{"id":6614,"date":"2023-09-08T17:00:19","date_gmt":"2023-09-08T17:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1278221-08-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:19","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:19","slug":"1278221-08-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1278221-08-03\/","title":{"rendered":"12782(21-08-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12782 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 095 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., agosto veintiuno (21) de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0RA\u00daL \u00a0SANABRIA CASTA\u00d1EDA contra la sentencia del 23 de agosto de \u00a01996, \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1, que confirm\u00f3 el fallo \u00a0expedido \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado Sesenta y dos Penal del Circuito de esta ciudad el 12 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o, \u00a0por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual conden\u00f3 al procesado a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0treinta \u00a0y cinco (35) a\u00f1os de prisi\u00f3n como autor responsable de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0consumado \u00a0en \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Neftal\u00ed \u00a0y Alfredo Zambrano \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0Aqu\u00e9llos \u00a0ocurrieron el 3 de abril de \u00a01994, \u00a0hacia \u00a0las \u00a0tres \u00a0de \u00a0la ma\u00f1ana, aproximadamente, en la carrera 20 No 36 \u00a0\u2013 \u00a021 sur de \u00e9sta ciudad, \u00a0lugar \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Neftal\u00ed \u00a0y Alfredo Zambrano Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0protagonizaron \u00a0un \u00a0enfrentamiento \u00a0con \u00a0el procesado RA\u00daL SANABRIA CASTA\u00d1EDA, \u00a0quien \u00a0hiri\u00f3 \u00a0mortalmente a sus contendores con arma cortopunzante y \u00e9ste a su \u00a0vez result\u00f3 lesionado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0aportadas \u00a0al plenario se logr\u00f3 establecer que la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0se \u00a0origin\u00f3 porque el procesado, quien se encontraba acompa\u00f1ado de \u00a0su \u00a0amigo \u00a0Luis Alberto Jim\u00e9nez, le pidi\u00f3 a Alfredo Zambrano que le regalara o \u00a0le \u00a0vendiera \u00a0un \u00a0cigarrillo. \u00a0Como \u00e9ste se neg\u00f3, comenz\u00f3 a darle golpes a la \u00a0camioneta \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l \u00a0y \u00a0a \u00a0tratarlo con palabras soeces. En ese \u00a0momento \u00a0 apareci\u00f3 \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Neftal\u00ed \u00a0Zambrano \u00a0y \u00a0ambos \u00a0hermanos \u00a0invitaron \u00a0a \u00a0SANABRIA\u00a0 \u00a0a \u00a0pelear \u00a0a \u00a0pu\u00f1o limpio, pero \u00e9ste le dice a su amigo que le \u00a0alcance \u00a0un \u00a0cuchillo \u00a0y ya con el arma en la mano, en el antejard\u00edn de la casa \u00a0de \u00a0Claudia \u00a0Luc\u00eda \u00a0Zambrano, \u00a0los \u00a0ataca \u00a0hasta \u00a0segar \u00a0sus \u00a0vidas. El agresor \u00a0emprendi\u00f3 \u00a0 \u00a0la \u00a0 huida, \u00a0 pero \u00a0 luego \u00a0 fue \u00a0 capturado \u00a0 por \u00a0 agentes \u00a0 del \u00a0orden. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Con \u00a0fundamento \u00a0en las diligencias de \u00a0levantamiento \u00a0de \u00a0los \u00a0cad\u00e1veres \u00a0y de inspecci\u00f3n judicial en el lugar de los \u00a0hechos, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a021 \u00a0Delegada \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de Investigaci\u00f3n previa y \u00a0permanente \u00a0 orden\u00f3 \u00a0 la \u00a0 apertura \u00a0 de \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0el \u00a03 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a019941. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El asunto pas\u00f3 al \u00a0conocimiento \u00a0de la Fiscal\u00eda 111 Delegada ante los Jueces Penales del Circuito, \u00a0donde \u00a0se \u00a0escuch\u00f3 \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0a RA\u00daL SANABRIA CASTA\u00d1EDA y se le impuso \u00a0medida \u00a0 de \u00a0 aseguramiento \u00a0 de \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0el \u00a07 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a019942. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Por auto del 21 de \u00a0abril \u00a0de ese a\u00f1o, el ente fiscal admiti\u00f3 la demanda de constituci\u00f3n de parte \u00a0civil \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre de Rosa Mar\u00eda Uribe Herrera, en representaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0menores \u00a0Andr\u00e9s \u00a0y \u00a0Laura \u00a0Tatiana, \u00a0hijos del interfecto Alfredo Zambrano \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante indagatoria a Luis Alberto Jim\u00e9nez \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0a quien le impuso medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, \u00a0como \u00a0 c\u00f3mplice \u00a0 de \u00a0 los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0los \u00a0hermanos \u00a0Zambrano \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0dispuso \u00a0el \u00a0cierre de la investigaci\u00f3n el 29 de junio de 1994, pero luego, por \u00a0auto \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0julio \u00a0siguiente decret\u00f3 la nulidad parcial de lo actuado en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0procesado \u00a0Jim\u00e9nez Rodr\u00edguez, respecto del cual revoc\u00f3 el \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0orden\u00f3 \u00a0enviar \u00a0el cuaderno \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0los Tribunales, a \u00a0efectos \u00a0de \u00a0que conociera de la apelaci\u00f3n interpuesta contra la imposici\u00f3n de \u00a0la medida de aseguramiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mediante providencia del 4 de agosto de 1994, \u00a0concedi\u00f3 \u00a0la \u00a0libertad \u00a0provisional a RA\u00daL SANABRIA CASTA\u00d1EDA por vencimiento \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0para \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario y all\u00ed mismo \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la decisi\u00f3n anterior. En su lugar, dispuso compulsar copias de toda la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0para \u00a0que, \u00a0como \u00a0efecto \u00a0de \u00a0la \u00a0ruptura \u00a0de la unidad procesal, se \u00a0continuara \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 \u00a0contra \u00a0 Jim\u00e9nez \u00a0 Rodr\u00edguez4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. El 18 de agosto \u00a0de \u00a01994 \u00a0se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario con resoluci\u00f3n acusatoria en \u00a0contra \u00a0de \u00a0RA\u00daL \u00a0SANABRIA CASTA\u00d1EDA, como autor presuntamente responsable del \u00a0concurso \u00a0de \u00a0homicidios \u00a0del \u00a0que \u00a0fueron \u00a0v\u00edctimas \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Neftal\u00ed y Alfredo \u00a0Zambrano \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez, \u00a0revoc\u00e1ndole \u00a0el \u00a0beneficio \u00a0de \u00a0la libertad provisional y \u00a0librando \u00a0 orden \u00a0 de \u00a0 captura \u00a0ante \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0competentes5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0El \u00a0Juzgado 62 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito avoc\u00f3 el conocimiento de la causa el 18 de octubre de 1994 \u00a0y \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0noviembre siguiente admiti\u00f3 la demanda de constituci\u00f3n de parte \u00a0civil \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de Neftal\u00ed Zambrano Calder\u00f3n e Irma Ord\u00f3\u00f1ez de \u00a0Zambrano, \u00a0 \u00a0 padres \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0 v\u00edctimas6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. El 25 de febrero \u00a0de \u00a01995 \u00a0design\u00f3 \u00a0perito \u00a0para el aval\u00fao de los da\u00f1os y perjuicios, llev\u00f3 a \u00a0cabo \u00a0la diligencia de audiencia p\u00fablica y dict\u00f3 el fallo de primer grado, que \u00a0fue \u00a0confirmado \u00a0en su integridad por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 al conocer \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0presentado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del procesado,\u00a0 \u00a0providencia \u00a0contra \u00a0la \u00a0cual el mismo sujeto procesal interpuso la impugnaci\u00f3n \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 \u00a0 procede \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 desatar7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0 \u00a0DEMANDA \u00a0 DE \u00a0CASACI\u00d3N: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0cargos \u00a0formula \u00a0el libelista contra la \u00a0sentencia del Tribunal as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Primer Cargo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa la sentencia por violaci\u00f3n directa de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0que\u00a0 el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0universal \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo \u00a0consagrado en el \u00a0art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, el Tribunal reconoce que el punto \u00a0de \u00a0apoyo \u00a0de \u00a0la \u00a0justificante \u00a0consiste en la \u201cpresencia de los machetes\u201d, \u00a0porque \u00a0si \u00a0ellos \u00a0no hubieran aparecido en el escenario de los acontecimientos, \u00a0su \u00a0representado \u00a0tampoco \u00a0se hubiera armado de cuchillo para el enfrentamiento. \u00a0Este \u00a0consigui\u00f3 el arma cortopunzante cuando los hermanos Zambrano Ord\u00f3\u00f1ez lo \u00a0atacaron con \u201cmachete\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice el censor que la presencia de las armas \u00a0contundentes \u00a0en el lugar de los hechos hace que el comportamiento del procesado \u00a0est\u00e9 \u00a0ajustado \u00a0a derecho. A rengl\u00f3n seguido procede a ilustrar con doctrina y \u00a0jurisprudencia lo concerniente a la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego expone que al reconocer el fallador la \u00a0existencia \u00a0de la duda sobre la presencia de los machetes, ha debido aplicarla a \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>favor del procesado y, por ende, absolverlo de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0por \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0acus\u00f3. \u00a0Pero \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0todo \u00a0lo contrario. \u00a0Reconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0la existencia de dichas armas y de all\u00ed dedujo que \u00a0\u201cel \u00a0implicado \u00a0no \u00a0fue \u00a0atacado \u00a0en \u00a0las condiciones que se dice por parte de \u00a0quienes en su favor declararon\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye se\u00f1alando que al reconocer la duda \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0y \u00a0dejar \u00a0de aplicar el art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0perjuicio \u00a0del procesado y viol\u00f3 de manera directa la norma \u00a0sustancial. \u00a0En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0la \u00a0duda \u00a0reconocida por el Tribunal se refiere al \u00a0aspecto \u00a0 \u00a0antijur\u00eddico \u00a0 \u00a0y \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 culpabilidad, \u00a0 e \u00a0 impone \u00a0 un \u00a0 fallo \u00a0absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- Segundo Cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho consistente en la apreciaci\u00f3n equivocada de las \u00a0pruebas \u00a0obrantes \u00a0en el proceso, pues desconoce aspectos fundamentales de ellas \u00a0que \u00a0demuestran, \u00a0de \u00a0manera fehaciente, que RA\u00daL SANABRIA CASTA\u00d1EDA actu\u00f3 en \u00a0leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0hizo \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0errada \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba de descargo, dando lugar a un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0que \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 a conclusiones equivocadas que desembocaron en la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0violando \u00a0de \u00a0manera indirecta el art\u00edculo 29 numeral \u00a04\u00ba del