{"id":6601,"date":"2023-09-08T17:00:19","date_gmt":"2023-09-08T17:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1238321-08-03\/"},"modified":"2023-09-08T17:00:19","modified_gmt":"2023-09-08T17:00:19","slug":"1238321-08-03","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/08\/1238321-08-03\/","title":{"rendered":"12383(21-08-03)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12383 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No.095 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., agosto veintiuno (21) de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0LUZ \u00a0MARINA \u00a0ROMERO \u00a0REY, \u00a0contra el fallo del 16 de mayo de 1996, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la sentencia \u00a0condenatoria \u00a0proferida \u00a0contra \u00a0la \u00a0procesada \u00a0por el Juzgado Segundo Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad, \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0del \u00a0mismo a\u00f1o, por el delito de \u00a0homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.- \u00a0 De \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0se \u00a0desprende \u00a0que\u00a0 \u00a0en \u00a0las \u00a0horas de la ma\u00f1ana del 15 de octubre de 1994, en la carrera \u00a0112 \u00a0 Bis \u00a0 No \u00a0 76 \u00a0\u2013 \u00a016 \u00a0apartamento \u00a0402 \u00a0del Bloque 10, conjunto residencial Bacor\u00e9 de esta ciudad, la \u00a0se\u00f1ora \u00a0LUZ \u00a0MARINA \u00a0ROMERO REY, en estado de ira e intenso dolor, dio muerte a \u00a0su \u00a0esposo \u00a0Alberto \u00a0Osorio \u00a0Vela \u00a0con \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver Smith Wesson, luego de una \u00a0fuerte discusi\u00f3n en la que \u00e9ste la agredi\u00f3 verbalmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.- \u00a0 Con \u00a0base \u00a0en \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0de \u00a0levantamiento \u00a0de \u00a0cad\u00e1ver y de inspecci\u00f3n judicial en el lugar de los hechos, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a013 \u00a0Delegada \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Primera \u00a0de Investigaci\u00f3n Previa y \u00a0Permanente \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad orden\u00f3 la apertura de investigaci\u00f3n y escuch\u00f3 en \u00a0indagatoria \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0LUZ \u00a0 \u00a0MARINA \u00a0 \u00a0ROMERO \u00a0 \u00a0REY1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03.- \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda 94 de la Unidad Primera \u00a0de \u00a0Vida avoc\u00f3 el conocimiento del asunto el 19 de octubre de 1994, fecha en la \u00a0que \u00a0 resolvi\u00f3 \u00a0 la \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0implicada \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 preventiva2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04.- \u00a0El 26 de octubre siguiente, el fiscal \u00a0instructor \u00a0admiti\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0constituci\u00f3n de parte civil presentada a \u00a0nombre \u00a0Juan \u00a0Nepomuceno \u00a0Osorio \u00a0D\u00edaz, \u00a0padre \u00a0del \u00a0interfecto. \u00a0Luego, cuando \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0exist\u00eda \u00a0suficiente \u00a0prueba \u00a0para \u00a0calificar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario, \u00a0dispuso el cierre de la investigaci\u00f3n el 30 de diciembre de 1994 y en \u00a0providencia \u00a0del \u00a06 \u00a0de \u00a0febrero de 1995 profiri\u00f3 resoluci\u00f3n acusatoria contra \u00a0LUZ \u00a0MARINA \u00a0ROMERO \u00a0REY, por el delito de homicidio agravado, reconoci\u00e9ndole a \u00a0su \u00a0favor \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0ira e intenso dolor3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05.- \u00a0El Juzgado Segundo Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 avoc\u00f3 el conocimiento de la causa el 24 de febrero de 1995, dispuso \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0(solicitadas \u00a0por \u00a0las partes dentro del t\u00e9rmino de \u00a0traslado \u00a0del \u00a0expediente), \u00a0entre \u00a0ellas, \u00a0los \u00a0reconocimientos \u00a0psiqui\u00e1tricos \u00a0efectuados \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0por \u00a0una \u00a0perito forense del Instituto de Medicina \u00a0Legal \u00a0y \u00a0un \u00a0profesional \u00a0de \u00a0esa \u00a0especialidad \u00a0designado \u00a0por el Director del \u00a0Departamento \u00a0 de \u00a0 Psiquiatr\u00eda \u00a0del \u00a0Hospital \u00a0San \u00a0Juan \u00a0de \u00a0Dios4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de celebrar la respectiva diligencia de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0dict\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer grado el 4 de marzo de 1996, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada a la pena de ciento sesenta (160) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0como autora responsable del delito de homicidio agravado en \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0e \u00a0intenso dolor, a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os \u00a0y al pago de los \u00a0perjuicios \u00a0 \u00a0causados \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0infracci\u00f3n5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a06.- \u00a0 Impugnada \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada, \u00a0el Tribunal Superior de Bogot\u00e1 la confirm\u00f3 en su \u00a0integridad, \u00a0en \u00a0providencia \u00a0contra \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0interpuso \u00a0el recurso que se \u00a0procede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 desatar6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0libelista \u00a0formula \u00a0dos cargos contra la sentencia del Tribunal, \u00a0al amparo de las causales tercera y primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Primero. