{"id":6610,"date":"2023-09-08T17:00:19","date_gmt":"2023-09-08T17:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1268720-03-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:19","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:19","slug":"1268720-03-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1268720-03-03\/","title":{"rendered":"12687(20-03-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12687 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 036 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., marzo veinte (20) de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S: \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Sala el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0y \u00a0el \u00a0procesado \u00a0JUAN CARLOS HERRERA \u00a0FORONDA \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0marzo de 1996 por el Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0confirmatorio \u00a0del \u00a0adoptado \u00a0por \u00a0un \u00a0Juzgado \u00a0Regional de Medell\u00edn \u00a0(Antioquia) \u00a0 el \u00a04 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01995 \u00a0que \u00a0lo \u00a0conden\u00f3, \u00a0junto \u00a0con \u00a0otro \u00a0coprocesado, \u00a0como \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo a la pena \u00a0principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS: \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a05 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 1991 varios hombres \u00a0armados \u00a0llegaron \u00a0a \u00a0las \u00a0instalaciones \u00a0de \u00a0la empresa Transportes Titirib\u00ed &#8211; \u00a0Amag\u00e1 \u00a0&#8211; Medell\u00edn TRATAM, donde enca\u00f1onaron a varios empleados y esposaron al \u00a0se\u00f1or \u00a0Fernando \u00a0Correa \u00a0\u00c1ngel\u00a0 \u00a0a \u00a0quien \u00a0despu\u00e9s \u00a0introdujeron \u00a0en \u00a0el \u00a0maletero \u00a0de \u00a0un \u00a0veh\u00edculo \u00a0rojo, siendo posteriormente trasladado a uno blanco \u00a0para \u00a0ser \u00a0llevado \u00a0a lugar desconocido.\u00a0 El mismo d\u00eda se puso el hecho en \u00a0conocimiento \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 autoridades \u00a0 que \u00a0 luego \u00a0de \u00a0varias \u00a0diligencias \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0incluy\u00f3 la interceptaci\u00f3n de las l\u00edneas telef\u00f3nicas de \u00a0los \u00a0familiares del plagiado, logr\u00f3 el 20 de septiembre siguiente la captura de \u00a0varias \u00a0 personas \u00a0 comprometidas \u00a0en \u00a0el \u00a0secuestro, \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0fue \u00a0sorprendida \u00a0 cuando \u00a0manten\u00eda \u00a0conversaci\u00f3n \u00a0telef\u00f3nica \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0hac\u00eda \u00a0exigencias \u00a0 econ\u00f3micas \u00a0para \u00a0la \u00a0liberaci\u00f3n \u00a0del \u00a0secuestrado. \u00a0Informaci\u00f3n \u00a0adicional \u00a0obtenida permiti\u00f3 el 16 de octubre de 1991 la captura de JUAN CARLOS \u00a0HERRERA \u00a0FORONDA \u00a0identificado \u00a0como \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0intent\u00f3 canjear dos (2) \u00a0cheques \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima ten\u00eda consigo al momento de su secuestro, a quien le \u00a0fue \u00a0hallada \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0la requisa personal una tarjeta d\u00e9bito de Conavi \u00a0expedida a nombre del plagiado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 25 de febrero de 1992, luego de una larga \u00a0y \u00a0tortuosa \u00a0negociaci\u00f3n, \u00a0los \u00a0secuestradores \u00a0dejaron \u00a0en \u00a0libertad \u00a0a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Fernando \u00a0Correa \u00a0\u00c1ngel con el compromiso de entregarles cien millones de pesos \u00a0en el mes siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 El \u00a025 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01991, \u00a0un \u00a0Juez \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0Orden P\u00fablico dispuso la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0escuchando \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0a quienes hab\u00edan sido \u00a0aprehendidos \u00a0gracias \u00a0a \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0de \u00a0la unidad investigativa del \u00daNASE, \u00a0defini\u00e9ndoles \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0el\u00a0 \u00a09 \u00a0de octubre siguiente con \u00a0imposici\u00f3n \u00a0de \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0a \u00a0uno, William Dar\u00edo Brand Rojas y \u00a0absteni\u00e9ndose de hacerlo respecto del otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0El 15 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01991 se captur\u00f3 a los hermanos Dairo Alcides y JUAN CARLOS HERRERA \u00a0FORONDA, \u00a0al \u00a0otro \u00a0d\u00eda \u00a0se recepcionaron sus indagatorias y el 29 siguiente se \u00a0les \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la situaci\u00f3n jur\u00eddica imponi\u00e9ndole medida de aseguramiento de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0a JUAN CARLOS y absteni\u00e9ndose de hacerlo respecto de su \u00a0hermano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El 30 de abril de \u00a01993 \u00a0se \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario mediante resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0de \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0HERRERA \u00a0FORONDA y otros procesados como coautores del \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a022 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0180 de 1988, \u00a0adoptado \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por \u00a0el \u00a0decreto 2266 de 1991, con las \u00a0circunstancias \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0y espec\u00edficas de agravaci\u00f3n\u00a0 de los numerales \u00a03 \u00a0y \u00a07 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a066 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal y de los literales C, F y G del \u00a0art\u00edculo 23 del decreto 180 de 1988. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Un \u00a0Juzgado \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Medell\u00edn \u00a0asumi\u00f3 la fase de juzgamiento el 22 de junio de 1993 y \u00a0la \u00a0tramit\u00f3 hasta el 4 de octubre de 1995 cuando profiri\u00f3 sentencia condenando \u00a0al \u00a0acusado \u00a0HERRERA \u00a0FORONDA \u00a0y \u00a0a \u00a0otro coprocesado por el delito de secuestro \u00a0extorsivo \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n cada uno (folios 1189 a \u00a01241). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. De esa sentencia \u00a0apelaron \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0resolvi\u00e9ndose la impugnaci\u00f3n por el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0mediante \u00a0la suya del 15 de marzo de 1996, confirmando la de \u00a0primera instancia. Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Contra \u00a0esa \u00a0providencia \u00a0se interpuso recurso de casaci\u00f3n por parte del acusado JUAN CARLOS \u00a0HERRERA \u00a0FORONDA \u00a0y \u00a0de \u00a0su \u00a0defensor, cuya definici\u00f3n ocupa la atenci\u00f3n de la \u00a0Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0\u00a0 DEMANDA:\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Causal Tercera: \u00a0Nulidad por falta de competencia del funcionario judicial: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el abogado defensor, el Juez Regional y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0carec\u00edan de competencia para conocer del proceso que se \u00a0adelant\u00f3 \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0HERRERA \u00a0FORONDA\u00a0 \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de secuestro \u00a0extorsivo, \u00a0por cuanto para el 5 de septiembre de 1991, \u00e9poca de los hechos, se \u00a0encontraba \u00a0vigente el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal.\u00a0 Explica que en esa \u00a0fecha \u00a0hab\u00eda \u00a0en \u00a0Colombia \u00a0tres \u00a0formas \u00a0de \u00a0secuestro: \u00a01. \u00a0El \u00a0extorsivo que \u00a0contemplaba \u00a0el \u00a0art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal; 2. El simple que consagraba el \u00a0art\u00edculo \u00a0269 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0C\u00f3digo; y, 3. El del art\u00edculo 22\u00a0 del decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988, \u00a0siendo \u00a0la competencia del primero siempre de los Jueces Penales \u00a0del Circuito y de los Especializados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el censor el decreto 180 de 1988 cre\u00f3 \u00a0otra \u00a0forma \u00a0de \u00a0secuestro diferente de las del C\u00f3digo Penal, tipificaci\u00f3n que \u00a0se \u00a0mantuvo \u00a0con \u00a0su adopci\u00f3n como norma permanente por parte del art\u00edculo 4\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto 2266 de 1991, tal como dice, lo reconoci\u00f3 la Corte en sentencia de \u00a0casaci\u00f3n del 19 de noviembre de 1992. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, estima que en el decreto 2790 \u00a0de \u00a01990 \u00a0se \u00a0cre\u00f3 \u00a0una \u00a0cuarta \u00a0forma \u00a0de secuestro para el que se dispuso una \u00a0dr\u00e1stica \u00a0sanci\u00f3n \u00a0de \u00a020 \u00a0a \u00a025 a\u00f1os de prisi\u00f3n, pero que nunca derog\u00f3 las \u00a0normas \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0sobre \u00a0secuestro extorsivo, sino que concurri\u00f3 con \u00a0ellas \u00a0como \u00a0lo \u00a0se\u00f1al\u00f3 la Corte en sentencia del 18 de noviembre de 1992, que \u00a0aunque \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al secuestro simple, el censor considera aplicable tambi\u00e9n \u00a0al secuestro extorsivo, donde no se vari\u00f3 la competencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0estima que el decreto 99 de 1991 la \u00a0haya \u00a0cambiado, \u00a0ni \u00a0que \u00a0la \u00a0adopci\u00f3n como legislaci\u00f3n permanente realizada a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0decreto \u00a02266 \u00a0de \u00a01991 haya modificado la situaci\u00f3n, pues deb\u00eda \u00a0aplicarse \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0a unos hechos que ocurrieron \u00a0\u2013dice \u00a0el \u00a0censor el 5 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01991\u2014, un \u00a0mes \u00a0antes \u00a0del \u00a0tr\u00e1nsito de la legislaci\u00f3n extraordinaria a la permanente, de \u00a0donde \u00a0surge \u00a0que los fueros procesales que se aplicaron bajo el estado de sitio \u00a0radicando \u00a0la \u00a0competencia \u00a0en \u00a0cabeza \u00a0de \u00a0los Jueces de orden p\u00fablico deb\u00edan \u00a0regresar en la normalidad a los Penales del Circuito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0esas \u00a0razones \u00a0debe \u00a0anularse \u00a0todo \u00a0lo \u00a0actuado a partir del auto que dispuso la apertura de instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Causal Primera: \u00a0Violaci\u00f3n indirecta, falso juicio de identidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 censor \u00a0 alega \u00a0 que \u00a0los \u00a0Juzgadores \u00a0distorsionaron \u00a0o \u00a0tergiversaron \u00a0determinados medios probatorios en su sentido, \u00a0haci\u00e9ndoles \u00a0demostrar \u00a0lo \u00a0que fenom\u00e9nicamente no expresan, con violaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0de \u00a0la raz\u00f3n y del sentido \u00a0com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0demostrar \u00a0esas \u00a0afirmaciones hace una \u00a0extensa \u00a0relaci\u00f3n \u00a0del material probatorio del expediente, para concluir que no \u00a0es \u00a0 cierta \u00a0 la \u00a0 captura \u00a0 de \u00a0 Wilman \u00a0 Dar\u00edo \u00a0 Brand \u00a0 Rojas \u00a0 \u2013el \u00a0 \u00a0otro \u00a0 coprocesado\u2014 \u00a0justo \u00a0cuando \u00a0hac\u00eda \u00a0una \u00a0llamada \u00a0haciendo \u00a0exigencias \u00a0a \u00a0la \u00a0familia \u00a0del \u00a0secuestrado, \u00a0pues considera que otra \u00a0prueba \u00a0descarta \u00a0el \u00a0contenido del informe de aprehensi\u00f3n, se\u00f1alando como tal \u00a0el \u00a0resultado negativo del dictamen espectogr\u00e1fico, de donde surge que el punto \u00a0de \u00a0 partida \u00a0 del \u00a0 plano \u00a0 indiciario \u00a0 se \u00a0 desvirt\u00faa \u00a0y \u00a0por \u00a0eso \u00a0resultan \u00a0intrascendentes las contradicciones que la sentencia le reclama. