{"id":6623,"date":"2023-09-08T17:00:20","date_gmt":"2023-09-08T17:00:20","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1294029-05-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:20","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:20","slug":"1294029-05-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1294029-05-03\/","title":{"rendered":"12940(29-05-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a012940 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 059 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., veintinueve (29) de mayo de \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 interpuesto \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JORGE \u00a0ALEXANDER RAM\u00cdREZ BAUTISTA contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Ibagu\u00e9, proferida el 3 de octubre de \u00a01996, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 a la pena principal de 50 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por \u00a0el \u00a0lapso \u00a0de 10 a\u00f1os y al pago de los perjuicios, como autor de los delitos de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0C \u00a0T \u00a0U \u00a0A \u00a0C \u00a0I \u00a0\u00d3 \u00a0N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0P \u00a0R \u00a0O C E S A \u00a0L \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causa\u00a0 N\u00b0\u00a0 1 \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 El \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0sintetiz\u00f3 los hechos, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cOcurrieron en \u00a0horas \u00a0de \u00a0la madrugada del veintiocho (28) de mayo de mil novecientos noventa y \u00a0cuatro \u00a0(1994), \u00a0en el sector urbano de la localidad de Chicoral (Tolima), donde \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0una \u00a0ri\u00f1a \u00a0callejera. Unidades de la Polic\u00eda de la Estaci\u00f3n de \u00a0esa \u00a0localidad \u00a0montaron \u00a0el \u00a0operativo \u00a0correspondiente \u00a0que \u00a0finaliz\u00f3 \u00a0con el \u00a0decomiso \u00a0de \u00a0una \u00a0navaja \u00a0en \u00a0poder \u00a0de \u00a0JORGE ALEXANDER RAM\u00cdREZ BAUTISTA y la \u00a0conducci\u00f3n \u00a0al \u00a0hospital \u00a0del \u00a0lesionado \u00a0Jaime Guayara Caviedes, quien dada la \u00a0gravedad \u00a0de \u00a0las \u00a0heridas que presentaba, causadas con arma cortopunzante, hubo \u00a0de \u00a0ser remitido al hospital de Espinal, donde falleci\u00f3 horas mas tarde, no sin \u00a0antes \u00a0se\u00f1alar \u00a0como \u00a0su \u00a0agresor \u00a0al \u00a0nombrado \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BAUTISTA\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Con \u00a0base \u00a0en \u00a0el \u00a0informe \u00a0del \u00a0Cuerpo \u00a0T\u00e9cnico \u00a0 de \u00a0 Investigaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0presentado \u00a0voluntariamente \u00a0el \u00a0imputado, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a030 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Espinal, \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0mayo de 1994, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n de apertura de la instrucci\u00f3n, dentro de la cual orden\u00f3 \u00a0o\u00edr \u00a0en \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0a \u00a0Lucero \u00a0Medina \u00a0G\u00f3mez, Roc\u00edo Lizcano S\u00e1nchez, Luis \u00a0Pi\u00f1a, \u00a0Javier \u00a0Plazas Guayara, H\u00e9ctor Alfonso Jim\u00e9nez Farf\u00e1n y Alirio Rivera \u00a0Ospina, estos dos \u00faltimos agentes de la Polic\u00eda Nacional.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a030 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 1994, fue escuchado en \u00a0indagatoria \u00a0Jorge \u00a0Alexander \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Bautista, \u00a0quien \u00a0fue \u00a0asistido \u00a0por un \u00a0abogado \u00a0de \u00a0confianza. \u00a0Terminada dicha diligencia, al sindicado se le dej\u00f3 en \u00a0libertad \u00a0por \u00a0haberse presentado de manera espont\u00e1nea ante la fiscal\u00eda.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a031 de mayo y el 2 de junio de la citada \u00a0anualidad \u00a0se \u00a0recibieron las declaraciones de Javier Plazas y de Roc\u00edo Lizcano \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 ellas \u00a0 hubiera \u00a0 intervenido \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante auto del 14 de junio siguiente, la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0orden\u00f3 la ampliaci\u00f3n de la indagatoria del sindicado y la pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Jorge Ram\u00edrez Barrios, Lucero Medina G\u00f3mez, Mar\u00eda \u00a0Marcela \u00a0 Ram\u00edrez \u00a0y \u00a0las \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0Alirio \u00a0Rivera \u00a0Ospina \u00a0y \u00a0Alfonso \u00a0Jim\u00e9nez\u00a0 \u00a0Farf\u00e1n, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual se\u00f1al\u00f3 las fechas de su realizaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En escrito que present\u00f3, el 24 de junio de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o, el defensor de Ram\u00edrez Bautista, solicit\u00f3 nueva fecha para llevar a \u00a0cabo \u00a0 la \u00a0 ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0su \u00a0procurado, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0\u201chasta \u00a0 el \u00a0 24 \u00a0del \u00a0presente \u00a0mes \u00a0y \u00a0a\u00f1o, \u00a0mi \u00a0patrocinado \u00a0se \u00a0pudo \u00a0comunicar \u00a0telef\u00f3nicamente \u00a0con \u00a0el suscrito\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a027 \u00a0de \u00a0junio \u00a0siguiente se realiz\u00f3 la \u00a0citada \u00a0 ampliaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0indagatoria, \u00a0diligencia \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0asisti\u00f3 \u00a0dicho \u00a0profesional \u00a0del \u00a0derecho, \u00a0quien, \u00a0en \u00a0memorial \u00a0aparte, solicit\u00f3 copias de la \u00a0actuaci\u00f3n, las que fueron autorizadas ese mismo d\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0declaraciones de Lucero Medina G\u00f3mez, \u00a0Mariana \u00a0Marcela \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Bautista, \u00a0Jorge \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Barrios \u00a0y Alirio Rivera \u00a0Ospina \u00a0se \u00a0recibieron \u00a0el \u00a029 \u00a0de junio de 1994, a las nueve, a las diez, a las \u00a0diez \u00a0y \u00a0cincuenta \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0y \u00a0a \u00a0las dos de la tarde, respectivamente, \u00a0habiendo \u00a0asistido \u00a0el \u00a0defensor \u00a0s\u00f3lo \u00a0a \u00a0la \u00a0\u00faltima \u00a0de \u00a0aquellas, en la que \u00a0interrog\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a07 \u00a0de marzo de 1995, \u00a0nuevamente \u00a0se \u00a0dispuso \u00a0o\u00edr \u00a0en \u00a0testimonio \u00a0al \u00a0agente \u00a0Jim\u00e9nez Farf\u00e1n y la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la declaraci\u00f3n de Javier Plazas, habi\u00e9ndose llevado a cabo la \u00a0primera \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a021 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0mes \u00a0y \u00a0a\u00f1o, \u00a0sin \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor hubiese \u00a0intervenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a027 de marzo siguiente se decretaron las \u00a0siguientes \u00a0pruebas: \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de la declaraciones de Javier Plazas y de \u00a0Jorge \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Barrios \u00a0y \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Alejandro Guayara, de Graciela \u00a0Caviedes \u00a0y de Beatriz Bautista, habi\u00e9ndose s\u00f3lo recibido, el 27 de mayo de la \u00a0misma \u00a0anualidad, \u00a0la \u00a0de \u00a0Graciela \u00a0Caviedes, \u00a0ya que Beatriz Bautista, por ser \u00a0madre \u00a0del \u00a0procesado, se abstuvo de declarar. A estas diligencia no asisti\u00f3 el \u00a0defensor.