{"id":6645,"date":"2023-09-08T17:00:21","date_gmt":"2023-09-08T17:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1328831-07-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:21","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:21","slug":"1328831-07-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1328831-07-03\/","title":{"rendered":"13288(31-07-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 13288 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0 EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 087 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0treinta \u00a0y \u00a0uno \u00a0(31) \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0tres \u00a0(2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0Sala \u00a0procede \u00a0a \u00a0decidir el recurso extraordinario de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el representante de la parte civil, contra la sentencia del 11 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01996, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual el Tribunal Superior de Bucaramanga \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0absolutorio proferido por el Juzgado 12 Penal del Circuito \u00a0de \u00a0esa ciudad el 30 de septiembre de 1996 en favor de Norberto Acevedo G\u00f3mez y \u00a0Marco Fidel Acevedo Lozano, procesados por el delito de extorsi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>En el mes de enero de 1994, el se\u00f1or V\u00edctor \u00a0Hugo \u00a0Prada \u00a0Centeno le entreg\u00f3 a Norberto Acevedo G\u00f3mez y Marco Fidel Acevedo \u00a0Lozano \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0seis \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos \u00a0($6.000.000.00) \u00a0en \u00a0calidad de \u00a0pr\u00e9stamo, \u00a0cuyo \u00a0pago \u00a0fue garantizado con un cheque posfechado perteneciente a \u00a0una \u00a0cuenta \u00a0del \u00a0se\u00f1or Gabriel Rodr\u00edguez Barrios. Como este t\u00edtulo valor fue \u00a0impagado \u00a0 en \u00a0dos \u00a0oportunidades; \u00a0la \u00a0primera, \u00a0por \u00a0fondos \u00a0insuficientes \u00a0y, \u00a0despu\u00e9s, \u00a0por \u00a0orden \u00a0de no pago, el se\u00f1or Prada Centeno les exigi\u00f3 en varias \u00a0oportunidades a los deudores el pago de la obligaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0el denunciante que Norberto Acevedo \u00a0G\u00f3mez \u00a0y \u00a0Marco Fidel Acevedo Lozano no s\u00f3lo se negaron a cancelarle la deuda, \u00a0sino \u00a0que \u00a0en una oportunidad en que los visit\u00f3 en la finca para reiterarles el \u00a0cobro, \u00a0lo recibieron a golpes y despu\u00e9s lo amenazaron con liquidarlo o hacerlo \u00a0matar \u00a0de \u00a0la \u00a0guerrilla \u00a0si \u00a0insist\u00eda \u00a0en \u00a0cobrarles \u00a0el dinero. As\u00ed mismo lo \u00a0intimidaron \u00a0con \u00a0hacerlo \u00a0separar \u00a0de \u00a0su \u00a0esposa \u00a0y \u00a0de \u00a0denunciarlo \u00a0ante las \u00a0autoridades \u00a0 por \u00a0 un \u00a0presunto \u00a0delito \u00a0de \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0violento \u00a0del \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0\u00e9l \u00a0hab\u00eda hecho v\u00edctima a una de las hijas de Norberto Acevedo \u00a0G\u00f3mez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0 fundamento \u00a0 en \u00a0 las \u00a0 diligencias \u00a0 adelantadas \u00a0durante \u00a0la \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0previa, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a012 \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Previa \u00a0y Permanente de \u00a0Bucaramanga \u00a0orden\u00f3 \u00a0la apertura de instrucci\u00f3n el 13 de diciembre de 1994. La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a013 \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Patrimonio de la misma ciudad, a quien le fue \u00a0asignada \u00a0 la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0por \u00a0competencia, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0Norberto Acevedo G\u00f3mez y Fidel Acevedo Lozano. Al definirles la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0afectarlos con medida de \u00a0aseguramiento, mediante decisi\u00f3n del\u00a0 19 de julio de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Cerrada \u00a0 la \u00a0 etapa \u00a0instructiva, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a042 \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de Patrimonio Econ\u00f3mico calific\u00f3 el m\u00e9rito del \u00a0sumario \u00a0el 3 de enero de 1996. Acus\u00f3 a Norberto Acevedo G\u00f3mez y Fidel Acevedo \u00a0Lozano \u00a0como \u00a0responsables del delito de extorsi\u00f3n agravado por la cuant\u00eda. La \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0el 15 de marzo de 1996.