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo atinente al compromiso de JUAN CARLOS \u00a0HERRERA \u00a0FORONDA \u00a0por \u00a0la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0tarjeta Conavi del secuestrado, el \u00a0censor \u00a0afirma \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0la recibi\u00f3 de alias \u201cel perro\u201d y por ello \u201cde \u00a0acuerdo \u00a0a las reglas de la experiencia\u201d muchas son las posibles causas de que \u00a0en \u00a0ella \u00a0aparezca \u00a0anotado \u00a0el \u00a0n\u00famero \u00a0telef\u00f3nico \u00a0de \u00a0un \u00a0hermano \u00a0del otro \u00a0procesado. \u00a0 \u00a0 Pudo \u00a0 \u00a0 anotarlo \u00a0 \u00a0\u2013dice \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 censor\u2014 \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0\u201cel \u00a0perro\u201d, \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0es amigo de Brand \u00a0Rojas, \u00a0 o \u00a0 \u201cqui\u00e9n \u00a0 sabe \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 otra \u00a0persona\u201d, \u00a0interrogantes \u00a0que \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0no \u00a0responde \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0ello \u00a0\u201cen \u00a0buena l\u00f3gica conduce al \u00a0escepticismo \u00a0de \u00a0lo que apenas es, dentro de la estructura l\u00f3gica del indicio, \u00a0un hecho indicador no probado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0estima \u00a0indiciaria \u00a0la \u00a0reconocida \u00a0amistad \u00a0entre \u00a0los \u00a0procesados \u00a0y \u00a0el \u00a0pr\u00e9stamo \u00a0de \u00a0dinero de Brand a HERRERA \u00a0FORONDA, \u00a0pues, reclama, tal situaci\u00f3n debi\u00f3 ser valorada como sincera y no en \u00a0contra, \u00a0sin \u00a0que \u00a0pueda \u00a0tampoco se\u00f1alarse que el mero hecho de la amistad del \u00a0sospechoso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013Brand\u2014 con su \u00a0cliente pueda ser estimado perjudicial para \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo \u00a0encuentra \u00a0que \u00a0el encausado no \u00a0entrega \u00a0\u201cexplicaciones \u00a0malas\u201d, pues si hubiera tenido participaci\u00f3n en el \u00a0secuestro \u00a0no \u00a0hubiera \u00a0hecho \u00a0menci\u00f3n p\u00fablica de \u201cEl Mono\u201d que fue uno de \u00a0los \u00a0 \u201cvigilantes\u201d \u00a0del \u00a0secuestrado, \u00a0pero \u00a0a \u00a0quien \u00a0\u00e9l \u00a0conoci\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0desempe\u00f1o \u00a0de \u00a0sus \u00a0labores \u00a0de \u00a0gestor de tr\u00e1nsito, tampoco habr\u00eda intentado \u00a0cambiar \u00a0los cheques de la v\u00edctima a trav\u00e9s de una amiga que lo conoc\u00eda, pues \u00a0igualmente \u00a0quedaba \u00a0huella \u00a0de \u00a0la \u00a0transacci\u00f3n \u00a0y, \u00a0menos a\u00fan, iba a ser tan \u00a0confiado \u00a0 de \u00a0 portar \u00a0 tan \u00a0 tranquilamente \u00a0 la \u00a0 tarjeta \u00a0d\u00e9bito \u00a0del\u00a0 \u00a0plagiado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0ello lo hizo porque se sab\u00eda inocente \u00a0de \u00a0su \u00a0implicaci\u00f3n \u00a0en \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0y \u00a0se \u00a0aprovecharon \u00a0de \u00a0su \u00a0ingenuidad, \u00a0por la naturaleza de sus amistades, sin que a \u00e9l pueda exig\u00edrsele \u00a0un \u00a0deber especial de selecci\u00f3n de su clientela, de manera que aquello que para \u00a0el \u00a0 Juzgador \u00a0 son \u00a0 indicios \u00a0graves, \u00a0resulta \u00a0desvirtuado \u00a0en \u00a0esa \u00a0calidad, \u00a0sum\u00e1ndosele \u00a0que \u00a0nada fue hallado en sus propiedades que lo relacionara con el \u00a0il\u00edcito.\u00a0 \u00a0As\u00ed mismo, y para finalizar, descarta como elemento indiciario \u00a0que \u00a0inicialmente \u00a0haya \u00a0intentado \u00a0comprometer a su hermano en la recepci\u00f3n de \u00a0los \u00a0cheques, \u00a0pues tal comportamiento se encuentra explicable en el p\u00e1nico que \u00a0genera \u00a0\u201cla aparatosidad que utilizan algunas autoridades\u201d que fue el que lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0inventar \u00a0 esa \u00a0 versi\u00f3n \u00a0 insular \u00a0 y \u00a0 carente \u00a0 de \u00a0 respaldo \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0solicita \u00a0que \u00a0se case la \u00a0sentencia \u00a0y se disponga la absoluci\u00f3n del procesado por raz\u00f3n de los defectos \u00a0probatorios destacados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Procurador Primero