \u00a0 alguno \u00a0 para \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0o \u00a0individualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u201cCASTRO\u201d \u00a0 o \u00a0\u201cSERGIO\u201d, \u00a0y \u00a0antes \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0sostuvieron \u00a0los \u00a0investigadores, \u00a0esas \u00a0deponencias \u00a0no \u00a0se \u00a0recogieron, \u00a0que \u00a0aquellos nunca los \u00a0conocieron ni supieron de su existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, al proceso en el que se dicta \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0cuestionada y previo a su expedici\u00f3n, se alleg\u00f3 la declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Elsa \u00a0Mojica \u00a0Ria\u00f1os, amiga personal de Oviedo Espitia, quien manifest\u00f3 en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0joven \u00a0le hab\u00eda dicho que su inter\u00e9s era de quedarse en \u00a0los \u00a0Estados \u00a0Unidos \u00a0por \u00a0una \u00a0larga \u00a0temporada \u00a0a \u00a0ver \u00a0si reun\u00eda dinero para \u00a0comprarle \u00a0vivienda a su madre, versi\u00f3n que se contrapone con lo expuesto en la \u00a0indagatoria, \u00a0pues \u00a0sostuvo \u00a0que su estad\u00eda lo era por el periodo que durara el \u00a0campeonato \u00a0de \u00a0ajedrez, \u00a0adem\u00e1s que en agradecimiento por llevar los paquetes, \u00a0\u201cCastro\u201d \u00a0le iba a entregar dos esmeraldas para que las vendiera y se ganara \u00a0la comisi\u00f3n, lo que s\u00f3lo podr\u00eda hacer cuando regresara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0deja \u00a0ver \u00a0la completa \u00a0sinceridad \u00a0en el lazo de amistad que arguye la deponente, impidiendo as\u00ed mismo \u00a0que con esta prueba se corroborara lo dicho en la indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual \u00a0cosa \u00a0sucede \u00a0con lo expuesto por el \u00a0tambi\u00e9n \u00a0\u201camigo\u201d \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Becerra \u00a0Castillo, \u00a0quien \u00a0aun \u00a0cuando dijo \u00a0conocer \u00a0a \u00a0\u201cCASTRO\u201d, \u00a0tampoco \u00a0otorga dato alguno para su identificaci\u00f3n o \u00a0individualizaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0permit\u00eda variar sustancialmente la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica de Oviedo Espitia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Catalog\u00e1ndola \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0\u201ccargada \u00a0 de \u00a0subjetivismo\u201d, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0de Cali aborda la parte de la argumentaci\u00f3n del \u00a0Fiscal \u00a0que \u00a0se \u00a0encamina a resaltar la \u201cingenuidad\u201d del indagado, pues deja \u00a0entrever \u00a0que \u00a0la \u00a0droga \u00a0no \u00a0estaba \u00a0camuflada, \u00a0cuando se sab\u00eda, conforme los \u00a0abundantes \u00a0datos \u00a0procesales, que iba cuidadosamente guardada en capas delgadas \u00a0de \u00a0las \u00a0pastas \u00a0de un libro, en una caja de pa\u00f1uelos faciales y en un juego de \u00a0mesa, \u00a0\u00e9stos \u00a0con \u00a0doble \u00a0fondo, \u00a0tal \u00a0como \u00a0aparece en los informes policiales \u00a0acerca de la captura.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 que, \u00a0a\u00fan \u00a0m\u00e1s, \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de b\u00e1sicos postulados de l\u00f3gica, pues si Oviedo Espitia practicaba \u00a0el \u00a0ajedrez \u00a0con \u00a0habitual \u00a0frecuencia, \u00a0tanto \u00a0as\u00ed \u00a0que \u00a0hab\u00eda participado en \u00a0torneos \u00a0internacionales, \u00a0familiarizado \u00a0por ende con el peso de una caja, pues \u00a0habr\u00eda \u00a0cargado la del juego de ajedrez en muchas ocasiones, bien pudo advertir \u00a0cuando \u00a0empac\u00f3 \u00a0los paquetes que su peso resultaba anormal, frente a lo cual no \u00a0dudaron \u00a0en extra\u00f1ar los agentes de polic\u00eda del aeropuerto al hacer la requisa \u00a0correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quiere decir lo anterior que el alucin\u00f3geno \u00a0no \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0\u201ca \u00a0la \u00a0vista\u201d \u00a0como lo sugiri\u00f3 el Fiscal sino embalado \u00a0debida \u00a0y \u00a0juiciosamente en los art\u00edculos detallados, situaci\u00f3n que alejaba al \u00a0joven \u00a0capturado \u00a0de \u00a0una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de ingenuidad y lo colocaba en manifiesta \u00a0participaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Descarta tambi\u00e9n el Tribunal que se trate \u00a0de \u00a0ingenuidad, \u00a0el \u00a0hecho de que, a sabiendas de la utilizaci\u00f3n indiscriminada \u00a0de \u00a0\u201cmulas\u201d \u00a0para \u00a0el \u00a0transporte \u00a0de \u00a0sustancias \u00a0estupefacientes, el joven \u00a0Oviedo \u00a0Espitia \u00a0haya \u00a0aceptado llevar un paquete que ni siquiera sab\u00eda a quien \u00a0deb\u00eda \u00a0entregar, \u00a0lo \u00a0que \u00a0lleva \u00a0a \u00a0pensar \u00a0razonada \u00a0y \u00a0coherentemente \u00a0en la \u00a0coparticipaci\u00f3n \u00a0y \u00a0no \u00a0en \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0dolo \u00a0como lo concluy\u00f3 el Fiscal \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estas condiciones, el Tribunal aclara, \u00a0entonces, \u00a0 que \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0evento \u00a0de \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0o \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, sino