{"id":6646,"date":"2023-09-08T17:00:22","date_gmt":"2023-09-08T17:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1330926-11-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:22","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:22","slug":"1330926-11-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1330926-11-03\/","title":{"rendered":"13309(26-11-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13309 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 128 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C., veintis\u00e9is (26) de noviembre \u00a0de dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Mediante sentencia del 26 de enero de 1996, \u00a0un \u00a0Juzgado \u00a0Regional \u00a0de Barranquilla conden\u00f3 a los procesados WALTER ARROYO y \u00a0F\u00c9LIX \u00a0DE \u00a0LA \u00a0HOZ PACHECO, en calidad de coautores de los delitos de secuestro \u00a0extorsivo \u00a0y \u00a0homicidio \u00a0agravado, a la pena principal de veintis\u00e9is (26) a\u00f1os \u00a0m\u00e1s \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0cada \u00a0uno; y a interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones p\u00fablicas por diez (10) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 desatar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0F\u00c9LIX DE LA HOZ PACHECO, y en ejercicio del \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0consulta, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, en fallo del 11 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01996, \u00a0adopt\u00f3 las siguientes determinaciones: 1) decret\u00f3 la nulidad \u00a0parcial \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado en la fase de la causa con relaci\u00f3n a dicho procesado, \u00a0exclusivamente \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e \u00a0al \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio; 2) fij\u00f3 la pena \u00a0principal \u00a0en \u00a0veintid\u00f3s \u00a0(22) a\u00f1os de prisi\u00f3n para DE LA HOZ PACHECO, por el \u00a0delito \u00a0de secuestro extorsivo, incrementando la que le hab\u00eda sido impuesta por \u00a0ese \u00a0delito \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia; \u00a03) \u00a0aument\u00f3 \u00a0la pena de prisi\u00f3n a WALTER \u00a0ARROYO, \u00a0tas\u00e1ndola \u00a0en \u00a0treinta \u00a0(30) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n; \u00a04) \u00a0conden\u00f3 a los \u00a0procesados \u00a0a pagar los perjuicios causados con las infracciones; y 5) les neg\u00f3 \u00a0el subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad, \u00a0la Sala resuelve de \u00a0fondo \u00a0sobre el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto por el apoderado \u00a0de F\u00c9LIX DE LA HOZ PACHECO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0acontecimientos \u00a0que \u00a0originaron \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0fueron \u00a0relatados \u00a0de la siguiente manera por el Tribunal \u00a0Nacional, en la sentencia de segundo grado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn las horas de la ma\u00f1ana del d\u00eda 30 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01992, \u00a0un grupo de sujetos fuertemente armados secuestraron en la \u00a0Finca \u00a0San \u00a0Miguel \u00a0ubicada \u00a0en jurisdicci\u00f3n del Corregimiento de Molineros del \u00a0Municipio \u00a0 de \u00a0Sabanalarga, \u00a0al \u00a0joven \u00a0LUIS \u00a0GUILLERMO \u00a0DAZA \u00a0D\u00cdAZ, \u00a0a \u00a0quien \u00a0condujeron \u00a0hasta \u00a0un \u00a0paraje \u00a0cercano \u00a0de la comprensi\u00f3n territorial de Pioj\u00f3 \u00a0(Atl\u00e1ntico), \u00a0sitio \u00a0que \u00a0los \u00a0delincuentes consideraron que era apropiado para \u00a0eludir el ulterior rastreo policial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0suma solicitada para la liberaci\u00f3n del \u00a0plagiado \u00a0inicialmente \u00a0ascendi\u00f3 \u00a0a \u00a0sesenta \u00a0millones \u00a0de pesos, pero tras una \u00a0ardua \u00a0negociaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0padre \u00a0qued\u00f3 \u00a0establecida \u00a0en \u00a0siete \u00a0millones. No \u00a0obstante \u00a0y \u00a0al \u00a0parecer \u00a0en \u00a0la \u00a0madrugada \u00a0del \u00a024 de diciembre siguiente, los \u00a0captores, \u00a0sin \u00a0aguardar \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0la il\u00edcita prestaci\u00f3n exigida, \u00a0ultimaron al cautivo de dos impactos de bala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las investigaciones preliminares condujeron \u00a0a \u00a0descubrir \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0il\u00edcito \u00a0de F\u00c9LIX DE LA HOZ PACHECO y \u00a0posteriormente, \u00a0la \u00a0de \u00a0WALTER \u00a0ARROYO, \u00a0alias \u00a0\u201cWilmer\u201d, \u00a0quien \u00a0luego \u00a0de \u00a0capturado \u00a0relat\u00f3 \u00a0a \u00a0las autoridades los pormenores del plagio y asesinato del \u00a0plagiado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Como antes que se cometiera el homicidio \u00a0el \u00a0padre \u00a0de la v\u00edctima formul\u00f3 denuncia penal por el secuestro, la Fiscal\u00eda \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Barranquilla \u00a0dispuso adelantar averiguaci\u00f3n preliminar, donde se \u00a0llevaron \u00a0a \u00a0cabo \u00a0varias \u00a0actividades \u00a0de \u00a0inteligencia \u00a0y \u00a0se \u00a0practicaron las \u00a0primeras pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. M\u00e1s adelante, la misma autoridad abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a F\u00c9LIX DE LA HOZ PACHECO y a \u00a0Edgar \u00a0Pati\u00f1o \u00a0Solano, \u00a0quienes \u00a0para \u00a0el \u00a0efecto hab\u00edan sido capturados; y al \u00a0definir \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica provisionalmente, mediante resoluci\u00f3n del 23 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01993, \u00a0les \u00a0impuso \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0sin excarcelaci\u00f3n, por el delito de secuestro extorsivo \u00a0\u201ctipificado en el art\u00edculo 268 del C.P., subrogado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a022 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988, \u00a0convertido en legislaci\u00f3n \u00a0permanente, \u00a0que \u00a0tiene \u00a0pena \u00a0de prisi\u00f3n de 15 a 20 a\u00f1os y multa de 100 a 200 \u00a0salarios \u00a0 \u00a0m\u00ednimos \u00a0 \u00a0mensuales.