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Fiscal\u00eda 30 Seccional de Espinal, el 24 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01995, \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0Jorge \u00a0Alexander \u00a0 Ram\u00edrez \u00a0 Bautista \u00a0 con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0 por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0providencia \u00a0que \u00a0fue \u00a0notificada \u00a0personalmente \u00a0al \u00a0procesado \u00a0y, por estado, a los dem\u00e1s sujetos procesales, no \u00a0obstante haberse librado las respectivas comunicaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a012 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01995 \u00a0se \u00a0cerr\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0que \u00a0fue \u00a0notificada \u00a0personalmente \u00a0al \u00a0procesado \u00a0privado \u00a0de \u00a0la libertad y al Ministerio P\u00fablico y, por estado, a los restantes \u00a0sujetos \u00a0 \u00a0procesales, \u00a0 pese \u00a0 a \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 libraron \u00a0 las \u00a0 correspondientes \u00a0citaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a015 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0siguiente y sin que las \u00a0partes \u00a0hubiesen \u00a0presentado \u00a0alegatos de conclusi\u00f3n, la Fiscal\u00eda 52 Seccional \u00a0de \u00a0Espinal, \u00a0donde \u00a0se \u00a0reasign\u00f3 el diligenciamiento, calific\u00f3 el m\u00e9rito del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en contra de Jorge Alexander Ram\u00edrez \u00a0Bautista, \u00a0por el delito de homicidio que estatu\u00eda el art\u00edculo 323 del Decreto \u00a0100 \u00a0de 1980, modificado por el 29 de la Ley 40 de 1993, decisi\u00f3n que, luego de \u00a0ser \u00a0notificada \u00a0personalmente \u00a0al Ministerio P\u00fablico y al sindicado privado de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0y, \u00a0por \u00a0estado, \u00a0a \u00a0su \u00a0defensor, pese a que se le cit\u00f3 para tal \u00a0efecto, cobr\u00f3 ejecutoria el 12 de octubre del citado a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El expediente pas\u00f3 al Juzgado Primero Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Espinal \u00a0que, \u00a0luego \u00a0de correr el traslado de que trataba el \u00a0art\u00edculo \u00a0446 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991 \u00a0y que el acusado nombrara un nuevo \u00a0defensor \u00a0de \u00a0confianza \u00a0por requerimiento de ese despacho judicial, lo remiti\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Purificaci\u00f3n, \u00a0por raz\u00f3n de la \u00a0acumulaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Causa\u00a0 \u00a0N\u00b0\u00a0 \u00a02 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Los \u00a0 hechos \u00a0 los \u00a0 sintetiz\u00f3 \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 de \u00a0la \u00a0siguiente \u00a0manera: \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando el hoy \u00a0occiso \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0Chicoral, \u00a0invit\u00f3 \u00a0a \u00a0varios \u00a0amigos \u00a0a \u00a0un paseo a \u00a0Rioprado, \u00a0entre \u00a0ellos a Mauricio Gonz\u00e1lez, Adelaida Caicedo, Zulimar Bonilla, \u00a0Erika \u00a0Esmeralda \u00a0Trujillo \u00a0Lozano, \u00a0Adriana \u00a0Torrijos \u00a0Zapata, Gerbert Lamprea, \u00a0Antonio \u00a0Gonz\u00e1lez, Jorge Alexander Ram\u00edrez Bautista y otros. Ya en ese sitio y \u00a0luego \u00a0del \u00a0consumo \u00a0de \u00a0bebidas alcoh\u00f3licas, al regresarse se detuvieron en el \u00a0Hotel \u00a0Rioprado, donde Luis \u00c1ngel Montealegre pretende que la joven Adelaida lo \u00a0acompa\u00f1e \u00a0a \u00a0una \u00a0de \u00a0las habitaciones, invitaci\u00f3n que rechaza, por lo cual es \u00a0ofendida \u00a0de \u00a0palabra. \u00a0Al intervenir Zulimar, amiga de la ofendida, tambi\u00e9n es \u00a0tratada \u00a0mal \u00a0por \u00a0Luis \u00a0\u00c1ngel con agresi\u00f3n f\u00edsica, saliendo al paso Mauricio \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0quien \u00a0le reclama al ofensor, luego de lo cual siguieron su viaje de \u00a0regreso \u00a0a \u00a0Chicoral, para m\u00e1s adelante detenerse y revivir la discusi\u00f3n entre \u00a0el \u00a0hoy \u00a0occiso \u00a0y \u00a0Adriana Torrijos, la cual result\u00f3 abofeteada, interviniendo \u00a0entonces \u00a0Carlos \u00a0Arturo, \u00a0quien \u00a0le \u00a0propin\u00f3 \u00a0un pu\u00f1o en el pecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cActo \u00a0seguido \u00a0todos \u00a0proceden a bajarse del veh\u00edculo, a excepci\u00f3n de Luis \u00c1ngel y Gilberto, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0continuaron \u00a0el viaje, pero como a la altura del Hospital de Prado, \u00a0aqu\u00e9l \u00a0recuerda que olvid\u00f3 los papeles y una gargantilla en el otro veh\u00edculo, \u00a0pidi\u00e9ndole \u00a0a Gilberto que se devolviera a reclamarlos y esper\u00e1ndolo frente al \u00a0citado Hospital. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEntre tanto, el \u00a0veh\u00edculo \u00a0conducido \u00a0por \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ALEXANDER \u00a0RAM\u00cdREZ BAUTISTA recogi\u00f3 a Carlos \u00a0Arturo \u00a0y a sus acompa\u00f1antes, haci\u00e9ndose \u00e9ste al tim\u00f3n del automotor, siendo \u00a0interceptados \u00a0por \u00a0Gilberto, \u00a0alias \u00a0Chiquitina, \u00a0quien \u00a0los \u00a0interrog\u00f3 por el \u00a0\u2018canguro\u2019, que pudo olvidar Luis \u00c1ngel en ese \u00a0carro. \u00a0Momentos \u00a0despu\u00e9s los dos veh\u00edculos se volvieron a encontrar frente al \u00a0Hospital \u00a0San \u00a0Vicente \u00a0de \u00a0Pa\u00fal, siendo aproximadamente las tres de la ma\u00f1ana \u00a0del \u00a0dos \u00a0de \u00a0abril \u00a0y al hallar a Luis \u00c1ngel Montealegre en dicho lugar, Jos\u00e9 \u00a0Alexander \u00a0se \u00a0baj\u00f3 \u00a0y procedi\u00f3 a dispararle con el arma de fuego que portaba, \u00a0siendo \u00a0recogido \u00a0minutos \u00a0despu\u00e9s por las autoridades de Polic\u00eda que avisadas \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos, \u00a0concurrieron \u00a0a \u00a0ese \u00a0lugar \u00a0y \u00a0lo llevaron al centro \u00a0hospitalario \u00a0donde dej\u00f3 de existir a causa de las heridas recibidas. Enseguida \u00a0el \u00a0agresor \u00a0y \u00a0los \u00a0acompa\u00f1antes \u00a0regresaron \u00a0a su lugar de origen\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Con \u00a0base \u00a0en \u00a0el \u00a0informe policial, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a044 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Purificaci\u00f3n \u00a0(Tolima), \u00a0el \u00a03 \u00a0de abril de 1995, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0apertura \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0donde \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica de plurales testimonios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Escuchado \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0Jorge Alexander \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Bautista, quien fue asistido por un defensor de confianza, profesional \u00a0del \u00a0derecho \u00a0que \u00a0solicit\u00f3 copias de la actuaci\u00f3n, el 10 de abril de 1995, se \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la situaci\u00f3n jur\u00eddica con medida de aseguramiento de detenci\u00f3n \u00a0preventiva, por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recibidos \u00a0 los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Keyrlak \u00a0Adelaida \u00a0Caicedo Perdomo, Ivonne Zulimar Forero Olaya, Adriana Torrijos Zapata, \u00a0Jorge \u00a0Cabezas, Gilberto Eduardo Var\u00f3n Castro y Erica Esmeralda Trujillo Lozano \u00a0y \u00a0practicada \u00a0una \u00a0inspecci\u00f3n judicial, habiendo intervenido en la mayor\u00eda de \u00a0ellas \u00a0el \u00a0defensor, el 23 de junio de 1995, se cerr\u00f3 la investigaci\u00f3n y, el 8 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0siguiente, \u00a0se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el m\u00e9rito del sumario con resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de homicidio agravado, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0por raz\u00f3n del recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por el defensor \u00a0del \u00a0 acusado, \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a0dicho \u00a0a\u00f1o, \u00a0fue \u00a0confirmada.