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0juicio \u00a0le \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a012 Penal del Circuito de \u00a0Bucaramanga, \u00a0despacho \u00a0que una vez celebrada la vista p\u00fablica, absolvi\u00f3 a los \u00a0procesados \u00a0Norberto Acevedo G\u00f3mez y Fidel Acevedo Lozano de los cargos que por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de\u00a0 \u00a0extorsi\u00f3n les hab\u00eda elevado la Fiscal\u00eda, mediante fallo \u00a0calendado el 30 de septiembre de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0ser \u00a0apelado esta providencia por el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte civil, el Tribunal Superior de Bucaramanga lo confirm\u00f3 \u00a0integralmente el 11 de diciembre de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El representante de la parte civil interpuso \u00a0y \u00a0sustent\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0cuyo \u00a0fondo \u00a0resuelve \u00a0la Sala en este \u00a0prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0fundamento \u00a0en la causal primera de casaci\u00f3n, consagrada en el \u00a0art\u00edculo \u00a0220, \u00a0numeral \u00a01 \u00a0inciso \u00a02\u00ba., \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal \u00a0anterior \u00a0(Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991) \u00a0el casacionista formul\u00f3 un s\u00f3lo cargo. Lo \u00a0enunci\u00f3, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo \u00fanico (violaci\u00f3n indirecta) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 sentencia \u00a0 del \u00a0 Tribunal \u00a0 viol\u00f3 \u00a0indirectamente \u00a0normas de derecho sustancial, porque incurri\u00f3 en error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0que no tuvo en cuenta medios \u00a0probatorios \u00a0legalmente \u00a0incorporados \u00a0al \u00a0proceso \u00a0como son los testimonios del \u00a0se\u00f1or \u00a0 V\u00edctor \u00a0Hugo \u00a0Prada \u00a0Centeno \u00a0y \u00a0de \u00a0su \u00a0esposa \u00a0Georgina \u00a0Acevedo \u00a0de \u00a0Prada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0 como \u00a0 normas \u00a0 infringidas \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0 \u00a0246, \u00a0 \u00a0247 \u00a0 y \u00a0 254 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0derogado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que si el fallador de segundo grado \u00a0no \u00a0hubiera \u00a0\u201cdesatendido en su justo valor probatorio\u201d las declaraciones de \u00a0V\u00edctor \u00a0Hugo \u00a0Prada \u00a0Centeno y Georgina Acevedo de Prada, habr\u00eda advertido que \u00a0fue \u00a0un \u00a0hecho \u00a0cierto que los procesados Norberto y Marco Fidel Acevedo hab\u00edan \u00a0constre\u00f1ido \u00a0ilegalmente \u00a0a \u00a0Prada \u00a0Centeno para que \u00e9ste dejara de hacer algo \u00a0con \u00a0la \u00a0amenaza \u00a0de \u00a0un \u00a0mal \u00a0futuro \u00a0determinado y con el \u00e1nimo de obtener un \u00a0beneficio \u00a0econ\u00f3mico \u00a0evidente y, en consecuencia los hubiera condenado por los \u00a0cargos formulados en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica que pretender exigirle al se\u00f1or Prada \u00a0Centeno, \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0castigara \u00a0la conducta por \u00e9l denunciada, que reuniera \u00a0toda \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0sobre \u00a0el \u00a0il\u00edcito, \u00a0resulta \u00a0desproporcionado e \u00a0injusto, \u00a0pues \u00a0el \u00a0delito \u00a0denunciado \u00a0no s\u00f3lo pod\u00eda probarse por medio de la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0sino \u00a0que \u00a0mal \u00a0se \u00a0le \u00a0pod\u00eda exigir que asumiera labores \u00a0investigativas, propias del aparato judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0en virtud de la citada omisi\u00f3n \u00a0probatoria,\u00a0 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0viol\u00f3 el contenido normativo de los art\u00edculos \u00a0246, \u00a0247 \u00a0y \u00a0254 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. P., que establecen la obligaci\u00f3n de que toda \u00a0providencia \u00a0judicial \u00a0se sustente en las pruebas legal, regular y oportunamente \u00a0aportadas \u00a0al \u00a0proceso; \u00a0a \u00a0dictar \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0cuando haya certeza \u00a0objetiva \u00a0sobre \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n de la conducta punible y de la responsabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0a \u00a0valorar \u00a0las \u00a0pruebas en su conjunto de \u00a0acuerdo con las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada\u00a0 \u00a0y, en su lugar, se dicte la de reemplazo que procesa de acuerdo \u00a0a la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Alegato