C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce al respecto que, en primer t\u00e9rmino, el \u00a0Tribunal \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0calificada que hizo su defendido, lo cual \u00a0ri\u00f1e \u00a0con la realidad procesal seg\u00fan se desprende de lo manifestado por \u00e9ste, \u00a0cuyo \u00a0aparte \u00a0pertinente \u00a0transcribe. \u00a0De \u00a0lo que deriva el reconocimiento de la \u00a0autor\u00eda \u00a0y \u00a0la \u00a0justificante \u00a0alegada, \u00a0advirtiendo que no parte de un supuesto \u00a0falso, \u00a0como \u00a0lo \u00a0afirma \u00a0el Tribunal y que debe admitirse tanto en lo favorable \u00a0como en lo desfavorable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la \u00a0respuesta \u00a0del \u00a0procesado \u00a0\u201cQue \u00a0lo \u00a0hice\u2026\u201d, \u00a0debe \u00a0d\u00e1rsele su sentido natural y obvio. Al desconocer el ad quem \u00a0la \u00a0 confesi\u00f3n \u00a0calificada \u00a0realizada \u00a0por \u00a0su \u00a0defendido \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0 no \u00a0 le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0ning\u00fan \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0desconoce \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por inaplicabilidad del art\u00edculo \u00a0298 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0 Dice \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0tambi\u00e9n desconoci\u00f3 las constancias procesales \u00a0que \u00a0rese\u00f1an \u00a0la lesiones inferidas a su defendido y que seg\u00fan el Instituto de \u00a0Medicina \u00a0 Legal \u00a0fueron \u00a0causadas \u00a0con \u00a0arma \u00a0contundente \u00a0y \u00a0cortocontundente, \u00a0se\u00f1alando \u00a0los \u00a0peritos \u00a0que \u00a0el \u00a0\u201cmachete\u201d \u00a0est\u00e1 \u00a0catalogado \u00a0como una de \u00a0\u00e9stas. \u00a0Lo \u00a0anterior \u00a0influye \u00a0necesariamente en la decisi\u00f3n, porque demuestra \u00a0que \u00a0SANABRIA \u00a0CASTA\u00d1EDA \u00a0s\u00ed \u00a0fue \u00a0objeto de una agresi\u00f3n grave e injusta que \u00a0motiv\u00f3 su reacci\u00f3n defensiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando el Tribunal considera que el procesado \u00a0no \u00a0fue \u00a0atacado, \u00a0incurre \u00a0en un error de hecho por ser contrario a la realidad \u00a0procesal \u00a0y \u00a0resulta \u00a0determinante \u00a0en \u00a0la decisi\u00f3n adoptada, porque de haberse \u00a0apreciado \u00a0sin \u00a0negar \u00a0la agresi\u00f3n grave e injusta de que aqu\u00e9l fue objeto, el \u00a0fallo habr\u00eda sido absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Jaramillo \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0persona \u00a0completamente \u00a0ajena \u00a0a \u00a0las \u00a0partes, da fe de la agresi\u00f3n \u00a0armada \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0se enfrent\u00f3 SANABRIA CASTA\u00d1EDA. Sin embargo el Tribunal se \u00a0equivoca \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este testimonio cuya versi\u00f3n fragmenta para \u00a0restarle \u00a0credibilidad. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0se equivoca porque no es cierto que entre \u00a0\u00e9ste \u00a0y \u00a0el procesado exista contrato laboral de celadur\u00eda, pues el declarante \u00a0es \u00a0vigilante \u00a0del \u00a0sector y no exclusivo del procesado, seg\u00fan se desprende del \u00a0contenido \u00a0de su versi\u00f3n y como tambi\u00e9n lo corrobora la testigo Claudia Luc\u00eda \u00a0Jaramillo Ord\u00f3\u00f1ez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Opina el libelista que no existe motivo para \u00a0desechar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Jaramillo \u00a0Gonz\u00e1lez, quien siendo celador de la \u00a0cuadra \u00a0tambi\u00e9n \u00a0est\u00e1 \u00a0vinculado \u00a0a \u00a0los \u00a0Zambrano \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez, porque a \u00e9stos \u00a0tambi\u00e9n \u00a0les vigila la casa. En consecuencia, esta declaraci\u00f3n debe apreciarse \u00a0integralmente \u00a0y \u00a0en \u00a0conjunto con el restante material probatorio y merece toda \u00a0la credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0se case la sentencia y se absuelva \u00a0al \u00a0procesado \u00a0RA\u00daL SANABRIA CASTA\u00d1EDA de los cargos que le fueron formulados, \u00a0por \u00a0cuanto su acci\u00f3n estuvo justificada al tenor de lo normado en el art\u00edculo \u00a029 numeral 4\u00ba del C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL PROCURADOR \u00a0TERCERO DELEGADO EN LO PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- Primer Cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0el \u00a0representante del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0concreta la censura en la falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, sin tener en cuenta a qu\u00e9 \u00a0aspectos \u00a0del \u00a0hecho \u00a0juzgado \u00a0se \u00a0refer\u00eda \u00a0el \u00a0sentenciador con esa expresi\u00f3n \u00a0gramatical \u00a0y \u00a0asumiendo\u00a0 \u00a0que \u00e9ste no logr\u00f3 alcanzar la certeza sobre la \u00a0responsabilidad penal del implicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es cierto que en la sentencia se dice que hay \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0los \u00a0machetes, \u00a0como lo aduce el censor, pero a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido \u00a0y con fundamento en la diligencia de inspecci\u00f3n judicial que \u00a0se \u00a0practic\u00f3 \u00a0enseguida \u00a0del levantamiento de los cad\u00e1veres, concluy\u00f3 que del \u00a0an\u00e1lisis en conjunto de las pruebas, tales armas no existieron. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese sentido, no resulta afortunado el uso \u00a0de \u00a0 la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0duda \u00a0en \u00a0algunos \u00a0apartes \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0pues \u00a0ella \u00a0logr\u00f3 \u00a0resolverse. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0lo \u00a0que el sentenciador quiso dar a entender es que, \u00a0pese \u00a0a las exculpaciones dadas por el procesado, no se logr\u00f3 comprobar que las \u00a0v\u00edctimas \u00a0del \u00a0hecho \u00a0portaran \u00a0las \u00a0armas \u00a0cortocontundentes referidas, lo que \u00a0condujo \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0a \u00a0despejar \u00a0el \u00a0interrogante \u00a0que \u00a0se \u00a0cern\u00eda \u00a0sobre la \u00a0veracidad del relato sobre este punto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0entonces, \u00a0con \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0otras \u00a0pruebas, \u00a0pudo \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0no \u00a0existi\u00f3 \u00a0agresi\u00f3n \u00a0porque \u00a0las \u00a0v\u00edctimas \u00a0no \u00a0portaban \u00a0las \u00a0armas \u00a0cuya \u00a0posesi\u00f3n \u00a0se les atribuy\u00f3 con fines \u00a0defensivos. \u00a0No \u00a0ahorr\u00f3 \u00a0esfuerzos\u00a0 por presentar un an\u00e1lisis frente a la \u00a0propuesta \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0que \u00a0es \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n del \u00a0recurrente, \u00a0siendo \u00a0variada \u00a0al respecto la prueba testimonial y documental que \u00a0desvirtu\u00f3 la ocurrencia de una conducta en tal situaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0que en todo caso no se \u00a0observa \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo\u00a0 \u00a0una \u00a0demostraci\u00f3n que involucre el contenido del \u00a0fallo \u00a0en que se argument\u00f3 la ausencia de los requisitos para el reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0y, \u00a0por el contrario, el recurrente los deja de lado \u00a0para \u00a0postular \u00a0la censura que no sirve como demostraci\u00f3n del reconocimiento de \u00a0la \u00a0duda, \u00a0ni \u00a0como \u00a0base \u00a0para \u00a0afirmar la transgresi\u00f3n de la norma sustancial \u00a0invocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Segundo Cargo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista hace varios reparos que re\u00fane \u00a0bajo \u00a0la \u00a0menci\u00f3n \u00a0de que se incurri\u00f3 en error de hecho sobre varias pruebas y \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0ese mismo planteamiento concluye que el procesado actu\u00f3 en \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0pero \u00a0los \u00a0medios de prueba que as\u00ed lo demostraban, fueron \u00a0distorsionados en las conclusiones del sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Opina \u00a0el \u00a0Procurador, \u00a0que \u00a0desde \u00a0el inicio de la formulaci\u00f3n del \u00a0cargo \u00a0se \u00a0descubre \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0tiene la intenci\u00f3n de destacar los \u00a0elementos \u00a0en \u00a0los que se tergivers\u00f3 el contenido de las probanzas y, por ende, \u00a0el \u00a0error \u00a0imputable \u00a0al juzgador, sino que se refiere a algunas omisiones y, en \u00a0lo \u00a0que \u00a0denomina \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0errada \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0hace un juicio a la \u00a0valoraci\u00f3n del sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Adicionalmente, \u00a0 explica \u00a0 que \u00a0 el \u00a0dicho \u00a0del \u00a0procesado \u00a0no \u00a0fue \u00a0considerado \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0como \u00a0una \u00a0confesi\u00f3n calificada y que seg\u00fan el \u00a0libelista \u00a0fue \u00a0desconocida \u00a0por el fallador. En opini\u00f3n del Tribunal, SANABRIA \u00a0CASTA\u00d1EDA \u00a0construy\u00f3 \u00a0un \u00a0relato \u00a0conveniente \u00a0a \u00a0sus \u00a0intereses, pero no hizo \u00a0una\u00a0 \u00a0verdadera \u00a0confesi\u00f3n para efectos jur\u00eddico procesales, donde uno de \u00a0los \u00a0requisitos es que corresponda a los hechos que son materia de averiguaci\u00f3n \u00a0y a los que se declaran probados en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0libelista \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0pasa \u00a0de \u00a0un \u00a0posible \u00a0falso juicio de \u00a0existencia \u00a0a la cr\u00edtica a la valoraci\u00f3n, en la que repetidamente terminan las \u00a0demostraciones \u00a0de \u00a0error \u00a0en esta sede y que con insistencia se ha desechado su \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0por \u00a0improcedente \u00a0dentro del recurso de casaci\u00f3n, que como no es \u00a0una \u00a0tercera \u00a0instancia, \u00a0no \u00a0admite \u00a0la \u00a0posibilidad de que se reanuden debates \u00a0probatorios \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0que se encuentran amparadas de la doble \u00a0presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0sustento para la demostraci\u00f3n del error \u00a0lo \u00a0constituye \u00a0la \u00a0divergencia \u00a0de \u00a0opiniones entre el fallador y el libelista, \u00a0como \u00a0cuando se\u00f1ala que se omiti\u00f3 la evaluaci\u00f3n de las constancias procesales \u00a0acerca \u00a0de \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0inferidas \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0lo \u00a0que no resulta cierto, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0\u00e9sta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0motiv\u00f3 \u00a0su \u00a0env\u00edo \u00a0al \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas lesiones, analizadas en conjunto con el \u00a0testimonio \u00a0de Guillermo Morales, llevaron al fallador a descartar la ocurrencia \u00a0de \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n, \u00a0como \u00a0motivo \u00a0para \u00a0que \u00a0el procesado estuviera en inminente \u00a0peligro \u00a0y \u00a0le permitiera ejercer una acci\u00f3n defensiva que termin\u00f3 con la vida \u00a0de los hermanos Zambrano Ord\u00f3\u00f1ez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0se refiere el censor al testimonio \u00a0de \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Jaramillo Gonz\u00e1lez, del cual se limit\u00f3 a decir que el Tribunal se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0en su apreciaci\u00f3n, desconociendo as\u00ed la evaluaci\u00f3n total hecha por \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0que \u00a0si \u00a0bien tuvo en cuenta la relaci\u00f3n de dependencia laboral, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0involucr\u00f3 \u00a0aspectos \u00a0trascendentes \u00a0para \u00a0desvirtuarlo \u00a0como medio de \u00a0prueba \u00a0demostrativo \u00a0de \u00a0que \u00a0el