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0etapa \u00a0de \u00a0la causa le correspondi\u00f3 al \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Purificaci\u00f3n que, luego de tramitar en \u00a0debida \u00a0forma \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0decretaron \u00a0pruebas de oficio, y de \u00a0disponer \u00a0la \u00a0acumulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0anterior proceso, el 24 de mayo de 1996, dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0en la que conden\u00f3 a Jorge Alexander Ram\u00edrez \u00a0Bautista \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a050 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, a la accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el lapso de 10 a\u00f1os y al \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de homicidio simple y \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Ibagu\u00e9, al desatar el recurso, lo confirm\u00f3, \u00a0el 3 de octubre de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA\u00a0 DEMANDA\u00a0 DE\u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El defensor del procesado, al amparo de las \u00a0causales \u00a0primera, \u00a0segunda y tercera de casaci\u00f3n, presenta cinco cargos contra \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0 segunda \u00a0 instancia, \u00a0 cuyos \u00a0 argumentos \u00a0se \u00a0sintetizan, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Causal \u00a0primera \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0haber violado, de \u00a0manera \u00a0indirecta, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0que lo llev\u00f3 a \u00a0predicar \u00a0que el delito de homicidio es agravado, sin que en el diligenciamiento \u00a0exista \u00a0prueba \u00a0que indique que su defendido coloc\u00f3 en estado de indefensi\u00f3n a \u00a0la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como normas vulneradas cita los art\u00edculos \u00a01\u00b0, \u00a02\u00b0, \u00a03\u00b0, 5\u00b0, 23, 26, 27, 28, 29, 35, 41, 50, 51, 61, 104, 105, 106, 323 \u00a0y \u00a0324 \u00a0del C. Penal, los dos \u00faltimos modificados por los art\u00edculos 29 y 30 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n indebida, y falta de aplicaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a0246, \u00a0247, \u00a0248, \u00a0249 \u00a0y \u00a0254 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Arguye \u00a0que \u00a0de \u00a0las \u00a0causas acumuladas no \u00a0existe \u00a0 testimonio \u00a0 o \u00a0cualquier \u00a0otro \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba \u00a0que \u00a0ofrezca \u00a0plena \u00a0credibilidad \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a0de agravaci\u00f3n que contempla el art\u00edculo \u00a0324, \u00a0numeral \u00a07\u00b0, \u00a0del C\u00f3digo Penal, modificado por el art\u00edculo 30 de la Ley \u00a040 de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta que de los testimonios allegados \u00a0al \u00a0diligenciamiento \u00a0por \u00a0la muerte de Luis \u00c1ngel Montealegre, se concluye que \u00a0el \u00a0grupo \u00a0de \u00a0personas \u00a0que \u00a0conformaba \u00a0el \u00a0paseo \u00a0a la hora de los hechos, se \u00a0encontraban \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0alicoramiento, \u00a0lo mismo que su defendido, tal como \u00a0\u00e9ste lo acept\u00f3 en la diligencia de indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0 que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0los \u00a0deponentes \u00a0\u201cadmitieron, \u00a0concretaron \u00a0y \u00a0describieron \u00a0c\u00f3mo \u00a0existi\u00f3 \u00a0una \u00a0provocaci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0obitado \u00a0por su conducta abusiva y \u00a0deshonesta \u00a0 con \u00a0las \u00a0mujeres \u00a0que \u00a0integraban \u00a0el \u00a0grupo, \u00a0expresada \u00a0mediante \u00a0reiteradas \u00a0y \u00a0violentas \u00a0expresiones \u00a0de \u00a0acoso \u00a0sexual \u00a0que fue exactamente el \u00a0motivo \u00a0de provocar la reacci\u00f3n de los dem\u00e1s componentes del grupo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de copiar un fragmento del fallo \u00a0impugnado, \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0el mismo carece de fundamento, toda vez que no est\u00e1 \u00a0sustentada \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0juicio \u00a0\u201cde \u00a0evidencia \u00a0o \u00a0identidad, \u00a0deducido \u00a0de \u00a0claras y concretas expresiones conceptuales contenidas \u00a0en \u00a0las \u00a0diferentes \u00a0versiones \u00a0adjuntas \u00a0al \u00a0expediente \u00a0y \u00a0en las actas de las \u00a0deposiciones \u00a0de \u00a0los \u00a0distintos \u00a0declarantes \u00a0part\u00edcipes del paseo\u201d, \u00a0as\u00ed como tampoco de los elementos que conforman la conducta \u00a0punible, esto es, tipicidad, antijuridicidad y culpabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ese motivo, agrega que el juzgador le \u00a0dio \u00a0una \u00a0errada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0valorativa a las declaraciones tomadas por la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0con \u00a0la \u00a0cuales \u00a0se \u00a0conden\u00f3 a su procurado, yerro que condujo a la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a026 \u00a0y \u00a0324, \u00a0numeral \u00a07\u00b0, \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, \u00a0debi\u00e9ndose \u00a0 aplicar \u00a0 lo \u00a0 estatuido \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0323 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0obra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, estima que el cargo \u00a0est\u00e1 llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0haber violado, de \u00a0manera \u00a0indirecta, \u00a0la ley sustancial por transgresi\u00f3n del art\u00edculo 299 del C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0Penal, \u00a0por \u00a0falta de aplicaci\u00f3n, por errores de hecho, \u201cdado \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 tuvo \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0 la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0de \u00a0mi \u00a0defendido\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Arguye que el ad quem no tuvo en cuenta la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0que \u00a0el procesado hizo, la que re\u00fane los requisitos establecidos en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0296 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0su \u00a0defendido \u00a0se present\u00f3 voluntariamente en los respectivos despachos judiciales, \u00a0yerro \u00a0que, \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio, \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el citado art\u00edculo 299, incidiendo en el \u00a0art\u00edculo \u00a0324, \u00a0numeral \u00a07\u00b0, \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0por aplicaci\u00f3n indebida y \u00a0exclusi\u00f3n evidente del art\u00edculo 323 de esta \u00faltima obra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de transcribir una decisi\u00f3n de esta \u00a0Corporaci\u00f3n, tambi\u00e9n considera que el cargo debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Causal \u00a0segunda \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00danico \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de copiar unos fragmentos de la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0sobre \u00a0la \u00a0pena \u00a0a \u00a0imponer, \u00a0recuerda que el \u00a0juzgador \u00a0parti\u00f3 \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0cometido contra Jaime Guayara, desbordando lo \u00a0plasmado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 sentenciador \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0delito de homicidio cometido en la persona de \u00a0JAIME \u00a0 \u00a0 GUAYARA \u00a0 \u00a0 CAVIEDES \u00a0 \u00a0 (proceso \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 Chicoral \u00a0 \u00a0 \u2013Tolima), \u00a0es \u00a0SIMPLE (p\u00e1gina 10 de \u00a0esa \u00a0sentencia), \u00a0calificaci\u00f3n jur\u00eddica que est\u00e1 acorde con la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0dictada \u00a0por \u00a0la Fiscal\u00eda 52 de Espinal (Tolima) el 15 de agosto de \u00a01995\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, advierte que el fallo de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0no \u00a0es \u00a0consonante \u00a0con los cargos que le fueron formulados a su \u00a0procurado \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en el citado proceso, raz\u00f3n por la \u00a0cual solicita que este reproche prospere. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Causal \u00a0Tercera \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima que el diligenciamiento adolece de \u00a0dos \u00a0irregularidades \u00a0sustanciales, \u00a0al \u00a0tenor \u00a0de los art\u00edculos 29\u00a0 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a01\u00b0 \u00a0y \u00a0304 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, que \u00a0desarrollan el principio del debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0que \u00a0adelant\u00f3 \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a033 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Espinal \u00a0tuvo un tr\u00e1mite normal hasta \u00a0cuando \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la resoluci\u00f3n de cierre de la investigaci\u00f3n, el 12 de julio \u00a0de \u00a01994, \u00a0ya \u00a0que, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0foliatura, \u00a0dicha \u00a0providencia \u00a0s\u00f3lo \u00a0fue \u00a0notificada \u00a0personalmente al Ministerio P\u00fablico y al procesado y no al defensor \u00a0de \u00a0 \u00a0\u00e9ste. \u00a0 \u00a0Igualmente, \u00a0 \u00a0advierte \u00a0 que \u00a0 tampoco \u00a0 fue \u00a0 notificada \u00a0 por \u00a0estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que al no hab\u00e9rsele notificado de \u00a0manera \u00a0personal \u00a0al \u00a0citado profesional del derecho dicha resoluci\u00f3n, la misma \u00a0no \u00a0qued\u00f3 \u00a0ejecutoriada \u00a0y, \u00a0por consiguiente, \u201cno \u00a0podr\u00eda \u00a0 contarse \u00a0 el \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0los \u00a0ocho \u00a0(8) \u00a0d\u00edas \u00a0destinados \u00a0a \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa\u201d, \u00a0yerro que genera \u00a0nulidad por transgresi\u00f3n del debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0surtida \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0a la irregularidad denunciada, tambi\u00e9n \u00a0est\u00e1 \u00a0afectada \u00a0de \u00a0nulidad e incide en el derecho de defensa de su procurado y \u00a0en las sentencias proferidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, estima que el cargo debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Arguye que en el proceso que se adelant\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0de Jaime Guayara Caviedes, su defendido careci\u00f3 de defensa, \u00a0garant\u00eda \u00a0contemplada \u00a0en \u00a0los art\u00edculos 29 de la Carta Pol\u00edtica y 1\u00b0, 6\u00b0 y \u00a0304 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0revisada\u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0 \u00a0actuaci\u00f3n\u00a0 \u00a0 \u00a0se\u00a0 \u00a0 \u00a0observa\u00a0 \u00a0 que\u00a0 \u00a0 el\u00a0 \u00a0defensor\u00a0 \u00a0que \u00a0tuvo\u00a0 \u00a0su\u00a0 \u00a0procurado\u00a0 \u00a0s\u00f3lo\u00a0 lo\u00a0 \u00a0asisti\u00f3\u00a0 \u00a0en\u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0indagatoria\u00a0 e\u00a0 intervino\u00a0 en \u00a0la\u00a0 \u00a0 \u00a0pr\u00e1ctica\u00a0 \u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0 un\u00a0 \u00a0 testimonio,\u00a0 \u00a0 a\u00a0 \u00a0pesar\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0las\u00a0 \u00a0numerosas \u00a0declaraciones y otras probanzas que \u00a0fueron \u00a0recaudadas \u00a0en la instrucci\u00f3n, yerro que es destacado por el instructor \u00a0cuando \u00a0al \u00a0calificar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0se lament\u00f3 de que los sujetos \u00a0procesales \u00a0hubiesen \u00a0guardado \u00a0silencio, \u00a0no \u00a0haciendo \u00a0uso del derecho que les \u00a0asist\u00eda para alegar de conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s\u00a0 de\u00a0 transcribir\u00a0 \u00a0dos\u00a0 \u00a0 decisiones\u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 la\u00a0 \u00a0 Corte,\u00a0 \u00a0 arguye\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0 con\u00a0 \u00a0 s\u00f3lo\u00a0 \u00a0 examinar\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0expediente\u00a0 \u00a0se\u00a0 \u00a0 concluye\u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0su\u00a0 \u00a0procurado \u00a0careci\u00f3 \u00a0de \u00a0defensa \u00a0durante \u00a0el \u00a0per\u00edodo \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, por lo que la sentencia impugnada \u00a0\u201cadolece \u00a0 del \u00a0vicio \u00a0de \u00a0CARENCIA \u00a0ABSOLUTA \u00a0de \u00a0procuraci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0eficiente, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0hace \u00a0que esta providencia se haya \u00a0dictado dentro de un juicio nulo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones, finaliza diciendo que \u00a0\u201ceste \u00a0cargo \u00a0est\u00e1 \u00a0llamado \u00a0a \u00a0prosperar por las \u00a0razones expuestas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0en el libelo y en precedencia sintetizados, solicita que se dicte la \u00a0providencia \u00a0 que \u00a0 corresponda, \u00a0ya \u00a0sea \u00a0declarando \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0del \u00a0proceso \u00a0\u201cen su integridad\u201d, o \u00a0\u201cproceder \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0tipificados \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0con \u00a0la \u00a0dosificaci\u00f3n que se deduce de las \u00a0normas \u00a0que \u00a0gobiernan \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0mi \u00a0defendido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CONCEPTO\u00a0 \u00a0DEL\u00a0 PROCURADOR \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SEGUNDO\u00a0 DELEGADO\u00a0 EN\u00a0 LO\u00a0 PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0que por raz\u00f3n del principio de \u00a0prioridad, \u00a0proceder\u00e1 al estudio de los cargos formulados con base en la causal \u00a0tercera de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Causal \u00a0tercera \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda que si bien el art\u00edculo 438 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal hace alusi\u00f3n a la notificaci\u00f3n personal de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0que clausura el ciclo investigativo, de todos modos de su contenido \u00a0normativo \u00a0no \u00a0se \u00a0colige \u00a0la \u00a0obligatoriedad \u00a0de \u00a0este \u00a0medio \u00a0de comunicaci\u00f3n \u00a0respecto del defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, sostiene que teniendo en cuenta \u00a0lo \u00a0contemplado \u00a0en los art\u00edculos 188 y 190 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0\u201cse establece que de cara a los sujetos procesales \u00a0a \u00a0quienes no se les hubiese podido notificar personalmente una decisi\u00f3n, desde \u00a0luego \u00a0con \u00a0la \u00a0salvedad de los sujetos actuantes diferentes a los enunciados en \u00a0los \u00a0 \u00a0art\u00edculos \u00a0 que \u00a0 precede \u00a0 \u2013sindicado \u00a0 \u00a0 privado \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0libertad \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico\u2013, \u00a0 opera \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0el \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0por \u00a0estado, \u00a0por \u00a0lo que se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0la \u00a0obligatoriedad \u00a0que \u00a0depreca \u00a0el \u00a0actor \u00a0en \u00a0lo atinente a la \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0personal \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0defensa, \u00a0 \u00a0deviene \u00a0 \u00a0a \u00a0 todas \u00a0 luces \u00a0infundada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs \u00a0que \u00a0-contin\u00faa-, \u00a0tanto \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 438 como la estipulada en el art\u00edculo \u00a0190, \u00a0fueron \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0respectiva modificaci\u00f3n por parte de la Ley 81 de \u00a01993; \u00a0luego \u00a0siendo \u00a0normas \u00a0posteriores, \u00a0se \u00a0reportan en un todo acordes a la \u00a0regulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0acto \u00a0procesal aludido en la demanda conforme a lo establecido \u00a0en el ac\u00e1pite que antecede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0este \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0deviene indiscutible que el legislador, cuando estableci\u00f3 la \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0personal \u00a0del \u00a0prove\u00eddo \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n, tan s\u00f3lo proyect\u00f3 este \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0comunicaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0plano de insalvable exigibilidad, ins\u00edstase, \u00a0respecto \u00a0del \u00a0imputado privado de su libertad y del Ministerio P\u00fablico, mas no \u00a0de \u00a0los \u00a0restantes sujetos procesales, en tanto otorg\u00f3 la posibilidad de acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0comunicaci\u00f3n \u00a0por \u00a0estado \u00a0respecto \u00a0de \u00a0ellos, sin que por lo mismo sea \u00a0viable \u00a0 sostener, \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0hace \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0que \u00a0con \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0garantiz\u00f3 \u00a0en debida forma el postulado de publicidad en \u00a0torno \u00a0del \u00a0representante \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0y, mucho menos, que en virtud de esa \u00a0circunstancia \u00a0 no \u00a0oper\u00f3 \u00a0el \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecutoria \u00a0material \u00a0de \u00a0esa \u00a0resoluci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 de \u00a0 recordar \u00a0 que \u00a0la \u00a0citada \u00a0providencia \u00a0fue \u00a0notificada personalmente al procesado y al Ministerio P\u00fablico \u00a0y \u00a0que \u00a0se \u00a0libr\u00f3 \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0citaci\u00f3n \u00a0telegr\u00e1fica, \u00a0afirma que al \u00a0defensor \u00a0se \u00a0le \u00a0notific\u00f3 por estado, el que una vez desfijado y transcurridos \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0rigor, \u00a0oper\u00f3 \u00a0el fen\u00f3meno de la ejecutoria material de la \u00a0resoluci\u00f3n, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0no \u00a0se \u00a0resquebraj\u00f3 la \u00a0estructura l\u00f3gico formal del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0expuesto, estima que el cargo no \u00a0est\u00e1 llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0al libelista que en trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0no basta \u00a0se\u00f1alar, \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0 gen\u00e9rica, \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0omiti\u00f3 \u00a0ejercicios \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0o \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n probatoria, sino que en sede de casaci\u00f3n se \u00a0hace \u00a0necesario \u00a0que \u00a0se \u00a0demuestre \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0yerro \u00a0de cara a la \u00a0situaci\u00f3n del acusado, circunstancia que aqu\u00ed no ocurri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0el censor no cumpli\u00f3 con \u00a0dicha \u00a0carga, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que no se detuvo a demostrar c\u00f3mo la alegada falta de \u00a0defensa \u00a0 t\u00e9cnica \u00a0 incidi\u00f3 \u00a0en \u00a0detrimento \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0del \u00a0sindicado, para lo cual se apoya en una jurisprudencia de la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que el defensor del procesado \u00a0lo \u00a0asisti\u00f3 en la diligencia de indagatoria y en su ampliaci\u00f3n y particip\u00f3 en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de una declaraci\u00f3n de cargo, por lo que resulta v\u00e1lido colegir \u00a0que, \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna, \u00a0se le afect\u00f3 su derecho a la defensa t\u00e9cnica y, por \u00a0ende, pide a la Sala la desestimaci\u00f3n de la censura.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Causal \u00a0Primera \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Primer \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concept\u00faa \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0en \u00a0lugar de \u00a0demostrar \u00a0el yerro demandado, se dedic\u00f3 a cuestionar la valoraci\u00f3n probatoria \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0le \u00a0imprimi\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de juicio, desatendiendo el \u00a0imperativo \u00a0an\u00e1lisis \u00a0demostrativo \u00a0de \u00a0cara \u00a0a la trascendencia que reporta el \u00a0yerro, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0sus \u00a0argumentos \u00a0no se pueden encasillar en el error de \u00a0hecho por falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0sostiene que tampoco desvirtu\u00f3 \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del fallo en lo referido a la agravante deducida en contra de \u00a0su \u00a0procurado, \u00a0permaneciendo, por consiguiente, inc\u00f3lume el fallo en virtud de \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad con que el mismo viene precedido a esta \u00a0sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0asevera \u00a0que \u00a0el \u00a0actor cita \u00a0varias \u00a0 disposiciones \u00a0 presuntamente \u00a0 infringidas \u00a0 en \u00a0 el \u00a0fallo, \u00a0sin \u00a0que \u00a0\u201cen \u00a0\u00faltima \u00a0siquiera \u00a0proyecte \u00a0su contenido, al \u00a0decurso \u00a0de \u00a0su \u00a0razonamientos, \u00a0pues, \u00a0salvo tangencial referencia al art\u00edculo \u00a0324, \u00a0numeral \u00a07\u00b0, \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, cualquier ejercicio de comprobaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0 \u00a0falsos \u00a0 \u00a0juicios \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0selecci\u00f3n \u00a0 enrostrados, \u00a0 brillan \u00a0 por \u00a0 su \u00a0ausencia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones, concluye que el cargo \u00a0no tiene vocaci\u00f3n de \u00e9xito. \u00a0 Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0 que \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0expuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista, en principio, le permitir\u00eda concluir \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0alinder\u00f3 \u00a0sus \u00a0razonamientos \u00a0en el contexto del error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia. Sin embargo, \u201ccomo en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0no \u00a0se \u00a0anuncia \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n valorativa de la prueba que contiene la \u00a0supuesta \u00a0confesi\u00f3n, \u00a0esto es, de las indagatorias, dicha inferencia se reporta \u00a0inconcebible\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado, dice que pensando en que el \u00a0censor \u00a0quiso enmarcar la censura dentro del falso juicio de identidad, de todos \u00a0modos \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0consider\u00f3 \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n y los dem\u00e1s \u00a0aspectos \u00a0 en \u00a0que \u00a0la \u00a0defensa \u00a0la \u00a0estructura, \u00a0atribuy\u00e9ndoles \u00a0consecuencias \u00a0probatorias bien diversas a las queridas por el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del mismo modo, en cuanto a las normas que \u00a0cita \u00a0como \u00a0infringidas, \u00a0en especial el art\u00edculo 324, numeral 7\u00b0, del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0realiz\u00f3 ning\u00fan esfuerzo demostrativo, \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0establecer \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de selecci\u00f3n \u00a0normativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0destaca \u00a0que \u00a0en \u00a0la primera \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0que \u00a0tuvo el procesado en el homicidio de Jaime Guayara Caviedes, \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0diluir su responsabilidad, al punto que no acept\u00f3 haberle propinado \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0a la v\u00edctima, ya que explic\u00f3 que entre los dos hubo un forcejeo \u00a0por \u00a0el \u00a0arma \u00a0cortopunzante \u00a0sin \u00a0entender \u00a0c\u00f3mo se produjeron dichas heridas, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0plante\u00f3 \u00a0la configuraci\u00f3n de una leg\u00edtima defensa que no se \u00a0observa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0la \u00a0segunda \u00a0causa, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0observa \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0sustraerse \u00a0a \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de su \u00a0comportamiento, \u00a0construyendo \u00a0\u201cuna \u00a0hip\u00f3tesis de \u00a0defensa \u00a0en \u00a0su \u00a0connotaci\u00f3n putativa; aspectos en un todo infundados y, por lo \u00a0mismo, \u00a0desestimados \u00a0v\u00e1lidamente en el fallo\u201d, lo \u00a0que \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0las explicaciones dadas por el procesado s\u00ed fueron tenidas \u00a0en cuenta en la sentencia pero desestimadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de copiar una decisi\u00f3n de la Corte, \u00a0solicita que la censura se rechace.