{"id":6642,"date":"2023-09-08T17:00:21","date_gmt":"2023-09-08T17:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1325430-01-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:21","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:21","slug":"1325430-01-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1325430-01-03\/","title":{"rendered":"13254(30-01-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13254 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00ba 014 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D. C. treinta (30) de enero de dos mil \u00a0tres (2003) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Sala \u00a0 entra \u00a0a \u00a0decidir \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n interpuesto por la defensa, contra la sentencia del \u00a022 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01996, \u00a0por medio de la cual el Tribunal Nacional confirm\u00f3 la \u00a0condena \u00a0 impuesta \u00a0 por \u00a0 un \u00a0 Juzgado \u00a0 Regional \u00a0de \u00a0C\u00facuta \u00a0a \u00a0JUAN \u00a0 ANTONIO \u00a0 ROMERO \u00a0 GARZ\u00d3N \u00a0 y \u00a0 a \u00a0Jes\u00fas \u00a0 \u00a0Enrique \u00a0 Ram\u00edrez \u00a0 Pic\u00f3n \u00a0 por \u00a0 el \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0de \u00a0que \u00a0fue \u00a0v\u00edctima \u00a0Eduardo \u00a0 Carre\u00f1o \u00a0 D\u00edaz; \u00a0e \u00a0igualmente \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n impartida a favor de Holguer \u00a0Castellanos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aproximadamente \u00a0a \u00a0las \u00a0siete \u00a0y \u00a0media \u00a0de \u00a0la \u00a0noche \u00a0del \u00a021 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01992, \u00a0cuando \u00a0transitaba en un veh\u00edculo de su propiedad por la \u00a0calle \u00a050, \u00a0entre \u00a0carreras \u00a016 \u00a0y \u00a017 de la ciudad de Bucaramanga, el ciudadano \u00a0Eduardo \u00a0 \u00a0Carre\u00f1o \u00a0 fue \u00a0interceptado\u00a0 \u00a0por \u00a0varios \u00a0individuos, \u00a0dos \u00a0de \u00a0ellos uniformados, que se \u00a0movilizaban \u00a0en \u00a0un taxi y en una motocicleta, quienes aduciendo la necesidad de \u00a0conducirlo \u00a0a \u00a0las \u00a0instalaciones \u00a0de la SIJIN, lo secuestraron y por la suma de \u00a0cuarenta \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos ($40&#8217;000.000) lo entregaron al Comandante Ricaurte \u00a0del \u00a0frente \u00a046 \u00a0de \u00a0las \u00a0FARC. \u00a0Por \u00a0su \u00a0liberaci\u00f3n se exigieron cuatrocientos \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos \u00a0($400&#8217;000.000) \u00a0la \u00a0cual, \u00a0finalmente, \u00a0se produjo el 14 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01993, \u00a0sin \u00a0erogaci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0debido \u00a0al \u00a0estado \u00a0de \u00a0salud \u00a0del \u00a0secuestrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0este \u00a0proceso \u00a0fueron \u00a0vinculados Jes\u00fas \u00a0Enrique \u00a0 Ram\u00edrez \u00a0 Pic\u00f3n, \u00a0agente \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0adscrito \u00a0 al \u00a0 F2; \u00a0Holguer \u00a0Castellanos, \u00a0agente \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda Nacional y JUAN \u00a0ANTONIO \u00a0ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N, alias &#8220;el canoso&#8221; ex empleado \u00a0del \u00a0 almac\u00e9n \u00a0El \u00a0Troke, \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0Eduardo \u00a0Carre\u00f1o \u00a0D\u00edaz. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0se \u00a0menciona que a la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0tales \u00a0 \u00a0hechos \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0concurrieron, \u00a0 \u00a0Joaqu\u00edn \u00a0 Emilio \u00a0Henao, \u00a0integrante \u00a0del \u00a0frente \u00a0 46 \u00a0de \u00a0las \u00a0FARC; \u00a0Edgar \u00a0G\u00f3mez, \u00a0ex \u00a0agente \u00a0y \u00a0un \u00a0individuo conocido como &#8220;el curso&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0PROCESALES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la etapa preliminar se tuvo noticia de las \u00a0incidencias \u00a0 del \u00a0 secuestro \u00a0 de \u00a0 Eduardo \u00a0Carre\u00f1o \u00a0D\u00edaz \u00a0por \u00a0la \u00a0denuncia que formul\u00f3 el se\u00f1or Alirio \u00a0Pinz\u00f3n \u00a0Urbina, \u00a0quien \u00a0en \u00a0febrero \u00a0de \u00a01993 inform\u00f3 sobre la liberaci\u00f3n del \u00a0mismo. \u00a0Tambi\u00e9n relat\u00f3 el hecho un testigo con reserva de identidad. Entonces, \u00a0el 13 de abril de 1993 se abri\u00f3 la investigaci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La captura de Jes\u00fas \u00a0Enrique \u00a0 \u00a0 Ram\u00edrez \u00a0 \u00a0 Pic\u00f3n \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0JUAN \u00a0ANTONIO \u00a0ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0se llev\u00f3 a \u00a0cabo \u00a0el \u00a019 de abril de 1993 y despu\u00e9s de ser escuchados en indagatoria, ambos \u00a0fueron \u00a0sometidos \u00a0a \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva como \u00a0presunto autores del delito de secuestro extorsivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El sumario se calific\u00f3 en primera instancia \u00a0el \u00a02 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01994 \u00a0respecto \u00a0de \u00a0Jes\u00fas Enrique \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Pic\u00f3n, Holguer Castellanos y JUAN ANTONIO ROMERO GARZ\u00d3N, \u00a0a \u00a0quienes, \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0presuntos \u00a0autores, se les imput\u00f3 el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro extorsivo en los t\u00e9rminos consagrados en el art\u00edculo 6\u00ba \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02790\/90, \u00a0incorporado \u00a0a la legislaci\u00f3n permanente por el Decreto \u00a02266\/91, \u00a0agravado \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0circunstancia prevista en el literal c) del \u00a0art\u00edculo 23 del Decreto 180\/88. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0acusaci\u00f3n fue confirmada por el ad quem \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1994, con la aclaraci\u00f3n de que la circunstancia agravante \u00a0era \u00a0 la \u00a0 contemplada \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 numeral \u00a03 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0270 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la sentencia de primer grado, proferida el \u00a026 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01995 \u00a0por \u00a0un \u00a0Juzgado \u00a0Regional de C\u00facuta, se absolvi\u00f3 a \u00a0Holguer \u00a0Castellanos sobre la \u00a0base \u00a0de \u00a0que la prueba de cargo en su contra estaba constitu\u00eda \u00fanicamente por \u00a0testimonios \u00a0rendidos bajo reserva de identidad. Por el contrario, se conden\u00f3 a \u00a0Jes\u00fas Enrique Ram\u00edrez Pic\u00f3n y a JUAN ANTONIO ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N como autores del delito de secuestro extorsivo \u00a0tipificado \u00a0en \u00a0los art\u00edculos 268 del C\u00f3digo Penal, 6\u00ba del Decreto 2790\/90 en \u00a0concordancia \u00a0con \u00a0el \u00a011 \u00a0del Decreto 2266\/91, con la agravante espec\u00edfica del \u00a0numeral 3 del art\u00edculo 270 del estatuto punitivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En las anteriores condiciones, al primero se \u00a0le \u00a0impuso \u00a0una \u00a0pena \u00a0de \u00a0veintis\u00e9is (26) a\u00f1os y tres (3) meses de prisi\u00f3n y \u00a0multa \u00a0equivalente \u00a0a \u00a0mil \u00a0trescientos setenta y cinco (1375) salarios m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0y \u00a0al \u00a0segundo \u00a0veinticinco \u00a0(25) \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n y multa \u00a0equivalente \u00a0 a \u00a0mil \u00a0doscientos \u00a0cincuenta \u00a0(1250) \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales. \u00a0 As\u00ed \u00a0 mismo \u00a0 se \u00a0les \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0pagar, \u00a0solidariamente, \u00a0sumas \u00a0equivalentes \u00a0a \u00a0mil \u00a0(1.000) \u00a0y \u00a0dos \u00a0mil (2000) gramos oro por concepto, en su \u00a0orden, \u00a0de \u00a0da\u00f1os \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0moral \u00a0y \u00a0material; \u00a0adem\u00e1s \u00a0se \u00a0decret\u00f3 la \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de diez (10) \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conviene \u00a0anotar \u00a0que \u00a0el \u00a0a \u00a0quo deneg\u00f3 la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena \u00a0por \u00a0confesi\u00f3n \u00a0solicitada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de JUAN \u00a0ANTONIO \u00a0ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N\u00a0 porque \u00a0a\u00fan \u00a0habiendo \u00a0admitido \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en los hechos, adujo una causal de \u00a0inculpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En virtud de las apelaciones interpuestas por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0y \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de los condenados, el 22 de marzo de 1996, el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional dict\u00f3 la sentencia ahora impugnada, en la cual confirm\u00f3 las \u00a0determinaciones \u00a0adoptadas \u00a0por \u00a0el \u00a0a \u00a0quo. \u00a0No obstante, modific\u00f3 el grado de \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0JUAN ANTONIO ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0al reducirla a la condici\u00f3n de c\u00f3mplice. Al \u00a0redosificar \u00a0 las \u00a0 penas, \u00a0 fij\u00f3 \u00a0 la \u00a0 correspondiente \u00a0a\u00a0 \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Pic\u00f3n \u00a0en veinticinco (25) a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y multa de mil cien (1100) salarios m\u00ednimos legales mensuales y la \u00a0de \u00a0ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N en veinte \u00a0(20) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0equivalente \u00a0a \u00a0novecientos \u00a0(900) salarios \u00a0m\u00ednimos legales mensuales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, corrobor\u00f3 el aserto del a quo \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0improcedibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0diminuente de la pena, por cuanto el \u00a0procesado \u00a0ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0calific\u00f3 \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n. \u00a0Igualmente, descart\u00f3 la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0la causal de inculpabilidad alegada porque las amenazas fueron \u00a0posteriores \u00a0al \u00a0delito \u00a0y \u00a0porque \u00a0el \u00a0m\u00f3vil \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta fue el inter\u00e9s \u00a0monetario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0 defensor \u00a0del \u00a0sentenciado \u00a0JUAN \u00a0ANTONIO \u00a0ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0formula \u00a0tres \u00a0censuras \u00a0contra \u00a0la sentencia \u00a0dictada \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto por el Tribunal Nacional; una principal por violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 sustancial \u00a0 y \u00a0 dos \u00a0 subsidiarias \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo Principal.\u00a0 Causal primera, cuerpo segundo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista atribuye al Tribunal Nacional \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0consistentes en falsos juicios de existencia e identidad en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0incurri\u00f3 al rechazar la causal de inculpabilidad aduciendo que las \u00a0amenazas \u00a0fueron posteriores al delito, que el acusado reconoce que lo movi\u00f3 el \u00a0inter\u00e9s \u00a0monetario, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que no se le cumpli\u00f3 lo prometido y que, no \u00a0desisti\u00f3 \u00a0de su inter\u00e9s delictual, en tanto que la prueba existente no permite \u00a0llegar a la conclusi\u00f3n expuesta por el ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0continuaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0por \u00a0haber \u00a0distorsionado \u00a0el \u00a0sentido \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0la confesi\u00f3n de \u00a0JUAN \u00a0ANTONIO \u00a0ROMERO \u00a0en el \u00a0aspecto \u00a0en \u00a0que \u00a0explica \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0suministrando datos sobre su patr\u00f3n por \u00a0miedo \u00a0 a \u00a0 retaliaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0\u00e9l, \u00a0su \u00a0esposa \u00a0e \u00a0hijas, \u00a0hasta \u00a0perder \u00a0la \u00a0vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comenta \u00a0que \u00a0por intermedio de Alirio \u00a0Bautista \u00a0su procurado conoci\u00f3 al \u00a0guerrillero \u00a0 de \u00a0las \u00a0FARC, \u00a0Joaqu\u00edn \u00a0Emilio \u00a0Henao, \u00a0quien \u00a0le propuso colaborar como informante, le dieron \u00a0ocho \u00a0d\u00edas \u00a0para \u00a0pensarlo \u00a0y \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0en \u00a0adelante \u00a0empezaron a presionarlo, \u00a0habiendo \u00a0recibido amenazas, primero para que no los delatara y segundo para que \u00a0suministrara \u00a0 \u00a0 \u00a0informes \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0Eduardo \u00a0Carre\u00f1o, \u00a0como \u00a0lo \u00a0deduce \u00a0el \u00a0libelista \u00a0de \u00a0citas \u00a0concretas \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 implicado \u00a0introdujo \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0(folios \u00a081 \u00a0y \u00a082). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0que \u00a0al \u00a0decir \u00a0que \u00a0&#8220;las \u00a0 \u00a0amenazas \u00a0 \u00a0fueron \u00a0 \u00a0posteriores \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0delito&#8221;\u00a0 \u00a0(folio \u00a014 \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia), \u00a0el Tribunal Nacional\u00a0 \u00a0distorsion\u00f3 \u00a0el \u00a0sentido objetivo de la confesi\u00f3n porque con ella se demuestra \u00a0la \u00a0causal \u00a02\u00aa \u00a0de \u00a0inculpabilidad: actuar por insuperable coacci\u00f3n ajena, sin \u00a0que exista prueba en contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el recurrente, la insuperable coacci\u00f3n \u00a0ajena \u00a0no \u00a0fue \u00a0fruto \u00a0de amenazas posteriores al secuestro, sino de amenazas de \u00a0muerte \u00a0dirigidas \u00a0contra el procesado, su esposa e hijas, para presionarlo a no \u00a0delatar \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0Joaqu\u00edn \u00a0 Emilio \u00a0 Henao y para que suministrara informaci\u00f3n sobre su patr\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En criterio del demandante la ley sustancial \u00a0result\u00f3 \u00a0vulnerada \u00a0en \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0disposiciones \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo \u00a0246, \u00a0porque la confesi\u00f3n es \u00a0legal \u00a0 y \u00a0 no \u00a0hay \u00a0prueba \u00a0que \u00a0le \u00a0demuestre \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0que \u00a0JUAN \u00a0ANTONIO \u00a0minti\u00f3; luego, la decisi\u00f3n \u00a0judicial \u00a0debi\u00f3 \u00a0haber \u00a0cotejado \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0en \u00a0sus \u00a0aspectos objetivos y \u00a0subjetivos y en el presente caso no lo hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo 247, porque la responsabilidad \u00a0de \u00a0ROMERO GARZ\u00d3N no se pudo \u00a0establecer \u00a0dado que con la confesi\u00f3n, no controvertida, se demostr\u00f3 que obr\u00f3 \u00a0bajo \u00a0la \u00a0insuperable \u00a0coacci\u00f3n \u00a0de \u00a0Joaqu\u00edn \u00a0Emilio \u00a0Henao. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo 254, en raz\u00f3n a que el ad quem \u00a0no \u00a0 expuso \u00a0 razonadamente \u00a0 el \u00a0 m\u00e9rito \u00a0de \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0de \u00a0JUAN \u00a0 \u00a0ANTONIO \u00a0 ROMERO, \u00a0 refiri\u00e9ndose \u00a0exclusivamente \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0le \u00a0pod\u00eda \u00a0perjudicar; \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0ama\u00f1\u00f3 y \u00a0distorsion\u00f3 la prueba de confesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo 298, que ordena tener en cuenta \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica y los criterios para apreciar el testimonio, no \u00a0fue observado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0 argumenta \u00a0que \u00a0como \u00a0el \u00a0material \u00a0probatorio \u00a0excluye \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del Tribunal, la sentencia debe casarse, \u00a0para \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0absolver \u00a0a \u00a0ROMERO GARZ\u00d3N y ordenar su libertad inmediata. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que el Tribunal aplic\u00f3 indebidamente \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de autor del art\u00edculo 23 del C\u00f3digo Penal y el del art\u00edculo 268 \u00a0que define el secuestro extorsivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0sin \u00a0mayor explicaci\u00f3n, afirma \u00a0que el error repercuti\u00f3 en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Primer \u00a0 cargo \u00a0 subsidiario. \u00a0 Causal \u00a0 primera, \u00a0 cuerpo \u00a0primero. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 reproche \u00a0 consiste \u00a0en \u00a0atribuir \u00a0al \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado la violaci\u00f3n directa de la ley por aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0por falso juicio de selecci\u00f3n de la norma, en cuanto, con base en el \u00a0art\u00edculo \u00a025 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0dedujo contra JUAN \u00a0ANTONIO \u00a0la \u00a0agravante del numeral 3 del art\u00edculo 270 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0haberse \u00a0 \u00a0prolongado \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0retenci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Eduardo \u00a0Carre\u00f1o por m\u00e1s de 30 d\u00edas, sin \u00a0argumento \u00a0jur\u00eddico o probatorio, pues la sentencia simplemente le comunic\u00f3 la \u00a0agravante \u00a0al procesado recurrente, por ser c\u00f3mplice, sin consideraci\u00f3n alguna \u00a0al \u00a0 respecto, \u00a0siendo \u00a0que \u00a0es \u00a0condici\u00f3n \u00a0sine \u00a0qua \u00a0non \u00a0que \u00a0el \u00a0part\u00edcipe \u00a0conozca \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0personales \u00a0del \u00a0autor y las materiales del hecho y, en el expediente no aparece \u00a0demostrado \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0ROMERO \u00a0 GARZ\u00d3N \u00a0 hubiese \u00a0 conocido \u00a0que \u00a0Eduardo \u00a0Carre\u00f1o \u00a0fue \u00a0secuestrado \u00a0y que su cautiverio se prolong\u00f3 por \u00a0m\u00e1s \u00a0 de \u00a0 treinta \u00a0 d\u00edas; \u00a0de \u00a0ello \u00a0se \u00a0enter\u00f3 \u00a0por \u00a0las \u00a0publicaciones \u00a0de \u00a0prensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, el casacionista acusa al juzgador de no \u00a0haber \u00a0establecido \u00a0la \u00a0culpabilidad \u00a0de \u00a0JUAN ANTONIO \u00a0ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0respecto de la agravante; de no haber \u00a0estudiado \u00a0ese \u00a0aspecto, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0opini\u00f3n, a la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0le \u00a0corresponde \u00a0enmendar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma transgredida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Segundo \u00a0 \u00a0 cargo \u00a0 \u00a0 subsidiario. \u00a0 \u00a0 Causal \u00a0 \u00a0 primera, \u00a0 \u00a0cuerpo \u00a0primero. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor denuncia la violaci\u00f3n directa del \u00a0art\u00edculo \u00a0299 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, \u00a0norma \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional le dio un alcance que no tiene, en la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que no concedi\u00f3 la rebaja de pena all\u00ed contemplada, so pretexto de \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0calific\u00f3 \u00a0su \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0a pesar de haberla vertido en la \u00a0primera versi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0que \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0cierta, \u00a0sincera \u00a0y verdadera, cumpli\u00f3 con los requisitos de ley, sin\u00a0 que \u00a0la \u00a0justicia tuviera que acudir a otros medios para demostrar la veracidad de lo \u00a0confesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0el reconocimiento \u00a0libre \u00a0y \u00a0espont\u00e1neo \u00a0de \u00a0hechos que perjudican, calificado o no, es factor que \u00a0determina \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0de pena; por ello la confesi\u00f3n no puede ser desconocida, \u00a0como \u00a0en este caso en que, junto con el testimonio con reserva de identidad, fue \u00a0pilar \u00a0de la condena, trascendental en la demostraci\u00f3n de la responsabilidad; y \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0calificarla \u00a0no \u00a0influy\u00f3 \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0llegara \u00a0a \u00a0su \u00a0terminaci\u00f3n; \u00a0 \u00a0luego, \u00a0 \u00a0hay \u00a0 lugar \u00a0 a \u00a0 efectuar \u00a0 la \u00a0 respectiva \u00a0 rebaja \u00a0punitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0le \u00a0dio \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0299 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal un alcance que no tiene, en \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0que debe ser enmendada, por lo que se debe casar \u00a0la sentencia para otorgar la rebaja. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para terminar, el defensor manifiesta que si \u00a0se \u00a0acepta \u00a0la causal primera cuerpo segundo, cargo \u00fanico, se case parcialmente \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0 para \u00a0 absolver \u00a0 a \u00a0 JUAN \u00a0 ANTONIO \u00a0ROMERO, decretando su libertad inmediata. Si se acepta \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0cuerpo primero \u00a0impetra \u00a0que la sentencia se \u00a0case parcialmente para fijar la pena que \u00a0le corresponde al procesado recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DE LA PROCURADUR\u00cdA \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador Segundo Delegado en Casaci\u00f3n \u00a0sugiere \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala que desestime todos los cargos formulados en la demanda por \u00a0encontrarlos \u00a0indebidamente \u00a0formulados \u00a0o sustentados, dado que el principio de \u00a0limitaci\u00f3n impide adecuarla o corregirla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al cargo principal, se\u00f1ala como \u00a0fallas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0no dilucide el tipo de error que predica \u00a0respecto \u00a0del \u00a0mismo medio de convicci\u00f3n, pues\u00a0 indistintamente se refiere \u00a0al \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia y al falso juicio de identidad, lo que resulta \u00a0contradictorio, \u00a0pues \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0admitir \u00a0que una prueba fue omitida y al \u00a0tiempo tergiversada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estructuralmente \u00a0censura \u00a0que el demandante \u00a0incorpore \u00a0ingredientes \u00a0de la causal tercera, con trasgresi\u00f3n del principio de \u00a0autonom\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos. \u00a0Advierte \u00a0carencia \u00a0de \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0de claridad y \u00a0confusi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n del yerro, sin que le sea posible desentra\u00f1ar \u00a0para donde apunta la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0referirse \u00a0a la predicada violaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a0254 \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0clarifica \u00a0que \u00a0una \u00a0cosa es \u00a0distorsionar \u00a0un \u00a0medio \u00a0de prueba atentando contra su contenido material y otra \u00a0su \u00a0inmotivaci\u00f3n \u00a0parcial, \u00a0es \u00a0decir, que no se haya expuesto razonadamente su \u00a0m\u00e9rito, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0acarrea \u00a0vulneraci\u00f3n del derecho de defensa en cuanto no se \u00a0puede \u00a0ejercer \u00a0oposici\u00f3n, situaci\u00f3n que se encasilla en la causal tercera. En \u00a0cambio, \u00a0la \u00a0deformaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de la prueba, corresponde a la causal \u00a0primera, cuerpo segundo, por