\u201d \u00a0 (Folio 66 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Se \u00a0vincul\u00f3 \u00a0posteriormente \u00a0a \u00a0WALTER \u00a0ARROYO, \u00a0quien \u00a0luego \u00a0de ser aprehendido y escuchado en indagatoria admiti\u00f3 su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en los hechos e inform\u00f3 sobre el asesinato del secuestrado Luis \u00a0Guillermo \u00a0Daza \u00a0D\u00edaz. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a018 \u00a0de marzo de 1993, fue afectado con \u00a0medida \u00a0 \u00a0de \u00a0 aseguramiento, \u00a0 consistente \u00a0 en \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0 preventiva \u00a0 sin \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de secuestro extorsivo y homicidio agravado. \u00a0(Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 145 \u00a0 \u00a0 \u00a0 cdno. \u00a0 \u00a0 \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 Adem\u00e1s \u00a0 fue \u00a0 vinculado \u00a0 mediante \u00a0indagatoria \u00a0Dagoberto \u00a0Molina \u00a0Albor. \u00a0Y \u00a0al \u00a0definir \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0provisionalmente, \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0marzo de 1993, la Fiscal\u00eda Regional se abstuvo de \u00a0afectarlo \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento. \u00a0(Folio 402 \u00a0cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0recaudar \u00a0pluralidad \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0el \u00a017 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01994, \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0el \u00a0cierre parcial de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0se \u00a0dispuso \u00a0la \u00a0ruptura de la unidad procesal, con el fin de \u00a0continuar \u00a0investigando \u00a0por \u00a0separado \u00a0el \u00a0compromiso \u00a0penal de otros autores y \u00a0part\u00edcipes. \u00a0 (Folio \u00a0 407 \u00a0 Cdno. \u00a0 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Al calificar el m\u00e9rito del sumario, el \u00a028 \u00a0 de \u00a0 abril \u00a0de \u00a01994, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Barranquilla \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0F\u00c9LIX DE LA HOZ PACHECO y WALTER ARROYO en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0coautores de secuestro extorsivo y homicidio agravado; \u201ctipificados \u00a0en \u00a0el \u00a0articulo 268 del C.P. subrogado por el art. \u00a022 \u00a0del \u00a0Dec. \u00a0180\/1980, \u00a0convertido \u00a0en \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por \u00a0el Dec. \u00a02266\/91, \u00a0en \u00a0conexi\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de Homicidio Agravado, al tenor de los \u00a0dispuesto \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0los \u00a0 arts. \u00a0 323 \u00a0 y \u00a0 324 \u00a0 (Nos. \u00a0 2 \u00a0 y \u00a0 4).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0misma \u00a0providencia \u00a0precluy\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0Edgardo \u00a0Pati\u00f1o \u00a0Solano y Dagoberto Molina Albor. \u00a0(Folio 425 cdno. 1) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. La fase de la causa fue adelantada por un \u00a0Juzgado \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Barranquilla. \u00a0Cit\u00f3 \u00a0para \u00a0sentencia, \u00a0se recaudaron los \u00a0alegatos \u00a0finales \u00a0y el 26 de enero de 1996, conden\u00f3 a F\u00c9LIX DE LA HOZ PACHECO \u00a0y WALTER ARROYO como se especific\u00f3 en precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 funcionario \u00a0 de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0entendi\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0se \u00a0subsum\u00eda \u00a0en el art\u00edculo 268 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Decreto 100 de 1980, originalmente sancionado con prisi\u00f3n de 6 \u00a0a 15 a\u00f1os, y calcul\u00f3 la sanci\u00f3n a imponer del siguiente modo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos \u00a0anteriores \u00a0argumentos \u00a0permiten al \u00a0Despacho, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0adem\u00e1s \u00a0 \u00a0del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 26 \u00a0 (concurso) \u00a0del \u00a0C.P., dosificar la pena \u00a0as\u00ed: \u00a0veinte \u00a0(20) \u00a0a\u00f1os \u00a0por \u00a0el homicidio agravado y seis (6) a\u00f1os seis (6) \u00a0meses \u00a0por \u00a0el \u00a0secuestro \u00a0extorsivo, \u00a0para un total de veintis\u00e9is (26) a\u00f1os y \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0meses \u00a0para \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0autores \u00a0de los citados punibles.\u201d \u00a0(Folio 680 cdno. 2) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0Al \u00a0desatar la impugnaci\u00f3n interpuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado de DE LA HOZ PACHECO, y en ejercicio del grado jurisdiccional \u00a0de \u00a0consulta, \u00a0en \u00a0fallo del 11 de julio de 1996, el Tribunal Nacional confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0primera instancia con las modificaciones anotadas en la parte \u00a0inicial de este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En criterio del Tribunal Nacional, el A-quo \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al adecuar el secuestro extorsivo en el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0dicho \u00a0precepto fue modificado en la punibilidad, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0cuando el m\u00f3vil del il\u00edcito era econ\u00f3mico, por el art\u00edculo 6\u00b0 del \u00a0Decreto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 2790 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 19901, \u00a0vigente \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0de los \u00a0hechos, \u00a0que \u00a0estableci\u00f3 \u00a0un \u00a0m\u00ednimo \u00a0de \u00a020 \u00a0y \u00a0un \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a025 \u00a0a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0modific\u00f3 las penas que hab\u00eda \u00a0impuesto \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia con ocasi\u00f3n del secuestro