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Causal Segunda \u00a0<\/p>\n<p>\u00danico \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recuerda \u00a0que \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0primera y \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0forman \u00a0una unidad inescindible, por lo que, en su criterio, \u00a0resulta \u00a0il\u00f3gico \u00a0predicar la inconsonancia entre la acusaci\u00f3n y la sentencia, \u00a0\u201ccuando \u00a0precisamente \u00a0se observa al folio 350 del \u00a0cuaderno \u00a0principal \u00a0N\u00b0 \u00a02, \u00a0como \u00a0el \u00a0propio \u00a0recurrente \u00a0lo acepta, que en la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0a \u00a0quo \u00a0se \u00a0parte de una acusaci\u00f3n por los delitos de homicidio \u00a0simple \u00a0 \u00a0 \u00a0cuya \u00a0 \u00a0 v\u00edctima \u00a0 \u00a0 fue \u00a0 \u00a0 Guayara \u00a0Caviedes \u00a0y \u00a0de \u00a0homicidio agravado en la persona de \u00a0Luis \u00a0\u00c1ngel Montealegre, \u00a0tal \u00a0y \u00a0como \u00a0fue \u00a0calificado \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0estos \u00a0hechos \u00a0en \u00a0las respectivas \u00a0resoluciones \u00a0calificatorias; condena que a su turno fue refrendada por completo \u00a0en \u00a0 la \u00a0 segunda \u00a0 instancia, \u00a0 acogi\u00e9ndose \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0mismo \u00a0esta \u00a0forma \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0reconoce \u00a0que \u00a0el \u00a0p\u00e1rrafo del \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0que \u00a0hace \u00a0referencia \u00a0el \u00a0libelista \u00a0fue \u00a0poco \u00a0afortunado \u00a0en \u00a0su \u00a0redacci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0ello \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna tuvo injerencia en la \u00a0tasaci\u00f3n punitiva, que realiz\u00f3 el juzgado de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo expuesto, concluye que el cargo no \u00a0debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>En la confecci\u00f3n del libelo el demandante \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0prioridad, \u00a0seg\u00fan el cual, el cargo de \u00a0nulidad \u00a0debe proponerse en primer lugar, toda vez que de prosperar har\u00eda inane \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0los \u00a0dem\u00e1s reproches fundados en otras causales, motivo por el \u00a0cual, se abordar\u00e1 de manera prioritaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Del \u00a0mismo modo, como \u00a0son \u00a0dos \u00a0los \u00a0cargos \u00a0de \u00a0nulidad formulados contra la sentencia respecto de la \u00a0causa \u00a0N\u00b0 \u00a01, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0por \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Jaime \u00a0Guayara Caviedes, la Sala \u00a0proceder\u00e1 \u00a0a estudiar el segundo, toda vez que la nulidad planteada es de mayor \u00a0cobertura frente a la primera censura. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Causal \u00a0tercera \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Acusa \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de haber dictado \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0en la etapa de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0del \u00a0proceso \u00a0que \u00a0se \u00a0adelant\u00f3 \u00a0por \u00a0la \u00a0muerte de Jaime Guayara \u00a0Caviedes, \u00a0su \u00a0procurado \u00a0careci\u00f3 \u00a0de \u00a0defensa t\u00e9cnica, ya que el apoderado de \u00a0confianza \u00a0s\u00f3lo \u00a0lo \u00a0asisti\u00f3 en la diligencia de indagatoria, su ampliaci\u00f3n y \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica de un testimonio de cargo. Adem\u00e1s, como lo insinu\u00f3 el fiscal \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0calificar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0guardaron silencio en la etapa precalificatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Los \u00a0argumentos del censor encuentran \u00a0respaldo \u00a0en el diligenciamiento correspondiente a la causa N\u00b0 1, por lo que la \u00a0Sala casar\u00e1 el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0consagra \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0el \u00a0que se deber\u00e1 ser integral, \u00a0ininterrumpido, \u00a0t\u00e9cnico \u00a0y material. En esas condiciones, el ejercicio de este \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0es \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0validez del proceso, por lo que el \u00a0mismo \u00a0no debe ser nominal y formal, raz\u00f3n por la cual, para su protecci\u00f3n, es \u00a0necesario \u00a0 que \u00a0 las \u00a0partes \u00a0cuenten \u00a0con \u00a0todas \u00a0las \u00a0posibilidades \u00a0para \u00a0su \u00a0efectivizaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, no puede haber un solo \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n procesal en que pueda verse restringido o negado, ya \u00a0que \u00a0 de \u00a0 presentarse \u00a0 estas \u00a0 situaciones \u00a0necesariamente \u00a0conducir\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0dicho \u00a0derecho \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0a \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n de la \u00a0legalidad del proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0se \u00a0puede \u00a0pasar por alto que el \u00a0art\u00edculo \u00a0 93 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Carta, \u00a0 contempla \u00a0 que \u00a0los \u00a0tratados \u00a0y \u00a0convenios \u00a0internacionales \u00a0sobre \u00a0derechos \u00a0humanos, \u00a0prevalecen \u00a0en \u00a0el orden interno, es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0incorporados a nuestra legislaci\u00f3n a trav\u00e9s de la \u00a0teor\u00eda francesa del bloque de constitucionalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0tanto \u00a0la Convenci\u00f3n \u00a0Americana \u00a0sobre \u00a0Derechos \u00a0Humanos \u00a0o \u00a0Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica como el \u00a0Pacto \u00a0Internacional \u00a0de \u00a0Derechos \u00a0Civiles \u00a0y Pol\u00edticos, los que se encuentran \u00a0inmersos \u00a0en \u00a0nuestra \u00a0legislaci\u00f3n, por virtud de la Ley 16 de 1972 y de la Ley \u00a074 \u00a0de \u00a01968, \u00a0imponen \u00a0como \u00a0obligaci\u00f3n garantizarle a imputado o procesado el \u00a0derecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensa.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La jurisprudencia de la Sala, con apego en \u00a0la \u00a0precedente \u00a0normatividad \u00a0y refiri\u00e9ndose al derecho de la defensa t\u00e9cnica, \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0que \u00a0\u201cel derecho de defensa no puede \u00a0considerarse \u00a0garantizado \u00a0por \u00a0la \u00a0sola circunstancia de contar el imputado con \u00a0abogado \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n. Es necesario que la defensa se realice a trav\u00e9s de \u00a0actos \u00a0positivos \u00a0de contradicci\u00f3n, impugnaci\u00f3n, alegaci\u00f3n, o cuando menos de \u00a0control \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0que \u00a0permitan \u00a0afirmar el planteamiento de la estrategia \u00a0defensiva \u00a0por \u00a0parte del abogado, cualquiera que ella sea, pues de lo contrario \u00a0debe \u00a0concluirse \u00a0que abandon\u00f3 el encargo. Siendo la defensa funci\u00f3n p\u00fablica, \u00a0el \u00a0control \u00a0que \u00a0compete \u00a0a \u00a0todo \u00a0funcionario \u00a0judicial debe proyectarse sobre \u00a0cualquier \u00a0 clase \u00a0 de \u00a0 apoderado \u00a0 \u2013de \u00a0 \u00a0 \u00a0oficio, \u00a0 \u00a0 \u00a0contractuales \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 p\u00fablicos\u2013 \u00a0a \u00a0fin de asegurar una asistencia \u00a0profesional \u00a0proba \u00a0y \u00a0evitar \u00a0vicios \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0derivados del abandono de la \u00a0gesti\u00f3n \u00a0que les ha sido encomendada\u201d.2\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0que \u00a0ocupa la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0se \u00a0advierte que si bien el procesado Jorge Alexander \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Bautista \u00a0design\u00f3, \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria, \u00a0a un defensor de confianza, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo es que este profesional del derecho abandon\u00f3 la labor encomendada, \u00a0dejando a su poderdante en una total indefensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0el citado abogado s\u00f3lo tuvo \u00a0tres \u00a0intervenciones \u00a0a lo largo del la actuaci\u00f3n, como fueron haber asistido a \u00a0su \u00a0procurado \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria, \u00a0llevada \u00a0a \u00a0cabo \u00a0el 30 de mayo de 1994, la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0misma, \u00a0cumplida \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0junio \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, y la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Alirio \u00a0Rivera \u00a0Ospina, \u00a0realizada \u00a0el \u00a029 de junio siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0dichas \u00a0actuaciones \u00a0nunca \u00a0volvi\u00f3 \u00a0a \u00a0ejercer ning\u00fan acto de