de un evento de manifiesta conclusi\u00f3n probatoria \u00a0ama\u00f1ada \u00a0y \u00a0tergiversadora \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0probatoria, \u00a0todo \u00a0con \u00a0el \u00a0firme \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0tal \u00a0como se logr\u00f3, de dejar al sumariado en libertad provisional, \u00a0luego \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0revocara la medida de aseguramiento que pesaba en su contra, \u00a0llev\u00e1ndolo \u00a0a \u00a0ser \u00a0un \u00a0\u201ccontumaz\u201d, \u00a0que indudablemente va de la mano de la \u00a0impunidad, \u00a0pues \u00a0no \u00a0obstante la condena que se le irrog\u00f3 a Oviedo Espitia, el \u00a0proceso \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0en \u00a0la \u00a0actualidad en un juzgado de ejecuci\u00f3n de penas, \u00a0esperando \u00a0por \u00a0la \u00a0captura \u00a0del \u00a0sentenciado \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0cumpla \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0estos \u00a0motivos, \u00a0impone \u00a0la pena de 4 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0p\u00e9rdida del empleo que desempe\u00f1aba en ese momento, \u00a0como \u00a0lo era el de Fiscal Seccional, adem\u00e1s le niega el subrogado de la condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional, \u00a0para lo cual revoca la detenci\u00f3n domiciliaria que \u00a0ven\u00eda \u00a0gozando \u00a0desde \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a026 \u00a0de septiembre de 1996 (folio 362 del cdno. \u00a0principal), \u00a0ordenando \u00a0su inmediata reclusi\u00f3n en un centro carcelario, lo cual \u00a0se \u00a0efectiviza \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0Director General del INPEC del 24 de \u00a0julio de 1997 (folio 8 cdno. de la Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0LA IMPUGNACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Varios \u00a0son \u00a0los \u00a0aspectos que el defensor \u00a0trae \u00a0 como \u00a0 motivo \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 revoque \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 condenatorio, \u00a0a \u00a0saber: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El primero, por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual \u00a0afirma \u00a0que se incurri\u00f3 en un vicio de proceder al momento de \u00a0efectuarse \u00a0la \u00a0segunda calificaci\u00f3n dada en el presente diligenciamiento, como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0si se produjo la variaci\u00f3n de la calificaci\u00f3n jur\u00eddica, en tanto \u00a0el \u00a0delito \u00a0finalmente \u00a0imputado \u00a0no \u00a0era el prevaricato de que trata el C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0sino \u00a0el prevaricato espec\u00edfico contemplado en el art\u00edculo 39 de la Ley \u00a030\/86, \u00a0as\u00ed \u00a0como finalmente se expres\u00f3 en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n del 11 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 1996 (folio 318 del c.o.), resultaba imperioso de conformidad \u00a0con \u00a0el inciso final del art\u00edculo 440 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal que el \u00a0proceso \u00a0se \u00a0reasignara \u00a0a un fiscal distinto al que hab\u00eda proferido la inicial \u00a0calificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acude \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 disertaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0los \u00a0antecedentes \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0en comento, para concluir que si se consagr\u00f3 en el \u00a0estatuto \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0penal de 1991, y que no fue excluida con la reforma \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 81\/93, debe entenderse que es voluntad expresa del legislador que si \u00a0luego \u00a0de la apelaci\u00f3n se \u201crevoca o modifica\u201d la acusaci\u00f3n, deber\u00e1 seguir \u00a0conociendo un fiscal distinto del que la profiri\u00f3 inicialmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello, \u00a0 sostiene, \u00a0se \u00a0sustenta \u00a0en \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0que se escuche a otro calificador en la medida que con la primera \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0se \u00a0entra \u00a0en un claro prejuzgamiento, el cual est\u00e1 expresamente \u00a0contemplado \u00a0como causal de impedimento de conformidad con el numeral cuarto del \u00a0art\u00edculo 103 del C. de P.P.. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, siempre que se ordene el regreso de \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0para \u00a0una \u00a0nueva \u00a0calificaci\u00f3n, \u00a0bien \u00a0puede \u00a0ser por v\u00eda de \u00a0revocatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n o nulidad, no es posible que siga conociendo \u00a0el \u00a0mismo \u00a0funcionario \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0debe \u00a0dejar \u00a0a \u00a0otro bajo la figura de la \u00a0reasignaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed \u00a0c\u00f3mo, \u00a0se\u00f1ala \u00a0a \u00a0manera \u00a0de \u00a0ejemplo, \u00a0en \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0sana \u00a0del \u00a0ejercicio \u00a0judicial, \u00a0cuando \u00a0se profiere un \u00a0inhibitorio \u00a0pero \u00a0el \u00a0superior \u00a0ordena \u00a0reabrir \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0impone la \u00a0reasignaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0que \u00a0debe \u00a0quedar \u00a0\u201climpio\u201d \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0preconceptos \u00a0 que \u00a0 impidan \u00a0que \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0futuras \u00a0sean \u00a0absolutamente \u00a0imparciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n por la cual solicita se decrete la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0\u201ca partir del auto de cierre de la investigaci\u00f3n, a \u00a0efectos \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0le cite nuevamente a indagatoria y con ello se le \u201cde la \u00a0oportunidad \u00a0 de \u00a0 defenderse\u201d \u00a0 del \u00a0 cargo \u00a0 concreto \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otra \u00a0 parte, \u00a0 como \u00a0segundo \u00a0argumento \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0luego \u00a0de \u00a0citar y transcribir sentencia de esta colegiatura del 27 de agosto de \u00a01992, \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0coloca \u00a0de \u00a0presente \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0 del \u00a0 procesado, \u00a0sosteniendo \u00a0primero \u00a0que \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0hizo saber de la acusaci\u00f3n de manera \u00a0espec\u00edfica, \u00a0tan \u00a0s\u00f3lo \u00a0concluyendo \u00a0que se trataba del delito de prevaricato, \u00a0\u201cseguramente\u201d, \u00a0 por \u00a0la \u00a0lectura \u00a0de \u00a0la \u00a0nominaci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0que \u00a0se \u00a0caratulaba en el expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0decir, \u00a0agrega \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0que al \u00a0cambiarse \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n t\u00edpica al delito de que trata la Ley 30\/86 por parte \u00a0del \u00a0Tribunal de Cali a trav\u00e9s del mecanismo de la nulidad de la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0retrotrajo \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0pero \u00a0s\u00f3lo \u00a0para que se calificara \u00a0nuevamente, \u00a0dejando \u00a0sin posibilidad alguna para reiniciar el debate probatorio \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0nueva \u00a0imputaci\u00f3n, \u00a0es decir, afectando el derecho de \u201cdefensa \u00a0espec\u00edfico\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 tercer \u00a0 motivo \u00a0 de \u00a0 censura, \u00a0 el \u00a0impugnante, \u00a0bajo \u00a0intitulaci\u00f3n \u201cNO EXISTE NI ANTIJURIDICIDAD NI CULPABILIDAD \u00a0Y \u00a0SE \u00a0IMPONE \u00a0UNA ABSOLUCI\u00d3N\u201d, entra en una amplia disertaci\u00f3n dogm\u00e1tica y \u00a0doctrinaria \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0antijur\u00eddica del \u00a0procesado \u201csobrevenga del estado de conciencia del injusto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de citar autores como Alfonso Reyes \u00a0Echand\u00eda, \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0de \u00a0As\u00faa, \u00a0Edmundo \u00a0Mezger, \u00a0entre otros, sostiene que la \u00a0\u201cvocaci\u00f3n \u00a0intelectiva\u201d \u00a0del \u00a0\u201cdelincuente\u201d \u00a0debe \u00a0mirarse \u00edntimamente \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0el \u00a0resultado \u00a0querido y pretendido con su actuar. Ello, no es \u00a0m\u00e1s, \u00a0afirma, \u00a0que \u00a0el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0dolo, el cual debe llevar a verificar la \u00a0culpabilidad del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y concluye: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos valores expuestos, pues, conducen a \u00a0que \u00a0se \u00a0pueda \u00a0deducir, \u00a0sin \u00a0riesgo \u00a0de \u00a0equivocaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0el \u00a0examen de la \u00a0antijuridicidad \u00a0no puede desligarse, como tampoco la culpabilidad, de una clara \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0intelectiva \u00a0hacia un resultado emanado de una acci\u00f3n u omisi\u00f3n que \u00a0contraviene \u00a0el cat\u00e1logo de los tipos penales. Esa vocaci\u00f3n intelectiva es, en \u00a0otras palabras, el dolo.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0esto lleva al impugnante a concluir \u00a0que \u00a0por \u00a0el hecho de revocar la detenci\u00f3n preventiva, al Fiscal no se le puede \u00a0atribuir \u00a0\u201ccomo \u00a0si \u00a0se \u00a0tratase \u00a0de \u00a0una \u00a0prueba \u00a0de \u00a0inferencia, no s\u00f3lo la \u00a0intencionalidad \u00a0resultado de la volici\u00f3n deliberativa enderezada a profanar la \u00a0ley \u00a0penal, sino el dolo confundido con ese mismo designio y enderezado a lograr \u00a0ese \u00a0desajuste \u00a0del \u00a0orden jur\u00eddico.