extorsivo, \u00a0hasta \u00a0 ajustarlas \u00a0 a \u00a0 la \u00a0legalidad. \u00a0(Folio \u00a0 3 \u00a0Cdno. \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0Inconforme con la sentencia de segundo \u00a0grado, \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0de \u00a0F\u00c9LIX \u00a0DE \u00a0LA \u00a0HOZ \u00a0PACHECO \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0 cuyo \u00a0 fondo \u00a0 resuelve \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0en \u00a0este \u00a0prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0Mientras se tramitaba la impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del Circuito Especializado de Barranquilla, \u00a0mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02001, en aplicaci\u00f3n del principio de \u00a0favorabilidad \u00a0por \u00a0la \u00a0sucesi\u00f3n \u00a0de leyes penales, readecu\u00f3 la pena principal \u00a0impuesta \u00a0a F\u00c9LIX DE LA HOZ PACHECO, reduci\u00e9ndola a diecinueve (19) a\u00f1os m\u00e1s \u00a0nueve \u00a0(9) \u00a0meses \u00a0mas seis (6) d\u00edas de prisi\u00f3n, a quien concedi\u00f3 la libertad \u00a0provisional; \u00a0e \u00a0igualmente \u00a0redujo \u00a0la \u00a0pena \u00a0en \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0WALTER ARROYO, \u00a0dej\u00e1ndola \u00a0en \u00a0veintiocho \u00a0(28) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n; \u00a0y dispuso que continuara \u00a0privado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 libertad. \u00a0 (Folio \u00a0117 \u00a0cdno \u00a02 \u00a0Corte) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo propone el defensor de F\u00c9LIX DE \u00a0LA \u00a0HOZ \u00a0PACHECO \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del Tribunal Nacional, con fundamento en la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto \u00a02700 \u00a0 de \u00a0 1991), \u00a0 por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0217 \u00a0(competencia \u00a0del \u00a0superior) ib\u00eddem y \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0(prohibici\u00f3n de la reformatio in \u00a0pejus) de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda el libelista que el Juez Regional \u00a0de \u00a0Barranquilla \u00a0tas\u00f3 \u00a0la \u00a0pena para el secuestro extorsivo en seis a\u00f1os m\u00e1s \u00a0seis \u00a0meses de prisi\u00f3n, toda vez que tipific\u00f3 esa conducta en el art\u00edculo 268 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0que \u00a0establec\u00eda \u00a0una \u00a0sanci\u00f3n \u00a0entre \u00a05 \u00a0y \u00a016 \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que, \u00a0como \u00a0el \u00a0implicado DE LA HOZ \u00a0PACHECO \u00a0fue \u00a0apelante \u00a0\u00fanico, la alzada s\u00f3lo se entend\u00eda en lo desfavorable, \u00a0por \u00a0lo \u00a0cual \u00a0el Tribunal Nacional vulner\u00f3 la prohibici\u00f3n de la reforma en lo \u00a0peor \u00a0cuando \u00a0adecu\u00f3 la conducta de secuestro extorsivo en el art\u00edculo 6\u00b0 del \u00a0Decreto \u00a02790 de 1990, que se reservaba para los eventos donde el plagio tuviese \u00a0fines terroristas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0censor, \u00a0tampoco \u00a0la \u00a0calidad de \u00a0consultable \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0autorizaba \u00a0el \u00a0aumento de la \u00a0sanci\u00f3n, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0\u201cante \u00a0la ilegalidad de la \u00a0pena \u00a0impuesta\u201d \u00a0correspond\u00eda a la Fiscal\u00eda o al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0como agentes del Estado impugnar oportunamente; y si no lo \u00a0hicieron, \u00a0por \u00a0estar \u00a0conformes \u00a0con lo decidido, precluy\u00f3 la oportunidad para \u00a0enderezar \u00a0el \u00a0asunto, \u00a0y \u00a0no pod\u00eda oficiosamente el Tribunal Nacional hacer la \u00a0correcci\u00f3n \u00a0en \u00a0detrimento \u00a0de \u00a0los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0apelante \u00a0\u00fanico, \u00a0pues la \u00a0consulta es viable s\u00f3lo cuando ning\u00fan sujeto procesal apela. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar la sentencia \u00a0impugnada \u00a0 y \u00a0proferir \u00a0la \u00a0de \u00a0sustituci\u00f3n, \u00a0dejando \u00a0vigente\u00a0 \u00a0para \u00a0el \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0la pena de prisi\u00f3n de seis (6) a\u00f1os m\u00e1s seis (6) meses, \u00a0como la tas\u00f3 el Juzgado de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Tercero Delegado en lo Penal \u00a0de \u00a0entrada \u00a0advierte \u00a0que \u00a0en \u00a0su criterio, reiterado en plurales conceptos, el \u00a0principio \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0la \u00a0no \u00a0reformatio in \u00a0pejus prevalece sobre el principio de legalidad, por \u00a0lo cual encuentra razonable la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Invoca \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0vertida \u00a0en \u00a0la \u00a0Sentencia \u00a0SU-327 \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01995 \u00a0(M.P. \u00a0 Dr. \u00a0 Carlos \u00a0 Gaviria \u00a0 D\u00edaz), \u00a0y \u00a0trascribe algunos apartes; entre \u00a0ellos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn nuestro ordenamiento la garant\u00eda de \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;reformatio \u00a0 \u00a0 \u00a0in \u00a0 \u00a0 \u00a0pejus&#8221; \u00a0 \u00a0 ha \u00a0 \u00a0 sido \u00a0 \u00a0 constitucionalizada, y su elevaci\u00f3n a \u00a0ese \u00a0rango \u00a0es \u00a0congruente \u00a0con \u00a0la adopci\u00f3n del sistema penal acusatorio, cuya \u00a0esencia \u00a0radica\u00a0 en separar las funciones de acusaci\u00f3n y juzgamiento, para \u00a0colocar \u00a0en \u00a0cabeza del Ministerio Fiscal la titularidad de la primera, y en esa \u00a0medida \u00a0convertir \u00a0al \u00a0juez \u00a0en un tercero independiente, desligado de muchas de \u00a0las \u00a0funciones \u00a0que \u00a0oficiosamente \u00a0deb\u00eda \u00a0cumplir \u00a0en \u00a0el \u00a0sistema inquisitivo \u00a0anterior; \u00a0por \u00a0ello \u00a0se \u00a0le \u00a0entrega \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n la \u00a0\u201ccarga \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba\u201d y la responsabilidad de representar durante la etapa \u00a0del \u00a0juicio \u00a0el inter\u00e9s del Estado en que se castigue al delincuente.