defensa, m\u00e1xime cuando con posterioridad se \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica del procesado, se practicaron otras pruebas, \u00a0se \u00a0cerr\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito del sumario, lapso \u00a0durante \u00a0el \u00a0cual \u00a0no solicit\u00f3 pruebas, no intervino en las que se practicaron, \u00a0no \u00a0se \u00a0notific\u00f3 \u00a0personalmente \u00a0de \u00a0las providencias ni interpuso los recursos \u00a0ordinarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0se \u00a0prolong\u00f3 \u00a0hasta \u00a0cuando \u00a0el procesado, ya en el juicio y despu\u00e9s de agotado el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0probatorio \u00a0del mismo, design\u00f3, por requerimiento del Juzgado Primero \u00a0Penal del Circuito de Espinal, otro apoderado de confianza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las consideraciones anteriores llevan a la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0concluir \u00a0que \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al demandante, cuando asevera que el \u00a0procesado \u00a0Jorge \u00a0Alexander Ram\u00edrez Bautista careci\u00f3 de defensa t\u00e9cnica en el \u00a0lapso \u00a0ya \u00a0conocido, \u00a0irregularidad \u00a0que \u00a0atenta, \u00a0como \u00a0se \u00a0ha dicho, contra el \u00a0derecho \u00a0que \u00a0tiene \u00a0todo \u00a0sindicado \u00a0de \u00a0contar con un abogado que lo asesore y \u00a0represente \u00a0durante \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n y el juzgamiento, y cuya carencia comporta \u00a0la \u00a0invalidez de la actuaci\u00f3n, al tenor de lo que estipulaba el art\u00edculo 304.3 \u00a0del \u00a0 Decreto \u00a0 2700 \u00a0 de \u00a0 1991, \u00a0 hoy \u00a0 art\u00edculo \u00a0306.3 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, el cargo prospera, por lo \u00a0que \u00a0se \u00a0casar\u00e1 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida y, por ende, se declarar\u00e1 la nulidad \u00a0parcial \u00a0de lo actuado, esto es, \u00fanicamente en lo que ata\u00f1e a la causa n\u00famero \u00a01 \u00a0seguida \u00a0por \u00a0la muerte de Jaime Guayara Caviedes, a partir, inclusive, de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a012 de julio de 1995, por medio de la cual la Fiscal\u00eda Treinta \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Espinal, \u00a0clausur\u00f3 la investigaci\u00f3n, con el objeto de que se le \u00a0garantice \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de defensa t\u00e9cnica en dicha etapa procesal.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Otros \u00a0cargos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Toda \u00a0vez \u00a0que el libelista present\u00f3 dos \u00a0cargos \u00a0m\u00e1s, \u00a0uno sustentado en la causal tercera y otro apoyado en la segunda, \u00a0los \u00a0que \u00a0ata\u00f1en \u00a0a \u00a0la causa N\u00b0 1, por sustracci\u00f3n de materia la Sala no los \u00a0estudiar\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Causal \u00a0primera \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0los \u00a0dos \u00a0siguientes \u00a0reproche \u00a0hacen \u00a0referencia \u00a0a \u00a0la \u00a0causa \u00a0N\u00b0 \u00a02, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0se \u00a0pronunciar\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0 \u00a0 \u00a0 cargo\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Acusa al ad quem de haber violado, de \u00a0manera \u00a0indirecta, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por error de hecho en la apreciaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0yerro \u00a0que lo llev\u00f3 a predicar que el homicidio cometido en Luis \u00a0\u00c1ngel \u00a0Montealegre \u00a0era \u00a0agravado \u00a0sin que, a su juicio, en el diligenciamiento \u00a0obre \u00a0prueba \u00a0que, \u00a0en \u00a0grado de certeza, indique que su representado coloc\u00f3 en \u00a0estado de indefensi\u00f3n a la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 normas \u00a0transgredidas \u00a0cita \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a01\u00b0, \u00a02\u00b0, \u00a03\u00b0, \u00a05\u00b0, \u00a023, 26, 27, 28, 29, 35, 41, 50, 51, 61, 104, \u00a0105, \u00a0106, \u00a0323 \u00a0y \u00a0324 \u00a0del C\u00f3digo Penal, los dos \u00faltimos modificados por los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0y \u00a030 de la Ley 40 de 1993, por aplicaci\u00f3n indebida, y falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0246, \u00a0247, \u00a0248, \u00a0249 \u00a0y \u00a0254 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0censura \u00a0as\u00ed \u00a0presente \u00a0no puede \u00a0prosperar, por las siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0que estima \u00a0vulnerados, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0no dio las razones jur\u00eddicas por las cuales hubo \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0anteriormente \u00a0citadas, no ense\u00f1\u00f3 a la \u00a0Corte \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0246, \u00a0247, \u00a0248, \u00a0249 \u00a0y \u00a0254 \u00a0del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal son de naturaleza sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se\u00f1al\u00f3 el falso juicio que determin\u00f3 \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho denunciado, si de existencia, de identidad o de raciocinio, \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0precis\u00f3 las pruebas sobre las cuales recay\u00f3 el yerro demandado, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a \u00a0afirmar, \u00a0de manera gen\u00e9rica, que el juzgado le dio una errada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0valorativa \u00a0a \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0recibidas \u00a0por la Fiscal\u00eda, \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0planteada \u00a0queda \u00a0a mitad de camino, lo que la Corte, en \u00a0virtud \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0puede \u00a0entrar \u00a0a \u00a0complementar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0 mismo \u00a0 modo, \u00a0 no \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que enuncia, m\u00e1xime cuando su discurso lo \u00a0centra \u00a0en \u00a0oponerse a la credibilidad otorgada por el sentenciador a los medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0infiriendo \u00a0que se estaba en presencia de un homicidio agravado por \u00a0la \u00a0indefensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, al tenor de lo que reglaba el art\u00edculo 324, \u00a0numeral \u00a07\u00b0, \u00a0del Decreto 100 de 1980, modificado por el art\u00edculo 33 de la Ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0vigente para la \u00e9poca de los hechos, aspectos que, como se sabe, \u00a0no \u00a0configuran \u00a0desatino \u00a0demandable \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0m\u00e9todo de la \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional \u00a0que \u00a0nos \u00a0rige, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador goza del poder \u00a0discrecional \u00a0de valorar la prueba, s\u00f3lo limitado por los postulados de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0olvidando \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0llega \u00a0a esta sede ampara por la doble \u00a0presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0si \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista \u00a0era \u00a0acusar \u00a0que el Tribunal al valorar el m\u00e9rito de los testimonios \u00a0vulner\u00f3 \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica y que este dislate lo llev\u00f3 a \u00a0declarar \u00a0una verdad distinta de la que revela el proceso, ha debido orientar el \u00a0reproche \u00a0por la v\u00eda del error de hecho por falso raciocinio, indicando cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0las \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas \u00a0o \u00a0los \u00a0principios l\u00f3gicos o las reglas de la \u00a0experiencia \u00a0quebrantados, \u00a0de qu\u00e9 manera lo fueron y cu\u00e1l su incidencia en la \u00a0parte dispositiva del fallo, labor que no emprendi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En las anteriores condiciones, el cargo no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 Segundo \u00a0cargo \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Acusa al Tribunal de haber violado, de \u00a0manera \u00a0indirecta, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por error de hecho, ya que no se tuvo en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 \u00a0su defendido en ambos