procesado hubiera sido objeto de agresi\u00f3n por \u00a0los que resultaron v\u00edctimas y as\u00ed lo pas\u00f3 a demostrar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0que \u00a0la \u00a0inadecuada \u00a0 demostraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 error, \u00a0 determina \u00a0la \u00a0improsperidad \u00a0de \u00a0la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Primer Cargo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa el censor la sentencia del Tribunal por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal anterior, pero en el desarrollo de la \u00a0censura \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0postula \u00a0es su inconformidad con las consideraciones y \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0en \u00a0total \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0fines de este \u00a0recurso \u00a0 extraordinario \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0en \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0yerro \u00a0endilgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. Como se sabe, \u00a0en \u00a0los \u00a0reproches orientados a acreditar la violaci\u00f3n de la ley sustancial por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0directa, \u00a0no es posible que el demandante disienta de los hechos en la \u00a0forma \u00a0como fueron declarados en el fallo, ni controvierta las pruebas allegadas \u00a0al \u00a0 proceso, \u00a0 sino \u00a0que \u00a0debe \u00a0desarrollar \u00a0un \u00a0cuestionamiento \u00a0eminentemente \u00a0jur\u00eddico \u00a0en \u00a0aras de demostrar en qu\u00e9 consisti\u00f3 la equivocada aplicaci\u00f3n de \u00a0la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0sin embargo, no era posible \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la norma que contiene el principio de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia, \u00a0porque \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0en sus consideraciones no \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0duda, sino que de manera consecuente con sus \u00a0apreciaciones resolvi\u00f3 dictar fallo de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agr\u00e9guese a ello que el libelista no acepta \u00a0la \u00a0forma \u00a0como el fallador apreci\u00f3 las pruebas, cuyo contenido interpreta a su \u00a0acomodo \u00a0para \u00a0postular, \u00a0con base en ellos, la presencia de la duda respecto la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0las \u00a0armas (machetes) presuntamente utilizadas por las v\u00edctimas \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado y que, en su criterio, conduce a colegir que SANABRIA \u00a0CASTA\u00d1EDA \u00a0actu\u00f3 \u00a0en leg\u00edtima defensa. Para ello argumenta que si tales armas \u00a0no \u00a0hubiesen \u00a0aparecido \u00a0en el escenario de los acontecimientos, su representado \u00a0no se hubiera armado de cuchillo para el enfrentamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. Es evidente la \u00a0equivocada \u00a0 pretensi\u00f3n \u00a0 del \u00a0recurrente \u00a0de \u00a0desconocer \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0plasmadas \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0es \u00a0importante \u00a0advertir que para el \u00a0fallador \u00a0no se configur\u00f3 la justificante, porque el procesado no fue objeto de \u00a0agresi\u00f3n \u00a0injusta por parte de los obitados y que \u201cel \u00fanico argumento que se \u00a0ten\u00eda \u00a0para \u00a0edificar \u00a0dicha figura lo era la presencia de los machetes, lo que \u00a0ha \u00a0 \u00a0sido \u00a0 \u00a0desvirtuado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0proceso\u201d8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro \u00a0aspecto \u00a0ampliamente \u00a0analizado \u00a0para \u00a0descartar \u00a0la justificante, y que el casacionista no mencion\u00f3, es el relativo a \u00a0las \u00a0 inconsistencias \u00a0 existentes \u00a0 entre \u00a0 el \u00a0 dicho \u00a0 del \u00a0 implicado \u00a0y \u00a0lo \u00a0demostrado\u00a0 \u00a0en \u00a0el proceso. Lo expuesto por el Tribunal se puede concretar \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0De \u00a0haber \u00a0sido \u00a0cierto \u00a0que \u00a0SANABRIA \u00a0CASTA\u00d1EDA \u00a0fue \u00a0atacado \u00a0con \u00a0machete \u00a0por los dos occisos, en la forma como lo \u00a0relat\u00f3, \u00a0el \u00a0\u00fanico y l\u00f3gico resultado habr\u00eda sido la muerte del procesado o, \u00a0a \u00a0lo \u00a0sumo, \u00a0hubiese \u00a0quedado con m\u00faltiples heridas. Sin embargo, nada de ello \u00a0ocurri\u00f3 y logr\u00f3 salir del sitio con heridas leves. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0Si \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo dijo, lanzaba el \u00a0cuchillo \u00a0de \u00a0lado \u00a0a \u00a0lado \u00a0para \u00a0defenderse \u00a0y \u00a0evitar que sus agresores se le \u00a0acercaran, \u00a0creyendo \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0herido a uno de ellos, la foliatura demuestra \u00a0que \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0result\u00f3 \u00a0herida \u00a0una \u00a0persona, sino que fueron dos y que \u00e9stas \u00a0murieron en el mismo\u00a0 instante en que el procesado las atac\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) \u00a0 Consecuente \u00a0con \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0las \u00a0necropsias \u00a0no \u00a0arrojaron \u00a0el resultado obvio de un ataque\u00a0 con cuchillo en \u00a0la \u00a0forma \u00a0descrita por el encausado en cuanto a la trayectoria y profundidad de \u00a0las \u00a0heridas. \u00a0Lo apreciado por los m\u00e9dicos legistas, tiene correspondencia con \u00a0la narraci\u00f3n que de los hechos hicieron los testigos de cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d) \u00a0La \u00a0prueba \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0una vez los \u00a0hermanos \u00a0Zambrano \u00a0recibieron las heridas, cayeron de inmediato en el sitio del \u00a0ataque, \u00a0sin que por tanto haya sido posible que uno de ellos hubiese perseguido \u00a0al \u00a0procesado \u00a0hasta \u00a0el lugar de su residencia y escapar del ataque, como \u00e9ste \u00a0lo narr\u00f3 en su indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e) Tampoco