\u00a0 Por \u00a0este \u00a0camino resulta cierto que frente a un fallo de contenidos ilegales, cuando \u00a0el \u00a0mismo \u00a0parece tocar los intereses leg\u00edtimos del Estado o de la sociedad, la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0del \u00a0mismo \u00a0corresponde, \u00a0a trav\u00e9s del recurso de apelaci\u00f3n o de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0al \u00a0Fiscal \u00a0y \u00a0al \u00a0Ministerio P\u00fablico; pero toda esa estructura, se \u00a0destruye \u00a0cuando \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0se \u00a0da \u00a0a \u00a0la \u00a0tarea de suplir las \u00a0omisiones de aqu\u00e9llos\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, acota que la erradicaci\u00f3n de la \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus es \u00a0absoluta \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0ning\u00fan motivo puede ser excepcionada por el principio de \u00a0legalidad, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que, \u00a0en casos como el presente, donde la defensa interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra la decisi\u00f3n de primer grado, la competencia \u00a0del \u00a0superior \u00a0qued\u00f3 \u00a0restringida \u00a0a \u00a0los aspectos desfavorables sometidos a su \u00a0conocimiento \u00a0en la impugnaci\u00f3n; y adem\u00e1s, porque la Fiscal\u00eda y el Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0guardaron \u00a0silencio, manifestando as\u00ed su conformidad con la sentencia \u00a0del A-quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Descarta \u00a0 el \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0consulta, \u00a0que preve\u00eda el art\u00edculo 217 (competencia \u00a0del \u00a0superior) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal \u00a0anterior2, \u00a0modificado por la Ley 81 de 1993, como fuente de la competencia \u00a0ilimitada \u00a0del Tribunal Nacional para revisar la sentencia de primera instancia, \u00a0toda \u00a0 vez \u00a0 que, \u00a0 si \u00a0bien \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201csin \u00a0limitaci\u00f3n\u201d \u00a0contenida \u00a0en \u00a0dicho \u00a0precepto \u00a0fue \u00a0declarada \u00a0exequible \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0la \u00a0Sentencia C-583 de \u00a019973, \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0consulta \u00a0 \u00a0operaba \u00a0 \u00a0exclusivamente \u00a0 \u201ccuando \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0interponga \u00a0 \u00a0recurso \u00a0 \u00a0alguno\u201d, \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0 establec\u00eda \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0206 \u00a0(providencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 consultables) \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, solicita a la Corte casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0y \u00a0proferir \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0reemplazo en los \u00a0t\u00e9rminos que se pide en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0pasa \u00a0a \u00a0demostrarse, \u00a0aunque \u00a0el \u00a0libelista \u00a0seleccion\u00f3 \u00a0adecuadamente \u00a0la \u00a0causal \u00a0de casaci\u00f3n para postular el \u00a0reproche, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0sostenido \u00a0por el Procurador Tercero Delegado en lo \u00a0Penal, \u00a0no \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0pregona \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0desconoci\u00f3 el art\u00edculo 31 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0De tiempo atr\u00e1s la jurisprudencia de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0destacado la preponderancia que como norma de contenido sustancial \u00a0tiene \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta, \u00a0y \u00a0que \u00a0debido \u00a0a \u00a0tal \u00a0categor\u00eda \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio in pejus \u00a0irradia \u00a0la \u00a0actividad \u00a0judicial \u00a0en \u00a0todo \u00a0el marco del proceso \u00a0penal. \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0denuncia la transgresi\u00f3n al art\u00edculo 31 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0resulta adecuada la demanda de casaci\u00f3n que invoca la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial, toda vez que la \u00a0problem\u00e1tica \u00a0recae directamente sobre el contenido de la norma sustancial, sin \u00a0que exija an\u00e1lisis sobre las pruebas o los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Si \u00a0bien el apoderado de F\u00c9LIX DE LA \u00a0HOZ \u00a0PACHECO se\u00f1ala correctamente el art\u00edculo 31 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica \u00a0como \u00a0 norma \u00a0 quebrantada, \u00a0que \u00a0aunque \u00a0no \u00a0lo \u00a0indica \u00a0ser\u00eda \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0enlaza \u00a0el art\u00edculo 31 Superior con el art\u00edculo 217 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal anterior, como si \u00e9ste fuese desarrollo de \u00a0aquel. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0es \u00a0impreciso \u00a0puesto \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0217 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal \u00a0derogado \u00a0no \u00a0es \u00a0desarrollo \u00a0del precepto de la Carta que proh\u00edbe la \u00a0 reformatio \u00a0in \u00a0pejus, \u00a0sino \u00a0que \u00a0contiene temas diversos de los que se ocup\u00f3 el legislador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque era suficiente reclamar la falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, si el libelista \u00a0pretend\u00eda \u00a0complementar \u00a0sus argumentos ha debido mencionar el art\u00edculo 17 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal, \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991, \u00a0que \u00a0consagraba \u00a0expresamente \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reforma peyorativa y la erig\u00eda en norma \u00a0rectora del procedimiento penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0el reproche se estructura \u00a0sobre \u00a0la \u00a0base \u00a0de \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0consagra \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0reformatio \u00a0 in \u00a0 pejus, \u00a0se \u00a0precisa \u00a0verificar \u00a0 si \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0se \u00a0produjo \u00a0o \u00a0no \u00a0con \u00a0desconocimiento de ese derecho fundamental garantizado en la Carta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0n\u00facleo del cargo plantea el problema \u00a0jur\u00eddico \u00a0consistente en definir si la interposici\u00f3n del recurso de apelaci\u00f3n \u00a0\u00fanicamente \u00a0por el defensor, contra la sentencia de primera instancia proferida \u00a0por \u00a0 el \u00a0 Juez \u00a0 Regional \u00a0 de \u00a0Barranquilla, \u00a0providencia \u00a0sometida \u00a0al \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de consulta en virtud de la ley, privaba al Tribunal Nacional de \u00a0la \u00a0facultad \u00a0de \u00a0conocer \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0sin \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0alguna. \u00a0En otras \u00a0palabras, \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0dilucidar \u00a0si \u00a0por \u00a0obra \u00a0del recurso de apelaci\u00f3n la \u00a0sentencia \u00a0del A-quo dejaba de ser consultable o ya no quedaba sometida al grado \u00a0jurisdiccional de consulta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre este t\u00f3pico la jurisprudencia de la \u00a0Sala, \u00a0acorde \u00a0con la Corte Constitucional, ha reiterado de tiempo atr\u00e1s que la \u00a0correcta \u00a0 \u00a0 \u00a0 hermen\u00e9utica \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0206 \u00a0 \u00a0 \u00a0(providencias \u00a0 \u00a0consultables) \u00a0 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal anterior, modificado por el art\u00edculo 29 de la \u00a0Ley \u00a081 \u00a0de \u00a01993, \u00a0permite inferir que las sentencias no anticipadas proferidas \u00a0por \u00a0los jueces regionales siempre son consultables, a\u00fan cuando contra ellas se \u00a0interponga \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0recurso \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0apelaci\u00f3n4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La frase \u201cson \u00a0consultables \u00a0cuando \u00a0contra \u00a0ellas \u00a0no se interponga recurso alguno\u201d \u00a0contenida \u00a0en \u00a0dicha \u00a0norma establec\u00eda el deber que tiene el \u00a0superior \u00a0funcional \u00a0de revisar oficiosamente y en su integridad las actuaciones \u00a0procesales \u00a0en \u00a0los \u00a0eventos \u00a0que \u00a0contempla, \u00a0sin \u00a0necesidad de esperar que las \u00a0diligencias \u00a0 le \u00a0fuesen \u00a0enviadas \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0recursos \u00a0ordinarios \u00a0interpuestos por los sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dando \u00a0alcance \u00a0a \u00a0la \u00a0citada \u00a0frase, con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0H. \u00a0Magistrado \u00a0Fernando \u00a0Arboleda Ripoll, en sentencia del 21 de \u00a0octubre de 1998, la Sala indic\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cson \u00a0consultables \u00a0cuando \u00a0contra \u00a0ellas \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiere \u00a0interpuesto el recurso de apelaci\u00f3n\u201d, \u00a0utilizada \u00a0en \u00a0normatividades anteriores (ley 17 de 1975, art. 1\u00ba y Decreto 050 \u00a0de \u00a01987, \u00a0art.210), \u00a0e \u00a0incorporada \u00a0hoy \u00a0con algunas variantes en el texto del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a081 \u00a0de 1993, ten\u00eda entonces raz\u00f3n de ser porque el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0otorgaba \u00a0competencia \u00a0al \u00a0ad \u00a0quem \u00a0para \u00a0conocer \u00a0sin \u00a0limitaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0impugnada (Ley 17 de 1975, art. 3\u00ba y Decreto \u00a0050 \u00a0de \u00a01987, \u00a0art. \u00a0538), \u00a0tornando \u00a0por \u00a0contera \u00a0innecesaria \u00a0la consulta, e \u00a0imprimi\u00e9ndole a \u00e9sta un verdadero car\u00e1cter subsidiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cFrente a la normatividad actual, en que \u00a0el \u00a0 recurso \u00a0 de \u00a0 apelaci\u00f3n \u00a0otorga \u00a0competencia \u00a0al \u00a0superior \u00a0para \u00a0decidir \u00a0\u00fanicamente \u00a0sobre \u00a0los \u00a0aspectos impugnados, una consideraci\u00f3n de esta \u00edndole \u00a0pierde \u00a0vigencia, \u00a0no \u00a0siendo posible postular que la consulta es subsidiaria de \u00a0la apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0supletoriedad \u00a0del instituto de la \u00a0consulta \u00a0ha \u00a0de \u00a0ser \u00a0entendida \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con los aspectos que no han sido \u00a0objeto \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0sin \u00a0que la interposici\u00f3n del recurso comprometa la \u00a0potestad \u00a0del \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0derivada \u00a0de la ley, de poder reformar sin limitaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n consultada, a\u00fan en los aspectos impugnados y en perjuicio \u00a0del procesado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTotalmente \u00a0equivocado \u00a0resulta, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0impugnar \u00a0un \u00a0determinado aspecto de la decisi\u00f3n consultable, en \u00a0el \u00a0entendido de que as\u00ed se impide su examen integral por la segunda instancia, \u00a0o \u00a0que \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en cuyo nombre se apela amparado por el \u00a0principio de no reformatio in pejus\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0anterior \u00a0doctrina \u00a0fue \u00a0ratificada \u00a0recientemente \u00a0en \u00a0la \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n del 17 julio de 20035, \u00a0(radicaci\u00f3n \u00a0 14216, \u00a0 M.P. \u00a0 Dr. \u00a0 Mauro \u00a0Solarte \u00a0Portilla), donde se insisti\u00f3 en que \u201cCuando \u00a0se \u00a0interpone \u00a0la apelaci\u00f3n contra una providencia que se \u00a0halla \u00a0 sujeta \u00a0al \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0la \u00a0consulta, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0interposici\u00f3n \u00a0del recurso