errores de apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Delegado \u00a0tambi\u00e9n \u00a0reprocha \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0aduciendo \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0solo \u00a0tom\u00f3 lo que desfavorec\u00eda a su \u00a0cliente, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado lo que le favorec\u00eda, impropiamente incorpore a este \u00a0cargo \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio de investigaci\u00f3n integral, por cuanto una \u00a0infracci\u00f3n \u00a0de \u00a0esa \u00a0\u00edndole \u00a0se refiere a la parcialidad en la recolecci\u00f3n de \u00a0prueba, \u00a0 no \u00a0 al \u00a0 contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0y \u00a0es \u00a0asunto \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0segundo \u00a0cargo el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0califica \u00a0como \u00a0desatino del libelista que habiendo optado \u00a0por \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0manifestara \u00a0su \u00a0inconformidad con la apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0 del \u00a0juzgador \u00a0sobre \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0espec\u00edfica \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0extorsivo, \u00a0la \u00a0cual, \u00a0en concepto del demandante no fue demostrada y \u00a0sin embargo fue imputada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0reproche as\u00ed, dice el representante del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0no \u00a0tiene cabida en la causal seleccionada, pues la falta \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n de la agravante se discute por la v\u00eda indirecta y la carencia \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0es \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0pertenece \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0(nulidad). \u00a0Planteamiento \u00a0que \u00a0desconoce \u00a0el principio de autonom\u00eda e impide la viabilidad \u00a0del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0conceptuar \u00a0sobre \u00a0el \u00a0tercer \u00a0cargo, \u00a0alusivo \u00a0al \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0rebaja de pena por confesi\u00f3n, el Delegado \u00a0acude \u00a0a \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0pregonada por la Sala sobre la forma de invocar el \u00a0art\u00edculo \u00a0299 \u00a0como \u00a0norma sustancial violada; sobre el criterio que diferencia \u00a0entre \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0que \u00a0excusa la conducta con causal de \u00a0inculpabilidad \u00a0por coacci\u00f3n ajena; sobre la exigencia de que la confesi\u00f3n sea \u00a0apoyo \u00a0de \u00a0la \u00a0condena. \u00a0Argumentos todos que sustentan la tesis jurisprudencial \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0cual la diminuente no procede en la confesi\u00f3n calificada, vale \u00a0decir, \u00a0aquella \u00a0en \u00a0que \u00a0solo \u00a0se admite la autor\u00eda pero no la responsabilidad \u00a0penal, \u00a0aduciendo \u00a0cualquier \u00a0circunstancia \u00a0excluyente \u00a0de \u00a0esta, porque en tal \u00a0caso, \u00a0si la confesi\u00f3n es la base de la sentencia, esta necesariamente debe ser \u00a0absolutoria; \u00a0y \u00a0si \u00a0es condenatoria, es porque los juzgadores acudieron a otros \u00a0elementos de juicio sobre materialidad y responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los fallos citados explican que la norma debe \u00a0ser \u00a0interpretada \u00a0a \u00a0la \u00a0luz de la raz\u00f3n pol\u00edtica que subyace en el est\u00edmulo \u00a0que \u00a0se \u00a0otorga \u00a0a la confesi\u00f3n cual es, que sea simple y haga menos dilatado y \u00a0complejo \u00a0el proceso, en lugar de aumentar la carga investigativa del Estado con \u00a0la demostraci\u00f3n de la causal de exculpaci\u00f3n o atenuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0opini\u00f3n \u00a0del Procurador Delegado, no es \u00a0viable \u00a0conceder \u00a0la rebaja en caso de confesi\u00f3n calificada, porque no se trata \u00a0de \u00a0una \u00a0confesi\u00f3n propiamente dicha ya que el procesado no est\u00e1 admitiendo la \u00a0autor\u00eda \u00a0del injusto penal. Confesar &#8220;el hecho&#8221; envuelve un criterio jur\u00eddico, \u00a0alude \u00a0 \u00a0a \u00a0 &#8220;hecho \u00a0 punible&#8221;, \u00a0 a \u00a0 conductas \u00a0 t\u00edpicas, \u00a0 antijur\u00eddicas \u00a0 y \u00a0culpables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. Cargo principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuando se pretende demostrar la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial, la postulaci\u00f3n de un error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de existencia impone al demandante escoger una de las dos modalidades de \u00a0tal \u00a0yerro, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0puntualizar si lo que ha ocurrido es que una prueba que \u00a0obra \u00a0materialmente en el proceso, allegada en forma v\u00e1lida, no fue contemplada \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0le corresponde indicar su ubicaci\u00f3n \u00a0dentro \u00a0del \u00a0expediente, \u00a0qu\u00e9 \u00a0es \u00a0lo \u00a0que objetivamente establece, cu\u00e1l es el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0le \u00a0corresponde; \u00a0debe integrarla al acervo probatorio, elaborando \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0que \u00a0deben \u00a0ser modificadas, incluida la parte resolutiva del \u00a0fallo \u00a0atacado. \u00a0O \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador imagin\u00f3 una prueba, le \u00a0corresponde \u00a0indicar \u00a0la \u00a0parte \u00a0del \u00a0fallo \u00a0que \u00a0alude \u00a0al \u00a0elemento \u00a0de juicio \u00a0inexistente \u00a0con la consiguiente conclusi\u00f3n; luego de lo cual habr\u00e1 de rehacer \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0acervo \u00a0de \u00a0pruebas, \u00a0eliminando \u00a0el \u00a0componente \u00a0inventado, \u00a0aportando \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n de las conclusiones obtenidas por el sentenciador y \u00a0el \u00a0 sentido \u00a0 en \u00a0 que \u00a0debe \u00a0cambiar \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0recurrida.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0si \u00a0la censura radica en la atribuci\u00f3n de un error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0la alteraci\u00f3n de la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0de \u00a0un medio probatorio legalmente aducido y producido, el \u00a0recurrente \u00a0 debe \u00a0 identificar \u00a0 la \u00a0 naturaleza \u00a0de \u00a0ella \u00a0precisando \u00a0si \u00a0fue \u00a0tergiversada, \u00a0cercenada \u00a0o \u00a0adicionada; \u00a0luego \u00a0demostrar en qu\u00e9 consisti\u00f3 el \u00a0yerro, \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron los efectos que objetivamente no pod\u00edan deducirse de la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0su repercusi\u00f3n en la declaraci\u00f3n de justicia contenida en la \u00a0parte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resolutiva \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 fallo.