del no recurrente defensor de los \u00a0acusados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor de los procesados considera que \u00a0debe \u00a0rechazarse \u00a0de \u00a0plano \u00a0el recurso extraordinario por cuanto los perjuicios \u00a0solicitados \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0parte \u00a0civil \u00a0s\u00f3lo ascienden a 12 millones de \u00a0pesos, \u00a0cifra \u00a0esta \u00a0que \u00a0no alcanza a la cuant\u00eda se\u00f1alada por la ley, pues de \u00a0conformidad \u00a0con la ley 2\u00aa. de 1984 y los decretos 2282 de 1989, 522 de 1988, a \u00a0partir \u00a0del \u00a031 \u00a0del \u00a0diciembre de\u00a0 1995\u00a0 la cuant\u00eda para recurrir en \u00a0casaci\u00f3n es igual o superior a $38.416.000.00. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0igualmente que no es cierto que el \u00a0ad \u00a0quem hubiera desconocido \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de V\u00edctor \u00a0Hugo \u00a0Prada \u00a0Centeno \u00a0y \u00a0Georgina Acevedo de Prada, pues s\u00ed los tuvo en cuenta, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que los hechos sobre los cuales los declarantes dan cuenta no constituyen \u00a0elementos del delito denunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado en lo Penal considera que el cargo \u00a0propuesto \u00a0no \u00a0est\u00e1 llamado a prosperar por falta de t\u00e9cnica y de raz\u00f3n y, en \u00a0consecuencia solicita no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sostiene \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 sustentaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 reproche \u00a0es \u00a0confusa \u00a0y \u00a0contradictoria, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0le imputa al fallador de segundo grado un error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de existencia, al haber ignorado las declaraciones del \u00a0denunciante \u00a0y \u00a0de \u00a0su \u00a0esposa, \u00a0pero \u00a0a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido se lamenta de que el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0hubiese apreciado las mismas pruebas \u201c \u00a0en \u00a0su \u00a0justo \u00a0valor \u00a0probatorio\u201d , con lo cual da a \u00a0entender \u00a0que s\u00ed las tuvo en cuenta, s\u00f3lo que el libelista no est\u00e1 de acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0alcance \u00a0probatorio que se les dio, con lo cual desv\u00eda el ataque hacia \u00a0un error de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto que el ad quem \u00a0haya \u00a0ignorado los testimonios del denunciante y de su \u00a0esposa, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0sus \u00a0consideraciones \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0justamente \u00a0empez\u00f3 por \u00a0analizar \u00a0estas \u00a0declaraciones, \u00a0concluyendo \u00a0que \u00a0las \u00a0mismas \u00a0no \u00a0alcanzaban a \u00a0demostrar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 existencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 hecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0punible \u00a0denunciado.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tampoco \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0el \u00a0libelista \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0las \u00a0normas que dice \u00a0fueron \u00a0violadas, \u00a0pues se limit\u00f3 a\u00a0 enunciar el alcance de los art\u00edculos \u00a0246, \u00a0247 \u00a0y \u00a0254 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de P. P. , sin acreditar en qu\u00e9 forma la judicatura \u00a0vulner\u00f3 \u00a0la \u00a0observancia \u00a0de \u00a0los mismos, dado que las instancias fundamentaron \u00a0sus \u00a0decisiones \u00a0en \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0allegadas, \u00a0pero \u00a0al valorarlas llegaron a la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0que tales medios no conduc\u00edan a la certeza sobre la existencia \u00a0del \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 \u00a0punible \u00a0 \u00a0y, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0consiguiente, \u00a0 \u00a0emitieron \u00a0 \u00a0un \u00a0 fallo \u00a0absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0alegato del defensor no recurrente, sostiene \u00a0que \u00a0tiene raz\u00f3n en cuanto a la inexistencia del error de hecho denunciado, mas \u00a0no \u00a0en \u00a0que \u00a0la demanda deba rechazarse por motivo de la cuant\u00eda, habida cuenta \u00a0que \u00a0el apoderado de la parte civil censura el contenido penal del fallo y no lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la \u00a0indemnizaci\u00f3n de los perjuicios, lo cual era imposible si \u00a0se \u00a0 tiene \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 recurrida \u00a0 es \u00a0 de \u00a0car\u00e1cter \u00a0absolutorio.