no compromete la potestad del ad quem derivada de la \u00a0ley, \u00a0de \u00a0poder reformar sin limitaci\u00f3n alguna la decisi\u00f3n consultada, a\u00fan en \u00a0los aspectos impugnados y en perjuicio del procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0ha \u00a0expresado \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0repetidas \u00a0ocasiones \u00a0que el instituto procesal de la consulta no es un medio de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0un \u00a0recurso, sino un mecanismo de revisi\u00f3n de la legalidad de \u00a0ciertas \u00a0decisiones \u00a0judiciales, \u00a0que \u00a0operaba \u00a0por \u00a0ministerio de la ley, y que \u00a0deb\u00eda \u00a0cumplir \u00a0ex oficio \u00a0el \u00a0superior \u00a0funcional \u00a0de \u00a0quien \u00a0la ha proferido, pues se funda en razones de \u00a0inter\u00e9s general y es de car\u00e1cter imperativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De no ser as\u00ed bastar\u00eda que el interesado \u00a0interpusiera \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0la providencia que de suyo es \u00a0consultable, \u00a0para \u00a0extraerle \u00a0de \u00a0un tajo tal car\u00e1cter, dando al traste con el \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0consulta, \u00a0que \u00a0en \u00a0manera alguna fue previsto por el \u00a0legislador \u00a0como \u00a0un \u00a0mecanismo destinado a operar dependiendo de la voluntad de \u00a0los sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0La \u00a0Corte Constitucional en sentencia \u00a0C-583 \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01997, \u00a0declar\u00f3 \u00a0exequible \u00a0el \u00a0art\u00edculo 217 \u00a0(competencia \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0superior) \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal anterior, modificado por el \u00a0art\u00edculo \u00a034 de la Ley 81 de 1993, en cuanto la consulta habilitaba al superior \u00a0para \u00a0decidir \u00a0sin limitaci\u00f3n alguna sobre la providencia consultada o la parte \u00a0pertinente \u00a0 de \u00a0ella. \u00a0A \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0que \u00a0permite \u00a0revisar \u00a0\u00fanicamente los aspectos impugnados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, no se ajusta a derecho la \u00a0postura \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que la simple interposici\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0consultable, \u00a0cualquiera sea el \u00a0aspecto \u00a0impugnado, \u00a0enerva \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que el superior pueda entrar a \u00a0considerar \u00a0 los \u00a0 aspectos \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 han \u00a0 sido \u00a0 objeto \u00a0de \u00a0tacha \u00a0por \u00a0el \u00a0apelante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0manera, no pueden acogerse los \u00a0planteamientos \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador Delegado, pues en esencia el cargo no se \u00a0cimienta, \u00a0como \u00a0pareciera, simplemente en la vulneraci\u00f3n de la prohibici\u00f3n de \u00a0la \u00a0reformatio \u00a0in pejus, \u00a0sino \u00a0 en \u00a0 premisas \u00a0que \u00a0no \u00a0compaginan \u00a0con \u00a0el \u00a0recto \u00a0entendimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0 que \u00a0 regulaba \u00a0 lo \u00a0 atinente \u00a0 al \u00a0 grado \u00a0 jurisdiccional \u00a0 de \u00a0consulta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Al margen de los anteriores asertos, si \u00a0bien \u00a0se \u00a0constata \u00a0objetivamente \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0agrav\u00f3 \u00a0la pena \u00a0impuesta \u00a0a F\u00c9LIX DE LA HOZ PACHECO, el fallo no es violatorio del art\u00edculo 31 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 Constituci\u00f3n \u00a0 Pol\u00edtica, \u00a0 ni \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0217 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0era \u00a0deber \u00a0del \u00a0Tribunal ajustar la pena al \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad, para aplicar, como lo hizo, la sanci\u00f3n penal condigna \u00a0al \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0atendiendo \u00a0la \u00a0ley que lo tipificaba al tiempo de los \u00a0hechos, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0el art\u00edculo 6\u00b0 del Decreto 2790 \u00a0de 1990. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0lo \u00a0cierto el casacionista \u00a0cuando \u00a0afirma \u00a0que el art\u00edculo 6\u00b0 del Decreto 2790 \u00a0de \u00a01990 \u00a0se \u00a0aplicaba \u00a0exclusivamente \u00a0a \u00a0los \u00a0secuestros \u00a0extorsivos con fines \u00a0terroristas. \u00a0Las \u00a0controversias en torno de esa interpretaci\u00f3n fueron zanjadas \u00a0de \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s por la Corte Suprema de Justicia, reiterando en forma clara y \u00a0un\u00e1nime \u00a0que \u00a0cuando el secuestro ha sido cometido en vigencia del decreto 2790 \u00a0de \u00a01990 \u00a0y \u00a0los hechos que lo configuran \u201cpersigan \u00a0los \u00a0objetivos \u00a0enunciados \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0268 del C\u00f3digo Penal\u201d, \u00a0entre \u00a0ellos \u00a0\u201cexigir \u00a0por \u00a0su \u00a0libertad \u00a0un \u00a0provecho \u00a0o \u00a0cualquier \u00a0utilidad\u201d, la \u00a0norma \u00a0 aplicable \u00a0es \u00a0la \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 \u00a0de \u00a0ese \u00a0Decreto, \u00a0acogido \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0 permanente \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 11 \u00a0 del \u00a0 decreto \u00a0 2266 \u00a0de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0pueden confrontarse, entre \u00a0otras: \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a012 de noviembre y 3 de diciembre de \u00a01999, \u00a0radicaciones \u00a013566 \u00a0y \u00a012683, \u00a0respectivamente, \u00a0M.P. Dr. Jorge C\u00f3rdoba \u00a0Poveda; \u00a0sentencia \u00a0del \u00a03 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01999, radicaci\u00f3n 13555, M.P. Dr. \u00a0\u00c1lvaro \u00a0 Orlando \u00a0 P\u00e9rez \u00a0Pinz\u00f3n; \u00a0sentencia \u00a0del \u00a015 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02001, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0 