procesos, yerro que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0299 \u00a0del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0y \u00a0323 \u00a0del C\u00f3digo Penal, y a la aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0324, numeral 7\u00b0, de este \u00faltimo estatuto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Este \u00a0reproche, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0el \u00a0anterior, \u00a0no \u00a0puede \u00a0prosperar, \u00a0pues \u00a0no solo adolece de insalvables desatinos \u00a0t\u00e9cnicos, sino que ninguna raz\u00f3n le asiste al casacionista, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien se puede entender que denuncia un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, toda vez que afirma que el \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0\u201ctuvo \u00a0en cuenta la confesi\u00f3n de mi \u00a0defendido \u00a0en \u00a0ambos \u00a0procesos\u201d, de todos modos la \u00a0censura \u00a0la dej\u00f3 en el enunciado, toda vez que no demostr\u00f3 la trascendencia de \u00a0la \u00a0supuesta omisi\u00f3n probatoria, esto es, que de haber sido tenida en cuenta el \u00a0acusado \u00a0habr\u00eda \u00a0sido condenado por el delito de homicidio simple y no agravado \u00a0y \u00a0 \u00a0acreedor \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 rebaja \u00a0 punitiva \u00a0 correspondiente.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como se dijo, tampoco le asiste la raz\u00f3n, \u00a0ya \u00a0que las explicaciones del procesado si fueron tenidas en cuenta en el examen \u00a0mancomunado de las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, es indiscutible que el acusado \u00a0trat\u00f3 \u00a0de explicar su conducta, planteado una defensa subjetiva en el homicidio \u00a0de \u00a0Luis \u00a0\u00c1ngel \u00a0Montealegre, argumento que tenido en cuenta por el Tribunal en \u00a0el proceso valorativo de los medios de convicci\u00f3n, fue desechado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras palabras, el juzgador, luego de \u00a0sopesar \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0de \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Bautista \u00a0y \u00a0de \u00a0confrontarlas con los \u00a0restantes \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio, concluy\u00f3 que las mismas no ten\u00edan el soporte \u00a0probatorio \u00a0requerido \u00a0para \u00a0reconocer una causal de inculpabilidad, aspecto que \u00a0por \u00a0s\u00ed solo demuestra que s\u00ed se tuvo en cuenta la versi\u00f3n del procesado, sin \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0obtuviera \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0sentenciador el reconocimiento de la \u00a0confesi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Acotaci\u00f3n \u00a0final \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casa \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia impugnada, proceder\u00e1 a redosificar la pena impuesta \u00a0al procesado Jorge Alexander Ram\u00edrez Bautista, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que el Juzgado Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Purificaci\u00f3n \u00a0fij\u00f3 \u00a0la pena de prisi\u00f3n en 50 a\u00f1os, \u00a0discriminada \u00a0as\u00ed: \u00a040 \u00a0a\u00f1os por raz\u00f3n del homicidio agravado (causa N\u00b0 2) y \u00a010 \u00a0 a\u00f1os \u00a0 m\u00e1s \u00a0por \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0Jaime \u00a0Guayara \u00a0Caviedes \u00a0(causa \u00a0N\u00b0 \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones, la Sala le reducir\u00e1 \u00a0a \u00a0los 50 a\u00f1os diez (10) a\u00f1os por raz\u00f3n de la casaci\u00f3n, quedando la pena, de \u00a0manera \u00a0 definitiva, \u00a0 en \u00a0cuarenta \u00a0(40) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En lo que hace relaci\u00f3n al principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0por raz\u00f3n del tr\u00e1nsito de legislaci\u00f3n, toda vez que el 25 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 2001 entr\u00f3 en vigencia la ley 599 de 2000, mediante la cual\u00a0 \u00a0se \u00a0expidi\u00f3 \u00a0el \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0su an\u00e1lisis le corresponde al juez de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0penas \u00a0y \u00a0medidas \u00a0de \u00a0seguridad, al tenor de lo dispuesto en el \u00a0numeral \u00a07\u00b0 \u00a0del \u00a0art. \u00a079 del nuevo C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 660 de \u00a02000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0la sentencia no sufrir\u00e1 \u00a0variaci\u00f3n alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte \u00a0 \u00a0 Suprema \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 CASAR \u00a0 PARCIALMENTE \u00a0la \u00a0sentencia impugnada. En consecuencia, declarar la nulidad de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0UNICAMENTE en \u00a0lo \u00a0relacionado \u00a0con el proceso perteneciente a la causa N\u00b0 1, es decir, por el \u00a0homicidio \u00a0de Jaime Guayara Caviedes, a partir, inclusive, de la resoluci\u00f3n del \u00a012 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01995, \u00a0por medio de la cual la Fiscal\u00eda Treinta Seccional de \u00a0Espinal \u00a0clausur\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en \u00a0la parte \u00a0motiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Reducir \u00a0la \u00a0pena \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de la \u00a0nulidad \u00a0aqu\u00ed \u00a0declarada \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo mismo, fijar la pena principal impuesta a \u00a0JORGE \u00a0 ALEXANDER \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BAUTISTA \u00a0en \u00a0cuarenta \u00a0(40) a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En lo dem\u00e1s el fallo no se modifica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra esta providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen.\u00a0 C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0RAM\u00cdREZ\u00a0 \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0HERMAN \u00a0 \u00a0GALAN \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0 hay \u00a0firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS A. GALVEZ ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0ANIBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ALVARO ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0 hay \u00a0firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 PULIDO \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ NU\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Ley \u00a016 \u00a0 de \u00a0 1972, \u00a0 art\u00edculo \u00a08\u00b0: \u00a0\u201cGarant\u00edas \u00a0judiciales&#8230; \u00a02. \u00a0e) \u00a0Derecho \u00a0irrenunciable \u00a0de \u00a0ser \u00a0asistido \u00a0por \u00a0un \u00a0defensor proporcionado por el Estado, \u00a0remunerado \u00a0o \u00a0no \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0interna, \u00a0si \u00a0el \u00a0inculpado \u00a0no \u00a0se \u00a0defendiese \u00a0por \u00a0s\u00ed mismo ni nombrare defensor dentro del plazo establecido por \u00a0la \u00a0ley\u201d.\u00a0 Ley 74 de 1968, art\u00edculo 14.3 \u201cd) A hallarse presente en el \u00a0proceso \u00a0y \u00a0a \u00a0defenderse \u00a0personalmente \u00a0o \u00a0ser \u00a0asistida por un defensor de su \u00a0elecci\u00f3n; \u00a0a \u00a0ser informada, sino tuviere defensor, del derecho que le asiste a \u00a0tenerlo, \u00a0y, siempre que el inter\u00e9s de la justicia lo exija, a que se le nombre \u00a0defensor \u00a0de \u00a0oficio \u00a0gratuitamente, \u00a0si \u00a0careciere \u00a0de \u00a0medios suficientes para \u00a0pagarlo\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 11 \u00a0 de \u00a0 junio \u00a0 de \u00a01999, \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0Fernando \u00a0E. \u00a0Arboleda \u00a0Ripoll. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a012940 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 Aprobado acta N\u00b0 059 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. C., veintinueve (29) de mayo de \u00a0dos mil tres (2003). \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 V I [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6623","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6623","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6623"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6623\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6623"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6623"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6623"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}