\u201d. Motivo por el cual no puede concluirse \u00a0en \u00a0la presencia del dolo, en tanto esta figura no es presupuesto de la acci\u00f3n, \u00a0y \u00a0 \u00a0de \u00a0 entremezclarse \u00a0 se \u00a0 entrar\u00eda \u00a0 en \u00a0 una \u00a0 abierta \u00a0 responsabilidad \u00a0objetiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Partiendo \u00a0 del \u00a0 hecho \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 el \u00a0administrador \u00a0de \u00a0justicia \u00a0no es una m\u00e1quina ni un \u201ccomputador exacto\u201d en \u00a0su \u00a0labor \u00a0judicial, \u00a0aserto \u00a0que \u00a0se sustenta en una transcripci\u00f3n que hace de \u00a0Eduardo \u00a0Couture, \u00a0sostiene que el Tribunal desatendi\u00f3 la sinceridad con que el \u00a0Fiscal \u00a0actu\u00f3, \u00a0lo que descarta la concurrencia del dolo, tal como se demuestra \u00a0en \u00a0 la \u00a0 diligencia \u00a0 de \u00a0 indagatoria, \u00a0 en \u00a0 tanto \u00a0 sostuvo \u00a0 que \u00a0la \u00a0forma \u00a0\u201cdesprevenida\u201d \u00a0como se llevaba el alcaloide, le suger\u00eda que el portador no \u00a0era conocedor de que llevaba ese tipo de sustancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que sumado a la muy seguramente falta \u00a0de \u00a0experiencia \u00a0en \u00a0la \u00a0judicatura \u00a0penal \u00a0del \u00a0funcionario judicial, agrega el \u00a0libelista, \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0rigidez interpretativa como sucede con otros \u00a0administradores \u00a0 de \u00a0 justicia, \u00a0 debe \u00a0llevar \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0culpabilidad, \u00a0traducida \u00a0en \u00a0la \u00a0presencia de un dolo directo o indirecto, como \u00a0presupuesto \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201carquitectura \u00a0penal\u201d, \u00a0no se demostr\u00f3 y por ende debe \u00a0absolverse al sentenciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, como pretensi\u00f3n subsidiaria, el apelante refiere a que \u00a0atendiendo \u00a0a \u00a0la \u00a0probidad \u00a0demostrada \u00a0por el procesado, como hombre honesto e \u00a0intachable, \u00a0se acepte en su favor la falta de intencionalidad soportable y m\u00e1s \u00a0bien \u00a0se colija que su actuar estuvo inmerso en la \u201cimpericia, imprevisi\u00f3n de \u00a0lo \u00a0previsible, \u00a0negligencia, \u00a0imprudencia, etc.\u201d, para lo cual lo compara con \u00a0el \u00a0conductor \u00a0que \u00a0no \u00a0hace \u00a0el \u00a0mantenimiento \u00a0al veh\u00edculo o quien excede los \u00a0l\u00edmites \u00a0de velocidad, quienes responden del siniestro que sobrevenga pero bajo \u00a0la figura de la culpa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, cuando el administrador de justicia \u00a0no \u00a0estudia \u00a0la \u00a0totalidad del expediente, en actitud de \u201cgran negligencia\u201d, \u00a0no \u00a0puede \u00a0por este hecho deducirse la presencia del dolo prevaricador, sino que \u00a0su conducta debe encuadrarse bajo la figura de la culpa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0los anteriores alegatos, el defensor \u00a0solicita \u00a0 \u00a0a \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 que \u00a0 revoque \u00a0 la \u00a0 condena \u00a0 y \u00a0 absuelva \u00a0 a \u00a0 su \u00a0representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LA CORTE CONSIDERA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera que varios son los reproches \u00a0que \u00a0se formulan contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Cali, \u00a0se \u00a0 tomar\u00e1n, \u00a0 para \u00a0 su \u00a0 desestimaci\u00f3n, \u00a0 en \u00a0el \u00a0orden \u00a0propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0pretensiones \u00a0 \u00a0de \u00a0nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 Frente al primer cuestionamiento \u00a0del \u00a0censor, \u00a0encaminado \u00a0a \u00a0comprobar la existencia de irregularidad sustancial \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0haber \u00a0regresado \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0a \u00a0la \u00a0misma \u00a0Fiscal que \u00a0inicialmente \u00a0hab\u00eda \u00a0calificado \u00a0el m\u00e9rito de la instrucci\u00f3n, luego de que el \u00a0Tribunal \u00a0 de \u00a0Cali \u00a0decretara \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado, \u00a0transgredi\u00e9ndose \u00a0consecuencialmente \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0que \u00a0legislador consagr\u00f3 en el art\u00edculo 440 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, debe decirse lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0en su \u00faltimo inciso, \u00a0se\u00f1ala: \u00a0\u201cSi \u00a0como \u00a0resultado \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesta, \u00a0se \u00a0revoca o \u00a0modifica \u00a0 la \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 calificatoria, \u00a0 continuar\u00e1 \u00a0 conociendo \u00a0 de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0si \u00a0a ello hubiere lugar, un fiscal diferente del que profiri\u00f3 \u00a0la decisi\u00f3n recurrida.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0hermen\u00e9utica \u00a0del \u00a0claro \u00a0contenido \u00a0literal \u00a0de \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0encu\u00e9ntrase que ella trae como primer requisito \u00a0normativo \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 haya \u00a0 interpuesto \u00a0recurso \u00a0contra \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0calificatoria, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0se asemeja a lo que acontece en el presente \u00a0caso, \u00a0pues el Tribunal de Cali no estaba desatando recurso alguno cuando decide \u00a0decretar \u00a0la \u00a0nulidad de la resoluci\u00f3n calificatoria, sino que se encontraba ad \u00a0portas \u00a0de \u00a0convocar \u00a0a \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0advirtiendo \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de la \u00a0irregularidad \u00a0lesiva \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y, especialmente, a la legalidad del \u00a0mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quiere \u00a0 decir \u00a0 lo \u00a0anterior \u00a0que \u00a0ese \u00a0presupuesto \u00a0normativo de