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0cargo \u00a0estudiado, se acusa la sentencia de segundo grado, en \u00a0forma \u00a0simult\u00e1nea, \u00a0de \u00a0haber incurrido en errores de hecho por falso juicio de \u00a0existencia \u00a0y de identidad cometidos respecto de la prueba de confesi\u00f3n, lo que \u00a0atenta \u00a0contra la t\u00e9cnica del recurso extraordinario, en la medida en que si se \u00a0critica \u00a0la \u00a0forma \u00a0en \u00a0que el sentenciador la apreci\u00f3, desde el punto de vista \u00a0l\u00f3gico \u00a0queda excluida la hip\u00f3tesis basada en la falta de contemplaci\u00f3n; y si \u00a0no \u00a0se \u00a0pone \u00a0en \u00a0duda su presencia, legalidad y validez, tambi\u00e9n desaparece la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0predicar \u00a0que \u00a0fue \u00a0supuesta \u00a0o imaginada por el juzgador. Ello \u00a0revela \u00a0que, en contra del principio de autonom\u00eda y dentro de la misma censura, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0postula cargos excluyentes\u00a0 contraviniendo lo indicado por el \u00a0inciso \u00a0segundo \u00a0del numeral 4 del art\u00edculo 225 del Decreto 2700\/91, vigente al \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0todo \u00a0lo \u00a0cual atenta contra la \u00a0claridad \u00a0 y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0que \u00a0impone \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n; \u00a0adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0no \u00a0aporta \u00a0elemento \u00a0alguno dirigido a demostrar que el juzgador \u00a0apoy\u00f3 \u00a0su \u00a0fallo \u00a0en \u00a0un \u00a0medio \u00a0de prueba inexistente o que omiti\u00f3 contemplar \u00a0materialmente alguno de ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0las \u00a0fallas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0puntualizadas se debe sumar la incorrecta \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 cargo, \u00a0 puesto \u00a0 que, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de la prueba de confesi\u00f3n, sin ocuparse de confrontar cu\u00e1l es \u00a0la \u00a0verdad \u00a0objetiva \u00a0que \u00a0revela \u00a0y \u00a0en \u00a0qu\u00e9 forma el tribunal la alter\u00f3 para \u00a0hacerla \u00a0decir \u00a0algo distinto. De la indagatoria, toma los siguientes fragmentos \u00a0que \u00a0 \u00a0 supuestamente \u00a0 \u00a0demuestran \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N fue amenazado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; ya les hab\u00eda \u00a0dado \u00a0cara, entonces me mataban y es que ellos conoc\u00edan donde viv\u00eda mi familia \u00a0y \u00a0todo, \u00a0yo \u00a0tengo \u00a0hijas, \u00a0yo \u00a0tengo \u00a0familia, \u00a0que seg\u00fan ellos sab\u00edan donde \u00a0estudiaban&#8230;&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; que si prefer\u00eda colaborarles &#8230; o que \u00a0si \u00a0prefer\u00eda \u00a0morirme. Que si les colaboraba no hab\u00eda problemas conmigo, de lo \u00a0contrario \u00a0me \u00a0atuviera \u00a0a las consecuencias, que si yo me echaba para atr\u00e1s me \u00a0mataban o me mandaba a matar&#8230;&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; \u00a0Lo \u00a0peor que hice yo fue haberle dado \u00a0cara \u00a0a \u00a0Joaqu\u00edn \u00a0Henao, \u00a0porque \u00a0seg\u00fan \u00a0\u00e9l, despu\u00e9s de haberle dado cara ya \u00a0queda \u00a0uno \u00a0obligado \u00a0a \u00a0ayudarles \u00a0a \u00a0ellos, \u00a0ya \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0uno \u00a0dar \u00a0para \u00a0atr\u00e1s&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0indica \u00a0que \u00a0el Tribunal Nacional \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0de \u00a0JUAN \u00a0ANTONIO \u00a0ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N cuando afirm\u00f3 que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; \u00a0no \u00a0es \u00a0dable \u00a0argumentar \u00a0causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad \u00a0alguna, \u00a0pues \u00a0como bien lo afirma el a quo, las amenazas fueron \u00a0posteriores al delito&#8230;&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del texto anterior resulta imposible deducir \u00a0la \u00a0 tergiversaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0de \u00a0ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N, \u00a0 como \u00a0 que \u00a0all\u00ed \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0modificando, \u00a0cercenando \u00a0o \u00a0ampliando \u00a0las \u00a0expresiones del implicado; tom\u00f3 la \u00a0versi\u00f3n \u00a0tal \u00a0cual se expres\u00f3, para rechazar su veracidad y concluir que no es \u00a0dable \u00a0argumentar \u00a0la \u00a0causal de inculpabilidad; criterio sustentado en el hecho \u00a0de que las amenazas fueron posteriores al delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 consecuencia, \u00a0 es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0utilizada \u00a0por el libelista no corresponde al cargo que formula, \u00a0en \u00a0la medida en que expresa su inconformidad con una conclusi\u00f3n desfavorable a \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0exculpativa \u00a0de \u00a0su \u00a0poderdante, en\u00a0 lugar de encaminar su \u00a0discurso \u00a0hacia \u00a0la \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0del \u00a0predicado \u00a0yerro \u00a0de apreciaci\u00f3n de la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0hecha \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado, que por la \u00e9poca de facci\u00f3n del libelo, \u00a0habr\u00eda \u00a0podido \u00a0plantear \u00a0en casaci\u00f3n por la v\u00eda del error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, como una infracci\u00f3n al principio de la sana cr\u00edtica, con \u00a0la \u00a0consiguiente \u00a0demostraci\u00f3n de la trasgresi\u00f3n a una norma de la l\u00f3gica, de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0pero \u00a0no \u00a0basada \u00a0en \u00a0el \u00a0subjetivismo del \u00a0demandante, obsecuente con la versi\u00f3n de su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el mismo desacierto, el censor dirigi\u00f3 \u00a0su \u00a0cr\u00edtica \u00a0exclusivamente \u00a0contra \u00a0el \u00a0pronunciamiento \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, olvidando que desde la primera instancia se hab\u00eda descartado la \u00a0causal \u00a0 de \u00a0inculpabilidad \u00a0alegada \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciado \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0simplemente \u00a0hab\u00eda \u00a0reiterado \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0a \u00a0quo; por lo tanto, dada la \u00a0inescindibilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0dos \u00a0fallos, era de su cargo, abordar el an\u00e1lisis de \u00a0todos \u00a0los \u00a0elementos sobre los cuales los jueces construyeron la argumentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no \u00a0comparte, \u00a0principalmente \u00a0porque all\u00ed se encuentra el fundamento para \u00a0que \u00a0se sostuviera que las amenazas se produjeron despu\u00e9s del secuestro, lo que \u00a0definitivamente \u00a0elimina la posibilidad de que la no aceptaci\u00f3n de la coacci\u00f3n \u00a0ajena \u00a0fuera \u00a0el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0la distorsi\u00f3n de la confesi\u00f3n de JUAN ANTONIO ROMERO GARZ\u00d3N . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para rechazar la causal de inculpabilidad, el \u00a0juez Regional de C\u00facuta dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; la experiencia judicial nos ense\u00f1a que \u00a0en \u00a0empresas \u00a0criminales \u00a0de esta naturaleza dif\u00edcilmente se obliga a alguien a \u00a0participar, \u00a0pues se corre el grave riesgo de que esta persona termine delatando \u00a0a \u00a0los dem\u00e1s miembros de la banda. Otro argumento de peso que impide el aceptar \u00a0la \u00a0causal excluyente de la culpabilidad lo hallamos en el testimonio reservado, \u00a0quien \u00a0ubica \u00a0a ROMERO GARZ\u00d3N como uno m\u00e1s de los miembros de aquella banda de \u00a0secuestradores, \u00a0a quien se prometi\u00f3 igual cantidad de dinero que a los otros &#8211; \u00a010 \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos \u00a0&#8211; \u00a0, \u00a0circunstancia \u00a0esta \u00a0confesada \u00a0por \u00a0ROMERO en la \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0quien \u00a0se \u00a0reun\u00eda \u00a0con\u00a0 \u00a0Joaqu\u00edn Emilio, Alirio Bautista, \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Pic\u00f3n, \u00a0Holguer \u00a0Castellanos, Edgar G\u00f3mez y los dem\u00e1s, para planear \u00a0el \u00a0 hecho, \u00a0 posici\u00f3n \u00a0 esta \u00a0 muy \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0pretende \u00a0asumir \u00a0el \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Debemos \u00a0tambi\u00e9n \u00a0agregar, \u00a0que \u00a0se \u00a0nota \u00a0cierto \u00a0resentimiento en las palabras de ROMERO GARZ\u00d3N cuando dice que despu\u00e9s \u00a0de \u00a0haber \u00a0suministrado \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0para el secuestro del se\u00f1or Carre\u00f1o \u00a0qued\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0espera \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0comunicaran \u00a0con \u00a0\u00e9l, pero, a partir de ese \u00a0instante, \u00a0&#8220;lo sacaron de todo&#8221;, no lo llamaron y nunca le dieron ni el anticipo \u00a0prometido, \u00a0ni los diez millones por los que accedi\u00f3 a participar en la empresa \u00a0criminal&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0a\u00fan \u00a0aceptando \u00a0en gracia de \u00a0discusi\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0hurto \u00a0en \u00a0la \u00a0casa que denunci\u00f3 ante las autoridades Sara \u00a0Bello \u00a0de \u00a0Romero, hubiese sido real y que las llamadas y los sufragios hubiesen \u00a0existido \u00a0verdaderamente, \u00a0es \u00a0muy \u00a0probable que esas actividades intimidatorias \u00a0provinieran \u00a0de \u00a0los \u00a0miembros \u00a0de \u00a0la \u00a0banda \u00a0de secuestradores para evitar que \u00a0ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N, \u00a0preso ya desde el 19 de abril de 1993, los delatara, porque no \u00a0hay \u00a0que olvidar que a \u00e9l &#8220;lo sacaron de todo&#8221; y no se le particip\u00f3 del dinero \u00a0producto \u00a0del \u00a0secuestro. \u00a0Entonces lo m\u00e1s seguro es que si no lo amenazaban de \u00a0muerte \u00a0iba \u00a0a denunciarlos.