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0el \u00a0censor \u00a0que la sentencia objeto de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0fue dictada en un juicio viciado de nulidad, conforme al art\u00edculo \u00a0304 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Decreto 2700 de 1991), numerales 2\u00ba y \u00a03\u00ba, \u00a0ya \u00a0que \u00a0es nula de pleno derecho la prueba que sirvi\u00f3 de base para que a \u00a0su \u00a0defendida \u00a0se le diera el tratamiento de imputable, por haberse recaudado en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de lo ordenado en el art\u00edculo 266 de la citada normatividad. Seg\u00fan \u00a0\u00e9l, \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa \u00a0por no haber sido controvertida \u00a0(art\u00edculo \u00a029 de la Carta Pol\u00edtica), y al hacerla prevalecer sobre otra prueba \u00a0que \u00a0s\u00ed fue debidamente controvertida, se desconoci\u00f3 el derecho de igualdad de \u00a0las partes (art. 13 ib\u00eddem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. Asegura que en \u00a0el \u00a0plenario aparece demostrado que el ad quem no dijo nada en relaci\u00f3n con las \u00a0censuras \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0relativas \u00a0a \u00a0la forma como se aport\u00f3 a la causa el \u00a0dictamen \u00a0del \u00a0\u201cpsiquiatra \u00a0cl\u00ednico \u00a0no forense\u201d, a quien se posesion\u00f3 sin \u00a0dar \u00a0estricto \u00a0cumplimiento \u00a0al \u00a0mandato \u00a0del \u00a0art\u00edculo 266 del Decreto 2700 de \u00a01991, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se le interrog\u00f3 ampliamente sobre la experiencia que ten\u00eda en \u00a0relaci\u00f3n con el dictamen solicitado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2. \u00a0Pese \u00a0a \u00a0que \u00a0la defensa objet\u00f3 esa \u00a0experticia, \u00a0para \u00a0que al menos pudiera ser controvertida en el debate p\u00fablico, \u00a0ambas \u00a0instancias \u00a0negaron \u00a0ese \u00a0derecho, \u00a0haciendo que esta prueba se impusiera \u00a0sobre \u00a0la \u00a0pericia psiqui\u00e1trica, \u00e9sta s\u00ed, debidamente controvertida. Con ello \u00a0se \u00a0quebrant\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0igualdad \u00a0de las partes ante la ley, pues si se \u00a0aceptaron \u00a0los \u00a0cuestionamientos \u00a0de la parte civil a la pericia expedida por el \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal, \u00a0igualmente debieron aceptarse los de la defensa \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la prueba psiqui\u00e1trica expedida \u201cpor un inexperto en cuestiones \u00a0forenses\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.3. Al haberse admitido ambos dict\u00e1menes \u00a0como \u00a0prueba \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0y \u00a0d\u00e1rsele \u00a0preferencia \u00a0al \u00a0irregularmente \u00a0allegado, \u00a0se ocasion\u00f3 perjuicio a la procesada, porque de haber prevalecido el \u00a0concepto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0psiquiatra \u00a0forense, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0la \u00a0habr\u00eda \u00a0favorecido \u00a0sustancialmente \u00a0teniendo en cuenta que all\u00ed se le declar\u00f3 una inimputabilidad \u00a0transitoria \u00a0y \u00a0que \u00a0el \u00a0procedimiento para corregir las anomal\u00edas presentadas, \u00a0luego \u00a0de \u00a0ocurrido \u00a0el \u00a0hecho, eran susceptibles de un tratamiento ambulatorio. \u00a0Esta \u00a0circunstancia, \u00a0le \u00a0habr\u00eda permitido recuperar su libertad al tenor de lo \u00a0normado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a097 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de 1980, y as\u00ed tendr\u00eda la \u00a0oportunidad de permanecer con sus menores hijos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0 lo \u00a0 anterior \u00a0 concluye \u00a0 el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0flagrantemente \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso y el derecho a la defensa de su patrocinada, \u00a0no \u00a0solo \u00a0por \u00a0haberse \u00a0preferido \u00a0una \u00a0prueba que atenta contra el principio de \u00a0legalidad, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0permiti\u00f3 \u00a0su controversia, desech\u00e1ndose, con \u00a0argumentos \u00a0 \u00a0 sup\u00e9rfluos, \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 dictamen \u00a0 \u00a0 legalmente \u00a0 \u00a0 aducido \u00a0 \u00a0 y \u00a0controvertido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Estima, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0que se debe proceder conforme al art\u00edculo 228 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0del \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0anterior, \u00a0que \u00a0confiere \u00a0a la Corte la \u00a0facultad \u00a0 oficiosa \u00a0 de \u00a0revisar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado \u00a0cuando \u00a0se \u00a0incurra \u00a0en \u00a0violaciones tan evidentes como las se\u00f1aladas en este cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Segundo. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, por violaci\u00f3n indirecta de los \u00a0art\u00edculos \u00a0254, \u00a0249, 247 y 445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal anterior, 93 \u00a0\u20133, 97, 99 y siguientes del \u00a0C\u00f3digo Penal de 1980 y 81 de la Ley 190 de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Afirma \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0al proferir el fallo de segundo grado y acoger el \u00a0dictamen \u00a0del \u00a0psiquiatra \u00a0particular, \u00a0incurri\u00f3 en err\u00f3nea apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba, \u00a0ya que le dio un valor probatorio que no tiene por haber sido recaudada \u00a0irregularmente. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0no serv\u00eda para condenar a LUZ MARINA ROMERO \u00a0REY \u00a0como \u00a0imputable, acorde a las exigencias del art\u00edculo 247 del Decreto 2700 \u00a0de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. El juzgador de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0ignor\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba psiqui\u00e1trica practicada por el Instituto de \u00a0Medicina \u00a0Legal, \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0s\u00ed \u00a0se \u00a0controvirti\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa del \u00a0juzgamiento \u00a0y \u00a0por lo tanto reun\u00eda todos los requisitos de aducci\u00f3n, debiendo \u00a0hacerla \u00a0prevalecer sobre la del psiquiatra particular, irregularmente allegada. \u00a0La \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de dicha prueba caus\u00f3 perjuicio a la procesada, porque de haberse \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta, \u00a0el \u00a0fallo apelado habr\u00eda variado de manera favorable a sus \u00a0intereses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0 \u00a0En \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0ambos \u00a0dict\u00e1menes fueron acogidos como prueba, al tenor \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0270 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal anterior, ninguno pod\u00eda \u00a0ser \u00a0descartado, lo que hac\u00eda emerger la presunci\u00f3n de inocencia a favor de la \u00a0encausada, \u00a0 pues \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0otorgar \u00a0m\u00e1s \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0una \u00a0experticia \u00a0cuando, \u00a0de \u00a0las \u00a0dos, \u00a0la \u00a0m\u00e1s \u00a0elocuente \u00a0es \u00a0la proferida por la \u00a0psiquiatra \u00a0forense, \u00a0quien \u00a0refleja \u00a0mayor experiencia en su especialidad. Esta \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0opini\u00f3n \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0obligaba \u00a0a \u00a0la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0representada \u00a0por duda, petici\u00f3n respecto de la cual el sentenciador de segundo \u00a0grado\u00a0 guard\u00f3 absoluto silencio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en lo anterior solicita a la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0case la sentencia y dicte la de reemplazo, en la que declare que LUZ \u00a0MARINA \u00a0ROMERO REY no es responsable del homicidio de su c\u00f3nyuge Alberto Osorio \u00a0Vega \u00a0porque \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0cometer \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0seg\u00fan \u00a0el dictamen t\u00e9cnico \u00a0legalmente \u00a0aducido al plenario, se encontr\u00f3 que su comportamiento fue producto \u00a0de \u00a0un \u00a0estado \u00a0de enajenaci\u00f3n mental transitorio que le impidi\u00f3 comprender su \u00a0ilicitud, \u00a0dejando \u00a0perturbaciones \u00a0sicol\u00f3gicas \u00a0y \u00a0biol\u00f3gicas \u00a0que \u00a0se pueden \u00a0superar \u00a0con \u00a0tratamiento \u00a0ambulatorio. \u00a0As\u00ed mismo, en caso de que sea atendida \u00a0esta \u00a0petici\u00f3n, \u00a0se \u00a0decrete la libertad de la procesada, conforme a lo normado \u00a0en el art\u00edculo 97 del C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DE LA PROCURADUR\u00cdA TERCERA DELEGADA \u00a0EN LO PENAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0 el \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0que \u00a0invocar \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0al \u00a0mismo tiempo \u00a0cuestionar \u00a0la legalidad de una prueba por vicios de forma en la posesi\u00f3n de un \u00a0perito, \u00a0 atenta \u00a0contra \u00a0la \u00a0precisi\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0porque \u00a0de \u00a0existir \u00a0esas \u00a0deficiencias, \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no indic\u00f3, y fueran trascendentes, ha debido \u00a0aducir \u00a0esta \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0\u2013 causal primera \u00a0\u2013 \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0derivado de falso juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n le resta precisi\u00f3n al ataque mezclar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de igualdad, que no puede derivarse del resultado \u00a0adverso \u00a0de una intervenci\u00f3n judicial, cuando la resoluci\u00f3n correspondiente se \u00a0basa \u00a0en \u00a0situaciones \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho \u00a0diversas a la que motivaron la \u00a0prosperidad de otra, propuesto por sujeto procesal distinto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Similar \u00a0cr\u00edtica \u00a0hace \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0al \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0relativo \u00a0a \u00a0que \u00a0ha debido darse prevalencia al \u00a0dictamen \u00a0rendido \u00a0por \u00a0la \u00a0experta \u00a0del \u00a0Instituto de Medicina Legal, porque no \u00a0explica \u00a0 cu\u00e1l \u00a0 es \u00a0 la \u00a0 norma \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 o \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0doctrinaria \u00a0o \u00a0jurisprudencial \u00a0o \u00a0las \u00a0razones \u00a0cient\u00edficas o aquellas de cr\u00edtica probatoria \u00a0que \u00a0podr\u00edan \u00a0condicionar \u00a0la \u00a0alegada supremac\u00eda de la opini\u00f3n del siquiatra \u00a0oficial, \u00a0lo que impide que la Corte