Delegado en lo Penal le \u00a0sugiere a la Corte no casar el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Al \u00a0Cargo \u00a0de \u00a0Nulidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima que no debe prosperar por cuanto el \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0desde \u00a0el \u00a05 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01991, \u00a0pero se \u00a0prolong\u00f3 \u00a0hasta \u00a0el \u00a025 de febrero de 1992, cuando se liber\u00f3 a la v\u00edctima, de \u00a0modo \u00a0que \u00a0los tr\u00e1nsitos legislativos ocurridos hasta esa \u00faltima fecha le eran \u00a0aplicables, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, el decreto 2790 de 1990 estableci\u00f3 que \u00a0los \u00a0competentes \u00a0para conocer del delito de secuestro extorsivo eran los Jueces \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico, \u00a0disposici\u00f3n \u00a0que \u00a0fue mantenida en el decreto 099 de 1991 \u00a0modificatorio \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0que \u00a0con \u00a0esa precisi\u00f3n y alcance fue adoptado como \u00a0legislaci\u00f3n permanente por el decreto 2266 de 1991 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 recurrente \u00a0trata \u00a0de \u00a0actualizar \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0una tesis que fue derrotada en las instancia, intentando demostrar un \u00a0paralelismo \u00a0normativo \u00a0inexistente, \u00a0pues \u00a0la \u00a0fecha \u00a0del secuestro indicaba la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la pena contenida en la legislaci\u00f3n permanente adoptada por el \u00a0decreto \u00a02266 \u00a0de \u00a01991 cuyo conocimiento estaba asignado a la Justicia Regional \u00a0de la \u00e9poca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Al \u00a0Cargo de Violaci\u00f3n Indirecta, Falso \u00a0Juicio de Identidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0se limita de manera simple a \u00a0debatir \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0probatoria \u00a0de \u00a0los hechos que el Tribunal Nacional estim\u00f3 \u00a0indicadores \u00a0del \u00a0compromiso \u00a0delictivo de JUAN CARLOS HERRERA FORONDA, mediante \u00a0la \u00a0oposici\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0propios \u00a0an\u00e1lisis \u00a0sobre \u00a0el particular, pues a \u00e9l le \u00a0parece \u00a0intrascendente todo aquello que a los Juzgadores les pareci\u00f3 importante \u00a0y estimaron grave. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa \u00a0manera \u00a0lo \u00a0propuesto como un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0en \u00a0realidad \u00a0se \u00a0desarrolla \u00a0como \u00a0un reclamo contra la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0pero \u00a0ajeno \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0 descontextualizando \u00a0 cada \u00a0 hecho \u00a0 indiciario \u00a0 para \u00a0demeritar \u00a0su \u00a0importancia. El cargo tampoco debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0 CORTE CONSIDERA: \u00a0<\/p>\n<p>1. Raz\u00f3n le asiste \u00a0al \u00a0Procurador \u00a0Primero \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo Penal cuando le solicita a la Corte no \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el defensor del \u00a0acusado \u00a0JUAN CARLOS HERRERA FORONDA por cuanto la fundamentaci\u00f3n de los cargos \u00a0formulados \u00a0 carece \u00a0 de \u00a0 vocaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 prosperidad, \u00a0 tanto \u00a0t\u00e9cnica \u00a0como \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0A \u00a0la \u00a0Causal \u00a0de \u00a0Nulidad \u00a0&#8211; \u00a0Falta \u00a0de \u00a0Competencia del Juez Regional: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 cargo \u00a0 se \u00a0 formula \u00a0 de \u00a0manera \u00a0equivocada \u00a0a \u00a0causa \u00a0de \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0parcial \u00a0de los hechos, comoquiera que se anota exclusivamente la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0iniciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0de secuestro (5 de septiembre de 1991) y se \u00a0calla \u00a0que \u00a0el \u00a0reato \u00a0se \u00a0prolong\u00f3 \u00a0hasta \u00a0el \u00a025 de febrero de 