\u00a0 Estas intimidaciones y amenazas que afirma el \u00a0procesado \u00a0ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0se \u00a0le \u00a0hicieron, no son anteriores al secuestro del \u00a0se\u00f1or \u00a0Carre\u00f1o \u00a0D\u00edaz, \u00a0todas son posteriores al hecho mismo, y es de destacar \u00a0que \u00a0tienen \u00a0mayor \u00a0incremento \u00a0desde \u00a0el instante en que cae preso JUAN ANTONIO \u00a0ROMERO \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01993, \u00a0n\u00f3tese \u00a0c\u00f3mo \u00a0el hurto, seg\u00fan denuncia, \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0cuatro d\u00edas despu\u00e9s, la llamada donde se le dice a la esposa que ese \u00a0hecho \u00a0es una se\u00f1al, que se cuide, las llamadas y algunos de los sufragios, son \u00a0acontecimientos \u00a0que se producen tiempo despu\u00e9s de la captura de ROMERO y mucho \u00a0tiempo \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 liberaci\u00f3n \u00a0del \u00a0secuestrado, \u00a0entonces, \u00a0ninguna \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0encontr\u00e1rsele \u00a0a \u00a0esas \u00a0amenazas \u00a0con el hecho mismo de la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0JUAN ANTONIO ROMERO\u00a0 en el secuestro del se\u00f1or Eduardo \u00a0Carre\u00f1o \u00a0o \u00a0con \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0negativa suya a participar dando la informaci\u00f3n \u00a0necesaria \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 secuestro; \u00a0lo \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0puede \u00a0indicar \u00a0esa \u00a0actividad \u00a0intimidatoria, \u00a0es \u00a0que \u00a0se \u00a0pretendi\u00f3, \u00a0por \u00a0ese \u00a0medio, evitar\u00a0 que JUAN \u00a0ANTONIO \u00a0ROMERO \u00a0delatara a los miembros de la banda de secuestradores, despu\u00e9s \u00a0de consumado el crimen.&#8221;.(Fl. 332 C. O. 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de inadmitir que ROMERO \u00a0actu\u00f3 \u00a0por \u00a0insuperable coacci\u00f3n \u00a0ajena \u00a0no \u00a0est\u00e1 basada\u00a0 solo en la apreciaci\u00f3n de su confesi\u00f3n; tambi\u00e9n \u00a0tiene \u00a0soporte \u00a0en \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0rendido \u00a0con \u00a0reserva \u00a0de \u00a0identidad y en la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0esposa \u00a0del \u00a0sentenciado, que es el elemento de juicio que \u00a0permite \u00a0deducir \u00a0que \u00a0las \u00a0amenazas \u00a0y \u00a0los \u00a0sufragios a que ella se refiere se \u00a0produjeron \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0al \u00a0secuestro, despu\u00e9s de liberado Eduardo \u00a0 Carre\u00f1o \u00a0 y \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0que \u00a0JUAN \u00a0 ANTONIO \u00a0ROMERO \u00a0fue \u00a0capturado. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0guard\u00f3 \u00a0silencio \u00a0sobre \u00a0las otras \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0tomaron \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0para \u00a0rechazar \u00a0la causal de \u00a0inculpabilidad y as\u00ed dej\u00f3 el cargo hu\u00e9rfano de demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0 completar \u00a0 la \u00a0 serie \u00a0 de \u00a0desaciertos \u00a0que \u00a0acompa\u00f1an \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del cargo, el demandante deja de plantear y demostrar la presencia \u00a0de \u00a0todos \u00a0los \u00a0elementos que habr\u00edan dado lugar al reconocimiento de la causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad, \u00a0pues \u00a0no \u00a0de \u00a0otra \u00a0manera \u00a0habr\u00eda \u00a0podido \u00a0establecer \u00a0la \u00a0trascendencia del yerro que le atribuye al fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0indicadas, \u00a0el desarrollo del reproche resulta \u00a0inadecuado \u00a0e infundado por cuanto en la demanda no aparece claro si se acusa la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0por haber incurrido en un error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0o \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad; el primero no \u00a0ostenta \u00a0 demostraci\u00f3n \u00a0 alguna \u00a0 y \u00a0la \u00a0del \u00a0segundo \u00a0no \u00a0es \u00a0apropiada \u00a0a \u00a0su \u00a0postulaci\u00f3n, todo lo cual conduce a la Sala a desestimarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.\u00a0 Primer cargo subsidiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de casaci\u00f3n basada en la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial, en cuanto cuestiona un punto de derecho, impone \u00a0la \u00a0 sujeci\u00f3n \u00a0del \u00a0demandante \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0probatoria \u00a0declarada \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0pues \u00a0las \u00a0desavenencias \u00a0con \u00a0el resultado f\u00e1ctico obtenido en el \u00a0proceso \u00a0se \u00a0discuten por la v\u00eda indirecta de violaci\u00f3n, de conformidad con la \u00a0clasificaci\u00f3n \u00a0de los tipos de error en que pueden incurrir los sentenciadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0 lo \u00a0 viene \u00a0 exigiendo \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0reiterados \u00a0pronunciamientos, \u00a0de \u00a0los cuales bien est\u00e1 incorporar a la presente decisi\u00f3n, \u00a0en \u00a0orden \u00a0cronol\u00f3gico, \u00a0algunos \u00a0de \u00a0los \u00a0adoptados \u00a0en \u00a0\u00e9poca reciente, como \u00a0sigue: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Aducir \u00a0en casaci\u00f3n la violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0con \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0quebrar \u00a0la estructura de un fallo supone \u00a0aceptar \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0el \u00a0desarrollo f\u00e1ctico y la valoraci\u00f3n probatoria \u00a0contenidos \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0atacada, pues toda la discusi\u00f3n, que entonces es \u00a0puramente \u00a0jur\u00eddica, \u00a0se \u00a0centra \u00a0en \u00a0el \u00a0problema de la selecci\u00f3n de la norma \u00a0llamada \u00a0a \u00a0regir \u00a0el caso, bien porque se considere que se dej\u00f3 de aplicar, ya \u00a0porque \u00a0se \u00a0estime \u00a0que \u00a0se aplic\u00f3 de manera indebida&#8221; (Rad. 12764. Sent. Julio \u00a018\/02. M. P. \u00c1lvaro Orlando P\u00e9rez Pinz\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Esta clase de trasgresi\u00f3n a los preceptos \u00a0positivos \u00a0sustanciales, debe manifestarse en una cualquiera de las alternativas \u00a0formas \u00a0en que puede presentarse, esto es, por falta de aplicaci\u00f3n, aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0con \u00a0absoluta \u00a0y \u00a0total independencia a \u00a0valoraciones \u00a0probatorias, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que el debate ha de circunscribirse a la \u00a0correcta \u00a0o \u00a0incorrecta aplicaci\u00f3n del derecho en el caso en concreto, debiendo \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0excluirse \u00a0del \u00a0\u00e1mbito \u00a0que \u00a0se \u00a0orienta \u00a0a \u00a0su \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0eventuales \u00a0confrontaciones de \u00edndole probatorio o en relaci\u00f3n con los hechos, \u00a0en \u00a0donde \u00a0sea \u00a0manifiesto \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0discutir \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que los \u00a0juzgadores \u00a0han \u00a0efectuado de los diversos elementos de persuasi\u00f3n allegados al \u00a0proceso&#8221; \u00a0(Rad. \u00a016052. \u00a0Sent. \u00a0Agosto 29\/02.