es cierto que SANABRIA CASTA\u00d1EDA \u00a0haya \u00a0resultado \u00a0herido \u00a0con \u00a0un \u00a0machete. \u00a0Las \u00a0lesiones que se describen en el \u00a0respectivo \u00a0reconocimiento \u00a0se \u00a0las \u00a0caus\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0forcejeo que sostuvo con el \u00a0se\u00f1or \u00a0Guillermo \u00a0Morales Rojas, cu\u00f1ado de los interfectos, quien se enfrent\u00f3 \u00a0con \u00e9l a trav\u00e9s de la reja de la casa, antes del fatal resultado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0visi\u00f3n \u00a0parcializada \u00a0de la sentencia, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0hace evidente cuando el libelista asegura que el Tribunal reconoce \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de la duda sobre la presencia de los machetes, la cual ha debido \u00a0aplicar \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y, por ende, absolverlo de los cargos por los \u00a0cuales se le acus\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0 es \u00a0 completamente \u00a0equivocada. \u00a0En principio el Tribunal acot\u00f3 que la existencia de tales armas no \u00a0estaba \u00a0demostrada \u00a0y \u00a0que al respecto exist\u00eda duda. Pero luego se\u00f1al\u00f3 que de \u00a0haberse \u00a0utilizado, \u00a0lo \u00a0l\u00f3gico \u00a0era \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiese dejado constancia en las \u00a0diligencias \u00a0 preliminares \u00a0de \u00a0su \u00a0minuciosa \u00a0b\u00fasqueda \u00a0y \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0sido \u00a0encontradas. \u00a0 Como \u00a0 esto \u00a0 \u00faltimo \u00a0 no \u00a0 apareci\u00f3 \u00a0 acreditado, \u00a0 dedujo \u00a0el \u00a0juzgador:\u00a0 \u00a0 \u201c\u2026al \u00a0analizarse \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0existentes \u00a0 en \u00a0el \u00a0plenario, \u00a0que \u00a0tales \u00a0armas \u00a0no \u00a0existieron\u201d9 (subraya la Sala). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resulta \u00a0exagerada, \u00a0por decir lo menos, la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0demandar \u00a0la aplicaci\u00f3n del in dubio pro reo so pretexto de la \u00a0aducida \u00a0duda \u00a0en cuanto a la existencia de las armas que presuntamente portaban \u00a0los \u00a0interfectos, \u00a0que \u00a0finalmente \u00a0se descart\u00f3, si se tiene en cuenta que este \u00a0principio \u00a0tiene \u00a0aplicaci\u00f3n cuando quiera que del conjunto probatorio aportado \u00a0al \u00a0plenario, \u00a0(no \u00a0de \u00a0una \u00a0sola \u00a0prueba) \u00a0surja \u00a0duda \u00a0razonable \u00a0acerca de la \u00a0existencia \u00a0del hecho o de la responsabilidad del procesado, lo cual no ocurri\u00f3 \u00a0en este caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0tantas inconsistencias, la censura no \u00a0puede prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Segundo Cargo. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0acusa \u00a0el \u00a0fallo del \u00a0Tribunal \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho consistente en la errada apreciaci\u00f3n de algunas \u00a0pruebas \u00a0obrantes \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso porque, a juicio del censor, se desconocieron \u00a0aspectos \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0ellas \u00a0que \u00a0demuestran \u00a0que \u00a0el procesado actu\u00f3 en \u00a0leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que sigue del escrito, el libelista \u00a0omite \u00a0precisar a qu\u00e9 clase de error de hecho se refiere en sus planteamientos: \u00a0si \u00a0a \u00a0los \u00a0falsos juicios de existencia, por omisi\u00f3n o suposici\u00f3n, o a los de \u00a0identidad, \u00a0por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba o por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0(hoy \u00a0denominado falso \u00a0raciocinio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cambio \u00a0plantea una serie de objeciones \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0crean \u00a0confusi\u00f3n \u00a0y \u00a0dejan sin solidez el yerro de apreciaci\u00f3n que \u00a0pretend\u00eda demostrar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. As\u00ed entonces, \u00a0cuando \u00a0asegura \u00a0que el Tribunal hizo una errada interpretaci\u00f3n de la prueba de \u00a0descargo \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0a \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0que \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0a conclusiones \u00a0equivocadas, \u00a0 violando \u00a0 de \u00a0manera \u00a0indirecta \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0\u2013 \u00a04 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal de 1980, no se \u00a0sabe \u00a0si lo que quiso acreditar fue una distorsi\u00f3n del contenido material de la \u00a0prueba \u00a0o \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0una \u00a0evaluaci\u00f3n racional acorde a los par\u00e1metros que \u00a0rigen el m\u00e9todo de apreciaci\u00f3n de los medios de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0libelista, \u00a0sin \u00a0embargo, decide no desarrollar ninguno de estos \u00a0t\u00f3picos. \u00a0Sorpresivamente \u00a0da un vuelco total al cargo para introducirse en los \u00a0terrenos \u00a0del \u00a0falso juicio de existencia y\u00a0 acusar al Tribunal de no haber \u00a0apreciado \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0calificada que hizo su defendido, aspecto que tampoco \u00a0demuestra \u00a0conforme a la t\u00e9cnica del recurso pues nuevamente termina postulando \u00a0su \u00a0particular \u00a0manera \u00a0de analizar las pruebas, en especial las manifestaciones \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0para dar por sentado la existencia de una confesi\u00f3n calificada \u00a0y, \u00a0 \u00a0simult\u00e1neamente, \u00a0 la \u00a0 demostraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 actuar \u00a0 en \u00a0 leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Parece \u00a0entender \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que el fallo de instancia se puede \u00a0quebrantar \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0simple \u00a0expresi\u00f3n \u00a0de \u00a0sus opiniones, cuando lo \u00a0propio, \u00a0en \u00a0sede