1992 cuando la \u00a0v\u00edctima fue dejada en libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0tan garrafal error no explica \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0la \u00a0casi totalidad del alegato sobre la supuesta incompetencia de los \u00a0entonces \u00a0denominados Jueces Regionales, se sustenta con referencia normativa al \u00a0decreto \u00a0180 de 1988, y no al 2790 de 1990, que entr\u00f3 \u00a0a regir el 16 de enero de 1991, cuyo art\u00edculo 6\u00b0 dispuso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSiempre \u00a0que \u00a0el \u00a0delito de secuestro se \u00a0dirija \u00a0contra \u00a0persona que ocupe alguno de los cargos mencionados en el numeral \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a02\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0474 \u00a0de 1988 o en funcionario de la Rama \u00a0Jurisdiccional, \u00a0Registrador \u00a0Nacional \u00a0del \u00a0Estado \u00a0Civil, \u00a0Miembro del Consejo \u00a0Electoral, \u00a0 Delegado \u00a0 del \u00a0 Consejo \u00a0Nacional \u00a0Electoral \u00a0o \u00a0del \u00a0Registrador, \u00a0Registrador \u00a0Departamental \u00a0o \u00a0Municipal del Estado Civil, Agente del Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0Agente \u00a0Diplom\u00e1tico \u00a0o \u00a0Consular\u00a0 \u00a0al \u00a0servicio de la Naci\u00f3n o \u00a0acreditado \u00a0ante \u00a0ella, \u00a0Comandante General o miembro de las Fuerzas Armadas, de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional o de los Cuerpos\u00a0 de Seguridad, Subdirector Nacional \u00a0de \u00a0Orden P\u00fablico, Director Seccional de Orden P\u00fablico, Miembro de la Asamblea \u00a0Nacional \u00a0Constitucional, \u00a0Miembro \u00a0principal \u00a0o suplente de\u00a0 las Asambleas \u00a0Departamentales, \u00a0funcionario \u00a0elegido \u00a0por \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0de elecci\u00f3n popular, \u00a0Cardenal, \u00a0 Primado, \u00a0Arzobispo, \u00a0Nuncio \u00a0y \u00a0Obispo; \u00a0o \u00a0se \u00a0ejecute \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas; \u00a0u \u00a0obedezca \u00a0a \u00a0los \u00a0prop\u00f3sitos descritos en el art\u00edculo 1\u00b0 del \u00a0decreto \u00a0 1631 \u00a0 de \u00a01987 \u00a0o \u00a0persiga \u00a0los \u00a0objetivos \u00a0enunciados \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal, se \u00a0sancionar\u00e1 \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n de veinte (20) a veinticinco (25) a\u00f1os y multa de un \u00a0mil a dos mil salarios m\u00ednimos legales mensuales (\u2026)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal norma resolvi\u00f3 de una vez por todas las \u00a0discusiones \u00a0sobre \u00a0paralelismo normativo que suscitaba el decreto citado por el \u00a0demandante, \u00a0en \u00a0cuanto daba lugar a diversas interpretaciones habida cuenta del \u00a0prop\u00f3sito \u00a0manifiesto \u00a0de \u00a0combatir \u00a0el \u00a0terrorismo \u00a0que \u00a0anim\u00f3 su expedici\u00f3n \u00a0extraordinaria y que informaba la interpretaci\u00f3n de sus preceptos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0los \u00a0hechos que aqu\u00ed se investigaron y fallaron constitu\u00edan \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0cuyo \u00a0fin \u00a0era obtener provecho econ\u00f3mico y ocurri\u00f3 \u00a0entre \u00a0el \u00a05 \u00a0de septiembre de 1991 y el 25 de febrero de 1992, era aplicable el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 del decreto 2790 de 1990 en cuanto modific\u00f3 el art\u00edculo 268 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0cuya competencia estaba atribuida a los Jueces Regionales de la \u00a0\u00e9poca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esas \u00a0conclusiones \u00a0no \u00a0variaban \u00a0por \u00a0la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0de \u00a0esas \u00a0disposiciones \u00a0mediante \u00a0el \u00a0decreto \u00a02266 \u00a0de \u00a01991, \u00a0pues \u00e9ste no modific\u00f3 la competencia para conocer de \u00a0ese \u00a0tipo de hechos, sino que, al contrario se determin\u00f3 como norma referente a \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0remit\u00eda \u00a0el \u00a0numeral \u00a04 \u00a0del art\u00edculo 71 del decreto 2700 de 1991 \u00a0(C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal) \u00a0 para \u00a0asignar \u00a0la \u00a0competencia \u00a0a \u00a0esos \u00a0Jueces.