\u00a0 M. P. Carlos Augusto G\u00e1lvez \u00a0Argote). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Un \u00a0cargo \u00a0de violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial \u00a0tiene como premisa b\u00e1sica el reconocimiento de la intangibilidad de \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n probatoria y de la reconstrucci\u00f3n de los hechos contenida en la \u00a0sentencia. \u00a0Desde \u00a0esa perspectiva debe plantearse un debate puramente jur\u00eddico \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0que frente a las pruebas estimadas en la forma como lo hicieron \u00a0los \u00a0 Juzgadores, \u00a0que \u00a0regeneraron \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0se \u00a0declararon \u00a0probados \u00a0en la sentencia, el proceso de subsunci\u00f3n fue equivocado. \u00a0Ya \u00a0fuera porque se aplic\u00f3 la norma que no era y consecuencialmente se dej\u00f3 de \u00a0aplicar \u00a0 la \u00a0 que \u00a0correspond\u00eda \u00a0o \u00a0porque \u00a0la \u00a0aplicada \u00a0est\u00e1 \u00a0correctamente \u00a0seleccionada, \u00a0pero \u00a0err\u00f3neamente entendida&#8221; (Rad. 16815 Auto, Sep. 3\/02. M. P. \u00a0Carlos Eduardo Mej\u00eda Escobar). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Habida \u00a0cuenta que en cualquiera de las modalidades de la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0 el \u00a0yerro \u00a0de \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0recae \u00a0en \u00a0forma \u00a0inmediata \u00a0sobre \u00a0la \u00a0normatividad, \u00a0sea porque se deja de lado el precepto regulador de la situaci\u00f3n \u00a0concreta \u00a0demostrada, \u00a0porque \u00a0el hecho se adecua a un precepto estructurado con \u00a0supuestos \u00a0distintos a los establecidos, o se desborda la intelecci\u00f3n propia de \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n aplicable al caso concreto, no hay lugar para debatir la verdad \u00a0f\u00e1ctica. \u00a0La discusi\u00f3n en derecho, exige como punto de partida, la aceptaci\u00f3n \u00a0incondicional \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos tal como los dedujeron los operadores judiciales; \u00a0de \u00a0 lo \u00a0 contrario, \u00a0el \u00a0debate \u00a0se \u00a0hace \u00a0irrealizable, \u00a0por \u00a0sustracci\u00f3n \u00a0de \u00a0materia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esta \u00a0inalterable \u00a0regla \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0ignorada por el censor \u00a0pues, \u00a0para \u00a0fundamentar \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n \u00a0del \u00a0numeral \u00a03 del \u00a0art\u00edculo \u00a0270 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal anterior, reprocha al Tribunal la ausencia de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0culpabilidad \u00a0de \u00a0ROMERO GARZ\u00d3N \u00a0en \u00a0las circunstancias que estructuran la agravante. Y \u00a0en \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0mal \u00a0puede \u00a0estructurar una argumentaci\u00f3n v\u00e1lida para \u00a0demostrar \u00a0 la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0tal \u00a0precepto. Por ello, se habr\u00e1 de desestimar el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03.\u00a0 Segundo cargo subsidiario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tambi\u00e9n \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, cuerpo \u00a0primero \u00a0de \u00a0la \u00a0anterior \u00a0legislaci\u00f3n, \u00a0el casacionista denuncia la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo 299 del Decreto \u00a02700\/91, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0cuanto \u00a0 al \u00a0 sentenciado \u00a0 ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N, \u00a0por \u00a0haber \u00a0alegado \u00a0la \u00a0concurrencia de una \u00a0causal \u00a0de inculpabilidad, no se le concedi\u00f3 la rebaja de pena que consagra ese \u00a0precepto, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0haber \u00a0vertido su confesi\u00f3n en la primera versi\u00f3n que \u00a0rindi\u00f3. \u00a0Ubica \u00a0el \u00a0yerro \u00a0en que el texto del art\u00edculo citado no contempla la \u00a0limitante \u00a0aplicada, de manera que, en su opini\u00f3n, a tal disposici\u00f3n se le dio \u00a0un alcance que no tiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los mandamientos contenidos en un determinado \u00a0precepto \u00a0no \u00a0siempre \u00a0se \u00a0agotan en su literalidad, por lo que su entendimiento \u00a0rebasa \u00a0su \u00a0propia \u00a0individualidad, de tal manera que es necesario integrarlos a \u00a0la \u00a0filosof\u00eda \u00a0que \u00a0rige \u00a0el \u00a0estatuto \u00a0al \u00a0cual \u00a0pertenece \u00a0y a los principios \u00a0superiores \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0vigente. \u00a0Por ello, en veces, como en el caso que \u00a0plantea \u00a0 el \u00a0libelista, \u00a0hay \u00a0normas \u00a0cuya \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0u \u00a0observaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0circunscrita \u00a0a \u00a0condicionamientos \u00a0que no son expl\u00edcitos, pero que hacen parte \u00a0de \u00a0su \u00a0estructura \u00a0jur\u00eddica, de acuerdo a los lineamientos del instituto a que \u00a0pertenezca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0alcance \u00a0del art\u00edculo 299 del Decreto \u00a02700\/91, modificado por la ley 81 de 1993, ha dilucidado la Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; \u00a0establece \u00a0la reducci\u00f3n de pena para \u00a0cuando \u00a0el \u00a0imputado \u00a0&#8220;&#8230;confesare \u00a0el \u00a0hecho&#8230;&#8221;. En derecho penal, la palabra \u00a0hecho \u00a0tiene \u00a0una \u00a0connotaci\u00f3n \u00a0muy \u00a0precisa, \u00a0pues significa &#8220;hecho punible&#8221; y \u00a0hecho \u00a0 punible \u00a0 es \u00a0comportamiento \u00a0t\u00edpico, \u00a0antijur\u00eddico \u00a0y \u00a0culpable, \u00a0con \u00a0independencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Escuela, \u00a0tesis o teor\u00eda que se quiera adoptar, toda vez \u00a0que \u00a0en \u00a0todas \u00a0ellas las categor\u00edas o elementos\u00a0 mencionados conforman la \u00a0estructura \u00a0dogm\u00e1tica del delito, aun cuando no todas coinciden en el contenido \u00a0de \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0tales \u00a0aspectos. As\u00ed el asunto, la confesi\u00f3n implica que la \u00a0persona \u00a0admita \u00a0que ha realizado la conducta definida en la ley como delictiva, \u00a0que \u00a0ha \u00a0causado \u00a0da\u00f1o y que lo ha hecho con dolo, culpa o preterintenci\u00f3n. En \u00a0sentido \u00a0contrario, por razones apenas l\u00f3gicas, si una persona imputada formula \u00a0en \u00a0su \u00a0favor \u00a0el aspecto negativo de las caracter\u00edsticas del hecho punible, es \u00a0decir, \u00a0aduce \u00a0en \u00a0su \u00a0favor \u00a0atipicidad, \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0justificantes \u00a0o de \u00a0exculpantes, \u00a0sencillamente \u00a0no \u00a0confiesa el hecho porque en las tres hip\u00f3tesis \u00a0acabadas de relacionar, el hecho punible no existe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;La \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0como \u00a0otros \u00a0mecanismos \u00a0procesales \u00a0ideados \u00a0por la &#8220;justicia consensuada&#8221;, forma parte del generalmente \u00a0denominado \u00a0&#8220;derecho \u00a0penal \u00a0premial&#8221; \u00a0o de los &#8220;arrepentidos&#8221;, instituci\u00f3n que \u00a0pragm\u00e1ticamente \u00a0hablando \u00a0encuentra \u00a0como sustento la agilidad que se requiere \u00a0imprimir \u00a0a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n de justicia con el fin de evitar y disminuir su \u00a0congesti\u00f3n. \u00a0Si \u00a0una \u00a0persona, \u00a0entonces, \u00a0confiesa \u00a0solo \u00a0una \u00a0parte del hecho \u00a0punible, \u00a0por \u00a0ejemplo \u00a0la \u00a0mera realizaci\u00f3n f\u00edsica del mismo, y condiciona su \u00a0responsabilidad \u00a0 a \u00a0 