de casaci\u00f3n,\u00a0 es que le se\u00f1ale a la Corte con la debida \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n, en qu\u00e9 consisti\u00f3\u00a0 el yerro judicial que denuncia \u00a0y las normas presuntamente vulneradas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Muy \u00a0al \u00a0contrario, \u00a0reprocha al Tribunal el no haber derivado de la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de\u00a0 la autor\u00eda y la \u00a0justificante \u00a0alegada, \u00a0obviamente \u00a0sin \u00a0advertir \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0no \u00a0le dio \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0las \u00a0explicaciones del encartado las cuales hizo a conveniencia \u00a0suya \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0siempre \u00a0 \u00a0neg\u00f3 \u00a0 \u00a0lo \u00a0 sucedido \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 hermanos \u00a0 Zambrano \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0 tanto, \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que \u00a0SANABRIA \u00a0CASTA\u00d1EDA \u00a0haya \u00a0se\u00f1alado: \u00a0\u201cQue \u00a0lo \u00a0hice \u00a0en \u00a0defensa \u00a0propia \u00a0al \u00a0verme agredido pues yo me \u00a0defiendo, \u00a0son tres personas contra m\u00ed y yo me defiendo como sea\u201d10, no significa \u00a0que \u00a0se \u00a0deba \u00a0tener \u00a0como \u00a0una \u00a0confesi\u00f3n \u00a0del \u00a0inculpado. Como tinosamente lo \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda, \u00a0uno \u00a0de \u00a0sus presupuestos es que corresponda a los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0a \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0declaran probados en el \u00a0correspondiente fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0como era su obligaci\u00f3n indeclinable, el libelista no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el \u00a0quebranto de la norma que menciona ni tampoco \u00a0desvirtu\u00f3 \u00a0razonadamente \u00a0los motivos aducidos por el Tribunal frente al examen \u00a0de los requisitos que acreditan un actuar en leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0ya \u00a0se hab\u00eda se\u00f1alado, el fallador al descartar la presencia \u00a0de \u00a0las \u00a0armas cortocontundentes (machetes) en el lugar de los hechos y analizar \u00a0el \u00a0relato de SANABRIA CASTA\u00d1EDA, en el que encontr\u00f3 diversas inconsistencias, \u00a0dedujo \u00a0que \u00a0\u00e9ste no hab\u00eda sido objeto de agresi\u00f3n injusta o inminente que le \u00a0permitiera una justa defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0\u00faltimas, \u00a0el Tribunal al analizar cada una de las explicaciones \u00a0ofrecidas \u00a0por \u00a0el implicado no desconoci\u00f3 ni dej\u00f3 de lado ning\u00fan aspecto que \u00a0tuviese \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo. Distinto es que no le hubiese otorgado el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio al que aspira el libelista, pero este aspecto no pasa de ser \u00a0una \u00a0simple \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0personal que trata de anteponer a las consideraciones \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0olvidando la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad que ampara \u00a0a las decisiones judiciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.2. \u00a0Lo mismo ocurre con el otro reproche \u00a0que \u00a0hace \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0haber \u00a0desconocido \u00a0las \u00a0constancias procesales que \u00a0describen \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0inferidas a su defendido y que, seg\u00fan \u00e9l, demuestran \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0s\u00ed \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0una \u00a0agresi\u00f3n grave e injusta, que motiv\u00f3 su \u00a0reacci\u00f3n defensiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 se\u00f1alamiento \u00a0 del \u00a0libelista \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0a la realidad contenida en el fallo censurado, donde simplemente no \u00a0se \u00a0 le \u00a0 otorg\u00f3 \u00a0 a \u00a0 ese \u00a0aspecto, \u00a0el \u00a0valor \u00a0que \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del \u00a0libelista \u00a0merec\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto dijo el Tribunal: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLo \u00a0anterior \u00a0explica \u00a0el reconocimiento \u00a0m\u00e9dico \u00a0visto \u00a0a \u00a0folio \u00a0142, donde se describe las lesiones del procesado, las \u00a0que \u00a0fueron \u00a0ocasionadas con elemento contundente y cortocontundente, siendo las \u00a0rejas \u00a0de \u00a0la \u00a0casa \u00a0o \u00a0chuzos \u00a0como \u00a0dice \u00a0el \u00a0testigo, objetos que tienen esas \u00a0caracter\u00edsticas. \u00a0No \u00a0fue \u00a0con \u00a0machete, \u00a0seg\u00fan alega el recurrente. Aunque al \u00a0folio \u00a0343 obra prueba pericial la cual establece que las lesiones del implicado \u00a0pudieron \u00a0 ser \u00a0 producidas \u00a0 con \u00a0 machete, \u00a0 que \u00a0 corresponde \u00a0 a \u00a0 un \u00a0 arma \u00a0cortocontundente, \u00a0tal \u00a0pericia \u00a0no \u00a0lo \u00a0afirma, deja una posibilidad, la que es \u00a0eliminada \u00a0por \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de MORALES ROJAS, pues \u00e9ste da cuenta de la forma \u00a0como \u00a0 \u00a0 \u00a0 SANABRIA \u00a0 \u00a0 \u00a0result\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0herido\u201d11. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0estos \u00a0razonados \u00a0argumentos \u00a0de an\u00e1lisis de la prueba pericial, \u00a0pretende \u00a0el \u00a0actor \u00a0imponer el criterio de que su defendido fue v\u00edctima de una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusta, \u00a0por el simple hecho de que las lesiones referidas \u00a0por \u00a0el \u00a0Instituto de Medicina Legal fueron causadas con arma cortocontundente y \u00a0el machete est\u00e1 catalogado como una de \u00e9stas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0tiene en cuenta que la prueba pericial, \u00a0como \u00a0las \u00a0dem\u00e1s,\u00a0 \u00a0debe \u00a0ser \u00a0apreciada \u00a0en \u00a0conjunto, \u00a0de \u00a0acuerdo a los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de la sana cr\u00edtica, con exposici\u00f3n razonada del m\u00e9rito que se le \u00a0asigne. \u00a0Dentro \u00a0de \u00a0ese \u00a0libre \u00a0criterio, \u00a0el juez puede otorgarle o no m\u00e9rito \u00a0probatorio, \u00a0o \u00a0apartarse \u00a0en \u00a0todo \u00a0o \u00a0en \u00a0parte \u00a0de \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0de los \u00a0expertos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0descart\u00f3 \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0las \u00a0heridas \u00a0del \u00a0procesado \u00a0hubiesen sido producidas con \u00a0machete, \u00a0pese \u00a0a \u00a0lo \u00a0se\u00f1alado por los expertos, pues a trav\u00e9s de la versi\u00f3n \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Morales \u00a0Rojas \u00a0se \u00a0logr\u00f3 establecer que \u00e9ste se lesion\u00f3 con las \u00a0p\u00faas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 reja \u00a0 a \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 se \u00a0 enfrent\u00f3 \u00a0 con \u00a0el \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Desde \u00a0otro \u00a0punto, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0fallador \u00a0una \u00a0errada apreciaci\u00f3n sobre el \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Hern\u00e1n Jaramillo Gonz\u00e1lez so pretexto de que apreci\u00f3 \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0en \u00a0forma \u00a0parcializada. \u00a0Nada \u00a0de \u00a0esto \u00a0demuestra, y as\u00ed el \u00a0enunciado \u00a0se \u00a0diluye \u00a0nuevamente a trav\u00e9s de su particular e interesada manera \u00a0de \u00a0analizar \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0y de abordar las motivaciones del sentenciador, para \u00a0oponerse \u00a0a ellas, sin tener en cuenta todos los aspectos analizados en el fallo \u00a0para desechar el dicho del citado testigo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, cuando la colegiatura se refiri\u00f3 \u00a0al \u00a0dicho \u00a0del \u00a0celador \u00a0Hern\u00e1n \u00a0Jaramillo \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0destac\u00f3 \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0laboral \u00a0que lo un\u00eda al procesado, aspecto que desvirt\u00faa no por ser \u00a0el \u00a0\u00fanico usuario del servicio de vigilancia, como lo alega el demandante, sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0por \u00a0las \u00a0evidentes contradicciones en que incurri\u00f3 y que ni siquiera \u00a0fueron enfrentadas por el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0citado \u00a0declarante \u00a0no coincidi\u00f3 en su relato con el n\u00famero de \u00a0armas \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0portaban \u00a0los \u00a0hermanos Zambrano Ord\u00f3\u00f1ez; neg\u00f3 que \u00a0Luis \u00a0Alberto \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0amigo \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0portara armas, cuando el mismo \u00a0implicado \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0un \u00a0cuchillo; \u00a0ubic\u00f3 \u00a0al procesado en un sitio \u00a0distinto \u00a0al \u00a0acreditado \u00a0en \u00a0autos, \u00a0cuando \u00a0discut\u00eda \u00a0con los interfectos; no \u00a0advirti\u00f3 \u00a0los \u00a0mismos \u00a0aspectos \u00a0referidos \u00a0por \u00a0Ruth \u00c1ngela Rodr\u00edguez y Luis \u00a0Alberto \u00a0Jim\u00e9nez, \u00a0cuando \u00a0supuestamente \u00a0le \u00a0colocaban \u00a0llave \u00a0a la reja de la \u00a0puerta \u00a0para que SANABRIA no saliera; y, conforme a lo demostrado en el proceso, \u00a0falt\u00f3 \u00a0a la verdad cuando afirm\u00f3 que la hermana de las v\u00edctimas sali\u00f3 al CAI \u00a0a \u00a0buscar \u00a0una \u00a0ambulancia, \u00a0pues \u00a0quien \u00a0llam\u00f3 a la autoridad fue el esposo de \u00a0\u00e9sta, Guillermo Morales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0todo, \u00a0es \u00a0inadmisible \u00a0que en esta sede se reabra un debate ya \u00a0culminado \u00a0para \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0de \u00a0un testimonio, siendo que tal \u00a0labor \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0sentenciador \u00a0conforme a las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0S\u00f3lo \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0esos postulados es lo que permite un reproche en \u00a0esta \u00a0sede, \u00a0demostrando \u00a0a la Corte cu\u00e1l de ellos fue vulnerado y, obviamente, \u00a0su incidencia en la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fracaso \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, pues, resulta \u00a0evidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se advierte que contra la presente decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0 Y \u00a0 C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 AUGUSTO \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Comisi\u00f3n de servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MARINA \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Folios 1 al 10 y 18 C.1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Folios 34 y 46. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Folios111, 120 y 157. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Folios206, 226 y 255. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Folio \u00a0280. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Folios 312 y 322. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Folios341, 343, 374 a 410, 506 y 29 del C. Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 Folio \u00a074 C.Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Folio \u00a073. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Folio 42 C.1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Folios 76 y 77 C. Tribunal. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12782 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 Aprobado Acta No. 095 \u00a0 Bogot\u00e1 D.C., agosto veintiuno (21) de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6614","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6614","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6614"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6614\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}