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, el cargo no prospera pues \u00a0la \u00a0por \u00a0entonces denominada especialidad Regional de la Jurisdicci\u00f3n Ordinaria \u00a0era \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0competente \u00a0 \u00a0para \u00a0 conocer \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0 secuestros \u00a0extorsivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0A \u00a0la \u00a0Causal \u00a0Primera \u00a0&#8211; \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta, falso juicio de identidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0en \u00a0que \u00a0fue presentada la \u00a0demanda \u00a0(octubre \u00a0de 1996) ya se hab\u00eda hecho por parte de la Corte1 la ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0cobertura \u00a0del \u00a0error \u00a0de hecho para aceptar dentro de \u00e9l la discusi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0errores \u00a0que \u00a0versaran \u00a0exclusivamente \u00a0en \u00a0torno \u00a0de \u00a0equivocaciones que \u00a0ocurrieran \u00a0sobre \u00a0los \u00a0elementos \u00a0integrantes \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, pero que \u00a0superaban \u00a0las \u00a0limitaciones \u00a0propias \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia o el de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, el censor formula el cargo como \u00a0de \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0olvidando \u00a0que \u00a0tal \u00a0modalidad de error es de \u00a0naturaleza \u00a0objetiva \u00a0y \u00a0su \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0similar \u00a0estirpe, \u00a0limitada a la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba frente a lo que el Juzgador le hizo decir, para que \u00a0mediante \u00a0un \u00a0simple \u00a0ejercicio \u00a0comparativo \u00a0se \u00a0culmine \u00a0en la conclusi\u00f3n del \u00a0error, \u00a0pues \u00a0este \u00a0versa \u00a0exclusivamente \u00a0sobre \u00a0su \u00a0aprehensi\u00f3n material como \u00a0objeto de conocimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0contrario de la denominaci\u00f3n del error, \u00a0el \u00a0censor \u00a0no intenta demostrar que la identidad del medio haya sido vulnerada, \u00a0sino \u00a0que aprehendiendo la prueba en similar forma a como lo hicieron los Jueces \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0pretende \u00a0discutir \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0l\u00f3gicas o el m\u00e9rito que \u00a0ellos le asignaron razonadamente.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa \u00a0manera \u00a0el \u00a0discurso \u00a0jur\u00eddico del \u00a0demandante \u00a0parte \u00a0de \u00a0reconocer \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0tenidos por el Tribunal como \u00a0indicadores, \u00a0no \u00a0son \u00a0discutibles \u00a0pero \u00a0s\u00ed \u00a0lo son las conclusiones que desde \u00a0ellos \u00a0se \u00a0hicieron, \u00a0pero \u00a0tal \u00a0intenci\u00f3n \u00a0tampoco \u00a0la desarrolla pues termina \u00a0simplemente \u00a0oponiendo \u00a0sus propias opiniones a las de los Juzgadores, como bien \u00a0lo destaca el Agente del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, por ejemplo, encuentra irrebatible que \u00a0su \u00a0procurado \u00a0haya \u00a0sido \u00a0sorprendido \u00a0en \u00a0posesi\u00f3n \u00a0de la tarjeta d\u00e9bito del \u00a0secuestrado, \u00a0pero \u00a0mientras que para el Tribunal ese es un hecho indicador, del \u00a0que \u00a0deduce \u00a0el \u00a0comprometimiento \u00a0de JUAN CARLOS HERRERA FORONDA en el plagio y \u00a0califica \u00a0tal \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0como \u00a0un \u00a0indicio \u00a0grave, \u00a0para \u00a0el censor es apenas \u00a0contingente \u00a0y \u00a0perfectamente explicable, por la ingenuidad del acusado o por el \u00a0giro ordinario de sus negocios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0 embargo, \u00a0 esas \u00a0razones \u00a0son \u00a0meras \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0defensor al margen del recurso dentro del que act\u00faa, pues su \u00a0primer \u00a0deber \u00a0es \u00a0demostrar que el razonamiento del Tribunal fue errado, porque \u00a0solo \u00a0 haci\u00e9ndolo \u00a0 as\u00ed \u00a0 puede \u00a0 aspirar \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0prefiera \u00a0otro \u00a0que \u00a0en \u00a0contraposici\u00f3n \u00a0es \u00a0correcto.