la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0impedientes \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0 o \u00a0 disolventes \u00a0de \u00a0la \u00a0culpabilidad, \u00a0no \u00a0tiene \u00a0derecho \u00a0al \u00a0reconocimiento \u00a0o est\u00edmulo estatal pues que con ello, en vez de colaborar en la \u00a0b\u00fasqueda \u00a0de \u00a0pronta \u00a0justicia, \u00a0hace \u00a0que el proceso se tramite en condiciones \u00a0normales \u00a0 \u00a0e, \u00a0 \u00a0inclusive \u00a0 \u00a0que, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0veces, \u00a0 se \u00a0 trastorne \u00a0 m\u00e1s \u00a0 su \u00a0desarrollo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Como consecuencia de lo anterior, nace otra \u00a0exigencia: \u00a0que \u00a0la confesi\u00f3n sea el soporte de la sentencia. Si no es as\u00ed, la \u00a0supuesta \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0o \u00a0narraci\u00f3n \u00a0del \u00a0&#8220;hecho&#8221; \u00a0resulta \u00a0\u00edrrita, exigua, es \u00a0decir, \u00a0sin \u00a0valor \u00a0atendible para la construcci\u00f3n probatoria del fallo. Y algo \u00a0que \u00a0no \u00a0incide en la declaraci\u00f3n de responsabilidad no merece las preferencias \u00a0o \u00a0prebendas \u00a0que \u00a0prev\u00e9 \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico&#8221; (Rad. 11400. Sent., Mayo \u00a025\/00. \u00a0 M.P. \u00a0 \u00c1lvaro \u00a0Orlando \u00a0P\u00e9rez \u00a0Pinz\u00f3n).3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0otro pronunciamiento, la Sala ha sintetizado los requisitos para \u00a0obtener la rebaja de pena por confesi\u00f3n, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;La \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena \u00a0por \u00a0confesi\u00f3n solo \u00a0procede \u00a0si ocurre en la primera versi\u00f3n dada al funcionario judicial, si no ha \u00a0sido \u00a0calificada, si no se trata de captura en flagrancia y si ha constituido el \u00a0fundamento de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Limitada \u00a0la acusaci\u00f3n a los dos primeros \u00a0requisitos \u00a0porque \u00a0fueron \u00a0exigidos \u00a0por los falladores a\u00a0 pesar de que no \u00a0est\u00e1n \u00a0contenidos \u00a0en el art\u00edculo 299 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal\u00a0 \u00a0-283 \u00a0del \u00a0actual-, \u00a0debe \u00a0repetirse: \u00a01) \u00a0&#8220;Sigue \u00a0siendo \u00a0indispensable \u00a0que la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0sea \u00a0fundamento \u00a0de la condena, as\u00ed el nuevo texto legal (art. 299) \u00a0no \u00a0lo \u00a0mencione \u00a0expresamente, porque solo de esta manera es entendible y justa \u00a0la \u00a0rebaja \u00a0de \u00a0pena \u00a0que en \u00e9l se consagra. Interpretarlo de otra forma ser\u00eda \u00a0otorgar \u00a0un \u00a0beneficio \u00a0gratuito, \u00a0solo \u00a0porque \u00a0se \u00a0confes\u00f3 cuando ello no era \u00a0necesario, \u00a0 pues \u00a0obraban \u00a0otras \u00a0pruebas, \u00a0distintas \u00a0de \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0que \u00a0permit\u00edan \u00a0afirmar, \u00a0sin \u00a0dudas, la responsabilidad del procesado; 2) &#8220;La misma \u00a0circunstancia \u00a0de aceptar la autor\u00eda del hecho pro calificando la conducta, con \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0pretende \u00a0desde \u00a0luego \u00a0exonerar \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0excluye \u00a0la \u00a0concesi\u00f3n \u00a0del \u00a0beneficio \u00a0porque, \u00a0seg\u00fan reiterada jurisprudencia de la Sala, \u00a0\u00e9ste \u00a0ha sido consagrado por el legislador para aquellas personas que facilitan \u00a0con \u00a0su \u00a0asunci\u00f3n \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0la acci\u00f3n de la justicia y aceleran la \u00a0tramitaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 procesos&#8221; \u00a0 (Rad. \u00a011940, \u00a0sent., \u00a0abril \u00a04\/02. M.P. \u00c1lvaro orlando P\u00e9rez Pinz\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Vistas \u00a0as\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, la negativa del sentenciador a conceder al \u00a0procesado \u00a0 JUAN \u00a0ANTONIO \u00a0ROMERO \u00a0GARZ\u00d3N \u00a0 la \u00a0 rebaja \u00a0 de \u00a0pena \u00a0por \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0aleg\u00f3 \u00a0la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0una \u00a0causal de inculpabilidad, no envuelve una interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0del desaparecido art\u00edculo 299 procesal, pues, como se dej\u00f3 expuesto, \u00a0ese \u00a0es el sentido que surge de la orientaci\u00f3n pol\u00edtico criminal del beneficio \u00a0all\u00ed \u00a0consagrado. \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0es \u00a0forzoso \u00a0concluir \u00a0que el yerro predicado no \u00a0existi\u00f3 y que no hay lugar para quebrar el fallo atacado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUESTI\u00d3N\u00a0 FINAL \u00a0<\/p>\n<p>Dado \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0esta sentencia, no se \u00a0impone \u00a0a \u00a0la Sala pronunciarse sobre las providencias del 24 de septiembre y 30 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0del \u00a02001 \u00a0mediante \u00a0las \u00a0cuales \u00a0el Juzgado 2\u00ba Penal del Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0decidi\u00f3 \u00a0sobre \u00a0la \u00a0redosificaci\u00f3n de penas de \u00a0acuerdo \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0trata de asuntos de \u00a0competencia \u00a0de \u00a0quien \u00a0funja \u00a0como \u00a0juez de ejecuci\u00f3n de penas para el caso en \u00a0concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0administrando \u00a0Justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NO CASAR el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Contra esta sentencia no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al Juzgado Segundo Penal del \u00a0Circuito Especializado de Bucaramanga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0HERMAN GAL\u00c1N CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 AN\u00cdBAL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Permiso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Cfr.Rad. \u00a012.832. \u00a0Sent. \u00a0Agosto \u00a022\/02. \u00a0M. \u00a0P. \u00a0Fernando Arboleda Ripoll. Rad. \u00a015.248. \u00a0Sent. \u00a0Agosto \u00a029\/02. \u00a0M.P. \u00a0Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego. Rad. 12.764. \u00a0Sent. \u00a0Julio \u00a018\/02. \u00a0M.P. \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Orlando \u00a0P\u00e9rez Pinz\u00f3n. Rad. 14.057. Sent. \u00a0Julio 18\/02. M.P. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Cfr. \u00a0Rad. \u00a016.402. \u00a0Sent. \u00a0Julio \u00a04\/02. \u00a0M.P. \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Orlando \u00a0P\u00e9rez Pinz\u00f3n. Rad. \u00a017.295. \u00a0Sent. \u00a0Julio \u00a025\/02. \u00a0M.P. \u00a0Carlos Eduardo Mej\u00eda Escobar. Rad. 11.393. \u00a0Sent. \u00a0Julio \u00a011\/02. M.P. Jorge Enrique C\u00f3rdoba Poveda Rad. 18.364. Julio 4\/02. \u00a0M.P. Carlos Augusto G\u00e1lvez Argote. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0En \u00a0sentido \u00a0similar: \u00a0Rad.10109, \u00a0sent., \u00a0junio 2\/99. Rad. 10194, abril 18\/02. M.P. \u00a0Carlos \u00a0Augusto \u00a0G\u00e1lvez \u00a0Argote. \u00a0Rad. \u00a011199, \u00a0sent., enero 31\/02. Rad. 12073, \u00a0sent., febrero 14\/02 M.P. Jorge An\u00edbal G\u00f3mez Gallego. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 13254 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrada Ponente: \u00a0 MARINA PULIDO DE BAR\u00d3N \u00a0 Aprobado Acta N\u00ba 014 \u00a0 Bogot\u00e1 D. C. treinta (30) de enero de dos mil \u00a0tres (2003) \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 La \u00a0 Sala \u00a0 entra \u00a0a \u00a0decidir \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6642","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6642","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6642"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6642\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6642"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6642"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6642"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}