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Es err\u00f3neo el \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0defensor \u00a0no \u00a0recurrente \u00a0al se\u00f1alar que el apoderado de la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0carece \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0para interponer el recurso extraordinario en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0al \u00a0monto de los perjuicios reclamados en la demanda de constituci\u00f3n \u00a0de \u00a0parte \u00a0civil. \u00a0No \u00a0tuvo en cuenta que la sentencia impugnada es de car\u00e1cter \u00a0absolutorio \u00a0y, \u00a0en \u00a0tal \u00a0circunstancia, \u00a0como \u00a0lo ha se\u00f1alado la Corporaci\u00f3n, \u00a0resulta \u00a0indiscutible \u00a0que los intereses privados se ven afectados, en la medida \u00a0en \u00a0que, \u00a0por \u00a0virtud \u00a0del \u00a0sentido \u00a0de \u00a0tal determinaci\u00f3n,\u00a0 desaparece la \u00a0opci\u00f3n \u00a0de \u00a0obtener \u00a0el \u00a0resarcimiento de los da\u00f1os y la indemnizaci\u00f3n de los \u00a0perjuicios \u00a0morales \u00a0y \u00a0materiales que hubiere ocasionado la conducta sometida a \u00a0juzgamiento. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0ante tal circunstancia, la parte civil est\u00e1 en \u00a0todo \u00a0su derecho de impugnar el fallo, sin importar para nada la cuant\u00eda de los \u00a0perjuicios \u00a0(Sentencia \u00a0del \u00a015 \u00a0de \u00a0marzo de 2000, Rad. 12.070, M. P. Carlos E. \u00a0Mej\u00eda Escobar). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Asegura \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que el Tribunal viol\u00f3 indirectamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0246, \u00a0247 \u00a0y 254 del C\u00f3digo de procedimiento Penal, por cuanto \u00a0ignor\u00f3 \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0allegados \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0como son las \u00a0declaraciones \u00a0del \u00a0denunciante \u00a0V\u00edctor Hugo Prada Centeno y\u00a0 de su esposa \u00a0Georgina Acevedo de Prada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse \u00a0apreciado en segunda instancia en su justo \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0que \u00a0obran en autos, especialmente las de \u00a0Prada \u00a0Centeno \u00a0y \u00a0Georgina Acevedo, se habr\u00eda advertido que los procesados s\u00ed \u00a0hab\u00edan \u00a0constre\u00f1ido ilegalmente al primero de los nombrados para que dejara de \u00a0hacer \u00a0algo \u00a0con la amenaza de un mal futuro cierto y determinado, con el \u00e1nimo \u00a0de obtener un beneficio econ\u00f3mico evidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0Le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al Procurador Delegado cuando se\u00f1ala que la \u00a0censura \u00a0propuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la parte civil no tiene vocaci\u00f3n de \u00a0\u00e9xito por falta de raz\u00f3n y por graves falencias t\u00e9cnicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04. \u00a0Como \u00a0lo \u00a0ha \u00a0reiterado \u00a0la \u00a0Sala, incurre en error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0el \u00a0juez que omite apreciar una prueba legalmente \u00a0aportada \u00a0al proceso o cuando, inversamente, infiere consecuencias valorativas a \u00a0partir \u00a0de \u00a0un \u00a0medio de convicci\u00f3n que no forma parte del proceso por no haber \u00a0sido legal y oportunamente incorporado.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esta \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0yerro, \u00a0por ser protuberante, suele descubrirse \u00a0con \u00a0un \u00a0examen \u00a0sencillo \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaciones \u00a0o con la confrontaci\u00f3n directa, \u00a0f\u00edsica \u00a0del \u00a0acopio \u00a0probatorio y las motivaciones del fallo. Precisamente, una \u00a0lectura \u00a0atenta \u00a0de \u00a0la sentencia impugnada permite concluir que, contrario a lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0el censor, el Tribunal en ning\u00fan momento ignor\u00f3 los testimonios \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0V\u00edctor \u00a0Hugo Prada Centeno y\u00a0 de su c\u00f3nyuge Georgina Acevedo \u00a0de \u00a0 Prada \u00a0 y, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 tanto, \u00a0 no \u00a0 existi\u00f3 \u00a0 el \u00a0 desacierto \u00a0 f\u00e1ctico \u00a0denunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 efecto, \u00a0 en \u00a0la \u00a0parte \u00a0considerativa \u00a0del \u00a0fallo \u00a0atacado \u00a0se \u00a0indica: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cRespecto