\u00a0\u00a0 \u00a0Nada \u00a0de ello hace el demandante, se \u00a0limita \u00a0como en el aparte que se acaba de exponer, a tomar aisladamente cada uno \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0y \u00a0a \u00a0insistir en las explicaciones que el acusado \u00a0entreg\u00f3 \u00a0al \u00a0respecto \u00a0para, apoy\u00e1ndose en ellas, descartar las deducciones de \u00a0los Jueces. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0resumen, nunca demostr\u00f3 que el Tribunal \u00a0Nacional \u00a0incurriera \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n de alguna ley de ciencia, o de un principio \u00a0l\u00f3gico, \u00a0o \u00a0de una regla de experiencia cuando realiz\u00f3 la inferencia l\u00f3gica a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la cual lleg\u00f3 a las conclusiones indiciarias que fueron fundamento \u00a0de \u00a0la \u00a0condena. \u00a0Los \u00a0Jueces \u00a0comprobaron \u00a0suficientemente \u00a0la amistad entre su \u00a0defendido \u00a0y \u00a0el \u00a0otro \u00a0procesado \u00a0que \u00a0fue \u00a0capturado realizando llamadas a los \u00a0familiares \u00a0del \u00a0plagiado; \u00a0as\u00ed \u00a0como el conocimiento que ten\u00eda de alias \u201cEl \u00a0Mono\u201d, \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0vigilantes \u00a0del secuestrado en su sitio de cautiverio; e \u00a0igualmente \u00a0que \u00a0estuvo en posesi\u00f3n de 2 cheques que la v\u00edctima ten\u00eda consigo \u00a0al \u00a0momento \u00a0de su retenci\u00f3n e intent\u00f3 canjearlos a trav\u00e9s de la cuenta de un \u00a0tercero; \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0consigo \u00a0la \u00a0tarjeta \u00a0d\u00e9bito \u00a0de Conavi \u00a0expedida \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0secuestrado \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0ten\u00eda en su poder cuando fue \u00a0sacado de su empresa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 todos \u00a0 esos \u00a0 hechos \u00a0 \u2013cuya \u00a0 existencia \u00a0 el \u00a0 censor \u00a0 no \u00a0discute\u2014 \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0dedujo \u00a0el \u00a0v\u00ednculo \u00a0de HERRERA FORONDA con el secuestro, sin que la inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0que llev\u00f3 a esa conclusi\u00f3n o el m\u00e9rito probatorio que se les asign\u00f3 \u00a0fuera rebatido t\u00e9cnica y realmente por el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No prospera el cargo. \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0expedida por el Tribunal Nacional el 15 de marzo de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advi\u00e9rtase que contra la presente sentencia \u00a0no cabe ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>COMUN\u00cdQUESE \u00a0 \u00a0y \u00a0 C\u00daMPLASE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0CASTELLANOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 A. \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0 ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00c1LVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0O. \u00a0 \u00a0 P\u00c9REZ \u00a0 \u00a0 PINZ\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARINA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE L. QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA. Cas. 13 de febrero de 1995. MP. Dr. CARLOS EDUARDO \u00a0MEJ\u00cdA ESCOBAR.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12687 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0 Aprobado Acta No. 036 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., marzo veinte (20) de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0 V I S [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6610","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6610","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6610"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6610\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}