13847, \u00a0 M.P. \u00a0 Dr. \u00a0 Carlos \u00a0 E. \u00a0 Mej\u00eda \u00a0Escobar; \u00a0orientaci\u00f3n \u00a0jurisprudencial \u00a0que \u00a0fue \u00a0ratificada \u00a0en \u00a0la sentencia del 17 de julio de 2003, \u00a0radicaci\u00f3n 14216, M.P. Dr. Mauro Solarte Portilla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como el secuestro del joven Luis Guillermo \u00a0Daza \u00a0D\u00edaz \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el 30 de noviembre 1992, y los prop\u00f3sitos perseguidos \u00a0eran \u00a0 los \u00a0de \u00a0exigir \u00a0por \u00a0su \u00a0liberaci\u00f3n \u00a0un \u00a0provecho \u00a0econ\u00f3mico \u00a0il\u00edcito \u00a0equivalente \u00a0 a \u00a0 sesenta \u00a0 millones \u00a0 de \u00a0 pesos, \u00a0es \u00a0indiscutible \u00a0que \u00a0obr\u00f3 \u00a0correctamente \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0al \u00a0aplicar \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0prevista en el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, normatividad que empez\u00f3 a regir a \u00a0partir del 16 de enero de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0No pod\u00eda el superior funcional pasar \u00a0por \u00a0alto el desacierto en la selecci\u00f3n de la norma tipificadora cometido en la \u00a0sentencia \u00a0 de \u00a0 primera \u00a0instancia, \u00a0so \u00a0pretexto \u00a0de \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0reformatio in pejus, pues \u00a0esta \u00a0veda \u00a0jur\u00eddica no tiene cabida cuando el A-quo haya ignorado el principio \u00a0de \u00a0 legalidad \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0penas, \u00a0y \u00a0de \u00a0contera \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0instituci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0com\u00fanmente \u00a0denominada \u00a0 prohibici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 reformatio \u00a0in \u00a0pejus, o reforma peyorativa, o reforma en lo peor ha \u00a0sido \u00a0ampliamente \u00a0alinderada \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0 especialmente \u00a0 en \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0 explicar \u00a0 que, \u00a0 a \u00a0 pesar \u00a0 de \u00a0 su \u00a0constitucionalizaci\u00f3n, \u00a0el art\u00edculo 31 de la Carta no ha consagrado un derecho \u00a0absoluto \u00a0y \u00a0sin \u00a0excepci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0para \u00a0los condenados que apelan como parte \u00a0\u00fanica la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal ha sido \u00a0reiterativa \u00a0 en \u00a0 determinar \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 prohibici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 reformatio \u00a0in \u00a0pejus \u00a0no \u00a0tiene lugar \u00a0cuando \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0materia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0desconocido el \u00a0principio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la \u00a0saz\u00f3n, \u00a0en la Sentencia del 28 de \u00a0octubre de 1997 se expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa Sala ha venido considerando que dada \u00a0la \u00a0constitucionalizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0habida \u00a0cuenta del \u00a0mandato \u00a0que \u00a0sobre \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0normativo \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0contiene la propia \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0sostener \u00a0la \u00a0prevalencia de la prohibici\u00f3n de \u00a0reforma \u00a0en \u00a0peor \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias (Art 31 C.P.), para aplicar \u00e9sta \u00faltima \u00a0disposici\u00f3n \u00a0en \u00a0prejuicio \u00a0de \u00a0aquel. \u00a0La garant\u00eda fundamental que implica el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0(C:P. \u00a0art \u00a029) \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0agotar en la recortada \u00a0perspectiva \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201cprotecci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado\u201d en un evento determinado, \u00a0sino \u00a0que ella trasciende en general a todos los destinatarios de la ley penal a \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0el Estado ( a trav\u00e9s de los funcionarios que aplican la ley, esto \u00a0es, \u00a0los jueces ) no pueda sustraerse de los marcos b\u00e1sicos (m\u00ednimo y m\u00e1ximo) \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0declarada por el legislador para cada tipo penal o para cada clase \u00a0de hecho punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cGrave perjuicio a la igualdad de todos \u00a0ante \u00a0la \u00a0ley \u00a0penal (basilar en el Estado de Derecho) se originar\u00eda de admitir \u00a0que \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0particular \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0un sujeto de derecho pudiese \u00a0recibir \u00a0penas m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites m\u00e1ximos dispuestos por el legislador, \u00a0o \u00a0que \u00a0est\u00e9n \u00a0por debajo de sus l\u00edmites m\u00ednimos, o no consagrados en ley. De \u00a0ah\u00ed \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 acuda \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0coexistencia \u00a0de \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0constitucionales \u00a0para \u00a0intentar \u00a0un \u00a0marco \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no sacrifique \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas (legalidad de la pena y exclusi\u00f3n de reformatio in \u00a0pejus) \u00a0en \u00a0detrimento \u00a0de la otra, y que de paso tampoco desconozca principios, \u00a0valores \u00a0y \u00a0derechos \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fundamentales como los de separaci\u00f3n de poderes \u00a0(arts. \u00a01 \u00a0y \u00a0113 C.P.), sometimiento del juez al imperio de la ley (entendiendo \u00a0en \u00a0ella \u00a0a la constituci\u00f3n misma) (arts 4 y 230 C.P.), primac\u00eda y aplicaci\u00f3n \u00a0inmediata \u00a0de \u00a0los derechos fundamentales (arts 84,93, y 94 C.P.), y reserva del \u00a0legislador \u00a0para \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0c\u00f3digos \u00a0(arts. 28 y 150 C:P) \u00a0 \u00a0entre \u00a0 \u00a0otros.