a la comprobaci\u00f3n del elemento \u00a0material \u00a0ha \u00a0de \u00a0advertirse \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0se cuenta con la versi\u00f3n del ofendido \u00a0PRADA \u00a0CENTENO, \u00a0corroborada \u00a0en \u00a0parte \u00a0por su esposa GEORGINA ACEVEDO DE PRADA \u00a0\u2013fol. \u00a098- \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0relata \u00a0que \u00a0le cambi\u00f3 un cheque por la suma de seis millones a su suegro\u00a0 \u00a0y \u00a0un \u00a0cu\u00f1ado, met\u00e1lico que qued\u00f3 respaldado con un cheque, el cual consign\u00f3 \u00a0en \u00a0dos \u00a0oportunidades \u00a0pero \u00a0&#8211; \u00a0seg\u00fan \u00a0dijo \u00a0&#8211;\u00a0 \u00a0nunca \u00a0fue pagado por el \u00a0Banco\u00a0 \u00a0(&#8230;); \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0se present\u00f3 personalmente a la finca de los \u00a0Acevedo \u00a0\u2013 sus deudores- \u00a0para \u00a0reclamarles el cumplimiento de la deuda y se encontr\u00f3 con la sorpresa que \u00a0no \u00a0iban \u00a0a \u00a0satisfacerla, \u00a0como quiera que ese monto se tomar\u00eda como parte del \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0que le ocasionara a su hija Sara por haberla violado, \u00a0circunstancia \u00a0 que \u00a0 denuncia \u00a0 como \u00a0 tramoya \u00a0 para \u00a0esquivar \u00a0el \u00a0pago&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) \u00a0No \u00a0hay \u00a0duda \u00a0que \u00a0PRADA \u00a0CENTENO \u00a0denunci\u00f3 \u00a0a \u00a0sus \u00a0cofamiliares \u00a0al \u00a0observar \u00a0que el \u00a0met\u00e1lico \u00a0no \u00a0le \u00a0era \u00a0cancelado, lo que no previ\u00f3 fue que en vez de denunciar \u00a0por \u00a0un hecho que no correspond\u00eda con la descripci\u00f3n abstracta que hace la ley \u00a0penal, \u00a0del \u00a0punible \u00a0de \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0debi\u00f3 hacerlo por la v\u00eda civil teniendo \u00a0como \u00a0base \u00a0el \u00a0t\u00edtulo \u00a0que le prestara m\u00e9rito ejecutivo y no haberlo devuelto \u00a0como \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lo \u00a0anota, sin prevenci\u00f3n alguna, y por correo; situaci\u00f3n que \u00a0\u2013 \u00a0prima facie- le quita \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0delictual \u00a0a \u00a0la \u00a0conducta de sus denunciados &#8230;\u201d (Cuaderno Tribunal, fol. 7 y 9).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a05. A m\u00e1s de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0con \u00a0evidente \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0exigencias de claridad y \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0as\u00ed \u00a0como del principio de no contradicci\u00f3n, el censor incurre en \u00a0el \u00a0insalvable \u00a0yerro de atacar la sentencia del Tribunal por haber incurrido en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de existencia, consistente en que ignor\u00f3 \u00a0completamente \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0V\u00edctor Hugo Prada Centeno y\u00a0 Georgina \u00a0Acevedo \u00a0de \u00a0Prada, \u00a0pero \u00a0a rengl\u00f3n seguido y dentro del mismo cargo, acusa al \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia por no haber apreciado esos mismos elementos de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0\u201cen su justo valor probatorio\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Olvid\u00f3 \u00a0el libelista que el error de hecho por omisi\u00f3n se presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0ignora una prueba que obra materialmente en el proceso, no \u00a0cuando \u00a0habi\u00e9ndola \u00a0analizado \u00a0resuelve \u00a0desestimarla \u00a0porque \u00a0considera que no \u00a0amerita \u00a0credibilidad,\u00a0 \u00a0o \u00a0carece de aptitud para dar por demostrado\u00a0 \u00a0un \u00a0determinado \u00a0hecho, \u00a0como \u00a0aconteci\u00f3 \u00a0en el caso sub judice,\u00a0 donde el \u00a0Tribunal \u00a0analiz\u00f3 \u00a0los \u00a0referidos \u00a0testimonios, pero\u00a0 les neg\u00f3 el alcance \u00a0probatorio \u00a0pretendido \u00a0por el apoderado de la parte civil, pues consider\u00f3, con \u00a0raz\u00f3n, \u00a0que \u00a0de \u00a0las circunstancias por ellos descritas no se pod\u00eda inferir la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0delictiva \u00a0denunciada, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0trataba del \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0contractual, \u00a0cuyo \u00a0reclamo deb\u00eda haberse \u00a0intentado a trav\u00e9s de la jurisdicci\u00f3n civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctico \u00a0procesal excluye \u00a0toda \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0intentar \u00a0un \u00a0ataque \u00a0por \u00a0la v\u00eda del error