la se\u00f1alada disposici\u00f3n no se aviene con la realidad \u00a0procesal \u00a0y por ende entra a desmoronar el argumento en torno a la invalidaci\u00f3n \u00a0por inaplicaci\u00f3n del art\u00edculo 440 idem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0definitivamente, \u00a0lo \u00a0que \u00a0impide \u00a0revelar \u00a0la presencia de un quebranto del orden procesal, como para acceder a la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0anulatoria \u00a0demandada \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0es el hecho de que, en \u00a0gracia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0si \u00a0se \u00a0aceptase la pertinencia en la aplicaci\u00f3n de la \u00a0norma \u00a0para la situaci\u00f3n presentada en este asunto, ella no impone la necesaria \u00a0e \u00a0imprescindible reasignaci\u00f3n del proceso a consecuencia de la modificaci\u00f3n o \u00a0revocatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0al consignar que \u201csi a ello hubiere \u00a0lugar\u201d, \u00a0deja \u00a0entrever \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una \u00a0facultad \u00a0discrecional de la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0como \u00a0ente \u00a0acusador, \u00a0de \u00a0apartar \u00a0o no al instructor encargado del \u00a0conocimiento del proceso que se adelanta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se debe olvidar que, sin perjuicio de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0procesales de los sujetos intervinientes en el tr\u00e1mite judicial, \u00a0el \u00a0acusador \u00a0y \u00a0quien detenta la titularidad de la acci\u00f3n penal (art. 24 C. de \u00a0P.P.) \u00a0es \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0que en cabeza del Fiscal General de la Naci\u00f3n, puede \u00a0delegar \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0asuntos que le corresponde al ente acusador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.-\u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0puede \u00a0aceptarse como \u00a0argumento \u00a0invalidante \u00a0del \u00a0proceso, segunda propuesta anulatoria, el hecho que \u00a0se \u00a0le \u00a0hubiera \u00a0sorprendido, \u00a0en \u00a0detrimento \u00a0del derecho a la defensa t\u00e9cnica \u00a0\u201cespec\u00edfica\u201d, \u00a0 con \u00a0 una \u00a0 imputaci\u00f3n \u00a0 plasmada \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0que no hab\u00eda sido objeto de propuesta concreta en la diligencia de \u00a0indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estrictamente, \u00a0esta \u00a0censura al tr\u00e1mite \u00a0penal \u00a0se \u00a0centra \u00a0en el hecho de no haberse indagado al procesado por el delito \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a039 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a030\/86 \u00a0ni, por ende, haber estado \u00a0comprendido \u00a0 en \u00a0 la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0y \u00a0en \u00a0estas \u00a0condiciones \u00a0proferirse \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria por el se\u00f1alado punible, cuando \u00a0inicialmente \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0tipificado \u00a0como prevaricato de que trata el art\u00edculo \u00a0149 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tacha que no adquiere validez alguna, pues \u00a0de \u00a0 conformidad \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0360 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P. \u00a0al \u00a0imputado \u00a0debe \u00a0interrog\u00e1rsele \u00a0 \u201cen \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 que \u00a0 originaron \u00a0 su \u00a0vinculaci\u00f3n\u201d, \u00a0pero \u00a0no, \u00a0como parece que lo entiende el demandante, sobre la \u00a0base \u00a0del \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de tipos concretos que se consideren infringidos, pues \u00a0no \u00a0 s\u00f3lo \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0no \u00a0lo \u00a0refiere \u00a0en \u00a0forma \u00a0alguna, \u00a0sino \u00a0que \u00a0la \u00a0variabilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0por \u00a0virtud del instructivo que se inicia y \u00a0dada \u00a0la din\u00e1mica del proceso penal, no permite que se enmarque r\u00edgidamente la \u00a0diligencia de indagatoria sobre presupuestos normativos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0requerimiento \u00a0que \u00a0hace el Estado al \u00a0indagado \u00a0acerca \u00a0de \u00a0su conducta, parte de un contexto f\u00e1ctico dentro del cual \u00a0se \u00a0 debe \u00a0ahondar \u00a0por \u00a0el \u00a0investigador, \u00a0debi\u00e9ndose \u00a0dejar \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0y \u00a0conclusiones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0a \u00a0los \u00a0momentos \u00a0procesales que as\u00ed lo exigen, verbi \u00a0gracia, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0numeral \u00a0tercero \u00a0del art\u00edculo 442 del C. de P.P. exige la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisional como requisito formal de la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0termina \u00a0por \u00a0resultar \u00a0completamente \u00a0infundado \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0en la indagatoria del procesado \u00a0NELSON \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0IBARRA \u00a0se \u00a0le \u00a0pregunt\u00f3 \u00a0a \u00a0lo \u00a0largo de todo la diligencia \u00a0(folios \u00a064 \u00a0y \u00a0siguientes) \u00a0sobre los hechos y circunstancias que lo llevaron a \u00a0dictar \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n que revocaba la medida de aseguramiento impuesta a Arley \u00a0Oviedo \u00a0Espitia, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que ordenaba la entrega de los d\u00f3lares incautados, \u00a0circunstancias \u00a0 f\u00e1cticas \u00a0 que \u00a0 finalmente \u00a0sustentaron \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0por \u00a0infracci\u00f3n al art\u00edculo 39 de la Ley 30 de 1986. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0pretensiones \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Punto \u00a0central \u00a0de \u00a0la \u00a0disertaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0en el tercer reproche, es la no configuraci\u00f3n de la antijuridicidad \u00a0ni \u00a0la \u00a0culpabilidad, \u00a0presupuestos \u00a0estructurales \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta \u00a0que \u00a0se \u00a0acepta \u00a0como t\u00edpica y endilgada al Fiscal, ya que no aparece \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0la misma procurara la impunidad de que trata el art\u00edculo 39 de \u00a0la Ley 30\/86. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0este \u00a0aspecto, \u00a0debe \u00a0advertirse \u00a0primeramente \u00a0 que \u00a0la \u00a0procuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0impunidad \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0no \u00a0es \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0un \u00a0elemento subjetivo para la estructuraci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0del \u00a0mismo. \u00a0Luego la correlaci\u00f3n que pretende mostrar el apelante con \u00a0los \u00a0fen\u00f3menos \u00a0de antijuridicidad y culpabilidad se har\u00edan a un lado, pues lo \u00a0que se pretende es la absoluci\u00f3n por atipicidad de la conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0indudablemente \u00a0las \u00a0comprobaciones \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0se \u00a0arriba \u00a0por el Tribunal de Cali en la sentencia \u00a0impugnada, \u00a0son \u00a0contundentes \u00a0para \u00a0comprobar que el Fiscal con la decisi\u00f3n de \u00a0revocar \u00a0la \u00a0medida \u00a0de aseguramiento, se apart\u00f3 diametral y ostensiblemente de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal, \u00a0todo \u00a0en \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0los intereses liberatorios del \u00a0procesado, \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0torn\u00f3 \u00a0abiertamente \u00a0en \u00a0ilegal, \u00a0y que al cobrar vida \u00a0jur\u00eddica, \u00a0no \u00a0hizo m\u00e1s que propender por la impunidad del delito cometido por \u00a0quien \u00a0era, \u00a0en \u00a0ese \u00a0momento, \u00a0investigado \u00a0por \u00a0infracci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0Ley \u00a030 de \u00a01986. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos aspectos fueron vitales para llegar a \u00a0tal \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0el \u00a0primero, que el funcionario judicial hubiese concluido de \u00a0las \u00a0 pruebas \u00a0allegadas, \u00a0y \u00a0previo \u00a0a \u00a0resolver \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0revocatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0medida de aseguramiento, que el personaje \u201cCASTRO\u201d y su \u00a0supuesto \u00a0intermediario \u00a0\u201cSERGIO\u201d, eran contrastables con la verdad procesal \u00a0reflejada \u00a0hasta \u00a0ese momento, y, de otra parte, consecuente de lo anterior, que \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0Arley \u00a0Oviedo \u00a0Espitia, \u00a0no \u00a0sab\u00eda \u00a0ni conoc\u00eda que dentro de su \u00a0maleta llevaba hero\u00edna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0\u201cCASTRO\u201d \u00a0exist\u00eda \u00a0 era \u00a0completamente \u00a0deleznable, \u00a0pues \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0la \u00a0referencia \u00a0abstracta \u00a0de \u00a0un \u00a0sujeto \u00a0a \u00a0quien \u00a0no obstante el procesado Oviedo \u00a0Espitia \u00a0iba \u00a0a \u00a0hacer un considerable favor, no aporta dato alguno acerca de su \u00a0identificaci\u00f3n, \u00a0 localizaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 paradero, \u00a0 tan \u00a0 s\u00f3lo \u00a0suministr\u00f3 \u00a0una \u00a0descripci\u00f3n \u00a0morfol\u00f3gica \u00a0que aunado a que se trataba de un personaje conocido \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0\u201cmundo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0esmeraldas\u201d, \u00a0 nada \u00a0 pudo \u00a0 contrastarse \u00a0probatoriamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco pod\u00eda encontrarse justificaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0en \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0existencia \u00a0del \u00a0sujeto \u201cSERGIO\u201d, como para que se \u00a0procediera \u00a0a \u00a0la \u00a0revocatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0medida de aseguramiento, pues si bien es \u00a0cierto \u00a0el \u00a0indagado dijo que la encomienda se la hab\u00eda entregado un sujeto que \u00a0dijo \u00a0estar \u00a0en la ciudad de Pereira enviado por \u201cCASTRO\u201d y la deponente Luz \u00a0Mary \u00a0Orrego \u00a0Barreto \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0a\u00f1o \u00a0de 1992 estuvo hospedado un \u00a0individuo \u00a0que \u00a0se \u00a0dec\u00eda \u00a0llamar \u201cSERGIO\u201d, las descripciones morfol\u00f3gicas \u00a0que \u00a0cada \u00a0uno \u00a0entregaron, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo relieva el Tribunal de Cali, eran tan \u00a0diametralmente \u00a0opuestas que a la luz de cualquier l\u00f3gica no pod\u00eda encontrarse \u00a0punto \u00a0de \u00a0encuentro \u00a0alguno. \u00a0As\u00ed, \u00a0Oviedo Espitia dice que era de pelo largo, \u00a0amonado, \u00a0ondulado \u00a0y que era de Medelll\u00edn, mientras que la declarante dice que \u00a0\u201cSERGIO\u201d \u00a0era de pelo corto, negro, lacio y era cale\u00f1o, es decir, no pod\u00eda \u00a0hallarse entre ellos correspondencia alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, tampoco de la declaraci\u00f3n de los \u00a0agentes \u00a0del DAS y la Polic\u00eda Judicial Jorge Hern\u00e1n Casas Isaza (folio 120 del \u00a0cuaderno \u00a0anexo) \u00a0y \u00a0Guillermo \u00a0Var\u00f3n Su\u00e1rez (folio 128 idem) respectivamente, \u00a0pod\u00eda \u00a0desprenderse \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0que \u00a0favoreciera \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n de \u00a0Oviedo \u00a0Espitia, \u00a0pues \u00a0relatan \u00a0que \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0entrevistado \u00a0con los esposos \u00a0Antonio \u00a0Casta\u00f1o \u00a0Cano y Dora Casta\u00f1o S\u00e1nchez, no conocieron durante su larga \u00a0estad\u00eda \u00a0en la residencia a sujeto alguno que se hiciera llamar \u201cCASTRO\u201d \u00f3 \u00a0\u201cSERGIO\u201d, \u00a0que \u00a0quiz\u00e1 \u00a0lo \u00fanico referenciable es la existencia de personas \u00a0que \u00a0vivieron \u00a0en \u00a0ese \u00a0sitio, pero que residieron antes\u00a0 del a\u00f1o 1992, lo \u00a0cual \u00a0se \u00a0torna en irrelevante pues el recibo de los paquetes, tal como el mismo \u00a0indagado \u00a0lo \u00a0sostiene, \u00a0aconteci\u00f3 \u00a0\u201cun par de semanas\u201d antes de su viaje a \u00a0los \u00a0Estados Unidos, el cual fue frustrado por las autoridades aeroportuarias el \u00a015 de mayo de 1992. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0sostuvo el Fiscal en la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0tachada \u00a0de ilegal, al igual que en su diligencia de indagatoria, que \u00a0fue \u00a0determinante \u00a0para \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n la demostrada \u201cingenuidad\u201d del joven \u00a0capturado \u00a0y \u00a0su presunta falta de conocimiento de que transportaba la sustancia \u00a0alcaloide, \u00a0al \u00a0comprobarse \u00a0la \u00a0manera tan \u201cdesprevenida\u201d y a la vista como \u00a0era llevada al interior de su maleta de viaje. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cosa \u00a0que, \u00a0no cabe duda, se encuentra en \u00a0contrav\u00eda \u00a0del \u00a0material recaudado y, especialmente, de una elemental manera de \u00a0apreciarlo y valorarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0as\u00ed \u00a0como, \u00a0desde \u00a0los \u00a0inicios \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0contra \u00a0Arley \u00a0Oviedo Espitia, con la diligencia de incautaci\u00f3n \u00a0practicada \u00a0en \u00a0el \u00a0Aeropuerto \u00a0Internacional \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Cali (folio 4 \u00a0cuaderno \u00a0anexo) \u00a0suscrito por el Jefe de la Polic\u00eda Judicial Aeroportuaria, la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0Agente \u00a0Luis \u00a0Antonio Rom\u00e1n Benavides\u00a0 (folio 12) y del \u00a0Agente \u00a0Jairo \u00a0Ochoa \u00a0Amaya \u00a0(folio \u00a013), \u00a0\u00e9stos \u00a0\u00faltimos quienes directamente \u00a0efectuaron \u00a0la \u00a0requisa, \u00a0se \u00a0comprobaba ciertamente que varios de los elementos \u00a0que \u00a0llevaba el viajero, \u00fatiles de aseo personal, un libro, un juego de damas y \u00a0dos \u00a0cajas \u00a0de \u00a0pa\u00f1uelos, \u00a0resultaban \u00a0sospechosos, \u00a0debido \u00a0a \u00a0que su peso era \u00a0anormal \u00a0para \u00a0lo \u00a0que supuestamente llevaban, raz\u00f3n por la cual se procedi\u00f3 a \u00a0abrirlos \u00a0sin \u00a0que se encontrara la sustancia, lo que s\u00f3lo aconteci\u00f3 cuando se \u00a0hizo \u00a0un \u00a0corte \u00a0en \u00a0las \u00a0pastas \u00a0del \u00a0libro, del juego y en una de las cajas de \u00a0pa\u00f1uelos, \u00a0lo \u00a0que \u00a0quiere \u00a0decir \u00a0que \u00a0la sustancia pulverulenta se encontraba \u00a0definitivamente \u00a0oculta y debidamente embalada en sitios que no fueran de f\u00e1cil \u00a0acceso en caso de requisa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, cuando se dice en el \u00a0prove\u00eddo \u00a0acusado que: \u201cFinalmente debemos acotar la poca o nulo conocimiento \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Arley \u00a0Oviedo \u00a0Espitia \u00a0del conocimiento (sic) en el transporte de la \u00a0sustancia \u00a0denominada \u00a0hero\u00edna. Ingenuamente la hab\u00eda embalado en su equipaje, \u00a0esto \u00a0 es, \u00a0no \u00a0la \u00a0llevaba \u00a0camuflada \u00a0como \u00a0es \u00a0lo \u00a0usual \u00a0en \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0delincuencia, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo confirma el informe y ratificaci\u00f3n de las unidades \u00a0que \u00a0conocieron \u00a0el \u00a0operativo \u00a0&#8230;\u201d, f\u00e1cil es concluir que se tergivers\u00f3 el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, haci\u00e9ndosele decir ama\u00f1adamente lo que no revelaba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0los \u00a0jueces \u00a0en sus \u00a0decisiones \u00a0judiciales \u00a0est\u00e1n \u00a0facultados para interpretar y aplicar la ley con \u00a0fundamentos \u00a0racionales \u00a0y \u00a0l\u00f3gicos, \u00a0soportados \u00a0en \u00a0las \u00a0pruebas allegadas al \u00a0expediente, \u00a0su \u00a0absoluta \u00a0desproporci\u00f3n, \u00a0tal \u00a0como sucede en este caso, es la \u00a0muestra \u00a0de \u00a0una \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0ajena \u00a0a la verdad procesal y con ella llevada \u00a0hacia el favorecimiento indebido de uno de los sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0es en este punto donde debe advertirse \u00a0que \u00a0la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0lleva \u00a0aneja los fines propuestos por el Estado \u00a0para \u00a0lograr \u00a0que \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0infractores \u00a0de \u00a0la \u00a0ley penal comparezcan al \u00a0proceso \u00a0y, llegado el caso, de que cumplan con la pena se\u00f1alada para el delito \u00a0cometido. \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0la imposici\u00f3n de esta medida detentiva se hace necesaria \u00a0cuando \u00a0se \u00a0encuentran serios indicios de la participaci\u00f3n del indagatoriado en \u00a0el \u00a0delito \u00a0que se investiga. Luego, cuando el Fiscal Mart\u00ednez Ibarra, haciendo \u00a0gala \u00a0de \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de prueba, a prop\u00f3sito de un \u00a0raciocinio \u00a0il\u00f3gico y desproporcionado frente a los elementos de juicio con que \u00a0contaba \u00a0para \u00a0adoptar \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0apropiada, decide, por encima de la ley, \u00a0revocar \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0que \u00a0pesaba en contra de quien exist\u00edan \u00a0fundados \u00a0 motivos \u00a0 para \u00a0que \u00a0siguiera \u00a0privado \u00a0de \u00a0su \u00a0libertad, \u00a0propendi\u00f3 \u00a0indudablemente \u00a0por \u00a0la impunidad de la conducta t\u00edpica encuadrada en la Ley 30 \u00a0de \u00a0 1986, \u00a0 pues \u00a0 al \u00a0dejarlo \u00a0en \u00a0libertad \u00a0lo \u00a0sustrajo \u00a0de \u00a0la \u00a0obligatoria \u00a0comparecencia al proceso y por ende a la ejecuci\u00f3n de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quedando \u00a0 clara \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0la \u00a0culpabilidad \u00a0dolosa \u00a0del \u00a0Fiscal, \u00a0que \u00a0por \u00a0la plena ejecuci\u00f3n de una acci\u00f3n \u00a0valorativa \u00a0y \u00a0justificada \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los derroteros que llevaron a adoptar la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0revocar \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, \u00a0descarta \u00a0la modalidad a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0culpa, por lo que la demanda subsidiaria del recurrente tambi\u00e9n se \u00a0desestima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0no \u00a0se \u00a0trat\u00f3 de un caso de \u00a0\u201cnegligencia\u201d \u00a0en \u00a0el \u00a0estudio \u00a0del \u00a0asunto, \u00a0ni \u00a0la \u00a0falta de estudio de la \u00a0totalidad \u00a0del expediente, ni los dem\u00e1s aspectos que trata el defensor, sino de \u00a0la \u00a0manifiesta intenci\u00f3n de justificar juiciosa y detalladamente la revocatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, \u00a0lo \u00a0que \u00a0devela, se insiste, el dolo y no la \u00a0culpa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0estos \u00a0t\u00e9rminos \u00a0y \u00a0cumpliendo \u00a0su \u00a0funci\u00f3n \u00a0dentro \u00a0de los l\u00edmites que le demarca el art\u00edculo 217 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, a la Sala solo le resta concluir que comparte el an\u00e1lisis \u00a0probatorio \u00a0y \u00a0jur\u00eddico contenido en la sentencia del Tribunal Superior de Cali \u00a0que \u00a0 conden\u00f3 \u00a0al \u00a0doctor \u00a0Nelson \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Ibarra \u00a0como \u00a0responsable \u00a0de \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a039 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a030\/86, \u00a0motivo por\u00a0 el cual le \u00a0impartir\u00e1 confirmaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo anteriormente expuesto la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Penal y administrando Justicia \u00a0en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-\u00a0 \u00a0No \u00a0decretar la nulidad demandada por el recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.-\u00a0 \u00a0 \u00a0 CONFIRMAR \u00edntegramente la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MARINA \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RU\u00cdZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13512 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 Aprobado \u00a0 acta \u00a0N\u00b0 \u00a0093 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C., trece (13) de agosto de dos \u00a0mil tres (2003). \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0VISTOS \u00a0\u00a0 Decide \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6658","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6658","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6658"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6658\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6658"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6658"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6658"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}