pueda identificar el exacto contenido de la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurrente, \u00a0en \u00a0uno \u00a0de \u00a0los apartes del \u00a0cargo, \u00a0se refiere a la nulidad de la actuaci\u00f3n por inobservancia del art\u00edculo \u00a0266 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, pero no demuestra por qu\u00e9 la omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0acreditar la experiencia del Dr. Jorge Rodr\u00edguez Losada pueda constituir un \u00a0atentado \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0ni \u00a0c\u00f3mo entiende el casacionista la previsi\u00f3n \u00a0constitucional \u00a0que \u00a0ordena \u00a0tener como nula de pleno derecho la prueba obtenida \u00a0con violaci\u00f3n del debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El actor no determina la formalidad omitida en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0ni \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ser \u00a0de su exigencia, ni las \u00a0consecuencias \u00a0que \u00a0su \u00a0pretermisi\u00f3n \u00a0puede \u00a0acarrear \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0y en la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0impugnada. \u00a0Su \u00a0escrito \u00a0apenas \u00a0alcanza \u00a0la condici\u00f3n de alegato de \u00a0instancia, \u00a0insuficiente \u00a0para \u00a0generar la obligaci\u00f3n a la Corte de estudiar la \u00a0nulidad propuesta, en tanto que ella no es manifiesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0argumento \u00a0del \u00a0cual el actor \u00a0deriva \u00a0un \u00a0vicio de contradicci\u00f3n respecto del peritaje rendido por el experto \u00a0Jorge \u00a0Rodr\u00edguez-Losada, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0intenta \u00a0conducir a la Corte por \u00a0fuera \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal, \u00a0porque \u00a0el dictamen fue sometido a los ritos \u00a0necesarios \u00a0para \u00a0que los sujetos procesales discutieran su contenido, inclusive \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de audiencia p\u00fablica, donde el apoderado de la procesada se \u00a0expres\u00f3 ampliamente en su contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que el planteamiento del libelista es \u00a0el \u00a0fruto \u00a0de \u00a0una particular\u00edsima concepci\u00f3n de las reglas probatorias, quien \u00a0considera \u00a0que la improsperidad de sus argumentos se constituye en violaci\u00f3n de \u00a0sus \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0como \u00a0si \u00a0el proceso estuviera dise\u00f1ado para dar \u00a0raz\u00f3n a la defensa, a\u00fan por fuera del contenido de las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco constituye irregularidad, el hecho de \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador haya dado m\u00e1s valor de convicci\u00f3n al dictamen rendido por el \u00a0Doctor \u00a0Rodr\u00edguez-Losada, que al rendido por la Doctora Mar\u00eda Idalid Carre\u00f1o, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0pertinente \u00a0de \u00a0las pruebas se expresaron las razones para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0la \u00a0procesada no padec\u00eda trastorno mental transitorio, todo ello \u00a0con apego a las reglas de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.Segundo Cargo. \u00a0<\/p>\n<p>A juicio del Procurador, en este no mejora la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda. \u00a0Destaca \u00a0que \u00a0la \u00a0inconsistencia m\u00e1s notoria, que \u00a0impide \u00a0cualquier \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0fondo, \u00a0es \u00a0la \u00a0relativa a que el casacionista \u00a0pregona \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 93 inciso 3, 97, y 99 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0se \u00a0refieren \u00a0a \u00a0las \u00a0medidas de seguridad y que seg\u00fan el \u00a0libelista \u00a0debieron \u00a0aplicarse \u00a0al \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que solicita la \u00a0libertad vigilada para la procesada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0en \u00a0forma \u00a0simult\u00e1nea, \u00a0y sin \u00a0ning\u00fan \u00a0otro \u00a0planteamiento, \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0sentenciador de segundo grado haber \u00a0ignorado \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia, \u00a0con cuyo apoyo pide la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0la implicada, de donde deriva que la propuesta es absurda. Si a \u00a0juicio \u00a0del censor se impone la absoluci\u00f3n por falta de certeza sobre alguno de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0no \u00a0puede \u00a0exigirse que en la decisi\u00f3n se \u00a0imponga \u00a0 una \u00a0medida \u00a0de \u00a0seguridad, \u00a0pues \u00a0\u00e9sta \u00a0tiene \u00a0como \u00a0presupuesto \u00a0la \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aparte de que el libelista nuevamente incurre \u00a0en \u00a0la \u00a0mezcla \u00a0de \u00a0argumentos, como lo hizo en el primer cargo, tambi\u00e9n parece \u00a0entender \u00a0que \u00a0el \u00a0principio del in dubio pro reo es de aplicaci\u00f3n autom\u00e1tica, \u00a0cuando \u00a0quiera \u00a0que \u00a0existan \u00a0dos o m\u00e1s pruebas con contenidos contradictorios, \u00a0neg\u00e1ndole \u00a0con \u00a0esta \u00a0postura \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0la posibilidad de resolver dudas y \u00a0contradicciones \u00a0mediante \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0racional de los medios de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0lo \u00a0cargos \u00a0debe \u00a0prosperar y solicita a la Corte no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CONSIDERACIONES: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Primer Cargo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0lectura \u00a0integral \u00a0de \u00a0este \u00a0reproche \u00a0advierte \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0el demandante, en su objetivo de desacreditar la prueba \u00a0pericial \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0psiqui\u00e1trico \u00a0que \u00a0acogieron \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0donde \u00a0se \u00a0determina \u00a0la capacidad de compresi\u00f3n de la procesada al \u00a0momento \u00a0de \u00a0cometer \u00a0la \u00a0ilicitud, \u00a0desatendi\u00f3 \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0propios del \u00a0recurso \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 termin\u00f3 \u00a0 involucrando \u00a0conceptos \u00a0que \u00a0resultan \u00a0inconciliables entre s\u00ed. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0 Aduce \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal fue dictada en un juicio viciado de \u00a0nulidad \u00a0 (art. \u00a0 304 \u00a0 \u20133 \u00a0\u2013 \u00a0 4 \u00a0 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal anterior), porque la prueba a partir de la de la cual se le \u00a0dio \u00a0el \u00a0tratamiento \u00a0de \u00a0imputable \u00a0a \u00a0LUZ \u00a0MARINA \u00a0ROMERO \u00a0REY, se recaud\u00f3 en \u00a0contrav\u00eda de los par\u00e1metros legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0de \u00a0la \u00a0supuesta ilegalidad de una prueba deriva un \u00a0vicio \u00a0del \u00a0procedimiento, cuando esa circunstancia lo que configura es un error \u00a0in \u00a0iudicando, \u00a0que \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0que debe \u00a0enmarcarse \u00a0en \u00a0la causal primera de casaci\u00f3n por la v\u00eda del error de derecho, \u00a0derivado de un falso juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0censor \u00a0escogi\u00f3 la ruta equivocada, porque la valoraci\u00f3n de un \u00a0elemento \u00a0de \u00a0juicio allegado al proceso sin el lleno de los requisitos legales, \u00a0jam\u00e1s \u00a0comporta \u00a0la \u00a0invalidez \u00a0de \u00a0la actuaci\u00f3n, en tanto dicha ineficacia no \u00a0compromete \u00a0la \u00a0estructura \u00a0b\u00e1sica \u00a0del \u00a0proceso, ni causa efecto distinto a la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0que \u00a0se excluya ese medio de convicci\u00f3n indebidamente recaudado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese caso, el demandante tiene la carga de \u00a0se\u00f1alar \u00a0 cu\u00e1les \u00a0 de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0valoradas \u00a0son \u00a0ilegales, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0informalidad \u00a0que \u00a0vicia su validez, las normas que determinan su incorporaci\u00f3n \u00a0o \u00a0aducci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0que causa la falta de la prueba en la decisi\u00f3n \u00a0recurrida, \u00a0en aras de acreditar que el resto del material probatorio no resulta \u00a0suficiente para mantenerla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista \u00a0no \u00a0cumpli\u00f3 ninguna de tales \u00a0exigencias. \u00a0En \u00a0su \u00a0intento \u00a0por \u00a0demostrar la supuesta ilegalidad del dictamen \u00a0psiqui\u00e1trico \u00a0emitido por el profesional adscrito al Hospital San Juan de Dios, \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0se \u00a0aport\u00f3 \u00a0sin \u00a0dar \u00a0cumplimiento \u00a0a \u00a0lo dispuesto en el \u00a0art\u00edculo \u00a0266 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0anterior, \u00a0pues no se le \u00a0interrog\u00f3 \u00a0 \u00a0ampliamente \u00a0 sobre \u00a0 su \u00a0 experiencia \u00a0 respecto \u00a0 del \u00a0 dictamen \u00a0solicitado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Este \u00a0reparo, \u00a0en \u00a0s\u00ed mismo, no determina un vicio en la validez de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0el \u00a0censor \u00a0no aduce ning\u00fan argumento orientado a \u00a0acreditar \u00a0la \u00a0predicada \u00a0ineptitud del Dr. Jorge Rodr\u00edguez-Losada Allende para \u00a0rendir \u00a0el \u00a0concepto solicitado. Adem\u00e1s, se sustrajo del deber de demostrar que \u00a0a \u00a0causa \u00a0de \u00a0esa \u00a0supuesta \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en \u00a0el recaudo de la prueba pericial, los \u00a0dem\u00e1s \u00a0elementos de convicci\u00f3n apreciados por el fallador resultaban incapaces \u00a0de \u00a0mantener \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0recurrida y de se\u00f1alar las normas sustanciales que \u00a0por ese efecto resultaron vulneradas de manera indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.1.2. \u00a0Con \u00a0todo, \u00a0no \u00a0observa \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ninguna \u00a0informalidad en el recaudo de la se\u00f1alada prueba pericial, si se tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que, como bien lo se\u00f1al\u00f3 el fallador de instancia, el Director del \u00a0Departamento \u00a0de \u00a0Psiquiatr\u00eda \u00a0del Hospital San Juan de Dios fue quien design\u00f3 \u00a0al \u00a0Dr. \u00a0Rodr\u00edguez-Losada \u00a0Allende, psiquiatra de planta de ese establecimiento \u00a0de \u00a0 \u00a0salud7, \u00a0aspecto \u00a0que por s\u00ed s\u00f3lo habla de su capacidad e idoneidad para \u00a0elaborar el concepto que le fue solicitado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2. \u00a0En \u00a0la \u00a0misma \u00a0censura \u00a0pregona \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0derecho a la igualdad de las partes, que \u00a0deriva \u00a0del \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0ambas \u00a0instancias \u00a0le \u00a0negaron \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0controvertir \u00a0 el \u00a0 referido \u00a0 dictamen \u00a0 pericial, \u00a0 al \u00a0 menos \u00a0en \u00a0el \u00a0debate \u00a0p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0atinadamente \u00a0lo \u00a0dijo \u00a0el Procurador Delegado, nada puede ser \u00a0m\u00e1s \u00a0contrario \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal. \u00a0Recu\u00e9rdese \u00a0que \u00a0en el curso de la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0la \u00a0juez \u00a0de \u00a0la causa, en aras de obtener \u00a0claridad \u00a0acerca \u00a0del trastorno mental transitorio que la psiquiatra forense del \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal hab\u00eda dictaminado a la procesada para el momento \u00a0de \u00a0cometer \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0oficiar \u00a0al \u00a0Hospital \u00a0San Juan de Dios para \u00a0obtener \u00a0 otro \u00a0 reconocimiento \u00a0 psiqui\u00e1trico \u00a0 de \u00a0 la \u00a0encausada8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Una \u00a0vez \u00a0designado el Dr. Jorge Rodr\u00edguez-Losada Allende, luego de \u00a0tomar \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, rindi\u00f3 el respectivo dictamen el 23 de octubre de \u00a01995, \u00a0el \u00a0cual fue puesto a disposici\u00f3n de las partes. Al respecto, el abogado \u00a0defensor, \u00a0recurrente \u00a0en casaci\u00f3n, formul\u00f3 objeci\u00f3n por error grave, que fue \u00a0resuelta \u00a0en forma negativa, mediante auto del 11 de diciembre de 1995. El mismo \u00a0sujeto \u00a0procesal impugn\u00f3 la decisi\u00f3n y el Tribunal la confirm\u00f3, en auto del 2 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0febrero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a019969. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Inclusive, \u00a0en la misma diligencia de audiencia p\u00fablica, el abogado \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0hizo \u00a0una \u00a0larga \u00a0intervenci\u00f3n en la que se ocup\u00f3 de diversos \u00a0aspectos, \u00a0entre \u00a0ellos, \u00a0lo \u00a0atinente a la referida prueba pericial10. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.3. \u00a0Para \u00a0culminar \u00a0el \u00a0libelista, en el \u00a0entendido \u00a0de \u00a0que \u00a0esta \u00a0era \u00a0la \u00a0oportunidad para insistir en la discusi\u00f3n de \u00a0aspectos \u00a0ampliamente debatidos en las instancias y sin preocuparse por advertir \u00a0si \u00a0de \u00a0cara \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal la decisi\u00f3n se ajusta a la ley, termina \u00a0solicitando \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n integral del fallo ante la facultad oficiosa la Corte \u00a0de casar la sentencia frente a la causal tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no es una tercera instancia en la que se \u00a0pueda \u00a0impetrar, \u00a0sin \u00a0fundamentos \u00a0jur\u00eddicos, \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0integral \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0 surtida \u00a0 conforme \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 facultad \u00a0oficiosa \u00a0referida \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0que s\u00f3lo es procedente cuando se tiene una petici\u00f3n concreta en \u00a0el \u00a0libelo \u00a0y\/o \u00a0sea \u00a0ostensible \u00a0alguna \u00a0situaci\u00f3n \u00a0irregular \u00a0que \u00a0amerite la \u00a0declaratoria de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ninguno \u00a0de \u00a0tales \u00a0presupuestos \u00a0se \u00a0presenta \u00a0en \u00a0este caso y, por \u00a0tanto, el cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Segundo Cargo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esta \u00a0censura \u00a0tambi\u00e9n \u00a0son \u00a0evidentes y \u00a0ostensibles \u00a0los defectos de t\u00e9cnica, pues el recurrente acusa la sentencia del \u00a0Tribunal \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial, porque al acoger el \u00a0dictamen \u00a0del \u00a0psiquiatra \u00a0particular, \u00a0incurri\u00f3 en err\u00f3nea apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba, \u00a0al \u00a0darle \u00a0un \u00a0valor \u00a0probatorio que no tiene, por haber sido recaudada \u00a0irregularmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, al igual que en el cargo \u00a0anterior, \u00a0el reclamo se concreta en haberle dado valor probatorio a un dictamen \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0el libelista, fue recaudado irregularmente, el cual, como se dijo, \u00a0debe \u00a0proyectarse \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. No obstante, de \u00a0los \u00a0posteriores \u00a0argumentos \u00a0que plasma para demostrar ese supuesto dislate, lo \u00a0que \u00a0se \u00a0deriva \u00a0es \u00a0su \u00a0inter\u00e9s \u00a0de presentar una particular visi\u00f3n sobre los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0las pruebas, convirtiendo su alegato en una simple contraposici\u00f3n de \u00a0criterios \u00a0pues, \u00a0sin \u00a0ning\u00fan \u00a0argumento \u00a0s\u00f3lido, \u00a0termina \u00a0sosteniendo que se \u00a0debi\u00f3 \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0el \u00a0estudio \u00a0emitido \u00a0por \u00a0la perito del Instituto de \u00a0Medicina Legal, sobre el del psiquiatra particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. El hecho de que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0haya acogido el dictamen proferido por el psiquiatra de planta del \u00a0Hospital \u00a0San \u00a0Juan \u00a0de \u00a0Dios, \u00a0no comporta ning\u00fan error atacable en casaci\u00f3n, \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0pericial, \u00a0como cualquiera otra, debe ser \u00a0analizada \u00a0racionalmente \u00a0por \u00a0el \u00a0juez \u00a0a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de los criterios de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0y \u00a0escoger \u00a0el \u00a0que \u00a0considere \u00a0que \u00a0se \u00a0adec\u00faa \u00a0m\u00e1s \u00a0a la realidad \u00a0probatoria, exponiendo las razones de una tal determinaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0censuras \u00a0orientadas \u00a0a debatir el valor \u00a0asignado \u00a0por \u00a0el fallador a los elementos probatorios recaudados en el proceso, \u00a0no \u00a0es \u00a0asunto \u00a0que \u00a0se \u00a0pueda \u00a0postular \u00a0en casaci\u00f3n, salvo que se advierta un \u00a0apartamiento \u00a0a \u00a0las reglas de la l\u00f3gica, la ciencia y la experiencia, aspectos \u00a0que no se mencionan en el libelo que se revisa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. Lo antit\u00e9cnico \u00a0del \u00a0reproche \u00a0se \u00a0reafirma cuando, a rengl\u00f3n seguido, el libelista entremezcla \u00a0un \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de existencia, al atribuirle al Tribunal el \u00a0haber \u00a0ignorado \u00a0la \u00a0prueba \u00a0psiqui\u00e1trica del Instituto de Medicina Legal, para \u00a0insistir \u00a0que \u00a0esta \u00a0debi\u00f3 \u00a0prevalecer sobre la realizada posteriormente por el \u00a0m\u00e9dico \u00a0de \u00a0planta \u00a0del Hospital San Juan de Dios, por haber sido controvertida \u00a0en \u00a0 la \u00a0 etapa \u00a0 del \u00a0 juzgamiento \u00a0 y \u00a0por \u00a0reunir \u00a0todos \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0aducci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0adem\u00e1s, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0elabor\u00f3 \u00a0sus \u00a0reproches \u00a0a espaldas de la realidad procesal, postura totalmente \u00a0inadmisible \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que la \u00fanica manera de determinar si la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0recurrida \u00a0se \u00a0ajusta \u00a0a \u00a0la ley, es precisamente enfrent\u00e1ndola para \u00a0acreditar \u00a0en qu\u00e9 consisti\u00f3 el error judicial que se pretende remediar en esta \u00a0sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0esa \u00a0raz\u00f3n \u00a0poderosa \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0atribuirle \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0la omisi\u00f3n de la se\u00f1alada prueba pericial, cuando de \u00a0ella hizo el siguiente comentario: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cEl \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal \u00a0nombr\u00f3 \u00a0a \u00a0la Doctora Mar\u00eda \u00a0Idalid \u00a0Carre\u00f1o \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0practicara examen psiqui\u00e1trico ordenado por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada, \u00a0luego de dicho an\u00e1lisis concept\u00faa que LUZ MARINA \u00a0\u2018para \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0 investigados \u00a0present\u00f3 \u00a0un \u00a0trastorno \u00a0mental \u00a0transitorio, \u00a0con \u00a0base \u00a0patol\u00f3gica \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 amerita \u00a0 \u00a0 tratamiento11\u201d \u00a0 \u00a0 (negrillas \u00a0 \u00a0 del \u00a0texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0la \u00a0predicada \u00a0omisi\u00f3n \u00a0no \u00a0se \u00a0present\u00f3. \u00a0Lo \u00a0que \u00a0s\u00ed aclar\u00f3 el fallador a quo, fue el motivo por el cual no \u00a0acog\u00eda este dictamen, que es diferente a omitir su apreciaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026as\u00ed las dudas que no fueron resueltas \u00a0por \u00a0la \u00a0m\u00e9dico \u00a0legista, \u00a0hicieron que el despacho en forma legal, se apartara \u00a0del \u00a0concepto \u00a0y \u00a0ordenara se practicara nuevo reconocimiento psiqui\u00e1trico, que \u00a0no \u00a0necesariamente \u00a0ten\u00eda \u00a0que \u00a0ser \u00a0practicado por un M\u00e9dico del Instituto de \u00a0Medicina Legal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Doctor JORGE RODR\u00cdGUEZ LOSADA, psiquiatra \u00a0del \u00a0Hospital \u00a0San \u00a0Juan \u00a0de Dios, designado por el Director del Departamento de \u00a0Psiquiatr\u00eda, \u00a0 hace \u00a0 un \u00a0 juicioso \u00a0estudio, \u00a0en \u00a0todos \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0de \u00a0la \u00a0entrevistada \u00a0y \u00a0para \u00a0saber \u00a0si \u00a0obr\u00f3 dentro de trastorno mental, define \u00e9ste \u00a0para \u00a0luego \u00a0ir analizando cada elemento con la situaci\u00f3n de la procesada, como \u00a0cada \u00a0paso \u00a0que \u00a0la implicada realiz\u00f3 en el momento de los hechos para llegar a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de que no present\u00f3 trastorno mental que impidiera a LUZ MARINA \u00a0ROMERO\u00a0 \u00a0comprender \u00a0la \u00a0ilicitud \u00a0de sus actos o determinarse de acuerdo a \u00a0esa \u00a0comprensi\u00f3n. \u00a0Agregando \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0la \u00a0implicada tuvo m\u00e1s de \u00a0impulsiva \u00a0que \u00a0de \u00a0reflexiva, motivada en parte por los insultos y maltratos de \u00a0su \u00a0c\u00f3nyuge \u00a0que \u00a0terminaron \u00a0porque \u00a0actuara \u00a0de \u00a0una \u00a0manera atropellada pero \u00a0consciente, \u00a0 \u00a0 \u00a0conservando \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 capacidad \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 comprensi\u00f3n \u00a0 \u00a0 y \u00a0autodeterminaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues a pesar de que los psiquiatras coinciden \u00a0en \u00a0algunos \u00a0aspectos de la conducta de la procesada como en el de que obr\u00f3 por \u00a0impulso, \u00a0personalidad \u00a0depresiva; \u00a0ya \u00a0cuando \u00a0la \u00a0Doctora \u00a0IDALID se dispone a \u00a0efectuar \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0las causas externas e internas que influyeron en la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0la \u00a0encausada, \u00a0cita \u00a0algunos \u00a0elementos \u00a0que \u00a0en \u00a0ning\u00fan momento \u00a0pudieron \u00a0influir \u00a0en \u00a0su \u00a0actuar, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0dijo; \u00a0tampoco fue posible que \u00a0estudiara \u00a0la \u00a0secuencia \u00a0de \u00a0los actos realizados por LUZ MARINA en el curso de \u00a0los \u00a0hechos e inmediatamente despu\u00e9s de \u00e9stos, para llegar a la conclusi\u00f3n de \u00a0si \u00a0verdaderamente hubo un trastorno mental y si en \u00e9l pudo conocer su ilicitud \u00a0y autodeterminarse de acuerdo a ese comportamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es al concepto del Doctor RODR\u00cdGUEZ LOSADA, \u00a0que \u00a0el \u00a0despacho \u00a0acoge por ser m\u00e1s claro, concreto y completo, ya que analiza \u00a0la \u00a0secuencia \u00a0de los actos realizados por LUZ MARINA en los hechos, para llegar \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conclusi\u00f3n\u201d.12 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0queda \u00a0duda \u00a0que \u00a0para \u00a0llegar \u00a0a \u00a0esta \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0analizaron \u00a0las \u00a0posibles hip\u00f3tesis que pudieron \u00a0plantearse \u00a0en el caso en estudio, luego del examen de las diferentes probanzas, \u00a0sin \u00a0que \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0esta \u00a0no \u00a0coincida con la planteada por una de las \u00a0partes, \u00a0sea \u00a0motivo \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0dado \u00a0que esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0arriba \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0amparada \u00a0por \u00a0las \u00a0presunciones \u00a0de acierto y \u00a0legalidad, \u00a0que \u00a0s\u00f3lo es posible desvirtuar a trav\u00e9s de las causales y por los \u00a0motivos expresamente consagrados en la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0completar, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0atribuye al \u00a0sentenciador \u00a0supuestas \u00a0transgresiones \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0conforme \u00a0a \u00a0su \u00a0particular \u00a0interpretaci\u00f3n, \u00a0como cuando pregona que al acoger ambos dict\u00e1menes, no pod\u00eda \u00a0descartarse \u00a0ninguno, \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0deriva \u00a0que \u00a0se \u00a0debi\u00f3 \u00a0dar \u00a0aplicaci\u00f3n al \u00a0principio del in dubio pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala no encuentra l\u00f3gica una solicitud de \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0frente \u00a0al \u00a0marcado \u00a0inter\u00e9s \u00a0del \u00a0censor \u00a0porque \u00a0se \u00a0acoja aquel \u00a0dictamen \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0declara que la procesada padec\u00eda un trastorno mental \u00a0transitorio \u00a0el \u00a0momento \u00a0de cometer la ilicitud, cuando \u00e9ste, de todas formas, \u00a0comporta una condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 evidente \u00a0la \u00a0improsperidad \u00a0de \u00a0este \u00a0reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0el fallo \u00a0impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se advierte que contra la presente decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0 Y \u00a0 C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HERMAN \u00a0 GAL\u00c1N \u00a0 CASTELLANOS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 AUGUSTO \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0AN\u00cdBAL \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0GALLEGO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00c9DGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Comisi\u00f3n de servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MARINA \u00a0 \u00a0PULIDO \u00a0 \u00a0DE \u00a0BAR\u00d3N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAURO \u00a0 \u00a0 \u00a0SOLARTE \u00a0PORTILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Folios 5 a 13 C.1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Folios 19 y 26. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Folios 47, 218 y 265. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Folios 296, 151, 432,442, 486 y 32 C.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Folios 411 C.1\u00a0 y 145 C.2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Folios 54 y 105 C. Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 Folio \u00a01 C.2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0Folios 312 y 572. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0Folios 585 C.1., 32 y 60 C.2 y 1 y siguientes C. Incidente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Folios 126 y siguientes C.2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Folio 55. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0Folios 156 a 158. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 12383 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 Aprobado Acta No.095 \u00a0 Bogot\u00e1 D.C., agosto veintiuno (21) de dos mil \u00a0tres (2003). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Resuelve \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por el \u00a0defensor [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-6601","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-11"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6601","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6601"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6601\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}