de hecho por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0que \u00a0la prueba supuestamente pretermitida fue apreciada y \u00a0valorada \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores,\u00a0 \u00a0como, \u00a0as\u00ed \u00a0sea \u00a0en \u00a0forma reticente, lo \u00a0reconoce \u00a0el \u00a0propio \u00a0actor. En tales condiciones resulta improcedente cualquier \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0sustentada \u00a0en \u00a0un error de este tipo, el cual, como ya se explic\u00f3, \u00a0presupone \u00a0que \u00a0la prueba obre materialmente en el proceso, y que los juzgadores \u00a0hayan ignorado su existencia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a06. \u00a0Como \u00a0lo \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0representante del Ministerio P\u00fablico, el \u00a0cargo \u00a0propuesto \u00a0se circunscribe a un problema de valoraci\u00f3n del m\u00e9rito de la \u00a0prueba, \u00a0que, como ha sido reiteradamente sostenido por la doctrina de la Corte, \u00a0s\u00f3lo \u00a0resulta \u00a0posible \u00a0de ser planteado en casaci\u00f3n cuando los juzgadores, en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0determinaci\u00f3n de la fuerza persuasiva del medio, desconocen de \u00a0modo \u00a0manifiesto \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, ataque que en forma alguna \u00a0intenta desarrollar el casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. A pesar que en el cuerpo de la demanda el \u00a0censor \u00a0 en \u00a0 forma \u00a0 correcta \u00a0 hace \u00a0 alusi\u00f3n \u00a0 acerca \u00a0 de \u00a0 \u201cqu\u00e9 \u00a0se \u00a0entiende por norma sustancial para efectos del recurso de \u00a0casaci\u00f3n\u201d \u00a0 (Cuaderno \u00a0 tribunal, \u00a0 fol. \u00a030), \u00a0al \u00a0desarrollar \u00a0la censura no se ci\u00f1\u00f3 a las pautas que indica en su escrito, pues \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0como \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0violadas los art\u00edculos 246, 247 y 254 del \u00a0estatuto \u00a0 procedimental \u00a0 penal \u00a0derogado, \u00a0las \u00a0cuales \u00a0son \u00a0instrumentales \u00a0o \u00a0procesales; \u00a0con \u00a0excepci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 247, que siendo norma sustancial, de \u00a0ella no se dio la presunta violaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No tuvo en cuenta que de conformidad con la \u00a0preceptiva \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0de la anterior \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0procesal (numeral 1\u00ba del art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000), la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0procede \u00a0&#8220;cuando \u00a0la sentencia sea violatoria de una norma de derecho \u00a0sustancial&#8221;, \u00a0cuya cita resulta imprescindible (numeral 3\u00ba del art\u00edculo 225 de \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0derogada, \u00a0numeral \u00a03\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo 212 de la normatividad \u00a0procesal de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo, \u00a0en \u00a0conclusi\u00f3n,\u00a0 \u00a0debe ser \u00a0desestimado, \u00a0 por \u00a0 absoluta \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0raz\u00f3n\u00a0 \u00a0y \u00a0total \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR el fallo \u00a0motivo del recurso extraordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0la \u00a0presente \u00a0sentencia \u00a0no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase el expediente al Tribunal de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 A. \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0hay \u00a0firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARINA \u00a0PULIDO \u00a0DE \u00a0BARON \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAURO SOLARTE PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso No 13288 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado \u00a0ponente \u00a0\u00a0 Dr. \u00a0 EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 Aprobado Acta No. 087 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0treinta \u00a0y \u00a0uno \u00a0(31) \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a0dos \u00a0mil \u00a0tres \u00a0(2003). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6645","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6645","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6645"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6645\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6645"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6645"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6645"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}