\u201d \u00a0 \u00a0(M.P. \u00a0 Dr. \u00a0 Carlos \u00a0 Eduardo \u00a0 Mej\u00eda \u00a0Escobar). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el Tribunal Nacional, se insiste, era \u00a0imperativo \u00a0restablecer \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0ignorada, es decir aplicar las sanciones \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los par\u00e1metros previstos por el legislador. Al enmendar el desatino \u00a0palpable \u00a0en la sentencia de primera instancia, consistente en reprimir con base \u00a0en \u00a0una \u00a0disposici\u00f3n ya subrogada, si bien es cierto se vio obligado a aumentar \u00a0la \u00a0pena \u00a0hasta \u00a0empalmarla con la legalidad, no incurri\u00f3 en desconocimiento de \u00a0la \u00a0 \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0reformatio \u00a0 \u00a0in \u00a0pejus. \u00a0De \u00a0modo \u00a0que \u00a0bajo este supuesto la censura \u00a0tampoco est\u00e1 llamada a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V. CUESTIONES FINALES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0la entrada en vigencia del nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0se \u00a0abri\u00f3 \u00a0la \u00a0posibilidad de aplicar las \u00a0disposiciones \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0r\u00e9gimen contempla, por favorabilidad respecto de las \u00a0anteriores, si a ello hubiere lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso \u00a0particular, \u00a0mientras \u00a0se \u00a0tramitaba \u00a0 la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinaria, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de Barranquilla, mediante auto del primero de octubre de 2001, en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de favorabilidad por la sucesi\u00f3n de leyes penales, \u00a0readecu\u00f3 \u00a0la pena principal impuesta a F\u00c9LIX DE LA HOZ PACHECO reduci\u00e9ndola a \u00a019 \u00a0a\u00f1os m\u00e1s 9 meses m\u00e1s 6 d\u00edas de prisi\u00f3n; y a WALTER ARROYO, rebaj\u00e1ndola \u00a0a 28 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0quedar \u00a0ejecutoriada la sentencia, la \u00a0competencia \u00a0para decidir sobre los t\u00f3picos relativos a la favorabilidad radica \u00a0en \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad, como lo dispone el \u00a0numeral \u00a07\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 79 del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0soluci\u00f3n que se ajusta a derecho y que garantiza el principio de la \u00a0doble instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden de ideas, la redosificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito Especializado de Barranquilla tiene \u00a0car\u00e1cter \u00a0provisional, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha \u00a0venido reiterando la Corte; y si fuere el \u00a0caso, \u00a0sobre \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tema \u00a0podr\u00e1 \u00a0volver \u00a0el \u00a0Juez de Ejecuci\u00f3n de Penas y \u00a0Medidas \u00a0 de \u00a0 Seguridad, \u00a0 quien \u00a0 tiene \u00a0 la \u00a0 facultad \u00a0 legal \u00a0 de \u00a0resolver \u00a0definitivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por supuesto, contra el auto que resuelva \u00a0en \u00a0segunda instancia los asuntos inherentes a la favorabilidad, en ning\u00fan caso \u00a0procede \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 recurso \u00a0 \u00a0extraordinario \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0(Sentencia \u00a0 \u00a0del \u00a0 5 \u00a0 de \u00a0 septiembre \u00a0 de \u00a0 2001, \u00a0 radicaci\u00f3n \u00a013.000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. De conformidad con el art\u00edculo 187 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), \u00a0equivalente al 197 del \u00a0r\u00e9gimen \u00a0procedimental \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia, que no sustituye al \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0queda \u00a0ejecutoriada el d\u00eda en que se suscribe, y contra ella \u00a0no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el \u00a0fallo motivo de impugnaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente sentencia no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento parcial de voto \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0O. \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Salvamento parcial de voto \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aclaraci\u00f3n de voto \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Adoptado \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0a trav\u00e9s del Decreto Especial 2266 de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Art\u00edculo \u00a0217 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de 1991. \u00a0Competencia del superior. \u00a0\u201cLa \u00a0consulta permite al superior decidir sin limitaci\u00f3n sobre la providencia \u00a0o la parte pertinente.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Sentencia \u00a0 C-583 \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01997, \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Carlos \u00a0Gaviria \u00a0D\u00edaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Confrontar: \u00a0Radicaci\u00f3n 12.741. Sentencia del 5 de septiembre de 2000. M.P. Dr. \u00a0Edgar Lombana Trujillo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Con \u00a0salvamento \u00a0 de \u00a0 voto \u00a0 del \u00a0 H. \u00a0 Magistrado \u00a0 Dr. \u00a0 \u00c1lvaro \u00a0 Orlando \u00a0P\u00e9rez \u00a0Pinz\u00f3n. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13309 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 128 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 D. C., veintis\u00e9is (26) de noviembre \u00a0de dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6646","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6646","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6646"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6646\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6646"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6646"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6646"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}